Advertencias para el uso de este diccionario
- Lemas simples
- Lemas dobles
- Lemas con superíndice
- Locuciones
- Definiciones
- Uso de corchetes en las definiciones
- Uso de paréntesis para señalar opciones
- Citas y ejemplos
- Uso de los símbolos
y * ante citas y ejemplos
- Remisiones
- Representación de sonidos
La mayoría de los lemas son simples y están constituidos por la palabra a la que se refiere la explicación contenida en el artículo.
• Si el uso comentado se refiere a un adjetivo o un sustantivo con variación de género, la terminación del femenino aparece indicada en el lema tras la forma del masculino:
alcalde -desa. ‘Primera autoridad de un municipio’. El femenino es alcaldesa: «Le interesaba tomar el poder y ser alcaldesa» (Tiempos [Bol.] 19.1.97). No debe usarse como común en cuanto al género ( → GÉNERO2 , 1a):
la alcalde.
Cuando existen dos formas de femenino, se indica la más extendida en la entrada principal, mientras que la forma secundaria se registra en una entrada independiente, desde la que se remite a la principal:
actor -triz. 1. Con el sentido de ‘persona que interpreta un papel en una obra teatral o cinematográfica’, el femenino de actor es actriz [...].
2. En terminología jurídica significa ‘[parte] demandante en un juicio’; en ese caso su femenino es siempre la forma regular actora [...].
3. Con el sentido general de ‘[persona] que interviene o toma parte en algo’, se emplea normalmente el femenino regular actora [...].actora. → actor, 2 y 3.
En el caso de los sustantivos comunes en cuanto al género que tienen, además, una forma específica de femenino, la entrada principal va encabezada por la forma común a ambos géneros, mientras que la forma adicional de femenino aparece registrada en una entrada independiente, desde la que se remite a la principal:
clienta. → cliente.
cliente.‘Persona que utiliza los servicios de un profesional o una empresa’. Por su terminación, es común en cuanto al género (el/la cliente; → GÉNERO2, 1a y 3c) [...]. Existe también, y es válido, el femenino clienta, muy usado incluso en el nivel culto [...].
• En el lema de los verbos aparece la terminación -(se) cuando en alguna de sus acepciones generales el verbo se emplea siempre o normalmente en forma pronominal, sea ello debido a la existencia de acepciones pronominales propiamente dichas o al uso frecuente del verbo con complementos directos reflexivos o dativos concordados. Naturalmente, en los verbos que solo tienen usos pronominales se prescinde de estos paréntesis en el lema:
abastecer(se). 1. ‘Proveer(se) de algo necesario’. Verbo irregular: se conjuga como agradecer (→ APÉNDICE 1, n.º 18). [...]
abstenerse. 1. ‘Privarse de algo’ y ‘no participar en algo a lo que se tiene derecho’. Verbo irregular: se conjuga como tener (→ APÉNDICE 1, n.º 57). [...]
En el caso de las voces con doble acentuación admitida, se registran en el encabezamiento del artículo las grafías correspondientes a ambas acentuaciones. Suele consignarse en primer lugar, bien la forma empleada mayoritariamente en el conjunto del ámbito hispánico, bien la forma cuyo uso resulta preferible por distintas razones:
video o vídeo. ‘Cierto sistema de grabación y reproducción de imágenes’. Procedente del inglés video, se ha adaptado al español con dos acentuaciones, ambas válidas: la forma esdrújula vídeo [bídeo], que conserva la acentuación etimológica, es la única usada en España; en América, en cambio, se usa mayoritariamente la forma llana video [bidéo] [...].
áloe o aloe. ‘Planta utilizada en medicina y cosmética’. La forma esdrújula áloe es la más cercana a la etimología y la preferida en el uso culto. Pero también se usa, y es válida, la forma llana aloe [alóe].
A diferencia de lo que es habitual en los diccionarios léxicos, en esta obra no se separan en entradas diferentes los artículos referidos a palabras que tienen idéntica forma, pero distinta etimología y sentido. Así, existe una única entrada aterrar(se), en la que se comentan los dos verbos que tienen esa forma de infinitivo:
aterrar(se). Este infinitivo corresponde a dos verbos diferentes:
a) ‘Aterrorizar(se)’. En este caso es regular. Por tratarse de un verbo de «afección psíquica», dependiendo de distintos factores (→ LEÍSMO, 4a), el complemento de persona puede interpretarse como directo o como indirecto: «El cambio la aterra» (Antognazza Vida [Arg. 1993]); «A mi madre le aterraba verme así» (Asenjo Días [Esp. 1982]).
b) ‘Derribar o echar por tierra’ y ‘cubrir(se) de tierra’. Como otros verbos derivados de tierra (soterrar, desterrar, enterrar, etc.), es irregular y se conjuga como acertar (→ APÉNDICE 1, n.º 16): «El destrozo de la humilde casa que el huracán atierra» (LpzPeláez Vida [Esp. 1916]).Solo en unos pocos casos existen dos entradas encabezadas por una misma forma, las cuales se distinguen mediante un superíndice numérico en el lema:
• cuando la misma palabra encabeza un artículo temático y otro no temático, como ocurre en el caso de coma1 (artículo no temático relativo al sustantivo coma) y COMA2 (artículo temático relativo al uso de este signo de puntuación);
• cuando uno de los dos artículos encabezados por la misma palabra tiene un lema doble, como ocurre en el caso de cartel1 (‘lámina de papel que se exhibe con fines publicitarios o informativos’) y cartel2 o cártel (‘organización ilícita que trafica con drogas o con armas’ y ‘convenio entre empresas para evitar la competencia’);
• cuando una palabra coincide en su forma con una de las letras del abecedario, como ocurre en el caso de a1 (primera letra del abecedario) y a2 (preposición).
Como norma general, los artículos sobre locuciones están encabezados por la palabra núcleo. Así, la información sobre la locución en aras de hay que buscarla bajo la palabra ara; en relación con bajo la palabra relación, etc. Como sublema, en negrita cursiva, aparece la forma o formas de la locución comentada:
bote. a o de bote pronto. La locución adverbial o adjetiva a bote pronto significa, en algunos deportes como el fútbol o el tenis, ‘golpeando la pelota justo después de que haya botado’: «Un golazo de Ivars, que enganchó una pelota a bote pronto» (Marca@ [Esp.] 30.3.02). En México y varios países centroamericanos se dice normalmente de bote pronto: «Con un disparo de bote pronto derrotó al portero» (Prensa@ [Hond.] 9.1.97). Del lenguaje deportivo ha pasado a la lengua general con el sentido de ‘sobre la marcha o improvisadamente’: «Se reafirmó en lo que había declarado a bote pronto sobre la noche del crimen» (Gala Invitados [Esp. 2002]). A veces se modifica esta locución convirtiéndola erróneamente en
a voz de pronto.
En el caso de que una misma palabra sea el núcleo de varias locuciones, todas ellas aparecen comentadas dentro del mismo artículo, en subentradas numeradas ordenadas alfabéticamente:
balde. 1. de balde. En el español medieval esta locución significaba ‘gratis’ y también ‘inútilmente o en vano’. Ambos significados han pervivido en el español de América: «Ya no tendremos quien nos desholline y nos friegue las casas de balde» (Cabada Agua [Méx. 1981]); «Te disfrazaste de balde, no va a haber baile» (Ramírez Baile [Nic. 1995]). En España, la locución de balde se usa solo como equivalente de ‘gratis’, mientras que para ‘inútilmente’ se emplea en balde (→ 2).
2. en balde. ‘Inútilmente o en vano’: «En balde vamos a esperar que el país salga de su indigencia inmerecida» (Abc [Par.] 6.10.00). En algunas zonas de América se emplea también, con este sentido, la locución de balde (→ 1).Los artículos referidos a las locuciones latinas y extranjeras de uso corriente en español, así como los que tratan sobre locuciones nominales españolas cuya palabra núcleo no es objeto de comentario por ninguna otra razón, se encabezan por la propia locución:
ab initio. Loc. lat. que significa ‘desde el inicio’ [...]
a cappella. Locución italiana que indica [...]
cabeza rapada. Calco de la voz inglesa skinhead [...]
Al comienzo de cada artículo se ofrece siempre una breve definición del término que lo encabeza. Se trata, en la mayoría de los casos, de definiciones muy someras, que no cumplen los requisitos de una verdadera definición lexicográfica, pues su única intención es situar al lector ante la voz o locución comentada. Por ello, se registran solo las acepciones más usuales, o bien únicamente aquellas que son objeto de comentario en el artículo, sin distinguir, en general, matices significativos que serían ineludibles en un diccionario léxico. Solo se proporcionan definiciones más precisas en los artículos cuyo contenido gira en torno a cuestiones semánticas o, en el caso de los verbos, cuando los problemas de construcción comentados atañen a un determinado sentido.
Uso de corchetes en las definiciones
En las definiciones de verbos y adjetivos se utilizan los corchetes con dos fines:
• Para encerrar, cuando se menciona, el elemento que funciona como complemento directo en los verbos transitivos. Debe tenerse en cuenta que los corchetes indican cuál es el complemento directo del verbo definido, no del verbo empleado en la definición:
infundir. ‘Dotar a alguien [de una cualidad, un sentimiento o una idea]’. El complemento de persona puede ser indirecto o ir introducido por la preposición en: «Me impulsaba a ir el deseo de infundir ánimo a Plutarco» (Araya Luna [Chile 1982]); «Procuró infundir en sus discípulos las nociones de obediencia y templanza» (Hernández Naturaleza [Esp. 1989]).
Si la definición incluye en un mismo enunciado la acepción transitiva y la pronominal, no se encierra entre corchetes el complemento directo del uso transitivo, pues ese mismo elemento funciona como sujeto en el uso pronominal:
anteponer(se). ‘Poner(se) una persona o cosa delante o por delante de otra’. Verbo irregular: se conjuga como poner (→ APÉNDICE 1, n.º 47). El imperativo singular es antepón (tú) y anteponé (vos), y no
antepone.
Tampoco se usan estos corchetes en las definiciones que corresponden a acepciones en las que el verbo admite varias construcciones, pues, en esos casos, el elemento que funciona como complemento directo en una de las construcciones posibles, desempeña, en la otra, una función distinta:
contagiar(se). 1. Se acentúa como anunciar (→ APÉNDICE 1, n.º 4).
2. Es transitivo cuando significa ‘transmitir por contagio una enfermedad o un estado de ánimo’, y puede construirse de dos formas:
a) Lo contagiado se expresa mediante el complemento directo y la persona a la que afecta el contagio, mediante el indirecto: «Sostiene que ella lo engañaba [...] y que le contagió una enfermedad venérea» (Martínez Vuelo [Arg. 2002]).
b) La persona contagiada se expresa mediante el complemento directo y lo que se contagia, mediante un complemento de régimen introducido por de: «Quise que un amigo [...] me contagiara de hepatitis» (Alatriste Vivir [Méx. 1985]).necesitar. ‘Tener necesidad de alguien o algo’. Se construye normalmente con complemento directo: «Vamos a necesitar tres coches» (Mastretta Vida [Méx. 1990]); aunque también es correcta la construcción intransitiva, con un complemento introducido por de: «Don Raimondo necesitaba de la soledad para concentrarse» (Mujica Escarabajo [Arg. 1982]). Cuando lo necesitado se expresa mediante un infinitivo o una oración subordinada, solo es posible la construcción transitiva: «Necesitaba pensar en otros para olvidarse de sí mismo» (Souza Mentira [Perú 1998]); «Necesito que me respondas ahora» (Contreras Nadador [Chile 1995]).
• Para encerrar, en ocasiones, el tipo de sustantivo al que se aplica normalmente un adjetivo. Este sistema simplifica la definición y permite dar cuenta en el mismo enunciado definitorio del uso frecuentemente sustantivo de muchos adjetivos:
hexágono -na. ‘[Polígono] de seis ángulos y seis lados’: «Las esbeltas torres hexágonas aragonesas» (JRJiménez Españoles [Esp. 1942-58]). Se utiliza casi siempre como sustantivo masculino: «Las abejas hacen hoy los mismos hexágonos que ya hacían cuando no existían los mamíferos» (Ricard Diseño [Esp. 1982]). El uso culto mayoritario mantiene hoy la h- etimológica (→ hexa-), por lo que se desaconseja el empleo de la grafía
exágono [...].
Uso de paréntesis para señalar opciones
En muchas ocasiones a lo largo del todo el diccionario se hace uso de los paréntesis para expresar, de modo sintético, varias opciones. Así, cuando los paréntesis aparecen en el interior de una voz, una construcción o un enunciado, deben interpretarse como la mención conjunta de dos formas: la que incluye los elementos encerrados entre paréntesis y la que los excluye. Por ejemplo, la forma tra(n)sbordador alude al mismo tiempo a las variantes gráficas transbordador y trasbordador; la expresión puente (aorto)coronario menciona de una sola vez las alternativas puente aortocoronario y puente coronario como equivalentes españoles del anglicismo by-pass; y el ejemplo Busco (a) alguien que me ayude expresa conjuntamente dos oraciones: Busco a alguien que me ayude y Busco alguien que me ayude.
En la mayoría de los artículos se ilustran los diferentes usos mediante citas, extraídas casi en su totalidad de los bancos de datos de la Real Academia Española, tanto del CREA (Corpus de referencia del español actual) como, en menor medida, del CORDE (Corpus diacrónico del español). Cuando ha sido necesario se han citado textos no incluidos en los corpus académicos, así como publicaciones periódicas editadas en Internet. En algunos artículos temáticos o de especial complejidad gramatical, se han utilizado en ocasiones ejemplos inventados, en lugar de citas textuales, pues en esos casos ha prevalecido el interés de facilitar la comprensión de los usos comentados mediante enunciados sencillos y breves. Las citas aparecen siempre en letra cursiva y entrecomilladas, a diferencia de los ejemplos, que se escriben también en cursiva, pero sin comillas.
Los datos básicos de procedencia de la cita se presentan de modo sintético. Así, el autor es normalmente citado por su primer apellido, excepto cuando se estima conveniente mencionar también el segundo: GaMárquez (por Gabriel García Márquez), MtnGaite (por Carmen Martín Gaite), VLlosa (por Mario Vargas Llosa). Tras la mención del autor sigue —en cursiva— la del título de la obra, que se reduce normalmente a una sola palabra, la primera significativa del título completo: GaMárquez Años (cita de Cien años de soledad). A continuación se indican —entre corchetes— otros datos de interés, como el país de origen del autor —en abreviatura— y el año de composición de la obra: GaMárquez Años [Col. 1967]. Solo se indica la localización del texto —tomo, página, etc.— cuando la cita se ha extraído de alguna obra no incluida en los corpus académicos. Cuando se citan ejemplos de prensa, los datos de localización se consignan del modo siguiente: nombre abreviado de la publicación —en cursiva—, seguido del país de edición —abreviado y entre corchetes— y, por último, los números que indican el ejemplar citado: País [Esp.] 3.5.00 (cita del diario español El País, del día 3 de mayo de 2000). Las citas extraídas de Internet llevan el símbolo @ tras el nombre de la publicación.
En el interior de las citas y ejemplos aparecen a menudo resaltados, en letra versalita, algunos de los elementos de construcción comentados en el artículo:
abarrotar(se). ‘Llenar(se) por completo’. Suele llevar un complemento introducido por de o, más raramente, con: «El sitio se abarrotó de gente» (RPerea Obsesión [P. Rico 1988]); «Se trata de abarrotarlo con mercancías y productos» (Salinas Diseño [Méx. 1992]).
agobiar(se). [...]
2. Por tratarse de un verbo de «afección psíquica», dependiendo de distintos factores (→ LEÍSMO, 4a), el complemento de persona puede interpretarse como directo o como indirecto: «La culpa lo agobiaba» (Verbitsky Vuelo [Arg. 1995]); «Su rostro [de Regina] continuaba reflejando el intenso dolor que le agobiaba» (Velasco Regina [Méx. 1987]).
Uso de los símbolos
y * ante citas y ejemplos
• El símbolo
se antepone a las citas y ejemplos que ilustran usos incorrectos o desaconsejados. Es, pues, una marca de «incorrección», entendida esta como inadecuación a la norma culta:
«El ministro de Salud [...] aseguró de que está controlado el brote de cólera» (NHerald [EE. UU.] 17.2.97). La aparición de este símbolo ante una cita extraída de un texto literario no debe interpretarse, en ningún caso, como censura al autor del texto, pues los escritores de ficción (novelistas y autores teatrales) utilizan los distintos niveles y registros del habla como uno de los modos de caracterización de sus personajes; por tanto, reflejan en sus obras el habla de sus personajes, no la suya propia.
• El símbolo *indica «agramaticalidad», esto es, inadecuación al sistema de la lengua: * Alguien desconocida preguntó por ti.
El diccionario contiene una tupida red de remisiones, cuya finalidad es asegurar el máximo aprovechamiento de la información que en él se contiene. Las remisiones se expresan con el símbolo y pueden enviar de un artículo a otro o de un párrafo a otro dentro del mismo artículo. En el primer caso se indica siempre el lema del artículo al que se remite y, si es preciso, el párrafo concreto dentro de dicho artículo; así, la remisión «→ TILDE2, 2.3.4» envía al párrafo 2.3.4 del artículo temático tilde2. Si la remisión envía a otro lugar dentro del mismo artículo, se indican solo los datos identificativos del párrafo; así, la remisión «→ 2a» dentro de un artículo envía al párrafo 2, apartado a, de ese mismo artículo.
La lingüística diferencia entre fonemas, elementos fónicos abstractos, y sus realizaciones fonéticas concretas. Dado que esta obra se dirige a lectores no necesariamente especializados, se ha preferido emplear el término general de sonidos y, en consecuencia, se ha evitado deliberadamente el uso de los sistemas tradicionales de transcripción empleados por los lingüistas.
En el cuadro siguiente se muestra la correspondencia entre grafías (en cursiva) y realizaciones fonéticas básicas (en redonda y entre barras, para su mejor identificación) según el sistema adoptado en este diccionario:
grafía
sonido
a
/a/
b
/b/
c + a, o, u
/k/
c + e, i
/z/ (/s/ en zonas de seseo)
ch
/ch/
d
/d/
e
/e/
f
/f/
g + a, o, u
gu + e, i/g/
g + e, i
/j/
h
La letra h no representa ningún sonido
en el español estándar actual, salvo
en casos de aspiración (véase más abajo)i
/i/
j
/j/
k
/k/
l
/l/
ll
/ll/ (/y/ en zonas de yeísmo)
m
/m/
n
/n/
ñ
/ñ/
o
/o/
p
/p/
q, qu
/k/
-r-
r tras b, c, d, f, g, k, p, t
y r final de sílaba o de palabra/r/
r-, -rr-,
r tras n, l, s/rr/
s
/s/ (/z/ en zonas de ceceo)
t
/t/
u
/u/
v
/b/
w
/b/, /u/
x-
/s/
x + consonante
/ks/ o /gs/ (en pron. general americana
y culta enfática de España)
/s/ (en pron. general de España)-x-
/ks/ o /gs/
(/j/ en algunos topónimos y
antropónimos, como México, Texas,
Mexía, etc.)y
/y/, /i/
z
/z/ (/s/ en zonas de seseo)
Las mismas correspondencias se utilizan al representar la pronunciación concreta de palabras o expresiones, la cual se transcribe entre corchetes. Dentro de los corchetes de pronunciación se señala siempre con una tilde la vocal tónica, aunque a la palabra cuya pronunciación se representa no le corresponda llevar acento gráfico según las reglas de acentuación. Ejemplos: [kása] por casa; [gérra] por guerra; [jinéta] por gineta; [sapáto, zapáto] por zapato. Como se ve en el último ejemplo, se indica siempre, y en primer lugar, la pronunciación seseante, por ser la mayoritaria en el conjunto de los países hispanohablantes.
En algunos casos (extranjerismos, pronunciaciones dialectales, etc.) ha sido necesario representar algunos sonidos que no pertenecen al sistema fonológico español, para lo cual se han utilizado los signos siguientes:
[h]
sonido aspirado,
como la h del inglés home[sh]
sonido palatal fricativo sordo,
como la sh del inglés shampoo[v]
sonido labiodental fricativo sonoro,
como la w del alemán Wagner[ŷ]
sonido palatal africado,
como la j del inglés John[
]
sonido palatal fricativo sonoro,
como la j del francés Jean