Real Academia Española

   

Acto de inauguración del Bienio Ramón Menéndez Pidal (2018-2019) en la RAE

J. Antonio Cid, Darío Villanueva y Aurora Egido han presidido el acto.

J. Antonio Cid, Darío Villanueva y Aurora Egido han presidido el acto.

Juan Gil ha disertado sobre «Ramón Menéndez Pidal y la España primitiva».

Juan Gil ha disertado sobre «Ramón Menéndez Pidal y la España primitiva».

Inés Fernández-Ordóñez ha hablado sobre «Ramón Menéndez Pidal y la historia de la lengua española».

Inés Fernández-Ordóñez ha hablado sobre «Ramón Menéndez Pidal y la historia de la lengua española».

«Ramón Menéndez Pidal y la RAE» ha sido el título de la conferencia de Pedro Álvarez de Miranda.

«Ramón Menéndez Pidal y la RAE» ha sido el título de la conferencia de Pedro Álvarez de Miranda.

El cantautor Amancio Prada durante su actuación.

El cantautor Amancio Prada durante su actuación.

26.11.2018
Por el 50.º aniversario de su muerte y el 150.º de su nacimiento

Acto de inauguración del Bienio Ramón Menéndez Pidal (2018-2019) en la RAE

• Con intervenciones de varios académicos

Hoy se ha celebrado en el salón de actos institucional la inauguración del Bienio Ramón Menéndez Pidal (2018-2019), primero de los actos promovidos por la Fundación Ramón Menéndez Pidal con motivo del 50.º aniversario de su muerte (1968) y el 150.º de su nacimiento (1869).

En el acto han intervenido el presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, J. Antonio Cid; los académicos Juan Gil, Inés Fernández-Ordóñez, Pedro Álvarez de Miranda y Aurora Egido, y el director de la RAE, Darío Villanueva.

Entre los asistentes, han estado la directora de la Biblioteca Nacional de España, Ana Santos Aramburo; el director del Archivo Histórico Nacional, Juan Ramón Romero Fernández-Pacheco; representantes del Patronato de la Fundación Menéndez Pidal, el secretario general de la Acociación de Academias de la Lengua Española, Francisco Javier Pérez, y los académicos de la RAE Víctor García de la ConchaEmilio Lledó,  José Manuel Blecua, Juan Luis CebriánIgnacio Bosque, Pedro García Barreno, José María MerinoSantiago Muñoz Machado y Luis María Anson

Ha abierto la sesión el director de la RAE manifestando su satisfacción por la ocasión de celebrar la figura de don Ramón. A continuación, el presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, ha dado cuenta de los propósitos que animan este doble aniversario. «Las celebraciones de efemérides o son prospectivas, o son pura melancolía. Creo que, en la actividad, en el modelo de trabajo e investigación, y en la obra de Menéndez Pidal hay aspectos que siguen siendo ejemplares y útiles, y, desde luego, de útil recordación», ha señalado.

J. Antonio Cid ha destacado la faceta de Menéndez Pidal como maestro de grandes filólogos: «Es un difícil arte el saber conjuntar los diversos talentos, personalidades e intereses de un grupo amplio de colaboradores». Como ha explicado, «es obvio que Américo Castro no valía para las mismas cosas que Tomás Navarro, Rafael Lapesa, Pedro Salinas, Solalinde o Serís. Don Ramón supo potenciar el que cada uno sacara lo mejor de sí mismo. Eso es a lo que se llama crear una escuela, rara avis en nuestro país».
 

PIDAL, INVESTIGADOR

El académico Juan Gil, en su intervención «Ramón Menéndez Pidal y la España primitiva», ha analizado «su manera especialísima de emprender la investigación». La visión global que aplicaba a su tarea, ha señalado, «se aprecia de forma muy clara en el proyecto en el que don Ramón trabajó durante toda su vida sin que, por desgracia, llegase a verlo terminado por completo: su monumental historia de la lengua española».

Tal y como ha manifestado, «enfrentado a la diacronía, el lingüista no podía desentenderse de la prehistoria de las lenguas romances, pues los idiomas prelatinos bien podían explicar fenómenos propios del español por efecto del substrato». Así fue como Menéndez Pidal, ha explicado el académico, «por exigencias de su riguroso método, se vio obligado a abordar temas que, aparentemente, caían muy lejos del limitado campo de estudio de un romanista», como el vasco, la lengua de los indoeuropeos que invadieron más tarde la Península Ibérica.

En opinión de Juan Gil, «las conclusiones a que llegó Menéndez Pidal sobre las características del latín hablado en la Península Ibérica por los romanos, la penúltima oleada indoeuropea, son de capital importancia».
 

HISTORIADOR DE LA LENGUA

Inés Fernández-Ordóñez, que ha centrado su intervención en «Ramón Menéndez Pidal y la Historia de la lengua española», ha comenzado señalando que «la labor de don Ramón levantó los cimientos de la filología en España».

La académica ha destacado que «el dilatado proceso de reflexión sobre el hecho lingüístico y literario que revela la larga gestación de la Historia de la lengua aumenta, si cabe aun más, la figura de Menéndez Pidal», que «trabajó silenciosamente durante la mitad de su vida para crear lo que es, sin duda, un monumento aún más original y de mayor relevancia de la que se ha considerado tradicionalmente su obra maestra en lingüística, los Orígenes del español».

En opinión de Fernández-Ordóñez, «don Ramón es capaz de integrar historia de la lengua y dialectología, historia general con movimientos culturales, lengua hablada y lengua escrita, pero a esos logros se añade, en la Historia de la lengua, la capacidad de armonizar todo ello con la historia de la literatura española y de sus escritores más ilustres».
 

PIDAL, HISPANISTA

La intervención de Aurora Egido, secretaria de la RAE, se ha centrado en la figura de «Ramón Menéndez Pidal hispanista».

La profesora Egido ha recordado que «en 1962 se celebró en la Universidad de Oxford el I Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas (AIH). En él fueron nombrados primer presidente de honor Ramón Menéndez Pidal y Dámaso Alonso primer presidente electo». En aquellla ocasión, como ha explicado, «don Ramón pronunció un discurso sobre el padre Las Casas con la toga de un profesor de Oxford ya que en 1922 recibió allí el título de doctor honoris causa».

En su intervención, la secretaria de la RAE ha planteado, desde una perspectiva poliédrica, la aportación de Menéndez Pidal a la filología, la literatura y la historia, haciendo hincapié en su discurso de ingreso en la RAE sobre El condenado por desconfiado, de Tirso de Molina. «En él dio una lección magistral sobre las fuentes orientales y medievales de la obra», ha señalado.

«Menéndez Pidal sembró una excelente cosecha filológica en el ámbito del hispanismo de la que él fue uno de sus mejores ejemplos», ha terminado su intervención Aurora Egido.
 

DON RAMÓN Y LA RAE

A la faceta académica de don Ramón han dedicado sus intervenciones Pedro Álvarez de Miranda, que ha hablado sobre «Ramón Menéndez Pidal y la Real Academia Española» y Darío Villanueva, quien ha disertado sobre «Ramón Menéndez Pidal como director de la Real Academia Española».

Como ha contado Álvarez de Miranda, Ramón Menéndez Pidal fue elegido académico en marzo de 1902 y leyó su discurso de ingreso, sobre «El condenado por desconfiado», de Tirso de Molina, el 19 de octubre del mismo año. Le contestó Menéndez Pelayo, quien destacó los valores del nuevo académico. A juicio de Ávarez de Miranda, «con Ramón Menéndez Pidal y por su impulso llegó a la corporación la mejor filología que se ha hecho en España —la que surgiría en el Centro de Estudios Históricos—, en la que contribuyeron discípulos suyos que también fueron académicos: Tomás Navarro Tomás, Dámaso Alonso, Rafael Lapesa, Samuel Gili Gaya o Salvador Fernández Ramírez.

Como  ha señalado Darío Villanueva, «Menéndez Pidal fue indiscutible director de la Real Academia Española durante treinta y dos años, antes y después de la guerra civil. Y en este segundo período, imbuido de su patriotismo liberal e ilustrado, desde 1947 patroneó la nave en singladuras difíciles, preservando, por caso, la dignidad de una Academia que, en contra del decreto gubernativo, mantuvo en la posesión de sus sillones a los académicos exiliados, entre ellos Salvador de Madariaga».

En su opinión, «el siglo XX aportará, en cuanto a los perfiles académicos, una significativa novedad, emblemáticamente encarnada en Menéndez Pidal a partir de 1925. Después de las direcciones de su tío materno don Alejandro Pidal y Mon y del político don Antonio Maura y Montaner, con don Ramón comienza a reiterarse, con contadas excepciones, la presencia de filólogos al frente de nuestra corporación, no menos de siete entre los años cuarenta de Miguel Asín Palacios y el presente».


MUESTRA DOCUMENTAL Y BIBLIOGRÁFICA

Ha cerrado el acto la actuación musical de Amancio Prada, que ha interpretado los siguientes romances y composiciones líricas: Don Gaiferos de Mormaltán; La hermana cautiva; Misa de amor; Quiero dormir y no puedo; Quedito, no me toquéis; El prisionero; No te tardes, que me muero; Rosa fresca; El enamorado y la muerte, y El conde Arnaldos.

Al terminar la sesión, los asistentes han podido visitar una muestra homenaje instalada en la Sala de Directores, con libros, fotografías, documentos y objetos personales de don Ramón, con materiales del archivo y la biblioteca académicas y del fondo de la Fundación Menéndez Pidal.

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