Real Academia Española

   

Fin de curso en la Escuela de Lexicografía Hispánica

Clausura del curso de la Escuela de Lexicografía Hispánica.

Clausura del curso de la Escuela de Lexicografía Hispánica.

El académico Juan Gil pronuncia la lección de clausura del curso.

El académico Juan Gil pronuncia la lección de clausura del curso.

Estudiantes, profesores y académicos en las escalinatas de la RAE. Curso 2017-2018.

Estudiantes, profesores y académicos en las escalinatas de la RAE. Curso 2017-2018.

28.6.2018

Fin de curso en la Escuela de Lexicografía Hispánica

En un acto celebrado en la sala Rufino José Cuervo, el director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Darío Villanueva, ha presidido hoy, 28 de junio, la última sesión del XVI curso de la Escuela de Lexicografía Hispánica (ELH). La conferencia de clausura ha estado a cargo de Juan Gil, académico de la RAE y profesor del curso, que ha hablado sobre «Marcas cultas del género femenino en español».

La fase presencial del curso de esta decimosexta promoción comenzó el pasado 12 de abril y ahora continuará en la Universidad de León.
 


 

SUFIJOS FEMENINOS

Juan Gil ha comenzado señalando que «en indoeuropeo el género se expresó mediante sufijos y, a través del latín, el castellano heredó varios de ellos», antes de pasar a mostrar en detalle la evolución de estos sufijos.

En primer lugar, ha analizado el sufijo –ĭssa, que el latín adoptó del griego para crear femeninos de cultismos. «En los documentos medievales hispanos se registran dos formas del mismo sufijo: la vulgar, –essa (producto de la apertura de –ĭ- en –e-), y la culta, –issa»; y, tal y como ha explicado, «esa misma duplicidad de formas fue un grave inconveniente para la efectiva implantación del sufijo, que, por el contrario, arraigó fuertemente en francés y en italiano gracias a su unicidad morfológica. Así fue como el cultismo -isa adquirió un fuerte sabor a rancio y obsoleto, por lo que la lengua recurrió al formante de femenino más común, sustituyendo alcaidesa por alcaida, infantisa por infanta, el posible doctorisa (o doctoresa) por doctora y prioresa por priora».

También se ha referido a «una venerable antigualla que sobrevivió al desgaste de los años: el sufijo indoeu­ropeo īna», que perduró, por ejemplo, en la palabra heroína.

En cuanto al sufijotrix, Juan Gil ha explicado que «el castellano heredó del latín el par –dor / -triz, sin que se haya impuesto la terminación –triz, salvo en pares muy contados, como emperador / emperatriz y actor / actriz». En su recorrido histórico, el académico ha recordado que «la gran literatura italiana, restauradora de la dicción elegante, rescató tempranamente el sufijo –trice, lo que explica la resu­rrección del sufijo en la obra de los escritores que se esforzaron por traer a Castilla los nuevos aires del humanismo». No obstante, salvo las excepciones mencionadas, «las formas italianas en –trice corresponden en la traducción castellana a otras en –dora o en –era, como emperadora (vulgarismo hoy restringido a la esfera del flamenco), costurera o pescadora».

AGENTES ACTIVOS DEL ESPAÑOL

En la sesión de hoy han intervenido representantes de distintas instituciones vinculadas a la Escuela: Pedro Álvarez de Miranda, académico y director ejecutivo de la ELH; Francisco Javier Pérez, secretario general de la ASALE; Jesús Andreu, director de la Fundación Carolina; Ana Gavín, directora de Relaciones Editoriales del Grupo Planeta, y el académico Salvador Gutiérrez, en representación de la Universidad de León. También han asistido al acto los profesores del curso y los académicos Aurora Egido, Paz Battaner y José Antonio Pascual.

El secretario general de la ASALE, Francisco Javier Pérez, ha expresado su «satisfacción por haber formado parte de este curso y por haber vivido la muy gratificante experiencia de formar futuros lexicógrafos y pensar juntos en cómo hacer diccionarios». Por su parte, el director de la Escuela, Pedro Álvarez de Miranda, ha dado «las gracias a todas las instituciones que hacen posible que el proyecto salga adelante, y a los profesores». Como ha señalado, «enseñar lexicografía es enseñar a hacer diccionarios, y quienes mejor pueden enseñarlo son quienes se dedican a eso».

Ha cerrado el acto el director de la RAE, Darío Villanueva, quien ha comenzado señalando a los alumnos «la justificación de la existencia de la Escuela» y transmitiéndoles que tienen «una función muy importante: defender el entusiasmo por la lengua que compartimos es imprescindible. El español es hoy una causa con todo el derecho a ser enriquecida por las generaciones que representáis», ha señalado.

El director de la RAE ha aludido a las herramientas necesarias para esta tarea mencionando la plataforma de servicios lingüísticos académica, Enclave RAE, «algo que hemos tardado trescientos cinco años en hacer, pero ningún experto nos ha dicho que haya nada igual». Villanueva ha terminado su intervención animando a los alumnos: «Vosotros sois agentes activos de esta empresa que se llama el español».

UNIVERSIDAD DE LEÓN

El máster en Lexicografía Hispánica —que tiene el aval de la RAE, las academias de la ASALE y la Universidad de León— es un título de posgrado cuya finalidad es formar a los alumnos en todos los procesos y fases de la elaboración de diccionarios: desde sus primeras tareas (recogida de materiales, recopilación de corpus, diseño, programación…) hasta su redacción, edición y publicación en distintos soportes.

Desde su creación, en julio de 2001, por la ELH han pasado más de ciento sesenta lexicógrafos. Uno de sus objetivos es crear una red de colaboradores que puedan trabajar en cada una de las academias, tanto en proyectos propios como comunes dentro de la ASALE.

Los alumnos de la ELH seguirán ahora su formación en la Universidad de León antes de regresar a sus respectivos países.

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