Real Academia Española

   

Presentación en Salamanca del Diccionario panhispánico del español jurídico

Foto de familia, presidida por el rey Felipe VI. Foto: © Casa de S.M. el Rey

Foto de familia, presidida por el rey Felipe VI. Foto: © Casa de S.M. el Rey

La mesa presidencial en el paraninfo de la USAL. Foto: © Casa de S.M. el Rey

La mesa presidencial en el paraninfo de la USAL. Foto: © Casa de S.M. el Rey

El director de la RAE, Darío Villanueva, durante su intervención. Foto: © Casa de S.M. el Rey

El director de la RAE, Darío Villanueva, durante su intervención. Foto: © Casa de S.M. el Rey

El académico Santiago Muñoz Machado, director del «DPEJ». Foto: © Casa de S.M. el Rey

El académico Santiago Muñoz Machado, director del «DPEJ». Foto: © Casa de S.M. el Rey

Darío Villanueva entrega al rey el «Diccionario panhispánico del español jurídico». Foto: © Casa de S.M. el Rey

Darío Villanueva entrega al rey el «Diccionario panhispánico del español jurídico». Foto: © Casa de S.M. el Rey

15.12.2017
Dirigido por el académico y jurista Santiago Muñoz Machado

Presentación en Salamanca del Diccionario panhispánico del español jurídico

• El acto ha estado presidido por el rey Felipe VI

El rey Felipe VI ha presidido hoy en el paraninfo de la Universidad de Salamanca (USAL) el acto de presentación del Diccionario panhispánico del español jurídico (DPEJ), publicado por Santillana. Esta obra, elaborada conjuntamente por la Real Academia Española (RAE) y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), está dirigida por el académico y catedrático de Derecho Administrativo Santiago Muñoz Machado.

En la sesión de hoy han participado, además del propio Muñoz Machado, el director de la RAE y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, Darío Villanueva; el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, y el rector de la USAL, Daniel Hernández Ruipérez

Al acto han asistido, entre otras personalidades, Rafael Catalá, ministro de Justicia; Juan José González Rivas, presidente del Tribunal Constitucional; Silvia Clemente, presidenta de las Cortes de Castilla y León; Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta de Castilla y León; Alfonso Fernández Mañueco, alcalde de Salamanca, y Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana.



LA UNIDAD DEL IDIOMA

En su intervención, Santiago Muñoz Machado ha comenzado destacando que, «entre los valores culturales que dejó España en América, ocupan una posición muy elevada la lengua y el derecho». 

Como ha explicado el catedrático de Derecho Administrativo, «la lengua castellana se usó por igual en todas las repúblicas independientes como el idioma de las nuevas naciones. Y la cultura jurídica común perduró». 

La Real Academia Española inicialmente y, más tarde, las academias de la lengua constituidas en cada uno de los Estados hispanohablantes, «hicieron una labor fundamental a favor de la preservación de la unidad», sirviéndose principalmente, como ha señalado Muñoz Machado, del diccionario de la lengua que la Academia Española dejó concluido, en la versión llamada de "autoridades", en 1739». 


LENGUAJE JURÍDICO

No obstante, como ha recordado Muñoz Machado, este «memorable esfuerzo a favor de la unidad de la lengua no se ha hecho en términos parecidos para conservar otro gran valor cultural común, que es el derecho. En contraste con lo ocurrido con el léxico general de la lengua española, el lenguaje del derecho no ha sido objeto de una compilación panhispánica con ambición semejante». 

El director de la RAE, Darío Villanueva, también se ha referido en su discurso a este asunto. Con la publicación del primer diccionario, en 1739, ha dicho, «ya estaba en la mente de los fundadores la elaboración de otros repertorios referidos a sectores específicos de la actividad humana, generadores de un léxico preciso y especial; entre ellos, por supuesto, el jurídico». 

Sin embargo, como ha reconocido Villanueva, «la urgencia de producir otras obras (diccionarios de uso, gramáticas, ortografías y la edición del Quijote de 1780) ocupó totalmente los desvelos de aquellos esforzados pioneros».

A falta de disponibilidad para afrontar la redacción de un diccionario del español jurídico, la RAE consideró dar nueva luz al estudio del lenguaje con la publicación, en 1815, del Fuero Juzgo castellano, ofreciendo, como ha señalado Villanueva, «uno de los documentos de mayor gravedad e influencia para la ilustración de su jurisprudencia e historia». Esta publicación fue posible «gracias a los desvelos de un académico de la Española, y secretario de la misma, el mexicano Manuel de Lardizábal y Uribe».


DICCIONARIOS

Sí existen muchos diccionarios y enciclopedias jurídicas que se han editado en los últimos tres siglos, pero, en palabras de Santiago Muñoz Machado, «se trata siempre de selecciones de conceptos para exponer su significado dogmático e institucional». La lengua de los juristas forma parte de la cultura común hispanoamericana, «pero es innegable que la conservación de esta parte de la cultura común se fortalecería con un diccionario que recogiera el vocabulario jurídico de ambas zonas del mundo hispano».

Como ha explicado Muñoz Machado, este conjunto de razones lingüísticas y jurídicas, manejadas en el seno de la RAE, «han confluido afortunadamente con otras iniciativas del CGPJ» encaminadas a impulsar el desarrollo de obras que contribuyeran a la claridad y accesibilidad del lenguaje jurídico.

Un diccionario panhispánico del español jurídico «mantendrá el valor de la cultura jurídica común que hemos heredado [...] y contribuirá a aumentar la seguridad jurídica de los ciudadanos y las empresas en todos los Estados de Hispanoamérica [...] pudiendo ser el texto de referencia para una comunidad intercomunicada». 


AGRADECIMIENTOS

Darío Villanueva, al final de su intervención, ha indicado que «este Diccionario panhispánico del español jurídico ha sido posible en virtud de la cooperación entre la RAE, el CGPJ y la Cumbre Judicial Iberoamericana, gracias a la laborista tarea conjunta de juristas, jurisconsultos, catedráticos y lexicógrafos, y muy especialmente por obra de la sabia y eficaz dirección de otro secretario de la RAE como lo fue Lardizábal: Santiago Muñoz Machado. En él quiero personificar la gratitud y la felicitación que le es debida a todas cuantas, instituciones y personas, han hecho posible este diccionario, que sienta un hito y plantea el compromiso de seguir trabajando sobre el auténtico océano que representa al servicio de la justicia y las leyes una lengua ecuménica como el español».

Por su parte, Santiago Muñoz Machado ha querido destacar que en este proyecto «han participado equipos constituidos por muchos de los mejores profesores de las universidades españolas, a los que se han sumado magistrados y colaboradores de los tribunales y cortes supremas, también de las academias americanas de la lengua y miembros de las academias de jurisprudencia de algunos de aquellos países. Más de cuatrocientos especialistas han trabajo en un diccionario que rebasa las 35 000 entradas».

Muñoz Machado ha mencionado, asimismo, la labor de coordinación de los universitarios americanos, que ha recaído en un grupo de profesores de la USAL, liderados por el rector electo Ricardo Rivero. Una institución, la USAL, que en 2018 celebra su VIII centenario.

Más información


Dosier del Diccionario panhispánico del español jurídico

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Palabras de Darío Villanueva, director de la RAE.

Palabras de Santiago Muñoz Machado, director de la obra.

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