5.ª Entrega (enero de 2018)
Versión del 31/01/2018
Equipo Real Academia Española
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cimitarra s. (1457-)
cimitarra, çimitarra, zimitarra
Etim. Voz de etimología discutida, quizá del árabe şimaşām(ah) ţāri´a 'espada gitana' (Corriente, DAAL-2008, s. v. cimitarra). En el DECH (s. v.), donde se afirma el origen desconocido de la voz, se advierten las dificultades que presenta el étimo persa šāmšîr o šimšîr y se avanza la hipótesis, que se califica en ese mismo repertorio como atrevida e hipotética, de que "en algunas hablas neoiranias [...] se hubiese formado un compuesto diferente šām-i tarr literalmente ‘espada de vara’, ‘espada en forma de vara (curva)’". Por su parte, Corriente asegura que esta palabra entra en Europa por la Península Ibérica, así como que se trata de un término técnico islámico de transmisión mudéjar tardía.

Se documenta por primera vez, como 'arma larga y de un solo filo, parecida al sable, pero de hoja curva que se ensancha hacia la punta, usada por persas, turcos y otros pueblos orientales', alrededor de 1457, en las Andanças e viajes de P. Tafur; el vocablo muestra su mayor vitalidad en los XVI y XVII, siempre vinculada a Turquía o a otros países orientales en los primeros testimonios. Se consigna por vez primera en 1495, en el Vocabulario español-latino de Nebrija; en 1611 se recoge también en el Tesoro de Covarrubias. En algunos repertorios bilingües (como el de Minsheu, de 1599) se incluye la variante acemitarra. Tras un período de decadencia, experimenta un proceso de reactivación a partir del siglo XIX, si bien sus apariciones se circunscriben, por lo general, a novelas de recreación histórica. En La lozana andaluza, se emplea cimitarra como insulto ("puta, vieja, cimitarra, piltrofera, soislo vos dende que nacistes"): de este modo, sirviéndose de la metonimia, un personaje emplea el arma como símbolo de la morisma, con una clara intención despectiva.

  1. s. f. Arma larga y de un solo filo, parecida al sable, pero de hoja curva que se ensancha hacia la punta, usada por persas, turcos y otros pueblos orientales.
    docs. (1457-2016) 282 ejemplos:
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 82 Esp (CDH )
      Avíe pocos dias quel Soldan avía mandado soltar de la presion un fijo del Tesorero del Soldan a quien él avíe suçedido, el qual avíe avido una grant suma de riqueza, ansí en oro como en perlas é piedras é otras cosas de valor, é que para aquella fiesta, por le servir é tomar en su graçia, le embió un cavallo de color morzillo ferrado de oro, con el freno é silla ansí mesmo de oro guarnido, en el arçon delantero de la silla un ballax, que dizen que pesava un rótulo é medio, que parescía tan grande como una naranja mediana, en el arçon de tras tres balajes tan gruessos como huevos de gallinas, é una çimitarra que valíe una grant suma de oro; é su ropa era de damasco blanco por cortapisa un çerco de ricas perlas.
    • 2016 Miguel Vega, J. "Lo importante" [20-04-2016] El Mundo (Madrid) Esp (HD)
      De modo que mientras el mundo se afana en salir de la crisis y no adentrarse en la recesión; mientras la humanidad asiste consternada al drama de los refugiados que huyen de la guerra en Siria; mientras sobre la cabeza de Occidente pende, no la espada de Damocles, sino la cimitarra de Saladino, Sevilla -a Sevilla del treinta por ciento de paro- focaliza sus prioridades en por dónde y a qué hora han de pasar las cofradías y si la Feria debe durar ocho en vez de seis días.
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 82 Esp (CDH )
      Avíe pocos dias quel Soldan avía mandado soltar de la presion un fijo del Tesorero del Soldan a quien él avíe suçedido, el qual avíe avido una grant suma de riqueza, ansí en oro como en perlas é piedras é otras cosas de valor, é que para aquella fiesta, por le servir é tomar en su graçia, le embió un cavallo de color morzillo ferrado de oro, con el freno é silla ansí mesmo de oro guarnido, en el arçon delantero de la silla un ballax, que dizen que pesava un rótulo é medio, que parescía tan grande como una naranja mediana, en el arçon de tras tres balajes tan gruessos como huevos de gallinas, é una çimitarra que valíe una grant suma de oro; é su ropa era de damasco blanco por cortapisa un çerco de ricas perlas.
    • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
      cimitarra, cuchillo de turcos, acinacis.
    • 1514 Silva, F. Lisuarte [2002] 54 Esp (CDH )
      Ardadil Canileo, que a essa hora llegava, fue contra Golfón e diole con una cimitarra muy grande que traía sobre el hombro derecho que fasta la cinta lo abrió, pero todo no valía nada, que cargavan tantos turcos que por muchas buenas cosas que se hazían no aprovechavan nada, que al entrar de la ciudad los turcos se entraran con ellos si no fuera por el Cavallero de la Espera e Aviés de Irlanda e Languines, que no avía ninguno d'ellos que más de diez cavalleros no uviesse muerto.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      El otro desembainó una zimitarra, que es alfange turquesco, y fue para mí.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      — ¡Tente, ladrón, malandrín, follón, que aquí te tengo y no te ha de valer tu cimitarra!
    • c1650 Solís Valenzuela, P. Desierto prodigioso [1977-1985] I, 608 Co (CDH )
      / I allí tomas venganza / Del bárbaro gentil, del turco y cita / Que el daño de tu pueblo solicita; / Y entre ellos rompes, quiebras y desgarras / Yelmos, frentes, turbantes, zimitarras.
    • 1676 Santa Inés, F. Crón prov SGregorio Magno Filipinas [1892] 408 Fi (CDH )
      En esta devota postura estaba este Santo religioso, en lo exterior recogidas todas sus potencias y sentidos en aquel Señor que poco antes había recibido, considerando sus maravillas, gustando de sus finezas, cuando salió del monte, por orden del Rey, un tropel de moros armados con cimitarras, lanzas, paveses y flechas, y con un grandísimo y repentino alarido dieron en la casa donde estaba, sin que los cristianos portugueses lo pudiesen estorbar ni resistir, cual furiosos leones, se fueron derechos al oratorio, y viéndole de rodillas, con una rabia infernal arremetieron á él, el cual abajando la cabeza, con grande constancia y fortaleza ofreció á Dios aquella muerte, dándole gracias porque le hacía digno de padecerla por su amor.
    • 1724 Palomino Castro Velasco, A. Parnaso español [1936] Esp (CDH )
      Era de genio algo lunático y atronado; y para poder pintar con propriedad algunos instrumentos bélicos en las batallas, había recogido gran número de armas y arneses, los cuales tenía colgados en su Obrador, hasta la caja de guerra, lanzas, alfanjes y dardos, y poniéndose a discurrir el lance de batalla que se le ofrecía pintar, se enfervorizaba de suerte que tomaba la caja o el clarín, tocaba a embestir, y echando mano de una cimitarra u otro instrumento, comenzaba a disparar golpes y cuchilladas por todo el aposento, de suerte que las paredes eran el blanco de sus iras, y aun los trastos no estaban seguros;
    • 1734 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, VI [2003] Esp (CDH )
      La cimitarra del famoso Jorge Castrioto en la mano de su dueño, de un golpe cortaba enteramente el cuello a un toro; trasladada a la del sultán, solo hizo una pequeña herida.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 298 Pe (CDH )
      Iban por delante quince compañías de Indios con sus Capitanes ricamente vestidos a su usanza, con arcos y flechas, espadas de chunta y otras maderas fuertes, todas plateadas; dardos, hondas, macanas, y aquellas armas a manera de cimitarras que usaban los Capitanes de sus Ingas.
    • 1769-1773 Jovellanos, G. M. Muerte Munuza [1984] Esp (CDH )
      / El esposo.... el hermano.... tus apoyos, / víctimas de la furia sanguinaria / del opresor... sobre sus tristes cuellos / pronta a herir la funesta cimitarra... / Llévame a su presencia, tierna Ingunda, / que nos una el tirano en la desgracia.
    • c1788-c1796 Forner, J. P. Exequias Leng cast [2000] 353 Esp (CDH )
      / »Apelan luego a las cortantes garras, / y entonces, sí, la sangre ya chorrea / sin que echen menos turcas cimitarras.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] 323 Esp (CDH )
      Parécele que aún oye botes de lanza y azagayas, y golpes de espada y cimitarras, y el choque de adargas y escudos, y el relincho de los caballos, sordamente confundidos con la vocería de la chusma en las naves, y la horrenda aclamación y muerte que sonaba en el campo y repetían los cerros y cañadas vecinas.
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] Ar (CDH )
      Porque debe tenerse presente que el ejército que vino a Córdoba en persecución de Lavalle, traía una compañía de mazorqueros, que llevaban al costado izquierdo la cuchilla convexa, a manera de una pequeña cimitarra, que Rosas mandó hacer ex-profeso en las cuchillerías de Buenos Aires para degollar hombres.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 131 Ec (CDH )
      Y vosotras, llanuras de Poitiers, donde la media luna quedó en pedazos; vosotras, donde la cimitarra fué abatida por la cruz; vosotras, donde un mar de sangre musulmana dejó cerrado para siempre el paso á los conquistadores del Profeta; vosotras sois sagradas, no sólo para la nacion donde os extendeis ámplias y hermosas, sino tambien para todo el mundo, cuan anchamente se dilata la fe de Jesucristo.
    • 1894 Zeno Gandía, M. Charca [2002] PR (CDH )
      Una caja disonante hecha en el fruto hueco y disecado del marimbo, generalmente encorvada como una cimitarra, con una superficie rayada en la parte anterior, formando líneas estrechas y paralelas al través.
    • a1896 Silva, J. A. Trad cuentos A. France [1990] Co (CDH )

      Una noche en que estaba en lo alto de la torre observando la estrella nueva, vio Baltasar, al mirar hacia la tierra, una línea negra que serpenteaba entre las arenas del desierto, como un hormiguero. Se fijó más, y al irse acercando lo que venía, comenzó a distinguir entre lo negro siluetas de camellos, de elefantes y de caballos.

      La comitiva seguía acercándose, y al llegar a la ciudad distinguió el Rey las cimitarras que brillaban con la luna y los corceles negros de la guardia de Balkis.

    • 1901 Boronat Barrachina, P. Moriscos españoles [1992] Esp (CDH )
      Los cristianos que guarnecían las fronteras del reino de Granada quisieron apoderarse de Loja, defendida por Alí-Atar, y perdieron algunas fuerzas, pero no tantas como en la rota de la Ajarquia, donde fueron sorprendidas por las huestes de Abul-Hasán y envueltas entre las montañas de Cútar y las que formaron los muslimes con sus alfanjes y cimitarras.
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 130 Pe (CDH )
      Bajo la garra, / una res ha tronchado su robusto / cuello; y el pico le penetra un flanco, / á manera de corva cimitarra: / la sangre le gotea hacia un barranco.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 119 Ar (CDH )
      En cada mano blandía una cimitarra, y con ellas bailó un baile ceremonioso, agitándolas en tersos molinetes o alzándolas, rígidas, rituales, como cirios.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bo (CDH )
      Galopaban incansables, peleaban armados de cimitarras turcas, carcajas de marfil o bambú, escudos de cuero lacado; en fin, que no podían saquear al enemigo mientras los generales no lo ordenaran.
    • 1992 Jodorowsky, A. Canta pájaro [1994] 54 Ch (CDH )

      Un pirata se lanzó hacia Abravanel alzando su cimitarra. Una mano invisible lo arrojó contra el mástil y el golpe fue tan rudo que su cráneo partido escupió el cerebro.

    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] CR (CDH )
      Se aproxima un guerrero con cimitarra de metal amarrada en la espalda.
    • 2005 Montes, G. / Wolf, E. Turno escriba Ar (CORPES)
      Fue lo que le sucedió esa mañana con el Viejo de la Montaña. Se despertó gritando "assissin! assissin!", no sabe si porque había estado soñando con su hurí y eso le había hecho evocar las que poblaban el falso paraíso del Viejo, el dulce engaño con el que levaba sus huestes de degolladores, o porque lo primero que había quebrado el silencio del alba había sido el chillido de un cerdo cayendo bajo la maza, un chillido extemporáneo ya que estaban entrando a diciembre y la matanza de San Martín había concluido hacía rato. Lo cierto es que Rustichello había despertado gritando "assissin" y anticipando la cimitarra contra el cogote. Sin embargo se trataba de una historia que el veneciano le había contado hacía siete días, tal vez más, pertenecía al grupo de las historias peregrinas y no a lo que se podía llamar propiamente el hilo del relato. Y ahora, de pronto, a destiempo, la peregrina regresaba a pedir su parte.
    • 2009 Glz Rdz, S. Hombre Cabeza Mx (CORPES)
      En otra versión de la leyenda, corta en dos el tallo de un cedro grueso. En su turno, Saladino toma un velo de seda y lo deja caer sobre su cimitarra o sable. El velo cae al suelo dividido en dos por un corte pulcro.
    • 2016 Miguel Vega, J. "Lo importante" [20-04-2016] El Mundo (Madrid) Esp (HD)
      De modo que mientras el mundo se afana en salir de la crisis y no adentrarse en la recesión; mientras la humanidad asiste consternada al drama de los refugiados que huyen de la guerra en Siria; mientras sobre la cabeza de Occidente pende, no la espada de Damocles, sino la cimitarra de Saladino, Sevilla -a Sevilla del treinta por ciento de paro- focaliza sus prioridades en por dónde y a qué hora han de pasar las cofradías y si la Feria debe durar ocho en vez de seis días.
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 82 Esp (CDH )
      Avíe pocos dias quel Soldan avía mandado soltar de la presion un fijo del Tesorero del Soldan a quien él avíe suçedido, el qual avíe avido una grant suma de riqueza, ansí en oro como en perlas é piedras é otras cosas de valor, é que para aquella fiesta, por le servir é tomar en su graçia, le embió un cavallo de color morzillo ferrado de oro, con el freno é silla ansí mesmo de oro guarnido, en el arçon delantero de la silla un ballax, que dizen que pesava un rótulo é medio, que parescía tan grande como una naranja mediana, en el arçon de tras tres balajes tan gruessos como huevos de gallinas, é una çimitarra que valíe una grant suma de oro; é su ropa era de damasco blanco por cortapisa un çerco de ricas perlas.
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 166 Esp (CDH )
      Las mugeres, é aún los más de los onbres, se visten de aquella seda de allá delgada é de labores menudas como estas moriscas, é los onbres traen gavanes de fieltro delgado como paño, é ansí los pisan é non tienen costura; sus armas son semitarras é arco é frechas é porras.
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 178 Esp (CDH )
      É fué ansí que un gentil onbre tenía un cavallo, que le davan por él tresçientos ducados, é un señor de la tierra queríagelo comprar, é non podiéndose ygualar al preçio, conveniéronse de yr á la estátua é que determinase, é feziéronlo ansí é fueron allá, é el comprador sacó de los ducados é puso uno en la mano de la estátua, é con aquel çerró la mano, dando á entender que non valía más, é el comprador resçibió su cavallo é el vendedor el ducado; é tanto se enojó, que tiró de una semitarra é cortó la mano á la estátua, é de allí jamás nunca judgó.
    • 1487 Anónimo Autos y diligencias Colección Lequeitio Esp (CDH )
      Yten, otra caxa en que se fallo vna çamarra e tres çimitarras moriscas e otro... de cuerno moriscos e dos dosenas de flechas moriscas e dos alcatyfas çensillas de seruiçio.
    • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
      cimitarra, cuchillo de turcos, acinacis.
    • 1514 Silva, F. Lisuarte [2002] 54 Esp (CDH )
      Ardadil Canileo, que a essa hora llegava, fue contra Golfón e diole con una cimitarra muy grande que traía sobre el hombro derecho que fasta la cinta lo abrió, pero todo no valía nada, que cargavan tantos turcos que por muchas buenas cosas que se hazían no aprovechavan nada, que al entrar de la ciudad los turcos se entraran con ellos si no fuera por el Cavallero de la Espera e Aviés de Irlanda e Languines, que no avía ninguno d'ellos que más de diez cavalleros no uviesse muerto.
    • 1526 Anónimo Polindo [2003] Esp (CDH )
      E traía una maça de fierro en la mano e ceñida, una cimitarra turquesa.
    • 1526 Anónimo Polindo [2003] Esp (CDH )
      Naburtón dio una boz muy temerosa e, blasfemando de sus dioses, echó mano por su cimitarra y con ella comiença a fazer su batalla.
    • 1526 Anónimo Polindo [2003] Esp (CDH )
      Al jayán Naburtón, que así tan mal parado se vido, crescióle tan gran sobervia e blasfemando de sus dioses, en quien adorava, e diziendo mil denuestos, alçó aquella cimitarra con gran furia.
    • 1526 Anónimo Polindo [2003] Esp (CDH )

      E don Polindo le tomó la cimitarra de la mano e le cortó las enlazaduras del yelmo e tras ellas, la cabeça. E echóla en el río e tras ella, la cimitarra.

    • 1526 Anónimo Polindo [2003] Esp (CDH )
      E con gran ansia tomó con la siniestra mano una cimitarra turquesa, que en el arzón del cavallo tenía, con la cual comiença de ferir a don Polindo muy crudamente.
    • 1526 Anónimo Polindo [2003] 270 Esp (CDH )
      E traía del arzón de su cavallo una muy azerada maça e una cimitarra turquesa muy grande, ceñida.
    • 1528 Delicado, F. Lozana [1994] Esp (CDH )

      Lozana¡Mirá qué vieja raposa! ¡Por vuestro mal sacáis el ajeno: puta, vieja, cimitarra, piltrofera, soislo vos dende que nacistes, y pésaos porque no podéis! ¡Nunca yo medre si vos decís todas esas cuentas

    • 1541 Anónimo Relación fiestas bodas duques Sesa Actos públicos Madrid Esp (CDH )
      Hobo otra cuadrilla de dos caballeros de Madrid, vestidos de sayetes sin mangas, de terciopelo azul, y jubones y calzas amarillas, y esclavinas de terciopelo azul forradas en tafetán amarillo, y trufas en las cabezas del mismo terciopelo azul, e las cubiertas de los caballos de lo mismo; y salieron otras dos máscaras, vestidos a la turquesa, con marlotas largas o casacas de damasco verde e tocados a la turquesa, y sus cimitarras y estribos e guarniciones turcas, y todas las otras insignias conformes a la máscara.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Tenía ceñido un tovajón de tafetán negro, del cual colgava una cimitarra con su baina de marfil, en la cual tenía bien dos hombres que alçar; traía un tocado a manera de ventalla de hierro aforrado en pieles de martas.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Traía un barvote que le descendía de la celada a abrocharse debaxo las barvas de unas foras muy menudas, pegadas en unas blandas correas, que le tapavan las orejas y sienes; traía su cimitarra que ya oviemos dicho.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Desque vido Fracaso que Callibufeo no tenía bastón como él, arronjó el suyo fuera de la liça y echa mano a su ancha espada y el otro a su cimitarra y álçanlas en alto y descienden los golpes muy rigorosamente.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Fracaso amparó con su fuerte rodela el golpe de Callibufeo y la cimitarra resvaló y, tirando un golpe, acertó al jayán que le cortó del pavés una gran pieça, la cual quedó colgando del otro.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] 304 Esp (CDH )
      El gigante, que vido que su escudo no le valía ni se aprovecharía d'él para recebir los golpes de Fracaso, porque para otros harto avía valido, pero a los golpes [152v] de la espada de Fracaso, como muy excelente y de gran cortar y el braço que la traía fuerte, no bastava contra él cosa alguna, arronjólo por el campo y tomó la cimitarra a dos manos y vase contra Fracaso, pero Fracaso que a él venía recibió el golpe en la rodela que alta traía y por debaxo d'ella tira un revés al jayán y aciértale en un cuadril, que le derribó todas las hojas que en él tenía con parte de la carne.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] 304 Esp (CDH )
      El golpe desmintióselo que no le acertó bien de lleno en el escudo y dio la cimitarra en el suelo que la lançó por él dos palmos.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] 304 Esp (CDH )

      Viendo Callibufeo que poco le aprovechava su cimitarra y que estava cansado, dixo a Fracaso [...].

    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Y diziendo esto, se iva a menear para abraçarse con Fracaso, pero, como la herida del cuadril era muy mala, que le llegó al hueso y estava resfriada, no pudo dar salto para tomar de improviso a Fracaso, pero él, que lo vido menear y estava sobre el aviso, tiróle un golpe que le derrocó todo aquel braço derecho, que delante d'él puso para tomallo, que no uvo en ello dilación alguna, sino que el braço cayó en el suelo con la cimitarra dando saltos por el suelo, buscando a su señor hasta que la sangre se enfrió.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Callibufeo, que se vido malferido, perdido el braço que él más quería, abaxóse con gran pena y tomó la cimitarra con la mano izquierda, pensando de herir a Fracaso, pero, como él sabía bien jugar de espada y rodela, puso alta la concha y por debaxo con la espada le tiró un golpe de punta a los ojos que el uno d'ellos quebró.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Fracaso fue otra vez sobre él, haziendo amparo con su rodela, y el jayán que iva a cruzar la mano con la cimitarra diole en ella y cortóle tres dedos y todo el guante de malla que en ella traía.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Como se la tomó sobre la empuñadura de la cimitarra, halló tiesso y derribóselos.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Cayósele la cimitarra y comiença a correr por el campo a una parte y a otra a ver si pudiera salir, pero, como las cadenas estavan baxas, ni podía abaxarse para salir por debaxo d'ellas ni alçar las piernas para saltar por ellas porque estava muy malherido, assí que Fracaso lo carga de golpes, de tal manera, que dio con él en el suelo que paresció caer un edificio de muchos años, tan grande estruendo hizo.
    • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] I, 16 Esp (CDH )
      Ellos espantados, con sobrada vergüença viendo a vn hombre desarmado acometer tan gran hecho, todos boluieron, mas a esta ora, los jayanes con sobrada yra viendo que un hombre solo los auía puesto en tanto reuato, boluieron sobre él con sus pesadas cimitarras en las manos, mas él que nada de aquello se espantaua, con deliberado ánimo los esperó y haziendo perder al vno dellos el golpe, tomando el otro en el escudo, que fue tal que hecho dos pedaços vino al suelo y por poco no vino la mano tras ella, quedando en ella algo herido, mas él hirió al vno dellos de toda su fuerça por cima de la cabeça que como la espada fuesse buena y el braço que lo auemos dicho, fue hendida hasta los ojos donde con él tan gran caýda que pareció vndirse el sobrado.
    • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] Esp (CDH )
      Y con esto, ellos tomaron coraçón viendo a don Brianel que también lo hazía tornaron a reboluer la trabada escaramuça, los dos caualleros jayanes que tal nouedad sobre tan vencidos vieron, mirando qué fuesse la causa, pudieron ver cómo el príncipe don Brianel como fiero dragón persiguía sus caualleros, lo qual por ellos vistos, tornados tan encendidos como las ardientes brasas del gran corage que les sobrevino, entrambos juntos aremetieron por le dar la muerte mas él que ya en otros más peligrosos trances se viera los esperó con determinado coraçón de si pudiesse sacarlos del mundo bien cubierto de su escudo, mas ellos a un tiempo con dos tajantes cimitarras vinieron a descargar sobre él, que como las viesse venir, apretando con mucha industria las piernas a su poderoso cauallo, cerró tan presto con ellos que solamente con los tercios postreros le alcançaron abriéndole todo el escudo de arriba abaxo, mas él hirió al vno dellos de vna punta de tal suerte que la media espada le passó asta el otro cabo de los pechos, dando con él muerto del cauallo abaxo y viendo venir sobre su cabeça vn terible golpe quel otro le tiraua, viéndose sin escudo cruzó su espada con la cimitarra, que como de mejores temples fuese el cuchillo fue cortado por medio.
    • 1547 Fernández, J. Belanís [1997] I, 304 Esp (CDH )
      La batalla se començó tan fiera y espantosa que la general muerte de todos el sucesso della mostraua, ca allí viérades romper lanças, herir de espadas, porras y maças, cimitarras y otras armas de mil maneras y a vezes con la saña que los vnos de los otros tenían se llegauan a asir a braços donde vnas vezes con agudos puñales, otras dando consigo de los cauallos abaxo, se traýan a la muerte: nunca en Persia tan braua ni herida batalla se vio.
    • 1549 Urrea, J. Trad Orlando Ariosto [1988] 465 Esp (CDH )
      / Procura [bien de armarte] de otra espada, / porque ésta quiero yo, y no te sea nuevo: / Roldán, sea loco o no, me importa nada; / cogerla he do la hallo, pues lo pruebo: / tú, sin testigos, sobre la calzada / te la usurpaste; y lid aquí te muevo, / y mi razón dirá mi cimitarra / y el juicio en justa haremos en la barra.
    • 1549 Urrea, J. Trad Orlando Ariosto [1988] 517 Esp (CDH )
      / Habríaseos de acordar que solo siendo, / sin espada ceñir ni cimitarra, / con un troncón de lanza fui rompiendo / un escuadrón de gente con la esbarra.
    • c1550 Santa Cruz, A. Crón Carlos V [1920] V, 20 Esp (CDH )
      Y algunos traían jacos de malla y cimitarras y estoques muchos de ellos y unos martillos con astas largas, con que se ayudaban muy bien.
    • 1552 Villela, J. Carta a Barrantes Cartas y docs Barrantes Esp (CDH )

      Los turcos como se vieron perdidos, el capitan dellos llamado Sulimambey con los mas que pudo se metió en el castillo que serian hasta mil y doscientos; los mas que pudieron cavalgaron en sus cavallos, y salen por la puerta que estava junto al castillo y dava en el rio pensando poderse salvar, á los quales acudieron nuestros herreruelos y hombres de armas alemanes con los uzaros que presto pudieron salir y comienzan una buena escaramuza, y muy de ver; y como se queria ya poner el sol, y era la vista hácia aquella parte, era admirable cosa el relucir de las celadas, cimitarras y las otras armas, y el ruido de los golpes que se davan [...].

    • 1552 Villela, J. Carta a Barrantes II, 512 Cartas y docs Barrantes Esp (CDH )
      Hirieron á Don Luis Osorio de una estocada por la boca, derrocandole un diente de los de abajo, cortandole un poco en la lengua, de lo qual sanó en breve; á otro soldado, llamado Juan Chamorro, estando al pie de una escalera, combatiendo con quatro turcos por ganarsela, estava á sus espaldas una puerta cerrada, de la qual él no se guardaba, y estando tan metido en los que tenia delante, no vió que por ella un turco con su cemitarra, le dió una estocada por los lomos, que le salió por la hijada; este murió pasados quince dias por mal curado.
    • 1555 Ortúñez Calahorra, D. Espejo príncipes [1975] Caballero Febo Esp (CDH )
      Y saliendo el pavoroso gigante prestamente del cavallo, como se levantasse en pie sacó una grande y tajante cimitarra que traía colgada de la cinta, y llegándose al emperador, le tira un golpe de alto a baxo con ella, que acertándole por encima del yelmo, fue de tanta fuerça que ambas las rodillas le hizo hincar en tierra, y el juizio y el sentido le turbó ya quanto.
    • 1555 Ortúñez Calahorra, D. Espejo príncipes [1975] Caballero Febo Esp (CDH )
      Que como él viesse su sangre vertida por el suelo, muy más furioso y bravo se bolvió, y con mayor furia y fuerça meneava su cimitarra, renegando de sí mesmo y de sus dioses porque ningún golpe podía acertar a su contrario en lleno, y en tanto estrecho le ponía un solo cavallero.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      El otro desembainó una zimitarra, que es alfange turquesco, y fue para mí.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      La jente de a pie son buenos escopeteros y traen unas gentiles escopetas que acá son muy presçiadas y con rrazón, partesanas y sus zimitarras.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] 936 Esp (CDH )
      Muy airado el jenízaro, puso mano a una çimitarra y díxole, «Luego, don suzio, cornudo, traidor, ¿como carneros nos abéis traído al matadero? ¡Nunca Dios quiera que un tan mal capitán como vos se salve y nosotros quedemos en poder de nuestros enemigos; por tanto determinaos a morir aquí con nosotros!» Apenas lo acabó de dezir quando arremetiendo para él cortó las piernas al caballo de Amurato.
    • c1560-1565 Villegas, A. Abencerraje [1983] 108 Esp (CDH )
      Traía una darga y cimitarra, y en la cabeza una toca tunecí que, dándole muchas vueltas por ella, le servía de hermosura y defensa de su persona.
    • c1560-1565 Villegas, A. Abencerraje [1983] Esp (CDH )
      Y dejando lanza con su darga y cimitarra, llevándole la dueña por la mano lo más paso que pudo por no ser sentido de la gente del castillo, subió por una escalera hasta llegar al aposento de la hermosa Jarifa, que así se llamaba la dama.
    • 1573 Timoneda, J. Romances, Rosa española II, 107 Romancero general Esp (CDH )
      / El moro venía vestido / Con extraña galanía, / Marlota de carmesí / Bordada de pedrería, / Un albornoz de damasco / Verde, con gran gallardía; / Una fuerte cimitarra / A su costado ceñida, / El puño de una esmeralda, / Pomo de piedra zafira, / La guarnicion era de oro, / La vaina de pedrería, / Una adarga entre sus pechos, / De fuerte piel granadina / A la morisca labrada, / Una luna por divisa, / El brazo lleva desnudo, / Que muy fuerte parecia; / Una lanza con dos hierros, / Que veinte palmos tenia.
    • 1573 Anónimo Rosa de amores [1963] xxxv Esp (CDH )
      / El Moro venia vestido / con estrema galania, / marlota de carmesin / muy llena de pedreria: / vn Albornoz de damasco / cortado de fantasia: / vna fuerte Cimitarra / a su costado ceñia: / el puño de vna esmeralda, / pomo de piedra çafira: / la guarnicion es de oro, / la vayna de perleria: / vna Adarga ante sus pechos / de fuerte piel Granadina, / a la Morisca labrada: / vna Luna por diuisa / lleua el braço arremangado, / que muy fuerte parescia: / vna lança con dos hierros / que veynte palmos tenia, / con aquel braço Herculeo / fuertemente la blandia.
    • a1575 Torres, D. Rel Xarifes [1980] 281 Esp (CDH )
      Lo qual se determinó entre los más principales y le sucedió harto más prósperamente que ellos lo pudieran dessear si al cabo [464] salieran con la empresa como a las vezes acontece a los que temerariamente acometen algún hecho, y con este supuesto un día estando el Xarife en sus tierras dando orden en cómo entrasse en los montes, el Alcaide Acen so color de hazer alarde y reseña de su gente se juntaron todos los Turcos con sus cavallos y armas mui bien apercibidos y estando el Xarife este día assentado a la puerta de su tienda mirando la reseña, contento de ver a su gente tan bien apercebida, el Acen y otros quatro Turcos se apearon y allegaron como que le querían hablar y haziéndole gran acatamiento el Acen adelantó de los otros Turcos para assegurarle, mas quando estuvo cerca dél puso mano a una cimitarra que llevava para matarle.
    • a1575 Torres, D. Rel Xarifes [1980] 282 Esp (CDH )
      Estavan tan solamente con el Xarife el Alcaide Buximeda y un Renegado que yo conocí Cristiano, que cautivó en el Cabo de Aguer, el qual en viendo al Turco echar mano a su cimitarra dió una gran boz diziendo, guárdate señor que ai traición.
    • 1578 Ercilla, A. Araucana II [1993] 598 Esp (CDH )
      / Pasó luego la muestra Mareande / con una cimitarra y ancho escudo, / mozo de presunción y orgullo grande, / alto de cuerpo, en proporción membrudo; / iba con él su primo Lepomande, / desnudo, al hombro un gran cuchillo agudo, / ambos de una devisa, rodeados / de gente armada y pláticos soldados.
    • 1570-1579 Horozco, S. LProverbios glosados [1994] Esp (CDH )
      Porque en un combite Beso y los suyos después de hartos de vino avían blasonado contra Alexandre, le dixo este vulgar diziendo ser proverbio de que los batrianos usaban diziendo que el perro más medroso y tímido con más priesa y violentia ladra que muerde porque él y los suyos como dicho es blasonaban lo que después no avían de hazer por lo qual Beso echó mano a su cimitarra y le quiso matar.
    • a1579-1582 Rodríguez, L. Romances Romancero general Esp (CDH )
      / Un pellejo de serpiente / Es el arnes que llevaba, / Que es mas fino que un diamante, / Y no era bastante espada / A falsar aqueste arnes, / Aunque fuera muy preciada; / Y del arzon de la silla / Colgada una cimitarra, / que se usaba en aquel tiempo, / Por ser arma muy preciada, / Que con ella dando un golpe / Cinco heridas juntas daba, / Y en la su mano derecha / Llevaba una gruesa lanza: / Cada vez que la blandea / Encuentro y punta juntaba.
    • 1584 Rufo, J. Austriada [1854] 48 Esp (CDH )
      / Los que al de Alboloduy y al de Almanzora / Beben tambien, por ser gente bizarra, / Mandó llamar, y en esa misma hora / Las villas convocó de la Alpujarra; / La turbamulta concurrió á deshora / Con ballesta, arcabuz y cimitarra; / Cuál con arma enastada se presenta, / Cuál desarmado el número acrecienta.
    • 1586 Barahona Soto, L. Lágrimas Angélica [1981] 443 Esp (CDH )
      Y al fin, después que juntos se hallaron, / o ya en la nave suya, o ya en la ajena, / la espada y cimitarra se encontraron, / venciendo la que dellas fue más buena / alfanjes y cuchillos relumbraron, / y al indio y cita abrieron larga vena; / por do salió la vida colorada, / entra la negra sangre disfrazada.
    • 1587-1588 Cueva, J. Romances II, 18 Romancero general Esp (CDH )
      / Cesó el moro, y muy gallardo / Miró á todos á las caras, / Y con soberbio denuedo / Empuñó la cimitarra.
    • 1589 Pineda, J. Diálogos Agricultura cristiana [1963-1964] Esp (CDH )

      Los etolos inventaron las lanzas y Etolo, hijo de Marte, el dardo con amiento; y Tirreno las lanzas jinetas y el pilo, que es linaje de dardo que arrojaban los guerreros de a pie; y Pentesilea amazona, la cimitarra o hacha de armas; y Peseo el venablo, y los cretenses la ballesta de torno, y los siros la catapulta, que es lo mesmo o máquina con que se arrojaban grandes piedras, cuales son los trabucos, aunque Celio a Dionisio aplica tal invención.

    • 1594 Villegas, A. Fructus sanctorum [1988] [121v] Esp (CDH )
      Apeóse del cavallo, y queriendo entrar a besar las manos a su padre, fuele quitada una cimitarra que traía a su lado.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] 32 Esp (CDH )
      Y embrazando su escudo, habiendo dejado la lanza, puso mano a su espada y se fue para Muza, el cual ya venía lleno de cólera y saña contra el Maestre, por haberle ansí tan malamente herido su caballo, y con una hermosa cimitarra se fue a herir al Maestre de muy grandes golpes, el cual de muy buena gana le recibió.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Mas el valeroso Maestre, que era más diestro en ellas que Muza, puesto que Muza fuese de bravo corazón y ánimo invencible, quiso mostrar do llegaba su valor, y ansí afirmando su espada sobre la cimitarra de Muza, hizo señal y muestra que le quería tirar por bajo el muslo.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y ansí dejando pasar la espada por bajo la cimitarra, apuntó y señaló aquel golpe; Muza con presteza fue al reparo, porque su muslo no fuese herido.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y reconociendo el mal estado en que estaba, acudió con su cimitarra con gran presteza y fuerza, y descargó un desaforado golpe.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y diciendo esto, dejó la cimitarra de la mano, y se fue para el Maestre, y lo abrazó.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y había puesto mano a su cimitarra para segundarle otro golpe, cuando llegó el buen don Manuel, tan sañudo como una serpiente, que a no llegar a tan buen tiempo, el Maestre corría notable peligro de muerte, la cual allí sin duda ninguna recibiera a manos del Malique Alabez, si don Manuel no llegara a aquella sazón, como digo, tan furioso como una serpiente.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y ansí los dos bravos guerreros se apearon de sus caballos a una, y embrazando bien sus escudos, con la cimitarra el moro y con la espada el cristiano, se acometieron con tanta braveza como dos sañudos leones, mas poco le valió al moro su braveza, que tiene bravo enemigo.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Quién viera al buen rey Muley Hacén dar golpes con su cimitarra a un cabo y a otro.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Y diciendo esto, le dio un tan grande golpe con la cimitarra sobre una rodela en que fue recibido, que toda fue hendida en dos partes, y el reyecillo herido en el brazo.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      El valeroso don Manuel Ponce de León y el fuerte Alihamete Zegrí hacían su batalla a pie, respecto que sus caballos se les habían cansado y no podían concluir su batalla como querían y andaban muy llenos de coraje, procurando cada uno herir su contrario por donde mejor podía; despedazábanse las armas y la carne con los duros filos de la espada y cimitarra; claro testimonio dello daba la sangre que dellos salía.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] Esp (CDH )
      Mas como se viese en tal aprieto, recelando la muerte no le sobreviniese en aquel trance, se levantó procurando la venganza de la ofensa recibida, ya ansí alzó su fina cimitarra, y desatinadamente dio un golpe a don Manuel, en un hombro, tan pesado, que roto el templado jaco le hirió malamente.
    • 1595 Pz Hita, G. Guerras Granada I [1982] 303 Esp (CDH )
      / No me tengas por traidor, / pues te aviso y te hablo: / Pon mano a tu cimitarra / si presumes de esforzado.
    • 1583-1596 Mosquera Figueroa, C. Comentario disciplina militar [2000] Esp (CDH )
      Y porque, demás d'esto, en la figura de la alabarda, desde la punta hasta su remate, se hallarán diversidad de golpes y heridas con que el hombre puede executar el castigo, porque vale para herir de punta como estoque y quitar, assí, la vida con brevedad al enemigo y con el filo dar cuchillada como una çimitarra, que por estar del braço, que es el centro, tan distante rasga con excessiva fuerça, y rompiendo de altibaxo con el ala hender como con hacha de armas y, descargando con el clavo, desmallar como martillo fuerte y echando el gancho inferior, arrastrar con afrenta a su contrario y, para mayor ignominia, rebolviendo el cabo del hasta castigar con palos a los que tal pena merecieren.
    • a1598 Cabrera, A. Consideraciones Evangelios Adviento [1906] Esp (CDH )
      Pero no se puede negar que si Sansón, con un hueso de un animal seco que halló á mano, achocó un ejército entero que delante se le puso, que si hallara una cimitarra ó bastón herrado fuera mucho mayor la riza y el estrago.
    • 1599 Huerta, J. Trad HAnimales Plinio [2004] fol. 268v Esp (CDH )
      Lo qual, aunque bárbaro y idolatra, mostró claramente su rey Cambises quando, enfadado de las fiestas que celebrava la ciudad de Menfis a Apis, estando él triste y con pena por aver sido desbaratado su exército por los amonios, le mató con su cimitarra o alfanje, y reprehendiendo a los sacerdotes y ciudadanos hizo matar a todos aquellos que le acompañavan, mostrando su error y locura; la qual tuvo después el pueblo de Israel, quando por ver que se tardava Moysés, adoraron un bezerro siguiendo la costumbre que vieron guardar en Egipto.
    • 1599 Minsheu, J. DictSpanEng [1599] Esp (NTLLE)
      acemitarra [...] vide cimitarra.
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 941 Esp (CDH )
      / En tanto que la puerta les defiende / al tropel y canalla sarracina, / sólo en vestirse Belcoraida entiende, / que salir a lo mismo determina; / sobre una aljuba de morisco tiende / una cota de malla jacerina, / y sale varonil, fuerte y bizarra / con su dorado escudo y cimitarra.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      — ¡Tente, ladrón, malandrín, follón, que aquí te tengo y no te ha de valer tu cimitarra!
    • 1609 Vittori, G. Tesoro FrancItalEsp Esp (NTLLE)
      Acemitárra, cimeterre, simitara.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast (NTLLE)
      cimitarra, vale lo mesmo que alfange, o espada buelta a manera de hoz [...]. Deste genero de espadas vsaron antiguamente los Scythas [...], agora es arma propia, y familiar de los Turcos, y díxose cymitarra, quasi Scyth, mitira, en quanto, tiene por madre, e inuentora suya a la Scythia, el nombre cimitarra, dizen los mas ser nombre Turquesco, o Persiano. Otros ser nombre compuesto quasi cimam terrens, id est, caput, porque su golpe se endereça siempre al altibaxo, buscando la cabeça del contrario.
    • c1612 Castro, M. Vida Miguel Castro [1956] 504 Esp (CDH )
      Sólo cuatro turcos salieron allí a la puerta con sus alfanges, y el uno hirió a un soldado mal de una cuchillada con la cimitarra.
    • 1613 Ufano, D. Tratado artillería Esp (BD)
      De mas de lo dicho le toca al condestable hacer que todos sus artilleros anden muy bien armados de es labon y pedernal y vna buena çimitarra ccuchillon.
    • 1617 Minsheu, J. VocHispLatAngl Esp (NTLLE)
      Acemitarra. Lo mismo que cimitarra. Del persa.
    • 1618 Espinel, V. Marcos Obregón [1972] II, 85 Esp (CDH )
      Y así, llegándose el día de San Juan, de junio, cuando los moros, o por imitación de los cristianos o por mil yerros que en aquella secta se profesan, hacen grandísimas demonstraciones de alegría con invenciones nuevas a caballo y a pie, me dijo el renegado: Ven conmigo, no como esclavo sino como amigo, que quiero que con libertad te alegres en estas fiestas que hoy se hacen al profeta Alí, que vosotros llamáis San Juan Bautista, para que te diviertas viendo tan excelentes jinetes, tantas libreas, marlotas de seda hechas un ascua de oro, turbantes, cimitarras, gallardos hombres de a caballo vibrando las lanzas con los brazos desnudos y alheñados.
    • 1618 Jáuregui, J. Rimas [1993] 175 Esp (CDH )
      / Tú ya de los metales / fuiste el primer caudillo, / sus filos provocando a la matanza: / dieron los minerales / aceros al cuchillo, / a la tajante cimitarra y lanza, / y aguda punta al dardo y la saeta; / láminas dieron de latón canoro / a la marcial trompeta; / dieron el bronce al bélico instrumento, / del rayo y trueno imitador sangriento; / y todos, atendiendo a tu decoro, / por ti militan y tu gloria vana / escriben, oh furor, con sangre humana.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Llegó a Belgrado con esta potencia, vestido una aljuba de carmesí bordada de oro, con puñal y cimitarra de precio excesivo, y en un caballo bayo ricamente aderezado.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Pelearon tan bien, que mataron tres mil moros, y al mezuar con una pelota de arcabuz; por lo cual comenzaron a desmayar y a meterse cada uno en su casa, porque pasaban de cinco mil los heridos, como no tenían jacos ni corazas, ni cosoletes en que recibir los golpes de las flechas y cimitarras.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      De los moros murieron más, y calentóse tanto la cólera, que llegaron a poner mano a las espadas, y los moros y turcos a sus alfanjes y cimitarras, que por sólo los vestidos, los que estaban apartados los conocían.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Y queriendo pasar adelante dió en un vallado, donde cargaron sobre él, dándole de un cabo y de otro con lanzas y cimitarras, y alfanjes.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )

      Viendo un turco la cobardía de los muchos que huían y el ánimo de los pocos que los seguían, lleno de coraje se apartó de un escuadrón que en los olivares estaba, de hasta cuatro mil caballos; y puesto a un lado, salióse a un raso donde estaban unas higueras; su traje era una tarjeta en el brazo izquierdo, la cimitarra desnuda en la mano, la pistoresa o puñal en la cinta, las faldas de la marlota cosidas por delante.

    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Visitó la ciudad y arrabales, puso guarnición en las alcazabas y en las torres, puertas y muralla, y vestido de un albornoz de seda y con un almaizal tocado a la morisca, ya que amanecía cabalgó en una yegua baya de gran cuerpo y ligereza, con su adarga en el brazo izquierdo, y en la mano derecha una partesana dorada, su cimitarra en las correas.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Combatieron más de una hora con arcabuceros y espadas valerosísimamente, y así, fue muy sangrienta la pelea, si bien desigual, pues eran de doce a treinta y cinco, porque los jenízaros y espaises, o espais, guarda escogida del Turco, que son hombres de caballo, quisieron morir peleando antes que rendirse a sus enemigos, y cuando más no pudieron, echaron a la mar sus finas cimitarras, porque no las hubiesen los cristianos; otros, ya vencidos del todo, se arrojaron al agua, pensando escapar la vida, pero también murieron a manos de Cimarotes, así que pocos de ellos o, como dicen, quinientos, fueron presos.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Así quisieron un día antes que se comenzase la batería escaramuzar, llevando todos jacos y cimitarras y aun escopetas.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Los turcos, que no les impedía el agua, en especial los que traían cimitarras, hicieron gran estrago en los coseletes que peleaban a pie quedo.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Traen cimitarras, y esto que es juntamente muchos dellos, y unos martillos de unas astas largas de que se ayudaban muy bien.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] I, 116 Esp (CDH )
      Su capitan estaua vestido de una cabaya ó ropeta hasta algo mas baxo de la rodilla, listada de blanco y negro, y en la cabeça un bonete de lo mesmo con una ó dos bueltas de toca, y çeñida otra y della colgada una çimitarra; hallaronle sentado en una silla de palo pintado de la China, con tanta grauedad y mesura como si fuera el Hidalcan ó el Rey de los Mogores, de manera que llegando Lorenço Pirez de Caruallo y Don Pedro de Azeuedo, cabos de la gente de los bateles de las dos naos, los mandó sentar apartados de sí en un vanco, llegando hasta alli asidos de los braços cada uno dellos, de dos moros, desde luego que salieron en tierra.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 80 Esp (CDH )
      Despues de auer hablado estos y hecho grandes offreçimientos, hizo lo mesmo Daur Cham y se puso al lado izquierdo del Enbaxador, caminando los demas delante, muchos dellos con aljubas de telas de oro, y en las guarniçiones de las cimitarras y puñales, que eran de oro, adornadas de muchos rrubies, turquesas y esmeraldas; en las penacheras, que eran de lo mesmo, traian grandes magos de muy hermosos martinetes de Moscovia y Tartaria.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] I, 333 Esp (CDH )
      El governador que entonçes exerçitaua el offiçio, era moço y venia muy galan con una aljuba de tela de plata y toca de oro en la cabeça, las guarniçiones del puñal y çimitarra, de oro, con muchas piedras; arco y aljaua dorados, y el cauallo con la silla testera y pretal de laminas de plata.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 86 Esp (CDH )
      Muy poco tienpo, ó luego como el Enbaxador se sentó, con harta molestia, por estar con calças y su espada çeñida, entró el Chaus del Turco, solo vestida una rro-pa de rraso leonado muy larga hasta el touillo, con un turbante todo blanco, como acostunbran los turcos, y sin çimitarra, y ansi por esto como por una muy larga barua y modesta mesura con que venia, creyó el Enbaxador que era algun saide ó alfaqui de los arabes que entonçes auian venido de Oeza, çiudad donde el Monbareca rreside.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 87 Esp (CDH )
      Es este bonete de un fieltro colorado y muy grueso, demas de lo qual, por dentro lo traen muy estofado con algodon, de manera que resiste á qualquier rezio golpe de çimitarra.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 88 Esp (CDH )
      La çimitarra que el rey traia era muy conforme á la modestia y llaneza del vestido, con la guarniçion negra y la uayna de cuero negro, no mostrando tanpoco en la forma y dispusiçion de su persona algun decoro ni magestad de tan gran rey, siendo de cuerpo más pequeño que mediano, delgado, aunque de neruosos y rrobustos mienbros, aguileño y de rrostro enxuto, medianamente blanco, con ojos muy biuos y que tirauan á verdes.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 229 Esp (CDH )
      Y con rresoluçion de lo que auia de hazer, armada con su arco y flechas y ceñida una çimitarra, se metio en la manga de la aljuba, secretamente, un agudo puñal, enbiando luego á dezir á su hijo que para que sin daño de los georgianos y persianos se conpusiese la diferençia y él entrase en su tierra quietamente le queria hablar, á vista de anbos exerçitos, dos palabras aparte.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] Esp (CDH )
      Vsan de las mesmas armas dellos, comunes á todas las naçiones asiáticas, que son cimitarras, arcos y flechas, y de ciento y veinte años á esta parte tienen perpetua guerra con los moscouitas de Astarcan, los quales, aviendoles tomado la fortaleza de Tarchi, los Lazos se la boluieron á ganar despues que este presente rey de Persia suçedio á su padre en el reyno.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 322 Esp (CDH )
      Halló el interprete á nuestro corchi en casa del governador del lugar, tan fuera de sí de lo mucho que auia bevido y entonçes bevia, que sin aguardar á que acabase de darle el rrecado que lleuaua echó mano á la çimitarra para matalle.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 322 Esp (CDH )
      Sabido esto por el Enbaxador mandó luego que cargasen muy apriesa, y que si el corchi viniese y quisiese inpedillo le pusiesen muy bien las manos, aunque esto no fue menester, porque luego llegó con el governador y otros tres ó quatro, dando al Enbaxador muchas disculpas, mayormente de auer puesto mano á la çimitarra, diziendo que lo auia hecho de offendido del interprete porque offreçiendole que beviese no auia querido hazello.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 323 Esp (CDH )
      Y aunque el turbante defienda la cabeca, traen todos tan descubierto el cuello, ceruiz y garganta, que qualquier golpe de çimitarra en aquellas partes es mortal, demas de estar expuestas patentemente á qualquiera otra herida.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] Esp (CDH )
      Al mesmo instante acudian con gran furia y presteza los que mas çerca se hallauan y con las cimitarras hazian el camello pedaços, siendo tanto el concurso y grita de los demas por hazer lo mesmo, que unos enbaraçandose con los otros quedauan algunos muertos y otros muchos mal heridos.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 374 Esp (CDH )
      El precopense, casi del mesmo gesto y trage, mas de que en lugar de turbante traia en la cabeça un bonete piramidal, aunque no muy alto, forrado en pieles, y ninguno de estos barbaros traia çimitarra, por no ser costumbre entrar con ella en partes semejantes, ó por les inpedir á estar sentados, sino puñales pequeños como los que comumente se vsan en Persia.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 382 Esp (CDH )
      Algo apartados de donde el rey se hallaua estauan en pie sus dos hijos, prefiriendoles en el lugar, no solo todos los enbaxadores, pero los demas ministros y personages de la corte, los quales, sin mostralles nadie señal alguna de rrespeto y cortesia, estauan muy humildes y demisos, teniendo el menor dellos, que se llama Emancoli Mirza, la çimitarra y çapatos de su padre, y como se a dicho ya en la rrelaçion de Casbin era gentil honbre y blanco y de diez y siete ó diez y ocho años de edad, y con ser tan moço auia tres que era casado y tenia ya dos hijos.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 382 Esp (CDH )
      Y viendo el rey que el Enbaxador de España miraua á la parte adonde ellos estauan, le dixo: el menor de aquellos mis hijos, que es el que tiene mi çimitarra, es honbre de bien y lo a de ser; pero el otro es un vellacon y no tiene jamas de valer nada; á lo qual le rrespondio el Enbaxador que siendo entranbos sus hijos no podian dexar de heredar tanto del mucho valor de su padre, que cada uno dellos adelante no acresçentasen y honrrasen el reyno de Persia.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 389 Esp (CDH )
      Luego pidio al enbaxador de Laor un puñal, tocando el açero del con el filo de su çimitarra para prouar qual tuuiese mejor tenple, y mirando el Enbaxador, como estauan tan çerca, que el puñal tenia el puño de marfil, mostrandose en él una figura de muger, lo pidio al rey para mirallo mejor y notó ser el puño ó guarniçion una estatua ó figura de muger, conforme á aquella grandeza, propiamente la de una muger stolata semejante á las statuas femeniles que aun ay algunas de las que an quedado de la antiguedad romana, y esta, aunque en tan pequeña forma, labrada natural y perfectissimamente.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 408 Esp (CDH )
      Apeose el rey sin auer quien le tuuiese el cauallo, y sentose en elsuelo de la plaça, mandando que se sentase junto á él el Enbaxador y enfrente Sara Coja, fray Juan y el interprete, quedando como seis pasos á las espaldas del rey, Juçef Aga, en pie con su arco, flechas y çimitarra.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 425 Esp (CDH )
      Los persianos dezian que de esta comunicaçion rresultó domesticarse con el frayle, confesando todos ser ella la que lo instigó, y que sabido esto por el marido, auiendo tenido sospecha antes della por verla diuertida, y fingiendo que se iua un dia tenprano á casa del Cham, boluio luego con çinco ó seis soldados y entrando rrepentinamente en el aposento del frayle, mandandose anbas casas por una puerta, halló al dicho frayle Moysen medio desnudo, por ser de verano y en la siesta, aunque solo y sin muger alguna; arremetio luego á él con la çimitarra en la mano para matalle, pero el frayle se la quitó y la arronjó por una ventana, pudiendose defender con ella, y luego se dexó prender y ligar de los soldados.
    • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 425 Esp (CDH )
      El Assenbec, tomando otra çimitarra de uno de los conpañeros, boluio en busca de su muger por la puerta de su casa, creyendo que auia saltado por una pared desde el aposento del frayle, y la degolló.
    • c1619 Cabrera Córdoba, L. HFelipe II [1998] Esp (CDH )
      Hascén, indignado se descubrió fuera de la trinchea, armado con las armas que fueron del Conde viejo, según dixeron los que las conocieron y vieron muchos años, diciendo: «Pelea, villanos cobardes, afrenta del nombre turquesco, que pues se os defienden cuatro cabras en un corral, yo pelearé por vuestra deshonra»; y con la cimitarra en alto arremetió a la batería.
    • c1619 Cabrera Córdoba, L. HFelipe II [1998] 318 Esp (CDH )
      En clareando la oscuridad el día, asaltó con esperança de señorear la muralla con toda la gente, máquinas, diversas armas, flechas, arcabuces, cimitarras, rodelas pequeñas, alabardas, hachas, fuegos.
    • c1619 Cabrera Córdoba, L. HFelipe II [1998] Esp (CDH )
      Don Juan, con gravedad y majestad imitada y heredada, le mandó levantar y guardar la bandera y cimitarra para servir con ella al Rey, y le hizo merced y favor.
    • 1624 Balbuena, B. El Bernardo [1851] 149 Esp (CDH )
      / »Rodamonte de Sarza, que en la tierra / De la muerte fué el dardo mas agudo, / Y al cielo de la paz no movió guerra, / Solo porque subir allá no pudo, / Una luciente cimitarra afierra, / Y echando á las espaldas el escudo, / Entró por el ejército normando, / Aquí y allí rompiendo y destrozando.
    • 1624 Balbuena, B. El Bernardo [1851] 149 Esp (CDH )
      / »Lanzando humo y fuego la visera, / Y los dientes quebrando de coraje, / Sobre el frances la cimitarra fiera / Hace á dos manos que furiosa baje: / Fué su reparo el ir á la lijera, / Y un salto, que por medio no le raje; / Que á esperarle fiado en el acero, / Dos Gaiferos hiciera del primero.
    • 1624 Balbuena, B. El Bernardo [1851] 151 Esp (CDH )
      / »La tienda reforzó cual mejor pudo, / Y al paso se hizo una invencible roca, / Donde un ciego monton de pueblo rudo / Confuso arremetió con furia loca: / Por capitan un zahará membrudo, / Nacido del rio Cénega en la boca, / Que al filo de una corva cimitarra / A un hombre dentro de su arnes desgarra.
    • 1624 Balbuena, B. El Bernardo [1851] 196 Esp (CDH )
      / Y á don Fortun Garces, rey de Navarra, / Favor se pida y paso afortunado, / Cuyo denuedo y corva cimitarra / Vencer sabe el frances en apenas armado; / Gente, le da tributo acostumbrado, / Comprando á sus robustos roncaleses / La paz de un año en tres grasientas reses.
    • 1624 Balbuena, B. El Bernardo [1851] 278 Esp (CDH )
      / Una ancha cimitarra que jugaba / De blancos filos, un quintal tenia, / Con que del primer golpe destrozaba / Entero un hombre, y dos y tres partia; / Y á este respecto lo demas llevaba / Del reforzado arnes que se vestia, / Asaltando arrogante un campo entero, / Ora armado de seda, ora de acero.
    • 1592-a1631 Argensola, B. L. Rimas [1951] 132 Esp (CDH )
      [...] i Crisofilo, cauto con la treta / del volador Simón, la mitra agarra, / con que después la indocta frente aprieta; / no por mostrar la indignación bizarra / de otro Simón, que, amando a su Maestro, / en un huerto esgrimió la cimitarra, / sino, contra el exemplo de Silvestro, / para oprimir la esposa como a sierva, / dándole a César el peculio nuestro [...]. /
    • 1592-a1631 Argensola, B. L. Rimas [1951] 579 Esp (CDH )
      [...] y mientras el tropel de negoçiantes / hunde las calles como quando en Creta / vozeaban los píos coribantes, / y Philocriso entre ellos, con la treta / del volador Symón, la mitra agarra / con que después la indocta frente aprieta, / no nor mostrar la indignación biçarra / del otro que en deffensa del Maestro / en el huerto esgrimió la cimitarra, / sino contra el exemplo de Siluestro / para tratar la esposa como a sierba, / dándole a César el peculio nuestro; / que sus rebaños él no los conserba / sino por los bellones que trasquila, / sin çelo de que tengan sal y yerba [...]. /
    • 1637-1639 Gracián, B. Héroe [2003] 90 Esp (CDH )

      Presentáronle al rey de Arabia un alfanje damasquino, lisonja para un guerrero. Alabáronle los grandes de la asistencia áulica, no por ceremonia, sí con razón; y, atentos a la fineza y arte, alargáranse a juzgarle por rayo de acero, si no pecara algo en corto. Mandó llamar el rey al príncipe para que diese su voto, y podía, pues era el famoso Jacob Almanzor. Vino, examinóle y dijo que valía una ciudad, propio apreciar de un príncipe. Instó el rey que si le hallaba alguna falta. Respondió que todas eran sobras. "Pues, príncipe, estos caballeros todos le condenan por corto."Él, entonces, echando mano a su cimitarra, dijo: "Para un caballero animoso nunca hay arma corta, porque con hacerse él un paso adelante se alarga ella bastantemente, y lo que le falta de acero lo suple el corazón de valor."

    • 1646 Lpz Tortajada, D. Floresta romances [1970] 254 Esp (CDH )
      / Vestidos a la Turquesca, / de vna color Turquesada, / con sus flechas, y sus arcos, / y vna fuerte cimitarra, / con escofias de oro, y seda, / cada qual con pluma blanca.
    • c1650 Solís Valenzuela, P. Desierto prodigioso [1977-1985] I, 608 Co (CDH )
      / I allí tomas venganza / Del bárbaro gentil, del turco y cita / Que el daño de tu pueblo solicita; / Y entre ellos rompes, quiebras y desgarras / Yelmos, frentes, turbantes, zimitarras.
    • 1650-1660 Conde de Rebolledo Ocios [1997] Esp (CDH )
      / De una armería de Galeno / ese despojo tocóme, / cuyas bien templadas hojas / son recetas de dos cortes: / espada, daga, cuchillo / van, en cuanto se dispone / que alguno lleve el montante, / la cimitarra y estoque.
    • 1650-1660 Conde de Rebolledo Ocios [1997] Esp (CDH )
      Viendo el duro ejecutor / de todo mortal suplicio / introducido en su oficio / sin cimitarra un doctor, / dijo: "No me ha de quedar / aforismo por saber, / a curar he de aprender, / pues él se arroja a matar.
    • 1676 Santa Inés, F. Crón prov SGregorio Magno Filipinas [1892] 408 Fi (CDH )
      En esta devota postura estaba este Santo religioso, en lo exterior recogidas todas sus potencias y sentidos en aquel Señor que poco antes había recibido, considerando sus maravillas, gustando de sus finezas, cuando salió del monte, por orden del Rey, un tropel de moros armados con cimitarras, lanzas, paveses y flechas, y con un grandísimo y repentino alarido dieron en la casa donde estaba, sin que los cristianos portugueses lo pudiesen estorbar ni resistir, cual furiosos leones, se fueron derechos al oratorio, y viéndole de rodillas, con una rabia infernal arremetieron á él, el cual abajando la cabeza, con grande constancia y fortaleza ofreció á Dios aquella muerte, dándole gracias porque le hacía digno de padecerla por su amor.
    • 1724 Palomino Castro Velasco, A. Parnaso español [1936] Esp (CDH )
      Era de genio algo lunático y atronado; y para poder pintar con propriedad algunos instrumentos bélicos en las batallas, había recogido gran número de armas y arneses, los cuales tenía colgados en su Obrador, hasta la caja de guerra, lanzas, alfanjes y dardos, y poniéndose a discurrir el lance de batalla que se le ofrecía pintar, se enfervorizaba de suerte que tomaba la caja o el clarín, tocaba a embestir, y echando mano de una cimitarra u otro instrumento, comenzaba a disparar golpes y cuchilladas por todo el aposento, de suerte que las paredes eran el blanco de sus iras, y aun los trastos no estaban seguros;
    • 1729 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      CIMITARRA. s. f. Arma de acéro de tres dedos de ancho, de vara de largo, poco más, ó menos: el corte mui afialdo, algo corvo, y remata en punta.
    • 1734 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, VI [2003] Esp (CDH )
      La cimitarra del famoso Jorge Castrioto en la mano de su dueño, de un golpe cortaba enteramente el cuello a un toro; trasladada a la del sultán, solo hizo una pequeña herida.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 298 Pe (CDH )
      Iban por delante quince compañías de Indios con sus Capitanes ricamente vestidos a su usanza, con arcos y flechas, espadas de chunta y otras maderas fuertes, todas plateadas; dardos, hondas, macanas, y aquellas armas a manera de cimitarras que usaban los Capitanes de sus Ingas.
    • 1737 Mayans Siscar, G. Orígenes [1984] 415 Esp (CDH )
      Yo bien sé que los árabes tienen ochenta nombres para significar el león, mil para la espada i, desta suerte, una multitud innumerable; pero fuera de que esso nace de la grande extensión de su lengua, usándose en unas partes los vocablos que no se usan en otras, ¿de qué sirve essa abundancia sino de cargar de voces la memoria de los hombres, haciéndoles perder el tiempo en aprender las palabras que significan las circunstancias de las cosas, pudiéndole lograr en encomendar a la memoria las mismas cosas? Porque una vez que distingamos las principales especies de espada, como espadín, alfange, estoque, cimitarra, montante i pocas más, ¿de qué sirve mayor número, pudiéndose explicar las otras diferencias por adgetivos, cuya significación sabe qualquiera? Yo comparo esta abundancia a la de los sinónimos que, dado que los aya rigurosamente tales, sólo sirven para la variedad i harmonía del decir, i aumentan el número de las voces, pero no de los vocablos.
    • 1769-1773 Jovellanos, G. M. Muerte Munuza [1984] Esp (CDH )
      / El esposo.... el hermano.... tus apoyos, / víctimas de la furia sanguinaria / del opresor... sobre sus tristes cuellos / pronta a herir la funesta cimitarra... / Llévame a su presencia, tierna Ingunda, / que nos una el tirano en la desgracia.
    • c1774 Anónimo Sitio Melilla [1932] Tonadillas teatrales Esp (CDH )
      / Valientes jametilios, / sacad la zimitarra, / e contra el cristianilio / andar la zarrazarra.
    • 1779 García Huerta, V. Poesía 306 Poesías Esp (CDH )
      / Cuando el valeroso Hizán / sobre una fogosa alfana, / regalo de Hacén, alcaide / de Font-Hacén y la Adrada; / desnudo el nervioso brazo / y el albornoz a la espalda, / esgrime la muerte en una / tunecina cimitarra.
    • 1786 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      CIMITARRA, espada grande, pesada, con un corte á un lado solamente, y un poco corva por la punta.
    • c1788-c1796 Forner, J. P. Exequias Leng cast [2000] 353 Esp (CDH )
      / »Apelan luego a las cortantes garras, / y entonces, sí, la sangre ya chorrea / sin que echen menos turcas cimitarras.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] 323 Esp (CDH )
      Parécele que aún oye botes de lanza y azagayas, y golpes de espada y cimitarras, y el choque de adargas y escudos, y el relincho de los caballos, sordamente confundidos con la vocería de la chusma en las naves, y la horrenda aclamación y muerte que sonaba en el campo y repetían los cerros y cañadas vecinas.
    • 1808 Capmany Montpalau, A. Centinela franceses I [1988] Esp (CDH )
      Aquél predicaba la unidad de Dios con la cimitarra, y éste no le nombra uno ni trino, pues sólo predica, o hace predicar, su propia divinidad, dejándose dar de sus infames y sacrílegos adoradores, los periodistas franceses, el dictado de Todo poderoso.
    • 1812 Mier, S. T. Segunda carta [1978] Mx (CDH )
      Inglaterra la propuso en abril 1811, y las Cortes la aceptaron en 6 de junio con un preámbulo, en que se expusiesen las razones por que la admitía, para poner a salvo su decoro, como que ya se ve, era indecoroso al gran señor tratar de otra suerte con sus esclavos, que con la cimitarra que ya había empuñado.
    • 1813 Blanco White, J. M. Diálogos argelinos [1992] Esp (CDH )
      El modo en que habláis nuestra lengua; lo que me decís del estudio que habéis hecho de nuestros sistemas teológicos, el modo de raciocinar que advierto en vos, tan diverso de lo que promete esa cimitarra y turbante, todo exalta mi curiosidad en extremo.
    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      / De agarenas huestes, / De lunas menguadas, / De corvos alfanges / Y de cimitarras / Cubrirse han los campos / Cuando fiero salga / Para defendernos / El Patron de España.
    • 1822 Fdz Mancheño, J. DiccMilitar Esp (BD)
      Cimitarra: Arma de acero de tres dedos de ancho y una vara de largo; tiene el corte afilado, la figura corva y remata en punta.
    • 1778-1822 Fdz Moratín, L. Poesías [1995] 483 Esp (CDH )
      / Del ancho tahalí se ve pendiente / la cimitarra fuerte y damasquina / que ciñó al lazo Abenhozmín su abuelo / cuando a servir a Solimán * partía.
    • 1778-1822 Fdz Moratín, L. Poesías [1995] 481 Esp (CDH )
      / Cuando Zelim-Hamet, * gallardo moro, / que el sexto lustro de su edad cumplía, / árabe en patria, Aldoradín * en sangre, / hijo de Abenhucén y Geloira, * / negra la barba y el color tostado, * / sangrientos ojos de espantable vista, / robustos miembros, corto de razones, / diestro en el arco, cimitarra y pica: / «Locura * es, dijo, en pareceres varios / perder el tiempo que veloz camina, / no habiendo fuerzas, ni ocasión, ni gente / para librar la patria que peligra.
    • 1828 Moretti, F. DiccMilitarEspFr Esp (BD)
      CIMITARRA. s. f. Cimiterre. Arma de acero á manera de sable, de tres dedos de ancho y una vara de largo; tiene el corte afilado, la figura corva, y remata en punta. La usan generalmente los pueblos de Asia y Africa.
    • 1830 Lpz Soler, R. Bandos Castilla [2003] Esp (CDH )
      Los partos, los egipcios, los turcos se postraron bajo su sangrienta cimitarra, y adoraron a aquel bárbaro endiosado con tantos triunfos y desmedido poder.
    • 1830 Lpz Soler, R. Bandos Castilla [2003] Esp (CDH )
      Chocaban en medio de tantos objetos dos armaduras completas, una de mallas y otra de acero, la obra maestra entrambas de artífice milanés, cierta espada toledana entre un sable de Escocia y una cimitarra turca, arcos y aljabas, multitud de armas guerreras, instrumentos de música, vasos sepulcrales de los tiempos antiguos, penates de bronce, y otras muchísimas cosas difíciles de describir, muchas de las cuales parecían destinadas al uso del arte mágica, según la supersticiosa opinión que de ella se tenía en aquel remoto siglo.
    • 1830 Lpz Soler, R. Bandos Castilla [2003] Esp (CDH )
      hasta ahora no se ha dicho de ninguna de mis víctimas que haya suspirado dos veces bajo el filo de mi cimitarra.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] Esp (CDH )
      Ya diecinueve veces visto había / del Ramadán las ceremonias vanas * / la luna en la mezquita celebrarse, / donde hoy los ritos de la Iglesia santa, / desde que entre las murtas a este joven, / en el jardín del opulento alcázar, / recién nacido infante, lo encontraron / unos esclavos a la luz del alba; / y manejaba ya con diestra mano / el dócil potro y corva cimitarra, / aplausos consiguiendo en las escuelas, / y pruebas de valor e ingenio daba; / cuando Almanzor, ardiendo en el deseo / de dejar sucesores de su fama, / y de dar de su estirpe generosa / nuevos apoyos a su ilustre patria, / trató el enlace de su amado hijo / Abdimelik (que en poco sobrepasa * / la edad de aquel Expósito, a quien vive / por amistad unido y semejanza) / con la hermosa, y honesta, y tierna Habiba, * / bella como la luz de la mañana, / de Omar, Walí glorioso de Toledo,
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] I, 76 Esp (CDH )
      / »Venga a nuestro balcón, y de su cuello / colguemos esta corva cimitarra.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] I, 76 Esp (CDH )
      / De pie los personajes le reciben, / el Hagib Almanzor tierno le abraza / y va a echarle en el cuello el talabarte / de que pende la rica cimitarra, / mas lo suspende y a Kerima dice: / «La dicha y la destreza de las armas / de la beldad tan sólo por la mano / deben, señora, ser recompensadas», / y en las de la hermosísima doncella / el rico alfanje pone.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] I, 138 Esp (CDH )
      / Éste, resuelto, «Sígueme —le dice / «ven conmigo al jardín, y de los astros / allí en presencia, con el fiero adorno / de esas ropas que sangre están manando, / »y, con esa invencible cimitarra / firme en tu diestra, escucha de mi labio / la maldad de los hombres, los desastres / que presidieron a tu origen claro, / »y la alta obligación que el cielo impuso / a tu nacer.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] II, 286 Esp (CDH )
      astas inclinadas contra el suelo / para que en él se oculten y confundan / sus insignes pendones, afrentados / con el rigor de una sentencia injusta, / y que no pueden tremolarse al viento / sin que antes en su honor se restituyan, / —Tiene la extensa liza dos entradas / frente a frente: a la diestra está la una, / que custodian guerreros de Velázquez, / y en ella el viento su estandarte undula; / la otra está a la siniestra, en que la insignia / de Mudarra tremola, y do relumbran / de dos gallardos cordobeses moros / las cimitarras bárbaras desnudas.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] II, 289 Esp (CDH )
      Morisca adarga / lleva al siniestro brazo; con la zurda / el blando freno rige; con la diestra, / una ligera lanza de dos puntas; / un agudo puñal y una gumía / le sujeta la faja en la cintura, / y al lado izquierdo muéstrase, pendiente / de un cordón verde que su pecho cruza, / la cimitarra que premió su garbo, / con tanta pompa, en la primera justa; / la que le fue entregada por Kerima, / la que al fiero Giafar lanzó en la tumba, / la de Almanzor, en fin, la formidable / árbitra de la bélica fortuna.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] II, 303 Esp (CDH )
      Entre tanto / de la yegua se zafa con presura / el ágil cordobés, la cimitarra / con firme diestra decidido empuña, / corre, y de un solo tajo desjarreta / al castaño feroz, que se derrumba / y a tierra cae con su señor armado, / como encina pomposa a quien aguda / segur el tronco parte; con su golpe / rumor horrendo por las auras zumba.
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] II, 305 Esp (CDH )
      / La cimitarra es de Almanzor, aquella / que una olvidada predicción reputa / funesta para ti... y ¿estás seguro / de que no encubre acaso la confusa / muchedumbre que en ti los ojos tiene / la morisca beldad de noble alcurnia / que espera una corona inapreciable / del éxito que el cielo dé a la pugna?...
    • 1834 Duque de Rivas Moro expósito [1982] Esp (CDH )
      Cuando el sol en ocaso se escondía, / embístense con rabia furibunda / los dos contrarios, y brotando chispas / ambos aceros con fragor se cruzan: / la espada formidable de Bernardo / y de Almanzor la cimitarra; nunca / hasta entonces dos hierros de más fama / disputaron la bélica fortuna.
    • c1835 Gallardo, B. J. El Criticón. Núm. Segundo I, 185 El criticon, papel volante Esp (CDH )

      Ya Moro, pues, ya Paladin, cuando este tál mas de punta en blanco fuere esto, seguros podemos estar de que se reserva in-péctore la futura de lö otro; por si a mala vez el dia de mañana se nos colare de los Moros de Allende algun tátarachozno del Rei Chico, reclamando en el nombre de Alá y su Santo Profeta, apoyados con medio millon de cimitarras, los lejítimos derechos que la sangre, y éstas y aquéllos le dieren al suelo que pisamos, —poder él ser con los Moros Moro de turbante y almalafa—. ¡Viva quien vence!

    • 1845 Pacheco, J. F. Lecciones Derecho Político [1984] Esp (CDH )
      Sevilla, Toledo, Barcelona, la España completa, desde Gibraltar hasta las costas del océano Cantábrico, todo cayó bajo la cimitarra de los árabes, que pasaron el Pirineo y llegaron con sus conquistas hasta el Loira.
    • 1830-1846 Arolas Bonet, J. Poesías [1982] Esp (CDH )
      del delito / Y alumbró los desórdenes y enojos! / Yo te veo, Señor, en los breñares / Poblados de malezas muy bravías, / En los altos, difíciles lugares, / Do el águila renueva largos días; / El águila, que es hija de los vientos, / Con su nido, que es campo de batalla, / Lleno de los despojos más sangrientos / Del vulgo de las aves que avasalla; / Sombría, como el sitio donde habita; / De furibundos ojos y de garras / Duras, como las peñas que visita, / Corvas, como moriscas cimitarras.
    • 1852 Cánovas Castillo, A. Campana Huesca [2003] Esp (CDH )

      — ¿De cuándo acá eres prudente, Aznar? —dijo el desconocido jovialmente—. Por la Virgen de la Gleba que el pelear yo solo con veinte de esos perros lo hubiera tenido por bien, a trueco de verte aquí esta noche; porque a ti especialmente ha muchos meses que no te veo, y no quiero que se me olvide tu manera de pelear, y la buena gracia con que sabes sembrar las hazas de turbantes. Pero a decir verdad, no era fácil que ahora se me ofreciese tan extremada ocasión y trance; que no soy temerario como sospechas y aun me tengo por más prudente que tú, sin vanidad alguna. Sábete que tengo bastante gente apostada a las orillas del Segre, para que no pueda salir una cimitarra de Lérida esta noche.

    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] Esp (CDH )
      zoraya / Rey, te equivocas: / Aly-Athar el de Loja y la Alpujarra / Toda con él, sus esperanzas locas / Apoyan con la fe y la cimitarra.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] Esp (CDH )
      muley hasán / La fe y mis cimitarras á sus breñas / Les volverán.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 293 Esp (CDH )
      / Un capitán de Granada / Allí amarrados tenía / Cuantos perdonado había / La cimitarra fatal.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 294 Esp (CDH )
      / Saltó el pedazo partido / Con la cimitarra al suelo, / Y el Moro, con un aullido / De dolor, se desmayó.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] II, 40 Esp (CDH )
      / »Si no quiere Granada ser vasalla / »Respetuosa, intentando á cotos fijos / »Reducir mi querer: si bien no se halla / »Con mi amor á Zoraya y á sus hijos / »Y quiere de mi ley saltar la valla, / »Bajo la cimitarra vengadora, / »Nueva estirpe real, nueva señora / »Recibirá temblando la canalla.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] Esp (CDH )
      Como visión que se aparece muda / Á la voz del conjuro que la evoca, / Como la mancha que proyecta móvil / La nube que ante el sol cruza la atmósfera, / Así apartando la crujiente seda / Que el subterráneo camarín decora, / En su oriental recinto penetraron / En sombrío silencio dos personas; / Hombres las dos: el uno, revestido / De luengas, anchas y talares ropas, / Bajo el morisco capuchón plegado / La edad oculta y el semblante emboza; / Debajo el otro de caftán turquesco / Rica armadura y cimitarra corva / Deja admirar: mas el cerrado almete / Su faz resguarda de atención curiosa.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] II, 209 Esp (CDH )
      / Trajo Fernando de Aragón sus huestes, / Y con ellas vinieron de Navarra / Los montañeses ásperos y agrestes, / Al tiro afectos del balón y barra: / Los de Aza y Urgel, jamás contextes, / Armados de morisca cimitarra, / Y los deudos de Pedro de Velasco / De abigarrado y penachudo casco.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] II, 266 Esp (CDH )
      Con la frente hendida / Á un tajo de su brazo formidable / Cayó, más sin soltar la cimitarra, / Aly-Athár en el río, y su cadáver / Las turbias ondas del Genil sorbieron.
    • 1856 Jover, N. C. Amarguras rey [2003] Esp (CDH )
      Dia de júbilo y de risueñas esperanzas fué para Tremecen aquel en que sus hijos se ciñeron la cimitarra, y montaron en sus corceles de guerra.
    • 1856 Jover, N. C. Amarguras rey [2003] Esp (CDH )
      Yo solamente, yo que hasta entonces habia sido siempre el primero en desnudar la cimitarra, permanecia frio y aterrado al oir aquel estruendo de guerra.
    • 1847-1857 Valera, J. Correspondencia [1913] Esp (CDH )
      En los colosales gimnasios ó picaderos destinados á paradas y ejercicios militares, han visto el duque y Quiñones á los circasianos, con sus tocas y túnicas de malla, acreditar su destreza en el manejo de la bien templada cimitarra; al cosaco perseguir al enemigo con la lanza en ristre, el rostro encendido de aparente furor, y el caballo á todo escape, y al tártaro disparar, huyendo, sus agudas y silbadoras flechas, y clavarlas en el blanco con difícil y certera puntería.
    • 1847-1857 Valera, J. Correspondencia [1913] Esp (CDH )
      Allí puñales, cimitarras y pistolas persas, circasianas y georgianas; tapetes, gorros y babuchas primorosamente bordados; vasos, cajas y otros objetos de malaquita; joyas, que por el arte con que están hechas compiten con las de Mortimer y que, por la invención y la originalidad, les son superiores; ricas telas de seda, tejidas en Persia y en Georgia, y qué sé yo cuántas cosas más que sería largo enumerar y muy costoso comprar, aunque algo llevaré siempre para muestra.
    • 1847-1857 Valera, J. Correspondencia [1913] Esp (CDH )
      Hay dos jaeces de caballo, presente del turco, bordados todos de diamantes, y cimitarras, gumías, alfanjes, yataganes, arcos, flechas, rodelas, trajes fantásticos, frenos, bridas, sillas y espuelas, venidos, no sólo de Persia, de Circasia, de la Tartaria y de la tierra de los kirghises errantes, que aun viven de rapiña y le cantan himnos melancólicos y extraños á la Luna, sino del centro mismo del Asia: de Samarcanda y de Bocara, célebre por sus riquezas y por sus madrizos; de Kiva, del Thibet y de qué sé yo cuántos otros puntos, tan citados en los cuentos de Las mil y una noches, tan florecientes en lo antiguo, hoy tan decaídos, y donde los rusos ejercen ya influencia grandísima, estudiando las lenguas que allí se hablan, estableciendo escuelas entre ellos, como las hay en Bocara desde los tiempos de Catalina II, y atrayéndolos á la gran feria de Nijni Novgorod, á donde pronto podremos ir en ferrocarril, y á donde pronto acudirán, sin ser inquietadas ni robadas por los kirghises ni por el Kan de Kiva, las caravanas del extremo Oriente, con el té del Catay, los chales de Cachemira y todos los primores de la India.
    • 1862 Castelar, E. Hermana caridad [2002] Esp (CDH )
      Con sus rostros atezados, sus blancos turbantes, sus jaiques de colores, la cimitarra en la mano, el arcabuz a la espalda, caballeros en rápidos alazanes, parecían la resurrección de aquellos antiguos profetas africanos que con su palabra de fuego habían formado numerosos ejércitos, y con aquellos ejércitos habían amedrentado a las naciones, y habían hecho temblar de espanto a la tierra.
    • 1865 Justiniano Arribas, J. Roger de Flor [1865] Esp (CDH )
      Y vuelto hácia los hijos del turbante, / Que le contemplan en silencio mudo: / «Id á empuñar, les dice, la tajante / Cimitarra, embrazando el fuerte escudo.
    • 1865 Justiniano Arribas, J. Roger de Flor [1865] Esp (CDH )
      Valientes luchan Almanzor y Ormando, / Y en las espesas filas se abren calle, / Las corvas cimitarras descargando, / Que en sangre inundan el estenso valle.
    • 1865 Justiniano Arribas, J. Roger de Flor [1865] Esp (CDH )
      / No así lidian Gircon ni los alanos, / Á quienes miedo infunde la tajante / Cimitarra, que Ormando agita fuerte, / Y esquivan recibir heróica muerte.
    • 1865 Justiniano Arribas, J. Roger de Flor [1865] 381 Esp (CDH )
      / »En balde heróico lucha el mahometano / Y agita la gloriosa cimitarra: / Del poderoso Aláh la fuerte mano / Al terrible dragon mueve la garra.
    • 1865 Justiniano Arribas, J. Roger de Flor [1865] Esp (CDH )
      Colérico Almanzor, fiero arremete; / Y alzando la terrible cimitarra, / Descarga de Roger en el almete, / Saltar haciendo la robusta barra.
    • 1828-1870 Bretón Herreros, M. Poesías [1884] 255 Esp (CDH )
      / No es tan formidable el rayo / Que horrendo estrépito anuncia, / Ni el huracan mugidor / Que un roble y otro derrumba, / Cual en mi mano triunfante / La cimitarra desnuda, / Que abria al godo infeliz / En cada golpe una tumba.
    • 1828-1870 Bretón Herreros, M. Poesías [1884] 264 Esp (CDH )
      que eternas páginas / Prestó á las antiguas crónicas / Aquel espartano célebre / Que feneció en las Termópilas: / Mas ¿quién es hoy el estúpido / Que aspirando á fama póstuma / De su vida anhela el término, / Que ya es demasiado prófuga? / Ó á ser asentista diérame, / Y con marañas diabólicas / Saqueando al Rey, y al público / Llenara de oro mi cómoda; / Ó estudiara terapéutica / Y nociones fisiológicas, / Y empuñara desde párvulo / La cimitarra anatómica.
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] Ar (CDH )
      Porque debe tenerse presente que el ejército que vino a Córdoba en persecución de Lavalle, traía una compañía de mazorqueros, que llevaban al costado izquierdo la cuchilla convexa, a manera de una pequeña cimitarra, que Rosas mandó hacer ex-profeso en las cuchillerías de Buenos Aires para degollar hombres.
    • 1855-1875 Fuente, V. HEclesiástica España III [1873] Esp (CDH )
      Venían más bien como propagandistas que no como conquistadores de riquezas; sólo que su Evangelio se apoyaba en la cimitarra, y obraba, no sobre el entendimiento, sino sobre la imaginacion
    • 1876 Pz Galdós, B. De Oñate a Granja [2003] Esp (CDH )

      — Eso habrá sido en Sicilia, donde la vida romántica es cosa corriente.

      — Eso ha sido en Italia, en España, también en Argel, con la circunstancia agravante del uso de cimitarra y del trato con eunucos y demás gentuza de serrallo.

    • 1876-1880 Zugasti Sáenz, J. Bandolerismo [1983] Esp (CDH )
      Los guerreros árabes, armados de sus cortantes cimitarras y oprimiendo koclanes de rara lozanía, formaban el nervio de sus ejércitos, eran incansables en la pelea y llenaron de terror a los pueblos por ellos conquistados.
    • 1876-1880 Zugasti Sáenz, J. Bandolerismo [1983] Esp (CDH )
      ¿Qué misterioso poder, qué impulso inexplicable, qué aliento irresistible traían aquellos indomables guerreros para que todo cediese ante sus corvas cimitarras?
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 131 Ec (CDH )
      Y vosotras, llanuras de Poitiers, donde la media luna quedó en pedazos; vosotras, donde la cimitarra fué abatida por la cruz; vosotras, donde un mar de sangre musulmana dejó cerrado para siempre el paso á los conquistadores del Profeta; vosotras sois sagradas, no sólo para la nacion donde os extendeis ámplias y hermosas, sino tambien para todo el mundo, cuan anchamente se dilata la fe de Jesucristo.
    • 1880-1882 Montalvo, J. Catilinarias [1985] Ec (CDH )
      En este concepto el dictamen del conde José de Maistre tiene su fundamento: la barbarie es la última página de la civilización: testigos Grecia, Roma: donde Pericles levantó las fábricas portentosas que ostentaban el último grado de cultura, la cimitarra de los hijos de Mahoma ha vibrado hasta ayer insolentemente en el rostro difundido de un gran pueblo; y donde la voz de Marco Tulio Cicerón desafiaba a las generaciones antiguas a igualarle en elocuencia, la esclavitud ha espíritu y la razón está declarando que ese imperio vasto y poderoso ha caído, y el hombre, ha bastardeado hasta frisar con la barbarie.
    • 1882 Pardo Bazán, E. Francisco Asís [1903] I, 210 Esp (CDH )
      De una parte marcha el Rey Verde, su guardia de diez mil descomunales etíopes, negros como carbón, sus arrogantes jeques andaluces, sus ligeros jinetes de Mequínez, cuyos trotones lucen arneses de oro y seda, sus africanos de albos alquiceles y yataganes curvos; El Nasser empuña con la diestra la cimitarra, con la siniestra sostiene el Korán, cuyos versículos poéticos, que halagan la fantasía, lee a las fanáticas tropas.
    • 1882 Pardo Bazán, E. Francisco Asís [1903] I, 256 Esp (CDH )
      El Emperador, que volvía de cumplir una ceremonia y rito de su culto, se halló entre el gentío que rodeaba a los misioneros; impaciente ya, les sepultó en una mazmorra: de allí fueron sacados, convidados a retractarse, entregados al Arráez, juzgados sumariamente a la manera árabe, azotados hasta descubrirse sus huesos, regadas las llagas con vinagre y sal, arrastrados los cuerpos palpitantes de dolor sobre abrojos; vivos aún los mártires, el Miramamolín quiso verlos y arrancarles la abjuración; no lográndolo, de un solo golpe de cimitarra les fué hendiendo en dos mitades la cabeza por la frente.
    • 1882 Pardo Bazán, E. Francisco Asís [1903] I, 258 Esp (CDH )
      Pero quizás los musulmanes, pueblo formando por la cimitarra, necesitaba, para recibir el Evangelio, que otro conquistador deshiciese la obra de Mahoma y arase con la espada el campo estéril, antes de arrojar en él la semilla.
    • 1882-1883 Pardo Bazán, E. Cuestión palpitante [1989] Esp (CDH )
      Más real, más sincera y sencilla inspiración * es la de Fernán que la de casi todas las novelas de pendón y caldera, capa y espada, o cimitarra y turbante, que se estilaban entonces.
    • 1884 Castelar, E. Historia 1883 [2002] Esp (CDH )
      No ha visto el átomo en ninguna parte, como nos sucede a los idealistas, que no hemos visto en ninguna parte la idea; pero lo toma por primer principio generador del Universo a la manera de Lucrecio; sabe de la materia quizás menos qué sabemos nosotros del alma, porque los primeros principios resultan todos por igual indemostrables y todos por igual metafísicos, pero con mezclarlo y confundirlo todo en el Cosmos, cree haber poseído la unidad inenarrable, así del Universo como de la ciencia; y luego reduce todo esto a dogmas y a cánones, para imponerlos por medio de la fuerza coercitiva del Estado a su generación, como impuso Mahoma los principios semíticos del judaísmo y del cristianismo a las razas árabes, entonces idólatras y sabeistas, por medio de la cimitarra de la guerra.
    • 1884 Castelar, E. Historia 1883 [2002] Esp (CDH )
      Todos estos mahedíes mahometanos, especie de profetas que no saben leer apenas, pero que dicen palabras inspiradas, como las de Moisés o de Mahoma, por el Dios de los desiertos, Mesías con cimitarras, no solamente obedecidos, sino idolatrados por pueblos enteros, los cuales van tras sus enseñas en este mundo a la guerra y en el otro mundo a la beatificación y a la bienaventuranza, levantan tribus bélicas, semejantes a naciones en armas, innumerables como la langosta, feroces como los tigres, y que pueden suscitar con sus esfuerzos en las temeridades múltiples de un combate, catástrofes sólo comparables a los desquiciamientos del planeta por la perturbación de las fuerzas vivas en el seno mismo de la Naturaleza.
    • 1884 Piferrer, P. España: Catalunya [2003] Esp (CDH )
      El mismo Ebn-Ganya había tenido que buscar el arrimo de los cristianos, y seguramente Valencia era la ciudad musulmana que menos seguridad ofrecía en su gobierno interior, desempeñado por quien había sabido aprovecharse de la extinción de los Beny-Hudes y de tanta turbación, hasta que a la cimitarra almohade pluguiese derribarle del trono.
    • 1884 Piferrer, P. España: Catalunya [2003] Esp (CDH )
      Un día después de la muerte de don Martín, descendió del trono imperial al sepulcro el emperador Roberto, Duque de Baviera, y los Príncipes Electores andaban agitados en excluir de aquella dignidad a Venceslao, y elegir a Segismundo, quien reducía luego el Reino de Hungría a la obediencia, empañando estos primeros ventajosos hechos la derrota que sufrió en Tracia, donde abatió sus victoriosos estandartes ante la cimitarra de los Turcos.
    • 1884 Quadrado, J. M. España monumentos y artes [2003] Esp (CDH )

      Después de extender sus conquistas al otro lado de los montes de Guadarrama y de fijar su trono en la augusta Toledo, trató Alfonso VI de poblar definitivamente la ancha región intermedia desde el Duero hasta la sierra, disputada con encarnizamiento por espacio de dos siglos, y de consiguiente yerma de cultivo y vacía casi de moradores. Segovia, Ávila, Salamanca, con otras de menor nombradía, renacieron del devastado suelo, seguras ya para siempre de la infiel cimitarra; y se mezclaron con las poblaciones recién ganadas para competir en los elogios del soberano, libertador de las unas y restaurador de las otras.

    • 1886 Puiggarí Llobet, J. Iconografía traje [2002] Esp (CDH )

      Bien sabido es cómo se hundió la monarquía de don Rodrigo, ya reducida a sus postrimerías, y cómo la reemplazó casi de golpe el emirato de los árabes, gente sobrevenida, extraña de todo punto a las naciones meridionales, y antagónica a ellas en raza, precedentes y derivaciones; pueblo que junto con las violencias de la guerra, trajo consigo la imposición de un falso dogma, que hubiera trocado los destinos del orbe, a no oponerse los robustos pechos españoles, durante una gloriosa lid de setecientos años, a aquellas avalanchas de infieles que renovándose incesantemente, se habían dado la misión de imponer al mundo la ley del Corán, a la fuerza de sus cimitarras.

    • 1893 Clarín Señor [1997] Esp (CDH )
      Emular glorias era tan vano, tan soso, tan inútil como discutir; la fe defendida con argumentos, le parecía semejante a la fe defendida con la cimitarra o con el fusil.
    • 1894 Zeno Gandía, M. Charca [2002] PR (CDH )
      Una caja disonante hecha en el fruto hueco y disecado del marimbo, generalmente encorvada como una cimitarra, con una superficie rayada en la parte anterior, formando líneas estrechas y paralelas al través.
    • 1895 Zerolo, E. DiccEnciclLengCastellana (NTLLE)
      CIMITARRA. [...] f. Arma de acero, á manera de sable, de tres dedos de ancho y una vara de largo; tiene el corte afilado y la figura corva, y remata en punta.
    • a1896 Silva, J. A. Trad cuentos A. France [1990] Co (CDH )

      Una noche en que estaba en lo alto de la torre observando la estrella nueva, vio Baltasar, al mirar hacia la tierra, una línea negra que serpenteaba entre las arenas del desierto, como un hormiguero. Se fijó más, y al irse acercando lo que venía, comenzó a distinguir entre lo negro siluetas de camellos, de elefantes y de caballos.

      La comitiva seguía acercándose, y al llegar a la ciudad distinguió el Rey las cimitarras que brillaban con la luna y los corceles negros de la guardia de Balkis.

    • 1899 RAE DRAE 13.ª ed. (NTLLE)
      CIMITARRA. [...] f. Especie de sable, usado por turcos y persas.
    • 1901 Boronat Barrachina, P. Moriscos españoles [1992] Esp (CDH )
      Los cristianos que guarnecían las fronteras del reino de Granada quisieron apoderarse de Loja, defendida por Alí-Atar, y perdieron algunas fuerzas, pero no tantas como en la rota de la Ajarquia, donde fueron sorprendidas por las huestes de Abul-Hasán y envueltas entre las montañas de Cútar y las que formaron los muslimes con sus alfanjes y cimitarras.
    • 1901 Boronat Barrachina, P. Moriscos españoles [1992] Esp (CDH )
      Continuaban las funestas inteligencias con el príncipe de Bearne encargado de facilitar á los moriscos el tránsito para Argel y de comprometer la paz en nuestra patria, según depusieron, entre otros, Juan Jerónimo Paternay en presencia del virrey de Aragón el día 8 de noviembre de 1582; continuaban los de aquella raza dispensando protección á los piratas turcos, y singularmente al corsario Morató Arraez; esperaban que en 1583 sería arruinado el trono de Felipe bajo los golpes de las cimitarras tunecinas y argelinas, según vimos, y ondearía el estandarte de la media luna sobre las almenas de las torres construidas por sus antepasados; y ciegos, en su desesperación, y reaccios á someterse á los edictos de gracia, y confiados en la pronta realización de sus profecías, y sedientos de venganza, y aprestados á la lucha encarnizada, esperaban unidos y sin otra disciplina que la infundida por la rabia y el odio más profundo á todo lo cristiano viejo, divisar en dirección al alquible una centella, una chispa que les anunciase el próximo arribo de la armada turca, para lanzarse como leonés sobre sus irreconciliables enemigos y destruir la unidad política que tanta sangre y tantos ríos de oro había costado á los españoles del siglo XV.
    • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] Cu (CDH )

      Del lujo de los persas nos hablan los griegos que encontraron en el campo de Mordonius, después del triunfo de Platea, tiendas tejidas de oro y plata, lechos dorados, cráteras, copas y vasos de oro.

      Quitaron a los muertos los brazaletes, los collares y las cimitarras, que eran también de oro.

      En general, el persa se mostraba clemente con el vencido, sobre todo si se recuerda la crueldad de los asirios.

    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 130 Pe (CDH )
      Bajo la garra, / una res ha tronchado su robusto / cuello; y el pico le penetra un flanco, / á manera de corva cimitarra: / la sangre le gotea hacia un barranco.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Este fue el momento crítico de la batalla... Ya no había línea, ni formación, ni derecha, ni izquierda, ni centro; sólo se veía en cuanto del mar abarcaban los ojos, fuego, humo y pelotones de galeras en medio, trabadas entre sí, vomitando fuego y muerte, con los palos y los cascos erizados de flechas, cual enormes puerco espines que erizasen sus púas para defenderse y acometer: matar, herir, prender, animar, quemar era lo que se veía por todas partes, y caer al agua cuerpos muertos y cuerpos vivos, árboles, entenas, jarcias, cabezas arrancadas, turbantes, aljabas, rodelas, espadas, cimitarras, arcabuces, carcajes, cañones, flechas, cuantos instrumentos tenían entonces a su alcance la civilización y la barbarie para matarse y destruir.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      metió en su galera a su hijo, y seguido de otras trece, lanzose como una exhalación por delante de las proas enemigas antes de que pudieran envolverle, y huyó a la desesperada con rumbo a Santa Maura, sueltas todas las velas, empuñando él la caña del timón, bogando los infelices remeros con la cimitarra a la garganta para que no aflojasen, para que no respirasen un segundo, y antes que dejar rindiesen allí el último aliento.
    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] ES (CDH )

      Las velaciones son por aquí bien frecuentes. Todo el mundo acoje, con rústica opulencia, al sagrado huésped. ¡Y vaya si por estos montes circulan, de paso, peregrinos de esa altísima laya!Entre las velaciones, la de San jerónimo, no es de las más famosas. La castiza, la autóctona, es la de Santa Catarina Mártir, la Virgen de la cimitarra y de la rueda de cuchillos, patrona del lugar. También se vela a San Antonio del Monte, con su niño Jesús en brazos; a San Sebastián, con su chiquero de flechas acribillándole el desnudo cuerpo de efebo; a San José, con su varita florecida y su faz de hombre manso y afable; a Santa Lucía, ofreciendo al Señor sus ojos de vidrio en un plato de azófar...

    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      "¡Cuando llegue a nuestras filas ese jovenzuelo le clavaremos la punta de nuestras picas y le recibiremos con el filo de nuestras cimitarras!" Pero decían otros: "¡Por Alah! hay que ser muy insensato para creer que vamos a vencer fútilmente a ese joven! Cuando se ha metido él en semejante aventura, sin duda es porque tiene la seguridad de salir airoso.
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )

      ¡Por los arcos abovedados que resguardan sus ojos, y por sus ojos, que disparan los dardos encantadores de sus visuales;

      Por sus formas delicadas; por la cortante cimitarra de sus miradas; por la suprema elegancia de su porte; por el color de su negra cabellera;

      Por sus ojos lánguidos que arrebatan el sueño y dictan la ley en el imperio del amor [...].

    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      ¡El pueblo de veloces yeguas, de camellas flacas, de vírgenes arrebatadoras, de generosa hospitalidad y de sólidas cimitarras!
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      Así, pues, será preciso que te vende los ojos y que te conduzca, tú sin armas y con la cabeza descubierta, y yo con la cimitarra en la mano, pronto a descargarla sobre ti si intentas violar las leyes de la hospitalidad.
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      Al oír estas últimas frases y la palabra "defecto", el sultán, frunciendo las cejas e invadido por el furor, sacó de repente su cimitarra y saltó hacia el genealogista para cortarle la cabeza, gritando [...].
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      Y así instalados, sostenían una cimitarra en una mano y una estaca en la otra mano, con las babuchas cuidadosamente guardadas debajo del trasero.
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] Esp (CDH )
      Porque la circundaban por entero las gracias, y era como la plata en la mina y como la almendra mondada, clara y pálida hasta el exceso, con su vellón de seda amarilla, con inmensos ojos mágicos, azules, bajo sombrías pestañas curvadas como las hojas de las cimitarras y velando una mirada de dulzura marina.
    • 1918 Muñoz Seca, P. Don Mendo [1997] 151 Esp (CDH )
      (Conmovido, poniéndole una mano sobre la cabeza.)¡Mora de la morería!... / ¡Mora que a mi lado moras!... / ¡Mora que ligó sus horas / a la triste suerte mía!... / ¡Mora que a mis plantas lloras / porque a tu pecho desgarro!... / ¡Alma de temple bizarro! / ¡Corazón de cimitarra!... /
    • c1918 Anónimo Trad Estudios Literaturas inglesa italiana [1918] 176 Esp (CDH )
      Sobre las aguas, en el vaporoso occidente, / El sol desciende, como una esfera de oro, / Detrás de la ciudad, que extendida en toda su longitud, / Con sus cúpulas y sus minaretes, / Se desenvuelve entre aquel esplendor, negra y curva, / Como un versículo turco á lo largo de una cimitarra.
    • 1924 Rivera, J. E. Vorágine [1995] Co (CDH )
      Entró luego en la zona oscura del charco, y sólo percibí el cabrilleo * del canalete, * rútilo * como cimitarra anchurosa.
    • 1929 Glz Anaya, S. Oración tarde [1944] Esp (CDH )
      Son como el genio y la presencia de los vencidos vencedores, de los que rindieron las armas ante los rudos castellanos; y con las cimitarras y los alfanjes las viviendas de la ciudad, pero no el espíritu de ella.
    • 1921-1930 Valle-Inclán, R. M. Cuernos Friolera Martes carnaval Esp (CDH )
      El Fantoche reparte tajos y cuchilladas con la cimitarra de Otelo. La corva hoja reluce terrible sobre la cabeza del compadre. La Moña cae soltando las horquillas y enseñando las calcetas. Remolino de gritos y brazos aspados.
    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] II, 101 Ve (CDH )

      Tanto los turcos como los armemos se odiaban a muerte y se combatían al estilo oriental. El yatagán y la cimitarra trabajaban a tiempo completo.

    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] Ve (CDH )
      Daban foetazos y espoleaban sin misericordia a sus pequeños y peludos corceles, mientras gritaban y blandían frenéticamente sus anchas y deslumbrantes cimitarras sobre sus cabezas.
    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] II, 199 Ve (CDH )
      Más de una de estas humanas hienas, sorprendida en flagrante delito, levantó su cimitarra manchada de sangre.
    • 1944 Agustí, I. Mariona Rebull [1944] Esp (CDH )
      — Coja usted la cimitarra con la mano izquierda, caballero, cójala por la empuñadura...
    • 1944 Agustí, I. Mariona Rebull [1944] Esp (CDH )
      — ¿Qué es la cimitarra? ¿Este cuchillo? Y miraba muy serio a la máquina.
    • 1945 Sarabia, R. Pedagogía familiar [1945] Esp (CDH )
      Los crímenes se multiplican en esta sociedad indiferente y descreída, como se multiplicaban en Roma cuando bajaron del Norte los bárbaros a flagelarla con el azote de la cólera de Dios, como se multiplicaban en Constantinopla cuando los turcos, llamados por la justicia del Eterno, asomaron a sus muros y, cimitarra en mano, se pasearon por sus jardines y saquearon sus palacios.
    • 1947-1948 Briceño-Iragorry, M. Regente Heredia [1948] 258 Ve (CDH )

      Amigo del rey, escribe sus Memorias para que sirvan de tema de reflexión a los futuros magistrados y políticos, no para sembrar, por la crítica que hace, odio alguno a la regia institución. Quien nunca ha mentido en el comercio con los hombres ha de decir la verdad cuando se pone frente a los tiempos venideros. Si con Monteverde usó de etiqueta para detenerle el brazo armado de la cimitarra, ahora será sincero cuando le disculpa en parte los errores.

    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Ch (CDH )
      Águilasideral, viña de bruma. / Bastión perdido, cimitarra ciega. / Cinturón estrellado, pan solemne. / Escala torrencial, párpado inmenso. / Túnica triangular, polen de piedra. / Lámpara de granito, pan de piedra. / Serpiente mineral, rosa de piedra. / Nave enterrada, manantial de piedra. / Caballo de la luna, luz de piedra. / Escuadra equinoccial, vapor de piedra. / Geometría final, libro de piedra. / Témpano entre las ráfagas labrado. / Madrépora del tiempo sumergido. / Muralla por los dedos suavizada. / Techumbre por las plumas combatida. / Ramos de espejo, bases de tormenta. / Tronos volcados
    • 1949-1952 Borges, J. L. Aleph [1986] Ar (CDH )
      Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] 104 Ar (CDH )
      Las provincias, esas grandes unidades oficiales cuyos emblemas yo mismo había elegido, la Britania en su territorio rocoso o la Dacia y su cimitarra, se disociaban en bosques donde había yo buscado la sombra, en pozos donde había bebido, en individuos hallados al azar de un alto, en rostros elegidos y a veces amados.
    • 1944-1956 Borges, J. L. Ficciones [1986] Ar (CDH )
      El museo y la enorme biblioteca usurpaban la planta baja: libros controversiales e incompatibles que de algún modo son la historia del siglo xix; cimitarras de Nishapur, en cuyos detenidos arcos de círculo parecían perdurar el viento y la violencia de la batalla.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
      Giorgio Vasari arrojó una flor al africano que continuaba de rodillas, cerrados los ojos, las cimitarras curvas en el césped como dos alas de plata.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 75 Ar (CDH )
      Pasaron, veloces, detrás de un negro jabalí, en el relámpago de las armas diversas, las férreas mazas, las cimitarras, los dardos, las ballestas y las lanzas cortas, fulgentes al sol los breves cascos cincelados, los collares de oro y los tahalíes, sobre las ropas purpúreas.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
      A veces una mano finísima, cubierta de sortijas que espejeaban como caparazones de coleópteros, emergía de la sombra, empuñando una cimitarra, alzando un carcaj, en una sacudida de élitros y de antenas; o el belfo de un palafrén, blanco de espuma, brotaba de la vaguedad de los sarcófagos y de las estatuas, tironeado por uno de los servidores.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 119 Ar (CDH )
      En cada mano blandía una cimitarra, y con ellas bailó un baile ceremonioso, agitándolas en tersos molinetes o alzándolas, rígidas, rituales, como cirios.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 596 Ar (CDH )
      Nombres que hasta entonces no había oído, de tropas otomanas, resonaron en las salas de Bomarzo; los jenízaros, instituidos por Morad II a imitación de la falange alejandrina; su jefe, el Aga Grande, que comandaba 12.000 hombres y era yerno de su señor; los bolucbassi, capitanes de cien jenízaros; los deli, los pintorescos y feroces bravos turcos, ceñidos con pieles de leopardo, erguidos sobre caballos cubiertos con pieles de león, y todos ellos erizados de plumas, hasta el escudo que parecía un ala abierta encima de la cual fulguraban el lanzón y la cimitarra.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Ar (CDH )
      El turco alzó la cimitarra con ambas manos, como un hacha, y descargó su peso sobre el casco.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 656 Ar (CDH )
      El sultán le envió luego varios presentes, trajes forrados de cebellinas y de lince, capas de martas, tapices, dos docenas de cimitarras de Damasco cuajadas de piedras preciosas, seis sillas de montar cubiertas de oro, arcos y flechas, estribos... A mí me tocaron, incluida la presa de Horacio, tres esclavos turcos.
    • 1972 Cunqueiro, Á. Fanto Fantini [1972] 105 Esp (CDH )
      Una tercera flota turca vertió en la playa, una selva de espingardas, lanzas y cimitarras.
    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cu (CDH )
      Estas inmundas aves siempre van persiguiendo a la carroña; y ya estaban acostumbradas al desgaste de las cimitarras de los soldados coloniales, que no respetan ni a los niños de meses, por eso los seguían, confiadas en que su alimentación estaba asegurada; muy gordos estaban estos buitres por las matanzas de inocentes que se habían realizado, y casi no podían alzar el vuelo y caminaban de patas abiertas por sobre el arenal, como negras y pesadas tortugas de sabrá Dios qué infierno.
    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cu (CDH )
      Se necesita tanta acumulación de odio, tantos golpes de cimitarra y redobles de bofetadas, para al fin iniciar ese interminable y ascendente proceso de derrumbe.
    • 1980 Benet Goitia, J. Saúl [1994] 448 Esp (CDH )
      El chulo —cómo no— usaba patillas de hacha y alfiler de corbata; se decía —cómo no— que había sido legionario y que en el pecho llevaba tatuada una serpiente enroscada a una cimitarra .
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 185 Ar (CDH )
      La Princesa lo tomó de manos del orfebre; Roldán se arrodilló, y Berta, manejando con holgura el pesado instrumento, y remedando ceremoniosamente a Carlomagno al cumplir con los preceptos de la Caballería, cruzó por el tahalí el pecho del joven, de manera que el Olifante, al momento en que Roldán se levantó, colgó sobre su flanco, a modo de una curva cimitarra de marfil.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 370 Ar (CDH )
      Uno de los jóvenes frotadores sacó un cuaderno de la faltriquera, y fue anotando, prolijamente, las medidas de la vasija y sus soportes, que otro le iba enumerando, deteniéndose en especial en la longitud de los falos, la cual fue objeto de una intensa discusión en alemán en la que todos intervinieron, fuera de uno que quedó aparte, quitándose las cenizas de la ropa y mirando cómo, sucesivamente, los restantes persistían con científico fervor germano, en obtener el largo exacto de los miembros, curvos como cimitarras, que otorgaban tanto prestigio a los caprinos semidioses.
    • 1984 Sastre, A. Viaje infinito [1991] Esp (CDH )

      Sancho.—De la cabeza no aparece ni rastro, señor Don Quijote.

      D. Quijote.—¿Y del yatagán?

      Sancho.—Ni yatagán, ni cimitarra ni nada parecido.

    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Gu (CDH )
      Caída Tenochtitlan, conquistadores y clérigos, con rosarios y vírgenes conquistadoras, soñando con el caballo de Santiago y la cimitarra, esparcieron en todas direcciones los tentáculos de ventosas y garras.
    • 1986 Faner, P. Flor sal [1986] Esp (CDH )
      Le descargó un golpe de cimitarra que por fortuna sólo rozó la tela de su camisa.
    • 1986 Faner, P. Flor sal [1986] Esp (CDH )
      Uno fue destripado por el propio capitán pirata: le rajó el vientre de un tirón con su cimitarra y le desarraigó brutalmente las vísceras a puñados.
    • 1986 Moix, T. No digas [1993] Esp (CDH )
      Las mujeres más hermosas de Oriente saludaban su paso desde detrás de cautas celosías, los más gallardos efebos del desierto inclinaban sus cimitarras de plata al verle desfilar, los materiales más ricos, las flores más delicadas formaban una suntuosa alfombra destinada a impedir que el polvo profanara sus pies.
    • 1986 Tibón, G. Aventuras [1986] 52 Mx (CDH )

      Todo el color tan fuerte de aquel conjunto me hace pensar que lo que veo no es real, que ha sido inventado por un atrevido escenógrafo. Reflexión trivial, lo sé, pero lo cierto es que quien penetra de Occidente a Oriente en cinco días, no se acostumbra rápidamente a creer que la fantasía que tiene ante los ojos es realidad. Cuando el chofer me abre la portezuela, mis pies pisan un largo tapete blanco. Grandes personalidades, militares con la cimitarra al cinto. Los dignatarios me observan con curiosidad y me saludan con el ademán indio que consiste en juntar las manos e inclinarse. Yo les contesto de la misma manera, un tanto apenado por no llevar ni siquiera el casco inglés.

    • 1987 Agromayor, L. Fiestas [1987] Esp (CDH )
      Los Turcos, con cimitarra al cinto y saltando sobre un pie que también arrastran al ritmo musical, agitan las espadas, amenazan al enemigo y giran en unas vistosas evoluciones.
    • 1987 Azúa, F. Hombre humillado [1991] Esp (CDH )
      Si hay en el Chino huellas de Oriente maligno cuyo emblema es Fu Man Chu, Diego conserva las inclinaciones del Oriente benigno: las hembras grasientas siempre dormidas en lasciva desnudez sobre almohadones, la mercadería perfumada con un té de albahaca, la disputa masculina sobre el uso de la cimitarra para el rebanamiento de cabezas.
    • 1987 Elizondo Elizondo, R. Setenta veces [1994] Mx (CDH )
      Durante varios años se las ingenió para poner las hombreras hacia atrás y con forma de cimitarra, colocando la anchura en la espalda, con eso se cubría un tanto la joroba.
    • 1987 Vizcaíno Casas, F. Isabel [1992] Esp (CDH )
      Al frente de ellos, destacaba por su fogosidad y denuedo un muchacho armado de cimitarra y puñal damasquinado, que montaba un caballo tordo cubierto de ricos jaeces.
    • 1988 Gené, J. C. Ulf [1988] Ar (CDH )
      ¡Cuando se paseaba entre las carpas exhibiendo sus carnes rodeada por esos tres negros lustrosos con cimitarras que le sostenían el estribo de plata para que subiera al caballo!... Era una emperatriz ¡Puta! Pero con aspecto de emperatriz, lo reconozco.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bo (CDH )
      Galopaban incansables, peleaban armados de cimitarras turcas, carcajas de marfil o bambú, escudos de cuero lacado; en fin, que no podían saquear al enemigo mientras los generales no lo ordenaran.
    • 1989 Barnatán, M. R. Con la frente marchita [1989] Ar (CDH )

      Hay un par de violinistas en el tejado amenizando. Y grandes fuentes de ostras de un tamaño pensado para caguamas, o sea para Lezama. Y más allá centollos, langostas, camarones y quisquillas, pensados para el rabino. Y un gran jamón pata agónico, que otro cancerbero trocea con una cimitarra.

    • 1990 Llamazares, J. Río olvido [1995] Esp (CDH )
      Al menos, a juzgar por el nombre del local y por la cimitarra que hay pintada en el letrero de la puerta a modo de divisa o de anagrama.
    • 1990 Medina, D. Cosas familia [1990] Mx (CDH )
      El juego, la comida antes de la separación, la partidura a media luna, la cimitarra desvergando al lobo, la llorona con los cabellos tintos desesperándose en el laberinto de sus propios gritos.) me dejaron colgando los años cuando cambian las estaciones por los amigos cuando uno se vuelve sedentario para inventar que el cabello de la mujer está cargado de estrellas fugaces ojos generan arcoiris lluvia su boca amanecer sonrisa sacudidas de tierra catástrofes su ira.
    • 1990 Prensa El Tiempo, 02/01/1990 [1990] Co (CDH )
      Por donde el Danubio desemboca, entraron los de la media luna y la cimitarra cortando cabezas, y fueron las batallas para detener mahometanos.
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Ch (CDH )

      PABLO.—El Oriente son las vírgenes vestales que lucen un diamante en el ombligo y te recorren el cuerpo desnudo con sus pestañas de plumas de pavo real.

      RATÓN AGUDO.—¡Y las cimitarras y el árbol del pan!

      AMIGO.—¡Y el viento Monzón que inunda todo de vino blanco!

    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] Ve (CDH )

      Pero ahora, aquí, en el salón de clases, el asunto era bien distinto. Aquella mañana luminosa se cernía sobre mí con presagios funestos. La hoja en blanco: un campo minado. Y el muro tras la ventana, con las ramas oscuras de un árbol arañando el cielo, no era precisamente el paisaje más apropiado para librarme de la depresión. La inercia me estaba conduciendo hacia un lugar de puro vértigo, y el endeble fardo de mi experiencia personal no alcanzaba a detener mi marcha. De nada me servía pensar, pues el tiempo viajaba delante de mis pensamientos. Yo era Aquiles montado en una nave espacial, pero la tortuga, arrastrando su caparazón sobre las arenas de un planeta desolado, se me había adelantado. Años luz, aceleración continua, caída libre. Los conceptos adquirían la consistencia y el color de las hojas muertas. El espacio que separaba mi pupitre de la tarima del profesor se convertía en un Sahara infranqueable. Y yo tenía que atravesarlo, no me quedaba otra alternativa. Soportaría el acoso de los chacales ocultos en algún oasis miserable, vería agonizar a mis camellos —coceando y lanzando tarascadas al aire caliginoso del desierto. Esquivaría la sed y el filo de las cimitarras.

    • 1992 Alberto, E. Eternidad lunes [1994] 126 Cu (CDH )
      El ofrecimiento era un sin sentido desde cualquier punto de vista, en particular desde el punto de vista científico, pero como Bebé desenfundó una cimitarra y Blas Adán hizo girar la masa de una pistola con no muy buenas intenciones, tuvieron que abrirle la panza con un tajo en la latitud de la cintura.
    • 1992 Jodorowsky, A. Canta pájaro [1994] 54 Ch (CDH )

      Un pirata se lanzó hacia Abravanel alzando su cimitarra. Una mano invisible lo arrojó contra el mástil y el golpe fue tan rudo que su cráneo partido escupió el cerebro.

    • 1993 Dolina, A. Ángel gris [1993] 282 Ar (CDH )
      De entre mis juguetes infantiles recuerdo una cimitarra de madera que me trajo mi padre.
    • 1995 Aguilar Camín, H. Error Luna [1995] Mx (CDH )
      Pasó media mañana reincidiendo en la evocación de aquella corbata, de aquel torso, de aquella atmósfera de cimitarras y amores imperiosos conque había vestido en lo profundo de su corazón el nombre de Lucas Carrasco.
    • 1995 Glz León, A. Viejo [1995] Ve (CDH )

      Allí están asomados los moros. Escucha sus cimitarras contra el cielo. Oye el estruendo de sus caballos.

    • 1995 Jiménez Losantos, F. España [1995] Esp (CDH )
      Antes de entrar en litigio discursivo, no estará de más salir al paso de aquellos que, por oponerse a Goytisolo, identifican la Guardia y vanguardia Mora de Franco con donjuliánes de carne y hueso, abandonada su alma de papel y blandiendo su odio una poco ilustrada cimitarra.
    • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )
      De madrugada nos despertaron los balidos de docenas de corderos que eran sacrificados a golpe de cimitarra.
    • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] Esp (CDH )
      Al retrocedió espantado cuando el jinete echó mano de su cimitarra.
    • 1995 Prensa El Mundo, 12/09/1995 [1996] Esp (CDH )
      Aparte la notoriedad que aquí, en los papeles, se da a sus dictámenes sobre asuntos de enjundia política; y aparte también el grande protagonismo que Carlos Granados les presta, tocando a rebato y convocándoles en esa desmesurada sala capitular de sillones góticos y rojos, cada vez que el Supremo le pide un pronunciamiento sobre si procede o no procede entrar en la escarpada vereda de empapelar a algún excelentísimo alguien; aparte todo esto, digo, ahora mismo, hoy sin ir más lejos, están azacanados y silenciosos afilando cada quien su alfanje, su daga, su cimitarra, su estilete de bolsillo, su faca, su cuchillo, su puñal o su navaja, en capilla de una de las más importantes batallas que se han de librar en estos tiempos.
    • 1996 Prensa ABC Cultural, 25/10/1996 [1996] Esp (CDH )
      Otros lo hacen orientalista y entretejen los crisoberilos, las palmeras, las alcatifas y las cimitarras;
    • 1997 Prensa El País, 03/05/1997 [1997] Esp (CDH )
      Seis ministros han perdido su escaño y la batalla por suceder y olvidar a Major ha comenzado ya con un fulgor de cimitarra y cepo en los pasillos.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] CR (CDH )
      Se aproxima un guerrero con cimitarra de metal amarrada en la espalda.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] CR (CDH )
      Parecen ser ciudadanos bizantinos que vienen rodeados por las cimitarras desenvainadas de los soldados.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 118 CR (CDH )
      Es la cimitarra del guerrero que avanza contra mi cuello.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 246 CR (CDH )
      Sin embargo, los Uranitas, expertos en el uso de la cimitarra persa, se hicieron con la vida de cuatro oficiales.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      cimitarra [...]. f. Especie de sable usado por turcos y persas.
    • 2005 Montes, G. / Wolf, E. Turno escriba Ar (CORPES)
      Fue lo que le sucedió esa mañana con el Viejo de la Montaña. Se despertó gritando "assissin! assissin!", no sabe si porque había estado soñando con su hurí y eso le había hecho evocar las que poblaban el falso paraíso del Viejo, el dulce engaño con el que levaba sus huestes de degolladores, o porque lo primero que había quebrado el silencio del alba había sido el chillido de un cerdo cayendo bajo la maza, un chillido extemporáneo ya que estaban entrando a diciembre y la matanza de San Martín había concluido hacía rato. Lo cierto es que Rustichello había despertado gritando "assissin" y anticipando la cimitarra contra el cogote. Sin embargo se trataba de una historia que el veneciano le había contado hacía siete días, tal vez más, pertenecía al grupo de las historias peregrinas y no a lo que se podía llamar propiamente el hilo del relato. Y ahora, de pronto, a destiempo, la peregrina regresaba a pedir su parte.
    • 2009 Glz Rdz, S. Hombre Cabeza Mx (CORPES)
      En otra versión de la leyenda, corta en dos el tallo de un cedro grueso. En su turno, Saladino toma un velo de seda y lo deja caer sobre su cimitarra o sable. El velo cae al suelo dividido en dos por un corte pulcro.
    • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
      cimitarra [...] f. Sable corto, de hoja curvada y ensanchada hacia la punta, que usaban turcos, persas y otros pueblos orientales.
    • 2016 Miguel Vega, J. "Lo importante" [20-04-2016] El Mundo (Madrid) Esp (HD)
      De modo que mientras el mundo se afana en salir de la crisis y no adentrarse en la recesión; mientras la humanidad asiste consternada al drama de los refugiados que huyen de la guerra en Siria; mientras sobre la cabeza de Occidente pende, no la espada de Damocles, sino la cimitarra de Saladino, Sevilla -a Sevilla del treinta por ciento de paro- focaliza sus prioridades en por dónde y a qué hora han de pasar las cofradías y si la Feria debe durar ocho en vez de seis días.

Diccionario histórico de la lengua española
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