11.ª Entrega (octubre de 2021)
Versión del 29/10/2021
Equipo Real Academia Española
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neumofimia s. (1864-)
neumofimia, pneumofimia, pneumo-phymia, pneumo-fimia, neumofima
Etim. Voz tomada del francés pneumophymie, atestiguada en esta lengua, al menos desde 1841 como 'tuberculosis pulmonar', en la obra Traité de pathologie iatrique ou médicale et de médecine pratique de P. A. Piorry (París, J. B. Baillière, p. 189: "La matière tuberculeuse ramollie a le plus ordinairement la plus grande analogie avec le pus. Il est presque impossible de l’en distinguer par des signes physiques. Nous aurons à parler, plus tard, à l’ocassion de la pneumophymie, des recherches très nombreuses qui ont été faites pour distinguer les crachats du phthisique de ceux provenus des personnes affectées de simples bronchitis"); y esta, a su vez, formada con el tema pneumo- y phymie.

Se documenta por primera vez, con la acepción 'enfermedad infectocontagiosa de los humanos y de otras especies animales y, en particular, la causada por las bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis, caracterizada por la formación de lesiones o tubérculos en los pulmones, fiebre, sudoración nocturna, fatiga, pérdida de peso, tos intensa y expectoración de sangre y pus', en 1864, en el título de un artículo de A. de la Rosa "Miopía: hemoptisis consecutiva y pneumofimia aparente", publicado en la revista La Crónica Médica: Periódico de Medicina, Cirujía y Farmacia (Sevilla). Aunque se atestigua en textos periodísticos, su empleo es más frecuente en obras del ámbito médico. 

  1. ac. etim.
    s. f. Enfermedad infectocontagiosa de los humanos y de otras especies animales y, en particular, la causada por bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis, caracterizada por la formación de lesiones o tubérculos en los pulmones, fiebre, sudoración nocturna, fatiga, pérdida de peso, tos intensa y expectoración de sangre y pus.
    docs. (1864-2015) 21 ejemplos:
    • 1864 Rosa, A. "Miopía: pneumofimia aparente" [30-09-1864] La Crónica Médica: Periódico de Medicina, Cirujía y Farmacia (Sevilla) Esp (HD)
      “Miopía: hemoptisis consecutiva y pneumofimia aparente” P. L., de 22 años de edad, temperamento sanguíneo nervioso, buena constitución y magníficos antecedentes; de profesión, dependiente de escritorio encargado de la correspondencia, empezó á sentir cierta incomodidad en el pecho que le dificultaba la respiración acompañada de espectoracion escasa en un principio que se hizo cada vez mas abundante con demacración progresiva: al cabo de algún tiempo se presentó una hemoptisis perfectamente caracterizada y que obligó á este individuo á impetrar los auxilios de la medicina.
    • 2015 Rdz Aguado, O. O. Mortalidad Cádiz (1900-1920) p. 390 Esp (BD)
      Anexo 3. Clasificación propia de Herrera- Almenara- Rodríguez (Modificada y ampliada). 1. Enfermedades infecciosas, parasitarias y posibles complicaciones infecciosas […] Tuberculosis […] nefritis tuberculosa, neumofimia, osteomielitis escrofulosa.
    • 1864 Rosa, A. "Miopía: pneumofimia aparente" [30-09-1864] La Crónica Médica: Periódico de Medicina, Cirujía y Farmacia (Sevilla) Esp (HD)
      “Miopía: hemoptisis consecutiva y pneumofimia aparente” P. L., de 22 años de edad, temperamento sanguíneo nervioso, buena constitución y magníficos antecedentes; de profesión, dependiente de escritorio encargado de la correspondencia, empezó á sentir cierta incomodidad en el pecho que le dificultaba la respiración acompañada de espectoracion escasa en un principio que se hizo cada vez mas abundante con demacración progresiva: al cabo de algún tiempo se presentó una hemoptisis perfectamente caracterizada y que obligó á este individuo á impetrar los auxilios de la medicina.
    • 1865 Moreno Mtz, M. Educación física moral mujeres [31-05-1865] p. 17 Esp (BD)
      […] se ajustan y comprimen su delicado pecho con crueles armaduras que la tiránica moda llama corsées, no tardando en presentarse sus consecuencias. Los pulmones no tienen espacio suficiente para dilatarse, el aire no puede llegar hasta sus últimas ramificaciones, la sanguinación se efectúa incompletamente, y la pneumo-fimia se apodera de la joven que llevada por su fantasía y su constante deseo de agradar, no perdona medios aunque sean sus propios destructores.
    • 1869 Schz Ocaña, E. "Tubérculos" [01-01-1869] t. 5, p. 224 Anuario de Medicina y Cirugía Prácticas (Madrid) Esp (HD)
      El tubérculo era para Hipócrates sinónimo de tumor pequeño; pero no parece que le emplea en sus obras para designar producciones específicas ni aun especiales. Sin embargo, este ilustre médico describe bajo la denominación de phyma, de donde se ha hecho derivar pneumo-phymia, un tumor crecido que, desarrollándose en los pulmones y reblandeciéndose, determina la consunción.
    • 1874 García Solá, E. Patología y Anatomía p. 42 Esp (BD)
      […] pero, lejos de ser esto así, los nombres que se han dado á muchas dolencias son tan impropios como los que se trataban de sustituir; tal sucede con los tubérculos pulmonales, que antes se denominaban tisis y hoy se tiene por más docto el designarlos con la palabra neumofima, como si la terminación fima o phima, ideada por Fuchs, pudiera aplicarse más á lo que crece, y como si en el pulmón no hubiera otros padecimientos que presentan como el tubérculo un desarrollo creciente.
    • 1887 Gatell Solá, A. "Tratamiento tuberculosis pulmonar" [01-01-1887] t. XX, p. 225 Revista de Medicina y Cirugía Prácticas (Madrid) Esp (HD)
      La tuberculosis pulmonar, enfermedad que la mayoría de los médicos admite hoy como esencialmente parasitaria, es, sin duda, una de las más rebeldes á toda suerte de tratamientos. Por esto se la califica por muchos de incurable. […] La curabilidad de la neumofimia está comprobada por los casos favorables que nos dan cuenta muchos de los prácticos, y por el resultado de las autopsias, que al practicarlas, se hallan cicatrices de cavernas, restos de tubérculos que han sufrido diversas transformaciones, en cadáveres de individuos muertos de otras enfermedades y que se veían libres desde mucho tiempo de la afección pulmonar.
    • 1902 Sampol Vidal, J. "Sanatorios tratamiento tuberculosis" [20-10-1902] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Otra causa también importante, verdaderamente la necesaria para el desarrollo de la pneumofimia, es el contagio, y al citar este nombre se perfilan por modo autosugestivo en nuestra mente las dos grandes siluetas de Villemin, primero que demostró la contagiosidad de la tuberculosis, y de Roberto Koch, que 17 años más tarde puso digno remate á la lucha entablada entre los clínicos, con el descubrimiento del microorganismo ocasional.
    • 1910 Jaume Matas, P. Talasoterapia [30-07-1910] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Por diversas causas se ignora á punto fijo el número de victimas anuales que ocasiona la tisis pulmonar; las familias y deudos tratan de ocultar la verdad y se falsea el registro civil desde el momento que por complacencia, bien inofensiva por cierto, muchas inscripciones mortuorias por bronquitis, neumonía aguda y crónica, pleuresía y sobre todo anemia, en la realidad, son congéneres de la implacable neumofimia. La mayoría, por no decir todos, llevamos en nuestro organismo el bacilo de Koch, sin ser tuberculosos; así como suele anidar en la faringe el bacilo de Loefler, sin estallar la difteria.
    • 1912 Plá Armengol, R. "Orientación diagnóstica tuberculosis pulmonar" [01-08-1912] Revista de Ciencias Médicas de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      Si los síntomas que revelan únicamente una modificación física del pulmón van acompañados de síntomas generales ó respiratorios activos, afirmaremos la pneumofimia; pero si estos síntomas están aislados, si el estado general permanece bueno y no existen síntomas físicos de actividad, no puede diagnosticarse tuberculosis.
    • 1915 Morales, J. "Importancia radiología estudio tuberculosis" [15-10-1915] Revista Clínica de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      No se nos oculta, pues, la grandísima importancia que los rayos de Roentgen tienen, para el estudio y conocimiento de las lesiones bacilares de articulaciones y huesos, importancia esta no menor cuando de la pneumofimia se trata, pero así como en aquellas la radiografía es el elemento que ocupa casi por entero su valor, debiendo en tal sentido dársela carácter de preferencia sobre la radioscopia, en las lesiones pulmonares, dada la disposición y funciones de estos órganos, precísase que la radioscopia y radiografía se complementen recíprocamente.
    • 1938 Anónimo "Registro civil. Defunciones" [29-06-1938] La Prensa: Diario Republicano (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
      Concepción Ventura García, de esta capital, 4 meses. Neumofimia. Clavel. Número 3.
    • 2015 Rdz Aguado, O. O. Mortalidad Cádiz (1900-1920) p. 390 Esp (BD)
      Anexo 3. Clasificación propia de Herrera- Almenara- Rodríguez (Modificada y ampliada). 1. Enfermedades infecciosas, parasitarias y posibles complicaciones infecciosas […] Tuberculosis […] nefritis tuberculosa, neumofimia, osteomielitis escrofulosa.
    • 1864 Rosa, A. "Miopía: pneumofimia aparente" [30-09-1864] La Crónica Médica: Periódico de Medicina, Cirujía y Farmacia (Sevilla) Esp (HD)
      “Miopía: hemoptisis consecutiva y pneumofimia aparente” P. L., de 22 años de edad, temperamento sanguíneo nervioso, buena constitución y magníficos antecedentes; de profesión, dependiente de escritorio encargado de la correspondencia, empezó á sentir cierta incomodidad en el pecho que le dificultaba la respiración acompañada de espectoracion escasa en un principio que se hizo cada vez mas abundante con demacración progresiva: al cabo de algún tiempo se presentó una hemoptisis perfectamente caracterizada y que obligó á este individuo á impetrar los auxilios de la medicina.
    • 1865 Anónimo "Tratamiento tisis pulmonar Piorry" (Reseña) [22-02-1865] El Genio Quirúrgico (Madrid) Esp (HD)
      No obstante que las tentativas hechas con este último objeto no son bastante numerosas, ni suficientemente concluyentes para poder afirmar nada de positivo sobre la eficacia de este medio en el tratamiento de la neumofimia. El yodo, por lo contrario, ha hecho sus pruebas, según el señor Piorry, en todos los grados de la tisis pulmonar, y sino ha triunfado en otras manos que las suyas, es que no ha sido convenientemente empleado.
    • 1865 Moreno Mtz, M. Educación física moral mujeres [31-05-1865] p. 17 Esp (BD)
      […] se ajustan y comprimen su delicado pecho con crueles armaduras que la tiránica moda llama corsées, no tardando en presentarse sus consecuencias. Los pulmones no tienen espacio suficiente para dilatarse, el aire no puede llegar hasta sus últimas ramificaciones, la sanguinación se efectúa incompletamente, y la pneumo-fimia se apodera de la joven que llevada por su fantasía y su constante deseo de agradar, no perdona medios aunque sean sus propios destructores.
    • 1869 Schz Ocaña, E. "Tubérculos" [01-01-1869] t. 5, p. 224 Anuario de Medicina y Cirugía Prácticas (Madrid) Esp (HD)
      El tubérculo era para Hipócrates sinónimo de tumor pequeño; pero no parece que le emplea en sus obras para designar producciones específicas ni aun especiales. Sin embargo, este ilustre médico describe bajo la denominación de phyma, de donde se ha hecho derivar pneumo-phymia, un tumor crecido que, desarrollándose en los pulmones y reblandeciéndose, determina la consunción.
    • 1872 Santero Moreno, T. Clínica médica (2.ª ed.), III p. 509 Esp (BD)
      Entremos ahora en el estudio de la enfermedad, tal como se presentan generalmente, designada por el nombre de tisis pulmonar o tisis tuberculosa y de pneumofimia por algunos. La herencia es el modo más frecuente de adquirir la aptitud para este grave padecimiento […] siendo lo cierto que la mayor parte de personas tísicas traen el origen del mal de padres que también lo fueron, y que se ven á menudo familias enteras destruidas por esta funesta plaga de la especie humana.
    • 1874 García Solá, E. Patología y Anatomía p. 42 Esp (BD)
      […] pero, lejos de ser esto así, los nombres que se han dado á muchas dolencias son tan impropios como los que se trataban de sustituir; tal sucede con los tubérculos pulmonales, que antes se denominaban tisis y hoy se tiene por más docto el designarlos con la palabra neumofima, como si la terminación fima o phima, ideada por Fuchs, pudiera aplicarse más á lo que crece, y como si en el pulmón no hubiera otros padecimientos que presentan como el tubérculo un desarrollo creciente.
    • 1874 Mtz Anguiano, P. Tratado teórico-práctico enfermedades variolosas p. 50 Esp (BD)
      A consecuencia de la viruela suelen quedar algunas veces enfermedades más o menos graves, tales como la otorrea que puede acompañarse de la perforación de la membrana timpánica y de cáries de la roca ó peñasco; oftalmías rebeldes, de diversas formas, blefaritis ulcerosas, manchas de la córnea, estafilomas y supuración profunda del ojo; pérdida completa de dicho órgano por vaciarse sus humores, diarreas pertinaces, debidas á ulceraciones ó al reblandecimiento de la mucosa intestinal, tuberculosis ó neumofimia, etc.
    • 1887 Gatell Solá, A. "Tratamiento tuberculosis pulmonar" [01-01-1887] t. XX, p. 225 Revista de Medicina y Cirugía Prácticas (Madrid) Esp (HD)
      La tuberculosis pulmonar, enfermedad que la mayoría de los médicos admite hoy como esencialmente parasitaria, es, sin duda, una de las más rebeldes á toda suerte de tratamientos. Por esto se la califica por muchos de incurable. […] La curabilidad de la neumofimia está comprobada por los casos favorables que nos dan cuenta muchos de los prácticos, y por el resultado de las autopsias, que al practicarlas, se hallan cicatrices de cavernas, restos de tubérculos que han sufrido diversas transformaciones, en cadáveres de individuos muertos de otras enfermedades y que se veían libres desde mucho tiempo de la afección pulmonar.
    • 1889 Forns Romans, R. M. Balance actual conocimiento tuberculosis pulmonar p. 32 Esp (BD)
      Resumiendo lo expuesto, confieso que me declaro partidario con el doctor Moreno Pozo (obra citada, página 627) de que el terreno más abonado para que se desarrolle la tuberculosis es una constitución empobrecida) ya porque lo sea per sé, ya por motivos accidentales) puesto que independientemente del mecanismo, solo en seres entecos y raquíticos se puede desarrollar con entera libertad la pneumofimia, llegando á generalizarse bajo la forma exuberante que alcanzar pueda una infección bacilar.
    • 1889 Zerolo, T. Climatoterapia tuberculosis [1889] p. 35 Esp (BD)
      El tubérculo que aceptamos resume, pues, toda la genuina representación de la tuberculosis; se localiza siempre en el tejido conjuntivo y con gran frecuencia en la túnica adventicia de los vasos. De otro modo; entendemos que la pneumofimia es una inflamación distrófica en que el tubérculo constituye su nota dominante. Pero no se puede negar la posibilidad de la coexistencia de la tuberculosis pulmonar y de la degeneración caseosa del mismo órgano.
    • 1892 García Quintero, R. Introducción estudio clínica p. 61 Esp (BD)
      […] pero la pneumofimia pulmonal y las afecciones crónicas de las vías respiratorias son más frecuentes entre ciertos artesanos, que aspiran partículas pulverulentas, más ó menos irritantes, por poco predispuestos que se hallen; así lo vemos en los molineros, picapedreros, en la tísis negra de los fogoneros, hilanderas, molineros de yeso y mil otros.
    • 1898 Ribas Perdigó, M. Tratamiento tuberculosis pulmonar p. 30 Esp (BD)
      Para conseguir la modificación de terreno que ha de volver infructífero el poder de destrucción de los micro-organismos fimógenos, único camino que nos es permitido seguir actualmente en la sana y racional terapéutica de la pneumofimia, las medicaciones aconsejadas vienen constituidas por medicamentos ó materiales farmacéuticos, por sueros de animales y demás substancias procedentes de las experimentaciones de laboratorio y finalmente por la justa combinación de varios preceptos higiénico-dietéticos.
    • 1900 Estasén Cortada, P. Cataluña p. 209 Esp (BD)
      La Academia Médico-Farmacéutica de Barcelona opina que con esta agua es fácil combatir las manifestaciones cutáneas y catarrales de la escrófula, lo propio que ciertas localizaciones herpéticas en la piel y algunos cataros brónquicos, y que su acción puede extenderse al tratamiento de ciertos procesos acompañantes de la pneumofimia tórpida.
    • 1902 Sampol Vidal, J. "Sanatorios tratamiento tuberculosis" [20-10-1902] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Otra causa también importante, verdaderamente la necesaria para el desarrollo de la pneumofimia, es el contagio, y al citar este nombre se perfilan por modo autosugestivo en nuestra mente las dos grandes siluetas de Villemin, primero que demostró la contagiosidad de la tuberculosis, y de Roberto Koch, que 17 años más tarde puso digno remate á la lucha entablada entre los clínicos, con el descubrimiento del microorganismo ocasional.
    • 1910 Jaume Matas, P. Talasoterapia [30-07-1910] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Por diversas causas se ignora á punto fijo el número de victimas anuales que ocasiona la tisis pulmonar; las familias y deudos tratan de ocultar la verdad y se falsea el registro civil desde el momento que por complacencia, bien inofensiva por cierto, muchas inscripciones mortuorias por bronquitis, neumonía aguda y crónica, pleuresía y sobre todo anemia, en la realidad, son congéneres de la implacable neumofimia. La mayoría, por no decir todos, llevamos en nuestro organismo el bacilo de Koch, sin ser tuberculosos; así como suele anidar en la faringe el bacilo de Loefler, sin estallar la difteria.
    • 1910 Bartolomé Relimpio, J. "Significación diagnóstica taquicardia tuberculosa" [15-10-1910] Revista de Sanidad Militar y la Medicina Militar Española (Madrid) Esp (HD)
      Lo frecuente es que al principio del período de reblandecimiento el número de pulsaciones oscile entre 90 y 110: se puede afirmar entonces que se trata del prototipo evolutivo de la neumofimia, ó sea la forma ulcerosa crónica. Las cifras de pulsaciones van aumentando a medida que el proceso tuberculoso avanza; pero si en los signos físicos no se hallara esta relación, hay que sospechar una infección bacilar rápida por generalización a toda la economía: son los casos de tuberculosis miliar y neumonía caseosa.
    • 1912 Plá Armengol, R. "Orientación diagnóstica tuberculosis pulmonar" [01-08-1912] Revista de Ciencias Médicas de Barcelona (Barcelona) Esp (HD)
      Si los síntomas que revelan únicamente una modificación física del pulmón van acompañados de síntomas generales ó respiratorios activos, afirmaremos la pneumofimia; pero si estos síntomas están aislados, si el estado general permanece bueno y no existen síntomas físicos de actividad, no puede diagnosticarse tuberculosis.
    • 1915 Morales, J. "Importancia radiología estudio tuberculosis" [15-10-1915] Revista Clínica de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      No se nos oculta, pues, la grandísima importancia que los rayos de Roentgen tienen, para el estudio y conocimiento de las lesiones bacilares de articulaciones y huesos, importancia esta no menor cuando de la pneumofimia se trata, pero así como en aquellas la radiografía es el elemento que ocupa casi por entero su valor, debiendo en tal sentido dársela carácter de preferencia sobre la radioscopia, en las lesiones pulmonares, dada la disposición y funciones de estos órganos, precísase que la radioscopia y radiografía se complementen recíprocamente.
    • 1926 Anónimo "Registro Civil" [25-05-1926] Correo de la Mañana (Badajoz) Esp (HD)
      Movimiento ha habido en la capital durante los días 22 al 24 del actual: Fallecidos […] Antonio González Vadillo, de treinta y ocho años, pneumofimia, San Juan, 39.
    • 1938 Anónimo "Registro civil. Defunciones" [29-06-1938] La Prensa: Diario Republicano (Santa Cruz de Tenerife) Esp (HD)
      Concepción Ventura García, de esta capital, 4 meses. Neumofimia. Clavel. Número 3.
    • 2015 Rdz Aguado, O. O. Mortalidad Cádiz (1900-1920) p. 390 Esp (BD)
      Anexo 3. Clasificación propia de Herrera- Almenara- Rodríguez (Modificada y ampliada). 1. Enfermedades infecciosas, parasitarias y posibles complicaciones infecciosas […] Tuberculosis […] nefritis tuberculosa, neumofimia, osteomielitis escrofulosa.

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