6.ª Entrega (febrero de 2019)
Versión del 15/02/2019
Equipo Real Academia Española
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olifante s. (1857-)
olifante
Etim. Voz tomada del francés olifant, atestiguada en esta lengua al menos desde alrededor de 1100; y esta, a su vez, del latín elephantus, i, procedente del griego eléphas, -antos (véase TLF, s. v. olifant).

Se documenta por primera vez, con la acepción 'instrumento musical de viento parecido al cuerno, pero tallado en un colmillo de elefante', en 1857, en el artículo de J. M. Goizueta titulado "Antiguos cantos vascongados", en que incluye el espurio "El canto de Altobizcar", texto debido a E. Garay de Monglave (autor de esta falsificación literaria perteneciente, pretendidamente, al ciclo de Roldán) y publicado en La España (Madrid) en mayo de 1857; durante la segunda mitad del siglo XIX, esta voz se atestigua en múltiples textos que tratan de una manera u otra la leyenda de Roldán en Roncesvalles: así, por ejemplo, figura en "Glorias de España. Derrota de Roncesvalles", de F. Fernández Villabrille, relato aparecido en Museo de las familias (Madrid) en 1863; en el breve artículo titulado "Poemas épicos alemanes del siglo XII" de J. Fastenrath, publicado en La Raza latina (Madrid) en 1878; o en "Carlo-Magno, Emperador de los francos", texto de carácter divulgativo publicado en El Amigo de la Infancia (Madrid) en 1881. Por otro lado, la voz se atestigua, asimismo, en textos estrictamente literarios, como Un cuento para Jeannette (1897) o en Prosas profanas (1896-1901) de Rubén Darío, en El libro blanco (1907) de D. Agustini o en Campos de Castilla (1907-1917) de A. Machado. También se registra en monografías relativas a la Historia de la literatura, ya que el olifante por excelencia es el cuerno que Roldan tocaba en el celebérrimo poema épico La Chanson de Roland (véase en este sentido la Historia de la literatura de G. Díaz-Plaja, de 1949, o los diversos estudios de M. de Riquer sobre el poema francés). Se consigna en 1894 en el Diccionario técnico de la música de Pedrell y se atestigua por primera vez en la tradición académica en el DRAE de 1970. 

  1. ac. etim.
    s. m. Instrumento musical de viento parecido al cuerno, pero tallado en un colmillo de elefante.
    Sinónimo: olifán
    docs. (1857-2018) 52 ejemplos:
    • 1857 Anónimo "Lekobide" [01-05-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      Mientras tanto Roldan lleva á sus lábios el olifante, y le hace sonar con todas sus fuerzas. Las montañas son elevadas; pero sobre ellas se eleva la voz del ebúrneo olifante; se prolonga y rueda de eco en eco. Kárlos y sus condes lo han oido. "¡Ah! dijo el rey del Norte: nuestras gentes batallan." Pero Ganelón se apresura á contestar: "eso no es nada." Cualquiera otro que hubiese dicho tal cosa, se le tendria por mentiroso.
    • 2018 Anónimo "Basílica del Pilar" [03-08-2018] El Heraldo de Aragón (Zaragoza) Esp (HD)
      En sus dependencias se exhiben coronas, alhajas, los mantos de la Virgen y obras de arte que los fieles han donado al templo. Estuvo casi dos años cerrado, pero en febrero de 2015 reabrió sus puertas renovado por completo, con mejoras en cuanto a medidas de seguridad y conservación. Entre los objetos más interesantes destacan el olifante de Gastón de Bearn y el Libro de Horas de Santa Isabel.
    • 1857 Anónimo "Lekobide" [01-05-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      Mientras tanto Roldan lleva á sus lábios el olifante, y le hace sonar con todas sus fuerzas. Las montañas son elevadas; pero sobre ellas se eleva la voz del ebúrneo olifante; se prolonga y rueda de eco en eco. Kárlos y sus condes lo han oido. "¡Ah! dijo el rey del Norte: nuestras gentes batallan." Pero Ganelón se apresura á contestar: "eso no es nada." Cualquiera otro que hubiese dicho tal cosa, se le tendria por mentiroso.
    • 1863 Fdz Villabrille, F. "Derrota de Roncesvalles" [01-01-1863] Museo de las Familias (Madrid) Esp (HD)
      No satisfecho el monarca con estas esplicaciones, caminaba mas despacio y con el oido atento, cuando por la segunda vez percibid aquel eco lejano, y esta vez no cabia duda, aquel sonido era del olifante ó bocina de marfil del valeroso Roldan.
    • 1878 Fastenrath, J. "Poemas épicos" [15-12-1878] La Raza Latina (Madrid) Esp (HD)
      En sa epopeya luchan los héroes cristianos en pro del reino de Dios: aunque sus cuerpos se encuentren en el campo de batalla en medio de los moros, sus almas puras se las lleva el Eterno. Vése á Roldan que ha resistido ya tanto tiempo al sarraceno bando que al Rey Marsilio obedece, tocando su corneta de marfil, la famosa Olifante, cuyo sonido poderoso llega hasta la lejana Aquisgran, resonando en los oidos de Carlo Magno. Pero antes de que éste haya podido ayudarle mueren sus héroes; muere Oliveros, muere Turpin, quedando Roldan, que dedica sus últimas fuerzas á enterrar á sus doce compañeros.
    • 1881 Anónimo "Carlo-Magno" [01-01-1881] El Amigo de la Infancia (Madrid) Esp (HD)
      Los francos se batían como desesperados; pero viendo que no era posible resistir más, Rolando, según refiere la leyenda, tocó su corneta de marfil "olifante" con tanto ímpetu, que reventó esta.
    • 1897 Rubén Darío Jeannette [1950] Cuentos Ni (CDH )
      el cual partió sonando un tan sonoro olifante, que hacía temblar los bosques.
    • 1907 Agustini, D. LBlanco [1993] Poesías Ur (CDH )
      Cuando cruzas la selva tras los corzos sedeños / Y albos; la melena feroz, los ojos crueles, / Entre la blanca fuga de tus raros lebreles, / Sobre el corcel de nieve, Nemrod de los ensueños, / Yo deleito mi oído en el vuelo sonoro / Del alma misteriosa de tu olifante de oro, / Y golosa y alegre sonrío a la promesa / De la caza exquisita que aromará tu mesa.
    • 1925 Reyes, A. Vísperas España [1995] p. 210 Obras Alfonso Reyes, II Mx (BD)
      Bayona, para proveerse de ropa de lana; St. Jean Pied de Port, donde se comen los buenos cangrejos; Roncesvalles, donde ensayar algún aire de Olifante; la dulce posada de Burguete, en que hay los mejores platos de España (y nadie lo sabe).
    • 1948 Glz. Anaya, S. Costumbristas malagueños [1948] Esp (CDH )
      Tañó la lira septicorde e hizo sonar el olifante, cual el de Roldán, que se escucha a treinta leguas de distancia.
    • 1952 Riquer, M. Cantares gesta franc [1952] Esp (CDH )
      El olifante de Roldán en Burdeos.– En los versos de la Chanson que se acaban de aludir, antes de mencionarse el entierro de Roldán, Oliveros y Turpín en San Román de Blaya, se afirma que Carlomagno, al pasar por Burdeos, depositó bajo el altar de San Severino el olifante de Roldán, lleno de oro y de monedas.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Tal se ostentaba el Olifante, olifán, oliphant u olifant, pues todas esas variantes le pertenecen, predestinado a la celebridad eterna.
    • 2002 Ruiz, F. Telares Mx (CORPES)
      He soplado con todas las fuerzas el cuerno olifante de mi destino, hasta escupir sangre por la boca y rompérseme las sienes, como a Roldán. Algún día, algún juglar cantará mi gesta, llevará por nombre: Del Mar, Paladín de Serranías y de Palabras, a quien el mundo confió la retaguardia de todos los conquistadores que embarcaron desde el corazón y las venas de España hasta isletas, cabos y buenaventuras donde se plantara oronda la Cruz de Cristo, la espada del Apóstol Santiago, la escoba de mi madre Veneranda, y la bandera de los Reyes Católicos. Amén.
    • 2011 Bizama, G. "Consolidación del credo" Cuentos del antipoder Ch (CORPES)
      El humo propagado por el braserillo de los incensarios y de los cirios colgados de la columnata le daban al templo un aura de mística exaltación antes de la apoteosis. En las afueras, los francos de Carlomagno hacían sonar sus olifantes y ondeaban los gonfalones dando vivas a su rey, mientras otros llevaban osos, perros y leones pero amaestrados para que se pudieran llevar con cadena.
    • 2018 Anónimo "Basílica del Pilar" [03-08-2018] El Heraldo de Aragón (Zaragoza) Esp (HD)
      En sus dependencias se exhiben coronas, alhajas, los mantos de la Virgen y obras de arte que los fieles han donado al templo. Estuvo casi dos años cerrado, pero en febrero de 2015 reabrió sus puertas renovado por completo, con mejoras en cuanto a medidas de seguridad y conservación. Entre los objetos más interesantes destacan el olifante de Gastón de Bearn y el Libro de Horas de Santa Isabel.
    • 1857 Anónimo "Lekobide" [01-05-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      Mientras tanto Roldan lleva á sus lábios el olifante, y le hace sonar con todas sus fuerzas. Las montañas son elevadas; pero sobre ellas se eleva la voz del ebúrneo olifante; se prolonga y rueda de eco en eco. Kárlos y sus condes lo han oido. "¡Ah! dijo el rey del Norte: nuestras gentes batallan." Pero Ganelón se apresura á contestar: "eso no es nada." Cualquiera otro que hubiese dicho tal cosa, se le tendria por mentiroso.
    • 1857 Anónimo "Lekobide" [01-05-1857] La España (Madrid) Esp (HD)
      Roldan en tanto con gran pena, con gran dolor, prosigue tañendo sin cesar el olifante. La sangré sale á borbotones por la boquilla del instrumento.
    • 1863 Fdz Villabrille, F. "Derrota de Roncesvalles" [01-01-1863] Museo de las Familias (Madrid) Esp (HD)
      No satisfecho el monarca con estas esplicaciones, caminaba mas despacio y con el oido atento, cuando por la segunda vez percibid aquel eco lejano, y esta vez no cabia duda, aquel sonido era del olifante ó bocina de marfil del valeroso Roldan.
    • 1878 Fastenrath, J. "Poemas épicos" [15-12-1878] La Raza Latina (Madrid) Esp (HD)
      En sa epopeya luchan los héroes cristianos en pro del reino de Dios: aunque sus cuerpos se encuentren en el campo de batalla en medio de los moros, sus almas puras se las lleva el Eterno. Vése á Roldan que ha resistido ya tanto tiempo al sarraceno bando que al Rey Marsilio obedece, tocando su corneta de marfil, la famosa Olifante, cuyo sonido poderoso llega hasta la lejana Aquisgran, resonando en los oidos de Carlo Magno. Pero antes de que éste haya podido ayudarle mueren sus héroes; muere Oliveros, muere Turpin, quedando Roldan, que dedica sus últimas fuerzas á enterrar á sus doce compañeros.
    • 1881 Anónimo "Carlo-Magno" [01-01-1881] El Amigo de la Infancia (Madrid) Esp (HD)
      Los francos se batían como desesperados; pero viendo que no era posible resistir más, Rolando, según refiere la leyenda, tocó su corneta de marfil "olifante" con tanto ímpetu, que reventó esta.
    • 1885 Anónimo (Fidelio) "Conferencia del señor Barbieri" [23-05-1885] La Unión (Madrid) Esp (HD)
      Los instrumentos músicos del ejército cristiano eran diferentes de los que se usaban entre los árabes. Además de los cuernos y trompetas, aparecen entonces las bocinas, que servían para dar señal de ataque, el olifante, del que se habla en la canción de Altabisa, y en la francesa do Rolland, donde se dice que el héroe francés hizo oir su olifante en treinta leguas á la redonda, exageración de que se burló Quevedo en su poema De las necedades y locuras de Orlando.
    • 1892 Salinas, P. "Enfermedad Werlhof" [15-01-1892] Revista de Sanidad Militar (Madrid) Esp (HD)
      Quédese para otros más afortunados llenar el espacio al modo de olifantes, con el ruido de sus diagnósticos y curaciones; que en lo que á nosotros toca, hemos de limitarnos en este ensayo clínico sobre las enfermedades propias del Ejército.
    • 1894 Pedrell, F. DiccTécnicoMúsica (1ª ed.) Esp (BD)
      Olifán ú olifante, oliphant ú olifant, (francés). Las trompas fueron primitivamente simples cuernos de búfalo vaciados. Los de marfil tenían el nombre de olifante, ó como se ve escrito con frecuencia, olifán (del griego elephas, elefante y marfil) Famoso y legendario es el olifán de la Chanson de Roland, una de las más antiguas poesías francesas de la Edad Media.
    • 1897 Rubén Darío Jeannette [1950] Cuentos Ni (CDH )
      el cual partió sonando un tan sonoro olifante, que hacía temblar los bosques.
    • 1896-1901 Rubén Darío Prosas profanas [1993] 131 Ni (CDH )
      / Viole con yelmo de acero brillante, / rica armadura sonora a su paso, / firme tizona, broncíneo olifante, / listo y piafante su excelso pegaso.
    • 1907 Agustini, D. LBlanco [1993] Poesías Ur (CDH )
      Cuando cruzas la selva tras los corzos sedeños / Y albos; la melena feroz, los ojos crueles, / Entre la blanca fuga de tus raros lebreles, / Sobre el corcel de nieve, Nemrod de los ensueños, / Yo deleito mi oído en el vuelo sonoro / Del alma misteriosa de tu olifante de oro, / Y golosa y alegre sonrío a la promesa / De la caza exquisita que aromará tu mesa.
    • 1907-1917 Machado, A. Campos Castilla [1988] 500 Esp (CDH )
      / ¡Oh Duero, tu agua corre / y correrá mientras las nieves blancas / de enero el sol de mayo / haga fluir por hoces y barrancas, / mientras tengan las sierras su turbante / de nieve y de tormenta / y brille el olifante / del sol, tras de la nube cenicienta!... / ¿Y el viejo romancero / fue el sueño de un juglar junto a tu orilla? / ¿Acaso como tú y por siempre, Duero, / irá corriendo hacia la mar Castilla?
    • 1925 Reyes, A. Vísperas España [1995] p. 210 Obras Alfonso Reyes, II Mx (BD)
      Bayona, para proveerse de ropa de lana; St. Jean Pied de Port, donde se comen los buenos cangrejos; Roncesvalles, donde ensayar algún aire de Olifante; la dulce posada de Burguete, en que hay los mejores platos de España (y nadie lo sabe).
    • 1934 Valero, J. B. "Centenario y descubrimiento" [20-10-1934] Algo (Barcelona) Esp (HD)
      Y Rolando se ve solo, solo contra mil. De pronto se siente herido por la espalda. Herida mortal. El héroe advierte que se le escapa la vida. Entonces tañe su olifante y se entrega en brazos de la muerte
    • 1948 Glz. Anaya, S. Costumbristas malagueños [1948] Esp (CDH )
      Tañó la lira septicorde e hizo sonar el olifante, cual el de Roldán, que se escucha a treinta leguas de distancia.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Vestidos de hierro y montados en tormentosos corceles, el Gran Oracionista y el Vice, a un toque de olifante, se arrojaron el uno contra el otro, lanza en ristre y a media rienda; y los espectadores, al verlos partir como tiro de ballesta, no dudaron que ambos paladines meditaban el sañoso designio de enviarse mutuamente ad Patres.
    • 1949 Díaz Plaja, G. HLiteratura universal [1949] Esp (CDH )
      Sólo un momento antes de morir, Roldán se decide a llamar —utilizando el olifante o trompeta que llevaba para ello— al Emperador, que desesperado retrocede, ataca y vence a los moros.
    • 1949 Díaz Plaja, G. HLiteratura universal [1949] 70 Esp (CDH )
      / Acercárase a un pino, debajo se tendía / sobre la hierba verde apoyó la faz lívida: / espada y olifante con el cuerpo cubría.
    • 1952 Riquer, M. Cantares gesta franc [1952] Esp (CDH )
      El olifante de Roldán en Burdeos.– En los versos de la Chanson que se acaban de aludir, antes de mencionarse el entierro de Roldán, Oliveros y Turpín en San Román de Blaya, se afirma que Carlomagno, al pasar por Burdeos, depositó bajo el altar de San Severino el olifante de Roldán, lleno de oro y de monedas.
    • 1952 Riquer, M. Cantares gesta franc [1952] Esp (CDH )
      Existía la tradición del olifante, o cuerno de guerra, que se admiraba en San Severino de Burdeos.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 151 Cu (CDH )
      Con ese mimetismo singular que suele hacer flacos y enjutos a los oboístas, jocundos y mofletudos a los trombones, mi padre había terminado por tener una voz de sonoridad cobriza, que vibraba nasalmente cuando, sentándose en una silla de mimbre, a su lado, me mostraba grabados en que eran representados los antecesores de su noble instrumento: olifantes de Bizancio, buxines romanos, añafiles sarracenos y las tubas de plata de Federico Barbarroja.
    • 1970 RAE DRAE 19.ª ed. (NTLLE)
      olifante. [...] m. Cuerno de marfil que figura entre los arreos militares de los caballeros medievales y particularmente el cuerno de Roldán.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      la expresión taciturna de César bajo los lauros; la musculatura del Dios del Tíber, cubierta de húmedas rosas; los petos enjoyados de los Siete Durmientes bizantinos y el aleteo de sus custodios; la desnudez enorme de Zoe, entre gitanos imprecisos; las barbas mugrientas de Carlomagno, sus estupendos ojos, su talismán, su glorioso sobrino del Olifante y de la ahusada cintura; la verde cara de Dindi, el duende alquilador de dragones; las siluetas brumosas del viejo terceto que imaginó sus vidas en el palacio Polo de Venecia; la gracia burlona del espléndido y trágico Febo di Poggio y la infinita tristeza de Miguel Ángel
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 240 Ar (CDH )
      Los tuve, ya no en sortija, espléndidos, cuando decoré el brazalete de la Reina Nefertari y el Olifante de Roldán; agradables, cuando decoré la diadema del hada y el colgante del duende, en la isla de Avalón; y no faltó el modesto, el barato, ése sí en anillo, que perteneció al condottiero pobrete.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Roldán obteniendo cascados sones del desgolletado Olifante que nunca curó del estropicio.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 191 Ar (CDH )
      Acertó, empero, a alzar el cuerno y a partir con él la cabeza de Siglorel, el hechicero, al tiempo que el Olifante se rajaba y rebotaba, y la Serpiente, yo, los rubíes, los topacios, los zafiros y las perlas que nos enmarcaban, saltábamos y nos desparramábamos en rocío deslumbrante sobre los muertos descuartizados y sobre las incontables joyas, desencajadas de los yelmos, de los collares y de las empuñaduras, horrendo y lujoso fruto de la traición que, esparcido alrededor, no dejaba espacio libre en aquel reducto fatal de los Pirineos.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 185 Ar (CDH )
      La Princesa lo tomó de manos del orfebre; Roldán se arrodilló, y Berta, manejando con holgura el pesado instrumento, y remedando ceremoniosamente a Carlomagno al cumplir con los preceptos de la Caballería, cruzó por el tahalí el pecho del joven, de manera que el Olifante, al momento en que Roldán se levantó, colgó sobre su flanco, a modo de una curva cimitarra de marfil.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 191 Ar (CDH )
      Por fin Roldán se decidió a abatir su orgullo y empuñar el Olifante: era tardísimo, sólo sobrevivían Olivier y él, de los veinte mil mancebos.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Dos veces rogó Olivier a su compañero que hiciese sonar el Olifante, cuyo tremendo clangor vencería los montes, las florestas y las planicies y llegaría a oídos de Carlomagno, y dos veces, incomprensible, culpablemente, el orgullo de Roldán se negó a hacerlo.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 187 Ar (CDH )
      Cuando abrazó a su sobrino, a quien aventajaba en talla y envergadura, y con el Olifante choqué contra sus piernas macizas, osé, guiado por las líricas comparaciones, escudriñar la famosa barba, y la verdad es que no la hallé ni tan blanca, ni tan florida como la cantaban los poetas, sino tenebrosa y maloliente, a causa de la prolongadísima falta de baño, y de que en ella hubiese fijado su morada cantidad de insectos, cuya insolencia la recorría, entre los cuales, perdóneme Khepri, descubrí hasta un escarabajo; pero apenas me arriesgué a indagar en sus ojos, comprendí que hasta ese momento jamás me había enfrentado con una mirada tan densa e intolerable, pues en los ojos de Ramsés, si representaba su papel divino, se insinuaba una nerviosa inseguridad, y en los de César, la incesante dosis sutil de ironía, restaba grandeza a la expresión, mientras que allá arriba, los ojos de Carlomagno resplandecían invictos, y hacían pensar en estrellas negras y en oscuros diamantes.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 186 Ar (CDH )
      El ejército desafió los Pirineos traidores, y penetró en España hasta las márgenes del Ebro, donde se produjo la conjunción de las dos fuerzas: la de los padres, que encabezaba Carlomagno, a quien, aunque todavía era Rey, llamaré Emperador, pues poco le faltaba para serlo; y la de los jóvenes, que comandaba Roldán, el del Olifante; Roldán, el de los recios brazos, las firmes piernas y la ahusada cintura; el de los músculos férreos como su intacta espada Durandal.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 186 Ar (CDH )
      Además creo que tanta castidad reunida superponía un tinte, un esmalte particular, al lustre de los vibrantes arreos y de los gofalones y banderines irisados que sobre nuestras cabezas flameaban, en medio del entrechoque tenaz de los aceros, y del clamor de las trompas y de los relinchos, que contrastaba con el silencio inconmovible del orgulloso Olifante.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      El orfebre inició una aclaración, diciendo que planeaba separarme de mi engarce, e incorporar asimismo, al Olifante la Serpiente, cuya exquisita figura era digna de él, pero la Princesa cortó sus palabras, me asestó una ojeada de Medusa, enarboló una alhajada mano, y emitió desde las entrañas una voz de bajo, espantablemente masculina, para declarar:
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Era el Olifante, terminada su decoración, una pieza única por su belleza y fastuosidad.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Tal se ostentaba el Olifante, olifán, oliphant u olifant, pues todas esas variantes le pertenecen, predestinado a la celebridad eterna.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      El Olifante, mi Olifante, se iba a la guerra; el Olifante era el regio regalo que Berta reservaba para su hijo Roldán.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Me pregunté cuál podía ser mi función, entre objetos tan diferentes de mí, pues, respondían a un criterio estético que en nada se relacionaba con mi diseño e historia, pero a Gilles le bastó observar apenas la tarea que sus colaboradores cumplían, y nos dirigimos más allá, hasta una fuerte tabla sostenida por dos caballetes, encima de la cual por primera vez vi al Olifante.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Tal se ostentaba el Olifante, olifán, oliphant u olifant, pues todas esas variantes le pertenecen, predestinado a la celebridad eterna.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 169 Ar (CDH )
      6. EL OLIFANTE
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Ha sido de esa manera como me enteré de que el orfebre pensaba añadirme a las joyas del Olifante, y me alegró que, aunque segregada de mí, también estuviese en la guarnición mi buena amiga la Serpiente de oro, que con tanta firmeza me protegió durante siglos, y tan útil me fue, sobre todo cuando no tuve más remedio que estrangularle el dedo índice al cerdo Aristófanes.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      Corroboré que no me equivocaba, y que en efecto todo Aquisgrán llameaba como una gran fragua en la que se forjaban y batían armas innúmeras, y que yo mismo estaba preparándome a la sazón para un bélico porvenir, porque quiso la casualidad que Gilles acogiese un nuevo discípulo, y lo ilustrase sobre la razón de ser del Olifante que exigía la exclusividad de sus esfuerzos.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      El Olifante, mi Olifante, se iba a la guerra; el Olifante era el regio regalo que Berta reservaba para su hijo Roldán.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Ar (CDH )
      El Olifante, mi Olifante, se iba a la guerra; el Olifante era el regio regalo que Berta reservaba para su hijo Roldán.
    • 1984 Estella Marcos, M. M. Escultura marfil España [2012] p. 102 Esp (BD)
      Más interés tienen los llamados "olifantes", o grandes cuernos de caza que decoraban preciosamente la superficie externa del colmillo, continuando la cavidad interior de la médula hasta ahuecarlo por completo para conseguir su utilización musical o meramente sonora.
    • 2001 Andrés, R. Dicc Instrumentos musicales Esp (BD)
      Los aerófonos de la familia de la trompa están dotados de una boquilla en forma de copa o semiesférica, y, contrariamente a los anteriores, suelen ser de metal (trompas de caza, trompetas, etc.) o de asta (cuernos, olifantes, etc.).
    • 2001 Andrés, R. Dicc Instrumentos musicales Esp (BD)
      olifante (del fr. olifant, éléphant; lit., elefante) Cuerno de marfil muy usado en los siglos X y XI principalmente para la emisión de señales.
    • 2002 Ruiz, F. Telares Mx (CORPES)
      He soplado con todas las fuerzas el cuerno olifante de mi destino, hasta escupir sangre por la boca y rompérseme las sienes, como a Roldán. Algún día, algún juglar cantará mi gesta, llevará por nombre: Del Mar, Paladín de Serranías y de Palabras, a quien el mundo confió la retaguardia de todos los conquistadores que embarcaron desde el corazón y las venas de España hasta isletas, cabos y buenaventuras donde se plantara oronda la Cruz de Cristo, la espada del Apóstol Santiago, la escoba de mi madre Veneranda, y la bandera de los Reyes Católicos. Amén.
    • 2007 Escoto, J. Génesis en Santa Cariba Ho (CORPES)
      Durante la tarde entraban y salían almirantes y generales -aunque sólo había dos en Cariba- que partían mohínos como si los hubieran violado, enfermeras y cirujanos prácticos con maletines magros, ocasionalmente rabinos de barba canosa y alguien que debió ser plenipotenciario de monseñor pues ingresó en carroza de palio estrellado, baldaquín triangular como empeine de carpintero, corridas las cortinas de las ventanas para que nadie lo reconociera mientras la cuadriga encharcaba los belfos inmune a la fanfarria de roncos olifantes con que el negociador se anunció desde la primera vez.
    • 2011 Bizama, G. "Consolidación del credo" Cuentos del antipoder Ch (CORPES)
      El humo propagado por el braserillo de los incensarios y de los cirios colgados de la columnata le daban al templo un aura de mística exaltación antes de la apoteosis. En las afueras, los francos de Carlomagno hacían sonar sus olifantes y ondeaban los gonfalones dando vivas a su rey, mientras otros llevaban osos, perros y leones pero amaestrados para que se pudieran llevar con cadena.
    • 2014 Cuenca, L. A. Soneto del olifante [2017] p. 230 El valor y los sueños: Poemas escogidos (1970-2016) Esp (BD)
      ¡Un olifante, pronto, que me muero! / debí hacerlo sonar cuando las cosas / aún no estaban tan mal, y las baldosas / amarillas guiaban al viajero.
    • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
      olifante [...] 1. m. Cuerno de marfil que figura entre los arreos militares de los caballeros medievales, y, en particular, el cuerno de Roldán, personaje central del ciclo legendario de Carlomagno.
    • 2018 Anónimo "Basílica del Pilar" [03-08-2018] El Heraldo de Aragón (Zaragoza) Esp (HD)
      En sus dependencias se exhiben coronas, alhajas, los mantos de la Virgen y obras de arte que los fieles han donado al templo. Estuvo casi dos años cerrado, pero en febrero de 2015 reabrió sus puertas renovado por completo, con mejoras en cuanto a medidas de seguridad y conservación. Entre los objetos más interesantes destacan el olifante de Gastón de Bearn y el Libro de Horas de Santa Isabel.

Diccionario histórico de la lengua española
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