11.ª Entrega (octubre de 2021)
Versión del 29/10/2021
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osteotuberculosis s. (1895-1938)
osteotuberculosis, osteo tuberculosis, osteo-tuberculosis
Etim. Voz tomada del francés ostéotuberculose, atestiguada en esta lengua al menos desde 1890, en la obra Nouvelles leçons sur les maladies vénériennes: professées à l'Hôpital du Midi. Syphilis tertiaire et syphilis héréditaire de Charles Mauriac (Paris, Librairie J.-B. Baillière et fils, p. 400: "C'est que là, et il en est ainsi quelquefois chez les adultes, l'ostéosyphilose présente souvent le même aspect et les mêmes allures que l'ostéotuberculose"); y esta, a su vez, formada con el tema osté(o)- y tuberculose.

Se documenta por primera vez, en la acepción 'tuberculosis que afecta a los huesos y a las articulaciones', en 1895, en la investigación "Lesiones óseas de la sífilis hereditaria tardía. Descripción clínica y diagnóstico diferencial" de L. Gordillo, publicada en Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires). Como puede observarse en la documentación recogida, se atestiguan ejemplos con las variantes gráficas osteotuberculosis, osteo tuberculosis y osteo-tuberculosis; además, en una ocasión (1901) se emplea como sustantivo masculino.

  1. ac. etim.
    s. f. o m. Med. Tuberculosis que afecta a los huesos y a las articulaciones.
    Sinónimo: tuberculosis
    docs. (1895-1938) 9 ejemplos:
    • 1895 Gordillo, L. "Lesiones óseas sífilis" [30-11-1895] Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires) Ar (HD)
      Dos elementos de diagnóstico pueden ser también el debilitamiento considerable de los músculos del miembro afectado, aún antes de que la atrofia sea muy marcada, en la osteo-tuberculosis, y el estado de los gánglios correspondientes. En la sífilis, por el contrario de lo que sucede en aquélla, se observaría una falta de correlación entre las lesiones especificas de una parte y las lesiones del aparato linfático, por otra; es decir, que éstas, el infarto ganglionar por ejemplo, estaría subordinado á la lesión en caso de tuberculosis, que sigue sobre todos los linfáticos para infectar el organismo [...].
    • 1938 Pou Orfila, J. / Pou Santiago, A. "Manual Fisiopatología" [01-01-1938] p. 133 Anales de la Universidad (Montevideo) Ur (HD)
      Siendo el punto de partida de la tuberculosis articular la lesión ósea epifisaria, para que la osteo-tuberculosis se cure, es preciso que la lesión caseosa ósea, portadora de los bacilos de KOCH, sea eliminada y reemplazada por tejido óseo nuevo. Ahora bien, a no ser por la extirpación quirúrgica de las lesiones, este proceso curativo es muy difícil de obtener.
    • 1895 Gordillo, L. "Lesiones óseas sífilis" [30-11-1895] Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires) Ar (HD)
      Dos elementos de diagnóstico pueden ser también el debilitamiento considerable de los músculos del miembro afectado, aún antes de que la atrofia sea muy marcada, en la osteo-tuberculosis, y el estado de los gánglios correspondientes. En la sífilis, por el contrario de lo que sucede en aquélla, se observaría una falta de correlación entre las lesiones especificas de una parte y las lesiones del aparato linfático, por otra; es decir, que éstas, el infarto ganglionar por ejemplo, estaría subordinado á la lesión en caso de tuberculosis, que sigue sobre todos los linfáticos para infectar el organismo [...].
    • 1898 Lavista, R. "Osteo-sifilosis" [15-05-1898] Revista de Anatomía Patológica y Clínicas (Ciudad de México) Mx (HD)
      Alguna vez hemos asistido á este accidente en casos de carcinosis, y nos hemos lamentado de la fatal terminación de las fracturas que las han complicado. La sífilis misma que tan comunmente las favorece (osteo-sifilosis), nos ha permitido asistir á un proceso semejante, con resultados diferentes, en relación con el grado y forma de la osteo-sifilosis y según el tratamiento instituido. Jamás hemos visto la osteo-tuberculosis ocasionar la fractura ósea. En el caso, tratábase de una infección sifilítica indudable; pero en circunstancias dignas de mencionarse.
    • 1900 Lozano Monzón, R. Lecciones clínica quirúrgica p. 361 Esp (BD)
      El enfermo de la cama núm. 11 de la sala de San Pablo, es heredo-tuberculoso. Una tercera puerta de entrada del bacilo de Koch en la adenoosteitis tuberculosa es la piel. No se hace mención con mucha frecuencia de esta puerta de entrada para la osteotuberculosis, pero yo creo con Köning que el lupus es el origen de muchas osteitis tuberculosas.
    • 1901 Oliver Mulet, G. "Trad Enfermedad Barlow, Paugam" [20-10-1901] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La evolución de los tumores, su multiplicidad, la rapidez é irregularidad de su desarrollo no permiten confundirlos con el osteosarcoma. Si se comprueban síntomas generales, fiebre, vómitos, se deberá pensar en una osteomielitis; si los dolores y los síntomas locales ceden rápidamente con una buena alimentación, se deberá pensar en un osteotuberculosis. La enfermedad de Barlow no puede ser confundida con la púrpura caquéctica, puesto que son absolutamente necesarias las lesiones óseas para diagnosticar la enfermedad de Barlow.
    • 1909 Anónimo "Maladies des os, Mauclaire" (Reseña) [15-05-1909] La Crónica Médica (Lima) Pe (HD)
      El fascículo intitulado enfermedades de los huesos, que acaba de aparecer, contiene: Clasificación de las enfermedades de los huesos.— I. Lesiones infecciosas: Pericondritis y Condritis, Periostitis, Periostasis; Ostiomielitis de crecimiento; ostiomelitis agudas y crónicas, ostiomielitis prolongadas; ostiomielitis atenuadas.— Il Infecciones: infecciones oseas consecutivas á las fiebres eruptivas.— III Infección osea tuberculosa (Osteo tuberculosis).— IV Infección sifilítica de los huesos [...].
    • 1931 Nario, C. / Borras, A. / Bado, J. "Infecciones focales metafisarias" [15-05-1931] Boletín de la Sociedad de Cirugía de Montevideo (Montevideo) Ur (HD)
      De todas las formas conocidas de osteotuberculosis, nuestro caso se aparta en forma tal, que conviene señalarla con precisión. No es el tipo tuberculoenquistado, ni tampoco la caries cavernosa (tipo tumoral), ni tampoco la spina ventosa, esto es evidente. No hay secuestro en su interior, ni chico ni grande. Hay pus bien ligado, y una membrana biogénica contenidas en una cavidad de paredes duras, ebúrneas. En ningún punto hay rarefacción ni osteolisis.
    • 1938 Pou Orfila, J. / Pou Santiago, A. "Manual Fisiopatología" [01-01-1938] p. 133 Anales de la Universidad (Montevideo) Ur (HD)
      Siendo el punto de partida de la tuberculosis articular la lesión ósea epifisaria, para que la osteo-tuberculosis se cure, es preciso que la lesión caseosa ósea, portadora de los bacilos de KOCH, sea eliminada y reemplazada por tejido óseo nuevo. Ahora bien, a no ser por la extirpación quirúrgica de las lesiones, este proceso curativo es muy difícil de obtener.
    • 1895 Gordillo, L. "Lesiones óseas sífilis" [30-11-1895] Anales del Círculo Médico Argentino (Buenos Aires) Ar (HD)
      Dos elementos de diagnóstico pueden ser también el debilitamiento considerable de los músculos del miembro afectado, aún antes de que la atrofia sea muy marcada, en la osteo-tuberculosis, y el estado de los gánglios correspondientes. En la sífilis, por el contrario de lo que sucede en aquélla, se observaría una falta de correlación entre las lesiones especificas de una parte y las lesiones del aparato linfático, por otra; es decir, que éstas, el infarto ganglionar por ejemplo, estaría subordinado á la lesión en caso de tuberculosis, que sigue sobre todos los linfáticos para infectar el organismo [...].
    • 1898 Lavista, R. "Osteo-sifilosis" [15-05-1898] Revista de Anatomía Patológica y Clínicas (Ciudad de México) Mx (HD)
      Alguna vez hemos asistido á este accidente en casos de carcinosis, y nos hemos lamentado de la fatal terminación de las fracturas que las han complicado. La sífilis misma que tan comunmente las favorece (osteo-sifilosis), nos ha permitido asistir á un proceso semejante, con resultados diferentes, en relación con el grado y forma de la osteo-sifilosis y según el tratamiento instituido. Jamás hemos visto la osteo-tuberculosis ocasionar la fractura ósea. En el caso, tratábase de una infección sifilítica indudable; pero en circunstancias dignas de mencionarse.
    • 1900 Lozano Monzón, R. Lecciones clínica quirúrgica p. 361 Esp (BD)
      El enfermo de la cama núm. 11 de la sala de San Pablo, es heredo-tuberculoso. Una tercera puerta de entrada del bacilo de Koch en la adenoosteitis tuberculosa es la piel. No se hace mención con mucha frecuencia de esta puerta de entrada para la osteotuberculosis, pero yo creo con Köning que el lupus es el origen de muchas osteitis tuberculosas.
    • 1900 Lozano Monzón, R. Lecciones clínica quirúrgica p. 370 Esp (BD)
      La lesión local es más grave también en el número 6 que en los números 1 y 2, no obstante la forma de osteotuberculosis que padece aquel enfermo, una de las más simples. Ya recordáis que el tubérculo solitario ó la caverna de los huesos era calificada por mí como una forma benigna de tuberculosis. Representa, decía yo, el triunfo del hueso sobre el microbio.
    • 1901 Oliver Mulet, G. "Trad Enfermedad Barlow, Paugam" [20-10-1901] Revista Balear de Ciencias Médicas (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      La evolución de los tumores, su multiplicidad, la rapidez é irregularidad de su desarrollo no permiten confundirlos con el osteosarcoma. Si se comprueban síntomas generales, fiebre, vómitos, se deberá pensar en una osteomielitis; si los dolores y los síntomas locales ceden rápidamente con una buena alimentación, se deberá pensar en un osteotuberculosis. La enfermedad de Barlow no puede ser confundida con la púrpura caquéctica, puesto que son absolutamente necesarias las lesiones óseas para diagnosticar la enfermedad de Barlow.
    • 1909 Anónimo "Maladies des os, Mauclaire" (Reseña) [15-05-1909] La Crónica Médica (Lima) Pe (HD)
      El fascículo intitulado enfermedades de los huesos, que acaba de aparecer, contiene: Clasificación de las enfermedades de los huesos.— I. Lesiones infecciosas: Pericondritis y Condritis, Periostitis, Periostasis; Ostiomielitis de crecimiento; ostiomelitis agudas y crónicas, ostiomielitis prolongadas; ostiomielitis atenuadas.— Il Infecciones: infecciones oseas consecutivas á las fiebres eruptivas.— III Infección osea tuberculosa (Osteo tuberculosis).— IV Infección sifilítica de los huesos [...].
    • 1916 Perera Prats, A. Modernos métodos tratamiento tuberculosis p. 54 Esp (BD)
      [...] pero según Chlumusky es un buen recurso empleado en soluciones glicerinadas al veinte por ciento, en los abcesos fríos o en las osteotuberculosis articulares en forma de pomada, al dos por ciento: igualmente en úlceras y fístulas.
    • 1931 Nario, C. / Borras, A. / Bado, J. "Infecciones focales metafisarias" [15-05-1931] Boletín de la Sociedad de Cirugía de Montevideo (Montevideo) Ur (HD)
      De todas las formas conocidas de osteotuberculosis, nuestro caso se aparta en forma tal, que conviene señalarla con precisión. No es el tipo tuberculoenquistado, ni tampoco la caries cavernosa (tipo tumoral), ni tampoco la spina ventosa, esto es evidente. No hay secuestro en su interior, ni chico ni grande. Hay pus bien ligado, y una membrana biogénica contenidas en una cavidad de paredes duras, ebúrneas. En ningún punto hay rarefacción ni osteolisis.
    • 1938 Pou Orfila, J. / Pou Santiago, A. "Manual Fisiopatología" [01-01-1938] p. 133 Anales de la Universidad (Montevideo) Ur (HD)
      Siendo el punto de partida de la tuberculosis articular la lesión ósea epifisaria, para que la osteo-tuberculosis se cure, es preciso que la lesión caseosa ósea, portadora de los bacilos de KOCH, sea eliminada y reemplazada por tejido óseo nuevo. Ahora bien, a no ser por la extirpación quirúrgica de las lesiones, este proceso curativo es muy difícil de obtener.

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