1.ª Entrega (agosto de 2013)
Versión del 31/03/2021
Equipo Real Academia Española
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piano s. (1791-)
piano, pianillo, pianito
Etim. Voz tomada del francés piano atestiguada en esta lengua al menos desde 1774 como 'piano' y esta, a su vez, del italiano pianoforte (véase Cortelazzo, M. / Zolli, P., DELI, s. v. pianoforte).

Se documenta por primera vez, con la acepción de 'instrumento musical de cuerdas metálicas dispuestas dentro de una caja de resonancia, que golpean macillos accionados desde un teclado', en 1791, en un artículo publicado en el Diario de Madrid y, poco después, en la obra Voz de la naturaleza, de I. García Malo, en un pasaje del volumen séptimo (de 1803), donde la voz se emplea como sinónimo de pianoforte.  Desde el siglo XVIII se registra también en combinación con el modificador organizado (1791, en el Diario de Jovellanos) y, a partir del siglo XIX, con los complementos de cola (1815, Diario de Madrid) o de concierto (1851, Diario Constitucional de Palma), de media cola (1856, La Gaceta Musical de Madrid) o con el modificador vertical (1808, Diario de Madrid). Como 'arte o técnica de tocar el piano', se atestigua desde 1811, en un artículo publicado en el Diario de Madrid. Como sinónimo de organillo ('instrumento musical mecánico, generalmente portátil, que se toca haciendo girar mediante un manubrio un cilindro con púas oculto en su interior y que produce un sonido parecido al del órgano o al del piano'), se atestigua desde 1857 en un artículo de El Clamor Público (Madrid) y pervive hasta la actualidad, si bien parece voz de uso preferente en España y mayoritariamente empleado con el complemento de manubrio. La acepción también metonímica ('persona que toca el piano') es ciertamente rara y se atestigua en 1963, en Rayuela, de J. Cortázar. En Canarias (España) se recogen testimonios, en Los cuentos famosos de Pepe Monagas de F. Guerra Navarro (1941-a1961), referidos a una 'persona que causa aburrimiento o fastidio'. Y en el mundo de los circuitos de carreras, piano es la 'parte de un circuito, generalmente pintada de blanco y rojo, que se sitúa al borde de la pista al comienzo y al final de las curvas y que sirve para trazarlas mejor': se localizan abundantes ejemplos de este valor en la prensa deportiva de los últimos años, al menos desde una publicación de 1979 del diario Clarín (Buenos Aires)Como 'tambor de registro grave empleado como acompañamiento y base rítmica del candombe', acepción propia de Uruguay, se atestigua por vez primera em 2006, em un texto legislativo.

En diferentes repertorios lexicográficos o atlas lingüísticos se consignan las acepciones, restringidas geográficamente, de 'alambre para pescar el atún' (1932, Vocabulario del dialecto murciano, de García Soriano); 'leño que se pone a la lumbre' (ALEA-1964); 'golpiza' (en el Glosario del habla cubana de C. Paz Pérez, de 1988), 'aparato musical que, al echarle una moneda, toca automáticamente un disco' (en el Nuevo diccionario de colombianismos de 1993), y 'dentadura' (en Guatemala, en el Diccionario de americanismos de 2010).

La locución adjetiva como un piano ('muy grande o extraordinario en su género') se registra desde 1964 en el Diccionario del Folkore Ecuatoriano de P. de Carvalho-Neto y, poco después, en Torremolinos, Gran Hotel de Á. Palomino (1971). La locución verbal tocar el piano (con la acepción de 'imprimir las líneas epidérmicas de las yemas de los dedos de las manos de una persona con la finalidad de identificarla') se registra desde 1953 en el Vocabulario Español de Texas de G. Cerda et al. y, en 1966, figura en Señas de identidad de J. Goytisolo. Como sinónimo de robar se atestigua, en 1925, en el Diccionario de americanismos de Malaret y en 1929 figura en un texto de S. Dallegri publicado en Mundo Uruguayo. Ciertos repertorios lexicográficos le asignan también la acepción 'lavar la loza' (en Colombia y Ecuador, como prueba ya el Diccionario de voces y dichos del habla santandereana de J. Sánchez Camacho de 1958). Tocar el piano al revés, como sinónimo de robar (es decir, con la acepción 'quitar o tomar [algo que pertenece a otra persona], generalmente con fuerza, con intimidación o con violencia') se consigna en 1925 en el Diccionario de americanismos de Malaret.

Algunos diccionarios recogen, asimismo, otras expresiones pluriverbales restringidas, como afinar el piano ('realizar el coito', propia de Chile, según el Diccionario de americanismos de la ASALE, 2010); aguantar un piano ('tener alguien mucha resistencia o paciencia' o bien 'estar muy bien algo', atestiguada en México, según el Diccionario de americanismos, 2010); echar las cinco al piano ('robar', en Honduras, según el Diccionario de americanismos, 2010), pelar el piano ('reír', en Guatemala, según en el Diccionario de americanismos, 2010), piano al revés ('robo', en la República Dominicana, según el Diccionario de americanismos, 2010), piano de boca ('pequeño instrumento de lengüetas de metal que se toca soplando'; en Chiloé, Chile, según el Vocabulario de 1910 de F. J. Cavada) y subirse al piano ('ponerse alguien pesado o insolente', Chile, de acuerdo con el Diccionario de americanismos, 2010).

  1. ac. etim.
    s. m. Instrumento musical de cuerdas metálicas dispuestas dentro de una caja de resonancia, que golpean macillos accionados desde un teclado.
    docs. (1791-2017) 846 ejemplos:
    • 1791 Anónimo "Libros: Direccion de la confesion" [01-04-1791] n.º 91 Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      [...] el piano forte tiene apagador de mano derecha e izquierda, sordina y registros al pie por donde se hace que los fuertes sean mayores o menores; que el organo tiene [sic] el mismo tiempo que el piano, o bien que cada uno de los dos instrumentos suenen con separacion: el organo tiene una casta de voces singulares y muy bien contrastadas con las del piano, de modo que no se confunden los sonidos de los dos instrumentos, y siendo ambas suaves dan un tono bastante fuerte para hacer el baxo sin necesidad de violoncelo en una orquesta.
    • 2016 Bravo, J. "Sistema intelectualmente corrupto" [23-11-2016] ABC (Madrid) Esp (HD)
      "Allí hay un piano, recientemente restaurado, que perteneció a Liszt, y me dejaron tocarlo un poco. Me quedé impresionado, fascinado por el sonido de aquel instrumento"
    • 1791 Anónimo "Libros: Direccion de la confesion" [01-04-1791] n.º 91 Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      [...] el piano forte tiene apagador de mano derecha e izquierda, sordina y registros al pie por donde se hace que los fuertes sean mayores o menores; que el organo tiene [sic] el mismo tiempo que el piano, o bien que cada uno de los dos instrumentos suenen con separacion: el organo tiene una casta de voces singulares y muy bien contrastadas con las del piano, de modo que no se confunden los sonidos de los dos instrumentos, y siendo ambas suaves dan un tono bastante fuerte para hacer el baxo sin necesidad de violoncelo en una orquesta.
    • 1787-1803 García Malo, I. Voz naturaleza [1995] (CDH )
      Sale otra vez corriendo, y a breve rato vuelve con un mozo que trae un fortepiano, pero no le ocurre que estaría destemplado [...] hasta que ruega a Adela se ponga a tocarlo. Adela no se resiste: abre el piano, lo halla desarreglado, toma el templador y en muy poco tiempo lo pone acorde. Hiere con sus preciosas manos las cuerdas, y con la mayor agilidad toca una sonata tierna y patética, que a todos nos conmueve.
    • 1805 Zavala Zamora, G. Eumenia [1992] Esp (CDH )

      Lo primero que llevó su atención fue un primoroso piano; púsose a tocar en él unos preludios, quedando el gozoso viejo sorprehendido de ver su mucha destreza [...].

    • 1826 Heredia, J. M. Teatro III [1947] 77 Escritos literarios Cu (CDH )
      Apenas habrá quien no conozca algunos trozos de esta bella composición, que regularmente se encuentra en donde quiera que hay un piano.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      Muchas veces, cuando Julia ejecutaba en el hermoso piano de la señora de S... una pieza de ópera aprendida en el colegio, quedábame contemplándola con un aire de aprisionada tristeza, la cabeza hacia atrás, el brazo sobre el piano y la sien sobre la derecha como adormecido por la armonía.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Visita se sentó al piano y tocó la polka de Salacia, un baile fantástico de gran espectáculo que se representaba aquellas noches en Vetus ta.
    • 1901 Pedrell, F. Organografía [1901] (CDH )
      En 1711, Bartolomé Cristofori, de Florencia, inventa el piano-forte, en el cual la tirilla de cobre del clavicordio está reemplazada por un macillo, cuyo movimiento, de transformación en transformación, prepara el mecanismo tan complicado, delicado y perfecto de los pianos de nuestra época.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] 162 Ve (CDH )
      La otra noche en el casino, después de una audición de fonógrafo —colmo de las distracciones locales— alguien sentóse al piano y tocó un vals.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Y era (Julius escuchaba atentísimo) porque quería mucho pero mucho a una señorita que no era de su condición y que era pianista, que tocaba lindo el piano.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 139 Co (CDH )
      Volvió más atildado que cuando se fue, más dueño de su índole, y ninguno de sus compañeros de generación parecía tan severo y tan sabio como él en su ciencia, pero tampoco había ninguno que bailara mejor la música de moda ni improvisara mejor en el piano.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH )
      Con semejante pillería hicieron exclamar a los funcionarios del Muni «¡patitas pa 'qué os quiero!», quienes se echaron el pollo despavoridos, dejando el gallinero a cargo de los sabrosones reyes de la cumbia, que armaron una orgía tipo Kako Morandé en el mero escenario del templo de las artes, zangoloteándose al compás de temas como El baile de la botella y Mechupín tocaba el piano y Mechupái la corneta.
    • 2015 Zúñiga, D. Racimo Ch (CORPES)
      García está en enfermería junto a los guardias, Torres Leiva escucha a la orquesta, debería estar sacando fotos, lo sabe, pero prefiere escuchar a los niños y, en especial, a la que está frente al piano, tocando con una fuerza que es capaz de aliviar toda la tensión de sus compañeros, que la acompañan con entusiasmo, aunque también podrían estar en silencio, dejándola sola arriba del escenario.
    • 2016 Bravo, J. "Sistema intelectualmente corrupto" [23-11-2016] ABC (Madrid) Esp (HD)
      "Allí hay un piano, recientemente restaurado, que perteneció a Liszt, y me dejaron tocarlo un poco. Me quedé impresionado, fascinado por el sonido de aquel instrumento"
    • 1791 Anónimo "Libros: Direccion de la confesion" [01-04-1791] n.º 91 Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      [...] el piano forte tiene apagador de mano derecha e izquierda, sordina y registros al pie por donde se hace que los fuertes sean mayores o menores; que el organo tiene [sic] el mismo tiempo que el piano, o bien que cada uno de los dos instrumentos suenen con separacion: el organo tiene una casta de voces singulares y muy bien contrastadas con las del piano, de modo que no se confunden los sonidos de los dos instrumentos, y siendo ambas suaves dan un tono bastante fuerte para hacer el baxo sin necesidad de violoncelo en una orquesta.
    • 1787-1803 García Malo, I. Voz naturaleza [1995] (CDH )
      Sale otra vez corriendo, y a breve rato vuelve con un mozo que trae un fortepiano, pero no le ocurre que estaría destemplado [...] hasta que ruega a Adela se ponga a tocarlo. Adela no se resiste: abre el piano, lo halla desarreglado, toma el templador y en muy poco tiempo lo pone acorde. Hiere con sus preciosas manos las cuerdas, y con la mayor agilidad toca una sonata tierna y patética, que a todos nos conmueve.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (S) (NTLLE)
      PIANO ó PIANO FORTE. Lo mismo que FORTEPIANO.
    • 1805 Zavala Zamora, G. Eumenia [1992] Esp (CDH )

      Lo primero que llevó su atención fue un primoroso piano; púsose a tocar en él unos preludios, quedando el gozoso viejo sorprehendido de ver su mucha destreza [...].

    • 1826 Heredia, J. M. Teatro III [1947] 77 Escritos literarios Cu (CDH )
      Apenas habrá quien no conozca algunos trozos de esta bella composición, que regularmente se encuentra en donde quiera que hay un piano.
    • 1832 Larra, M. J. Casarse pronto y mal [2000] Fígaro Esp (CDH )

      Por su desgracia acertó a gustar a una joven, personita muy bien educada también, la cual es verdad que no sabía gobernar una casa, pero se embaulaba en el cuerpo en sus ratos perdidos, que eran para ella todos los días, una novela sentimental, con la más desatinada afición que en el mundo jamás se ha visto; tocaba su poco de piano y cantaba su poco de aria de vez en cuando, porque tenía una bonita voz de contralto.

    • 1833 Larra, M. J. Mundo todo es máscara [2000] 674 Fígaro Esp (CDH )
      Algún ciego alquilado para toda la noche, como la araña y la alfombra, y para descansarle un piano, tan piano que nadie lo consiguió oír jamás, eran la música del baile, donde nadie bailó.
    • 1836 Larra, M. J. Memorias Ppe Paz I [2000] Fígaro Esp (CDH )

      [...] ahora podemos comparar a la historia moderna con una inmensa luna colocada en un salón de máscaras y en donde mezclados rebullen y se codean, se obstruyen y confunden en un disparatado conjunto de colores chocantes y chillones, sin juego ni armonía, reyes y vasallos, ricos y pobres, víctimas y verdugos, tiranos y tiranizados: ruido horrible y desapacible en que se aúnan y mueren la verdad y la mentira, la calumnia y la reparación, la algazara del orgullo y el sollozo del pobre, el piano del magnate y el rabel del pastor, la gira del fastuoso convite y el gemido del hambre, el aullido de la envidia, el grito de la ambición y el desesperado lamento del virtuoso aborrecido o del mérito sofocado.

    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Veo alli, dijo mirando á los libros que estaban sobre el piano, algunos buenos compañeros que llenarán agradablemente su soledad, y ademas, ese piano me indica que no es U. extraña á ese arte encantador que nos consuela en nuestras horas de amargura.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Eduardo cedió su asiento á Soledad, la que á su vez se sentó frente al piano.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Los viejos habian dejado de jugar, y mientras Eduardo y Cecilia felicitaban á Soledad por su canto, aquellos se acercaron al piano y dieron tambien su contingente de felicitaciones.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Cuando entró al salon, Soledad estaba sentada frente al piano tocando el acompañamiento de la cancion de la Estrella.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Los primeros sonidos del piano acabaron de animar á los convidados.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Veo alli, dijo mirando á los libros que estaban sobre el piano, algunos buenos compañeros que llenarán agradablemente su soledad, y ademas, ese piano me indica que no es U. extraña á ese arte encantador que nos consuela en nuestras horas de amargura.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Los tres jóvenes se dirigieron al piano.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] 110 Ar (CDH )
      El piano habia encontrado su señor, y repetia humildemente con sus cien voces armoniosas las ideas de Eduardo.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] 127 Ar (CDH )
      / / Cuando fui á su casa la encontré sola en el salon, tocando el piano. / /
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] 127 Ar (CDH )
      / Señorita, la dije, dicen que las almas sensibles tratan siempre de comunicar sus emociones á todo cuanto les rodea, y si esto fuese cierto, deberia creer que los sonidos que ha arrancado U. del piano, son la expresion del estado de su corazon. / / /
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      — Los primeros compases del piano desataron un huracan de circulos y el valse empezó á rodar en su mágica esfera.
    • 1847 Mitre, B. Soledad [1928] Ar (CDH )
      Lo único que indicaba que se vivia en una época mas reciente era un hermoso piano de ébano incrustado de adornos de bronce.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      María, sin responder una palabra, se dejó conducir por la condesa a un sillón colocado entre el piano y el sofá.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      — ¿Me permitís que ruegue a vuestro marido que se ponga al piano?
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      Y ya que Stein es tan diestro en el piano como en la flauta, tendréis uno a vuestra disposición esta tarde, así como una colección de las mejores piezas de las óperas modernas.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      Stein se sentó al piano.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      [...] desde la invención de los nervios (que no data de muchos años), nuestros difuntos pueden estar seguros de que no serán molestados con visitas impertinentes, y que aún no habrán enfriado la cama, cuando de incógnito, sin aparato plañidero, y como dicen los franceses à la dérobée, serán conducidos en hombros de un par de mozos como cualquiera de los trastos de la casa: v. g., una tinaja, un piano, o una estatua de yeso.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] 292 Esp (CDH )
      más allá se presenta otra señora acompañada de dos hermosas hijas que arrastran blondas y rasos, y cubren sus cabezas con elegantes prendidos, y tocan el piano, según parece, y bailan que es un primor;
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      —que la otra señora que se convenía a todo, tampoco, porque después ha reparado que no cabe el piano en el gabinete;
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] 455 Esp (CDH )
      las botas están sobre el piano;
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      Y como un sarcasmo de esa posición terriblemente poética en que se encontraban los dos jóvenes, porque Daniel lo era también, los sonidos de un piano llegaron en ese momento a sus oídos:
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      Esta noche tiene una pequeña reunión en su casa para oír tocar el piano no sé a quién.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      — Porque no va usted a poder tocar su piano a las doce, como lo hace todas las noches antes de acostarse, ¿es eso?
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      y acompañada de mis libros, de mi piano, de mis flores, de todas esas cosas que otros llaman puerilidades, y que son para mi necesidades como el aire y como la luz, he vivido tranquila y... tranquila solamente.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      — Y también tengo que decir a su merced que yo la he oído tocar el piano y cantar a media noche.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      — ¿Florencia, por qué no toca usted el piano un momento?
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      Florencia, ve a tocar el piano.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      Venga usted junto al piano y Florencia se puso de pie delante de doña María Josefa, para dar más expresión a su invitación.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      y fue luego a sentarse junto al piano, donde ya estaba Florencia.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Ar (CDH )
      — ¿Qué tal, lo he hecho bien? —preguntó Florencia a doña María Josefa, levantándose del piano.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Co (CDH )
      Así es que, cuando daban alguna serenata en la calle o tocaban el piano, a mí me tocaba mi parte,
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      La conversación de dos amigos que se quieren y que se ven después de mucho tiempo, es el teclado de un piano que se recorre y que varía todos los tonos.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      Muchas veces, cuando Julia ejecutaba en el hermoso piano de la señora de S... una pieza de ópera aprendida en el colegio, quedábame contemplándola con un aire de aprisionada tristeza, la cabeza hacia atrás, el brazo sobre el piano y la sien sobre la derecha como adormecido por la armonía.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      Muchas veces, cuando Julia ejecutaba en el hermoso piano de la señora de S... una pieza de ópera aprendida en el colegio, quedábame contemplándola con un aire de aprisionada tristeza, la cabeza hacia atrás, el brazo sobre el piano y la sien sobre la derecha como adormecido por la armonía.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] 103 Pe (CDH )
      Señalándome los vestidos que Pepa y su prima cosían en mi presencia, me dijo que se hacían con tal objeto, y me agregó, sonriendo, que acababa de comprar un hermoso piano, el más semejante que había podido encontrar al de la señora S...
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      Los desembolsos extraordinarios para sostener una decencia superior a sus fuerzas durante las visitas de Alberto y la amistad de doña Clara, los convites retornados, las soirées improvisadas, la compra de un piano que había pagado bien caro y los regalos para Julia el día de su boda, habían dado fuertes golpes a aquel capital consumido insensiblemente una suma notable.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] 187 Pe (CDH )
      no correspondía esa realidad a las ilusiones que yo había concebido, cuando, por ejemplo, soltera aún, contemplaba que usted me oía, pálido de emoción, tocar una aria en el piano de casa;
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      El hermoso rancho en Chorrillos, el elegante sombrero de verano, la vaporosa manteleta de encajes y la matizada sombrilla representan algunas veces un piano de Herard que descansa tranquilo y empolvado en el almacén de un agiotista.
    • 1860 Cisneros, L. B. Julia [2003] Pe (CDH )
      La hija de don Antonio recordó la habilidad con que Julia ejecutaba en el piano algunas arias de Beatriz de Tenda.
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Co (CDH )
      En tales momentos no habrían conmovido mi corazón las arias del piano de U:
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Tocaba el piano con habilidad y buen gusto, era elegante por instinto, todo lo que él se ponía le caía maravillosamente, de modo que era el dandy por excelencia del ejército.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      se sentaba al piano y ensayaba una melodía;
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Sentóse al piano;
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      En fin, pensaba tocando y traducía en el piano sus pensamientos desordenados y confusos, y se volvía frecuentemente hacia la puerta, como si esperase la aparición que evocaba en lo íntimo de su alma.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      — Me han hablado, dijo Clemencia a Enrique, del talento de usted en el piano, y aseguran los que me han informado y que conocen a usted muy bien, que no tienen labios con qué elogiarle.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      — Pero Mariana no sea usted indiscreta, se apresuró a decir Clemencia, estas cosas no se preguntan... volvamos a lo del piano, que se nos olvida...
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Ha de saber usted, Flores, que Isabel es una verdadera artista, conoce la música admirablemente, y en el piano es de una fuerza que se sorprenderá de encontrar en estas regiones apartadas...
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Y para que usted pueda comparar, voy a sentarme al piano, después tocará ella, y por último, esperamos que usted nos confundirá a las dos;
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Y diciendo y haciendo, la encantadora morena se levantó de su asiento, y cimbrándose como un junco, se dirigió al piano.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      El piano expresaba los arrebatos furiosos de la pasión bajo aquellas manos de diosa.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Isabel, vete al piano.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Pero después de algunos momentos las dificultades de la ejecución la volvieron al mundo real, y entonces un torrente de poderosas armonías salió del seno del piano, al contacto de aquellas manos de rosa, en las que nadie hubiera sospechado una agilidad y una fuerza tales como las que se necesitaban para desencadenar aquel huracán de notas.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Dejaremos a los artistas lucir sus habilidades en el piano, y nosotros hablaremos de los asuntos del corazón.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Pero el piano, un soberbio piano de Pleyel aguardaba, y después de un rato de amena conversación en que Enrique supo ganarse la confianza, la simpatía de sus oyentes hermosas y de sus oyentes graves, a instancias de Clemencia fue a tocar.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Era artista en toda la extensión de la palabra, y el piano obedecía a sus dedos como un ser inteligente.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] Mx (CDH )
      Y Enrique hablando así se fue llevando a la joven y a Valle al salón, donde ya resonaban las armonías poderosas del piano y se empezaba el baile.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Ar (CDH )
      Decididamente, el acordeón era para él una necesidad, como el violín para Paganini, el piano para Gottschalk.
    • 1871 Facundo HChucho [1890] Mx (CDH )
      En las cinco precedentes Merced y Angelita han lucido su habilidad en el piano;
    • 1871 Facundo HChucho [1890] Mx (CDH )
      Mercedes estaba encantada con su casa, con su cocina, con sus muebles, con su tocador, con su piano, con sus pájaros y con sus macetas.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] 320 Esp (CDH )
      [...] pero como en la casa no hay piano, ni siquiera una mala guitarra, se ha convenido en que los mismos que bailan tarareen el aire, en el cual ejercicio se ha captado el joven Manrique la honrosa calificación de «ruiseñor».
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      rogué a Marién que tocara el piano:
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      Se dirigieron al piano:
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      Al llegar cerca del piano:
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )

      Marién, disipa mi tristeza: quiero imitarte, estar alegre, loco de alegría: ven, toca en el piano aquella melodía que tantas veces me ha enseñado el fondo de tu alma.

    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      Y así decía mientras la llevaba del lado de su madre, al piano.
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      se levantó del piano, y casi corriendo, bajamos al jardín.
    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cu (CDH )
      Yo me acerqué al piano, y cuando ella volvió a repetir la melodía, mirándome:
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] Ar (CDH )
      Cuando en Chile se anuncia por la primera vez un argentino en una casa, lo invitan al piano en el acto, o le pasan una vihuela, y si se excusa diciendo que no sabe pulsarla, lo extrañan, y no le creen, «porque siendo argentino», dicen, «debe ser músico».
    • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] Ar (CDH )
      En efecto, el joven culto de las ciudades toca el piano o la flauta, el violín o la guitarra:
    • 1874 Valera, J. Pepita Jiménez [1997] Esp (CDH )
      La cruz, que había estado en la calle, se colocó en una gran sala baja, donde hay piano, y nos dio Pepita un espectáculo sencillo y poético que yo había visto cuando niño, aunque no lo recordaba.
    • 1874 Valera, J. Pepita Jiménez [1997] Esp (CDH )
      El baile, más que baile, fue una serie de reverencias, pasos, evoluciones, y genuflexiones al compás de una música no mala, de algo como marcha, que el organista tocó en el piano con bastante destrezas. *
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      oirá usted lo que voy a tocarle, y siéntese al lado del piano, porque tengo que hablar con usted.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      — ¿Usted no entiende este juego? —le preguntó por fin Leonor, como acordándose sólo entonces de que le había dejado junto al piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      — Esta tarde llamé a Martín junto al piano y le hice varias preguntas sobre San Luis.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Un amigo de la casa se acercó al piano, que él mismo había hecho llevar allí por la mañana, y comenzó a tocar unas cuadrillas, mientras se ponían de pie las parejas que iban a bailarlas.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Al cabo de algunas instancias, Mariquita se decidió a bailar, y la cuadrilla dio principio al compás de los desacordes sonidos del piano, sobre cuyo pedal el tocador hacía esfuerzos inauditos, agitándose en el banquillo, que con tales movimientos sonaba casi tanto como el instrumento.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      — No griten tanto, pues —vociferaba el del piano—, así no se oye la música.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      — Toma un traguito de mistela para la calor —le dijo doña Bernarda, pasándole una copa, mientras que Amador daba fuertes palmadas para indicar al del piano el cambio de figura.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Una arpa se había agregado a la guitarra y hecho desdeñar el uso del piano como superfluo.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Al subir la escala que conducía a su habitación, oyó el sonido del piano que Leonor tocaba ordinariamente a su padre a esta hora.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      En ese momento, Leonor se había sentado al piano y tocaba con entusiasmo.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Cansada de tocar se retiró del piano, y fue a sentarse pensativa en un sofá.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Aquellos ojos eran los de Martín, que, habiendo oído cerrar la puerta por la cual Leonor acababa de pasar, se había puesto en observación, como muchas veces lo hacía, para ver a la niña, que a esa hora estudiaba diariamente el piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Martín, después de saludar, se había sentado solo, no lejos del piano, y dirigía a hurtadillas sus ojos hacia el punto en que Leonor hablaba con Emilio Mendoza.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] 203 Ch (CDH )
      Aprovechándose entonces de un instante en que Emilio Mendoza contestaba a una pregunta de doña Francisca, Leonor se dirigió al piano, en cuyo banquillo se sentó, dejando correr distraídamente sus dedos sobre las teclas.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      A lo menos así pensó Leonor, mientras que Rivas había olvidado todos sus pesares, entregándose a contemplar a la niña, que fijaba su vista alternativamente en el libro y en el piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Leonor cesó de tocar y abandonó el piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Oíase en el interior el sonido del piano en que Leonor ejecutaba algunos ejercicios.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Luego cambió insensiblemente de asunto y habló de música, de sus estudios en el piano y de las piezas más en boga, consultando a veces la opinión de Agustín y la de Rivas, y concluyó por estas palabras:
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Pocos minutos después de la llegada de Martín se dirigió Leonor al piano y llamó al joven con la vista.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Siguió durante algunos momentos tocando el valse sin hablar una sola palabra y dejó el piano cuando terminó.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      En la noche buscó Martín en balde una de aquellas conversaciones al son del piano, que a un tiempo formaban su delicia y su martirio;
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      En un momento en que Agustín se había sentado junto a Rivas, llamó a su hermana, que se retiraba del piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Diciendo esto, Agustín llevó a su amigo al salón, en donde Leonor se había sentado a tocar el piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      En aquella ocasión cobró fuerzas al verse solo con Leonor, pues Agustín le dejó junto al piano y se acercó a hojear un libro a la mesa del medio.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Sus manos temblaban al cerrar el piano, y, sin decir nada más, se acercó a la mesa junto a la cual Agustín seguía hojeando el libro.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Al salir de la mesa, Agustín tomó el brazo de su amigo y ambos acompañaron a Leonor hasta el salón, en donde ella, como de costumbre, se sentó al piano, mientras que los dos jóvenes se mantuvieron de pie al lado de ella.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Estas palabras las dijo Leonor levantándose del piano y en circunstancias que Agustín se acababa de alejar.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Mientras que los dos últimos hablaban con la dueña de casa, Matilde y Rafael se retiraron junto al piano, al cual se sentó la niña, y con distraída mano principió a tocar mientras hablaba con su amante.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Una criada entró en el salón y se acercó al piano.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Todos se miraron asombrados, menos Rafael, que se apoyaba al piano con los puños crispados y colérico el semblante.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Agustín y su padre salían diariamente a caballo por la mañana y se reunían con la familia a la hora de almorzar, después de lo cual se tocaba el piano, y Agustín, no encontrando nada mejor en que ocupar el tiempo, hacía la corte a su prima.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      Después de almorzar, evocó Leonor los recuerdos de sus conversaciones con Martín, de esos incidentes triviales que componen un mundo para los enamorados, tocando en el piano las piezas que en esos días tocaba con más frecuencia.
    • 1862-1875 Blest Gana, A. Martín Rivas [1983] Ch (CDH )
      A la hora de comer entró al salón donde Leonor se hallaba sentada al piano.
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Pe (CDH )
      ¡Por vida de Santa Tecla, abogada de los pianos roncos!
    • 1878 Pz Galdós, B. Marianela [1997] (CDH )
      Era Sofía una excelente señora, de regular belleza, cada día reducida a menor expresión por una tendencia lamentable a la obesidad. [...] No tenía hijos vivos, y su principal ocupación consistía en tocar el piano y en organizar asociaciones benéficas de señoras para socorros domiciliarios y sostenimiento de hospitales y escuelas.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] Ec (CDH )
      Así como Esmeralda Cervantes tiene genio para el arpa, así Teresa Carreño lo tiene para el piano. el maestro Listz sabe si esa bella americana dió con el secreto de su instrumento, y si las teclas de marfil debajo de sus dedos son intérpretes elocuentes de esa alma noblemente apasionada.
    • 1839-1882 Villaverde, C. Cecilia Valdés [1992] Cu (CDH )
      — Decía que rodeaban a Florencia delante del piano varias señoritas y caballeros.
    • 1839-1882 Villaverde, C. Cecilia Valdés [1992] Cu (CDH )
      — Había reunión y piano en casa de las Gámez con motivo de ser el santo de Florencia...
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Ur (CDH )
      Un hombre, sentado al piano, puede rehacer, para él solo, toda la historia de su vida moral, haciendo brotar del teclado una serie de melodías, escalonadas en sus recuerdos.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] 99 Cu (CDH )
      Mucho se alegró de encontrarse allí con Virginia, con quien se fue al piano, y mientras conversaban, ella en pie, apoyado un brazo en la caja del instrumento, él sentado en la banqueta al desgaire, una pierna encima de otra, preludiaba comienzos de piezas musicales, interrumpiendo la armonía con el diálogo.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      — Yo soy pájaro volandero —repuso Elizondo abandonando el piano... hoy me pongo en una rama, mañana en otra.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      Precisamente cuando estaban sirviendo el café con las ventrudas y coruscantes cafeteras al oficial Rozaga y a Valentín, le quitaron al piano la funda, y un joven melenudo se puso a teclear que era un disparate...
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      ¡Aquello sí que era tocar el piano, y no lo que hacía el viejo músico con la nariz abrumada por el peso de las gafas!... Valentín vio el señorío que entraba y salía en el café, y que a él se le figuró de lo más principal de la aristocracia.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      En efecto, en el salón de Cleopatra tocaban el piano.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      Cleopatra pulsaba el piano, y con aquellos dedos, poco ágiles en la rítmica danza de las teclas, destrozaba un wals * de Keterer.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      Valentín escuchó la música, los gritos y las risotadas... después el piano enmudecido... oyó un ruido de pasos...¡se acercaban a su alcoba!... una mano abría con mucho sigilo la puerta...¿qué era aquello?... sin duda su madre, que venía a ver si estaba dormido.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] 142 Cu (CDH )
      pero sí que se abrió dentro de Valentín una ventana muy ancha y luminosa, y que por ella entraron deidades nunca vistas, de hermosura inmarcesible e inefable, ronda de silfos cabalgando en tallos de flores, mujeres vestidas de blancos ropajes...músicas de pianos bien concertados, carcajadas y ruidos de besos.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] 146 Cu (CDH )
      Rodolfo, separándose de la mesa, pulsó el piano;
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] 147 Cu (CDH )
      A la séptima vuelta sintió que sus ojos se nublaban, que la sangre acudía pletórica a sus sienes, y en sus oídos las armonías del piano se centuplicaban y combinaban por extraña manera, como si estuviese escuchando estruendosa orquesta que ejecutara la angélico-infernal partitura del amor.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      Primer turno en el piano, yo;
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
      sentóse al piano y preludió por segunda vez su wals de Keterer.
    • 1884 Pz Galdós, B. Bringas [1994] 58 Esp (CDH )
      Quería la madre que aquello fuera bonito y que hablara lenguaje semejante al que hablan los versos comunes, la escayola, las flores de trapo, la purpurina y los Nocturnos fáciles para piano.
    • 1884 Pz Galdós, B. Bringas [1994] Esp (CDH )

      Y ellas no se hacían de rogar; abrían el piano; una de ellas aporreaba una polka o vals, y las otras, abrazándose en parejas, bailaban, volteaban alegres, riendo, chillando y besándose.

    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] II, 383 Esp (CDH )
      Tuve fiebre, guardé cama... y sentí aquel terror... aquel terror pánico a la locura. De esto no quiero hablar ni conmigo misma. Lo dejo por hoy; voy al piano a recordar la Casta diva... con un dedo.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] I, 431 Esp (CDH )
      Eso sí, tocar el piano si se quiere y coser a discreción.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      — ¡Bien, bien! —gritaron don Víctor y Edelmira, que cogidos del brazo y a los acordes de la marcha real (decía el ex-regente), que tocaba allá dentro Visitación en un piano desafinado, se dirigieron los primeros a la huerta, seguidos de Paco, empeñado en ceñir las canas de don Víctor con una corona de azahar.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      De Pas oyó gritos, carcajadas, y las voces roncas y metálicas del piano desafinado.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      [...] a los dos minutos aquellos violines y violas, clarinetes y flautas, a quien acompañaba en su laboriosa gestación armónica un piano de Erard, comenzaron a llenar el aire con sus acordes [...].
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] II, 391 Esp (CDH )
      / / Corro al salón a tocar La donna è mobile, con el dedo índice, mi único dedo músico. ¡Qué cursi es esto según Obdulia...! ¡Una dama que no sabe tocar el piano más que con un dedo! / / /
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] II, 403 Esp (CDH )
      En el momento de entrar él, don Víctor (con una montera picona en la cabeza) cantaba un dúo con Ripamilán, rejuvenecido, junto al piano, que tocaba como sabía don Álvaro, con un puro en la boca, zarandeando el cuerpo y cerrando y abriendo los ojos brillantes que el humo del cigarro cegaba.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Cuando Quintanar y el Arcipreste se quedaron roncos, que fue pronto, se dejó el piano y se cumplieron los deseos de Orgaz.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] II, 419 Esp (CDH )
      Allá en el Vivero los convidados habían puesto a mal tiempo buena cara, y mientras en el palacio viejo los curas rurales, el Marqués y algunos otros señores de Vetusta jugaban al tresillo a primera hora y más tarde al monte, que llamaba el clero del campo la santina, en la casa nueva todas las damas y los caballeros que habían querido correr por los prados en la romería, procuraban divertirse como podían y se bailaba, se tocaba el piano, se cantaba y se jugaba al escondite por toda la casa.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Visita se sentó al piano y tocó la polka de Salacia, un baile fantástico de gran espectáculo que se representaba aquellas noches en Vetus ta.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] II, 439 Esp (CDH )
      Mientras Visita recordaba de mala manera en el piano aquella humilde polka de Salacia, que tenía de bueno lo que tenía de copia, la Regenta dejaba bailar en su cerebro todos aquellos fantasmas de sus lecturas, de sus sueños y de su pasión irritada.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Visitación azotó con fuerza las teclas violentando el compás de su polka... y en seguida cerró el piano con ímpetu.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Después los tres juntos se habían puesto a cantar el Barbero, la escena del piano;
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      ¿Ni quién se niega, si los quiere bien, a que sus hijos, brillantes e inteligentes, aprendan esas cosas de arte, el dibujar, el pintar, el tocar piano, que alegran tanto la casa, y elevan, si son bien comprendidas y caen en buena tierra, el carácter de quien las posee, esas cosas de arte que apenas hace un siglo eran todavía propiedad casi exclusiva de reinas y princesas?
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Viajaba porque casó con una mujer a quien creyó amar, y la halló luego como una copa sorda, en que las armonías de su alma no encontraban eco, de lo que le vino postración tan grande que ni fuerzas tenía aquel músico-atleta, para mover las manos sobre el piano:
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Ya en la ciudad de nuestro cuento, cuya gente acomodada había ido toda, y en más de una ocasión, de viaje por Europa, donde apenas había casa sin piano, y, lo que es mejor, sin quien tocase en él con natural buen gusto, tenía Keleffy numerosos y ardientes amigos;
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      La tapa del piano, levantada para dar mayor sonoridad a las notas, parecía, como dominándolas a todas, una gran ala negra.
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Keleffy, a quien fue dulce no hallar casa, donde sus últimos dolores, vaciados en sus romanzas y nocturnos, no hubiesen encontrado manos tiernas y amigas, que se las devolvían a sus propios oídos como atenuados y en camino de consuelo, porque "en Europa se toca, decía Keleffy, pero aquí se acaricia el piano";
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] 160 Cu (CDH )
      Keleffy, aunque de una manera apesarada y melancólica, y más de quien se aleja que de quien llega, tocó en el piano de madera negra, que bajo sus manos parecía a veces salterio, flauta a veces, y a veces órgano, algunas de sus delicadas composiciones, no aquellas en que se hubiera dicho que el mar subía en montes y caía roto en cristales, o que braceaba un hombre con un toro, y le hendía el testuz, y le doblaba las piernas, y lo echaba por tierra, sino aquellas otras flexibles fantasías que, a tener color, hubieran sido pálidas, y a ser cosas visibles, hubiesen parecido un paisaje de crepúsculo.
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Y fue al piano;
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      y cuando se levantó del piano, el rumor fue de asombro ante la hermosura de la niña, no ante el talento de la pianista, no común por otra parte;
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Así, como un espíritu que se despide, tocó Keleffy el piano.
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Sólo los que mueren de amor a la hermosura entienden cómo, sin vil pensamiento, ya a punto de decir adiós para siempre a la ciudad amiga, tocó aquella noche en el piano Keleffy.
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Y como la fantasía que la hermosura de Sol arrancó a Keleffy era ya a manera de leyenda en la ciudad, Pedro Real, con tacto y profundidad mayores de los que pudieran suponérsele, compró, para que nadie volviese a tocar en él, el piano en que habían tocado aquella noche Sol y Keleffy.
    • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cu (CDH )
      Pero ese día, como que Ana se fatigase visiblemente de hablar, y Adela y Pedro estuviesen ensayando al piano una pieza nueva para Ana, Juan, un tanto airado con Lucía, que se le mostraba dura, habló con Sol muy largamente, y se animó en ello, al ver el interés con que la enferma oía de labios de Juan la historia de Mignon, y a propósito de ella, la vida de Goethe.
    • 1886 Blasco, E. Contemporáneos [1905] Esp (CDH )
      La taza de café estaba sobre el piano.
    • 1886 Blasco, E. Contemporáneos [1905] Esp (CDH )
      Una mañana en que fuí invitado á almorzar por un amigo mejicano, vi sobre el piano el retrato de fotografía de la Duquesa.
    • 1886 Blasco, E. Contemporáneos [1905] Esp (CDH )
      da gozo verle al piano haciendo oir una pieza suya ó ensayando en el saloncillo del teatro;
    • 1889 Rubén Darío Emperatriz [1950] Cuentos Ni (CDH )
      Suzette despierta a Chopin, y lentamente hace brotar la melodía enferma y melancólica del negro piano sonoro.
    • 1894 Rubén Darío Amelia [1950] Cuentos Ni (CDH )
      En las paredes, los espejos estaban cubiertos con velos de luto, y dos grandes retratos, en los cuales reconocía a las dos hermanas mayores, se miraban melancólicos y oscuros sobre el piano.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Toca el piano como un serafín.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      "Saltando de limpios" estaban el piano y los pocos muebles que la decoraban y colgadas en los muros tablas baratas que eran en realidad fotografías iluminadas al óleo, copias de cuadros modernos, chineros de laca donde en aglomeración vistosa colocó muñecos de biscuit; *
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      A fuer de cubano, gustaba éste de la música con extremo y ella adquiría cuanta novedad en partituras y piezas para piano llegaba a los almacenes.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Cerró el piano.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Y espérele usted días y días, y vea sobre el velador los periódicos que él leía y se compraban sólo para darle este gusto, y cuando las agujas del reloj señalan la hora de la acostumbrada cita (¡claro!, cita, las cosas por su nombre, porque estaban como citados todas las tarde), cuando vayan a dar las cuatro tenga una cuidado de abrir el piano y poner en el atril la partitura que el señor prefiere y que den las cuatro y las cuatro y cinco minutos y la media y los tres cuartos y...¡los demonios que se lleven a todas las mujeres por demasiado buenas y por tontas de remate y por tomarse interés siempre por quien maldito lo que le importa de todo esto!
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Visitas, amistad, guajiras y danzones cantados al piano, partituras de óperas favoritas, lectura de periódicos, y aquel recordar con él, con el buen amigo, pues por tal lo tuvo, de la adorada y pobre viejecita, ¡de su madre!
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Solita se levantó con una presteza verdaderamente chocante, hasta el punto de que, si ha de ser el que subscribe verídico y minucioso historiador de estos sucesos, no ocultará que al levantarse la viuda, y en virtud o por defecto, para quien lo sea, de estar algo groserilla y aun algos, derribó no precisamente con las piernas el taburete del piano donde Lico al abrir la puerta la vio sentada.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Colocadas pues las dos figuras en la disposición expresada, abierta la tapa del piano, Solita, que en el taburete estaba, caído el brazo izquierdo y la mano torciendo y retorciendo y como atormentando los adornos de pasamanería del vestido que hallaron a su alcance;
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Los encontró un día dándose besos en la sala, a espaldas de Charita, ¡la pobre!, que estaba tocando el piano.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Pusieron el piano en la sala y delante del piano el taburete de feliz memoria.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Y a poco vibraban las cuerdas del piano.
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Co (CDH )
      En el fondo de ella, atenuada por diminutas pantallas de rojiza gasa, luchaba con la semioscuridad circunvencina, la luz de las bujías del piano, en cuyo teclado abierto oponía su blancura brillante el marfil al negro mate del ébano.
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Co (CDH )
      Y el público es casi siempre mesa y no un piano que vibre como éste, concluyó sentándose al Steinway y tocando las primeras notas del prólogo del Mephisto.
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Co (CDH )
      Sentada ella en el piano, al vibrar bajo sus dedos nerviosos el teclado de marfil, se extendía en el aire dormido la música de Beethoven, y en la semioscuridad, evocada por las notas dolientes del nocturno y por una lectura de Hamlet, flotaba pálido y rubio, arrastrado por la melodía como por el agua pérfida del río homicida, el cadáver de Ofelia, Ofelia pálida y rubia, coronada de flores... el cadáver pálido y rubio coronado de flores, llevado por la corriente mansa...
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Co (CDH )
      Verdad que hacía dos horas la magia de la música la hizo olvidarse de todo, de sí misma y de la tisis, pero ahora, desvanecido el encanto, sola, sentada frente al escritorio, acodada sobre éste, la luz tibia de la lámpara, cayéndole sobre la masa de cabellos castaños, la cabeza apoyada en la mano delicada, ahora al recapitular el día, la lectura de Balzac, la furia de trabajo artístico en Sèvres, el ensayo del vestido, el sueño de grandeza mundana, los momentos pasados en el piano, todo se borra ante la realidad cruel de la enfermedad que avanza en el gran silencio religioso de la medianoche;
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Co (CDH )
      habrá noches en que en el aire perfumado del cuarto, donde humea el té rubio en las tazas de China y alumbra el suntuoso mobiliario la luz de las lámparas, atenuada por pantallas de encaje, vibren las frases sublimes de una sonata de Beethoven, arrancada por tus pálidas manos al teclado sonoro y en que, desfalleciente de emoción contenida, te levantes del piano para contemplar desde el balcón de piedra la catarata iluminada por la Luna.
    • 1897 Pardo Bazán, E. Niño Guzmán [2002] Esp (CDH )
      Sentose al piano desafinado, y le arrancó varios desacordes —así los calificó Nardita—.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Lo que sí se puede asegurar es que en ninguna de las trasformaciones podía compararse aquella casa con la de Murcia, puesto que doña Candelaria había malvendido allí todos los muebles que no eran indispensables o que no eran un recuerdo de familia, sin excluir el piano, el ojo derecho de Candelita.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      — Aquí no tenéis piano —dijo Pío Cid—.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Él no contestó, y ella se fue a la cocina, donde las primas hablaban con entusiasmo de lo que iban a divertirse cuando Pío Cid les trajera al día siguiente el piano que les había ofrecido.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      de regreso comían, y luego dedicaban el resto de la noche al piano, al canto, a la guitarra y a otros mil entretenimientos y enseñanzas útiles y recreativas.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Cuando se retiraron las jóvenes, Pío Cid invitó a Benito a que viniera los domingos a oírlas tocar el piano, a condición de que fuera él solo y de que no llevara el cuento a la casa de huéspedes.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      El sueldo no bastaba para comer, y había además que pagar casa y alquiler de piano, vestir y obsequiar de cuando en cuando a las jóvenes.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] 345 Esp (CDH )
      / Ya me enseñarás tú, a ver si salgo poetisa, pues esto me gustaría mucho más que el piano, que lo sabe tocar todo el mundo; y además que para aprender a tocar bien, bien, hay que tener mucha paciencia. / / /
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Tenía un piso tan hermoso, con una sala como esta, con cuadros y también mi piano...
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      — ¿Toca usted el piano?
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Diciendo esto se había acercado Martina al piano y comenzó de pie a teclear.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      — La cosa debe marchar bien cuando Martina toca el piano.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] 432 Esp (CDH )
      Anita no debía coser más chalecos, sino estudiar y afinarse, para lo que me lancé a alquilarle un piano y a darle yo mismo algunas lecciones;
    • 1901 Pedrell, F. Organografía [1901] (CDH )
      El clave es un perfeccionamiento del clavicordio, y como precursor del piano, no le desampara hasta la aparición de este instrumento, que hace olvidar los manicordios, espinetas, virginales, cembali, arpicordios, etc., etc.
    • 1901 Pedrell, F. Organografía [1901] (CDH )
      En 1711, Bartolomé Cristofori, de Florencia, inventa el piano-forte, en el cual la tirilla de cobre del clavicordio está reemplazada por un macillo, cuyo movimiento, de transformación en transformación, prepara el mecanismo tan complicado, delicado y perfecto de los pianos de nuestra época.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] 74 Esp (CDH )
      Un piano de la vecindad toca un fragmento de Rossini, la música predilecta del maestro.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] 91 Ve (CDH )
      Y la mayor parte, sobre todo cuydo el jardín, muy pequeño, no bastaba á su carga de flor, se desbordaban de él, en sonora lluvia de pétalos impalpables, á colmar la honda melancolía del violoncello, á mitigar la perenne tortura del violín, ó á danzar por sobre las blancas teclas del piano, entre dulces discreteos amorosos.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Ve (CDH )
      Todavía estaban sus oyentes combatidos por tantas diferencias de impresiones, cuando Martí cesó de hablar y fué á sentarse al piano.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Ve (CDH )
      Y el piano, viejo y alquilón, bajo los dedos del músico empezó á balbucear, en su numerosa lengua marfileña, una historia peregrina.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Ve (CDH )
      Y Martí, después de significar, con un movimiento de la cabeza, que había concluido, se quedó al piano, arrancando á éste las primeras frases de la Traumerei de Schumann.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Ve (CDH )
      y la molestia se convirtió en verdadero pavor cuando Martí, al cabo de su larga defensa de lo sobrenatural, contó, sentado al piano, casi toda la vida del agua corriente, en la lengua de la música.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] 157 Ve (CDH )
      Cuando cesó la Traumerei, tras un corto silencio, las "pequeñas romanzas" de Schumann volaron desmayadamente del piano, como de un blanco alero musical temerosas golondrinas.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Ve (CDH )
      El piano, en tanto, había vuelto á sus melancólicos discreteos de romanzas.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Milagritos se sentó al piano y preludió la canción Volviendo de la revista, que un cantor popular de café-concierto, algunos años antes, había elevado á la categoría de una manifestación política.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Parodiando á la singular cantatriz á la que el capricho parisiense convirtió durante algunos años en constelación artística de primera magnitud, Dolorcitas, de pie, al lado del piano, tomó la erática actitud de Yvette Guilbert:
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Termal se sentó al piano y preludió, haciendo temblar el instrumento con sus manos gordas y redondas, las desaforadas cuadrillas de La Gran Duquesa, de Offenbach.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      El ruido del piano y de los cantos subía como un rumor lejano donde Mercedes y la abuelita acababan de almorzar también.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Ch (CDH )
      Volviéndole la espalda, fue á sentarse al lado de Mercedes, á la que halló casi completamente aislada, cerca del piano, gracias á la sabia táctica de la familia.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      En un ángulo aparecía el piano, resguardado de la humedad por una manta de seda rameada y entretelada.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] 151 Esp (CDH )
      Hubiese deseado estar sentada ante el piano, traduciendo todo lo que —con la vaguedad del boceto al pastel en que se afaenaba Silvio— hervía dentro de su cerebro fácilmente excitable.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      En cambio, me interpretará usted al piano una de sus sinfonías campestres.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      En la sala del piano, donde acostumbraban pasar la velada, sobre anchurosa mesa antigua, de caoba lustrada por el uso, dispuso el artista que se colocasen y extendiesen los chirimbolos del oficio.
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 265 Pe (CDH )
      / Retrato de hace un siglo: tú sabes propiamente / que es un fantasma apenas la Lima del presente; / tú que á las nietas oyes, sentadas en el piano, / resucitar las notas de un tiempo yá lejano... / /
    • 1906 Lugones, L. Fuerza [1988] 134 Cuentos Ar (CDH )
      si subirlo, es menester recortar la "pata", o sea el reborde, y la afinación se practica al oído como la de un piano.
    • 1906 Lugones, L. Fuerza [1988] Cuentos Ar (CDH )
      Había pensado construir una especie de diapasón para destacar, y percibir directamente por lo tanto, las armónicas de la voz humana, lo que no es posible sino por medio de un piano, y siempre con gran imperfección;
    • 1906 Lugones, L. Fuerza [1988] Cuentos Ar (CDH )
      pues el del piano con el do séptimo, que corresponde a un máximum de 4.200 vibraciones por segundo, tiene una onda de tres pulgadas.
    • 1907 Agustini, D. LBlanco [1993] Poesías Ur (CDH )
      / / En el vaso chinesco, sobre el piano / Como un gran horizonte misterioso, / El haz de esbeltas flores opalinas / Da su perfume; un cálido perfume / Que surge ardiente de las suaves ceras / Florales, tal la llama de los cirios. / / /
    • 1889-1909 Echeverría, A. J. Poesías [1953] 276 Concherías CR (CDH )
      Es mi casa la mansión / del arte, decía Agapito; / yo toco bien el violón, / mi señora, flauta y piano, / y las niñas cuanto pito / les ponga usted en la mano.
    • 1910 Rubén Darío Larva [1950] 293 Cuentos Ni (CDH )
      Esto variaba desde la guitarra sola y el novio cantor, de pocos posibles, hasta el cuarteto, septuor, y aun orquesta completa y un piano, que tal o cual señorete adinerado hacía sonar bajo las ventanas de la dama de sus deseos.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )
      El petróleo para la luz y las pastas, el alquiler del piano y el pianista se pagarán entre todos.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )
      Cuando comenzaron a tocar el piano todos los muchachos se lanzaron en busca de pareja.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )

      La hija de Sánchez quería ir monja; la del secretario era de una cursilería verdaderamente venenosa; tocaba el piano muy mal, calcaba las laminitas del Blanco y Negro * y luego las iluminaba, y tenía unas ideas ridículas y falsas de todo.

    • 1911 Magón Autoridad [1947] 112 Cuentos CR (CDH )
      Naturalmente con tales palos y tal suma de ellos, si secos, habrá lumbre por una semana, si mojados, habrá humo y lloriqueos per sécula saeculorum, salvo que un baúl desvencijado, una tijereta desfondada, o un par de cajones de piano, acudan en ayuda de la cocinera.
    • a1914 Agustini, D. Inéditos [1993] Poesías Ur (CDH )
      Él es pálido, es trágico... / El violín está triste habla mil vaguedades / Que el piano profundiza con nobles gravedades... / Encarna fatal la evocación del lirio... / / /
    • a1914 Agustini, D. Inéditos [1993] Poesías Ur (CDH )
      Él es pálido, es trágico... / El violín está triste habla mil vaguedades / Que el piano profundiza con nobles gravedades... / Encarna fatal la evocación del lirio... / Violín amoroso parece un gran delirio; / Onda azul entrañando no sé qué tempestades; / El piano es un abismo sonando inmensidades / Los ojos afiebrados relumbran como Sirio... / La onda azul se agiganta: loco, loco crescendo... / La música es el verbo de la pasión, tremenda, / En sus dejos yo vivo raras vidas remotas... / Crepuscular morendo, largo desmayo suave... / Fine!... y ella solemne, y él muy grave, muy grave / Escuchan en sus almas el eco de las notas...
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH )
      y los grupos de dominós, payasos, frailes, monjas, murciélagos y Parcas, que disfrazando la flor y nata capitaleña, de seda y raso, alegran y perfuman las calles en la prima noche y bailan en las casas donde hay piano.
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH )
      el primer piano, primenito, que trujenon aquí fue pa ellas, y ya lo ve, las probe, hasta por allá trá, por el Tripero, vive una sin tené en qué caese mueta...
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] RD (CDH )

      El piano de la orquesta desaparece bajo flores, Antonio ha despojado todos los jardines y hasta el camposanto; burlando la vigilancia de la policía, cortó la víspera, con su propia mano, cincuenta cañas de azucena en los arriates de la plaza de Colón, y su mujer y su cuñada han confeccionado ramilletes, liras y canastillos ostentando el mayor ancha cinta azul.

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Dulce Marín, fresca morenucha bien metida en carne y desparpajo, y su hermana Jacoba, guapa también y buena moza, pero insignificante de puro simple, lo cual la hacía cargar perpetuamente con los valses del piano para que las otras bailasen.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Arrastraron a Jacoba a la banqueta del piano.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Había huido asqueado hacia el piano, y le acosaban a protestas.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

      Mi padre estuvo en Filipinas, y contábame que todo había que importarlo desde aquí: los embutidos, los garbanzos, las patatas, porque no se criaba más que arroz. Recibo igual la impresión de la colonia en cualquier tienda, en cualquier sitio de España, en mi casa, por ejemplo: marcas, etiquetas...; miro y leo: los libros de Derecho, los perfumes y jabones, la ducha y las lámparas eléctricas..., de París; los guantes, los paños, los botones, y hasta las agujas, y no sé si los alfileres, ingleses; la máquina de coser y el fonógrafo, de Nueva York; el piano, los bronces, las lozas, alemanes.

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

      En tu casa, porque lo prefieras, las cosas son francesas, inglesas, alemanas...; en la mía, todo español: el piano, de Montano, de Madrid; los paños, de Tarrasa; los tapices, de la Fábrica Real, célebre en el mundo [...].

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      el ropero tocador, el baño, el cuartito de la doncella y el salón donde tenía el piano y la biblioteca giratoria de novelas francesas y revistas.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] 279 Esp (CDH )
      ella, a oscuras, también abierta al primaveral ambiente la ventana, tocaba el piano y cantaba con su llena voz de contralto bellas cosas...
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      A sus manos tan marfileñas como las teclas del piano a que acarician.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Mi mujer tocará el piano —dijo Augusto sacudiendo sus recuerdos y añoranzas.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — ¡El piano!
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      Y además el piano sirve, sí, sirve... sirve para llenar de armonía los hogares y que no sean ceniceros.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Sí, tocará el piano, porque es profesora de piano.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "Liduvina tiene razón —pensó Augusto—; ésta, después que se case, y si el marido la puede mantener, no vuelve a teclear un piano."
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Pero, permítame... —y le cojió entre sus dos manos la diestra aquella blanca y fría como la nieve, de ahusados dedos, hecho para acariciar las teclas del piano, para arrancarles dulces arpegios.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      Y no le diga que yo no soy un piano en que se puede tocar a todo antojo, que no soy un hombre de hoy te dejo y luego te tomo, que no soy sustituto ni vicenovio, que no soy plato de segunda mesa...
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "Quiere jugar conmigo, como si yo fuese un piano... me deja, me toma, me volverá a dejar... Yo estaba de reserva... Diga lo que quiera, anda buscando que yo vuelva a solicitarla, acaso para vengarse, tal vez para dar celos al otro y volverle al retortero... Como si yo fuese un muñeco, un ente, un don nadie... ¡Y yo tengo mi carácter, vaya si le tengo, yo soy yo! Sí, ¡yo soy yo! ¡yo soy yo! Le debo a ella, a Eugenia, ¿cómo negarlo?, el que haya despertado mi facultad amorosa; pero una vez que me la despertó y suscitó no necesito ya de ella; lo que sobran son mujeres".
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Mas para ello —agregó él— sería conveniente que tocases un poco el piano.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] 239 Esp (CDH )
      — Pero ya sabes, Augusto, que desde que, gracias a tu generosidad, he podido ir dejando mis lecciones no he vuelto a tocar el piano y que lo aborrezco.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      Sentóse Eugenia a tocar el piano y mientras lo tocaba escribió Augusto esto:
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Como mi piano, poco o nada musicales.
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Ur (CDH )
      Llega hasta mí una música divina / De besos y nostalgias: Es Julieta / Que suspira en el piano una indiscreta / Confesión de latidos... Ella trina / —Alondra y surtidor y brisa fina— / Su canto —encaje y tul y perla rara. / Canta, mi amor, tu soledad, y piensa / Que al ver el sol de su mirada inmensa / Mi alma revive como un agua clara...
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] 206 Ur (CDH )
      / / Y si nostalgias te bruman / Por algún amor «lontano», / Me contarás en el piano / Una quimera de Schumann. / /
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Ur (CDH )
      Tu piano es un enlutado misterioso y pensativo... / Hay un sueño de Beethoven desmayado en el atril; / Su viudez es muy antigua y en su luto intelectivo, / Tiene lágrimas muy negras su nostalgia de marfil. / /
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Ur (CDH )
      / La tarde ahogóse entre opalinas franjas... / En tanto, desde el fondo de las granjas, / Avivó un piano los inciertos rastros / De tu infantil amanecer primero, / Y te sacrifiqué, como un cordero, / Mi pobre corazón, bajo los astros!
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Ur (CDH )
      / / Dolíase, con líricas bizarras, / Un piano en la poética vivienda, / Y en él Chopin atempestó una horrenda / Tortura con aullidos y con garras... / / /
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Ur (CDH )
      / Interpretando los silencios crueles / Y el imposible de un amor sin mieles, / Hadas del piano turbador, sus palmas... / / /
    • 1916 Arniches, C. Srta Trevélez [1993] Esp (CDH )
      Y yo, profundamente emocionado, quiero corresponder con un breve discurso a la... (En ese momento se escucha en el piano de enfrente el «Torna a Surriento» y a poco la voz de Florita que lo canta de un modo exagerado y ridículo.)
    • 1916 Arniches, C. Srta Trevélez [1993] Esp (CDH )
      Al levantarse el telón, aparece Menéndez con el uniforme de ordenanza del Casino y zapatillas de orillo, durmiendo, sentado detrás de la mesita de la derecha. Se escucha en la calle el pregón lejano de un vendedor ambulante, y más lejana aún, la música de un piano de la vecindad, en el que alguien ejecuta estudios primarios.
    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )

      Cuando habla, le faltan notas, cual a los pianos viejos; otras veces, en lugar de palabra, le sale un escape de aire.

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Ur (CDH )
      La retiró, se volvió lentamente, quitó la música del atril para colocarla sobre el piano, todo con pausa y mesura, y me miró de nuevo, con esforzada y dolorosa sonrisa:
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bo (CDH )
      Así pudo tener un pianito ordinario, pero de regular aspecto, armarios con espejos, catres de hierro y de madera, una mesa enorme de comedor y otros muebles poco o nada conocidos en las haciendas del altiplano, donde la dificultad de los transportes, generalmente invencibles, y la miseria de los hacendados, hacen que la vivienda en el yermo sea pobre e ingrata.
    • 1919 Magón Negligencia [1947] Cuentos CR (CDH )

      — Oh, sí; ora medésimo lo vedremo —me dijo y con el índice de la mano derecha tocó en el piano dos notas, un sol y un do, al mismo tiempo que cantaba: "per voi" y me lo hizo repetir unas cuantas veces [...].

    • 1922 Pellicer, C. Iguazú [2002] 263 Antología Mx (CDH )
      / En re mayor toca un gran piano más lejos; / se inclina sobre los follajes como una lira / que conquista al hombre o al lucero / y en las guijas de abajo toca sus flautas líquidas. / /
    • 1922 Vallejo, C. Trilce [1993] Pe (CDH )
      Este piano viaja para adentro, / viaja a saltos alegres. / Luego medita en forrado reposo, / clavado con diez horizontes. / / /
    • 1924 Rivera, J. E. Vorágine [1995] Co (CDH )
      En casa divide el tiempo entre la pintura, el piano, los bordados, los encajes...
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] Esp (CDH )
      El Café tiene piano y violín. Las sombras y la música flotan en el vaho de humo, y en el lívido temblor de los arcos voltaicos.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] Esp (CDH )
      Levanta su copa, y gustando el aroma del ajenjo, suspira y evoca el cielo lejano de París. Piano y violín atacan un aire de opereta, y la parroquia del Café lleva el compás con las cucharillas en los vasos. Después de beber, los tres desterrados confunden sus voces hablando en francés. Recuerdan y proyectan las luces de la fiesta divina y mortal. ¡París! ¡Cabaretes! ¡Ilusión! Y en el ritmo de las frases, desfila, con su pata coja, Papá Verlaine.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] 78 Ar (CDH )
      Por encima de la letrineja, desde una casa vecina, llega la melodía de un vals desgranado lentamente en el piano.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Ar (CDH )

      Un adolescente y una niña conversaban en la penumbra; de la sala anaranjada partía la melodía de un piano.

    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Ar (CDH )
      Piano, niñerías, bronces, floreros, todo lo miraba.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Ho (CDH )
      Tocaba piano, y aunque no con habilidad, de este modo alegraba un poco aquella casona tan desierta.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Ho (CDH )
      — ¿No quiere tocar el piano esta tarde, amiga?
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] 84 Ho (CDH )
      Yo que a esa hora repasaba en el piano las selecciones queme enviaba mi tío Rafael.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Ho (CDH )
      Hace tres días ¿recuerdas? —te dije que pensaba mandar a traer el piano para repasar las piezas que sabía, pues cuando él lo supo, se fue de espaldas —¿qué si era cierto?— que recordara que era mujer casada.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Ho (CDH )
      Yo había obtenido un one-step, muy lindo y fácil de tocar, para piano.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] 86 Ho (CDH )
      Que habrás de vivir rodeada de comodidades, tocando el piano y gozando de la juventud y del arte como tú dices.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Ho (CDH )
      Antonio recitaba sus versos, Rosario ponía el prestigio de su voz, Julia acompañaba en el piano:
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] 109 Ho (CDH )
      Julia a la izquierda tocaba el piano, aquel mismo valse que a Antonio le arrancaba lágrimas.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      — He dicho ya mil veces que no me molesten nunca, bajo ningún pretexto, cuando estoy en el piano.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      Los achaques de su piano, cuyas cuerdas gastadas se resistían de tiempo en tiempo a sonar como es debido, la hacían sonreír de indulgencia en atención a tan larga fidelidad herida por fin de decadencia.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] 321 Ve (CDH )
      En tal circunstancia, cesaba la pieza comenzada, se quitaba los anteojos, apoyaba los codos en el techo, cruzaba sus manos salpicadas por las manchas del tiempo y me decía en voz de confidencia, señalando con los ojos el nombre del compositor, en el libro abierto sobre el piano:
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      ¿Por qué no aprendiste con mi piano viejo a errar sin disculparte?
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      Con sus pobres dedos temblorosos y sin mayor escuela, tocaba el piano con intuición maravillosa.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      A los pocos días de habernos hecho amigas, emprendió el largo, cotidiano obsequio de darme lecciones, sentadas las dos todas las tardes ante su piano viejo.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Ve (CDH )
      Cuando sentada al piano lograba apresar entre sus dedos la corriente de comunión divina que une al compositor con el ejecutante, al igual de los santos en éxtasis, se alejaba de la Tierra y se transfiguraba.
    • 1930 Chacel, R. Estación [1996] Esp (CDH )
      Es el mes en que los pianos, después de habernos atolondrado durante la primavera con el arrullo de sus ejercicios, nos sorprenden a veces con ráfagas estupendas que entran por los balcones entornados, idealizando el olor del momento, haciendo de cualquier olor casero un aroma limpísimo, lleno de la pureza de Bach, y se siente y en él tanto la plenitud estival que resulta profanación cualquier género de temor ante la vida.
    • 1930 Ortega Gasset, J. Rebelión masas [2003] Esp (CDH )
      Todos ellos indican que ésta ha resuelto adelantarse al primer piano social y ocupar los locales y usar los utensilios y gozar de los placeres antes adscritos a los pocos.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] 162 Ve (CDH )
      La otra noche en el casino, después de una audición de fonógrafo —colmo de las distracciones locales— alguien sentóse al piano y tocó un vals.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] Ve (CDH )
      Otras veces Isabel y yo atormentamos el piano, recordando los preciosos valses de nuestro país, sin rivales acaso, por su viveza, por su voluptuosidad, por su ardiente música, mezcla de alegre sol y de melancólicas palmeras tropicales.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] Ve (CDH )
      La una, vieja, bigotuda, chacharera, entrometida, toca piano, canta letanías y aires de ópera, cuenta cuentos que desternillan de risa, se pone junto a nosotros mientras jugamos póker, y sigue las partidas con estorboso interés.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] Ve (CDH )
      Jugábamos póker en el salón, anoche, cuando el médico de a bordo se puso a tocar piano.
    • 1933 Blanco Fombona, R. Camino Imperfección [1991] Ve (CDH )
      Pero la bigotuda y alegre religiosa termina por quitar al médico del piano y entonar a grito herido tarantelas napolitanas.
    • 1934 Bombal, M. L. Última niebla [1997] Ch (CDH )
      La casa resuena y queda vibrando durante un pequeño intervalo del acorde que dos manos han arrancado al viejo piano del salón.
    • 1934 Bombal, M. L. Última niebla [1997] Ch (CDH )
      El piano calla bruscamente.
    • 1934 Bombal, M. L. Última niebla [1997] Ch (CDH )
      Regina vuelve a cruzar el salón para sentarse nuevamente junto al piano.
    • 1934 Storni, A. Mundo [1990] Ar (CDH )
      / Parado junto al piano, / el adolescente, / masa de luna / herida de ojos y boca, / sonreía. / / /
    • 1934 Storni, A. Mundo [1990] 308 Ar (CDH )
      / / El adolescente, solo, / acariciaba el osito / que adornaba el piano. / /
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cu (CDH )
      ¿Y no lo es haber recurrido al ridículo incidente de Carlota para haberme tenido un mes, un largo, inacabable mes de treinta y un días con treinta y una noches, rondando tu casa como un perro perdido, mientras tú, dentro, te entregabas tranquila a tus libros y a tu piano?
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cu (CDH )
      Hay flores sobre el piano, un poco mustias ya y muy descoloridas a la luz del sol.
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cu (CDH )
      El piano aún está abierto, y la música muerta parece vagar sobre el teclado inmóvil, tan inmóvilmente como si lo estuviera para siempre.
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cu (CDH )
      Antes habías querido tocar el piano, y yo tampoco te dejé.
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cu (CDH )
      Tú querías tocar el piano, pero tu mano era como una alucinación en la tiniebla, era una mariposa que volaba siempre, volaba fascinando mis ojos, mi corazón, mis manos...
    • 1937 Pellicer, C. Pausa [2002] 288 Antología Mx (CDH )
      / El mar en los cantiles de rincones / entra a buscar sus muebles / y derrumba los pianos apilados / y los sofás enormes y las pailas / y se va como entró gritando en grande: / ¡al-carajo-al-carajo! / / /
    • 1938 Villaurrutia, X. Nostalgia [1966] Poesías Mx (CDH )
      En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen / sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte / en esta soledad sin paredes / al tiempo que huyeron los ángulos / en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre / para salir en un momento tan lento / en un interminable descenso / sin brazos que tender / sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible / sin más que una mirada y una voz / que no recuerdan haber salido de ojos y labios / ¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios? / / /
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] 101 Ar (CDH )
      Por dos aberturas da al hall y a una sala chica, * verde, con un piano, un fonógrafo y un biombo de espejos, que tiene * o veinte hojas, o más.
    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] 38 Ar (CDH )
      A veces, al llegar de sus lejanas consultas, el doctor le contaba cosas de su madre, cuya gloria había consistido en ofrecer una vez un concierto de piano.
    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Ar (CDH )
      «Un piano Rönisch, una docena de mantones, una capa de piel de zorro, cantidad de artículos sueltos...»
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 49 Esp (CDH )
      Afinó un piano y tocaba cosas, como ahora hace para ti.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Me han dicho que tocas el piano muy bien...
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      — ¿Y no has compuesto algo para piano, nunca?
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Tócame eso que compusiste para el piano.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Se sentó al piano y tocó algo alegre, contra su costumbre.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      En la habitación que me habían destinado se veía un gran piano con las teclas al descubierto.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Sobre el piano habían colocado una vela, porque la gran lámpara del techo no tenía bombillas.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Un piano —¿cómo podía faltar?—, sus lánguidos aires cubanos en el atardecer.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      — ¿Por qué no tocas el piano un rato para mí?
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      («¿Dónde se ha ido —pensaba yo— aquella familia que se reunía en las veladas alrededor del piano, protegida del frío de fuera por feas y confortables cortinas de paño verde? ¿Dónde se han ido las hijas pudibundas, cargadas con enormes sombreros, que al pisar —custodiadas por su padre— la acera de la alegre y un poco revuelta calle de Aribau, donde vivían, bajaban los ojos para mirar a escondidas a los transeúntes?»
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Las amigas eran las mismas que habían valsado a los compases del piano de la abuelita.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Tal vez la madre de Ena había vuelto a sentarse al piano y a cantar.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 138 Esp (CDH )
      En aquel momento oí que Román empezaba a tocar el piano.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Sobre el piano, un cabo de vela —recuerdo de las noches en que yo dormía en aquella habitación— ardía, y su llama alargada y llena de inquietudes era la única luz del cuarto.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Un día oí tocar el piano a Román.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      De modo que me escapé de la casa de la calle de Aribau y casi tuve que taparme los oídos para no escuchar al piano al que atormentaba Román.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Por la tarde, mi tío empezó a tocar el piano.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 217 Esp (CDH )
      Un día logré que mi padre consintiese en que diésemos en casa un concierto de piano y violín Román y yo a base de las composiciones de Román.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 267 Esp (CDH )
      Una atroz añoranza de sus manos sobre el violín o sobre las teclas manchadas del viejo piano.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Me acuerdo de que un día Gloria vendió el piano.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      ¡Has vendido el piano de Román!
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      ¡El piano de Román, miserable!
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 106 Gu (CDH )
      Su hálito de bestias negras, su grita infernal, sus golpes, sus blasfemias, sus risotadas, el piano que gritaba hasta desgañitarse como si le arrancaran las muelas a manada limpia, la señorita perdida como un perfume y un mazazo en medio de la frente acompañado de un grito extraño y de una sombra inmensa.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH )
      Tocaba el piano un hombre pintarrajeado como mujer.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Gu (CDH )
      Al piano y a él les faltaban algunos marfiles.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 207 Gu (CDH )
      Cada martillito del piano, caja de imanes, reunía las arenas finísimas del sonido, soltándolas, luego de tenerlas juntas, en los dedos de los arpegios que des... do... bla... ban las falanges para llamar a la puerta del amor cerrada para siempre;
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )
      Pueblo sin billares, ni fonógrafos, ni pianos.
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )
      Es el pueblo sin pianos en donde llora mi madre su luna de miel, pierde la maravilla de su voz que conmoviera a Guadalajara y cruza las calles desiertas como extraña;
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] Mx (CDH )
      Victoria permaneció silenciosa fuera del campanario, atenta —primero— a las manos que tiraban las cuerdas de los badajos con ritmo preciso, tal el pastor que conduce los invisibles hilos de una orquesta, o los alados dedos que juegan saltando sobre las arpas, los alados dedos brincando músicas en las teclas del piano, en los registros del órgano;
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      La pintura, la arquitectura de ese año son civiles, hogareñas, y si se crea un monumento es un "bibelot", una figura agradable para encima del piano o para las rinconeras, numerosos bustos evocadores y, cuando más, lo familiar elevado a panteón, muchos panteones.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Yo ya he encontrado un consuelo en la exageración de las cosas, en la multiplicación de la realidad, en los subterráneos de una casa de pianos.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Hotel de ochava, percibía todos los recuerdos de su alrededor, y desde sus ventanas se veía el viejo Café Voltaire, la librería "La Jeune Parque", y el pequeño cabaret en que tocaba el piano el negro de que estaba enamorada la millonaria que había substituído con él al joven novelista de gran talento que fué su amor anterior.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Con música está mejor el momento, y sobre todo si tal música está ejecutada por ese mutilado de la guerra, Paul Wittgenstein, que, habiendo perdido su brazo derecho, ha interpretado con el que le quedaba el Concierto para piano con la mano izquierda, de Ravel.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Todavía no he hecho más que comenzar a tener esas cosas plásticas, pero tengo el piano de porcelana en que tocan la partitura de la nostalgia dos guantes de mujer y dos guantes de hombre con el último soplo de su supervivencia.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Recibamos las coronas el día antes de morir para poder oler sus flores, oigamos unas escalas de piano en la agonía y que no falte un balón de oxígeno, el último globito de niño que puede gozar el hombre.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      En Roma estuve a punto de concluir un piano-saxofón-batería que se anunciaba como algo bueno.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Erguido ahora en el taburete del piano y tendiendo a mister Chisholm un puño agresor, Samuel Tesler vociferaba:
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Y el júbilo se hizo incontenible cuando Ruty Johansen, la walkyria del norte, se sentó violentamente al piano y arrancó los primeros compases del "Danubio Azul".
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      En seguida paseó su mirada sobre la infinidad de mesas vacías que llenaban el recreo, y la detuvo al fin en el palco de la orquesta, donde un piano en su funda, un bombo en su mortaja y tres violines en sus ataúdes anunciaban la muerte de la música;
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      porque vio al esclavo atravesar la húmeda residencia del agua, e iba su piano en la mano de su Dios, y era el Dios temible que enrolla y desenrolla el mar como un papirus;
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      Un acorde profundo resonó todavía en la sombra, como si alguna mano descuidada hubiese caído de pronto sobre las teclas de un piano;
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      en un pianito de juguete que sólo tenía doce teclas, la señorita Campanelli, sentada en el suelo, repetía con imbécil obstinación los tres primeros compases del vals "Sobre las olas".
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      — ¡A ver ese pianito! —rezongó Campanelli, dirigiéndose a la muchacha.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
      — A falta de órgano, tengo ese piano —le advirtió el doctor Aguilera, enfundándose los guantes de cirugía—.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] 542 Ar (CDH )
      pero la nurse, como si hubiera omitido algún gesto importante, corrió hasta el florero que yacía sobre el piano, eligió una rosa volvió al ascensor;
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] 111 Ch (CDH )
      / / Los elegantes jovencitos / marcan las puertas y una horda / asalta las casas, arroja / los pianos desde los balcones. / / /
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Ch (CDH )
      / Desierta eres, América, como una campana: / llena por dentro de un canto que no se eleva, / el pastor, el llanero, el pescador / no tienen una mano, ni una oreja, ni un piano, / ni una mejilla cerca: la luna los vigila, / la extensión los aumenta, la noche los acecha, / y un viejo día lento como los otros, nace.
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Ch (CDH )
      / / De ventisquero a lago, de lago a planta, / de planta a fuego, de fuego a humo: / todo lo que arde, canta, florece, baila y revive, / todo lo permanente, alto y profundo de nuestra América / lo acogen; / pianos y pájaros, sueños y sonidos, la red palpitante / que une en el aire todos nuestros climas, / tiembla y traslada el coro funeral. / /
    • 1949-1952 Borges, J. L. Aleph [1986] Ar (CDH )
      Junto al jarrón sin una flor, en el piano inútil, sonreía (más intemporal que anacrónico) el gran retrato de Beatriz, en torpes colores.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] 77 Py (CDH )
      Había también allí entre otros objetos dos consolas, un piano, varios jarrones y una vitrina llena de chucherías y antigüedades sin valor alguno.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      La viuda de Salcedo recibió al doctor Brítez (que al llegar a la terraza volvió a arrojar su cigarro) en la sala, rodeada, como una expositora, de sus viejos sillones, de sus jarrones, de su piano, de toda esa multitud de muebles y objetos inactuales e inútiles, y de los que ella estaba más orgullosa, porque creía que eran una prueba de su abolengo, sin advertir que esas antiguallas eran la señal más terminante de su decadencia social.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] 366 Py (CDH )
      Sus ojos recorrieron toda la sala con expresión desesperada, y ya se disponía a abandonarla, cuando su mirada tropezó con el piano.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] 367 Py (CDH )
      Puso la botella de anís sobre el piano, y quedóse largo rato ensimismado.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Pero como doña Clara seguía gritando y no atinaba con la manera de hacerla callar, tomó la botella de anís que había dejado momentos antes sobre el piano, y la descargó con fuerza sobre su cabeza.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Py (CDH )
      Durante los cinco o seis días que doña Clara tuvo que permanecer en el lecho en reposo, doña Ángela llevó las cuatro botellas de anís a la sala, colocándolas sobre el piano, a la vista de las amigas que venían a sentir a su hermana.
    • c1928-a1952 Fernández, M. Museo Eterna [1993] Ar (CDH )

      Hace tiempo que no se te oye al piano y cantar; el Presidente dice que debieras estudiar y que cuando llegue un músico amigo te probará la voz.

    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      La niña, los domingos, tocará el piano, Dionisio...
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      Tocará el piano, y quizá, quizá, si estamos en vena, quizá recibamos alguna visita...
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] 118 Esp (CDH )
      Y ella sólo ama cantar junto al piano El pescador de perlas.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      En poder del señor Nicho iba su última obra musical, compuesta para violín y piano.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      Don Deféric, acompañado al piano por doña Elda, terminaba la ejecución de la obra musical que de pasar el correo por la Cumbre de María Tecún, sin novedad, llegaría a Alemania.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Gu (CDH )
      Y el padre Valentín, y el piano de don Deféric, su señora blanca, hecha para estas paredes espejeantes, * y el gordinflón * del administrador de Correos, hediendo a sebo de hacer candela, y los arrieros con sus caballos goteando majestad, al ponerles de arreos algunas de estas bellezas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cu (CDH )
      Sosteniendo el violín con la barbilla, el concertino hacía sonar el la de un piano, mientras las trompas, los fagotes, los clarinetes, seguían envueltos en el confuso hervor de escalas, trinos y afinaciones, anteriores a la ordenación de las notas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cu (CDH )
      Había un papel sobre el piano, en que Mouche me dejaba dicho que la esperara.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 93 Cu (CDH )
      Volvían a sonar los mejores momentos de la partitura, con sus líquidos arpegios de celesta, los portamenti flúidos del Martenot, el oleaje de las arpas y el desenfreno de xilófono, piano y percusión, durante la secuencia del combate.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 95 Cu (CDH )
      «La música verdadera es una mera especulación sobre frecuencias», decía mi asistente grabador, arrojando sus dados chinos sobre el piano, para mostrar cómo podía conseguir un tema musical por el azar.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 96 Cu (CDH )
      Aturdido por el entrecruzamiento de conversaciones, que iban del da-sein al boxeo, del marxismo al empeño de Hugo de modificar la sonoridad del piano poniendo trozos de vidrio, lápices, papeles de seda, tallos de flores, bajo las cuerdas, salí a la terraza, donde la lluvia de la tarde había limpiado los tilos enanos de Mouche del inevitable hollín veraniego de una fábrica cuyas chimeneas se alzaban en la otra orilla del río.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 110 Cu (CDH )
      Me detuve, removido a lo hondo, al hallar el perfume que encontraba en la piel de una niña —María del Carmen, hija de aquel jardinero...— cuando jugábamos a los casados en el traspatio de una casa que sobrepasaba un ancho tamarindo, mientras mi madre probaba en el piano alguna habanera de reciente edición.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 114 Cu (CDH )
      De pronto, en un piano al que el trópico había dado sonoridad de espineta, sonó la pomposa introducción de un vals tocado a cuatro manos.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 128 Cu (CDH )
      Al oír en seguida los primeros compases de Les Barricades Mystereiuses, comprendí que el pianista estaba ejecutando algunas de las piezas estudiadas aquella mañana en el piano del comedor, y con muchas copas bebidas, sin duda, pues a menudo los dedos se le descarrilaban en los ornamentos y appogiaturas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 139 Cu (CDH )
      Arriba, en el piano de la pintora, se inició un tanteo de acordes.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cu (CDH )
      Este era el único pasaje de la Sinfonía que mi madre —más acostumbrada a la lectura de habaneras y selecciones de ópera— lograba tocar a veces, por su tiempo pausado, en una transcripción para piano que sacaba de una gaveta de la tienda.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 158 Cu (CDH )
      Ya se ha pegado la tecla del fa sostenido, como de costumbre, en el piano que toca mi madre.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 316 Cu (CDH )
      la Cabellera de Berenice era Rosario, con su cabellera virgen, jamás cortada, mientras que Ruth se asimilaba a la Hidra que cerraba la composición, amenazadoramente plantada detrás del piano que podía tomarse como el instrumento del oficio.
    • 1956 Beneke, W. Funeral Home [1993] Esp (CDH )

      Yo los quería, y en Navidad, al volver de la Misa de Gallo, yo los quería más que nunca. (Mientras habla ambula por el salón.) En Heidelberg celebrábamos la Navidad en una taberna de estudiantes llena de toneles de vino, era una borrachera colectiva y en la madrugada todos cantaban o lloraban, daba igual; yo tocaba el piano [...]. /

    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Sólo una vez escuché desde ese sitio la voz de un piano;
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Tocaba piano, cantaba, y era galante con las hijas y las esposas de los terratenientes.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Desde las rejas de la gran hacienda que rodea y estrangula a Abancay escuché muchas veces tocar al piano un vals desconocido.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Nunca pude ver a la persona que tocaba el piano;
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Pe (CDH )
      Había un piano;
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cu (CDH )
      El piano regresó al clavicordio.
    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] Esp (CDH )
      Había un piano y retratos ovalados.
    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] 132 Esp (CDH )
      En un rincón medio en penumbra, sobre un pequeño escenario con piano, tocaban durante un par de horas tres hombrecitos vestidos de oscuro.
    • 1959 Arreola, J. J. Bestiario [1972] Mx (CDH )
      Piano de muchacha a lo lejos.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )
      — Cuando lo estrenaron, Brahms mismo tocaba el piano.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )
      un recuerdo empieza a hincharse, poco a poco va dejando de ser aquel rumor de La danza de las libélulas que alguna noche oí en un piano de mi infancia, va siendo luego una música cada vez más extraña y desorbitada, luego se convierte en gritos y gemidos, finalmente en aullidos atroces, luego en campanadas que me aturden los oídos y, cosa aún más singular, empiezan a transformarse en gustos ácidos o repugnantes en mi boca, como si del oído pasasen a mi garganta, y el estómago se me contrae en convulsiones de vómito, mientras otros ruidos, otros recuerdos, otros sentimientos, van sufriendo metamorfosis análogas.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Ar (CDH )
      Sobre un piano que no tocaba, explicó, desde la muerte de su difunto marido, había dos largas carpetas de macramé:
    • 1962 Cortázar, J. Cronopios [2003] Ar (CDH )
      Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos estan donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Llegué a aceptar el desorden de la Maga como la condición natural de cada instante, pasábamos de la evocación de Rocamadour a un plato de fideos recalentados, mezclando vino y cerveza y limonada, bajando a la carrera para que la vieja de la esquina nos abriera dos docenas de ostras, tocando en el piano descascarado de madame Noguet melodías de Schubert y preludios de Bach, o tolerando Porgy and Ress con bifes a la plancha y pepinos salados.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 20 Ar (CDH )
      Entonces* Ronald venía a sentarse al piano con su cabezota colorada de cowboy, y la Maga vociferaba Hugo Wolf con una ferocidad que hacía estremecerse a madame* Noguet mientras, en la pieza vecina, ensartaba cuentas de plástico para vender en un puesto del Boulevard de Sébastopol.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 20 Ar (CDH )
      La Maga cantando Schumann nos gustaba bastante, pero todo dependía de la luna y de lo que fuéramos a hacer esa noche, y también de Rocamadour porque apenas la Maga se acordaba de Rocamadour el canto se iba al diablo y Ronald, solo en el piano, tenía todo el tiempo necesario para trabajar sus ideas de bebop o matarnos dulcemente a fuerza de blues.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Protegido por la ventana el paralelepípedo musgoso, oliente a vodka y a velas de cera, a ropa mojada y a restos de guiso, vago taller de Babs ceramista y de Ronald músico, sede del Club, sillas de caña, reposeras desteñidas, pedazos de lápices y alambre por el suelo, lechuza embalsamada con la mitad de la cabeza podrida, un tema vulgar, mal tocado, un disco viejo con un áspero fondo de púa, un raspar crujir crepitar incesantes, un saxo lamentable que en alguna noche del 28 o 29 había tocado como con miedo de perderse, sostenido por una percusión de colegio de señoritas, un piano cualquiera.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Jelly Roll estaba en el piano marcando suavemente el compás con el zapato a falta de mejor percusión, Jelly Roll podía cantar Mamie's Blues hamacándose un poco, los ojos fijos en una moldura del cielo raso, o era una mosca que iba y venía o una mancha que iba y venía en los ojos de Jelly Roll.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      La vida había sido eso, trenes que se iban llevándose y trayéndose a la gente mientras uno se quedaba en la esquina con los pies mojados, oyendo un piano mecánico y carcajadas manoseando las vitrinas amarillentas de la sala donde no siempre se tenía dinero para entrar.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      No le hagás caso, Ronald, con la mano libre que te queda sacá el disquito del Stack O'Lee Blues, al fin y al cabo tiene un solo de piano que me parece meritorio.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 72 Ar (CDH )
      Y la Maga estaba llorando, Guy había desaparecido, Etienne se iba detrás de Perico, y Gregorovius, Wong y Ronald miraban un disco que giraba lentamente, treinta y tres revoluciones y media por minuto, ni una más ni una menos, y en esas revoluciones Oscar's Blues, claro que por el mismo Oscar al piano, un tal Oscar Peterson, un tal pianista con algo de tigre y felpa, un tal pianista triste y gordo, un tipo al piano y la lluvia sobre la claraboya, en fin, literatura.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      — Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata, pero ya ves, en el fondo no nos encontrábamos.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Concierto de piano de madame Berthe Trépat.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      El concierto de piano iba a empezar en seguida y costaba poca plata.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Sin que se supiera exactamente cómo había llegado, apareció detrás del piano un señor de papada colgante y blanca cabellera.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Debía tener ciática o lumbago, algo que la obligaba a moverse en bloque, ahora frontalmente, saludando con trabajo, y después de perfil, deslizándose entre el taburete y el piano y plegándose geométricamente hasta quedar sentada.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Otra vez creyó atisbar Oliveira la mirada de soslayo de Berthe Trépat, pero ahora era como si de golpe empezaran a agarrotársele las manos, tocaba doblándose sobre el piano y con enorme esfuerzo, aprovechando cualquier pausa para mirar de reojo la platea donde Oliveira y un señor de aire plácido escuchaban con todas las muestras de una recogida atención.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      «Es repugnante, habría que tirarla contra un escalón y meterle el pie en la cara, aplastarla como a una vinchuca, reventarla como un piano que se cae del décimo piso. La verdadera caridad sería sacarla del medio, impedirle que siga sufriendo como un perro metida en sus ilusiones que ni siquiera cree, que fabrica para no sentir el agua en los zapatos, la casa vacía o con ese viejo inmundo del pelo blanco. Le tengo asco, yo me rajo en la esquina que viene, total ni se va a dar cuenta. Qué día, mi madre, qué día.»
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      — Fui a un concierto de piano —explicó Oliveira.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 240 Ar (CDH )
      ¿Seguiría tocando el piano Berthe Trépat?
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Así él y su hermana elegían la sala como la parte más tranquila del lugar, y estaba bien elegido porque en la pieza de la Maga no se podía tocar el piano o escuchar radio después de las diez de la noche, inmediatamente el viejo de arriba empezaba a golpear en el techo o los del cuarto piso delegaban a una enana bizca para que subiera a quejarse.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      *Las notas del piano (la, re, mi bemol, do, si, si bemol, mi, sol), las del violín (la, mi, si bemol, mi), las del corno (la, si bemol, la, si bemol, mí, sol), representan el equivalente musical de los nombres de ArnolD SCHoenberg, Anton WEBErn, y AlBAn BErG (según el sistema alemán por el cual H representa el si, B el si bemol y S (ES) el mi bemol).
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      piano, violín y una combinación de instrumentos de viento;
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Del comentario anónimo sobre el Concierto de Cámara para violín, piano y 13 instrumentos de viento, de Alban Berg (grabación Pathé Vox PL 8660).
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      — Porque no ves el piano.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Había un hueco entre el piano y la pared, y yo me escondía ahí para hacerme la paja.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 64 Ar (CDH )
      [...] Ronald no podría tocar jamás el piano como Earl Hines, en realidad Horacio y ella deberían tener ese disco y escucharlo de noche en la oscuridad, aprender a amarse con esas frases, esas largas caricias nerviosas, I ain't got nobody en la espalda, en los hombros, los dedos detrás del cuello, entrando las uñas en el pelo y retirándolas poco a poco, un torbellino final y Valené se fundía con Volaná [...].
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      [...] quién sabe si Jelly Roll iba a estar en ese andén, en ese piano, en esa hora en que había cantado los blues de Mamie Desdume [...].
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Nadie parecía dispuesto a contradecirlo porque Wong esmeradamente aparecía con el café y Ronald, encogiéndose de hombros, había soltado a los Waring's Pennsylvanians y desde un chirriar terrible llegaba el tema que encantaba a Oliveira, una trompeta anónima y después el piano, todo entre un humo de fonógrafo viejo y pésima grabación, de orquesta barata y como anterior al jazz*, al fin y al cabo de esos viejos discos, de los show boats y de las noches de Storyville había nacido la única música universal del siglo [...].
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 406 Ar (CDH )
      [...] el lugar era la sala de Burzaco con el olor de los jazmines del Cabo que entraba por las dos ventanas, la sala con el viejo piano Bluthner, con su alfombra rosa y sus sillitas enfundadas y su hermana también enfundada.
    • 1945-1964 Cortázar, J. Final juego [1995] Ar (CDH )
      También Hugo y yo nos íbamos a bañar, y a última hora salíamos todos a la vereda, o mi hermana tocaba el piano en la sala y nosotros nos sentábamos en la balaustrada y veíamos volver a la gente del trabajo hasta que llegaba tío Carlos y todos lo íbamos a saludar y de paso a ver si traía algún paquete con hilo rosa o el Billiken.
    • 1945-1964 Cortázar, J. Final juego [1995] 43 Ar (CDH )
      Después que se fue Lila yo me empecé a aburrir con Hugo y mi hermana que hablaban de orquestas típicas *, y Hugo había visto a De Caro * en un cine y silbaba tangos para que mi hermana los sacara en el piano.
    • 1965 Elizondo, S. Farabeuf [2000] Mx (CDH )
      ¿Tratábase acaso de esa composición musical, para violín y piano, en que el compositor ha intentado describir de una manera bastante gráfica, insistente y pormenorizada, los diferentes aspectos mecánicos, la respiración jadeante, el desmayo patético que siempre acompaña el desarrollo de esa intervención quirúrgica que el hombre realiza en el cuerpo de la mujer y que llaman el acto carnal o coito?
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Ho (CDH )
      De las viviendas llenas de luces de colores salían los compases de músicas bailables, difundidas por los radios, los pianos y victrolas.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Ch (CDH )
      Mi abuelo, encerrado en la pieza del piano, tocaba "El herrero armonioso".
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Ch (CDH )
      Cuando mi abuelo salió parpadeando de la pieza del piano miró un buen rato a la Magdalena antes de reconocerla, como si la viera por primera vez.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Ch (CDH )
      Una vez uno de nosotros se quedó vigilando mientras él tocaba el piano, y nos fuimos a registrar su baño tan meticulosamente ordenado en busca de los polvos que no encontramos.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Ch (CDH )
      A veces nos divertíamos escondiéndonos detrás de la cortina de la pieza del piano para verlo tocar:
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] 24 Ch (CDH )
      Todo esto y la sala y el escritorio y la pieza del piano y el repostero y las despensas y la cocina quedaban en planta baja.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] 46 Ch (CDH )
      Después la Chepa se encerró en la pieza del piano a echarle un sermón a la Mirella, que se distrajo tironeándose el vestido y metiéndose los dedos en las narices.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Ch (CDH )
      Aunque estuviera encerrada con un comité de mujeres en la pieza del piano, las dejaba hasta que nosotros ya no requeríamos su presencia.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] 117 Ch (CDH )
      En el piano nunca pasé del Czerny más simple y el francés se me olvidó todo.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] 173 Ch (CDH )
      En cuanto cerraron la puerta de la pieza del piano Maya cayó de rodillas, callado, pero con el aliento pesado de vino.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] 210 Ch (CDH )
      Ateridos en las estancias que ya no eran comedor, dormitorio, alcoba, mirador, pieza del piano, escritorio, sino espacios abstractos llenos de aire, habían encendido fogatas para calentarse las manos, para hervir un poco de comida o agua para el té, o por el puro gusto de acurrucarse junto a la lumbre mientras afuera se endurecía la escarcha.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 48 Esp (CDH )
      Bastaba sin embargo incorporarse del sofá, abandonar unos instantes la audición del Rex tremendae majestatis, recorrer el oblicuo pasillo en el que moraran los duendes de su universo infantil para desembocar en el adusto comedor indiano y contemplar el óleo que presidía la lúgubre reunión de sillas enfundadas entre la lámpara de bronce absurda y ampulosa y el somnoliento piano con la partitura de La marcha turca:
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Ayer quiso tocar el piano...
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Estuvo más de una hora en el piano y después merendó con buen apetito.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Era parienta lejana del poeta, d'une ligne collatérale, añadía apuntando con un dedo huesudo hacia la fotografía borrosa que reposaba encima del piano, il m'avait connue quand j'était toute petite, ma mère me disait toujours quil me prenait dans ses bras et quil me regardait pendant des heures:
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 302 Esp (CDH )
      Trofeos y recuerdos de su carrera artística se confundían, nulos, allá en la sombra y una imprecisa sensación de irrealidad infectaba el ambiente como si, sustraído a las leyes de la física, el universo acolchado de la pensión bogase fuera del tiempo y del espacio, sujeto, a un sistema particular y autónomo que, curiosamente, hallara su justificación en sí mismo, vous voyez la photo, c'est lui, Frédéric, un hombre de una cincuentena de años, canoso, elegante, retratado con una simple camisa de hilo y un pantalón claro junto a un panorama de nobles ruinas, probablemente Poestum o Pompeya, un être extraordinaire, Monsieur, un vrai amateur de belle musique, nous nous fréquentons depuis quelque temps y madame de Heredia suspiraba antes de proseguir la lección y posar la mano, flaca y amarilla, sobre el teclado marfileño del piano.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 302 Esp (CDH )
      La profesora ajustaba cuidadosamente la puerta y, a lo largo de la tarde, los acordes melodiosos del piano se sucedían en la penumbra interpolados, a trechos, con breves silenciosos agudos, eléctricos, paralizantes.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 304 Esp (CDH )
      Tú te retirabas a tu habitación, abandonándolos en su tierno remanso de amor y de ventura y acechabas, curioso, el momento en que el primer acorde del piano inauguraría el esotérico diálogo entre los dos y Frédéric le miraría de modo intenso a los ojos y le estrecharía apasionadamente la mano como si quisiera pasarle por ósmosis todo el amor indecible, intacto, que en él había.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 305 Esp (CDH )
      Resonaba otra vez el piano, dócil a la magia leve y alada de las manos de Frédéric e imaginabas el rostro tenso y receptivo de la profesora durante la transparente y concisa interpretación del Adagio en sí menor de Mozart:
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] 11 Esp (CDH )
      Está vacío el tablado donde poco antes la orquesta interpretaba melodías solicitadas, el piano cubierto con la funda amarilla, las luces apagadas y las sillas plegables apiladas sobre la acera.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      él, tras haberse ganado definitivamente la sumisión de la perrita, se hallaba de espaldas a la ventana abierta que daba al jardín, de pie ante el piano (no se decidía a pulsar unas teclas), por lo que no pudo ver, entre los árboles, más allá de la doble hilera de geranios, las dos figuras que bajo el sol de la tarde cruzaban en este momento la verja de la calle en dirección a la casa.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] 190 Esp (CDH )
      desde la puerta del salón, vuelto a medias hacia dentro (se disponía a entrar de nuevo, ya vagamente decidido a pulsar unas teclas del piano), al reconocer a las dos golfas, Manolo se quedó helado:
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      los jóvenes de la junta de festejos de la calle, después de pasear en hombros a su presidente, según la tradición, amontonaron las sillas plegables junto al tablado, enfundaron el piano y apagaron las luces.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      Había un sofá de paja manila tejida, complicado y una butaca de cuero marrón y un sillón Viena, y también un secreter de maderas preciosas y creo que una espineta o un piano barroco.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] 77 Cu (CDH )
      [...] y empiezan a hablar de brujería, de santería, de ñañiguismo y hacer cuentos de aparecidos no en casas viejas o a medianoche sino frente al micrófono de un locutor de madrugada o las doce del día en un ensayo y hablar del piano que tocaba solo en Radioprogreso después que se murió Romeu y esas cosas que no me van a dejar dormir después si me tengo que ir a la cama solo, di la vuelta y regresé al carro no sin antes decirle adiós a Pepe y a Manolito diciéndoles, Adiós niñas y me fui corriendo después.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      yo sé que no se casaron, pero eso no tiene la menor importancia, como diría Arturo de Córdova), que es el arreglista que se la llevó de jira por América Latina y que era quien estaba dirigiendo desde el piano la orquesta del Sierra esa noche.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      De manera que estaba picando, repicando, tumbando, haciendo contracanto o concertando con el piano y el bajo y apenas distinguía la mesa de mis amigos los plañideros y los tímidos y los divertidos, que quedaron en la oscuridad de la sala.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      [...] y ver a Franemilio y dar un rezacón La Estrella y gritarme en la cara, sus palabras favoritas conservadas en alcohol, Mierda me engañaste coño, y yo sin comprender le dije por qué y ella me dijo, Porque ahí está Fran y seguro que vino a tocar el piano y yo con música no canto, me oíste, no canto [...].
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      ¡Yo con un piano en la casa!, dijo con su voz dulce, Pasa, Estrella, entra que aquí la música la traes tú, y ella se sonrió y yo pedí atención y dije que apagaran el tocadiscos que aquí estaba La Estrella y todo el mundo se volvió y la gente que estaba en el balcón entró y todos aplaudieron.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      [...] y cuánto me gusta ella no sólo por su voz, sino por su acompañamiento y cuando pienso que quien la acompaña al piano es Frank Domínguez no le digo nada, porque esta es una isla de equívocos dichos por un tartamudo borracho que siempre significan lo mismo [...].
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cu (CDH )
      [...] y oigo música de piano y un golpe de platillos y un bolero lento y pegajoso y húmedo y aplausos y otra música y otra canción y me quedo allí oyéndolo sientiendo que la música y las palabras y el ritmo me suben por los bajos del pantalón y se me meten en el cuerpo [...].
    • 1967 Vargas Llosa, M. Cachorros [1997] 79 Pe (CDH )
      Cada noche, en casa de Cuéllar, ponían Radio «El Sol» y escuchábamos, frenéticos, qué trompeta, hermano, qué ritmo, la audición de Pérez Prado, qué piano.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Rodeaban un piano y seguían con las manos el compás de la música.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Pero el coronel Henry estaba sentado al piano, se bamboleaba tocando, con los ojos entrecerrados, y de vez en cuando echaba la cabeza hacia atrás.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Dos de los del grupo la habían tomado de los brazos hasta ponerla de pie y la iban acercando al piano.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      — Please...—ella se quedó apoyada en el borde del piano como si pensara algo que tenía muy olvidado o en alguna prenda de su ropa que hubiera debido llevar y se le había quedado sobre una butaca entre collares en desuso, horquillas y un prendedor que le había visto usar a Marilyn Monroe.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Y las sienes le brillaban bajo esa lámpara que iluminaba el piano y las lentas manos del coronel Henry.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Los que rodeaban el piano iban entrando en un lento balanceo que parecía hamacarlos a todos:
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      — Lo había visto desde el piano.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      Francis se volvió hacia el coronel Henry que permanecía junto al piano:
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
      — Toca el piano.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      El echador coloca todo sobre el piano y se marcha.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      Doña Rosa mira fijamente para el teclado del piano.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      Doña Rosa dio un golpecito con los dedos sobre la tapa del piano.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      La niña deja el sombrero sobre el piano y se esponja la melena ante el espejo.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      Seoane coloca su violín sobre el piano, acaba de tocar La cumparsita.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] 372 Esp (CDH )
      Doña Rosa, de vuelta de la iglesia, se compra unos churros, se mete en su café por la puerta del portal —en su café que semeja un desierto cementerio, con las sillas patas arriba, encima de las mesas, y la cafetera y el piano enfundados—, se sirve una copeja de ojén, y desayuna.
    • a1969 Pellicer, C. Oda [2002] Antología Mx (CDH )
      / Supresión de pensiles / serenatas, pianos sumamente lejanos / y otras cosas azules, como marfiles. / /
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Pe (CDH )
      Alguien, oculto en la oscuridad, tocaba el piano.
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Pe (CDH )
      — ¿También una casa con piano junto al mar, mi señor? —dijo Arispe.
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Pe (CDH )
      Tocaron los cristales de la puerta —un pianista en la claridad rosada de la vitrina, piensa, su dentadura tan blanca como el teclado de su piano, dos bailarinas con plumajes en el rabo y en la cabeza—, se oyeron pasos, abrió un muchacho escuálido de chaleco blanco y corbatita de fantasía que los miró con aprensión:
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Pe (CDH )
      Carlitos se levantó, desapareció en las sombras, la risita de la mujer que moría y renacía y el piano monótono:
    • 1970 Borges, J. L. Informe Brodie [1986] 204 Ar (CDH )
      Enceraron los pisos, limpiaron los cristales de las ventanas, desenfundaron las arañas, lustraron la caoba, pulieron la platería de la vitrina, modificaron la disposición de los muebles y dejaron abierto el piano de la sala para lucir el cubreteclas de terciopelo.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Minutos después ya estaban en otra sala, la del billar y en otra, el escritorio, aquí mejor no entremos, y todavía en otra, la del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      «Es Beethoven», le dijo Cinthia, señalándole el busto de bronce que había sobre una columna de mármol y que miraba furioso hacia el piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Y era (Julius escuchaba atentísimo) porque quería mucho pero mucho a una señorita que no era de su condición y que era pianista, que tocaba lindo el piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Pero ésta no, Julius, ésta tuvo que salir porque estaba muy enferma, pero siempre seguía tocando lindo el piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Y el tío abuelo no cuidaba los negocios, siempre estaba a su lado y siempre le pedía que le tocara el piano, le había regalado un piano lindo cuando se casaron.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Y el tío abuelo no cuidaba los negocios, siempre estaba a su lado y siempre le pedía que le tocara el piano, le había regalado un piano lindo cuando se casaron.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Una mañana él le pidió que le tocara piano, todos los días le pedía pero ella no podía levantarse, sólo ese día se levantó y empezó a tocar lindo y entonces fue que empezó a toser y que se quedó muerta tocando piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      los dos se habían sentado sobre el banquito del piano y habían abierto la tapa.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Por fin terminaron y fue hora de pasar al salón del piano para seguir esperando.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Allí, Cinthia trató de disimular su malestar y estuvo un ratito sentada en el banquillo del piano, golpeando las teclas como quien no quiere la cosa, un poquito ida tal vez, hasta que se encontró con la mirada fija de Julius, la estaba mirando aterrado, rápido retiró sus manitas crispadas del teclado y corrió a sentarse junto a él.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Era triste la atmósfera en la sala del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Esperaba nervioso, recordando, asociando este segundo viaje al aeropuerto con el primero, prefería no esperar en el salón del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Ese colegio tenía que ser un paraíso lleno de ventanas, lleno de salas de clase, repleto de corredores, con salón especial para los que estudian piano, con jardines llenos de rosas para la capilla preciosa.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Era linda la monjita del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Se llamaba Mary Agnes y te hacía entrar a un cuarto con su estatua de San José, en un rincón y con una alfombra cuzqueña, al centro, entre los dos pianos.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Al principio no sabía si era algo que se echaba la monjita o algún líquido para limpiar las teclas, pero ese olor en el cuarto del piano fue el primer perfume que necesitó en su vida, ayudaba tanto al sentimiento musical...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Horas se pasaban, tres veces por semana, sentados frente al piano oloroso;
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      La monjita de las pecas lo preparó muy bien y él se mató estudiando, para desesperación de Juan Lucas que siempre se quejó de la bulla que mete el mocoso con su música, hasta que un día Susan le dio un beso y lo llevó despacito al salón del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      separaba tanto las puntas de los pies que se le resbalaban de los pedales, tocaba y cantaba al mismo tiempo, suavecito, como si quisiera encontrar un olor también en ese piano...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Era mentira porque por ahí sonaba nuevamente un piano, sin errores esta vez:
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 203 Pe (CDH )
      Menudo problema para los que estudiaban piano con madre Mary Agnes, porque ahora ya no sabrían a cuál querer más.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      En un rincón, a la derecha, estaba la capilla y no muy lejos de ahí, la escalera que llevaba a la parte alta del claustro, donde se hallaba la sala del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      subía tembleque y enamoradísimo en busca de la monjita y pasaba, por fin, del atardecer anhelante del claustro, al olor desesperante del piano, ya no podía más de amor.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 231 Pe (CDH )
      La monjita lo esperaba sentada pecosísima frente al piano, y le sonreía al verlo entrar hecho polvo entre el amor, los nervios amorosos y el preludio tan serio e importante de Chopin.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 231 Pe (CDH )
      abría su libro de música y juntaba los pies sobre los pedales del piano, que añaden ternura o emoción;
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      En cambio ni un clavel marchito habría mirado a Celso, mientras la seguía en fila india, esperando que le entregara la tijerita toledana, porque esa rosa está ideal para el florero del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Susan tenía que pensar en el florero del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      así hasta que se llenaba mentalmente el florero del piano y ambos se dirigían al lavadero del patio de servicio.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      «listo», decía enseguida, buscando la mirada aprobatoria de Celso, que francamente hubiera preferido adornar la sala del piano con su flor del capulí.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Tal vez por eso le dedicó más tiempo al piano en los últimos días.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 287 Pe (CDH )
      Ella misma los conducía hasta el piano y los vigilaba mientras tocaban maravillosamente bien, con cuánto sentimiento, pésimo para Susan.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 287 Pe (CDH )
      Luego lo llevó hacia el piano y le dio la señal para que empezara.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 287 Pe (CDH )
      «Dale dale», parecía decirle la monjita, y él empezó pero inmediatamente se atrancó, al comprobar que ése no era el piano que él conocía.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 287 Pe (CDH )
      faltaba el olor y ése no era el piano y ella no estaba sentada a su lado, así no podía él.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      La monjita del piano se le acercó nerviosísima, ¿por qué Julius? ¿por qué tu mamá ha decidido una cosa así?
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      Julius la miró sin saber a qué venían tantos nervios, justo cuando él empezaba a ser malo se le acercaba la otra llenecita de olor a tecla de ese piano, ¿qué había decidido mami?
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      Ahí fue donde debió ofrecerle a Dios humildad al aceptar lo de gran profesora alemana, ahí debió ser porque se pegó tremendo mordisco en el labio, nerviosísima se puso la monjita del piano con ese olor, «tenía pensado enseñarte el himno de los Estados Unidos», atinó a decir, y salió disparada con el pretexto de que ya iban a tocar la campana y todavía tengo que hablar con varios que quieren seguir sus clases conmigo.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      Se fue temblorosa la monjita del piano y Julius se quedó estático, buscando razones, ¿por qué mami no me habrá dicho nada?
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 388 Pe (CDH )
      Vio el piano oliendo delicioso, a tecla, a limpiecito y corrió a unirse a Del Castillo y Sánchez Concha, tal vez junto a ellos volvería a crecer, mira, allá está el gordo Martinto, fíjate en los Arenas, mira a Chávez, fíjate en Cano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 389 Pe (CDH )
      La monjita del piano alzó el brazo para dar la señal, todavía no lo había bajado, cuando el gordo Martinto soltó un ¡Somos libres! desentonadísimo y la Zanahoria corrió furiosa a llenarlo de pellizcones.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 389 Pe (CDH )
      Y todos síiiiiiiiiiii y risas y la Zanahoria ya había regresado junto a las demás monjitas y algunos de kindergarten se habían asustado con tanto rrrrrrrrr y Mary Trinity bajó corriendo para ser buenísima con los chiquitos que lloraban y la monjita del piano alzó y bajó el brazo rapidísimo para que Martinto no se equivocara de nuevo y todos cantaron el himno del Perú y el del Inmaculado Corazón.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Julius, por su parte, recordó que Beethoven era el busto con cara de amargo que había sobre el piano en el castillo de los Lastarria, si Cinthia supiera que voy a estudiar con la nieta de Beethoven...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Julius no tardaba en volver a insistir sobre la monjita del piano, iba a hablar...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Beethoven tuvo tres hijos y los tres eran unas soberanas bestias tocando piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 394 Pe (CDH )
      Julius volvía a sentir pena por la monjita del piano, se le vino el olor del teclado, mami...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      — Pero uno de los tres hijos se casó y tuvo un hijita y le enseñó a tocar el piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      a los cinco años la chiquita tocaba el piano perfectamente bien y su papá la entrenaba todos los días porque un día se la iba a llevar a Beethoven y le iba a decir escucha a tu nieta, a mí me negaste la filiación pero con ella no podrás hacer lo mismo porque ella también es un genio, como tú papá, y seguro ahí Beethoven se iba a poner a llorar y los iba a poner todos.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      La chiquita empezó a tocar piano y tocó mucho mejor que Beethoven y Beethoven se puso negro de envidia y como era genio hizo un esfuerzo supremo por no escucharla, se moría de envidia, hizo tanta fuerza para no escucharla que se quedó sordo para siempre.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 399 Pe (CDH )
      Tres semanas que él desembocaba en ese inmenso auditorium con sus cuatro bancas siempre pegadas a la pared del fondo, todo oscuro y al otro lado el estrado también oscuro, sólo dos pianos iluminadísimos, y en el de la izquierda Frau Proserpina esperándolo tres veces por semana, y en la silla desfondada todos sus chales, buenas tardes, Frau Proserpina.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Ya el primer día le había preguntado por su profesora anterior y él, encantado, trató de contarle hasta del olor de ese piano, pero ella lo interrumpió:
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      «Veamos», dijo la nieta de Beethoven, y él puso ambas manos sobre las teclas y arrancó con el ejercicio ése tan pesado y que ya lo estaba haciendo odiar el asunto del piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 401 Pe (CDH )
      Los pianos de Frau Proserpina olían sólo a humedad, además, y ella no le mostraba el menor cariño ni le sonreía nunca ni se controlaba cuando él se equivocaba, total que si seguían en ese plan al pobre Julius se le iba a acabar el talento, y el que más iba a gozar con eso era Juan Lucas a quien le llegaban los músicos fuera de los discos o de la cintas estereofónicas.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 401 Pe (CDH )
      Susan no se lo había negado, estaba completamente de acuerdo con lo que él decía, pero es tan bonito que el hijo menor toque el piano o sea pintor, y lo vistes elegantísimo y le da un inmenso encanto a la casa, mira Juan lo bonito que es ver a Julius sentado en su piano, ya poco a poco le irá pasando pero por ahora es graciosísimo, no lo puedes negar, darling.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 401 Pe (CDH )
      Susan no se lo había negado, estaba completamente de acuerdo con lo que él decía, pero es tan bonito que el hijo menor toque el piano o sea pintor, y lo vistes elegantísimo y le da un inmenso encanto a la casa, mira Juan lo bonito que es ver a Julius sentado en su piano, ya poco a poco le irá pasando pero por ahora es graciosísimo, no lo puedes negar, darling.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 401 Pe (CDH )
      Darling también estaba de acuerdo con ella, justamente por eso había mandado a Julius donde una profesora de verdad, él hasta cree que es nieta de un genio, espérate a que le pegue un buen par de gritos, espérate a que él le sonría y ella lo mande al cuerno, ya vas a ver cómo se le acaba la bobada del piano, no pasa de este invierno, mujer...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 402 Pe (CDH )
      Era Frau Proserpina y qué culpa tenía el pobre Julius si la monjita del piano oloroso nunca le había hablado de tocar levantando la muñeca ni tonterías.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      «Se ruega puntualidad» le dijo Frau Proserpina, cuando él ya había bajado del estrado en que se hallaban los pianos iluminados.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      En ésas andaba cuando una madera del piso crujió bajo su pie y los pianos volvieron a iluminarse de golpe aclarando aquel extremo del vetusto auditorium:
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 452 Pe (CDH )
      Frau Proserpina había apagado las luces que iluminaban ambos pianos.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      No cabía la menor duda de que uno de los mejores alumnos estaba tocando porque el piano sonaba como los discos de tío Juan Lucas.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 459 Pe (CDH )
      Julius pudo ver las cuatro bancas de siempre pegadas al fondo, todo oscuro, sólo los pianos muy iluminados y la que tocaba mucho mejor que él en su época de oro era nada menos que Frau Proserpina.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      — No quiero seguir tocando piano, Mami.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Se acabó el piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Julius sabía que el asunto del piano había terminado para siempre.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      No más piano, no más chica que se va por el buen camino, no más Frau Proserpina.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Después vinieron los exámenes finales y los ensayos para la repartición de premios, pero Julius este año había perdido mucho tiempo en lo del piano y en la lectura de Mark Twain y Charles Dickens, tal por eso no iba a recibir medallas como los años anteriores.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 527 Pe (CDH )
      A las seis y media, más o menos, apareció el camión de la orquesta trayendo el piano y el órgano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 527 Pe (CDH )
      Desde una ventana, en los altos, Julius vio que cargaban el piano hacia el interior del palacio y bajó corriendo a comprobar que era exacto al de madre Mary Agnes.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 527 Pe (CDH )
      Le estaba saliendo perfecto y hasta se atrevió a agregarle su poquito de sentimiento hacia el final, pero se quedó sin terminarlo porque de pronto apareció nuevamente Bobby gritándole que cerrara el piano en el acto si no quería que le parta la cara de una bofetada.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      — Es un piano regularón, no más —dijo.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      — Los buenos pianos no huelen a orines de gato, je, je...
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Ahí estaban los nueve profesores moviéndose como locos y el maestro Lobo dirigiendo mientras tocaba agilísimo el piano o el órgano.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] 233 Ch (CDH )
      Este mandato sustituyó la débil exigencia de mi padre, Doctor en Derecho, hijo, eso vale la pena, si llegas a ser eso serás alguien, y yo no le contaba nada a mi padre y casi no me lo confesaba a mí mismo que escribía versos por la noche, velas para que nadie lo sospechara en nuestras casas siempre distintas, siempre iguales, siempre pequeñas, con un balcón para que mi hermana se sentara a urdir su sueño de poseer un piano cubierto con un mantón de Manila.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )
      Contenía, además, una mesa, un taburete de piano y un sillón de mimbre en el que estaba sentado Daniel cuando entró Miguelí.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )
      También estaban el piano de Fraulein y la radio Telefunken.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Py (CDH )
      En el mismo grupo estaba Marcial, recostado en el piano, con una mano en el bolsillo.
    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] Esp (CDH )
      Tal vez las señoritas toquen un poco menos el piano y pongan unos céntimos en unas electrolas.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Sin precipitaciones, aunque tampoco con el empaque de un embajador, sorteé mesitas, serijos, piano y clientes, y llegué al muestrario de muslos, donde el chaleco a cuadros y en comisión de servicio decoloraba la estrafalaria carnalidad de las jacas.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      El piano seguía sonando.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Patricia Erkelen, radiante en su vestido de guipure mostaza que dejaba descubiertos sus alabastrinos hombros y su marmórea espalda, ejecutaba al piano un «Nocturno» de Chopin, mientras Humphrey Erkelen, Timothy y los Kerton bebían whisky tras whisky.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      ¿un profesor de College gana lo suficiente para vivir en un piso donde quepa un piano?
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Bob pensó en comprar un piano.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Ar (CDH )
      La tercera chica tampoco era socia, pero ese fue otro lío aparte, no importa, pero en el primer ensayo estábamos las tres parejas elegidas y la de Pagliolo que tocaba el piano, y la de Baños que nos enseñaba los pasos con el manual especial que tenía con las ilustraciones todas indicadas.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 265 Esp (CDH )
      Beatriz Aguiar tocaba el piano pasablemente bien, aunque no alcanzase ni le fuese dado alcanzar, a causa de su pereza y de otras circunstancias imponderables, el virtuosismo y la divina inspiración de don Acisclo.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 267 Esp (CDH )
      Le habían dicho que Beatriz tocaba el piano mucho mejor que todas aquellas solteronas que no sabían más que Para Elisa y el vals de La bella durmiente, y de ahí no las sacaba nadie.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 271 Esp (CDH )
      como que había prometido a don Manolito, el seminarista de Golada, en la provincia de Pontevedra —al que casi tenía arrebatado de las manos de una mujer, y que tocaba muy bien el piano, y que lo tocaría mejor cuando viviese bajo su tutela moral y musical—, hacer una reducción del Concierto en Re para piano y violín, con objeto de que lo ejecutasen, en pie de igualdad se sobreentiende, en las largas noches del helado invierno, cuando las maderas crujir hace el viento y azota los vidrios el fuerte aguacero y no hay otro modo de ahuyentar la pesadumbre que entregarse al placer espiritual de la música.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 273 Esp (CDH )
      De estas imaginaciones salía don Acisclo fatigado, pero recobrada la fe en sí mismo y dispuesto a cargarse a La Tabla Redonda cuanto antes, sobre todo después del intento de asesinato perpetrado con nocturnidad, alevosía y en cuadrilla la noche aquella de aquella tarde en que Beatriz Aguiar había ejecutado su parte de piano a satisfacción y podía considerarse la Sonata a Kreutzer suficientemente ensayada;
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 285 Esp (CDH )
      –5. Que pasado un año de la ordenación in sacris, es decir, cuando el peligro se hubiese alejado definitivamente, bien porque Julia se hubiera casado con otro, bien porque hubiera rodado por la pendiente hasta el abismo a que con absoluta necesidad le conducían sus livianas costumbres, él, don Acisclo, lo traería a Castroforte, le ofrecería una habitación en su misma casa y, bajo su dirección, podría don Manolito seguir cultivando el arte del piano, para el que tenía las mejores disposiciones, y así llegarían a formar, pasado poco tiempo, un duetto que le permitiría a él, don Acisclo, prescindir de la colaboración de ciertas damas de la ciudad que aporreaban el piano, y a él, don Manolito, elevar su espíritu en la práctica de la ascésis y del arte musical más refinado.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 308 Esp (CDH )
      — ¡Ah, ese día, ese día, con don Manolito a su lado para acompañarle al piano y la autoridad episcopal reforzando sus exigencias ante las autoridades!
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] 170 Ec (CDH )
      Si son muchos, es un piano, un automóvil, una casa.
    • a1973 Pablo Neruda Confieso [1993] Ch (CDH )
      Por fin, avanzando en la pesquisa, más literaria que sonora, conseguí un álbum con los tres discos de la sonata para piano y violín de Cesar Franck.
    • a1973 Pablo Neruda Confieso [1993] Ch (CDH )
      Parece enroscarse en una patética espiral, mientras el piano oscuro acompaña una y otra vez la muerte y la resurrección del sonido.
    • a1973 Pablo Neruda Confieso [1993] Ch (CDH )
      La intimidad sombría del piano da una y otra vez a luz el serpentino nacimiento, hasta que amor y dolor se enlazan en la agonizante victoria.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      Miraba todo, parecía levantar un suavísimo censo, detuvo sus ojos largo tiempo en el piano abandonado y en el retrato de Jorge Federico.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 30 Ar (CDH )
      En el mismo lugar donde se guarda el piano que Jorge Federico tocaba cuando chico.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 30 Ar (CDH )
      Un piano cerrado, desde entonces, arruinado por la humedad.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      Pero el señor Aronoff le repetía la orden de modo imperativo, diciéndole que debía hacerle llegar un mensaje al señor Sabato con el piano, una prueba de que las fuerzas malignas se veían obligadas a comenzar su retroceso.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      Mientras tanto, la rubia había abierto el piano y con los puños cerrados, torpemente, golpeaba el teclado, gimiendo que era imposible, que no podía.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 31 Ar (CDH )
      Debes tocar el piano! le decía con su voz autoritaria, debes hacer llegar el mensaje que el señor Sabato necesita.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      Hasta que de pronto oyeron acordes en el piano y tanto Sabato como Aronoff se volvieron hacia la chica rubia, que, poco a poco, a medida que sus dedos comenzaban a soltarse, ejecutaba in der nacht, de Schumann.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      E imponía su mano derecha, cargada de fluido, hacia la cabeza de Silvia, que a cada instante tocaba con mayor precisión, hasta llegar a hacerlo en una forma que no podía esperarse en un piano abandonado durante veinte años en un sótano húmedo.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 113 Ar (CDH )
      En qué Banco de la Justicia Universal se pagará a Brahms el dolor que sintió, que inevitablemente hubo de sentir aquella noche en que él mismo tocaba el piano en su primer concierto para piano y orquesta?
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 113 Ar (CDH )
      En qué Banco de la Justicia Universal se pagará a Brahms el dolor que sintió, que inevitablemente hubo de sentir aquella noche en que él mismo tocaba el piano en su primer concierto para piano y orquesta?
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 167 Ar (CDH )
      allí no hay "copas" ni "estimado señor" ni "piano".
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Ar (CDH )
      En el piano, querido doctor, los tonos bajos (oscuros) se hallan a la izquierda.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Consistía en una sala no muy grande donde se alineaban una docena de mesas en torno a un espacio vacío, rectangular, en uno de cuyos extremos había un piano y dos sillas.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Al piano se sentaba una mujer muy repintada y vestida con un traje ceñido, largo hasta los pies y abierto por el costado.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 40 Esp (CDH )
      Tomó este último instrumento y le arrancó unas notas lúgubres acompañado por el piano.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 40 Esp (CDH )
      Luego la mujer del piano se levantó y pronunció unas palabras de bienvenida.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Al llegar a las cortinas, tras el piano, se giró en redondo y dijo, solemne—:
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      La mujer del piano, la del traje ceñido y la pierna fuera, rogó respeto para los artistas que se ganaban la vida honestamente y para el público que deseaba ver el espectáculo en santa paz.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 53 Esp (CDH )
      Y tú —a la pianista—, toca el piano, que para eso se te paga.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Del interior llegaban las notas mortecinas de un piano desafinado.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Coincidiendo con nuestra entrada en el cabaret, el piano dejó de tocar y la mujer que aporreaba las teclas se levantó de su asiento y anunció con voz chillona la inminente actuación de un humorista cuyo nombre he olvidado.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      El humorista que la mujer del piano había presentado con tanto ditirambo se hallaba ya en la pista.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Una vez se hubo retirado el humorista, se encendieron las luces y la mujer del piano tocó un vals.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      La mujer del piano hizo enmudecer su instrumento, las lámparas languidecieron y un reflector iluminó la pista.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Corrió al piano y produjo unos acordes escalofriantes.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      El piano empezó a desgranar unas notas que sonaban extrañamente lejanas, como oídas a través de un tabique o de un sueño, y el cabaret adquirió una atmósfera irreal por influjo y magia de la deslumbrante belleza de María Coral.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Una funda cubría el piano y las sillas se apilaban patas arriba encima de las mesas para facilitar los escobazos que una mujerona repartía con saña contra el pavimento.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 263 Esp (CDH )
      Las damas acudieron en socorro de su anfitriona y tirando unas de los brazos de Cortabanyes, otras de las piernas y otras de los faldones de su astroso frac, lograron despegarlo del sofá y enviarlo contra el piano, sobre el que cayó de manos y boca haciendo sonar todas las teclas.
    • 1975 Umbral, F. Mortal y rosa [1995] Esp (CDH )
      Estás empezando a pulsar las letras, las teclas de un piano que resuena en cinco o diez mil años de historia.
    • 1975 Umbral, F. Mortal y rosa [1995] Esp (CDH )
      Serena, alta, larga, blanca, está desnuda al piano, rubia, y da suelta a unas notas como mirlos, o se calienta un té en el pequeño hornillo, o se masturba con el agua de la ducha.
    • 1975 Umbral, F. Mortal y rosa [1995] Esp (CDH )
      Convive con unos gorriones que duermen en el piano y entierra lámparas debajo de la cama.
    • 1975 Umbral, F. Mortal y rosa [1995] 193 Esp (CDH )
      La ciudad es un piano incendiado y prostituido que sólo yo supe hacer sonar.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] 68 Ar (CDH )
      Ella misma se acompaña al piano porque él le ha pedido que les cante.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] 68 Ar (CDH )
      Pero ella ya ha preparado un truco, y pone un disco de ella, también acompañada al piano, y mientras, se mete en el gabinete privado de él, y empieza a buscar papeles.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] 68 Ar (CDH )
      Pero el mayordomo resulta que se ha olvidado las llaves, cuando llega a la puerta del sótano donde está la bodega, y se vuelve a buscarlas, y al pasar por esa balaustrada donde empieza el jardín mira por el ventanal y a través de la cortina de encaje no se alcanza a ver si ella está sentada al piano o no.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      — Bueno, entonces el mayordomo oye que ella canta pero que no está en el piano, y se mete a ver dónde está ella.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      Y todos los jerarcas la están escuchando encantados, y cuando termina el disco se levantan a aplaudirla y ella ya está sentada al piano y todos se creen que no era el disco, que era ella la que cantaba.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      Mirá, esa escena es bárbara, porque yo no te dije que él toca el piano también, está con una robe de chambre de brocato que no te digo lo que era, ¡y cómo le quedaba!, con un pañuelo de seda blanco en el cuello.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] 71 Ar (CDH )
      Mientras tanto el muchacho está dando las órdenes de la cena para dos, con candelabros, y después se ve que las velas ya están consumidas por la mitad, y él está tocando el piano, esa especie de vals lento muy triste.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] 71 Ar (CDH )
      Él no se levanta a saludarla, sigue tocando en el piano un vals maravilloso que de muy triste se va haciendo más y más alegre, romántico que más no se puede pedir, pero bien bien alegre.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      La acompaña un pianista, el escenario es nada más que un cortinado de raso blanco recogido por un lazo igual, porque ella donde va quiere sentir el contacto del raso, y al lado una columna griega simulando mármol blanco, el piano también blanco, de cola, pero el pianista de smóking negro.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      Ahí en la boîte todo el mundo está enloquecido arreglando las mesas, lustrando los pisos, clavando clavos, pero cuando aparece ella suenan las primeras notas del piano, bueno, ahí todos se quedan mudos.
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      Y ella canta, o no, todavía no, empiezan las notas del piano, y una casi imperceptible cadencia de maracas allá lejos, y ella se ve que tiene las manos temblando, los ojos se le llenan de ternura, alcanza el cigarrillo a un traspunte que está entre bambalinas, toma su posición al lado de la columna griega, y empieza con una voz grave y muy melodiosa [...].
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Ve (CDH )
      Las hijas iban a aprender francés y piano, y los varones ya habían entrado internos a colegios de prestigio.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 227 Ve (CDH )
      Acompañado con una música de piano y aquel ruido sordo y aquella titilación de la máquina de proyección.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Ve (CDH )
      Era como un juego de espejos, entre la música del piano y el sonsonete del lector de letreros, en el que cada quien se veía o se imaginaba que le veían.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      La propia abuela Altagracia, que tocaba el Claro de Luna en el piano y que sabía cómo entornar los párpados en las reuniones para ocultar su miopía espiritual, leía las Selecciones del Reader's Digest y recordaba haber visto alguna vez un cuadro original del Tiziano.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 70 Mx (CDH )
      Por ejemplo esta gráfica, que corresponde a unos latidos acoplados por intoxicación de digitales, se ha transformado en una romanza para piano.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      Palinuro aplaudió, le dio cuerda a un metrónomo, desplegó en un atril «Buds and Blossoms» de Gurlitt, se subió a un banco, sacó un lápiz de la bolsa del chaleco y después de aventarle besos a las violas descalzas y a las gaitas recién ordeñadas, a los fagots transportados por adagios de Weber, a las arpas aladas y a los pianos vestidos de etiqueta que esperaban una invitación al vals, dijo:
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 116 Mx (CDH )
      Yo estaba mirando debajo del piano y le contesté de oídas:
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 243 Mx (CDH )
      Está también Claude Hopkins dándose un baño de vapor en la cervecería de Schlitz y está John Caples levantándose la cola de la levita para sentarse al piano mientras se escuchan unas risitas de burla.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 276 Mx (CDH )
      COMO SE VE, NO SE TRATA DE UNA BROMA —le dijo el guía a Palinuro— porque para bromas, chistes y chanzas, fue creada otra Isla especial que se llama, por lo mismo, LA ISLA DE LAS BROMAS que es algo más que una inmensa fábrica de lápices de hule, huevos fritos de plástico, billetes falsos, caramelos picantes y paraguas de esponja de Wolfgang Paalen, y más que un laboratorio donde se inventan máquinas de escribir con todas que no corresponden a las letras que imprimen, y donde se construyen pianos mudos y se publican periódicos en idiomas que no existen y se fabrican estufas que congelan a los pavos.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 279 Mx (CDH )
      A unos y otros les asignamos las cuentas como el Club de Discos Columbia, el Club de Libros de Time-Life y las campañas de la Encidopedia Británica, de los pianos Steinway y de los productos para artistas Rowney, aunque ocasionalmente también ellos tienen que contribuir con su talento a la publicidad de cuentas que no tienen mucho que ver con el mundo de las artes y las letras.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      [...] y entonces le contaba a Palinuro —mientras la tía Adelaida tocaba al piano la historia de un río— cómo era posible, y sobre todo cómo era probable, que Palinuro descendiera de los piratas que asolaron el Golfo [...].
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 330 Mx (CDH )
      [...] a propósito de leche, decía la abuela Altagracia que sabía además rebajarse los callos con lija de agua y depilarse las piernas con una pasta de caramelo y arsénico, nada mejor que la leche que dan las vacas Hereford para blanquear las teclas del piano, y a propósito de blanquear, eran los tiempos en que Ricardo el jardinero, además de saber cómo cazar mariposas embarrando con jarabes las ramas de los árboles, aseguraba que nada mejor para blanquear las dentaduras que los polvos de coral y asta de venado [...].
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      Porque ser niño era tener un papá Eduardo que trabajaba con las manos en el departamento de contabilidad de una casa comercial del centro de la ciudad de México, apergollado a los libros y las cifras con cadenas de papel y con una cinta de esparadrapo en la boca, fumando a escondidas por el orificio de una cerradura un cigarrillo Elegante mientras sus manos, sus manos que más habían nacido para pescar en las teclas del piano corcheas de corazón de nácar, saltaban de un número a otro de la máquina sumadora y los tendones del flexor profundo de sus dedos hacían danzar en los dorsos culebras azules, juguetonas y mansas como aquellas culebras de agua que se le enredaban en las piernas cuando se escapaba, niño Eduardo, del Colegio Inglés y de sus misas cantadas y del Tántum Ergo para irse de pinta al Río del Consulado y llenar su cantimplora de renacuajos y teñirse las manos y las rodillas con tierra de tepetate amarillo:
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      [...] Eduardo niño había sido el papá Eduardo que en su infancia tuvo, sin tenerlo, un piano en su casa y tuvo, sin tenerlo tampoco, el Método Beyer, y escondido en el desván de la casa donde había visto pasar los obuses de la Decena Trágica y hundiéndose en calderones imprevistos, ahogándose en mares de semifusas y vagando, extraviado pero extasiado en interminables bosques de notas, se quedaba dormido sobre las páginas de una Canción sin Palabras, de una canción con palabras extrañas y mágicas, y soñaba que era un gran pianista [...].
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      Lisandra tejía un mantel de encaje que flotaba sobre las olas camino de Terceira y San Miguel, una vuelta y ya, otra vuelta y ya, y Eduardo tocaba al piano la Berceuse de Chopin al modo de los ángeles, una vuelta y ya, y otra vuelta y más.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] Mx (CDH )
      Y este grito despertó a papá Eduardo, y lo despertó para siempre porque esa misma tarde —en que su hermana Adelaida se volvió loca buscando el Método Beyer— el abuelo le dijo a Eduardo el niño que se olvidara de tocar el piano si quería llegar a ser Eduardo el hombre, que la música al igual que los bordados y los encajes era para las mujeres, y que si insistía en aprender a tocar el piano tendría que aprender también a tejer crochet y aprender a usar faldas y a dejarse el pelo largo, y cuando adivinó las palabras que Eduardo el niño enjugaba en su boca —porque él sabía que su padre iba a las óperas y las zarzuelas—, le dijo que otra cosa muy distinta, cuando uno ya estaba grande, era gozar la música como se goza a las propias mujeres.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 345 Mx (CDH )
      y fue por esto, porque papá nunca volvió a hablar en la mesa, porque nunca más estiró la mano hacia la charola del pan del mismo modo que nunca más cuando era niño se había atrevido a alcanzar de nuevo las teclas del piano, fue por esto y porque papá Eduardo no se atrevió a salirse de la casa de los abuelos ya que la única forma de que le sobrara un poco de dinero para ir al cine y para jugar pókar los domingos en la tarde con el senador y sus demás yernos y beber el brandy que traía el general del ojo de vidrio y el whisky del tío Austin, era seguir viviendo con los abuelos, y tratar de sobrellevar lo mejor posible esas pequeñas humillaciones:
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 423 Mx (CDH )
      Mamá estaba subida en un tronco caído tapizado de líquenes y papá frente a ella con los pulgares metidos en las bolsas del chaleco y el resto de los dedos explayados y en movimiento como si fuera a tocar al piano una romanza ilustrada.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 715 Mx (CDH )
      Por último, es famoso el sonido que se produce cuando, con un martillo amarillo, se golpea la tecla blanca de un piano color de rosa.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Pe (CDH )
      De niña, en Ayacucho, cuando la familia estaba en su apogeo (tres casas de piedra y unas tierritas con ovejas) comenzó a aprender piano y lo aprendió tan bien que llegó a dar un recital en el Teatro de la ciudad al que asistieron el alcalde y el prefecto y en el que sus padres, oyendo los aplausos, lloraron de emoción.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Pe (CDH )
      Por eso adquirieron esa casona (que luego fueron vendiendo y alquilando a pedazos), por eso compraron un piano, por eso matricularon a la dotada criatura en el Conservatorio Nacional.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] 254 Pe (CDH )
      Han pasado veinticinco años desde entonces, y, en efecto, el himen sigue entero y en su sitio, pero a estas alturas ya la cosa no tiene mucho mérito, porque fuera de ese atractivo —tan desdeñado, además, por los jóvenes modernos— la ex-pianista (desde la tragedia las clases fueron suprimidas y el piano vendido para pagar el hospital y los médicos) carece de otros que ofrecer.
    • 1977 Viezzer, M. Si permiten [1980] Bo (CDH )
      Él sabía tocar piano, tocar guitarra y entonces la gente lo invitaba a cualquier fiesta para tocar.
    • 1978 Galeano, E. Días [1979] Ur (CDH )
      Se sentó al piano.
    • 1978 Galeano, E. Días [1979] Ur (CDH )
      Tenía la voz muy gastada, pero el piano lo ayudaba a levantarla cada vez que se caía.
    • 1978 Galeano, E. Días [1979] Ur (CDH )
      — El piano me cree.
    • 1981 Alonso Santos, J. L. Estanquera [1990] Esp (CDH )
      En unos días no vas a poder tocar el piano.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Pe (CDH )
      Y nosotros, lo mismo, porque el perfecto japonés que se nos instaló en la mesa se presentó como Eudocio Zamudio, colombiano de padre colombiano y de madre también colombiana, pero hija ésta de padre y madre japoneses de pura cepa, ésa ha sido mi cruz, amigos, nos dijo, haciéndole una seña al Atahualpa del piano para que siguiera partiéndonos el alma con su música de mierda.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Pe (CDH )
      No saben la alegría que sentí, creí que por fin había dejado de tocar el piano en lugares sórdidos, creí que por fin había regresado a Quito.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 21 Ch (CDH )
      Al poco tiempo, aburrido de presentarse en tertulias de señoritas donde la dueña de la casa tocaba el piano, jugar al naipe y eludir los apremios de todos sus parientes para que sentara cabeza y entrara a trabajar de ayudante en el bufete de abogados de Severo del Valle, se compró un organillo y salió a recorrer las calles, con la intención de seducir a su prima Antonieta y, de paso, alegrar al público con su música de manivela.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 61 Ch (CDH )
      En lo que había sido el salón, aún se veía el piano alemán con una pata rota y las teclas amarillas, sonando como un clavecín desafinado.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 90 Ch (CDH )
      Al convertirse en adulto, Barrabás dejó de fornicar con las patas del piano, como lo hacía en su infancia, y su instinto reproductor se ponía de manifiesto sólo cuando olía alguna perra en celo en la proximidad.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      Entretanto su madre seguía haciendo bailar las sillas por toda la casa, tocando Chopin con el piano cerrado y declamando los bellísimos versos sin rima, argumento ni lógica, de un poeta joven que había acogido en la casa, de quien se comenzaba a hablar por todas partes, sin enterarse de los cambios que se producían en su hija, sin ver el uniforme del colegio con las costuras reventadas, ni darse cuenta que la cara de fruta se le había sutilmente transformado en un rostro de mujer, porque Clara vivía más atenta del aura y los fluidos, que de los kilos o los centímetros.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      Siempre tenía una frase amable en la punta de los labios, celebraba la comida, los divertía en las tardes tocando el piano del salón, donde competía con Clara en los nocturnos de Chopin y era una fuente inagotable de anécdotas.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      Después que los empleados de la funeraria terminaron de colocar a Clara en su ataúd y de arreglar el salón como capilla mortuoria, con cortinajes y crespones negros, cirios chorreados y un altar improvisado sobre el piano, Jaime y Nicolás metieron en el ataúd la cabeza de su abuela, que ya no era más que un juguete amarillo con expresión despavorida, para que descansara junto a su hija preferida.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 316 Ch (CDH )
      Para Alba, que había vivido hasta entonces sin oír hablar de pecados ni de modales de señorita, desconociendo el límite entre lo humano y lo divino, lo posible y lo imposible, viendo pasar a un tío desnudo por los corredores dando saltos de karateca y al otro enterrado debajo de una montaña de libros, a su abuelo destrozando a bastonazos los teléfonos y los maceteros de la terraza, a su madre escabulléndose con su maletita de payaso y a su abuela moviendo la mesa de tres patas y tocando a Chopin sin abrir el piano, la rutina del colegio le pareció insoportable.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 417 Ar (CDH )
      Formaban el cortejo los dandies y los pintores quienes, estimulados por la inventiva de Montesquiou, habían revestido algunas de las dalmáticas y casullas bordadas con hilos de oro y plata sobre antiguas sedas, que Madame Sarah arrojaba encima de los biombos y del piano;
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 78 Ar (CDH )
      Art y Johnny se han ido hasta el piano, y Art le está mostrando un nuevo tema a Johnny que mueve la cabeza y canturrea.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 83 Ar (CDH )
      En resumen parece ser que esa tarde Delaunay había preparado una sesión de grabación para presentar un nuevo quinteto con Johnny a la cabeza, Art, Marcel Gavoty y dos chicos muy buenos de París en el piano y la batería.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 97 Ar (CDH )
      Sin saberlo, y no como los que pronuncian grandes discursos en el patíbulo o escriben libros para denunciar los males de la humanidad o tocan el piano con el aire de quien está lavando los pecados del mundo.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] Ar (CDH )
      Hablando de lo cual una noche estaremos Tica, Baby Lennox y yo en el Café Flore, tarareando muy contentos Out of nowhere y comentando un solo de piano de Billy Taylor que a los tres nos parece bueno, y sobre todo a Baby Lennox que además se ha vestido a la moda de Saint-Germain-des-Prés y hay que ver cómo le queda.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 117 Ar (CDH )
      Y yo no sabía que era mentira, que eso ocurría porque estaba perdido en la música, y que apenas acabara de tocar, porque al fin y al cabo alguna vez tenía que dejar que el pobre Hal se quitara las ganas en el piano, en ese mismo instante me caería de cabeza en mí mismo...
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Pe (CDH )
      Desde que enterraron a su padre —a tres nichos de Jimmi—, Pirulo pasaba los días en su dormitorio, al lado de alguna botella, tocando en su viejo piano boleros de la época de la guerra.
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Pe (CDH )
      Estaba tocando piano, suave jazz, improvisando, con sus largos dedos manchados de tabaco.
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Pe (CDH )
      Ludo permaneció un rato en el dormitorio, oyéndole hablar, tocar piano, envuelto en la bata del prefecto, mientras se decía:
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Pe (CDH )
      Aguardó un rato, mirando las teclas del piano abierto, sucias, rotas, como una dentadura cariada.
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Pe (CDH )
      Vio al lado del piano varias botellas de cerveza vacías y luego un papel en el rodillo de la máquina de escribir.
    • 1985 Alatriste, S. Por vivir [1985] Mx (CDH )
      Me agarró de sorpresa, es verdad, yo andaba metido en la nostalgia, recordando la última escena de El peñón de las ánimas, cuando René Cardona mata a Jorge Negrete, toma en sus brazos a su prima, la previamente asesinada María Félix, se sube al famoso peñón y se avienta con todo y la Doña en brazos, mientras Chaikosky alcanza los más emocionados acordes de su concierto de piano.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] 30 Gu (CDH )
      la niña declama La serenata de Schubert con otra niña acompañándola al piano mientras ella, lenta y suave, repite las estrofas de Gutiérrez Nájera y mueve los brazos en aérea natación bajo la rectoría invisible de uno de los aduaneros Rousseau tontos que vegetan en nuestros pueblos, o recita La marimba acompañada con ella, con su lluvia sonora que nunca puede esconder su acento de madera, Los motivos del lobo o La princesa está triste.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Gu (CDH )
      El sonido de la marimba, que forma parte de la infancia guatemalteca (como el olor del piano y la manzanilla de los "nacimientos", el olor del café, del chocolate, de los tamales y chipilines), es gangoso, gutural, con dejo obstinado y quejumbroso de lluvia y de paliza.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Gu (CDH )
      Guatemala ha transformado la marimba en un instrumento asaz perfecto, con teclado semejante al del piano.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 34 Co (CDH )
      Las baldosas habían sido cubiertas con las alfombras turcas compradas en la Exposición Universal de París para mejorar el silencio del ámbito, había una ortofónica de modelo reciente junto a un estante con discos bien ordenados, y en un rincón, cubierto con un mantón de Manila, estaba el piano que el doctor Urbino no había vuelto a tocar en muchos años.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 139 Co (CDH )
      Volvió más atildado que cuando se fue, más dueño de su índole, y ninguno de sus compañeros de generación parecía tan severo y tan sabio como él en su ciencia, pero tampoco había ninguno que bailara mejor la música de moda ni improvisara mejor en el piano.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 160 Co (CDH )
      Aprovechando la visita del conocido pianista Romeo Lussich, quien tocó un ciclo de sonatas de Mozart tan pronto como la ciudad se repuso del duelo del general Ignacio María, el doctor Juvenal Urbino hizo subir el piano de la Escuela de Música en una carreta de mulas, y le llevó a Fermina Daza una serenata que hizo época.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Una noche, poco después de la serenata de piano solo, Lorenzo Daza encontró una carta con el sobre lacrado en el zaguán de su casa, dirigido a su hija, y con el monograma de J. U. C. impreso en el lacre.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Trató de informarse por las amigas que iban a pintar con ella en el costurero, pero lo único que ellas habían oído eran comentarios benignos sobre la serenata de piano solo.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      «No creo en mujeres decentes que no sepan tocar el piano».
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Pero lo único que obtuvo de su madre fue que cambiara el piano por el arpa, con el argumento pueril de que era el instrumento de los ángeles.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Fue lo único que dijo, cohibida tal vez por la resonancia de su voz en la penumbra, pues aún no se había impuesto aquí la costumbre de adornar las películas mudas con acompañamiento de piano, y en la platea en penumbra sólo se escuchaba el susurro de lluvia del proyector.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 35 Esp (CDH )
      Y un piano muy antiguo, que había llegado en carreta desde la costa atlántica, antes del ferrocarril.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Al fondo se oía una música de piano.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Sobre un piano —el mismo piano en que se interpretó por vez primera el himno nacional—, estaba colocado el busto de la abuela del compositor:
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Se sentó al piano y tocó un rato con mucho énfasis.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 193 Esp (CDH )
      La ventana del primer piso, que correspondía con la gran biblioteca, estaba abierta e iluminada y de ella surgía el sonido inconfundible del piano.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 258 Esp (CDH )

      Don Agapito se la había recomendado a su padre, como mujer que, pese a su nacionalidad, era muy piadosa, y así fue como comenzó a darle clases. El idioma, los lunes y los miércoles; el piano, los martes y los jueves.

    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      en cuanto a Nonia, sabía que aquellas clases, y el piano, suponían un esfuerzo familiar hecho de más horas en el banco, de nuevas contabilidades, de algunos sacrificios en la comodidad doméstica, y se entregaba a ellas con animosa disposición.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Otros días, después de la clase, interpretaba en el piano algunas piezas.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Desde niña se afanaba sobre el piano uno y otro día, para alegrar la tristeza de su madre, una mujer silenciosa y enfermiza.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      con otros ecos y una sonoridad múltiple, abundante, la melodía era la misma que a veces tocaba la señorita Sisán en el piano con tanta pena.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Me enseña francés y piano.
    • 1985 Rossi, A. C. María noche [1985] 114 CR (CDH )
      Y yo, pobre hembra joven y obstinada, solo entendí el lenguaje de su cuerpo, el blue-jean y el pulóver cuando se reclinaba sobre el piano, esas caderas rectas y estrechas que deseaba ceñir con las dos manos hasta hacer trizas los huesos de la pelvis.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Una de ellas ha dejado de tocar el piano, volviéndose hacia la puerta en su taburete giratorio y, como las demás, mira al viejo que, junto con Andrea y la directora del Club, permanecen en el umbral.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      — ¡Ah, cuando yo cantaba en el Scala...! —farfulla el viejo junto al piano, inclinándose en ceremonioso gesto de gratitud.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Al fondo del salón se corta la Matinatta y un golpe seco de la tapa del piano al cerrarse proclama la indignación de los dos artistas interrumpidos.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 303 Esp (CDH )
      «Aguanto contigo solamente por el piano», me gritaba.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 303 Esp (CDH )
      Llevaba mucho tiempo sin tocarlo y allí en la casa había un piano de esos tumbados y largos.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      No queriendo querer o al revés, sentándose al piano para forzarle a forzarla.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      — ¡Maldito piano!...
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Eso del piano estaría muy bien para David, que era así.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Ella arriba no se cansaba nunca, hasta se olvidaba del piano.
    • 1986 Balza, J. Relatos [1990] Ve (CDH )
      Pero estaba un hombre solo, un piano, muchos discos.
    • 1986 Balza, J. Relatos [1990] 40 Ve (CDH )
      todo está ocupado por el piano y por una mesa con bebidas y pasapalos.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Con Greta, Raúl perdía casi todo su encanto, aunque como decía Charlie, con toda razón, desde que a Raúl se le fueron acabando sus rentas, era ella quien lo mantenía desde Suiza, y eso era quererlo mucho y realmente creer en él como músico, porque Raúl no había vuelto a dar un sólo concierto desde el 46 y a ninguno de nosotros le constaba que siguiera componiendo, aunque el pianito que tenía en su casa estaba siempre abierto, con un cuaderno de música encima y algunas notas dibujadas con un lápiz tembleque.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Tu piano, tu pasión por la música, tu pasión por algo, tus horas de estudio, la grandeza con que callado te enfrentas al trabajo mientras yo corro y quiero huir y huyo dejándote huellas para que me encuentres.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Tu piano, tus horas de estudio, tu departamento plagado de cuadernos de música, de tantos cuadros y de tantos objetos.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Y recordaba tus largas horas de trabajo, tu fuerza de voluntad, la forma en que puedes practicar horas y horas tu piano y amarme y saberlo todo.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      No les importaría tu piano, Juan, ni que andes siempre pasado de moda, ni que tengas también muchos años más que ellas.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 124 Pe (CDH )
      Y tú sabes de tu fracaso, no lograste encontrar una palabra y odio tu piano.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Pobre, Juan, cuántas horas al día estarás tocando tu piano mientras yo regreso.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Me enteré también de que la ronquera de Florence se perdía en los años en que había empezado a fumar dos paquetes diarios de tabaco barato, negro, y sin filtro, y que lo del piano se había ido quedando relegado a muy de tarde en tarde.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 184 Pe (CDH )
      No, ahora vengo a diario y los días pares tengo además doble francés y los impares doble piano porque así hay cuádruples probabilidades de estar presente cuando pase lo que pase, pase lo que pase, o mejor dicho cuando pase lo que Dios quiera, porque cada día está peor el pobre don Eduardo y, para empezar, ya el jueves perdió por lo menos el reconocimiento porque en vez de cortar una rosa cortó un rosal y cómo lloró el viejito y en medio de todo y del jardín, en mi vida me he sentido tan profundamente enamorado o de Carmela o de Elenita.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Y desde entonces vivo en esta cárcel y Carmela y Elenita vienen a verme siempre, por lo cual jamás sabré de cuál de las dos estoy más profundamente enamorado ni ellas tampoco sabrán jamás cuál de las dos lo está de mí, por no serle nunca pero nunca jamás infiel a la otra multidireccionalmente y para alcanzar estados súmum los días de visita en que Carmela logra darme las clases de francés pero en cambio a Elenita no la han dejado traerme su piano, lo cual no impide que yo les siga dando el mismo sobre a las dos y que todos demos un saltito como unísono y que al mismo tiempo siga exigiendo que me permitan tener un piano en mi celda aunque lo único que saco es que me digan en qué siglo cree usted que vive, Goyoneche, pero yo jamás me cansaré de repetirles que soy un Go yeneche, por Dios santo.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe (CDH )
      Y desde entonces vivo en esta cárcel y Carmela y Elenita vienen a verme siempre, por lo cual jamás sabré de cuál de las dos estoy más profundamente enamorado ni ellas tampoco sabrán jamás cuál de las dos lo está de mí, por no serle nunca pero nunca jamás infiel a la otra multidireccionalmente y para alcanzar estados súmum los días de visita en que Carmela logra darme las clases de francés pero en cambio a Elenita no la han dejado traerme su piano, lo cual no impide que yo les siga dando el mismo sobre a las dos y que todos demos un saltito como unísono y que al mismo tiempo siga exigiendo que me permitan tener un piano en mi celda aunque lo único que saco es que me digan en qué siglo cree usted que vive, Goyoneche, pero yo jamás me cansaré de repetirles que soy un Go yeneche, por Dios santo.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Me refiero a cierta zona de la música popular, no a expresiones de falso folklore o cuasi cultas, sino a esa clase de música popular que representa muy bien el mejor Ernesto Lecuona o a la manera habanera en que tocaba el piano Bola de Nieve.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      No es que estos dos músicos ni otros más modernos (pienso por ejemplo en las canciones tanto como en la ejecución de Frank Domínguez y en el piano bien acompañante de un Meme Solís) conscientemente imiten al autor de Imágenes —hay, ¿casualmente?, un bolero de Domínguez con ese mismo título, muy popular y al mismo tiempo apreciado por un exquisito autor inglés que visitó La Habana en su apogeo— sino que el pianismo de Debussy, sus sonoridades, se han introducido en la música popular para piano, quizás a través de Albéniz con composiciones contemporáneas, de forma inconsciente pero pertinaz.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      No existen por supuesto los acordes interrumpidos, las armonías moribundas, los arpegios líquidos de Debussy, pero sí mucha de su manera de sonar el piano, sobre todo en sus registros altos y en sus froti más que en sus pianissimi.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Recuerdo que era una versión para violín y piano o tal vez violín solo y la tocaba Jascha Heifetz.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Siempre que oigo La plus que lente, aun en su forma original para piano, me acuerdo de aquella muchacha entonces embellecida, idealizada, doncella elegida.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 185 Cu (CDH )
      supongo que los compositores de mambos y boleros se morían de risa al piano) y profesor de contrapunto y armonía en el Conservatorio.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      El pianista (la actividad artística mayor de Miari, como llegamos a llamarlo, era tocar el piano) había dado, en su juventud, en los años veinte, un concierto en el «Carnegie Hall» y ahora todavía seguía superponiendo esta aparición única como un aval detrás de su nombre:
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      en este piano, intocable instrumento, ejecutaba Miari su música, pero eran más las notas, las cuerdas, los martillos que faltaban al piano sin pedal que las que conservaba;
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      en este piano, intocable instrumento, ejecutaba Miari su música, pero eran más las notas, las cuerdas, los martillos que faltaban al piano sin pedal que las que conservaba;
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 260 Cu (CDH )
      esta Isolda llegó a ser novia de mi hermano, triste Tristán, que tenía entonces apenas dieciséis años y no había salido de la tuberculosis que cogió a los catorce (circular destino el de Isolda, como La Habana de su madre), una de estas visitaciones con Mijares, Franqui y yo tratando de descifrar las composiciones de Miari, cada vez más crípticas no por su armonía sino gracias a su piano todo semitonos, fue lo que nos decidió a organizar un concierto—homenaje a Miari de Torre del «Carnegie Hall», como repetían las papeletas sucintas que todos los amigos nos encargamos de vender.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 261 Cu (CDH )
      En el escenario, al abrirse el telón, apareció Miari con un viejo frac, tan gris como las teclas negras de su piano propio, y tres músicos a cual más emaciado, sacados de un sanatorio más que del conservatorio.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 261 Cu (CDH )
      rumores roncos en las notas bajas del piano, que sonaban como un inusitado acompañamiento a los arpegios de la mano derecha, en contrapunto a veces con el trío de cuerdas, y en ocasiones lograban un unísono que parecía más azaroso que obra de arte.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Puras paronomasias pour le piano —¡sin piano!—.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Puras paronomasias pour le piano —¡sin piano!—.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      «Se tiemplan cueros», que parecía oscuramente obsceno y simplemente anunciaba que se afinaban tambores —posiblemente tumbadoras y bongós—, labor tan difícil como temperar el clave de Miari de Torre, ese piano al que el tiempo, revertido, había hecho regresar de la época romántica al período barroco, por desafinación.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )
      Esta muestra de La Habana invisible para Titón, exiliado en su casa con su piano y sus patentes, tocando viejas habaneras y operando el troquel de su padre, luego desterrado en Roma, entre pinos y fuentes, esta tour de trouvalles la extendí a ir a conocer al reparto Diezmero, al legendario compositor de sones Ignacio Piñeiro, de quien yo atesoraba sus viejos discos «Columbia», descubiertos empolvados de los años veinte y treinta pero todavía sonoros como en su época de apogeo (la que culminó, como nos contó, con gracia irreproducible, el viejo Ignacio entre tantas memorias como música, de sus tiempos de abakuá secreto y habanero famoso, tuvo su cumbre cuando George Gershwin le había pedido prestado uno de sus sones como tema de la «Cuban Overture»:
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] 94 Ar (CDH )
      Adentro encontró una colección completa y bien ordenada de las partituras para piano de Ludwig van Beethoven.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] 132 Ar (CDH )
      — Entre las partituras para piano, me parece.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Ar (CDH )
      Había libros sobre la mesa de luz, encima del piano y hasta en el baño.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Ch (CDH )
      Se escuchaban los acordes efectistas, romanticones, aunque siempre atractivos, del Segundo Concierto para Piano y Orquesta de Serguei Rachmaninof, transmitidos por una radio chillona enterrada en alguna parte.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Antes de verlo, yo casi lo reconocí por su modo de tocar el piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Yo estaba sentado en la barra, de espaldas a los músicos, y cuando oí que el piano insinuaba muy lejanamente las notas de una canción cuyo título no supe recordar, tuve un brusco presentimiento de algo, tal vez esa abstracta sensación de pasado que algunas veces he percibido en la música, y cuando me volví aún no sabía que lo que estaba reconociendo era una noche perdida en el Lady Bird, en San Sebastián, a donde hace tanto que no vuelvo.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      El piano casi dejó de oírse, retirándose tras el sonido del bajo y de la batería, y entonces, al recorrer sin propósito las caras de los bebedores y los músicos, tan vagas entre el humo, vi el perfil de Biralbo, que tocaba con los ojos entornados y un cigarrillo en los labios.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      poco después, la camarera dejó un whisky sobre la tapa del piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Esa noche, mientras lo escuchaba en el Metropolitano, yo advertía de una manera muy vaga que Biralbo tocaba mejor que dos años atrás, pero a los pocos minutos de estar mirándolo dejé de oír el piano para interesarme en los cambios que habían sucedido en sus gestos menores:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Algo de eso se traslucía entonces en su forma de tocar el piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      En aquellos dos años él había aprendido algo, tal vez una sola cosa verdadera y temible que contenía enteras su vida y su música, había aprendido al mismo tiempo a desdeñar y a elegir y a tocar el piano con la soltura y la ironía de un negro.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 15 Esp (CDH )
      Si yo oía un piano en una de esas canciones de la radio era probable que fuese él quien lo tocaba:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Tras él sonaba muy sigilosamente el piano de Biralbo, G. Dolphin en las explicaciones de la funda.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 19 Esp (CDH )
      «Yo debiera ser negro, tocar el piano como Thelonius Monk, haber nacido en Memphis, Tennessee, estar besando ahora mismo a Lucrecia, estar muerto.»
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 25 Esp (CDH )
      Me pareció capaz de mantenerse invulnerable e idéntica a sí misma en cualquier lugar donde estuviera, pero corregí ese juicio cuando empezó a sonar el piano de Biralbo.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Miraba de soslayo a Lucrecia, que no se había levantado, a Biralbo, ausente al otro lado del piano, muy lejos de nosotros.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 37 Esp (CDH )
      Yo ensayaba algo en el piano y él estaba ordenando las mesas, y entonces sonó el teléfono.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      «Imagínate que nos vimos por primera vez aquí. No viste a alguien a quien conocías, sólo a un hombre que tocaba el piano
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 41 Esp (CDH )
      Billy Swann tocaba como si temiera despertar a alguien, y al cabo de un minuto comenzaba a sonar el piano de Biralbo, que señalaba dudosamente un camino y parecía perderlo en la oscuridad, que volvía luego, en la plenitud de la música, para revelar la forma entera de la melodía, como si después de que uno se extraviara en la niebla lo alzara hasta la cima de una colina desde donde pudiera verse una ciudad dilatada por la luz.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Se hartó de la ignominia de tocar el órgano eléctrico en el café-piano del Viena y en las fiestas soeces de las barriadas.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Caminó a grandes zancadas entre las mesas vacías del Lady Bird, pisó enérgicamente la tarima donde estaba el piano y le quitó la funda.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Durante un par de meses, hasta principios de septiembre, Santiago Biralbo volvió a tocar el piano en el Lady Bird gozando de un ilimitado crédito en botellas de bourbon.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Nos preguntó quién tocaba el piano y cuando se lo dijimos repitió admirativamente:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Pero sólo bebiendo una ginebra o un whisky y subiendo luego a tocar el piano del Lady Bird ingresaba indudablemente en el olvido, en su vacía exaltación.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Los discos, los muebles, ese piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      De niño mi madre quería que yo aprendiera a tocar el piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Cuando Biralbo volvió de la cocina Toussaints Morton estaba de pie junto al piano y hojeaba un libro, lo cerró de golpe, sonriendo, ahora fingía una expresión de disculpa.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 74 Esp (CDH )
      Pensó que únicamente había aprendido a tocar el piano cuando lo hizo para ser escuchado y deseado por ella:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Llevabas muchos años tocando el piano cuando la conociste.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      —Tengo en casa un piano y una botella de bourbon.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 80 Esp (CDH )
      Biralbo sirvió las copas, ordenó las luces, miró a Lucrecia desde la tarima del piano:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 81 Esp (CDH )
      —Lucrecia seguía en pie ante la tarima del piano, firme y lejana, a un paso de Biralbo—.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Tapó el piano, lavó las copas en el fregadero, apagó las luces.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      como una historia que me han contado muchas veces agradezco cada pormenor, cada desgarradura y cada trampa que me tiende la música, distingo las voces simultáneas de la trompeta y del piano, casi las guío, porque a cada instante sé lo que en seguida va a sonar, como si yo mismo fuera inventando la canción y la historia a medida que la escucho, lenta y oblicua, como una conversación espiada desde otro lado de una puerta, como la memoria de aquel último invierno que pasé en San Sebastián.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Él mismo regía el ariete del tiempo, como cuando tocaba el piano y los otros músicos y quienes lo escuchaban eran impelidos hacia el porvenir y el vacío por el coraje de su imaginación y la disciplina y el vértigo con que sus manos se movían al pulsar el teclado, no domando la música ni conteniendo su brío, entregándose a él, como un jinete que tensa las riendas al mismo tiempo que hinca los talones en los ijares de un caballo.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 98 Esp (CDH )
      se volvía ligeramente para mirarla de perfil cuando ella le ponía en los labios un cigarrillo encendido, miraba de soslayo sus manos que manejaban la radio o subían el volumen de la música cuando sonaba una de aquellas canciones que otra vez eran verdad, porque habían encontrado en el automóvil de Floro —también es posible que él las dejara premeditadamente allí— antiguas cintas grabadas en el Lady Bird de los mejores tiempos, cuando aún no se conocían, cuando tocaron juntos Billy Swann y Biralbo y ella se acercó al final y le dijo que nunca había oído a nadie que tocara el piano como él.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Con el pelo crespo, con las gafas oscuras con los hombros caídos y las manos agitándose a los costados como las de un pistolero, andaba despacio hacia el piano sin mirar a nadie y con un gesto brusco abarcaba el teclado extendiendo los dedos al mismo tiempo que se sentaba ante él.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 109 Esp (CDH )
      Sobre el piano, junto a la copa de whisky, Biralbo tenía un papel cualquiera en el que había apuntado a última hora los títulos de las canciones que debían tocar.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 131 Esp (CDH )
      nada, decadencia, sórdida madurez, astucia para eludir el infortunio, para ganar un poco más de dinero vendiendo cuadros o sobrevivir tocando el piano en clubes de ciudades demasiado frías, soledad, dijo Malcolm, con los ojos turbios, loneliness, apretando la copa entre sus dedos sombreados de vello rojizo como si quisiera romperla.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Me moría de envidia cuando tocabas el piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Todo me asustaba, tocar el piano, hasta mirar a la gente.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 159 Esp (CDH )
      Comprendió en un instante que era así como él debería tocar el piano, igual que había pintado aquel hombre:
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      él mismo, tres o cuatro años atrás, los ojos muy fijos en algo que no estaba en aquella habitación ni en ninguna otra parte, las manos extendidas sobre el teclado de un piano que era el del Lady Bird.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 178 Esp (CDH )
      me dijo que el lugar del concierto tenía sobre la fachada un rótulo con alegorías y ninfas y letras sinuosas que trazaban una extraña palabra, Animatógrafo, y que antes de llegar a las calles rectas e iguales de la ciudad baja empezó a ver los carteles donde su nuevo nombre estaba escrito bajo el de Billy Swann con grandes caracteres rojos, Giacomo Dolphin, piano.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Cuando Biralbo alzaba los ojos del piano veía su perfil rojizo y contraído y sus párpados apretados como una doble cicatriz.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] 182 Esp (CDH )
      Junto al piano, frente a él, Billy Swann se limpiaba los cristales de las gafas, golpeando despacio el suelo con el pie y moviendo la cabeza, como si asintiera a algo que escuchaba desde muy lejos.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] Esp (CDH )
      Sus esperanzas de granjearse un nombre en el campo de la música habían quedado reducidas hacía tiempo a enseñar a una veintena de jovencitas de la buena sociedad cómo aporrear razonablemente un piano.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] Esp (CDH )
      Había un piano con la tapa del teclado abierta y unas partituras en el atril.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] Esp (CDH )
      Sin duda, la poseedora del piano era una dama enérgica.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] Esp (CDH )
      Desde el segundo piso llegaban hasta él las notas de la Polonesa de Chopin, arrancadas al piano por unas manos que golpeaban el teclado con furiosa determinación.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] 112 Bo (CDH )
      En Fin de amor, por ejemplo, ni el beso se consuma y la chica se aparta y Casablanca no es más que el recuerdo del sonido de un piano en un bar.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bo (CDH )
      Y fuime depositando, entre los solos del trombón y del piano, en esos cuadros.
    • 1989 Esquivel, L. Como Agua [1995] Mx (CDH )
      Si la misión de Esperanza en esta vida era únicamente la de cuidarla a ella, su madre, por siempre, no necesitaba para nada de elevados conocimientos, era preferible que estudiara piano, canto y baile.
    • 1989 Esquivel, L. Como Agua [1995] 204 Mx (CDH )
      Haciendo una gran labor, lograron convencer a Rosaura tras largas pláticas de que era importante que Esperanza, aparte de cantar, bailar y tocar el piano virtuosamente, pudiera hablar de cosas interesantes cuando se acercaran a ella y para esto era vital que asistiera a la escuela.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 116 Esp (CDH )
      Y a preguntas de Gil explicó que, fuera de esa tarea, iba al teatro y a los conciertos (y aquí confesó que tocaba el piano y la guitarra y cantaba composiciones propias) y, sobre todo, hablaba con los amigos.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Sostuvo una célebre porfía con un filósofo internacional y un tormentoso idilio con una muchacha con boina que estudiaba piano.
    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cu (CDH )
      (en jazz de Duke Ellington. Duke al piano, Cootie Williams a la trompeta, Ray Nance al violín, Chuck Connors al trombón-bajo, etc.):
    • 1995 Adoum, J. E. Ciudad sin ángel [1995] 25 Ec (CDH )
      AnaCarla le contó la anécdota de Prokofiev, cuando los vecinos se quejaron del ruido que hacía con el piano, hasta el día en que el maestro decidió actuar como los aborígenes:
    • 1995 Adoum, J. E. Ciudad sin ángel [1995] Ec (CDH )
      El mar había sacado de las bodegas el cargamento de pianos que llevaba y arrojado los instrumentos sobre una restinga arenosa:
    • 1995 Adoum, J. E. Ciudad sin ángel [1995] 171 Ec (CDH )
      Fue una risa abierta, rara en esos días, la de Bruno cuando dijo "No hay sinfonías para piano, nadie sabe qué le habría gustado escuchar a Beethoven y, además, era sordo".
    • 1995 Adoum, J. E. Ciudad sin ángel [1995] Ec (CDH )
      (Una noche fueron a un concierto de música argentina en piano, bandoneón y bajo.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )
      Rolando se levantó con la intención de ir a saludar a la viuda del polígrafo, negra como un piano y con una similar abundancia de dientes, que lo llamaba bajo la confabulación de casuarinas, pero finalmente no se acercó.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )
      ¡Cuando uno se da cuenta de que va a tocar el piano una y otra y otra vez, pese a que el auditorio está casi vacío!
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] 319 Ch (CDH )
      yo le dediqué mis Recuerdos de Italia a «mi amigo Brahms», en memoria del legendario viaje de esos dos íntimos, el gran patólogo y el admirado músico, eternizado en el Concierto de piano número dos de Brahms, que también se conoce como los Recuerdos de Italia.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Ch (CDH )
      Ella respondió con su sonrisa luminosa a la sonrisa de piano que le dedicaba el anciano sabio.
    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] Cu (CDH )
      Para esa época, él ya llevaba algunos meses trabajando con otro buscador de ranas, «un hombre como usted», me dijo, que lo había citado en ese mismo hotel (en el bar del Oloffson, recordó, tenían un piano verde por aquellos años;
    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] Cu (CDH )
      cantaba una mujer que se llamaba June, medio desnuda, sobre el piano verde), y que sólo había accedido a contratarlo, mirara cuánto nos parecíamos, después de dibujar un par de sapos en una pizarrita y preguntarle si era capaz de reconocerlos.
    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] Cu (CDH )
      que allí tenían un piano verde, y que por las noches cantaba una mujer que se llamaba June y que se descalzaba sobre el piano verde.
    • 1996 Bayly, J. "La Prensa" [1996] Pe (CDH )
      No me deja tranquila el Enrico, todo el día está encimándome, Dieguito, todo el día viene a mi oficina y me piropea y me arrincona contra la pared y a la primera que puede me arrima el piano.
    • 1996 Bayly, J. "La Prensa" [1996] Pe (CDH )
      Pinbolo estaba golpeando furiosamente su vieja máquina de escribir, los lentes caídos, las piernas moviéndose rítmicamente, como si estuviese tocando piano.
    • 1996 Fdz Retamar, R. Belleza [2000] Aquí Cu (CDH )
      Como la sonata de Vinteuil, que todos creemos que es la / de César Franck, / Pero en realidad nadie ha escuchado su violín y su piano / agonizantes / Salvo personajes en el tiempo perdido, / O como el óleo descrito con morosidad en el relato / Que tampoco ha visto nadie sino fantasmas de letras, / Así ante los ojos otoñales surge esta muchacha entre / perfecta y ambigua, / Tan parecida a un mármol helenístico / O a una fragante doncella de Boticelli, / De cuya mágica belleza no es posible dudar, / Aunque sí de su existencia.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] PR (CDH )
      Una casa en la cual la sala sea tan grande como la casa donde vive ahora, y donde se pongan velas sobre la mesa del comedor en un candelabro ornado como el que Liberace ponía en su piano.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] PR (CDH )
      Tenía una cinta grabada de Liberace tocando su piano, pero se le rompió, y después no pudo encontrar otra.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] PR (CDH )
      Contra una esquina, hay un piano y a su lado un atril.
    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] Mx (CDH )
      Es posible ver a este hombre severo y gélido en un plano americano mientras tensa la soga —hecha con resistentes cuerdas de piano— con la cual se dispone a ahogar a su víctima.
    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] Mx (CDH )

      No sé si lo he contado pero Heni tocaba el violín; Natalia, el piano, y yo el cello.

    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] Pe (CDH )
      En una de las paredes de El Turey, un cartel anunciaba a partir de las siete de la noche el piano del maestro Enriquillo Sánchez.
    • 2001 Hnqz Gratereaux, F. Empollar [2001] RD (CDH )
      No estaba previsto por la naturaleza que Néper inventara logaritmos, ni que Mozart compusiese el Concierto 21 para piano y orquesta.
    • 2001 Hnqz Gratereaux, F. Empollar [2001] 80 RD (CDH )
      Mozart nos deleita desde hace dos siglos con sus conciertos de piano o nos aterroriza con su Réquiem, terminado por el discípulo Sussmayer.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 270 CR (CDH )
      Por eso los demás callan y otorgan, o callan y fuman, volviendo su atención al piano que alguien toca en la playa o al arpa que aquellos tres están desmontando en el salón principal.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      piano [...] m. Instrumento musical de cuerda provisto de un teclado, cuyo accionamiento permite golpear las cuerdas metálicas mediante macillos forrados de fieltro, y de pedales que hacen posible la variación de la intensidad del sonido.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 33 Ar (CDH )
      Se había propuesto representar un piano.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 33 Ar (CDH )
      ¿Pero cómo era un piano?
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 33 Ar (CDH )
      A priori, había creído que sabia perfectamente cómo era un piano.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 33 Ar (CDH )
      Como no era necesario que fuera un piano perfecto en los detalles, sino sólo uno que evocara al piano, y todo el mundo podía evocarlo a partir de una forma esquemática, había creído que sería una tarea fácil.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 33 Ar (CDH )
      De modo que se quedó perplejo cuando, después de repetidos y laboriosos intentos, el objeto que salía de sus manos ni siquiera a él, que lo sabía, le hacía pensar en un piano.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] Ar (CDH )
      Se había propuesto hacer un pez tocando el piano.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] Ar (CDH )
      Había empezado por el piano, a escala, pero el fracaso había sido llamativo hasta el momento.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] Ar (CDH )
      Embalsamar al pez parecía la parte difícil, pero así como confeccionar el piano había parecido la parte fácil y resultó difícil, también podía pasar al revés.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] Ar (CDH )
      un pez no tenía brazos, y por consiguiente tampoco manos, ni dedos, y así era imposible que tocara el piano, ni siquiera en broma.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] Ar (CDH )
      trató de reconstruir la escena que se había imaginado inicialmente, y sólo pudo ver algo vago e indefinido que bajo una mirada más atenta revelaba una esencial disyunción entre pez y piano, aislados entre sí sin remedio.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 40 Ar (CDH )
      Por suerte, el piano no le había salido.
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Pe (CDH )
      Y varias horas más tarde, ya bien entradita la noche, se lo volvería a probar en una alcoba del hotel Crillón, aunque la música de un piano maravilloso, primero, y un órgano entrañable, después, tuvieron mucho que ver en el asunto.
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Pe (CDH )
      Y ahí estaban los dos felices, sentaditos al lado del piano de Erik von Tait, al que le bastó tocar un solo acorde de la primera melodía que se le vino a la mente para darse cuenta de que el mozo era un animal y esta inefable pareja dos amantes que se adoran...
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] 139 Pe (CDH )
      Y Luigi empuñó la escopeta y convocó a los canes y todos ahí notaron que parecían patadas, mas bien, y que, a ver, sí, parecen venir de la sala grande o de la sala del piano o tal vez del bar, sí, de por ahí, enciende todas las luces, Cristóbal, que yo en estas tinieblas non vedo niente, pacco di merda...
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Pe (CDH )
      Viene a comer y a tocar el piano, mientras llega la hora de ir al aeropuerto.
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] 154 Pe (CDH )
      Como las cosas son así, siempre, Carlitos estaba a punto de preguntarle a Melanie, que era casi una niñita, y que seguía sentada en el sofá de un inmenso salón de dos pisos de altura, pero que bien podían ser tres, porque aquello era altísimo, además, si ella también se mantenía limpia siempre, en vista de que parece que a ti también te compraron así de cara, y, sin embargo..., cuando, gracias a Dios, Molina tocó como loco el claxon ante la reja de «El huerto de mi amada», todo escrito en una tabla a la que el joven Carlitos como que quiso aferrarse, alzando desesperado los brazos en el saloncito posterior del Daimler, o saloncito rodante, como él mismo lo llamaba, haciendo gala de un sentido del humor y realismo que casi nadie le reconocía, porque eran casi las nueve de la noche y hace rato que el señor músico don Erik von Tait debe de estar esperando, seguro que sonriente y ya en el piano, entonando o tarareando bellas melodías, conversador y con su consabida copa de Hennessy, más su sabiduría de trotamundos experto y generoso, para calmarle los nervios y la angustia a este muchacho, que, eso sí, desde niña pensó en todo y en todos, doña Natalia, y a don Erik quién más puede haberle pedido que, por favor, venga a acompañar a Carlitos, va a estar hecho un saco de nervios, Erik, la espera lo puede volver loco, hazme ese gran favor:
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Pe (CDH )
      Y ahora Carlitos como que había pasado de un hundimiento a otro, del asiento del Daimler al sofá de la sala del piano, en la casona del huerto.
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Pe (CDH )
      Pero como las cosas siempre pasan así, finalmente, y Carlitos también era tan especial, de pronto los sorprendió a todos, ahí en huerto, con una suerte de confesión, o declaración de principios, o con una prueba más de esa capacidad que tenía, de pronto, de captarlo todo incluso mejor que un detective intuitivo y asociador de ideas, de deducciones y conclusiones, y les dijo que, por favor, no se alarmaran, que siguieran disfrutando de la música ahí en la sala del piano, y así, mientras tú tocas un ratito más lo del avión de plata, Erik, mis diecisiete años y yo nos vamos a llorar a mares, allá por el fondo del jardín, porque al aeropuerto quiero llegar ya bien desahogado, por decirlo de alguna manera, para luego no tener que estar temblando y reteniéndome todo cuando me meta entre el cuerpo de Natalia y más parezca un bebe de pecho que el fogoso amante que ella dice que soy, ay, perdón...
    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] 201 Pe (CDH )
      No adinerados como eran, más que pobres, Olga Henstridge y Jaime Grau poseían sin embargo una genuina capacidad para contagiarse de todas las cosas hermosas que iban viendo por el mundo, cada vez que alguien los invitaba a Italia o a Etiopía, por mencionar tan sólo dos de sus últimos viajes, y, aunque jamás regresaban cargados de maletas ni de nada, más bien todo lo contrario, sus retinas, en cambio, parecían almacenar toneladas de belleza que, luego, tanto ella como él, desembarcaban en el primer objeto o rincón en que posaban su mirada, o en aquel punto del jardín, o sobre ese viejo aparador, o sobre el piano heredado de la abuela, o en el dormitorio de Silvina y Talía, que también parecían haber heredado este genuino don de sus padres, aunque sobre esto, en fin, será el tiempo quien nos dé a conocer su veredicto, pero probable es, sí, señor, cómo no.
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad Cosas [2002] Ar (CDH )
      Música de piano rubio.
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad Cosas [2002] 369 Ar (CDH )
      algo del último Gould a la hora del piano solo y el músico que nunca practica;
    • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad Cosas [2002] Ar (CDH )
      Pronto será tiempo de ouzo y sol y frutillas grandes como puños y cerezas de sangre y Bach para piano suspendido en el aire de tardes tempranas y no sé por qué pienso todo el tiempo en M. P. arrastrando su sombra asmática hasta una de las mejores mesas del Ritz para así poder dejar una propina del doscientos por ciento a cambio de que lo dejen mirar, mirar en paz, para después volver a su habitación tapizada con planchas de corcho y ponerlo todo por escrito y hasta la próxima postal enviada desde el país de los hoteles, amigo mío.
    • 2002 Fuentes, C. Creo [2002] 84 Mx (CDH )
      Sonora, el porfiriato, la revolución, Mazatlán, el poema de Enrique González Martínez inscrito en su libro de autógrafos, su olvidada predilección por el piano, su peculiar insistencia en ver las películas en blanco y negro pero soñarlas en tecnicolor...
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      De modo que cuando tuvieron que comprar un piano para mi madre a su regreso de la escuela, la tía Pa sacó la cuenta exacta en moneda doméstica:
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      «Un piano cuesta quinientos huevos».
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 117 Co (CDH )
      Y canté con tanto carácter que mi madre no se atrevió a contrariarme cuando le dije que quería aprender el piano en vez del acordeón repudiado por la abuela.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Mientras ellas conversaban yo miraba el piano desde el otro extremo de la sala con una devoción de perro sin dueño, calculaba si mis piernas llegarían a los pedales, y dudaba de que mi pulgar y mi meñique alcanzaran para los intervalos desorbitados o si sería capaz de descifrar los jeroglíficos del pentagrama.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Pero inútil, pues las maestras nos dijeron al final que el piano estaba fuera de servicio y no sabían hasta cuándo.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      La idea quedó aplazada hasta que regresara el afinador del año, pero no se volvió a hablar de ella hasta media vida después, cuando le recordé a mi madre en una charla casual el dolor que sentí por no aprender el piano.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Entonces supe que se había puesto de acuerdo con las maestras en el pretexto del piano dañado para evitarme la tortura que ella había padecido durante cinco años de ejercicios bobalicones en el colegio de la Presentación.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 144 Co (CDH )
      Otro sería Roberto (Bob) Prieto, un raro erudito de la alta clase social, que podía pensar en inglés o francés tan bien como en español y tocar al piano de memoria obras varias de grandes maestros.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Fue un día en que mi madre sufrió una ráfaga de nostalgia y se sentó a teclear en el piano «Cuando el baile se acabó», el valse histórico de sus amores secretos, y a papá se le ocurrió la travesura romántica de desempolvar el violín para acompañarla, aunque le faltaba una cuerda.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Nada más sucedió después de la noche del dueto trágico, pero el afinador florentino se llevó el piano para venderlo, y el violín —con el revólver— acabó de pudrirse en el ropero.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      El maestro Camacho y Cano en persona acompañaba al piano y un asistente suyo cumplía con la sentencia inapelable de interrumpir la canción con una campana de iglesia cuando el aficionado cometía un ínfimo error.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 179 Co (CDH )
      El maestro me hizo una prueba rápida con el piano para establecer mi tono de voz.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Si mi madre había renunciado al piano para tener hijos, y mi padre había colgado el violín para poder mantenernos, era apenas justo que el mayor de ellos sentara el buen precedente de morirse de hambre por la música.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 288 Co (CDH )
      Aunque el dormitorio era sólo para becados, José Palencia se instaló en el mejor hotel del marco de la plaza, una de cuyas dueñas tocaba el piano, y la vida se nos convirtió en un domingo el año entero.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )

      Más tarde, cuando por fin tuve en Barcelona casi tantos como siempre quise, me pareció demasiado convencional la clasificación alfabética, y adopté para mi comodidad privada el orden por instrumentos: el chelo, que es mi favorito, de Vivaldi a Brahms; el violín, desde Corelli hasta Schönberg; el clave y el piano, de Bach a Bartók.

    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      En los años en que evoco estas memorias he logrado el milagro de que ninguna clase de música me estorbe para escribir, aunque tal vez no sea consciente de otras virtudes, pues la mayor sorpresa me la dieron dos músicos catalanes, muy jóvenes y acuciosos, que creían haber descubierto afinidades sorprendentes entre El otoño del patriarca, mi sexta novela, y el Tercer concierto para piano de Béla Bartók.
    • 2003 Mastretta, Á. Cielo leones [2006] 218 Mx (CDH )
      Siempre el tío Sergio construyendo una casa de dos pisos a la que se le olvidó ponerle una escalera, siempre el tío Alejandro tocando el piano como quien juega solitarios, siempre la memoria de un rincón del jardín, cercano al árbol de nísperos, en el que estuvo la tumba de su perra Diana, dándome desde entonces la certeza de que en toda lápida, hasta en las de los perros, hay un pasado que se busca eterno.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH )
      La profesora puso sobre la tapa superior del piano un manojo de llaves, reunió con una orden al sexteto de muchachas e inició una melodía marcando fuertemente con los pedales los tiempos.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH )
      Las alumnas bailan con la música de un piano o de una radio portátil de baterías.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH )
      Y entonces don Nemesio Santelices bajó la palanca del lamparón y gradualmente las lágrimas se apagaron, y no hubo otra luz en la sala que la que caía tenue sobre la muchacha, quien recibió el primer acorde del piano en cuclillas, como orando por el amado ausente.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Ch (CDH )
      Con semejante pillería hicieron exclamar a los funcionarios del Muni «¡patitas pa 'qué os quiero!», quienes se echaron el pollo despavoridos, dejando el gallinero a cargo de los sabrosones reyes de la cumbia, que armaron una orgía tipo Kako Morandé en el mero escenario del templo de las artes, zangoloteándose al compás de temas como El baile de la botella y Mechupín tocaba el piano y Mechupái la corneta.
    • 2015 Zúñiga, D. Racimo Ch (CORPES)
      García está en enfermería junto a los guardias, Torres Leiva escucha a la orquesta, debería estar sacando fotos, lo sabe, pero prefiere escuchar a los niños y, en especial, a la que está frente al piano, tocando con una fuerza que es capaz de aliviar toda la tensión de sus compañeros, que la acompañan con entusiasmo, aunque también podrían estar en silencio, dejándola sola arriba del escenario.
    • 2016 Bravo, J. "Sistema intelectualmente corrupto" [23-11-2016] ABC (Madrid) Esp (HD)
      "Allí hay un piano, recientemente restaurado, que perteneció a Liszt, y me dejaron tocarlo un poco. Me quedé impresionado, fascinado por el sonido de aquel instrumento"
      Acepción en desuso
    1. s. m. Con el modificador organizado, para referirse a un piano que lleva incorporada una serie de tubos, como el órgano.
      docs. (1791-1855) 8 ejemplos:
      • 1791 Jovellanos, G. M. Diario 1791 [1994] Diario Esp (CDH )
        [...] toca Ortuño el piano organizado, que maneja con gusto y destreza, y es un instrumento muy armonioso.
      • 1855 Mieg, J. "Órganos mecánicos (Conclusión)" [13-05-1855] Semanario Pintoresco Español (Madrid) Esp (HD)
        La espresion del piano, en una palabra, nunca podrá ser comparable á la espresion de la voz ó de los instrumentos con sonidos prolongados, sostenidos [...]. Por esta razon inventaron los claves y pianos organizados, en que las teclas al arbitrio del tocador hacen oir sucesiva ó simultáneamente sonidos de cuerdas y de flautas [...].
      • 1791 Jovellanos, G. M. Diario 1791 [1994] Diario Esp (CDH )
        [...] toca Ortuño el piano organizado, que maneja con gusto y destreza, y es un instrumento muy armonioso.
      • 1801 Anónimo "Con superior permiso" [26-12-1801] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        [...] concluyéndose la función con un entretenido y gracioso baylarín, que baylará en la maroma tirante de danzar, acompañado todo de una bien concertada orquesta, acompañada de un piano organizado.
      • 1807 Anónimo "Aviso piadoso: Señores Sacerdotes" [08-07-1807] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En la calle de la Montera, tienda núm. 35, inmediata á la confitería, darán razón de un piano organizado, que se vende o alquila.
      • 1813 Anónimo "Avisos: D. Joaquín Montaos de Losada" [22-06-1813] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En la calle del Olmo casa núm. 3, junto á la de santa Isabel, se vende un piano organizado ingles de maderas de caoba, mandado construir en Londres por el abate Krasa [...].
      • 1841 Anónimo "Aviso interesante para los profesores" [16-05-1841] Diario de Avisos (Madrid) Esp (HD)
        En la fábrica de pianos de Weiss, establecida en el extinguido convento de los Basilios, calle de la Luna, se hallan en comision dos bonitos órganos de teclado, el mas pequeño es un organito nuevo de cuatro octavas con flautas alemanas imitando el oboe y construido espresamente para colocar debajo de un piano comun con el fin de convertirle en una especie de piano organizado [...].
      • 1855 Mieg, J. "Órganos mecánicos (Conclusión)" [13-05-1855] Semanario Pintoresco Español (Madrid) Esp (HD)
        Se abandonaron los pianos organizados por la imposibilidad de mantener su afinacion: el calor hace subir las voces de las flautas, al paso que hace bajar las cuerdas metálicas.
      • 1791 Jovellanos, G. M. Diario 1791 [1994] Diario Esp (CDH )
        [...] toca Ortuño el piano organizado, que maneja con gusto y destreza, y es un instrumento muy armonioso.
      • 1801 Anónimo "Con superior permiso" [26-12-1801] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        [...] concluyéndose la función con un entretenido y gracioso baylarín, que baylará en la maroma tirante de danzar, acompañado todo de una bien concertada orquesta, acompañada de un piano organizado.
      • 1807 Anónimo "Aviso piadoso: Señores Sacerdotes" [08-07-1807] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En la calle de la Montera, tienda núm. 35, inmediata á la confitería, darán razón de un piano organizado, que se vende o alquila.
      • 1813 Anónimo "Avisos: D. Joaquín Montaos de Losada" [22-06-1813] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En la calle del Olmo casa núm. 3, junto á la de santa Isabel, se vende un piano organizado ingles de maderas de caoba, mandado construir en Londres por el abate Krasa [...].
      • 1822 Anónimo "Academia de los amantes" [13-06-1822] Nuevo Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Para mañana 14 se rematarán en la venta pública los efectos siguientes: un brocamanton y pendientes de diamantes: [...] un piano organizado: una caja de Carey para tabaco con música [...].
      • 1841 Anónimo "Aviso interesante para los profesores" [16-05-1841] Diario de Avisos (Madrid) Esp (HD)
        En la fábrica de pianos de Weiss, establecida en el extinguido convento de los Basilios, calle de la Luna, se hallan en comision dos bonitos órganos de teclado, el mas pequeño es un organito nuevo de cuatro octavas con flautas alemanas imitando el oboe y construido espresamente para colocar debajo de un piano comun con el fin de convertirle en una especie de piano organizado [...].
      • 1855 Mieg, J. "Órganos mecánicos (Conclusión)" [13-05-1855] Semanario Pintoresco Español (Madrid) Esp (HD)
        Se abandonaron los pianos organizados por la imposibilidad de mantener su afinacion: el calor hace subir las voces de las flautas, al paso que hace bajar las cuerdas metálicas.
      • 1855 Mieg, J. "Órganos mecánicos (Conclusión)" [13-05-1855] Semanario Pintoresco Español (Madrid) Esp (HD)
        La espresion del piano, en una palabra, nunca podrá ser comparable á la espresion de la voz ó de los instrumentos con sonidos prolongados, sostenidos [...]. Por esta razon inventaron los claves y pianos organizados, en que las teclas al arbitrio del tocador hacen oir sucesiva ó simultáneamente sonidos de cuerdas y de flautas [...].
    2. s. m. Con el modificador vertical, para referirse a un piano que tiene las cuerdas y la caja de resonancia dispuestas verticalmente.
      Sinónimo: pianino
      docs. (1808-2017) 40 ejemplos:
      • 1808 Anónimo "Señor diarista" [21-04-1808] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Vino á Madrid, y desde luego dio la mejor idea de sus adelantamientos, especialmente en un piano vertical de voz sostenida que construyó el año de 1784, por el qual mereció á S: M. la gracia de una pension, y que le nombrase su primer constructor de cámara.
      • 2017 Anónimo "Víctor Montiel" [28-11-2017] Diario de Yucatán (Yucatán) Mx (HD)
        En esa nueva ocasión Víctor dio todo, obteniendo el primer lugar y con ello varios premios: un piano vertical, un recital en el Peón y la grabación de un disco. “Ahora estoy muy contento de estar aquí de nuevo. La oportunidad que ofrece el concurso, los premios, grabar un disco y tocar un concierto es una gran oportunidad para nosotros los jóvenes”.
      • 1808 Anónimo "Señor diarista" [21-04-1808] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Vino á Madrid, y desde luego dio la mejor idea de sus adelantamientos, especialmente en un piano vertical de voz sostenida que construyó el año de 1784, por el qual mereció á S: M. la gracia de una pension, y que le nombrase su primer constructor de cámara.
      • 1817 Anónimo "Avisos: Luis Campos" [02-12-1817] Diario de Madrid (Madrid) (HD)
        En el almacen de muebles, sito en la plazuela del Angel, frente á la casa nueva, se vende un piano vertical, hecho por Fernandez.
      • 1861 Alarcón, P. A. De Madrid a Nápoles [1861] (CDH )
        La habitación en que penetramos era pequeña y cuadrada, toda revestida de blanco y oro, con parquet en vez de alfombra, y sillones y cortinas de tapicería roja y negra. Enfrente de la puerta había un gran piano vertical, cuyas luces estaban encendidas.
      • c1872 Pz Galdós, B. Rosalía [1984] (CDH )
        También había un piano vertical pequeño, lleno de polvo y con grandes manchas de esperma bajo las candilejas, que aún conservaban un pedazo de vela. Horacio, abriéndolo un instante, recorrió con sus dedos un par de octavas, y las pocas teclas que dieron sonido lanzaron un destemplado acorde, como de cuerdas rotas o flojas.
      • 1883 Pardo Bazán, E. Tribuna [1995] (CDH )
        En ésta se habían prodigado las luces: dos bujías, a los lados del piano vertical, sobre la consola; en los candelabros de cinc, otras cuatro de estearina rosa, acanaladas; en el velador central, entre los álbumes y estereóscopos, un gran quinqué, con pantalla de papel picado. Iluminación completa.
      • 1888 Pz Galdós, B. Miau [2003] (CDH )
        La alfombra estaba tan bien conservada, que parecía que humanos pies no la pisaban, y era que de día la defendía con pasos de quita y pon, cuidando de limpiarla a menudo. El piano vertical, desafinado, sí, desafinadísimo, tenía el palisandro de su caja resplandeciente. En la sillería no se veía una mota.
      • 1901 Anónimo "Casa moderna" [26-01-1901] Blanco y Negro (Madrid) Esp (HD)
        Afortunadamente, en la primera acometida el arte no ha sufrido un golpe de mal gusto, como puede observarse por el grabado que publicamos, reproducción exacta de un piano vertical presentado en la última exposición.
      • 1922 Insúa, A. Negro alma blanca [1998] (CDH )
        La única pieza importante la constituía el salón, donde bailaban cómodamente hasta seis parejas. Un piano vertical y varios sillones de estilo, que se arrimaban a la pared a la hora del baile, formaban, con el espejo Imperio de la chimenea, su único mobiliario.
      • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] 125 Ar (CDH )
        Ágata pensó que adentro habría pianos verticales y litografías de Beethoven y alfileteros de género y macetas instaladas sobre paños bordados.
      • 1955 Quiroga, E. Enferma [1962] (CDH )
        - Este piano negro, vertical, con los candelabros dorados. Predestinado para ella. Y era hermosa. - Como su música. Lo mismo. Era una belleza, mire usted qué cosa: repelía.
      • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
        Había comprado a plazos un piano vertical, pero lo tocaba muy poco.
      • 2002 Prensa La Prensa de Nicaragua, 15/04/2002 Ni (CDH )
        Para lograr la perfección, dedica seis horas diarias para estudiar en su casa, donde tiene un piano vertical, heredado por su abuelo.
      • 2012 Rejtman, M. "Eliana Goldstein" Tres cuentos (CORPES)
        No tenía ni las mañanas ni las tardes para mí, los dos momentos de transición más importantes del día: el paso del sueño a la vigilia, y el del trabajo al descanso. A la mañana saltaba de la cama con el estruendo de las teclas y me escapaba del departamento a toda velocidad; y a la tarde recorría los After Office de la ciudad que ya conocía de memoria: todos los rincones, todas las caras, todos los tragos, todos los happy hours. Intentaba no volver nunca antes de las diez; el departamento lo usaba exclusivamente para dormir. Mis vecinos me odiaban: a alguien le gustaba escribir en el vidrio del ascensor "Sexto F Drogadicto" con lápiz de labios; salía de mi casa con una franela en el bolsillo para borrar el graffiti pero cuando volvía del trabajo estaba ahí otra vez. Un domingo a la mañana vi pasar un piano vertical por la ventana del living; lo estaban bajando con poleas. La ilusión me duró menos de diez minutos, porque enseguida vi pasar otro de cola, esta vez hacia arriba. Sentí que había tocado fondo.
      • 2017 Anónimo "Víctor Montiel" [28-11-2017] Diario de Yucatán (Yucatán) Mx (HD)
        En esa nueva ocasión Víctor dio todo, obteniendo el primer lugar y con ello varios premios: un piano vertical, un recital en el Peón y la grabación de un disco. “Ahora estoy muy contento de estar aquí de nuevo. La oportunidad que ofrece el concurso, los premios, grabar un disco y tocar un concierto es una gran oportunidad para nosotros los jóvenes”.
      • 1808 Anónimo "Señor diarista" [21-04-1808] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Vino á Madrid, y desde luego dio la mejor idea de sus adelantamientos, especialmente en un piano vertical de voz sostenida que construyó el año de 1784, por el qual mereció á S: M. la gracia de una pension, y que le nombrase su primer constructor de cámara.
      • 1817 Anónimo "Avisos: Luis Campos" [02-12-1817] Diario de Madrid (Madrid) (HD)
        En el almacen de muebles, sito en la plazuela del Angel, frente á la casa nueva, se vende un piano vertical, hecho por Fernandez.
      • 1824 Anónimo "Escuela de música" [20-02-1824] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Venta pública […], efectos que se han de vender hoy 20 del corriente: […] cuatro catres de nogal con bronces imitados a caboa […] y un piano inglés vertical de 6 octavas.
      • 1861 Alarcón, P. A. De Madrid a Nápoles [1861] (CDH )
        La habitación en que penetramos era pequeña y cuadrada, toda revestida de blanco y oro, con parquet en vez de alfombra, y sillones y cortinas de tapicería roja y negra. Enfrente de la puerta había un gran piano vertical, cuyas luces estaban encendidas.
      • c1872 Pz Galdós, B. Rosalía [1984] (CDH )
        También había un piano vertical pequeño, lleno de polvo y con grandes manchas de esperma bajo las candilejas, que aún conservaban un pedazo de vela. Horacio, abriéndolo un instante, recorrió con sus dedos un par de octavas, y las pocas teclas que dieron sonido lanzaron un destemplado acorde, como de cuerdas rotas o flojas.
      • 1883 Pardo Bazán, E. Tribuna [1995] (CDH )
        En ésta se habían prodigado las luces: dos bujías, a los lados del piano vertical, sobre la consola; en los candelabros de cinc, otras cuatro de estearina rosa, acanaladas; en el velador central, entre los álbumes y estereóscopos, un gran quinqué, con pantalla de papel picado. Iluminación completa.
      • 1888 Pz Galdós, B. Miau [2003] (CDH )
        La alfombra estaba tan bien conservada, que parecía que humanos pies no la pisaban, y era que de día la defendía con pasos de quita y pon, cuidando de limpiarla a menudo. El piano vertical, desafinado, sí, desafinadísimo, tenía el palisandro de su caja resplandeciente. En la sillería no se veía una mota.
      • 1901 Anónimo "Casa moderna" [26-01-1901] Blanco y Negro (Madrid) Esp (HD)
        Afortunadamente, en la primera acometida el arte no ha sufrido un golpe de mal gusto, como puede observarse por el grabado que publicamos, reproducción exacta de un piano vertical presentado en la última exposición.
      • 1922 Insúa, A. Negro alma blanca [1998] (CDH )
        La única pieza importante la constituía el salón, donde bailaban cómodamente hasta seis parejas. Un piano vertical y varios sillones de estilo, que se arrimaban a la pared a la hora del baile, formaban, con el espejo Imperio de la chimenea, su único mobiliario.
      • 1934 Jardiel Poncela, E. Angelina [1995] (CDH )
        A la izquierda, paño liso donde va un piano vertical. Frente al público, izquierda consola con reloj y candelabros de velas. El piano cubierto con un mantón, recogido en los extremos con dos lazos. Banqueta de piano y junto a ella, musiquero para partituras.
      • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] 125 Ar (CDH )
        Ágata pensó que adentro habría pianos verticales y litografías de Beethoven y alfileteros de género y macetas instaladas sobre paños bordados.
      • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
        [...] se tambaleó el piano vertical, oscilaron y cayeron los dos pastores de terracota que yacían sobre la tapa del instrumento [...].
      • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
        [...] a la derecha, un enfermero, sentado a un piano vertical, ejecutaba lánguidamente la "Reverie" de Schumann [...].
      • 1951 Magaña, S. Signos Zodíaco [1984] (CDH )
         La puerta principal da al patio, frente a los lavaderos. 2ª Derecha: casa de Lola Casarín y Augusto Soberón. El piano vertical ocupa casi el cuarto; un deshilachado sofá estilo Luis XV y una mesita decorada con flores de papel.
      • 1955 Ibargüengoitia, J. Clotilde [1989] (CDH )
        El costurero, del lado derecho, amueblado con el viejo ajuar de bambú, un par de libreros atestados, una mesita con candeleros de cobre y otras chácharas, una cómoda antigua, un piano viejo vertical y una mecedora.
      • 1955 Quiroga, E. Enferma [1962] (CDH )
        - Este piano negro, vertical, con los candelabros dorados. Predestinado para ella. Y era hermosa. - Como su música. Lo mismo. Era una belleza, mire usted qué cosa: repelía.
      • 1962 Bioy Casares, A. Gran Serafín [1984] (CDH )
        El comedor era una vasta sala, con una araña de hierro en el centro. [...] La mesa estaba arrimada a un ángulo, para dejar espacio libre a posibles parejas de bailarines. Contra la pared se alineaban botellas; una puerta se abría sobre una visión de cocinas, mesas con tachos y algún atareado peón de campo, disfrazado de marmitón. En el otro extremo del comedor había un piano vertical.
      • 1965 Quiroga, E. Tu nombre [1993] (CDH )
         Cuando no estaba, la oíamos ensayar el acompañamiento de villancicos en el piano vertical del pasillo, frente a la puerta de la clase, junto a clausura.
      • 1965 Quiroga, E. Tu nombre [1993] (CDH )
        Sus manos morenas, ágiles sobre el teclado, recorriendo las teclas. - No me pueden ver. Estaba ejercitándose en la sala de máquinas, mientras las demás teníamos labores, en el piano negro vertical adosado a la pared, junto a la puerta. Me había dicho:
      • 1965 Quiroga, E. Tu nombre [1993] (CDH )
        El pasillo, ya he dicho, desembocaba en el corredor, se partía en dos. A la derecha terminaba en el salón de labores. A la izquierda, la puertecita de la clausura -antes de la puertecita, el piano negro vertical-, la embocadura que daba a los lavabos y el espacio en que se hallaban éstos ante las puertas de los retretes: al lado, la clase de dibujo.
      • 1972 Benet, J. Viaje invierno [1989] (CDH )
        En el salón contiguo se hallaba el piano, vertical, con dos candelabros, de madera de palosanto esmaltada en negro, que bien podía contar medio siglo y que -por el tapete de encaje que cubría su caja y los búcaros de cristal negro que lo adornaban- se comprendía que no era utilizado con frecuencia.
      • 1979 Ibargüengoitia, J. Dos crímenes [1995] Mx (CDH )
        Era una sala antigua, de pueblo, con piano vertical, sarape de Saltillo, retrato de antepasado, batea de Puruándiro y dos vitrinas, una con figuras de porcelana y de barro, la otra con botellas de licor y copas.
      • 1981 Guelbenzu, J. M. Río luna [1989] Esp (CDH )
        Aquel bar era como un mal sueño, una especie de sentina de la vida nocturna de Madrid, donde cerraban a las cuatro y media de la madrugada; un semisótano enorme decorado en rojo sucio; barra con acodo, una especie de templete central de pésimo gusto [...] y un pianista consumido que se inclinaba todas las noches sobre un piano vertical como un amanuense.
      • 1981 Guelbenzu, J. M. Río luna [1989] Esp (CDH )
        En esa conjunción tomaba altura una tarima en forma triangular sobre la que se aposentaba un piano vertical ante el que un ave extraña y grave interpretaba en aquel momento la conocida pieza Llena la jarra de whisky.
      • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cu (CDH )

        [...] háblenme de promiscuidad, yo puedo definir su nombre), dominado por un pequeño piano vertical, con las teclas blancas hechas amarillas por el tiempo, ese metrónomo de Dios, las que quedaban, las que no habían sido roídas por los dedos, por los años y la carcoma, y las teclas negras, todas grises ahora, como canas; en este piano, intocable instrumento, ejecutaba Miari su música, pero eran más las notas, las cuerdas, los martillos que faltaban al piano sin pedal que las que conservaba [...].

      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] Esp (CDH )
        A la sala de proyección había sido restituida su apariencia primigenia: sofá de velludo granate, lámpara de techo con cuentas de vidrio tornasolado, butacas de cuero, veladores de mármol y un piano vertical con candelabros de bronce.
      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] Esp (CDH )
        Al lado de la mesa había un piano vertical cubierto por una funda de lona.
      • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
        Había en las paredes torpes cuadros de caza, y al fondo, bajo uno de esos murales abstractos que uno tiende a tomar por ofensas personales, distinguí un piano vertical.
      • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
        Había comprado a plazos un piano vertical, pero lo tocaba muy poco.
      • 1992 Piñera, V. Niñita [1992] Cu (CDH )
        Sala grande. A la derecha del espectador alfombra, sofá, dos butacas. A la izquierda piano vertical. En el centro mesa redonda sobre la cual hay un cake. Además, platicos, cucharitas, etc.
      • 1994 Carballido, E. Soñar la noche [1994] Mx (CDH )
        Sala de una maestra jubilada. Medias luces. Diplomas. Un piano vertical con chal bordado encima y velas rojas en los candeleros. Pantallas de flecos, muñeca flaca de trapo, un aire de años 20, cuadros y chucherías lamentables.
      • 1994 Carballido, E. Soñar la noche [1994] Mx (CDH )
        Un cuarto oscuro y pequeño, en edificio colonial del XVIII. Una cortina de cretona floreada cierra el fondo, de derecha a izquierda, y divide la pieza en dos. Pocos muebles, viejos. Un piano vertical, muy flamante, en primer término izquierda. Un retrato sobre él.
      • 1994 Prensa La Vanguardia, 02/02/1994 [1994] Esp (CDH )
        Nueve piedras de granito de dos toneladas cada una, con pentagramas y notas musicales, ocupan el primer ámbito. "Es la partitura de 'Pasodoble berlinés', de Carles Santos. Música para tres pianos, un piano de hierro que se utiliza como percusión, otro piano vertical, que también se usa como percusión, y un Stenway. La grabamos aquí hace tres años y Taché ha editado la casete. Me pareció bien pasar las partituras del papel al gran tonelaje", explica el escultor.
      • 1997 Prensa Clarín, 19/01/1997 [1997] Ar (CDH )
        Una de las paredes de su estudio está tapizada por los libros de sus autores favoritos: Balzac, Camus, Stendhal, Flaubert, Gide, Sartre, Céline, Dostoiévski [...]. En la sala también conviven el piano vertical al que se sienta a componer, una computadora en la que esboza sus letras y sus novelas, una vieja vitrola y un tremendo ventanal con vistas al verde tropical del morro.
      • 2001 Ruiz Zafón, C. Sombra viento [2003] Esp (CDH )
        La velaban cuatro sillas y un par de vitrinas veladas de suciedad que custodiaban la vajilla, una colección de vasos y un juego de té. En una esquina permanecía el viejo piano vertical de la madre de Carax. Las teclas habían ennegrecido y apenas se veían las junturas bajo el velo de polvo.
      • 2001 Soublette, G. Mensajes cine Ch (CDH )
        Se encasqueta un sombrero ridículo, simula llorar, pero citando a Leoncavallo le dice: "Ridi, ridi il pagliacio". Haciendo arpegios en un piano vertical le agrega: "En el mundo reina la alegría, y debiéramos sentirnos contentos... ¿Pero es así en verdad? No, ¡ciertamente no! En vez de reír lloran, y nada se gana con llorar. Estrellas y artistas carecen completamente de humor, entonces ¡hazlos reír! y te lo agradecerán". Todo esto Cosmo lo ha dicho golpeando el piano hasta con el codo y aun parándose sobre el teclado.
      • 2002 Prensa La Prensa de Nicaragua, 15/04/2002 Ni (CDH )
        Para lograr la perfección, dedica seis horas diarias para estudiar en su casa, donde tiene un piano vertical, heredado por su abuelo.
      • 2012 Rejtman, M. "Eliana Goldstein" Tres cuentos (CORPES)
        No tenía ni las mañanas ni las tardes para mí, los dos momentos de transición más importantes del día: el paso del sueño a la vigilia, y el del trabajo al descanso. A la mañana saltaba de la cama con el estruendo de las teclas y me escapaba del departamento a toda velocidad; y a la tarde recorría los After Office de la ciudad que ya conocía de memoria: todos los rincones, todas las caras, todos los tragos, todos los happy hours. Intentaba no volver nunca antes de las diez; el departamento lo usaba exclusivamente para dormir. Mis vecinos me odiaban: a alguien le gustaba escribir en el vidrio del ascensor "Sexto F Drogadicto" con lápiz de labios; salía de mi casa con una franela en el bolsillo para borrar el graffiti pero cuando volvía del trabajo estaba ahí otra vez. Un domingo a la mañana vi pasar un piano vertical por la ventana del living; lo estaban bajando con poleas. La ilusión me duró menos de diez minutos, porque enseguida vi pasar otro de cola, esta vez hacia arriba. Sentí que había tocado fondo.
      • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
        piano vertical. m. piano que tiene las cuerdas dispuestas de forma vertical.
      • 2017 Anónimo "Víctor Montiel" [28-11-2017] Diario de Yucatán (Yucatán) Mx (HD)
        En esa nueva ocasión Víctor dio todo, obteniendo el primer lugar y con ello varios premios: un piano vertical, un recital en el Peón y la grabación de un disco. “Ahora estoy muy contento de estar aquí de nuevo. La oportunidad que ofrece el concurso, los premios, grabar un disco y tocar un concierto es una gran oportunidad para nosotros los jóvenes”.
    3. s. m. Con los complementos de cola o de concierto, para referirse a un piano de gran tamaño, superior a 2,50 metros.
      docs. (1815-2015) 132 ejemplos:
      • 1815 Anónimo "Tienda de don Juan de Torres" [08-02-1815] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende un piano ingles de cola y tres cuerdas por punto, de excelentes voces.
      • 2015 Zúñiga, D. Racimo Ch (CORPES)
        García conversa con el director del colegio y Torres Leiva empieza a fotografiar a los niños, que deben tener entre diez y dieciocho años, con sus instrumentos relucientes, un contrabajo, tres violonchelos, algunas flautas traversas, algunos violines, una trompeta y un bajo, un trombón, un piano de cola que lo maneja una niña muy alta y delgada, rubia, de dedos largos. Son cerca de veinte niños, mujeres sobre todo, que llevan el uniforme del colegio impecable, sus jumpers, sus camisas y calcetas blancas, sus vestones, sus corbatas, los niños peinados con gel, las niñas y sus pelos largos, tomados en una cola de caballo que les llega casi hasta la cintura.
      • 1815 Anónimo "Tienda de don Juan de Torres" [08-02-1815] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende un piano ingles de cola y tres cuerdas por punto, de excelentes voces.
      • 1819 Anónimo "Sagrados y solemnes cultos" [30-01-1819] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende un piano de cola, de seis octavas completas y excelentes voces, su autor Clementi y compañía [...].
      • 1842 Anónimo "Constructores-pianistas" [31-07-1842] La Iberia Musical (Madrid) Esp (HD)
        Lo que más choca en este instrumento, es que apesar de la enorme cantidad de sonidos que reconcentra en sí, tiene una forma regular y mucho menos voluminosa que los pianos de cola de forma ordinaria [...].
      • 1851 Anónimo "Gacetilla de la capital: El Mundo Nuevo" [04-05-1851] El Heraldo (Madrid) Esp (HD)
        Entre los objetos notables que figuraron en esta, llamaron la atención de los inteligentes algunos pianos, artículo de que hasta ahora nos surtíamos del estranjero. El señor Ferrer, fabricante de estos instrumentos, los ha presentado, no solamente escelentes, sino superiores a los de igual clase, espuestos en años anteriores por el mismo. Su piano de gran cola y siete octavas, caja cubierta de concha y frisada de nácar, es, no solamente un instrumento rico en sus adornos, sino que no titubeamos en calificarlo como el mas completo entre los que han salido hasta la hora presente de los talleres nacionales.
      • 1851 Anónimo "De venta en esta capital" [01-10-1851] Diario Constitucional de Palma (Palma de Mallorca) Esp (HD)
        En esta imprenta daràn razon de la persona que se halla encargada del mismo, por cuyo conducto podràn hacerse directamente à la fábrica los pedidos que se quieran de las diferentes clases de pianos derechos, cuerdas verticales oblícuas y medio oblícuas, pianos de cola y grandes pianos de concierto [...].
      • 1861 Anónimo "Se vende casa" (Anuncio) [09-10-1861] Diario Oficial de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        A la mitad de su precio, se vende un piano de concierto de Erard, de palo santo, gran cola, siete octavas, de la á la.
      • 1878 Anónimo (X.) "Pianos de Montano" [02-06-1878] El Correo de la Moda (Madrid) Esp (HD)
        [...] cada nota se oye distintamente de las demás, y es tal la sonoridad, buena pulsacion y repeticion, que hace que se distinga y sea un verdadero y sobresaliente piano de concierto.
      • 1884 Anónimo "Disposiciones recibidas del señor Gobernador" [31-01-1884] La Dinastía (Barcelona) Esp (HD)
        Según leímos en la Correspondencia de España de 28 del corriente, el célebre fabricante de pianos Ronisch, de Dresde, que tan gran renombre ha alcanzado en breve tiempo en España, ha hecho al Conservatorio Nacional de Música el donativo de un magnifico piano de gran cola de concierto que muy pronto será admirado en el salón de dicho Conservatorio.
      • 1891 Clarín (Leopoldo Alas) Hijo [1990] (CDH )
        Empezaron a aprender español en el dialecto del país, oscuro y corrompido; todo su espiritualismo se iba embotando, y por más que procuraban mantener el fuego sagrado de la idealidad a fuerza de sonatas clásicas, tocadas por Marta en un piano de cola, y a fuerza de libros y periódicos ilustrados que su padre hacía traer de Alemania, ello era que el medio ambiente les invadía y transformaba
      • 1893 Anónimo "Director de la Escuela Nacional de Música" [10-11-1893] Boletín Musical (Madrid) Esp (HD)
        Con destino á S. M. la reina se ha instalado en Palacio un notabilisimo piano de concierto, gran cola procedente de la célebre fábrica Steinway, de New York [...].
      • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] (CDH )
        En un ángulo, un piano de cola enseñaba su dentadura amarilla y negra.
      • 1904 Cordovez Moure, J. M. Reminiscencias V [2004] Co (CDH )
        Si en la actualidad se admiran los extranjeros al considerar cómo y por dónde han traído a Bogotá los pianos de cola, las máquinas de vapor y otros objetos de gran bulto y peso, ¿qué dirían si hubieran visto los coches, o, mejor dicho, los monumentales armatostes traídos de España en tiempos de la colonia?
      • 1905 Anónimo "Pianos Ortiz-Cussó" [07-01-1905] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
        Reune dicho piano, por lo que hemos podido juzgar, todas las condiciones exigibles á un piano de concierto.
      • 1908 Anónimo "Pianos efímeros" [01-01-1908] Alrededor del Mundo (Madrid) Esp (HD)
        Un buen piano de concierto es, como una rosa, flor de un día. Los buenos pianistas nunca tocan en público en un mismo piano más de 15 veces.
      • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )
        Algunos bibelots y un piano de cola;
      • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )
        Todos estaban allí cuando Federico Robles entró en la casa de la Colonia Narvarte, adornada con cuadros taurinos de Ruano Llopis, un mantón de Manila sobre el piano de concierto.
      • 1976 Puig, M. Beso [2002] 68 Ar (CDH )
        Entonces cuando el tipo se va, ella se sienta al piano de cola blanco que hay en un salón de esos que ya te conté, y se la ve detrás de una cortina de encaje blanco.
      • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
        Las sillas propias y las prestadas por los vecinos estaban puestas contra las paredes desde la sala hasta los dormitorios, y los espacios vacíos parecían inmensos y las voces tenían una resonancia espectral, porque los muebles grandes habían sido apartados, salvo el piano de concierto que yacía en su rincón bajo una sábana blanca.
      • 1991 Santos, Á. "Lo que cuesta un piano" [12-06-1991] ABC (Madrid) Esp (HD)
        Por doscientas mil pesetas puede usted comprarse un piano. Será vertical, sencillo, no muy espectacular. Claro que si quiere un piano de cola de concierto, de casi tres metros de largo —«gran cola», en el argot pianístico— debe estar dispuesto a desembolsar entre ocho y doce millones de pesetas.
      • 1996 Prensa Granma Internacional, 09/1996 [1996] Cu (CDH )
        Dada sus características especiales, digamos un piano de concierto puede tener un precio de varias decenas de miles de dólares, el instituto recibe un apoyo grande del Fondo para el Desarrolo de la Educación y la Cultura [...].
      • 2003 Tomeo, J. Mirada muñeca Esp (CDH )
        Godofredo K y una fulana que hace pasar por secretaria están un poco más allá, junto al piano de cola.
      • 2005 Gálvez Suárez, A. Tercer perfil Gu (CORPES)
        Violento, puse la casa patas arriba, y entre el revoltijo de sillones, lámparas, cofres, sartenes y trapos, encontré debajo de uno de los cojines del sofá, un piano de concierto Steinway [...].
      • 2008 Martín, L. "Bugge Wesswltoft" [05-04-2008] ABC (Madrid) Esp (HD)
        Hace tres años me compré un piano de gran cola y decidí emprender esta aventura con piano acústico.
      • 2015 Castaño, A. "Elton John" [21-07-2015] ABC (Madrid) Esp (HD)
        En el arranque con "The Bitch is back" ya empezó a subirse a su piano de cola y hacer todo tipo de ademanes y saludos.
      • 2015 Zúñiga, D. Racimo Ch (CORPES)
        García conversa con el director del colegio y Torres Leiva empieza a fotografiar a los niños, que deben tener entre diez y dieciocho años, con sus instrumentos relucientes, un contrabajo, tres violonchelos, algunas flautas traversas, algunos violines, una trompeta y un bajo, un trombón, un piano de cola que lo maneja una niña muy alta y delgada, rubia, de dedos largos. Son cerca de veinte niños, mujeres sobre todo, que llevan el uniforme del colegio impecable, sus jumpers, sus camisas y calcetas blancas, sus vestones, sus corbatas, los niños peinados con gel, las niñas y sus pelos largos, tomados en una cola de caballo que les llega casi hasta la cintura.
      • 1815 Anónimo "Tienda de don Juan de Torres" [08-02-1815] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende un piano ingles de cola y tres cuerdas por punto, de excelentes voces.
      • 1819 Anónimo "Sagrados y solemnes cultos" [30-01-1819] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende un piano de cola, de seis octavas completas y excelentes voces, su autor Clementi y compañía [...].
      • 1823 Anónimo "Ocupaciones santas de cuaresma" [06-03-1823] Nuevo Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        Se vende [...] un magnifico piano de cola, moderno, de 6 octavas con igual numero de registros de hermosas voces [...].
      • 1825 Anónimo "Se vende con bastante equidad" [23-07-1825] Diario de Avisos (Madrid) Esp (HD)
        Se vende con bastante equidad un excelente piano de cola construido en Alemania [...].
      • 1833 Anónimo "Ha llegado á noticia de M. R. M." [23-01-1833] Gazeta del Gobierno de México (Ciudad de México) Mx (HD)
        En la calle del Puente de Jesus Maria núm. 8, se vende con comodidad un piano de cola de seis octavas y bien acondicionado.
      • 1841 Anónimo "Serrallo del bajá de Vidín" [01-01-1841] n.º 5, p. 126 El Museo de Familias (Barcelona) Esp (HD)
        Pero lo que acabó de contradecir á Tomás Moore y á Lalla Rook, fué un magnífico piano de cola, de la fábrica de Pleyel [...].  
      • 1842 Anónimo "Constructores-pianistas" [31-07-1842] La Iberia Musical (Madrid) Esp (HD)
        Lo que más choca en este instrumento, es que apesar de la enorme cantidad de sonidos que reconcentra en sí, tiene una forma regular y mucho menos voluminosa que los pianos de cola de forma ordinaria [...].
      • 1844 Anónimo "Periódicos franceses del 24" [01-09-1844] El Clamor Público (Madrid) Esp (HD)
        Se asegura que el rey de los franceses ha comprado en estos últimos dias el magnífico piano de cola que había sido presentado en la exposicion por MM. Driegelstein y Ch. Piantade [...].
      • 1851 Anónimo "Gacetilla de la capital: El Mundo Nuevo" [04-05-1851] El Heraldo (Madrid) Esp (HD)
        Entre los objetos notables que figuraron en esta, llamaron la atención de los inteligentes algunos pianos, artículo de que hasta ahora nos surtíamos del estranjero. El señor Ferrer, fabricante de estos instrumentos, los ha presentado, no solamente escelentes, sino superiores a los de igual clase, espuestos en años anteriores por el mismo. Su piano de gran cola y siete octavas, caja cubierta de concha y frisada de nácar, es, no solamente un instrumento rico en sus adornos, sino que no titubeamos en calificarlo como el mas completo entre los que han salido hasta la hora presente de los talleres nacionales.
      • 1851 Anónimo "De venta en esta capital" [01-10-1851] Diario Constitucional de Palma (Palma de Mallorca) Esp (HD)
        En esta imprenta daràn razon de la persona que se halla encargada del mismo, por cuyo conducto podràn hacerse directamente à la fábrica los pedidos que se quieran de las diferentes clases de pianos derechos, cuerdas verticales oblícuas y medio oblícuas, pianos de cola y grandes pianos de concierto [...].
      • 1855 [Gaspar y Roig] DiccEnciclLengEsp, II (NTLLE)
        PIANO DE COLA: aquel que tiene las cuerdas estendidas horizontalmente y en el sentido de su lonjitud y encerradas en una caja que forma una especie de cola.
      • 1857 Alarcón, P. A. Redacción El Belén [2002] Últimos escritos (CDH )
        Morada aquella casa de un aristócrata de abolengo, al par que docto y exquisito poeta, casado con muy discreta y elegante dama [...], el citado salón se distingue por su artístico ornato, tan severo como lujoso. Iluminábanlo en tal fiesta mil bujías; sonaba alguna vez magnífico piano de cola; chisporroteaba alegre fuego en la chimenea; circulaba impaciente y animadísimo el concurso [...].
      • 1861 Anónimo "Se vende casa" (Anuncio) [09-10-1861] Diario Oficial de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        A la mitad de su precio, se vende un piano de concierto de Erard, de palo santo, gran cola, siete octavas, de la á la.
      • 1861 Alarcón, P. A. De Madrid a Nápoles [1861] (CDH )
        Luego entramos en un jardín que lindaba con una recia muralla, que no era sino la muralla de París. Allí había ya algunos faroles de gas. - Repara que este jardín -me dijo Ronconi- tiene la figura de un piano de cola.
      • 1866 Caicedo Rojas, J. Joaquín Marín [2003] Museo cuadros costumbres (CDH )
        En aquel departamento, compuesto de una sala, un gabinete y un jardín, que apenas comenzaba a plantar con sus manos, había colocado ya su magnífico piano de cola, y veíanse amontonados aquí y allí en un gracioso desorden [...] las óperas de Bellini, Donizzetti, Mozart y Verdi; las sinfonías de Haydn y Beethoven [...].
      • 1878 Anónimo (X.) "Pianos de Montano" [02-06-1878] El Correo de la Moda (Madrid) Esp (HD)
        [...] cada nota se oye distintamente de las demás, y es tal la sonoridad, buena pulsacion y repeticion, que hace que se distinga y sea un verdadero y sobresaliente piano de concierto.
      • 1884 Anónimo "Disposiciones recibidas del señor Gobernador" [31-01-1884] La Dinastía (Barcelona) Esp (HD)
        Según leímos en la Correspondencia de España de 28 del corriente, el célebre fabricante de pianos Ronisch, de Dresde, que tan gran renombre ha alcanzado en breve tiempo en España, ha hecho al Conservatorio Nacional de Música el donativo de un magnifico piano de gran cola de concierto que muy pronto será admirado en el salón de dicho Conservatorio.
      • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cu (CDH )
        Entraron en uno de la calle Ancha, donde vio Valentín una mesa de rabo, que tal le pareció el piano de cola.
      • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
        El único mueble nuevo era un piano de cola de Erard.
      • 1891 Clarín (Leopoldo Alas) Hijo [1990] (CDH )
        Empezaron a aprender español en el dialecto del país, oscuro y corrompido; todo su espiritualismo se iba embotando, y por más que procuraban mantener el fuego sagrado de la idealidad a fuerza de sonatas clásicas, tocadas por Marta en un piano de cola, y a fuerza de libros y periódicos ilustrados que su padre hacía traer de Alemania, ello era que el medio ambiente les invadía y transformaba
      • 1893 Anónimo "Director de la Escuela Nacional de Música" [10-11-1893] Boletín Musical (Madrid) Esp (HD)
        Con destino á S. M. la reina se ha instalado en Palacio un notabilisimo piano de concierto, gran cola procedente de la célebre fábrica Steinway, de New York [...].
      • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] (CDH )
        El mobiliario era de estilo de Luis XVI. Junto a un piano de cola, que casi nunca se erguía, como un avestruz en una pata, una gran lámpara japonesa con su pantalla pajiza.
      • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] (CDH )
        En un ángulo, un piano de cola enseñaba su dentadura amarilla y negra.
      • 1904 Cordovez Moure, J. M. Reminiscencias V [2004] Co (CDH )
        Si en la actualidad se admiran los extranjeros al considerar cómo y por dónde han traído a Bogotá los pianos de cola, las máquinas de vapor y otros objetos de gran bulto y peso, ¿qué dirían si hubieran visto los coches, o, mejor dicho, los monumentales armatostes traídos de España en tiempos de la colonia?
      • 1905 Anónimo "Pianos Ortiz-Cussó" [07-01-1905] Caras y Caretas (Buenos Aires) Ar (HD)
        Reune dicho piano, por lo que hemos podido juzgar, todas las condiciones exigibles á un piano de concierto.
      • 1908 Anónimo "Pianos efímeros" [01-01-1908] Alrededor del Mundo (Madrid) Esp (HD)
        Un buen piano de concierto es, como una rosa, flor de un día. Los buenos pianistas nunca tocan en público en un mismo piano más de 15 veces.
      • 1908 Blasco Ibáñez, V. Sangre [2003] (CDH )
        La señora, fatigada, sin duda, del silencio en el que se perdían sus palabras, fue a sentarse ante un piano de cola, y las teclas, heridas con viril empuje, lanzaron el ritmo alegre de unas malagueñas. - ¡Olé!... Eso está güeno; pero mu güeno -dijo el torero repeliendo su torpeza.
      • 1908 Orrego Luco, L. Casa grande [2013] Ch (BD)
        Junto al largo piano de cola, una palmera extendía sus finas y largas ramas.
      • 1909 Lugones, L. Lunario sentimental [1988] (CDH )
        Por ello, al influjo de tan triste fortuna, / Un llanto sublime sus mejillas tala. / Y su lánguido suspiro se aduna / Al simétrico rizo que resbala / Sobre el lago temblando suavemente de luna, / Como un piano de cola por una leve escala.
      • 1911 Segovia, L. DiccArgentinismos Ar (BD)
        PIANO DE CONCIERTO (ó de pierna de calzón). Piano de cola (argentinismo), aquel que tiene las cuerdas extendidas horizontalmente y la caja semeja á una especie de cola.
      • 1911 Segovia, L. DiccArgentinismos Ar (BD)
        PIANO DE COLA (del francés piano à queue). Aquel en que las cuerdas se extienden horizontalmente en toda su extensión, en una caja que forma una especie de cola. Se llama también de pierna de calzón y de concierto.
      • 1916 Blasco Ibáñez, V. Jinetes Apocalipsis [2003] (CDH )
        A los pocos minutos sonó en el piso bajo un magnífico piano de cola, que el comisario no había podido llevarse por la oposición del general. La voz de éste se elevó sobre el sonido de las cuerdas.
      • 1925 Asturias, M. Á. Sábados P. Swan Periodismo creación literaria (CDH )
        El sitio revive los primeros capítulos de las novelas galantes, pinturas, lámparas veladas, asientos bajos, un piano de cola, sobre el piano una flor y detrás una ventana.
      • 1927 Chamorro, P. J. Dos filos [1927] Ni (CDH )
        Adornaban la sala de la casa, un juego lucidísimo de sillas de mimbre, mullidas alfombras, ricos arambeles, hermosísimos cuadros, bustos espléndidos de mármol blanco, un piano de cola Chapell y sobre éste, en mármol del más puro de Carrara, una copia del "Psique y el Amor" de Canóva
      • 1928 Asturias, M. Á. Bananas Periodismo creación literaria (CDH )
        El pianista multiplica sus dedos por el piano de cola. El piano es la única señora que en este tiempo va con cola a los bailes.
      • 1929 Alberti, R. Sobre ángeles [1988] (CDH )
        La flor del vino, muerta en los toneles, / sin haber visto nunca la mar, la nieve. / La flor del vino, sin probar el té, / sin haber visto nunca un piano de cola.
      • 1936 Hnqz Ureña, P. Cultura Sto Domingo [2003] (CDH )
        Hasta el primer piano de concierto que sonó en Cuba lo llevó una familia dominicana, la del Dr. Bartolomé de Segura, en cuya casa dio el maestro alemán Carl Rischer las primeras lecciones en aquel instrumento.
      • 1939 Castella Zavala, C. Cruz flores [1939] (CDH )
        El gran piano de cola, colocado bajo un dosel de gigantescas plantas de salón, abierto, parecía esperar las manos brujas que le hiciesen despertar. [...] Se sentó la joven ante el piano y tras un preludio de aire campestre y juguetón, con dulcísima voz cantó: - Dicen que ha nacido un niño blanco, rubio y sonrosado.
      • 1939 Romley Sofás Horizonte, 10/1939 (CDH )
        Si en la colocación es éste un mueble que consiente disposiciones infinitas -tantas como no consiente otro cualquiera-, a no ser el piano de cola, que es un mueble que puede ocupar, libremente y graciosamente por cierto, todas las posiciones imaginables dentro del rectángulo de un interior, además, consiente una elasticidad enorme de adaptación al ambiente con ligeras variantes de su forma, de su tapizado, de su color o del dibujo de la tela con la que se forre.
      • 1940 Jardiel Poncela, E. Eloísa [1997] 86 Esp (CDH )
        En la pared, cerca del lecho, una campana de estación. Enfrente, en el lateral izquierdo, resulta un tiro al blanco que han fijado en la pared. En el mismo lateral y en el ángulo del tercer término se alza un piano de cola y cuatro atriles musicales. /
      • 1941 Jardiel Poncela, E. Ladrones Esp (FG)
        Un gran diván en el salón del foro centro, y al lado, una mesita enana con un cacharro con flores y un piano de cola.
      • 1942 García Velloso, E. Memorias hombre teatro [1994] (CDH )
        En el amplio salón, adornado de muebles antiguos, el piano de cola lucía la "particella" de "Chin-Yonk".
      • 1945 Cela, C. J. Nubes [1945] (CDH )
        Mi tío Abelardo tiene también un piano de cola que hace unos ruiditos agradables cuando lo acarician, como si fuera un gato [...].
      • 1945 Sarabia, R. Pedagogía familiar [1945] (CDH )
        Por eso los jóvenes que se tienen por más finos y las doncellas que gastan sombrero han hecho una mueca de horror, y abandonaron la plaza y el portalón, y subieron al salón, y, a la luz de infinidad de bombillas eléctricas y al son de pianos de cola, tocados por manos de artistas, ellos también rinden adoración a la danzante Terpsícore.
      • 1947 Guillén, N. Son entero [1984] (CDH )
        Tengo una hermanita que toca el piano, pero como en casa no hay piano, siempre va a casa de una amiga suya, que tiene un piano de cola...
      • 1948 García Gmz, E. Silla Moro [1978] (CDH )
        Para hacer tiempo, después de vestirnos, nos reuníamos en el salón. Poníamos el gramófono sobre el piano de cola y echábamos a rodar un disco de Wagner.
      • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
        De un lado y otro de la mesa de piano de cola que yo he inventado se escriben artículos y novelas, abandonado ya el tormento de la traducción que agarrotaba sus días.
      • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
        [...] o bien las cancioncitas de moda, que usted escuchaba cien veces y que sus hembras repetían otras tantas con un solo dedo en el piano de cola.
      • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Ar (CDH )
        Algunas veces imaginé su soledad como la de un gangster de cinematógrafo que, no bien ha enviado sus hombres al crimen, se queda solo en su estudio monumental, aspira el olor de una gardenia y ejecuta luego tiernamente una sonata de Beethoven en su larguísimo piano de cola.
      • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] (CDH )
        Yo me subo a la tarima del piano, porque me divierte ver los martillitos golpear las cuerdas. Es un piano de cola muy grande, con la tapa levantada y las tripas al aire.
      • 1951 Chueca Goitia, F. Semblante Madrid [1951] (CDH )
        Los pianos de cola se transportan en unos cajones que no desmerecen por su tamaño ni fortaleza de los que llevan los toros de lidia.
      • 1951 Chueca Goitia, F. Semblante Madrid [1951] (CDH )
        En el entresuelo está la casa de pianos Hazen. Esta casa gigante parece que se hizo especialmente para tener pianos de cola, que son el verdadero megaterio del mobiliario doméstico, condenado al fracaso porque ya no se hacen casas así.
      • 1953 Casas, B. Antoñita [1953] (CDH )
        Una doncella con almidonada cofia manipuló diligente, conduciéndome a un bonito salón en el que presidía como soberano un soberbio piano de cola.
      • 1953 Márquez Campos, A. Dalia [1987] (CDH )
        Atravesamos el vestíbulo y pasamos a un amplio salón que tenía al fondo una especie de foro de unos cuarenta centímetros de altura y barras para ejercicios en los otros muros. Del lado izquierdo había un piano de concierto.
      • 1956 Schz Mazas, R. Vida Pedrito Andía [1995] (CDH )
        Nos habíamos puesto a ver las miniaturas sobre el piano de cola que hay allí, porque el balcón nos daba muy buena luz en ese sitio y mirábamos con el cristal de aumento.
      • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )
        Algunos bibelots y un piano de cola;
      • 1958 Fuentes, C. Región [1968] Mx (CDH )
        Todos estaban allí cuando Federico Robles entró en la casa de la Colonia Narvarte, adornada con cuadros taurinos de Ruano Llopis, un mantón de Manila sobre el piano de concierto.
      • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] (CDH )
        Entran al salón, que pocas veces se abre, pieza principal a la izquierda del amplio y oscuro recibidor. Piano de cola, butacas, sofá, cuadros famosos de la primera época del dueño de la casa; muchachas vaporosas en campos de lirios morados
      • 1964 Guido, B. Incendio y vísperas [1998] (CDH )
        Trata de encontrar la luz de la sala; se equivoca y enciende la araña principal que ilumina por sobre todas las cosas el piano de cola, cubierto por un mantón de Manila.
      • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
        Ya los cabellos al viento en la proa del barco, en la escalera del avión, en la terraza frente al océano y la luna, ya las áureas frentes y los ojos azules de nuestros hijos engendrados en yates y transatlánticos y veloces expresos nocturnos o sobre pianos de cola entre candelabros o al borde de piscinas privadas o con el desayuno servido en la cama sobre pieles de tigre [...].
      • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Ar (CDH )
        Un, dos, tres, se sacudía frente a un piano de cola el maestro Locatti y el sable de Rispoli punteaba enérgicamente el piso en tablonado.
      • a1973 Pablo Neruda Confieso [1993] Ch (CDH )
        En algún barco llegó un piano de cola;
      • 1976 Puig, M. Beso [2002] 68 Ar (CDH )
        Entonces cuando el tipo se va, ella se sienta al piano de cola blanco que hay en un salón de esos que ya te conté, y se la ve detrás de una cortina de encaje blanco.
      • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
        En lugar de mirar al fuego los sillones están virados, dan el frente al piano de cola en madera, ¿de pino?, ¿de caoba?, ¡de sándalo!
      • 1977 Giménez-Arnau, J. Islas Transparentes [1977] Esp (CDH )
        El pianista era anglosajón y su deseo de ver mundo le había embarrancado en aquella costa con su inseparable piano de cola tallado en marfil y un centenar de partituras.
      • 1977 Ocampo, V. Testimonios 1975-1977 [1977] Ar (CDH )
        Por lo contrario, cuando el tren va de Mar del Plata a Buenos Aires dejan libertad al pasajero para llevar consigo no diré un piano de cola, pero sí cualquier valija de proporciones respetables.
      • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] Esp (CDH )
        -Apasionante. ¿Es cierto que la tía te folló detrás de un piano de cola? -Modera tu lenguaje. Era un piano vulgar y corriente.
      • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] Esp (CDH )
        Estaba casi a oscuras y me paré en el umbral. Ardían sobre el piano dos candelabros de plata y vi en el suelo el chal de tu madre, junto al taburete. Ella llevaba el pelo recogido en una coleta y se inclinaba sobre el teclado... [...] -Continúa con tu excitante melodrama de candelabros, chal y piano de cola. Me encanta, tío.
      • 1979 Romero Esteo, M. Vodevil rosa [1979] Esp (CDH )
        Vestida de un larguísimo peinador de seda con encajes, AMALIA está sentada en el taburete del piano. Y con sus largos dedos pálidos sobre el teclado del piano de cola interpreta una romántica sonatina de Liszt.
      • 1979 Romero Esteo, M. Vodevil rosa [1979] Esp (CDH )
        Un dormitorio de alto lujo. Empapelado elegantísimo y discreto en las paredes. [...] En la izquierda, en primer término, un piano de cola.
      • 1981 Aranda, F. Surrealismo esp [1981] Esp (CDH )
        Dalí, por su parte, pintó: Nacimiento de los deseos líquidos, El enigma de Guillermo Tell, Cráneo atmosférico sodomizando a un piano de cola y Los placeres iluminados.
      • 1981 Benezon, R. O. Musicoterapia [1995] Ar (CDH )
        Cuando se utilice el piano, hay que tener en cuenta que el uso del pedal dificulta la percepción sonora del niño, pero por otro lado, no debemos olvidar que el piano no es solamente un teclado y una gran caja de resonancia, sino que también se pueden utilizar las cuerdas y la caja para que sean percutidas, glisadas, etc., por el disminuido auditivo, pues le permite, en el piano de cola, al mismo tiempo que su cuerpo y manos están pegados a la caja del piano, percutir una o varias cuerdas, glisar un plectro sobre las cuerdas, percutir con los nudillos o con los dedos en la caja armónica.
      • 1984 Prensa Revista Hoy, 25/04-01/05/1984 [1984] Ch (CDH )
        Un vetusto sillón tapizado de flores, un reloj grandote detenido en el muro, una pintura de Violeta de El casamiento de negros y un piano de cola cubierto de colorinches trapitos pegados, sirvieron de marco.
      • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
        Florentino Ariza se había entretenido viendo el descargue del buque a lomo de negro, había visto bajar los guacales de loza china, los pianos de cola para las solteras de Envigado, y sólo advirtió demasiado tarde que entre los pasajeros que se quedaban estaba el grupo de Rosalba.
      • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
        Las sillas propias y las prestadas por los vecinos estaban puestas contra las paredes desde la sala hasta los dormitorios, y los espacios vacíos parecían inmensos y las voces tenían una resonancia espectral, porque los muebles grandes habían sido apartados, salvo el piano de concierto que yacía en su rincón bajo una sábana blanca.
      • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 160 Esp (CDH )
        Frente al ventanal, refulgía la negra superficie de un piano de cola.
      • 1985 Schz Espeso, G. Alas mariposas [1985] Esp (CDH )
        Incluso el saloncito de baile [...] estaba amueblado con las sillas, consolas [...] y el descomunal piano de cola, de tapas siempre levantadas y partitura abierta en el atril, aguardando, desde hacía muchos años, la hora de sonar.
      • 1985 Tomeo, J. Amado monstruo [1995] Esp (CDH )
        Añadió después, para quitar un poco de hierro a sus palabras, que el hecho de trabajar, considerado en sí mismo, no era malo, [...] pero que en mi caso era una tontería, y que si realmente quería hacer algo, podía tomar clases de piano, porque estaba dispuesta a comprarme un piano de cola, costase lo que costase, y a pagarme el mejor profesor de la ciudad.
      • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 261 Cu (CDH )

        Los sonidos que empezaron a salir del piano de cola (un «Steinway» negro ébano [...].

      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] Esp (CDH )
        Acabada la cena pasaron todos de nuevo al salón. Allí había un piano de cola.
      • 1986 Prensa ABC, 14/10/1986 [1986] Esp (CDH )
        Hoy por hoy, difícilmente podrían los pequeños androides servir de "lazarillos". [...] Disponen de fotodiodos para diferenciar el día de la noche, pero les es imposible encontrar diferencias "apreciables" entre un piano de cola y un árbol.
      • 1987 Allende, I. Eva Luna [1987] Ch (CDH )
        Una multitud de hombres, mujeres y niños, cubiertos con el polvo de la victoria, entró en la mansión del dictador y se lanzó a la piscina, dejando el agua como sopa, al son del jazz tocado por un negro en el piano de cola blanco que decoraba la terraza.
      • 1987 Azúa, F. Hombre humillado [1991] Esp (CDH )
        Un sombrerazo por aquí, un "como está usted" por allá, un paisaje de la escuela olotina, un piano de cola, y, sin previo aviso, el ataque de cólera ciega, el energúmeno, trabuco en mano, la tripa anegada de priorato, se come vivos a sus hijos.
      • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Ch (CDH )
        Pudo distinguir un piano de cola, un arpa, unos atriles vacíos.
      • 1987 Prensa El País, 02/04/1987 [1987] Esp (CDH )
        En la lista de bienes embargados figuraban, además de 34 cuadros, tres esculturas, 11 litografías, un piano de cola, un órgano eléctrico, numerosos electrodomésticos lámparas, y numerosos utensilios de hostelería
      • 1987 Shand, W. Antón Delmonte [1989] Ar (CDH )
        Ningún otro concertista exige tocar en su propio piano cuando hay pianos de cola disponibles de los fabricantes más prestigiosos del mundo.
      • 1987 Shand, W. Antón Delmonte [1989] Ar (CDH )
        El dormitorio de Antón es enorme, con paredes negras. En un rincón se ve un piano de cola sobre una alfombra, y un banquito bajo
      • 1987 Shand, W. Antón Delmonte [1989] Ar (CDH )
        El piano de cola está colocado sobre una alfombra.
      • 1988 Ocampo, S. Cornelia [1988] Ar (CDH )
        El odio subió en mí con su efervescencia, hasta el día en que Herminia (tal vez por ser mayor que yo) se unió a una gente en un rincón de la casa donde había un piano negro, de cola.
      • 1989 Carreras, J. Autobiografía [1989] Esp (CDH )
        La "efervescencia" de las filas de butacas subía de algún modo al escenario. A ello hay que sumar el que, detrás del piano de cola, también había gente sentada; así es que me encontraba rodeado por el público, que no quería soltarme.
      • 1989 Carreras, J. Autobiografía [1989] Esp (CDH )
        La parte posterior del Arco de Triunfo se había acordonado con vallas. Bajo el gigantesco arco [...] se había instalado a todo lo ancho un escenario muy grande de más de dos metros de alto [...]. El piano de cola se perdía en esa inmensidad.
      • 1989 Arechaga, C. et alii Mueble sXX [1989] Esp (CDH )
        Piano de cola (h. 1931) de metal cromado, plexiglás y cuero realizado por Andreas Christensen sobre diseño de Paul Hennigsen. Colección particular.
      • 1991 Santos, Á. "Lo que cuesta un piano" [12-06-1991] ABC (Madrid) Esp (HD)
        Por doscientas mil pesetas puede usted comprarse un piano. Será vertical, sencillo, no muy espectacular. Claro que si quiere un piano de cola de concierto, de casi tres metros de largo —«gran cola», en el argot pianístico— debe estar dispuesto a desembolsar entre ocho y doce millones de pesetas.
      • 1993 Boada Castro, R. et alii Arquitectura Quito [1993] Ec (CDH )
        Para tener una idea de las dificultades que representaba en esa época la importación desde Europa, basta recordar que a finales del siglo pasado, los primeros automóviles llegaron a Quito desarmados y a lomo de mula; del mismo modo se transportó un piano de cola hasta Cuenca
      • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] Esp (CDH )
        [...] la rosa amarilla de largo talle [...] se inclina en una esbelta copa de cristal como si quisiera mirarse en la pulida superficie del piano de cola, dejando caer su último aroma y su misterio.
      • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] Esp (CDH )
        En este ir y venir cruza cuatro veces el amplio salón y, cada vez que lo hace, se para unos segundos mirando todo a su alrededor: los mullidos divanes y los cojines de seda, el piano de cola, la gran vitrina con abanicos y figuras de jade y de cristal, las plantas de lustrosas hojas verdes y los altos cortinajes
      • 1994 Prensa La Vanguardia, 02/02/1994 [1994] Esp (CDH )
        Pocos pasos más y nos encontramos ante el plato fuerte de la exposición, ese ramalazo espectacular, grandioso que tanto le gusta al artista. "El anillo de los Nibelungos", un piano de cola colgado del techo, del que pende igualmente un aro algo deformado -el anillo- hecho con piezas de granito, ocho toneladas.
      • 1994 Prensa El Mundo, 27/11/1994 [1995] Esp (CDH )
        Aquel día, junto a un piano de cola [...], me confirmó el rumor, pudiendo yo anticipar la noticia.
      • 1994 Prensa El Mundo, 12/07/1994 [1995] Esp (CDH )
        Por otra parte, la presencia de un piano de cola juega con el contraste entre la idea de la música y la sensación de insonorización provocada por las paredes de lienzo.
      • 1994 Prensa La Vanguardia, 02/02/1994 [1994] Esp (CDH )
        Como el Liceu, el piano que ha colgado Benito es del siglo pasado y está en perfecto estado, perfectamente afinado. "Es un piano de concierto. La gracia está en esto, que sea una cosa viva [...]".
      • 1995 Contreras, G. Nadador [1995] 264 Ch (CDH )
        Bajando las escalinatas lo llevaron hasta la limusina, una especie de piano de cola que dejaría a Ester para siempre en el mausoleo familiar.
      • 1995 Martínez, T. E. StaEvita [1995] Ar (CDH )
        En la capilla ardiente había un piano de cola y, junto al taburete, dos perros de caza embalsamados.
      • 1996 Prensa El País, 22/07/1996 [1996] Esp (CDH )
        A pesar de esa merma (Ricardo Belda tuvo que utilizar un teclado eléctrico en unos temas que se merecían un piano de cola), Tebar salió a por todas y se metió en el bolsillo un público que, con toda seguridad, estaba allí atraído sólo por el nombre de Phil Collins.
      • 1996 Prensa ABC Cultural, 15/11/1996 [1996] Esp (CDH )
        Falla deviene poco a poco en gran pianista, en un proceso que le llevará a la composición del "Allegro de concierto" y de las "Cuatro piezas españolas" y también a ganar el primer premio -un piano de cola- de la casa Ortiz y Cusso.
      • 1996 Prensa Granma Internacional, 09/1996 [1996] Cu (CDH )
        Dada sus características especiales, digamos un piano de concierto puede tener un precio de varias decenas de miles de dólares, el instituto recibe un apoyo grande del Fondo para el Desarrolo de la Educación y la Cultura [...].
      • 1996 Évora, J. A. Gutiérrez Alea [1996] Cu (CDH )
        El objeto transportado resulta ser un piano de cola que Don Bernardo Holguín, influyente y poderoso hombre de negocios, traficante de armas y amigo personal del presidente, quiere regalar a su hija Elisa en su décimo cumpleaños.
      • 1997 Prensa Granma Internacional, 11/1997 [1997] Cu (CDH )
        La noche de su debut, recuerda el periodista Jos Alvarado: "Lara estrenó, en una sola sesión Mujer y Rosa. Él mismo ejecutó la primera en un piano de cola. Rosa hizo multiplicarse los aplausos. Esa noche nació Agustín Lara a la admiración y a la leyenda, no todavía a la opulencia".
      • 1997 Prensa El Tiempo, 03/02/1997 [1997] Co (CDH )
        En medio de grifos de oro, ventanales blindados, escaleras en fibra de vidrio, pianos de cola y mesas de billar, 28 niños con cáncer y de escasos recursos buscan ayuda para poder continuar con sus tratamientos.
      • 1997 Prensa Revista Hoy, 23-29/06/1997 [1997] Ch (CDH )
        César Luis Menotti, entrenador y poeta, cuando escuchó el plan táctico de Nelson Acosta después del histórico empate con Argentina, se limitó a reírse, porque le parecieron un chiste los planteamientos estratégicos y desplazamientos tácticos del DT chileno, cuando lo que hubo fue una sola cosa: una suerte del porte de un piano de cola.
      • 1999 Dios, H. Miami [1999] Ar (CDH )
        Casi 200 habitaciones entre las que se encuentra la suite Nº 814, de dos pisos, con un piano de cola que mira al mar y una cama gigantesca, donde se aloja Luciano Pavarotti y su novia Nicoletta.
      • 2001 Boadella, A. Memorias de un bufón Esp (CDH )
        De nuevo en la planta baja, el grupo entró en la sala principal, presidida por un gran piano de cola.
      • 2001 Jodorowsky, A. Danza realidad Ch (CDH )
        Como una inundación incontenible la noticia se expandió: ¡un loco, en el canal tres, estaba rompiendo un piano de cola a martillazos!
      • 2001 Jodorowsky, A. Danza realidad Ch (CDH )
        Tuve que emplear toda mi energía, que se multiplicó por la rabia que llevaba acumulada tantos años. Romper un piano de cola a combazos no es fácil.
      • 2001 Jodorowsky, A. Danza realidad Ch (CDH )
        Encontré, gracias a los anuncios de un periódico, un viejo piano de cola que vendían a un precio asequible a mi bolsillo.
      • 2001 Jodorowsky, A. Danza realidad Ch (CDH )
        ¡Decidí destruir ante las cámaras un piano de cola!
      • 2001 Rivera Cruz, M. Fiestas Esp (CDH )
        Dos días más tarde, los prometidos acudieron a una recepción en el ayuntamiento de la ciudad, donde se les entregó como regalo un piano de cola.
      • 2001 Ruiz Zafón, C. Sombra viento [2003] Esp (CDH )
        Seguro que Adrián te cae divinamente. Como un piano de cola desde un séptimo piso, pensé.
      • 2002 Bucay, J. Cuentos para pensar Ar (CDH )
        Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. [...] Algunos más optaron por el arte, y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas.
      • 2002 Glantz, M. Rastro Mx (CDH )
        [...] las señoras ricas que pasan los fines de semana en sus casas de campo cómodas y lujosas y tocan en sus pianos de cola y Juan con una copa en la mano marca el ritmo [...].
      • 2002 Glantz, M. Rastro Mx (CDH )
        Juan era muy ordenado y tenía sus partituras perfectamente archivadas en los archiveros, ahora están esparcidas por la inmensa sala, al lado de las coronas o entre las flores, sobre el piano de cola (un Bösendorfer con una partitura encima del atril) [...].
      • 2002 Glantz, M. Rastro Mx (CDH )
        Encima del piano de cola (¿un Steinway?, ¿viajará Daniel Barenboim con su piano, como los hacían también Sviatoslav Richter y Michelangelo Benedetti?), y casi del mismo tamaño que él (el piano), cuelga encima una lámpara redonda de terciopelo rojo [...].
      • 2002 Glantz, M. Rastro Mx (CDH )
        Es una capilla improvisada, llena de gente, cuadros, libros, instrumentos musicales, un largo piano de cola abierto, un Bösendorfer con una partitura sobre el atril; al lado, el clavecín con su tapa abierta, primorosamente decorado con motivos barrocos, un paisaje en tonos pastel delineado de manera muy suave, casi idílica
      • 2002 Prensa La Razón, 15/01/2002 Esp (CDH )
        El río bajaba lavado. Y en el paraguas de Lorraine Webster sentí de madrugada la lluvia como si descargase a mano sobre la tez de un piano de cola.
      • 2003 Prensa Fotogramas, 11/2003 Esp (CDH )
        Los movimientos insinuantes de Michelle Pfeiffer sobre el piano de cola ilustran a la perfección, y a modo de homenaje, la memoria fílmica del erotismo de los años 40.
      • 2003 Prensa ABC Cultural, 29/11/2003 Esp (CDH )
        El pozole. Los tamales dulces. La batida de guanábana. Las lenguas tzotziles de los altos de Chiapas. El zócalo de San Cristóbal de las Casas, con indígenas vendiendo telas multicolores y música de Keith Jarret en los altavoces de la plaza. El piano de cola de Na Bolom.
      • 2003 Tomeo, J. Mirada muñeca Esp (CDH )
        Godofredo K y una fulana que hace pasar por secretaria están un poco más allá, junto al piano de cola.
      • 2005 Gálvez Suárez, A. Tercer perfil Gu (CORPES)
        Violento, puse la casa patas arriba, y entre el revoltijo de sillones, lámparas, cofres, sartenes y trapos, encontré debajo de uno de los cojines del sofá, un piano de concierto Steinway [...].
      • 2008 Martín, L. "Bugge Wesswltoft" [05-04-2008] ABC (Madrid) Esp (HD)
        Hace tres años me compré un piano de gran cola y decidí emprender esta aventura con piano acústico.
      • 2014 Anónimo "Orquesta Bética de Cámara" [30-11-2014] ABC (Sevilla) Esp (HD)
        El Riberas de Guadaíra ha abierto sus puertas a una de las piezas más valiosas que atesora la Orquesta Bética de Cámara, un antiguo piano Steinway de gran cola que le fue entregado para su uso exclusivo por orden gubernamental en 1972.
      • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
        piano de cola. m. piano de mayor tamaño y de forma alargada, que tiene las cuerdas en posición horizontal.
      • 2015 Castaño, A. "Elton John" [21-07-2015] ABC (Madrid) Esp (HD)
        En el arranque con "The Bitch is back" ya empezó a subirse a su piano de cola y hacer todo tipo de ademanes y saludos.
      • 2015 Zúñiga, D. Racimo Ch (CORPES)
        García conversa con el director del colegio y Torres Leiva empieza a fotografiar a los niños, que deben tener entre diez y dieciocho años, con sus instrumentos relucientes, un contrabajo, tres violonchelos, algunas flautas traversas, algunos violines, una trompeta y un bajo, un trombón, un piano de cola que lo maneja una niña muy alta y delgada, rubia, de dedos largos. Son cerca de veinte niños, mujeres sobre todo, que llevan el uniforme del colegio impecable, sus jumpers, sus camisas y calcetas blancas, sus vestones, sus corbatas, los niños peinados con gel, las niñas y sus pelos largos, tomados en una cola de caballo que les llega casi hasta la cintura.
    4. s. m. Con el complemento de media cola, para referirse a un piano que mide entre 1,90 y 2,50 metros.
      docs. (1856-2016) 17 ejemplos:
      • 1856 Anónimo "TradVisitas Esposición Vniversal Paris (15.ª), A. de la Fage" [25-05-1856] Gaceta Musical de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        También ha procurado que sus pianos "transpositores" conservasen una solidez perfecta en todas sus partes. En resumen, y como resultado general, Mr. Montal lograba ya el fin que parecía proponerse, á saber: elevar las cualidades del piano vertical al nivel de las del piano de media cola.
      • 2016 Ferrer Flamarich, A. "Daniel Ligorio" [08-03-2016] Codalario: La Revista de Música Clásica (Oviedo): codalario.com Esp (HD)
        A destacar, en general, los encabalcamientos de manos, el ataque de dedos en unos trinados encadenados formidables y el ataque del antebrazo con que extraía una sonoridad potente, de gran fuerza al tiempo que matizado con un carácter ligero en un piano de media cola insuficiente. Un instrumento que no le permitió conseguir la orquestalidad idiosincrática de un intérprete que goza mostrándose proteico y convirtiendo la emoción en pasión.
      • 1856 Anónimo "TradVisitas Esposición Vniversal Paris (15.ª), A. de la Fage" [25-05-1856] Gaceta Musical de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        También ha procurado que sus pianos "transpositores" conservasen una solidez perfecta en todas sus partes. En resumen, y como resultado general, Mr. Montal lograba ya el fin que parecía proponerse, á saber: elevar las cualidades del piano vertical al nivel de las del piano de media cola.
      • 1858 Anónimo "Piano de venta" (Anuncio) [25-09-1858] Diario Oficial de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En 4.500 rs. se vende un buen piano de media cola de palo santo que por sus solidez y buenas voces á propósito para un establemiento [sic] calle de la Independenica, núm. 2. cuarto bajo izauierda.
      • 1864 Anónimo "Se hace almoneda de varios muebles" [11-09-1864] Diario de Avisos (Madrid) Esp (HD)
        Se hace almoneda de varios muebles, entre los cuales hay una siIIeria dorada, cuadros al óleo y un piano de media cola. Calle del Sordo, núm. 23, el portero tiene el encargo.
      • 1873 Anónimo "Avisos generales [...] Pianos" [08-07-1873] La Correspondencia de España (Madrid) (HD)
        En el gran almacen de pianos estranjeros, Jacometrezo, 46, hay un magnífico piano de media cola corta, palo-santo, de Marsella, que por sus grandes voces y escelentes cualidades puede servir para café o salon de conciertos.
      • 1889 Gil, C. "Pues señor..." [27-04-1889] Madrid Cómico (Madrid) Esp (HD)
        Persona muy decente, / se llama Lola, / y tiene su pianito / de media cola.
      • 1902 Taboada, L. "Crónica alegre" [12-02-1902] Nuevo Mundo (Madrid) Esp (HD)
        La de Gómez Cachucha llama "salones" á un gabinete con alcoba y á una sala contigua, esterado todo ello de cordelillo, donde hay un sofá, seis sillas de reps verde, una cómoda con tapete de hule y un armatoste desvencijado que suena á chocolatera y al que da el pomposo nombre de piano de media cola.
      • 1916 León-Boyd (Enrique Casal y Torrejimeno) "Crónicas mundanas" [22-06-1916] La Moda Elegante (Cádiz) Esp (HD)
        Más tarde ha sido en casa de los señores de Calleja, donde Carmencita Pérez -nada de nombres enrevesados y extranjeros,- esa artista magistral y maravillosa, maestra de muchos en plena juventud, pulsó las teclas de aquel piano de media cola, haciendo llegar á nosotros los acordes de las Noches vienesas, de Listz [...].
      • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 88 Gu (CDH )
        Otros, perdidos en la sala, derribaban las sillas, las mesas, las esquineras con retratos, barajas trágicas en la tiniebla, o manoteaban un piano de media cola que había quedado abierto y que se dolía como bestia maltratada cada vez que lo golpeaban.
      • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] 187 Gu (CDH )
        Sobre el piano de media cola iba el bávaro a dejar el arco del violín, cuando su esposa se le acercó llena de miedo;
      • 1995 Cebrián Herreros, M. Información radiofónica [1995] Esp (CDH )
        Puede lograrse [la evocación artificial de la reververación y el eco] mediante la cámara de eco -electrónica o acústica- controlada desde la consola. [...] Existen otras posibilidades de realización como la efectuada mediante un piano de cola o de media cola, tan magníficamente descrita por Kaplun.
      • 2012 Oyola, L. Noche venga Ar (CORPES)
        En el andén, Manzotti tocaba el teclado de un piano de media cola color ébano absoluto mientras la Chancha esperaba su turno para entrar a improvisar con la trompeta. Moisés llevaba el ritmo con el pie derecho, balanceándose adelante y atrás, con el caño impaciente entre sus manos.
      • 2016 Ferrer Flamarich, A. "Daniel Ligorio" [08-03-2016] Codalario: La Revista de Música Clásica (Oviedo): codalario.com Esp (HD)
        A destacar, en general, los encabalcamientos de manos, el ataque de dedos en unos trinados encadenados formidables y el ataque del antebrazo con que extraía una sonoridad potente, de gran fuerza al tiempo que matizado con un carácter ligero en un piano de media cola insuficiente. Un instrumento que no le permitió conseguir la orquestalidad idiosincrática de un intérprete que goza mostrándose proteico y convirtiendo la emoción en pasión.
      • 1856 Anónimo "TradVisitas Esposición Vniversal Paris (15.ª), A. de la Fage" [25-05-1856] Gaceta Musical de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        También ha procurado que sus pianos "transpositores" conservasen una solidez perfecta en todas sus partes. En resumen, y como resultado general, Mr. Montal lograba ya el fin que parecía proponerse, á saber: elevar las cualidades del piano vertical al nivel de las del piano de media cola.
      • 1858 Anónimo "Piano de venta" (Anuncio) [25-09-1858] Diario Oficial de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En 4.500 rs. se vende un buen piano de media cola de palo santo que por sus solidez y buenas voces á propósito para un establemiento [sic] calle de la Independenica, núm. 2. cuarto bajo izauierda.
      • 1864 Anónimo "Se hace almoneda de varios muebles" [11-09-1864] Diario de Avisos (Madrid) Esp (HD)
        Se hace almoneda de varios muebles, entre los cuales hay una siIIeria dorada, cuadros al óleo y un piano de media cola. Calle del Sordo, núm. 23, el portero tiene el encargo.
      • 1873 Anónimo "Avisos generales [...] Pianos" [08-07-1873] La Correspondencia de España (Madrid) (HD)
        En el gran almacen de pianos estranjeros, Jacometrezo, 46, hay un magnífico piano de media cola corta, palo-santo, de Marsella, que por sus grandes voces y escelentes cualidades puede servir para café o salon de conciertos.
      • 1889 Gil, C. "Pues señor..." [27-04-1889] Madrid Cómico (Madrid) Esp (HD)
        Persona muy decente, / se llama Lola, / y tiene su pianito / de media cola.
      • 1902 Taboada, L. "Crónica alegre" [12-02-1902] Nuevo Mundo (Madrid) Esp (HD)
        La de Gómez Cachucha llama "salones" á un gabinete con alcoba y á una sala contigua, esterado todo ello de cordelillo, donde hay un sofá, seis sillas de reps verde, una cómoda con tapete de hule y un armatoste desvencijado que suena á chocolatera y al que da el pomposo nombre de piano de media cola.
      • 1916 León-Boyd (Enrique Casal y Torrejimeno) "Crónicas mundanas" [22-06-1916] La Moda Elegante (Cádiz) Esp (HD)
        Más tarde ha sido en casa de los señores de Calleja, donde Carmencita Pérez -nada de nombres enrevesados y extranjeros,- esa artista magistral y maravillosa, maestra de muchos en plena juventud, pulsó las teclas de aquel piano de media cola, haciendo llegar á nosotros los acordes de las Noches vienesas, de Listz [...].
      • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 88 Gu (CDH )
        Otros, perdidos en la sala, derribaban las sillas, las mesas, las esquineras con retratos, barajas trágicas en la tiniebla, o manoteaban un piano de media cola que había quedado abierto y que se dolía como bestia maltratada cada vez que lo golpeaban.
      • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] 207 Gu (CDH )
        Sólo las sillas le escuchaban en el salón vacío, repartidas como invitados alrededor del piano de media cola, no más grande que la ballena de Jonás.
      • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] 187 Gu (CDH )
        Sobre el piano de media cola iba el bávaro a dejar el arco del violín, cuando su esposa se le acercó llena de miedo;
      • 1963 Torrente Ballester, G. Don Juan [1963] (CDH )
        Había flores por todas partes, flores recientes y caras; un piano de media cola, y cuadros, muchos cuadros, cuadros muy buenos, entre los que descubrí un Délacroix de regular tamaño, dibujos de Daumier, y un par de bocetos de Manet.
      • 1990 Moncada, S. Hombre Taj Mahal [1993] Esp (CDH )
        Los únicos muebles serán un piano de media cola situado en el rincón izquierdo, con su taburete giratorio; una pequeño mesa con un viejo gramófono de bocina, una botella y dos vasos, y una otomana etrusca colocada en el centro geométrico del escenario.
      • 1993 Gallegos, D. El pasado [1993] CR (CDH )
        Su retrato continúa vigilante en la sala de la casa, frente al piano de media cola, entre cortinas de viejos damascos con ese olor añejo tan particular, exhalación de humedad y sándalo de algún viejo mueble que siempre estuvo allí.
      • 1995 Cebrián Herreros, M. Información radiofónica [1995] Esp (CDH )
        Puede lograrse [la evocación artificial de la reververación y el eco] mediante la cámara de eco -electrónica o acústica- controlada desde la consola. [...] Existen otras posibilidades de realización como la efectuada mediante un piano de cola o de media cola, tan magníficamente descrita por Kaplun.
      • 2012 Oyola, L. Noche venga Ar (CORPES)
        En el andén, Manzotti tocaba el teclado de un piano de media cola color ébano absoluto mientras la Chancha esperaba su turno para entrar a improvisar con la trompeta. Moisés llevaba el ritmo con el pie derecho, balanceándose adelante y atrás, con el caño impaciente entre sus manos.
      • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
        piano de media cola. m. piano de tamaño mediano y forma alargada, que tiene las cuerdas en posición horizontal.
      • 2016 Ferrer Flamarich, A. "Daniel Ligorio" [08-03-2016] Codalario: La Revista de Música Clásica (Oviedo): codalario.com Esp (HD)
        A destacar, en general, los encabalcamientos de manos, el ataque de dedos en unos trinados encadenados formidables y el ataque del antebrazo con que extraía una sonoridad potente, de gran fuerza al tiempo que matizado con un carácter ligero en un piano de media cola insuficiente. Un instrumento que no le permitió conseguir la orquestalidad idiosincrática de un intérprete que goza mostrándose proteico y convirtiendo la emoción en pasión.
  2. 1⟶metonimia
    s. m. Arte o técnica de tocar el piano.
    Sinónimo: pianística
    docs. (1811-2016) 62 ejemplos:
    • 1811 Anónimo "En la tienda de música" [22-09-1811] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la misma tienda se vende con equidad un exemplar del método de piano de Mr. Adam, impreso y enquadernado.
    • 2016 Morillo, J. "Jazz latino" [22-01-2016] ABC (Sevilla) Esp (HD)
      Toda una oportunidad de disfrutar en Sevilla de un intérprete que comenzó a recibir clases de piano con cinco años.
    • 1811 Anónimo "En la tienda de música" [22-09-1811] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la misma tienda se vende con equidad un exemplar del método de piano de Mr. Adam, impreso y enquadernado.
    • 1831 Larra, M. J. No más mostrador [2002] Esp (CDH )
      Y en caso de casarte ¿querrías mejor un elegante que no tuviera nada que hacer en todo el día, que fuese noble y no ganase la comida, que llevase todos los días a su mujer a Vista-Alegre y a la ópera, que te pasease por el Prado en tílburi o en landó, que te regalase sortijas, chales, gorros, plumas, pieles y cadenas... en fin, que no mirase nunca la cuenta de la modista, que te dejase el maestro de piano, y dar conciertos, como, por ejemplo, el conde del Verde Saúco, que se fue a París, y de que tanto nos han hablado, di, querrías?...
    • 1878 Pz Galdós, B. Familia León Roch [2002] Esp (CDH )
      Honradas familias de la clase media se mostraban también allí, en doméstica fila que empezaba por el padre (comerciante, bolsista incipiente, jefe de negociado, contratista de tocino para los Asilos de Beneficencia, comandante de Infantería, magistrado cesante, barítono de zarzuela, agente de exhortos, habilitado de clases pasivas, notario, profesor de piano; en fin, lo que se quiera hacer de él) y acababa con el más pequeño de los niños [...].
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      — Lico, mi profesora de piano doña Soledad Valiente.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Ar (CDH )
      Despreocupado de la charla amena de los compañeros y de la música de Rinaldi, el maestro de piano del Villarino, que tocaba no sé qué barcarola sentimental, allá en cubierta me puse a revisar mi cuaderno de notas, para añadir las muchas que faltaban y no fiar demasiado a la memoria.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] 91 Ve (CDH )
      Mientras ganaba el pan de su cuerpo con lecciones de piano á señoritingas obtusas, proveía al sustento de su espíritu en el hogar de su vida interior, cultivando y embelleciendo esta vida como un jardín cerrado.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "Vaya —se dijo Augusto—, esta Eugenita, la profesora de piano, me ha cortado un excelente principio de poesía lírica trascendental.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Co (CDH )
      Subieron a un cochecito que parecía un murciélago enorme, tirado por un caballo asmático, y atravesaron la ciudad desolada, en cuyas calles interminables y cuarteadas por el salitre, resonaba un ejercicio de piano igual al que escuchó Fernanda en las siestas de su adolescencia.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 258 Esp (CDH )
      Cuando sanó, permaneció en la ciudad dando clases de francés y de piano.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Co (CDH )
      Bordeamos la ciudad sin entrar, pero vimos las calles anchas y desoladas, y las casas del antiguo esplendor, de un solo piso con ventanas de cuerpo entero, donde los ejercicios de piano se repetían sin descanso desde el amanecer.
    • 2016 Morillo, J. "Jazz latino" [22-01-2016] ABC (Sevilla) Esp (HD)
      Toda una oportunidad de disfrutar en Sevilla de un intérprete que comenzó a recibir clases de piano con cinco años.
    • 1811 Anónimo "En la tienda de música" [22-09-1811] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la misma tienda se vende con equidad un exemplar del método de piano de Mr. Adam, impreso y enquadernado.
    • 1819 Anónimo "Avisos: Los Capellanes" [08-06-1819] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      Un profesor de piano desea ocuparse en la enseñanza de dicho instrumento por música. Los sugetos que quieran aprender acudirán á la fábrica de pianos sita en la calle ancha de Peligros [...].
    • 1831 Larra, M. J. No más mostrador [2002] Esp (CDH )
      Y en caso de casarte ¿querrías mejor un elegante que no tuviera nada que hacer en todo el día, que fuese noble y no ganase la comida, que llevase todos los días a su mujer a Vista-Alegre y a la ópera, que te pasease por el Prado en tílburi o en landó, que te regalase sortijas, chales, gorros, plumas, pieles y cadenas... en fin, que no mirase nunca la cuenta de la modista, que te dejase el maestro de piano, y dar conciertos, como, por ejemplo, el conde del Verde Saúco, que se fue a París, y de que tanto nos han hablado, di, querrías?...
    • 1878 Pz Galdós, B. Familia León Roch [2002] Esp (CDH )
      Honradas familias de la clase media se mostraban también allí, en doméstica fila que empezaba por el padre (comerciante, bolsista incipiente, jefe de negociado, contratista de tocino para los Asilos de Beneficencia, comandante de Infantería, magistrado cesante, barítono de zarzuela, agente de exhortos, habilitado de clases pasivas, notario, profesor de piano; en fin, lo que se quiera hacer de él) y acababa con el más pequeño de los niños [...].
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] 191 Esp (CDH )
      Esto un día y otro, y así dos mesecitos, que se los daba Solita al más pintado, al mismísimo Job, porque Job no pudo saber nunca lo que es esperar a una persona a quien... se aprecia mucho, ¡pero mucho!, y que no viene, y cuando no viene prueba que no nos... aprecia nada, ¡pero nada! y que toda aquella cantinela del amor y de estar dispuesto a casarse, quizás no fuese sino "La, mi, la, si, do, si, la, si, mi", lección aprendida de memoria, solfeada sabe Dios con cuántas profesoras de piano ¡música celestial!
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Antojósele al joven que la viuda, antes que con los encantos de siempre, conocidos y recordados en la ausencia, estaba en ganancia de hermosura, y como lo pensó lo fueron los ojos expresando, y Solita halló que en la varonil belleza de Lico sentaba ahora como de perlas un no sé qué de mal color y de ojeras, con el cual parecía mucho más interesante, sobre todo para las cursis románticas (como ella se tildaba de ser) a más de una de las muchas profesoras de solfeo y piano "que en el mundo han sido".
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      Como que el joven la mantenía y además había influido en varios periódicos para que publicaran un anuncio de esta querindonga suya, que daba lecciones de piano.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      En varias ocasiones que la profesora de piano intentó hablarle de ella.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] Esp (CDH )
      — Lico, mi profesora de piano doña Soledad Valiente.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Candelita podía dar lecciones de piano a niños pequeños que comenzaran el solfeo, y todas bordar, coser en blanco y cuanto fueran labores propias de señoras distinguidas, aunque venidas a menos.
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )
      Valentina y yo estudiábamos el piano, y Martina también.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Ar (CDH )
      Despreocupado de la charla amena de los compañeros y de la música de Rinaldi, el maestro de piano del Villarino, que tocaba no sé qué barcarola sentimental, allá en cubierta me puse a revisar mi cuaderno de notas, para añadir las muchas que faltaban y no fiar demasiado a la memoria.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] 91 Ve (CDH )
      Mientras ganaba el pan de su cuerpo con lecciones de piano á señoritingas obtusas, proveía al sustento de su espíritu en el hogar de su vida interior, cultivando y embelleciendo esta vida como un jardín cerrado.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] II, 221 Ch (CDH )
      Mostrábase la misma crónica indulgente á la familiaridad de la bella princesa Thyra con su joven profesor de piano, un húngaro cobrizo, de cabellera ensortijada.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      Subir escaleras como los maestros de piano, esperar en la antesala a que me mande pasar la señora, retratar con luces de interior y a la hora que me ordenen...
    • 1907 Lugones, L. Hipalia [1988] Cuentos Ar (CDH )
      Le puso institutriz inglesa, profesora de piano y de pintura.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — ¿La profesora de piano?
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Sí, tocará el piano, porque es profesora de piano.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — ¿Ah, pero se llama Eugenia y es maestra de piano? —preguntó la cocinera.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      Figúrese usted, ¡ni aunque se esté dando lecciones de piano sesenta años!
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      Y cuando ésta se ponía a aprender sus lecciones de piano había que oírle a un canario que entonces tuve:
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      — Se dedica a dar lecciones de piano.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "Vaya —se dijo Augusto—, esta Eugenita, la profesora de piano, me ha cortado un excelente principio de poesía lírica trascendental.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Yo, en cuanto tuve ocasión, le dije que quería seguir mis lecciones de piano y de canto.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      En la insistencia de esa comprobación y sabiendo los muertos que ha habido en la casa durante los años que vivo en ella, he pensado en cierta profesora de piano que murió no hace mucho.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Ar (CDH )
      Esgrimiendo una voz extraordinariamente parecida a la de un guacamayo, el anciano de la papada inició una introducción al concierto, gracias a la cual el público se enteró de que Rose Bob era una ex alumna de piano de madame Berthe Trépat, de que la «Pavana» de Alix Alix había sido compuesta por un distinguido oficial del ejército que se ocultaba bajo tan modesto seudónimo, y que las dos composiciones aludidas utilizaban restringidamente los más modernos procedimientos de escritura musical.
    • 1945-1964 Cortázar, J. Final juego [1995] Ar (CDH )
      Una vez más el viejo zorro había ordenado su programa de concierto con esa insolente arbitrariedad estética que encubría un profundo olfato psicológico, rasgo común en los régisseurs * de music-hall, los virtuosos de piano y los match-makers * de lucha libre.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 239 Co (CDH )
      Nunca dejó de oír los ejercicios de piano a las tres de la tarde.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Co (CDH )
      Fernanda no tuvo hasta la pubertad otra noticia del mundo que los melancólicos ejercicios de piano ejecutados en alguna casa vecina por alguien que durante años y años se permitió el albedrío de no hacer la siesta.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Co (CDH )
      Subieron a un cochecito que parecía un murciélago enorme, tirado por un caballo asmático, y atravesaron la ciudad desolada, en cuyas calles interminables y cuarteadas por el salitre, resonaba un ejercicio de piano igual al que escuchó Fernanda en las siestas de su adolescencia.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      Es pequeñita y graciosa, aunque feuchina, y da, cuando puede, alguna clase de piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Por la tarde le tocó su clase de piano y anduvo en lo de la adoración de la monjita, hasta más o menos las seis de la tarde.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 287 Pe (CDH )
      Por fin se paró la monjita profesora de piano y empezó a llamar a sus alumnos.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      tú mamá dice que hay que tomar en serio lo del piano y que vas a estudiar muchas horas semanales con una señorita alemana, una gran profesora de piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 387 Pe (CDH )
      tú mamá dice que hay que tomar en serio lo del piano y que vas a estudiar muchas horas semanales con una señorita alemana, una gran profesora de piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Julius estaba contado la increíble historia de su profesora alemana de piano, era nieta de Beethoven y todo, cuando en eso apareció el otro gritándole ¡mentiroso!, ¡a ti no se te cree ni lo que comes!, agregó por último que su hermana iba a dar una fiesta y que no iba a invitar a su hermano Bobby porque ése no tenía papá sino padrastro.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Se produjo el desafío, chócala para la salida, y por eso él partió con tremendo arañón en la cara a dar su clase de piano esa tarde.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Ahí lo dejó Julius, luego de explicarle que nuevamente iba a llegar tarde a su clase de piano.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Cualquiera le hubiera preguntado ¿y en qué colegio estás?, y ¿esos libros qué son? entonces él podría haberle explicado que venía de su última clase de piano y, a lo mejor, si era buena gente, hasta haberle contado lo que le había ocurrido y que la chica no se iba por el mal camino, que ésas eran cosas de tío Juan Lucas, ya podrían ser íntimos, pero nada con Capone.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Pe (CDH )
      Quiso enternecer a Susan, algo parecido a lo que intentó Nilda trayendo a su hijo, y se arrancó con la historia de sus clases de piano.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 267 Esp (CDH )
      Beatriz había empezado por dar lecciones de piano, pero los alumnos eran pocos y todos hijos de amigas, a las que no se atrevía a cobrar;
    • 1976 Puig, M. Beso [2002] Ar (CDH )
      Lecciones de piano, francés, y dibujo, y terminado el liceo la Universidad Católica.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Pe (CDH )
      Arruinados por clínicas y leguleyos, debieron renunciar a las clases de piano (y por lo tanto a la ambición de convertir a Rosa en artista mundial) y reducir su nivel de vida a extremos que lindaban con las malas costumbres del ayuno y la suciedad.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] 259 Pe (CDH )
      Celestinescos y compadecidos, doña Margarita y don Sebastián lo animaban a que asistiera a los ejercicios de piano de Rosita 'para que se distrajera', y él obedecía:
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      La habilidad de Clara para mover objetos sin tocarlos no se pasó con la menstruación, como vaticinaba la Nana, sino que se fue acentuando hasta tener tanta práctica, que podía mover las teclas del piano con la tapa cerrada, aunque nunca pudo desplazar el instrumento por la sala, como era su deseo.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      Se había convertido en una señora madura, delgada, con un moño severo, ataviada con un vestido negro de lana y dos vueltas de perlas soberbias en el cuello, majestuosa y serena, con más aspecto de concertista de piano que de dueña de prostíbulo.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Ch (CDH )
      En vista de estas experiencias, Nívea convenció a su marido de que aprender idiomas extranjeros no era importante para una criatura con habilidades telepáticas y que era mucho mejor insistir con las clases de piano y enseñarle a bordar.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] 29 Gu (CDH )
      la infancia, los ruidos, los olores, el humo de la leña de la cocina, la respiración casi canto de la molendera arrodillada sobre la piedra, el rumor eterno, familiar de la fuente, de los sanates entre la gran bola roja del naranjo lleno de fruto, la hermana menor que llora, el padre que trabaja en el escritorio, la lección de piano y el temblor de tierra que nos reúne a todos en el centro del patio mientras oscilan enfrente los muros de la catedral;
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      Fue una orden que hasta su hijo trató de discutir, pues los mejores años de su infancia habían transcurrido en las galeras de las clases de piano, aunque ya de adulto lo hubiera agradecido.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Co (CDH )
      En los vericuetos de las calles adoquinadas que tan eficaces habían sido en sorpresas de guerras y desembarcos de bucaneros, la maleza se descolgaba por los balcones y abría grietas en los muros de cal y canto aun en las mansiones mejor tenidas, y la única señal viva a las dos de la tarde eran los lánguidos ejercicios de piano en la penumbra de la siesta.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      — Aquella que me dio clases de francés y de piano.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 147 Esp (CDH )
      Además, había conseguido algunas clases de piano y de francés, para ayudar al equilibrio de sus cuentas.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 258 Esp (CDH )
      Cuando sanó, permaneció en la ciudad dando clases de francés y de piano.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 181 Pe (CDH )
      El resto lo alquila todo, Carmela da clases de francés y Elenita de piano.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] 181 Pe (CDH )
      La verdad, Carmela y Elenita son también bastante raritas, pero yo las quiero muchísimo porque soy un Goyeneche, no un Goyoneche, por Dios santo, y porque ellas son purito Rosell de Albornoz y siempre se ponen rojas como un tomate cuando llego y soy de sexo masculino y como que les da un ataque de nervios cada vez que les entrego el sobre con el dinero porque soy nieto de don Rafael y me dan clases de piano y francés y me cobran aunque sea nieto de don Rafael porque de otra manera don Rafael no permitiría que me dieran clases de nada por nada de este mundo y resulta terrible decirlo pero lo cierto es que hasta hoy no sé de cuál de las dos estoy más profundamente enamorado, por no serle infiel a la otra, y porque las dos son de sexo femenino y juntas me llevan como sesenta años de solteronas y fin de raza, aunque a veces todos pegamos un saltito como unísono porque todos ahí dejamos de ser todo y porque ninguna de las dos sabe cuál de las dos está más profundamente enamorada de mí, por no serle infiel a la otra, y porque no está nada mal tampoco que entre los tres seamos el colmo, pero le que se dice el colmo, de la delicadeza.
    • 1986 Bryce Echenique, A. Magdalena [1986] Pe