12.ª Entrega (julio de 2022)
Versión del 15/07/2022
Equipo Real Academia Española
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saetero, a s., adj. (1260-)
saetero
También en esta página: saetero (1639-)
Etim. Del latín sagittarius, ii, con el significado de 'soldado que dispara saetas' y esta, a su vez, de sagῐtta, ae 'flecha' (véase DECH, s. v.).

Se documenta por primera vez, con la acepción 'soldado armado con arco y saetas', en 1260, en Los libros de los Macabeos. En los repertorios lexicográficos, se consigna por vez primera en 1679, en el Thesaurus utriusque linguae hispanae et latinae de Henríquez. En la tradición lexicográfica académica, se registra por primera vez en 1739, en el Diccionario de autoridades. Desde su primera documentación, a mediados del siglo XIII, se localiza en una amplia variedad de tipologías textuales en las que, a partir del siglo XV, convive con su sinónimo flechero. Con el significado 'hombre que hace saetas', se atestigua por primera vez en 1485, en el documento titulado Toma de posesión, que aparece recogido en la Colección diplomática del archivo municipal de Salvatierra (1451-1488). En la tradición lexicográfica, figura por primera vez con este significado en el diccionario bilingüe de Oudin, el Tesoro de las dos lenguas francesa y española. Con la acepción 'que dispara saetas', se documenta por primera vez en la obra Selva de epíctectos (c1500), en la que se atribuye esta característica a los dioses Diana y Cupido. Con el valor '[panal] semejante a la saeta por su forma', se atestigua por primera vez en 1621, en la obra de J. Gil Perfecta y curiosa declaracion de los provechos grandes que dan las Colmenas bien administradas, y Alabanças de las Abejas, y se consigna en 1803 en el DRAE. Como adjetivo relacional y con el valor 'perteneciente o relativo a la saeta (| arma blanca arrojadiza consistente en una vara larga y delgada acabada en una punta afilada en un extremo y, generalmente, con un emplumado en el otro, que se suele lanzar con un arco, una ballesta o una cerbatana)', se registra por primera vez en el DRAE de 1803 y desde entonces se localiza de manera esporádica en obras literarias y diccionarios. Con la acepción 'persona que canta saetas', se atestigua por primera vez en 1853, en el primer tomo de la obra de A. Flores titulada Ayer, hoy y mañana ó la fe, el vapor y la electricidad. Cuadros sociales de 1800, 1850 y 1899 [...] Ayer ó la Sociedad de la Fé en 1800. Posteriormente, su empleo se circunscribe, sobre todo, a obras y textos periodísticos dedicados a las procesiones de Semana Santa y al origen y evolución de la saeta, testimonios en los que, a partir del siglo XIX, coexiste con su sinónimo saetista. En los repertorios lexicográficos, se consigna por primera vez en 1931, en el Gran diccionario de la lengua castellana de Pagés y se recoge en el DLE en 2014. Con el valor 'aficionado a la saeta', se atestigua por primera vez en 1936, en el artículo titulado "Saetas", publicado en el periódico Guión (Córdoba). Con la acepción 'perteneciente o relativo a la saeta (| copla de cante flamenco, de asunto religioso, que se canta en las procesiones de Semana Santa)', se documenta por primera vez en 1993, en el tercer tomo de la obra de N. Salas titulada Sevilla. Crónicas del siglo XX. Desde entonces, se localiza esporádicamente en obras especializadas en el cante flamenco.

  1. s. m. Soldado armado con arco y saetas.
    docs. (1260-2019) 47 ejemplos:
    • a1260 Anónimo Macabeos (Esc. I-j-6) [1930] 319 Esp (CDH )
      Mouio con los suyos Bachides e fue contra ellos, e los caualleros fizieron se dos partes, e los fonderos e los saeteros yuan delant la huest, e en la primera az yuan los mas arreziados. Bachides estaua en la diestra part, e uinien dentramas partes tanniendo trompas. E quandos yuan fue muy grand el roydo de las armas, e duro la batalla de la mannana fasta la hora de uiesp eras.
    • 2019 Carranza Oviedo, J./ Molina Carranza, V. Guerrero Esp (BD)
      Uno de los exploradores, desde lo alto de las rocas, nos avisó de que el camino estaba libre y podíamos pasar. Así lo hizo el grueso de nuestra tropa. Yo iba al mando de la retaguardia, al cuidado del palanquín en el que iba la pareja real. Entonces, cuando la retaguardia de la expedición se disponía a pasar, cayó una gran piedra que nos separó del resto. Rodaron varias más de menos tamaño formando un muro de separación entre nosotros y los más adelantados. De pronto, desde arriba, comenzaron a bajar azagayas. Algunas alcanzaron la cubierta del palanquín, pero no hicieron blanco en ninguno de nosotros. Los saeteros bajaron después por la pendiente: era tan empinada que muchos rodaron junto con las piedras, perdiendo sus propulsores y sus saetas.
    • a1260 Anónimo Macabeos (Esc. I-j-6) [1930] 319 Esp (CDH )
      Mouio con los suyos Bachides e fue contra ellos, e los caualleros fizieron se dos partes, e los fonderos e los saeteros yuan delant la huest, e en la primera az yuan los mas arreziados. Bachides estaua en la diestra part, e uinien dentramas partes tanniendo trompas. E quandos yuan fue muy grand el roydo de las armas, e duro la batalla de la mannana fasta la hora de uiesp eras.
    • c1280 Alfonso X Gral Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Como en la edat dell ynfant. & de la ninnez & de la mancebia como nascio esau primero & despues como Jacob empos esau las otras uertudes. Cuya edat castiga los uitios & los tuelle. & esau el mayor hermano era uelloso & dunos cabellos espeluzrados. & yertos. Saetero que tiraua de arco & de ballesta. & mataua de saetas. & deleytauase en caça de uenados. & en seluas & en bestias. Jacob el menor hermano. era len & simple & sin todo nozimiento. & moraua en casa. que quiere seer concordia & amor.
    • c1300 Anónimo FPlasencia [1984-1985] Esp (CDH )
      El saetero cauallero por esta manera qui arco o balesta leuare con dos cuerdas et dozientas saetas, prenda por ella media raçion; loriga con yelmo e con capiello aya entrega raçion; lorigon con yelmo o con capiello aya raçion entrega; lorigon, a media raçion; yelmo por ssí aya quarta parte de ración entrega; cadena con .XIl. collares aya entrega raçion. Item segund este contamiento prenda aquella que menos ouiere.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba I [1920-1922] Esp (CDH )

      Los que caualgan en asnos blancos, (28) los que se assientan al juyzio, e los que andan camino fablan.

      De la voz de los saeteros qua andavan en azes entre fos que agua cogian, ende contauan las justiçias de Dios, las justiçias de las aldeas de Israel (e clemençia en los fuertes de Israel) estonçe desçendieron a las villas el pueblo del Señor.
    • 1549 Jarava, J. Trad Libro Vidas Erasmo [2005] Esp (CDH )

      A vn orador que en vn ayuntamiento le preguntaua desta manera. Quien eres: por lo qual deuas de ser tan soberuio? eres por uentura cauallero o saetero, o el que trae paues, o soldado de apie? respondio. No soy nada desto, mas yo soy el que aprendi a mandar a todos estos.

    • 1622 Vega Carpio, L. Serrana Tormes p. 174 Decimasexta parte comedias Lope Vega Esp (BD)
      Elen. O prega aquel que pintan saeteado con arco, y flecha, y venda por los ojos. Cba. Saetero diras, porque es Cupido. Elen. Esse debe ser el que me ha muerto, mas ay de mi no es esta mi Dominga? Cba. Y Lorena con ella, que lo dudas? Elen. Cuerpo de Sol, dos Escolares vienen en seguimiento de la hermosa moça.
    • 1627 Montoya, L. Sentido metaforico lvgares santa escritvra p. 457 Esp (BD)
      Determinó Dios mudar y deshazer la pujança del soberuio Rey Nabucodonosor, insolente con auer uencido las mayores Prouincias Occidentales con vn poderoso exercito de ciento y veinte mil infantes, doze mil cauallos de saeteros, armas siempre vencedoras entre los Assyrios, tan grande el numero del bagage y del ganado mayor y menor que lo encarece la escritura con estas palabras.
    • 1658 Montemayor Córdoba Cuenca, J. F. Discurso Politico Histórico Jurídico p. 161 Esp (BD)
      Diudiase este exercito, en caualleria, y en Infanteria. La Infanteria, en quatro generos de soldados. Primero, Velites, que eran soldados ligeros, de leue armadura, quasi volites velvolantes, como los Ferentarios, darderos, honderos, y saeteros, ó flecheros, y los demas que de lexos podian offender al enemigo. Estos eran ordinariamente soldados nueuos, mas señalados en la robustez, y fuerças, que en la ciencia, y experiencia militar.
    • 1684 Moret, J. Annales Reyno Navarra, I p. 455 Esp (BD)
      Y por otra donacion del mismo D. Bermudo à la Iglesia del Apostol Santiago consta, que los Moros aportillando las Murallas de Simancas; y barriendo de las almenas y torres los defensores con la copia grande de saeteros, y rompiendo las puertas entraron por asalto en el pueblo con grande impetu, y con barbara crueldad, sin perdonar á edad ni sexo, passaron a Cuchillo à todos los Christianos, menos algunos pocos que llevaron cautivos à Cordova.
    • 1721 Ferreras, J. Historia de España. Syglo XIV. Parte octava p. 241 Esp (BD)
      El Rey de Portugal haviendo tambien juntado sus tropas, con animo de dar Batalla á el Castellano, crió en Yelves dos nuevos oficios, el vno de Condestable, que dio a don Álvaro Perez de Castro, y el otro el de Mariscal, que dio a Gonçalo Vazquez de Azevedo, y luego armó a algunos Caballeros para la batalla; y poniendo su exercito en forma de ella, vino asta el rio Zaya, constando su exercito, computando Ingleses, y Portugueses, de cinco mil lanças y otros tantos saeteros, sin otra parte, que solo estaba armada de chuzos.
    • 1764 Viana, J. Trad Instituciones militares Vegecio p. 336 Esp (BD)
      En la parte superior se ponen Saeteros, y otros, que con las armas arrojadizas obligan á los Sitiados à que se retiren de la Muralla, con cuya operacion se toma la Plaza sin remedio. Y què recurso podrian hallar unas gentes, que poniendo toda su confianza en la altura de sus Murallas, se vén dominados de repente por una Fortaleza enemiga?
    • 1775 Ferreras, J. Synopsis Historica Chronologica de España. Siglo XIV p. 283 Esp (BD)
      El Rey de Castilla que supo el movimiento del exercito de Portugal, sacó el suyo que constaba de cinco mil lanzas, mil y quinientos cavallos ligeros, y mas de doce mil saeteros y lanceros; y ocupando un terreno ventajoso, esperó á ser acometido; pero viendo el Portugues la ventaja, se estuvo á la vista sin atreverse á acometer á el Castellano.
    • 1789 Merino, A. Muger feliz p. 268 Esp (BD)
      Llegada, pues, la hora se hizo la señal, y despues de la griteria ordinaria de los Arabes, la Alab, ila Alab: no hay Dios, sino Dios, y de los nuestros, triunfe Dios Trino y Uno, acometen los saeteros disparando las flechas; despues las tropas mas escogidas dan en pelotones sobre los nuestros, los confunde y arrollan miserablemente; pero aunque veian el mal principio, se esfuerzan, considerando que peleaban por el honor de la Patria y de la Religion.
    • 1790 Gueréa, I. Trad Sagrados libros macabeos p. 96 Esp (BD)
      A este tiempo movió sus reales el exército enemigo, y les salieron al encuentro: dividieron en dos trozos la caballería; los onderos y saeteros iban delante del exército y la vanguardia la ocupaban los mas valerosos de todos.
    • 1800 Estala, P. Trad Viagero universal, XXX p. 89 Esp (BD)
      Si no logran poner al enemigo en huida con su fuego, y el enemigo los ataca con pujanza, los enemigos se retiran con la mayor velocidad posible por los intervalos de la segunda fila compuesta de saeteros, la qual abanza entonces. Estos caracolean rápidamente en pequeños piquetes, y disparan sus flechas con la precaucion de reservar algunas para la mayor urgencia.
    • 1842 Rubió, J. Trad Jerusalen libertada Mazuy p. 134 Esp (BD)
      Este fantasma fué á encontrar á Oradino, saetero famoso y experimentado y le dijo: “Ó célebre Oradino cuyas flechas dan siempre en el blanco que te señalas; cual seria nuestro peligro si un hombre como Argante, defensor de la Judea, sucumbiese, y si el enemigo, cargado de sus despojos, volviese triunfante á sus reales”?
    • 1884 Fdz Bremón, J. "Sermón apocalipsis" [01-01-1884] p. 59 Almanaque de La Ilustración (Madrid) Esp (HD)
      No conocí a mi padre: decían que era un hábil saetero; siendo yo muy niño marchó a la guerra y no volvió; mi madre enfermó algunos años después y me dijo una tarde. —Hijo mío, vete al monasterio. —Los padres no me dejaron volver a casa, y á la mañana del día siguiente oí en la iglesia un canto muy triste: dejé la celda en que había pasado la noche, y bajé al templo; los monjes rezaban un responso ante una zanja abierta bajo las losas del atrio. Estaban enterrando a mi madre. Desde entónces fue el convento mi casa solariega.
    • 1887 Mendive, J. Religión católica p. 560 Esp (BD)
      Por esto, en todas aquellas cosas que son movidas por la razon se descubre el orden de la razon que las mueve, aunque las cosas así movidas carezcan ellas mismas de razon. Así sucede que la saeta va directamente al blanco arrojada por el saetero, como si ella misma estuviera dotada de razon que la dirija: y esto mismo se observa en los movimientos de los relojes y de cuantas obras ingeniosas son debidas al arte humano.
    • 1892 Devolx García, J. Epopeya Colón p. 25 Esp (BD)
      Y ¡hosana! ¡hosana!, el cielo clamorea. Arden los soles más por la mirada Radiante de Islabel [sic] ya placentero, Y cual flecha que lanza el saetero Por la puerta de Elvira de Granada Va por Colón a escape un mensajero, Que antes que al puente llegue de los Pinos Al perseguido alcanza.
    • 1905 Menéndez Pelayo, M. Orígenes novela [1905] Esp (CDH )
      [...] los centauros, diestros saeteros; otras gentes muy pacíficas que tienen el pie redondo y de él se valen para cultivar la tierra, los dragones de siete cabezas y otros varios monstruos espantables de generación humana ó bestial. Muchos de ellos eran vasallos del Preste Juan, príncipe cristiano y piadoso, conforme al rito de santo Tomás, apóstol de las Indias.
    • 1932 Capdevilla Goyanes, J. Trad Descripciones geograficas estado moderno Vilanovano p. 98 Biblioteca clásica medicina española, X Esp (BD)
      Hay infinita muchedumbre de hombres que viven mucho (según Plutarco). La lengua de los ingleses, compuesta de diversidad de pueblos, es dificilísima de entender y de hablar. En la guerra son intrépidos y muy buenos saeteros, opulentísimos, muy grandemente dados a las mercedes, y célebres por sus nobles paños, dada la abundancia de buena lana.
    • 1942 Lapesa Melgar, R. HLengua española [1942] Esp (CDH )
      [...] los saeteros guardaban las flechas en la aljaba; y la cabeza del guerrero se protegía con una malla de hierro o almófar. Fronteras y ciudades estaban defendidas por alcazabas, con almenas para que se resguardaran los que disparaban desde el adarve.
    • 1962 Escudero Valverde, J. A. Influencia servicio militar p. 46 Esp (BD)
      En realidad, en las legiones romanas existía ya una división del trabajo y una clasificación en especialidades. Los reclutas más jóvenes y pobres se destinaban para velites, los de la segunda edad iban a los astados, la juventud más florida a príncipes, y los más viejos para triarios. Estas diferentes modalidades combatientes tenían también diferentes armamento y misiones. Los griegos también tenían cinco órdenes de soldados: los hoplites, o infantería pesada; los peltastes, o infantería mediana, y los psilitas, o infantes ligeros. Además, dividían su caballería en pesada (catafractos) y ligera (saeteros y lanceros).
    • 1980 Prensa El País, 17/12/1980 [1980] Esp (CDH )
      «Ser pensador para Ortega consistía en hacer brillar las cosas interiormente para iluminarlas a los demás. Otras veces, lo imagina como un cazador de ideas. La imagen del San Ildefonso, de El Greco, o la del saetero que dirige su mirada y la punta de la flecha hacia el cielo son las que más se aproximan a la idea del pensador orteguiano», dijo Manuel Mindán en la conferencia que pronunció sobre su maestro.
    • 2002 Burgada, M. San Sebastián p. 17 Esp (BD)
      San Sebastián fue tomado como patrono de muchas corporaciones vinculadas con la fabricación de armamento medieval como la de los arqueros y saeteros, artilleros, mercaderes de hierro y tapiceros, estos últimos por la similitud entre la acción de las agujas en el cuero y las flechas en el cuerpo del santo.
    • 2014 Pz Henares, A. Tierra Álvar Fáñez Esp (BD)
      Al día siguiente concentraron su ataque sobre una fuerte torre que dominaba la puerta de Alcántara. La resistencia fue enconada pero al fin lograron incendiarla. Sin embargo, Álvar había preparado gran cantidad de vinagre que comenzamos a verter sobre las llamas hasta apagarlas y, luego, nuestros saeteros mataron a tantos asaltantes que éstos acabaron por cejar en su empeño y se retiraron llevándose a sus muertos.
    • 2019 Carranza Oviedo, J./ Molina Carranza, V. Guerrero Esp (BD)
      Uno de los exploradores, desde lo alto de las rocas, nos avisó de que el camino estaba libre y podíamos pasar. Así lo hizo el grueso de nuestra tropa. Yo iba al mando de la retaguardia, al cuidado del palanquín en el que iba la pareja real. Entonces, cuando la retaguardia de la expedición se disponía a pasar, cayó una gran piedra que nos separó del resto. Rodaron varias más de menos tamaño formando un muro de separación entre nosotros y los más adelantados. De pronto, desde arriba, comenzaron a bajar azagayas. Algunas alcanzaron la cubierta del palanquín, pero no hicieron blanco en ninguno de nosotros. Los saeteros bajaron después por la pendiente: era tan empinada que muchos rodaron junto con las piedras, perdiendo sus propulsores y sus saetas.
    • a1260 Anónimo Macabeos (Esc. I-j-6) [1930] 319 Esp (CDH )
      Mouio con los suyos Bachides e fue contra ellos, e los caualleros fizieron se dos partes, e los fonderos e los saeteros yuan delant la huest, e en la primera az yuan los mas arreziados. Bachides estaua en la diestra part, e uinien dentramas partes tanniendo trompas. E quandos yuan fue muy grand el roydo de las armas, e duro la batalla de la mannana fasta la hora de uiesp eras.
    • c1280 Alfonso X Gral Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Como en la edat dell ynfant. & de la ninnez & de la mancebia como nascio esau primero & despues como Jacob empos esau las otras uertudes. Cuya edat castiga los uitios & los tuelle. & esau el mayor hermano era uelloso & dunos cabellos espeluzrados. & yertos. Saetero que tiraua de arco & de ballesta. & mataua de saetas. & deleytauase en caça de uenados. & en seluas & en bestias. Jacob el menor hermano. era len & simple & sin todo nozimiento. & moraua en casa. que quiere seer concordia & amor.
    • c1300 Anónimo FPlasencia [1984-1985] Esp (CDH )
      El saetero peon que arco o balesta con dos cuerdas e .C. saetas leuare, prenda media raçion por ella; por ál non prenda nada.
    • c1300 Anónimo FPlasencia [1984-1985] Esp (CDH )
      El saetero cauallero por esta manera qui arco o balesta leuare con dos cuerdas et dozientas saetas, prenda por ella media raçion; loriga con yelmo e con capiello aya entrega raçion; lorigon con yelmo o con capiello aya raçion entrega; lorigon, a media raçion; yelmo por ssí aya quarta parte de ración entrega; cadena con .XIl. collares aya entrega raçion. Item segund este contamiento prenda aquella que menos ouiere.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba I [1920-1922] Esp (CDH )

      Los que caualgan en asnos blancos, (28) los que se assientan al juyzio, e los que andan camino fablan.

      De la voz de los saeteros qua andavan en azes entre fos que agua cogian, ende contauan las justiçias de Dios, las justiçias de las aldeas de Israel (e clemençia en los fuertes de Israel) estonçe desçendieron a las villas el pueblo del Señor.
    • 1549 Jarava, J. Trad Libro Vidas Erasmo [2005] Esp (CDH )
      No se me da que muero, pero pesame que soy muerto por vn debil saetero y semejante a muger: y tanbien porque muero no auiendo hecho hazaña alguna.
    • 1549 Jarava, J. Trad Libro Vidas Erasmo [2005] Esp (CDH )

      A vn orador que en vn ayuntamiento le preguntaua desta manera. Quien eres: por lo qual deuas de ser tan soberuio? eres por uentura cauallero o saetero, o el que trae paues, o soldado de apie? respondio. No soy nada desto, mas yo soy el que aprendi a mandar a todos estos.

    • 1599 Vega, P. Declaracion siete psalmos penitenciales, I p. 9 Esp (BD)
      Aludiendo a esta significacion Dario Rey de Persia, para significar la grandeza de su poder, mandó acuñar en la moneda de su reyno, vnas figuras de hombres, con arcos, tirando saetas. De donde tuuo principio aquel dicho celebrado de Argesilao Rey de los Lacedemonios, que (auiendo entrado por la Assia, con vn grande exercito y dando la buelta dentro de poco tiempo, a resistir a los Atenienses, que entraron por Lacedemonia) dixo, que quarenta mil saeteros le auian hecho boluer de Assia, queriendo significar, que Dario auia dado quarenta mil monedas, donde estauan estampados los saeteros a los de Atenas.
    • 1622 Vega Carpio, L. Serrana Tormes p. 174 Decimasexta parte comedias Lope Vega Esp (BD)
      Elen. O prega aquel que pintan saeteado con arco, y flecha, y venda por los ojos. Cba. Saetero diras, porque es Cupido. Elen. Esse debe ser el que me ha muerto, mas ay de mi no es esta mi Dominga? Cba. Y Lorena con ella, que lo dudas? Elen. Cuerpo de Sol, dos Escolares vienen en seguimiento de la hermosa moça.
    • 1627 Montoya, L. Sentido metaforico lvgares santa escritvra p. 457 Esp (BD)
      Determinó Dios mudar y deshazer la pujança del soberuio Rey Nabucodonosor, insolente con auer uencido las mayores Prouincias Occidentales con vn poderoso exercito de ciento y veinte mil infantes, doze mil cauallos de saeteros, armas siempre vencedoras entre los Assyrios, tan grande el numero del bagage y del ganado mayor y menor que lo encarece la escritura con estas palabras.
    • 1643 Nieremberg, J. E. Cvriosa y ocvlta filosofia p. 90 Esp (BD)
      Y assi encarece el Profeta esta grandeza sobre las demas de aquella Corte, como cosa rara, y peregrina. Dionisio Cartusiano sin ver el testimonio de Ctesias, dize tambien que estaban en las torres de Tiro verdaderos Pigmeos, porque eran diestros saeteros y de agudisima vista.
    • 1654 Frías, D. "Fabvla Adonis" p. 66 Poesías varias grandes ingenios españoles Esp (BD)
      Digo el filo meridiano, quando los quatro babiecas iban traçando çafiros con doradas erramientas. La madre del saetero Venus, deidad vandolera, que enaras venera Chipre, siendo pedestal venera.
    • 1658 Montemayor Córdoba Cuenca, J. F. Discurso Politico Histórico Jurídico p. 161 Esp (BD)
      Diudiase este exercito, en caualleria, y en Infanteria. La Infanteria, en quatro generos de soldados. Primero, Velites, que eran soldados ligeros, de leue armadura, quasi volites velvolantes, como los Ferentarios, darderos, honderos, y saeteros, ó flecheros, y los demas que de lexos podian offender al enemigo. Estos eran ordinariamente soldados nueuos, mas señalados en la robustez, y fuerças, que en la ciencia, y experiencia militar.
    • 1679 Henríquez, B. ThHispLat Esp (NTLLE)
      Saetero, sagittarius, ij.
    • 1684 Moret, J. Annales Reyno Navarra, I p. 455 Esp (BD)
      Y por otra donacion del mismo D. Bermudo à la Iglesia del Apostol Santiago consta, que los Moros aportillando las Murallas de Simancas; y barriendo de las almenas y torres los defensores con la copia grande de saeteros, y rompiendo las puertas entraron por asalto en el pueblo con grande impetu, y con barbara crueldad, sin perdonar á edad ni sexo, passaron a Cuchillo à todos los Christianos, menos algunos pocos que llevaron cautivos à Cordova.
    • 1704 Aguilar, J. Sermones Maria, II p. 116 Esp (BD)
      Veis el Exercito de Olofernes vencedor temido, y compuesto de ciento y veinte mil hombres à pie, y doze mil saeteros de à cavallo; pues atended. Llega triunfante à Betulia, Ciudad no muy crecida en Judea; haze Judith aquel hecho famoso, honra de las mugeres, reconocen tronco à Olofernes, y sin mas esperar, atropellandose vnos a otros, se ponen en afrentosa fuga.
    • 1721 Ferreras, J. Historia de España. Syglo XIV. Parte octava p. 241 Esp (BD)
      El Rey de Portugal haviendo tambien juntado sus tropas, con animo de dar Batalla á el Castellano, crió en Yelves dos nuevos oficios, el vno de Condestable, que dio a don Álvaro Perez de Castro, y el otro el de Mariscal, que dio a Gonçalo Vazquez de Azevedo, y luego armó a algunos Caballeros para la batalla; y poniendo su exercito en forma de ella, vino asta el rio Zaya, constando su exercito, computando Ingleses, y Portugueses, de cinco mil lanças y otros tantos saeteros, sin otra parte, que solo estaba armada de chuzos.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      Saetero. s. m. El que pelea con saétas, ò es diestro en dispararlas.
    • 1764 Viana, J. Trad Instituciones militares Vegecio p. 336 Esp (BD)
      En la parte superior se ponen Saeteros, y otros, que con las armas arrojadizas obligan á los Sitiados à que se retiren de la Muralla, con cuya operacion se toma la Plaza sin remedio. Y què recurso podrian hallar unas gentes, que poniendo toda su confianza en la altura de sus Murallas, se vén dominados de repente por una Fortaleza enemiga?
    • 1775 Ferreras, J. Synopsis Historica Chronologica de España. Siglo XIV p. 283 Esp (BD)
      El Rey de Castilla que supo el movimiento del exercito de Portugal, sacó el suyo que constaba de cinco mil lanzas, mil y quinientos cavallos ligeros, y mas de doce mil saeteros y lanceros; y ocupando un terreno ventajoso, esperó á ser acometido; pero viendo el Portugues la ventaja, se estuvo á la vista sin atreverse á acometer á el Castellano.
    • 1789 Merino, A. Muger feliz p. 268 Esp (BD)
      Llegada, pues, la hora se hizo la señal, y despues de la griteria ordinaria de los Arabes, la Alab, ila Alab: no hay Dios, sino Dios, y de los nuestros, triunfe Dios Trino y Uno, acometen los saeteros disparando las flechas; despues las tropas mas escogidas dan en pelotones sobre los nuestros, los confunde y arrollan miserablemente; pero aunque veian el mal principio, se esfuerzan, considerando que peleaban por el honor de la Patria y de la Religion.
    • 1790 Gueréa, I. Trad Sagrados libros macabeos p. 96 Esp (BD)
      A este tiempo movió sus reales el exército enemigo, y les salieron al encuentro: dividieron en dos trozos la caballería; los onderos y saeteros iban delante del exército y la vanguardia la ocupaban los mas valerosos de todos.
    • 1800 Estala, P. Trad Viagero universal, XXX p. 89 Esp (BD)
      Si no logran poner al enemigo en huida con su fuego, y el enemigo los ataca con pujanza, los enemigos se retiran con la mayor velocidad posible por los intervalos de la segunda fila compuesta de saeteros, la qual abanza entonces. Estos caracolean rápidamente en pequeños piquetes, y disparan sus flechas con la precaucion de reservar algunas para la mayor urgencia.
    • 1820 Mtz Marina, F. Ensayo histórico-crítico lenguas romances p. 15 Esp (BD)
      Alcatraz, según el Diccionario: la autoridad que allí se cita no parece probar esa significacion, que pudo haberse tomado de la árabe, alcartaz charta, papel: y porque el blanco donde tiran los saeteros y escopeteros suelen ser de papel, dicen los árabes al blanco alcartaz.
    • 1842 Rubió, J. Trad Jerusalen libertada Mazuy p. 134 Esp (BD)
      Este fantasma fué á encontrar á Oradino, saetero famoso y experimentado y le dijo: “Ó célebre Oradino cuyas flechas dan siempre en el blanco que te señalas; cual seria nuestro peligro si un hombre como Argante, defensor de la Judea, sucumbiese, y si el enemigo, cargado de sus despojos, volviese triunfante á sus reales”?
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 212 Esp (CDH )
      / Numerosos sacó de Berbería / Escuadrones de tropas auxiliares, / Del desierto veloz caballería, / Saeteros de Fez almogavares: / Y un pie de sus fronteras no tenía / Sin avanzados puestos militares, / Ni un cerro de sus reinos á la raya / Sin el ojo sagaz de una atalaya.
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 276 Esp (CDH )
      Mohino el Rey por demás, / De los pasos el compás / Oyendo con mal humor, / Iba: junto á él un tambor / Y los peones detrás. / Tras éstos los saeteros / Y hasta cien arcabuceros: / Luego los escaladores, / Luego trompas y atambores, / Y luego los ingenieros. /
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 277 Esp (CDH )
      Contó el Rey cuidosamente / Las hogueras y señales, / En que convino prudente / Con sus guías, y la gente / Partió en dos bandos iguales. / Guardando el cerro dejó / Los jinetes: apostó / Los saeteros mejores, / Y él con los escaladores / Por el peñasco trepó. /
    • 1852 Zorrilla, J. Granada [1895] I, 297 Esp (CDH )
      Ahogó la piedad del Moro / Respuesta tan arrogante, / Y, colérico, «¡Adelante, / Saeteros!»exclamó. / Atravesado de flechas / Hincó Arias una rodilla / Gritando «¡Cristo y Castilla / Por los Arias!»Y espiró. / Cortáronle la cabeza, / Y en el arzón delantero / La ató un negro de Baeza / Por trofeo de valor. / Tal fué el fin desventurado / Del bravo alcalde de Zahara: / La suerte le negó avara / Todo, menos el honor. /
    • 1872 Panadés Poblet, J. "Dos escuelas católicas" [01-09-1872] p. 224 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      ¿Qué significa ese eco fulminando duras pero justas censuras contra los clérigos liberales y los clérigos carlistas que por ser aquello ó esto irritan las pasiones derramando en sus heridas plomo derretido de Saetero en vez de Bálsamo religioso del apóstol, y aspirando en otros escritos por la armonía entre el sacerdote y el legislador, entre el apóstol de la fé y el apóstol de la ciencia?
    • 1879 Pereda, J. M. Don Gonzalo Glz [2003] Esp (CDH )

      Mira en tu rededor reinas, emperatrices y duquesas, que, rendidas, imploran que trueques el duro potro de martirio en que ahora te agitas y retuerces, en blando y voluptuoso nido de sus amores castos, ardientes, infinitos. Todas te amamos, todas te pretendemos; sacude la modorra que te abate, abre los saeteros ojos, contémplanos y elige.

    • 1884 Fdz Bremón, J. "Sermón apocalipsis" [01-01-1884] p. 59 Almanaque de La Ilustración (Madrid) Esp (HD)
      No conocí a mi padre: decían que era un hábil saetero; siendo yo muy niño marchó a la guerra y no volvió; mi madre enfermó algunos años después y me dijo una tarde. —Hijo mío, vete al monasterio. —Los padres no me dejaron volver a casa, y á la mañana del día siguiente oí en la iglesia un canto muy triste: dejé la celda en que había pasado la noche, y bajé al templo; los monjes rezaban un responso ante una zanja abierta bajo las losas del atrio. Estaban enterrando a mi madre. Desde entónces fue el convento mi casa solariega.
    • 1887 Mendive, J. Religión católica p. 560 Esp (BD)
      Por esto, en todas aquellas cosas que son movidas por la razon se descubre el orden de la razon que las mueve, aunque las cosas así movidas carezcan ellas mismas de razon. Así sucede que la saeta va directamente al blanco arrojada por el saetero, como si ella misma estuviera dotada de razon que la dirija: y esto mismo se observa en los movimientos de los relojes y de cuantas obras ingeniosas son debidas al arte humano.
    • 1892 Devolx García, J. Epopeya Colón p. 25 Esp (BD)
      Y ¡hosana! ¡hosana!, el cielo clamorea. Arden los soles más por la mirada Radiante de Islabel [sic] ya placentero, Y cual flecha que lanza el saetero Por la puerta de Elvira de Granada Va por Colón a escape un mensajero, Que antes que al puente llegue de los Pinos Al perseguido alcanza.
    • 1905 Menéndez Pelayo, M. Orígenes novela [1905] Esp (CDH )
      [...] los centauros, diestros saeteros; otras gentes muy pacíficas que tienen el pie redondo y de él se valen para cultivar la tierra, los dragones de siete cabezas y otros varios monstruos espantables de generación humana ó bestial. Muchos de ellos eran vasallos del Preste Juan, príncipe cristiano y piadoso, conforme al rito de santo Tomás, apóstol de las Indias.
    • 1932 Capdevilla Goyanes, J. Trad Descripciones geograficas estado moderno Vilanovano p. 98 Biblioteca clásica medicina española, X Esp (BD)
      Hay infinita muchedumbre de hombres que viven mucho (según Plutarco). La lengua de los ingleses, compuesta de diversidad de pueblos, es dificilísima de entender y de hablar. En la guerra son intrépidos y muy buenos saeteros, opulentísimos, muy grandemente dados a las mercedes, y célebres por sus nobles paños, dada la abundancia de buena lana.
    • 1942 Lapesa Melgar, R. HLengua española [1942] Esp (CDH )
      [...] los saeteros guardaban las flechas en la aljaba; y la cabeza del guerrero se protegía con una malla de hierro o almófar. Fronteras y ciudades estaban defendidas por alcazabas, con almenas para que se resguardaran los que disparaban desde el adarve.
    • 1962 Escudero Valverde, J. A. Influencia servicio militar p. 46 Esp (BD)
      En realidad, en las legiones romanas existía ya una división del trabajo y una clasificación en especialidades. Los reclutas más jóvenes y pobres se destinaban para velites, los de la segunda edad iban a los astados, la juventud más florida a príncipes, y los más viejos para triarios. Estas diferentes modalidades combatientes tenían también diferentes armamento y misiones. Los griegos también tenían cinco órdenes de soldados: los hoplites, o infantería pesada; los peltastes, o infantería mediana, y los psilitas, o infantes ligeros. Además, dividían su caballería en pesada (catafractos) y ligera (saeteros y lanceros).
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      El núcleo lo constituía el triángulo que formaban en el porche Bert-Carlos-tipo rechoncho acampesinado, con un fondo nebuloso de muchacho, de trenka inglesa y ondulado flequillo, y de Pablo, de saetero en reposo sobre aleta de «600». De la tarde quedaba un agónico rescoldo de ceniza, en el que las brasas de los cigarrillos deslumbraban. Bert se volvió, al oírme. Con la sumisa entonación de la novicia que solicita de su superiora pase de pernocta, se limitó a enunciar mi nombre y, en el mismo instante, Carlos me tomó del codo y mi mano encontró la mano de pelotari del hombre cuadrado, cuyo nudo de corbata, entre los alborotados picos de la camisa, declaraba toda una existencia.
    • 1980 Prensa El País, 17/12/1980 [1980] Esp (CDH )
      «Ser pensador para Ortega consistía en hacer brillar las cosas interiormente para iluminarlas a los demás. Otras veces, lo imagina como un cazador de ideas. La imagen del San Ildefonso, de El Greco, o la del saetero que dirige su mirada y la punta de la flecha hacia el cielo son las que más se aproximan a la idea del pensador orteguiano», dijo Manuel Mindán en la conferencia que pronunció sobre su maestro.
    • 1989 Aparicio, J. P. Retratos [1989] Esp (CDH )
      Fue como el saetero que arroja una flecha a la torcaz. El murciélago ponía torpes y móviles borrones en los estucos cuando la boina negra de don Jesús lo derribó. Don Jesús corrió hacia el centro de la sala, se agachó y recogió la boina con su presa dentro.
    • 1995 Prensa La Vanguardia, 02/03/1995 [1995] Esp (CDH )
      Para el humorista afecto al balompié, con un saetero basta. Sería grave que proliferasen y mandasen por el aire los aceros hasta nublar el sol, y los equipiers tengan que driblar y chutar a la sombra. De suceder este programa, se podría evocar la batalla de las Termópilas, que cabe fuese un pequeño combate y haya cobrado la inmortalidad, por apelarse de esa manera tan grandilocuente y campanuda.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. m. Hombre que pelea con arco y saetas.
    • 2002 Burgada, M. San Sebastián p. 17 Esp (BD)
      San Sebastián fue tomado como patrono de muchas corporaciones vinculadas con la fabricación de armamento medieval como la de los arqueros y saeteros, artilleros, mercaderes de hierro y tapiceros, estos últimos por la similitud entre la acción de las agujas en el cuero y las flechas en el cuerpo del santo.
    • 2014 Pz Henares, A. Tierra Álvar Fáñez Esp (BD)
      Al día siguiente concentraron su ataque sobre una fuerte torre que dominaba la puerta de Alcántara. La resistencia fue enconada pero al fin lograron incendiarla. Sin embargo, Álvar había preparado gran cantidad de vinagre que comenzamos a verter sobre las llamas hasta apagarlas y, luego, nuestros saeteros mataron a tantos asaltantes que éstos acabaron por cejar en su empeño y se retiraron llevándose a sus muertos.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Saetero, ra. m. Soldado que peleaba con arco y saetas.
    • 2019 Carranza Oviedo, J./ Molina Carranza, V. Guerrero Esp (BD)
      Uno de los exploradores, desde lo alto de las rocas, nos avisó de que el camino estaba libre y podíamos pasar. Así lo hizo el grueso de nuestra tropa. Yo iba al mando de la retaguardia, al cuidado del palanquín en el que iba la pareja real. Entonces, cuando la retaguardia de la expedición se disponía a pasar, cayó una gran piedra que nos separó del resto. Rodaron varias más de menos tamaño formando un muro de separación entre nosotros y los más adelantados. De pronto, desde arriba, comenzaron a bajar azagayas. Algunas alcanzaron la cubierta del palanquín, pero no hicieron blanco en ninguno de nosotros. Los saeteros bajaron después por la pendiente: era tan empinada que muchos rodaron junto con las piedras, perdiendo sus propulsores y sus saetas.
      Acepción en desuso
    1. s. En ocasiones, en aposición a hombre o joven.
      docs. (1822-1847) 2 ejemplos:
      • 1822 Zavaleta, F. Compendio historia sagrada p. 22 Esp (BD)
        Desde casa de Abraham se dirigió al desierto, en donde habiendo acabado el agua, que aquel le había alargado, dejó a su hijo al abrigo de un árbol por escusarse la pena de verle morir á sus propios ojos: mas en tal desolacion Dios, que es el verdadero protector de la viuda y del huérfano, le envió un Angel para consolarla, y le mostró una fuente en la que pudiese satisfacer su sed. Agar cobrando fuerzas con alivio tan inesperado levantó a su hijo del suelo, creció este, se hizo un joven saetero, y vino á ser más adelante Cabeza ó Jefe de los Ismaelitas.
      • 1847 Díaz Baeza, J. Manual logica p. 176 Esp (BD)
        I. Anfibología. Este sofisma pueril consiste en dar á una voz que tiene dos sentidos, un sentido en una proposición del silogismo, y otro sentido en otra; en cuyo caso claro es que hay cuatro términos en el silogismo; como en este. El sagitario dispara saetas. El sagitario es un signo del zodiaco; Luego un signo del zodiaco dispara saetas. La voz sagitario se toma en la primera proposicion por un hombre saetero, y en la segunda por una de las doce partes en que se divide el zodiaco.
  2. Acepción en desuso
  3. s. m. Hombre que hace saetas.
    docs. (1485-1874) 10 ejemplos:
    • 1485 Anónimo Toma de posesión 266 Colección diplomática del archivo municipal de Salvatierra (1451-1488) Esp (CDH )
      En la villa de Salvatierra de Alava a veynte seys dias del mes de nobiembre anno del nasçimiento de nuestro sennor Ihesu Christo de mill e quatroçientos e ochenta e çinco annos, en la camara de conçejo que es pegado a la iglesia de sennor Sant Martyn de la dicha villa, estando ende ayuntados en conçejo a pregon pregonado segund que lo han de uso e de costumbre de se ayuntar commo en las cosas semejantes que esta, el conçejo, alcalde, regidores, ofiçiales, escuderos e ommes buenos de la dicha villa de Salvatierra, nombradamente seyendo presentes al dicho conçejo [...] Lope Ynnigues de Alday voticario e Juan /1v Sanches de Ocariz e Martyn Landa e Ochoa Sanches de Ocaris e Pero Garçia de Narbaxa e Martyn Ochoa de Salurteguy e Juan de Vicunna sastre e Ochoa Peres de Villanueba e Martyn Martines de Heguilaz e Lope Garçia de Çuaçola e Sancho Peres de Opacua e Martyn de Royteguy saetero e Ferrando de Arriçala çapatero [...].
    • 1874 Anónimo (Sociedad de literatos) Vuelta España, III p. 896 Esp (BD)
      Y no se detuvo aquí ni el establecimiento de oficios, ni el adelanto que progresivamente iban haciendo […]. En el siglo XVII se les agregaron los terciopeleros, bordadores, tejedores de velos, gorreteros, caldereros, carderos, estañeros y corderos de vihuela. Á todos deben añadirse diez oficios; esto es, broqueleros, coraleros, encuadernadores, jubeleros, sequeros de cáñamo […]. Por donde se ve que, rebajando los ballesteros, bragueleros, coraceros y saeteros, que quedarian probablemente sin uso en el siglo XV ó en el siguiente, Barcelona, contaba á fines del siglo XVII setenta y seis oficios con formal matrícula.
    • 1485 Anónimo Toma de posesión 266 Colección diplomática del archivo municipal de Salvatierra (1451-1488) Esp (CDH )
      En la villa de Salvatierra de Alava a veynte seys dias del mes de nobiembre anno del nasçimiento de nuestro sennor Ihesu Christo de mill e quatroçientos e ochenta e çinco annos, en la camara de conçejo que es pegado a la iglesia de sennor Sant Martyn de la dicha villa, estando ende ayuntados en conçejo a pregon pregonado segund que lo han de uso e de costumbre de se ayuntar commo en las cosas semejantes que esta, el conçejo, alcalde, regidores, ofiçiales, escuderos e ommes buenos de la dicha villa de Salvatierra, nombradamente seyendo presentes al dicho conçejo [...] Lope Ynnigues de Alday voticario e Juan /1v Sanches de Ocariz e Martyn Landa e Ochoa Sanches de Ocaris e Pero Garçia de Narbaxa e Martyn Ochoa de Salurteguy e Juan de Vicunna sastre e Ochoa Peres de Villanueba e Martyn Martines de Heguilaz e Lope Garçia de Çuaçola e Sancho Peres de Opacua e Martyn de Royteguy saetero e Ferrando de Arriçala çapatero [...].
    • 1514-1515 Anónimo Pleito AHBilbao Col documental AHBilbao Esp (CDH )
      Por Furtunno de Lexaraçu, saetero, hizo a Fernando de Larrea, tundidor, pagole doze ducados... XII ducados.

      Por Juan Peres de Burgoa hizo a Diego de Çaballos, pagole doze ducados... XII ducados.

    • 1607 Oudin, C. Tesoro FrancEsp (NTLLE)
      Saetero, vn qui fait des flesches.
    • 1609 Vittori, G. Tesoro FrancItalEsp Esp (NTLLE)
      Saetero, un qui fait des flesches.
    • 1705 Sobrino, F. DiccNEspFranc Esp (NTLLE)
      Saetero, m. Faiseur de fleches.
    • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
      Saetéro, a Fletcher, that makes Arrows, or Darts.
    • 1787 Cañes, F. Diccionario español latino-arabigo, III Esp (BD)
      Saetero el que hace saetas.
    • 1861 Balaguer, V. HCataluña y Corona Aragón, II p. 801 Esp (BD)
      En el registro 1.º de deliberaciones del Concejo de Ciento del año 1455 al fól. 38 se hallan nombrados entre los individuos que los componian los oficios siguientes: especieros, tenderos de paños, barberos, candeleros de cera, sastres, freneros, plateros, zapateros, herreros, carpinteros, pelaires, tejedores de lana […], roperos, espaderos, lanceros, ballesteros, saeteros, tintoreros de lana, tejedores de fustanes, manteros, vaineros, toneleros, colchoneros, guanteros, candeleros de sebo, alfareros, maestros de tapices, corredores de encante.
    • 1874 Anónimo (Sociedad de literatos) Vuelta España, III p. 896 Esp (BD)
      Y no se detuvo aquí ni el establecimiento de oficios, ni el adelanto que progresivamente iban haciendo […]. En el siglo XVII se les agregaron los terciopeleros, bordadores, tejedores de velos, gorreteros, caldereros, carderos, estañeros y corderos de vihuela. Á todos deben añadirse diez oficios; esto es, broqueleros, coraleros, encuadernadores, jubeleros, sequeros de cáñamo […]. Por donde se ve que, rebajando los ballesteros, bragueleros, coraceros y saeteros, que quedarian probablemente sin uso en el siglo XV ó en el siguiente, Barcelona, contaba á fines del siglo XVII setenta y seis oficios con formal matrícula.
    • 1485 Anónimo Toma de posesión 266 Colección diplomática del archivo municipal de Salvatierra (1451-1488) Esp (CDH )
      En la villa de Salvatierra de Alava a veynte seys dias del mes de nobiembre anno del nasçimiento de nuestro sennor Ihesu Christo de mill e quatroçientos e ochenta e çinco annos, en la camara de conçejo que es pegado a la iglesia de sennor Sant Martyn de la dicha villa, estando ende ayuntados en conçejo a pregon pregonado segund que lo han de uso e de costumbre de se ayuntar commo en las cosas semejantes que esta, el conçejo, alcalde, regidores, ofiçiales, escuderos e ommes buenos de la dicha villa de Salvatierra, nombradamente seyendo presentes al dicho conçejo [...] Lope Ynnigues de Alday voticario e Juan /1v Sanches de Ocariz e Martyn Landa e Ochoa Sanches de Ocaris e Pero Garçia de Narbaxa e Martyn Ochoa de Salurteguy e Juan de Vicunna sastre e Ochoa Peres de Villanueba e Martyn Martines de Heguilaz e Lope Garçia de Çuaçola e Sancho Peres de Opacua e Martyn de Royteguy saetero e Ferrando de Arriçala çapatero [...].
    • 1514-1515 Anónimo Pleito AHBilbao Col documental AHBilbao Esp (CDH )
      Por Furtunno de Lexaraçu, saetero, hizo a Fernando de Larrea, tundidor, pagole doze ducados... XII ducados.

      Por Juan Peres de Burgoa hizo a Diego de Çaballos, pagole doze ducados... XII ducados.

    • 1514-1515 Anónimo Pleito AHBilbao Col documental AHBilbao Esp (CDH )
      Martin de Lexaraçu, saetero, pobre.

      Juan Saes de Vgarrio, escribano.

      Juan de Guibelondo, ynpedido. Seruio por su persona, segund declara Agurto.

    • 1607 Oudin, C. Tesoro FrancEsp (NTLLE)
      Saetero, vn qui fait des flesches.
    • 1609 Vittori, G. Tesoro FrancItalEsp Esp (NTLLE)
      Saetero, un qui fait des flesches.
    • 1705 Sobrino, F. DiccNEspFranc Esp (NTLLE)
      Saetero, m. Faiseur de fleches.
    • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
      Saetéro, a Fletcher, that makes Arrows, or Darts.
    • 1787 Cañes, F. Diccionario español latino-arabigo, III Esp (BD)
      Saetero el que hace saetas.
    • 1861 Balaguer, V. HCataluña y Corona Aragón, II p. 801 Esp (BD)
      En el registro 1.º de deliberaciones del Concejo de Ciento del año 1455 al fól. 38 se hallan nombrados entre los individuos que los componian los oficios siguientes: especieros, tenderos de paños, barberos, candeleros de cera, sastres, freneros, plateros, zapateros, herreros, carpinteros, pelaires, tejedores de lana […], roperos, espaderos, lanceros, ballesteros, saeteros, tintoreros de lana, tejedores de fustanes, manteros, vaineros, toneleros, colchoneros, guanteros, candeleros de sebo, alfareros, maestros de tapices, corredores de encante.
    • 1874 Anónimo (Sociedad de literatos) Vuelta España, III p. 896 Esp (BD)
      Y no se detuvo aquí ni el establecimiento de oficios, ni el adelanto que progresivamente iban haciendo […]. En el siglo XVII se les agregaron los terciopeleros, bordadores, tejedores de velos, gorreteros, caldereros, carderos, estañeros y corderos de vihuela. Á todos deben añadirse diez oficios; esto es, broqueleros, coraleros, encuadernadores, jubeleros, sequeros de cáñamo […]. Por donde se ve que, rebajando los ballesteros, bragueleros, coraceros y saeteros, que quedarian probablemente sin uso en el siglo XV ó en el siguiente, Barcelona, contaba á fines del siglo XVII setenta y seis oficios con formal matrícula.
  4. Acepción en desuso
  5. adj. Que dispara saetas.
    docs. (1500) 3 ejemplos:
    • c1500 Anónimo Selva epíctetos [1980] Esp (CDH )

      El segundo Cupido es hijo dediana la qual paresciendole bien la multiplicacion de la generacion y aborresciendo El carnal ayuntamiento sin baron concibio de cupido aeste pintan dios del amor que se conforma con la Racon,

      Del primero ay los siguientes epictetosfiero, fragante/ q ue da desiolor, herbiente, sordo, alado, dulce, hermoso, bolatil, gracioso, lascibo, bolador, enaljabado, aligero, ydaleo / del monte yda, yncesto, saetero, ligero, cruel, armado con llamas de fuego, no perezoso, Tierno [...].
    • c1500 Anónimo Selva epíctetos [1980] Esp (CDH )

      Deste mesmo cupido y delsegundo tomados por clamor lascibo y natural suelen poner los poetas y ystoriadores los siguientes epictetos

      amor cruel, solicito, ciego, aligero, oculto, malo, loco, flagrante, apacible, yncestuoso, alado, herbiente, lascibo, tierno, agradescido, blando, suabe, hermoso, volador, enalxabado, compañero, aconpañado, timido, misero, ligero, blando, yngenioso, Poeta, velador, desnudo, abierto, paciente, fiero, volatil, aureo, purpureo, ambicioso, acechador, rebelde, femineo, advenedizo, saetero, fugitivo, luxurioso [...].
    • c1500 Anónimo Selva epíctetos [1980] Esp (CDH )
      diana nombres propios delia, / Porla insula delos, Casta, Tribia / o tre caminos, guarda delos bosques, scitia, mitena, diosa delas seluas, nocenida /porser casta, Toantea / porque thoas rey taurico laynmolaua, efesia, ynnupta o nocasada, tiburtina, baga, Gandida, montiloca, ortigia, siluestre, enaljauada, / quelatrae quando va acaça, ligera, vergoncosa, saetera, onesta, oreska, animosa, hermosa [...].
  6. Acepción en desuso
  7. adj. [Panal] Semejante a la saeta por su forma.
    docs. (1621-1869) 9 ejemplos:
    • 1621 Gil, J. Declar Colmenas [1621] p. 59 Esp (BD)
      Y así se ven muchas vezes en los Colmenares algunos tormos de Abejas en tierra: y si vas a mirar, que sea aquello; hallaras, que tienen muchas Abejas asida a vna maestra, o exambradera medio muerta; que hasta que mueren la acompañan, y muerta la desamparan, y no antes. Es de aduertir, que no digo estos indicios como generales a todos los vasos jacientes; porque ay muchos, que ni aun destos dan al Colmenero; sino que de repente sin barbar, ni cerrar la piquera, o puerta comiençan a exambrar. Y esto hazen particularmente, los que tienen la obra en la Colmena de punta a la piquera, que algunos llaman saeteros. Y otros que sin ser saeteros auian antes echado otros exambres.
    • 1869 RAE DRAE 11.ª ed. (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano al otro de la colmena.
    • 1621 Gil, J. Declar Colmenas [1621] p. 59 Esp (BD)
      Y así se ven muchas vezes en los Colmenares algunos tormos de Abejas en tierra: y si vas a mirar, que sea aquello; hallaras, que tienen muchas Abejas asida a vna maestra, o exambradera medio muerta; que hasta que mueren la acompañan, y muerta la desamparan, y no antes. Es de aduertir, que no digo estos indicios como generales a todos los vasos jacientes; porque ay muchos, que ni aun destos dan al Colmenero; sino que de repente sin barbar, ni cerrar la piquera, o puerta comiençan a exambrar. Y esto hazen particularmente, los que tienen la obra en la Colmena de punta a la piquera, que algunos llaman saeteros. Y otros que sin ser saeteros auian antes echado otros exambres.
    • 1720 Torre Ocón, F. Trad Economía casa campo, I p. 303 Esp (BD)
      Si fuere saetero, esto es, que la obra va de linea recta de atrás adelante, será necesario que el Colmenero aplique fuerte humo, por ser mas fuertes las Abejas de estos; y luego que se ayan retirado, entrará la cortadera torcida por el vn lado de la obra; y bolviendo la punta ázia el panal, que quiere sacar primero (que será vno de los de las orillas) cortará desde abaxo arriba hasta vn palmo de él; y sacando la cortadera torcida, cortará luego con la ancha el mismo panal por arriba, hasta la división, que se hizo con la otra, muy à raíz del panal; y al punto, que llegare el vn corte al otro, caerá el panal.
    • 1747 Torres Villarroel, D. Arte nuevo colmenas [1794] p. 313 Tratados fisicos temblores Esp (BD)
      Otro instrumento hay de hierro, largo dos tercias; en la punta tiene un escoplo agudo y dos dedos de ancho: este se llama en nuestro pais Pujavante, y sirve para cortar los panales de las colmenas, que llaman Saeteras ó Longares, que son las que los labran en linea recta de un témpano a otro.
    • 1751 Torres Villarroel, D. Tratados terremotos p. 255 Esp (BD)
      Si despues de haber sacado las Enxambraderas bien sazonadas se disminuye la tria, y abriéndola por atrás se halla que las ceras están fuertes, anchas y no cortantes de punta, y que las Abejas hacen uba atrás, y se están allí detenidas sin obrar, y sin el ruido ordinario que trahen quando obran (lo qual se podrá saber haciendo cotejo con otra que esté obrando), es señal de que aquella colmena enxambrará sin llenar la casa de obra. Al vaso que se hallare en esta disposicion (si fuere Saetero ó Rinconero) le suelen algunos despuntar los panales por atrás con la uña o con una punta de cuchillo, para que de esta suerte vuelvan á obrar y llenar la casa, pero yo no lo apruebo.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano a otro de la colmena.
    • 1817 RAE DRAE 5.ª ed. (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano al otro de la colmena.
    • 1825 Núñez Taboada, M. DiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano al otro de la colmena.
    • 1846 Salvá, V. NDiccLengCast (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano al otro de la colmena.
    • 1869 RAE DRAE 11.ª ed. (NTLLE)
      Saetero. Se aplica al panal labrado en línea recta, dirigida de un témpano al otro de la colmena.
  8. adj. Perteneciente o relativo a la saeta. ⇨ Arma blanca arrojadiza consistente en una ...
    docs. (1803-2014) 15 ejemplos:
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Lo que pertenece á las saetas, como arco saetero, aljaba saetera.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Lo que pertenece á las saetas, como arco saetero, aljaba saetera.
    • 1825 Núñez de Taboada, M. DiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Que pertenece á las saetas como arco saetero o aljaba saetera.
    • 1853 [Gaspar y Roig] DiccEnciclLengEsp, I (NTLLE)
      Saetero, ra. adj: concerniente a la saetas.
    • 1884 RAE DRAE 12.ª ed. (NTLLE)
      Saetero,ra. adj. Perteneciente á las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1895 Zerolo, E. DiccEnciclLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente á las saetas. Arco saetero, aljaba saetera.
    • 1914 RAE DRAE 14.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1928 Núñez C. Herrera, A. "Epílogo" [01-02-1928] p. 14 Mediodía (Sevilla) Esp (HD)
      El primer hombre, que apenas había dejado de ser, al concretarse, el último borracho, sufría acribillado de vergüenzas el martirio saetero, pasivo San Sebastián amarrado al naranjo de la aurora. Enemigos sagaces traspasaban sus flechas, su risa y su intención más allá de la actualidad y el traje. Y se sintió en medio de la calle descubierto, averiguado, desnudo bajo su vestido de castaño de indias.
    • 1931 Pagés, A. GDiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. Perteneciente á las saetas.
    • 1970 RAE DRAE 19.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1992 RAE DRAE 21.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas.
    • 2014 Galmés Cerezo, D. "Necesidad restaurar singular lienzo" Guadalices: Novela por microfinituras Esp (BD)
      Narran los contadores de leyendas que los arévacos se presentaron muy rápido, dado que Oinesendoa, el de los pies fuertes, era su gran caudillo, el cual los precedía delante y los animaba a acelerar a sus andares, como si fuera lanzado por un arco saetero, debido a que era un corredor muy veloz.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Lo que pertenece á las saetas, como arco saetero, aljaba saetera.
    • 1817 RAE DRAE 5.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Lo que pertenece a las saetas, como arco saetero o aljaba saetera.
    • 1825 Núñez de Taboada, M. DiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Que pertenece á las saetas como arco saetero o aljaba saetera.
    • 1853 [Gaspar y Roig] DiccEnciclLengEsp, I (NTLLE)
      Saetero, ra. adj: concerniente a la saetas.
    • 1884 RAE DRAE 12.ª ed. (NTLLE)
      Saetero,ra. adj. Perteneciente á las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1895 Zerolo, E. DiccEnciclLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente á las saetas. Arco saetero, aljaba saetera.
    • 1914 RAE DRAE 14.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1928 Núñez C. Herrera, A. "Epílogo" [01-02-1928] p. 14 Mediodía (Sevilla) Esp (HD)
      El primer hombre, que apenas había dejado de ser, al concretarse, el último borracho, sufría acribillado de vergüenzas el martirio saetero, pasivo San Sebastián amarrado al naranjo de la aurora. Enemigos sagaces traspasaban sus flechas, su risa y su intención más allá de la actualidad y el traje. Y se sintió en medio de la calle descubierto, averiguado, desnudo bajo su vestido de castaño de indias.
    • 1931 Pagés, A. GDiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero, ra. Perteneciente á las saetas.
    • 1950 RAE DMILE 2.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1970 RAE DRAE 19.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 1992 RAE DRAE 21.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente a las saetas. Arco saetero; aljaba saetera.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas.
    • 2014 Galmés Cerezo, D. "Necesidad restaurar singular lienzo" Guadalices: Novela por microfinituras Esp (BD)
      Narran los contadores de leyendas que los arévacos se presentaron muy rápido, dado que Oinesendoa, el de los pies fuertes, era su gran caudillo, el cual los precedía delante y los animaba a acelerar a sus andares, como si fuera lanzado por un arco saetero, debido a que era un corredor muy veloz.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Saetero, ra. adj. Perteneciente o relativo a las saetas.
  9. s. m. y f. Persona que canta saetas.
    Sinónimo: saetista
    docs. (1853-2022) 22 ejemplos:
    • 1853 Flores, A. Ayer, hoy y mañana, I p. 189 Esp (BD)
      Sucedia muchas veces que las saetas iban á dar en la parte más flaca del vecindario, y no parecia sino que el saetero sabia dónde vivia un tramposo cuando, precisamente á la puerta de su casa, cantaba esta u otra copla parecida: “Restituye y paga luego, que una mortaja y no más de este mundo sacarás”.
    • 2021 Salido Freyre, J. Saeta. Su origen flamenco p. 91 Esp (BD)
      Los saeteros de ese año volvieron a hacer acto de presencia en otros cultos de cofradías. Así, los de la hermandad del Mayor Dolor tuvieron como colofón la intervención del Aliaño, que “cantó como él sabe dos preciosas saetas, así el Carabinero puso su voluntad al servicio de este memorable acto”.
    • 1853 Flores, A. Ayer, hoy y mañana, I p. 189 Esp (BD)
      Sucedia muchas veces que las saetas iban á dar en la parte más flaca del vecindario, y no parecia sino que el saetero sabia dónde vivia un tramposo cuando, precisamente á la puerta de su casa, cantaba esta u otra copla parecida: “Restituye y paga luego, que una mortaja y no más de este mundo sacarás”.
    • 1882 Más Prat, B. "Cofradías madrugada (Sevilla)" [15-04-1882] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
      Suelen prodigarse en la carrera de todas las cofradías; pero las que se oyen en el campo de la Macarena tienen mayor elocuencia y encanto. Acaso predispone los ánimos de los saeteros el magnífico espectáculo que se ofrece á sus ojos; acaso la vista de su Virgen favorita levanta en sus pechos armonías, que luego traduce la voz en notas originales; sea de esto lo que quiera, ello es que sus saetas son escuchadas con especial predilección por los amantes de los cantos populares.
    • 1914 Vaudo Villar, I. "Apuntes sevillanos" [26-04-1914] La Unión Ilustrada (Málaga) Esp (HD)
      ¡Amanecer de Viernes Santo! ¡Ruidos de clarines y tambores en las lejanías de este paisaje triste, austero, primaveral y sevillano! Una saeta que, como maldición, se escapa de una boca blasfema y desdentada, que con su aliento vinoso pone en tensión todo mi cordaje; luego, desde un balcón, como si quisiera borrar la ínfima impresión del saetero borracho, una joven pálida como la cera, de beatífica belleza, pone en sus labios incoloros, trasnochantes, una saeta que haceme olvidar la otra; mis nervios ponense exangües, de mis párpados ruedan unas lágrimas que secan mi pañuelo avergonzado. ¡Oh, madre mía! ¿Qué tienes tú “saeta” divina, que tanto me conmueve y angustias, cuando la canta una mujer, en un amanecer apacible… y santo!
    • 1925 Anónimo "Niño monjas" [01-12-1925] La Nación (Madrid) Esp (HD)
      La Empresa Sagarra, que rige los destinos del Real Cinema, ha contratado la nueva película, que dará inmediatamente con todos los honores. A este fin y para que la exhibición merezca el dictado de acontecimiento, la Empresa Sagarra, además de la gran orquesta que ejecutará música adecuada y netamente española, ha contratado una banda militar con trompetas y tambores, y saeteras y saeteros que dejarán oír sus emotivos cantos en los momentos oportunos que requiera el argumento.
    • 1946 Anónimo "Semana Santa Madrid y Sevilla" [20-04-1946] Falange: Diario de la Tarde (Las Palmas de Gran Canaria) Esp (HD)
      El Jueves Santo desfilaron 8 cofradías. En la madrugada de hoy hicieron su desfile, el Cristo del Calvario, el Cristo de la Salud y la llamada de los Gitanos. La cofradía del Gran Poder que salió a las dos en punto de la noche llevaba 3.000 nazarenos. Muchos penitentes llevaban pesadas cruces de penitencia y marchaban con los pies descalzos. Un saetero, después de ofrendar varias saetas, recitó las siguientes palabras: “Señor del Gran Poder, libra a España de nuevas convulsiones. Que tu soberano poder proteja a los españoles y a su Caudillo en esta hora grave y tenebrosa del mundo”.
    • 1984 Félix-Roig, C. "Procesión Santo Encuentro" [25-04-1984] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)
      El impacto que supuso el canto de las saetas a los pasos de la procesión del Viernes Santo, con una gran calidad por parte del saetero; hecho que no ocurría en Castellón, y que provocó la emoción y el aplauso de los asistentes, estando muy bien acompañadas por el redoble de la Banda Municipal que con su director señor Signes cerraba la procesión.
    • 1997 Moreno, I. Antigua hermandad negros Sevilla p. 423 Esp (BD)
      Fue la de 1935 una Semana Santa en que el Domingo de Ramos fue 14 de abril, aniversario de la proclamación de la República, y por ello en la mañana, en la Avenida de la Libertad, hubo desfile militar y por la tarde procesiones cofradieras. En que se oyeron continuas saetas en Sierpes y la Plaza por parte de La Finito, el Gloria, la Niña de la Alfalfa, la Pompi y otros saeteros y saeteras famosos, lo que hizo que la Virgen de los Gitanos se quedará allí para seguir recibiendolas aunque con ello no pudiera entrar en la Catedral.
    • 2000 Bohórquez Casado, M. Niña Peines p. 197 Esp (BD)
      Fue una saetera colosal. Ella no consideró este cante muy flamenco, sino algo popular, pero lo cierto es que contribuyó a hacer de la saeta llana y sencilla, que interpretaba el pueblo, un estilo de enjundia y profundidad. En esto tuvieron mucho que ver los saeteros jerezanos, sobre todo La Serrana y Manuel Torres, y algo más tarde, el Niño Gloria, que fue único en este hermoso cante.
    • 2007 Roldán Fdz, J. M. Flamenco [2018] p. 62 Esp (BD)
      Como ocurre en general con los cantes flamencos, se desconoce el origen del nombre de saeta. Sí puede en cambio sospecharse la razón. La saeta —flecha, dardo, rehilete— es un arma arrojadiza consistente en un asta terminada en una punta afilada que se lanza con ayuda de un arco. Ciertamente es un arma para herir y mata. Cómo se diera tal nombre a este cante se desconoce. Lo que sí es cierto es que no puede ser más ajustado y expresivo de lo que es y representa. Porque la saeta es una flecha afilada desde el arco tenso de la garganta de los saeteros. Y no para matar, sino para herir de amor el corazón de nuestros Cristos y nuestras Vírgenes.
    • 2021 Salido Freyre, J. Saeta. Su origen flamenco p. 91 Esp (BD)
      Los saeteros de ese año volvieron a hacer acto de presencia en otros cultos de cofradías. Así, los de la hermandad del Mayor Dolor tuvieron como colofón la intervención del Aliaño, que “cantó como él sabe dos preciosas saetas, así el Carabinero puso su voluntad al servicio de este memorable acto”.
    • 1853 Flores, A. Ayer, hoy y mañana, I p. 189 Esp (BD)
      Sucedia muchas veces que las saetas iban á dar en la parte más flaca del vecindario, y no parecia sino que el saetero sabia dónde vivia un tramposo cuando, precisamente á la puerta de su casa, cantaba esta u otra copla parecida: “Restituye y paga luego, que una mortaja y no más de este mundo sacarás”.
    • 1882 Más Prat, B. "Cofradías madrugada (Sevilla)" [15-04-1882] La Ilustración Española y Americana (Madrid) Esp (HD)
      Suelen prodigarse en la carrera de todas las cofradías; pero las que se oyen en el campo de la Macarena tienen mayor elocuencia y encanto. Acaso predispone los ánimos de los saeteros el magnífico espectáculo que se ofrece á sus ojos; acaso la vista de su Virgen favorita levanta en sus pechos armonías, que luego traduce la voz en notas originales; sea de esto lo que quiera, ello es que sus saetas son escuchadas con especial predilección por los amantes de los cantos populares.
    • 1914 Vaudo Villar, I. "Apuntes sevillanos" [26-04-1914] La Unión Ilustrada (Málaga) Esp (HD)
      ¡Amanecer de Viernes Santo! ¡Ruidos de clarines y tambores en las lejanías de este paisaje triste, austero, primaveral y sevillano! Una saeta que, como maldición, se escapa de una boca blasfema y desdentada, que con su aliento vinoso pone en tensión todo mi cordaje; luego, desde un balcón, como si quisiera borrar la ínfima impresión del saetero borracho, una joven pálida como la cera, de beatífica belleza, pone en sus labios incoloros, trasnochantes, una saeta que haceme olvidar la otra; mis nervios ponense exangües, de mis párpados ruedan unas lágrimas que secan mi pañuelo avergonzado. ¡Oh, madre mía! ¿Qué tienes tú “saeta” divina, que tanto me conmueve y angustias, cuando la canta una mujer, en un amanecer apacible… y santo!
    • 1925 Anónimo "Niño monjas" [01-12-1925] La Nación (Madrid) Esp (HD)
      La Empresa Sagarra, que rige los destinos del Real Cinema, ha contratado la nueva película, que dará inmediatamente con todos los honores. A este fin y para que la exhibición merezca el dictado de acontecimiento, la Empresa Sagarra, además de la gran orquesta que ejecutará música adecuada y netamente española, ha contratado una banda militar con trompetas y tambores, y saeteras y saeteros que dejarán oír sus emotivos cantos en los momentos oportunos que requiera el argumento.
    • 1928 Rioja, F. P. "Semana Santa Sevilla" [06-04-1928] La Voz (Madrid) Esp (HD)
      Estos saeteros de ahora han surgido de entre los cantaores flamencos obligados al paro forzoso. Y ahora, en los mismos sitios de otros años, hay una suerte de pugnas de profesionales que cantan saetas con más estilo, de balcón a balcón, y al que más puede. Pero la saeta ni es arte ni estilo. Es un canto popular, que al dejar de serlo, se convierte en flores de trapo. Si Sevilla no quiere que muera la típica saeta debe repudiar a los que de ella han hecho un “modus vivendi”.
    • 1931 Pagés, A. GDiccLengCastellana (NTLLE)
      Saetero. m. y f. Saetista (| Persona que canta saetas).
    • 1946 Anónimo "Semana Santa Madrid y Sevilla" [20-04-1946] Falange: Diario de la Tarde (Las Palmas de Gran Canaria) Esp (HD)
      El Jueves Santo desfilaron 8 cofradías. En la madrugada de hoy hicieron su desfile, el Cristo del Calvario, el Cristo de la Salud y la llamada de los Gitanos. La cofradía del Gran Poder que salió a las dos en punto de la noche llevaba 3.000 nazarenos. Muchos penitentes llevaban pesadas cruces de penitencia y marchaban con los pies descalzos. Un saetero, después de ofrendar varias saetas, recitó las siguientes palabras: “Señor del Gran Poder, libra a España de nuevas convulsiones. Que tu soberano poder proteja a los españoles y a su Caudillo en esta hora grave y tenebrosa del mundo”.
    • 1951 Anónimo "Semana Santa Península" [21-03-1951] Falange: Diario de la Tarde (Las Palmas de Gran Canaria) Esp (HD)
      Fueron cantadas inspiradísimas saetas a la Virgen de la Candelaria, al Cristo de la Misericordia y al Cristo de la Buena Muerte por saeteros espontáneos.
    • 1967 Pinto, J. "Semana Santa sevillana Bruselas" [01-04-1967] Volcán: Periódico Informativo de la Cultura y de los Deportes (Bruselas) Esp (HD)
      El Niño de Flandes y el Niño de la Puebla llevan el “peso” de la Semana Santa en Sevilla. El baile no es muy convencional pero la silueta del de Flandes proyectada sobre el fondo, asi como la sombra de la cruz, coinciden haciendo una ficticia crucifixión. El Rociero y Concha Vázquez son los saeteros. Jóvenes ambos, tienen mucho que aprender. Pero el Rociero nos muestra que conoce el cante y que tanto lo bonito como lo profundo sabe abordarlo.
    • 1984 Félix-Roig, C. "Procesión Santo Encuentro" [25-04-1984] Mediterráneo: Prensa y Radio del Movimiento (Castellón de la Plana) Esp (HD)
      El impacto que supuso el canto de las saetas a los pasos de la procesión del Viernes Santo, con una gran calidad por parte del saetero; hecho que no ocurría en Castellón, y que provocó la emoción y el aplauso de los asistentes, estando muy bien acompañadas por el redoble de la Banda Municipal que con su director señor Signes cerraba la procesión.
    • 1994 Alcalá Ortiz, E. Historia Real Cofradía Santo Entierro p. 170 Esp (BD)
      Nos cuenta Francisco Serrano Carrillo que en Sevilla, por aquellas fechas, existía una gran rivalidad entre las cofradías de la Macarena y de la Soledad, de la que los saeteros sacaban inspiración para sus coplas. Según cree, fue Estrellita Castro la que improvisó la siguiente saeta al paso de la Virgen de la Soledad, como si fuera un consuelo, puesto que la Macarena tiene más devotos.
    • 1996 Bohórquez Casado, M. "¿Quién es el rey?" [2005] p. 120 Veinte años crítica flamenca Esp (BD)
      Me quedo con Mercedes Cubero, que es más flamenca. Y, además, se coloca muy bien la peineta y la mantilla. ¡Qué belleza de mujer y qué cantaora de saetas! Le da el revolcón a muchos cantaores. Sí, porque, sinceramente, los saeteros de nuestro tiempo, salvo excepciones no pueden con la saeta. No pueden con casi nada, pero, sobre todo, se quedan con el trasero al aire en la saeta. Manuel Vallejo les ganaría a todos los que hoy cantan saetas en los balcones sevillanos cantando desde una azotea de Salamanca.
    • 1997 Moreno, I. Antigua hermandad negros Sevilla p. 423 Esp (BD)
      Fue la de 1935 una Semana Santa en que el Domingo de Ramos fue 14 de abril, aniversario de la proclamación de la República, y por ello en la mañana, en la Avenida de la Libertad, hubo desfile militar y por la tarde procesiones cofradieras. En que se oyeron continuas saetas en Sierpes y la Plaza por parte de La Finito, el Gloria, la Niña de la Alfalfa, la Pompi y otros saeteros y saeteras famosos, lo que hizo que la Virgen de los Gitanos se quedará allí para seguir recibiendolas aunque con ello no pudiera entrar en la Catedral.
    • 1999 Mendoza, I. Hermandades andaluzas p. 79 Esp (BD)
      De ellas, unas tratarán de reflejar algunas de las notas distintivas de las hermandades de centro: orden en los nazarenos, severidad en el exorno de los pasos, menos bandas de música y/o interpretación de marchas fúnebres solamente, cuidado de los detalles litúrgicos…, mientras otras se esforzarán por presentar rasgos de barrio: mayor laxitud en el orden de la procesión, pasos y músicas más alegres, mayor preparación del ambiente en las entradas mediante la contratación de más saeteros, etc.
    • 2000 Barrios, M. Difícil mundo flamenco p. 55 Esp (BD)
      —El origen de todo el arte grande, cuando es grande de verdad, estará siempre en Manuel Torre, en la Niña de los Peines, en Tomás Pavón y en Mairena. Que no me saquen de ahí. Y lo dice encogido de hombros, para el remate: “que me perdonen los demás”. —La prueba de que la saeta tuvo que salir de la toná—aclara Luis Caballero—es que el saetero se tiempla como en el martinete.
    • 2000 Bohórquez Casado, M. Niña Peines p. 197 Esp (BD)
      Fue una saetera colosal. Ella no consideró este cante muy flamenco, sino algo popular, pero lo cierto es que contribuyó a hacer de la saeta llana y sencilla, que interpretaba el pueblo, un estilo de enjundia y profundidad. En esto tuvieron mucho que ver los saeteros jerezanos, sobre todo La Serrana y Manuel Torres, y algo más tarde, el Niño Gloria, que fue único en este hermoso cante.
    • 2002 Hita Maldonado, A. Flamenco discografía antigua p. 109 Esp (BD)
      Asimismo diremos que en este evento también estuvieron presente obviamente otros saeteros (no contratados por la Compañía) situados en diferentes lugares de la Plaza, entre los que destacó, muy especialmente, una joven que formó un auténtico alboroto —por su forma y poderío—, hasta el punto que a nuestros artistas les costó hacerse notar (el público estaba entusiasmado con la cantaora), quedando sus Saetas, aunque un tanto lejanas —por la distancia—, igualmente captadas con toda grandeza y propiedad.
    • 2007 Roldán Fdz, J. M. Flamenco [2018] p. 62 Esp (BD)
      Como ocurre en general con los cantes flamencos, se desconoce el origen del nombre de saeta. Sí puede en cambio sospecharse la razón. La saeta —flecha, dardo, rehilete— es un arma arrojadiza consistente en un asta terminada en una punta afilada que se lanza con ayuda de un arco. Ciertamente es un arma para herir y mata. Cómo se diera tal nombre a este cante se desconoce. Lo que sí es cierto es que no puede ser más ajustado y expresivo de lo que es y representa. Porque la saeta es una flecha afilada desde el arco tenso de la garganta de los saeteros. Y no para matar, sino para herir de amor el corazón de nuestros Cristos y nuestras Vírgenes.
    • 2013 Anónimo "Saetas escuela" [13-12-2013] ABC. Madrid:abc.es Esp (CORPES)
      Por seguiriyas, martinetes o carceleras, las saetas de los alumnos de esta escuela pronto volverán a escucharse acompañando en las calles a imágenes como las de las Angustias o el Rescatado. No obstante, el director de la escuela espera reeditar nuevamente el convenio suscrito el año pasado con los comerciantes del casco histórico, un acuerdo gracias al cual volvió a escucharse a los saeteros en los balcones de la Judería.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      Saetero, ra. m. y f. Persona que canta saetas.
    • 2017 Pz Rdz, M. Sentimiento cofrade p. 33 Esp (BD)
      Con anterioridad se ha celebrado en la antigua Peña de los carnavales, conocida por Peña Cultural Galanes Soñadores, situada detrás de la Iglesia de la Merced. Durante algún tiempo se hizo en él cine Cardenio y posteriormente en la capilla del Socorro, donde acudieron saeteros como Amparo, Isabel “la guapa”, Luisa, Isabel Mª Orta, Salvadora Salgado, Eduardo Losada, Manolo Casado, Juan Jesús Martín… entre otros.
    • 2021 Salido Freyre, J. Saeta. Su origen flamenco p. 91 Esp (BD)
      Los saeteros de ese año volvieron a hacer acto de presencia en otros cultos de cofradías. Así, los de la hermandad del Mayor Dolor tuvieron como colofón la intervención del Aliaño, que “cantó como él sabe dos preciosas saetas, así el Carabinero puso su voluntad al servicio de este memorable acto”.
    1. s. En ocasiones, en aposición a maestro, artista o mujer.
      docs. (2013-2022) 3 ejemplos:
      • 2013 Anónimo "Saetas escuela" ABC. Madrid:abc.es Esp (CORPES)
        Lo suyo es el cante por devoción. Y lo hacen guiados por una fe que afila sus gargantas tercio a tercio y un maestro saetero que pule sus voces en cada tono. Es vísperas de Navidad, cierto. Suena la zambomba y faltan más de cuatro meses para que llegue el Jueves Santo. Pero, aún así, flamenco y exaltación religiosa ya se dan la mano estos días en la Escuela de Saetas de Córdoba, que inicia este mes de diciembre el decimocuarto curso desde que fuera fundada por el veterano Francisco Castellón.
      • 2017 Antúnez Schz, J. Once rosas rojas Esp (BD)
        Y un hecho más artístico y menos religioso, desde mi punto de vista, como es por ejemplo, la reacción de una calle abarrotada escuchando en el más admirable y respetable silencio una saeta cantada a la virgen de la Macarena a las siete de la mañana, y en un momento determinado, sin saberlo de antemano, se hace un segundo el silencio total, porque la saeta ha dejado ese tiempo para poder respirar, y en ese preciso instante de silencio saetero interrumpe toda la calle al completo, como si no quisiera que el silencio se impusiera a esa verdadera obra de arte que está desplegando a los cuatro vientos esa saetera, toda la calle repite al unísono un “ole”, mientras la artista saetera continúa cantando.
      • 2022 Marcos Aragón, P. "Música sacra Semana Santa Madrid" [15-04-2022] Crónica Norte (Madrid) Esp (HD)
        Ya en la calle, el viernes, 15, un momento único con la saeta que interpretará la artista María Terremoto en la procesión de Jesús de Medinaceli. Será sobre las 20:30h, durante el encuentro del Cristo con el paso de Nuestra Señora de la Soledad y el Desamparo. La joven cantaora jerezana, que se ha convertido este año en la única mujer saetera en la Exaltación de la Saeta de Sevilla, desplegará su arte y sentimiento ante el Señor de Madrid.
  10. adj. Aficionado a la saeta.
    docs. (1936) Ejemplo:
    • 1936 Anónimo (J. O. S.) "Saetas" [09-04-1936] Guión (Córdoba) Esp (HD)
      La saeta aflamencada que hoy se canta tiene un origen recientísimo. Fue por los años de 1906 a 1907 cuando se empezaron a cantar y el público, profundamente religioso y tradicional de los pueblos muy saeteros, la rechazan indignados. La llamaban con desprecio “tangueras” y en algún pueblo sevillano el afán de novedad de los flamencos chocó violentamente con el espíritu tradicional, imponiéndose a ciriazos el tradicionalismo al flamenquismo retorcido y decadente.
  11. adj. Perteneciente o relativo a la saeta. ⇨ Copla de cante flamenco, de asunto ...
    docs. (1993-2017) 5 ejemplos:
    • 1993 Salas, N. Sevilla. Crónicas siglo XX, III p. 304 Esp (BD)
      Rocío Vega “Niña de la Alfalfa” vivió sus últimos años artísticos con dignidad y respetada por todos los amantes del arte saetero, hasta desaparecer para siempre en 1975. La gran estrella de la década, ya consagrada, es Antonio Mairena.
    • 1997 Ríos Ruiz, M. Cante flamenco [1997] p. 217 Esp (BD)
      Desde que hacia los últimos años sesenta, la casa Hispavox editó un disco EP, con saetas interpretadas por los jerezanos y gitanos El Sernita y El Sordera, no se había logrado un documento sonoro sobre este gran cante como el que ha patrocinado la Caja de Ahorros jerezana. El hecho de su aparición ya es sumamente elogiable por sí solo. La calidad cantaora-saetera que ofrece lo convierte en histórico. ¿Qué ciudad andaluza puede mostrar un gran número de voces saeteras y tanta variedad de matices dentro del estilo? Ninguna. Y cuántas más podría haber ofrecido: el triple, por lo menos. Jerez es un lujo para el cante jondo y la saeta es uno de sus cantes matrices.
    • 1997 Ríos Ruiz, M. Cante flamenco [1997] p. 214 Esp (BD)
      Lo cual elimina otras teorías, como la de Hipólito Rossy, que equivocadamente atribuía a Manuel Centeno la creación de la saeta flamenca, frente a la opinión de otros que la consideraban una invención de don Antonio Chacón o de Manuel Torre. Desde luego Centeno, Chacón y El Torre fueron los que difundieron el estilo, seguidos de Medina el Viejo, La Niña de los Peines y Manuel Vallejo, en una primera época de esplendor saetero, junto al mejor artífice de la saeta de todos los tiempos, El Gloria.
    • 2005 Steingress, G. Sociología cante flamenco p. 99 (BD)
      Evidentemente, en las composiciones flamencas “Cristo” se ha convertido en el “preso”, y la Virgen en la “maresita”, así que puede hablarse de una secularización de la saeta tradicional y su temática en el contenido poético de la copla flamenca. Son estos cantares de “melancólica meditación” y “frases llenas de sentimiento” los que han conservado su estructura básica saetera en la lírica flamenca andaluza.
    • 2017 Antúnez Schz, J. Once rosas rojas Esp (BD)
      Y un hecho más artístico y menos religioso, desde mi punto de vista, como es por ejemplo, la reacción de una calle abarrotada escuchando en el más admirable y respetable silencio una saeta cantada a la virgen de la Macarena a las siete de la mañana, y en un momento determinado, sin saberlo de antemano, se hace un segundo el silencio total, porque la saeta ha dejado ese tiempo para poder respirar, y en ese preciso instante de silencio saetero interrumpe toda la calle al completo, como si no quisiera que el silencio se impusiera a esa verdadera obra de arte que está desplegando a los cuatro vientos esa saetera, toda la calle repite al unísono un “ole”, mientras la artista saetera continúa cantando.
12.ª Entrega (julio de 2022)
Versión del 15/07/2022
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
saetero s. (1639-)
saetero
También en esta página: saetero, a (1260-)
Etim. Derivado de saeta y -ero.

Se documenta por primera vez, con la acepción 'abertura estrecha que se realiza en los pretiles de un puente para que salga el agua tras la lluvia o la subida del río', en 1639, en una obra de L. de San Nicolás titulada Arte y uso de architectura. En la centuria siguiente, concretamente en 1786, se atestigua por primera vez, con la acepción 'abertura vertical y estrecha que se realiza en el paramento interior del muro de un pantano para permitir la salida del agua', en el Tratado de los derechos y regalías que corresponden al real patrimonio en el Reyno de Valencia y de la jurisdiccion del intendente como subrogado en lugar del antiguo bayle general de V. Branchat. Posteriormente, se registra, de manera esporádica, en obras dedicadas a los sistemas de drenaje de los pantanos. Con el significado 'abertura vertical, alargada y estrecha en un muro o en un barco de guerra para disparar saetas o cualquier otro proyectil', se documenta por primera vez en 1845, en la obra de J. Cortada titulada Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845. A principios del siglo XX se registra con el complemento de cruz para especificar la forma que presenta la abertura del saetero. Aunque, en comparación con el resto de los valores semánticos que alberga este vocablo, presenta un mayor número de testimonios con esta última acepción, sobre todo en el siglo XIX, en relatos de viajes en los que se describen las obras arquitectónicas de la geografía española, la existencia de su sinónimo saetera, ampliamente documentado en todas las épocas, explica la presencia casi testimonial de esta voz con este significado.

En 1918, en el Diccionario general y técnico hispano-americano de Rodríguez Navas y Carrasco, se consigna con la acepción 'espacio entre dos almenas'.

    Acepción en desuso
  1. >saeta+–ero
    s. m. Abertura estrecha que se realiza en los pretiles de un puente para que salga el agua tras la lluvia o la subida del río.
    docs. (1639) Ejemplo:
    • 1639 San Nicolás, L. Arte y uso de architectura p. 124 Esp (BD)
      Tambien conuiene que las puentes tengan apartaderos encima de los estriuos, para que los carros, y los demas animales no se encuentren. Tambien conuiene que en los antepechos queden saeteros, porque si el rio subrepujare no se los lleue, y passe el agua que pudiere por ellos. Son perjudiciales los molinos para las puentes, y assi a qualquier interesado le estará bien el no consentirle, sino que esté apartado.
  2. >saeta+–ero
    s. m. Abertura vertical y estrecha que se realiza en el paramento interior del muro de un pantano para permitir la salida del agua.
    docs. (1786-2018) 6 ejemplos:
    • 1786 Branchat, V. Tratado derechos Reyno Valencia p. 549 Esp (BD)
      Otro sí: ordeno y mando, que igualmente sea de su cargo el tener cerrados los saeteros, dexando solo abiertos aquellos que les mandare el Administrador para el curso de las aguas en la distribucion de su riego; y si por descuido ú omision contravinieren dichos Guardas á lo prevenido en este capítulo y en los antecedentes, incurran en la pena de veinte y cinco libras aplicaderas como arriba, á más de ser castigados segun el daño que causare su omision.
    • 2018 García Torres, A. Riesgo climático tierras meridionales p. 272 Esp (BD)
      El cubo hecho en el centro del macho principal de la muralla de dicho pantano tiene sus saeteros y dovelas desmembradas y salidas de su centro al no tener sus lechos y paramento material alguno, rechupándose las aguas hasta verterlas por la parte exterior en bastante cantidad. Por lo que se necesita macizar todo, embrear los lechos y paramentos por la parte interior y exterior con buena laca de pelo y aceite, con cola fuerte de cáñamo y garrafas de hierro en algunas de sus juntas.
    • 1786 Branchat, V. Tratado derechos Reyno Valencia p. 549 Esp (BD)
      Otro sí: ordeno y mando, que igualmente sea de su cargo el tener cerrados los saeteros, dexando solo abiertos aquellos que les mandare el Administrador para el curso de las aguas en la distribucion de su riego; y si por descuido ú omision contravinieren dichos Guardas á lo prevenido en este capítulo y en los antecedentes, incurran en la pena de veinte y cinco libras aplicaderas como arriba, á más de ser castigados segun el daño que causare su omision.
    • 1847 Anónimo (J. S. P.) "Pantano Níjar" [11-07-1847] El Clamor Público (Madrid) Esp (HD)
      No han sido menos felices y acertados en el resto del sistema que llevan en ejecucion; el desague de un basto depósito, haciéndolo por la superficie del vaco, ádonde deben reunirse los limazos y tierras que llevan las corrientes, tenia necesariamente que obstruir la compuerta del canal de riego y oponer dificultades en su uso; con este motivo se ha organizado su ejecucion muy diestramente, estableciendo dos en el canal con el objeto que quede siempre cerrada la que ocupa la parte interior, haciéndose el desague por la superficie del agua por medio de una línea de compuertas ó saeteros; desde donde las recibe un conducto formado dentro de la muralla para dirigirlas al canal de riego, en donde otra compuerta en la trasera del muro les da paso y direccion. Los saeteros se manejan por un pozo que atraviesa de arriba á abajo toda la presa, con sus escaleras y mesetas de trecho en trecho para irlas quitando á medida que baja la superficie del agua, sin que pueda entorpecerlo ningun incidente de ninguna clase, consiguiendo muchas ventajas de precaucion.
    • 1849 Anónimo "Empresa pantano Níjar" [21-06-1849] El Heraldo (Madrid) Esp (HD)
      Esta corporacion no ha podido menos de llevar al estremo su entusiasmo al examinar detenidamente unas obras que con toda justicia merecen encomio y admiracion, obras que en lo general, y en su parte mas interesante, pueden considerarse terminadas, porque solo resta una insignificante de la canalizacion; insignificante, porque se halla roturado el terreno por donde ha de seguir, y aglomeradas en toda su longitud gran porcion de los materiales necesarios. No es posible hacer una exacta demostracion del esbelto, magestuoso y bien entendido muro, á que nada falta, mas que el establecimiento de un ante-pecho que evite toda desgracia, y la formacion de un templete, que cubra el pozo de saeteros, y maquinaria de la compuerta del desarenador.
    • 1874 Riera Perera, M. Manual canales riego p. 469 Esp (BD)
      Conductos que atraviesan la fábrica […]. Desarenador de 0,97 m. Cañon de salida para el riego de 0,84 m. Pozo de saeteros de 2,50 m. de diámetro. Pozo de compuertas de 0,84 m.
    • 1878 Anónimo "Clamor justo" [12-06-1878] El Constitucional (Alicante) Esp (HD)
      Según noticias fidedignas, el jefe de la guardia civil de la línea de Villena a Tibi ha participado al Gobierno de provincia en 11 del actual, que hasta las seis de la mañana de dicho día no había ocurrido novedad en el pantano, si bien el agua seguía su curso con pequeña velocidad à causa de tener dicho pantano muchos saeteros tapados, de manera que no daban salida más que a una dula de agua, sin que esta fuere aprovechada por los regantes de Monnegre, los que según noticias han recibido aviso de sus amos, para que, aunque se les obligue a regar, no lo efectúen; lo cual es de creer, porque los mismos arrendatarios, componen sus paradas para impedir que se introduzcan en sus tierras las aguas y evitar el castigo que se les pueda imponer.
    • 2018 García Torres, A. Riesgo climático tierras meridionales p. 272 Esp (BD)
      El cubo hecho en el centro del macho principal de la muralla de dicho pantano tiene sus saeteros y dovelas desmembradas y salidas de su centro al no tener sus lechos y paramento material alguno, rechupándose las aguas hasta verterlas por la parte exterior en bastante cantidad. Por lo que se necesita macizar todo, embrear los lechos y paramentos por la parte interior y exterior con buena laca de pelo y aceite, con cola fuerte de cáñamo y garrafas de hierro en algunas de sus juntas.
  3. >saeta+–ero
    s. m. Abertura vertical, alargada y estrecha en un muro o en un barco de guerra para disparar saetas o cualquier otro proyectil.
    docs. (1845-2015) 15 ejemplos:
    • 1845 Cortada, J. Viaje isla Mallorca p. 92 Esp (BD)
      Es Alcudia ciudad antigua en donde viven unas mil y quinientas personas, que ó bien tienen tercianas ó las han tenido, y que en ambos casos volverán á tenerlas. Circuyen la ciudad un foso, una muralla de muy poca elevacion que podrá tener unos dos siglos y en que hay seis fuertes salientes cuyos fuegos pueden cruzarse, otro foso y otra muralla antigua en que se conservan muchas almenas, saeteros y torres, todo lo cual va desmoronándose por el absoluto descuido en que se tiene.
    • 2015 Luján, M. Argmenon Esp (BD)
      La escasa luz que allí había penetraba a través de las estrechas ventanas de la pared semejantes a los saeteros de un castillo. Cuando sus ojos se habituaron a la oscuridad, vio que el lugar se encontraba lleno de estanterías con libros y algunos armarios con volúmenes antiguos.
    • 1845 Cortada, J. Viaje isla Mallorca p. 87 Esp (BD)
      Largo rato ha pasado antes que toda la comitiva pudiese ponerse en marcha; mas al fin hemos salido de allí con dirección á la torre llamada de Cañamiel que está a la izquierda del camino. Esa torre es un castillo de la Edad Media, en que no se conoce que haya habido foso ni puente levadizo, pero que aparte de esto tenía toda la defensa propia de las casas fuertes de la edad esa. Hay sus saeteros, su angostísima escalera de caracol, su céntrica torre de homenage, sus pedreros y su corona de almenas. Convertido hoy en casa de campo y en granero, caido ó echado abajo el terrado corrido, tapiados los saeteros, hundidos los techos, caida la escalera del segundo piso, transformado el piso bajo en cocina, cuadra y malos cuartuchos, hendido y lleno de grietas por mil partes ofrece desde fuera un aspecto hermosísimo á que no corresponde su interior que está amenazado ruina por cien puntos.
    • 1867 Anónimo (Rosalba) "Recuerdos Selva Negra" [31-08-1867] El Correo de la Moda (Madrid) Esp (HD)
      Había subido una quincena de escalones; los ojos en las pistolas y el oído en acecho, cuando crei oír un ruido violento encima de mi cabeza, y que parecía que se me acercaba; estaba en un ángulo formado por un ancho hueco de un antiguo saetero, en el que me introduje sin saber lo que hacia. La precaución fue oportuna, porque un enorme cuadrúpedo, que yo tomé por un zorro, pasó junto a mí como una avalancha, y me hubiera de seguro derribado al suelo, si hubiese permanecido en la escalera.
    • 1881 Alfonso, L. "Siete viajeros" [01-01-1881] t. LXXXII, p. 530 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      Por ventura, hizo otra parada el tren; otra posada apareció junto á la vía y el furibundo viajero apeóse para entrar en ella. La estacion era esquiva y zahareña y desapacible si la hubo. En sus recios muros no habia más ventanas que saeteros, ni más adorno que barbanas, ni más remate que almenas, ni más puerta que rastrillo. Estaba toda ella erizada de picos y clavos y garfios y cuchillos, á guisa de colosal carlanca. No se veía junto á ella más sér viviente que dos espantosos mastines, con las pupilas sangrientas como áscuas, las gargantas como simas y los dientes como sierras, que ladraban rabiosamente á entrambos lados del rastrillo.
    • 1885 Siles, José "Parricidio" [28-07-1885] La América (Madrid) Esp (HD)
      A pesar de tocar á su término la fría y huracanada estación del otoño, aquellas murallas de piedra, a través de las cuales apenas penetraba durante el día más caluroso de estío el sol por medio de los saeteros, despedían vapores de horno, reflejos candescentes del infierno sobre la frente del mancebo.
    • 1888 Asis Aguilar, F. Compendio historia eclesiastica general, I p. 412 Esp (BD)
      Muchos de estos edificios, especialmente en los lugares fronterizos, son almenados y con torres para la defensa; acaso las ventanas estrechísimas que se ven en algunos, no tanto eran así por gusto artístico, como para que pudiesen servir de saeteros.
    • 1906 Gila Fidalgo, F. Guía Segovia p. 120 Esp (BD)
      La Torre de D. Juan II es una construcción rectangular, que une á sus proporciones gruesas y macizas una ligereza admirable; enlucida por arabescos circulares, que en los puntos de tangencia llevan trozos pequeños de escoria ferruginosa; sus pisos están señalados al exterior por molduras corridas de bolas; con dos órdenes de ventanas cuadradas, de rejas espesas protegidas por garitas diédricas y saeteros en los planos y que la central lleva un león rampante que sostiene el emblema de la majestad.
    • 1927 Manrique Lara, G. "Playa Górliz" [01-08-1927] Noticiero de Soria (Soria) Esp (HD)
      Este castillo fortaleza, restaurado por el Marqués de la Torrecilla, perteneció a uno de los antiguos linajes de Vizcaya. La Torre mayor del homenaje está rodeada de enormes murallas almenadas, con cuatro torreones de diversa estructura, que tienen sus matacanes y saeteros, más como motivo arquitectónico, que con objeto militar.
    • 1932 Anónimo "Nietos colonizadores América" [27-12-1932] El Sol (Madrid) Esp (HD)
      La catedral: una mole oscura color de plata oxidada, verdecida en los tejadillos de leves insinuaciones de musgos; con ventanales, torres y salientes que parecen almenas y saeteros de un viejo castillo feudal. Descuella imponente, colgada de nubes bajas y húmedas entre las casitas de la ciudad. Llena la plaza con la evocación de un pasado guerrero y místico de órdenes militares y de romances fronterizos de la raya de Portugal.
    • 1991 Ruiz Riva, E. Casa y aldea Cantabria p. 233 Esp (BD)
      Ahora bien, como al principio se ha comentado, la torre por antonomasia que hoy conocemos es el edificio alto y estrecho, sólidamente construido en piedra a base de anchos muros de mampostería, esquinales y marcos de ventana en sillería, cubierta a cuatro aguas, almenas y saeteros bajo los voladizos del tejado que confieren carácter bélico al edificio.
    • 1994 Romea Castro, C. Barcelona romántica p. 212 Esp (BD)
      La muralla, en el siglo XIV, tenía paneles verticales, torres cuadradas con saeteros y merletes coronando los parapetos de las puertas y un foso exterior, frecuentemente, con agua estancada. Durante los siglos XVII y XVIII se ensanchó la base de la muralla y el paso superior fue convertido en paseo con rampas para poder acceder. Tenía anchura suficiente para el paso de carruajes. Se convirtió en un lugar de moda, del que ha quedado constancia en numerosos relatos. Por ella se podía ir hasta los glacis de la Ciutadella. Fue la última en ser derruida.
    • 2015 Luján, M. Argmenon Esp (BD)
      La escasa luz que allí había penetraba a través de las estrechas ventanas de la pared semejantes a los saeteros de un castillo. Cuando sus ojos se habituaron a la oscuridad, vio que el lugar se encontraba lleno de estanterías con libros y algunos armarios con volúmenes antiguos.
    • 1845 Cortada, J. Viaje isla Mallorca p. 92 Esp (BD)
      Es Alcudia ciudad antigua en donde viven unas mil y quinientas personas, que ó bien tienen tercianas ó las han tenido, y que en ambos casos volverán á tenerlas. Circuyen la ciudad un foso, una muralla de muy poca elevacion que podrá tener unos dos siglos y en que hay seis fuertes salientes cuyos fuegos pueden cruzarse, otro foso y otra muralla antigua en que se conservan muchas almenas, saeteros y torres, todo lo cual va desmoronándose por el absoluto descuido en que se tiene.
    • 1845 Cortada, J. Viaje isla Mallorca p. 87 Esp (BD)
      Largo rato ha pasado antes que toda la comitiva pudiese ponerse en marcha; mas al fin hemos salido de allí con dirección á la torre llamada de Cañamiel que está a la izquierda del camino. Esa torre es un castillo de la Edad Media, en que no se conoce que haya habido foso ni puente levadizo, pero que aparte de esto tenía toda la defensa propia de las casas fuertes de la edad esa. Hay sus saeteros, su angostísima escalera de caracol, su céntrica torre de homenage, sus pedreros y su corona de almenas. Convertido hoy en casa de campo y en granero, caido ó echado abajo el terrado corrido, tapiados los saeteros, hundidos los techos, caida la escalera del segundo piso, transformado el piso bajo en cocina, cuadra y malos cuartuchos, hendido y lleno de grietas por mil partes ofrece desde fuera un aspecto hermosísimo á que no corresponde su interior que está amenazado ruina por cien puntos.
    • 1867 Anónimo (Rosalba) "Recuerdos Selva Negra" [31-08-1867] El Correo de la Moda (Madrid) Esp (HD)
      Había subido una quincena de escalones; los ojos en las pistolas y el oído en acecho, cuando crei oír un ruido violento encima de mi cabeza, y que parecía que se me acercaba; estaba en un ángulo formado por un ancho hueco de un antiguo saetero, en el que me introduje sin saber lo que hacia. La precaución fue oportuna, porque un enorme cuadrúpedo, que yo tomé por un zorro, pasó junto a mí como una avalancha, y me hubiera de seguro derribado al suelo, si hubiese permanecido en la escalera.
    • 1881 Alfonso, L. "Siete viajeros" [01-01-1881] t. LXXXII, p. 530 Revista de España (Madrid) Esp (HD)
      Por ventura, hizo otra parada el tren; otra posada apareció junto á la vía y el furibundo viajero apeóse para entrar en ella. La estacion era esquiva y zahareña y desapacible si la hubo. En sus recios muros no habia más ventanas que saeteros, ni más adorno que barbanas, ni más remate que almenas, ni más puerta que rastrillo. Estaba toda ella erizada de picos y clavos y garfios y cuchillos, á guisa de colosal carlanca. No se veía junto á ella más sér viviente que dos espantosos mastines, con las pupilas sangrientas como áscuas, las gargantas como simas y los dientes como sierras, que ladraban rabiosamente á entrambos lados del rastrillo.
    • 1882 González, E. "Obras Alcázar Segovia" [26-10-1882] Revista de la Sociedad Económica Segoviana de Amigos del País (Segovia) Esp (HD)
      Hay también un escultor, empleado en construir diferentes piezas de ornamentación, tales como las que han de colocarse en los mata-canes ó saeteros del segundo cuerpo de la torre de D. Juan en reemplazo de las antiguas encontradas en mal estado, y que figuran granadas de fruta con ramas y hojas.
    • 1885 Siles, José "Parricidio" [28-07-1885] La América (Madrid) Esp (HD)
      A pesar de tocar á su término la fría y huracanada estación del otoño, aquellas murallas de piedra, a través de las cuales apenas penetraba durante el día más caluroso de estío el sol por medio de los saeteros, despedían vapores de horno, reflejos candescentes del infierno sobre la frente del mancebo.
    • 1885 Mtz Barrionuevo, M. "Atalaya" p. 143 Pasatiempos. Poesías Esp (BD)
      Un castillo de esbeltos torreones, de sombrías y grandes barbacanas, de fosos anchos, levadizos puentes, y saeteros, almenas y murallas, entre cuyas verdosas hendiduras salvaje vive la silvestre planta.
    • 1888 Asis Aguilar, F. Compendio historia eclesiastica general, I p. 412 Esp (BD)
      Muchos de estos edificios, especialmente en los lugares fronterizos, son almenados y con torres para la defensa; acaso las ventanas estrechísimas que se ven en algunos, no tanto eran así por gusto artístico, como para que pudiesen servir de saeteros.
    • 1893 Rdz Calvo, E. "Apuntes tomados excursión Aguilar Campóo" [01-11-1893] Boletín de la Sociedad Española de Excursiones (Madrid) Esp (HD)
      El castillo es hoy todo una ruina, y sólo se ven en pie algunos lienzos de muralla medio derruídos y algunos cubos en igual estado; pero ni los unos ni los otros conservan almenas, matacanes ni saeteros; de su barbacana apenas uno puede formarse idea, y lo mismo sucede con los fosos y plaza de armas; si tuvo torre del homenaje, difícil sería indagar dónde estaba emplazada.
    • 1906 Gila Fidalgo, F. Guía Segovia p. 120 Esp (BD)
      La Torre de D. Juan II es una construcción rectangular, que une á sus proporciones gruesas y macizas una ligereza admirable; enlucida por arabescos circulares, que en los puntos de tangencia llevan trozos pequeños de escoria ferruginosa; sus pisos están señalados al exterior por molduras corridas de bolas; con dos órdenes de ventanas cuadradas, de rejas espesas protegidas por garitas diédricas y saeteros en los planos y que la central lleva un león rampante que sostiene el emblema de la majestad.
    • 1927 Manrique Lara, G. "Playa Górliz" [01-08-1927] Noticiero de Soria (Soria) Esp (HD)
      Este castillo fortaleza, restaurado por el Marqués de la Torrecilla, perteneció a uno de los antiguos linajes de Vizcaya. La Torre mayor del homenaje está rodeada de enormes murallas almenadas, con cuatro torreones de diversa estructura, que tienen sus matacanes y saeteros, más como motivo arquitectónico, que con objeto militar.
    • 1932 Anónimo "Nietos colonizadores América" [27-12-1932] El Sol (Madrid) Esp (HD)
      La catedral: una mole oscura color de plata oxidada, verdecida en los tejadillos de leves insinuaciones de musgos; con ventanales, torres y salientes que parecen almenas y saeteros de un viejo castillo feudal. Descuella imponente, colgada de nubes bajas y húmedas entre las casitas de la ciudad. Llena la plaza con la evocación de un pasado guerrero y místico de órdenes militares y de romances fronterizos de la raya de Portugal.
    • 1991 Ruiz Riva, E. Casa y aldea Cantabria p. 233 Esp (BD)
      Ahora bien, como al principio se ha comentado, la torre por antonomasia que hoy conocemos es el edificio alto y estrecho, sólidamente construido en piedra a base de anchos muros de mampostería, esquinales y marcos de ventana en sillería, cubierta a cuatro aguas, almenas y saeteros bajo los voladizos del tejado que confieren carácter bélico al edificio.
    • 1994 Romea Castro, C. Barcelona romántica p. 212 Esp (BD)
      La muralla, en el siglo XIV, tenía paneles verticales, torres cuadradas con saeteros y merletes coronando los parapetos de las puertas y un foso exterior, frecuentemente, con agua estancada. Durante los siglos XVII y XVIII se ensanchó la base de la muralla y el paso superior fue convertido en paseo con rampas para poder acceder. Tenía anchura suficiente para el paso de carruajes. Se convirtió en un lugar de moda, del que ha quedado constancia en numerosos relatos. Por ella se podía ir hasta los glacis de la Ciutadella. Fue la última en ser derruida.
    • 2015 Luján, M. Argmenon Esp (BD)
      La escasa luz que allí había penetraba a través de las estrechas ventanas de la pared semejantes a los saeteros de un castillo. Cuando sus ojos se habituaron a la oscuridad, vio que el lugar se encontraba lleno de estanterías con libros y algunos armarios con volúmenes antiguos.
    1. s. En ocasiones, en aposición a hueco.
      docs. (1914) Ejemplo:
      • 1914 Salaverría, J. M. "Palacio Real Madrid" [20-06-1914] Caras y Caretas (Buenos Aires) Esp (HD)
        Ahora es un palacio pacífico. Pero en otro tiempo fue alcázar moro, y más tarde castillo cristiano. Sobre el escarpe del terreno, en posición de fortaleza inaccesible, ostentaba sus torres puntiagudas, medioevales, sus almenas y sus huecos saeteros. Los reyes de la casa de Austria eligieron el castillo para su vivienda. Tenía entonces aún una apariencia romántica. Pero el fuego del incendio destruyó el alcázar antiguo, y los Borbones levantaron la mansión actual, sobre un plan arquitectónico muy distinto.
    1. s. m. Con el complemento de cruz, para referirse al saetero con forma de cruz.
      docs. (1903) Ejemplo:
      • 1903 Anónimo Trad "Fez E. Amicis" [05-01-1903] Diario de Burgos (Burgos) (HD)
        El primer efecto es de una inmensa ciudad decrépita que va deshaciéndose lentamente. Casas altísimas, que parecen hechas de varias casas sobrepuestas que se desmoronan, desencaladas, carcomidas de arriba y abajo, apuntaladas por todas partes sin más aberturas que algún agujero en forma de saetero de cruz; largos trozos de calles, flanqueados por dos paredes altas y desnudas como los muros de una fortaleza.
  4. Acepción lexicográfica
  5. s. m. "Espacio entre dos almenas" (Rdz Navas Carrasco, DiccGralTécnHispanoamericano-1918).
    docs. (1918) Ejemplo:
    • 1918 Rdz Navas Carrasco, M. DiccGralTécnHispanoamericano (NTLLE)
      Saetero, era. adj. y s. [...] Espacio entre dos almenas.

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