Sintaxis

17. Los demostrativos

17.11 Otros usos de los demostrativos. Construcciones lexicalizadas y semilexicalizadas

17.11a Se ha considerado expletivo o espurio el uso que presentaban algunos demostrativos neutros en la lengua medieval:

E que asi lo dezia e esto dixo que daba e dio por su respuesta a la dicha carta executoria e a todo lo en ella contenido (Jurisdicción); Y esto dixo que mandaba e mando segund que de suso dicho abia (Apeo).

No obstante, cabría también pensar que la oración que sigue a dixo en estos ejemplos desarrolla el contenido de esto, presentado en el texto precedente. Más probable es el valor expletivo de tal en el uso actual de tal parece, donde podría omitirse tal sin afectar al sentido:

Caminan tiesos, como estacados, tal parece que se hubieran tragado el palo de la escoba (Hayen, Calle); Tal parece que es un acuerdo entre los candidatos dejar la pijama a un lado y dormir de la manera más fresca (Salvador Hoy 28/2/1997).

Aun así, cabe pensar que tal mantiene aquí restos de su antiguo valor como demostrativo neutro.

17.11b En el § 17.8 se comprobó que los adverbios demostrativos de lugar presentan numerosos usos lexicalizados y semilexicalizados. En los apartados restantes de esta sección se examinarán someramente otras expresiones idiomáticas formadas con demostrativos. Debe señalarse, ante todo, que ciertos usos de este y aquel no poseen valor deíctico ni tampoco anafórico. En efecto, tiene sentido idiomático la expresión coordinada este o aquel cuando se utiliza para significar de ‘uno u otro, uno cualquiera’: Obtener triunfos resonantes contra este o aquel seleccionado o equipo no sería sino producto del milagro o la proeza extraordinaria (Tiempos 15/2/1997). La expresión estos y aquellos aplicada a personas admite asimismo paráfrasis con unos y otros, es decir, ‘personas de cualquier condición’, ‘personas pertenecientes a diversos grupos’, etc. A esta pauta corresponden los ejemplos siguientes:

A veces me dan ganas de agradecer a estos y aquellos señores que me dieron caña (Cambio 16 29/1/1990); Comodín de todas las barajas, allá está donde hay matanza, y vio caer a estos y aquellos (Sánchez Espeso, Alas).

17.11c Los demostrativos este y esto se usan a veces como muletillas. El primero es más frecuente en el español americano, mientras que el segundo es más habitual en el europeo. En efecto, en muchos países americanos se emplea el demostrativo este como fórmula para llenar las pausas, o como señal de duda o indecisión:

¿A quién le interesa escuchar que… este… eeh… las piezas eran… eeh… de valor incalculable… eeh… únicas en el mundo… eeeh? (Prensa Libre 26/6/1996); Yo… este… vengo… venía (Enseñando el cartelito) por esto, por la habitación… pero no sé… (Caballero, N., Bisagras); No… es que… bueno… este… falta la niña… (Fuentes, Cristóbal).

La variante esto no es inusitada en América en tales contextos, pero —como se ha indicado— es más común en el español europeo:

Pensemos que sin duda el…, esto…, que viene será mejor (Mendoza, Verdad); Créame, esto… (No acierta a expresarse) No hay trucos que valgan (Signes, Darwin); Ah, Mark, esto… quisiera presentarte a mi madre, lady Helen Somers… (Schwartz, Conspiración); Entonces interrumpió a Marcos, él miró la bolsa, perdió la seguridad con la que había empezado a hablar, vaciló. —Esto… No es nada (Grandes, Castillos).

17.11d Se emplea la fórmula eso es para expresar aprobación: Corre, Martín —gritaba Bautista—. ¡Eso es! (Baroja, Zalacaín). Las locuciones adverbiales concesivas con todo y eso, con todo y con eso y con eso y todo se describen en el § 47.14k. Todas equivalen a la forma simple con todo:

Los gringos, ya tú sabes, se desviven hablando de buena vecindad, de buen trato, new deal y otras cosas; pero, con todo y eso, nunca olvidan las discriminaciones raciales (Sinán, Plenilunio); Pues con todo y con eso fue lo mejor que tuvo a diario la guarnición de Baler desde los primeros del año 1899 (Martín Cerezo, Sitio); No se dirá que he escatimado las censuras; estoy seguro de que he extremado el rigor; pues bien, con eso y todo, el último drama de Echegaray es uno de los que prueban con más fuerza la grandeza de su ingenio (Clarín, Viaje).

17.11e La expresión a eso de se analiza en el § 29.6n. Su característica fundamental es el hecho de que introduce grupos nominales que designan referencias horarias. A eso de las cinco equivale a ‘a las cinco aproximadamente’: Partiríamos a eso de las cinco (Espinosa, G., Tejedora).

17.11f Se usan en esto y en eso con el sentido de la locución adverbial mientras tanto, es decir, para introducir una situación que se da al mismo tiempo que tiene lugar algún otro acontecimiento que se acaba de mencionar:

Lo saca a la calle sin montarlo y en esto nota que el caballo cojea un poquito de atrás, y ya él se mosqueó (Quiñones, F., Hortensia); La pantera se pasea en la jaula enorme, sin sacarle la vista de encima a la chica. Y en eso aparece el cuidador, y abre la puerta de la jaula que está a un costado (Puig, Beso).

17.11g La expresión y eso que se emplea en el habla coloquial para introducir información que se interpreta con un sentido adversativo próximo al de aunque o a pesar de que:

¡Vos también tuviste un hombre, mamá! ¡Yo crecí sabiéndolo! Y eso que lo hacías ocultándote (Daneri, Matar); Ha declarado ante los medios de comunicación cuantas veces le han preguntado, y eso que no son autoridad (Diario Yucatán 4/11/1997).

17.11h Tiene también valor anafórico el demostrativo eso cuando se usa precedido de la conjunción y en la expresión eso es todo: Tengo mil dólares en cheques y eso es todo (Morales, A., Verdad). También mantienen su valor anafórico, a pesar de estar lexicalizadas, varias locuciones que contienen el demostrativo esas, sin alternancia de género ni de número: ni por esas (que expresa la imposibilidad de llevar a cabo alguna cosa aun en condiciones extremas), a mí con esas o venir a alguien con esas (que denotan suficiencia ante lo que se rechaza por conocido), en esas estamos (que expresa actitud de espera) o en una de esas (que indica una eventualidad):

Tu idolatrado se casa con otra que menos mal que se le muere pronto y Dios me perdone, pero ni por esas vuelve a ti (Longares, Corsé); Me tomé dos pastillas para dormir, y ni por esas (País [Esp.] 30/9/1997); ¡La propita soy yo! ¡A mí con esas! Más bofetones le diera que pelos tiene… (Alviz, Son); Después de veinticinco años de dejarme las uñas en el escritorio ahora me vienen con esas… ¡Estaría bueno! (Cabal, Briones); Si el escrutinio es tan importante como el de hoy, las horas no son tontas; son tontísimas. Y en esas estamos (ABC 3/11/2004); Lo malo va a ser si en una de esas nos pasa con un Monteverdi, masculla Roberto, a ese se lo saben de memoria, che (Cortázar, Glenda).

Tampoco se da alternancia de género en el femenino esta cuando, usado como pronombre, alude a cierta ocasión, situación u oportunidad:

Córtense solos, porque de esta no salimos vivos si no nos avivamos (Fogwill, Cantos); Te voy a asar, chulito…, de esta no te escapas… (Vallejo, A., Eclipse); ¿Plantarte yo? ¡Esta sí que es buena! (Resino, Pop).

17.11i Aparece tal en algunas construcciones lexicalizadas. No posee variación de número la forma tal para cual (se dice, por tanto, Son tal para cual), que se emplea a menudo con valor despectivo o irónico: Sois tal para cual, hijo, como fabricados con el mismo molde (Delibes, Mario). Las formas compuestas tal o cual (y su plural tales o cuales) y tal y cual (y su plural tales y cuales) son características del registro coloquial. La primera tiene un significado próximo al de la expresión indefinida uno(s) u otro(s). Se emplea, pues, en contextos de indeterminación en los que no se desea elegir entre varias opciones que se consideran equivalentes, como en Eso no depende de la solución que tal o cual partido proponga (es decir, ‘de la que proponga un partido u otro’). La variante con la conjunción y también se utiliza cuando se quiere realizar una enumeración en un contexto de indeterminación, y su significado es semejante al de unos y otros:

Me explico: decimos, por ejemplo, que “en la oficina todavía nadie se dio cuenta de Lo Nuestro”, o que tal o cual cosa sucedió antes de que empezara Lo Nuestro (Benedetti, Tregua); Es el médico quien puede decir al enfermo qué precauciones tomará en tales o cuales circunstancias (Sintes, Peligros); Diríamos que los objetos parecen de tal y cual color y por ello son de tal y cual color (García Suárez, Qualia); Se puede alegar por ejemplo que es inmoral e ilegal la prostitución de mujeres en tales y cuales países pobres (Meléndez, Identidad).

17.11j Contiene el demostrativo tal la expresión interrogativa ¿Qué tal?, que se asimila a las fórmulas de saludo (§ 32.6). Sobre el uso de «qué {tal ~ tales} + sustantivo» con el sentido de ‘qué clase de N’, véase el § 22.14t. Aparece asimismo tal en diversas locuciones y fórmulas fijas: que si tal, que si cual; tal vez; tal vez que otra. Tal y como funciona como un adverbio relativo modal en ejemplos del tipo de Se hizo tal y como nos dijeron22.7-11). Sobre las conjunciones complejas con tal que y con tal de (que), véanse los § 31.11l y 46-10w.

17.11k También se usa tanto en ciertas construcciones lexicalizadas, pero solo en algunas de ellas mantiene sus propiedades de demostrativo cuantitativo. Alternan sin diferencia apreciable de significado Tanto gusto en conocerla y Mucho gusto en conocerla. Contienen la forma tanto, sea como pronombre, adjetivo o adverbio, las locuciones adverbiales cada tanto, mientras tanto, entre tanto y por lo tanto, así como la locución conjuntiva en tanto que.

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/sintaxis/otros-usos-de-los-demostrativos-construcciones-lexicalizadas-y-semilexicalizadas. [Consulta: 28/05/2024].

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