Sintaxis

45 Construcciones comparativas, superlativas y consecutivas

45.10 La comparación de igualdad (III). Otras construcciones comparativas y pseudocomparativas de igualdad

45.10a El relativo cuanto se analiza en el § 22.6. Como allí se explica, solo algunos de los usos en los que entra en relación con tanto son propiamente comparativos. «Cuanto + grupo nominal» alterna con como en muchas comparativas de igualdad, si bien pertenece a un nivel de lengua más formal:

Nos encontramos con que hay tantos campeones mundiales cuantas federaciones norteamericanas o europeas existen (Bryce Echenique, Permiso); Puso en orden las situaciones imaginables en que pudieran encontrarse Fermina Daza y él, y para todas escribió tantos modelos cuantas alternativas de ida y vuelta le parecieron posibles (García Márquez, Amor); Cae de hinojos y se persigna tantas veces cuantas flores se hallan a su vista (Benet, Región).

Así, en el primero de estos ejemplos se habla de un número indeterminado de campeones que se equipara al de federaciones. Se obtienen paráfrasis similares en los demás.

45.10b En la variante en la que se comparan adjetivos, la pauta que predomina en la actualidad es «[tan + adjetivo]… [cuanto + adjetivo]…», como en los textos siguientes:

[…] un hidalgo tan rico de sangre noble cuanto pobre de bienes (Alcalá Yáñez, Donado); El Quinteto para piano y cuerdas Op. 44 del compositor germano es una gran obra, tan difícil cuanto magistral en su forma y contenido (Prensa [Arg.] 23/4/1992); Cuando al fin consiguió adormecerse tuvo un sueño tan profundo cuanto parlanchín y desasosegado (Luca Tena, Renglones); El padre atolondrado había osado tomar el timón con manos tan inhábiles cuanto sucias (Martín-Santos, Tiempo).

Esta pauta alterna en la lengua clásica con la que presenta la forma apocopada cuan a partir de cuanto: «[tan + adjetivo]… [cuan + adjetivo]…». Sin embargo, no se recomienda esta opción en el español actual:

A esta causa estaba Timbrio tan pobre de esperanza, cuan rico de pensamientos (Cervantes, Galatea); Traen la bolsa tan llena de soberbia cuan vacía de moneda (López Úbeda, Justina); Vivo sin ver un desdén, / tan rico de aqueste bien, / cuan pobre y perdido (Lope Vega, Garcilaso); Es el hombre tan temeroso de su daño cuan amigo su provecho (Granada, Adiciones).

45.10c Se explicó en las secciones precedentes que a la cuestión de identificar o no como comparativa una secuencia se suele dedicar hoy menos atención que a la de explicar su significado a partir del de los elementos que la componen. La cuestión de dilucidar si la partícula como es adverbial o conjuntiva (mencionada en los § 22.10 y 31.3) es una parte importante de esta tarea, puesto que, si es adverbial, habrá de tener antecedente, sea expreso o tácito. Como se vio en el § 22.10, el antecedente del relativo como queda tácito en un gran número de ocasiones. Cuando como alterna con tal como puede suponerse, en efecto, que tal es su antecedente. Como tal es un demostrativo anafórico (§ 13.10a-q), habrá de tener un antecedente o un consecuente. El demostrativo tal aparece en el primero de los textos siguientes, pero se omite en los demás:

Al despedirse le dio un beso rápido en la frente, tal como hacía cada mañana cuando iba a la escuela (Allende, Eva); Corrió hacia adelante zigzagueando, como le indicara René (Belli, Mujer); Soy un marino poco culto, un rudo marino, como dicen en los folletines y melodramas (Baroja, Inquietudes).

Desde este punto de vista, tal es en el primer texto un demostrativo que remite a la acción descrita por el grupo verbal que lo precede. El resultado es semejante al que se obtendría en la oración Hacía así cada mañana. En el texto de Baroja se omite tal, pero ha de suponerse igualmente, lo que da lugar a una variante de la construcción … en los folletines y melodramas dicen así.

45.10d El adverbio como es relativo en los contextos que se mencionan, en los que suele admitir paráfrasis con ‘del modo en que’ y otras similares. No es, por tanto, una partícula comparativa. Se ha considerado que podría serlo en construcciones del tipo de Como hacía todas las mañanas, se preparó un café bien cargado, en tanto en cuanto se compara aquí la forma de actuar alguien cierto día con la forma de comportarse los demás. Sin embargo, como alterna también con tal como, por lo que admite un análisis semejante al de las oraciones del grupo anterior. A la vez, en estas y otras secuencias semejantes, como admite la paráfrasis ‘de un modo semejante al modo en que’, ‘del mismo modo en que’ y otras similares en las que se introduce léxicamente la idea de comparación a través de adjetivos como semejante o mismo. Como se recuerda en el apartado precedente, la cuestión de si se comparan (tácita o expresamente) individuos, propiedades o acciones en una oración representa una parte de la tarea de determinar su significado a partir del de los términos que la componen.

45.10e La construcción «como + grupo nominal» constituye uno de los segmentos posibles de las comparativas de igualdad que se analizaron en la sección anterior. La variante en la que el sustantivo aparece sin determinante (aúllan como lobos) constituye una de las formas que presenta la llamada comparación prototípica45.12k). Estos grupos sintácticos se asimilan a los atributos, con los que a menudo alternan: Huían {como conejos ~ despavoridos}. La ausencia de artículo impide restituir en ellos el verbo sin dar lugar a oraciones anómalas (*Aúllan como aúllan lobos), por lo que cabe pensar que como es conjunción en lugar de adverbio en estos contextos. Aun así, la cuestión es polémica, tal como se recordó en el § 45.8l, ya que algunos gramáticos entienden que debe extenderse a ellos el análisis que omite el demostrativo tal, esbozado en los apartados pre cedentes. No tiene como valor comparativo cuando se usa como preposición con el sentido de ‘en calidad de’, como en Trabajó como ayudante de dirección. Así, Te lo digo como amigo tuyo no equivale a Te lo digo como te lo diría un amigo tuyo, sino a ‘… en calidad de amigo’ o a ‘… en cuanto que soy amigo tuyo’. Estas oraciones admiten en muchos casos paráfrasis con de: Trabajó {como ~ de} ayudante de dirección; Saldrá {como ~ de} extremo derecho. Se analizan en el § 38.10.

45.10f Se ha dedicado mucha atención en los estudios gramaticales a la construcción «como + oración subordinada», que adquiere un gran número de valores. Interesan aquí los propiamente comparativos. Alternan como que y como si en muchas construcciones. En efecto, en En vez de licor era como que se bebiera a Mirian (Quesada, Banana), la conjunción como introduce una oración subordinada de subjuntivo que expresa una situación hipotética que se compara con una real. La alternancia que ~ si se da a menudo entre «como si + imperfecto de subjuntivo» y «como que + presente de indicativo», como en ¿No notas como si te faltara el aire? ~ ¿No notas como que te falta el aire? En los § 47.3c, d se explica que la alternancia entre si y que es indicio de que las prótasis condicionales aparecen en el entorno característico de las oraciones sustantivas. La alternancia como que ~ como si es especialmente frecuente con los verbos hacer y parecer, como en Hizo como que no la veía ~ Hizo como si no la viese; Parecía como que tenía prisa ~ Parecía como si tuviera prisa, o en los ejemplos siguientes:

Hacen como que no le conocen (Roa Bastos, Vigilia); Inició una inútil maniobra de disimulo haciendo como si aquella bolsa que dejó caer al suelo hubiera pasado por sus manos de manera fortuita (Goytisolo, Estela); Parecía como que le aumentaban las ganas (Lynch, Dedos); Desapareció sin dejar señal, parecía como si se lo hubiera tragado la tierra (Cela, Cristo); La vieja se reía y acariciaba con ternura a Lucía, parecía como si descubriese en ella un parentesco (Lezama, Oppiano).

Una propiedad notable de estas construcciones es que admiten, en muchos contextos, la omisión de cómo: Hacen que no la conocen; Parece que le aumentaban las ganas.

45.10g No alternan, en cambio, como que y como si cuando como que constituye una locución conjuntiva, más exactamente una partícula introductoria de la información que el hablante presenta como insegura, a la vez que como resultado de una apreciación personal:

Todo lo sopesa y todo lo oye, como que sabe lo que aquí está ocurriendo (Chase, Pavo); Porque si uno la mira así de lejos, como que se ve más larga (Skármeta, Cartero); Él oprimía significativamente la mano de la compañera, y ella como que sonreía con cierta condescendencia (Chávez, Batallador).

La lexicalización de como que en una sola conjunción permite que pueda ir seguida de la conjunción condicional si. Aun así, esta pauta es poco frecuente:

Nunca fue amigo mío, porque él nunca me cayó bien. Nunca, nunca, nunca. Las dos veces que llegó era como que si yo no existiera (Siglo 27/7/2000); Y, como no entendíamos lo que decían, no pidieron declaración de cómo fue, cuándo fue, a qué hora fue. Nada. Llegó el alcalde como que si no fuera nada (Burgos, E., Rigoberta).

45.10h Algunos gramáticos consideran que como si constituye una locución análoga a como que en el uso que se acaba de ilustrar. Otros opinan —parece que con mayor justificación— que la combinación corresponde a la suma de los valores que aporta por separado cada una de las dos formas que concurren. Aun así, no existe acuerdo en si este análisis composicional de como si conduce a inscribir dicha partícula en el paradigma de los adverbios relativos, o si, por el contrario, es compatible con que sea conjunción subordinante. En efecto, como si alterna a menudo con tal como si, y esta alternancia constituye, como se vio en los apartados precedentes, un indicio de que funciona sintácticamente como adverbio relativo:

Respiró hondo, y se quedó con la mano levantada, como si estuviera sosteniendo un vaso o una flor. Había crecido la obsesión (Escobar Galindo, Rebelión); Eso le suena a uno como si el amigo le dijera: ¡Qué inteligente eres!, y el mal está hecho. Lo demás ya se sabe (Monterroso, Movimiento).

45.10i A ello se agrega el hecho de que las construcciones introducidas por como si puedan usarse para contestar preguntas, lo que permite analizarlas como relativas libres: —¿Cómo se encuentra? —Como si me hubieran golpeado con un mazo en la cabeza, padre (Asensi, Catón). La oración que como encabeza responde aquí a una pregunta formada con el adverbio cómo e identifica cierta manera de encontrarse. Parece lógico suponer, en consecuencia, una estructura más compleja (aproximadamente ‘como me encontraría si me hubieran golpeado con un mazo en la cabeza’) para dar traducción sintáctica al hecho de que se comparen aquí dos estados. En la lengua antigua, así podía usarse como antecedente de como en estas construcciones, lo que parece confirmar que como es aquí adverbio, en lugar de conjunción: Hay algunos que así componen y arrojan libros de sí como si fuesen buñuelos (Cervantes, Quijote II).

45.10j Por otra parte, como si alterna con igual que si, con lo mismo que si, con (tal) cual si, y con tal si (las dos últimas variantes, poco usadas):

[…] limpiando los muebles o cargando los colchones cual si fueran cojines, para sacarlos al aire (Galdós, Fortunata); Me aparté de las paredes y seguí por la mitad de la calle; pero las oía igual, igual que si vinieran conmigo (Rulfo, Pedro Páramo); Observé que me miraba intensamente, cual si conmigo se comunicase (Mujica Lainez, Escarabajo); La mujer cantaba impertérrita con dos ojos como huevos recocidos fijos en el cielo raso, tal cual si dijera sin cesar a una fuerza invisible pendiente de lo alto… (Mallea, Bahía); Es lo mismo que si un hombre pretendiera ser marido de una mujer por ponerle la mano encima (Delibes, Mario); Mirome a los ojos parpadeando a lo desconocido, tal si yo mismo hubiese regresado a la infancia (Roa Bastos, Supremo).

Unos autores entienden hoy que todas estas variantes contienen relativos (expresos o tácitos), mientras que otros suponen que se asimilan a las conjunciones. Recuérdense, en relación con este punto, los § 31.13a-c, h y 45.8l.

45.10k La construcción «como si + subjuntivo» es contrafáctica. Da lugar, por tanto, a inferencias negativas si la oración es afirmativa, y a la inversa. De Se fue arrastrando los zuecos, como si yo no fuera su esposa (García Márquez, Hojarasca), se deduce ‘Yo soy (o era) su esposa’. Se ha observado, sin embargo, que la fuerza de esta inferencia es variable, puesto que se usa también como recurso estilístico para presentar como irreales contenidos que no siempre lo son. En muchos de estos casos, el lector se ve invitado a establecer la inferencia contrafáctica cuando aparece «como si + subjuntivo», de forma que el resto del discurso puede confirmarla o cancelarla: Hablaba con rabia, con voz excitada, como si yo la estuviera contradiciendo (Martín Gaite, Visillos). En el texto que se reproduce a continuación, el autor opta por cancelar inmediatamente la inferencia a la que se alude (en este caso, ‘No era un ladrón’), una vez que ha invitado al lector a llegar a ella: Cuando algo le gustaba se lo llevaba. Así. Por las buenas. No pedía. No las compraba. Se las llevaba. Como si fuera un ladrón. En realidad robaba (Carrión, I., Danubio). Se obtienen efectos discursivos similares en otros muchos casos. Véase también el § 47.2h.

45.10l Se usa asimismo «como si + subjuntivo» en enunciados independientes, a menudo exclamativos, para negar de forma más categórica la inferencia descrita. Así, en ¡Qué ilusiones se hacen! ¡Como si el peligro pudiera pasar alguna vez! (Reyes, C., Carnaval), se niega enérgicamente que cierto peligro sea pasajero. Repárese en que en esas oraciones no se niega el contenido del texto precedente, sino que se acentúa su relevancia a favor de cierta conclusión. Así, cuando Galdós escribe Hacía mal Barbarita, pero muy mal, en burlarse de la manía de su hija. ¡Como si ella no tuviera también su manía, y buena! (Galdós, Fortunata), no niega que Barbarita hacía mal al comportarse como lo hacía, sino que emplea la inferencia contrafáctica que se obtiene de «como si + subjuntivo» (en concreto, ‘Ella tenía también su manía’) como argumento de peso a favor de lo afirmado en la oración principal. He aquí otros ejemplos que se ajustan al mismo esquema:

Pero ¡qué tonta eres! Como si no supiera nada de ti. Me han informado bien (Nieva, Corazón); ¡Qué esperanza! Como si no los conocieras (Naranjo, Caso); ¡Como si fuera tan fácil complacerles! (Trías, Encuentro); ¡Como si fuera a robarles su preciosa máquina! ¡Una Polaroid Instamatic, de lo más ordinaria! (Donoso, Elefantes).

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/sintaxis/la-comparación-de-igualdad-iii-otras-construcciones-comparativas-y-pseudocomparativas-de-igualdad. [Consulta: 25/05/2024].

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