Real Academia Española

   

Presentado el proyecto del Diccionario panhispánico del español jurídico

Santiago Muñoz Machado, secretario de la RAE. Foto: Pablo de la Peña.

Santiago Muñoz Machado, secretario de la RAE, en Salamanca. Foto: Pablo de la Peña.

Participantes en el acto de Salamanca. Foto: Pablo de la Peña.

Participantes en el acto de la Universidad de Salamanca. Foto: Pablo de la Peña.

Presentación del nuevo proyecto panhispánico. Foto: Pablo de la Peña.

Presentación del nuevo proyecto panhispánico. Foto: Pablo de la Peña.

16.1.2017

Presentado el proyecto del Diccionario panhispánico del español jurídico

• Dirigido por el secretario de la RAE, Muñoz Machado

Santiago Muñoz Machado, catedrático de Derecho Administrativo y secretario de la Real Academia Española (RAE), ha presentado hoy [vídeo] en Salamanca, ante trescientos especialistas españoles y americanos en la materia, el proyecto del Diccionario panhispánico del español jurídico, que tendrá cincuenta mil entradas, aproximadamente. Lo ha hecho en la inauguración de la 40.ª edición de los cursos de especialización en Derecho, organizados por la Fundación General de la Universidad de Salamanca (USAL), y que se impartirán en la capital del Tormes hasta el próximo 1 de febrero.

Al acto de esta tarde, celebrado en el auditorio de la Hospedería Fonseca, han asistido, entre otros, la vicerrectora de Internacionalización de la USAL, María Ángeles Serrano García; el director de la Fundación General, Óscar González; el coordinador de los cursos, Pedro Nevado-Batalla, y el decano de la Facultad de Derecho, Ricardo Rivero. Este último ha afirmado que «hoy es un día importante para la Universidad porque confluyen, en este acto, el español, el derecho e Iberoamérica».


PROYECTO PANHISPÁNICO

Tras las palabras de bienvenida de la vicerrectora, Santiago Muñoz Machado ha pronunciado la conferencia «La compilación del léxico jurídico hispanoamericano: el proyecto de Diccionario panhispánico del español jurídico». En primer lugar, el secretario de la RAE ha explicado el origen de este «ambicioso proyecto» y los fines que persigue, vinculados, por un lado, «a la claridad del lenguaje jurídico», y, por otro, al «fortalecimiento de la unidad de la lengua española en todo el ámbito hispanohablante». 

Santiago Muñoz Machado ha recordado el convenio de colaboración que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la RAE suscribieron en 2014 con el objetivo de hacer un diccionario del español jurídico y, también, un libro de estilo de la Justicia.

El primero, elaborado con la misma metodología y criterios lexicográficos con que se hacen los diccionarios de la lengua, se basó en definiciones escuetas enriquecidas con indicaciones de uso de cada palabra o locución y con documentos extraídos de leyes o jurisprudencia: son, como ha indicado Muñoz Machado, conceptos metodológicos del primer diccionario académico, el Diccionario de autoridades, publicado entre 1726 y 1739. Este Diccionario del español jurídico (DEJ) —cuyo director es el propio Muñoz Machado— se presentó el 27 de abril de 2016 en la RAE.

Por su parte, el Libro de estilo de la Justicia, obra complementaria de la anterior, «expone los hábitos de buen uso que han de mantener todos los operadores jurídicos». Este libro de estilo se presentará el próximo día 25 en el Tribunal Supremo, junto con la versión electrónica del DEJ, que estará disponible, de forma libre y gratuita, en la web de la RAE.

Terminadas estas dos obras, ha continuado Muñoz Machado, «nos hemos enfrentado a la importante tarea de elaborar un Diccionario panhispánico del español jurídico, en el que pretendemos que esté todo el derecho: una gran obra lingüística, además de una gran obra jurídica». 


DERECHO Y LEXICOGRAFÍA

En este punto, Muñoz Machado ha remarcado la importancia que el lenguaje jurídico tuvo en el primer diccionario académico, el antes citado Diccionario de autoridades. Los padres de este diccionario, ha apuntado el secretario, «se preguntaron qué vocablos debían incluirse. Estos se extrajeron, en gran medida, de los clásicos de la literatura española. No obstante, las fuentes literarias no tuvieron más peso que las jurídicas: fueros, partidas, etcétera. Así, el texto más utilizado, en términos relativos, fue una pragmática de tasas de 1680. Esto era lógico porque, por aquel entonces, la mayoría de los académicos eran juristas».

Por tanto, en el Diccionario de la Academia siempre tuvo mucho peso el derecho. Aun así, como ha apuntado Muñoz Machado, «no se había hecho nunca un diccionario que recogiera el vocabulario jurídico especializado de forma específica, buscando definiciones de las palabras y no haciendo especulaciones dogmáticas de los conceptos. De aquí partimos para preparar el DEJ y, una vez concluido, partimos de este para abordar su edición panhispánica», en la que figurarán las particularidades léxicas más importantes de los países de habla hispana.

En este proyecto se han involucrado las corporaciones que forman la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), así como, de manera significativa, la Facultad de Derecho de la USAL, «por su acreditada fama en España e Hispanoamérica».

Este proyecto del Diccionario panhispánico del español jurídico, como ha subrayado su director, nace con la idea de que los juristas, las empresas y las Administraciones tienen que manejar conceptos que entiendan todos los hispanohablantes, sin que el país de origen suponga un obstáculo a la comprensión. Esta es, además, la primera vez en la historia que se realizará una obra así, de ahí la importancia que conlleva, ha recordado Muñoz Machado.

Por último, «hay que tener presente que en el derecho está la base de la unificación del lenguaje, siendo el motor más importante de su dispersión y diversificación», ha concluido el secretario de la RAE.


JURISTAS IBEROAMERICANOS

En esta cuadragésima edición de los cursos —dirigidos a titulados superiores en materias jurídicas afines interesados en profundizar sobre alguna de las disciplinas convocadas— ha habido más de trescientos matriculados procedentes de toda Iberoamérica, lo que supone un incremento del veintidós por ciento con respecto al año anterior. Como ha indicado su coordinador, Pedro Nevado-Batalla, esto «demuestra la importancia que tiene la USAL en América del Sur». Para Óscar González, director de la Fundación General, los cursos son «un gran escaparate de la Universidad en el mundo», principalmente en América Latina.

La primera convocatoria de los actuales cursos de especialización tuvo lugar en 1995. Desde entonces, y en las treinta y nueve ediciones celebradas hasta el momento, han sido más de diez mil los juristas, procedentes de más de veinte países, que han pasado por Salamanca. 

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