CAPÍTULO III. El uso de los signos ortográficos

4. Signos auxiliares

4.1. Guiones

4.1.1. Guion

4.1.1.2. Como signo de unión entre palabras u otros elementos

En español, la escritura prototípica de las palabras compuestas es univerbal (agridulce, sordomudo, aguanieve, enhorabuena, correveidile), aunque existen al mismo tiempo unidades léxicas pluriverbales constituidas por varias palabras gráficamente independientes (año luz, llave inglesa, hombre rana, perro guía, ciencia ficción, etc.), de las que se trata más ampliamente en el capítulo V, § 2.1.

Gracias a la naturaleza en cierto modo dual del guion, que une a la vez que separa, existe además la posibilidad de utilizar este signo para formar determinado tipo de compuestos, en los que se unen dos palabras entre las que se establece un estrecho vínculo semántico, a la vez que conservan cierta independencia referencial.

La autonomía relativa que manifiestan los términos unidos con guion se evidencia en que deben conservar la acentuación gráfica que les corresponde como palabras independientes (v. cap. II, § 3.4.5.2). Esta independencia se muestra asimismo en la aplicación de la mayúscula, ya que, de ser necesario su uso, afecta tanto al primer elemento como al segundo: Asociación de Amistad Hispano-Árabe; Congreso de Estudios Lingüístico-Editoriales Hispánicos; Sala de lo Contencioso-Administrativo.

Esta autonomía desaparece cuando el primer término adopta una forma modificada y pasa a comportarse como un elemento compositivo átono, asimilable a un prefijo, caso en el que desaparece el guion y este elemento pasa a soldarse gráficamente al segundo término: afroamericano, paternofilial.

Se exponen a continuación los diferentes casos en los que el guion se emplea en español para unir palabras.

4.1.1.2.1 Para unir nombres propios

4.1.1.2.1.1 Nombres de pila

Los nombres de pila compuestos se escriben sin guion: Juan Luis, Ana Belén. No obstante, puede emplearse el guion para unir sus componentes si se desea evitar que el segundo pueda ser indebidamente interpretado como apellido: Juan-Diego Vega (donde Vega es el primer apellido), frente a Juan Diego Vega (donde Diego es el primer apellido).

Para más información acerca de la escritura de los nombres de pila, v. cap. VII, § 2.1.1.1.

4.1.1.2.1.2 Apellidos

Se unen con guion los elementos integrantes de un apellido compuesto formado a partir de dos apellidos simples: Ana Sánchez-Cano (nombre y apellido) frente a Pedro Sánchez Cano (nombre y dos apellidos). El guion no debe utilizarse, en cambio, en apellidos pluriverbales cuyos elementos no gocen de independencia, del tipo de San Pedro, San Juan, De Arias, etc., que frecuentemente presentan variantes escritas en una sola palabra: Sampedro, Sanjuán, Darias.

Para más información acerca de la escritura de los apellidos, v. cap. VII, § 2.1.3.1.

4.1.1.2.1.3 Topónimos pluriverbales

La escritura habitual de los topónimos pluriverbales en español mantiene la independencia gráfica de sus componentes: San Sebastián, Baja California, Buenos Aires. Conviene señalar, no obstante, que muchos topónimos originariamente pluriverbales, dada la pronunciación átona del primer elemento, han terminado por convertirse en compuestos univerbales: Montenegro, Torreperogil, Torrevieja, Fuentevaqueros

Fuera de nombres oficiales ya fijados, el uso del guion en la acuñación de nuevos topónimos solo se justifica en aquellos casos en los que exprese unión o relación de las formas que los componen:

a) En la fusión de entidades independientes, ya den lugar a una entidad del mismo nivel o de nivel superior, el guion se utiliza para unir las denominaciones preexistentes: Gúdar-Javalambre (comarca española formada por la sierra de Gúdar y la sierra de Javalambre), Rivas-Vaciamadrid (fusión de dos municipios desaparecidos: Rivas [o Ribas] del Jarama y Vaciamadrid).

b) En casos de cooficialidad de varias lenguas en un mismo territorio, se usa el guion para separar, en las menciones conjuntas, las denominaciones correspondientes a cada una de ellas: Donostia-San Sebastián.

Para más información acerca de la escritura de los topónimos, v. cap. VII, § 3.1.

4.1.1.2.2 Para unir dos o más adjetivos

El guion se emplea en español para unir adjetivos relacionales cuando se desea aplicarlos conjuntamente a un mismo sustantivo o grupo nominal, sin que medie entre ellos nexo alguno. Puesto que el español rechaza la mera yuxtaposición de estos adjetivos (*curso teórico práctico, *literatura infantil juvenil, *conflicto árabe israelí), es necesario recurrir al guion: curso teórico-práctico, literatura infantil-juvenil, conflicto árabe-israelí (salvo que se sustituyan estas expresiones por otras de sentido equivalente: curso teórico y práctico, literatura infantil y juvenil, conflicto entre árabes e israelíes).

Información adicional

Frente a los adjetivos calificativos, que son los que denotan cualidades, propiedades o estados de las entidades a las que modifican (valiente, grande, suave, nervioso, caliente, etc.), los llamados adjetivos relacionales son los que denotan el ámbito al que pertenece o con el que está relacionada la entidad a la que afectan: aristocrático, parlamentario, policial, químico, etc. Entre los relacionales se incluyen los llamados adjetivos gentilicios, que son los que denotan nacionalidad u origen geográfico, como africano, español, portugués, etc.

No obstante, cabe señalar también que muchos adjetivos cuentan con formas modificadas terminadas en -o que les permiten generar compuestos univerbales, al convertir los adjetivos en elementos compositivos que pueden unirse gráficamente al segundo término. Estas formas compositivas se crean normalmente sustituyendo por una o la terminación del adjetivo, como en arabo- (por árabe), buco- (por bucal), espacio- (por espacial), infanto- (por infantil), israelo- (por israelí), maxilo- (por maxilar), paterno- (por paternal), sado- (por sádico), socio- (por social), etc.; por acortamiento de la forma plena cuando esta se ha formado a partir de dos raíces grecolatinas, como morfo- (por morfológico), psico- (por psicológico), etc.; o bien añadiendo una o a la forma plena del adjetivo, como en alemano- (por alemán), catalano- (por catalán), musulmano- (por musulmán), etc. A veces, en el caso de los gentilicios, las formas terminadas en -o no son fruto de una modificación del adjetivo usado hoy, sino que se han creado sobre la forma derivada del adjetivo latino correspondiente, como en anglo- (por inglés), afro- (por africano), hispano- (por español), italo(por italiano), luso- (por portugués), etc. La mayoría de estas se han usado o se usan también como adjetivos independientes, como anglo, hispano, ítalo o luso, normalmente como variantes estilísticas cultas o en acepciones históricas. Alguno de estos adjetivos derivados directamente del gentilicio latino, aun sin terminar en la -o característica, se usa también para formar compuestos univerbales, como es el caso de astur- (por asturiano).

Teniendo en cuenta lo dicho, en muchos casos será posible optar por emplear las formas autónomas de los adjetivos unidas con guion (árabe-israelí, bucal-dental, infantil-juvenil, maxilar-facial, paternal-filial, sádico-masoquista, social-cultural, etc.) o utilizar para el primer adjetivo la forma en -o que permite prescindir de este signo y escribir un compuesto univerbal (araboisraelí, bucodental, infantojuvenil, maxilofacial, paternofilial, sadomasoquista, sociocultural, etc.). Cuando la forma plena del adjetivo termina en -o, es esa misma forma la que puede emplearse para formar compuestos univerbales, con la única diferencia de que, como elemento compositivo, la forma del adjetivo, si lleva acento gráfico en su uso autónomo y en los compuestos con guion, lo pierde en los compuestos univerbales; así, es posible escribir, por ejemplo, [análisis] léxico-semántico o lexicosemántico, [diálogo] ruso-canadiense o [escritor] rusocanadiense.

En muchos casos, la elección de una de las dos opciones es libre, teniendo en cuenta que, cuando existen formas modificadas en -o, suele preferirse el uso de estas en compuestos univerbales a la escritura de las formas autónomas unidas con guion (bucodental, maxilofacial, sadomasoquista, etc., más frecuentes que bucal-dental, maxilar-facial, sádico-masoquista, etc.), mientras que, si la variante compositiva en -o coincide con la forma plena del adjetivo, suele preferirse el uso del guion (físico-químico, léxico-semántico, etc., más frecuentes que lexicosemántico, fisicoquími co, etc.). En otros casos, como ocurre cuando se unen adjetivos gentilicios, la presencia o ausencia del guion entre ambos componentes no es libre, sino que viene condicionada por factores que se explican en el siguiente apartado. Se ofrecen a continuación las pautas para el uso del guion según la clase de los adjetivos implicados.

4.1.1.2.2.1 Gentilicios

Los adjetivos gentilicios se unen con guion cuando se mantiene la denotación independiente de cada uno de ellos. En ese caso, la expresión resultante no es una nueva unidad léxica en la que se funden los significados de sus componentes, sino que el guion actúa como indicador de un vínculo o relación entre entidades geográficas diversas: [relaciones] palestino-israelíes, [ guerra] franco-prusiana, [cumbre] luso-española, [ película] ítalo-franco-alemana. Aquí, cada uno de los adjetivos conserva, como se ha indicado, la acentuación gráfica que le corresponde como palabra autónoma, pero solo el último presenta concordancia de género y número, quedando el primero invariable en masculino singular: [ película] ítalo-francesa, [ guerras] árabe-israelíes.

En cambio, cuando su unión da lugar a un verdadero compuesto, esto es, a una nueva unidad léxica cuyo significado funde en una denotación única las nociones que expresa cada miembro por separado, estos deben escribirse soldados, sin guion intermedio, utilizando para ello las formas habilitadas para crear compuestos univerbales: [lucha] grecorromana, [director] francoiraní, [lengua] asturleonesa. En ese caso, el primer elemento pierde su acento prosódico léxico o primario y consecuentemente también su acento gráfico, en caso de llevarlo en su uso autónomo o en el compuesto con guion (araboislámico, y no ⊗‍áraboislámico; italoamericano, y no ⊗‍ítaloamericano, etc.): «Monique, mestiza italocamboyana a la que descubrió en un concurso de belleza, era su última esposa» (Leguineche Camino [Esp. 1995]).

Cuando ambos gentilicios conservan sus formas plenas no modificadas, tanto si se unen con guion como si se escriben en una sola palabra, existe una marcada tendencia a colocar en primer lugar el que termine en -o, de manera que resulta más normal y, por ello, preferible escribir palestino-israelí o castellano-leonés que israelí-palestino o leonés-castellano. En caso de que ambos gentilicios terminen en -o, lo más habitual es reservar la primera posición para el más breve: luso-germano, turcoitaliano, rusopolaco.

4.1.1.2.2.2 No gentilicios

Como se ha visto en muchos de los ejemplos ya citados, el guion puede utilizarse también para unir adjetivos relacionales no gentilicios, cuando estos se aplican conjuntamente a un mismo sustantivo y no se desea utilizar entre ellos un nexo coordinativo: [literatura] infantil-juvenil, [análisis] lingüístico-literario, [personalidad] sádico-masoquista, [lección] teórico-práctica, [tratamientos] médico-quirúrgicos (en lugar de [literatura] infantil y juvenil, [análisis] lingüístico y literario, etc.). Los ejemplos muestran que, en estos casos, al igual que sucede con los gentilicios, el primer adjetivo mantiene su acentuación gráfica y permanece invariable en masculino singular, mientras que el segundo concuerda en género y número con el sustantivo al que se refiere.

En cambio, los adjetivos se unirán sin guion si todos, salvo el último, adoptan las variantes modificadas terminadas en -o que les permiten generar compuestos univerbales (v. § 4.1.1.2.2): [literatura] infantojuvenil, [ personalidad] sadomasoquista, [tratamiento] bucodental, [análisis] morfosintáctico, [rasgos] (p)sicosocioculturales, etc.

En estos casos, las formas antepuestas son ya elementos compositivos átonos que, consecuentemente, se escriben siempre sin tilde (sado- y no ⊗‍sádo-, por sádico).

En los casos en que la forma plena del adjetivo antepuesto termina en -o, puede optarse por escribirlo unido con guion al segundo adjetivo, o por fundir ambos gráficamente, prescindiendo del guion, con la consiguiente pérdida del acento gráfico del primer adjetivo (si lo tuviere): léxico-semántico, físico-químico o lexicosemántico, fisicoquímico. Ya se ha dicho que suele ser más frecuente, en general, la primera opción, que es además la única usada cuando el primer adjetivo es largo (cuatro sílabas o más) o supera en número de sílabas al segundo: lingüístico-literario, semántico-léxico (no ⊗‍lingüisticoliterario ni ⊗‍semanticoléxico).

En el siguiente ejemplo se aprecian conjuntamente dos de los casos citados de escritura univerbal, uno de ellos fruto de la fusión de dos adjetivos (fisicoquímico) y el otro de tres (psicosociocultural):

«El ambiente fisicoquímico, biológico y psicosociocultural (todo lo que el hombre realiza como ser social) cambia constantemente» (Vattuone Biología I [Arg. 1992]).

4.1.1.2.3 Para unir dos o más sustantivos

El guion puede utilizarse también para unir sustantivos, con dos fines principales: para mostrar su vinculación semántica en la formación de unidades léxicas complejas o para expresar sintéticamente las relaciones que establecen entre sí las entidades designadas por los sustantivos.

4.1.1.2.3.1 Formando unidades léxicas complejas

Como se explica con más detalle en el capítulo V (§ 1 y 2.1), existen en la lengua expresiones integradas por varias palabras gráficamente independientes que, sin embargo, constituyen unidades desde el punto de vista léxico, es decir, han alcanzado un alto grado de cohesión, fijeza y estabilidad formales, y su significado es también unitario.

Uno de los casos prototípicos de este tipo de unidades léxicas pluriverbales es el constituido por la yuxtaposición de dos sustantivos (hombre rana, pájaro mosca, sofá cama, etc.), en las que el segundo actúa como modificador del primero, al que asigna alguna de sus propiedades o rasgos; así, un hombre rana es un submarinista cuyas aletas recuerdan a la parte final de las extremidades de una rana, un pájaro mosca es un tipo de pájaro tan pequeño como una mosca, un sofá cama es un tipo de sofá que puede transformarse en cama, etc. Se trata de secuencias cuyo orden es inalterable, en las que los rasgos de género y número se manifiestan en el primer término, que constituye el núcleo, mientras que el segundo suele permanecer invariable: hombres rana, pájaros mosca, sofás cama. En caso de que estos compuestos formados por dos sustantivos estén generalizados en el uso y sean estables, se escriben por separado, ya que su plena lexicalización e identificación como unidades léxicas pluriverbales hace innecesario mostrar gráficamente su vinculación: abeja reina, café teatro, cama nido, camión cisterna, cartón piedra, ciencia ficción, ciudad dormitorio, coche bomba, comida basura o chatarra, cheque regalo, perro guía, retrato robot, etc.

En cambio, cuando estos compuestos son meramente ocasionales, fruto de creaciones particulares y a menudo limitados en vigencia y validez al contexto concreto en que aparecen, se utiliza el guion intermedio, a fin de que puedan ser identificados como unidades léxicas complejas por el lector: «Hay quince mil coolies que arrastran a mano otros tantos rickshaws. A veces, las lluvias anegan la ciudad y el cuerpo de estos hombres-caballo queda sumergido hasta el pecho» (Calle Viaje [Esp. 2001]); «Las lágrimas que dejó rodar ayer y en Monza, por ejemplo, dejaron paso a Schumi-hombre en lugar del Schumi-robot» (Clarín [Arg.] 9.10.2000). Cuando se trata de creaciones neológicas recientes, también suelen escribirse con guion intermedio durante un tiempo, hasta que se generalizan y asientan en el uso, momento en el que el guion desaparece; así ha sucedido, por ejemplo, con carril bici (‘en una vía pública, carril reservado para la circulación de bicicletas’), que hoy se escribe normalmente sin guion, aunque en sus primeros usos solía llevarlo.

También se usa el guion cuando los dos sustantivos forman una unidad compleja en la que ambos están al mismo nivel (director-presentador, cazador-recolector, lectura-escritura, etc.), de modo que cada uno de los componentes, cuando es variable, manifiesta, en concordancia con el otro, los rasgos pertinentes de género y número: la directora-presentadora, los cazadores-recolectores. En este tipo de expresiones no es admisible la ausencia del guion (⊗‍la directora presentadora), pero sí su sustitución por la conjunción copulativa, construcción a menudo equiparable al compuesto con guion y que resulta más natural en la mayor parte de los casos: La directora y presentadora del programa recogió el premio. Existen contextos, no obstante, en los que ambos sustantivos forman una unidad inseparable, no sustituible por la construcción copulativa: «Los telediarios […] estrenaron ayer nueva fórmula con la figura de directores-presentadores» (País@ [Esp.] 13.1.1987).

Algunos de estos compuestos se lexicalizan transformando el primer sustantivo en un elemento compositivo átono que se une directamente al segundo sustantivo, procedimiento paralelo al que se ha señalado para los adjetivos (§ 4.1.1.2.2): lectoescritura [lectura y escritura], fibrocemento [material compuesto de fibra y cemento], etc. Se trata ya de compuestos univerbales, en los que no es correcto el uso del guion: «Es la ampliación del mercado uno de los objetivos buscados cuando los Estados proponen el acceso de todos los sectores sociales a la lectoescritura» (Marafioti Significantes [Esp. 1988]).

4.1.1.2.3.2 Expresando relación entre las entidades designadas

El guion se utiliza además para unir tanto nombres propios como comunes cuando se desea expresar de forma sintética la relación que se establece entre las entidades designadas por los sustantivos vinculados, relación que se expresaría sintácticamente a través de estructuras de diverso tipo (generalmente grupos preposicionales que incluirían ambos sustantivos coordinados). El guion viene así a reemplazar a los conectores preposicionales y conjuntivos que deberían aparecer entre las piezas léxicas: amistoso España-Argentina [= entre España y Argentina], separación Iglesia-Estado [= de la Iglesia y el Estado], binomio espacio-tiempo [= formado por el espacio y el tiempo], etc.

El resultado de la unión no puede considerarse una unidad léxica compuesta con entidad propia ni nuevo significado —ni siquiera en aquellos casos en los que las relaciones expresadas gozan de cierta fijeza (coste-beneficio, calidad-precio, etc.)—, ya que todos los elementos vinculados mantienen su independencia prosódica, referencial, semántica e incluso morfológica: enlace Martínez-Ibarra, oleoducto Chad-Camerún, diálogo Gobierno-sindicatos.

4.1.1.2.4 En expresiones formadas por repetición de elementos iguales o similares

Las palabras —en su mayor parte de origen onomatopéyico— formadas por duplicación del mismo elemento o por repetición de una sílaba (a veces con vocales diferentes; v. cap. V, § 2.3) se escriben sin guiones internos cuando se emplean como sustantivos (tictac, zigzag, chachachá, pillapilla, bullebulle, picapica, etc.):

«El muchacho se lo imagina todo en un zigzag de pensamiento» (Umbral Leyenda [Esp. 1991]).

«Se perdió entre los puestos de helados, la fritanga de buñuelos, los pregones de los vendedores de refrescos […] y el bullebulle de los ociosos» (Alonso Flor [Esp. 1991]).

Advertencia

No deben confundirse estos compuestos formados por repetición de elementos con las duplicaciones de valor intensivo de palabras independientes: Es un chico listo listo [= muy listo]; Le gusta el café café [= café auténtico]; Era muy muy grande [= enorme]. En estas construcciones no debe utilizarse nunca el guion.

En cambio, cuando estas expresiones iterativas mantienen su valor estrictamente onomatopéyico y se usan tan solo para reproducir o imitar sonidos, lo normal es separar mediante comas los elementos repetidos: «De pronto están unidos por una risa floja que no pueden parar, y lloran de risa, y ja, ja, ja, ja, ja…» (Beccaria Luna [Esp. 2001]).

No obstante, es admisible el uso de guiones en aquellos casos en que el conjunto de las repeticiones se identifica expresivamente como una sucesión continua: ta-ta-ta-ta (metralleta), taca-taca-taca-taca (taconeo), chas-chas-chas-chas (ruido de unas tijeras o una podadera).

«Nela se casa el mes que viene, y siempre que puede sube y se pone a pedalear en la máquina: taca-tacataca-taca-taca» (Rossetti Alevosías [Esp. 1991]).

«¡Dispara, dispara, Pablo, que ya sale la infantería del bosquecillo! ¡Ta-ta-ta! ¡Ta-ta-ta!» (FnGómez Bicicletas [Esp. 1982]).

4.1.1.2.5 Para unir elementos de grupos sintácticos u oraciones

El guion se utiliza para unir los elementos que integran un grupo sintáctico o una oración cuando el conjunto que forman, sin perder su significado composicional, se presenta como un concepto complejo unitario. Este uso es particularmente frecuente en textos filosóficos, pero no inusitado en otros ámbitos: «Las dos terminaciones ontológicas cardinales que en ella descri be Sartre —ser-para-sí, ser-para-otro— tienen en el “ser-para” su fundamen to común» (Laín Teoría [Esp. 1983] 645); «La culpa (el-ser-para-unomismo) y la vergüenza (el-ser-para-los-otros) son sentimientos aprendidos» (Mundo [Esp.] 15.6.1996); «Ulises salía vencedor, íntegro, sin titubeos, yo-sé-loque-quiero, de cada marejada de Ixtabentún» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]).

Advertencia

Se escriben sin guion los elementos que integran compuestos univerbales de origen oracional, que forman ya piezas léxicas de sentido unitario: bienmesabe (‘tipo de dulce’ o ‘cazón en adobo’), hazmerreír (‘persona que por su aspecto o comportamiento es objeto de burla’), nomeolvides (‘cierta flor’), sabelotodo (‘persona que luce ante los demás su saber real o pretendido’), tentetieso (‘muñeco que vuelve siempre a la posición vertical cuando se lo tumba’), etc.

4.1.1.2.6 En palabras prefijadas

Como se explica en el capítulo V (§ 2.2.2), los prefijos o elementos compositivos asimilados deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base a la que afectan cuando esta es una sola palabra: antisemita, exgobernadora, precampaña, proamericano, superagobiado, etc. En cambio, si la base a la que afectan es pluriverbal, se escriben separados: anti trata de blancas, ex primer ministro, pro derechos humanos, super a disgusto.

Los únicos casos en los que se utiliza el guion para unir un prefijo a su base léxica son los siguientes:

a) Cuando el prefijo se une a una sigla, para evitar la contigüidad de minúsculas y mayúsculas en interior de palabra: mini-PC, anti-UV, anti-OTAN.

b) Cuando el prefijo se une a una palabra escrita con inicial mayúscula, prototípicamente un nombre propio, por el mismo motivo señalado en el punto anterior: pro-Mandela, pos-Picasso, anti-Sadam.

Cuando el resultado de la unión del prefijo a una base, ya sea esta un nombre propio o un nombre común, dé lugar a un nombre propio, lo indicado es prescindir del guion y escribir la palabra resultante con mayúscula inicial (Prepirineo, Sudamérica, Superratón, etc.):

«Este López a quien se refiere Arredonda no es otro que aquel que empezó de Superlópez y acabó de Infralópez» (Mundo [Esp.] 5.3.1994).

Se procederá del mismo modo siempre que el resultado de la prefijación sea una denominación que deba escribirse con mayúscula inicial de acuerdo con las normas que figuran en el capítulo IV: Contrarreforma, Pliopleistoceno, Subsecretaría de Ciencia e Innovación.

c) En términos científicos, se escribe el guion tras las letras del alfabeto griego utilizadas como prefijos: α-amilasa, β-talasemia. Estas denominaciones alternan con las que presentan esas letras como especificadores pospuestos (amilasa α, talasemia β); también puede usarse el nombre de la letra como prefijo, unido a la base sin guion: alfaamilasa, betatalasemia.

Información adicional

Cuando uno de estos términos deba escribirse con mayúscula, esta afectará únicamente a la base, y no a la letra griega: β-Talasemia mayor en la Argentina [como título de un artículo científico].

d) Se usa también el guion cuando el prefijo se une a una cifra (v. § 4.1.1.2.7).

e) Excepcionalmente, el guion puede separar el prefijo de su base cuando se desea enfatizar el valor semántico del precomponente: «El mismo historietista siente su lenguaje tan pre-hecho y pre-determinado como su personaje» (Steimberg Historietas [Arg. 1977]). En ocasiones se trata de un recurso gráfico destinado a favorecer la adecuada interpretación de la pieza léxica, cuando el término, sin la presencia del guion, tendería a interpretarse con un sentido distinto al que se pretende transmitir: Ambos cirujanos co-operan los jueves por la tarde (v. cap. V, § 2.2.2).

f) Cuando se coordinan dos o más palabras prefijadas que presentan una misma base léxica (v. cap. V, § 2.2.2.4), es posible omitir esta en todas las menciones, salvo en la última. En ese caso, todos los prefijos, excepto el último, se escriben de forma exenta y con un guion pospuesto para evidenciar su condición de formas afijas (v. § 4.1.1.3.3a), mientras que el último de ellos se escribe soldado a la base: «Para determinar el carácter pre-, sin- o postcinemático de un cristal se utilizan criterios microestructurales» (Castro Petrografía [Esp. 1989]). Cuando la base es pluriverbal, se prescinde del guion, ya que los prefijos se escriben siempre exentos en esa circunstancia: anti y pro derechos humanos.

Advertencia

No se debe aplicar este procedimiento si uno de los elementos coordinados no es una palabra prefijada: ⊗‍talleres de pre- y producción audiovisual, ⊗‍lesiones pre- y cancerosas. No es posible omitir la base en estos casos, por lo que debió escribirse preproducción y producción audiovisual, lesiones precancerosas y cancerosas.

4.1.1.2.7 En expresiones que combinan cifras y letras

Las palabras canónicas están constituidas solo por caracteres alfabéticos. Por ello, en aquellas piezas léxicas constituidas por una combinación de segmentos de cifras y letras, se han venido separando tradicionalmente dichos segmentos con guion: DC-10 (avión de la Douglas Company, modelo 10), M-501 (carretera 501 de la Comunidad de Madrid), R-25 (vehículo de Renault, modelo 25), sub-21 (categoría deportiva inferior a veintiún años), super-8 (tipo de película cinematográfica), omega-3 (tipo de ácidos grasos), etc.

Este uso del guion es obligado cuando la unidad léxica es resultado de un proceso de prefijación: «Ayer regresaron los internacionales sub-21 Pablo Couñago y Pablo Coira» (FVigo [Esp.] 28.3.2001); «En la categoría de super-8, el premio fue para El espléndido empleo de Pedro Muñoz, de Humberto Esquivel» (Abc [Esp.] 4.8.1989); mientras que, cuando se unen palabras completas y números, puede prescindirse del guion, dejando espacio entre ambos elementos: ácidos omega 3.

En cambio, en las siglas formadas por letras mayúsculas y elementos no alfabéticos (que pueden presentarse también intercalados), es cada vez más frecuente, y resulta admisible, prescindir del guion sin dejar espacio: MP4 por Moving Picture Experts Group versión 4; 3G por [telefonía de] tercera generación; G20 por grupo de los 20 [países más industrializados y países emergentes]; H1N1 por hemaglutinina tipo 1 y neuraminidasa tipo 1 (caracterización del virus de la gripe A). En estos casos, el uso del guion, aunque correcto, no es preceptivo.

     

    Más información sobre conceptos del capítulo

    En relación con este capítulo, las siguientes entradas del Glosario de términos gramaticales podrían ser de su interés:
    compuesto, compuesto sintagmático, gentilicio, morfema, nombre propio, numeral, prefijo

    Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
    Ortografía de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/ortografía/como-signo-de-unión-entre-palabras-u-otros-elementos. [Consulta: 20/07/2024].

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