caxeta

Diccionario histórico del español de Canarias

cajeta, cageta, caxeta

 

cajeta, cageta, caxeta. (De caja y el suf. dim. -eta). f. Ostra [= molusco lamelibranquio (Ostrea edulis)].

                1776 (1991) Compendio brebe (p.26): Son abundantes los mares de esta Ysla [Lanzarote] de pesca de todas especies y variedad de mariscos y, con especialidad a uno que por su figura le llaman caxetas y que, pareze, no se encuentra en ninguna de las Canarias [...].

                1845-50 (1986) Madoz Diccionario (p.118): Golfo (El): lago de las Canarias, isla de Lanzarote jurisd[icción] de Yaiza al pie de un ant[iguo] crater y rodeado de negra lava. Por conductos subterráneos se llena dicho lago y en su fondo arenoso se pesca el esquisito marisco llamado Venus (Cajetas). 1846-66 (1982) Álvarez Rixo Historia del Puerto de Arrecife (p.92): El tamaño de dichas ostras denominadas en el país cagetas, es de una o dos pulgadas de diámetro, pero las tan grandes no eran muchas. Ibídem (p.108): Comí dos pescados excelentes, lenguados y salmones, regalándome con ciertas ostras pequeñas denominadas cagetas.

¨Se trata de un vocablo solo documentado en Lanzarote, que entra en decadencia paralelamente a la ostra, a finales del siglo xix.

2. Tabaquera [= recipiente para llevar o guardar el tabaco].

                26-vi-1804 (1976) Guerra Diario i (p.249): El día de San Juan mi madre me regaló una cajeta para tabaco y un par de medias y mi hermana Teresa dos pares de medias. 2-viii-1807 (1976) Ibídem (p.347): Don Carlos Yánez, natural de La Laguna, médico titular de dicho pueblo, poeta aficionado a buenas pinturas y a las bellas artes, era alegre, festivo, muy expedito en la conversación. [...] Un poco grueso, no llegaba a la estatura regular, vestía de abate, muy aseado y pulcro. Sus hebillas, su bastón, sus cajetas de tabaco eran brillantes. c1846 (1989) Lemos Usos (p.167): Concertados los planes de la boda [...] se nombran los convidados y todos tienen que equiparse de cajeta de tabaco de polvo para desde el día de la primera amonestación andar dando a cuantos encuentran [...]. a1887 (1993) Maffiotte Glosario (p.49): Cajeta. s.f. Tabaquera.

¨El drae la integró en su inventario en 1925, señalándola para Cuba, y a partir de 1956 le añadió el rasgo de desusada, que también tiene en Canarias. Los diccionarios de cubanismos, como el de Rodríguez Herrera i, confirman este desuso. No así el damer que la considera de empleo normal en Cuba, con la acepción de «Caja para el tabaco».

3. Sexo de la mujer. U.t. por metonimia para designar a una niña o mujer.

                1900 (1993) Arribas A través de las Islas Canarias (p.252): El señor comandante á su asistente y mi adivina. ¿Dónde estuvo V. ayer que no pareció por el cuartel? Señor, en mi casa y no me personé ante mi capitán, porque mi mujer todo el día anduvo de función (de parto). ¿Y qué tuvo? Señor, cajeta (hembra).

                1906 Pícar La bruja de las Peñuelas (p.6): [...] el que calentaba á la vieja tejedora desviándola la urdidera y haciéndole cosquillones en la cajeta.

¨El primer ejemplo muestra un caso de metonimia que, aún hoy, es posible encontrar. Se documenta también en Argentina (Haensch/Werner Dicc. argent.), Paraguay (Morínigo), Uruguay (Haensch/Werner Dicc. urug.) y Venezuela (Núñez/Pérez). El damer la estima vulgarismo propio de Argentina y Uruguay, solamente.

4. Mandíbula.

                1955-56 (1977) Guerra Memorias (p.29): Pues vengo a dar con vusté dijo cho Frascorro al cabo, temblándole la cajeta ajoto de una novilla mía y del osu esi que han amarrao en el alprendillu de Lucas, que pa mí que el malino me la aquellao de lo pior... Ibídem (p.59): Era una mujer ancha como un lagar, toda ella envuelta en un oleaje muerto de baña y morcillones, con bembas azules de bebedora y ojillos ratoneros, batallando por brillar entre la gordura que trepaba cogote arriba, entulléndoselo y soplándole cajeta y carrillos, éstos bien roídos de viruela y, asimismo [...]. Ibídem (p.110): Y estando los padres metidos en drogas hasta la mismísima cajeta, un suceso casual vino a cambiar sus vidas, y, de remolque, la mía. Ibídem (p.120): Gruñó el viejo; se sobó la cajeta, pensativo... ¡Asunto feo! 5-v-1960 (1976) Guerra Cuentos iii (p.27): Isidro, que había metido la cajeta en el pecho, lo miró de abajo a arriba, dio media vuelta y se alejó al golpito. 26-v-1960 (1976) Ibídem (p.32): Se cubren con pañuelos oscuros bien trincados a la cajeta. 2-xi-1960 (1976) Ibídem (p.87): Quintinito, que era moreno amorenado, tuvo bastante tiempo uno de aquellos bigotes de estropajo que se desparramaban en bardo colgante sobre los trancados labios, desapareciéndolos del mapa, bigote que acababa en dos entre desmayadas y ariscas puntas, prolongadas hasta algo más allá de la cajeta.

¨En América, y en concreto en Ecuador, se aplica a la «Mandíbula, especialmente la de los prognatos», según el damer.

5. doblar alguien las ~s. fr. Morir.

                c1860 Pérez Galdós Voces (p.103): Doblar las cajetas. Morirse. 1898 Guillón Barrús El Cacique (p.135): Otro cualquiera habría doblado las cajetas con tanto chubasco como ha llovido sobre mí, D. Antonio.

                6-x-1904 Batllori Intérprete (p.1): [...] mi compadre Frascorro el machango, que ansina le decían por lo guapo, que era el pobre, y su hijo José María, que Dios haiga favorecío á los dos pues doblaron las cajetas el año de la «Enfermedá». i-1947 (1976) Guerra Cuentos i (p.492): Traía cuartos, bastantes. Y no obstante eso no hubo forma de convencerlo de quedarse a vivir abajo. «Manque sea en Fuera la Portada, muchacho...» le indicaba su mujer. «No señora. En el Risco soy nasío y criao. Y allí dobló (sic) las cajetas. Después que yo trasponga, usté puée cogée camino pa onde quiera, ¿oyó?» replicábale tieso como un ajo porro. 1948 (1969) Guerra Cuentos ii (p.63): [...] iban tirando tan bien agarradas que traían tieso a un sobrino, solterón él y empleado desde pollanco en una peletería; el cual vivía con ellas, esperándolas como cazador a orillas de un majano, y dispuesto a casarse, cuando doblaran al fin las cajetas, con una muchachita de aquí a la entrada de San Roque, con la que venía mosiando jueves y domingos desde hacía diecisiete años bien medidos. 3-vi-1961 (1976) Guerra Cuentos iii (p.150): Me estrañaba a mí que tu hermano Pablo doblara las cajetas sin dar conduerma.

¨Es una construción paralela a doblar las carpetas (vid. el decan i, s.v. carpeta), y es probable, aunque no tenemos datos cronológicos que permitan afirmarlo con garantías, que de esta surgiera la que aquí recogemos.

6. tener alguien ~. Ser prognato [= tener saliente la mandíbula].

               1932 Millares Cómo hablan los canarios (p.25, s.v. boquino): En puro y terso canario, ser boquino es tener cajeta, o sea la característica deformación por el avance de la mandíbula inferior, de modo que los dientes de ella queden encima de la mandíbula superior, o sea en posición inversa a la normal.

¨Nace esta frase de la cuarta acepción, al ponderarse con el verbo «tener» la característica de la mandíbula prominente. No parece haber tenido demasiada fortuna su uso, a lo largo del siglo xx.

 

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ISBN 978-84-88366-95-5 (o.c.)978-84-88366-93-1 (v.1) 978-84-88366-94-8 (v.2)

caxeta

 

caxeta. V. cajeta.

 

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