Real Academia Española

   

Biblioteca académica

La biblioteca reúne más de 250 000 libros.

La creación de la biblioteca empezó en 1713.

Biblioteca académica

Los académicos utilizaron para sus primeros trabajos en el Diccionario de autoridades (1726-1739) la biblioteca del director y fundador de la corporación, Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, ubicada en su residencia de la plaza de las Descalzas Reales, en donde se reunían, en sus primeros años de andadura, los miembros de la institución. Esta biblioteca privada de los Villena nunca se incorporó a la de la Academia. Sus herederos la vendieron entre finales del siglo xix y principios del xx, hecho que favoreció su fragmentación.

Además de los libros del primer director, los académicos emplearon también las obras de sus bibliotecas particulares, aunque la corporación pronto decidió la compra de títulos adecuados para sus fines. El objetivo, ya en la etapa fundacional, era formar así una biblioteca propia, en la que estuvieran representados los escritores que los académicos habían elegido como «autoridades» para ilustrar los ejemplos de su Diccionario.

PRIMERAS ADQUISICIONES

Las primeras adquisiciones con este fin fueron las colecciones que algunos académicos habían utilizado en sus trabajos para el Diccionario de autoridades, como los libros de Lorenzo Folch de Cardona, en 1732, o los de Gonzalo Machado, en 1733, y Vicencio Squarzafigo, primer secretario, en 1737. De este modo, unos mil volúmenes pasaron a estar a cargo de la Secretaría y en los presupuestos de la Academia se estableció, a partir de este momento, una cantidad de trescientos ducados para la adquisición de libros. También se aprobó, en 1738, el primer reglamento, que regulaba el «aumento, conservación y gobierno» de la  biblioteca.

Hasta 1794, trasladada la corporación a la calle Valverde de Madrid, el secretario estaba al cargo de los libros, los custodiaba en su casa y se encargaba de elaborar un índice de estos y de controlar su préstamo a los académicos. Ese año, al disponer ya de sede propia, se nombró al primer bibliotecario académico: Juan Crisóstomo Ramírez Alamanzón. A partir de entonces, es constante el enriquecimiento de los fondos, ya sea por compra —para atender a las necesidades del trabajo académico— o por donativos de académicos y de instituciones. Así, hay que destacar, a lo largo de los siglos xix y xx, las donaciones hechas por Severo Catalina, Manuel Tamayo y Baus, Adolfo de Castro,  Manuel Rico y Sinobas, Cristóbal Pérez Pastor, el duque de Arcos, Antonio Tovar y, ya en estos últimos años, la de José Luis Borau.

MANUSCRITOS

Entre los fondos patrimoniales de la Academia figura la colección de más de seiscientos manuscritos, algunos del siglo xii, como las Etimologías de san Isidoro.

De los códices manuscritos cabe destacar el de las obras de Gonzalo de Berceo, del siglo xiv; el códice de Puñonrostro, del siglo xv, con las obras de Don Juan Manuel, y el códice Gayoso del Libro de buen amor del arcipreste de Hita (siglo xiv).

En cuanto a los autógrafos, sobresalen los de Lope de Vega —El bastardo MudarraEstefanía la desdichada y el Príncipe despeñado—, así como los fechados en el siglo xix, desde el Don Juan Tenorio de Zorrilla hasta los de Bretón de los Herreros, Ventura de la Vega, Pedro Antonio Alarcón, Hartzenbusch, García Gutiérrez. Ya en el siglo xx se han incorporado textos de los hermanos Álvarez Quintero. A todos estos fondos hay que añadir otro conjunto de 986 manuscritos de las obras presentadas a los certámenes convocados por la RAE desde 1778. 

COLECCIÓN DE IMPRESOS

La biblioteca posee cuarenta y dos incunables y primeras ediciones de obras de los principales escritores españoles (Cervantes, Lope de Vega, Quevedo). Destaca la colección de más de un millar de comedias sueltas que reflejan la evolución del teatro español a lo largo del siglo xviii, con algunas ediciones del siglo xvii, y una buena colección de obras especializadas a partir del siglo xvi, así como ochocientos setenta títulos de publicaciones periódicas reunidas desde el siglo xviii hasta la actualidad.

Finalmente, hay que señalar la adquisición en 2011 de la colección de oratoria sagrada de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que cuenta con  4381 sermones sueltos de los siglos xvi al xx, en especial de los siglos xvii y xviii, pronunciados y publicados en España y otras posesiones españolas, muchos en Indias (158 piezas), y algunos en Portugal e Italia.
 


 

Con el patrocinio de

Diccionarios

UNIDRAE
Envíe las propuestas relacionadas con el Diccionario de la lengua española a la Unidad Interactiva.

Consultas lingüísticas

El Departamento de «Español al día» resuelve aquí las dudas de los hablantes sobre el uso correcto del español.

Con el patrocinio de

Tuits de @RAEinforma

Formulario de búsqueda