Morfología

10. La prefijación

10.8 Prefijos cuantificativos

10.8a En el § 10.2g se distinguieron los prefijos cuantificativos, que se asocian con la noción de cantidad o número, de los que se vinculan con la de grado, así como con la de escala, orden o jerarquía. Recuérdese, no obstante, que, en sentido estricto, la gradación es una forma de cuantificación, tal como se explica en los § 19.2a y ss. Algunos de los prefijos que expresan cantidad o número tienen correspondencia con adjetivos y adverbios cuantificadores de valor indeterminado, como multi- (equivalente a mucho). Otros, en cambio, aportan el significado de los numerales cardinales (mono- ‘uno’; tetra- ‘cuatro’), los multiplicativos (hecto- ‘céntuplo’) o los fraccionarios (mili- ‘milésimo’; semi- ‘medio’). Estos subgrupos de numerales se analizan en el capítulo 21. Los prefijos cuantificativos alteran a veces la clase de palabras que corresponde al sustantivo con el que se combinan, como en mando [sustantivo] > monomando [adjetivo]: grifo monomando; color [sustantivo] > multicolor [adjetivo]: serpiente multicolor. Aun así, cabe también pensar que en estos casos se constituyen estructuras apositivas, como se explicó en el § 10.3i, puesto que las voces prefijadas no poseen plural (grifos monomando). Otras veces los prefijos cuantitativos dan lugar a adjetivos a partir de bases sustantivas, como en monosílabo, bisílabo y otros derivados similares analizados en el § 10.3j.

10.8b La interpretación cuantificativa de estos prefijos varía en función de la base a la que se adjuntan. En bimotor, multimillonario, octosílabo o pluriempleo, el prefijo posee un valor multiplicativo. Un avión bimotor es, en efecto, un avión que posee dos motores, y un verso octosílabo, el que consta de ocho sílabas. Los prefijos cuantificativos que preceden a algunos adjetivos miden el número de unidades temporales de que consta el referente de su base nominal: plurianual (‘que dura varios años’); cuatrimestre (‘período de cuatro meses’); bienio (‘período de dos años’). Por esta razón, los adjetivos derivados cuatrimestral y bienal se refieren a los sucesos que tienen lugar en tales períodos. Como se vio en el § 10.3e, bienal puede parafrasearse como ‘que tiene lugar en un bienio’. Así pues, el prefijo forma parte de la base nominal en estos casos: bienio > bienal; cuatrimestre > cuatrimestral. Es de muy escaso uso el adjetivo cuadricenal (‘que tiene lugar cada cuarenta años’).

10.8c Los adjetivos bianual o bisemanal no se derivan de bases nominales prefijadas. Contienen, por el contrario, prefijos que inciden sobre adjetivos de relación y, a la vez, sobre su base léxica, como en la mayor parte de los casos examinados en las secciones precedentes. La interpretación que se obtiene con nombres temporales en la base derivativa del adjetivo de relación es la de frecuencia: bianual (‘que sucede dos veces en un año’); bisemanal (‘que sucede dos veces en una semana’); trimensual (‘que sucede tres veces en un mes’). Véase también sobre estas diferencias el § 10.3e. Se expresa asimismo frecuencia en bicampeón, tricampeón o pentacampeón (‘cinco veces campeón’), así como en multinominado (‘nominado muchas veces’). En bisabuelo o biznieto se alude al número de estadios generacionales que separan a una persona de otra. Si se aplica monógamo a un animal, se hablará del número de individuos del otro sexo con los que se aparea.

10.8d Como se ha explicado, algunos prefijos cuantificativos equivalen a cuantificadores de valor indeterminado: multi- (lat. multi-) equivale a muchos, y pluri- (lat. pluri-) corresponde a varios. El prefijo multi- indica que existe un número o una cantidad elevada de la entidad denotada por la base. Es productivo con adjetivos relacionales, como multicultural, multifamiliar, multifocal, multiforme, multinacional o multirracial, así como otros asimilados a ellos que se forman sobre bases nominales, como vestidos multicolores, ordenadores multitareas. En el sustantivo multipropiedad, el prefijo se refiere al número de propietarios que comparten la posesión de algo, no al número de propiedades existentes. Se obtiene una interpretación análoga en multivisión (‘visión de varias cosas al mismo tiempo’), donde el prefijo no proporciona la cantidad de lo expresado en la base, sino el número que corresponde a alguna entidad relacionada con ella.

10.8e El prefijo pluri- precede a algunos sustantivos (pluripartidismo ‘sistema en el que hay varios partidos’; pluriempleo ‘situación en la que se desempeñan varios empleos de manera simultánea’), pero es más productivo con adjetivos relacionales: pluricelular, pluridimensional, pluridisciplinar, plurilingüe o plurinacional (‘relativo a varias naciones’), entre otros muchos. También equivale al cuantificador varios el prefijo poli- (gr. poly- ‘muchos’), que se combina con sustantivos (poliedro, polifonía, polisemia, politeísmo, politraumatismo) y adjetivos (polícromo, polígloto, polimorfo), casi todos formados sobre bases de origen griego. No obstante, el prefijo ha dado lugar a nuevos derivados, como polifacético (‘que posee muchas facetas’) o polideportivo (‘relativo a varios deportes’). El valor multiplicativo de poli- en la pauta poli-N no siempre se obtiene a partir del significado de su base. Así, el sustantivo polígrafo designa la persona que ha escrito sobre muchos asuntos. De forma análoga, un politraductor no designaría un conjunto de traductores, sino un traductor de muchas lenguas.

10.8f Otros prefijos del español equivalen al cuantificador medio, que se estudia en el § 21.6c. El prefijo semi- (lat. semi-) se combina con sustantivos para indicar lo que se obtiene al dividir o segmentar en dos partes aquello que la base denota, como en semicilindro, semicírculo, semicircunferencia, semicorchea, semieje, semifusa, semirrecta, etc. No se obtiene, sin embargo, este sentido en el sustantivo semifinal, que designa la prueba que se encuentra entre los cuartos de final y la final. El uso de semi- con valor gradativo (semipoblado) se estudiará en los § 10.9n, ñ. También designa la mitad de algo el prefijo hemi- (gr. hēmi- ‘medio’, ‘mitad’), más propio del lenguaje técnico, en combinación con sustantivos, como en hemiciclo, hemisferio o hemistiquio.

10.8g Otros prefijos cuantificativos aportan un valor próximo al de los numerales cardinales. Equivale a uno el prefijo mono- (gr. mono-), como en monógamo, monóculo, monólogo, monorraíl, monocolor, monovolumen. También denota la unidad el prefijo uni- (lat. uni-), que forma adjetivos de relación: unilateral, unicolor, unidireccional, unifamiliar, etc. Se corresponde con el numeral dos el prefijo bi- (lat. bi-), como en biangular (‘que tiene dos ángulos’), biaxial, bimensual, bisexual, etc. Este prefijo posee las variantes alternantes bis- y biz- (bisnieto, biznieto, bizcocho). Denota asimismo el número dos el prefijo di- (gr. di-), como en dimorfo, disílabo, dítono o ditransitivo. Corresponde al cuantificador ambos el prefijo ambi- (lat. ambi-), presente en ambidextro (‘hábil con ambas manos’) o en ambivalente (‘que se presta a dos lecturas opuestas’). El prefijo latino ambi- significaba también ‘alrededor’. Este sentido, ya inaccesible a la conciencia lingüística de los hablantes, está presente en ambiente, derivado de ambĭens, -ntis, participio de presente del verbo ambīre (amb- + ire ‘rodear, ir alrededor’).

10.8h El prefijo tri- (lat. tri-) representa el número tres, como en tridimensional, trifase, tripartito, triángulo. Corresponden al numeral cuatro los prefijos cuatri- (lat. quatri-) y tetra (gr. tetra-). El primero, que aparece en cuatrimotor o cuatrimestre, presenta algunas variantes: cuadri- (cuadriforme, cuadrilátero, cuadrilongo), cuadr- (cuadrangular) y cuatro- (cuatropeado, cuatrodoblar, ambos casi en desuso). El prefijo tetra- aparece en tetralogía, tetraplejía (o tetraplejia), tetrápodo, tetravalente y otros muchos derivados cultos. Se registran algunas alternancias de cuatri- y tetra-, como tetramotor ~ cuatrimotor o tetrasílabo ~ cuadrisílabo.

10.8i Los prefijos equivalentes a cinco, seis, siete, ocho y nueve son, respectivamente, penta- (pentagrama), hexa- (hexaedro), hepta- (heptasílabo), octo- (octópodo) y enea(eneágono). El prefijo deca- corresponde al numeral diez (decálogo); endeca-, a once (endecasílabo), y dodeca-, a doce (dodecaedro). Los prefijos correspondientes a los cardinales superiores a doce no son habituales en la lengua general, aunque sí en el lenguaje técnico de las matemáticas o la geometría (icosa-edro ‘sólido de veinte caras’). En esos ámbitos se usan, además, combinados con otros prefijos, como en tri-decá-gono (‘polígono de trece lados’) o penta-decá-gono (‘polígono de quince caras’). Recuérdese que los numerales cardinales forman parte de las palabras compuestas (trescientos, cuatromil). La formación de estas voces se explica en los § 21.2h y ss.

10.8j Los prefijos correspondientes a los numerales cardinales se combinan con sustantivos y con adjetivos relacionales. Al primer grupo pertenecen monociclo, monomotor, monorraíl, biplaza, bisnieto (‘hijo del nieto’), tridente, triciclo, trilogía, cuatrienio, tetraedro, pentatleta o hexacordo, entre otros muchos derivados. Pertenecen al segundo grupo unidireccional, unifamiliar, unívoco, monovalente, bisexual, bípedo, bilateral, trifásico, trifoliado o pentámero, igualmente entre muchos más. Cuando se combinan con sustantivos, es habitual que den lugar a voces que se usan como adjetivos, como en bifaz, tricolor, cuatrimotor, heptámetro o en el préstamo del inglés unisex. Se han formado monokini y trikini a partir de bikini, sustantivo en el que algunos hablantes segmentan el prefijo bi-, en contra de la etimología de esta palabra (de Bikini, nombre de un atolón de las islas Marshall). También se han formado trillizo, cuatrillizo, quintillizo, sextillizo, septillizo y octillizo a partir de la voz mellizo (latín vulgar gemellicĭus), sin que pueda decirse que el segmento -llizo sea propiamente una base léxica del español.

10.8k Muchos prefijos cuantificativos denotan potencias de diez y se combinan con bases que indican medidas para designar las unidades mayores obtenidas a partir de ellas. Así, deca- (gr. deka-) expresa la multiplicación por diez (decámetro); hecto-, por cien (hectolitro); kilo-, por mil (kilogramo) y mega-, por un millón (megahercio). Fuera del lenguaje técnico de la informática y de otras disciplinas, no es habitual utilizar los prefijos multiplicativos referidos a unidades mayores. Del griego gígas (‘gigante’) se ha derivado el prefijo giga- (‘mil millones o un millardo’), y del también griego téras (‘monstruo, prodigio’) se ha derivado tera- (‘un billón’). A partir del griego penta-, y por analogía con tetra- y tera-, se ha formado el prefijo peta- (‘mil billones’, es decir, 1015). Estas formas pueden ser consideradas del mismo modo elementos compositivos (§ 11.10). Algunas de ellas han pasado a designar unidades de medida: kilo (por kilogramo), mega (por megabyte), giga (por gigabyte).

10.8l Otros prefijos cuantificativos se han especializado en designar fracciones de las unidades representadas por la base con la que se combinan (§ 21.6). Denota la décima parte de una unidad el prefijo deci- (decímetro), mientras que centi- designa una centésima parte (centigramo) y mili- se refiere a la milésima parte de ella (mililitro). Equivale a la millonésima parte el prefijo micro- (micrómetro), mientras que nano- designa la milmillonésima parte y pico-, la billonésima parte. Para el uso adjetival de micro- y nano-, véase el § 10.12o.

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/morfología/prefijos-cuantificativos. [Consulta: 15/07/2024].

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