Morfología

10. La prefijación

10.5 Prefijos de sentido locativo

10.5a Los prefijos de sentido locativo preceden a menudo a los adjetivos relacionales (§ 13.12), pero raramente a los de otros grupos. Tal restricción es consecuencia natural de que los adjetivos de relación sean casi siempre derivados nominales, de forma que el prefijo permite que se sitúe un objeto o un lugar en relación con otra cosa: intercostal, supranacional, subglotal, circunsolar (‘que rodea al Sol’), pericárdico. Es frecuente que los prefijos de este grupo admitan también otros usos que se pueden interpretar como extensiones del significado locativo, como la expresión de la anterioridad o la posterioridad (prenatal, entreguerras, posconstitucional: § 10.6) o la gradación (sobrealimentar, subnormal, infravivienda: § 10.9).

10.5b El prefijo ante- (lat. ante-) posee un uso locativo en el que aporta a la base el sentido ‘posición delantera’. En este uso, el prefijo se combina productivamente con sustantivos. Contribuye a designar, en un buen número de derivados, los lugares que se sitúan delante de otros espacios, como en antecámara, antecapilla, antecocina, antecuarto, antedespacho, antejardín, antepalco, antepuerto (‘terreno que precede al puerto’) o antesala. Las voces prefijadas con ante- también pueden hacer referencia a cosas situadas delante de otras y, por tanto, nombradas a partir de ellas, como antefirma, anteojos, antepecho, anteportada, anteportón, antepuerta (‘cortina que adorna una puerta’) o antetítulo. Es raro que el sustantivo que constituye la base en ante-N permita definir el conjunto así formado. Un antedespacho no es, en efecto, un despacho, ni una antecocina es una cocina. Un antefoso es, en cambio, cierto tipo de foso que se caracteriza por ser anterior a otro. La propiedad de caracterizar algo por la posición adelantada que ocupa en relación con otra cosa se extiende a los nombres de ciertas partes del cuerpo: antepié, antebrazo.

10.5c Los adjetivos y participios prefijados con ante- se pueden dividir en dos grupos, según den o no lugar a las paradojas de segmentación descritas en el § 1.8c. En efecto, los adjetivos anteclásico, anteislámico, antepenúltimo o antedicho se pueden caracterizar mediante la pauta «‘anterior a lo’ + adjetivo o participio»: Ese tomo guarda el tesoro de los monumentos más preciosos de la prosa castellana anteclásica (Suárez, Sueños). En cambio, antevocálico no puede parafrasearse como ‘anterior a lo vocálico’ ni antediluviano (con sentido temporal, en lugar de espacial: § 10.6b), como ‘anterior a lo diluviano’. Los adjetivos del segundo grupo se definen, por el contrario, en función de los sustantivos que contienen (‘anterior a una vocal’, ‘anterior al diluvio’). Se asimilan, pues, a la pauta que corresponde a intramuscular, cuyas propiedades particulares se expusieron en el § 10.3m. El uso de ante- como prefijo temporal se analiza en los § 10.6a y ss. Es infrecuente la pauta ante-V, que se reconoce en anteponer. Así, en Mijail Gorbachov antepuso la reforma política a la económica (Excélsior 10/9/2000), se dice de alguien que puso la primera reforma delante de la segunda, independientemente de que se hable aquí de ordenación o de jerarquización, en lugar de simple ubicación. El prefijo ante- puede considerarse adverbial en este empleo, en el sentido explicado en los § 10.2b, c.

10.5d Se registran algunos usos locativos del prefijo pre- (lat. prae-) antepuesto a adjetivos relacionales (predorsal, premolar, prepalatal) y en algunas formaciones verbales no transparentes (preceder). Aun así, se ha sugerido que el significado que se le reconoce a este prefijo en predominar o en prepotencia podría interpretarse como un uso figurado obtenido a partir de su primitivo sentido espacial. Sobre otros valores de pre-, véanse los § 10.6d-i. El prefijo pos(t)- es más frecuente en su uso temporal (§ 10.6k-m) que en el espacial. Corresponden a este último unos pocos adjetivos de relación, como pospalatal, postónico (‘que está después de la sílaba tónica’), posdental o posverbal. A la pauta pos(t)-V corresponde el verbo posponer. Aunque en el uso más frecuente de este verbo predomina el sentido temporal, no se descarta el locativo, como en El sujeto se pospone a veces al verbo.

10.5e El prefijo tra(n)s- (lat. trans-) denota ‘posición trasera o retrasada’. En combinación con sustantivos, adopta la variante tras- ante los que designan lugares o cosas materiales: trascoda, trasfondo, trashoguero (‘plancha que está tras la chimenea’), traspatio, trastienda. La forma trans- (a veces, tras-) equivale a ‘al otro lado de’ en una serie de derivados adjetivales, muchos de ellos creados a partir de topónimos o de nombres comunes de lugar. Así, una estación transalpina es una estación situada al otro lado de los Alpes. A este grupo pertenecen transandino, transatlántico, transiberiano, transoceánico, transpacífico o transpirenaico, entre otros adjetivos. La mayor parte de ellos admiten asimismo un significado en el que el prefijo adquiere valor direccional, de forma que expresa la transición de una parte a otra del espacio ocupado por la entidad designada por la base, como en comercio transoceánico, periplo transpacífico, etc. Aun así, en algunos adjetivos de este grupo predomina la interpretación de ‘lugar en donde’ (transtiberino ‘situado al otro lado del Tíber’), mientras que en otros predomina la interpretación direccional o de ‘movimiento a través’, como en transiberiano (‘a través de Siberia’) o transmanchuriano (‘a través de Manchuria’): [...] estación del transmanchuriano a Han-keu (Terán, M., Geopolítica).

10.5f El sentido direccional de tra(n)s- está presente asimismo en numerosos verbos que denotan la acción de seguir algo o alguien cierta trayectoria, pero también la de cruzar cierto límite: transbordar, transmigrar, traspasar, trasplantar, trasportar, trasvolar, etc.: Luego han transvolado los océanos, entre los bagajes de los grandes aviones del transporte militar y civil (ABC 11/7/1958). Este valor se percibe asimismo en los adjetivos relacionales transnacional o transfronterizo, así como en otros en los que se destaca la naturaleza mixta de algo, producto de cambios o transformaciones, como en transcultural o transexual. El paso a otra situación, que caracteriza el significado de este prefijo, está también presente en algunos derivados verbales, como en transfigurar (‘cambiar de figura’), transformar, transliterar o transvasar. La última voz es parasintética, puesto que no se forma sobre el verbo inexistente *vasar, sino sobre el sustantivo vaso.

10.5g Son escasos los derivados que se ajustan a la pauta tran(s)-N, como trasluz (‘luz que atraviesa un cuerpo’), trasfondo (‘lo que está más allá del fondo’), trasmundo. Se ha perdido el adverbio trasmañana (‘pasado mañana’) y es poco usado el verbo trasmañanar (‘diferir algo de un día a otro’): […] y pregona desde descalzos atriles / trasmañanar las salvas en los dobles (Vallejo, Trilce). No poseen propiamente estructura morfológica en español los verbos trascender, transcribir, transferir o transmitir, lo que no impide que todos ellos compartan de forma abstracta el significado de ‘movimiento a través o al otro lado de algo’ característico del prefijo. Recuérdese en este sentido el § 10.1h.

10.5h El prefijo re- (lat. re-) denota posición trasera en rebotica o recámara, y movimiento hacia atrás en reflujo. No es enteramente trasparente, aunque mantiene este mismo significado, el verbo recular (‘dar marcha atrás’, del fr. reculer). Admite estos dos mismos usos, locativo y direccional, el prefijo retro- (lat. retro-) a pesar de que es poco productivo. Denota ‘posición trasera’ en algunos sustantivos en los que suele indicar que la acción se origina o tiene lugar en la parte posterior de algo, como en retrocarga (‘carga que se efectúa por detrás’), retropropulsor o retroproyector. En retrovisor, en cambio, retro- indica la dirección hacia la que se orienta cierto instrumento. En los adjetivos retrógrado y retroactivo expresa de igual manera movimiento o dirección hacia atrás (en el primer caso, también ‘involución’, por extensión de significado). A pesar de que retroceder (lat. retrocedĕre ‘ir hacia atrás’) no posee estructura morfológica en español, el valor semántico del prefijo está presente en la conciencia lingüística de los hablantes.

10.5i Otros prefijos denotan ‘posición superior’. Destaca en este grupo el prefijo sobre- (lat. super-) que se combina especialmente con sustantivos y verbos. Con los primeros, forma muchos nombres que designan cosas materiales, a menudo utensilios, instrumentos, accesorios o complementos. Así, el sustantivo sobrecama designa cierta cubierta que se define por la posición que ocupa. Cabe decir lo mismo de sobrecielo, sobrecincha, sobrecostilla, sobrecubierta, sobrecuello, sobrefalda, sobrehueso (‘cierto tumor duro’) o sobrejuanete. Denotan más bien lugares o espacios sobreático, sobrefaz (‘cara exterior de las cosas’) o sobrelecho. El sustantivo sobretodo, que designa cierta prenda de vestir, se asimila a esta pauta a pesar de que su base no es nominal.

10.5j En combinación con verbos, el prefijo sobre- hace referencia al espacio en que tiene lugar alguna acción. Así, sobreimprimir es ‘imprimir encima de algo’. A este grupo pertenecen sobrehilar, sobreponer, sobrevolar y también sobrellevar (‘llevar sobre sí’), cuya paráfrasis contiene un elemento reflexivo. El proceso designado por el verbo alude otras veces a alguna situación más elevada o adelantada que otra, como en sobrepasar (‘rebasar un límite’ pero también ‘superar, aventajar’) o sobresalir (‘salir de algo, superar un límite’, pero también ‘aventajar a alguien’). De esta interpretación figurada se deriva el sentido ‘en exceso’, que caracteriza a muchos verbos prefijados con sobre-. Así, sobreedificar es ‘edificar sobre algo construido’, pero también ‘edificar por encima de lo permitido por una norma urbanística’, como en Legalmente debería derribar lo sobreedificado (Mundo [Esp.] 12/9/1996). Se retoma la interpretación de exceso de este sufijo en el § 10.9f.

10.5k Expresa asimismo ‘posición superior’ el prefijo super-, variante culta de sobre-, en combinación con sustantivos, como en superestrato, superestructura o superíndice. Cuando los prefijos sobre- y super- preceden a las mismas bases, se obtienen solo a veces diferencias claras de significados, como en el desusado superentender (‘inspeccionar, vigilar’) frente a sobrentender (‘entender lo que no está expreso’), o en superponerse (‘estar uno encima de otro’) y sobreponerse (‘ponerse por encima de lo adverso’). En el uso transitivo, estos mismos verbos no distinguen tan claramente sus significados:

Por su parte, las cerraduras para sobreponer, es decir, las que se montan encima de la hoja y son visibles, pueden alcanzar a fijar la puerta con puntos de cierre (Cusa, Seguridad); Si al superponer las diferentes capas le parece que las imágenes quedan recortadas, también puede variar el porcentaje de transparencia (Tiempo [Col.] 1/9/1996).

Se usa en muchos países americanos (pero sobre todo en Chile, en las áreas andina y caribeña continental y en parte de Centroamérica) el verbo supervigilar, en el sentido de ‘controlar, supervisar’: Las instituciones van a ser más meticulosas en supervigilar a quienes están bajo su cuidado (Mercurio [Chile] 16/7/2004).

10.5l No son numerosas las formaciones con el prefijo supra- (lat. supra-), que incide sobre adjetivos relacionales (supraclavicular, suprarrenal, suprasegmental). Este prefijo añade a veces al sentido de ‘lugar superior o más alto’ la idea de que la entidad expresada por el derivado es más general o más extensa que la que corresponde a su base, de forma que la comprende o la abarca, como en supranacional o supraeconómico. Tampoco es frecuente el uso del prefijo hiper- (gr. hyper- ‘encima’) para designar un lugar más alto que otro, pero se documenta en algunas formaciones técnicas, como hiperbóreo (‘habitante de las regiones del extremo norte del planeta’). Véase el § 10.9s para el valor de hiper- en otros derivados. Es asimismo característico del lenguaje técnico el prefijo epi- (gr. epi-sobre’), con el que se forman los sustantivos epidermis, epigastrio, epiglotis o epitelio, entre otros.

10.5m Denota ‘posición inferior’ el prefijo sub- (lat. sub-), que se combina productivamente con adjetivos relacionales: subacuático, subcostal, sublunar, submarino, submaxilar, subsahariano, subterráneo, subtropical y muchos otros que se asimilan en su estructura morfológica al citado intramuscular10.3m). Presentan raíces supletivas varios derivados adjetivales, entre los que están subcutáneo (lat. tardío succutanĕus, derivado de cutis ‘piel’), sublingual (derivado del lat. lingua ‘lengua’) o subliminal (derivado del lat. limen, -ĭnis ‘umbral’). En la interpretación que ahora interesa, este prefijo es mucho menos productivo con bases verbales (subyacer) o sustantivas (subconsciencia, subsuelo), a diferencia de lo que sucede con otros valores (§ 10.9t-v).

10.5n El prefijo sub- posee la variante patrimonial so-, que ya no es productiva. Dio lugar a algunos verbos, entre los que están soasar (‘asar ligeramente’), socavar (‘cavar algo por debajo’), someter y soterrar (‘poner bajo tierra’), y también a algunos sustantivos, como sobarba o socolor. No se suele reconocer en el análisis sincrónico la forma son- como variante de sub-, puesto que ya es opaca para los hablantes: sonreír (lat. subridēre), ant. sonrugir. No obstante, aún se percibe su significado en sonsacar.

10.5ñ También denota posición inferior el prefijo infra- (lat. infra-) en combinación con bases nominales: infraestructura (‘estructura que subyace a algo’), infrasonido, inframundo. Se combina asimismo con unas pocas bases adjetivales de carácter técnico, como infraorbitario (‘de la parte inferior de la órbita ocular’) o infrarrojo (‘por debajo de la frecuencia del color rojo’). Tampoco son productivas las formaciones prefijadas con sota- (lat. subtus) y su variante alternante soto-, como sotabanco, sotabarba, sotacoro, sotavento o sotobosque. El prefijo hipo- (gr. hypo- ‘debajo’) da lugar a un buen número de derivados pertenecientes al vocabulario científico y técnico, como hipocentro, hipodermis, hipogastrio, así como a los adjetivos que pueden formarse a partir de algunos de ellos.

10.5o Mediante el prefijo entre- (lat. inter-) se localiza un espacio, un lugar o un objeto material en cierta posición intermedia. Se designa, en efecto, el espacio comprendido entre dos cosas iguales en entrecejo, entrecubierta, entrelínea, entreliño (‘espacio que se deja entre dos liños, líneas de árboles’), entrepaño, entrepierna, entresurco o entrevía, a los que cabe añadir otros muchos derivados. Otras veces, la base léxica proporciona la naturaleza semántica del derivado, como en entrepiso (‘piso construido entre dos’), entreportón (en Venezuela, ‘puerta que se sitúa entre el zaguán y el corredor tras la de entrada’) o entresuelo. La alternancia que se describe entre estas dos formas de significar se da también en las voces derivadas mediante otros prefijos locativos. Así, el sustantivo sobrefalda designa cierta falda, mientras que sobreceja designa el espacio superior a la ceja. Con bases verbales, el prefijo entre- expresa la mayoría de las veces la idea de que la acción se realiza en el interior de un conjunto de cosas o que se aplica a fragmentos o segmentos de estas (entrelazar, entremeter, entresacar, entretejer, entrecortar), por lo que se entiende que pertenece también a los prefijos estudiados en el § 10.7. Se consideran parasintéticos (§ 8.1b) los verbos entrecomillar (también entrecomar ‘poner entre comas’) y entrelinear, que se relacionan con grupos preposicionales: entre comillas, entre comas, entre líneas. El uso del prefijo entre- con sustantivos de valor temporal (como en entresemana) se analiza en el § 10.6o.

10.5p Son, asimismo, numerosos los derivados de sentido locativo que se forman con el prefijo inter-, variante culta de entre-. Este prefijo da lugar a un gran número de derivados formados con adjetivos relacionales que se ajustan a la pauta descrita en el § 10.3m. Denotan lo relativo o perteneciente al espacio intermedio situado entre cosas iguales, semejantes, paralelas o próximas, como en interarticular, intercelular, intercostal, interdental, interdigital, interestelar, intergaláctico, intertropical, intervertebral, entre otras muchas formaciones semejantes propias del lenguaje técnico. Pertenecen al léxico común interandino, intercontinental, interdepartamental, internacional o interurbano, igualmente entre otros muchos derivados. El prefijo inter- se antepone a bases nominales en interfaz (ingl. interface), interlínea o interlunio (en este último caso, con valor temporal).

10.5q Ante verbos, inter- posee un significado similar al de la preposición entre, como en mediar entre las partes ~ intermediar entre las partes o en ponerse entre ellos ~ interponerse entre ellos. Sobre este uso de la preposición entre, véase el § 36.9k. A este mismo grupo pertenecen intercalar (lat. intercalāre) o interpolar (lat. interpolāre), que presentan una estructura parcialmente opaca. El prefijo intra- (lat. intra-) caracteriza el espacio interior a la entidad denotada por la base. Al igual que inter-, es muy productivo con adjetivos relacionales, sobre todo en usos técnicos: intracelular, intradérmico, intramuscular, intraocular, intrauterino, intravenoso, etc. No es productivo, en cambio, con bases nominales (intramuros, intrahistoria).

10.5r El prefijo endo- (gr. endo- ‘dentro’) forma un buen número de derivados propios del lenguaje científico y técnico a partir de bases nominales: endocardio, endocarpio, endodermo, endoesqueleto o endometrio. Así, el último sustantivo se forma sobre la voz griega mtra (‘matriz’) y da lugar a su vez a los derivados endometritis o endometriosis. Con sustantivos de origen culto referidos a procesos y eventos, endo- indica que la acción tiene lugar en el interior de una entidad o un grupo de entidades, como en endocitosis, endodoncia, endogamia, endoscopia. Son escasos los adjetivos formados con este prefijo, como endógeno (‘que nace en el interior’). Menos productivo aún, en el sentido relevante aquí, es el prefijo intro- (lat. intro-) que se encuentra con este significado en introducir, introspección, introversión (véase el § 11.1h) y otros derivados en los que se reconoce el significado ‘hacia adentro’, pero a los que no es posible asignar una estructura morfológica en la morfología sincrónica del español.

10.5s La noción de espacio exterior a algo está expresada por otros prefijos, entre los que destaca por su productividad extra- (lat. extra-). Este prefijo da lugar a muy pocos sustantivos: extramuros, extrarradio (‘fuera del radio de la ciudad’), extraversión. Es, en cambio, muy productivo en la formación de adjetivos relacionales, algunos de ellos usados también como sustantivos. Designan lo referido al espacio externo a las entidades que denotan sus bases los adjetivos extracomunitario (‘externo a la Comunidad Europea’), extracorpóreo, extramarital, extraterreno, extraterrestre, extraterritorial, extrauterino y muchos otros semejantes. Del sentido locativo original se pasa a un sentido figurado, aproximadamente equivalente a ‘ajeno, no perteneciente a algo’, en extracurricular (‘ajeno al currículo’), extraescolar, extrajudicial, extralingüístico o extraoficial, entre otros. El prefijo mantiene su sentido original (‘fuera de’) en extraordinario, pero lo pierde en extravagante, que los hablantes no suelen asociar con vagar (el participio latino extravagans, -ntis procede del bajo latín extravagari, derivado de vagāri ‘vagar’). Se consideran parasintéticos los derivados extraviarse y extralimitarse. El último no se forma, en efecto, sobre limitarse, sino sobre límite.

10.5t Denota también el espacio exterior a algo el prefijo exo- (gr.exō- ‘fuera’), poco productivo en la lengua general, pero usado con frecuencia en el lenguaje científico para formar sustantivos (exoftalmia, exogamia, exosfera) y adjetivos (exocéntrico, exógeno, exotérmico). La mayor parte de los hablantes no reconocen este prefijo en el adjetivo exótico (lat. exotĭcus, a su vez derivado del griego exoticós ‘propio de una nación extranjera’). Del griego ekto(‘fuera’) procede el prefijo ecto-, que da lugar a algunas voces técnicas: ectoplasma, ectodermo, ectópago. El espacio que rodea algo puede ser expresado en español mediante el prefijo circun- (lat. circum- ‘alrededor’), que, aun siendo poco productivo, se encuentra en algunos verbos (circunnavegar, circunvalar, circunvolar) y adjetivos (circunvecino, circumpolar, circunsolar). Como en otros casos análogos, el prefijo mantiene su valor de manera abstracta cuando no forma derivados que posean bases españolas: circuncidar, circundar, circunscribir, etc. Posee el mismo valor semántico el prefijo de origen griego peri- (gr. peri- ‘alrededor de’), identificable en formaciones técnicas como pericardio, perímetro o periferia. Menos productivo aún es anfi- (del gr. amphi- ‘alrededor de’), presente en anfiteatro.

10.5u Poseen matices diversos los varios prefijos que expresan proximidad. No es productivo el prefijo cis- (lat. cis- ‘de este lado de’), que denota, como la preposición latina de la que procede, la parte de cierto espacio más próxima al hablante. Los adjetivos que forma tienen a veces sentido deíctico, por lo que hacen referencia a lugares distintos en función de la ubicación del hablante, como en cismontano o cisandino. Otras veces se fija la ubicación por razones culturales o geográficas, como en cispirenaico o cisalpino. Así, este último adjetivo hace referencia a la región de los Alpes situada más cerca de Roma, con independencia de la posición ocupada por el hablante. De la preposición latina citra (‘del lado de acá’, pero también ‘cerca’) procede el prefijo citra-, de significado idéntico a cis- (citramontano).

10.5v El prefijo contra- permite nombrar cosas o lugares por su posición opuesta o enfrentada a lo designado por la base nominal, como en contracubierta, contramuelle, contraportada, contraluz (‘aspecto de las cosas desde el lado opuesto a la luz’). Algunos derivados con contra- designan lo que se sitúa próximo a otra cosa para protegerla o reforzarla, como en contramarco, contramuro, contratuerca o contraventana. Considerado en el análisis sincrónico (no así desde la diacronía), tiene ocasionalmente este mismo significado de ‘posición enfrentada’ el prefijo anti- en formaciones como antifaz o antiparras (‘cierto tipo de gafas’). Véase el § 10.11.

10.5w El prefijo ultra- (lat. ultra- ‘más allá’) aparece en derivados que designan el espacio que se caracteriza por sobrepasar cierto límite. Se forman con este prefijo algunos sustantivos (ultramar, ultrapuestos, ultrasonido, ultratumba) y unos pocos adjetivos relacionales (ultramontano, ultramundano, ultraterreno). En algunas formaciones sustantivas, el sentido locativo del prefijo ultra- se extiende para designar lo que sobrepasa las propiedades que corresponden a lo designado por el sustantivo de la base. Así, un ultrasonido es un sonido que no es perceptible por hallarse más allá de cierto umbral. El sentido de locación abstracta que caracteriza a ultra- en este ejemplo aparece también en el prefijo meta- (gr. meta- ‘junto a, a continuación de’), unido a su valor estrictamente locativo (metacarpio, metatarso, metatórax). Se forman, en efecto, con este prefijo sustantivos que designan nociones (a menudo materias o disciplinas) de segundo orden que reciben su denominación a partir del nombre que aparece en la base léxica, como en metalenguaje (‘lenguaje usado para hablar del lenguaje’), metafilosofía, metafísica o metahistoria, entre otras. El uso de ultra- como prefijo gradativo (ultraderecha, ultracongelar) se analizará en los § 10.9l, m.

10.5x No existen en español procesos productivos en los que un prefijo denote dirección o trayectoria. Las formaciones verbales en las que se reconoce la presencia de los prefijos ad- o a- se heredan generalmente del latín. Aun así, su valor direccional puede rastrearse en algunas de ellas, en cuanto que designan acciones o procesos que alcanzan cierto límite cuando lo que cambia de lugar entra en contacto con alguna cosa: allegar, aportar, atraer, acoger, adjuntar, adquirir, adscribir, etc. Unos pocos adverbios españoles que contienen el prefijo a- admiten significados direccionales. La diferencia entre dentro y adentro; fuera y afuera o bajo y abajo se analiza en los § 30.5a-i. Los usos del prefijo a- en las formaciones parasintéticas (como en a-tont-ar) se analizan en el § 8.7. No se reconoce ya el sentido original de la preposición latina ab (variante de a) en abjurar o abnegar(se), pero sí el de ex (‘de, desde’) en expedir, exponer o extraer. Para otros usos del prefijo inseparable ex-, véase el § 10.6j. Denota también origen de un proceso o un movimiento la preposición latina de, todavía reconocible en decaer, detraer y en otras voces cuyo significado implica separación o alejamiento.

10.5y Cabe analizar el segmento tele- (gr.tēle- ‘lejos’) como base compositiva (§ 11.10), pero también puede interpretarse como prefijo de sentido espacial. No aporta el significado que corresponde a ‘distante’, sino más bien el que aporta la paráfrasis ‘a distancia’. Incide generalmente sobre sustantivos que denotan o presuponen acciones o procesos de transferencia: telecomunicación, teleconferencia, telecontrol, teléfono, telégrafo, telepatía, telequinesia, teletipo, televisión. Algunos de estos sustantivos designan también aparatos o instrumentos. Antepuesto a otras bases semejantes, el prefijo da a entender que la función a la que se hace referencia puede ser ejercida a distancia: telebanco, telecontrol, telemando, telescopio, teleobjetivo. El sustantivo telesilla designa, en cambio, cierta silla que se transporta a un punto distante. La interpretación de ‘acción a distancia’ se encuentra asimismo en las pocas bases verbales que lo admiten, entre las que están teledirigir, telesupervisar y teletrabajar:

El actor viste un exoesqueleto que puede moverle la nariz, las nalgas, los pectorales, la boca, las orejas..., gracias a un ordenador que permite al espectador teledirigir los movimientos (Cultural 17/2/2003); ¿Qué puestos de trabajo son susceptibles de teletrabajar? En principio todos aquellos que se puedan realizar a distancia (Mínguez, Dirección)

En el lenguaje publicitario reciente se está extendiendo el uso del prefijo tele- para designar lo que se entrega a domicilio, como en telebocadillo (‘entrega de bocadillos a domicilio’), telepollo o telebotellón.

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/morfología/prefijos-de-sentido-locativo. [Consulta: 29/05/2024].

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