Sintaxis

47 Construcciones condicionales y concesivas

47.10 Construcciones condicionales sin la conjunción si. Conjunciones y locuciones conjuntivas

47.10a La conjunción si es la que representa de forma más característica los períodos condicionales, pero existen otras con las que se pueden o se pudieron construir. Así, la polivalente conjunción subordinante que admitía el uso condicional en el español medieval seguida de subjuntivo, como se ve en ¡Merced, Minaya, cavallero de prestar! / ¡Desfechos nos ha el Cid, sabet, si no nos val! / Soltariemos la ganancia, que nos diesse el cabdal (Cid). Se advierte aquí el significado de condición mínima que se gramaticalizaría luego en la locución con tal (de) que47.10j).

47.10b Las prótasis condicionales encabezadas por como suelen preceder a sus apódosis, como se explicó en el § 47.9m. En las apódosis que siguen a «como + subjuntivo» se garantiza enfáticamente una consecuencia —a menudo no deseable— en relación con alguna situación futura. Suelen expresar ciertos valores ilocutivos, entre los que está la amenaza, la advertencia, la promesa firme o el vaticinio, como en los textos siguientes:

Como vuelvas a poner las manos encima de la niña te mando al otro mundo (Alonso Santos, Estanquera); ¡Como no se calle, tendremos que detenerle! (Salom, Vuelo); Como pierdas en Salamanca te cateo la gimnasia (Gándara, Distancia); Lo sacó a rastras de la iglesia […] jurándole que como se le ocurriese levantar una pestaña le iba a montar un escándalo en el obispado (Ruiz Zafón, Sombra); Como no me cure el brujo, en un año desaparece el pueblo arrasado por un batallón de espiroqueta (Aguilar Camín, Golfo).

Aunque con frecuencia menor, se registran también usos de prótasis pospuestas encabezadas por «como + subjuntivo»:

De ninguna manera estaba dispuesta a recibirlos como no viniera él (Martín Gaite, Nubosidad); Fabián no tenía que moverse del pescante como no fuera para meterse el dinero en las bolsas (Barnet, Gallego); Te la va a devolver la policía como te vea merodeando por aquí (Vázquez Montalbán, Soledad).

En relación con comoquiera, véase el § 46.6h; para la fórmula causal «como + subjuntivo», véanse los § 24.2k y 25.13q.

47.10c La relación «causa–efecto» que se establece en los períodos formados por «como + subjuntivo» no es siempre desfavorable para el hablante o sus interlocutores (Como vuelva a salir un ocho, nos hacemos ricos; Como me paguen hoy, están todos invitados). En un gran número de casos se expresa con este período, propio del registro conversacional, temor, inquietud o zozobra en relación con lo que se cree que puede suceder:

Como sea la policía, di que no estamos (Alonso Millán, Guardapolvo); Como sigan las cosas así, vamos a tener que cerrar la barraca (Sastre, Jenofa); Como hagas eso, no podré ir a la cena (Schwartz, Conspiración); Como siga este frío, tendremos que acabar quemando la dichosa biblioteca para poder sobrevivir (Savater, Sinapia); Es que, como se entere, con lo avara que es y lo pendiente que está siempre de su dichosa herencia, no nos la vamos a quitar de encima ni con agua caliente (Grandes, Aires).

47.10d Algunas locuciones conjuntivas se caracterizan por introducir requisitos más fuertes o más específicos que los que expresa la conjunción si, por lo que admiten más apropiadamente paráfrasis con solo si que con la simple conjunción condicional. Están entre ellas a condición de (que), con tal (de) (que), siempre que, siempre y cuando y también si y solo si, en el caso de que esta fórmula pueda considerarse locución. A este grupo de locuciones conjuntivas, que algunos gramáticos han denominado requisitivas, se oponen las denominadas exceptivas, entre las que figuran a menos que, a no ser que, como no sea que, etc. A ellas podrían añadirse las combinaciones de excepto y salvo con las conjunciones subordinantes que y si31.12h). Los dos grupos de conjunciones que se acaban de presentar se oponen entre sí en relación con la polaridad que expresa la apódosis. Se obtienen así alternancias como la siguiente: Aceptará el contrato a condición de que le aseguren un porcentaje de las ventas [con apódosis afirmativa] ~ No aceptará el contrato a menos que le aseguren un porcentaje de las ventas [con apódosis negativa].

47.10e El lugar de a condición de (que) podría ser ocupado por siempre y cuando o siempre que en el primer ejemplo del apartado anterior, y el de a menos que podría serlo por a no ser que o salvo si en el segundo, con cambio en el modo verbal (salvo si se aseguran). Está ya perdida la conjunción a menos de, que se construía con infinitivo en la lengua antigua: Consagrar non debe ningunt clérigo el cuerpo de nuestro señor Iesu Christo quando dixiere la misa, á menos de haber estas tres cosas, pan et vino et agua (Alfonso X, Primera Partida).

47.10f Las locuciones conjuntivas que en los apartados precedentes se han llamado exceptivas suelen admitir paráfrasis con oraciones negativas encabezadas por la conjunción si (No diré nada, a menos que me pregunten ~ No diré nada, si no me preguntan). El cambio de las relaciones de polaridad que se describen en el apartado anterior puede comprometer la gramaticalidad de estas secuencias, como muestra la irregularidad de *No aceptará el contrato a condición de que le aseguren un porcentaje de las ventas. Ha de tenerse en cuenta, sin embargo, que la formulación positiva o negativa de la apódosis puede obtenerse de manera indirecta a través de lítotes, recursos léxicos y otros procedimientos discursivos, como en No rechazará el contrato, siempre que le aseguren un porcentaje de las ventas o en Rechazará el contrato, a menos que le aseguren un porcentaje de las ventas. De hecho, suele considerarse que las restricciones que estas locuciones muestran son de naturaleza semántica o pragmática en lugar de estrictamente sintáctica. Así, a menos que puede combinarse con una apódosis afirmativa, siempre que su contenido designe una situación no orientada en el mismo sentido del discurso en que lo está la apódosis:

A menos que yo realizara alguna veloz maniobra de salvataje, sería él quien nadaría hacia sus ojos verdes como el mar (Dorfman, Nana); Estudiaba el comportamiento extraordinario del mate, la respiración de la yerba fragantemente levantada por el agua y que con la succión baja hasta posarse sobre sí misma, perdido todo brillo y todo perfume a menos que un chorrito de agua la estimule de nuevo (Cortázar, Rayuela); La cuestión es intratable a menos que reduzcamos la montaña y la nube a un valor común (Zaid, Leer).

47.10g Las locuciones que se han llamado requisitivas, como a condición de, solo admiten paráfrasis con oraciones afirmativas: Lo confesaré todo, a condición de que me protejan ~ Lo confesaré todo, si me protegen. Además, estas locuciones se distinguen marcadamente de las exceptivas en su interpretación. Así, en Hablaré con él, a condición de que me escriba antes se interpreta la acción de escribir como un requisito que habrá de cumplirse para que se produzca cierta conversación. En cambio, en Hablaré con él, a menos que me escriba antes, se interpreta el contenido de la prótasis como una acción excepcional e improbable, que anularía la que introduce la apódosis.

47.10h Suele usarse «siempre que + subjuntivo» en prótasis pospuestas a las apódosis. Con esta locución se introduce una condición de naturaleza asimismo remática, más exactamente un requisito que debe satisfacerse una vez que en la apódosis se ha presentado algún estado de cosas considerado posible, factible o deseable:

Yo estoy enteramente en disposición de servir al Gobierno […], siempre que las fuerzas armadas se reduzcan a una exacta disciplina (Roa Bastos, Supremo); Cualquiera puede ser como Johnny, siempre que acepte ser un pobre diablo enfermo y vicioso y sin voluntad y lleno de poesía y de talento (Cortázar, Armas); Los perros de Viena pueden hacer lo que quieran siempre que sigan siendo perros aunque muchos perros ya no parecen serlo (Carrión, I., Danubio); ¿De cuánto puede ser la caminata? Más de cuarentaicinco minutos, siempre que antes no te pierdas, dijo Epifanio (Bolaño, 2666).

Los contextos característicos de «siempre que + subjuntivo» se oponen en cierto sentido a los que se expresan con «como + subjuntivo» (§ 47.10b) en cuanto que —como se explicó— estos últimos se emplean muy frecuentemente en advertencias y amenazas (Como no hagas bien este tipo de ejercicios, no aprobarás el curso); los primeros, en cambio, abren expectativas u opciones favorables, aun cuando deban satisfacerse las condiciones que la prótasis introduce (Aprobarás el curso siempre que hagas bien este tipo de ejercicios).

47.10i El significado condicional solo emerge en la construcción «siempre que + verbo finito» si se usa en subjuntivo, como se deduce de contrastes como el siguiente: Siempre que lo llamo, está enfermo [interpretación temporal] ~ Siempre que lo llame, está contento [interpretación condicional]. Aun así, es polémico que siempre que forme locución en el primer caso. En esa construcción se introduce una cuantificación sobre instantes o sobre situaciones (§ 30.2u, v y 30.6d y ss.), por lo que se obtiene el significado ‘en cada una de las ocasiones en las que lo llamo’. En el segundo caso, siempre que es una conjunción que se orienta prospectivamente y adquiere un significado cercano a a condición de (que). Presenta características similares «mientras (que) + subjuntivo», que añade el significado durativo al condicional:

Mientras se porte bien, será bien acogido; Mientras guarde el secreto, será su socio; Mientras te esfuerces por mejorar, contarás con nuestro apoyo.

Sobre la presencia y la ausencia de que tras mientras, véase el § 31.13.

47.10j Las locuciones con tal de (que) y con tal que plantean un requisito que se presenta como el mínimo suficiente para lograr el efecto deseable descrito en la apódosis. Aportan, pues, un significado próximo al de siempre y cuando y otras locuciones mencionadas en los apartados anteriores. Es habitual que en la apódosis se exprese conformidad con algún estado de cosas que se considera positivo, si se satisface la situación mínima de la que se habla:

Acepta lo que venga con tal que sean padres de familia, decía venenosamente Becerrita (Vargas Llosa, Conversación); Poco importa en último extremo lo que se enseñe, con tal de que se despierten la curiosidad y el gusto de aprender (Savater, Valor); No digo que traigas dijes ni galas […], sino que te adornes con el hábito que tu oficio requiere, con tal que sea limpio y bien compuesto (Cervantes, Quijote II); Con tal que lo de esta noche salga bien, poco importa lo demás (Galdós, Fontana); Tanto me da una como otra, con tal que sea bonita y no muy vieja (Matute, Gudú).

Se ha perdido la antigua locución conjuntiva a tal que: De jugalla soy contento, / a tal que tú juegues llano (Encina, Plácida).

47.10k Se explica en los § 22.9o y ss. que el adverbio relativo cuando se asimila a las conjunciones subordinantes en contextos en los que forma prótasis que aportan significación condicional a la vez que causal, como en Cuando tú lo dices, será verdad o en ¿Cómo voy a dejar que entres en mi alcoba cuando ya ha entrado otro? (Lorca, Años). El significado condicional se obtiene otras veces sin menoscabo del sentido temporal, lo que sucede particularmente en las oraciones genéricas (§ 15.8). Así, la oración Cuando un perro mueve el rabo, está contento establece una generalización sobre ciertas situaciones, pero lo hace a la vez sobre la clase de los perros. Nótese que la oración subordinada admite paráfrasis con la conjunción si sin dejar por ello de incluir un adverbio relativo, además de una expresión cuantificativa de sentido temporal (en cada ocasión o situación en la que…). Por otra parte, la oración condicional Si un perro mueve el rabo, está contento corresponde al grupo de las que en el § 47.4b se llamaron epistémicas, en cuanto que, como se ve, el movimiento del rabo no es tanto una condición para que tenga lugar el estado descrito del perro como para que el que habla infiera, deduzca o conjeture su existencia. En el § 22.8v se explica que el adverbio relativo donde puede encabezar prótasis con valor condicional en México y parte de Centroamérica (Donde te vayas, te mato), en construcciones muy parecidas a las encabezadas por como, es decir, con valor de amenaza o advertencia.

47.10l El valor condicional no es el básico en las partículas como, cuando, mientras, siempre que y otras similares, por lo que no es de extrañar que dicho significado esté marcado por restricciones semánticas y pragmáticas como las que se esbozaron en los apartados precedentes. Por otra parte, las prótasis indirectamente condicionales se diferencian de muchas de las que se pueden construir con la conjunción si en que aquellas no pueden estar focalizadas, frente a lo que sucede con estas últimas, como se vio en el § 47.2l. Así, se admiten si cobro esta semana y como cobre esta semana, pero solo la primera variante acepta el adverbio solo: solo si cobro esta semana. Los adverbios aun, hasta, incluso, ni siquiera, solo se rechazan asimismo con las demás conjunciones subordinantes, al igual que muchas de las construcciones que se examinaron en el § 47.2. Se rechaza, por ejemplo, el adverbio aun en *Aun cuando tan seguro lo dice, su fundamento tendrá. Existen otros muchos casos similares.

47.10m Se forman locuciones conjuntivas condicionales con un grupo restringido de sustantivos: en caso de (que), a condición de (que), en el supuesto de (que), a cambio de (que), etc. El contenido léxico de estos nombres no se ha perdido totalmente, pero sí ha desaparecido una parte de sus propiedades gramaticales, en cuanto que se integran en unidades lexicalizadas o semilexicalizadas. Así, el sustantivo caso admite artículo (en el caso de que acepten) y ciertos adjetivos modales, como supuesto, eventual, hipotético, probable, improbable, etc. También lo hace el sustantivo supuesto, como en el ejemplo en el terrible pero probable supuesto de que tengamos que vender la casa. Con estos dos sustantivos se forman, pues, grupos sintácticos de cierta complejidad: en el más que improbable caso de que lleguemos a tiempo. No sucede así tan claramente con los sustantivos condición y cambio. He aquí otros ejemplos de estas construcciones:

Macarena Bruner nunca habría podido llegar hasta allí para comprobar de qué se trataba, en el improbable caso de que él hubiese añadido palabras a aquella sonrisa (Pérez-Reverte, Piel); En el hipotético caso de que el falansterianismo triunfara, el capitalismo desaparecería en el mundo (Vargas Llosa, Paraíso); Se encaminó decididamente al bar del hotel que escenificaba la sala de máquinas del submarino amarillo de los Beatles, en el supuesto caso de que los submarinos amarillos tengan sala de máquinas (Vázquez Montalbán, Premio); Yo no podía ni soñar lo que era pelear con un arquitecto, porque mi piso, en el dudoso supuesto de que lo hubiera diseñado alguno, ya lo había comprado hecho (Silva, L., Alquimista); Y en el incómodo supuesto de que alguna ley constitucional colidiera con derechos prejurídicos, la conciencia social no tardaría en exigir su reforma (Ramis, Esencia).

47.10n El sustantivo caso no admite complementos modificadores con grupos nominales definidos en las construcciones que ahora se examinan (no se dice, en efecto, en caso de su aceptación), pero sí acepta una larga serie de sustantivos sin artículo que se interpretan aquí como contingencias: en caso de accidente, de alarma, de ataque, de duda, de enfermedad, de incendio, de necesidad, de urgencia, etc. Se ejemplifican a continuación algunos de estos usos:

Tu padre me contó en cierta ocasión que los marineros se niegan a aprender a nadar porque así, en caso de naufragio, se ahogan enseguida y no tienen tiempo de sufrir (Chirbes, Letra); Levantamos la cubierta del motor porque a lo largo de la historia es lo que ha hecho todo el mundo en caso de avería, entienda o no de mecánica (Zarraluki, Historia); Solicitó al Puesto de la Guardia Civil de Huariaca una relación de los hombres en quienes, en caso de emergencia, la Autoridad podía confiar (Scorza, Tumba); En caso de prisión te llevaré cigarrillos, en caso de muerte te enterraré y de paso enterraré mi pasión por ti (Piñera, Pico); Lo conveniente sería que vinieran un par de ustedes para defendernos en caso de necesidad (Boullosa, Duerme); Zin pregunta a mi hermano: ¿Qué hacemos en caso de empate? (Zaragoza, C., Dios).

Estos grupos nominales admiten ciertos adjetivos (en caso de necesidad extrema, en caso de verdadera duda) y pueden ser asimismo grupos nominales indefinidos, como en las oraciones siguientes:

Solamente en caso de una vital urgencia podrían buscarse reformas (Tiempo [Col.] 17/7/1996); Debían luchar como soldados voluntarios en caso de invasión extranjera (Garciadiego, Rudos); Ha tenido la precaución de almidonar generosamente sus varias capas de enaguas, lo que, en caso de una falla mecánica de su paraguas negro, le aseguraría un descenso suave y lento (Levrero, Espacios).

47.10ñ El sustantivo condición forma la locución conjuntiva a condición de (que), ya examinada en los § 47.10d y ss., en la que no se admiten adjetivos:

También él, Biralbo, amaba los lugares, a condición de que en ellos estuviera Lucrecia (Muñoz Molina, Invierno); ¿De manera que a ti te dejaron en libertad a condición de que ayudases a coger al Bizco? (Baroja, Hierba); ¿Transformar al enemigo vencido en guardián y amigo, levantarle estatuas y dedicarle placas a condición de que haya muerto? (Fuentes, Silla).

Se usa muy a menudo en prótasis en las que se introducen requisitos para aceptar, consentir o admitir algo:

—Sí —dijo—, a condición de que se respete la verdad de la juventud tal como la juventud la ve (Mallea, Bahía); —¿Te cuento cómo fue? —A condición de que te calmes (Vargas Llosa, Cuadernos); El huésped dijo que sí, pero a condición de que fuera un médico menor de treinta años, que hablara correctamente el alemán (García Márquez, Obra periodística).

47.10o Se integran menos claramente en el grupo de las locuciones conjuntivas condicionales bajo la condición de que, con la condición de que, sin cuya condición (la última poco usada) y otras expresiones similares en las que se admiten adjetivos, alternancia «singular-plural» y diversos modificadores: con las únicas condiciones de que…, bajo la estricta condición de que…, etc., como en los casos que se analizaron en los apartados anteriores. La locución conjuntiva con tal condición que se usaba en la lengua clásica con el sentido de la expresión actual a condición de que:

Respondió que la perrica se empreñaría, y pariría tres perricos […] con tal condición que la tal perra se cubriese entre las once y doce del día o de la noche, y que fuese en lunes o en sábado (Cervantes, Quijote II); Finalmente, como los oidores las vieron venir diciendo su culpa con tan buena voluntad, en especial siendo de tan poca edad, todos vinieron en las perdonar, con tal condición que muy enteramente dijesen la verdad (Sandoval, Historia); Llorando le dijo que la llevase consigo y que dondequiera que él quisiese le seguiría con tal condición que le hiciese un solene juramento de no gozarla menos que estando casado con ella (Lope Vega, Peregrino).

Se ha perdido también la antigua locución conjuntiva condicional so tal pleito (o pleyto) que: Dando o vendiendo vn onbre a otro algund sieruo so tal pleyto que lo afforrase fasta vn dia señalado o que fuese afforrado en todas guisas (Partidas).

47.10p El uso que se ha hecho del paréntesis en los apartados anteriores al hacer referencia a expresiones como a condición de (que) y otras semejantes requiere un comentario especial. Se hace notar en los § 1.13p-t, 26.13, 31.11 y 46.2 que es polémica la cuestión de si existe en español la pauta sintáctica «conjunción subordinante + oración de infinitivo», o bien se asimila al esquema «preposición + oración de infinitivo», característico de los grupos preposicionales. Apoya la existencia de la segunda pauta el hecho de que las oraciones sustantivas que aparecen como término de la preposición de alternan con oraciones de infinitivo en los casos mencionados: en caso de que acepte ~ en caso de aceptar; a condición de que estemos allí el día ocho ~ a condición de estar allí el día ocho; con tal de que vaya al cine ~ con tal de ir al cine.

47.10q Los pares presentados muestran alternancias de subordinadas sustantivas e infinitivos subordinados similares a las muchas que se analizan en los capítulos 26 y 43. El concepto término de la conjunción31.1i, 43.1a) está asimismo en función de la existencia de esa pauta. He aquí algunos ejemplos de locuciones conjuntivas condicionales formadas en torno a los sustantivos caso y condición, seguidas de infinitivo:

Todas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente, en caso de ser perseguidos (Baroja, Inquietudes); Con las cadenas que esta traía para poner en las llantas, en caso de tener que avanzar por el lodo, logramos rescatar al funcionario milagrosamente ileso (Mutis, Maqroll); Llegaron a ponerse de acuerdo […] cediendo Gibraltar a la España, con la condición de añadir la restitución de todas las islas tomadas en América (Fernán Núñez, Carlos III); La bohemia puede ser una experiencia útil a condición de ser un jinete avezado que no deja que se desboque su potro (Vargas Llosa, Verdad).

47.10r En los § 31.1g y 31.11 se analizan algunas polémicas clásicas relativas a la segmentación de las locuciones conjuntivas. Se han presentado, por ejemplo, dos segmentaciones de secuencias como a condición de que ella firme también: a condición de que [locución conjuntiva condicional] ella firme también [oración] ~ a condición de [locución preposicional] que ella firme también [oración subordinada sustantiva]. Como se comprueba, la conjunción que pertenece a segmentos diferentes en estos análisis. La segunda opción —que parece más apropiada en términos formales— explica mejor que la primera la alternancia entre el segmento oracional marcado y la oración de infinitivo, así como con grupos nominales:

Por primera vez, Mowlam fijó un plazo —antes de junio próximo— para ‘poner a prueba’ al Sinn Fein (brazo político del IRA) antes de permitirle el acceso a las negociaciones multipartitas, a condición de un alto el fuego (Universal [Ven.] 7/4/1997).

Por el contrario, la primera segmentación permite agrupar a condición de que con otras muchas conjunciones subordinantes, sean o no condicionales. Se abordan otras vertientes de esta controvertida cuestión, así como las razones que pueden aducirse para considerar admisibles ambas formas de segmentación, en los § 29.3 y 46.2a y ss. En muchos casos en los que la segmentación no permite reconocer una locución conjuntiva se obtiene un grupo preposicional. Así, en bajo la estricta e ineludible condición de que ella firme también se obtiene la estructura «preposición + grupo nominal», es decir, la que corresponde a un grupo preposicional. El encabezado por de sería en este caso el complemento de condición. Como se hizo notar en los apartados anteriores, la lengua oscila con suma frecuencia entre ambas pautas en este tipo de secuencias.

47.10s No se consideran correctas las variantes queístas de las locuciones conjuntivas formadas con caso y condición: con la condición que, en caso que. Es algo más frecuente, sobre todo en el español americano, la variante dequeísta de a menos que (es decir, a menos de que):

Los policías no se atreven a entrar al arrabal a menos de que sea en grupos de tres y armados hasta los dientes (Ferré, Batalla); Es probable que únicamente las alborotadoras sean las que queden enchiqueradas, a menos de que se presenten sus respectivos (Hayen, Calle); No estamos jugando con las palabras (a menos de que “juego” se le llame a lo de Bergson) (Ocampo, V., Testimonios).

Aun así, se recomienda usar en su lugar a menos que. Se han extendido, en cambio, en la lengua culta, con tal de que y con tal que, que se consideran igualmente correctas. Véase también sobre este punto el § 31.11l.

47.10t La locución conjuntiva supuesto que tiene sentido causal construida con indicativo (§ 46.6o), pero condicional construida con subjuntivo: Mas no podía discernir el sacerdote si el perro era el mismo que había acompañado a Santiago y si se podía considerar santo a ese animal, supuesto que fuese el mismo (Torbado, Peregrino). Están semilexicalizadas como locuciones conjuntivas condicionales otras expresiones formadas con predicados de construcciones absolutas: supuesto el caso de (que), puesto el caso de (que) y llegado el caso de (que):

Y por eso añade que “supuesto el caso de que se diera una conversión desordenada a un bien caduco sin aversión a Dios, no se cometería allí un pecado mortal” (Miret, Felices); Aún supuesto el caso de que al autor le hubiesen dado la calidad de hereje formal, faltaba prueba de que el reo fuese cierto y averiguado autor de las mismas pláticas (Medina, Chile); Dado el caso de que esa reforma sea necesaria, lo cual es muy dudoso, ¿quién la realizará? (Galdós, Episodios).

Repárese en que la locución dado que46.6ñ y ss.) no tiene correlato condicional construida con subjuntivo. También la fórmula Dios mediante puede tener interpretación condicional (si Dios media). Se analiza en el § 29.2i.

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/sintaxis/construcciones-condicionales-sin-la-conjunción-si-conjunciones-y-locuciones-conjuntivas. [Consulta: 21/07/2024].

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