Sintaxis

13. El adjetivo y el grupo adjetival

13.4 Clases fundamentales de adjetivos (III). Otros criterios de clasificación

13.4a En la tradición filosófica y lógica es habitual analizar el significado de los grupos nominales que contienen adjetivos en función de las intersecciones que se obtienen entre los conjuntos designados, es decir, los elementos que comparten ambos conjuntos. Considérense las expresiones un abogado alto y un abogado excelente. Al afirmar de alguien que es un abogado alto, se manifiesta que es abogado y que, además, es una persona alta. Se suele decir que el significado de la primera expresión es resultado de la intersección de dos conjuntos —el de los seres altos y el de los abogados—, de tal modo que el grupo nominal designa los individuos compartidos por ambos conjuntos, es decir, aquellos que son al mismo tiempo seres altos y abogados. Se aplica este razonamiento a la mayor parte de los adjetivos restrictivos: un vecino simpático, dos mesas cuadradas, las manzanas rojas. Estos adjetivos se llaman generalmente intersectivos. Repárese ahora en que en el segundo ejemplo propuesto (un abogado excelente) no se obtiene tal intersección. En este caso, no se dice que cierto individuo es abogado y que además es una persona excelente, sino que es ‘excelente como abogado’ o ‘excelente en tanto que abogado’. Estos adjetivos se suelen llamar no intersectivos (también subsectivos e intensionales, entre otras denominaciones, en diferentes sistemas terminológicos).

13.4b Los adjetivos no intersectivos se caracterizan por no proporcionar la denotación del grupo nominal a través de la intersección que se ha descrito. Así, la denotación del grupo nominal un abogado excelente no se obtiene escogiendo los individuos que pertenecen tanto a la clase de los abogados como a la de los seres excelentes, sino más bien seleccionando aquellos abogados que satisfacen de forma excelente determinados requisitos asociados con tal profesión. Como se ve, en esta secuencia se relativiza la denotación del grupo nominal circunscribiendo la cualidad significada a comportamientos, actividades o funciones que, según el conocimiento enciclopédico de los hablantes, desempeñan los seres que pertenecen a la clase de los abogados. Esta forma de significar está relacionada con la que se analizó en los § 13.2p, q, en cuanto que los adjetivos no intersectivos manifiestan indirectamente el grado en que el hablante considera que el referente se acerca al prototipo de la clase a la que pertenece (la de los abogados en el ejemplo propuesto). Aunque no expresan en un abogado excelente las actividades que corresponden a los abogados ni las características que los distinguen, se da a entender que la persona de la que se habla cumple o satisface unas y otras ‘de manera excelente’. El proceso semántico según el cual se relativiza lo que se atribuye y se interpreta en función de ciertas actividades guarda alguna relación con el que llevan a cabo los complementos con para en oraciones como Maneja muy bien para no tener experiencia. Estas construcciones se analizan en los § 47.14ñ y ss.

13.4c En los estudios gramaticales sobre el adjetivo se han relacionado muchas veces los adjetivos no intersectivos (especialmente los que expresan valoración o evaluación) con los adverbios de modo o manera, en el sentido de que si el sustantivo al que modifican se deriva de un verbo, como en Es un espléndido director de orquesta, la relación «sustantivo–adjetivo» obtenida (en este caso, director–espléndido) es paralela a la correspondiente relación «verbo–adverbio» (es decir, dirigir–espléndidamente). Esta relación gramatical —que se extiende a expresiones como un maravilloso bailarín, un mal organizador, un excelente defensa, un árbitro mediocre— no es, sin embargo, sistemática, ya que el sustantivo modificado no es siempre un derivado posverbal: un abogado excelente, un mal alcalde, un buen cuchillo.

13.4d Se ha observado en múltiples ocasiones que el hecho de que los adjetivos que pueden usarse como no intersectivos expresen propiedades relativas permite que se prediquen de algún sustantivo, a la vez que lo hacen sus antónimos sin que se perciba en ello contradicción, como en Un elefante pequeño es bastante grande y otras muchas secuencias similares. El concepto de ‘intersección designativa’ que se usa en estas aproximaciones ha sido criticado por algunos gramáticos con el argumento de que se establece en función de nociones ajenas a la estructura del idioma, y también con el de que la noción de ‘conjunto’ no es igualmente apropiada en todos estos casos. Desde el punto de vista de la semántica lógica, la expresión agua potable es el resultado de la intersección entre la denotación de agua (el conjunto abarcado por cierta materia) y la de potable (el conjunto de las cosas que se pueden beber). Desde el punto de vista estrictamente gramatical, en cambio, es el resultado de restringir la denotación de agua mediante determinada propiedad aplicable al agua: la de poderse beber. Esta propiedad se expresa en español con un adjetivo (potable, bebible) o con una oración de relativo (que se puede beber). Es polémica la cuestión de si los procesos de intersección y los de restricción dan lugar a resultados equivalentes en todos los casos.

13.4e Un subgrupo de los adjetivos no intersectivos (llamados a veces sincategoremáticos) se interpreta en función de algún verbo no expreso proporcionado por el contexto o por ciertos rasgos léxicos del sustantivo. Los adjetivos de facilidad y dificultad pertenecen a este grupo. Así, en un libro difícil se entiende ‘de leer’, ‘de escribir’, ‘de distribuir’, ‘de traducir’, etc.; en una decisión difícil se interpreta ‘de tomar’; en un problema difícil se supone ‘de resolver’, etc. Repárese en que, al igual que sucedía en los casos examinados en el apartado anterior, la expresión un libro difícil no designa cierta entidad que es un libro y que además es inherentemente un objeto difícil. De hecho, expresiones como objeto difícil u objeto cómodo son casi imposibles de interpretar si no se sobrentiende algún verbo, que variará en función del sustantivo elegido (una ciudad cómoda, un auto cómodo, un sofá cómodo, etc.). La expresión un libro difícil contrasta, en el sentido explicado, con un libro caro, un libro amarillo, un libro importado y otras muchas que se forman con modificadores restrictivos de tipo intersectivo, que pueden interpretarse sin referencia a un contexto externo. Se desarrollan estas construcciones en los apartados siguientes y se retoman en el § 13.14i. Como se comprueba, la recuperación de la información aportada por el complemento omitido en pautas como «un + sustantivo + difícil» se obtiene unas veces del discurso precedente, y otras de ciertos rasgos semánticos asociados con el sustantivo modificado.

13.4f Se pone de manifiesto muy a menudo en estos casos la existencia o la presencia de la noción expresada, como en un paso difícil (‘de dar’), pero también la de cierta acción télica (en el sentido de delimitada aspectualmente: § 23.3-4) realizada sobre aquello de lo que se habla, como en un terreno difícil (‘de explorar, de recorrer’); dinero fácil (‘de obtener’); una batalla fácil (‘de librar, de ganar’); una condición fácil (‘de cumplir’), etc. Repárese, en el mismo sentido, en que el adjetivo imposible significa aproximadamente ‘imposible de torear’ en el fragmento siguiente: Rincón estuvo muy entregado con el imposible toro segundo y se inventó una faena sobre la mano derecha a base de entrega y porfía (Mundo [Esp.] 3/4/1994). El sustantivo toro no designa un evento ni tampoco un estado de cosas. Aun así, la oración se interpreta sin dificultad porque se repone algún verbo tácito.

13.4g El adjetivo imposible se aplica también a las personas en el español conversacional de hoy, como en No empecemos, que eres imposible (García Morales, Lógica), y se interpreta semánticamente mediante el recurso al que se acaba de hacer referencia. No suelen admitir tal uso, por el contrario, adjetivos como posible, probable o improbable (no se dice, en efecto, *Eres posible), ya que estos adjetivos no aceptan los complementos de infinitivo de interpretación pasiva que caracterizan esa construcción. Esos complementos (difícil de decir, largo de contar, etc.) se analizan en los § 26.5c y ss. Para expresiones como un posible candidato (‘que puede serlo’) o un improbable presidente (‘que resulta improbable que lo sea’), véase el § 13.8n.

13.4h Constituyen otro subgrupo de adjetivos no intersectivos los llamados adjetivos de sentido adverbial, o simplemente adjetivos adverbiales. En efecto, el adjetivo actual en el actual ministro de Economía no presenta una cualidad de cierto ministro (cf., en cambio, La noticia es actual), sino que ubica en el tiempo su condición de tal, como lo hace actualmente en la expresión el que es actualmente ministro de Economía, o en la menos habitual el actualmente ministro de Economía. Los grupos nominales el presunto culpable y la probable ganadora dan lugar a paráfrasis similares: ‘el que presuntamente es o fue culpable’, ‘la que probablemente fue, es o será ganadora’. Como se ve, estos adjetivos pueden ser temporales (actual, futuro, presente), pero también modales (probable, seguro, supuesto, presunto). Se volverá sobre ellos en los § 13.8j y ss. Es oportuno hacer notar aquí que la expresión adverbial en el término adjetivo adverbial no afecta a la clase gramatical de las palabras que se analiza. Estos adjetivos expresan significados análogos a los de los adverbios, pero no pierden por ello las propiedades sintácticas y morfológicas que les corresponden como adjetivos. No pasan, por consiguiente, a la clase gramatical de los adverbios. Los que sí lo hacen (como alto en volar alto) se analizan en el § 30.3.

13.4i La información necesaria para interpretar los adjetivos no intersectivos puede ser de tres tipos:

1. Morfológica

2. Léxica

3. Enciclopédica

Como se vio en los apartados precedentes, corresponden al grupo 1 expresiones como un maravilloso bailarín (‘que baila maravillosamente’) o un mal árbitro (‘que arbitra mal’), a las que cabe añadir otras como un lector ocasional de novelas negras (‘que las lee ocasionalmente’). Corresponden, en cambio, al grupo 2 expresiones como la citada un excelente abogado, en el sentido de que las actividades asociadas con la profesión de abogado forman parte de la definición de esta palabra, no de su estructura morfológica. Análogamente, es preciso tener acceso a la definición de turista (no a la morfología de esa palabra) para entender la expresión un turista ocasional. Aun así, repárese en que las paráfrasis adverbiales —suficientes para unos gramáticos e insuficientes para otros— permiten no tener que proporcionar tales rasgos léxicos en 2: un turista ocasional (‘que lo es ocasionalmente’).

13.4j El grupo 3 es el más polémico. Se ha observado repetidamente que la interpretación de los adjetivos no intersectivos puede variar en función de su adaptación a ciertas condiciones extralingüísticas impuestas por el contexto o la situación. La interpretación no marcada de la expresión mencionada un libro muy difícil sería ‘de entender, de leer’. El que pueda significar, con igual propiedad, ‘de ilustrar’, ‘de traducir’, ‘de vender’, ‘de escribir’, etc., en contextos particulares está en función de factores externos a la gramática. Algunos semantistas entienden por ello que el análisis de estas expresiones no debe incorporar la referencia expresa a tales contextos, ya que la enumeración de las acciones que puedan ejercerse hipotéticamente sobre un objeto no forma parte del estudio del idioma. Tal como se indica, la cuestión se considera hoy polémica. El que la expresión un cuchillo excelente se asocie con la acción de cortar de manera óptima en la conciencia lingüística de los hispanohablantes está relacionado, como es obvio, con la función habitual de los cuchillos. Sin duda, este mismo grupo nominal recibiría una interpretación diferente si la usara un lanzador de cuchillos, o tal vez otra persona que diera a ese objeto alguna otra función. La polémica afecta, en definitiva, a la cuestión de si el análisis semántico debe proporcionar “relaciones objetivas entre formas y significados”, o bien “relaciones preferentes o preeminentes en la conciencia lingüística de los hablantes”. Esta es una cuestión sobre la que los estudiosos no están hoy enteramente de acuerdo, acaso porque tampoco coinciden sus respectivos intereses en relación con el lenguaje o su propia manera de acercarse al análisis lingüístico.

13.4k Las cualidades que se atribuyen a las entidades designadas por el sustantivo permiten introducir otra clasificación de adjetivos. Se ha observado en un gran número de estudios que ciertos adjetivos aportan rasgos inherentes, estables o definidores de las nociones a las que cualifican, mientras que otros expresan propiedades accidentales o episódicas. Los adjetivos del primer grupo se denominan generalmente adjetivos de nivel individual (y a veces, simplemente adjetivos individuales o de individuo). Se han llamado también, en distintos sistemas terminológicos, inherentes, caracterizadores e imperfectivos. pertenecen a este grupo los adjetivos astuto, capaz, cortés, lavable, misterioso, posible, potable, quiteño, rectangular, entre otros muchos. He aquí algunos ejemplos:

Disimulaba el propósito con astuta cautela (Valle-Inclán, Tirano); ¿Cómo sería eso posible? (Alberti, Arboleda); El segundo, hombre del Altiplano central, era cortés, reservado e ingenioso (Paz, Sombras); […] una clara y desdeñosa mujer de pelo colorado (Borges, Aleph); Era astuto y rápido y sabía ponerse a la altura de sus subalternos (García Márquez, General); Allí está el mensaje capaz de aclarar la tiniebla que llevo dentro (Martínez Salguero, Combate); Era una construcción rectangular cuyos corredores laterales se apoyaban en cuadrados pilastrones (Güiraldes, Segundo).

13.4l Se refieren, en cambio, a estados transitorios los adjetivos llamados episódicos (también llamados de estadio, resultativos, perfectivos y a veces precarios, entre otras denominaciones). Estos adjetivos expresan estados accidentales (por oposición a las propiedades estables o inherentes) que resultan muy a menudo de algún cambio: contento, desnudo, enfadado, exhausto, harto, lleno, satisfecho. Este rasgo es compatible con el hecho de que los estados de los que se habla pueden prolongarse durante mucho tiempo, o incluso hacerse habituales, como en Hace años que está harto de su trabajo. Muchos de estos adjetivos coinciden con participios (abierto, cansado, encantado, enojado); otros lo hacen con formas no verbales que antiguamente estuvieron vinculadas con verbos (descalzo, despierto, enfermo, fijo, junto, maduro, seco), tal como se explica en el § 27.10. Unos pocos, finalmente, no muestran rasgos morfológicos particulares: solo, quieto, etc. La relación «adjetivoparticipio» se percibe en pares como los siguientes:

borracho ~ emborrachado; concluso ~ concluido; descalzo ~ descalzado; despierto ~ despertado; fijo ~ fijado; harto ~ hartado; limpio ~ limpiado; lleno ~ llenado; maduro ~ madurado; manifiesto ~ manifestado; recluso ~ recluido; seco ~ secado; sereno ~ serenado; suelto ~ soltado; vacío ~ vaciado,

y en otros similares que se analizan en la sección a la que se remite. La conexión se ha perdido en la conciencia lingüística de muchos hablantes en pares como atento ~ atendido; exento ~ eximido, etc.

13.4m La oposición entre adjetivos inherentes y episódicos tiene notables consecuencias en la gramática de la atribución, muy especialmente en la oposición ser y estar37.7d y ss.), pero también en otros aspectos de las relaciones predicativas. Así, los adjetivos episódicos coinciden con los participios pasivos en que pueden ser predicados de las construcciones absolutas, propiedad poco común en los del otro grupo (§ 38.11j), como en {Vacía ~ Vaciada} la cisterna, se procedió a su reparación38.11-13). Muchos de ellos pueden ser negados con «sin + infinitivo»: junto a un libro {traducido ~ sin traducir}, con participio pasivo, se obtiene ropa {seca ~ sin secar}, con adjetivo episódico. Sobre la negación de los participios con «sin + infinitivo», véase el § 48.10c.

13.4n La oposición presentada en los apartados anteriores se extiende también a los predicados verbales. Al grupo de los predicados caracterizadores pertenecen saber japonés o tener origen noble, y al de los episódicos, trabajar en un banco o sentarse en el suelo. Aunque algunos gramáticos llaman permanentes a los adjetivos que expresan propiedades ‘inherentes’, ‘estables’ o ‘caracterizadoras’, cabe observar que estos conceptos no coinciden sistemáticamente. Así, son numerosos los adjetivos caracterizadores que admiten modificadores adverbiales como siempre, en todo momento, a veces, a ratos, etc., o construcciones similares con el verbo soler: A veces era amable; Solía ser muy estudioso; Es unas veces cortés y otras antipático; Siempre es muy rápido. Con otros adjetivos y locuciones adjetivales no tienen sentido, en cambio, estos modificadores temporales, como en Es calvo; Este triángulo es equilátero o en una planta carnívora, una famosa pintora colombiana, un diplomático de buena familia. Esta diferencia da a entender que, dentro de los predicados de individuo, cabe distinguir los que expresan comportamientos, y por tanto están sometidos a cambios ocasionales sin que el individuo pierda la propiedad caracterizadora (Es amable, pero aquel día estuvo arisca), de los que reflejan propiedades inherentes. El hecho mismo de que algunos adjetivos episódicos admitan el adverbio siempre, como en Siempre está {cansado ~ contento ~ ocupado}, pone de manifiesto que el concepto de ‘permanencia’ no constituye verdaderamente el rasgo fundamental que caracteriza a los adjetivos de nivel individual.

13.4ñ Los adjetivos episódicos están relacionados con procesos que ocurren o se desarrollan en el tiempo. Suelen admitir adjuntos aspectuales, relativos a esta propiedad, como ya, una vez, al fin y otros semejantes: una vez lleno, ya maduro, al fin solos. Los adverbios que expresan el grado máximo de algún proceso o la completitud de cierto estado modifican asimismo a muchos adjetivos de este grupo, como se vio en los § 13.2s y ss.: completamente borracha, totalmente fijo, plenamente sereno, aunque también, como allí mismo se explicó, a algunos de los inherentes o caracterizadores: Es completamente inculto; La noticia es absolutamente falsa.

13.4o Los complementos predicativos pueden estar representados por adjetivos episódicos (Te veo cansada) y también por adjetivos inherentes o caracterizadores (No lo juzgo necesario), pero no suelen coincidir en los mismos contextos. Se espera, en efecto, un adjetivo episódico en Te noto… y uno inherente o caracterizador tras Te considero…, como se explica en el § 38.7l. Son normalmente episódicos los adjetivos que funcionan como complementos predicativos no obligatorios, como en Llegaron {maltrechos ~ sucios ~ desnudos}, frente a No lo considero probable o a Cuando te hagas grande (mayor en algunos países), donde el adjetivo constituye un complemento predicativo obligatorio. En el § 38.6c se mencionan algunas excepciones a esta generalización, como en Se acercó veloz o en Rechazó displicente el ofrecimiento, con adjetivos de sentido adverbial. Se ha observado que los episódicos ocupan en la mayor parte de los casos la posición posnominal: casa limpia, copas llenas, fruta madura, gente contenta. Se retoma esta cuestión en el § 13.13. Finalmente, suelen ser individuales o caracterizadores un gran número de los adjetivos terminados en -ble7.10), y también los que se forman con los afijos característicos de los adjetivos de relación (-al, -ar, -ario, -ico, etc.).

Información adicional

En relación con este capítulo, las siguientes entradas del Glosario de términos gramaticales podrían ser de su interés:
adjetivo adverbial, adjetivo de estadio, adjetivo de individuo

 

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Nueva gramática de la lengua española [en línea], https://www.rae.es/gramática/sintaxis/clases-fundamentales-de-adjetivos-iii-otros-criterios-de-clasificación. [Consulta: 15/06/2024].

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