ballesta

Diccionario histórico de la lengua española (2013- )

También en esta página: DH (1933-1936)
ballesta s. (1250-)
ballesta, baillesta, balesta, ballyesta, baylesta, bayllesta, uaillesta, uallesta, valesta, vallesta, ballestica, ballestilla, ballestín, ballestón, vallestilla
Etim. Del latín ballista, 'máquina de guerra para arrojar piedras' (DECH, s. v. ballesta).

Se documenta por primera vez, con la acepción de ‘arma de tiro usada para lanzar flechas y bodoques, formada por un arco montado horizontalmente sobre un soporte de madera provisto de un mecanismo que tensa la cuerda y de otro que dispara', en la primera mitad del siglo XIII, en los Bocados de oro (1250), el Libro de Alexandre (1240-1250) o el Lapidario (c1250) de Alfonso X. Su época de mayor vitalidad se sitúa en la Edad Media y en los Siglos de Oro. A partir del siglo XVIII, la voz se documenta de modo esporádico y, en el siglo XX, figura fundamentalmente en narraciones de ambientación histórica; desde la generalización de las armas de fuego, el empleo del arma quedó reducido al ámbito de la caza. Algunos tipos de ballesta mencionadas en los textos son la ballesta de gafa, la ballesta de estribera o la ballesta de passa, con diferentes características de forma, potencia o modo de tensarlas, pero, de acuerdo con los textos, se trata de armas de tiro portátiles.

La acepción etimológica de ‘máquina bélica de asedio usada para lanzar piedras o flechas gruesas' se registra igualmente en el siglo XIII, en el Libro de los Macabeos (c1260) o en la Estoria de Espanna (1270) de Alfonso X. Como indica Sáez Abad (Poliorcética, 2004, p. 361), conviene tener presente que los "autores militares de finales del mundo romano (Flavio Vegecio Renato [...], Amiano Marcelino, Procopio y el Anónimo que compuso De Rebus Bellicus) hablan en sus obras de una ballista preparada para lanzar flechas. Esta función supuso una importante novedad, pues el término ballista hasta este momento tan sólo se había aplicado a máquinas para lanzar piedras". No resulta sencillo, por ello, discriminar en ocasiones los testimonios que se refieren al arma de tiro o a la máquina bélica; parece recomendable, no obstante, adscribir a esta acepción las traducciones que vierten el latín ballista, que, en efecto, denominaba una máquina militar no portátil (p. ej., en la traducción de I Macabeos 6, 20 y 6, 51, o en la traducción de Urrea, de1582, de la Arquitectura de Vitrubio). En el Tesoro de Covarrubias se consignan ambas acepciones (s. v. ballesta y vallesta). En el Diccionario de Autoridades se registra una única acepción y, a partir de 1770, se añade la relativa a la máquina bélica, en la que se cita como única autoridad a Covarrubias. Previamente, Nebrija (Vocabulario español-latino, 1495) había establecido como equivalentes latinos de ballesta de azero, ballesta de madera, ballesta fuerte, ballesta de torno y ballesta desta manera, los latinos arcus ferreus, arcus ligneus, arcuballista, scorpio y catapulta, respectivamente (estas tres últimas voces y sus equivalentes castellanos ya registrados en el Diccionario latino-español, 1492). Se ha optado por asignar a esta acepción las ballestas de garrucha o de torno (complementos que denominan el sistema con el que se tensa o arma la ballesta), especialmente grandes, pesadas y potentes; en muchos ejemplos se incide en su potencia y se establecen relaciones de sinonimia con otros vocablos, como escorpión (Mejía, Silva, 1540-c1550) o catapulta (Pineda, Diálogos familiares, 1589). En ciertos casos, el adjetivo fuerte (que modifica a ballesta) parece emplearse para indicar que se trata de un objeto de gran peso y capaz de arrojar proyectiles con gran violencia (esto es, de una máquina de guerra): así, por ejemplo, en la traducción de Orosio realizada en el círculo de Fernández de Heredia (1376-1396), ballestas fuertes traduce ballistas (Historiae adversus paganos, IV, 8, 11).

Con la acepción de ‘cepo usado para cazar animales pequeños y, en particular, pájaros' se atestigua por vez primera en el Jardín de nobles doncellas (p1468) de M. de Córdoba y se consigna hasta la actualidad en ciertos vocabularios dialectales; esta trampa se denomina así porque, al atrapar al animal, su forma recuerda a la del arma llamada ballesta. Ballesta se empleó también en el siglo XVII para referirse a ‘cierta trampa en los juegos de naipes', como muestra en 1628 la Jácara inicial de Pero Vázquez de Escamilla de Quevedo (sinónima de ballestilla, documentada desde 1603 en Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos de Luque Fajardo). Un único testimonio apunta hacia el empleo ocasional del vocablo con la acepción metonímica (predecible) de ‘soldado armado con una ballesta' (en 1684, Historia de la conquista de Méjico de Solís). La acepción ‘pieza, parecida a un arco de ballesta, de algunos tipos de torno' se documenta en un anuncio de 1798 publicado en el Diario de Madrid y, posteriormente, ofrece escasos testimonios en el siglo XIX. Como ‘muelle formado por un conjunto de láminas de acero superpuestas en forma de arco que sirve para amortiguar golpes o sacudidas en los vehículos' se registra por vez primera en 1834, en un anuncio publicado en el Diario de Avisos de Madrid, y es especialmente frecuente en este tipo de textos hasta la primera mitad del siglo XX, en que se sustituyó por otros mecanismos de amortiguación; es sabido, no obstante, que las ballestas se incorporan a los carruajes europeos en el siglo XVII. Ballesta se ha empleado también, a partir de 1844 (Lecciones de historia natural, I: Zoología, de A. Yáñez Girona) para designar una familia de peces, de cuerpo comprimido y caracterizados por la posesión de una serie de espinas dorsales que utilizan como defensa contra sus depredadores.

En diferentes estudios lingüísticos o repertorios lexicográficos se consignan diferentes acepciones de carácter restringido, como ‘alforjas' (en germanía, ya atestiguada en 1605, en el Vocabulario de germanía de C. de Chaves); ‘la terraja en la fundición de campanas' (1786, Terreros y Pando, Diccionario castellano); ‘cada una de las piezas de acero que abraza la parte interior de la lira de la prensa' (registrada en 1884, en el Tratado de la tipografía o arte de la imprenta de J. Giráldez); ‘cada uno de los cables que atiranta la testa del copo en las almadrabas de buche' (propia del dominio andaluz, según el Vocabulario andaluz de Alcalá Venceslada, de 1933); ‘pestillo, cerrojo' (propia del área navarro-aragonesa, como muestra el estudio de M. Alvar de 1977 sobre el léxico de la casa en el nordeste de Navarra); o ‘arado para un solo animal' (circunscrita también al ámbito navarro-aragonés, como indica el ALEANR).

La locución adverbial a la ballesta, con el significado de 'sin precisión o con intención maliciosa', se documenta en los Diálogos familiares de la agricultura cristiana (1589) de J. Pineda. A tiro de ballesta (‘a media distancia') se registra en la Istoria de las bienandanzas e fortunas de L. García de Salazar (1471-1478); con la acepción de ‘de manera ostensible y evidente' (que concurre generalmente con verbos de conocimiento o percepción), se atestigua en 1605, en El Quijote de Cervantes.


Pez ballesta (véase pez) se emplea en el siglo XIX (en el Diccionario de faltriquera de J. D. Wagener, en 1809, y unos años más tarde, en 1837, en la Traducción de Nuevos elementos de Historia Natural, de J. Rodrigo) para referirse a la familia de peces llamados también ballesta.

Tiro de ballesta (véase tiro), como 'medida de longitud indeterminada, superior a un tiro de piedra y equivalente a una distancia media que oscila entre los 50 y los 250 metros', se documenta desde el siglo XIII, en el El caballero del cisne (a1300) y en el Libro del caballero Cifar (1300-1305); se mantiene hasta la actualidad, si bien a partir del siglo XVIII figura fundamentalmente en obras de ambientación histórica. Con el mismo valor se utiliza trecho de ballesta (véase trecho), que, en cambio, no se atestigua desde el siglo XVI, aunque ya se conoce en el siglo XIII (en el Fuero de Brihuega, c1242, y en el Libro de Alexandre, 1240-1250).

Vid. también ballesta y ballestón (DH 1933-1936).

  1. s. f. Arma de tiro usada para lanzar flechas y bodoques, formada por un arco montado horizontalmente sobre un soporte de madera provisto de un mecanismo que tensa la cuerda y de otro que dispara.
      Acepción en desuso
    1. s. En ocasiones, con los complementos de bodoques o de pasa.
  2. Acepción en desuso
  3. ac. etim.
    s. f. Máquina bélica de asedio usada para lanzar piedras o flechas gruesas.
      Acepción en desuso
    1. s. En ocasiones, con los complementos de torno o de garrucha.
  4. s. f. Cepo usado para cazar animales pequeños y, en particular, pájaros.
  5. Acepción en desuso
  6. s. f. germ. Cierta trampa en los juegos de naipes.
  7. Acepción en desuso
  8. 1⟶metonimia
    s. f. Soldado armado con una ballesta.
  9. s. f. Muelle formado por un conjunto de láminas de acero superpuestas en forma de arco que sirve para amortiguar golpes o sacudidas en los vehículos.
  10. Acepción en desuso
  11. s. f. Pieza de algunos tipos de torno parecida a un arco de ballesta.
  12. Acepción en desuso
  13. s. f. Pez marino de hasta 90 centímetros de longitud, de cuerpo comprimido y piel dura, y caracterizado por la posesión de una serie de espinas dorsales que utiliza como defensa contra sus depredadores. Nombre científico: (Familia) Balistidae.
  14. Acepción lexicográfica
  15. s. f. germ. "Alforja" (RAE, DRAE 22.ª ed.-2001).
  16. Acepción lexicográfica
  17. s. f. "Así llaman á la terraja en la fundición de campanas" (Zerolo, DiccEnciclLengCastellana-1895).
  18. Acepción lexicográfica
  19. s. f. Impr. "Cada una de las piezas de acero templado colocadas en la parte interior de la lira, que sirven con su presión, para facilitar la ejecución" (Alemany Bolufer, DiccLengEsp-1917).
  20. Acepción lexicográfica
  21. s. f. Esp: Merid (And) "Cada uno de los cables que atiranta la testa del copo en las almadrabas de buche" (Alcalá Venceslada, VocAndaluz-1933).
  22. Acepción lexicográfica
  23. s. f. Esp: Or "Pestillo, cerrojo" (Andolz, DiccAragonés-1992).
  24. Acepción lexicográfica
  25. s. f. Esp: Or "Arado para un solo animal" (Alvar, ALEANR I-II-1979).
a la ballesta
    Acepción en desuso
  1. loc. adv. Sin precisión o con intención maliciosa.
a tiro de ballesta
  • loc. adv. A media distancia.
a tiro de ballesta
  • loc. adv. De manera ostensible y evidente. Generalmente con verbos de conocimiento o percepción.
pez ballesta
  • s. m. Pez marino de hasta 90 centímetros de largo, de cuerpo comprimido y piel dura, y caracterizado por la posesión de una serie de espinas dorsales que utiliza como defensa contra sus depredadores. Nombre científico: (Familia) Balistidae
tiro de ballesta
  • s. m. Medida de longitud indeterminada, superior a un tiro de piedra y equivalente a una distancia media que oscila entre los 50 y los 250 metros.
trecho de ballesta
    Acepción en desuso
  • s. m. Medida de longitud indeterminada, superior a un tiro de piedra y equivalente a una distancia media que oscila entre los 50 y los 250 metros.

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