Diccionario panhispánico de dudas

2.ª edición (versión provisional)
raya

1. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (―) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-) (→ guion2) y al signo menos (−), con los que no debe confundirse. Puede emplearse como signo doble (→ 2) o simple (→ 3).

2. Usos como signo doble. Se usan dos rayas, una de apertura y otra de cierre, para aislar fragmentos que introducen información complementaria o accesoria en el enunciado principal. Como el resto de los signos dobles, se escriben pegadas a la primera y a la última palabra del periodo que enmarcan, y separadas por un espacio de la palabra o signo que las precede o las sigue; pero, si lo que sigue a la raya de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Se usa la raya como signo doble en los siguientes casos:

2.1. Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad ―cualidad que valoraba por encima de cualquier otra― era algo sagrado. Con esta función pueden utilizarse también las comas (→ coma2, 2.1) o los paréntesis (→ paréntesis, 2.a) . Los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que se escriben entre paréntesis. A diferencia de la raya que enmarca los comentarios del narrador en los textos narrativos (→ 2.3.a), la raya de cierre de los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer un punto o cualquier otro signo de puntuación, ni siquiera cuando el inciso ocupa el final del enunciado:

Esperaba a Emilio ―un gran amigo―. Lamentablemente, no vino.

Se publicaron varias obras del autor ―todas de su primera época―.

2.2. Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente ―incluso en español― es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes. Para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito entre rayas, han de usarse los paréntesis (→ paréntesis, 2.b): Venezuela ―primer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América (1498)― tenía, por aquel entonces, unos 300 000 habitantes.

2.3. En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. En este uso debe tenerse en cuenta lo siguiente:

a) No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje:

―Espero que todo salga bien ―dijo Azucena con gesto ilusionado.
A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa
.

b) Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: ―Lo principal es sentirse viva ―añadió Pilar―. Afortunada o desafortunada, pero viva.

c) Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de lengua (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: ―¡Qué le vamos a hacer! ―exclamó resignada doña Patro (y no ⊗‍―¡Qué le vamos a hacer! ―Exclamó resignada doña Patro). Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el punto, la coma, el punto y coma o los dos puntos que correspondan al enunciado interrumpido se deben colocar tras la raya que cierra el inciso: ―Está bien ―dijo Carlos―; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.

d) Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de lengua y el parlamento precedente constituye un enunciado completo, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: ―No se moleste. ―Cerró la puerta y salió de mala gana. Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, la raya que cierra el inciso narrativo debe ir asimismo seguida de punto: ―Me voy ya. ―Se puso en pie con gesto decidido―. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.

e) Si el comentario del narrador se intercala en mitad de un enunciado, el texto del inciso se inicia con minúscula, vaya introducido o no por un verbo de lengua:

―¡Esto que has hecho ―gritó― es una auténtica locura!

―Solo nos queda esto ―le enseñó unos pocos billetes― para el resto del viaje.

f) Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre: ―Anoche estuve en una fiesta ―me confesó, y añadió―: Conocí a personas muy interesantes.

2.4. Las rayas se usan también para enmarcar los comentarios o precisiones del transcriptor de una cita textual: «Es imprescindible ―señaló el ministro― que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».

3. Usos como signo simple. Se utiliza la raya como signo simple en los siguientes casos:

3.1. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos:

―¿Cuándo volverás?
―No tengo ni idea.
―¡No tardes mucho!

Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones.

3.2. La raya sirve asimismo para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este caso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. A la hora de puntuar este tipo de relaciones, hay varias posibilidades:

a) Escribir con inicial minúscula cada uno de los conceptos y cerrarlos con coma, excepto el último, que se cerrará con punto. Esta es la opción más recomendable cuando los elementos que se relacionan son simples, es decir, cuando están constituidos por una palabra o por un grupo sintáctico breve:

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:
― expresiva,
― fática,
― conativa,
― referencial,
― poética,
― metalingüística
.

En este caso, es también válido eliminar la puntuación que cierra cada miembro enumerado:

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:
― expresiva
― fática
― conativa
― referencial
― poética
― metalingüística

b) Escribir con inicial minúscula cada uno de los conceptos y cerrarlos con punto y coma, excepto el último, que se cerrará con punto. Se recomienda emplear este procedimiento cuando los elementos de la lista sean más complejos, bien por su mayor extensión, bien por presentar puntuación interna:

En caso de tormenta en el campo, conviene seguir las siguientes recomendaciones:
― no refugiarse debajo de un árbol;
― desprenderse de objetos metálicos, como paraguas, bastones, etc.;
― no permanecer de pie en medio de espacios abiertos.

c) Escribir con inicial mayúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto, opción recomendada cuando la relación se compone de enunciados completos:

Entre los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes:
― La entonación es claramente ascendente y hay tendencia a alargar la vocal final.
― Se evita el acento en posición esdrújula.
― El sufijo diminutivo dominante es -ico.
― Se emplea mucho la partícula pues.

La raya puede sustituirse, en estos casos, por letras o números cardinales seguidos de punto o paréntesis, por un número ordinal o por otros signos tipográficos.

3.3. En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento común ya expresado en la primera de sus menciones. También en este caso debe dejarse un espacio en blanco después de la raya:

voz. V. diátesis
― activa, 92, 163
― pasiva, 92, 163 y sigs.
― ― refleja, 93, 218, 219

Tras la raya de sustitución no debe escribirse el signo de puntuación que sigue, si lo hubiere, a la expresión sustituida; así, en el ejemplo siguiente, no deben escribirse tras las rayas los dos puntos que sí aparecen, en la primera mención, tras el nombre del autor:

Ortega y Gasset, J.: Artículos (1917-33).
― Idea del teatro (1946).
― La rebelión de las masas (1930).

3.4. La raya se usa precedida de un punto (.―) en los casos siguientes:

a) En los epígrafes internos de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea:

Género de los sustantivos.― Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español. Decimos que un nombre es femenino o masculino cuando…

b) En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones:

María.― ¿Dónde vas?
Juan.― A dar una vuelta
.

En el uso actual, la combinación de punto y raya ha perdido vigencia en favor de otros signos, como los dos puntos o el punto.

4. Combinación con otros signos. Cuando se usa como signo doble, la combinación de las rayas con otros signos sigue las mismas directrices dadas para los paréntesis (→ paréntesis, 3).

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea], https://www.rae.es/dpd/raya, 2.ª edición (versión provisional). [Consulta: 23/02/2024].

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