Diccionario panhispánico de dudas

2.ª edición (versión provisional)
sigla

1. Se llama sigla tanto al signo lingüístico formado con las letras iniciales de los términos que integran una expresión compleja como a cada una de esas letras iniciales, de ahí que pueda decirse, por ejemplo, que la Organización de las Naciones Unidas es conocida por «su sigla» o por «sus siglas» ONU. Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a expresiones pluriverbales fijas, ya sean nombres de organismos, instituciones, empresas o de objetos, sistemas, conceptos, etc. Su uso es muy frecuente en la actualidad, ya que permite reducir estas expresiones a una sola unidad a fin de no sobrecargar los textos en los que se repiten con profusión.

2. Formación. Las siglas se forman uniendo las iniciales de las palabras con carga semántica (normalmente sustantivos y adjetivos) de la expresión compleja a la que corresponden: UNAM (por Universidad Nacional Autónoma de México), ONG (por organización no gubernamental), aunque, especialmente en el lenguaje científico-técnico, las hay formadas con las iniciales de los componentes internos de una única palabra: UV (por ultravioleta), TV (por televisión). No se suelen tener en cuenta para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo cuando son marcadamente significativas: MSF (por Médicos Sin Fronteras); o se desea facilitar su pronunciación como palabras: CONACYT (por Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; → acrónimo, 1.1). Ocasionalmente pueden incorporar también cifras u otros signos: G8 (por grupo de los 8 [países más industrializados]), I+D (por investigación y desarrollo).

3. Lectura. A diferencia de las abreviaturas, las siglas suelen leerse sin restablecer la expresión a la que reemplazan, siguiendo una de estas pautas según sea su forma gráfica:

a) Si presentan secuencias difíciles de articular o directamente impronunciables por ser ajenas a los patrones silábicos del español, se leen por deletreo: FBI [éfe-bé-í], FM [éfe-éme], DDT [dé-dé-té].

b) Si su estructura se acomoda a los patrones silábicos del español, se leen tal como se escriben, como cualquier palabra: ONU, OTAN, pyme, ovni. Estas siglas se denominan más específicamente acrónimos (→ acrónimo, 1). Cuando una sigla está compuesta solo por vocales, cabe leerla como una palabra, con un solo acento prosódico, o por deletreo, pronunciando cada vocal de manera independiente y con su propio acento: OEA (Organización de Estados Americanos) puede leerse tanto [oéa] como [ó-é-á].

c) Cuando una sigla presenta un segmento pronunciable y otro que no lo es, es necesario combinar ambos métodos, esto es, leer secuencialmente el segmento pronunciable y deletrear el que no lo es: PSOE  [pe-sóe] (por Partido Socialista Obrero Español), CD-ROM  [se-de-rrón, ze-de-rrón] (sigla del ingl. Compact Disc Read-Only Memory  'disco compacto de solo lectura').

d) Las siglas que incluyen cifras u otros signos suelen leerse deletreando su parte alfabética y nombrando la cifra o signo de que se trate: MP3  [éme-pé-trés], MI6  [éme-í-séis], I+D  [í-mas-dé].

No obstante lo dicho, siempre es posible restituir en la lectura de una sigla la denominación compleja de la que nace, especialmente cuando su finalidad principal es ahorrar tiempo y espacio en la escritura; así, la sigla RAE, por ejemplo, puede realizarse en la lectura como [rráe] o como [rreál-akadémia-españóla].

4. Ortografía

a) Las siglas se escriben hoy sin puntos ni blancos de separación, incluso cuando se integran en textos escritos enteramente en mayúsculas: MEMORIA ANUAL DEL CSIC.

b) Las siglas cuya configuración obliga a leerlas en todo o en parte por deletreo deben escribirse siempre enteramente en mayúsculas: CD, DVD, ISBN, FMI, CGPJ. En cambio, los acrónimos, es decir, aquellas siglas con una grafía pronunciable, que al inicio se escriben asimismo con mayúsculas, pueden lexicalizarse y convertirse en palabras a todos los efectos; en ese caso, se escriben con inicial mayúscula si son nombres propios (por lo general, solo si tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco, Renfe) o enteramente en minúsculas si se trata de nombres comunes (ovni, uci, tac). En las etapas de transición suelen convivir ambas grafías (UNESCO/Unesco, RENFE/Renfe, TAC/tac, etc.), pero lo normal y recomendable es su escritura con minúsculas cuando se ha perdido la conciencia de su originaria condición de siglas y se emplean ya como cualquier otra palabra. Sobre el uso combinado de mayúsculas y minúsculas en la configuración de siglas y acrónimos, → mayúsculas, 7.2.

c) Si los dígrafos ch y ll forman parte de una sigla, solo se escribe en mayúscula la primera de sus letras: COCh por Comité Olímpico de Chile (→ mayúsculas, 1.2).

d) Las siglas y acrónimos pueden presentar secuencias que infrinjan determinadas reglas ortográficas, como la escritura de m ante p y b, ya que realizar el ajuste necesario impediría la identificación de la inicial con la palabra a la que corresponde: ANPE por Asociación Nacional de Profesores Estatales. En los acrónimos de este tipo se recomienda mantener la escritura enteramente en mayúsculas para evitar incorporar al uso general grafías contrarias a las reglas ortográficas.

e) Las siglas que se escriben siempre enteramente en mayúsculas no llevan nunca tilde. Así, CIA (del ingl. Central Intelligence Agency) se escribe sin tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un hiato que exigiría acentuar gráficamente la i. En cambio, los acrónimos lexicalizados, que han adquirido la condición de palabras a todos los efectos, han de someterse, como cualquier otra, a las reglas de acentuación gráfica del español: (→ tilde2, 2): láser, Codicén.

f) Las siglas que se escriben enteramente en mayúsculas nunca deben dividirse con guion de final de línea: ⊗‍PS- / OE, ⊗‍UR- / JC.

g) Se escriben en cursiva las siglas que corresponden a títulos de obras o de publicaciones periódicas, los cuales, en su forma plena, van en ese tipo de letra: DHLE, sigla de Diccionario histórico de la lengua española; RFE, sigla de Revista de Filología Española.

5. Plural. Aunque en la lengua oral las siglas pluralizan con normalidad ([oenejés] = 'organizaciones no gubernamentales'; [pesés, pezés] = ‘computadoras personales’), se mantienen invariables en la escritura. Para evidenciar su uso en plural, se recomienda que vayan acompañadas en lo posible de algún determinante que así lo indique: las ONG, varios CD. Se debe evitar, por tanto, el recurso, tomado del inglés, de añadir al final de la sigla una s minúscula, precedida o no de apóstrofo: ⊗‍ONGs, ⊗‍CD's. Solo los acrónimos lexicalizados, al ser palabras plenas a todos los efectos, pluralizan también en la escritura (→ acrónimo, 1 y 1.3): ovnis (pl. del acrónimo de objeto volador no identificado), tacs (pl. del acrónimo de tomografía axial computarizada).

6. Género

a) Las siglas adoptan el género de la palabra que constituye el núcleo de la expresión abreviada, que en español normalmente ocupa el primer lugar en la denominación: el FMI, por el «Fondo» Monetario Internacional; la OEA, por la «Organización» de Estados Americanos; la Unesco, por la United Nations Educational, Scientific and Cultural «Organization» (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). En ocasiones, el género puede venir dado por un sustantivo tácito que no está presente en la denominación que da lugar a la sigla: el AVE, por el [tren de] Alta Velocidad Española.

b) Las siglas son una excepción a la regla que obliga a utilizar la forma el del artículo cuando la palabra femenina que sigue comienza por /a/ tónica (→ el, 2.1 y 2.3.a). Así, aunque en una sigla o acrónimo de género femenino la /a/ inicial se pronuncie tónica, se usará el artículo la si esa /a/ no es tónica en la palabra a la que corresponde esa letra en la denominación completa: la AFE (y no ⊗‍el AFE), por Asociación de Futbolistas Españoles, ya que la palabra asociación no comienza con /a/ tónica. En cambio, se usará la forma el del artículo si esa /a/ es asimismo tónica en la palabra que integra la denominación completa: el AMB, por el Área Metropolitana de Barcelona, ya que área comienza con /a/ tónica.

7. Hispanización de las siglas. Siempre que sea posible, se hispanizarán las siglas: OTAN, y no NATO; ONU, y no UN; OMS, y no WHO. Solo en casos de difusión general de la sigla extranjera y dificultad para hispanizarla, o cuando se trate de nombres comerciales, se mantendrá la forma original: Unesco, sigla de United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization; CD-ROM, sigla de Compact Disc Read-Only Memory; IBM, sigla de International Business Machines. Tampoco deben hispanizarse las siglas que corresponden a organizaciones o entidades circunscritas a un país extranjero, sin correspondencia en el propio: IRA, sigla de Irish Republican Army; KGB, sigla de Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti. La primera vez que se emplea una sigla en un texto, y salvo que sea de difusión tan generalizada que sea fácilmente interpretable por la inmensa mayoría de los lectores, es conveniente poner a continuación, y entre paréntesis, el nombre completo al que reemplaza y, si es una sigla extranjera, su traducción o equivalencia: DEA (Drug Enforcement Administration, departamento estadounidense de lucha contra las drogas); o bien escribir primero la traducción o equivalencia, poniendo después la sigla entre paréntesis: la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU).

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea], https://www.rae.es/dpd/sigla, 2.ª edición (versión provisional). [Consulta: 26/02/2024].

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