Diccionario panhispánico de dudas

2.ª edición (versión provisional)
punto

1. Signo ortográfico (.) que se usa principalmente como signo de puntuación (→ 2). Presenta, además, otras funciones lingüísticas (→ 3) y no lingüísticas (→ 4).

2. Signo de puntuación

Su función es señalar gráficamente el final de un enunciado ―que no sea interrogativo o exclamativo, o que no se cierre con puntos suspensivos―, de un párrafo o de un texto. Se escribe sin separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La palabra que sigue al punto de cierre de enunciado se escribe siempre con inicial mayúscula.

2.1. Nombres. Recibe distintos nombres, según marque el final de un enunciado, un párrafo o un texto:

a) Si se escribe al final de un enunciado y a continuación se inicia otro sin cambiar de párrafo, se denomina punto y seguido (pl. puntos y seguido), nombre más lógico y recomendable que el también usual de punto seguido (pl. puntos seguido o puntos seguidos; la primera opción se justifica por conservar ahí seguido su carácter adverbial y, por tanto, invariable). Si el punto y seguido coincide con el final de una línea, se comienza a escribir en la siguiente con el mismo margen, sin sangrado inicial. El punto y seguido es, pues, el que separa los enunciados que integran un párrafo.

b) Si se escribe al final de un párrafo y el enunciado siguiente inicia un párrafo nuevo, se denomina punto y aparte (pl. puntos y aparte), aunque en algunas zonas de América se dice punto aparte (pl. puntos aparte). Para facilitar la distinción entre párrafos, puede darse a la primera línea de cada uno de los que siguen al párrafo inicial un margen algo mayor, de modo que quede sangrada. Ejemplo:

      Estuvo rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la proximidad del alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con la hermanita recién nacida y con una cara que se le caía de inocencia, encontró a José Arcadio.
      Úrsula había cumplido apenas su reposo de cuarenta días, cuando volvieron los gitanos. Eran los mismos saltimbanquis y malabaristas que llevaron el hielo.
      (GaMárquez Años [Col. 1967])

Si se prescinde de la sangría, debe dejarse una línea en blanco después de cada párrafo. El punto y aparte es, pues, el que separa dos párrafos distintos, que suelen desarrollar, dentro de la unidad del texto, ideas o contenidos diferentes.

c) Si se escribe al final de un escrito o de una división mayor del texto, se denomina punto final (pl. puntos finales). No es correcta la denominación ⊗‍punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte (→ 2.1.a y 2.1.b).

2.2. Contextos en los que no se escribe punto final

a) Títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados constituyendo el único texto de la línea o líneas que ocupan:

Cien años de soledad

b) Títulos y cabeceras de cuadros y tablas.

c) Nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan aislados:

Fdo.: Jesús García

d) Las indicaciones de lugar y fecha que encabezan cartas y documentos.

e) Expresiones simples dentro de celdas de tablas y otros espacios bien delimitados. Si se trata de expresiones complejas y contienen puntuación interna, se recomienda escribir el punto.

2.3. Contextos en los que puede prescindirse del punto final

a) Textos de señales y carteles.

b) Enunciados de eslóganes publicitarios cuando aparecen aislados constituyendo el único texto de la línea o líneas que ocupan.

c) Pies de imágenes, siempre que sean breves y se acerquen a la condición de etiquetas o rótulos. Cuanto mayor sea su extensión y complejidad sintáctica, mayor tendencia a la escritura de punto.

d) Dedicatorias que se sitúan al principio de los escritos, salvo que sean muy complejas u ocupen varios párrafos.

e) En las aplicaciones de mensajería instantánea, especialmente cuando el mensaje está constituido por un solo enunciado. No debe trasladarse esta licencia a la escritura ordinaria.

2.4. Combinación con otros signos

a) El punto se escribirá siempre detrás de las comillas, los paréntesis y las rayas de cierre: Dijo: «Tú y yo hemos terminado». Tras estas palabras se marchó, dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadada). En la calle la esperaba Emilio ―un buen amigo―. Este, al verla llegar, sonrió.

b) No debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, aunque con ellos termine el enunciado; está, pues, incorrectamente puntuada la secuencia siguiente: ⊗‍¿Quieres darte prisa?. ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás haciendo?. Solo debe escribirse punto si tras los signos de interrogación o de exclamación hay paréntesis o comillas de cierre:

Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que tiene el amigo!).

Me preguntó muy serio: «¿De veras puedo contar contigo?».

Naturalmente, sí se escribe el punto que precede a los signos de apertura de interrogación y exclamación: No encuentro el martillo. ¿Lo tienes tú?

c) Nunca se escribe otro punto tras los puntos suspensivos cuando estos cierran un enunciado: Le gusta todo tipo de cine: negro, histórico, de aventuras… Es un cinéfilo empedernido.

d) Si el punto de una abreviatura coincide con el punto de cierre del enunciado, solo debe escribirse un punto, nunca dos: A la boda fueron todos sus parientes: tíos, primos, sobrinos, etc. Fueron en total ciento veinte invitados.

e) Sobre la colocación de las llamadas de nota cuando concurren con signos de puntuación, → llamada de nota, 3.

3. Otros usos lingüísticos

3.1. Se escribe punto detrás de las abreviaturas, con muy pocas excepciones (→ barra, 1.c y paréntesis, 2.g): Sra., Excmo., pág., etc. Si la abreviatura incluye alguna letra volada, el punto se coloca delante de esta: D.ª, 1.º. Sobre la combinación del punto abreviativo con los signos de puntuación, → abreviatura, 8.a.

3.2. En textos lingüísticos, se utiliza el punto para indicar la frontera entre las sílabas de una palabra en las transcripciones fonéticas y fonológicas: /at.lán.ti.ko/ o /a.tlán.ti.ko/. En este caso, el punto va pegado a los signos que lo preceden y que lo siguen. Sobre el uso del guion como separador silábico, → guion2, 3.2.

4. Usos no lingüísticos

4.1. En el uso común, separa las horas de los minutos cuando se expresa numéricamente la hora: 8.30 h, 12.00 h. Con este fin se usan también los dos puntos, opción recomendada para textos técnicos (→ dos puntos, 4.1).

4.2. Separa, en la expresión numérica de las fechas, las indicaciones de día, mes y año: 21.6.2000. Para ello se usan también el guion o la barra (→ fecha, 2.c).

4.3. Colocado a media altura entre dos cantidades o expresiones matemáticas, indica multiplicación: 5 · 4 = 20; 2 · (x + y) = 30. En este uso, se escribe entre espacios. Con este mismo fin es más normal el uso del símbolo tradicional en forma de aspa (×).

4.4. En algunas áreas hispanohablantes, separa la parte entera de la parte decimal en los números escritos con cifras: π = 3.1416… En España y amplias zonas de América se usa para ello la coma (→ coma2, 5): π = 3,1416… Ambas opciones son válidas de acuerdo con la normativa internacional. Para señalar la ubicación de las emisoras de radio en el dial, se ha generalizado el empleo del punto: Radio Intercontinental, 104.9.

5. Usos incorrectos

5.1. Aunque todavía es práctica común en los números escritos con cifras separar los millares, millones, etc., mediante un punto, los organismos internacionales de normalización establecen que se prescinda de él, pues el hecho de que un mismo signo tenga valores contrapuestos según el área geográfica ―separador de millares en unas y separador decimal en otras (→ 4.4)― plantea un serio problema de ambigüedad. Para facilitar la lectura de los números cuya parte entera conste de más de cuatro cifras, se recomienda escribirlos separando con un pequeño espacio los grupos de tres dígitos, contados de derecha a izquierda: 52 345; 6 462 749. Esta recomendación no debe aplicarse en documentos contables ni en ningún tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto (→ 5.2), cuando el número no expresa cantidad, sino que sirve para identificar un elemento dentro de una serie.

5.2. No debe escribirse punto tras las unidades de millar en la expresión numérica de los años, ni en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes: año 1987; el 40000 a. C.; página 1150; avenida de Mayo, 1370; 28010 Madrid; Real Decreto 1099/1986.

5.3. Actualmente las siglas no llevan puntos entre las letras que las componen (OTAN), ni siquiera cuando forman parte de un enunciado escrito todo él en mayúsculas: CALENDARIO FISCAL PARA EL PAGO DEL IRPF (→ sigla, 4.a). Tampoco llevan punto los símbolos (→ símbolo, 5.1).

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea], https://www.rae.es/dpd/punto, 2.ª edición (versión provisional). [Consulta: 23/02/2024].

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