alternancia

Relacionados: alomorfo, distribución complementaria

Familia léxica: alternante, alternar.

Referencias: NGLE § 1.7b-l, 4.10-4.11, 7.2, 8.2, 8.5, 9.1n-o, 25.4-25.6, 33.3-33.5, 34.5-34.7, 35.8, 36.4 | GDLE § 25.2.1.1, 29.3, 29.5.2, 34.1.4-6, 68.1.2.3, 68.7-68.8, 69.1.3.1, 69.1.5

Coexistencia de las variantes posibles de un elemento lingüístico, sea en un mismo contexto o en contextos diferentes. Cada una de estas variantes se denomina alternante o variante alternante.

En morfología, las variantes formales que presenta un morfema en función de factores fonológicos, morfológicos o de otra índole reciben el nombre de alomorfos. Así, las terminaciones -s y -es son alomorfos de plural en sustantivos y adjetivos (v. en número). Su distribución está determinada fundamentalmente por factores fonológicos, como la terminación de la base, la posición del acento o el número de sílabas (toses, hindúes, ágiles vs. caminos, comités, mamuts). La alomorfia también puede afectar a la raíz, por ejemplo, a la presencia de vocal o diptongo en determinadas formas del paradigma (denominada alternancia vocálica), como en tenemos vs. tiene, contamos vs. cuento, o con la inserción de la consonante /k/ en ciertas formas de presente de los derivados en -ecer: agradezco, agradezcan vs. agradeces, agradecían, entre otros casos de alternancia consonántica. La alternancia vocálica también se observa en la derivación: tierra > terrestre, cierto > certeza.

Las alternancias sintácticas admiten numerosas variantes. Pueden aludir a la presencia o ausencia de determinante (en español ~ en el español), de preposición (mirar la pared ~ mirar a la pared), de elección de forma verbal (La vi entrar ~ La vi entrando; Miraba por la ventana ~ Estaba mirando por la ventana) o de otras muchas unidades léxicas. Se denominan alternancias de modo o alternancias modales las que pone de manifiesto un determinado predicado en sus complementos, sea en el mismo contexto o en contextos diferentes, como en No sabía que {vivía ~ viviera} aquí.

Se suelen denominar alternancias verbales las que muestra la estructura argumental de un predicado en diversas estructuras sintácticas, como por ejemplo la que se da entre dativo y acusativo con obedecer o ayudar (La abuela se queja de que no {le ~ la} obedecemos; Silvia necesitaba que {le ~ la} ayudaran a subir la escalera), o entre un complemento preposicional y algún otro argumento, sea este el sujeto (Me duele {en la espalda ~ la espalda}) o el complemento directo (Le gusta disfrutar {el momento ~ del momento}; Todos contestaron {esa pregunta ~ a esa pregunta}), a veces con diferencias sutiles en el significado. La llamada alternancia locativa es característica de verbos transitivos como rociar o untar, cuyo complemento directo puede designar cierta materia extendida o difundida (untar mantequilla; rociar pintura) o bien aquello que la recibe (untar el pan; rociar la pared).

Información complementaria

Se denomina generalmente alternancia negativa la que se da entre las oraciones que muestran palabras negativas inducidas por una negación preverbal (No llamó nadie; No le gusta tampoco a ella) y las oraciones que presentan estas palabras en posición preverbal sin el adverbio no (Nadie llamó; Tampoco le gusta a ella).

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA: «Glosario de términos gramaticales», [versión 1.0 en línea]. <https://www.rae.es/gtg/alternancia> [2024-05-24].

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