11.ª Entrega (octubre de 2021)
Versión del 29/10/2021
Equipo Real Academia Española
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bufanda s. (1773-)
bufanda, gufanda, hufanda, bufandilla, bufandita, bufanditas, bufandón
También en esta página: bufanda2 (1967-) bufanda3 (1980)
Etim. Voz tomada probablemente del francés bouffant, ante, atestiguada en esta lengua al menos desde 1601 como '[tela o prenda] que tiene mucho volumen o que es abombada', en Des habits, moeurs, ceremonies, facons de faire anciennes & modernes du Monde [...] Partie première (Liège, Iean de Glen, fol. 31v: "Sur la teste vne mante assez large & bouffante, liee, brodee & reccamee d'or, & parsemee d'estoilles d'or, laquelle péd iusques aux pieds, & est soustenue de la main senestre"); y esta, a su vez, de bouffer y -ante.

Se documenta por primera vez, con la acepción 'prenda de abrigo o adorno consistente en una tira larga de tela o de piel que rodea el cuello y en ocasiones cubre la boca', en 1733, en La oposición a cortejo de R. de la Cruz y desde ese momento se registra con frecuencia en los textos (y, en particular, en una primera etapa, en anuncios o textos periodísticos centrados en el mundo de la moda); se consigna, en 1846, en el Diccionario nacional de Domínguez, donde se alude a la ausencia de la voz del repertorio académico (se incorporará al Diccionario de la lengua española en 1884): "Especie de corbata ó chalina de estambre para llevar al cuello y abrigar la boca en el invierno. Con perdon de la Acad.". Con el valor 'parte abombada de una prenda de vestir o de la manga de un vestido' se registra, en 1840, en un artículo que presenta los figurines de distintos tipos de vestidos publicado en El Instructor o Repertorio de Historia, Bellas Letras y Artes (Londres); los testimonios de esta acepción son escasos y parecen concentrarse en esta publicación. Como 'paga extraordinaria que recibe ocasionalmente un trabajador', acepción circunscrita a España, se atestigua, en 1956, en el artículo "Las fuerzas políticas del movimiento nacional de oposición tienen la palabra" publicado en Mundo Obrero (Madrid), aunque en 1954, en un artículo de Nuestra Bandera: Revista de educación ideológica del Partido Comunista de España (Madrid), se menciona la "paga de la bufanda, es decir, destinada a tapar la boca de los trabajadores". En 1953 se consigna en el Diccionario manual e ilustrado de la lengua española con la siguiente definición: "fam. Entre funcionarios públicos, gaje, gratificación extra". En 1992 se registra en el Diccionario de la lengua española con una definición diferente: "Gratificación extraordinaria que recibe de su empresa un trabajador".

Cuello bufanda (véase cuello), con la acepción 'cuello de algunas prendas de vestir acabada en dos tiras largas de tela o piel', se documenta por primera vez en 1917, en un artículo firmado por la Vizcondesa de Castelfido y publicado en La Moda Elegante (Cádiz).

Notas filológicas

En la consulta del CDH se lee el siguiente testimonio, procedente del Suplemento al Tesoro de la lengua española castellana (c1611), de S. de Covarrubias: "El ser delicado y por ventura enfermizo y afeminado mostrábalo en traher sobre la cabeça de ordinario un paliolo o mantellina quadrada. Séneca: //Folio 305v Videbis quosdam graciles et palliola focalique circumdatos, pallentes et aegros[verás a algunos hombres endebles que se envuelven con capa y bufanda, pálidos y enfermizos (Naturales Quaestiones,4B.13.10)]". El fragmento que incluye bufanda corresponde a la traducción de los editores de la cita latina.

  1. s. f. Prenda de abrigo o adorno consistente en una tira larga de tela o piel que rodea el cuello y en ocasiones cubre la boca.
    docs. (1773-2020) 704 ejemplos:
    • 1773 Cruz, R. Oposición cortejo [1996] 233 España (CDH )
      / Yo por vos he tolerado / que me desuelle el barbero / todos los días; por vos / he desmentido mi sexo, / ya al tocador, porque fuera / mi peinado el más perfecto, / ya bordando en cañamazo / a vuestro lado, o ya haciendo / bufandas; por vos con todos / mis parientes indispuesto / vivo; por vos renuncié / los más brillantes ascensos, / que fuera de aquí me daba / la carrera que profeso; / por vos jamás voy a misa, / sino el día de precepto; / por vos soy un animal, / pues ni me aplico ni leo, / y sólo sé hablar de modas / o murmurar; que son, cierto, / en un hombre conocido / muy apreciables talentos.
    • 2020 Rodríguez, Tx. Últimos románticos Esp (CORPES)
      Por lo visto, hace tanto frío que los cuerpos no se descomponen, así que para evitar enfermedades, tienen que irse al sur. El lugar, yo no lo discuto, es idílico: los vecinos salen de sus casas de colores, se colocan la bufanda, se sobrecogen ante la visión imponente de las montañas y de la aurora boreal, y al caminar hacia la cafetería, por ejemplo, mientras escuchan sus pisadas sobre la nieve, pueden encontrarse con un oso polar.
    • 1773 Cruz, R. Oposición cortejo [1996] 233 España (CDH )
      / Yo por vos he tolerado / que me desuelle el barbero / todos los días; por vos / he desmentido mi sexo, / ya al tocador, porque fuera / mi peinado el más perfecto, / ya bordando en cañamazo / a vuestro lado, o ya haciendo / bufandas; por vos con todos / mis parientes indispuesto / vivo; por vos renuncié / los más brillantes ascensos, / que fuera de aquí me daba / la carrera que profeso; / por vos jamás voy a misa, / sino el día de precepto; / por vos soy un animal, / pues ni me aplico ni leo, / y sólo sé hablar de modas / o murmurar; que son, cierto, / en un hombre conocido / muy apreciables talentos.
    • 1781 Anónimo "Discurso LIV" [01-01-1781] p. 120 El Censor (Madrid) Esp (HD)
      Ni eran menos estraños los materiales, de que constaban los corazones. Los mas eran de oro, y de esta materia eran generalmente los de los que estaban á las puertas de las lonjas. Pero el de una Dama que se habia asomado à un balcon, no era mas que un agregado de barajitas, como naypes, dados, y bolas de biribis, sumamente pequeñas, y dispuestas de manera que hacian la figura de un corazon verdadero. El de otra estaba todo compuesto de rollos de cintas, de escofietas de diversas hechuras, bufandas, sombrerillos, y otras cosas de ese genero, menudisimas todas, y contenidas en una bolsa piramidal, hecha de punto de malla.
    • 1783 Anónimo "Calle Alcalá" [23-05-1783] Gaceta de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la calle de Alcalá casa núm. 3 junto al Convento de Carmelitas vive Gerónimo Ferrer, Maestro tintorero con autoridad del Supremo Consejo de Castilla. Tiñe y retiñe todo género de ropas de seda, lana, algodon y otras: muda muchos de los colores de uno en otro con aguas y sin ellas: lava y tiñe mantillas de esparto, gasa, sarga, blondas, bufandas y encaxes dexándolas como nuevas y sin encoger de lo ancho ni de lo largo.
    • 1788 Anónimo "Pérdidas" [25-06-1788] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      Tres bufandas envueltas en un papel se perdieron el 19 en la calle del Cármen, se entregarán al espadero enfrente de la Inclusa en dicha calle.
    • 1807 Anónimo "Tienda modista" [27-10-1807] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la primera tienda de modista que está en la calle de la Concepcion, esquina á la de Barrionuevo, se halla un surtido de bufandas de última moda.
    • 1839 Duque de Rivas Artículos [1855] España (CDH )
      Así que en lugar de galanes de ropilla y zanguilon, y de damas de brial y tocas, se veia frecuentada y concurrida por señores de casaca, peluca, chupa, vuelos de encage, sombrero tricorne y espadin, y por petimetras de tontillo, ó caderilla, bufanda, polonesa, escofieta, tacones y demas galas propias de Versalles, y que en mal hora nos trajo el duque de Anjou con sus gabachos y gabachadas.
    • 1853 Anónimo "Esposicion Londres" (Anuncio) [22-10-1853] El Heraldo (Madrid) Esp (HD)
      Gran surtido de tapa bocas ó bufandas, a 19, 25 y 30 rs.
    • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] 273 España (CDH )
      En la antesala de la cocina se dio de manos a boca con Máximo Juncal, el médico de Cebre, con bufanda de lana gris arrollada al cuello, chaquetón de paño pardo, botas y espuelas.
    • 1896 Magón Vela [1947] Cuentos Costa Rica (CDH )

      Era el "mestro"Cuerdillas un viejo como de cincuenta y cinco años, pelo color de ceniza, ojillos verdes, ceja poblada, con más arrugas en la frente que polainas de artillero miliciano; afeitado el bigote dejaba a sus anchas esparramarse una boca descomunal de labios gruesos y salientes, nariz de panecillo y orejas taqueadas con pelotas de algodón; usaba bufanda color naranja, gastaba saco y pantalón chinilla y calzaba "medias cañas"con los tacones torcidos.

    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Tenía el cuello envuelto en una bufanda de lana, y sobre la cabeza un gorro redondo de terciopelo negro, descolorido, como llevan comúnmente los sacristanes de las iglesias.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Un viejo barbudo, envuelto el cuello en una bufanda verde y la gorra hundida hasta las orejas, salió a recibirme.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      — ¡Hola, amigo! —dijo el que iba adelante, bajándose la bufanda que defendía su faz blanca del azote del viento y parando en seco su caballo—, ¿a dónde es el viaje?
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Iban emponchados; una alta bufanda les abrigaba el cuello; los largos ponchos caían sobre los costados del caballo.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )

      Le detiene el asombro: frente al perchero, una muchacha cuelga una larga bufanda amarilla y se quita un chaquetón de punto. Viste falda violeta como agitanada, con motivos orientales estampados, y calza altas botas color avellana. Cuelga también un bolsón de cuero y ahora se quita la boina, liberando su largo pelo negro. Al volverse muestra bordados de colores en el chalequito, sobre su blusa. Sonríe: boca grande, dientes blanquísimos.

    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Reboleó la bufanda por encima de su hombro como si fuera boa de plumas, tomó su enorme bolso desinflado y se dirigió a la salida.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Me hacía vestir como él, con sombrero de fieltro y bufanda de seda, y no necesitaba demasiadas súplicas para que soltara un tango a todo pecho.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Asentó sobre la frente el sombrero de fieltro gris y pluma verde bajo la cinta y luego envolvió su garganta con una bufanda de cachemira negra.
    • 2020 Rodríguez, Tx. Últimos románticos Esp (CORPES)
      Por lo visto, hace tanto frío que los cuerpos no se descomponen, así que para evitar enfermedades, tienen que irse al sur. El lugar, yo no lo discuto, es idílico: los vecinos salen de sus casas de colores, se colocan la bufanda, se sobrecogen ante la visión imponente de las montañas y de la aurora boreal, y al caminar hacia la cafetería, por ejemplo, mientras escuchan sus pisadas sobre la nieve, pueden encontrarse con un oso polar.
    • 1773 Cruz, R. Oposición cortejo [1996] 233 España (CDH )
      / Yo por vos he tolerado / que me desuelle el barbero / todos los días; por vos / he desmentido mi sexo, / ya al tocador, porque fuera / mi peinado el más perfecto, / ya bordando en cañamazo / a vuestro lado, o ya haciendo / bufandas; por vos con todos / mis parientes indispuesto / vivo; por vos renuncié / los más brillantes ascensos, / que fuera de aquí me daba / la carrera que profeso; / por vos jamás voy a misa, / sino el día de precepto; / por vos soy un animal, / pues ni me aplico ni leo, / y sólo sé hablar de modas / o murmurar; que son, cierto, / en un hombre conocido / muy apreciables talentos.
    • 1781 Anónimo "Discurso LIV" [01-01-1781] p. 120 El Censor (Madrid) Esp (HD)
      Ni eran menos estraños los materiales, de que constaban los corazones. Los mas eran de oro, y de esta materia eran generalmente los de los que estaban á las puertas de las lonjas. Pero el de una Dama que se habia asomado à un balcon, no era mas que un agregado de barajitas, como naypes, dados, y bolas de biribis, sumamente pequeñas, y dispuestas de manera que hacian la figura de un corazon verdadero. El de otra estaba todo compuesto de rollos de cintas, de escofietas de diversas hechuras, bufandas, sombrerillos, y otras cosas de ese genero, menudisimas todas, y contenidas en una bolsa piramidal, hecha de punto de malla.
    • 1783 Anónimo "Calle Alcalá" [23-05-1783] Gaceta de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la calle de Alcalá casa núm. 3 junto al Convento de Carmelitas vive Gerónimo Ferrer, Maestro tintorero con autoridad del Supremo Consejo de Castilla. Tiñe y retiñe todo género de ropas de seda, lana, algodon y otras: muda muchos de los colores de uno en otro con aguas y sin ellas: lava y tiñe mantillas de esparto, gasa, sarga, blondas, bufandas y encaxes dexándolas como nuevas y sin encoger de lo ancho ni de lo largo.
    • 1788 Anónimo "Pérdidas" [25-06-1788] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      Tres bufandas envueltas en un papel se perdieron el 19 en la calle del Cármen, se entregarán al espadero enfrente de la Inclusa en dicha calle.
    • 1807 Anónimo "Tienda modista" [27-10-1807] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En la primera tienda de modista que está en la calle de la Concepcion, esquina á la de Barrionuevo, se halla un surtido de bufandas de última moda.
    • 1822 Anónimo Modas" [15-04-1822] Periódico de las damas (Madrid) Esp (HD)
      Tambien es diferente la guarnicion, componiendose esta de bufandas hechas de tul, y realizadas por una guirnalda de flores campestres y espigas que llaman jardinera, y ee las que ya tenemos hecha en otro número de este periódico la descripcion.
    • 1833 Anónimo "Almacén ropas" [14-10-1833] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      En el acreditado almacen de ropas hechas propio del maestro sastre Breiva, sito en la calle Imperial, tienda núm. 7, que tanta aceptacion ha merecido del respetable público de Madrid, se pone al despacho un abundante surtido de las mismas, como son capas, capotes de barragan, sortús, fraques, levitas, casaquillas, pantalones, chalecos, bufandas para caballeros, y otras varias ropas construidas con la delicadeza que tiene acreditado y al gusto del día [...].
    • 1838 Anónimo "Cajón Sirena" [22-09-1838] Diario del Gobierno de la República Mexicana (Ciudad de México) Mx (HD)
      En el cajon de la Sirena, primera calle de Plateros núm. 3, se hallará un buen surtido de géneros á precios muy cómodos, como son tápalos borados, mascadas, medias de seda y algodon, merinos labrados, pañuelos de cambray, bufandas de gasa, muselinas de colores, barragán, terciopelo de todos colors, gasa, bandas de burato, corbatas de varias clases, dril de lino, indianas negras, cambray fino, cambayas, estopillas, holandas superiores, gunigas, muselina acocada, cocos, crea, bramante, alemanisco. Igualmente se encontrará un surtido de camisas hechas para hombrs y mugeres.
    • 1839 Duque de Rivas Artículos [1855] España (CDH )
      Así que en lugar de galanes de ropilla y zanguilon, y de damas de brial y tocas, se veia frecuentada y concurrida por señores de casaca, peluca, chupa, vuelos de encage, sombrero tricorne y espadin, y por petimetras de tontillo, ó caderilla, bufanda, polonesa, escofieta, tacones y demas galas propias de Versalles, y que en mal hora nos trajo el duque de Anjou con sus gabachos y gabachadas.
    • 1842 Anónimo "Quemazón medias" [31-10-1842] Diario de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      Desde hoy se ponen á la venta 1,500 pares de medias de lana blancas para hombre, hechas de punto de aguja á 5 reales, dichas negras y azules á 6 y 7; 3.000 pares de lana blancas y negras para muger à 4; [...] bufandas de estambre para hombre à 8 reales.
    • 1846 Domínguez, R. J. DiccNacional, I Esp (BD)
      Bufanda. s. f. Especie de corbata ó chalina de estambre para llevar al cuello y abrigar la boca en el invierno. Con perdon de la Acad.
    • 1852 Castro Rossi, A. GDiccLengEsp (NTLLE)
      BUFANDA. s. f. Chalina para el cuello. Úsanla mucho los hombres en invierno para taparse la boca.
    • 1853 Anónimo "Bufandas" [07-02-1853] Diario de Palma (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Bufandas. Pasó la horrible moda, introducia no sabemos por quien, de cubrirse los hombres la boca con pellejos de marta, chinchilla, conejo y aun gato montés. En seguida vino la de las chelinas esteriores de lana y seda, los pañuelos de merino floreado o á cuadros, y los pedacitos de paño debajo del cuello del gaban. Esta moda, tan poco sana como emarazosa, duró unos dos años y despues falleció, porque ningun prójimo queria parecer perros con bozal. El invierno último ha estado de moda no llevar nada. Ahora comiezana algunos á introducir largas bufandas de lana con sus correspondientes flecos. Los portadores de este abrigo, menós incómodo que los antiguos pellejos, aunque algo mas feo, acostumbran á colocarse los estremos de la bufanda sobre las espaldas del balandran con cierto aire de afectado descuido, y la verdad es que van hechos birrias.
    • 1853 Anónimo "Esposicion Londres" (Anuncio) [22-10-1853] El Heraldo (Madrid) Esp (HD)
      Gran surtido de tapa bocas ó bufandas, a 19, 25 y 30 rs.
    • 1854 Anónimo "Almacén nouveautés" (Anuncio) [20-10-1854] Diario Oficial de Avisos de Madrid (Madrid) Esp (HD)
      Para caballeros. [...] Gran surtido de tapa-bocas ó bufandas, de 8 a 70 reales cada una.
    • 1857 Anónimo "Tienda Las Copiñas" (Anuncio) [01-12-1857] El Isleño: Periódico Científico, Industrial, Comercial y Literario (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      En la tienda llamada Las Copiñas, calle de la Cadena de Cort, número 6, entrando en la plaza vieja, se acaba de recibir un variado surtido de géneros propios para la estacion, como son: chaquetas de algodon, chamarritas de lana y de algodon, pantalones de id., bufandas de estambre, paraguas de seda y de algodon, pañuelos de lana de 6 á 9 cuartas, pañuelos de indiana de 3 ´º 6 id., floreros de marisco de diferentes dimensiones, y otra infinidad de géneros que escusamos mencionar.
    • 1861 Anónimo "Lanas y estambres" (Anuncio) [24-11-1861] Diario de Menorca (Mahón) Esp (HD)
      Lanas y estambres para bordar, hacer nubes, bufandas y demas piezas de abrigo propias para la presente estacion. Se ha recibido un completo surtido en la tienda de Orfila, calle del arrabal núm. 127.
    • 1862 Anónimo "Cualquiera cosa" [24-10-1862] El Contemporáneo (Madrid) Esp (HD)
      En el género de los tontos declarados colocamos en primera línea, lo mismo á los que proclaman las grandezas del pueblo de provincia en que nacieron, como á los que al volver de un viajecito al estranjero vienen llamando pomme de terre á las patatas. Las cuatro precisas, palcos de avant-scene, schic, tener esprit, estar enfonce, decir adieu por adios, cachenez por bufanda, llamar consommé al caldo, soirée á las reuniones y buffet á la cena, hablando español, y entre españoles, nos parecen sandeces de marca mayor.
    • 1871 Pz Galdós, B. Audaz [2003] España (CDH )
      Yo conozco unas costureras del piso tercero, que me hacen corbatas y bufandas, y algunos días que he ido allí, recuerdo... tengo una idea de cierto escándalo...
    • c1872 Pz Galdós, B. Rosalía [1984] España (CDH )
      Por encima de la solapa y pringoso cuello de su levita prehistórica, se enroscaba en tres o cuatro vueltas una que fue bufanda y por el uso había degenerado casi en cordel, por lo cual parecía que su dueño se estaba continuamente ahorcando.
    • 1872-1878 Coello, C. Cuentos inverosímiles [1878] España (CDH )
      Una mujer deagradable figura, peinada sin afectacion ni descuido, vestida con una bata sencilla y elegante, se sentó en un divan, acercó á sus labios una taza de té, cuya china no era más blanca que la linda mano que la asía blandamente para afrentarla... De improviso, se alteró su rostro al ver junto á ella un hombre con gaban, bufanda y sombrero de copa, que se calzaba los guantes al mismo tiempo que tarareaba un aire de zarzuela.
    • 1878 Pz Galdós, B. Familia León Roch [2002] I, 42 España (CDH )
      Las bufandas se arrollaban como culebras en la garganta carcomida de los hombres graves, oradores, abogados y políticos, que eran la flor y el principal lustre del establecimiento.
    • 1878 Pz Galdós, B. Familia León Roch [2002] España (CDH )
      Polito, con el cuello forrado en complejas bufandas, daba un brazo a la que había de ser su mujer, y con el otro agasajaba a una perra.
    • 1879 Pz Galdós, B. Faccioso [2002] España (CDH )
      Eran un hombre cojo, bien envuelto en su capa, una mujer tan bien resguardada del frío, que sólo se le veían los ojos, y un niño con gabán y bufanda, mostrando la nariz húmeda y los carrillos rojos de frío.
    • 1883 Juan de Arona (Pedro Paz Soldán y Unanue) DiccPeruanismos Pe (BD)
      Bufanda.— Paño de pescuezo [como oíamos decir en nuestra niñez] de lana, algodon, merino ú otro género cualquiera para embozarse el cuello y la parte inferior de la cara al salir á la calle de noche. Es ni mas ni menos el cachenez de los franceses. Salvá en su Diccionario castellano (1857) no lo trae; pero sí en el francés-español que publicó un año mas tarde tambien en Paris. Entendemos que bufanda es un mero neologismo, directamente traido del verbo bufar ó resollar, como que la parte principalmente abrigada en la bufanda es la nariz.
    • 1884 Picón, J. O. Hijastra amor [2003] España (CDH )
      En las bocacalles hay algunos simones, con el caballo rendido y cabizbajo, y el hombre tosiendo entre los pliegues del tapaboca; junto a las berlinas desvencijadas pasa el cafetero ambulante, con su bufanda de grueso estambre rodeada al cuello, su maquinilla de hoja de lata en una mano, la vasera en la otra, y pendiente de la cintura un saco con «garibaldinos»; a cada veinte pasos separa y grita con fuerza: «¡Aquí va Fornos!»
    • 1884 Pz Galdós, B. Tormento [2002] España (CDH )
      Los que le tratamos entonces, apenas le reconocemos hoy cuando en la calle se nos aparece, dando el brazo a un criado, arrastrando los pies, hecho una curva, con media cara dentro de una bufanda, casi sin vista, tembloroso, baboso y tan torpe de palabra como de andadura.
    • 1884 RAE DRAE 12.ª ed. (NTLLE)
      Bufanda. […] f. Especie de pañuelo grande y, por lo regular, de lana ó seda, que sirve para abrigar el cuello y la parte inferior del rostro.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] España (CDH )
      Era un señor ni alto ni bajo, cuadrado; vestía cazadora de paño pardo; iba tocado con gorra negra con orejeras y por único abrigo ostentaba una inmensa bufanda, a cuadros, que le daba diez vueltas al cuello.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] España (CDH )
      No llevaba más abrigo que su bufanda a cuadros.
    • 1885 Pardo Bazán, E. Cisne Vilamorta [1885] España (CDH )
      Cansín, con zapatillas de orillo y bufanda, se pasea sin cesar ante su puerta por evitar los sabañones; el alcalde aprovecha un reducidísimo soportal que hay frente á su casa para entretener la tarde, dando diez pasos hacia arriba y diez hacia abajo, patear muy fuerte y calentarse los pies; ejercicio sin el cual afirma que no digiere.
    • 1885 Pardo Bazán, E. Cisne Vilamorta [1885] España (CDH )
      Salía Tropiezo una noche de visitar á Segundo, é iba muy arrebujado en su bufanda.
    • 1885 Pardo Bazán, E. Cisne Vilamorta [1885] España (CDH )
      Don Fermín se alejó, subiéndose la bufanda hasta la nariz.
    • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] 273 España (CDH )
      En la antesala de la cocina se dio de manos a boca con Máximo Juncal, el médico de Cebre, con bufanda de lana gris arrollada al cuello, chaquetón de paño pardo, botas y espuelas.
    • 1886 Puiggarí Llobet, J. Iconografía traje [2002] 19 España (CDH )

      Entre los persas, la cabellera fue un distintivo tan preciado, como más adelante vino siéndolo para germanos, godos y otros. Los guerreros solían colgarse al cinto gruesos machetes y anchurosas aljabas. En época más cercana, los persas de Darío habíanse afeminado de tal modo, según el autor susodicho, que no contentos de apelar a variados abrigos, se envolvían la cabeza en una como bufanda encapillada, y las manos con mitones forrados de pieles.

    • 1886 Puiggarí Llobet, J. Iconografía traje [2002] 244 España (CDH )

      Pertrechadas interiormente de corsé o cotilla, brial, zagalejo o enaguas, sacaban las señoras vestido entero, ya de bata, deshabillé, polonesa, etc., ya de cuerpo y falda exentos, siendo los cuerpos más estilados, jubón, baquero (jubón de faldetas), sayo (cuerpo muy escotado), y las faldas, basquiñas y guardapiés de terciopelo, griseta, seda, muer, tisú, marlí, etc., ornadas de vuelos y volantes, flecos dobles, cabosy otros aliños; con acompañamiento de golas o marquesas de cinta y blondina, formando caídos; pulseras de una vuelta, bufandas, cintas y rosetas de cabeza, lazos de pecho y pelendengues; consistiendo sus abrigos en cabriolés, manteletas y capotones.

    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] España (CDH )
      Los obreros llevaban el saquito con el jornal; las mujeres algún comistrajo recién comprado; los chicos, con sus bufandas enroscadas en el cuello, cargaban rabeles, nacimientos de una tosquedad prehistórica o tambores que ya iban bien baqueteados antes de llegar a la casa.
    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] España (CDH )
      Cada instante se abría la puerta de cristales para dar paso a algún parroquiano (que entraba quitándose la bufanda o desembozándose), y luego se cerraba con fuerte batacazo, para volverse a abrir en seguida con estridente chirrido de goznes mohosos.
    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] España (CDH )
      Desde que tomara con tanto cariño las funciones paternales, se había dejado toda la barba, usaba hongo y una gran bufanda alrededor del cuello.
    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] España (CDH )
      Lo primero que se notaba en él era la gran bufanda que le envolvía el cuello subiendo en sus vueltas hasta más arriba de las orejas, y descendiendo hasta el pecho.
    • 1885-1887 Pz Galdós, B. Fortunata [1993] España (CDH )
      Llevaba gorra con galón, y de la bufanda para abajo toda la ropa era de purísimo verano, y además adelgazada por el uso.
    • c1886-1888 Altamirano, I. M. Zarco [2003] México (CDH )
      — ¡Es el herrero de Atlihuayán! —dijo en voz baja, inclinando la ancha faja de su sombrero para no ser visto, aunque la bufanda de lana le cubría el semblante hasta los ojos.
    • c1886-1888 Altamirano, I. M. Zarco [2003] México (CDH )
      Llevaba, además de la bufanda de lana con que se cubría el rostro, una camisa también de lana debajo del chaleco, y en el cinturón un par de pistolas de empuñadura de marfil, en sus fundas de charol negro bordadas de plata.
    • c1886-1888 Altamirano, I. M. Zarco [2003] México (CDH )

      Pero cuando a las primeras luces del alba, y calmada ya la lluvia, el Zarco dio orden de montar, Manuela pudo examinar a los compañeros de su amante: embozados en sus jorongos, siempre cubiertos hasta los ojos, con sus bufandas, no dejaban ver el rostro; pero su mirada torva y feroz produjo un estremecimiento involuntario en la joven, habituada a las descripciones que se le hacían de estas figuras de facinerosos [...].

    • 1888 Pz Galdós, B. Miau [2003] España (CDH )
      — Abrígate bien —le dijo Paca besándole otra vez y envolviéndole la bufanda en el cuello—.
    • 1888 Pz Galdós, B. Miau [2003] España (CDH )
      Había allí bastante gente, la mayor parte en pie junto a la puerta, hombres de distintas cataduras, algunos muy mal de ropa, la bufanda enroscada al cuello, con trazas de pedigüeños; mujeres de velo por la cara, y en la mano enrollado un papelito que a instancia trascendía.
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )

      — No sería malo, mi capitán; pero aquí, ¿de dónde diantres sacamos naipes? —contestó uno de los paisanos que estaba envuelto con una bufanda de vicuña.

    • 1891 Coloma, L. Pequeñeces [1987] España (CDH )
      Llevaba el más viejo una bufanda encarnada que le cubría la camisa, un sombrero calabrés algo mugriento y un arete de oro en la oreja izquierda; el más joven era bajo, rechoncho y sin pelo de barba en la rolliza cara.
    • 1895 Pz Galdós, B. Torquemada SPedro [2002] España (CDH )
      En el primer patio aparecieron multitud de criados, por diferentes puertas, mujeres que encendían braseros, chicos mocosos con bufanda al cuello y mendrugo en boca, que salían a dar el primer brinco del día sobre el empedrado, o sobre la hierba.
    • 1896 Gamboa, F. Suprema Ley [1965] 363 México (CDH )
      Los conducía uno de a caballo, de bufanda y jorongo, y unos dos o tres niños que silbaban de modo especial, que designaban, a los animales por sus nombres:
    • 1896 Gamboa, F. Suprema Ley [1965] México (CDH )
      Los desiertos y encalados muros lucían fantásticos: bajorrelieves de humedad; en el coro no había órgano; el sacristán, con una bufanda de estambre, barría el recinto, y en el altar mayor, un rayo de sol que entraba por las truncas vidrieras de la cúpula, como espada de fuego de algún arcángel bíblico, tenía en ebullición a un mundo de polvo de oro, y lanzaba chispas al besar la bruñida placa de bronce del tabernáculo, en donde apaciblemente dormía el divino Cordero sobre el libro santo.
    • 1896 Magón Camañuelas [1947] Cuentos Costa Rica (CDH )
      De modo que Callejas no sacó zuecos ni paraguas, capa ni bufanda y se largó a su visita con el de dominguear y bastoncito de cacique que aseguraba ser "ñámbar" teñido.
    • 1896 Magón Vela [1947] Cuentos Costa Rica (CDH )

      Era el "mestro"Cuerdillas un viejo como de cincuenta y cinco años, pelo color de ceniza, ojillos verdes, ceja poblada, con más arrugas en la frente que polainas de artillero miliciano; afeitado el bigote dejaba a sus anchas esparramarse una boca descomunal de labios gruesos y salientes, nariz de panecillo y orejas taqueadas con pelotas de algodón; usaba bufanda color naranja, gastaba saco y pantalón chinilla y calzaba "medias cañas"con los tacones torcidos.

    • 1897 Pz Galdós, B. Abuelo [2003] España (CDH )
      El CONDE; D. PÍO, sin sombrero, que le ha sustraído el huracán; lleva bufanda al cuello, que se enrosca y desenrosca a cada instante; levitón largo, que se le pone por montera; los pantalones arremangados.
    • 1899 RAE DRAE 13.ª ed. (NTLLE)
      Bufanda. […] f. Prenda, por lo común, de lana ó seda, que se lía alrededor del cuello y la parte inferior de la boca para que sirva de abrigo.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] España (CDH )
      Van y vienen por las calles clérigos liados en sus recias bufandas, tosiendo, carraspeando, grupos de devotas que cuchichean misteriosamente en una esquina, carros, asnos cargados con relucientes aperos de labranza, labriegos enfundados en amarillentas cabazas * largas.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] 78 España (CDH )
      Es alto; viste sotana manchada en la pechera á largas gotas; tiene liado el cuello en recia bufanda negra; sus mejillas están tintadas de finas raicillas rojas, y su nariz avanza vivamente inflamada.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] España (CDH )
      Un viejo colorado, con blancas patillas marinas y una bufanda azul, recibe su tarjeta.
    • 1903 Azorín Antonio Azorín [1992] España (CDH )
      Me levanto: me he retirado de la redacción a las dos de la madrugada; es preciso salir... Las calles están desiertas; pasa de cuando en cuando un obrero, con blusa azul, cabizbajo, presuroso, las manos en los bolsillos, liada la cara en bufanda recia; pasa una moza con el mantón subido, pálida, ornados los ojos de anchas ojeras lívidas; pasa un muchacho con un enorme fajo de carteles bajo el brazo.
    • a1903 Blasco, E. Memorias íntimas [1904] España (CDH )
      En la misma calle se me dió una bufanda de lana para tapar la corbata; eché calle abajo; en dirección contraria venía un coche disparado, y en él un caballero viejo, vestido de general, sin espada.
    • 1903 Bobadilla, E. Fuego [2003] Cuba (CDH )
      El médico, arrebujado en su bufanda, con la gorra hasta las orejas y las manos en los bolsillos del gabán, gozaba con el espectáculo del mar que acariciaba a las rocas con efusiones de un amor salvaje.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Tenía el cuello envuelto en una bufanda de lana, y sobre la cabeza un gorro redondo de terciopelo negro, descolorido, como llevan comúnmente los sacristanes de las iglesias.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Fuentealba, detenido en la escala del vagón, el sombrero inclinado sobre la frente, y envuelto el cuello en una bufanda que le cubría el rostro hasta cerca de los ojos, se había puesto en observación.
    • 1907 Asensi, J. Estaciones [2002] España (CDH )
      Las montañas estaban cubiertas de nieve, los campos abandonados y silenciosos, cuando llegó a su pueblo D. Mario Peñalver en coche cerrado, envuelto con un gabán de pieles, con el sombrero calado hasta los ojos y cubierto casi por completo el rostro con una bufanda.
    • c1910 Zaldumbide, G. Égloga trágica [1962] Ecuador (CDH )
      Nuestros ponchos y bufandas no valían la cota de malla, ni llevábamos el morrión de cimera airosa como un gallardo desafío.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] 177 España (CDH )
      Servíanse aperitivos, que a grande honor eran aceptados en el grupo del Curdin, aquí, desde luego, aisladamente congregado con su presidente, Exoristo, ¡muuú!, debajo de una acacia; con ellos, don Macario Lanzagorta lucía su fofa corpulencia de bilioso en la distinción de un frac no sospechada por los que únicamente le hubiesen visto en el Casino con su habitual indumentaria de pantuflas y bufanda: hombre de gravedades diplomáticas y de certerísimo criterio, ex jefe del grupillo conservador opuesto al conde, vivía, podía decirse, en el Casino, y no se vestía nunca, salvo en raras ocasiones, como ésta, o cuando se iba a las aguas de Sobrón, donde contraía veraniegas amistades con personas eminentes [...].
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] España (CDH )
      Ni nunca pudo suponerse vida así, ni nunca pudo imaginar un conde con bufanda a la lumbre lugareña del horrible cocinón, entre perros y gatos.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] España (CDH )
      Asomóse el Gato, bien tapado con la gorra y la bufanda, y el farol en la punta del garrote.
    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] 6 El Salvador (CDH )

      El señor Tacho era el otro moledor. Era un hombre formal, estricto cumplidor de sus obligaciones. Por eso al patrón le extrañaba lo que ocurría. Llegóse refunfuñando. Era un hombretón macizo, cuadradote. Iba bien abrigado con una bufanda de lana negra.

    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] México (CDH )

      Los dos, sentados en el mostrador de una cantina, apuraban sendos vasos de cerveza.

      Y los gorrudos de bufandas al cuello, de gruesos zapatones de vaqueta y encallecidas manos de vaquero, comiendo y bebiendo sin cesar, sólo hablaban de Villa y sus tropas.
    • c1916 Blasco Ibáñez, V. Trad Mil noches [2003] España (CDH )
      Por su parte, el califa cogió el ropón del pescador y su turbante, y se los puso, se enrolló la bufanda de Karim, y le dijo: "Ya te puedes ir por tu camino".
    • 1917 Alemany Bolufer, J. DiccLengEsp (NTLLE)
      BUFANDA […]. f. Corbata ancha, generalmente de lana, para abrigar el cuello y parte inferior de la boca.
    • 1907-1917 Machado, A. Campos Castilla [1988] 512 España (CDH )
      / Al empezar abril está nevada / la espalda del Moncayo; / el caminante lleva en su bufanda / envueltos cuello y boca, y los pastores / pasan cubiertos con sus luengas capas.
    • 1918 Blasco Ibáñez, V. Mare nostrum [1998] España (CDH )
      Estaba muy lejos su madre, aquella buena señora que cerraba las ventanas a su paso y no le dejaba salir sin haberle anudado la bufanda con acompañamiento de besos.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )

      — ¿Cuántas has cogido? —preguntó Manuno, para cortar la discusión.

      Agiali levantó la bufanda de encima del sombrero y contó. Había doce cabales, y se repartieron a tres, que devoraron en el acto, allí mismo.

    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      y fue solemne el instante en que los puneños distribuyeron en cuatro porciones iguales las tunas, y el maíz, y cogiendo cada cual la que le correspondía, reanudaron la marcha, devorando, más que comiendo, las frutas que llevaban en sus bufandas, sobre el pecho.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Cada uno traía la bufanda llena de cañas cortadas, y pronto las hicieron desaparecer en el fondo de los costales vacíos.
    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] España (CDH )

      Unas gualdrapas *lúgubres de cuero negro enfundaban los lomos de las mulas. Rebullían pajes y familiares. Salió el obispo en balandrán, con bufanda morada. Intentó volverse don Jeromillo; pero don Magín y el cortejo no le dejaron.

    • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] 116 España (CDH )
      Vestía levitín raquítico, rapado y camaleónico, por sus tornasoles; bufanda de Palencia, enroscada al pescuezo; estrechos pantalones a cuadros, con sendas prominencias en las rótulas.
    • c1923 Carrere, E. Torre siete jorobados [1998] España (CDH )
      Se tocaba con un amplio chambergo de alas caídas; una bufanda a cuadros se liaba a su cuello.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] España (CDH )
      La cueva de Zaratustra en el Pretil de los Consejos. Rimeros de libros hacen escombro y cubren las paredes. Empapelan los cuatro vidrios de una puerta cuatro cromos espeluznantes de un novelón por entregas. En la cueva hacen tertulia, el gato, el loro, el can y el librero. Zaratustra, abichado y giboso —la cara de tocino rancio y la bufanda de verde serpiente—, promueve, con su caracterización de fantoche, una aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] España (CDH )
      Grupos vocingleros corren por el centro de la calle, con banderas enarboladas. Entran en la taberna obreros golfantes —blusa, bufanda y alpargata— y mujeronas encendidas, de arañada greña.
    • 1925 Alberti, R. Marinero [1990] 87 España (CDH )
      Ha nevado en la luna, Rosa-fría; / los abetos patinan por el yelo. / Tu bufanda, rizada, sube al cielo, / como un adiós que el aire claro estría. / ¡Adiós, patinadora, novia mía! / De vellorí tu falda, da un revuelo / de campana de lino, en el pañuelo / tirante y nieve de la nevería. /
    • 1925 Alberti, Rafael La amante. Canciones [1990] España (CDH )
      Al pasar por el Arlanza, / un navajazo de frío / le hirió la flor de la cara. / ¡Mi sangre, el amante mío! / ¡Se me olvidó mi bufanda!
    • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
      BUFANDA. […] f. Prenda, por lo común de lana o seda, con que se envuelve y abriga el cuello y la parte inferior de la boca, [sic].
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Un viejo barbudo, envuelto el cuello en una bufanda verde y la gorra hundida hasta las orejas, salió a recibirme.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Dío Fetente salió a orinar a la terraza, luego sentóse en un cajón, se quitó la gorra y los botines, arreglóse prolijamente la bufanda en torno del cogote y preparado para afrontar el frío de la noche, prudentemente entró en el catre, cubriéndose hasta la barba con las mantas, unas bolsas de arpillera rellenadas de trapos inservibles.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Las puntas de su bufanda rozaban los bordes del tacho y un delantal de cuadros rojos y azules atado a la cintura con un piolín, le defendía de las salpicaduras de agua.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      A momentos Dío Fetente volvía a mí su rostro barbudo sobre la bufanda verde.
    • 1927 Alberti, R. Alba alhelí [1990] España (CDH )
      Amigo de las nieves, / ven pronto a mí. / Con tu cayado alpino, / con tu mastín. / Con tu bufanda helada, / de vellorí. /
    • 1927 Asturias, Miguel Ángel Calles del gran recuerdo París 1924-1933. Periodismo y creación literaria Guatemala (CDH )
      Hombres de poca estatura, vestidos con descuido, con bufandas rojas y moradas al cuello y de medio lado la visera de las gorras mantecosas.
    • 1927 Medina, José Toribio Nuevos chilenismos registrados en el diccionario manual e ilustrado de la Real Academia de la Lengua con indicación de barbarismos, galicismos, neologismos, vulgarismos, y del mal uso de ciertos vocablos reunidos y en parte comentados (FG)
      Hufanda. f. Barbarismo por bufanda. Otro barbarismo que no hay razón para ponerlo.
    • 1926-1928 Guzmán, M. L. Águila y serpiente [1994] México (CDH )
      Su sombrero, desmesurado, le enmarcaba el rostro oscuro e iba a quebrar el perímetro del ala —vuelta hacia arriba por delante, caída por detrás— contra el rollo enorme del sarape, que traía, a manera de bufanda, envuelto de hombro a hombro.
    • 1929 Díaz Fdz, J. Venus mecánica [1983] 193 España (CDH )
      Uno, con alpargatas y bufanda verde, tenía la frente rota de un sablazo.
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] España (CDH )
      ¡Diez pueblos todavía sin luz! «Vecinos —dijeron—, estáis muy atrasados. ¿Cómo podéis vivir sin luz eléctrica, cómo podéis echar de comer a las caballerías y andar por las calles los días de barro y hacer los velatorios de los difuntos?... Vamos. Ha llegado la hora. Nosotros os redimiremos de ese atraso.» ¿Qué contestaron los vecinos? Se quedaron con la boca abierta, se miraron unos a otros, se embozaron bien en las bufandas, y no hablaron.
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] España (CDH )
      También te vimos nosotros, tan abrazado a ella como una bufanda.
    • 1930 Fdz Flórez, W. Fantasmas [1969] España (CDH )
      Recorrió lentamente algunas vías, se detuvo a charlar en la plaza con el vigilante nocturno —un recio garrote, una zamarra, una bufanda, un grueso bigote lleno de gotitas de agua— y conjeturaron los dos acerca de las causas probables de que hubiese una ventana iluminada en la vivienda del recaudador de contribuciones.
    • 1930 Fdz Flórez, W. Fantasmas [1969] 708 España (CDH )
      Confiando una interjección al estambre de la bufanda que abrigaba su boca, el consumero salió a la mitad del camino.
    • 1930 Fdz Flórez, W. Fantasmas [1969] España (CDH )
      Rodó, magullado, rebatido sobre sí mismo; se alzó polvoriento, sin gorra, flotante la bufanda, y huyó con una ligereza que hacía pensar en las velocidades de que hablan los astrónomos.
    • 1921-1930 Valle-Inclán, R. M. Cuernos Friolera Martes carnaval España (CDH )
      Don Friolera , haciendo gestos, se aleja pegado al blanco tapial de cipreses, y el barbero, contoneándose con el ritmo desigual de la cojera, aborda un grupo de tres sujetos marchosos que conversan en el campillo, frente a la negra cancela. Aquel de la bufanda, calzones de odalisca y pedales * amarillos, muy pinturero, es El Niño del Melonar . Aquel pomposo pato azul con cresta roja, Curro Cadenas . Y el que dogmatiza con el fagot bajo el carrik y el quepis sobre la oreja, Nelo El Peneque .
    • 1930 Anónimo "Lecturas, octubre 1930" Publicidad 1921-1930 España (CDH )

      Un bordado fácil para adornar un kimono de lana, por P. Amorós.

      Bufanda de ganchillo.

      Combinación de tres piezas.

      Para la habitación del niño, por Anita Planas.

    • 1927-1931 Valle-Inclán, R. M. Corte milagros [1997] España (CDH )
      Intervino un vejete despejado y risueño, con levitón y bufanda, narigudo, muy expresivo de mirada y gesto:

      — Yo le diré a usted el juicio de nuestro eminente amigo: ¡Valero, bien! ¡Julián, mal!

    • 1927-1931 Valle-Inclán, R. M. Corte milagros [1997] 141 España (CDH )
      Toñete penetraba en el coche con el tren en marcha, se aflojaba la bufanda y reverdecía una antigua querella con la Señorita Aline.
    • 1934 Jardiel Poncela, E. Angelina [1995] España (CDH )
      don elías / (Mirando hacia la izquierda.)Por esta banda / veo a un hombre con bufanda. * / Y ahora, por este otro lado, / (Mirando hacia la derecha.)veo... ¡Vienen! ¡Aquí están!
    • c1935 Elena Fortún (Encarnación Aragoneses) Bazar [1935] España (CDH )
      El cuerpo, de cordón verde; las piernas, moradas; los brazos, encarnados, y el gorro y la bufanda, beige.
    • c1935 Elena Fortún (Encarnación Aragoneses) Bazar [1935] España (CDH )
      También se puede hacer un gorrito y una bufanda, verde y marrón o azul y encarnada, haciendo juego con el abrigo.
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cuba (CDH )
      Tanto, que se te olvidó cerciorarte —como de costumbre también...— de que la bufanda me cubría bien el cuello...
    • 1935-1936 Carrasquilla, T. Hace tiempos [1951] Colombia (CDH )
      Trae el panzadeburro tragado hasta el cogote, dos mechones sobre la frente lívida, palpitantes las narices, anteojos verdes y una bufanda verdusca, puesta allá como sierpe enroscada.
    • 1935-1936 Carrasquilla, T. Hace tiempos [1951] Colombia (CDH )

      También van muy barbados los tres medellinenses; los dos Guaricongos con las cachuchas y carrieles golpeados de rojo, bufandas de percalina, pintadas de bolo orejas y narices, volea que más volea sendas vejigas infladas.

    • a1936 Nogales Méndez, R. Memorias [1991] Venezuela (CDH )
      Iban apenas cubiertos de un ligero taparrabos y una bufanda de algodón, negra o roja, atada a sus cuellos bronceados.
    • 1938 Bendaña Radio y Cinema Radio y Cinema, 1938 Esp (CDH )
      El paisaje de nieve, los saltos maravillosos de los campeones de "ski", que llevan gruesos guantes y bufandas enroscadas al cuello, podemos verlos cómodamente desde una butaca de la fila 22.
    • 1923-a1938 Vallejo, C. Poemas humanos [1985] Perú (CDH )
      / ¡Ah querer, éste, el mío, éste, el mundial, / interhumano y parroquial, provecto! / Me viene a pelo, / desde el cimiento, desde la ingle pública, / y, viniendo de lejos, da ganas de besarle / la bufanda al cantor, / y al que sufre, besarle en su sartén, / al sordo, en su rumor craneano, impávido; / al que me da lo que olvidé en mi seno, / en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros.
    • 1939 Knitted Labores Horizonte, octubre de 1939 Esp (CDH )
      Dos colores opuestos, aunque entonados (tabaco oscuro y gamuza) y dos puntos diferentes para este juego de guantes y bufanda, de gran novedad.
    • 1939 Knitted Labores Horizonte, octubre de 1939 Esp (CDH )
      BUFANDA.– Con agujas del número 3 (10 mm. de circunferencia).
    • 1939 Knitted Labores Horizonte, octubre de 1939 Esp (CDH )
      Planchar la bufanda.
    • 1939 Anónimo Corte y confección [1939] España (CDH )
      – en nuestro atavío, en nuestros vestidos y en esos mil detalles poco costosos, como son bufandas, bolsas, sacos, flores, cinturones, etc. [...].
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] España (CDH )
      Cuando alguien llegaba, un camarero recogía los abrigos y relucían un momento los forros de raso y las bufandas de seda.
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] España (CDH )
      El caballero, un primo de Jehoel, iba vestido con un jersey amarillo, una bufanda roja y unos pantalones blancos, era joven, miembro de una de las más ilustres familias de la comarca.
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] España (CDH )
      Hugo de Charlotteville, pretextando calor, se quitó la bufanda que traía al cuello, pero en realidad lo que le quemaba era el hervor rabioso de su sangre y el desprecio que sentía no solamente por Saturnino, sino también por mí que lo había llevado.
    • 1940 Herrera Petere, J. Niebla cuernos [2002] España (CDH )
      Se inventan nuevas músicas, que expresan la risa que producen los toros en primavera, pero nosotros cantamos con más gusto la que refleje lo grotesco de ciertos señores, envueltos en bufandas blancas.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      — ¡Hola, amigo! —dijo el que iba adelante, bajándose la bufanda que defendía su faz blanca del azote del viento y parando en seco su caballo—, ¿a dónde es el viaje?
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )

      El hospitalario Panta desensilló el caballo de su amigo y lo condujo al pasto mientras el Mágico, que era buhonero, comenzó a vaciar la alforja en el corredor. ¡Cuántas cosas salían de allí!

      Percales floreados, tocuyos blancos, sombreros de paja, palma y junco, espejuelos, sortijas y aretes baratos, hilos, rondines, ejemplares del libro llamado Bertoldo, Bertoldino y Cacasenoy de El oráculo de Napoleón; cuchillas, una lampa sin cabo, bufandas, zapatos de cordobán, pañuelos blancos, grandes pañuelos rojos con dibujos de animales o de escenas del toreo, botones, agujas y otras innumerables baratijas.

    • 1942 Lapesa Melgar, R. HLengua española [1942] España (CDH )
      Hoy son vulgarismos generales güevo, güeso, güerto y güeno, güey, güelta, gufanda, mucho más frecuentes que el refuerzo del carácter labial de la w mediante adición de b (bueaso, buevo) y que el paso de v a b (abuja) en Murcia, Extremadura y América se oyen cirgüela, virgüela.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] España (CDH )
      Hablan poco y parecen meditar envueltos en sus bufandas o mantones de lana.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] España (CDH )
      Era para ella el más rudo y abrumador de sus deberes; si alguna vez rogaba algo al Ser omnipotente y misterioso que se inclina desde su grandeza para escuchar las pequeñitas cosas que los hombres le piden, era para solicitar que la vaca que, como ella misma, trabajaba para Juanita Arruallo no tuviese leche que vender a la lechera de Guísamo ni a ninguna de las que bajaban en aquel viejo tren que se paraba en el apeadero, brillante de agua, temblando de frío y envuelto en la bufanda cardada de su humo gris.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] 206 España (CDH )
      En el andén, aldeanas en pie junto a sus cestas o sentadas sobre un montón de traviesas negruzcas esperan la llegada del tren, y hombres que aún llevan algo del invierno, en sus bufandas o en sus chalecos, acumulado, conversan desmayadamente sin separar de la boca la colilla, cuyo despegado papel de bordes quemados hace oscilar la brisa.
    • 1944 Agustí, I. Mariona Rebull [1944] España (CDH )
      Enrollándose con fatiga la bufanda de seda al cuello, Ernesto Villar salía, destemplado, de un piso de solteros de sus compañeros de palco, situado en la parte más alta de la ciudad; caminaba despacio; aguantaba en la mano derecha el «clac», inútil en la madrugada gris; en el mismo instante Joaquín Rius se dirigía a la fábrica, templado por las cinco horas de sueño, vestido correctamente.
    • 1944 Curiel Merchán, M. Cuentos extremeños [1987] España (CDH )

      Pero el tío Listezas, temiendo y esperando de nuevo esa visita, preparó a su mujer para ver si podía engañarle de nuevo. Puso a su mujer al cuello una tripa llena de sangre tapada por encima con una bufanda, para que no se notara.

    • c1932-1945 Alonso, D. Hijos ira [1986] 81 España (CDH )
      / Y ya no veo a lo lejos de qué avenidas yertas, / por qué puentes perdidos entre la niebla rojiza, / camina un pobre viejo, un triste saco de hierba que ya empieza a pudrirse, / sosteniendo sobre sus hombros agobiados / la luz pálida de los más turbios atardeceres, / la luz ceniza de sus recuerdos como harapos en fermentación, / vacilante, azotado por la ventisca, / con el alma transida, triste, alborotada y húmeda como una bufanda gris que se lleva el viento.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 152 España (CDH )
      De pronto te veo salir a ti, con el mismo paso de siempre, sin bufanda, con la cabeza descubierta... Me acuerdo de que el viento y la lluvia te alborotaban y luego te pegaban los rizos del cabello a las mejillas.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )
      El favorito salió con media cara cubierta en la bufanda negra.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )
      Acabó de despedirse en la puerta, se llevó el reloj de pulsera al oído para saber si estaba andando —¡qué cosquillita fatal la de aquella pulsación isócrona!— y partió a toda prisa con la bufanda negra sobre la cara pálida.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )
      Al quitarle el favorito de los ojos la bufanda negra, Camila tuvo la impresión de estar muy lejos de su casa... Dos y tres veces se pasó la mano por la cara, mirando a todos lados para saber dónde estaba.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] España (CDH )
      Melancólico —pero ya no frenético— me volví un monomaníaco literario, me compré una bufanda y un monóculo y me lancé al Madrid del atardecer, ya sin ideales políticos, ya sólo con el sediento ideal del arte, tan confuso que sólo era como un sonambulismo absorto en que al ver pasar a los emisarios de los continentales me parecía que llevaban cartas mías para bellas mujeres, y contestaciones a esas cartas —antes de haberlas leído— en que me decían que yo era su ideal.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] España (CDH )
      A mí me daba pena, porque, con todo, su vida era lastimosa, y arrastraba su baúl por todas partes, y en París estaba como emigrado político contando lentas anécdotas que al fin no resultaban, cosas de L'Humanité, de Soledad Villafranca —por la que tenía una pasión enlutada—, y de los editores de París envueltos en bufandas.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] España (CDH )
      Mis amigos al leer aquellos artículos saben qué bufanda han de ponerse o qué itinerario les conviene en el divagar de los días.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Argentina (CDH )
      Entonces fue dado escuchar al Conductor Gallego, un hombre adusto que usaba gorra de hule, chaquetón de cuero y bufanda roja, y al que visiblemente se le pudría ya la sangre.
    • 1948 Mihura, M. Memorias [1981] España (CDH )
      En París se dedica de lleno a la literatura y al champaña, y poco tiempo después es el escritor favorito de las damas, que constantemente le regalan collares, loros, papagayos, bastones, bufandas, bibelots y pastillas de café con leche.
    • 1948 Mihura, M. Memorias [1981] España (CDH )
      Años más tarde, y cansado de tanto bibelot y de tanta bufanda, se dedica a la novela realista, que es lo que verdaderamente le da renombre y fama.
    • 1948 Mihura, M. Memorias [1981] España (CDH )
      En verano no sale apenas de casa y se pasa el día detrás de las persianas de su balcón criticando a la gente que sale sin bufanda.
    • 1948 Mihura, M. Memorias [1981] 138 España (CDH )
      Cuando veía algún tranvía muy lleno, se subía en él con su caballo blanco y aprovechaba las apreturas para robar plumas estilográficas, bufandas y sombreros de señora y de caballero.
    • 1948 Mihura, M. Memorias [1981] 221 España (CDH )
      »Nuestras tías Asunciones ahogaron toda nuestra imaginación con sus medias negras, sus vestidos negros y sus cubrecorsés, y por su culpa ahora media España es una gran oficina, llena de señores que van con bufandas. /
    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )
      Una poesía que hizo sobre su muerte, suponiéndola en un pueblo de la provincia de Cuenca, y describiendo cómo estaría su cadáver en la caja y cómo irían a verle los paletos con su bufanda y su gorrita, era muy sentida.
    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )
      Llevaba unos pantalones cortos y anchos, azules; una chaqueta larga, una bufanda roja y un sombrero grande.
    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )
      Iba yo de boina; él estaba con un gabán raído, bufanda y sombrero blando.
    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )

      En un tomo anterior de estas Memorias he contado un paseo que di por allí hace cuarenta años en compañía de Pérez Galdós; yo, con mi boina; él, con su gabán raído, bufanda y el sombrero blando.

    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )
      Mientras Baroja anda por estos andurriales madrileños, le vemos pasar todas las tardes, como una sombra, con gabán y bufanda, por la Gran Vía; cruza por delante del café Capitol y entra en una librería de la calle de Jacometrezo—la librería de Tormos—, donde tiene su tertulia.
    • 1944-1949 Baroja, P. Última vuelta [1978] España (CDH )
      En esto apareció en la sala Giraudoux, con gabán y bufanda.
    • 1950 Fdz-Flórez, D. Lola [1950] España (CDH )
      La cazara o no, yo no vi por allí ni bicho ni piel, pero aprendí una cosa más y soñé con arropar mi cuellecito con aquella noble bufanda en alguna ocasión.
    • 1943-1950 Núñez, E. B. Ensayos [1987] Venezuela (CDH )
      De esta época es el retrato, obra de J. M. Herrera Irigoyen, director de El Cojo Ilustrado, que lo representa con los brazos cruzados, anudada al cuello la gruesa bufanda, el sombrero hacia atrás, la sonrisa a flor de labios y en los ojos que ríen también con ingenua malicia.
    • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] España (CDH )
      Vive pendiente de su garganta, siempre arropado en una bufanda y siempre haciendo gárgaras y lavándosela con un pulverizador.
    • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] España (CDH )
      Tenía cara de luna, una gran melena, un sombrero blando con alas enormes, una bufanda atada al cuello y el corpachón de un campesino, fumando incesante una pipa que, a veces, rellenaba con colillas.
    • 1951 Barea, A. Forja rebelde [1958] España (CDH )
      Manzanares cogió una bufanda de uno de los soldados y se la ató a la cintura como un fajín de general.
    • 1951 Chueca Goitia, F. Semblante Madrid [1951] España (CDH )
      Envidiaba a los barrenderos, que siempre llevan muy buenas bufandas y la gorra bien metida hasta las orejas, con una tapa de hule, donde se queda la escarcha hasta que los primeros rayos del sol la hacen gotear por la visera.
    • 1951 Magaña, S. Signos Zodíaco [1984] México (CDH )
      ¿Quieres esta bufanda?
    • 1951 Magaña, S. Signos Zodíaco [1984] México (CDH )
      (Sofía aparece por la izquierda, de prisa y como desesperada. Da un paso hacia su casa, pero al fin ve abierta la puerta de la Casarín y entra. Pedro entrega la bufanda a Sabino. Entonces ve a Daniel que viene persiguiendo a Sofía. Daniel saca las tijeras y cierra la puerta tras él. Pedro lo ha observado sin comprender exactamente lo que pasa. Casi en seguida llega Ana, inquieta y exaltada.)
    • 1951 Rojas, M. Hijo ladrón [2001] Chile (CDH )

      Los pescadores eran, en general, hombres sombríos, silenciosos, de extraña estampa, vestidos con restos de ropas: suéteres en cantidades innumerables y chalecos, muchos chalecos, todos grandes, ajenos a sus cuerpos, y bufandas destrozadas.

    • 1951 Soriano, E. Caza [1992] España (CDH )
      Volvió con una especie de bufanda al cuello, larga, estrecha y hueca, hecha de tela de uncir, a modo de collera.
    • 1951 Anónimo ABC, 16 de diciembre de 1951 Publicidad 1951-1960 España (CDH )
      Bufandas y pañuelos de lana, a... 28,00.
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] España (CDH )
      (Al levantarse el telón, la escena está sola y oscura hasta que, por la puerta del foro, entran Dionisio y don Rosario, que enciende la luz del centro. Dionisio, de calle, con sombrero, gabán y bufanda, trae en la mano una sombrerera parecida a las que hay en escena. Don Rosario es ese viejecito tan bueno de las largas barbas blancas.)
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] España (CDH )
      La Naturaleza toda es asombrosa, hijo mío. (Ya ha dejado Dionisio la sombrerera junto a las otras. Ahora abre la maleta y de ella saca un pijama negro, de raso, con un pájaro bordado en blanco sobre el pecho, y lo coloca, extendido, a los pies de la cama. Y después, mientras habla don Rosario, Dionisio va quitándose el gabán, la bufanda y el sombrero, que mete dentro del armario.)
    • 1952 Neville, E. El baile [1990] Esp (CDH )
      La misma habitación, pero de una desoladora desnudez moderna. Del tiempo antiguo sólo queda el sofá, la mesita y las dos mesas de trabajo. En el testero, un gran retrato de Adela, que preside la vida de la casa. Por las paredes triunfa la colección de insectos, más o menos rehecha. Ellos han perdido pelo o el que les queda es blanco. Desde luego, el bisoñé ha desaparecido. Visten una especie de batín sobre el pantalón negro. Sendas bufandas completan su atavío.
    • 1952 Rubín, R. Canto grilla [1984] México (CDH )

      — ¿Por qué no te pones siquiera unos trapitos?... Dios no mira con agrado que sus hijos anden por ahí enseñando las indecencias. Ojalá que lo hicieras por lo menos cuando vienes al templo, para que no escandalices y me alborotes con tu desnudez a las muchachas.

      Y al día siguiente, el ingenuo trajo colgándole de los hombros un trozo enorme de manta que comprase su padre a un buhonero vecinotiempo atrás, y que no habían llegado a utilizar todavía.

      En esa condición de ancha y larga bufanda, el trapo no resolvía el problema.

    • 1952 Rubín, R. Canto grilla [1984] México (CDH )
      Envuelto en la discreta capa de sus misterios, chispeándole en las espuelas el brillo de las fosforescencias síderales y embozado tras de la bufanda rumorosa del follaje, el silencio de la madrugada cabalgaba sobre el espinazo de la montaña.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cuba (CDH )
      Cerré las maletas sin hacerle caso, y no eran las del alba todavía cuando nos instalamos en el autobús, lleno ya de gente envuelta en mantas, con toallas de felpa apretadas al cuello a modo de bufandas.
    • 1953 Sastre, A. Escuadra muerte [1988] 95 España (CDH )
      Si me pongo a pensar en esto voy a llorar... No importa. .. Necesito llorar... Me hará bien... Me he aguantado mucho... Llorar... Estoy llorando... Hace mucho frío... Mamá me ponía una bufanda, me decía que cerrara la boca al salir... "No vayas a coger frío." Si supiera que estoy muerto de frío... Este puesto de guardia... El viento se le mete a uno hasta los huesos... ¿Por qué no viene Adolfo? ¿Por qué no viene? Han pasado dos horas y más.
    • 1954 Aldecoa, I. Fulgor [1954] España (CDH )
      Juan llevaba las manos metidas en los bolsillos de la gabardina y la bufanda le tapaba la boca.
    • 1954 Aldecoa, I. Fulgor [1954] España (CDH )
      Bajaban con los otros hijos de los guardias muy temprano, a cuereó, envueltos en grandes bufandas de las llamadas tapabocas de arrieros.
    • 1956 Cela, C. J. Judíos moros cristianos [1989] España (CDH )
      A la plaza de Santa Teresa —la puerta del Alcázar, al fondo— llegan los autobuses de la estación, con su cargamento de señoras de luto y capidengue, sus campesinos de cayada y bufanda, sus niñas de lazo y falda dominguera, sus mocitos serios y pensativos: sus garzones de boina y acné juvenil, sus zagales que aprenden para cura, para mancebo de botica, para comerciante, para veterinario, para auxiliar de hacienda, para escribiente de juzgado, para muerto en olor de santidad.
    • 1956 Cela, C. J. Judíos moros cristianos [1989] España (CDH )
      La noche está algo dura, pero el caminante, la boina calada, las manos en los bolsillos, la bufanda de tres vueltas guardándole el aliento, se defiende pisando, bien pisado, el suelo.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] España (CDH )
      Solamente una vieja de Quintás hacía algo de memoria de que siendo niña la llevaron al entierro de una señora de Miranda, y detrás del cura de Reigosa, que cantaba muy bien, iba don Merlín vestido de negro, con una gran bufanda colorada, y ya entonces tenía mi amo la barba blanca.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Iban emponchados; una alta bufanda les abrigaba el cuello; los largos ponchos caían sobre los costados del caballo.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Una bufanda de vicuña colgaba de su cuello; los botones de su camisa eran morados.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Allí estaba ese viajero; su bufanda de vicuña, su sombrero de hechura india, sus polainas con hebillas amarillas, los botones morados de su camisa; sus cabellos largos, apelmazados por el sudor; sus ojos verdes, pero como diluidos por el frío.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Cuando hablara en quechua se quitaría la bufanda, o se la envolvería al cuello como era debido.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Caminan de diario con polainas viejas, vestidos de diablo fuerte o casinete, y una bufanda de vicuña o de alpaca en el cuello.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Una bufanda gruesa, de fondo oscuro, en la que resaltaban grandes figuras de flores entre líneas ondulantes, como de tallos acuáticos, de color amarillo, le cubría el cuello.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Iba el hombre con la cabeza gacha; sus cabellos caían, en crenchas, sobre la bufanda.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] 135 Perú (CDH )
      Su rostro, la expresión de sus ojos que me atenaceaban, su voz tan aguda, esa barba rubia, quizá la bufanda, no eran sólo de él, parecían surgir de mí, de mi memoria.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Tenía aún la bufanda suelta, las figuras impresionaban lo mismo en la calle, a plena luz, que en ese tugurio oscuro.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Eran flores enormes y ocupaban casi todo el ancho de la bufanda; una rosa, un clavel rojo con su corola, en fondo negro denso.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Cuando la vi de cerca comprobé con sorpresa que la bufanda estaba sucia.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      — ¿Y la bufanda?
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Tomé un extremo de su bufanda en mis manos.
    • 1958 Buero Vallejo, A. Soñador para un pueblo [1994] Esp (CDH )
      (Es de día. El giratorio presenta el gabinete de Esquilache solitario. El C iego de los Romances se apoya contra la pared de la casa de la derecha. Un casacón astroso y un grasiento sombrero de tres candiles le malcubren. Bufanda, garrote. En los amplios bolsones de la casaca y bajo el brazo, cuadernillos y pliegos de aleluyas, de los que exhibe alguno al que quiere pasar. De vez en vez patea el suelo y se sopla las manos: tiene frío. Sentado en los escalones de la plataforma, Morón : un embobado joven de gacho sombrero redondo y larga capa, prendas ambas bastante sucias. La música se pierde y deja de sonar.)
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] 217 México (CDH )
      [...] , y ahora eso ya no era, y Gervasio estaba en la cárcel y Madero asesinado y yo con el vientre hirviéndome de las palabras que él dejó allí, de la palabra Rodrigo que fue lo único que me dejo) que hube de germinar a solas, escondida, en una casa pequeña y fría lejos del calor untuoso de la otra que ellos me cerraron, que hube de tolerar a solas (gozando las primeras pataditas en el vientre a solas, tratando de pensar en que se lo daría, con mis palabras, todo otra vez, toda la gestación lenta y oscura del ser creado por sus palabras y mi sangre, toda) mientras tejía toda la jornada segura de que al terminar estos zapatos de estambre, esta bufanda, él regresaría a acariciarme el pelo y decirme que ya estaba bien, que podía descansar, que fuera con él a la cama a sentir cómo crecía dentro de mí lo nuestro, a pasar la noche en silencio tratando de percibir la existencia del hijo [...].
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] México (CDH )
      Gus, a su lado, esponjó su bufanda de seda.
    • 1942-a1958 Jiménez, J. R. Españoles [1987] España (CDH )
      Entró con abrigo doble, bufanda escocesa hasta los ojos, una manta pequeña en la mano, saltados los globos visuales muy convexos que veían, como los de Sócrates, media esfera; riendo bonachón con su bigotazo asiático palabras suaves y cariñosas, dejo catalán.
    • 1942-a1958 Jiménez, J. R. Españoles [1987] España (CDH )
      Y a Granados le cayó un ascua del elevado de carbón de la Sesta entre la bufanda y el bigote.
    • 1942-a1958 Jiménez, J. R. Españoles [1987] 98 España (CDH )
      Me parecía un señorito vizcaíno malabar, verde de norte, ocre de sur; como un olmo, un pino, que perdía su tiempo, sin quitarse el sombrero duro, los botines tiesos ni la bufanda repetida, luchando entre el gris simbolismo francés y el rojo ultraísmo español (ya en la atmósfera).
    • 1942-a1958 Jiménez, J. R. Españoles [1987] España (CDH )

      Pasa sin ver, con aire de radiograma verde, ante nuestra pared, nuestro coche, nuestro banco, nuestro pie; en su moto, su estribo, su techo; con trinchera, pana negra, piqués de chaleco y botín, bufanda gris, gorra a cuadros, blusa azul, smoking, botas de montar, uniforme si es preciso.

    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] España (CDH )
      Hacía calor dentro, y al entrar se quitó la bufanda.
    • 1958 Viñas, D. Dios cotidiano [1978] Argentina (CDH )
      Yo hice la recorrida a la mañana: las aulas estaban vacías, ordené que retiraran un mapa que había quedado en el aula de sexto, hice averiguar quién se había olvidado una bufanda en los baños.
    • 1959 Ridruejo, D. Dentro del tiempo [1959] España (CDH )
      Viste de pana, tabardo a la espalda y a la cabeza un gorro estrafalario, en punta, improvisado con una bufanda de lana.
    • p1960 Buenaventura, E. A Diestra Dios Padre [1980] Colombia (CDH )
      (Se quita el bonete y se desciñe una bufanda negra dejando ver la calavera. Suelta una risa que hiela a los presentes. Sale con su trofeo y entran los compases de la guitarra del Abanderado.)
    • 1960 Zunzunegui, Juan Antonio de En torno a D. Pío Baroja y su obra [1960] España (CDH )
      Escritores amigos y paisanos, profesores, españoles y extranjeros, nos han hecho el retrato de sus condiciones somáticas y espirituales, y no ha habido en estos veinte últimos años capullo de escritor, de esos que llegan de provincias deslumbrados por la gloria literaria y que apriscan en el café Gijón, que no le hiciera su visita y que tratara de retratarse junto a él en ese retrato en que está don Pío sentado, con su barba rala y casposa, su boina descuidada, su bufandita y la manta a los pies.
    • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] España (CDH )

      — ¿Otra bufanda? Vosotras queréis matarlo. No veis que no puede respirar el chico; sudará y...

      — Mira, Pilar, quítale una camiseta, con dos tiene bastante.

    • 1961 Aub, M. Calle Valverde [1985] España (CDH )
      ¿Dónde habrá metido le Feli la bufanda? La bufanda que le regaló Márgara... Siente punzadas, frío en los lacrimales.
    • 1961 Gironella, J. M. Muertos [1989] 301 España (CDH )
      Los italianos cantaban Bandiera Rossa y llevaban, por lo general, bufandas rojas, de seda.
    • 1961 Gironella, J. M. Muertos [1989] España (CDH )

      André Marty, con su boina tan enorme como la de «La Voz de Alerta», subido en una silla arengó a los recién llegados; pero muchos de éstos miraban dichas manchas de sangre con recelo, particularmente dos muchachas suizas, comunistas, llamadas Germaine y Thérèse, enfermeras de profesión. La sangre en el cuartel significaba muchas cosas y tal vez fuera un mal presagio. La sangre era la bufanda roja, de seda, del cuartel.

    • 1961 Gironella, J. M. Muertos [1989] España (CDH )
      Muchacho que les dijo a sus camaradas: Ciao...! y que, una vez a solas con Marta, la invitó a sentarse en un plácido rincón del establecimiento, ayudándola a despojarse del abrigo y acariciándole con arte la bufanda.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 92 España (CDH )

      En la barra se apoyaba el sereno del barrio con su acostumbrado guardainfante de fajas y bufandas.

    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 92 España (CDH )
      El sereno les miraba con sus ojillos contraídos y los que habían irritado una vez más a la máquina tocadiscos para que profiriese la misma quejumbrosa canción, eran una pareja de chulillos vestidos de oscuro que se permitían taconear ligeramente con su ritmo y que por lo demás, no hablaban, se miraban solamente, se reían, apenas daban palmas, permanecían cuidadosos todo a lo largo de la noche de que sus bufandas blancas continuaran exactamente colocadas entre el cuello de su chaqueta y los tufos excesivamente largos y pegajosos de la nuca.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] España (CDH )
      La organización municipal provee al buen orden en la zona al mismo tiempo con una prudente reducción de la potencia del alumbrado público y con un no menos prudente aumento de los funcionarios abrepuertas que, desprovistos hace ya años de su ombligo luminoso, no por eso dejan de ostentar con orgullo un manojo de llaves relucientes y un impávido rostro al que nada espanta cabalgando sobre la bufanda espesa.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 176 España (CDH )
      A ella, de cuya regia jerarquía no habría sido propio entretenerse en labores de aguja ni en confección de bufanda de punto como dama de las Conferencias que trabajosamente gana el cielo a lo largo de una existencia nunca totalmente ociosa, pertenecía más bien acariciar la piel que cubre los lomos de los animales nobles desde siempre admitidos en palacio, los lebreles, las gacelas, los elegantes felinos indomesticables.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 270 España (CDH )
      En cuanto que de la verbena se oía ya el chin-chin gustoso, hacia él iban acaloradamente los grupos en la noche un poco fresca pero que se disimula con bufanda de seda blanca y con chaqueta un poco prieta y con gorra visera bien puesta sobre el colodrillo.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 280 España (CDH )
      Se toma la escopeta de dos cañones como el tío Miguel, el hombre de la bufanda y pum, pum, muerta.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      La revelación periódica lo obligaba a interrumpirse y caminar, ir y volver por la gran sala desierta, las manos en la espalda, el cuello envuelto con la bufanda marrón, deteniéndose frente a la mesa de dibujo de Kunz para mostrarle la risa blanca, silenciosa, siempre exasperada y pronta.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Saliendo de las dos vueltas de la bufanda rojiza y desteñida, la cabeza peluda del hombre no parecía borracha ni agresiva.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      En un balcón estaba sentado en su mecedora un viejo con la bufanda amarrada alrededor de la cabeza.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Argentina (CDH )
      Calzas y calzones, gregüescos imponentes, mangas acuchilladas y acolchadas, esclavinas, agujetas, cintillos, capuchones, bufandas de marta cebellina, cinturones, jactanciosas bragaduras, corazas extravagantes, sombreros fabulosos y un follaje de plumachos revueltos, transformaban a los hombres en animales quiméricos, en gorgonas y grifos y en esos monstruos que los cartógrafos creaban para decorar los desiertos de África y de Asia.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 611 Argentina (CDH )
      Declamaban trozos de poemas cómicos, alzando como pliegues de clámides las inauditas bufandas de comadreja, de garduña.
    • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] 18 Perú (CDH )
      Bajo la bufanda de lana que le regaló su madre hace meses, los labios de Alberto se mueven sin ruido.
    • 1962 Catálogo de la XXII Feria Muestras Zaragoza [1962] España (CDH )
      [...] Bufandas... ... 415 / Camisas... ... 433 / Cardadores de lana... ... 435 / Cintas tejidas sin fin... ... 444 [...]. /
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 167 Argentina (CDH )
      Nada que hacer, Babs borracha ondulaba entre los abrigos y las bufandas del Club, retrocedía desde el pasillo, quería arreglar cuentas con Oliveira, era el momento justo de decirle a Oliveira lo de inquisidor, de afirmar lacrimosamente que en su perra vida había conocido a alguien más infame, desalmado, hijo de puta, sádico, maligno, verdugo, racista, incapaz de la menor decencia, basura, podrido, montón de mierda, asqueroso y sifilítico.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 174 Argentina (CDH )
      Quizá agregó algo como: «Nunca me habló mucho de usted», porque Emmanuèle soltó una risita satisfecha y maligna, y siguió untándose polvos rosa con un dedo negruzco; de cuando en cuando levantaba la mano y se daba un golpe seco en el pelo apelmazado, envuelto por una vincha de lana a rayas rojas y verdes, que en realidad era una bufanda sacada de un tacho de basura.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Argentina (CDH )
      Bajando la escalinata, tambaleándose bajo el peso de un enorme fardo de donde sobresalían mangas de sobretodos deshilachados, bufandas rotas, pantalones recogidos en los tachos de basura, pedazos de género y hasta un rollo de alambre ennegrecido, la clocharse llegó al nivel del muelle más bajo y soltó una exclamación entre berrido y suspiro.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Argentina (CDH )
      Sobre un fondo indescifrable donde se acumularían camisones pegados a la piel, blusas regaladas y algún corpiño capaz de contener unos senos ominosos, se iban sumando, dos, tres, quizá cuatro vestidos, el guardarropas completo, y por encima un saco de hombre con una manga casi arrancada, una bufanda sostenida por un broche de latón con una piedra verde y otra roja, y en el pelo increíblemente teñido de rubio una especie de vincha verde de gasa, colgando de un lado.
    • 1963 Gala, A. Verdes campos Edén [1994] España (CDH )
      La bufanda. (Se la alcanza.)
    • 1964 Guido, B. Incendio y vísperas [1998] Argentina (CDH )
      Al pasar, Pablo les sonríe agradecido, ellos le muestran cajas de alas de mariposas, lapiceras de plumas de pavo real, y grandes bufandas tejidas.
    • 1965 García Pavón, F. Liberales [1965] España (CDH )
      Joselito sacó la boca de detrás de la bufanda, carraspeó un poco y en medio de aquella imponente soledad ablandada por la lluvia, dejó oír una voz de aire flamenco, casi de mujer:
    • 1965 García Pavón, F. Liberales [1965] España (CDH )

      La Chon, que era su sobrina, hija de la Isidra y nieta de la Eustaquia, decía cuando estaba próximo el día de Navidad: «Esta tarde a lo mejor viene mi tío Félix con la zambomba».

      Y a su día y a su hora llegaba liado en un bufandón pardo, gorra de visera hasta la ceja y la zambomba bajo el brazo, a la intemperie. Solía ser una zambomba aterida y de tamaño desmedido, brutal. Las hacía con una lata de escabeche anchísima; bien tensa la piel, atada con recia cuerda y con un carrizo duro y casi verde.

    • 1965 García Pavón, F. Liberales [1965] España (CDH )
      Félix entró en el comedor bien enrollado en su bufandón y con un bulto muy envuelto en un saco debajo del brazo.
    • 1965 Quiroga, E. Tu nombre [1993] España (CDH )

      El autobús echó a andar mientras buscaba mi asiento. Me pareció un viaje de noche, otro camino. Volver. La oscuridad verde del Alta, la bajada por el alto de Miranda hasta el paseo de la Concepción —su oscuridad umbría—; la oscuridad grisazulada de Lope de Vega, el Muelle con su oscuridad perlina, difusa, salitrosa. Algún hombre por la calle, andando deprisa, con los hombros encogidos. El chuzo de los serenos, la bufanda con muchas vueltas.

    • 1965 Sastre, A. M. S. V. [1990] España (CDH )

      MiguelSí que resisto; sólo que a lo mejor podría resistir mejor vestido con toda mi ropa, y bueno, creo que no me sobraría tampoco una bufanda, si es que tienen alguna a mano por ahí. (Estornuda.)Ay , hermano, ya cogí el catarro que me temía; pero no se preocupe por tan poca cosa.

    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      Los primeros llegaban al parque preferentemente, armando la gran tremolina, a partir de las nueve de la mañana; los segundos, precedidos de toses discretas, protegidos por bufandas y apoyados en viejos bastones, cuando el antiguo reloj dejaba caer, medio nostalgioso, las siete campanadas de la noche.
    • 1966 Delibes, M. Mario [1996] 178 España (CDH )
      Pecar y así es lo que no se puede, pero juegos y fiesta, ¿por qué no? ¿Qué mal hay en ello? Y, luego, la bomba, que me dejaste sin sangre, que yo decía, «se arma, hoy se arma, ¿dónde va este hombre?», y tú dale con que «hoy la caridad reside en secundar las demandas de justicia de los desheredados y que taparles la boca con una tableta de chocolate y una bufanda puede incluso ser un ardid», que entonces empezó el rumor y yo pensaba, «le linchan, le linchan y con toda la razón».
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      Al subir al auto, envuelto en chalecos y bufandas, alcanzaba a sentir el frío en la nariz y en las orejas, y además en la punta de los pulgares, en los hoyos producidos por mi mala costumbre de devorar la lana de mi guante tejido.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )

      Está como escondido detrás del acacio, un borrón que avanza un poco en la llovizna y se define: una bufanda rodeándole el cuello y cubriéndole la boca, las manos metidas en los bolsillos del pantalón, los hombros encogidos.

    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      ¿Para qué se tapa la boca con la bufanda?
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      ¿Por qué no se quita la bufanda de la boca si quiere hablarle?
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      La bufanda se le cae de la boca —ahí está el lunar, horrible y negro y áspero y erizado de pelos mal cortados, como un bicho inmundo que le hubiera subido desde las entrañas y se hubiera arrastrado hasta su boca.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      Y el marido de la Marujita acostado, sin desvestirse le pareció, con una bufanda en el cogote.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 54 España (CDH )
      Así, la partitura de la Gymnopedies de Erik Satie, propiedad de la fallecida tía Gertrudis que descubrieras un día en el guardamuebles de tu madre y una postal enviada por aquélla representando las ruinas de Taormina con sus esbeltas columnas erguidas bajo un exagerado cielo azul (únicos recuerdos de ella que llegaran hasta ti) te habían bastado para reconstruir una personalidad que fue sin duda recatada y sensible, suave y melancólica (hermana menor de tu madre la tía Gertrudis murió poco después de nacer tú, durante una representación teatral, de un síncope cardíaco); o la biblioteca del tío abuelo Néstor (idolatrado por tu abuela materna y silenciado por el resto de los tuyos) en la que hallaras ejemplares de Baudelaire y Verlaine, Clarín y Larra que debían alimentar más tarde tu inconformismo, tu temperamento anárquico y violento, eufórico y depresivo: maridaje curioso (según los testigos) de revolucionario y dandy, hereu catalán y vagabundo (el tío abuelo Néstor había dilapidado una fortuna en el casino de Montecarlo, vivió amancebado con una tumultuosa poetisa irlandesa, separatista catalán militó en favor de la rebelión de los Sinn-Fein y se suicidó a los treinta y cinco años en un sanatorio suizo, colgándose de la ventana de su habitación con su propia bufanda).
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] España (CDH )
      La fotografía lo representaba de busto, vestido con una chaqueta negra y una bufanda de seda blanca, con un melancólico aspecto, pensabas, de veterano compositor de tangos.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] España (CDH )
      En la pequeña estación termal del Midi la primavera era fría y los chiquillos que jugaban en el parque infantil, más allá de la alameda de plátanos, vestían aún como en invierno, arropados con abrigos, bufandas y guantes.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 318 España (CDH )
      [...] aquí se ahorcó tu tío Néstor antes de que tú nacieras en su habitación / del sanatorio del Bel-Air y su rebeldía contra la sociedad / española de su tiempo murió con él como morirá sin duda / la tuya si no le das forma concreta y precisa si no logras encauzarla / antes quieres un heladohabía contemplado el frigorífico / paisaje de agua abetos montaña nieve no no quierola nórdica / blancura del aire el mustio sol aterido mientras anudaba su / bufanda de seda a la falleba de la ventana y releía por última / vez la carta que dirigió a tu abuela [...].
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 319 España (CDH )
      [...] el tío Néstor probó la resistencia de la bufanda antes de anudarla / al pomo de la falleba y mirar por encima de los abetos del / jardín de Bel-Air las aguas oscuras e inmóviles del lago Léman / meditando tal vez en la vanidad de una rebeldía condenada / a desaparecer con él [...]. /
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 322 España (CDH )
      [...] cuando escribió su carta de adiós era a finales de otoño y un / sol amortiguado y aprensivo iluminaba quizá la nieve de las / montañas / suelta voy a llegar tardeanudó su bufanda al cuello y se dejó caer [...]. /
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 325 España (CDH )
      [...] la deprimente habitación de la clínica de Bel-Air los / abetos el panorama suizo del lago quién es el señor gordola bufanda / anudada a la falleba la maldita semilla se quiere escapar verdadtodo ha sido inútil estaba escrito que debía terminar en Suiza / en alguna cloaca inmunda en el fondo del Léman [...]. /
    • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] Cuba (CDH )
      Don Belarmino, alzando su bufanda para tibiar su aterida garganta, caminaba hacia la casa de la señora Augusta, para convencerla, por eso lo habían comisionado a él, de que su hijo Andresito participase en la tómbola próxima de los emigrados con algún numerito de violín.
    • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] 55 Cuba (CDH )
      Era el término que él empleaba al tiempo de alzar su bufanda y frotarse las manos.
    • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] Cuba (CDH )
      El Coronel había olvidado su gabán, se enrollaba la bufanda en torno al cuello para contrarrestar el cierzo de aquella noche de diciembre.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      "¡Mira, la señorita!", decía Maruja apuntándola con el dedo: vista y no vista desde un tranvía (la señorita en la puerta de la Universidad, con montgomery y bufanda a cuadros y libros bajo el brazo, fumando y hablando con un grupo de estudiantes), o desde la acera de la Vía Augusta, un día que él acompañó a la criada hasta su casa (Teresa y su coche deslizándose lentamente junto al bordillo, frente a un bar, llamando a alguien con el claxon), o desde el anfiteatro de un cine de estreno (acompañada de un joven y atlético negro, avanzando por la suave pendiente alfombrada de la platea).
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      El muchacho se acercó lentamente a la verja, se paró, con una especie de manotazo le dio una vuelta más a la gruesa bufanda que llevaba al cuello y levantó los ojos para mirar a Teresa.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      Lo mismo que en su mirada azul, que una particular inercia de los párpados lisos y puros detenidos a mitad de su caída hacía somnolienta, dotándola de una extraña vida estatuaria (sus pupilas, mientras hablaba, estaban fijas en la tosca bufanda de lana que Manolo llevaba colgada al cuello con descuido) también en sus palabras había ahora, excusándose medio en broma por tener que llevarse a Maruja, como un intento de expresar algo más, de establecer una complicidad, una especie de conexión con un poder oculto que podía disculparla y que daba por seguro que el muchacho también conocía [...].
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] 80 España (CDH )

      [...] era algo cuyo significado él tardaría aún algún tiempo en comprender, y que por el momento, debido a uno de esos misterios de la emoción femenina, se realizaba a través de su tosca bufanda de lana (bufanda, que, en contra de lo que la rica universitaria creía, no había sido amorosamente tejida por las humildes y laboriosas manos de la madre del muchacho, sino que era, dicho sea de paso, un delicado y artero regalo del Cardenal).

    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      — ...total, que es un fastidio la fiestecita esa, pero qué le vamos a hacer —concluía Teresa, todavía con los ojos clavados en la bufanda del muchacho.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      Manolo no podía saberlo, pero aquella emoción de Teresa que una noche de invierno, frente a la verja de su casa de San Gervasio, se había realizado a través de su tosca bufanda de lana, se repetía ahora en la muchacha a través de este roce de nudillos y caderas, o con unas palabras dirigidas a un tranviario, a un vendedor ambulante, a un viejo y presunto republicano hoy guitarrista.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] España (CDH )
      Manolo la siguió por el sendero de grava, bajo la sombra de los frondosos árboles (repentinamente se hizo de noche y era en invierno, él llevaba puesta su chaqueta de cuero y su bufanda, la señorita Teresa corría hacia la explosión de luz y de música que salía de las ventanas, corría con sus finos zapatos de tacón alto y con la gabardina blanca como la nieve echada sobre los hombros, arrastrando el cinturón por el suelo, el rojo pañuelo de seda colgando de su bolsillo...) Teresa abrió la puerta con la llave y le hizo pasar a un amplio salón lleno de luz.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Unos metros después del jirón Arequipa, se cruzaron con el Padre García que, envuelto en su bufanda gris, avanzaba doblado en dos, arrastrando los pies y jadeando.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Don Anselmo había engordado, se vestía con exceso chillón: sombrero de paja blanda, bufanda de seda, camisas de hilo, correa con incrustaciones, pantalones ajustados, botas de tacón alto y espuelas.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      La Selvática permaneció en la calzada hasta que la puerta volvió a abrirse y salió el Padre García, la cara oculta tras una bufanda gris, un sombrero de paño calado hasta las cejas.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] 392 Perú (CDH )

      El camión se apartó, por fin, y el taxi pudo pasar, Padre, la señora Chunga, un sobresalto brusco, ¿qué?, ¿quién se estaba muriendo?, el hábito comenzó a agitarse y una especie de arcada estrangulaba la voz del Padre García bajo la bufanda: ¿a quién estaba yendo a confesar?

    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Ahí se estaba muriendo, por qué la empujaba así, qué le había hecho, y el Padre García la soltó y a manotones se arrancó la bufanda del cuello.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Luego se dejó caer de espaldas contra el asiento y volvió a arroparse con la bufanda.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      El Padre García se había replegado en el asiento y no hablaba pero, intermitente, débil, pertinaz, el ruido escapaba siempre de la bufanda.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Hubo un silencio, pasos precipitados, la puerta se abrió y una luz humosa iluminó el rostro flaco y decrépito del Padre García, la bufanda que bailaba en su cuello.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Y de pronto todos se levantaron otra vez y corrieron hacia la escalera que el Padre García descendía, sin sombrero y sin bufanda, penosamente, haciendo señas con la mano al doctor Zevallos.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Embozado en su bufanda, el sombrero caído, el Padre García es un par de ojos afiebrados, una carnosa nariz que crece bajo dos cejas tupidas.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Un áspero soplido atraviesa la bufanda, el Padre García se revuelve en su asiento sin responder.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] 409 Perú (CDH )
      El doctor Zevallos se levanta, doctor, le abre los brazos, pero qué gusto, qué milagro verlo aquí a estas horas, tantos meses que no venía y ella estaba cada día más buena moza, Angélica, ¿cómo hacía para no envejecer?, ¿cuál era su secreto? Y por fin dejan de palmearse, Angélica, ¿no veía a quién le había traído?, ¿no lo reconocía? Como atemorizado, el Padre García junta los pies y esconde las manos, buenos días, la bufanda muge hoscamente y el sombrero se agita un segundo, ¡Virgen Santa!: era el Padre García.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Un sarcástico gruñido sube de la bufanda y el sombrero se endereza, los ojos hondos del Padre García miran a Angélica Mercedes y ella deja de sonreír, vuelve su cara intrigada hacia el doctor Zevallos que, la barbilla entre dos dedos, tiene ahora una expresión melancólica: ¿dónde habían estado, doctorcito? Su voz es tímida, su mano empuña el ruedo de la pollera a unos milímetros de la mesa y está inmóvil: donde la Chunga, comadre.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )

      — Todos tienen que morirse —ruge el Padre García, golpeando la mesa; la bufanda se abre y su cara lívida, sin afeitar, está deformada por el temblor de su boca—. Tú, yo, el doctor Zevallos, a todos nos tocará, nadie se libra.

    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      El Padre García ha recogido la bufanda, nuevamente la lleva enroscada en el cuello y se ha quitado el sombrero: erizados, grises, los mechones de cabellos de sus sienes sólo ocultan a medias su cráneo liso y con lunares.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Angélica Mercedes y el doctor sonríen y, bajo la bufanda, después de un momento, suena algo inesperado y tosco, híbrido como una arcada de tos y risa sofocante.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Están en camiseta, sin medias, los zapatos desanudados, huelen a transpiración y el Padre García, agazapado detrás de la bufanda, bajo el sombrero que se ha puesto a toda prisa, permanece inmóvil, mira fijamente el piqueo atacado de nuevo por las moscas.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )
      Menean las cabezas, consternados, incrédulos, y prosiguen sus monólogos y sus diálogos, mientras el Padre García bebe su café, sin apartar la taza de los labios que apenas desbordan la bufanda.
    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )

      No hay respuesta: el Padre García duerme apaciblemente, la cabeza reclinada sobre el pecho, una punta de la bufanda sumergida en la tacita.

    • 1966 Vargas Llosa, M. Casa verde [1991] Perú (CDH )

      Al oírla, los León y Lituma simultáneamente agravan los rostros, fruncen el ceño, asienten.

      — Algún Padre del Salesiano, doña Angélica —dice el Mono—. ¿Quiere que la acompañe? Hay uno simpático, que juega al fútbol con los churres. El Padre Doménico.

      — Sabe fútbol pero no sabe español —gruñe afónicamente la bufanda—. El Padre Doménico, qué disparate.

    • 1967 Benet, J. Región [1996] 61 España (CDH )
      Contaban con un armamento heterogéneo: ocho piezas del 15,5, unos cuantos 8,8 y howitzers; y en cuanto a la infantería, las formaciones parecían haber salido de una estampa de Epinal, de una vitrina de museo o de un desfile de viejas y alborotadas glorias: campesinos calzados con alpargatas y salomónicos cacherulos en la cabeza, armados con los viejos Mannlicher de la primera guerra de África, junto a los milicianos de gorrillo azul y mucha cartuchera, el casco ladeado y el barbuquejo caído, el máuser o el Bren al hombro y atrás un par de acémilas con las nuevas Vickers, sin depósito de refrigeración; y los herméticos extranjeros de las brigadas, con cazadora y gorra de cuero y pistola al cinto, en cuyas caras ya había desaparecido, tras un año de combates, la sonrisa de la arribada para ser sustituida por la mueca del deber; y las escuadras de mineros, tocados con boina, marchando con jactancia y moviendo la cintura atiborrada de bombas de mano y granadas fabricadas en casa, con latas de conserva y dinamita negra; y aquella postrera —apresuradamente formada y más que provisional— promoción de oficiales y clases, estudiantes humildes que en el pasillo del sindicato adquirieron una guerrera y un entorchado y marcharon a la guerra con bufanda: jóvenes de cuarto de estar y de pensión barata que avanzaban junto al batallón andando por las cunetas, con los zapatos abiertos y el pantalón de franela disimulado con unas polainas italianas.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 454 Colombia (CDH )
      En los últimos se le veía con un abrigo oscuro y una bufanda de seda, pálido de sí mismo y taciturnado por la ausencia, en la cubierta de un barco de pesadumbre que empezaba a sonambular por océanos otoñales.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] Argentina (CDH )

      — Tranquilícese usté, que en este establecimiento sabemos tratar a los clientes —ese hombre recuenta nuevamente sus puntos y prosigue con su tejido.

      — ¿Es para una bufanda? —le señala Donofrio.

      — Un chal, sí; para el invierno: yo los padezco mucho, los inviernos son fríos, eso se cae de la mata, pero yo siempre cojo alguna peste si no me cuido...

    • 1968 Calvo Sotelo, J. Inocente [1993] España (CDH )
      ( Dominico , de abrigo y bufanda, abstraído en sus cosas, se pasa por el escenario de derecha a izquierda. Entra, sobre una carra, un vagón del Metro.)
    • 1968 García Pavón, F. Reinado Witiza [1976] España (CDH )
      Cuando tomó derechura por la calle del Campo eran ya más de las dos y sentía el estómago lacio como una bufanda.
    • 1968 Lpz Ibor, J. J. Vida sexual [1968] 256 España (CDH )
      Es a menudo la "mujer garra", que pone a su marido una bufanda cuando hace un tiempo más o menos agradable, pero que no le da un beso cuando vuelve del trabajo.
    • 1968 Martín Vigil, J. L. Curas comunistas [1968] España (CDH )
      Se puso la zamarra y la bufanda y bajó a la calle.
    • 1968 Mtz Álvz, J. Bable y cast Oviedo Esp (FG)
      Gufanda.- Bufanda.
    • a1969 Arguedas, J. M. Zorro arriba [1990] 219 Perú (CDH )
      De pie o sentado, siempre con su bufanda de vicuña, cuando tocaba parecía que alcanzaba con sus piernas y la voz de su instrumento la torre de Eiffel y la Estatua de la Libertad, y se comía ambos monumentos.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] España (CDH )
      Don Ibrahím sintió algo de frío y se arregló un poco la bufanda.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] España (CDH )
      Don Ibrahím de Ostolaza y Bofarull hizo como que no oía lo de la caquita de la nena del vecino, se volvió a arreglar un poco la bufanda, volvió a poner la mano sobre el respaldo de la silla, y continuó [...].
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] España (CDH )
      Un sereno se le acerca, toda la cabeza envuelta en una bufanda.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] España (CDH )

      Don Ricardo Sorbedo, con su larga melena enmarañada; su bufandilla descolorida y puesta un tanto al desgaire; su traje roto, deformado y lleno de lámparas; su trasnochada chalina de lunares y su seboso sombrero verde de ala ancha, es un extraño tipo, medio mendigo y medio artista, que malvive del sable, y del candor y de la caridad de los demás.

    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] 350 España (CDH )
      Sobre la luna del armario se reflejan las figuras, hacen realmente una pareja extraña: don Roque de bufanda y con el gesto preocupado, Lola en cueros y de mal humor.
    • 1969 José Revueltas Material de los sueños El apando y otros relatos México (CDH )
      Cuando van por la calle, los peces caminan apenas avergonzados de su vientre chino y pálido, al cuello su bufanda de espejo, silenciosos, un tanto furtivos en el aire.
    • 1970 Baeza Flores, A. Frontera adiós [1970] Chile (CDH )
      Dejó su abrigo ligero y su bufanda color vino tinto —pues esa tarde hacía un poco de frío—.
    • 1970 Baeza Flores, A. Frontera adiós [1970] Chile (CDH )
      Vestía pantalones coquetos, una chaquetilla gruesa y solía amarrarse una bufanda de color vivo para defender la garganta del frío.
    • 1970 Baeza Flores, A. Frontera adiós [1970] Chile (CDH )
      Llegó con su abrigo grueso, sus guantes, su cabellera casi blanca, su bastón, su bufanda color vino.
    • 1970 Baeza Flores, A. Frontera adiós [1970] 273 Chile (CDH )
      Arriba estaba el invierno, con su bufanda, en la buhardilla estrecha donde sólo cabían el frío y la ilusión.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Perú (CDH )
      Le pidió que lo esperara, y Julius vio cuando se ponía la bufanda y desaparecía por la puerta de la habitación.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Chile (CDH )
      Agua, más agua... un paño frío en la frente pero no me quite su mano, Madre Benita, por favor déjeme seguir así con mi mano en la suya hasta que se vayan, porque se van a ir cuando se den cuenta que usted me protege ahora como me ha protegido siempre con su silencio, dígales que se vayan, échelos, dicen que son perversos, que los carabineros nos martirizan para hacernos confesar el robo de una bufanda o de un pan.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Chile (CDH )
      Yo le acariciaba el revés de los brazos, un poco la rosa rosa y le prestaba una bufanda porque era otoño y caían las hojas de los plátanos, y de pronto todo era grave, de una seriedad conmovedora, aunque comprendía que era una ridiculez llamarse Zoila Blanca Rosa.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] 332 Chile (CDH )
      [...] , las viejas no ven qué grande y qué viva es la sombra de la perra porque ellas sólo ven mi tablero y el miedo que les arrebate unas varillas de paraguas, una bufanda desteñida, eso ven, corre, corre, perra [...].
    • 1970 León, M. T. Memoria melancolía [1982] España (CDH )
      Doce años, ¿verdad? Mon colonel, Miriam, la mujer del cirujano que operó a Picasso, interrumpe: ¡Y todo lo hubo que hacer para llevarlo! Lo llevaron envuelto en bufandas para que nadie se diera cuenta de que subía al tren.
    • 1970 Pemán, J. M. Almuerzos gente importante [1970] España (CDH )
      Vestía el jesuita un traje oscuro, y una bufanda al cuello de color té con leche: tenía aspecto de gañán del campo o de mozo de estoque.
    • 1970 Pemán, J. M. Almuerzos gente importante [1970] 108 España (CDH )
      Parangonado al de su pintoresca teología de los ángeles, puede considerarse el otro gran revuelo que se armó cuando en una de sus glosas periodísticas, publicó la lista de cosas que no tuvieron los griegos: en la que la confesión vocal figuraba al lado de las gafas y de la bufanda.
    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] España (CDH )
      Debe de ser del año 23 o 24, hecha en la playa; aparece con un brazo alzado a los cielos, en una actitud muy suya, de declamador en ciernes, crencha al viento, bufanda al aire, ademán mosqueteril, Rubén en labio y, detrás, de blanco vestida hasta el «huesito», Cristina Plá... *
    • 1972 Benet, J. Viaje invierno [1989] España (CDH )
      Eso sí, muchas veces quedaban las habitaciones de la planta baja en completo desorden, impregnadas del acerbo aroma de la multitud, resonantes —hasta la mañana siguiente— del rumor de sus conversaciones: los muebles fuera de lugar y vasos y botellas por doquier, algunos objetos, libros y almohadones tirados por el suelo, una pila de platos sucios, ceniceros repletos de colillas, algunos sobrantes de frutos secos arrinconados en una estantería donde trataban de esconder su humillación, más de una prenda olvidada (siempre la misma bufanda de lana cruda) e incluso una avería de poca monta, una cortina desprendida de su galería o una silla con una pata rota.
    • 1972 Benet, J. Viaje invierno [1989] España (CDH )
      De esa forma la prenda olvidada (una bufanda de lana cruda, por la que no pasaba la edad, negligentemente colgada de un aplique o tirada bajo un sillón) que nadie reclamara y, con toda seguridad, con la que nadie se habría abrigado para acudir a la recepción, sólo podía pertenecer al año social, deseoso en su instinto de revancha de depositar una prueba irrefutable de un acontecimiento que no sólo no le contradecía, sino que, perteneciéndole, constituía la pieza inconcusa de su defensa.
    • 1972 Benet, J. Viaje invierno [1989] España (CDH )
      Una bufanda de lana cruda y, no muy lejos, apenas perceptibles en la penumbra, un amasijo de tripas, lombrices, amibas o fetos de un mismo color cerúleo que animados todavía de un penoso y agonizante movimiento nervioso se entrelazaban y recogían para, con las últimas notas de la cuarta variación, tratar de adaptarse a una figura geométrica, condensable y cristalizable en el tiempo y la sombra.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] España (CDH )
      Se precipitó contra la puerta encristalada de la quincallería, que disparó un campanillazo, y vi, a través del escaparate, cómo elegía una bufanda inacabable, a rayas rojas y blancas, que la tendera se empeñó en envolver en papel de seda.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] España (CDH )
      La serpentaria bufanda fue probada sobre sus hombros en varias posturas.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] España (CDH )
      Llevé el coche hasta los escalones, dejé el motor en marcha y, mientras Sagrario y Pablo entraban, Pablo redescubría el living y se liaba la kilométrica bufanda a rayas, se desplomaba Sagrario en un butacón, reanimé el fuego.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] España (CDH )
      — Yo se lo doy —ofreció Pablo, al otro lado de la bufanda—.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] España (CDH )
      — Treinta y ocho dos, para ser exacto —subí de nuevo, saqué una manta del armario del pasillo, les oí corretear y Sagrario tenía sobre los hombros la bufanda a rayas—.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Pensó en la posibilidad de beber constantemente cosas muy calientes y envolverse en paños calientes, con los pies junto a una bolsa de agua caliente, la cabeza envuelta en una bufanda de lana con únicamente la nariz y la boca descubiertas, para terminar con la debilidad de su aparato respiratorio.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 372 España (CDH )
      «E tantarantán...» Con la falda se libra de la nariz comida del cáncer, con el cubrecorsé, cobija la clavícula al aire, con la saya bajera envuelve el cuello bocioso como una bufanda.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 403 España (CDH )
      Iban por una especie de túnel hecho de grandes bloques de piedra, techado de lo mismo, que se estrechaba al final y abría a un espacio mayor, en cuyo centro blanqueaba el Ara de Diana, si bien encima hubiese una bufanda y un manojo de llaves grandes.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] 89 Argentina (CDH )
      Lo encontró lleno de bufandas, tricotas y abrigos.
    • 1975 Alba, V. Pájaro africano [1975] España (CDH )
      Nos pondremos las bufandas sobre la cara, para que no puedan reconocernos, y gritaremos: ¡Viva la revolución! Las llaves o la vida... Y, claro, nos darán las llaves, porque no son revolucionarios y sólo están allí por la manduca.
    • 1975 Alba, V. Pájaro africano [1975] 33 España (CDH )
      Pero cuando lo hayamos metido en el coche me quitaré la bufanda y entonces sabrá quién soy.
    • 1975 Alba, V. Pájaro africano [1975] España (CDH )
      Llevaba una bufanda morada, que le colgaba del cuello, y oscilaba como un péndulo, entre las piernas.
    • 1975 Alba, V. Pájaro africano [1975] España (CDH )
      Sesenta y nueve, Marx, bufandas, el francés, Lenin, Bakunin, Pi y Margall, por delante, por detrás, de frente, de lado, encima, debajo, Joaquín Costa, Maurín, Lafargue y Jaurès, cosas sin nombre, todo me lo has enseñado tú, hasta algo de francés, todo lo tengo de ti... todo menos la prensa de mano, que procede del Cachi.
    • 1975 Carballido, E. Cartas Mozart [1994] México (CDH )
      (Se va quitando abrigo, guantes, bufanda...)
    • 1975 Gala, A. Ulises [1994] España (CDH )

      Penélope.—(Que acaso no haya escuchado, muy bajito.)Todos te amábamos, Ulises: eras nuestro mes de mayo y nuestro pan; nuestra bufanda y nuestros pájaros. Ítaca se ha arruinado sin ti, ¿qué otra cosa querías?

    • 1975 Gasulla, L. Culminación [1979] 11 Argentina (CDH )
      Así hasta San Antonio. Allí nos aguardaban los ómnibus patagónicos. Cambiamos de ropa: botas, cuero, guantes, bufandas. El coronel pareció alzarse un palmo más todavía. Pero no decía una palabra, ni una sola palabra... ¿se da cuenta, señora?
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 26 España (CDH )
      Recuerdo aquella tarde fría de noviembre y a Pajarito de Soto tieso en el borde de su silla, perdido al fondo de la mesa de juntas, en la sala-biblioteca, con la gorra de cuadritos sobre las rodillas, a punto de pisar la bufanda que había resbalado y se había enroscado sumisamente a sus pies, mientras la Doloretas recogía con prisas su abrigo y sus manguitos y su paraguas de puño de plata falsa incrustada de piedras falsas verdes y rojas [...].
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] España (CDH )
      Pajarito de Soto tiritaba con las manos en los bolsillos, su gorra de cuadritos y su bufanda gris, de flecos ralos.
    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] España (CDH )
      Varios días ante de la fecha prevista, miss Dory empezaba el equipaje: los botines por si llovía, las sombrillas por si salía el sol, las bufandas por si refrescaba... Paco y Lolita jamás intervenían en la tarea.
    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] España (CDH )
      Tal como tenían previsto, los Moraldo se fueron al norte con su equipaje, sus manías de grandeza, sus tópicos sobre lo que era respetable y sobre lo que no lo era, con miss Dory y sus sombrillas sus paraguas, sus bufandas y sus botines.
    • 1975 Salisachs, M. Gangrena [1976] España (CDH )
      Se desabrochó el abrigo, lo lanzó al suelo: «Conocía tus visitas a esa casa...» Retiró de su cuello la bufanda: «Era mi única forma de verte.,.» Cogí sus manos; las tenía heladas: «Han pasado dos meses, Carlos, dos horribles meses sin hablarte, sin oírte, sin recibir ni una línea tuya...» Se abalanzó a mi cuello y rompió a llorar.
    • 1976 Alberti, R. Adefesio [1992] España (CDH )

      AULAGA¡Mis calcetines! ¡Mis bufandas! ¡Mis chalecos de punto!

    • 1967-1976 González, A. Trat Urbanismo Palabra sobre palabra España (CDH )
      Elena despertó a las dos y cinco, / abrió despacio las contraventanas / y el sol de invierno hirió sus ojos / enrojecidos. Apoyada / la frente en el cristal, / miró a la calle: niños con bufandas, / perros. Tres curas / paseaban. /
    • 1976 Vázquez, Á. Juanita Narboni [1990] 27 España (CDH )
      ¿Te gustó? Y, ahora, todas juntas —Andresito, mi rey, tápate la boca con la bufanda antes de salir que hace mucho frío—.
    • 1976 Vázquez, Á. Juanita Narboni [1990] 226 España (CDH )
      Mira, por aquella acera va Reina la de los gatos, embozada en sus bufandas, como siempre, pero ahora arrastrándose por la pared del Hotel Minzah para que no noten su presencia, como una huérfana del destino.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      «Un poema de Neruda», le dije, y feliz como nunca me levanté, me puse el abrigo y el bastón, me puse la bufanda y mis diplomas, me puse el papel tapiz, me puse las rodillas, me puse las lámparas, me puse la ciudad y le dije adiós.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      En nombre de la magia, Fabricio sacó de un sombrero de copa una bufanda verde, se la puso en el cuello y dijo: «Esta es la estola, del color verde que significa la esperanza, del verde que se usa desde la Octava de Pentecostés hasta el Adviento».
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 445 México (CDH )
      ¿Se acuerda usted de los inviernos en Milwaukee, doctor, y de cómo la vida se fue como la nieve entre las manos y las muchachas tenían en el cuello bufandas amarillas que revoloteaban en los bailes del Paper Doll? Ya lo dice el dicho: las ocasiones son pocas y no vuelven de la ira.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] 630 México (CDH )
      ¡Compro bufandas de pistolero!
    • 1977 Prensa El País, 04/09/1977 [1977] España (CDH )

      Pero yo no tuve ese beso en mi infancia sin bufanda, ni los escolares de hoy lo tienen cuando se quedan sin escolarizar. La sociedad española no es precisamente la señorita Sandra, no recibe a los párvulos con un beso en el nuevo curso, sino que les cierra la puerta del colegio, aunque El Corte Inglés anuncie equipos escolares completos por las vallas de Madrid.

    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Era un hombrecito torcido; sesentón, con los ojos disparados en direcciones opuestas, que llevaba invierno y verano, día y noche, una bufanda grasienta.
    • 1978 Donoso, J. Casa campo [1989] Chile (CDH )
      — No sé.... el ángulo justo con que Celeste inclina su sombrero es lo que le confiere su chic, y el estilo inimitable con que se anuda al cuello una bufanda de gasa, y el sombreado levemente artificial que le da esa profundidad a lo que podríamos llamar su "mirada"... son logros muy sutiles, Balbina, muy inteligentes...
    • 1978 Donoso, J. Casa campo [1989] 230 Chile (CDH )
      [...] soberbias chupas de paño de Sedan y calzas de gamuza de un tinte levemente violáceo, el perfume de sándalo de gavetas llenas de bufandas de velo recamado y gasa, un revuelo de hopalandas verde-mar y azul y transparentes bajo saboyanas de segrí, macfarlanes y guardainfantes, sayas de gro y zarzahán, chalecos de raso brochado, chambergos, melones, cofias para novicias o nodrizas ojos artificialmente amoratados para el dolor [...].
    • 1978 Donoso, J. Casa campo [1989] 371 Chile (CDH )
      Lentamente porque no les quedaba otra forma de hacerlo, a ver si tenían la suerte harto improbable de llegar a las montañas azules que teñían el horizonte antes que se desataran los primeros vientos y murieran ahorcados por bufandas de vilanos.
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] España (CDH )
      Era la imagen del amigo pintando, y el modelo era Soledad sentada en una mecedora bajo el almendro en flor, tejiendo una bufanda azulgrana; pero él sabía que era una visión falsa, un recuerdo invertido (paisaje reflejado en la superficie de un lago, uno de los temas idiotas preferido por Tey), convocado no por la memoria sino por alguna secreta necesidad onírica o el propio movimiento de la frase: la excitante idea de que algo, otra vez, estaba ahí cerca con la carga dispuesta desde mucho tiempo atrás.
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] 135 España (CDH )
      Ese emplazamiento ideal impedía la visión del fondo del jardín, con la tapia encalada y la hiedra, los lirios azules y los geranios, y sin embargo, según era habitual y exasperante en Tey, esos ornamentos estaban en el cuadro, en un plano convencional y nítido, relamido, más allá del almendro en flor bajo el cual, sentada en la mecedora y junto al neceser malva de las medicinas, Soledad tejía una bufanda azulgrana.
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] 180 España (CDH )
      La perspectiva era imposible: el indudable emplazamiento del caballete —el cuarto de invitados, en la planta baja— ofrecía el marco natural y romántico de rojas buganvillas, pero debería haber impedido la visión del fondo del jardín, la tapia encalada y la hiedra, las rinconadas de lirios azules, los geranios y el rosal deshojado; sin embargo, según era habitual en la onírica paleta de Tey, esos ornamentos estaban en el cuadro, en un plano convencional, más allá de los pinos y del esplendoroso almendro en flor, debajo del cual, sentada en su mecedora y con el neceser malva de las medicinas junto a sus pies, Soledad tejía una bufanda azulgrana.
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] 180 España (CDH )
      Con pupila de loco, Forest captó la fecha en un ángulo inferior (Octubre 48) y el relamido realismo con que estaban reproducidos los dos objetos que jamás existieron —como no fuese en otra vida: la bufanda y el neceser— con respecto a los reales.
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] España (CDH )
      Contenía un par de madejas polvorientas y una labor de ganchillo sin terminar, una bufanda, y todas las mismas medicinas recetadas apenas dos meses antes —pero vistas a través de un vértigo de casi treinta y cinco años, pensó él— por el viejo doctor Pla:
    • 1978 Marsé, J. Muchacha bragas [1993] España (CDH )
      Pensaba todavía en el retórico embuste de la hiedra, allá al fondos del falso jardín, en los jirones del columpio pudriéndose al sol, en la bufanda y en el neceser con madejas y específicos, y sobre todo en el mágico, intemporal almendro en flor; pero aquel delicadísimo gesto de los dedos retirando el pelito de la boca, aquella mirada bizca que casi pedía disculpas por la interrupción, pudieron más que todo.
    • 1978 Poniatowska, E. Querido Diego [1992] 12 México (CDH )
      Al regresar a la casa, veía yo los rostros sombríos de los hombres en la calle, las mujeres envueltas en sus bufandas, ni un solo niño.
    • 1978 Prensa ABC, 05/02/1978 [1978] España (CDH )
      Yo no sé si hay en Viena casas de compra-venta; lo digo sin segunda intención, con toda sencillez y porque es la verdad, pues nunca fui vanidoso, pero me sospecho que este señor que encuentro frecuentemente a mi paso, calada la gorra hasta las cejas, los ojos cubiertos de unas gafas oscuras, envuelto el cuello en una bufanda amplísima y dándole vueltas al manubrio de un organillo quejumbroso, es un caballero de buena sociedad, que se disfraza para poder asistir, por la noche, a la representación del Alles aus Libien.
    • 1979 Cabrujas, J. I. Me quieras [1979] Venezuela (CDH )

      GARDELNo turbemos la intimidad de dos damas. (Pausa)Volvamos a la noche. Hace calor, ¿no es cierto?

      MARÍA LUISASi me permite... creo que es por la bufanda.

      GARDELTiene razón (Se quita la bufanda).Guárdela. Es suya. (Observa a María Luisa)¿Por qué tiembla?

    • 1979 Feldman, S. Realización cinematográfica [1996] Argentina (CDH )
      Si se piensa que dos tomas, continuadas en el libro, deben filmarse a veces con semanas de diferencia, se comprenderá la importancia de algunos detalles —corbatas, bufanda, paquete de cigarrillos, collar, etcétera— cuyo cambio o desaparición pueden quebrar fácilmente un clima dramático laboriosamente conseguido.
    • 1979 Quiñones, F. Mil noches [1979] España (CDH )
      Menos en pleno verano, siempre traía puesta una bufanda oscura de lanilla que algunas veces no se la quitaba ni en la cama, y en cueros era enteramente una fantasma, yo no he visto nunca una cosa más fea ni más estropea; educao, claro, a ver si no iba a serlo.
    • 1979 Romero Esteo, M. Vodevil rosa [1979] 82 España (CDH )
      (Mutis de FEDERICO por la puerta del foro, entre las cortinas. Luego AMALIA ya se va rápidamente de vuelo hacia el balcón lo mismo que las piadosas golondrinas. Y es que ya viene por allí DON MANUEL hecho un brazo de mar como quien viene de la ópera de ultramar. De smoking y bigotazos y sombrero de copa, y larga bufanda de blanca seda, y blancos guantes que son de antes. Y AMALIA va y le larga la larga mano, y DON MANUEL le besa las puntas de las uñas igual que un cortesano, igual que un caballero que no tiene pezuñas).
    • 1980 Benet Goitia, J. Saúl [1994] 194 España (CDH )
      Entonces se inicia el éxodo, tantas veces anteriores abortado por el olvido de una bufanda o la proximidad de una cita, y comprende que puede flaquear.
    • 1980 Benet Goitia, J. Saúl [1994] 201 España (CDH )
      A media mañana entró en la garita, para despojarse de sus armas y arreos, se quitó la bufanda, se desabrochó el cuello y estiró las piernas, sentado sobre una silla de anea destrozada.
    • 1980 Benet Goitia, J. Saúl [1994] 465 España (CDH )
      Un equipaje muy simple pero excesivo, más excesivo que el que la madre, nunca separada de él, prepara para una excursión de dos días de su hijo, tan atiborrado de pañuelos, calcetines, medicamentos, bufandas, cepillos y vitaminas como de recomendaciones que de ser todas tenidas en cuenta no le dejarán tiempo para tomar un bocadillo.
    • 1980 Cortázar, J. Glenda [1988] Argentina (CDH )
      No encontré Sur pero en cambio había una puertecita entornada que daba a otra pieza; vi a alguien de espaldas, con la nuca blanquísima que tienen ya todos ellos; a sus pies alcancé a sospechar una cantidad de abrigos, unos pañuelos, una bufanda roja.
    • 1980 Fdz Cubas, C. Elba [1981] 100 España (CDH )
      Ni siquiera me atrevería a afirmar que ciertos encendedores, bufandas o relojes de pulsera con los que yo acostumbraba a juguetear mientras conversábamos y que, dada mi desidia, a menudo extraviaba, fueran los mismos que pocos días después aparecían en los bolsillos, cuello o muñeca de J. Eduardo con alguna, pequeña, ligera, casi imperceptible variante.
    • 1980 Prensa El País, 10/10/1980 [1980] España (CDH )
      Se habla de fe, de árboles, de estrellas, de mantas y bufandas, de magia, de cariño.
    • 1980 Prensa El País, 12/02/1980 [1980] España (CDH )
      [...] lo único Quique Herreros y Rafael Fernández, que se van a Hollywood con el pendiente, Rafael me refiero, a ver si colonizan ellos el star / system, con un par, o sea con dos, menos desencanto y más marcha, amore, que ya está bien de bufanda y desencanto [...].
    • 1980 Prensa El País, 16/12/1980 [1980] España (CDH )
      Los jóvenes, que entraron en la facultad de Derecho a las once de la mañana y que posteriormente pretendieron repetir su acción en Ciencias de la Información, donde se lo impidió la policía, iban enmascarados con algunos pañuelos y bufandas.
    • 1980 Prensa El País, 16/12/1980 [1980] España (CDH )
      A las siete de la tarde de ayer, catorce personas estaban detenidas por su presunta participación en los hechos que tuvieron lugar por la mañana en la facultad de Derecho de la Universidad Complutense, aunque tres de ellas iban a ser puestas en libertad al no haberse demostrado su implicación en los incidentes. Una veintena de jóvenes, enmascarados con pañuelos y bufandas, entraron en el citado centro académico con banderas españolas en brazaletes y solapas, sobre las once de la mañana, y pretendieron interrumpir la actividad académica en señal de luto por la muerte en atentado del secretario del Frente de la Juventud.
    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )
      En aquel momento una sombra se interpuso en la puerta por detrás del visillo que hasta la mitad la cubría, y entró un hombre con boina y bufanda.
    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )

      Matías opinó que no debía de ser un rojo, pero el jefe le replicó que nunca se sabía; a lo mejor, un "mandamás"que se encaprichaba con aquello y lo requisaba, porque la verdad era que en los escaparates seguía habiendo mucho género del que acaso habría que retirar lo más tentador, las prendas de vestir, y un rato estuvieron quitando jerséis y bufandas, sin pensar bien lo que hacían, porque estaba acordándose de que, al dejar las camisas en la caja, se había desdoblado una y movido ella sola y se replegó por un lado, exactamente como si un ser vivo la animase o un cuerpo inmaterial se hubiera deslizado en ella con intención obscena de asustar a Matías, que también la había visto y se había sentido azorado.

    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )
      Tosen, se cierran los capotes y las bufandas en el cuello, encienden cigarrillos.
    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )
      Amanecía entre las opacas oscuridades de la gente encogida en sus abrigos, silenciosa en el descanso interrumpido de los ojos velados que la primera claridad del amanecer iba entreabriendo en la compacta fila de bufandas y pañuelos por las cabezas con que abrigaban aún el sueño, cortado en lo mejor para bajar a la calle y tantear la oscuridad hasta llegar a donde se alineaban mujeres y algún viejo y donde se destacaba la figura más alta, erguida sobre sus miradas.
    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )
      Y confusamente me vi en él, con la cara contraída, la bufanda alrededor del cuello, la gorra encasquetada.
    • 1980 Zúñiga, J. E. Largo noviembre [1990] España (CDH )
      El hombre se ajusta la bufanda al cuello, encogiéndose en la gabardina.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Perú (CDH )
      Dejaba la silla, la mesa, mi abrigo, la boina, la bufanda, el pantalón.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Perú (CDH )
      Creo que venían a decirme que el asunto entre ellos podía prosperar, pero Inés era todavía medio Trapero de Emaús y sumamente católica, por aquellos días, y al encontrarme instalado trabajando con mesa y silla encima de la camota, con abrigo, bufanda y dos boinas puestas porque estaba lloviendo y goteaba, más la calefacción instalada prácticamente sobre el pie izquierdo, se bañó en ternura.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Perú (CDH )
      Reaccionó, recogió rápidamente su abrigo y su bufanda, y desapareció sin despedirse ni mirar a nadie.
    • 1981 Mompradé, E. L. / Gutiérrez, R. Indumentaria indígena II [1981] México (CDH )
      Sobre la cabeza una faja larga roja, como la de la novia, colocada al estilo de un turbante, y en el cuello envuelto como una bufanda, con los largos flecos colgando en la espalda y descansando en un hombro, la tradicional pañoleta de cuadros azules.
    • 1981 Padilla, H. Jardín [1981] Cuba (CDH )
      El guía, un hombre alto, flaco, de piel cetrina y shapka encasquetada hasta los ojos y bufanda que le ocultaba la boca al hablar, le explicaba que del conjunto de dovelas que formaban los arcos, atendiera sobre todo las de gatillo y horquilla, pues la primera revelaba el modo peculiar con que aquella cultura concebía las ligazones con las hiladas de sillares horizontales, y las segundas mostraban el ángulo de bóveda por arista que se unían a las dos caras contiguas de modo desconocido en los trópicos.
    • 1981 Padilla, H. Jardín [1981] Cuba (CDH )
      Cuando pronunció esta última palabra, Gregorio descubrió el acento inconfundible del amable Simplón que, al verse descubierto, levantó la shapka debajo de la cual brillaron ojos de desesperación y dejó caer la bufanda que ocultaba su boca torcida de gesto incontenible.
    • 1981 Steimberg, A. Espíritu inocente [1981] 27 Argentina (CDH )

      El catolicismo es la única religión decorosa; el judaísmo es ridículo y vergonzoso; el protestantismo es trivial y extranjero. Helen y Mary Brown son las dos inglesas protestantes del curso. Son amables y me sonríen sin cesar, como disculpándose de su aberrante credo. Al llegar el invierno se ponen a tejer pullovers que no terminan nunca; cuando el frío aprieta Mary aparece con una extraña bufanda de paño lenci verde con rosas bordadas. Todas la observamos con la más inflexible malignidad; por fin Matilde da en la tecla, y sin metáfora: la bufanda es el cubreteclas del piano de las Brown.

    • 1981 Steimberg, A. Espíritu inocente [1981] Argentina (CDH )

      Nunca comenté lo del termo, pero era un gran invento. Yo lo colocaba en una silla junto a mi cama, y cuando sonaba el endemoniado despertador estiraba un brazo, tratando de despertarme lo menos posible, y servía café con leche hirviente, ya endulzado, en una taza dejada en la silla para tales fines. Una vez que el café con leche caliente pasaba por el gargüeroyo obtenía la lucidez y la valentía necesarias para volver a meterme debajo de las frazadas y quitarme el camisón. Después sacaba un brazo e iba tomando y poniéndome, una a una, las prendas preparadas la noche anterior tan cuidadosamente como el termo y la taza; la bombacha, el portaligas, odiosa prenda que servía para sostener las medias y a la que siempre le faltaba algún broche o ganchito. La enagua, la camisa, la pollera, el pullover, las medias. Una vez puestas las medias sacaba las piernas del calor de la cama y las exponía al aire gélido del dormitorio para calzarme los zapatos. Me ponía de pie y ya lo peor había pasado. El gabán, la bufanda, el gorro, y me dirigía al baño.

    • 1981 Vega, H. Así sufrieron [1981] 191 Colombia (CDH )
      Un hombre, cubilete sobre la cabeza, vestido de negro, zapatos de charol, sin abrigo a pesar del intenso frío, una bufanda alrededor del cuello, aparece colgado, con los pies a ras del suelo sin llegar a tocarlo.
    • 1981 Vega, H. Así sufrieron [1981] 193 Colombia (CDH )
      Parece que ante la imposibilidad de conciliar el sueño, en el vaivén de la diligencia por malos caminos, amarró De Nerval su bufanda anudada al cuello a un gancho del coche, y añade Gautier: «Lo que me ha sorprendido es que no se haya estrangulado; aparentemente, Dios, siempre bueno, siempre paternal, quiso ahorrarle la pena de ahorcarse él mismo.» Según Pommier, era ésa una manera de buscar el sueño que tenía Nerval.
    • 1981 Vilalta, M. Una mujer [1989] México (CDH )

      Lenny:Ahora no se me vaya a acatarrar.(Le amarra al cuello como bufanda las mangas del pijama.)

    • 1981 Zaragoza, C. Dios playa [1982] España (CDH )
      Papadoc, su sólida cabeza de cabello entrecano y corto, suéter de serie y pequeña bufanda oscura, zapatillas de franela a cuadros.
    • 1982 Alegre Cudós, J. L. Sala [1982] España (CDH )

      CAMARERO 1.—(En la escena vacía, se oye el timbre por tres veces. Al no salir nadie a abrir, CAMARERO 1 utiliza su llave y entra en el apartamento)¿Hay alguien? ¿Olga, estás ahí? ¿Lauro? (Pausa)No hay nadie. Mejor. A mí no me engaña Olga. Oculta algo, y algo muy importante para el porvenir de Lauro. Es inaguantable. Dominador, eso es lo que eres, tendría que escupirte a la cara. No solamente me has quitado el calor de mi hembra sino que quieres quitarme la voluntad y adoración. Adórate tú mismo, autor de mierda (Se desprende del abrigo y la bufanda, que arroja sobre el tresillo)

    • 1982 Alegre Cudós, J. L. Minotauro [1982] 11 España (CDH )
      Que te gusta vestir de hombre, pues vístete de hombre; que te gusta sentirte pájaro enjaulado, pues te sientes; que no me quieres decir ni pío, pues no me lo digas; eres libre, hija mía, muy libre, otras quisieran ser tan libres como tú (Estornuda) La cochina gripe (Estornuda) Me lo tengo dicho; cuando salgas a cazar tan temprano, es imprudente olvidarse el gabán y la bufanda y el sombrero de copa y el pañuelo, no se puede salir a cazar en pijama, por mucha prisa que tenga uno, que no, que no hija, que tu padre es un impaciente y no hay quien le enseñe, ni la experiencia (estornuda y por fin se sienta para estornudar más tranquilo)
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 298 Chile (CDH )
      Clara le enseñó a cuidar a los pájaros y a hablarles a cada uno en su idioma, a conocer los signos premonitorios de la naturaleza y a tejer bufandas con punto correteado para los pobres.
    • 1982 Arrabal, F. Torre herida [1983] 29 España (CDH )
      Se pasaba las horas de clase embebido en sus maquinaciones para mortificarle como merecía, es decir, cada vez más: con ortigas, con clavos, con su navaja, o atándole para que no pudiera moverse, impidiéndole respirar con una bufanda.
    • 1982 Asenjo Sedano, J. Días largos [1982] España (CDH )
      Mi madre me abotonaba la camisa, me ponía la bufanda en el cuello y me colgaba la capa azul, arreglo de una capa flamante de mi abuelo Nicolás, sastre famoso.
    • 1982 Asenjo Sedano, J. Días largos [1982] España (CDH )

      — Esta mañana te fuiste a la escuela sin la capa. Sin la bufanda. ¡Ay, Señor!, ¡como si fueran pocas las preocupaciones que una tiene!

    • 1982 Asenjo Sedano, J. Días largos [1982] España (CDH )
      Su madre buena trató, afanosa, de abrigarle el cuello con una bufanda, que él, apurado, se arrancó con su mano de bebé enfadado y decrépito.
    • 1982 Asenjo Sedano, J. Días largos [1982] España (CDH )
      Me veo con mis calcetines altos, mi capa y mi bufanda volando como un pájaro por aquellos páramos helados que siempre fueron las plazas de mi pueblo.
    • 1982 Benedetti, M. Primavera [1994] Uruguay (CDH )
      El invierno es famoso por las bufandas y la nieve.
    • 1982 Kociancich, V. Octava maravilla [1982] Argentina (CDH )
      Lo que Paco no desechaba era volcado ahí, en el bolso que perdía forma y estilo mientras se colmaba su capacidad y resistencia: una bufanda, una inevitable botella de ginebra, manuscritos inconclusos, raídas páginas de un borrador de poema, de ensayo, de cuento, de novela, puntas doradas de una madeja de talento enmarañado y roto, asomando entre facturas impagas, paquetes vacíos y estrujados de cigarrillos negros, llaves viejas, una revista de historietas, un ejemplar del Ulises, un destornillador.
    • 1982 Kociancich, V. Octava maravilla [1982] Argentina (CDH )
      Ni un alma adentro, salvo el mozo que, con sombrero de fieltro, bufanda y guantes de lana, lustraba muy tranquilo una coctelera.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 414 Argentina (CDH )
      Entretanto Sardou, impecable «metteur-en-scène» y encantador electrizante, recorría el escenario y la sala del Teatro de la Porte Saint-Martin sin omitir el pormenor, abriendo y cerrando entradas, sentándose en los muebles; trepando a las galerías altas y verificando si desde allá se oía; dirigiendo a ratos la música compuesta por Xavier Leroux; recitando trozos de cada papel; quitándose y poniéndose la boina, la triple bufanda y la pelleja de nutrias; tiritando de frío, transpirando de calor [...].
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 462 Argentina (CDH )
      Yo sí la reconocí: era Maggie Brompton; una Maggie Brompton destruida, desquiciada por el tiempo, en quien ni rastros sobrevivían del parecido con la Simaetha de Naucratis; una Maggie que conservaba únicamente, como medio de segura identificación, al imprescindible muchacho bonito de cuyo brazo se prendía, el cual presentaba en su cara redonda, como Santa Lucía en su sagrado plato, la ofrenda de un par de ojos lánguidos, de espesos párpados orientales, como los que recuerdo unidos a la bufanda de Monsieur Proust.
    • 1982 Nieva, F. Coronada y tiro [1991] España (CDH )
      (El silencio humano le responde con suficiente elocuencia. Don Cerezo se sienta en un sillón, de uno de cuyos brazos cuelga una bufanda, y con ella se arropa el cuello.)
    • 1982 Nieva, F. Coronada y tiro [1991] España (CDH )

      DON CEREZO.—(Tras una pausa.)Venga mi bufanda. Hace viento. Se les enfría el corazón a estas sierras por falta de carreteras y buenas comunicaciones. No llega la calefacción de Madrid. ¡Somos unos pobretes, por más que se diga!

    • 1982 Nieva, F. Coronada y tiro [1991] 465 España (CDH )

      DON CEREZO.—(Confusísimo.)Hijo entrecruzado, aunque en mis brazos te tuviera un día, nunca he entendido ese Evangelio tan gaseoso que vas predicando; pero además, si la autoridad lo condena, yo no tengo otro remedio que dar mi lana sin chistar ni discutir la bufanda que los hombres se harán con ella.

    • 1982 Prensa ABC, 11/10/1982 [1982] España (CDH )
      Paco Umbral va todavía sin bufanda.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 228 Argentina (CDH )
      No encontré Sur pero en cambio había una puertecita entornada que daba a otra pieza; vi a alguien de espaldas, con la nuca blanquísima que tienen ya todos ellos; a sus pies alcancé a sospechar una cantidad de abrigos, unos pañuelos, una bufanda roja.
    • 1983 Fdz Suárez, Á. Pesimismo esp [1983] España (CDH )
      Bueno, lo que hay en esto de más reprobable es una cuestión de trastrueque verbal, pues el Mercado Común tiene poco de mercado y menos de común: siguen existiendo los mercados nacionales más o menos con abrigo y bufanda para andar por casa.
    • 1983 Labordeta, J. A. Aragón [1983] España (CDH )
      Y el vagón, con una estufa en el centro, repleto de cazadores vocingleros achuchando a sus perros, mientras el jefe de estación de Valmadrid se apañaba contra el frío a través de una enorme bufanda.
    • 1983 Prensa ABC, 24/12/1983 [1983] España (CDH )

      Raquel Welch me envía un boca a boca; esto es, un saludo verbal, no teman. Tranquilamente ve crecer dentro de sí el crisantemo de los cuarenta y no envejece: es más, se encuentra mejor que nunca. Vive en Nueva York y piensa siempre en que algún día habrá de regresar a la raíz materna, que es Bolivia; porque ella no es andina, sino norteamericana pura. Lo que pasa es que durante mucho tiempo, cuando se llevó fuertemente lo latino, ella usó lo de su geografía. Una tarde, camino del Titicaca, un periodista que me regaló una bufanda y una llama de cañizo me advertía:

      — Ella no ha venido jamás a Bolivia o, si lo ha hecho, ha sido fugazmente. No la consideramos como nuestra...

    • 1983 Prensa ABC, 28/12/1983 [1983] España (CDH )
      Traía una gabardina sobre los hombros, la bufanda de color violeta, sonriente, las manos pequeñas, morenas —del sol mediterráneo—, un arcángel, lo dicho, como quien va de paso.
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Perú (CDH )
      Después de beber cogió su bufanda:

      — A ganarse el pan se ha dicho. Acompáñame, Ludo. Y tú estate despierta a las seis, para el desayuno.

    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] 241 Perú (CDH )
      Sacándose la bufanda la metió en el bolsillo de su saco.
    • 1984 Carballido, E. Fotografía playa [1994] México (CDH )
      Anduve con bufanda muchos días, a pesar del calor.
    • 1984 Goytisolo, L. Estela [1984] 42 España (CDH )
      Lo mismo, sin duda, que haría en Berlín la esbelta rubia aquella con la foto que les había tomado mientras caminaban hacia la terminal del aeropuerto de Tempelhof, el francés pillado por sorpresa, reflejando en la expresión esa sorpresa, el cubano, con gafas de sol y embozado en una bufanda, girando la cabeza al divisar la cámara.
    • 1984 Leyva, D. Piñata [1984] 17 México (CDH )
      Pero no en esos días de frío extremo, sino en aquéllos, grises, en los que no sopla el viento, y se puede salir a pasear cubierto con una chamarra tan sólo, sin necesidad de bufanda, guantes o sombrero.
    • 1984 Molina Foix, V. Abrazos pulpo [1984] España (CDH )
      Es el tiempo, este clima cambiante, por la mañana lluvia y al cabo de unas horas, cuando se está uno reponiendo aún de la larga comida, estos fríos, la escarcha... Uno no sabe qué ponerse (y señala al maletín y a las cosas desplegadas sobre la mesa).Si vieran ustedes mi casa... Todo amontonado, camisetas, bufandas, jerseys de lana gruesos, y peúcos... zapatillas de baño, prendas ligeras de nylon, frescas y holgadas...(Tras reflexionar, tristemente)Todo mi sueldo se va en la lavandería.
    • 1984 Molina Foix, V. Abrazos pulpo [1984] 45 España (CDH )
      Madrugabas, salía con bufanda, las piernas le temblaban, y yo aún no había vuelto.
    • 1984 Prensa El País, 01/04/1984 [1984] España (CDH )
      Ahí hay que resaltar los nombres de María Moreira, gallega y maestra en el género del punto, que fabrica unas 40.000 prendas al año y ha cambiado su estilo habitual de utilizar abalorios, optando por una línea de punto fino y liso, donde destacan las faldas tubo largas con sobrefaldas, casacas de hombros anchos y caídos, mangas murciélago y bufandas incorporadas en tonos azul marino, crudo, blanco y negro y ciruela.
    • 1984 Wolff, E. Balsa Medusa [1990] Chile (CDH )
      Quieren pasarme sus abrigos, por favor? (Recoge abrigos y bufandas)
    • 1984 Wolff, E. Balsa Medusa [1990] Chile (CDH )

      GOLDBERG—Por qué... «Isadora Duncan»?

      SERGETTI—La que murió ahorcada por su propia bufanda, en un auto descapotado, no fue así?...

    • 1985 Ferla, S. Drama Argentina [1985] Argentina (CDH )

      Esta clase media veleta e incoherente, que un día menciona con orgullo que exportamos cerebros y de pronto sentencia que exportamos cerebros porque somos "un país de mierda". Que se ufana de una Argentina sin problemas raciales y al mismo tiempo los crea manifestando su desdén por los "negros". Que un día tejió con amor mediecitas y bufanditas para los chicos que defendían nuestra soberanía en las Malvinas, y a partir del 14 de junio de ese alocado 1982 reputeó a Galtieri y a las Malvinas, y se olvidó totalmente de los "chicos"ya inválidos, alienados o indigentes.

    • 1985 García Morales, A. Sur [1994] España (CDH )
      Había olvidado mi bufanda y tú anudaste la tuya alrededor de mi cabeza, dejándome sólo los ojos al descubierto.
    • 1985 Melgares, F. Anselmo B [1986] España (CDH )
      (En otro lugar se ilumina un nuevo espacio y vemos un pupitre, y junto a él un hombre con gafas, larga bufanda y mucho frío. Es el maestro.)
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 280 España (CDH )
      Un girón de niebla envolvía su cabeza como una gran bufanda, permitiendo sólo asomar sus ojos.
    • 1985 Mojarro, T. Yo [1985] México (CDH )
      — ¡A la cola, ese de la bufanda! (¡Olga, espérame, no te vayas a ir!
    • 1985 Perucho, J. Dietario [1985] España (CDH )
      Un hombre corpulento, de cara porcina y orejas descomunales, se apoya en un alto pupitre, mientras otro escribiente (éste poquita cosa y envuelto hasta los ojos en una bufanda de lana) se esfuerza por encender una estufa de carbón.
    • 1985 Perucho, J. Dietario [1985] España (CDH )
      Mr. Scrooge pensó que para tal día venturoso (la Navidad), era además imprescindible confeccionar un plato sencillo y original, contribuyendo así dilatadamente a la felicidad humana, y vuelto a su oficina, avivada la lumbre del brasero y arrollada al cuello su bufanda, se dispuso a escribir (asistido por el fantasma de su socio Mr. Marley) la siguiente receta culinaria en verso de las sopas de ajo, que años más tarde traduciría al castellano Ventura de la Vega:
    • 1985 Prensa El País, 01/06/1985 [1985] España (CDH )
      El aficionado con bufanda blanquinegra que acaba de descubrir el canal semipúblico británico ITV esgrimiendo una pistola —que, en determinados momentos de la grabación, da la impresión de ser de fogueo; el humo que desprende el arma instantes después de producirse uno de los disparos podría confirmar esta hipótesis— es, con toda seguridad, uno de los miembros del reducido grupo italiano, al parecer de tendencia ultraderechista, que provocó en el gol norte los altercados que siguieron a la catástrofe causada por los supporters en el gol sur.
    • 1985 Prensa El País, 02/06/1985 [1985] España (CDH )
      Estaba inclinado sobre un pupitre y tapaba la parte inferior del rostro con una bufanda a cuadros escoceses.
    • 1985 Prensa El País, 02/06/1985 [1985] España (CDH )
      Se bajó la bufanda, dejó el manuscrito de Los milagros, de Berceo, me cogió del brazo y me empujó hacia la calle.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )

      Le detiene el asombro: frente al perchero, una muchacha cuelga una larga bufanda amarilla y se quita un chaquetón de punto. Viste falda violeta como agitanada, con motivos orientales estampados, y calza altas botas color avellana. Cuelga también un bolsón de cuero y ahora se quita la boina, liberando su largo pelo negro. Al volverse muestra bordados de colores en el chalequito, sobre su blusa. Sonríe: boca grande, dientes blanquísimos.

    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )
      Se cuelga el bolsón del hombro, se lía al cuello la bufanda amarilla y se vuelve dejando resplandecer su sonrisa:
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )
      Por la tarde le relata el episodio a Hortensia, que le esperaba en su ático con la sorpresa de una bufanda.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )
      El viejo acepta la buena bufanda, pero sigue reteniendo la vieja en su mano, vacilando.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] España (CDH )
      — ¡Y llevas mi bufanda!
    • 1985 Schz Espeso, G. Alas mariposas [1985] 54 España (CDH )
      Curiosamente, también el clima se asemejaba, en su tanto, al del invierno recién dejado atrás, si se juzgaba por el atuendo de los transeúntes, en el que se veían demasiados guantes y bufandas, y alguna piel de mucho pelo, que servía para algo más que para embellecer las solapas de un abrigo o las vueltas de un chaquetón.
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      En un extremo de la calle, fuera del espacio escénico, irremediablemente atraído hacia él, Jonathan. Quizás 40 años, aspecto descuidado, abrigo y bufanda.
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      (En un aparte, carcajada dirigida al público, al que muestra una bufanda de seda que sacó del bolsillo.)
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      (A Mildred, escondiendo la bufanda.)
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      Uuuaaaaaaaa... (Sin que Mildred se lo espere, de pronto le pone la bufanda alrededor del cuello y cruza los dos extremos, con el propósito de apretar. Pero Mildred logra desasirse.)
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      (Se quita la bufanda.)
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      Para un hermoso cuello, una bufanda de seda.
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      (Williams va a apretar, pero ve a Jonathan que baja la escalera. Deja ir a Mildred, que se quita la bufanda y se la avienta.)
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      ¡Toma tu bufanda! Puedes quedarte con ella.
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      Williams se empeñó en atarme al cuello esa horrible bufanda.
    • 1985 Vilalta, M. Horror [1989] México (CDH )
      Ríe y tarareando La Polonesa, que se sigue oyendo en la grabación, se abrocha el abrigo; abre la puerta, sale y cierra. Como quien regresa a casa después que terminó su jornada de trabajo, viene ahora por la calle, canturreando La Polonesa. Se detiene: hace frío. Se frota las manos para calentárselas. De una bolsa del abrigo saca la bufanda y se la pone.
    • 1986 Aguilar Camín, H. Morir [1986] México (CDH )
      Doña Lila llevaba de la mano a Mercedes con gorro, bufanda y un conjunto de cuadros escoceses, el Tonchis, casi tan alto como Anabela, bromeaba con el comandante Cuevas.
    • 1986 Balza, J. Relatos [1990] Venezuela (CDH )
      Acaba de cruzar la Avenida Libertador desafiando la tormenta: podría nevar y sin embargo no trae abrigo ni guantes; apenas una bufanda tomada en el último minuto, y el sweater.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cuba (CDH )
      Pasaba todo los días frente a nuestro cuarto, rumbo al baño vestido con una bata a la que la felpa raída no menguaba su antigua elegancia, una toga, la toalla al cuello como una bufanda blanca.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 429 Cuba (CDH )
      En una ocasión las marcas de amor de Margarita se extendieron muy alto por el cuello y así me vi buscando una bufanda por media Habana en verano y llevarla en alarde de elegancia, que provocaba no pocas burlas en Carteles y en el barrio, donde al principio me gritaban apodos.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 429 Cuba (CDH )

      En una ocasión las marcas de amor de Margarita se extendieron muy alto por el cuello y así me vi buscando una bufanda por media Habana en verano y llevarla en alarde de elegancia, que provocaba no pocas burlas en Cartelesy en el barrio, donde al principio me gritaban apodos. Rine me llamó el bufón de la bufanda y Silvio Rigor le fou du foulard. Sin embargo, lo más incómodo era usar estos aditamentos, ya que el verano hosco convirtieron la camiseta y la bufanda en un sudario.

    • 1986 Cohen, M. Insomnio [1986] 81 Argentina (CDH )
      Por la esquina de la avenida Europa, con un sacón de astracán, pantalones negros y una larga bufanda roja, Selva Iribarren avanzaba a pasos cortos, como si tuviera miedo de perder las historias que se inventaba o entre su altura y el frío existiese una ecuación difícil de resolver.
    • 1986 Cohen, M. Insomnio [1986] Argentina (CDH )
      Pero ella seguía hendiendo el viento, la barbilla hundida en la bufanda roja.
    • 1986 Cohen, M. Insomnio [1986] Argentina (CDH )
      Las puntas de la bufanda, el pelo arremolinado, los faldones del sacón ondearon en un mimbo, o eso creyó Ezequiel, como aletazos oscuros de pájaros creados por la luz.
    • 1986 Delibes, M. Hoja roja [1987] España (CDH )

      ELOY.—(Con bata y bufanda)Pasa, pasa, hija, no estoy rezando.

    • 1986 Delibes, M. Hoja roja [1987] España (CDH )
      (Se cruza la bata y se da vuelta a la bufanda)
    • 1986 Delibes, M. Hoja roja [1987] España (CDH )
      (Se sienta junto al fogón, se afloja la bata y la bufanda y la mira.)
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] España (CDH )

      De la oscuridad surgió un enorme y bamboleante abrigo, una de esas piezas de paño grueso y vetusto, que semejan amuralladas corazas sustentadas por el peso del metal. De los bajos, que casi llegaban al suelo, sobresalían dos monstruosos zapatos, abiertos, desparramados, que hacían más evidente la marcada línea de flotación de los pies planos. Por las alturas se enroscaba una turbulenta bufanda, acaso acostumbrada a los vientos más tenaces, que caía hacia los lados después de repetir su nudo mortal.

    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] España (CDH )
      Se despidieron los cofrades, y requirió don Basilio de nuevo al paciente ternero, que mostraba su lengua como una espesa y correosa bufanda.
    • 1986 Futoransky, L. Pe a Pa [1986] Argentina (CDH )
      —Sin embargo, Buenaventura Bustos, ya verás, toda bofetada es un boomerang y el amor una bufanda y las floridas begonias todas.
    • 1986 Gironella, J. M. Hombres lloran [1987] 347 España (CDH )

      Entonces la Voz de Alertadecidió hacer un donativo de 100 000 pesetas para que la gente necesitada pudiera recobrar las piezas de ropa más indispensables que habían empeñado en el Monte de Piedad. Fue un gesto muy aplaudido, del que se hizo eco Amanecer. Gracias a él, una porción de los pobres de Gerona pasó menos frío. En efecto, las prendas más solicitadas fueron mantas, bufandas, gorras y guantes...

    • 1986 Gironella, J. M. Hombres lloran [1987] España (CDH )
      Manolo salió a la calle con un abrigo y bufanda de calidad y le gustó ver que las botas dejaban en el asfalto sus propias huellas.
    • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] España (CDH )
      Soplaba un viento frío, húmedo y salado, por la proximidad del mar; se cubrió la boca y la nariz con la bufanda que había tenido la precaución de coger.
    • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] 177 España (CDH )
      Su madre le había anudado la bufanda al cuello.
    • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] 177 España (CDH )
      Llevaban el mentón envuelto en la bufanda, zamarra de lana y barretina.
    • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] España (CDH )
      Tres hombres de edad indefinida jugaban a las cartas en torno a una mesa camilla; dos de estos hombres llevaban boina y los tres llevaban bufandas arrolladas al cuello.
    • 1986 Morón, G. Gallo [1993] 94 Venezuela (CDH )
      En diciembre Chalo Gutiérrez va a la asamblea de la plaza con chaleco y bufanda, porque dice que el calorón de la madrugada le da frío, los muchachos ven llegar a Chalo con chaleco y es para morirse de la risa, chaleco usaban antes, cuando en Carora había un bosque de robles, y eso porque los viejos querían conservar la etiqueta, a Don Flavio se le abría el chaleco porque se le reventaban los botones de puro gordo y a Don Cheché se le reventaban los botones de la bragueta de puro palomudo que era.
    • 1986 Prensa ABC, 19/04/1986 [1986] España (CDH )
      Todo lo más hay enamorados, traficantes a por el plus, dispuestos a intercambiar culturas, monedas, idioma, libros y bufandas; inversores del amor a plazo fijo, sonrientes libertarios que no saben callarse y que van al amor como al teatro hasta que dura la emoción y hemos amortizado la entrada.
    • 1986 Prensa El País, 02/02/1986 [1986] España (CDH )
      Esta semana, en una fiesta confusa e inolvidable, entre Emma Cohen de oro estofado, Fernán-Gómez de oro viejo, Gutiérrez Aragón de régimen y bufanda, he bailado unos minutos con Blanca Marsillach, que iba/venía de encaje transparente, sombrero hongo y levita.
    • 1986 Prensa El País, 02/12/1986 [1986] España (CDH )
      Según comentó el pasado sábado en el bar del Club de Campo de Madrid, está contando los días que le restan hasta que los médicos le quiten el incómodo collarín —que doña Elena disimulaba tras una bufanda roja—, para poder volver a practicar su afición favorita.
    • 1986 Tibón, G. Aventuras [1986] México (CDH )
      Rusia, cortina, hierro, acero, cosacos... Pero ¡por qué Rusia, si allí está Capodimonte, y el Castillo del Huevo, y la divina colina de Posilipo! Y el Vesubio que, entretanto, se ha puesto al cuello una elegante bufanda gris de nubes.
    • 1987 Agromayor, L. Fiestas [1987] España (CDH )
      Ahora, en la heladora tarde del Jueves Santo, la plaza aparece llena de gente, de forasteros abrigados con cazadoras, anoraks, bufandas, zamarras de lana, y hay un cierto ambiente de alegría, de fiesta, jolgorio, compañerismo, chiquiteo... Se tira de la bota, y las ricas chuletillas de cordero hay que morderlas de pie, al aire libre, junto al fuego desigual de los sarmientos.
    • 1987 Cifuentes, E. Nueva Esmeralda [1987] Guatemala (CDH )
      Había que llevar los abrigos, las bufandas, las llaves, unos cuantos francos, la carte orange, la carte de séjour. Cuántas cosas para viajar apenas veinte minutos en el metro.
    • 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] 44 España (CDH )
      Hasta bien entrada la primavera no se desprendía del abrigo azul marino, que casi le alcanzaba los tobillos, ni de la bufanda a cuadros que protegía la escuálida garganta tan a conciencia que, entre sombrero y tapabocas, apenas se descifraba un enigmático, menudo, rostro oriental.
    • 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] España (CDH )
      A Gervasio, con la peluda bufanda hasta los ojos, le agradaba la media luz de la estación, los jardines desiertos, el aliento blanco de la señora Zoa precediendo a su roja nariz, como si ella misma fuera una fábrica de niebla.
    • 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] España (CDH )
      El niño la miraba por encima de la bufanda de lana, con sus inmóviles pupilas grisamarillentas [...].
    • 1987 Delibes, M. Madera héroe [1994] España (CDH )

      Algo así como un trueno horrísono, interminable, estalló en el teatro; una ovación unánime, ensordecedora, apostillada con voces desgañitadas (¡Ro-dol-fo, Ro-dol-fo, Ro-dol-fo!) y flamear de pañuelos, bufandas y prendas de abrigo, mientras los bailadores se adelantaban hasta el proscenio, sonriendo, saludando, y la mujer del niño en brazos, complacida por el fallo, reconocía ante la señora Zoa:

      — Han echado una manita al de casa como debe ser, ¿no le parece?

    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Chile (CDH )
      Venía con un suéter gris, de punto grueso, tosco, una larga bufanda azulina alrededor del cuello, flotante, y un gorro del mismo color, parecido a una boina, que me hizo recordar, antes de que nos abrazáramos y nos besáramos con discreción, con emoción contenida, disimulando la naturaleza real del encuentro, una exposición que había visto en Berlín, al lado de la Unter den Linden, de carteles de la guerra civil española.
    • 1987 Elizondo Elizondo, R. Setenta veces [1994] México (CDH )
      La calcó y en lugar de cuerpo le puso una especie de bufanda y, pues sí, le dijo Agustín, sí parece enferma y tosiendo.
    • 1987 Fdz Castro, J. Novia Capitán [1987] España (CDH )
      «Muchas gracias por la bufanda y los guantes que me hiciese llegar por medio de Carolina», le decía por ejemplo no hacía mucho a doña América, «pero sentí mucho que en los dos meses y medio que ella pasó aquí, en Dublín, no encontrase un momento para venir a verme y tuviera que recurrir a un mensajero. Sabes que me encanta saber de todos vosotros y de las cosas que dejé allí. Por cierto, ¿cómo están los magnolios que plantamos los gemelos y yo en el patio trasero de la casa de Vilassar?»
    • 1987 Fdz Castro, J. Novia Capitán [1987] España (CDH )
      Y llegaba escondida tras un complicado disfraz de sombreros, bufandas, gafas de sol y una gabardina decididamente impropia de una mujer como ella.
    • 1987 Fuentes, C. Cristóbal Nonato [1988] 222 México (CDH )
      [...] y el señor presidente municipal de Acapulco, don Noel Guiridí, se detiene en el calor a saborear una botella de tal refresco, saca la mano desde su ltd azul marino y recibe la botella destapada sin mirar la Mirinda siquiera, embobado mientras bebe revisando su discurso inaugural de la Conferencia Literaria, pues don Noel no sólo es portaestandarte de reivindicaciones priístas en el Puerto de Acapulco, sino ameritado crítico literario, demostrando así que las bellas letras no están reñidas con la grilla política y quien se traslada en la lujosa limusín vestido (de allí su sed fatal) con bufanda, orejeras y abrigo de pelo de camello, dada su manía singular de hacer creer que Acapulco no está en el trópico, sino que es un spa de clima invernal donde las mentes se mantienen despiertas para la creación literaria [...].
    • 1987 García Hortelano, J. Mucho cuento [1987] España (CDH )
      Sin embargo, como el alpinista que necesita reponerse del límpido aire de las cumbres respirando la humedad de los sótanos, alguna tarde se vestía pana y bufanda, recuperaba su antiguo lenguaje y sus antiguos ademanes, buscaba a los viejos amigos, para comprobar si ellos también habían evolucionado.
    • 1987 Gete-Alonso, E. L. Ocio [1987] España (CDH )
      El hincha luce los colores de su equipo en algunas de las prendas de su atuendo (en la bufanda, en la gorra o en los calcetines) mientras agita una bandera de su club.
    • 1987 Prensa ABC, 27/11/1987 [1987] España (CDH )
      Si uno sale a la calle con bufanda, suda, y si sale a cuerpo, se acatarra.
    • 1987 Prensa ABC, 13/11/1987 [1987] España (CDH )
      «Estoy totalmente en contra de la violencia en general y, por tanto, también contra la del fútbol. La violencia va a ser muy difícil de erradicar de los campos españoles, pero lo que no podemos hacer es rendirnos antes de intentarlo. En realidad, ahora mismo es muy difícil sujetar a esos energúmenos violentos que, desde luego, no pertenecen a los grupos con los que se les identifica. En el caso concreto de los "supporters" béticos, los que están en contacto con nosotros son encantadores. Y ellos mismos nos han preguntado cómo podemos quitarles a quienes se ponen una bufanda, se van a su lado y hacen lo que quieren amparados en un grupo al que en verdad no pertenecen [...].
    • 1987 Prensa El País, 01/10/1987 [1987] España (CDH )
      Los agitadores del grupo ultra, que portaban bufandas con la bandera española, pasamontañas o pañuelos para cubrirse el rostro, intentaron en dos ocasiones entrar en el edificio donde se juzgaba a los etarras, lo que fue impedido por la policía.
    • 1975-1988 Istarú, A. Estación Fiebre [1991] Costa Rica (CDH )
      / La niebla con su garra, / la rosa fallecida, / el ave y su bufanda / de aire, el vaso / del verano renegando.
    • 1988 Marafioti, R. Significantes consumo [1988] Argentina (CDH )
      Así, Givenchy anuncia su ropa masculina mediante un aviso en el que se puede observar una "silla valet" con una camisa, un suéter, una campera, una bufanda, un frasco de perfume, un juego de lapiceras, una libreta, un par de anteojos, una pipa y una billetera.
    • 1988 Molina Foix, V. Quincena soviética [1988] España (CDH )
      Habíamos decidido asistir por lo menos a la última clase, para mantener en ese comienzo de un período que iba a ser revuelto una apariencia de normalidad, pero en la facultad, a mitad de las explicaciones del ayudante de Historia, se presentó al otro lado de la ventana, surgiendo de improviso por el campo, Rosa Láinez con boina bretona y bufanda de seda japonesa, y nos hizo salir.
    • 1988 Molina Foix, V. Quincena soviética [1988] España (CDH )
      El camarada que había contado descalzo y despechugado esta aventura, al acabar se volvió a poner las zapatillas de fieltro y la bufanda, quedándose quieto junto al fuego avivado, que daba a su barba de pocos días un tornasol de Hombre de la Biblia.
    • 1988 Ocampo, S. Cornelia [1988] 25 Argentina (CDH )
      ¿No tiene calor con esa bufanda? ¿Por qué usa esa bufanda? ¿No le molesta? Tiene una quemadura en la frente.
    • 1988 Ocampo, S. Cornelia [1988] Argentina (CDH )
      Después de concretar, en una tarjeta rosada, la hora en que se empezaría el trabajo, Irma recogió sus guantes, la tarjeta, su bufanda y la cartera y, corriendo, salió del consultorio, donde tres enanas la miraban con envidia.
    • 1988 Prensa ABC, 26/04/1988 [1988] España (CDH )
      Hoy día se quiere importar el concepto de yuppie y se pretende asimilarlo incluso a tránsfugas que antes se adornaban con pana y bufanda rojiza y ahora con corbata de seda.
    • 1988 Prensa El Universal, 17/04/1988 [1988] Venezuela (CDH )
      Muchos de ellos se cubrían los rostros con la tradicional bufanda que caracteriza a los palestinos.
    • 1988 Ribera, J. Sangre hermano [1988] España (CDH )
      Va muy abrigado, anorak cerrado, bufanda, pantalones de esquiar, y lleva una linterna en las manos.
    • 1988 Romero, D. Declaración amor [1988] 13 Venezuela (CDH )
      Siempre iba ajuareado con primorosos sacos eduardinos a cuadros y muy vistosas bufandas de seda china.
    • 1988 Scorza, M. Tumba relámpago [1988] 10 Perú (CDH )
      Entre sus conocimientos de Cerro de Pasco, al maestro Ledesma le faltaba informarse que sin un buen abrigo, una espesa bufanda y guantes de lana, los viajeros corrían el riesgo de congelarse durante el viaje.
    • 1988 Scorza, M. Tumba relámpago [1988] Perú (CDH )
      En la mecedora donde mi madre, la pobre, se pasa el tiempo tejiéndome bufandas, Maco dormitaba.
    • 1988 Scorza, M. Tumba relámpago [1988] 55 Perú (CDH )
      En la sala esperaban rostros inescrutables, trajes raídos, bufandas sucias.
    • 1988 Torrente Ballester, G. Filomeno [1993] 388 España (CDH )
      Doña Eulalia se había puesto para actuar un traje negro, de moaré de seda, con una especie de bufanda o foulard de finísima gasa que aprisionaba su cuello de garza ya en declive, y caía, en doble punta, por sus espaldas.
    • 1989 Alegre Cudós, J. L. Locus amoenus [1989] España (CDH )
      La segunda vez que Álvaro Ruiz no tuvo inconveniente en decirse que el que había visto vestido de mujer no era otro que su amigo Leonardo D'Amaro, acababa de llamar a la puerta de la habitación de éste para pedirle una traducción de la Eneida, y se encontró con que le abría una bella señorita de piernas depiladas y turbante sacado de una bufanda y que ésta le hablaba con sencillez, como una hermana.
    • 1989 Barnatán, M. R. Con la frente marchita [1989] Argentina (CDH )
      No se parece mucho al atildado caballero que conocí la noche de la boda, viene embolsado en una cazadora de nylon roja y viste bufanda escocesa, vaqueros y zapatillas de tenis.
    • 1989 Conget, J. M. Mujeres [1989] 167 España (CDH )
      Pero aun cuando me abrigaba contra los desastres de mi vida con la bufanda de una hipotética claridad mental, permanecía el problema de la exteriorización correcta de mi estado, cómo te diría, cuestión de adoptar una postura que comportase dignidad sin ocultar las cicatrices (sangrantes en determinadas fechas, como las llagas de algunos santos).
    • 1989 Gutiérrez, J. L. / Miguel, A. Ambición César [1989] España (CDH )
      Desde los primeros trajes de pana, que rápidamente proliferaron en los medios políticos y periodísticos de toda España, hasta las chaquetas de tweed inglés y, más tarde, las cazadoras de ante y cuero fino, las bufandas rojas, las gafas de sol Porsche o los lentes de montura transparente Wharhol (en recuerdo de las que usaba el célebre pintor pop americano desaparecido).
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 18 España (CDH )
      Y antes, debió de ser aquel un inmueble de historia y ambiente galdosianos, casa de vecindad que en su origen conoció una trama de altos y medianos funcionarios, comerciantes, profesionales y rentistas, señoronas de misa diaria, de las que en la boca llevaban siempre el gusto de un severo sorbo de café y en las manos la pincelada de la servilleta que selló en las comisuras de los labios la última condena moral; y luego vio aparecer un melancólico trajín de jubilados con boinas y bufandas, algún especialista en enfermedades venéreas que de la noche a la mañana había instalado consulta en las alturas, alguna enjaezada viuda que había abierto pensión en el segundo o una tienda de lencería lánguida en el bajo, hasta que al fin, cerrada por nupcias la pensión, muertos los jubilados y marchita la tienda, sobre las cenizas de las últimas pasiones privadas de aquel mundo en perpetua disolución apareció la academia nocturna, ante cuya puerta, que ahora ostentaba el rótulo B. A. COMERCIAL SYSTEM, Gregorio se detuvo veinticinco años después.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] España (CDH )
      Gregorio tenía ya entonces la identidad definitiva que evocaría con precisión la mañana del 4 de octubre: un largo chaquetón de marinero, que había pertenecido a su tío, una gorra de cuero con orejas y una bufanda parda de tres vueltas cumplidas.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] España (CDH )
      ¿Qué podía añadir él —vestido con aprovechadísimas prendas de diario, y en invierno con la inevitable papalina, el chaquetón marinero y la bufanda griposa— sino la cauta admiración, el orgullo de no desmerecer y el arte de un silencio que no llegase a delatar del todo su simpleza? Por ganar amigos y benevolencia reía todas las gracias, y de vez en cuando convidaba a tabaco.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] España (CDH )
      También una mesa de jóvenes: bien a las claras se veía —por el color gastado de las bufandas y las grandes libretas— que aquéllos eran los artistas.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 161 España (CDH )
      Se persuadió con sombría certidumbre de que en cuanto encontrase un chaquetón marinero, una bufanda larga de color pardo y una gorra de cuero con orejas, no dilataría más su decisión.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] España (CDH )
      Esa noche se vio bajar de un barco y hacer señas a un grupo de jóvenes que no eran otros que los artistas del café, con sus bufandas, pipas y zamarras, y cómo lo rodearon preguntándole por sus viajes y versos.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] España (CDH )

      Era día de tertulia, hora de preparativos. Los asistentes disponían en orquesta las sillas. No había ya asientos libres. Gregorio, después de observar un rato desde el mostrador, en un momento que juzgó favorable entró rápidamente en la sala, fue derecho a un rincón y se estribó contra una pilastra. Algunos contertulios tenían ya dispuestos lápices y papeles. También él sacó su libreta de hule y empezó a examinarla con aire inapetente. Leyó en ella que era centro de alguna curiosidad: compuso una mirada de macho espino y aceptó el reto, pero sólo encontró los ojos burlones, o acaso admirativos, de una señorita de labios recién iluminados y sobacos frescos de limón. A su lado, algunos jóvenes habían reunido las cabezas en ramillete coloquial, pero por sus gestos más bien parecía que estuviesen echando cartas o contando monedas. A todos los observó Gregorio con ojos distraídos. Vio el bodegón de frutas y perdices, las bufandas sabias, las risas cómplices, la giba de los íntimos parlamentos.

    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 177 España (CDH )
      Gregorio volvió a mirar a la señorita: jugaba con el fleco de una bufanda.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 262 España (CDH )
      Napoleón calvo, Hemingway calvo, los jóvenes de las bufandas también calvos y abrigaditos.
    • 1989 Marcos Becerro, J. F. Salud [1990] España (CDH )

      Las partes distales del cuerpo, o las que hacen prominencia son las más susceptibles de padecer los efectos del frío (pies, manos, orejas, nariz). Por tanto hay que protegerlas con botas, guantes y bufanda.

    • 1989 Martínez, T. E. Perón [1989] Argentina (CDH )
      La señorita Tizón aprueba la metamorfosis: de pie, sin la bufanda, sacando pecho, el señor Toledo tiene la prestancia de un galán maduro, se lo podría confundir con Pedro López Lagar.
    • 1989 Reina, M. M. Alta seducción [1990] España (CDH )
      La misma decoración del acto anterior. Es invierno y la claraboya conserva restos de nieve. / (Al levantarse el telón, no hay nadie en escena. Las cortinas que aíslan el dormitorio están echadas. Se oye el girar de un llavín en la cerradura. Se abre la puerta de entrada al apartamento y aparece Gabriel. Va de smoking, con abrigo negro y bufanda de seda blanca. Irreprochable, elegantísimo.
    • 1989 Reina, M. M. Alta seducción [1990] España (CDH )
      ¿Y qué me dices del detalle de la bufanda?
    • 1989 Reina, M. M. Alta seducción [1990] España (CDH )
      (Empieza a quitarse la bufanda y el abrigo.)
    • 1989 Reina, M. M. Alta seducción [1990] España (CDH )
      (Comienza a ponerse el abrigo y la bufanda. Al mismo tiempo, se enciende el foco que ilumina el mostrador del «Pago-Pago» y aparece Rosi con su bonito uniforme y su canotier. Prepara unas bebidas detrás de la barra. Suena al piano, con suavidad, una pieza de jazz.)
    • 1990 Alonso Millán, J. J. Guardapolvo [1991] España (CDH )
      ¿Me visto de Lord inglés, con una bufanda, una pipa y una falda escocesa?
    • 1990 García Morales, A. Lógica vampiro [1990] 155 España (CDH )
      Me bastaron apenas unos minutos para seleccionar una brújula de bolsillo, unos prismáticos, una bufanda y un cuaderno en el que había anotado largas listas de compras y cuentas por todas partes, al revés y al derecho.
    • 1990 García Soubriet, S. Bruna [1990] España (CDH )
      Atada a su pierna y bien envuelta, llevaba una hermosa bufanda, su regalo para Neptuno, que griposo y malhumorado se había encerrado en su palacio inmenso y solitario.
    • 1990 García Soubriet, S. Bruna [1990] 128 España (CDH )
      Mustafá entonces desató de su pierna el paquete que traía bien atado y se lo dio al Dios, y éste al abrirlo descubrió la bufanda más bonita, suave y caliente que nadie puede imaginarse y admiró los colores de tierra y sol con los que estaba tejida.
    • 1990 García Soubriet, S. Bruna [1990] España (CDH )

      El tercer día, por la mañana muy temprano, Mustafá fue a despedirse de Neptuno; lo encontró tumbado en su cama de algas, ya totalmente curado y envuelto en su larga bufanda.

    • 1990 Medina, D. Cosas familia [1990] México (CDH )
      Dos días después (o dos horas, o meses, o años, o lo que el lector quiera, pero por favor en parejas, que sean dos, ¿O.K.?) salía ¡finalmente! ¡enfin! ¡at last! ¡hasta qué!, cargando una grabadora, un block de notas, una gorrita reportera, bufanda (en Guadalajara, 35º C), botas de charol, falda circular, blusa floja, todo en colores tenues que lucía con un toque de elegancia francesa que fue alabado unánimemente, completaba el atuendo una gardenia blanca sobre la oreja izquierda haciendo juego con la sonrisa.
    • 1990 Prensa Cambio 16, nº 986, 15/10/1990 [1990] España (CDH )

      José Luis Aranguren es tan sabio, tan entrañable y tan encantador como mandan los cánones del viejo filósofo. Es decir, que está sumergido hasta la punta de su bufanda en la Etica, en la Moral, en Ortega, en Zubiri, y en la Metafísica.

    • 1990 Rico Godoy, C. Cómo ser mujer [1995] España (CDH )
      Pijamas que no me pongo nunca, calcetines de los años sesenta, relojes estropeados que nunca llevaré a arreglar, cosméticos pasados de fecha sin abrir, bolsitas de líneas aéreas, un mapa de Abú Dabi, sostenes con aros que nunca me he puesto porque me hacen daño, bufandas que alguien se dejó en casa alguna vez, gafas viejas, bolígrafos y plumas sin tinta, llaves irreconocibles, cintas del pelo, rulos eléctricos, un cuaderno de notas de entrevistas de hace ocho años, facturas de un tapicero, cera sólida sin usar que huele a petróleo, fotos del invierno del 77, una tarjeta de Antonio que acompañó a un ramo de flores maravilloso a la mañana siguiente de la primera noche:
    • 1990 Schz Dragó, F. Camino corazón [1993] España (CDH )
      Ni calcetines ni chaqueta ni corbata ni perendengues ni tan siquiera un triste jersey acrílico, a pesar de que en Estambul había nevado a fondo por la noche y soplaba aún una cellisca de bufanda hasta las cejas y paso atrás.
    • 1990 Schz Dragó, F. Camino corazón [1993] 104 España (CDH )
      [...] interpeló a un grupo de chavales buscavidas sobre el precio y la ubicación de los hoteles para jipis más cercanos, se dejó conducir a uno de ellos —el Traveller's— por un espabilado golfillo que trotaba delante de él, apalabró por dos míseras rupias —alrededor de veinte pesetas— una minúscula habitación con paredes de madera y un ventano por el que se veía el Everest, abandonó sus pertenencias sobre la cama, se lavoteó como pudo —prestando especial atención a sus baqueteadas partes pudendas— en el grifo del patio del hotel, se echó nuevamente a las calles templadas ya por el calorcillo del sol de las nueve de la mañana, zascandileó a sus anchas por las vueltas y revueltas de lo que empezaba a parecerle —la primera mirada es la única que vale— nada menos que la ciudad más bonita de la tierra, se compró un sombrero tibetano y una bufanda de lanilla babosa en el chiringuito de un mercero, y de repente, al doblar una esquina desconchada, se topa con un callejón de mala muerte rematado por una especie de ensanche repleto de desperdicios, pajarracos y cascotes.
    • 1991 Alonso Millán, J. J. Pasarse raya [1993] España (CDH )
      Fue al comprarte una bufanda de cachemire, en Harrod's.
    • 1991 Alonso Millán, J. J. Pasarse raya [1993] España (CDH )
      De novios, tú llevabas siempre bufanda.
    • 1991 Alonso Millán, J. J. Pasarse raya [1993] España (CDH )
      ¿Y todo eso comprando una bufanda...?
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Chile (CDH )
      Le dejaré una bufanda.
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Chile (CDH )
      (Gabriela le da una bufanda a los espectadores que de mano en mano va a parar a Pablo.)
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Chile (CDH )
      (Se extingue la luz sobre Gabriela Mistral. Pablo se pone la bufanda y con la maleta en la mano camina por la pasarela hasta el escenario, en el que ha aparecido Rafael Alberti. Cambia la luz. Se crea una luz concentrada zonal en el lugar en el que ha aparecido Alberti. Pablo parece tímido, aunque contento de conocer a Rafael Alberti. Alberti es extrovertido y jovial. Gesticula más que Pablo y transmite amistosa calidez.)
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Chile (CDH )
      (La cajita de música que había quedado en el escenario empieza a tocar en ese momento. Delia sube al escenario y coge la cajita de música. La escucha un momento. Deja de sonar. Delia abre la maleta. Al abrirla sale de su interior una luz verdiazul oceánica y se escucha el ruido inconfundible del mar. Delia lanza el ancla al fondo de la maleta/mar. Se escucha el sonido del ancla al caer en el agua. Aparece uno de los Pablos y se acerca a Delia. Lleva la bufanda de Gabriela.)
    • 1991 Díaz, J. Pablo Neruda [1991] Chile (CDH )
      (Delia, con un gesto tierno, se abriga el cuello con una parte de la bufanda de Pablo. Están frente al público mirando a lo lejos. Sus palabras tienen un poco de reverberación y se escucha una zampoña.)
    • 1991 García May, I. Operación ópera [1992] España (CDH )
      Cruza la escena un vendedor de chucherías. Lleva un carrito con globos, muñecos, caramelos y otras mercancías. Al respirar surge humo de su boca. Detiene el carrito durante un momento, se frota las manos y luego continúa su camino. / Al cabo del momento vuelve a pasar, en dirección contraria, y es entonces cuando, bajo el grueso jersey, la bufanda y la gorra del vendedor, descubrimos a Aniceto. /
    • 1991 Jiménez Emán, G. Tramas [1991] Venezuela (CDH )
      Repasó los ganchos una y otra vez y luego miró en el interior de la cómoda, removió ropa vieja, palpó mangas extrañas de camisas y sacos, metió los dedos por una entretela de fibras y tocó tejidos de franela y bufandas de lana, y hasta le asombró ver ropa de hace años que nunca había usado, camisas y pantalones que algún familiar o amigo le había obsequiado hacía tiempo, prendas decoloradas, olorosas a encierro, a madera vieja, a rancio perfume desvaído por la carga de olvido que llevaban.
    • 1991 Olivera Figueroa, R. Enfermera [1991] México (CDH )
      Las mañanas, cuando el sol va venciendo a las tinieblas, tienen una belleza fascinante: parece que del suelo brota una espesa neblina que se eleva hasta el cielo, como si la tierra estuviera hirviendo, y que de los cercanos cerros bajan nubes a cubrir casas y edificios; quienes a esas horas marchan a sus trabajos, van cubiertos con gruesas bufandas o con pequeños pañuelos para abrigarse los poros nasales y evitar enfermedades.
    • 1991 Prensa ABC Cultural, 08/11/1991 [1991] España (CDH )
      Al volante del Land Rover, mi amigo Sancerni, con una bufanda sobre la cabeza para protegerse del viento (que amenaza con dispersar las letras del alfabeto amhárico impresas: en su bufanda), acelera en la meseta que conoce bien.
    • 1991 Prensa ABC Cultural, 06/12/1991 [1991] España (CDH )

      Pero eso es todo. Hubo quien intentó montar negocios con Mozart y no tuvo éxito. Los restaurantes y hoteles que ofrecieron "menús Mozart"fracasaron. Lo único que se vendió muy bien fueron las biografías de Mozart. ¿Ha visto usted bufandas Mozart, zapatos Mozart, juguetes Amadeus? Nada de eso existe.

    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] Venezuela (CDH )
      Y esa bufanda a rayas, de lana, enredada en la rama de un álamo, es el regalo que me hiciera Sofía en mi último cumpleaños.
    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] Venezuela (CDH )
      Tomo la bufanda y la coloco en mi hombro.
    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] 239 Venezuela (CDH )
      Una bufanda de lana, unas gafas de sol y un arete de oro.
    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] 239 Venezuela (CDH )
      Recuerdos de su amada, ¿verdad? La bufanda olía a jazmín.
    • 1991 Quintero, E. Danza jaguar [1991] 267 Venezuela (CDH )
      La consuelo con palabras mentirosas, le ofrezco un castillo entre la niebla, un rocín con gualdrapa de terciopelo, una bufanda y una flor.
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] 60 Colombia (CDH )
      En cambio, aún puedes recordar el rostro ilusorio: el largo cabello negro cayendo sobre los hombros, los ojos llameantes, a veces melancólicos, la barba negra, espesa, la bufanda cubriendo un cuello vigoroso.
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] Colombia (CDH )
      El hombre inclinó ligeramente la cabeza, se acomodó la bufanda, se sonó con rapidez la nariz y partió sin despedirse.
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] Colombia (CDH )

      Mis encuentros con el mensajero de cara agripada se siguieron dando con una periodicidad irregular: de pronto recibía una de sus notas y nos encontrábamos en algún club de ajedrez o en algún baño turco (en donde lo pude reconocer por la infaltable bufanda en el cuello).

    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] Colombia (CDH )
      Pero no podía hacer nada al respecto: tan sólo sabía que, de vez en cuando, iba a los clubes de ajedrez; que nunca se quitaba ni su sombrero de fieltro negro, ni su bufanda en la que el verde y el negro habían ido perdiendo sus fronteras hasta llegar a una mezcla que llegaba a confundirse con los pelos que venían de su barba eterna de una semana y que hablaba inglés con un acento que podía ser judío —a pesar de que su rostro no parecía dar ninguna indicación de que lo fuera—.
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] 134 Colombia (CDH )
      Tiene una barba sin afeitar como de una semana y una bufanda de un color que se ha ido perdiendo con el uso, y parece con gripa y tiene un cierto olor y...
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] 136 Colombia (CDH )
      De un momento a otro, se echó a un lado y pude reconocer la bufanda de colores desvaídos, el sombrero negro casi cubriéndole los ojos, el rostro somnoliento (cansado, casi suplicante esta vez).
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] 194 Colombia (CDH )
      El viento que venía del mar izó por un instante su bufanda azul.
    • 1991 Salazar, B. Otra selva [1991] 194 Colombia (CDH )
      Cuando su nariz enfiló hacia las alturas, un ligero trazo azul —imaginado, quizás— me sugirió la bufanda del aviador.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Con más calma tomó su propio tapado, sus guantes, su bufanda.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Diáfana, se dijo, la palabra es diáfana, nimbada por espumosas bufandas tejidas con lanas de colores pastel.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Ella sin las bufandas y sin el tapado mostraba un largo cuello transparente, y con finas largas manos deshojaba una sfogliatella mientras le narraba a Agustín las seducciones de su hogar
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Reboleó la bufanda por encima de su hombro como si fuera boa de plumas, tomó su enorme bolso desinflado y se dirigió a la salida.
    • 1992 Alberto, E. Eternidad lunes [1994] 186 Cuba (CDH )
      Se enterró la gorrita de pelotera, hasta el puente de las gafas y se anudó la boca con una bufanda escocesa.
    • 1992 Delgado Senior, I. Sub-América [1992] Venezuela (CDH )
      La distinguía una jactancia azul en las pupilas y un amarillo en la bufanda.
    • 1992 Jodorowsky, A. Canta pájaro [1994] 163 Chile (CDH )
      Su traje impecable, sin una arruga; su negro pelo engominado brillando como un casco, sus botines de charol, su corbata rayada con un prendedor de perlas, su bufanda de seda blanca, agredían con desprecio la suciedad y la pobreza de los silenciosos obreros.
    • 1992 Leguina, J. Tu nombre envenena [1992] España (CDH )
      Abrigos con los cuellos subidos, bufandas, guantes.
    • 1992 Leguina, J. Tu nombre envenena [1992] España (CDH )
      Se acercó con la boca llena de disculpas por el retraso, se quitó el abrigo y bufanda azules y los guantes del mismo color.
    • 1992 Leguina, J. Tu nombre envenena [1992] España (CDH )
      Luego me indicó el camino de la calle mientras yo le ayudaba a ponerse el abrigo y la bufanda.
    • 1992 Leguina, J. Tu nombre envenena [1992] España (CDH )
      Julia le dio dos vueltas a su bufanda alrededor del cuello.
    • 1992 Marsillach, A. Aniversario [1992] España (CDH )
      En el primer cajón de la izquierda del armario hay unos sostenes blancos, una bufanda roja y unas medias color humo.
    • 1992 Rubio, F. Sal chocolate [1992] España (CDH )
      — Ocurre igual que en aquella parte del barrio —aseguraba Al-ma bajo una gran bufanda heredada de Biblos, que la tomó, a su vez, de Pablo.
    • 1993 Bain, C. Dolor Ceiba [1995] Colombia (CDH )

      El ocre otoñal llegaba a su fin, las aves emigraron en busca de otras primaveras y los árboles, desnudos, recibieron al invierno, aquellos cafés cálidos de sol se vistieron con blanco; bufandas, abrigos y guantes pasearon las calles.

    • 1993 Cohen, E. Muerte Dulce [1993] 154 España (CDH )
      El niño se encogió de hombros, entró al galope para saludar a la criada; Olga estaba en el salón, frente al televisor grande, las piernas sobre la mesa, haciendo punto sin mirar a las agujas, hecho que fascinaba a Max porque no entendía cómo sin mirar surgían de sus manos aquellas bufandas tremendas y preciosas que abrazaban su cuello.
    • 1993 Dolina, A. Ángel gris [1993] Argentina (CDH )
      Los muchachos timoratos se tapan la boca con pañuelos y bufandas.
    • 1993 Feo, J. Aquellos años [1993] España (CDH )
      El día 2 de diciembre de 1982 salí de mi casa, de la calle Antonio Cavero, vestido con traje gris cruzado, corbata azul y camisa azul clara y con mi sempiterna bufanda al cuello, prenda que siempre he llevado desde los años de estudiante en Inglaterra y Estados Unidos.
    • 1993 Flores, M. A. Siguamonta [1993] 62 Guatemala (CDH )
      Entonces el hombre joven, alto, de pelo rizado, con una bufanda al cuello que lo protegía a causa de una reciente gripe, entrecerró los ojillos de serpiente y con lentitud, con dolor casi, sacó de su cinturón una escuadra calibre 45 y de su bolsa una granada de fragmentación.
    • 1993 Flores, M. A. Siguamonta [1993] 64 Guatemala (CDH )
      Se paró, empujó la silla con los camotes, se quitó la bufanda, se desperezó, se rió entre dientes, sacó de su cinturón una escuadra veintidós y me dijo: dónde están.
    • 1993 Gallegos, D. El pasado [1993] Costa Rica (CDH )
      Es una bufanda con mis iniciales y la carta dice que me extrañará mucho porque esta será la primera vez que pasaremos la Navidad separados.
    • 1993 Lpz Páez, J. Doña Herlinda [1993] 306 México (CDH )
      Vea, precisamente, este retrato, es una lástima que haya habido tan poca luz y tanto viento: vea mis mechas, y la forma en que parece desprenderse mi bufanda.
    • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] España (CDH )

      Antes de disponerse a salir pisando las tablas, Forcat miró el fondo de la zanja que se abría ante él, vio seguramente el amasijo de tubos y cables eléctricos retorcidos y roídos por la humedad, vio las hojas muertas y la mandarina podrida, y luego abarcó con una lenta mirada circular la plaza macilenta y tranquila que se abría ante él, sin fijarse ni un segundo en los tres hombres sentados en el banco; sus ojos escudados en las gafas negras se demoraron solamente en un punto del vacío, en no sabíamos qué, en la derrota de su vida tal vez, en algo que más tenía que ver con su sombrío corazón que con lo que podía verse ahora en torno al quiosco y la parada de tranvías bajo un cielo Plomizo, esa luz sobresaltada del atardecer y la gente transitando como sombras furtivas, los niños con sus gruesas bufandas y sus rodillas moradas de frío correteando de la churrería a la fuente y dos o tres palomas que picoteaban en el charco.

    • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] España (CDH )
      Y no sé por qué, acaso para darle un toque romántico a su cochambroso disfraz de accidentado, desde hacía un par de días llevaba el brazo en cabestrillo con una vieja bufanda gris atada a la nuca.
    • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] España (CDH )
      Debajo de una bufanda apolillada encontramos un pasaporte con la foto de Forcat, pero expedido a nombre de José Carbó Balaguer, y dentro del pasaporte, un papel doblado con una anotación del Kim y con su firma, y que decía: «Debo a mi amigo F. Forcat la asombrosa cantidad de ciento cincuenta francos (150 F), una copa de coñac y una patada en el culo por prestar dinero a un sinvergüenza como yo: Joaquim Franch. Toulouse, mayo 1941.» Había también un viejo plumier manchado de tinta conteniendo algunas monedas extranjeras y un billete del Metro de París.
    • 1993 Nieva, F. Nosferatu [1993] España (CDH )
      Estamos en la Europa fatal del expresionismo. El Danubio la cruza irremisiblemente. Cielo de estuco abullonado. Ciudad de la mala ley bajo el orden. Urinarios góticos, teatros mesopotámicos y periódicos en el viento con noticias de política cubista. Fábricas de chispas y de gases que sólo trabajan a las altas horas de la madrugada. Muy mala pata en todo. Gran obertura desagradable. Todos los músicos llevan bufanda. La calle sin alegría.
    • 1993 Nieva, F. Nosferatu [1993] España (CDH )
      En el mercado, ni con tanto barullo de descuidos, dejaron de ponerme, cuando me propasaba, una bufanda de bofetadas.
    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )
      Vestido de malva, bufanda floreada de satín japones.
    • 1993 Schz Ferlosio, R. Malos años [1993] 181 España (CDH )
      Su mirada parecía haberse criado y aprendido a ver desde detrás del cristal de la ventana, viendo, pero no oyendo, allá abajo en la calle, el afanoso, tenso, perentorio hablar unos con otros los hombres, ajustándose a cada momento la bufanda, parados en la acera y como siempre a punto de separarse y despedirse pero de nuevo demorados por la necesidad de añadir todavía una palabra más.
    • 1993 Torbado, J. Peregrino [1994] España (CDH )
      Don Ramírez llevaba bien envuelta al cuello la esclavina, a modo de bufanda, como si aún tuviese frío.
    • 1994 Daulte, J. Desde noche [1995] Argentina (CDH )
      (Anselmo se pone la bufanda.)
    • 1994 Daulte, J. Desde noche [1995] Argentina (CDH )
      El Viejo, un hombre de unos sesenta y cinco años, duerme. Va abrigado con un grueso pulover y una bufanda de lana arrollada al cuello.
    • 1994 Fdz Cubas, C. Ágata [1994] 174 España (CDH )
      Y, mientras acomodaba jerseys, bufandas, pantalones, una falda larga (por si acaso), un par de gorros y unos cuantos libros, fue como si, al tiempo, ordenara las imágenes de una ciudad que no conocía.
    • 1994 Miranda, J. E. Palabras imágenes [1994] Venezuela (CDH )

      En cambio, ni Entre sábado y domingoconsiguió «venezolanizar»el cuento de Goytisolo, produciendo un híbrido a lo Antonioni pero en Macuto; ni la Carmen malandrita de Chalbaud vale como adaptación a lo nuestro —salvo en tono de parodia— del personaje de Merimée-Bizet; ni es verosímil el asesino de La muerte insiste, que para pasar desapercibido ¡en Caracas! se viste de abrigo, bufanda, sombrero y guantes...; ni la perfecta tragedia rural de Rulfo se reproduce en el Diles que no me matende Siso, relativamente bien enraizada en nuestros Andes pero con un maniqueísmo ajeno al original y con la lamentable inserción de elementos real-maravillosos que desmienten, precisamente, la tragicidad de la trama rulfiana.

    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 10/03/1994 [1994] España (CDH )
      Los boixos nois acusados de homicidio atacaron "al ver dos bufandas del Español". Dos de los jóvenes dicen en el juicio que sacaron la navaja, pero no saben cómo la utilizaron.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 10/03/1994 [1994] España (CDH )
      Fue la justificación, en la que todos coincidieron, de que aquel ataque no fue preconcebido, como afirmaron en anteriores declaraciones —"una venganza", habían dicho—, sino que iban en un coche, vieron a dos jóvenes con bufandas blanquiazules y, por instinto, tuvieron que parar y correr tras ellos.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 10/03/1994 [1994] España (CDH )
      Luego —y esto es una novedad— decidieron ir a otro establecimiento, en Sants, pero de camino vieron las bufandas.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 10/03/1994 [1994] España (CDH )
      Así le conocían porque tenía amigos del Español y aquel día también vestía bufanda blanquiazul.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 10/03/1994 [1994] España (CDH )
      Los cinco procesados, para los que el fiscal solicita un total de 105 años de prisión por un homicidio consumado y otro frustrado, coincidieron en algo más que en las bufandas y el arrepentimiento: que la policía les presionó y pegó para que confesaran y se acusaran entre ellos.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 19/05/1994 [1994] España (CDH )
      Tenían que salir en no se sabe qué avión y a las cuatro de la madrugada estaban todos ellos allí, con las banderas y bufandas puestas, las gorras caladas, la mochila en la espalda y el billete en la mano... sin haber salido.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 19/05/1994 [1994] España (CDH )

      Son ya las 8.30: el aeropuerto milanés está invadido de banderas, bufandas y camisetas: hay de todo y siempre al precio de 10.000 liras, pero para ir a Atenas es preciso un uniforme especial.

    • 1994 Prensa El Mundo, 10/01/1994 [1995] España (CDH )
      Sin embargo, en esa misma caja estaba la cabeza de una joven envuelta en una bufanda y una bolsa de plástico.
    • 1994 Prensa La Vanguardia, 29/12/1994 [1994] España (CDH )
      Y "El Comercio" presentó la nueva bufanda fosforescente del Sporting, diseñada por Agata Ruiz de la Prada.
    • 1994 Prensa El Mundo, 25/04/1994 [1995] España (CDH )
      Al parecer, varios hinchas del «Frente Atlético», ataviados con bufandas del club rojiblanco, se encontraron con un grupo de aficionados del Racing.
    • 1994 Prensa El Mundo, 08/12/1994 [1995] España (CDH )
      A toda prisa, ataviados con gorros, guantes y bufandas, 30 futuros médicos escayolaron los brazos del Quijote y una pata al burro de Sancho sin que el coche policial que vigila la plaza se diera cuenta.
    • 1994 Prensa La Vanguardia (Barcelona), 19/05/1994 [1994] España (CDH )
      "Sí, hemos perdido. ¿Y qué?" Esa parecía ser la respuesta que le daban todas esas bufandas, banderas y vocerío que confluían Rambla arriba.
    • 1994 Prensa El Mundo, 07/09/1994 [1995] España (CDH )
      Por primera vez en un concurso de estas características, el mayor convocado jamás por Defensa para el suministro de pertrechos y vestuario, las empresas que concurran a la subasta deberán presentar ofertas por la totalidad, y no por una parte como se había hecho hasta ahora, del equipo básico del soldado, que incluye desde chaquetones de campaña a zapatillas de deporte, pasando por calcetines, bufandas, cinturones, toallas, cantimploras y cubiertos.
    • 1995 Adoum, J. E. Ciudad sin ángel [1995] 34 Ecuador (CDH )
      Cuando salió el que parecía último espectador, envolviéndose en una bufanda interminable, entré a mirar la sala.
    • 1995 Cabouli, J. L. Terapia [1995] Argentina (CDH )
      Estas son personas que más tarde no tolerarán el uso de corbatas o pañuelos o bufandas alrededor de su cuello y que, frente a situaciones de estrés, reaccionarán con sensación de ahogo, asfixia, miedo o tal vez con violencia.
    • 1995 Carrión, I. Cruzar Danubio [1995] España (CDH )
      A veces se ponía una bufanda negra para bailar.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] 78 Chile (CDH )

      Todo traducible y transformable, sin contorno definitivo, porque un vocablo se puede intercalar entre otros para que signifique cosas distintas. Bufanda gastada, sombrero despreciado por la moda, chaqueta cuya hechura ya no conviene, flecos, pañuelos, plumas, todas cosas que se usan a modo de máscara.

    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] 84 Chile (CDH )
      Se enrollaron al cuello, uno primero y después el otro, una larga bufanda mientras, por enésima vez —inidentificables, paralelos, obsesionantes—, se fotografiaban alternadamente.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] 201 Chile (CDH )
      Estos caciques, en general, se despedían con un «hasta la vista», sobreentendiendo que a Maud le presentarían, sin lágrimas de nadie, un buen regalo «de recuerdo»: una bufanda de seda de gran casa, una pequeña alhaja, uno de esos ridículos sombreritos que se usaban entonces, con una rosa y un velito... ridículos, claro, aunque costaban un dineral.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Chile (CDH )
      Al detenerse a la entrada de un teatro para entregar sus abrigos y bufandas, eran invariablemente barridos por las miradas admirativas y envidiosas de hombres y mujeres.
    • 1995 Egido, L. G. Corazón inmóvil [1995] España (CDH )
      Cuando llegó el invierno, le taparon las piernas con una manta de Béjar y le envolvieron el cuello con una bufanda de lana de tres vueltas, que por detrás le llegaba hasta la gorra visera de cuadros marrones, que no consentía que le quitaran ni en la cama.
    • 1995 Hernández, Ramón Secreter rey [1995] España (CDH )
      Recuerdo que, después de despojarnos del gabán, de las blancas bufandas, de la chistera, los guantes y el bastón, me encontraba tan nervioso que tropecé con un gran macetero de alabastro del que emergía un cactus gigante o alguna especie parecida.
    • 1995 Hernández, Ramón Secreter rey [1995] España (CDH )
      El joven Rey, en la semipenumbra de la mansarda, se despoja de la chistera y de la capa, arroja la blanca bufanda y los guantes sobre la silla, mientras Jeanne cuelga su bastón estilete en un bamboleante perchero.
    • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] España (CDH )
      Los vendedores del pushmina, el chal blanco que puede pasar por el interior de una alianza de matrimonio, están desesperados, así como los comerciantes de tejidos, alfombras, bufandas, pañuelos.
    • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] España (CDH )
      — Oiga, tengo unas alfombras que son una maravilla —me dijo—, las mejores de Cachemira, o pañuelos, manteles para su comedor, bufandas, pañuelos que pasan por un anillo, sábanas bordadas.
    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] España (CDH )
      Paula seguía dale que te pego con una bufanda para su sobrina Pili que iba a hacer la primera comunión y Paquito —como ya he contado en algún otro momento— se enfrentaba a su futuro en forma de algún surrealista deber escolar.
    • 1995 Marsillach, A. Se vende ático [1995] España (CDH )
      En cuanto el niño se fue a dormir, su madre comentó, volviendo a la bufanda:

      — Es muy inteligente.

    • 1995 Posse, A. Pasión según Eva [1995] 95 Argentina (CDH )
      Ante públicos obreros, como el de los talleres ferroviarios de Junín, cantaba piezas de inspiración anarquista como Acquaforte, Nieve o Mis harapos. Con un fondo de guitarras afónicas, como envueltas en bufandas.
    • 1995 Pozo, R. Novia [1995] España (CDH )
      Siempre se acordaba de la chalina, y en las madrugadas heladas se imaginaba que llevaba alrededor del cuello una bufanda, que le había puesto Amparito, aunque en realidad no llegó a hacerlo.
    • 1995 Pozo, R. Novia [1995] España (CDH )
      — Sí, una que me regaló una bufanda, y me apretó al despedirnos mi pulso con sus manos.
    • 1995 Prensa El Mundo, 20/04/1995 [1995] España (CDH )

      El bullicioso público, que abarrotaba las 1.600 localidades de asiento, era el típico de estas ocasiones: mucha bufanda, bastante anorak, gafitas de montura metálica y ese aire a medio camino entre el intelectual, el montañero de fin de semana y el activista de parroquia.

    • 1995 Prensa El Mundo, 27/12/1995 [1996] España (CDH )

      El viaje navideño, en pos de la alegría, deja una melancolía irreparable. Bufandas, bultos, boinas, abrigos, todo tiene una armonía en lo gris, un empaste en el color cobrizo de la cubertera del cielo, tristeza de madrugones, prisas, taxis y andenes donde pasean suicidas aplazados que disfrutan de un hilo de sol antes de ponérselo al cuello.

    • 1995 Prensa La Vanguardia, 16/03/1995 [1995] España (CDH )
      Ese fue el cuadro de inestabilidad que ofreció ayer la capital francesa a los más de 4.000 catalanes que, bufandas y gorras en ristre, hicieron tiempo para el partido paseando por París.
    • 1995 Prensa La Vanguardia, 30/01/1995 [1995] España (CDH )
      El presunto asesino lucía un gorro verde, iba vestido con una cazadora color beige y llevaba el rostro semicubierto por una bufanda, reveló un testigo del incidente.
    • 1995 Prensa El Mundo, 15/08/1995 [1996] España (CDH )
      Reclutada por la directora para preparar a los intérpretes en la dicción del verso, pertrechada con un anorak y bufanda para burlar las bajas temperaturas nocturnas, su misión ahora es que sus alumnos no olviden la lección: «Pilar me propuso que trabajara el verso con los actores, una labor interesante pero difícil, porque en cine hay menos tiempo que en teatro para preparar un texto. He intentado que hiciesen el verso suyo para que les salga de una forma natural».
    • 1995 Ramírez Codina, P. J. David Goliat [1995] España (CDH )
      Pero, otro invierno más, aguardamos enrollados en una cada vez más interminable bufanda de agravios en la que pone Rumasa, OTAN, Gal, Ibercorp, Filesa, desempleo, recesión, Macosa, Maastricht, telebasura... esperando la hora de ver ejecutado el crédito del pagador más moroso de España.
    • 1995 Serrano, M. Antigua vida mía [1995] Chile (CDH )
      Tomó su bufanda, se la puso sobre los ojos y por una pequeña abertura miraba el cerro por el cual corría y corría, desaforadamente, subiéndolo.
    • 1995 Serrano, M. Antigua vida mía [1995] 53 Chile (CDH )
      En la base del paragüero, pieza esencial de la habitación, entre colgajos de todo tipo, sombreros, pañuelos, bufandas, al lado de la hendidura de cobre que teóricamente recibía los paraguas chorreados de lluvia, había acomodado una fotografía de Cayetana y otra de su abuela Carlota y del viejo Antonio.
    • 1995 Serrano, M. Antigua vida mía [1995] Chile (CDH )
      Y aunque me han dicho que en Antigua nunca hace frío, mantiene el hábito de vestirse con colgajos; diversas y ricas telas ondulan a medida que camina, sea a manera de bufanda, de pañuelo, de cinturón o de manta.
    • 1995 Sánchez, C. Palacio [1995] 112 España (CDH )
      Echó mano de la cartera y nos enseñó un par de fotos: primero estaban él, su mujer y sus hijos con gorros y bufandas de lana, tras ellos una casa de madera con chimenea y finalmente montañas cubiertas de nieve luminosa.
    • 1995 Vicent, M. Fondo Sur Cuentos fútbol España (CDH )
      Llevaban idénticas bufandas, gorros y escarapelas; y escupían pipas de girasol, bebían cerveza caminando sin hacerse preguntas del pasado ni del futuro.
    • 1995 Vicent, M. Fondo Sur Cuentos fútbol España (CDH )
      Sus berridos eran idénticos, tenían el mismo cuerpo, olían igual, llevaban los mismos granos en la cara, la pelusilla del bigote y exhibían las mismas escarapelas, gorros y bufandas.
    • 1995 Villena, L. A. Burdel Byron [1995] 151 España (CDH )
      Me atreví a contestarle: ¿Crees tú que lo pasa bien? ¿Que se lo ha pasado bien en la vida? Sigfrido se atrevió a decirme, ocultándose algo la boca con la bufanda: Es raro.
    • 1995 Álvarez, I. Música y gastronomía 142 Comida criolla Perú (CDH )
      Pinglo que llegaba con su bufanda y las cerillas de unas canciones que acababa de componer, rogaba a los guitarristas que le acompañaran; todo por supuesto en voz muy baja, porque la verdadera fiesta estaba al otro lado de la casa.
    • 1996 Casares, C. Dios sillón azul [1996] España (CDH )
      Llevaba el abrigo azul, la bufanda gris de lana que acostumbra a ponerse cuando sale a pasear a media tarde, los zapatos marrones de piso de suela y el sombrero negro.
    • 1996 Casares, C. Dios sillón azul [1996] 83 España (CDH )
      Lo vio irse a las ocho menos cuarto, camino de la iglesia, con la bufanda tapándole la boca y las solapas del abrigo alzadas hasta la altura de los ojos, defendiéndose del frío.
    • 1996 Prensa ABC Cultural, 22/11/1996 [1997] España (CDH )
      Que los visitantes no descuiden llevar abrigos y bufandas para soportar con bien los huracanes de la Plaza de España, uno de cuyos más bellos edificios "de época" alberga temporalmente esta interesante colección.
    • 1996 Prensa ABC Cultural, 25/10/1996 [1996] España (CDH )
      Recuerda que llevaba puesta una chaqueta color azul, hecha en la China, una bufanda y una gorra, y que los dos hombres que fueron a buscarlo iban vestidos de calle, porque los de la KGB sólo llevan el uniforme para los desfiles, o en el ataúd.
    • 1996 Prensa El Mundo, 03/12/1996 [1997] España (CDH )
      La bella y amiga PP Norma Duval me había prometido una bufanda para este invierno, pero la bufanda nunca llega.
    • 1996 Prensa El Salvador Hoy, 26/08/1996 [1996] El Salvador (CDH )
      El pasante, retando al estío invernal, bufanda color rosa, esconde las manos en los bolsillos de un viejo gabán, gris como el cielo eterno sobre la Ciudad Luz.
    • 1996 Prensa El Mundo, 29/04/1996 [1996] España (CDH )
      La plaza de Los Luceros de Alicante se vistió de blanquiazul con centenares de bufandas y banderas enarboladas por aficionados, que recibieron en la noche del sábado al Hércules tras conseguir horas antes en Badajoz su ascenso a Primera División.
    • 1996 Prensa El Mundo, 31/03/1996 [1996] España (CDH )
      Ayer, precisamente, el día en que se cumplía el 250 aniversario del nacimiento del pintor, en la puerta del museo los vendedores ambulantes les endilgaban bufandas del Real Madrid a los norteamericanos que se disponían a contemplar su obra.
    • 1996 Prensa El Mundo, 21/09/1996 [1997] España (CDH )
      En el estreno, el maestro Buero Vallejo, que cumple ochenta años con elegante discreción, mi querida Norma Duval, que me ha tejido una bufanda y me la va a mandar, Sisita Milans del Bosch, Cornejo, mucha press y tele, estrenistas de la derecha y mi paisana Juncal Rivero con los líricos pechos transparentes, hipnotizantes.
    • 1996 Prensa El Mundo, 20/02/1996 [1996] España (CDH )
      Tomba, muy elegante con sus botas camperas, su pantalón rojo, su chaqueta azul y su bonita bufanda estampada, aseguró que España le encanta y que hasta hace ocho años pasaba sus vacaciones en ella.
    • 1996 Prensa ABC Cultural, 07/06/1996 [1996] España (CDH )
      Así, la protagonista recuerda su encuentro con Roque como una pasión posesiva: "El corazón me latía tan fuerte como la primera vez que lo vi apoyado en un extremo de la barra del Fuego Fatuo, él solo, con una bufanda clara, y entendí inmediatamente que era mío, parte de mi vida".
    • 1996 Prensa ABC Cultural, 02/02/1996 [1996] España (CDH )
      Pero más impresionante me resultó la estampa que me ofrecía un abuelo de melenas blancas, la bufanda enrollada al cuello, con un nietecito a su lado, repasando juntos la partitura, nimbados por los reflejos de la escena.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] Puerto Rico (CDH )

      América escoge un vestido que sólo se ha puesto unas pocas veces. Es verde, con una bufanda estampada con flores que se prende con alfileres detrás del cuello y viene alrededor a formar un escote en forma de V al frente, donde ata las puntas en un lazo retenido con un prendedor.

    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] 141 Puerto Rico (CDH )
      América ha visto en las noticias por televisión largas colas de automóviles atascados en amplias autopistas cubiertas de nieve, y los camiones atravesados en carreteras resbalosas por el hielo y gente que se sostienen unos a otros cuando tratan de brincar charcos fangosos con el viento soplando fuerte como un huracán, sus ropas pesadas haciéndoles parecer osos con bufandas.
    • 1997 Figueras, J. Moda [1997] 167 España (CDH )
      En los ambientes de moda siguen llamándose con frecuencia con su expresión francesa: foulard. Al principio / . / de su aparición, en los años 30, empezó a utilizarse como bufanda, pero después se ha usado también como cinturón, parco, blusa o como sustitución del sombrero.
    • 1997 Prensa Telva, 10/1997 [1997] España (CDH )

      Tras la tempestad: la calma. Cuerpo-camiseta de lentejuelas rosas, falda berenjena de paño y bufanda de seda.

    • 1997 Prensa Prensa Libre, 13/01/1997 [1997] Guatemala (CDH )
      Gorras, bufandas, guantes y nuevos trajes más abrigados, incluyen las previsiones de los ecuatorianos por el abrupto cambio de clima en la capital boliviana.
    • 1997 Prensa Revista Hoy, 21-27/04/1997 [1997] Chile (CDH )

      Las mujeres, todas con el mismo pelo, los mismos jeans y chaqueta azul; los hombres con su terno plomo, su chalequito para el frío y su bufanda escocesa...

    • 1997 Prensa ABC Electrónico, 23/06/1997 [1997] España (CDH )
      Echa un vistazo a la escalera, se ajusta su bufanda roja y en un suspiro se mete en el ascensor que le llevará al segundo piso.
    • 1997 Prensa Rumbo, 28/07/1997 [1997] República Dominicana (CDH )
      Con guantes y bufanda
    • 1997 Prensa Rumbo, 28/07/1997 [1997] República Dominicana (CDH )
      Pero no puede dejar de mencionar lo difícil que le fue adaptarse: "en plena primavera yo todavía estaba con guantes y bufanda", dice entre risas.
    • 1997 Prensa El País, 30/06/1997 [1997] España (CDH )
      Una multitud de aficionados con banderas, bufandas y camisetas —unas 7.000, según datos de la Policía— llegó a la estación de Santa Justa cantando ¡Campeones, campeones!.
    • 1997 Prensa El País, 26/07/1997 [1997] España (CDH )
      Dos detalles: una camiseta del Inter con su nombre grabado a la espalda junto al dorsal número 10 y una bufanda con las rayas azul y negras y el nombre de Ronaldo.
    • 1997 Prensa Época, 28/04/1997 [1997] España (CDH )
      Un maltrato inmerecido con lo que todos se esforzaron por poner al mal tiempo —¡y qué tiempo, recurrieron al abrigo, los jerseys y bufandas, ni en el más crudo invierno!— buena cara.
    • 1997 Prensa Época, 10/02/1997 [1997] España (CDH )
      Celadores que se dan tanta importancia que el que menos parece don Gregorio Marañón, y médicos a los que sólo se puede distinguir de los camilleros porque llevan un fonendo al cuello como una bufanda.
    • 1997 Prensa El Nacional, 12/01/1997 [1997] Venezuela (CDH )
      Afuera, los montevideanos de Mario Benedetti aseguraban las gargantas con bufandas de apremio, y los boliches atestados no daban lugar para más nadie.
    • 1997 Prensa El País, 17/07/1997 [1997] España (CDH )

      Luego, Vieri siguió todos los pasos del trámite. Se vistió de corto. Saltó al césped. Blandió la bufanda del Frente. Se dejó querer por 500 hinchas, que lo aclamaron desde la grada.

    • 1997 Prensa El País, 03/06/1997 [1997] España (CDH )
      «Porque hay que animar al equipo hasta la muerte», decía una joven hincha con la bufanda bicolor al cuello.
    • 1997 Prensa El País, 03/06/1997 [1997] España (CDH )
      Cabizbajos fueron pasando uno a uno sin ganas de saludar bajo una nube de bufandas.
    • 1997 Prensa La Época, 19/05/1997 [1997] Chile (CDH )

      Sería hoy un joven de 56 años, un poco menor que Lagos y un poco mayor que Frei.

      Y seguiría usando jockey y bufanda. Y una manta, como si siempre caminara por Chillán, apenas empezara a golpear el frío.

    • 1997 Prensa Clarín, 10/02/1997 [1997] Argentina (CDH )
      Apenas conocida la noticia del suicidio de José María Aranzamendi, de 41 años, quien el viernes fue encontrado ahorcado con su bufanda en su celda, las organizaciones radicales vascas convocaron a una "jornada de lucha".
    • 1997 Prensa Clarín, 16/07/1997 [1997] Argentina (CDH )

      El grupo incluye sociedades de productos diversificadosVersace, como la Diver para los bolsos y los accesorios, la GVJ-Jewelery, que se ocupa de las joyas y los relojes; la Versace Profumi para las fragancias; Imagine, dedicada a la producción de corbatas, bufandas y artículos para la casa; Alegri, para ropa deportiva masculina; Italcrema, que hace anteojos, y Rosenthal para su línea de vajilla.

    • 1997 Prensa Clarín, 17/02/1997 [1997] Argentina (CDH )
      Una hora después y a continuación de un show de fuegos artificiales, apareció Mercedes Sosa, vestida con una túnica celeste y una bufanda que con el correr de las canciones finalmente se sacó.
    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Colombia (CDH )

      Bajan de la buseta en la 85 y ven las luces del cine en medio de la oscuridad; hay poca gente, el viento empuja la llovizna y de vez en cuando un goterón helado se les cuela por el cuello atravesando la bufanda.

    • 1998 Prensa Época, 19/01/1998 [1998] España (CDH )
      — Ven, Presidente, ven que os presente—, llamó a José María Aznar coloradote por las nieves catalanas, el presidente ya se había despojado del abrigo azul del que sobresalía una bufanda deportiva con anagramas amarillos en sus puntas.
    • 1999 Faus, A. Andar montañas [1999] 58 España (CDH )
      Nuestros abuelos eran de nuestra misma raza y el medio en que se movían era el mismo que el nuestro, pero ahora no se usan los gruesos paños rígidos de antaño, ni los jerseys de lana hechos a mano, ceñidos y con cuello alto, ni chalecos de botones, ni bufandas, como vemos en las adorables fotos de principios de siglo.
    • 1999 Prensa El Norte de Castilla, 31/05/1999 [1999] España (CDH )
      Se trata de una mujer de 1,60 metros de altura, delgada y un poco encorvada, que vestía en el momento de su desaparición una falda a cuadros, un jersey de color rojizo o anaranjado y gabardina y bufanda azules.
    • 1999 Prensa Faro de Vigo, 03/05/1999 [1999] España (CDH )
      El matrimonio formado por José Garrido y Rosa García, ataviados con bufandas del Celta.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
      La gruesa bufanda lo cubría como si llevara un guante en la cabeza.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] 253 Costa Rica (CDH )

      La concurrencia aplaudió enloquecida hasta que las puertas del Circo se abrieron violentamente y los cristianos católicos iniciaron de repente su anunciada "Noche de San Bartolomé". Las muertes fueron cuantiosas, pero aun en medio de la masacre, la serpiente, con bufanda de prima donna cruzándole el pecho, no dejaba de agradecer los aplausos y mandaba besitos conmovedores a la audiencia.

    • 2002 Bryce Echenique, A. Huerto Amada [2002] Perú (CDH )
      El amplio local abría bien amplio, bonito y limpio, por las mañanas, y luego, a medida que avanzaba el día, como que iba abdicando de sus calidad de apto para todos los públicos y empezaba a convertirse en alborotado punto de encuentro de artistas sin arte y bohemios con tos, de algunos peñadictos y criollos guitarristas y cantantes de bufanda y emoliente, y, ya después, por la noche bien entrada y cubierto el piso de aserrín, en lugar de aterrizaje para chicos de familia todoterreno que iban o volvían de los burdeles de la Victoria, algún posible Colofón agonizante desde muy joven, policías y ladrones, en franca confraternidad, más gente que estuvo en cana prontuariada y todo.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Me hacía vestir como él, con sombrero de fieltro y bufanda de seda, y no necesitaba demasiadas súplicas para que soltara un tango a todo pecho.
    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] Bolivia (CDH )

      Noviembre avanzaba, ya instalados en un otoño de vientos inquietos y árboles despojados de sus hojas. En la colina donde se hallaba el campus, el frío agredía con más fuerza que en la ciudad. La agitada vida de los estudiantes en el Arts Quad iba dejando paso a la desolación que llegaría con toda su fuerza en el invierno. Muchos abrigos y chamarras y sobretodos, alguna que otra bufanda.

    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] Bolivia (CDH )
      Salí varias veces a la calle, sin chamarra ni guantes ni bufanda, y caminé por el parque con la nieve nada leve cayendo incesante sobre mí y sobre otras sombras borrosas en las calles del pueblo muerto.
    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] Bolivia (CDH )
      Llegaba llena de sobretodos, guantes, bufandas, gorros y botas: como a los demás, el invierno había terminado por recubrirla de capas de ropa.
    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] Bolivia (CDH )
      ¿Cuántos colores, cuántos matices encerraba la palabra «blanco»? Hablaba mientras se sacaba con lentitud el sobretodo, y luego los guantes, y el gorro, y caía la bufanda al suelo, y con la puerta cerrada, un par de estudiantes esperando afuera, se arriesgaba a las caricias, por manos que reptaban sin descanso por todo el cuerpo.
    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] 273 Bolivia (CDH )
      Un día en que la ventisca azotaba el campus y ni bufandas ni chamarras servían para detener el frío que se colaba por todos los resquicios del cuerpo —las orejas como estalactitas vivas—, y yo maldecía Madison y extrañaba Río Fugitivo, encontré la puerta de mi piso abierta, la cerradura descerrajada.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Tenía puesto el abrigo, una bufanda de alpaca café, y muchas motas de caspa le pesaban en las cejas.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Finalmente se detuvo frente al joven, y con dramática lentitud se despojó de la bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Es una buena bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Llévate la bufanda, muchacho.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Avanzó hasta la puerta arrastrando la bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Avanzó azuzado por los golpes de la mochila en su espalda y la felicidad de sentirse sano, pleno y, sobre todo, de no necesitar la podrida bufanda del alcaide para abrigarse.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Al bajar la vista, descubrió que desde el bolso del muchacho se asomaba una bufanda de alpaca marrón, y espontáneamente tiró de ella y se la puso hecha un rebozo sobre el pelo.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Porque esa bufanda está contaminada.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Esa bufanda pertenece a alguien que desprecio.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Derramó todo en el suelo y lo fue ordenando con la punta de un pie descalzo: la bufanda del alcaide, dos camisas, dos slips, un jersey de cuello marinero más su chaqueta de cuero ajada y con el cierre metálico descompuesto.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Los hombres iban con el pelo mojado, las bufandas envueltas hasta las narices, y casi todos traían una bolsa de lona donde llevaban un sándwich y un termo con café para el almuerzo.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Asentó sobre la frente el sombrero de fieltro gris y pluma verde bajo la cinta y luego envolvió su garganta con una bufanda de cachemira negra.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      ¿No tienes un abrigo? ¿Una bufanda?
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Al invierno chileno corresponde abrigo y bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Se lo confirmó el hecho de que sacara un cigarrillo y, protegiendo la llama del encendedor bajo la bufanda, aspirara la primera pitada con parsimonia y profundidad.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Vámonos de aquí, rápido —gritó Vergara Grey, cubriéndose el rubor con la bufanda, mientras echaba a caminar en dirección a la Alameda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Asintiendo, el joven apartó el líquido y sacó de la mochila la bufanda que le había regalado Santoro.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] 243 Chile (CDH )
      Mientras decía esta frase miró el crucifijo que colgaba sobre la cabecera del lecho y se frotó las manos en la bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Disfrutó de la faz atónita de Vergara Grey y salió de la habitación arrastrando, sin darse cuenta, la punta de la bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Ese que viajaba en el asiento del fondo, en el banquillo más largo, el único que está después de la bajada trasera, aquel en el que caben apretujados hasta seis personas, el que recibe con mayor impacto las caídas en los hoyos de la avenida, el lugar donde los pasajeros no tienen cómo sujetarse cuando los neumáticos pelones frenan en las calles húmedas y ruedan por el pasillo si están distraídos, ése, uno de ellos, uno de esos seis, justamente el que se cubría la cabeza con un jockey de cuero y orejeras y se envolvía la mandíbula en una raída bufanda de alpaca peruana marca Arequipa, ese mismo individuo que asediaba al alcaide con expresión torva y sabía recoger diestro los ojos hacia el piso cuando el funcionario miraba hacia atrás, ése, ése era Ángel Santiago.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Se arrancó de un tirón la bufanda que lo cubría y ocultaba, y tirándola por sobre Santoro como un chicotazo de sombra, como un sorprendente murciélago, frenó su marcha sin dar tiempo a que el alcaide alcanzase a defenderse de la brutal presión con que comenzó a estrangularlo.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Lo arrastró, como si la bufanda fuera una brida, hasta apoyarlo en el tronco del árbol sin hojas.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Siempre había una arma entremedio, pero no una bufanda.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Si piensa así —dijo Ángel Santiago, apretando un poco más la bufanda—, ¿por qué se aferra a ella?
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      El joven puso aun más presión en la bufanda y fue tensándola hasta que los ojos del hombre rodaron por sus córneas.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Si hubiera apretado la bufanda un minuto más, usted ahora no estaría filosofando.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Para devolverle la bufanda, alcaide.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Esos escurridizos y etéreos señores, diligentes y benévolos, cuidaban de que nada malo le pasara, de que aflojase, por ejemplo, la presión de la bufanda en el cuello de buey del alcaide, librándolo así de un asesinato.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] 323 Chile (CDH )
      Alrededor del cuello se había aplicado un ungüento adormecedor que calmaba con eficacia el ardor de los cardenales, y encima de la pomada había envuelto con ternura filial la vieja bufanda recuperada.
    • 2006 Abad Faciolince, H. Olvido que seremos Co (CORPES)
      En la madrugada del 25, en el aeropuerto, me estaba esperando Alberto Aguirre. Tenía el pelo largo, despelucado, la camisa rota, y llevaba una bufanda rosada de mujer protegiéndole la garganta. Carlos Gaviria, en condiciones parecidas, seguía en Buenos Aires. Yo finalmente terminé en Italia, primero en Turín y luego en Verona, donde empecé a enseñar español y a escribir libros. El primero de estos, Malos pensamientos, me lo ayudaría a publicar, años después, Carlos Gaviria, al regreso de su exilio en Argentina, en la editorial de la Universidad de Antioquia. Como si supiera que a mi frágil madurez le haría todavía falta un poco de paternidad, la mayor herencia que me dejó mi papá fueron estos dos amigos.
    • 2007 Gertopán, S. Otro exilio Py (CORPES)
      Llegó la hora marcada, mi madre tomó el paquete donde estaba todo lo poco que podíamos llevar. Así, desolados, salimos a la calle, a nuestros puestos, a esperar ser recogidos. Rivke se quedó. Ni sabíamos si la volveríamos a ver, pero tampoco nos despedimos. En la calle, mi madre me tomó de la mano, me arregló las botas, el gorro, me ató los cordones del zapato y me preguntó si tenía hambre, o frío. No respondí. Tenía hambre, frío y miedo. Ella lo sabía. Solamente necesitaba hacerme saber cuánto ella me cuidaba, para no sentirse culpable de mi desdicha. Caminamos hasta la sinagoga; por fin llegamos al lugar que había indicado mi padre. De nuevo mi madre me arregló la bufanda, los guantes y se fue. Me abandonó en ese lugar desierto, durante la noche, con frío, hambre y miedo. Antes de irse me recordó que me mantuviera callado, que no dijera nada a nadie y esperara tranquilo, respetando las instrucciones que recibimos. Me dio en la mano una libreta negra y me repitió dos veces el nombre que estaba escrito en ella. El que se convirtió a partir de ese instante en el mío. Debía recordarlo, era mi nueva identidad aunque yo todavía no entendía la razón de ese cambio ni por qué cada uno de nosotros llevábamos un apellido distinto.
    • 2010 Stefano, Victoria de Paleografías (Trazos oscuros sobre líneas borrosas) (CORPES)
      Sus ojos se trasladaron de la pared repleta de diplomas al estante de fórmica, donde, como en un altarcito, se alineaban las fotos de familia en sus marcos de plata. [...] En la cuarta foto, sus dos rozagantes hijos varones embutidos en sus anoraks, guantes, bufandas. A sus espaldas, el funicular, el cable tendido sobre las cumbres nevadas, un chalé alpino de techo bajo y balcón de madera, a la derecha un abeto sobre cuyas ramas se amontonaba el grueso de la nieve.
    • 2011 Marsé, J. Caligrafía sueños Esp (CORPES)
      Por la noche, solo en casa y sentado a la mesa del comedor, en el mismo sitio y en la misma silla que había ocupado su padre la última vez que lo vio, el papel se ofrece ante sus ojos con su desnudez rosada y nada de cuanto se le ocurre le parece convincente. Al cabo de una hora se levanta, se lía la bufanda al cuello y acude al tostadero del señor Huguet corriendo bajo una noche estrellada y con luna llena. Mientras le da vueltas a la manivela, el turbio remolino de agua de lluvia gira otra vez vertiginoso en la boca de la alcantarilla, y al introducir la mano, tardíamente y sin convicción, se chamusca los dedos.
    • 2012 Ballesteros, H. Destruir una ciudad Co (CORPES)
      Era el momento de la primera parte en que Kristin habla con Erlend en el bosque, luego de la tormenta. La voz le temblaba y te costaba trabajo reprimir la risa, pero poco a poco la historia se hizo interesante, y casi olvidaste que era él quien la estaba leyendo. Rosalía a veces miraba la bufanda que estaba tejiendo, y a veces el coche del niño, que estaba dormido junto a ella; pero a medida que la situación se hizo más clara, se puso a atender a la novela y comenzaste a odiarla.
    • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
      bufanda. […] f. Prenda larga y estrecha, por lo común de lana o seda, con que se envuelve y abriga el cuello y la boca.
    • 2016 Villalobos, J. P. No voy a pedirle Mx (CORPES)
      Los estudiantes empiezan a incorporarse, a ponerse chamarras y bufandas, a rescatar mochilas y libros y carpetas de los compartimentos superiores. Falta una estación para llegar a la universidad. Ahmed no para de hablar: me pide que llame al Chungo, me dice que lo tengo que ayudar. Escucha, digo, ahora no puedo hablar, estoy llegando a la universidad. Esta tarde voy a tu piso, como a las seis.
    • 2018 Zárate, J. Guerras interior Pe (CORPES)
      Máxima. Uno de los vigilantes se le acercó hace unos días para ofrecerle trabajo a su marido. Le dijo que Yanacocha ya no quería pelear. —Ahora quieren paz, diálogo. ¿Acaso soy cualquier cosa para que me hagan lo que les da la gana y de ahí no pasa nada? —Máxima levanta la voz, mira de lejos al vigilante de alpacas envuelto en su bufanda—. Que he vendido mi terreno, que me he acabado la plata, que soy una sinvergüenza, una vividora, una perversa. Así me han difamado. Han golpeado a mis hijos. Ahora quieren darnos trabajo. Prefiero no tener plata. Mi tierra me hace feliz, el dinero no.
    • 2019 Gutiérrez, P. J. Estoico y frugal Cu (CORPES)
      Una de esas noches, Frank, el dueño del bistrot, se me acercó. Bebíamos ron. Brindamos. Me preguntó: «¿Te quedas aquí o regresas a Cuba?» No lo dudé ni un segundo, respondí instintivamente: «Regreso. ¿Por qué?» «Vamos afuera un momento.» Afuera había un metro de nieve sobre la acera y unos veinte grados bajo cero. Nos pusimos chaqueta, bufandas y gorros. Salimos. «Quiero que veas con tus propios ojos lo que tengo entre manos.» Me señaló una casa grande y hermosa que había al frente, cerrada y apagada. Una casa amplia y confortable, de dos plantas, y con mucho espacio y jardines alrededor, seguramente construida en los años veinte o treinta.
    • 2020 Rodríguez, Tx. Últimos románticos Esp (CORPES)
      Por lo visto, hace tanto frío que los cuerpos no se descomponen, así que para evitar enfermedades, tienen que irse al sur. El lugar, yo no lo discuto, es idílico: los vecinos salen de sus casas de colores, se colocan la bufanda, se sobrecogen ante la visión imponente de las montañas y de la aurora boreal, y al caminar hacia la cafetería, por ejemplo, mientras escuchan sus pisadas sobre la nieve, pueden encontrarse con un oso polar.
  2. Acepción en desuso
  3. s. f. Parte abombada de una prenda de vestir o de la manga de un vestido.
    docs. (1840-1841) 4 ejemplos:
    • 1840 Anónimo "Descripción grabado" [01-01-1840] El Instructor o Repertorio de Historia, Bellas Letras y Artes (Londres) Esp (HD)
      Vestidos de tertulia.– Figura primera. Vestido claro de muselina estampado con colores azules. En la falda dos guarniciones con bordes de gró de Nápoles de color azul; el corpiño bajo y ajustado al cuerpo, guarnecido con una caída de blonda de punto ingles, que baja en forma de triángulo sobre el pecho. Las mangas ajustadas en los hombros con tres bufandas en la parte inferior.
    • 1840 Anónimo "Descripción grabado" [01-07-1840] El Instructor o Repertorio de Historia, Bellas Letras y Artes (Londres) Esp (HD)
      Figura segunda. Vestido de tul sobre otro de raso blanco: el borde de la falda de este va guarnecido de una bufanda doble con lazos de cinta de raso de trecho en trecho. [...] Mangas con dobles bufandas terminadas con manguitos de tul y adornadas con una rosa.
    • 1841 Anónimo "Descripción grabado" [01-04-1841] El Instructor o Repertorio de Historia, Bellas Letras y Artes (Londres) Esp (HD)
      Traje para la ópera.– Vestido de terciopelo morado; el corpiño tres cuartos de alto pero algo descotado y bajando en punta por la cintura: cuello vuelto de blonda de punto. La manga ajustada con una bufanda de tamaño moderado en el centro: por encima de esta una banda de piel de armiño, y otra mas pequeña en el puño.
    • 1841 Anónimo "Descripción grabado" [01-10-1841] El Instructor o Repertorio de Historia, Bellas Letras y Artes (Londres) Esp (HD)
      Trajes de paseo.– Figura de pie. Vestido de poil de Chèvre de cuadros azules y color de café (esta es una tela nueva compuesta de lana finísima de casimir). El cuerpo á media altura descendiendo un poco por el frente, deja ver la chemisette ó camisola y se halla dispuesto en los costados en anchos pliegues. Manga corta guarnecida con una bufanda doble de la misma tela cortada al viés. Sobre esta bufanda hay un faralar coronado por un jareton.
  4. s. f. Esp Paga extraordinaria que recibe ocasionalmente un trabajador.
    docs. (1954-2021) 24 ejemplos:
    • 1956 Anónimo "Movimiento nacional oposición" [01-04-1956] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      Llamando a la clase obrera, a los empleados a los trabajadores todos, a la lucha por el salario mínimo vital, a trabajo igual salario igual y por un seguro de paro, el Partido Comunista decía en su manifiesto de febrero que “Los trabajadores no se contentarán con cualquier limosna, con cualquier ‘bufanda’ para taparles la boca”.
    • 2021 Etxarri, I. "UME y mileuristas" [17-01-2021] La Información (Madrid): lainformacion.com Esp (HD)
      Desde ATME, en este sentido, se quiere denunciar que muchos soldados, tanto de la UME como de otras unidades, “siguen sin cobrar la ‘bufanda’ aprobada por el Ministerio por nuestra participación en la ‘Operación Balmis’ por la pandemia”. Con esto, “queremos dejar claro que hay soldados que han estado horas y horas prestando servicio por la pandemia y que está muy bien, que nosotros estamos para lo que estamos, pero por muchas buenas palabras que nos dice la ministra, el Gobierno, el ministerio... No ‘ponen la comida encima de la mesa’ de los militares de tropa y marinería”.
    • 1956 Anónimo "Movimiento nacional oposición" [01-04-1956] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      Llamando a la clase obrera, a los empleados a los trabajadores todos, a la lucha por el salario mínimo vital, a trabajo igual salario igual y por un seguro de paro, el Partido Comunista decía en su manifiesto de febrero que “Los trabajadores no se contentarán con cualquier limosna, con cualquier ‘bufanda’ para taparles la boca”.
    • 1957 Mije, A. "Nuevas luchas proletarias" [31-12-1957] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      Por orden ministerial del 11 de octure fué dictada la concesión de una paga extraordinaria a los trabajadore sde la Banca Privada y dos días espués, el 13, se hizo extensiva a los trabajadores de la Banca oficial y Cajas de Ahorro. Cinco días más tarde, el 18, por otra orden ministerial se prorroga a este año la concesión de la paga extraordinaria a los trabajadores de las compañías de agua, gas y electricidad, tomando, en este caso, como base los salarios y sueldos existentes antes del primero de noviembre de 1956. Pero no será con la "bufanda" como podrán tapar la boca de los trabajadores y obligarles a enmudecer para que no eleven su voz exigiando [sic] el aumento de salario.
    • 1964 Anónimo Liberalización o democracia [01-03-1964] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      En el Ejército el descontento ha provocado docenas de arrestos de jefes y oficiales, y una sbida de sueldos que los militares, parodiando lo que los obreros decían en 1956, llaman la “bufanda”, indicando que es una concesión para taparles la boca. Se habla de un triunvirato militar para reemplazar a Franco…
    • 1982 Prensa ABC, 26/12/1982 [1982] España (CDH )

      Empezaré por esas aparentemente escandalosas «bufandas». Todos los trabajadores españoles tienen dos «bufandas»completas al año, una en Navidad y otra en verano (aunque a esta última le vendría mejor una denominación refrigerante). Los funcionarios públicos, sin embargo, somos los únicos trabajadores españoles que tenemos poco más de «media bufanda»cada vez (hay casos como el de los profesores no numerarios, que merece ser citado, aunque no sean funcionarios: unas 15.000 pesetas en su modestísima «bufanda»). Esta diferencia de trato vulnera el artículo 14 de nuestra Constitución que, expresamente, proscribe toda discriminación entre españoles.

    • 1998 Prensa El País, 09/01/1997 [1998] España (CDH )

      Los parados franceses han conseguido organizarse; enhorabuena; pero ya no exigen trabajo, como antes, sino cultura barata, viviendas subvencionadas y transporte público gratuito o semi. Han asumido que no se puede pedir peras al olmo ni pleno empleo a una sociedad poshistórica, así que quieren ser reconocidos como clase pasiva y que el Estado se haga cargo de su hambre. Eso es comprender la diferencia entre estructura y coyuntura, y ya nadie en el futuro volverá a engañarles con el cuento de que lo suyo es pasajero. Llevan 40 años en casa de sus padres, ahora prejubilados, y han dicho basta. Lo curioso es que aparezca entre sus reivindicaciones una prima de fin de año, o sea, una bufanda, que es lo que se daba antiguamente a los funcionarios.

    • 2007 Lpz Salinas, A. "La abuela tenía hambre" Crónica viaje Esp (CORPES)
      A Manuel también le ha llegado el runrún de la subida. -Si dieran la «bufanda» esa que dicen. En el tajo se la han dao a los jefes. Por debajo de la cama se ven los pies de los niños. Todos llevan alpargatas. Al mayor, a Manolito, se le han roto las suyas, y como se ha hecho un agujero en los calcetines, los dedos de los pies se le asoman por el refuerzo de cuero de las punteras.
    • 2015 Sánchez, C. "Élite Agencia Tributaria" [23-09-2015] El Confidencial (Madrid): elconfidencial.com Esp (HD)
      El complemento extraordinario de productividad puesto en marcha por la Agencia Tributaria (de carácter voluntario) tiene un claro beneficiario: la élite de los funcionarios. [...] El hecho de que el 26% de los funcionarios cobre el 58% de la bufanda tiene que ver con la escala de retribuciones aplicada a la hora de repartir la productividad en la Agencia Tributaria. Mientras que los funcionarios del subgrupo A1 (el personal laboral no cobra este bonus) percibieron como media, durante el primer semestre de este año, 3.296 euros (con un máximo de 5.400 euros), los del grupo C2 han percibido apenas 444 euros.
    • 2021 Etxarri, I. "UME y mileuristas" [17-01-2021] La Información (Madrid): lainformacion.com Esp (HD)
      Desde ATME, en este sentido, se quiere denunciar que muchos soldados, tanto de la UME como de otras unidades, “siguen sin cobrar la ‘bufanda’ aprobada por el Ministerio por nuestra participación en la ‘Operación Balmis’ por la pandemia”. Con esto, “queremos dejar claro que hay soldados que han estado horas y horas prestando servicio por la pandemia y que está muy bien, que nosotros estamos para lo que estamos, pero por muchas buenas palabras que nos dice la ministra, el Gobierno, el ministerio... No ‘ponen la comida encima de la mesa’ de los militares de tropa y marinería”.
    • 1956 Anónimo "Movimiento nacional oposición" [01-04-1956] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      Llamando a la clase obrera, a los empleados a los trabajadores todos, a la lucha por el salario mínimo vital, a trabajo igual salario igual y por un seguro de paro, el Partido Comunista decía en su manifiesto de febrero que “Los trabajadores no se contentarán con cualquier limosna, con cualquier ‘bufanda’ para taparles la boca”.
    • 1957 Mije, A. "Nuevas luchas proletarias" [31-12-1957] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      Por orden ministerial del 11 de octure fué dictada la concesión de una paga extraordinaria a los trabajadore sde la Banca Privada y dos días espués, el 13, se hizo extensiva a los trabajadores de la Banca oficial y Cajas de Ahorro. Cinco días más tarde, el 18, por otra orden ministerial se prorroga a este año la concesión de la paga extraordinaria a los trabajadores de las compañías de agua, gas y electricidad, tomando, en este caso, como base los salarios y sueldos existentes antes del primero de noviembre de 1956. Pero no será con la "bufanda" como podrán tapar la boca de los trabajadores y obligarles a enmudecer para que no eleven su voz exigiando [sic] el aumento de salario.
    • 1964 Anónimo Liberalización o democracia [01-03-1964] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
      En el Ejército el descontento ha provocado docenas de arrestos de jefes y oficiales, y una sbida de sueldos que los militares, parodiando lo que los obreros decían en 1956, llaman la “bufanda”, indicando que es una concesión para taparles la boca. Se habla de un triunvirato militar para reemplazar a Franco…
    • 1969 Anónimo (H. V. L.) "Ahora vacaciones" [01-07-1969] n.º 107, p Hornaguera (La Robla) Esp (HD)
      Por señalar una fecha, podríamos tomar como referencia el complicadísimo mes de Diciembre, con su enormísimo cortejo de festiviadades, conmemoraciones, congratulaciones. Pese a la tímida paga extraordinaria que, como la de Julio, es metafóricamente una bufanda que no consigue taparnos la boca, el mes de Diciembre, con sus aguinaldos, con sus regalos, con sus atenciones, etc., deja en nuestra economía la señala inapelable de las grandes catástrofes.
    • 1974 Anónimo "Paga extraordinaria" [24-12-1974] Proa (León) Esp (HD)
      A una paga extraordinaria que se estableció un año, casi por Decreto en el mes de octubre, sin ninguna razón labor que la impusiera, la llamaron La Bufanda porque en realidad venía a tapar la boca de los españoles, que andaban con la necesidad al cuello. [...] que los mandos [palabra que no consigo leer] del país decidieron aportar a la lucha por la vida del ciudadano una paga extraordinaria. Se la conoció con el nombre de La Bufanda y, efectivamente, si no quitó el frío sirvió al menos para lo que se pretendía: para tapar la boca de los más escalofriantes del país. [...] También a la paga extraordinaria del mes de diciembre se la llama La Bufanda ahora, porque indudablemente, al perder el carácter entre sacro y conmemorativo que tenía cuando se instituyó, y coincidir con los anuncios más escalofriantes de subidas de tarifas, de precios, de impuestos y de consignaciones, la paga pierde su carácter teológico, su acento navideño, su perfil sentimental, para convertirse en fugaz pero necesario instrumento de contención de las aguas turbias de la desesperación económica.
    • 1982 Prensa ABC, 26/12/1982 [1982] España (CDH )
      Las «bufandas»

      Señor director: Dado el persistente silencio de nuestras asociaciones sindicales, quizá permita usted que la pluma aislada de un funcionario intente aclarar un poco el enrarecido ambiente que parece haberse creado alrededor de los funcionarios públicos.

    • 1982 Prensa ABC, 26/12/1982 [1982] España (CDH )

      Empezaré por esas aparentemente escandalosas «bufandas». Todos los trabajadores españoles tienen dos «bufandas»completas al año, una en Navidad y otra en verano (aunque a esta última le vendría mejor una denominación refrigerante). Los funcionarios públicos, sin embargo, somos los únicos trabajadores españoles que tenemos poco más de «media bufanda»cada vez (hay casos como el de los profesores no numerarios, que merece ser citado, aunque no sean funcionarios: unas 15.000 pesetas en su modestísima «bufanda»). Esta diferencia de trato vulnera el artículo 14 de nuestra Constitución que, expresamente, proscribe toda discriminación entre españoles.

    • 1983 RAE DMILE 3.ª ed. [01-01-1983] (NTLLE)
      bufanda. f. […] fam. Entre funcionarios públicos, gaje, gratificación extra.
    • 1987 Oliver, J. M. DiccArgot (2.ª ed.) (FG)
      BUFANDA. [...] Gratificación extra que algunos Ministerios y organismos públicos reparten ocasionalmente entre sus funcionarios.
    • 1989 Prensa ABC, 18/04/1989 [1989] España (CDH )

      – 2.– Barcelona: «Bufandas» para funcionarios «de confianza». El pasado 3 de marzo el pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó, con los únicos votos a favor del PSOE, el incremento de las retribuciones a los altos cargos municipales «de confianza política». Las subidas oscilarán entre 8.5000 y más de 67.000 pesetas mensuales y afectarán a un máximo de doscientos funcionarios.

    • 1989 Prensa ABC, 06/08/1989 [1989] España (CDH )
      Como también es un deber recordar que lo recaudado o una parte sustancial de lo recaudado no puede ir a parar a gastos suntuarios, a viajes, dietas, comisiones, «bufandas», enchufes, mariscadas, «mystères», palacios, despilfarros en las Universidades de verano: y a crear el gran pesebre de los puestos innecesarios para amigos, parientes y afiliados del PSOE.
    • 1989 RAE DMILE 4.ª ed. (NTLLE)
      bufanda. f. […] fam. Entre funcionarios públicos, gaje, gratificación extra.
    • 1990 Umbral, F. "Bufandas" [03-02-1990] ABC (Madrid) Esp (HD)
      No me gusta la palabra, como neologismo, ni pertenece a mi jerga (uno, con perdón de Alvar, usted disimule, don Manuel, va de jergólogo peatonal), o sea "las bufandas", me refiero, como sinónimo de esa pela alegre que reciben los sumilleres intelectuales del PSOE, y otros, cuando el partido o virrey en funciones, Leguina un suponer, se estira con unos durandartes como recompensa a la eficacia o fidelidad (viene a ser lo mismo) de los descamisados. [...] Claro que el bufandismo (y aquí viene la bastardilla moral del artículo) no se queda en los usos costumbristas que venimos glosando, sinoque se reomanta a la categoría de los Flick, los azores, las rumasinas y en este plan, hasta llegar al géminis Guerra (Juan) [...]. Pero el bufandismo se ha convertido ya en uno de los males de la Patria no recogidos por don Lucas Mallada [...]. El bufandismo, pues, fuera caretas, no es sino el nombre doméstico y tricotoso de la corrupción, de la vieja, noble, eterna y hermosa corrupción, que tanto bien ha hecho a la vida española y tanto ha alegrado los cementerios.
    • 1992 RAE DRAE 21.ª ed. (NTLLE)
      Bufanda. […]. f. [...] Gratificación extraordinaria que recibe de su empresa un trabajador.
    • 1994 Prensa El Mundo, 22/11/1994 [1995] España (CDH )
      El sobre ha sido desde siempre la alegría de la casa, la bufanda de las clases medias, la limosna que compra conciencias, adhesiones, votos, lo que asegura el cocido y le echa sustancia.
    • 1994 Prensa El Mundo, 22/11/1994 [1995] España (CDH )
      Sobre ha habido, como digo, con Cánovas, con Sagasta, con Primo, con Gil Robles, con la República, con Franco, y así hasta hoy, hasta Corcuera, que es del pueblo y sabe cómo el pueblo agradece ese remiendo, ese paquetillo, esa bufandilla, esa paguilla extra que hace mucha más ilusión que el sueldo de nómina, porque la propina va sin descuentos y una pequeña corrupción secreta, como el adulterio, siempre es más excitante que estar casado por la iglesia con el Estado o la Administración.
    • 1994 Prensa El Mundo, 27/11/1994 [1995] España (CDH )

      LUNES, 28. Llevar de madrugada el sobre con las instrucciones de Pedro J. al lugar de costumbre y asegurarse de que lo recoge Arriola en persona. A las siete y treinta, suelta de panfletos en la sede de la Conferencia Episcopal sobre la necesidad del cambio. Desayuno de trabajo con la conspiración republicana (¡ojo!: quedar en la puerta de otro Corte Inglés que no sea el de la calle «Princesa»por razones obvias de imagen). A las diez acompañado de cinco militantes de base, repartir «pinzas»de tender entre los miembros de la FSM e IU de Madrid para sembrar la confusión entre la realidad de Leguina y las acusaciones de González Pasarse a media mañana por la Real Academia para dejar los sobres con la «bufanda»en las taquillas de los adictos a la causa por agitar la guerra contra el catalán.

    • 1995 Ramírez Codina, P. J. David Goliat [1995] España (CDH )
      No habiendo sido así, elevándose pues a categoría de gran sobreentendido que Julián Sancristóbal algo tuvo que ver con los crímenes de los GAL pero nadie le va a perseguir por ello, ¿podemos asombrarnos de que él u otros altos cargos del mismo ministerio malversaran los caudales públicos, a base de trocear los fondos reservados en bufandas y sobresueldos?
    • 1998 Prensa El País, 09/01/1997 [1998] España (CDH )

      Los parados franceses han conseguido organizarse; enhorabuena; pero ya no exigen trabajo, como antes, sino cultura barata, viviendas subvencionadas y transporte público gratuito o semi. Han asumido que no se puede pedir peras al olmo ni pleno empleo a una sociedad poshistórica, así que quieren ser reconocidos como clase pasiva y que el Estado se haga cargo de su hambre. Eso es comprender la diferencia entre estructura y coyuntura, y ya nadie en el futuro volverá a engañarles con el cuento de que lo suyo es pasajero. Llevan 40 años en casa de sus padres, ahora prejubilados, y han dicho basta. Lo curioso es que aparezca entre sus reivindicaciones una prima de fin de año, o sea, una bufanda, que es lo que se daba antiguamente a los funcionarios.

    • 2007 Lpz Salinas, A. "La abuela tenía hambre" Crónica viaje Esp (CORPES)
      A Manuel también le ha llegado el runrún de la subida. -Si dieran la «bufanda» esa que dicen. En el tajo se la han dao a los jefes. Por debajo de la cama se ven los pies de los niños. Todos llevan alpargatas. Al mayor, a Manolito, se le han roto las suyas, y como se ha hecho un agujero en los calcetines, los dedos de los pies se le asoman por el refuerzo de cuero de las punteras.
    • 2014 RAE DLE 23.ª ed. (NTLLE)
      bufanda. […] f. coloq. Gratificación extraordinaria que recibe de su empresa un trabajador.
    • 2015 Sánchez, C. "Élite Agencia Tributaria" [23-09-2015] El Confidencial (Madrid): elconfidencial.com Esp (HD)
      El complemento extraordinario de productividad puesto en marcha por la Agencia Tributaria (de carácter voluntario) tiene un claro beneficiario: la élite de los funcionarios. [...] El hecho de que el 26% de los funcionarios cobre el 58% de la bufanda tiene que ver con la escala de retribuciones aplicada a la hora de repartir la productividad en la Agencia Tributaria. Mientras que los funcionarios del subgrupo A1 (el personal laboral no cobra este bonus) percibieron como media, durante el primer semestre de este año, 3.296 euros (con un máximo de 5.400 euros), los del grupo C2 han percibido apenas 444 euros.
    • 2018 Sánchez, R. M.ª "Minipaga atrasos pensiones" [12-07-2018] El Periódico (Barcelona) Esp (HD)
      Con la subida del 3% prevista para las pensiones mínimas, una prestación actual de 639,30 euros pasará a ser de 656,83 euros a partir de agosto (19,13 euros más). En este ejemplo de pensión mínima correspondiente a un jubilado de 65 años sin cónyuge, la minipaga de julio supondrá un ingreso de 140,3 euros para compensar los atrasos por la diferencia entre la subida del 3% prevista en el Presupuesto para las pensiones mínimas y el 0,25% que se incrementaron en enero; todo ello multiplicado por las siete pagas devengadas desde enero más la extra de junio (ocho en total) da como resultado esa 'bufanda' de 140,3 euros para este ejemplo. 'Bufanda' es el término coloquial que hace referencia a las gratificaciones extraordinarias que en ocasiones reciben los trabajadores.
    • 2021 Etxarri, I. "UME y mileuristas" [17-01-2021] La Información (Madrid): lainformacion.com Esp (HD)
      Desde ATME, en este sentido, se quiere denunciar que muchos soldados, tanto de la UME como de otras unidades, “siguen sin cobrar la ‘bufanda’ aprobada por el Ministerio por nuestra participación en la ‘Operación Balmis’ por la pandemia”. Con esto, “queremos dejar claro que hay soldados que han estado horas y horas prestando servicio por la pandemia y que está muy bien, que nosotros estamos para lo que estamos, pero por muchas buenas palabras que nos dice la ministra, el Gobierno, el ministerio... No ‘ponen la comida encima de la mesa’ de los militares de tropa y marinería”.
    1. s. En ocasiones, en aposición a paga o en un complemento con de de paga.
      docs. (1954-1955) 2 ejemplos:
      • 1954 Claudín, F. "España yugo reacción fascista" [01-01-1954] n.º 11, p. 32 Nuestra Bandera: Revista de educación ideológica del Partido Comunista de España (Madrid) Esp (HD)
        De nuevo se respiraba un ambiente como el de marzo de 1951 en Barcelona. Temeroso de que los acontecimientos se repitieran en escala ampliada, el gobierno decretó la concesión de una paga extraordinaria a los obreros, equivalente a 21 días de salario. Esta fue una importante victoria parcial de la clase obrera, más que por la cuantía económica de la suma obtenida, porque demostraba que por medio de la protesta y de la lucha, era posible arrancar concesiones al gobierno fascista. En realidad, fueron las huelgas generales de la primavera de 1951 las que trajeron la paga extraordinaria de 1952. Los falangistas trataron de presentar la “paga extraordinaria” como una demostración de la “justicia social” del régimen, pero los obreros la bautizaron ingeniosamente con el nombre de “paga de la bufanda", es decir, destinada a tapar la boca de los trabajadores.
      • 1955 Anónimo "Salario mínimo vital" [30-09-1955] Mundo Obrero (Madrid) Esp (HD)
        En comparación con esas reivindicaciones aprobadas legalmente, resalta el carácter irrisorio de la paga concedida a los obreros de la electricidad. […] Con la paga extraordinaria, el gobierno busca callar la boca a los obreros. Es una nueva paga “bufanda”… Pero el resultado puede ser muy diferente del que han previsto los mandamases franquistas.
cuello bufanda
  • s. m. Cuello de algunas prendas de vestir acabada en dos tiras largas de tela.
11.ª Entrega (octubre de 2021)
Versión del 29/10/2021
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
bufanda2 s. (1967-)
bufanda
También en esta página: bufanda (1773-) bufanda3 (1980)
Etim. Derivado de bufa5, con influencia de bufanda.

Esta voz, de documentación lexicográfica, se consigna por primera vez, con la acepción 'hombre que, en las relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, ejerce el papel masculino' (definición del Nuevo diccionario de argentinismos, de 1993), en 1979, en el Diccionario del lenguaje rioplatense de Guarnieri (donde se define así: "bujarrón"). En 1987, en la segunda edición del Diccionario de argot de Oliver, se registran las acepciones 'cunilinguo' y felación'. Como 'pederasta' y con las marcas coloquial y humorístico se atestigua, en 1993, en el Nuevo diccionario de argentinismos de Haensch y Werner.

Hacer (o ponerse) la bufanda se atestigua, con el valor 'realizar el cunnilinguo o la felación' (definición de la segunda edición del Diccionario de argot de León), en 1967, en El habla del boliche de Guarnieri, obra en la que se define como 'practicar cierta perversión sexual'.

    Acepción lexicográfica
  1. s. m. Ar coloq. humor. "Hombre que, en las relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, ejerce el papel masculino" (Haensch / Werner (dirs.), NDiccArgentinismos-1993).
    docs. (1979-1993) 2 ejemplos:
    • 1979 Guarnieri, J. C. Diccionario del lenguaje rioplatense (NTLLE)
      BUFANDA. m. adj. Bujarrón.
    • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) NDiccArgentinismos Ar (NTLLE)
      Bufanda m. 1 coloq hum Hombre que, en las relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, ejerce el papel masculino.
  2. Acepción lexicográfica
  3. s. f. Esp jerg. "Felación" (Oliver, DiccArgot-1987).
    docs. (1987) Ejemplo:
    • 1987 Oliver, J. M. DiccArgot (2.ª ed.) (FG)
      BUFANDA. [...] felación.
  4. Acepción lexicográfica
  5. s. f. Esp jerg. "Cunnilinguo" (Oliver, DiccArgot-1987).
    docs. (1987) Ejemplo:
    • 1987 Oliver, J. M. DiccArgot (2.ª ed.) (FG)
      BUFANDA. [...] cunnilinguo.
  6. Acepción lexicográfica
  7. s. m. Ar coloq. humor. "Pederasta" (Haensch / Werner (dirs.), NDiccArgentinismos-1993).
    docs. (1993) Ejemplo:
    • 1993 Haensch, G. / Werner, R. (dirs.) NDiccArgentinismos Ar (NTLLE)
      bufanda m. [...] coloq hum Pederasta.
hacer (o ponerse) la bufanda
    Acepción lexicográfica
  1. loc. verb. Esp Ar jerg. "Realizar el cunnilinguo o la felación" (León, DiccArgotEsp-1980).
    docs. (1967-1980) 3 ejemplos:
    • 1967 Guarnieri, J. C. Habla boliche Ur (BD)
      BUFANDA. Ponerse la: Practicar cierta perversión sexual.
    • 1978 Chiappara, E. GlosLunfardo Ur (FG)
      Bufanda: ponerse la… hacer cosas feas o no debidas en el aspecto sexual, tipo… corrompido, depravado.
    • 1980 León, V. DiccArgotEsp Esp (FG)
      bufanda. f. […] hacer la bufanda fr. Realizar el cunnilinguo o la felación.
11.ª Entrega (octubre de 2021)
Versión del 29/10/2021
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
bufanda3 s. (1980)
bufanda
También en esta página: bufanda (1773-) bufanda2 (1967-)
Etim. Derivado de bufa3, con influencia de bufanda.

Se consigna únicamente, con la acepción 'borrachera', en 1980, en el Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y La Rioja, dirigido por Alvar.

    Acepción lexicográfica
  1. s. f. "Borrachera" (Alvar, ALEANR III-IV-1980).
    docs. (1980) Ejemplo:
    • 1980 Alvar, M. (dir.) ALEANR, III-IV Esp (FG)
      BUFANDA ‘borrachera’ [Na 502] [Hu 108] (lám. 1337, mapa 1129).

Diccionario histórico de la lengua española
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