sufijo apreciativo

Ejemplos: -ito/-ita, -illo/-illa, -ico/-ica, -ote/-ota, -ón/-ona, -ucho/-ucha, -uzco/-uzca.

Sinónimos: sufijo evaluativo, sufijo afectivo, morfema apreciativo, afijo apreciativo.

Relacionados: sufijo, sufijo diminutivo, sufijo aumentativo, sufijo despectivo, derivación, flexión

Referencias: NGLE § 9 | GDLE § 71

Sufijo que expresa tamaño, atenuación, cercanía, aprecio, menosprecio u otras nociones cercanas que contribuyen a la valoración que hace el hablante de lo denotado por la voz a la que se adjunta. Desde el punto de vista categorial, estos sufijos no modifican la clase de palabras de la base: mesa [sustantivo] > mesita [sustantivo]. Los sufijos apreciativos, muy a menudo sujetos a variación geográfica, forman tres tipos de derivados: aumentativos (casota), diminutivos (casita) y despectivos (casucha).

Todos los sufijos apreciativos expresan valoraciones afectivas. En el caso de los aumentativos y los diminutivos, estos sentidos se agregan a la noción de tamaño (o bien se derivan o se deducen de ella). En cambio, los sufijos despectivos son únicamente valorativos.

Los sufijos apreciativos se unen principalmente a sustantivos (chiquillo, ladronzuelo, libraco) y adjetivos (clarito, grandote, blanduzco), si bien pueden también combinarse con bases pertenecientes a otras categorías, como adverbios (apenitas, arribota) o determinantes (todita, poquillos).

Los sufijos apreciativos se insertan tras los otros afijos derivativos y antes de los flexivos.

Información complementaria

Las propiedades semánticas y fonológicas de las bases nominales y adjetivas pueden limitar la adjunción de los sufijos apreciativos. Por ejemplo, tienden a rechazarlos los adjetivos que no son graduables (geológico, cultural), si bien tampoco son admitidos por unos pocos entre los que aceptan gradación (probable, solitario). También los nombres abstractos y no contables (paz, paciencia) presentan cierta resistencia a ellos, de nuevo con excepciones (tiempito, suertaza).

Entre los factores fonológicos que dificultan estos derivados está el hecho de que la última sílaba de la base contenga ciertos diptongos (como en solitario, amplio), termine en -d (ciudad, ardid), -t (boicot, bufet) o -s (ciprés, caries). No se forma, en efecto, *cariescita sobre caries, si bien se registra cariecita, formado sobre la variante no normativa carie. Son menos numerosas las voces esdrújulas que admiten con naturalidad sufijos apreciativos (cómodo > comodón, comodazo; música > musiquilla, musiquita).

No se consideran apreciativos aquellos sufijos que, aun añadiendo significado expresivo, desencadenan cambio de categoría en la base, como -ón, cuando se combina con bases verbales para formar adjetivos o sustantivos (buscona, mirón), a diferencia de otros usos (peliculón, novelón).

Algunos autores incluyen los afijos -ísimo y -érrimo, que dan lugar a los superlativos morfológicos (v. en grado superlativo), entre los sufijos apreciativos.

En ocasiones se emplean los términos morfema apreciativo o afijo apreciativo para abarcar ciertos prefijos que aportan contenidos valorativos o cuantificativos, como re(quete)- (reflojo, requeteguapo), super- (superlisto) o mega- (megainteligente), entre otros. En esta obra no se usa esta interpretación ampliada del término apreciativo.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA: «Glosario de términos gramaticales», [versión 1.0 en línea]. <https://www.rae.es/gtg/sufijo-apreciativo> [2024-04-15].

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