5.ª Entrega (enero de 2018)
Versión del 31/01/2018
Equipo Real Academia Española
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cedrero s. (1235-)
cedrero
Etim. Derivado de cedra y -ero, a.

Se documenta por primera vez en el Fuero de Madrid (a1141-1235, conservado en un manuscrito de la segunda mitad del siglo XIII) y vuelve a registrarse alrededor de 1236, en la Vida de Santo Domingo, de Berceo. Estas dos fuentes motivan el resto de testimonios posteriores, localizados a partir del siglo XVIII, y dirigidos fundamentalmente a aclarar el significado de la voz y la repercusión de esta figura en el período medieval.

Vid. también cedrero, ra (DH 1933-1936).

  1. >cedra+–ero,a
    s. m. Persona que toca la cedra.
    Sinónimos: citarero, a; citarista
    docs. (1235-2005) 30 ejemplos:
    • a1141-1235 Anónimo FMadrid [1963] Esp (CDH )

      XCIV.– De cedrero.

      Todo cedrero q uod uenerit a Madrid caualero & in co nzeio cantare, & el conzeio fore amenido p er dare illi dado, no n done nt illi mais de III m orabetino s & medio; & si p er mais ap retaren los fiadores, cadat illis in p eriurio.

    • 2005 Torrens Álvz, Mª J. "Grafías sibilantes dentoalveolares" p. 1392 Filología y Lingüística. Estudios ofrecidos a Antonio Quilis Esp (BD)
      En principio, este ms. responde a la situación descrita por Menéndez Pidal para la letra francesa anterior a 1230, con z para representar la sibilante sorda o sonora ante cualquier vocal y c en alternancia con ella ante e, i. En este contexto, el reparto entre z y c no resulta sencillo de explicar, lo que en buena medida se debe a que en este documento es especialmente difícil distinguir entre lo que el copista concibe como latino y lo que concibe como romance. Veamos cuál es el reparto ante vocal palatal. Se usa c en las voces: acerca (2), almutaceb, apreciadura (2), apreciet, cedrero (2), ceua, cinquacesma [...].
    • a1141-1235 Anónimo FMadrid [1963] Esp (CDH )

      XCIV.– De cedrero.

      Todo cedrero q uod uenerit a Madrid caualero & in co nzeio cantare, & el conzeio fore amenido p er dare illi dado, no n done nt illi mais de III m orabetino s & medio; & si p er mais ap retaren los fiadores, cadat illis in p eriurio.

    • c1236 Berceo, G. Vida StoDomingo [1992] 435 Esp (CDH )
      / Pedro era su nombre de esti cavallero, / el escripto lo cuenta, non joglar nin cedrero; / firieron a Alarcos en el salto primero, / mas non fueron guiados de sabio avorero.
    • 1780 Sánchez, T. A. Poesías castellanas, II p. 1016 Esp (BD)
      Cedrero. El tocador de la cedra: parece citarero. S. Dom. 701.
    • 1846 Salvá, V. NDiccLengCast (NTLLE)
      CEDRERO. m. ant. CITARERO, el que tocaba el instrumento llamado cedra.
    • 1852 Cavanilles, A. Memoria sobre el fuero de Madrid del año 1202 p. 14 Memorias de la Real Academia de la Historia Esp (BD)
      Hay un fuero notable que previene al cedrero que viniere á Madrid á caballo y cantase en el concejo, no se le diesen mas que tres maravedis y medio. El cedrero debia ser un juglar ó tañedor de cítara. En una clásula francesa antigua que cita Ducange, se dice: «touts les citholours et les autres jugleors»; lo que viene en apoyo de esta opinión.
    • 1860 Amador Ríos, J. / Rada Delgado, J. Historia de la Villa y Corte de Madrid p. 175 Esp (BD)
      Es un trabajo especial é inmejorable sobre el mismo documento, que en materia, por ejemplo, de extension territorial, lleva la jurisdicion y términos de Madrid desde el Guadarrama al Jarama y al Henares, y que en punto á diversiones públicas, menciona la del juego del tejo (el trebujar á moyon) y la de correr toros ó vacas ensogadas. Prescríbese tambien la cantidad que habia de darse á los cedreros que cantasen en el Concejo (cedrero era el juglar ó tañedor de cítara), que no habia de pasar de tres y medio maravedises [...].
    • 1884 RAE DRAE 12.ª ed. (NTLLE)
      Cedrero. m. ant. Citarista.
    • 1919 Bello, L. "Madrid" [22-11-1919] La Esfera (Madrid) Esp (HD)
      Los dias de concejo, «a campana tañida» llegaban los caballeros y hombres buenos al corralón de la parroquia del Salvador: el alcalde con sus alguaciles, los voceros y los pesquisidores y los jurados del Rey. Tenían plaza entre ellos los mayordomos del azor. Oían al pueblo, administraban justicia, y era frecuente que un hábil cedrero llegase á caballo, con su cítara, para cantar en el concejo, por lo cual, según ley, no habia de dársele más de tres maravedís y medio, o sea sus 280 reales, casi la tercera parte de lo que valía la vida de un carnicero.
    • 1924 Salaverría, J. M. "El madrileño medieval" [21-02-1924] ABC (Madrid) Esp (HD)
      Los cedreros se llamaba a los tañedores de cítara. Eran músicos y poetas a la par. Iban por las villas y por los castillos tañendo y cantando, bien proezas de los campeones, bien placeres o cuitas del amor. ¡Con qué entusiasmo serían acogidos los más diestros e inspirados! Un entusiasmo que hacía que algunas veces las dádivas rebasasen el límite prudencial.
    • 1928 Espejo, C. "Encabezamiento Madrid alcabalas" [31-08-1928] Revista Nacional de Economía (Madrid) Esp (HD)
      Factor importante era también en la derrama a los efectos de tratos y caudales, los oficios con que contaba una población, y en este orden, fuera de los dependientes de las diarias ocupaciones de la labranza, tampoco estaba demasiado desenvuelta. Conforme al contenido de su fuero tuvo andadores, carpinteros, pescadores, carniceros, pisadores, tejedores, vinaderos, herreros de azadas, cedrero, hortelano, panadera y zagadero (revendedor de gallinas, huevos, frutas, etc.).
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      El Fuero de Madrid, hecho por el concejo de la villa en la segunda mitad del siglo xii (copiado en 1202) y confirmado por el rey Alfonso VIII, legisla acerca del caso, frecuente o habitual, de un cedrero que llega a caballo y canta en el concejo; si éste acuerda darle un don, no pueda dársele más de tres maravedís y medio; si los fiadores de la villa propusieran darle más, caigan en perjurio, y si algún vecino en concejo dijese «¡más le demos!», pague dos maravedís a los fiadores.
    • 1996 Gonzálvez Ruiz, R. "La escuela de Toledo durante el reinado de Alfonso VIII" p. 189 Alarcos 1195. Actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos Esp (BD)
      Para la ejecución de la música instrumental de acompañamiento existe otro instrumento del que quedan varias referencias en Toledo: me estoy refiriendo a la cítara. Un cedrero o tañedor de cítara es mencionado en 1207. Este instrumento se empleaba en las funciones de la iglesia y esto se puede comprobar por el inventario del sagrario del «Liber Privilegiorum» de 1255-60, donde se citan 12 cítaras entre viejas y rotas y una pequeña. Dichos instrumentos debían estar retirados del uso y sustituidos por otros nuevos. Según algunos autores, tal vez haya que relacionar a este instrumento de cuerda con la tradición musical musulmana, tan vigorosa en la Península.
    • 2005 Torrens Álvz, Mª J. "Grafías sibilantes dentoalveolares" p. 1392 Filología y Lingüística. Estudios ofrecidos a Antonio Quilis Esp (BD)
      En principio, este ms. responde a la situación descrita por Menéndez Pidal para la letra francesa anterior a 1230, con z para representar la sibilante sorda o sonora ante cualquier vocal y c en alternancia con ella ante e, i. En este contexto, el reparto entre z y c no resulta sencillo de explicar, lo que en buena medida se debe a que en este documento es especialmente difícil distinguir entre lo que el copista concibe como latino y lo que concibe como romance. Veamos cuál es el reparto ante vocal palatal. Se usa c en las voces: acerca (2), almutaceb, apreciadura (2), apreciet, cedrero (2), ceua, cinquacesma [...].
    • a1141-1235 Anónimo FMadrid [1963] Esp (CDH )

      XCIV.– De cedrero.

      Todo cedrero q uod uenerit a Madrid caualero & in co nzeio cantare, & el conzeio fore amenido p er dare illi dado, no n done nt illi mais de III m orabetino s & medio; & si p er mais ap retaren los fiadores, cadat illis in p eriurio.

    • c1236 Berceo, G. Vida StoDomingo [1992] 435 Esp (CDH )
      / Pedro era su nombre de esti cavallero, / el escripto lo cuenta, non joglar nin cedrero; / firieron a Alarcos en el salto primero, / mas non fueron guiados de sabio avorero.
    • 1780 Sánchez, T. A. Poesías castellanas, II p. 1016 Esp (BD)
      Cedrero. El tocador de la cedra: parece citarero. S. Dom. 701.
    • 1846 Salvá, V. NDiccLengCast (NTLLE)
      CEDRERO. m. ant. CITARERO, el que tocaba el instrumento llamado cedra.
    • 1852 Cavanilles, A. Memoria sobre el fuero de Madrid del año 1202 p. 14 Memorias de la Real Academia de la Historia Esp (BD)
      Hay un fuero notable que previene al cedrero que viniere á Madrid á caballo y cantase en el concejo, no se le diesen mas que tres maravedis y medio. El cedrero debia ser un juglar ó tañedor de cítara. En una clásula francesa antigua que cita Ducange, se dice: «touts les citholours et les autres jugleors»; lo que viene en apoyo de esta opinión.
    • 1860 Amador Ríos, J. / Rada Delgado, J. Historia de la Villa y Corte de Madrid p. 175 Esp (BD)
      Es un trabajo especial é inmejorable sobre el mismo documento, que en materia, por ejemplo, de extension territorial, lleva la jurisdicion y términos de Madrid desde el Guadarrama al Jarama y al Henares, y que en punto á diversiones públicas, menciona la del juego del tejo (el trebujar á moyon) y la de correr toros ó vacas ensogadas. Prescríbese tambien la cantidad que habia de darse á los cedreros que cantasen en el Concejo (cedrero era el juglar ó tañedor de cítara), que no habia de pasar de tres y medio maravedises [...].
    • 1884 RAE DRAE 12.ª ed. (NTLLE)
      Cedrero. m. ant. Citarista.
    • 1919 Bello, L. "Madrid" [22-11-1919] La Esfera (Madrid) Esp (HD)
      Los dias de concejo, «a campana tañida» llegaban los caballeros y hombres buenos al corralón de la parroquia del Salvador: el alcalde con sus alguaciles, los voceros y los pesquisidores y los jurados del Rey. Tenían plaza entre ellos los mayordomos del azor. Oían al pueblo, administraban justicia, y era frecuente que un hábil cedrero llegase á caballo, con su cítara, para cantar en el concejo, por lo cual, según ley, no habia de dársele más de tres maravedís y medio, o sea sus 280 reales, casi la tercera parte de lo que valía la vida de un carnicero.
    • 1924 Salaverría, J. M. "El madrileño medieval" [21-02-1924] ABC (Madrid) Esp (HD)
      Los cedreros se llamaba a los tañedores de cítara. Eran músicos y poetas a la par. Iban por las villas y por los castillos tañendo y cantando, bien proezas de los campeones, bien placeres o cuitas del amor. ¡Con qué entusiasmo serían acogidos los más diestros e inspirados! Un entusiasmo que hacía que algunas veces las dádivas rebasasen el límite prudencial.
    • 1926 Ruiz Pablo, Á. "Horror a la sencillez" [27-10-1926] La Vanguardia (Barcelona) Esp (HD)
      Pues bien, nadie ignora que la palabra rapsoda es griega y que el rapsoda griego era el que vivía de ir de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad y por plazas y calles cantando poemas, especialmente los de Homero, como nuestros relativamente modernos trovadores, juglares, cedreros, bardos, etc., de ir por plazas, mercados, castillos y palacios repitiendo los cantares de gesta, los poemas, las trovas, los romances, los lays.
    • 1928 Espejo, C. "Encabezamiento Madrid alcabalas" [31-08-1928] Revista Nacional de Economía (Madrid) Esp (HD)
      Factor importante era también en la derrama a los efectos de tratos y caudales, los oficios con que contaba una población, y en este orden, fuera de los dependientes de las diarias ocupaciones de la labranza, tampoco estaba demasiado desenvuelta. Conforme al contenido de su fuero tuvo andadores, carpinteros, pescadores, carniceros, pisadores, tejedores, vinaderos, herreros de azadas, cedrero, hortelano, panadera y zagadero (revendedor de gallinas, huevos, frutas, etc.).
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] 426 Esp (CDH )
      A la vez que del fondo latino van surgiendo las lenguas romances, va a la par desgajándose de la canción del citarista la canción del cedrero .
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      31 S. Domingo, 701. La poesía narrativa de los cedreros era acaso herencia muy antigua. En Inglaterra el «citharista» del siglo viii parece cantaba durante las comidas poemas épicos-nacionales, del ciclo de Ingeld, según una epístola de Alcuino (véase Faral, pág. 22). A un cedrero de escuela clásica (Rajna, Oríg., página 36) parece aludir la epístola de Teodorico, rey de los ostrogodos, a Clovis, rey de los francos: «citharaedum etiam arte sua doctum pariter destinavimus expetitum; qui ore, manibusque consona voce cantando, gloriara vestrae potestatis oblectet». (C. Baronius, Annales ecclesiastici, año 499; ed. Lucae, 1741, tomo VIII, pág. 628 a.)
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] 68 Esp (CDH )
      En el formulario epistolar de Boncompagno, hacia 1218, hay modelos de carta para recomendar a un juglar que toca la vihuela, otra para el que toca la zanfoña, otra para el cedrero, otra para el juglar de arpa o rota, otra para el saltador, otra para el remedador de pájaros o animales; y tal especialización debía de ser lo corriente, pues es difícil concebir, por ejemplo, que un juglar cazurro, práctico en chocarrerías, tuviese a la vez habilidad para exponer la vida de un santo o las gestas de un héroe.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      En segundo lugar colocaremos los cedreros que tocaban la cedra, y los cítolas o tañedores de cítola.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      Berceo, aparte del cedrero y del violero, nos habla del rotero y del organista .
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      Los obispos ingleses desde el siglo vii tenían a su servicio cedreros e histriones; en el siglo xii promueven quejas por cerrar la puerta a los poetas doctos en la tradición latina, mientras recibían en su cámara a los mimos; además, durante sus visitas pastorales, en el siglo xiii , acogían y pagaban a los juglares que encontraban por el camino. .
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      A caballo viajaba el cedrero castellano de villa en villa, el que llegaba a ser favorecido por el pueblo de Madrid, y a caballo llegaba a la corte portuguesa el juglar o segrer que podía esperar un don de cien maravedís.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      El Fuero de Madrid, hecho por el concejo de la villa en la segunda mitad del siglo xii (copiado en 1202) y confirmado por el rey Alfonso VIII, legisla acerca del caso, frecuente o habitual, de un cedrero que llega a caballo y canta en el concejo; si éste acuerda darle un don, no pueda dársele más de tres maravedís y medio; si los fiadores de la villa propusieran darle más, caigan en perjurio, y si algún vecino en concejo dijese «¡más le demos!», pague dos maravedís a los fiadores.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      Los juglares que, como don Armillo, vivían avecindados en Castilla, o los cedreros que a caballo recorrían la parte central de España entusiasmando al vecindario de sus concejos, cantaban evidentemente en castellano.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      Y este cedrero, aunque cantaría también poesía lírica, debía de ser principalmente un juglar de poemas narrativos, ya que como juglar narrador nos presenta Berceo al cedrero, cuando, al relatar una cabalgada de los castellanos contra los moros, asegura que todos los pormenores son indubitables, como sacados que están de una historia cronística: «El escrito lo cuenta, non joglar nin cedrero».
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      Pongamos, junto al episodio del Apolonio, el recuerdo de aquel cedrero histórico que viajaba por Castilla excitando la entusiasta prodigalidad de un vecindario como el de Madrid, apasionado por las diversiones públicas.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      A su vez lustremos el dato histórico con la fantasía del poema, y figurémonos al cedrero que canta de Mio Cid y de Fernán Gonzalez, en medio de un mercado castellano henchido de gente a más no poder, los hombres subidos a los poyos y encaramados por las rejas de las ventanas.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] Esp (CDH )
      El canto del juglar, como espectáculo público debió empalmar con el espectáculo público del histrión y del thymélico; el cedrero de tiempos de Berceo debió heredar su canto del citharista de tiempos de Cicerón, como heredó su instrumento con el nombre de cithara o de cedra por tradición ininterrumpida de mano en mano y de boca en boca.
    • 1924-1957 Mndz Pidal, R. Poesía juglaresca [1991] 441 Esp (CDH )
      Ese canto de los citaristas godos que en el siglo vi era escuchado por Jordanes en el imperio romano de Oriente, forma parte de la misma cadena tradicional que prolonga sus eslabones en España, durante el siglo vii , cuando los muchachos godos, en su época de bilingüismo germano-románico, practicaban los cantos de los antepasados al son de la cítara, según los preceptos pedagógicos de san Isidoro; mucho más tarde, entre los siglos x y xi , sobre la tierra de las necrópolis godas de Burgos, añadían eslabones a la cadena, refundiendo el mismo canto, los cedreros castellanos, cuando uno de ellos tuvo la ocurrencia de aplicar la vieja fábula al célebre conde Fernán González, y esta mudanza se perpetuó en poemas y crónicas durante los siglos siguientes.
    • 1992 RAE DRAE 21.ª ed. (NTLLE)
      Cedrero. [...] m. ant. Citarista.
    • 1994 Prensa El Mundo, 18/05/1994 [1995] Esp (CDH )

      El fuero fue otorgado por Alfonso VIII el mismo rey que lo concedió a Cuenca. El Concejo estaba compuesto por regidores, seismeros, voceros, alguaciles jurados del rey y mayordomos de alfoz, quienes atendían al pueblo, administraban Justicia, señalaban impuestos y rentas, atribuían cargos y «hasta oían, si el caso llegaba al hábil cedrero, de bien pulsada cítara y voz afilada, llegado a caballo, a quien no debía dársele más de tres maravedíes y medio». Igual que ahora con ese consejero con cara de Drácula

    • 1996 Gonzálvez Ruiz, R. "La escuela de Toledo durante el reinado de Alfonso VIII" p. 189 Alarcos 1195. Actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos Esp (BD)
      Para la ejecución de la música instrumental de acompañamiento existe otro instrumento del que quedan varias referencias en Toledo: me estoy refiriendo a la cítara. Un cedrero o tañedor de cítara es mencionado en 1207. Este instrumento se empleaba en las funciones de la iglesia y esto se puede comprobar por el inventario del sagrario del «Liber Privilegiorum» de 1255-60, donde se citan 12 cítaras entre viejas y rotas y una pequeña. Dichos instrumentos debían estar retirados del uso y sustituidos por otros nuevos. Según algunos autores, tal vez haya que relacionar a este instrumento de cuerda con la tradición musical musulmana, tan vigorosa en la Península.
    • 2001 Andrés, R. Dicc Instrumentos musicales s. v. cedra Esp (BD)
      En ocasiones, [la cedra] ha sido identificada con la cítola, si bien erróneamente. Con acierto, J. J. Rey (1993) opina que la cedra es todavía "una entidad organológica no muy bien definida" (IV, 3), agregando que en la segunda mitad del siglo XIII estaba en desuso. Tanta fue la importancia de la cedra, que los músicos se dividían en violeros y cedreros.
    • 2005 Torrens Álvz, Mª J. "Grafías sibilantes dentoalveolares" p. 1392 Filología y Lingüística. Estudios ofrecidos a Antonio Quilis Esp (BD)
      En principio, este ms. responde a la situación descrita por Menéndez Pidal para la letra francesa anterior a 1230, con z para representar la sibilante sorda o sonora ante cualquier vocal y c en alternancia con ella ante e, i. En este contexto, el reparto entre z y c no resulta sencillo de explicar, lo que en buena medida se debe a que en este documento es especialmente difícil distinguir entre lo que el copista concibe como latino y lo que concibe como romance. Veamos cuál es el reparto ante vocal palatal. Se usa c en las voces: acerca (2), almutaceb, apreciadura (2), apreciet, cedrero (2), ceua, cinquacesma [...].
    1. s. En ocasiones, en aposición a juglar.

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