13.ª Entrega (diciembre de 2022)
Versión del 31/12/2022
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
manta s. (1237-)
manta, mantita, mantica
Etim. De manto; y este, a su vez, del latín tardío mantum, i que, según el DECH, "a su vez es de origen incierto; parece haberse extraído del lat. MANTELLUM, que quizá fuese voz antigua en latín" (veáse DECH, s. v. manto).

Se documenta por primera vez, en la acepción 'pieza de tela, generalmente de lana o algodón, grande y rectangular, que sirve para abrigarse', en 1237, en el Testamento de Domingo, canónigo de Santa María de Toledo; con este valor e consigna por vez primera en el Dictionarie in Spanish, English and Latine (1591) de Percival. Por otra parte, como 'máquina bélica consistente en una estructura de madera, en ocasiones provista de un cañón, que sirve para resguardarse de los tiros de los enemigos', se documenta en 1293, en la Gran Conquista de Ultramar (Ms. 1187 BNM); como 'pieza de tela, generalmente de lana o seda, que reproduce escenas o dibujos y que sirve para cubrir y adornar paredes', en 1411, en el Testamento de Elvira de Ayala, viuda de Ferrán Álvarez de Toledo, segundo señor de Oropesa; como 'pieza de tela grande, generalmente de lana, que sirve de abrigo a las caballerías', en 1412, en los Sermones, de San Vicente Ferrer; y como 'prenda de vestir que puede cubrir el cuerpo entero o parte de él', en 1534, en la obra Verdadera relación de la conquista del Perú y provincia del Cuzco llamada la nueva Castilla, de F. de Jerez. Por otro lado, se documenta por primrea vez como 'saco, generalmente de pita, que sirve para sacar y transportar los minerales', en 1590, en la Historia natural y moral de las Indias, de J. de Acosta; como 'tela de algodón de baja calidad', en 1673, en El cautiverio feliz, de F. Núñez de Pineda y Bascuñán; como 'juego de naipes en el que participan cinco jugadores y se reparten ocho cartas a cada uno', en 1733, en el Theatro Crítico Universal o discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes, V, de B. J. Feijoo; y como 'serie de golpes dados a una persona como castigo o con la intención de hacerle daño', en 1921, en La novela de un novelista, de A. Palacio Valdés, si bien este valor se registra ya en 1734, en el Diccionario de la lengua castellana de la Real Academia Española. Además, la palabra manta tiene otras acepciones. Así, se documenta por primera vez como 'pez de la familia de los milobátidos de cuerpo cartilaginoso y envergadura de hasta 9 metros; habita en aguas templadas y se alimenta de plancton y pequeños peces', en 1747, en Noticias secretas de América, de J. Juan y A. de Ulloa; como 'prenda de vestir con una abertura en el centro por donde se introduce la cabeza y que cuelga hasta la cintura', aparece por primera vez en 1804, en la traducción del Tratado del Apocalipsi de San Juan, traducido del latin al castellano con su explicacion interlineal de G. López; como 'pañuelo de lana, algodón o seda que se lleva sobre los hombros y, en ocasiones, sobre la cabeza', en 1882, en Cecilia Valdés o La loma del ángel, de C. Villaverde, si bien ya se consigna en la Biblioteca Ilustrada de Gaspar y Roig. Diccionario de la lengua española [...] tomo II (1855); como 'baile tradicional propio de Colombia', en 1858, en Manuela. Novela de costumbres colombianas, de E. Díaz Castro; y como 'pieza de tela de color rojo sujeta a un palo por uno de sus bordes que usa el torero en la última parte de la corrida', en 1869, en "Toros en Palma de Mallorca. Corrida verificada el domingo 13 de Junio de 1869", resumen de una corrida de toros publicada en Boletín de Loterías y de Toros (Madrid)También encontramos las acepciones 'parte del tejido adiposo de algunos animales, especialmente del lomo', que se documenta por primera vez en 1927, en Las siete cucas, de E. Noel; 'tela o cartel largo y rectangular en el que se escriben mensajes o eslóganes, generalmente con fines reivindicativos', en 1932, en La luciérnaga, de M. Azuela; 'instrumento de pesca consistente en una red grande', en 1938, en la obra Pescadores del Magdalena, de J. Buitrago; y 'persona que carece de habilidad', en 1991, en El palomo cojo, de E. Mendicutti. Este último valor se consigna en el Diccionario de argot de Oliver, en la edición de 1987 (2ª ed. aumentada).

En diversos repertorios lexicográficos se consignan las siguientes acepciones: 'cada una de las doce plumas que tiene el ave de rapiña a continuación de las aguaderas' aparece por primera vez en el Tesoro de la lengua castellana o española de Covarrubias (1611), 'alutación', en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana [...], de Terreros y Pando (1786), 'lo mismo que manteamiento' consignada por primera vez en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana [...] de Terreros y Pando (1787), 'tejido de lana burda y clines que usaron los antiguos en la defensa de las plazas ó aproches, para apagar las materias combustibles que arrojaban los enemigos; á cuyo efecto las empapaban en agua y vinagre, y las tendían sobre los parapetos, torres y demas máquinas de guerra', en el Diccionario militar español-francés de Moretti (1828) y 'se dice de una vela muy grande', en el Diccionario marítimo español de O'Scanlan (1831).  También se consignan, en las obras lexicográficas consultadas, las siguientes acepciones. Se registra por primera vez el valor 'una clase de tasajo' en el Vocabulario cubano de García Arboleya (1859); las acepciones 'parte del mar cubierto de sargazos u otras algas' y 'trozo de tela gruesa que, mojada, se usaba en las naves españolas en el siglo XVIII, y que servía para apagar los fuegos de artificio que el enemigo arrojaba sobre cubierta' se consignan por primera vez en el Diccionario marítimo español de Lorenzo (1864); 'pieza de determinados trajes regionales', en el Diccionario de la lengua castellana (1869) de la Real Academia Española; 'en minería, mancha argentífera bastante extendida, pero delgada y de poco espesor o grosor' consignado por primera vez en el Vocabulario de provincialismos argentinos y bolivianos de Bayo (1906), valor este adscrito a Bolivia y Argentina; y 'sección de una sementera de patatas' y 'sembrado de diez surcos de patatas', en el Diccionario de americanismos de Malaret (1925), ambas acepciones propias de Ecuador. Por otro lado, la acepción 'animal fantástico' se consigna por primera vez en la obra Chilenismos: apuntes lexicográficos de Medina (1928), 'dulce de repostería hecho con harina, huevos y azúcar en un molde. Una vez cocido se envuelve relleno de crema', en el Vocabulario andaluz de Alcalá Venceslada (1933), 'tela rala y basta, a manera de sábana, que se usa en las haciendas de cacao, o de café, principalmente en el sureste (Tabasco y Chiapas), para asolear los granos', en el Diccionario general de americanismos de Santamaría (1942) y 'pedazo de tela que mide cuatro metros cuadrados desdoblada y un metro cuadrado doblada y que se pone sobre el lomo del caballo o mulo para ensillarlo', en el Diccionario militar de Gambetta Bonatti (1946).  Por otra parte, el valor 'persona perezosa y vaga' se consigna por primera vez en Adiciones al vocabulario navarro de Iribarren (1958), 'comunidad o grupo de indios tributarios de un curato o de una parroquia, en la antigua organización colonial, especialmente en Yucatán' en el Diccionario de mejicanismos de Santamaría (1959), valor adscrito a México, 'deportista ruin, de poca valía', en la obra Contribución al léxico popular de Gran Canaria de F. Guerra Navarro (1961), 'prenda de confección sencilla parecida al poncho', en Voces y costumbres de Catamarca de Villafuerte (1961), valor propio de Bolivia, Argentina y Uruguay, y 'tejido que se hace de cabuya y que sirve para la fabricación de costales y saquillos', en El lenguaje rural en la región Interandina del Ecuador de Tobar Donoso (1961). Las acepciones 'lomillo', 'sobrepaño', 'paño para cubrir el pan', 'sudador', 'tendal' se registran en el Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía, I (1961).  Se registran los valores 'borrachera' y 'pereza' en el Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía, V (1972), 'conjunto de camellones', en el Atlas lingüístico y etnográfico de las Islas Canarias, I (1975) y 'anguarina, capa para defenderse de la lluvia', 'aparejos para los asnos' y 'zamarra' en el Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y La Rioja, III-IV (1980). La acepción 'primeras vueltas de una bobina de papel, que, cortadas, sirven para su uso en redacción' se consigna en el Diccionario del periodismo de López de Zuazo Algar (1976). Además, encontramos las acepciones 'escarpines o polainas de piel de oveja que empleaban los hombres del campo' y 'pieza de saco, amplia, para transportar hierba' en el El habla de Castro (Santander) de Sánchez Llamosas (1982) y la de 'fachada de la campana de una chimenea' en el Diccionario de términos artísticos de Morales y Marín (1982). Por otro lado, 'cierta hormiga', 'nata de la leche' y 'prenda que utilizan en Colombia los aficionados para torear' se consignan por primera vez en el Glosario lexicográfico del atlas lingüístico-etnográfico de Colombia (ALEC) de Montes Giraldo et al. (1986); y 'servilleta o mantel de mesa', en la obra La lengua salvadoreña. El español que hablamos en El Salvador de Geoffroy Rivas (1987). Los valores de la palabra manta como 'apelativo genérico de los palentinos en general y de los de la capital en particular' y 'capa de barro trullado con que se cubren las paredes de adobe' se consignan en el Vocabulario palentino de Gordaliza Aparicio (1988).  Además, como 'banco de color pardo' se registra en el Léxico de los marineros peninsulares [...] Tomo III (1989), como 'cargazón de cabeza; escasez de discurso', en el Léxico de la borrachera, de Suárez Blanco (1989), como 'distribución de los beneficios al finalizar una costera de pesca', en la obra Breve vocabulario que contiene términos empleados en documentos marítimos antiguos, de Laburu (1992), como 'depósito superficial de cuarzo descompuesto, que se trabaja por oro', en el Diccionario de términos mineros para la América española (siglos XVI-XIX) de Langue y Salazar-Soler (1993) y como 'capellada de la alpargata', en El habla del Ecuador. Diccionario de ecuatorianismos. Tomo II (H-Z), de Córdova Malo (1995).

Por otra parte, manta se integra en diferentes unidades pluriverbales. Así, abonar a manta, con la acepción 'abonar extendiendo una capa de abono por toda la viña, labrándola después', se consigna en el Vocabulario navarro. Nueva edición preparada y ampliada por Ricardo Ollaquindia (1984). La forma compleja a manta muestra cinco valores: el primero, 'modo de regar el terreno cubriéndolo con una capa de agua', se consigna en el Diccionario de la lengua castellana (1899) de la Real Academia Española, el segundo, '(sembrar) a voleo', en el Vocabulario. En El dialecto vulgar salmantino de Lamano y Beneite (1915), el tercero, 'aventar empezando por la cúspide de la parva', en el Vocabulario popular comparado de los Valles del Duero y del Ebro (Soria) de Manrique (1956), el cuarto, 'dícese del modo de abonar un terreno cuando se esparce el fertilizante a puñados al aire', de la obra El habla de la zona de Eslava (Navarra) de Reta Janariz (1976), y el quinto, 'forma de segar el cereal, consistente en ir cortando la mies por rodales de mayor a menor densidad del producto, en los campos que fueron sembrados a yunto, esto es, cuando la simienza se hizo esparciendo el trigo irregularmente', en el Léxico alcarreño conquense de Calero López de Ayala (1987). Las formas complejas a manta, a mantas, a manta de Dios, con la acepción de 'abundantemente, en gran cantidad' se atestiguan desde el Diccionario de la lengua castellana (1780) de Real Academia Española. Andar arrastrando la manta muestra dos valores, ambos propios de Panamá: el primero de ellos, 'que se busca pelea, que se desafía' se documenta por primera vez en Panameñismos de Revilla (1976) y el segundo, 'estar enamorado', en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española (2010). También dos acepciones muestra en los diccionarios arrastrar la manta: uno, 'ir de juerga o de bureo', en el Vocabulario andaluz, de Alcalá Venceslada (1933), y dos, 'de mal humor', en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española (2010), acepción esta adscrita a Panamá. La forma arroparse con una misma manta como 'comer en un mismo plato' se consigna en Panameñismos de Revilla (1976) y, en la obra lexicográfica Matute y su léxico (Logroño) de García Turza (1975), se consigna cavar a manta como 'levantar con la azada o azadón toda la tierra de la heredad, sin formar canteros'. En el Diccionario de americanismos de la ASALE (2010), se registra con la manta arrastrando, valor adscrito a Panamá, como 'referido a persona, disgustada, irascible, que está buscando motivos para iniciar una discusión o pelea'. Dar una manta como 'mantear' se consigna en el Diccionario de la lengua castellana (1803) de la Real Academia Española; y de manta, valor de Ecuador, como 'referido a una mujer, que usa, para salir de casa, una amplia manta, generalmente de seda negra, que la cubre de la cabeza a los pies', en El habla del Ecuador. Diccionario de ecuatorianismos. Tomo II (H-Z), de Córdova Malo (1995).  La forma echar mantas, con la acepción de 'echar pestes', se documenta por primera vez en 1525, en la Farsa teologal de D. Sánchez de Badajoz. Por otra parte, en el Diccionario extremeño (1980) de Viudas Camarasa se consigna ir a la manta como 'robar'. Liarse [alguien] la manta a la cabeza, con la acepción de 'decidir [algo] de forma precipitada o actuar de modo irreflexivo', se documenta por primera vez en 1887, en la obra Fortunata y Jacinta, de B. Pérez Galdós. Por otro lado, en el Vocabulario andaluz (1933) de Alcalá Venceslada, se consignan las formas manta alta, 'en una familia, lo concerniente al marido', y manta baja, 'la mujer propia'. Manta blanca, con la acepción de 'mosquito de la subfamilia de los flebotomos cuya picadura transmite la leishmaniasis, la bartonelosis y algunas infecciones por arbovirus' se atestigua en 1775, en Descripción de Guayaquil, de F. Requena; manta de agua, como 'mojadura', en el Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y La Rioja, X-XII (1983); manta de algodón, como 'porción de algodón en rama con un ligero baño de goma para que no se deshaga o desparrame', en el Nuevo diccionario de la lengua castellana (1846) de Salvá; manta de carne, de charque, como 'gran porción de carne en forma de manta, que se saca del animal sacrificado, para salarla o hacerla charque, y que suele tener toda extensión de la media res', en el Diccionario de argentinismos, neologismos y barbarismos con un apéndice sobre voces extranjeras interesantes (1911) de Segovia; y manta de cielo, como 'tela de algodón muy fina y poco tupida' se atestigua por primera vez en 1953, en Dalia, de A. Márquez Campos. En los diccionarios se consignan también las siguientes formas complejas: manta de cojín, como 'cubrecama o colcha de dos telas rellenas con lana, que emplean en invierno, siendo muy práctica y de abrigo', en el Léxico alcarreño conquense (1987) de Calero López de Ayala; manta de fuego, 'dícese de la pieza que se colocaba al toro en la que se disponían los diferentes artificios, en la denominada suerte del toro amantado', en el Diccionario ilustrado de términos taurinos (1987) de Nieto Manjón; manta de Judas, 'planta herbácea de la familia de las asteráceas, generalmente con varios tallos, espinosos, lanosos y de color blanco grisáceo o verdoso, hojas anchas y espinosas y flores de color púrpura en cabezuela', en 1915, en Las estepas de España y su vegetación, de E. Reyes Prósper; manta de la oveja, 'vellón', en el Diccionario de argentinismos de ayer y de hoy, de Abad de Santillán (1975); y manta de rana, 'algas verdosas que cubren charcas y lagunas, en las que viven ranas y mosquitos', en el Vocabulario palentino (1988) de Gordaliza Aparicio.  Además, en los diccionarios se consigna también manta de sacar, 'donde va la mies colocada a cada lado de la caballería, para llevarla del campo a la era', en el Atlas lingüístico y etnográfico de las Islas Canarias, I (1975); manta guajira, con la acepción 'prenda femenina hecha de una sola pieza, ancha, larga y sin botones, confeccionada con tela de algodón estampada', que se atestigua en 2005, en el Diccionario del habla actual de Venezuela. Venezolanismos, voces indígenas, nuevas acepciones, de Núñez y Pérez; y manta mojada, que muestra tres valores: uno, 'pusilánime', se consigna ya en el Diccionario de americanismos, de Malaret (1925), valor adscrito a Ecuador; dos, 'huango de lana', en la obra Riqueza de la lengua castellana y provincialismos ecuatorianos, de Mateus (1933); y tres, 'dícese a la persona tonta', en Voces y costumbres de Catamarca, de Villafuerte (1961), valor este último adscrito a Argentina. También se registran las siguientes formas complejas: manta negra, 'muy parecido este mosquito al llamado manta blanca, hasta en el escozor que producen sus picadas; es de color negruzco', en el Vocabulario del oriente peruano, de Tovar y Ramírez (1947); manta plaza, 'manta, tela ordinaria', en el Diccionario de americanismos de la ASALE (2010), valor de El Salvador; manta real, 'tablón contra los tiros del enemigo', en el Nuevo suplemento al Diccionario nacional o Gran diccionario clásico de la lengua española de Domínguez (1869); manta sucia, 'tela de algodón un poco áspera, de color crema', en el Diccionario de americanismos de la ASALE (2010), valor adscrito a Nicaragua y Panamá; y parar la manta, que en la obra Diccionario de barbarismos y provincialismos de Costa Rica de Gagini, 1893) se registra como 'huir '.  Para terminar, la forma poner a manta se registra como 'poner a almanta' ya en el Diccionario de la lengua castellana (1803) de la Real Academia Española; quitar la manta, 'lograr que una mujer viva o se case con uno', en el Diccionario de hispanoamericanismos no recogidos por la Real Academia (formas homónimas, polisémicas y otras derivaciones morfosemánticas), de Richard (1997), valor adscrito a Perú; romper manta, 'desvirgar a una mujer', valor de El Salvador, en la obra Cédulas existentes en los ficheros de la RAE, de Romero Coto (1994); sacudir manta, como 'haber terminado los estudios los hijos', en el Diccionario de salvadoreñismos, de Romero (2003); sembrar a manta, como 'sembrar en terreno liso, sin surcos', en El habla de la Bureba. Introducción al castellano actual de Burgos, de González Ollé (1964); y ser [alguien] un manta, o una manta, una manta mojada, con la acepción de 'ser un holgazán o un inútil' se atestigua en 1846, en el Nuevo diccionario de la lengua castellana, de Salvá. Finalmente, registramos las formas complejas: tirar de la manta, con dos valores, uno, la acepción de 'descubrir lo que había interés en mantener secreto', que se atestigua en 1811, en Cartas críticas del Filósofo Rancio, I, de F. Alvarado, y dos, la de 'tirar o ir cada quien por su lado', en el Diccionario de dominicanismos, de Deive (2002); tirar la manta, 'darse por vencido', en el Nuevo diccionario de americanismos. Tomo I: Nuevo diccionario de colombianismos, de Haensch (dir.) (1993); tomar la manta, como 'tomar las unciones', que se registra ya en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana [...] de Terrreros y Pando (1787); y volarle [a uno] la manta, 'correr muy a prisa, rápidamente', en el Diccionario de costarriqueñismos, de Agüero Chaves (1996).

  1. s. f. Pieza de tela, generalmente de lana o algodón, grande y rectangular, que sirve para abrigarse.
    docs. (1237-2022) 963 ejemplos:
    • 1237 Anónimo Testamento fol. 1r Esp (CODEA)
      E mando a don Álvaro, mio sobrino, que mora en Córdova cuanto pan é en Pedro Oveque del préstamo. E mando a la confradería de los pobres III fanegas de trigo e III de cevada. E mando a los arromes una manta e unos paños de lino, e a Olalia la garnacha vieja, e el un sobrepellizo viejo a Martín Pérez de Torquemada, e el un sobrepellizo viejo a un clérigo pobre. Mando al fijo de dona Elvira dues arquiellas e un poco de filado.
    • 2022 Anónimo "Mantas y ropa de abrigo invierno" [13-10-2022] 20 Minutos (Madrid) Esp (HD)
      Este espectacular alza en los precios del gas ha hecho que crezca el interés por productos térmicos, como ropa de abrigo o mantas, cuyo demanda en el mes de septiembre ha aumentado de media un 47% en comparación con el mismo periodo de 2021, según el último estudio elaborado por el idealo.es, comparador de precios y ofertas online. El informe de la plataforma de comercio electrónico destaca como caso más llamativo el de los guantes, cuya demanda se ha situado en el 113% entre septiembre de 2021 y 2022.
    • 1237 Anónimo Testamento fol. 1r Esp (CODEA)
      E mando a don Álvaro, mio sobrino, que mora en Córdova cuanto pan é en Pedro Oveque del préstamo. E mando a la confradería de los pobres III fanegas de trigo e III de cevada. E mando a los arromes una manta e unos paños de lino, e a Olalia la garnacha vieja, e el un sobrepellizo viejo a Martín Pérez de Torquemada, e el un sobrepellizo viejo a un clérigo pobre. Mando al fijo de dona Elvira dues arquiellas e un poco de filado.
    • 1250 Toledo, A. Moamín [2003] Esp (CDH )
      E quando les acaeçier cansatio después que ouieren caçado, e demostraron bondad en sus caças, rocíenles los rostros con uinagre en que fueron remojadas uaynas de lentejas, e después sofúmenlos con pelos de piernas de cauallos, e cúbranlos con mantas e enbuéluanlos bien fasta que súen. Después, déxenlos folgar e alímpienlos, e después tomen de las azederas e mágenlas, e mézclenlas con dos uevos e con de la manteca, e déngelo a comer.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Los de Siria e Ninaue de los fuertes que con Nabuchodonosor vinieren a los dixtruyr perderan la fuerça e entropeçaran en el andar, e luego se acogeran a los castillos, e los de Nabugdonosor luego adereçaran el cobertor, quasy diga, mantas e sus semejantes, de las cosas que seguras para las torres por ssuelo poner, minando, segund esto se costunbra en las batallas.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 13r Esp (CDH )
      [...] y avn si la hazienda lo sufre casa que tenga vn grande portal onde si necessidad ouiere pueda meter sus miesses por las aguas y turbiones que muchas vezes de presto suelen venir y hazer grandes daños. y tengan algunas mantas por que si de otra manera no pudiere defenderlo del agua lo cubra con ellas y no se moje.
    • 1552 Casas, B. Brevísima relación [1994] 145 Esp (CDH )
      Y ansí fueron a Bolo y a Palo, y hallaron a los indios e indias en sus casas de paz, y los dichos españoles y los que con ellos fueron les tomaron y robaron el maíz y oro y mantas y todo lo que los indios tenían, y ataron muchos dellos.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Enteramente nos dio la vida hallar esta madera. Adonde los indios están poblados tienen mucho bastimento y frutas, pescado y gran cantidad de mantas de algodón muy pintadas. Por aquí ya no hay de la mala hierba de Urabá; y no tienen estos indios montañeses otras armas sino lanzas de palma y dardos y macanas.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 80r Perú (CDH )
      Tomaron algunos hombres en cueros y mugeres vestidas de la cinta al pie. Corrieron otro día la ribera y hallaron el río arriba la ropa y fardage del lugar en un cañaveral: muchos fardeles de mantas de camas y de vestir, muchos vasos de barro y palo y otras halajas; dos mill libras de oro en collares, bronchas, manillas, cercillos y otros joyeles, bien labradas que usan traer ellas.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Yo me fui muy contenta, que me parecía ya lo tenía todo, sin tener nada, porque debían ser hasta tres o cuatro ducados lo que tenía, con que compré dos lienzos —porque ninguna cosa tenía de imagen para poner en el altar— y dos jergones y una manta. De casa no había memoria.
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 700 Esp (CDH )
      / No suele en nave, en quien se enciende fuego, / para apagarle echar la gente de ella / capas, ropas y mantas, y estar luego / sobre la llama a procurar vencella, / como sobre la reina el tropel ciego, / a quien por todas partes atropella; / le tira cetros, sillas, paños de oro, / que arroja así como la capa al toro.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      MANTA, la cobertura ordinaria de la cama.
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MANTA. s. f. Cubierta o frazada de lana mui tupida y pelúda. Tomase regularmente por la que se pone en la cama.
    • 1737-a1754 Luzán, I. Poética [1977] 395 Esp (CDH )
      Las que se representaban, y poco a poco formaron el gusto que hincó tan profundas raíces, eran producciones de los mismos farsantes, sucesores de los juglares antiguos, que ni dejaron nombre, ni acaso le mereció alguno, hasta Lope de Rueda, siendo una especie de vagos que, con tres o cuatro disfraces, hacían sus momos (así se llamaban) en cualquier sitio donde se podía armar un tablado y colgar una manta.
    • 1791 RAE DRAE 3.ª ed. (NTLLE)
      MANTA. s. f. Cubierta, ó frazada de lana muy tapida (sic) y peluda. Tómase regularmente por la que se pone en la cama.
    • 1812 Quirós, J. M. Memoria negocio puertos [1985] Memorias Veracruz México (CDH )
      No se limitan los tejidos de las referidas materias a paños, pañetes, bayetones, bayetas, sayal, cordoncillo, jerga, jerguilla, frezadas, mangas, colchas, alfombras, paños de rebozo ordinarios y finos, mantas anchas y angostas, listados de varios colores, cotonias, pintados azules, sobrecamas, cintas, ligas, pañuelos, mantelería alguna fina y fuerte, calcetas, medias y guantes [...].
    • 1869 RAE DRAE 11.ª ed. (NTLLE)
      MANTA. [...] Pieza por lo comun de lana, que principalmente sirve para abrigarse las personas en los viajes.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )
      — ¿Y por qué cuando habla de las borracheras del mi hombre dice que yo me he ver sin manta que echar en la cama, porque me la ha de sacar la josticia si el diablo no la lleva antes, y too se va compliendo, porque yo he visto salir de mi casa, hoy pa el tabernero y mañana pa la contrebución, hasta la caldera de la cocina, dempués de haber consomío el ropal de sábanas que yo tenía hilás y cosías por estas manos, a más de haber tenío que vender en dos años toa la propiedá terrentorial?
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] 96 Esp (CDH )
      [...] unos calzones así, atados a la cintura, con una correa; unos zapatos bajos, sin tacones ni señal de lustre, en los abotagados pies; un elástico de cobertor, o manta palentina, sobre la camisa de estopa, y un gorro catalán puesto de cualquier modo encima de las greñas, como trapo sucio tendido en un bardal, componían el sempiterno envoltorio de aquel cuerpo [...].
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      De cuando en cuando suenan pasos precipitados sobre la acera, y pasa un labriego envuelto en una manta.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "¿Sueño o vivo? —se preguntó embozándose en la manta—. ¿Soy águila o soy hombre? ¿Qué dirá el papel ése? ¿Qué novedades me traerá el nuevo día consigo? ¿Se habrá tragado esta noche un terremoto a Corcubión? * ¿Y por qué no a Leipzig? * ¡Oh, la asociación lírica de ideas, el desorden pindárico! El mundo es un caleidoscopio. La lógica la pone el hombre. El supremo arte es el del azar. Durmamos, pues, un rato más". Y diose media vuelta en la cama.
    • 1958 García Márquez, G. Coronel [1982] Colombia (CDH )
      El coronel habría preferido envolverse en una manta de lana y meterse otra vez en la hamaca. Pero la insistencia de los bronces rotos le recordó el entierro. «Es octubre», murmuró, y caminó hacia el centro del cuarto. Sólo entonces se acordó del gallo amarrado a la pata de la cama. Era un gallo de pelea.
    • 1965 Escobar, J. Itinerario cocinas Castilla [1968] Esp (CDH )
      Apenas transitaban por aquella calle de la ciudad algunos viandantes, más de prisa, embozados en el gabán y el tapabocas, en la pelliza o en la manta.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] 100 Esp (CDH )
      Sánchez Mazas y Pascual están tumbados en el suelo, con la espalda apoyada contra el frío de la pared, con las piernas cubiertas por una manta insuficiente; ninguno de los dos recordará nunca con precisión de qué hablaron durante esa noche brevísima, pero sí los largos silencios que puntuaron su conciliábulo, los susurros de los compañeros y el rumor de sus toses desveladas y de la lluvia cayendo indiferente [...].
    • 2007 Beroiz, M. Llanto caracoles Ur (CORPES)
      Para ella nacía, de manera apenas perceptible, justo cuando Rosa se moría, la idea de la trascendencia del amor, hecha de estas pequeñas, brevísimas circunstancias. Miró a Juan que se había quedado dormido en el sillón, sin abrigo, y a pesar de todas las dificultades, trajo una manta y lo cubrió. No quería que se despertara aún. Quería continuar tejiendo el relato, tantas veces tejido, destejido y vuelto a tejer, donde estaban escondidas y agazapadas algunas pocas, escasas certezas.
    • 2022 Anónimo "Mantas y ropa de abrigo invierno" [13-10-2022] 20 Minutos (Madrid) Esp (HD)
      Este espectacular alza en los precios del gas ha hecho que crezca el interés por productos térmicos, como ropa de abrigo o mantas, cuyo demanda en el mes de septiembre ha aumentado de media un 47% en comparación con el mismo periodo de 2021, según el último estudio elaborado por el idealo.es, comparador de precios y ofertas online. El informe de la plataforma de comercio electrónico destaca como caso más llamativo el de los guantes, cuya demanda se ha situado en el 113% entre septiembre de 2021 y 2022.
    • 1237 Anónimo Testamento fol. 1r Esp (CODEA)
      E mando a don Álvaro, mio sobrino, que mora en Córdova cuanto pan é en Pedro Oveque del préstamo. E mando a la confradería de los pobres III fanegas de trigo e III de cevada. E mando a los arromes una manta e unos paños de lino, e a Olalia la garnacha vieja, e el un sobrepellizo viejo a Martín Pérez de Torquemada, e el un sobrepellizo viejo a un clérigo pobre. Mando al fijo de dona Elvira dues arquiellas e un poco de filado.
    • 1244 Anónimo Testamento Documentos catedral León Esp (CDH )
      Mando a la conffraria de Ssanctiego X morauedis por mio enauerssario e una manta. A la conpania de los bacheleres X morauedis por mio enauerssario, e dos morauedis que partan el dia que me ssoteraren. Al cabillo de Ssancta Maria ella mia heredat que yo ey en Ssanta Maria de Oteros de Rrey. A la conffraria de Ssant Lorente todos ssos derechos e una manta. A las otras conffrarias en que ssoy todos ssos derechos. Mando a Pedro de Payz vna quarentena.
    • 1244 Anónimo Testamento Documentos catedral León Esp (CDH )
      Al cabillo de Ssancta Maria ella mia heredat que yo ey en Ssanta Maria de Oteros de Rrey. A la conffraria de Ssant Lorente todos ssos derechos e una manta. A las otras conffrarias en que ssoy todos ssos derechos. Mando a Pedro de Payz vna quarentena. Al capellan de Ssant Lorente el mio manto con pena e carte sseys quarentenas por mia alma.
    • 1250 Toledo, A. Moamín [2003] Esp (CDH )
      E quando les acaeçier cansatio después que ouieren caçado, e demostraron bondad en sus caças, rocíenles los rostros con uinagre en que fueron remojadas uaynas de lentejas, e después sofúmenlos con pelos de piernas de cauallos, e cúbranlos con mantas e enbuéluanlos bien fasta que súen. Después, déxenlos folgar e alímpienlos, e después tomen de las azederas e mágenlas, e mézclenlas con dos uevos e con de la manteca, e déngelo a comer.
    • 1250 Toledo, A. Moamín [2003] Esp (CDH )
      E si ouieren dolor en las tripas, cúbranlas con mantas que sean escalentadas a fuego, e después magen una cabeça d'ajos e mézclenla con pez blanda e con azeyt; e después caliéntenlo todo con un fierro rosio. E si les enflaquecieren los estómagos e endelgadeçieren, e no se les moliere bien lo que comieren, e lo echaren tarde o much aýna, denles a comer uessos de uaca cochos con uinagre.
    • 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 154 Esp (CDH )
      / La reína preciosa e de precioso fecho / prísolo por la mano, levólo pora'l lecho, / cubriólo con la manta e con el sobrelecho, / púsol so la cabeza el cabezal derecho.
    • 1268 Anónimo Carta inventario ColDiplom Monasterio Carrizo Esp (CDH )
      & .viii. uelas & .i. mantielo, duas carrales redondas, vna tinaya, tres cocedras & tres sauanas & .iª. colcha, dos pares de manteles, vna callera con suas pregancias, unas treodes, una candela con so badil & .i. espeto, una massera con sua penera, una mesa, una artesa pora beuer el ganado, duas dozenas de escudielas & tres greales & .i. mortero con so pisador, quatro mantas & un sobrelecho de carneros, un cuyaral pintadon, .viiii. cuyares, un escopro del molino & tres picos del molino.
    • 1283 Alfonso X LAjedrez [2003] Esp (CDH )
      SAturno es el primero que esta mas alto de todos & fizieronle a figura de omne uieio & magro que anda coruo & desnudo todo si no pannos menores & enbuelto en una manta negra sobre la cabeça & que es triste de cara & tiene la mano a la mexiella como omne cuydadoso.
    • c1378-1406 Lpz Ayala, P. Rimado [1987] 291 Esp (CDH )
      / Aun aquello que por profecçía, / algunos dixieron desta Virgen santa / aquí escriuí, qualquier' que sabría / mejor lo contar; mas deboçión tanta / me faze llamar a Santa María; / ca de pecadores manto es, e manta, / e en las cuitas e presura mía, / mi coraçón sienpre sus loores canta.
    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] 519 Esp (CDH )
      [...] catad que la bendicha en que lo oyó ovo tan grand miedo que ascondió el su bendicho Fijo en el pesebre por miedo que ge lo non matassen. E como llegaron allí e alçaron la manta que estava delante el portal e vieron que de allý salía la claridat del pesebre, algunos de los jodíos sabidores dixieron: — «Verdaderamente, éste devía ser el rrey Mexías, ca tal propheta lo prophetizó».
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Los de Siria e Ninaue de los fuertes que con Nabuchodonosor vinieren a los dixtruyr perderan la fuerça e entropeçaran en el andar, e luego se acogeran a los castillos, e los de Nabugdonosor luego adereçaran el cobertor, quasy diga, mantas e sus semejantes, de las cosas que seguras para las torres por ssuelo poner, minando, segund esto se costunbra en las batallas.
    • a1450 Anónimo Trad SBenito [2001] Esp (CDH )
      Los estramentos de los lechos abasten almadraque e cabeçal, e manta e cobertor. Los quales lechos espesamente son a escudriñar del abat, por la obra del proprio, porque non sea aí fallada. E si alguna cosa aí fuere fallada a alguno, que non resçibió del abat, a muy grave disçiplina sea metido. E porque este pecado del proprio, de raiz sea arriscado, todas las cosas neçesarias sean dadas del abat, conviene a saber, cogulla, saya, calçado, cinta, canivete, grafio, aguja, tonajuelas, tablas, porque toda escusaçión de neçesidat sea tirada.
    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] Esp (CDH )
      e estaua ya asaz de gente, e fecho sus tendexones de velas e mantas, e avn de fazes de almadraques.
    • a1454 Marqués de Santillana Refranes [1995] Esp (CDH )
      630. Retoça el buey con la manta.
    • 1469-1479 Manrique, J. Combite [1993] 140 Poesías Esp (CDH )
      / La cama estará al sereno, / hecha a manera de lío, / y un colchón de pulgas lleno / y de lana muy vazío; / una sávana no más, / dos mantas de lana suzia, / una almohada tan luzia / que no se llavó jamás.
    • c1445-1480 Montoro, A. Cancionero [1991] 69 Esp (CDH )
      / El herraje en la Fuenfría, / el cabestro en Villafranca / y la xáquima en Gandía, / las sueltas en Salamanca; / la manta tengo a texer, / ell almohaça en Miranda, / el mandil en Almoguer, / la reata en Peñalver, / las alforjas en Aranda.
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 348 Esp (CDH )
      / Y dos sávanas delgadas / de sedas de puerco espín, / y de cerdas de rocín / tres mantas bien asseadas; / y un par de colchas onradas / de cañamazo grassiento, / con esparto bien labradas / y encima, por almohadas, / dos odres llenos de viento.
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 355 Esp (CDH )
      / Jugavan los cabeçales / con las mantas al trintrín, / y jugava al hanequín / el asno con los pardales; / y saltaron los costales / por tomar la delantera, / y enojóse la caldera, / mucho puesta de corales, / por tañer los atabales.
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 517 Esp (CDH )
      / Muchas más estorias vi, / mas ¿quién las podrá contar? / Tanto avía que mirar / que nunca cabo le di; / todas las mantas y paños / eran de brocado y seda, / de los anales estraños, / de los muy antiguos años, / cuya memoria nos queda.
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 755 Esp (CDH )
      / — ¿Dos camas de ropa / avrás tales quales? / — Sávanas de estopa, / hietro y cabeçales, / mantas y costales.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 13r Esp (CDH )
      [...] y avn si la hazienda lo sufre casa que tenga vn grande portal onde si necessidad ouiere pueda meter sus miesses por las aguas y turbiones que muchas vezes de presto suelen venir y hazer grandes daños. y tengan algunas mantas por que si de otra manera no pudiere defenderlo del agua lo cubra con ellas y no se moje.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 16r Esp (CDH )
      An se de coger quando estuuieren bien secos en fin de menguante segun dize el Crecentino. y quando los sacaren ala era lleuen los bien enbueltos con sauanas o mantas, por que muy ligeramente saltan de las vainillas y se pierden y menguase mucho la medida. Si la quantidad es mucha an los de trillar con bestias como diximos del trigo: por que los trillos no son tales, que quiebran el grano.
    • a1527 Fdz Madrid, A. Trad Enquiridión Erasmo [1932] 221 Esp (CDH )
      [...] conócete a ti mesmo y compássate a tu medida, y no te estiendas (como dizen) sino hasta donde llega la manta. Más vale saber poco y amar a Jesu Christo mucho que mucho saber y amarle poco.
    • 1528 Delicado, F. Lozana [1994] Esp (CDH )
      Pues dejáme acabar, que quizá en Roma no podríades encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuántas putas hay, con manta o sin manta. Mirá, hay putas graciosas más que hermosas, y putas que son putas antes que mochachas. Hay putas apasionadas, putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas, reprobadas. Hay putas mozárabes de Zocodover, putas carcaveras.
    • 1552 Casas, B. Brevísima relación [1994] 145 Esp (CDH )
      Y ansí fueron a Bolo y a Palo, y hallaron a los indios e indias en sus casas de paz, y los dichos españoles y los que con ellos fueron les tomaron y robaron el maíz y oro y mantas y todo lo que los indios tenían, y ataron muchos dellos.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Enteramente nos dio la vida hallar esta madera. Adonde los indios están poblados tienen mucho bastimento y frutas, pescado y gran cantidad de mantas de algodón muy pintadas. Por aquí ya no hay de la mala hierba de Urabá; y no tienen estos indios montañeses otras armas sino lanzas de palma y dardos y macanas.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y le daban en tributo mantas y joyas de oro. Cuando iba a la guerra le acompañaba mucha gente con sus armas. Las veces que salía por estos valles caminaba en unas andas engastonadas en oro, y en hombros de los más principales; tenía muchas mujeres.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 22 Esp (CDH )
      Dentro de aquella tan gran sepultura hacen una bóveda mayor de lo que era menester, muy enlosada, y allí meten al difunto lleno de mantas, y con el oro y armas que tenía, sin lo cual, después que con su vino, hecho de maíz o de otras raíces, han embeodado a las más hermosas de sus mujeres y algunos muchachos sirvientes, los metían vivos en aquella bóveda, y allí los dejaban para que el señor bajase más acompañado a los infiernos.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Después que ya está el cuerpo medio quemado, vienen los parientes y hacen grandes lloros, y acabados, beben de su vino y rezan sus salmos o bendiciones dedicadas a sus dioses, a su uso y como lo aprendieron de sus mayores; lo cual hecho, ponen el cuerpo, envuelto en mucha cantidad de mantas, en un ataúd, y sin enterrarlo lo tienen allí algunos años, y después de estar bien seco, los ponen en las sepulturas que hacen dentro en sus casas.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      En las demás provincias, muerto un señor, hacen en los cerros altos las sepulturas muy hondas, y después que han hecho grandes lloros, meten dentro al difunto, envuelto en muchas mantas, las más ricas que tienen, y a una parte ponen sus armas y a otra mucha comida y grandes cántaros de vinos y sus plumajes y joyas de oro, y a los pies echan algunas mujeres vivas, las más hermosas y queridas suyas, teniendo por cierto que luego ha de tomar a vivir y aprovecharse de lo que con ellos llevan.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 32 Esp (CDH )
      [...] que fuimos por su mandado a sacar en el pueblo del señor Yayo, un Antonio Pimentel y yo, una sepultura en la cual hallamos más de doscientas piezas pequeñas de oro, que en aquella tierra llaman chagualetas, que se ponen en las mantas, y otras patenas; y por haber malísimo olor de los muertos, lo dejamos sin acabar de sacar lo que había.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 35 Esp (CDH )
      La bandera era una manta larga y angosta puesta en una vara, llena de unas piezas de oro pequeñas, a manera de estrellas, y otras con talle redondo. En esta provincia hay también muchos frutales y algunos venados y guadacuinajes, y otras cazas [...].
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 40 Esp (CDH )
      Los muertos que son más principales los envuelven en muchas de aquellas mantas, que son tan largas como tres varas y tan anchas como dos. Después que los tienen envueltos en ellas les revuelven a los cuerpos una cuerda que hacen de tres ramales, que tiene más de doscientas brazas; entre estas mantas le ponen algunas joyas de oro; otros entierran en sepulturas hondas.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 40 Esp (CDH )
      [...] entre estas mantas le ponen algunas joyas de oro; otros entierran en sepulturas hondas. Cae esta provincia en los términos y jurisdicción de la ciudad de Cali; junto a ellos, y en la barranca del río, está un pueblo no muy grande, porque con las guerras pasadas se perdió y consumió la gente dél, que fue mucha.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y así, matando a unos y ahogando a otros, fueron todos los orejones muertos, sin quedar en las balsas sino algunas mantas, con otras joyas suyas. Hechas estas muertes, los agresores era mucha la alegría que tenían, y en las mismas balsas se saludaban y hablaban tan alegremente, que pensaban que por la hazaña que habían cometido estaba ya el Inca con todas sus reliquias en su poder.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y éstos, en lugares ocultos y desviados de las poblaciones y caminos que los cristianos usan y andan, y en altos cerros o entre algunas rocas de nieves, mandan poner sus cuerpos envueltos en cosas ricas y mantas grandes pintadas, con todo el oro que poseyeron [...].
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 137 Esp (CDH )
      Para tejer sus mantas tienen sus telares pequeños; y antiguamente en tiempo que los reyes incas mandaron este reino, tenían en las cabezas de las provincias cantidades de mujeres, que llamaban mamaconas, que estaban dedicadas al servicio de sus dioses en los templos del sol, que ellos tenían por sagrados [...].
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 139 Esp (CDH )
      [...] y luego fueron en la plaza en diversas partes della, echadas por el suelo mantas, a manera de tapices, para se asentar los caciques y principales, muy aderezados y vestidos de sus mejores ropas, los cabellos hechos trenzas hasta abajo, como tienen por costumbre, de cada lado una crizneja de cuatro ramales, tejida.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 141 Esp (CDH )
      [...] y al cabo de un rato veían caer el vino en el vaso, y el cacique tapábase con mantas el rostro y todo el cuerpo por no ver las malas visiones que tenía delante; y estando así, sin se tirar ropa ni destapar la cara, le ponían barro en la boca, como que lo querían ahogar.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y de las andas salían dos arcos altos, hechos de oro, engastonados en piedras preciosas, y caían unas mantas algo largas por todas las andas, de tal manera, que las cubrían todas; y si no era queriendo el que iba dentro, no podía ser visto, ni alzaban las mantas sino era cuando entraba y salía; tanta era su estimación.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y si no era queriendo el que iba dentro, no podía ser visto, ni alzaban las mantas sino era cuando entraba y salía; tanta era su estimación. Y para que le entrase aire y él pudiese ver el camino, había en las mantas hechos algunos agujeros.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Y para que le entrase aire y él pudiese ver el camino, había en las mantas hechos algunos agujeros. Por todas partes de estas andas había riqueza, y en algunas estaban esculpidos el sol y la luna, y en otras unas culebras grandes ondadas, y unos como bastones que las atravesaban —esto traían por insignia, por armas—; y estas andas las llevaban en hombros de señores los mayores y más principales del reino, y aquel que más con ellas andaba, aquel se tenía por más honrado y por más favorecido.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      [...] y si pasado el año habían acaso acertado alguno de aquellos soñadores, alegremente mandaba el inca que le fuese de su casa la capaccocha que, como digo, era ofrenda que se pagaba en lugar de diezmo a los templos, de muchos vasos de oro y plata y de otras piezas y piedras, y cargas de mantas ricas y mucho ganado.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Y en mitad de la plaza tenían puesto, a lo que dicen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de plumas llenos de chaquira de oro, y mantas grandes, riquísimas de su tan fina lana, sembrados de argentería de oro y de pedrería.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 246 Esp (CDH )
      Vieron la gran muestra de la riqueza que tenían por delante, porque hallaron muchas piezas de oro y plata pequeñas, a manera de figura de manos, y tetas de mujer, y cabezas, y un cántaro de plata, que fue el primero que se tomó, en que cabía una arroba de agua; y algunas piezas de lana, que son sus mantas, a maravilla ricas y vistosas. Como los españoles vieron estas cosas y las hallaron, estaban tan alegres cuanto se puede pensar.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 253 Esp (CDH )
      [...] y como volvieron los que habían ido a tierra, dieron cuenta a los otros de cómo habían visto al capitán, y determinaron de le hacer un presente de lo que ellos más estimaban que eran mantas de su lana y algodón, y unas cuentas de hueso menudas a que llaman chaquira, que es gran rescate [...].
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 253 Esp (CDH )
      [...] mas fueron a la nao treinta y tantos principales, y cada uno en señal de amor y de gran voluntad le dio una manta y le echó al cuello una sarta de la chaquira dicha, y las mantas se las ponían junto a las espaldas, porque así es su costumbre.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 255 Esp (CDH )
      Estaban en Nicaragua hombres principales, entre ellos Hernando de Soto, Hernán Ponce y Compañón. Tenían aparejo para hacer navíos; informáronse de Ribera de lo que era el Perú y de la ciudad de Túmbez; vieron las ovejas y algunas mantas, pensaron de hacer navíos o acabar dos que estaban haciendo y haciendo compañía con Pedrarias ir a poblar la tierra [...].
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Esp (CDH )
      Envióle Alvarado con un indio una espada que tenía el pomo de plata. Holgóse como la vido; determinó de salir de paz a los cristianos, enviando primero un presente de plumas y unas mantas al capitán, y acompañado de algunos indios fue a verse con él, y le honró mucho, esforzándolo en que tuviese buen corazón con los cristianos.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 136 Perú (CDH )
      [...] crían en pedregales y entre rocas, y muchas matan con ballestas y arcabuces, y los indios con lazos; son buenas para comer como estén manidas; y aun de los pelos o lana destas viscachas hacen los indios mantas grandes, tan blandas como si fuesen de seda, y son muy preciadas.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 68r Perú (CDH )
      De Yucatán fue Francisco Hernández a Campeche, lugar crecido que lo nombró Lázaro, por llegar allí domingo de Lázaro. Salió a tierra, tomó amistad con el señor, rescató mantas, plumas, conchas de cangrejos y caracoles, engastados en plata y oro.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 80r Perú (CDH )
      Tomaron algunos hombres en cueros y mugeres vestidas de la cinta al pie. Corrieron otro día la ribera y hallaron el río arriba la ropa y fardage del lugar en un cañaveral: muchos fardeles de mantas de camas y de vestir, muchos vasos de barro y palo y otras halajas; dos mill libras de oro en collares, bronchas, manillas, cercillos y otros joyeles, bien labradas que usan traer ellas.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 82r Perú (CDH )
      Buscó las casas y topó con grandes montones de redes de pescar, mantas y axuar de casa, y con muchos rimeros de flechas, arcos, dardos y otras armas, y con hasta siete mil pesos de oro en diversas pieças y joyas, con que se bolvió, aunque mal contento por no traer pan.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 121r Perú (CDH )
      Traen los hombres arracadas y tres o quatro anillos en los labrios, que también se los agujeran por gentileza. Duermen en camas colgadizas, y no en el suelo, que son una manta, medio red, colgada de las puntas en dos pilares o árboles, y sin otra ropa ninguna; y esta manera de cama es general en Indias, especial del Nombre de Dios hasta el Estrecho de Magallanes.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 170v Perú (CDH )
      Para los ingas y señores hazen grandes hoyos o bóvedas, que cubren de mantas, donde cuelgan muchas joyas, armas y plumajes; ponen dentro vasos de plata y oro con agua y vino y cosas de comer. Meten también algunas de sus amadas mugeres, pages y otros criados que los sirvan y acompañen; mas éstos no van en carne, sino en madera.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 261v Perú (CDH )
      La lana de las unas es grossera, y de las otras fina, de la qual hazen vestidos, calçado, colchones, mantas, paramentos, sogas, hilo y la borla que traen los ingas. Tienen grandes hatos y granjería d'ellas en Chincha, Caxamalca y otras muchas tierras, y las llevan y traen de un estremo a otro como los de Soria y Estremadura.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 267v Perú (CDH )
      Los que creen inmortalidad del alma se entierran, si son señores, con oro, armas, plumas; si no lo son, con maýz, vino y mantas. Secan al fuego los cuerpos de los caciques, que es su embalsamar; meten con ellos en las sepulturas algunos de sus criados, para servirlos en el infierno, y algunas de sus muchas mugeres que los amavan [...].
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 278r Perú (CDH )
      El pendón y guía es la ymagen del diablo puesta en una lança, y llévala el más honrado y anciano sacerdote. Van en orden y cantando los religiosos hasta el lugar de la ydolatría. Llegados, tienden mantas por el suelo o echan rosas y flores, porque no toque el diablo en tierra.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 286r Perú (CDH )
      Bevían nieve los cercados por falta de agua y, viéndose perdidos, hizieron una hoguera: echaron en ella sus mantas, plumajes, turquesas y cosas preciadas, porque no las gozassen aquellos estrangeros.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 286r Perú (CDH )
      Elóse tanto aquel río, estando en treynta y siete grados de la equinocial, que sufría passar encima hombres a cavallo y cavallos con carga. Dura la nieve medio año. Ay en aquella ribera melones y algodón blanco y colorado, de que hazen muy más anchas mantas que en otras partes de Indias.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] 294 Esp (CDH )
      [...] y rrepartieron a los más, porque para todos no había, sendas mantas para dormir, y capotes de sayal, y zaragüelles de lo mesmo, de lo qual fue Dios servido que alcanzé mi parte; y los barberos que habían tomado de las galeras fueron siete en el número de los quales fui yo escrito.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] 302 Esp (CDH )
      Suélense al salir a trabajar muchos esconder debaxo de las tablas y mantas; algunos les aprobecha, a otros no, porque cada mañana con candelas andan a buscarlos como conejos.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      Yo determiné de huirme, y tomé los libros, que heran muchos y buenos, y dilos embueltos en una manta de la cama a una veçina mía, de quien yo me fiaba, que los guardase, y saqué de una arquilla las camisas y çaragüelles delgados que tenía, labradas de oro, que valdrían algunos dineros, que serían una docena, que me daban turcas porque las curaba [...].
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      Las camas sobre un tablado una manta que llaman esclabina, que demás de la infinita gente que dentro tenía habría una carga de polbo en ella, una almohadilla de plumón que si la dexaran se fuera por su pie a la pila.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      Començar a no tener más de un colchón y una manta, y a no quitar más de sólo el sayo; luego, de allí a unos días añadir otro colchón y quitar las calzas, y últimamente, la mejor cama que tubiéredes, quitando jubón y todo.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      No hai hombre d'ellos que en paz ni en guerra tenga más cama de una alombra y una manta en que se rrebolver sin jamás se desnudar aunque esté enfermo.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      [...] los podencos, galgos y perdigueros, paga de axamoglán, y aun mantas cada un año ansí para echarse como para traer porque los usan allá traer enmantados como caballos. Mill jeníçaros y axamoglanes tienen cargo de solos los perros, y no les falta en qué entender.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      Si haze mucho frío tienen unas mantas con un pelo largo, que llaman esclabinas, azules y coloradas. A muy poca costa es la colcha de brocado, porque como la sábana toma la mayor parte, que buelbe afuera por todos quatro lados, lo que se paresçe que tiene menester de ser brocado o seda es muy poco.
    • c1545-c1565 Rueda, L. Pasos [1981] Esp (CDH )
      Ay le teníamos, encima de la cama esta noche, en lugar de manta.
    • c1545-c1565 Rueda, L. Pasos [1981] Esp (CDH )

      Bachiller.Mire vuessa merced: él ha de venir agora a comer; vuessa merced se meterá debaxo d'esta manta. Y, en venir, luego preguntará: « ¿Qué's del señor Licenciado?»Yo le diré: «El señor Arçobispo le ha embiado a publicar ciertas buldas a, que fue negocio de presto, que no se pudo hazer otra cosa.»

    • c1545-c1565 Rueda, L. Pasos [1981] Esp (CDH )
      Pues sepa que, de puro corrido, está puesto debaxo aquella manta.
    • c1573 Hermosilla, D. Diál pajes [2003] Esp (CDH )
      ¡Y si pensáis en qué camas!, que ni sabéis cuál es la manta ni la sábana, porque todo está de una color y aun en lo delgado no se echa mucho de ver. Finalmente no haçen más diferençia que sean para pages que para galgos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 9 Esp (CDH )
      [...] y estando desta manera vinieron otros muchos indios, que traían muy ruines mantas, cargados de carrizos secos, y los pusieron en un llano, y tras estos vinieron dos escuadrones de indios flecheros con lanzas y rodelas, y hondas y piedras, y con sus armas de algodón [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 25 Esp (CDH )
      [...] vinieron sobre treinta indios e trajeron pescados asados y gallinas e fruta y pan de maíz, e unos braseros con ascuas y con zahumerios, y nos zahumaron a todos, y luego pusieron en el suelo unas esteras, que acá llaman petates, y encima una manta, y presentaron ciertas joyas de oro, que fueron ciertas ánades como las de Castilla, y otras joyas como lagartijas [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 26 Esp (CDH )
      E luego navegamos con todos cuatro navíos en conserva, hasta que llegamos en paraje de otro río, que le pusimos por nombre río de Banderas, porque estaban en él muchos indios con lanzas grandes, y en cada lanza una bandera hecha de manta blanca, revolándolas y llamándonos. Lo cual diré adelante cómo pasó.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 29 Esp (CDH )
      Pues para hacer esta embajada acordamos que fuese el capitán Pedro de Alvarado en un navío que se decía San Sebastián, porque hacía agua, aunque no mucha, porque en la isla de Cuba se diese carena y pudiesen en él traer socorro e bastimento. Y también se concertó que llevase todo el oro que se había rescatado y ropa de mantas, y los dolientes [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 48 Esp (CDH )
      [...] y de las gallinas mandó Pedro de Albarado que tomasen hasta cuarenta dellas, y también en una casa de adoratorios de ídolos tenían unos paramentos de mantas viejas, e unas arquillas donde estaban unas como diademas e ídolos, cuentas e pinjantillos de oro bajo, e también se les tomó dos indios e una india; y volvimos al pueblo donde desembarcamos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y orejeras, e cinco ánades, y dos figuras de caras de indios, y dos suelas de oro, como de sus cotaras, y otras cosillas de poco valor, que yo no me acuerdo que tanto valía, y trajeron mantas de las que ellos traían e hacían, que son muy bastas [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Y otro día sábado, víspera de pascua, vinieron muchos indios que envió un principal que era gobernador de Moctezuma, que se decía Pitalpitoque, que después le llamamos Ovandillo, y trajeron hachas y adobaron las chozas del capitán Cortés y los ranchos que más cerca hallaron, y les pusieron mantas grandes encima, por amor del sol, que era cuaresma e hacía muy gran calor, trajeron gallinas y pan de maíz y ciruelas [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y después de haberle dado el parabién venido a aquella tierra, y otras muchas pláticas que pasaron, mandó sacar el presente que traían encima de unas esteras que llaman petates, y tendidas otras mantas de algodón encima dellas, lo primero que dio fue una rueda de hechura de sol, tan grande como de una carreta, con muchas labores, todo de oro muy fino, gran obra de mirar [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Y estando desta manera, vuelve Tendile con muchos indios, y después de haber hecho el acato que suelen entre ellos de zahumar a Cortés y a todos nosotros, dio diez cargas de mantas de plumas muy finas y ricas, y cuatro chalchiuites, que son unas piedras verdes de muy gran valor, y tenidas en más estima entre ellos, más que nosotros las esmeraldas, y es color verde, y ciertas piezas de oro [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 86 Esp (CDH )
      Y cuando el cacique gordo supo que habíamos comido, le envió a decir a Cortés que le quería ir a ver, e vino con buena copia de indios principales, y todos traían grandes bezotes de oro e ricas mantas; y Cortés también les salió al encuentro del aposento, y con grandes caricias y halagos le tornó a abrazar [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 86 Esp (CDH )
      [...] y Cortés también les salió al encuentro del aposento, y con grandes caricias y halagos le tornó a abrazar; y luego mandó el cacique gordo que trajesen un presente que tenía aparejado de cosas de joyas de oro y mantas, aunque no fue mucho, sino de poco valor [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 92 Esp (CDH )
      [...] y para ello envió dos mancebos sobrinos suyos, con cuatro viejos, grandes caciques, que los traían a cargo, y con ellos envió un presente de oro y mantas, e a dar las gracias a Cortés porque les soltó a sus criados [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 96 Esp (CDH )
      [...] de lo cual hubo Cortés gran enojo, y mandó que viniesen luego los capitanes que traían a cargo aquellos guerreros de Cempoal, y con palabras de muy enojado y de grandes amenazas les dijo que luego les trajesen los indios e indias y mantas y gallinas que habían robado en las estancias, y que no entre ninguno dellos en aquel pueblo [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Y luego otro día se encaló y se hizo un altar con buenas mantas, y mandó traer muchas rosas de las naturales que había en la tierra, que eran bien olorosas, y muchos ramos, y lo mandó enramar y que lo tuviesen limpio y barrido a la continua [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 103 Esp (CDH )

      E que ahora al presente le servimos con el oro que hemos habido, que es el sol de oro y la luna de plata y un casco de oro en granos como se coge en las minas, y muchas diversidades y géneros de piezas de oro hechas de muchas maneras; mantas de algodón muy labradas de plumas, y primas [...].

    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 111 Esp (CDH )
      [...] y lo que en la carta decía el Escalante era que andaba un navío por la costa, y que le había hecho ahumadas y otras grandes señas, y había puesto unas mantas blancas por banderas, y que cabalgó a caballo con una capa de grana colorada porque lo viesen los del navío [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 116 Esp (CDH )
      Y además desto, ya habréis visto cómo el gran Montezuma, aunque tiene tantos poderes, les envía oro y mantas, y ahora han venido a este vuestro pueblo y veo que no les dais nada; andad presto y traedles algún presente.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 116 Esp (CDH )
      Por manera que traíamos con nosotros buenos echacuervos, porque luego trajeron cuatro pinjantes y tres collares y unas lagartijas, aunque eran de oro todo muy bajo; y más trajeron cuatro indias, que eran buenas para moler pan, y una carga de mantas. Cortés las recibió con alegre voluntad y con grandes ofrecimientos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y con aquesta orden llegamos a un pueblezuelo de Xalacingo, y allí nos dieron un collar de oro y unas mantas y dos indias, y desde aquel pueblo enviamos dos mensajeros principales de los de Cempoal a Tlascala con una carta y con un chapeo vedijudo de Flandes, colorado, que se usaban entonces [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 129 Esp (CDH )
      [...] pues bien se os acordará que los mexicanos nos dan guerra cada año, de más de cien años a esta parte, y bien veis que estamos en estas nuestras tierras como acorralados, que no osamos salir a buscar sal, ni aun la comemos, ni aun algodón, que pocas mantas dello traemos [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 141 Esp (CDH )
      [...] y trajeron un rico presente que envió el gran Montezuma, que fueron más de tres mil pesos de oro en ricas joyas de diversas maneras, y doscientas piezas de ropa de mantas muy ricas de pluma y de otras labores, y dijeron a Cortés cuando lo presentaron, que su señor Montezuma se huelga de nuestra buena andanza [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 142 Esp (CDH )
      [...] y dijeron a Cortés cuando lo presentaron, que su señor Montezuma se huelga de nuestra buena andanza, y que le ruega muy ahincadamente que ni en bueno ni malo no fuese con los de Tlascala a su pueblo ni se confiase Bellos, porque son muy pobres, que una manta buena de algodón no alcanzan [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 142 Esp (CDH )
      [...] e que por saber que el Montezuma nos tiene por amigos y nos envía aquel oro y joyas y mantas, lo procurarán de robar muy mejor; y Cortés recibió con alegría aquel presente, y dijo que se lo tenía en merced y que él lo pagaría al señor Montezuma en buenas obras [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y le meten en los aposentos, y allí tenían aparejado para cada uno de nosotros a su usanza unas camillas de esteras y mantas de henequén; y también se aposentaron los amigos que traíamos de Cempoal y de Zocotlan cerca de nosotros; y mandó Cortés que los mensajeros del gran Montezuma se aposentasen junto con su aposento [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 146 Esp (CDH )
      [...] y luego tendieron unas esteras, y una manta encima, y trajeron seis o siete pecezuelos de oro y piedras de poco valor, y ciertas cargas de ropa de henequén, que toda era muy pobre que no valía veinte pesos [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y como estaban cerca, de noche, hacían salto, y más dijo Mase-Escaci, que tenía Montezuma en todas las provincias puestas guarniciones de muchos guerreros, sin los muchos que sacaba de la ciudad, y que todas aquellas provincias le tributan oro y plata, y plumas, y piedras y ropa de mantas y algodón, e indios e indias para sacrifica, y otros para servir [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 153 Esp (CDH )
      Y nuestro capitán les dijo que se lo agradecía el buen consejo, y les mostró mucho amor con ofrecimientos y dádivas que luego les dio al viejo Xicotenga y al Mase-Escaci y todos los demás caciques, y les dio mucha parte de la ropa fina de mantas que había presentado Montezuma, y les dijo que sería bueno tratar paces entre ellos y los mexicanos, para que tuviesen amistad, y trajesen sal y algodón y otras mercadurías [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 161 Esp (CDH )
      Y sabido todo esto, Cortés les mandó dar mantas muy labradas, y les rogó que no lo dijesen, porque si lo descubrían, que a la vuelta que volviésemos de México los matarían; e que se querían ir muy de mañana, e que hiciesen venir todos los caciques para hablarles, como dicho les tiene [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 162 Esp (CDH )
      E como lo entendió doña Marina, y en todo era muy avisada, le dijo: "¡Oh madre, qué mucho tengo que agradeceros eso que me decís! Yo me fuera ahora, sino que no tengo de quien fiarme para llevar mis mantas y joyas, que es mucho.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 162 Esp (CDH )
      [...] y que esto del concierto que lo sabía tres días había, porque de México enviaron a su marido un atambor dorado, e a otras tres capitanías también les envió ricas mantas y joyas de oro, porque nos llevasen a todos a su señor Montezuma [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 164 Esp (CDH )
      Y puesto que se les hacía de mal devolverlo, e decían que de muchos más daños eran merecedores por los traiciones que siempre de aquella ciudad han recibido, por mandarlo Cortés volvieron muchas personas; mas ellos quedaron desta vez ricos, así de oro e mantas, e algodón y sal e esclavos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 169 Esp (CDH )
      [...] y después de muchos acuerdos que tuvo, envió seis principales con un presente de oro y joyas de mucha diversidad de hechuras, que valdría, a lo que juzgaban, sobre dos mil pesos, y también envió ciertas cargas de mantas muy ricas de primas labores [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 170 Esp (CDH )
      [...] e como aquello vio Cortés dijo: "Nunca Dios quiera que nosotros llevemos por fuerza a esos indios que tan bien nos han servido"; y mandó traer muchas cargas de mantas ricas, e se las repartió entre todos, e también envió al cacique gordo, nuestro amigo, señor de Cempoal, dos cargas de mantas para él y para su sobrino Cuesco [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 170 Esp (CDH )
      [...] y mandó traer muchas cargas de mantas ricas, e se las repartió entre todos, e también envió al cacique gordo, nuestro amigo, señor de Cempoal, dos cargas de mantas para él y para su sobrino Cuesco, que así se llamaba otro gran cacique; y escribió al teniente Juan de Escalante, que dejábamos por capitán, y era en aquella sazón alguacil mayor, todo lo que nos había acaecido [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 172 Esp (CDH )
      [...] y todos juntos trajeron un presente de oro y dos cargas de mantas e ocho indias, que valdría el oro sobre ciento cincuenta pesos, e dijeron: "Malinche, recibe estos presentes que te damos, y tennos de aquí adelante por tus amigos" [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Ya que estábamos de partida para ir nuestro camino a México, vinieron ante Cortés cuatro principales mexicanos que envió Montezuma, y trajeron un presente de oro y mantas; y después de hecho su acato, como lo tenían de costumbre, dijeron: Malinche, este presente te envía nuestro señor el gran Montezuma, y dice que le pesa mucho por el trabajo que habéis pasado en venir de tan lejas tierras a le ver y que ya te ha enviado a decir otra vez que te dará mucho oro y plata y chalchíhuites en tributo [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 175 Esp (CDH )
      E fuimos a dormir a otro pueblo que está poblado en la laguna, que me parece que se dice Mezquique, que después se puso nombre Venezuela, y tenía tantas torres y grandes cues que blanqueaban; y el cacique de él y principales nos hicieron mucha honra y dieron a Cortés un presente de oro y mantas ricas, que valdría el oro cuatrocientos pesos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 178 Esp (CDH )
      [...] y venían, sin aquellos grandes señores, otros grandes caciques, que traían el palio sobre sus cabezas, y otros muchos señores que venían delante del gran Montezuma barriendo el suelo por donde había de pisar, y le ponían mantas porque no pisase la tierra.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      E acabado este parlamento, tenía apercibido el gran Montezuma muy ricas joyas de oro y de muchas hechuras, que dio a nuestro capitán, e asimismo a cada uno de nuestros capitanes dio cositas de oro y tres cargas de mantas de labores ricas de pluma, y entre todos los soldados también nos dio a cada uno a dos cargas de mantas, con alegría, y en todo parecía gran señor.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 183 Esp (CDH )
      [...] que mandase a sus mayordomos que trajesen ciertas piezas de oro, que parece ser debieran estar apartadas para dar a Cortés e diez cargas de ropa fina; lo cual repartió, el oro y mantas entre Cortés y los cuatro capitanes, e a nosotros los soldados nos dio a cada uno dos collares de oro [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 183 Esp (CDH )
      [...] que mandase a sus mayordomos que trajesen ciertas piezas de oro, que parece ser debieran estar apartadas para dar a Cortés e diez cargas de ropa fina; lo cual repartió, el oro y mantas entre Cortés y los cuatro capitanes, e a nosotros los soldados nos dio a cada uno dos collares de oro, que valdría cada collar diez pesos, e dos cargas de mantas.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 184 Esp (CDH )
      E otra cosa vi, que cuando otros grandes señores venían de lejas tierras a pleitos o negocios, cuando llegaban a los aposentos del gran Montezuma habíanse de descalzar e venir con pobres mantas, y no habían de entrar derecho en los palacios, sino rodear un poco por el lado de la puerta del palacio [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 185 Esp (CDH )
      [...] y él sentado en un asentadero bajo, rico e blando, e la mesa también baja, hecha de la misma manera de los asentaderos, e allí le ponían sus manteles de mantas blancas y unos pañizuelos algo largos de lo mismo, y cuatro mujeres muy hermosas y limpias le daban aguamanos en unos como a manera de aguamaniles hondos, que llaman jicales [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Comencemos por los mercaderes de oro y plata y piedras ricas, y plumas y mantas y cosas labradas, y otras mercaderías, esclavos y esclavas: digo que traían tantos a vender a aquella gran plaza como traen los portugueses los negros de Guinea, e traíanlos atados en unas varas largas, con collares a los pescuezos porque no se les huyesen, y otros dejaban sueltos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 190 Esp (CDH )
      [...] y los que vendían mantas de henequén y sogas, y cotaras, que son los zapatos que calzan, y hacen de henequén y raíces muy dulces cocidas, y otras zarrabusterías que sacan del mismo árbol; todo estaba a una parte de la plaza en su lugar señalado; y cueros de tigres, de leones y de nutrias, y de venados y de otras alimañas, e tejones e gatos monteses, dellos adobados y otros sin adobar.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 191 Esp (CDH )
      [...] que según dijeron, era que tenían a vender oro en granos como lo sacan de las minas, metido el oro en unos cañutillos delgados de los de ansarones de la tierra, e así blancos porque se pareciese el oro de por defuera, y por el largor y gordor de los cañutillos tenían entre ellos su cuenta qué tantas manta o qué jiquipiles de cacao valía, o qué esclavos, o otra cualquiera cosa a que lo trocaban.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 209 Esp (CDH )
      [...] y era tan bueno, que a todos nos daba joyas, a otros mantas e indias hermosas.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 209 Esp (CDH )
      [...] me mandó llamar y me dijo: "Bernal Díaz del Castillo, hanme dicho que tenéis motolínea de oro y ropa; yo os mandaré dar hoy una buena moza; tratadla muy bien, que es hija de hombre principal; y también os darán oro y mantas."
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 209 Esp (CDH )
      [...] y le declaró la respuesta; y díjole el Montezuma: "De noble condición me parece Bernal Díaz"; porque a todos nos sabía los nombres, como tengo dicho; e me mandó dar tres tejuelos de oro e dos cargas de mantas.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 217 Esp (CDH )
      [...] y decíanle otras muchas cosas que él se holgaba de les oír, y otras veces jugaba Cortés con él al totoloque; y él, como no era nada escaso, nos daba, cada día, cual joyas de oro o mantas. Y dejaré de hablar en ello, y pasaré adelante.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 235 Esp (CDH )
      Entonces el Montezuma le envió mucho más oro y mantas, y mandó que todos los pueblos de la comarca le llevasen bien de comer, e ya había tres días que lo sabía el Montezuma, y Cortés no sabía cosa ninguna.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 235 Esp (CDH )
      [...] : "Señor Malinche, ahora en este punto me han llegado mensajeros de cómo en el puerto donde desembarcasteis han venido diez y ocho navíos y mucha gente y caballos; e todo nos lo traen pintado en unas mantas; y como me visitasteis hoy dos veces, creí que me veníais a dar nuevas dello [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      "Mirad que no falte ninguna manta, porque todas están puestas por memoria"; e como aquello conocían de él, e oían lo que dicho tengo del Cortés y los que con él estábamos de muy francos, todo su real estaba medio alborotado, y tuvo pensamiento el Narváez que el oidor entendía en ello, e poner zizaña.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      Y el cacique gordo dijo muchas veces al Narváez que no le tomase cosa ninguna de las que Cortés dejó en su poder, así el oro como mantas e indias, porque estaría muy enojado, y le vendría a matar de México, así al Narváez como al mismo cacique porque se las dejaba tomar.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 243 Esp (CDH )
      Y como el gran Montezuma vio y entendió que queríamos ir sobre el Narváez, e como Cortés le iba a ver cada día e a tenerle palacio, jamás quiso decir ni dar a entender cómo el Montezuma ayudaba al Narváez e le enviaba oro e mantas e bastimentos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 248 Esp (CDH )
      [...] y también le enviamos a decir que luego volviese al cacique gordo las mantas y ropa y joyas de oro que le habían tomado por fuerza, y asimismo las hijas de señores que nos habían dado sus padres, y mandase a sus soldados que no robasen a los indios de aquel pueblo ni de otros.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 255 Esp (CDH )
      Y que mire la honra y acatos que hace Cortés a todos los que de su real han ido, que les sale a recibir y a todos les da oro y joyas, y vienen cargados como abejas a las colmenas, y de otras cosas de mantas y mosqueadores, y que a Andrés de Duero y al clérigo Guevara, y Amaya y a Vergara el escribano, y a Alonso de Mata y otros que han ido a su real, bien los pudiera prender y no lo hizo [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 258 Esp (CDH )
      [...] y demás desto, el cacique gordo, otras veces por mí nombrado, temía mucho a Cortés, porque había consentido que Narváez tomase las mantas y oro e indias que le tomó; y siempre espiaba sobre nosotros en qué parte dormíamos, por qué camino veníamos, porque así se lo había mandado por fuerza el Narváez [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 263 Esp (CDH )
      [...] e que mandaba Cortés que luego marchásemos camino de Cempoal, e oímos tocar nuestro pífano y atambor, y los capitanes apercibiendo sus soldados, y comenzamos a marchar, y al Galleguillo hallaron debajo de unas mantas durmiendo; que, como llovió y el pobre no era acostumbrado a estar al agua ni fríos, metióse allí a dormir.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 276 Esp (CDH )
      [...] e que a aquel efecto ha dos días que mandaron que no les diesen de comer; y que el oro que teníamos, que habríamos mal gozo dél y de todas las mantas; y a los de Tlascala que con nosotros estaban les decían que les meterían en jaulas a engordar, y que poco a poco harían sus sacrificios con sus cuerpos.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 286 Esp (CDH )
      Dejemos esto, y volvamos a decir qué lástima era de ver curar y apretar con algunos paños de mantas nuestras heridas; y como se habían resfriado y estaban hinchadas, dolían.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 293 Esp (CDH )
      [...] y luego se levantó el Mase-Escaci y el Chichimecatecle y el viejo de su padre, ciego como estaba, y tomaron al Xicotenga el mozo por los cabezones y de las mantas, y se las rompieron, y a empujones y con palabras injuriosas que le dijeron, le echaron de las gradas abajo donde estaba, y las mantas todas rompidas [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 298 Esp (CDH )
      [...] y Cortés les mandó dar a cada mensajero una manta, y con ellos les tornó a requerir que viniesen a le ver y hablar y que no hubiesen miedo; e que pues ya los españoles que habían muerto no los podían dar vivos, que vengan ellos de paz y se les perdonará todos los muertos que mataron [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y parece ser que, como envió tanta multitud de guerreros y como tenían nuevo señor, hacían muchos robos y fuerzas a los naturales de aquellos pueblos adonde estaban aposentados, y tantas, que no les podían, sufrir los de aquella provincia, porque decían que les robaban las mantas y maíz y gallinas y joyas de oro, y sobre todo, las hijas y mujeres si eran hermosas, y que las forzaban delante de sus maridos y padres y parientes.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 333 Esp (CDH )
      [...] y allí en aquel pueblo se hubieron muy buenas indias, y los tlascaltecas salieron ricos con mantas, sal y oro y otros despojos, y luego se fueron a dormir a unas caserías que serían una legua de Saltocan, y allí se curaron, y un soldado murió dende a pocos días de un flechazo que le dieron por la garganta [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 348 Esp (CDH )
      [...] y fue por causa que no tenían agua ninguna, que estaba mucha gente arriba en el peñol, en un llano que se hacía arriba, e habíase acogido a él de todas aquellas comarcas así hombres como mujeres y niños e gente menuda; y para que entendiésemos abajo que querían paces, desde el peñol las mujeres meneaban unas mantas hacia abajo, y con las palmas daban unas con otras, señalando que nos harían pan y tortillas, y los guerreros no nos tiraban vara ni piedra ni flecha [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 349 Esp (CDH )
      [...] , e hallamos hasta veinte muertos y muchos heridos, y no tenían gota de agua que beber, y tenían todo su hato y su hacienda hechos fardajes, y otros muchos líos de mantas, que eran del tributo que daban a Guatemuz [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 350 Esp (CDH )
      En este pueblo se hubo gran despojo, así de mantas muy grandes como de buenas indias, e allí mandó Cortés que estuviésemos aquel día, y en una huerta del señor de aquel pueblo nos aposentamos todos, y era muy buena.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 354 Esp (CDH )
      Pues ya que estábamos curando los heridos con quemarles con aceite e apretarles con mantas, suenan tantas voces y trompetillas e caracoles por unas calles en tierra firme, y por ellas vienen tantos mexicanos a un patio donde estábamos curando los heridos, e tírannos tanta vara y piedra, que hirieron de repente a muchos soldados [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 368 Esp (CDH )
      [...] y que pues toda Tlascala fueron y son muy leales servidores de su majestad, que no quiera él infamarlos con lo que ahora hace, y le envió a hacer muchos prometimientos y promesas, y que le daría oro y mantas porque volviese. Y la respuesta que le envió a decir fue, que si el viejo de su padre y Mase-Escaci le hubieran creído, que no se hubieran señoreado tanto dellos, que les hace hacer todo lo que quiere [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 380 Esp (CDH )
      [...] y de las muchas piedras de las azoteas y casas que estaban por derrocar; y aun con todo este concierto teníamos harto riesgo de nuestras personas hasta volvernos a los ranchos, y luego nos quemábamos con aceite nuestras heridas y apretarlas con mantas de la tierra, y cenar de las tortillas que nos traían de Tacuba, e yerbas y tunas quien lo tenía [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 381 Esp (CDH )
      [...] y aquellos dos principales que se prendieron, Cortés les halagó y dio mantas, y con muchos prometimientos que en ganando a México les daría tierras, y con nuestras lenguas doña Marina y Aguilar les preguntó que a qué parte estaban las piraguas (porque no se pusieron donde la otra vez) y ellos señalaron en el puesto y paraje que estaban [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 397 Esp (CDH )
      [...] y volvimos a nuestro real bien heridos, donde nos curamos con aceite y apretar nuestras heridas con mantas, y comer nuestras tortillas con ají y yerbas y tunas, y luego puestos todos en la vela.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 400 Esp (CDH )
      En fin de pláticas, tanto se lo rogó Cortés y con promesas que les hizo y mantas que les dio, que fueron: y lo que les mandó que dijesen al Guatemuz es, que porque los quiere bien, por ser deudo tan cercano del gran Montezuma, su amigo, y casado con su hija, y porque ha mancilla que aquella gran ciudad no se acabe de destruir [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 406 Esp (CDH )
      [...] e creíamos que eran verdaderas las paces, y Cortés les mandó dar muy bien de comer y beber, y les tornó a enviar a Guatemuz, y con ellos les envió más refresco como de antes; y el Guatemuz tornó a enviar a Cortés otros mensajeros, y con ellos dos mantas ricas, y dijeron que Guatemuz vendría para cuando estaba acordado [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 408 Esp (CDH )
      Y como el Holguín le oyó, se gozó en gran manera y le abrazó, y le metió en el bergantín con mucho acato, a él, a su mujer y a veinte principales que con él iban, y les hizo asentar en la popa en unos petates y mantas, y les dio de lo que traía para comer, y a las canoas en que iba su hacienda no les tocó en cosa ninguna, sino que juntamente las llevó con su bergantín [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 409 Esp (CDH )
      [...] y entre tanto que le fueron a llamar, hizo aderezar Cortés un estrado lo mejor que pudo con petates y mantas y otros asientos, y mucha comida de lo que Cortés tenía para sí, y luego vino el Sandoval y Holguín con el Guatemuz, y le llevaron ante Cortés [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 420 Esp (CDH )
      En los libros de la renta de Montezuma mirábamos de qué parte le traían el oro, y dónde había minas y cacao y ropa de mantas; y de aquellas partes que veíamos en los libros que traían los tributos del oro para el gran Montezuma, queríamos ir allá, en especial viendo que salían de México un capitán principal y amigo de Cortés, como era Sandoval [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 449 Esp (CDH )
      [...] y sobre todos ellos quedó por capitán un hijo del Garay, que quería casar Cortés con su hija, y no le acataban ni hacían cuenta de él todos los que he nombrado ni ninguno de los de su capitanía; antes se juntaban de quince en quince y de veinte en veinte, y se andaban robando los pueblos y tomando las mujeres por fuerza, y mantas y gallinas, como si estuvieran en tierra de moros, robando lo que hallaban.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y preguntando por los pueblos y camino por donde habíamos de ir, todo se lo trajeron figurando en unas mantas, y aun los ríos y ciénagas y atolladeros; y les rogó que en los ríos pusiesen puentes y llevasen canoas, pues tenían mucha gente y eran grandes poblaciones [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 526 Esp (CDH )
      [...] y llevamos guías hasta otro pueblo, que estuvimos en llegar a él dos días, y hallamos en el pueblo un gran lago de agua dulce, y tan lleno de pescados grandes, que parecían como sábalos, muy desabridos, que tienen muchas espinas, y con unas mantas viejas y con redes rotas que hallamos en aquel pueblo, porque ya estaba despoblado [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 527 Esp (CDH )
      [...] y llegado a las casas, le dieron de comer y poco oro bajo y de poca valía, y unas mantas, y le dijeron que había españoles así como nosotros en dos pueblos, que el un ya he dicho que se decía Nito, que es el San Gil de Buena-Vista, junto al Golfo-Dulce [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 561 Esp (CDH )
      [...] y como lo supieron todos los indios de la redonda, tráenle presentes de oro y mantas, y cacao y gallinas y frutas, y luego se partió de Medellín; e yendo por su jornada, le tenían el camino limpio, y hechos aposentos con grandes enramadas e con mucho bastimento para Cortés y todos los que iban en su compañía.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 649 Esp (CDH )
      [...] y muchos hijos de principales saben leer y escribir y componer libros de canto llano; y hay oficiales de tejer seda, raso y tafetán, y hacer paños de lana, aunque sean veinticuatrenos, hasta frisas y sayal, y mantas y frazadas, y son cardadores y pelaires y tejedores, según y de la manera que se hace en Segovia y en Cuenca, y otros sombrereros y jaboneros [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] Esp (CDH )
      [...] y presentado su presente de ricas joyas de oro y de muchos géneros de hechuras, que valían bien diez mil pesos, y diez cargas de mantas de buenas labores de pluma, Cortés los recibió con buen semblante; y luego dijeron aquellos embajadores por parte de su señor Montezuma que se maravillaba mucho de estar tantos días entre aquellas gentes pobres y sin policía, que aun para esclavos no son buenos, por ser tan malos y traidores y robadores [...].
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Yo me fui muy contenta, que me parecía ya lo tenía todo, sin tener nada, porque debían ser hasta tres o cuatro ducados lo que tenía, con que compré dos lienzos —porque ninguna cosa tenía de imagen para poner en el altar— y dos jergones y una manta. De casa no había memoria.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Yo le dije que poco había que hacer, que ninguna cosa teníamos, sino dos jergones y una manta. Él se debía espantar. A mis compañeras les pesó de que se lo dije y me dijeron que cómo lo había dicho, que de que nos viese tan pobres, no nos querría ayudar.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Estuvimos algunos días con los jergones y la manta, sin más ropa, y aun aquel día ni una seroja de leña no teníamos para asar una sardina, y no sé a quién movió el Señor, que nos pusieron en la iglesia un hacecito de leña con que nos remediamos.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      [...] aunque con la manta y las capas de sayal que traemos encima nos abrigábamos, que muchas veces nos aprovechan. Parecerá imposible, estando en casa de aquella señora que me quería tanto, entrar con tanta pobreza.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      [...] en ella dormimos esa noche con unas dos mantas que nos prestaron. Otro día, unas monjas que estaban junto, que pensamos les pesara mucho, nos prestaron ropa para las compañeras que habían de venir y nos enviaron limosna.
    • 1585 Pz Moya, J. Philosofía [1995] Esp (CDH )
      Llámase Diana * por cuanto así como a Diana le atribuyen saetas y arco, así la Luna tiene rayos de luz que como saetas hieren, como se ve por expiriencia en las llagas de las animalias, que son tocadas de los rayos de la Luna, cuando lo demás del cuerpo no es tocado por tener alguna manta rota.
    • 1591 Percival, R. DSpanEnglLat Esp (NTLLE)
      Manta, a cloke, a mantle, Pallium.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 139 Esp (CDH )
      Embiaua Almadraques, mantas, mesas, sillas, hasta las calderas, sartenes, y assadores, y todo lo que sospechaua que seria menester, y mucho dello nunca fue menester. Con el fauor de Dios, y de tan notables bienhechores, se hizo presto vn claustro, e yglesia, no como ellos desseauan, sino como lo traçaua el santo varon F. Vasco, sin traça ni ingenio, y con esto santo, y deuoto, pequeño, y pobre.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
      Con todas estas preparaciones llegan a la cama, que ya todos saben qual es, por ser nuestros dormitorios tan publicos, que entran en ellos quantos quieren (tanta seguridad tiene la vida senzilla) vnas mantas de cordellate encima de vn jergon, y vn colchoncillo.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 314 Esp (CDH )
      [...] en que piensan los que teniendo doblados los vestidos (contra el precepto del Saluador, que no permite dos tunicas), y no contentos con echar paja sobre las tablas, añaden lana y mantas delgadas, y dizen que son Geronimos, porque no tienen sabanas ni camisas, si en lugar desto visten paños de precio, estameñas blandas, blancas y limpias?
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
      Assentose en la cama, y quitosse la camisa que dan a los enfermos, pidio le diessen la ropa con que le auian de enterrar, pusose la tunica y el escapulario, dixo que tendiessen vna manta en el suelo, leuantose de la cama rogando que le ayudassen.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
      Puesto en pie sustentado algun tanto de los frayles leuanto las manos al cielo, con gran deuocion, y orò en secreto. Pusose luego de rodillas, y orò otro poco, tendiose encima de la manta de espaldas componiendo el mismo el escapulario delante de sus pechos.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 460 Esp (CDH )
      Estando en esta alegria embeuidos, tornose a tender en la manta, como estaua primero.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 479 Esp (CDH )
      Dezia, que ninguna cosa se le hazia dificil, y donde penso que auia de hallar algunas grandes dificultades que vencer, lo hallaua todo lleno de suauidad, y de dulçura, pensamiento muy ordinario en todos nuestros buenos nouicios. Yua cansado a la cama, acostauase en vn jergon de paja, y en vnas mantas viejas, y pobres, y juraua las tenia por mas blandas, que el biso, o la olanda mas delicada.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 503 Esp (CDH )
      Leuantauase a la media noche, rezaua puesto de rodillas muchas deuociones (sabia bien la lengua Latina, que la deprendio siendo muchacho) ayunaua los Miercoles, Viernes, y Sabados, quitose la camisa de lienço, pusose vna de lana, mantas en lugar de sabanas, los colchones blandos, trocò en vn jergon de paja, y a ratos en vna estera [...].
    • 1603 Luque Fajardo, F. Fiel desengaño [1955] Esp (CDH )
      tomando ocasión désta y de otras menores para levantarse, con que del todo abrasa al compañero, dejándole picado, lleno de impaciencias, echando mantas, como ellos dicen, y suelta la bramona, como más largamente veremos adelante, supuesto que no basta larga historia.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] Esp (CDH )
      [...] están en los lugares cuatro o seis días, alquilan para la mujer una cama, y el que tiene amistad con la huéspeda dale un costal de paja, una manta y duerme en la cocina, y en el invierno el pajar es su habitación eterna.
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 700 Esp (CDH )
      / No suele en nave, en quien se enciende fuego, / para apagarle echar la gente de ella / capas, ropas y mantas, y estar luego / sobre la llama a procurar vencella, / como sobre la reina el tropel ciego, / a quien por todas partes atropella; / le tira cetros, sillas, paños de oro, / que arroja así como la capa al toro.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] 183 Esp (CDH )
      [...] en la cual también alojaba un arriero, que tenía su cama hecha un poco más allá de la de nuestro don Quijote, y, aunque era de las enjalmas y mantas de sus machos, hacía mucha ventaja a la de don Quijote, que sólo contenía cuatro mal lisas tablas sobre dos no muy iguales bancos y un colchón que en lo sutil parecía colcha, lleno de bodoques [...].
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      El duro, estrecho, apocado y fementido lecho de don Quijote estaba primero en mitad de aquel estrellado establo, y luego junto a él hizo el suyo Sancho, que sólo contenía una estera de enea y una manta, que antes mostraba ser de anjeo tundido que de lana.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      En esto hizo su operación el brebaje y comenzó el pobre escudero a desaguarse por entrambas canales, con tanta priesa, que la estera de enea sobre quien se había vuelto a echar, ni la manta de anjeo con que se cubría, fueron más de provecho. Sudaba y trasudaba con tales parasismos y accidentes, que no solamente él, sino todos pensaron que se le acababa la vida. Durole esta borrasca y mala andanza casi dos horas, al cabo de las cuales no quedó como su amo, sino tan molido y quebrantado, que no se podía tener.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      Quiso la mala suerte del desdichado Sancho que entre la gente que estaba en la venta se hallasen cuatro perailes de Segovia, tres agujeros del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla, gente alegre, bienintencionada, maleante y juguetona, los cuales, casi como instigados y movidos de un mesmo espíritu, se llegaron a Sancho, y, apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped, y, echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que habían menester para su obra y determinaron salirse al corral, que tenía por límite el cielo [...].
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] 201 Esp (CDH )
      [...] y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto y a holgarse con él como con perro por carnestolendas.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      [...] vamos ahora de aquí y procuremos donde alojar esta noche, y quiera Dios que sea en parte donde no haya mantas ni manteadores ni fantasmas ni moros encantados, que si los hay, daré al diablo el hato y el garabato.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      — Tienes mucha razón, Sancho —dijo don Quijote—, mas, para decirte verdad, ello se me había pasado de la memoria, y también puedes tener por cierto que por la culpa de no habérmelo tú acordado en tiempo te sucedió aquello de la manta; pero yo haré la enmienda, que modos hay de composición en la orden de la caballería para todo.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      De lo del ser otra vez manteado no digo nada, que semejantes desgracias mal se pueden prevenir, y, si vienen, no hay que hacer otra cosa sino encoger los hombros, detener el aliento, cerrar los ojos y dejarse ir por donde la suerte y la manta nos llevare.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      Y aunque no halló más de lo hallado, dio por bien empleados los vuelos de la manta, el vomitar del brebaje, las bendiciones de las estacas, las puñadas del arriero, la falta de las alforjas, el robo del gabán, y toda la hambre, sed y cansancio que había pasado en servicio de su buen señor, pareciéndole que estaba más que rebién pagado con la merced recebida de la entrega del hallazgo.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      Y fue que en saliendo al camino real se puso en busca del del Toboso, y otro día llegó a la venta donde le había sucedido la desgracia de la manta, y no la hubo bien visto, cuando le pareció que otra vez andaba en los aires, y no quiso entrar dentro, aunque llegó a hora que lo pudiera y debiera hacer, por ser la del comer y llevar en deseo de gustar algo caliente, que había grandes días que todo era fiambre.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      [...] en el brazo izquierdo tenía revuelta la manta de la cama, con quien tenía ojeriza Sancho, y él se sabía bien el porqué, y en la derecha, desenvainada la espada, con la cual daba cuchilladas a todas partes, diciendo palabras como si verdaderamente estuviera peleando con algún gigante.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      [...] y vi yo que el ventero que aquí está hoy día tenía del un cabo de la manta y me empujaba hacia el cielo con mucho donaire y brío, y con tanta risa como fuerza; y donde interviene conocerse las personas, tengo para mí, aunque simple y pecador, que no hay encantamento alguno, sino mucho molimiento y mucha mala ventura.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      — Así lo creo yo —dijo Sancho—, excepto aquello de la manta, que realmente sucedió por vía ordinaria.
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )
      Desearon saber todos qué era aquello de la manta, y el ventero les contó punto por punto la volatería de Sancho Panza, de que no poco se rieron todos, y de que no menos se corriera Sancho, si de nuevo no le asegurara su amo que era encantamento: puesto que jamás llegó la sandez de Sancho a tanto, que creyese no ser verdad pura y averiguada, sin mezcla de engaño alguno, lo de haber sido manteado por personas de carne y hueso, y no por fantasmas soñadas ni imaginadas, como su señor lo creía y lo afirmaba.
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] fol. 27r Esp (CDH )
      [...] que nuestro huésped, como es viejo, luego se empana entre las mantas. Pero bien te puedes agora entretener media hora; que el Conde no cena hasta las nueve, y son agora poco más de las ocho.
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] fol. 71v Esp (CDH )
      [...] y el viejo, muy contento, se fue con las escorreduras de la gran risa que había tenido a meter entre las mantas.
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] Esp (CDH )
      Apenas abrí los ojos, hoy martes por la mañana, cuando pedí de almorzar, sepultado entre las mantas.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      En el pueblo, porque demos relación de sus particularidades, hallaron los nuestros muchos cueros de vaca, sobados y adereçados con su pelo, que servían de mantas en las camas. Otros muchos cueros hallaron crudíos por adobar.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      Procuraron con toda diligencia aver las demás cosas que eran menester como xarcia, estopa, resina de árboles para brea, mantas para velas, remos y clavazón. A todo lo cual acudieron todos con gran promptitud y ánimo.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      Traxo muchas mantas nuevas y viejas, que era la falta que los españoles temían * que no se avía de cumplir por aver pocas en todo aquel reino. Mas la amistad deste buen indio, y su buena diligencia, facilitava lo que los nuestros tenían por más dificultoso.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      Las mantas nuevas guardaron para velas y de las viejas hizieron hilas que sirviessen de estopa para calafetear los navíos. Estas mantas hazen los indios de la Florida de cierta yerva como malvas que tiene hebra como lino, y della misma hazen hilo y le dan las colores que quieren finíssimamente.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      Estas mantas hazen los indios de la Florida de cierta yerva como malvas que tiene hebra como lino, y della misma hazen hilo y le dan las colores que quieren finíssimamente.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      Los soldados avían de ir al pueblo de Anilco, que estava veinte leguas de Aminoya, a pedir mantas viejas de que hazer estopa para calafetear los vergantines y sogas para xarcias y resina de árboles para brea, que, aunque de todas estas cosas tenían hecha provisión, les faltó para acabar la obra.
    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      [...] y diesse con tanta liberalidad los recaudos que para los vergantines le pedían, y assí, aora últimamente, para lo que le pidieron hizo todo el esfuerço y diligencia possible y con brevedad les dio recaudo de las mantas, sogas y resina que les pedían en más cantidad, que avía sido la demanda ni la esperança della [...].
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] I, 139 Esp (CDH )
      ¡Maldita sea la manta que te escupió! Mas yo me perdono porque voarced me perdone, y me deje llegar otro palmito.
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] Esp (CDH )
      Sacaron a la infanta detrás de la manta. Mirélos, desenvainó su peso el platero, que no fue estocada, y las pesas, que no fueron pedradas.
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Perú (CDH )
      Y hase de advertir que los más de éstos son tambos, que es decir como ventas en Castilla, que son unas casas en los campos, con unos balcones grandes en los cuales están unas barbacoas hechas de adobes o piedras con barro, sobre las cuales tienden unos chuces, que son unas mantas gordas que tienen los indios; y sobre aquello, los pobres soldados que caminan sin cama, duermen.
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      La ropa de la casa toda era de mantas y frazadas de lana de vicuña, que es tan fina y tan regalada, que, entre otras cosas preciadas de aquellas tierras, se las han traído para la cama del Rey Don Felipe Segundo: echábanlas debajo y encima. No supieron o no quisieron la invención de los colchones, y puédese afirmar que no la quisieron, pues, con haberlos visto en las camas de los españoles, nunca los han querido admitir en las suyas, por parecerles demasiado regalo y curiosidad para la vida natural que ellos profesaban.
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      Uno de los que se escaparon se decía Francisco Moreno, mestizo, hijo de español y de india, nacido en Cochapampa, el cual sacó una manta de algodón que colgada en el aire servía de hamaca o cuna a un niño; traía seis campanillas de oro; la manta era tejida de diversas colores, que hacían diversas labores.
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      [...] la manta era tejida de diversas colores, que hacían diversas labores.
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      La harina, porque se diga todo, la apartaban del afrecho, echándola sobre una manta de algodón limpia, en la cual la traían con la mano, asentándola por toda ella; la flor de la harina, como cosa tan delicada, se pega a la manta; el afrecho, como más grueso, se aparta de ella, y con facilidad lo quitan [...].
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      [...] la flor de la harina, como cosa tan delicada, se pega a la manta; el afrecho, como más grueso, se aparta de ella, y con facilidad lo quitan; y vuelven a recoger en medio de la manta la harina que estaba pegada a ella [...].
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      [...] y vuelven a recoger en medio de la manta la harina que estaba pegada a ella; y quitada aquélla, echaban otra tanta, y así iban cerniendo toda la que habían menester [...].
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      MANTA, la cobertura ordinaria de la cama.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Retablo maravillas [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )

      Benito¿Dios te había de enseñar, sabandija? ¡Métete tras la manta; si no, por Dios que te arroje este banco!

    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Retablo maravillas [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Mete mano a la espada y acuchíllase con todos; y el Alcalde aporrea al Rabellejo; y la Cherrinos descuelga la manta y dice:
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Bachiller Traigan aquí una manta; que, por Cristo, / que se ha de mantear este bellaco, / necio, desvergonzado e insolente, / y atrevido además.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Algarroba Volveré con la manta a las volanzas.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      / Vuelve Algarroba; trae la manta.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Algarroba No ha de quedar por manta.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Sacristán ¡Por Dios, que va de veras! / ¡Vive Dios, si me enojo, que bonito / soy yo para estas burlas! ¡Por San Pedro, / que están descomulgados todos cuantos / han tocado los pelos de la manta!
    • p1622 Quiñones Benavente, L. Abadejillo [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Catalina Ahí te dejas, por olvido o yerro, / tanta persecución de todo perro, / que en maza y manta cruel corre fortuna.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Su majestad presentó al príncipe, y el marqués de Flores de Ávila, su primer caballerizo y gentilhombre de su cámara, en su nombre, dieciocho caballos españoles, seis moriscos, seis yeguas de vientre, y veinte potros encubertados con mantas de terciopelo carmesí, guarnecidas y largueadas de pasamanos de oro y escudos de sus armas, y el uno de ellos con silla de borrenes, y los demás aderezos bordados de perlas riquísimas [...].
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      [...] doce caballos españoles, cuatro moriscos, cuatro yeguas y diez potros encubertados de mantas de terciopelo carmesí guarnecidas de oro, y entre espadas y escopetas cincuenta, y un cintillo de diamantes de valor de treinta mil escudos.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] 386 Cartas y relaciones Esp (CDH )
      [...] la presentó una fuente y aguamanil de oro, sobrepuesta de encajes de coral y piedras muy dignas de quien se daba y de la buena elección del dador, el cual asimismo la había servido para la hora del parto con un crucifijo de joyas de inestimable precio (y, lo que era de más estima, tocado a las mayores reliquias del mundo), y dos mantas de felpa de a dos haces para el abrigo: invención bien nueva.
    • 1624 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1624 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Deseó que fuese en tierra su muerte, y, con una manta miserable en que acostumbraba reclinarse, se dejó caer en ella y se lastimó, o luchando con el enemigo, que se hace probable; porque, llamando un niño que había criado, y diciendo 'Ave María', que era la seña, como no le respondía, acechó por la llave y le oyó decir: '¡Vete de aquí, maligno!' [...].
    • 1624 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1624 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Sus hijos, incitados de los grandes señores de la corte, de los ministros, de los religiosos y del pueblo que universalmente acudió a venerarle, le despojaron no sólo de las vestiduras interiores, de las mantas y lienzos de la cama y de las pobres alhajas de la celda, de los cabellos y uñas y partes excrementales del cuerpo, sino que, habiéndole sangrado, embebieron la sangre en lienzos, cual otras Praxedis y Potenciana, la de los mártires [...].
    • 1624 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1624 [2001] 434 Cartas y relaciones Esp (CDH )
      El descenderle de ella no era para ponerle en el sepulcro a descansar por tres días, sino en una manta humilde se tendía en tierra una hora, y la noche siguiente tornaba al mismo ejercicio.
    • 1624 Paravicino, H. Oración fúnebre fray Simón [1994] Esp (CDH )
      Éste le cogía el gregüesquillo pobre, aquél el jubón roto, alargóse uno a la manta, otro a la túnica interior, éste cortaba un pedazo, aquél otro. Finalmente la emulación piadosa, el temor devoto le dejó en carnes, acudiendo a quererle cubrir, y no pudiendo, sus hijos al más sobrio Noé * que vio la naturaleza.
    • 1624 Paravicino, H. Oración fúnebre fray Simón [1994] Esp (CDH )
      Dichos maitines, cantado el himno de Laudes, como Cristo el de la cena, retirado solo en oración tres horas hasta las cinco, fue a su celda, dobló su manta, púsola en el suelo, la almohada a la cabecera, echóse en ella a morir, o por mejor decir muerto se echó a enterrar, que así es el primer entierro de los religiosos después de haber expirado, como aparato para el segundo, y era bien que preparase el entierro, pues Dios le había preparado la muerte, como allá en el mar la ballena para el profeta.
    • 1626 Céspedes Meneses, G. Soldado Píndaro [1975] Esp (CDH )
      Cresció mi furia y la desesperación del amigo, que ya sin poderlo sufrir, tendió una manta y de golpe bolcó sobre ella, de una vez, el cofrecillo; de quien, ¡o poderoso cielo!, no Júpiter en lluvia para gozar a Danae, no Baco en falsas uvas para engañar a Exiones, sino pedaços de oro, doblones de dos caras, diversos bultos embueltos con papeles [...].
    • 1626 Quevedo Villegas, F. Buscón [1980] Esp (CDH )
      Quedáronse en la cama, digo envueltos en una manta, la cual era la que llaman ruana, donde se espulgan todos. Empezaron luego a sentir el abrigo de la manta, porque había piojo con hambre canina, y otro que, en un brazo de uno dellos, quebraba ayuno de ocho días. Habíalos frisones, y otros que se podían echar a la oreja de un toro. Pensaron aquella mañana ser almorzados dellos; quitáronse la manta, maldiciendo su fortuna, deshaciéndose a puras uñadas.
    • 1626 Quevedo Villegas, F. Buscón [1980] Esp (CDH )
      Empezaron luego a sentir el abrigo de la manta, porque había piojo con hambre canina, y otro que, en un brazo de uno dellos, quebraba ayuno de ocho días. Habíalos frisones, y otros que se podían echar a la oreja de un toro. Pensaron aquella mañana ser almorzados dellos; quitáronse la manta, maldiciendo su fortuna, deshaciéndose a puras uñadas.
    • 1626 Quevedo Villegas, F. Buscón [1980] 201 Esp (CDH )

      Habíalos frisones, y otros que se podían echar a la oreja de un toro. Pensaron aquella mañana ser almorzados dellos; quitáronse la manta, maldiciendo su fortuna, deshaciéndose a puras uñadas.

    • p1626 Quiñones Benavente, L. Maya [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Testera Venga una manta, que si no me vuelve / las suyas y mis prendas, / en mayo hemos de hacer Carnestolendas.
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] México (CDH )
      (300) Con esto remata la cura con haçer ayre al enfermo con el huipil, si es muger la curandera, y si es varon haçele ayre con la manta con que de ordinario se cubren, como quien le soplase para quitarle el poluo exterior, y para comunicarle buenos y saludables ayres, y librarle de los inficionados en que está embuelto.
    • 1629 Ruiz Alarcón, H. Trat supersticiones [2003] México (CDH )
      «cata aqui que ya te cubro con mi huipil, &c.» si el que habla es hombre, se quita la manta del cuello y se la hecha ençima al enfermo; cubrelo con ella, finge que lo abraça, y hacele otras caricias.
    • 1632 Vega Carpio, F. L. Dorotea [1998] Esp (CDH )

      CELIANueve veces has bebido.

      GERARDAEscuderos de Hernán Daza, nueve debajo de una manta.

      CELIANo la habrás menester esta noche.

      GERARDANo tiene más frío nadie que la ropa que trae.

    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] Esp (CDH )
      / Por no tener dineros no he comprado / (¡oh Amor cruel!) ni manta ni manteo; / tan vivo me derrienga mi deseo / en la concha de Venus amarrado.
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] 694 Esp (CDH )
      / Dejando la pelota el triste amante, / de celos y de amor perdido y loco, / que la vida y la honra tiene en poco, / vino a su casa con tristeza tanta, / que se metió debajo de una manta, / y luego provocado a mayor furia, / de una carrera se subió al tejado.
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] 738 Esp (CDH )
      / — Allí viene Juan Redondo / cubierto con una manta.
    • 1633-1635 Quiñones Benavente, L. Puente Segoviana II [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Josefa Vino que entre sus parciales / repartiendo tantas mantas, / duerme en cueros sin helarse.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 12 Colombia (CDH )
      Tenían a sus vasallos tan sujetos que si alguno quería cobijarse alguna manta diferente de los demás, no lo podía hacer sin licencia de su señor, y era esto con tanto rigor que aunque los venados que había en aquellos tiempos eran tan abundantes que andaban en manadas, y les comían sus labranzas y sustentos, no tenían ellos licencia de matarlos y comerlos si no se la daban sus caciques.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 19 Colombia (CDH )
      [...] y para mejor enterarse, mandó a sus capitanes que tomasen a aquellos quemes y que los convidasen, y siendo necesario les diesen mantas, oro y otras dádivas y que sacasen de ellos para qué los llamaba Guatavita su señor.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 20 Colombia (CDH )
      De aquí entendió el Bogotá para qué los llamaba. Al punto dio mantas a los mensajeros y un buen presente que llevasen a Guatavita, diciéndoles le dijesen que ya iba tras de ellos. Con que los envió muy contentos.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 20 Colombia (CDH )
      Salió algo tarde por dar tiempo para lo que dejaba ordenado y habiendo caminado poco más de dos leguas, dio bien de comer a los dos quemes, y dándoles hartas mantas, les dijo: que se fuesen adelante y dijesen a su señor Guatavita que ya iban.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 35 Colombia (CDH )
      Aquí era adonde por llegar primero al cerro del santuario ponían todas sus fuerzas y adonde se ahogaban y morían muchos de cansados y si no morían luego aquella noche siguiente en las grandes borracheras que hacían con el mucho beber y cansancio quedaban muertos al siguiente día y enterrados en aquellas cuevas de aquellos peñascos, poniéndoles ídolos, oro y mantas y los respetaban como a santos mártires.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 129 Colombia (CDH )
      Amanecía ya el día, el doctor se fue a su casa y el Andrés de Escobedo a casa del visitador. Al cabo de ocho días, habiendo cesado las aguas, andaba una india sacando barro del pozo donde estaba el muerto, para teñir una manta.
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 169 Colombia (CDH )
      [...] y particularmente de aquellos que tenían dependencia en la visita pero el don Fernando de Torres no pudo ser hallado, porque con una camiseta de lana y una cabellera y una manta guardaba las labranzas de sus indios no las comiesen los periquitos [...].
    • 1638 Rdz Freile, J. Carnero [1997] 211 Colombia (CDH )
      Venían a los mercados generales a esta plaza de tres a cuatro mil indios y sobre las cargas de ajo, algodón y mantas ponían unos a cien pesos de oro en tejuelos, otros a cincuenta más o menos, como querían comprar o contratar [...].
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] 131 Panamá (CDH )
      El siguiente día, de mañana, el padrino y madrina hacen vna como litera de mantas y la lleua en hombros, con mucho acompañamiento; héchanla en una hamaca, desnudanla y lábanla con agua tibia, cercenanla el cabello delantero, pintanla con vija colorada de la cintura para arriba, y vístenla con una nueva manta preuenida de sus padres [...].
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      / Tú vuelas, y tú picas, y tú espantas, / y aprendes del cuidado y las mujeres / a malquistar el sueño con las mantas.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      A la sombra de unos pinos / que son vigas en el techo / (que, cansado de arboledas, / sólo a esta sombra me siento); / a la orilla de mi cama, / que, por estar por en medio / bien deshecha y mal mullida, / a las orillas me acuesto; / devanado en una manta * / este miserable cuerpo, / que, hasta la muerte, no espera / verse en sábana de lienzo [...]. /
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] II, 369 Esp (CDH )
      / Hijo de aquel pescador / que, en el golfo de las mantas, * / con una red pescó güeso, * / que es marisco de las camas.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] II, 500 Esp (CDH )
      / Era el mes de las moquitas, / cuando saben bien las mantas, / y cuando el sol a los pobres / sirve de cachera y ascuas.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] III, 35 Esp (CDH )
      / Después, la reminiscencia / son las pulgas de la cama; / visajes y jerigonzas, / azogue para las mantas, / para la cordura mosca, / para la consciencia escarba, * / para el caduco incentivo, / para el avariento rabia.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] III, 40 Esp (CDH )
      / Empreñar quiere la manta, / que marimanta la juzga; / saltos daba de la cama, / Conde Claros con arrugas.
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] Esp (CDH )
      No lo hubo dicho, cuando, revolviéndose las sábanas de las camas al cuerpo y engulléndose el candil en el balsopeto, se descolgaron por una manta a la calle desde una ventana y partieron como rayos a sofaldar cofres y retocar pestillos y manosear faldriqueras.
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] Esp (CDH )
      Cuando se acordaba destos triunfos, se veía sin manta y con mataduras y muermo, que le procedía de plumas de gallina que le echaban en el pesebre. Veíase ocupado en tirar un coche quien fue tan áspero que nunca supieron, con ser buenos bridones los franceses, tenerse encima dél, habiéndolo intentado muchas veces. Ocasionole el miserable estado en que se veía tal tristeza y desesperación que, enfurecido y relinchando clarines y resollando fuego, quiso ser caballo de Troya y, a corcovos y manotadas, asolar la ciudad.
    • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] 44 Venezuela (CDH )
      [...] pero Villegas aviendo caminado por la serranía tres días, pareciéndole su fragosidad inaccessible, o movido de fuerça superior, que es lo más cierto, dio la buelta desistiendo de la empressa, quando pudiera tener razón más eficaz para seguirla, pues aviendo hallado en algunos pueblecillos que encontró porción de mantas de algodón y muchos panes de sal, eran señales evidentes que asseguraban por cierta la relación de el indio, y a la corta molestia de caminar diez leguas más, huviera conseguido la fortuna [...].
    • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] Venezuela (CDH )
      Con la presa de indios, maíz, mantas de algodón y raízes comestibles, siguieron el mismo río, y a pocas leguas de camino, sobre la opuesta rivera, dieron con otro lugarcillo de indios tovoros, que a la primera vista hicieron muestras de quererse defender, ostentando muchas armas desde las barrancas de el río [...].
    • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] 131 Venezuela (CDH )
      [...] despedidos de los demás compañeros tomaron la derrota, faldeando la cordillera, hasta llegar al río de Casanare (que tiene su nacimiento a las espaldas de los indios chitas o cocuyes), cuyas corrientes fueron siguiendo, governándose por los panes de sal y mantas de algodón que iban encontrando (frutos conocidos de la tierra que buscaban), hasta dar en las poblaciones de los indios laches, pertenecientes a la jurisdicción de Tunja [...].
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] 125 Esp (CDH )
      [...] y como el dibujo de las ancas, muslos y suras se distinguía sobre la manta, quedé un medio perfil, metamorfosis entre galgo y astrólogo, que si me hubiera visto, se horrorizara un San Antón.
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )
      Hay mujer que vende las mantas por dar dos pesos a uno que la toque el rabel, que éste es el instrumento más palpado. Los hombres ricos de Madrid son los músicos, los médicos, los boticarios y los sastres; pero éstos son los que hacen más ruido en la Corte.
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )
      Venus se abriga con la manta de Baco, y apenas se ve concurso de éstos que no tenga desenvoltura de fiesta bacanal. Con este licor se avienta el fuego de la lujuria; úsanlo inmoderadamente las personas de uno y otro sexo; con él se les anula el juicio, se descompone la gravedad, se introduce el desembarazo, se huye la vergüenza, que es la conservadora del recato [...].
    • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      MANTA. s. f. Cubierta o frazada de lana mui tupida y pelúda. Tomase regularmente por la que se pone en la cama.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 297 Perú (CDH )
      [...] , y a los otros diversos atributos de nuestra Señora, adornándose todas las calles con espejos, láminas, pinturas de Santos y varias colgaduras. Cubrióse el cielo por todo el espacio que había de andar la procesión de ricas mantas de lana y algodón, que dieron los Indios afectuosamente, y de más de treinta o cuarenta leguas trajo su devoción, en breves días, infinidad de varias flores y yerbas olorosas, para cubrir aquellas alfombras [...].
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 425 Perú (CDH )
      [...] y se dió tan buena maña que bajando por una loma a una quebrada, a la salida de ella encontró el escuadrón de españoles a tiempo que estaban descargando y armando pabellones y toldos de gruesas mantas.
    • 1740 Cañizares, J. Anillo Giges [1983] Esp (CDH )
      Sumesfuit / Vamos presto, / pero en estas sucias barbas / otro esqueleto te dice / que cabe mucho en la magia / y en la sortija, y si acaso / la comedia sale mala, / tú hundirás la compañía, / y tú ciscarás la manta.
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] Esp (CDH )
      Tragado de una Berrenda, empedrada de costras, pingajos y cazcarrias, más sucia que los ojos de los Médicos, sumido de cabeza en un gorrete, que fue cobertera de un tiñoso, y tumbado en un xergón cerril de los que tiene en sus salas este Hospital, adonde me han traído mis males por mantas (como si no hubiera bastantes en Castilla), estaba yo una noche esperando el huésped remolón de una terciana que se metió de hoz y de coz en mi mesenterio [...].
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] Esp (CDH )
      Robado de la fuerza de estas consideraciones me cogieron los esperezos de la terciana (que entre los médicos se llaman Orripilaciones), crucificábame la boca siempre que me le desgarraban los bostezos, arrebujeme en la manta, y para tapar una gatera que tenía en una de sus puntas, puse el muchacho a los pies que fue lo mismo que si me hubiera echado encina un envoltorio de sebo, porque desataba pringue por todas sus coyunturas.
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] 226 Esp (CDH )
      A hurtadillas de mis cuidados, a pesar de mis congojas, descortés con mis tribulaciones, y sin darse por entendido el cuerpo de los mordiscos de la rabiosa manta, ni de las tarascadas de los secos pajones (porque ya, bendito sea Dios, está hecho a todo trapo, a todo azote y a toda lacería) me iba a dormir [...].
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] 229 Esp (CDH )
      Agarré a esta sazón el Costal manta para abrigarme y esconder de los ojos del Abad Ballena, y el Cronista Pez lo que ya habían visto, y yo no quiero decir.
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] 388 Esp (CDH )
      / ¿Mas en el Ivierno? ¡rabia! / andarán fuertes bolinas, / y habrá el chaparrón que cante / por abaxo y por arriba: / Porque como está la tierra / empapada y entuñida, / a poco que el Sol alambre / cátate la manta encima.
    • 1745-1746 Sarmiento, M. Viaje Galicia [1975] Esp (CDH )
      En Guadarrama, hoy domingo 9 de mayo de 1745, nos dieron cuatro camas, pero sin ninguna manta, pues dijeron que en las camas de este país no se usan mantas.
    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] Puerto Rico (CDH )
      [...] assi la referida máscara llebaba para la mayor dibersion una manta fuerte, por todas las calles de la Ciud., iban poniendo en ella á todas aquellas personas de distincion que encontraban, y lebantándola tres vezes en alto decían viva el rey.
    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] 181 Puerto Rico (CDH )
      Sucedió que quando no encontraban á quien estropear en dha. manta, lo hacían unos con otros, solo exceptuando la persona de su sría., por su conocido y público respecto, que á la verdad si con su cariño enamora, con su severidad conturba.
    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] Puerto Rico (CDH )
      La dha. doña Mariana instada del referido regocijo, hizo traer manta, que por sus extremos tomaron todas las sras., y poniendo estas á su sría. en alto hasta el techo tres vezes diciendo con grande júbilo: "Viva el Rey y viva el sr. Colomo, que lo ha querido celebrar hasta topar con el techo de mi casa."
    • c1750 Rdz Campomanes, P. Bosquejo [1984] Esp (CDH )
      Si quisieren la lana los extranjeros, llévenla en paños, bayetas, anascotes, medias, mantas y demás manufacturas que de ella salen; si quieren el esparto extráiganles en rollos de estera, seras, sogas y demás, que con este género tan importante se fabrica.
    • 1737-a1754 Luzán, I. Poética [1977] 395 Esp (CDH )
      Las que se representaban, y poco a poco formaron el gusto que hincó tan profundas raíces, eran producciones de los mismos farsantes, sucesores de los juglares antiguos, que ni dejaron nombre, ni acaso le mereció alguno, hasta Lope de Rueda, siendo una especie de vagos que, con tres o cuatro disfraces, hacían sus momos (así se llamaban) en cualquier sitio donde se podía armar un tablado y colgar una manta.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      [...] y las demás se acomodaron en una panera que a este fin se desocupó y se barrió, colgando las paredes con mantas de mulas y caballerías de la labranza, así de las que había en casa, como de otras que se pidieron prestadas, quedando la pieza, a juicio de la mayor parte del lugar, tan ostentosa que se podía hospedar en ella un obispo.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      [...] que de morcajo no estaba mal, y de trigo esperaba que sería mediana la cosecha, porque, sobre tener ya diez cargas en la panera, quedaban en la era tres peces, dos parvas, otras dos mantas y entodavía estaban en las tierras como unas doce morenas.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      No queda en el lugar manta, cobertor ni cabezal que no se tiendan en todo el sitio por donde anda la procesión.
    • 1759 Torres Villarroel, D. Vida VI [1972] Vida Esp (CDH )
      [...] y los maravedises restantes alcanzan para reparar las quiebras de sus pequeños edificios, para las compras de lienzo, cobertores, sábanas, mantas y otros adherentes para sostener y surtir sus camas, y en los muebles y menudencias inexcusables para la limpieza y el servicio de las salas, albergues, enfermerías y cocina.
    • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] 52 Ecuador (CDH )
      [...] contenía la tinaja los osamentos de un racional, cubiertos de un polvo en el cual los trazos o lineaciones demostraban los produjo alguna manta o gruesa tela; hallóse también una pequeña taza de plata, jarros de barro con mal olor todavía demasiado fuerte, algunos zarcillos y planchitas de cobre sin ningún cuño, de media pulgada en cuadro y bastante delgadas, las que dejan discurrir si les servirían de moneda [...].
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 29 Ecuador (CDH )

      Caminaba el P. Rafael á pie por tierras ásperas y montuosas que no daban lugar á mulas ni á caballos. Su ordinaria comida era maíz; la cama, el duro suelo con una pobre manta.

    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Pónenla por colcha un pedazo de manta pintada, dejándole descubierta la carita para que pueda respirar. Cubren después la boca de la tinaja con otra manta vistosa y bien atada que la defienda del sol, aire y agua, con la precaución de hacer en la cubierta ciertos agujeritos con arte y simetría para respiradero, á fin de que no muera sofocada la criatura.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Cubren después la boca de la tinaja con otra manta vistosa y bien atada que la defienda del sol, aire y agua, con la precaución de hacer en la cubierta ciertos agujeritos con arte y simetría para respiradero, á fin de que no muera sofocada la criatura.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 172 Ecuador (CDH )
      Venían unos con capa, otros con cobija ó manta cuadrada (según el uso), de tejidos lustrosos; y todos con sombreros adornados con cintas de varios colores. Como los indios eran bien hechos y de buena disposición, no les caían mal aquellas galas, y se llevaban los ojos de las gentes.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Al acabar el día hacían la cama con harto trabajo, porque abriendo en la maleza formaban un rancho grande que servía de aposento, en donde dichas las oraciones regulares que jamás se omitían, se acostaban sobre la maleza misma cortada que les servía de colchones, mantas y sábanas.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Hallamos siete casas con unas ochenta familias, iglesia con paredes de palmas, altar y retablos de cortezas blanqueadas, tres mantas de lamas pintadas y viejas con Jesús, María y José, asientos para los indios de palmas, una media sacristía y su silleta para el padre misionero.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 529 Ecuador (CDH )
      No estaban ociosas las mujeres, antes se aplicaban con calor á sus oficios con la esperanza de alguna ganancia. Las Omaguas tejían mantas y hacían loza vistosa; las Yurimaguas formaban pates para sus bebidas con pinturas y barnices de todos colores, y las Masamaes preparaban hamacas ó camas, en que sobresalían á las demás.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 661 Ecuador (CDH )
      En algunas reducciones más adelantadas no faltaban algunas mantas de gusto, por la pintura y labor delicada de los indios, con que formaban sus capillas, y en otros pueblos las solían hacer de mantas ó cubiertas de lamas, las cuales eran vistosas y lucidas por la pintura y variedad.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Las gradas estaban tan firmes, que subían y bajaban por ellas los sacristanes con toda seguridad, y se cubrían con una especie de alfombra ó mantas azules ó de otro color que ofrecían los indios á porfía, y como estaban delicadamente matizados con listas de flores de varios colores, hacían un agradable aspecto.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Todas sus salas eran grandes, las piezas altas y las viviendas extendidas, y á esta causa los padres portugueses, por librarse siquiera del registro y de la Vista de unos y otros, habían hecho una especie como de cancelas en que acomodaban las camas con una manta.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Pero nada de todo esto fue bastante para que el feroz Kirke dejase de enviar sus ministros para confiscar todos mis bienes, hasta la casa, antiguo solar de mis mayores, de donde me sacaron bárbaramente envuelto en una manta, como estaba desnudo, y sin sentidos; y en otra a la deplorable Elena, cuya violación no había podido aplacar la cruel venganza de aquel monstruo. Nos llevaron fuera de la ciudad, y dejándonos expuestos en un muladar, a beneficio de las fieras y aves de rapiña, si querían devorarnos; intimando a más de esto penas a los criados si se atrevía ninguno a socorrernos.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Mas haciendo un esfuerzo para obedecer a las instancias que me hacía de huir, me reconozco desnudo, envuelto en aquella manta, sin fuerzas para ponerme en pie, aunque lo intenté dos o tres veces.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] 353 Esp (CDH )
      Estas palabras comenzaron a hacer alguna impresión en mí, de modo que, enmudeciendo triste a sus preguntas, cruzando mis manos sobre las rodillas y bajando la cabeza, me puse a llorar sentado como estaba en el suelo y envuelto, como tenía el medio cuerpo, en la manta.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      A vuestro lado la pusieron también envuelta en otra manta. ¿Qué sé yo lo que pudo ser de ella? Voy a ver si la encuentro. Souval parte, dejándome sumergido en mayores angustias.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Él, sirviéndose del mismo candil del muchacho, fue en busca de Elena al lugar en donde me encontraron, y descubriendo algo apartado de allí una manta extendida a lo largo sobre un ribazo que daba a un foso, le excitó tal vista las tristes sospechas que confirmó el cadáver de la infeliz hija mía, que hallaron anegada en la poca agua que allí había. Tal vez la locura que había manifestado engañada de las tinieblas de la noche, debió llevarla a precipitarse en aquel foso.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Una vieja manta, que se acordaba del último Protógenes *, los cubría; y el ejercicio de aquella tarde contribuyó para que Eusebio, dando vado * a sus tristes pensamientos que le ocurrían, tomase luego el sueño.
    • 1791 RAE DRAE 3.ª ed. (NTLLE)
      MANTA. s. f. Cubierta, ó frazada de lana muy tapida (sic) y peluda. Tómase regularmente por la que se pone en la cama.
    • 1794 Fdz Moratín, L. Cartas 1794 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Embíame dinero quando puedas, no porque en el día lo necesite, sino porque no pierdo de mira el aumentar mi depósito para quando la irrupción Gálica ocupe ambas Hesperias, y sea necesario cargar con el cofre y la media manta a Trieste o a los Infiernos.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (NTLLE)
      MANTA. s. f. Texido de lana tupido y peludo que ordinariamente sirve para abrigarse en la cama.
    • 1812 Quirós, J. M. Memoria negocio puertos [1985] Memorias Veracruz México (CDH )
      No se limitan los tejidos de las referidas materias a paños, pañetes, bayetones, bayetas, sayal, cordoncillo, jerga, jerguilla, frezadas, mangas, colchas, alfombras, paños de rebozo ordinarios y finos, mantas anchas y angostas, listados de varios colores, cotonias, pintados azules, sobrecamas, cintas, ligas, pañuelos, mantelería alguna fina y fuerte, calcetas, medias y guantes [...].
    • 1812 Quirós, J. M. Memoria negocio puertos [1985] Memorias Veracruz México (CDH )
      [...] porque si una vara de tejido blanco de algodón de la India, más ancho y fino que la manta común, llega a valer lo que ésta, como de facto sucedería, es indudable que será aquél preferido y siempre resultará el daño que se debe evitar [...].
    • 1799-1815 Conde de Noroña Poesías [1871] Esp (CDH )
      / Sus anémones son en parte como / Los mantas verdes que sus lados cubren; / Y en parte cual los ojos, cuyos párpados / Con el acerbo llanto se enrojecen.
    • 1817 Quiróz, J. M. Memoria Instituto [1985] Memorias Veracruz México (CDH )
      En cuanto a los tejidos de algodón en mantas, rebozos, listados y otras telas que también son del uso común de la mayor parte de la población; cuando la mitad de ella, esto es, tres millones de personas, se regule a cada una el gasto anual de ocho reales, montaría el consumo a tres millones de pesos; cantidad incompetente, respecto a que el producto que señala el propio Humboldt a las ropas de algodón que se fabricaban únicamente en la provincia de Puebla, es de millón y medio de pesos.
    • 1818 Fdz Moratín, L. Cartas 1818 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Tengo mi buena cama de caoba, un jergón, un buen colchón, sábanas y manta de algodón, todo nuevo. Cuatro sillas, un sillón grande, una mesa de escrivir, todo igualmte de caoba. Está muy bonito el cuarto, y quisiera que vm. le viese. En la sala no hay todavía trasto ninguno, y pasará tiempo antes que se adorne como es menester. Mi compañero ha tenido también que comprar todo lo más necesario, porque, como hasta ahora ha vivido en cuartos mueblados, no tenía trasto ninguno.
    • 1824 Heredia, J. M. Carta de Niágara [1947] Escritos literarios Cuba (CDH )
      [...] pero viendo su inutilidad, abandonó el remo, se cubrió la cabeza con su manta, y se abandonó a su espantoso destino... [...].
    • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )
      [...] que sus padres fueron unos infelices, y sus primeros refajos unas mantas; que así se criaron y así crecieron luchando con la desdicha y la indigencia, no sólo ignorando los ecos de la adulación, sino familiarizándose con los desprecios [...].
    • 1827 Fdz Moratín, L. Cartas 1827 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      [...] pero me acuerdo que les oí hablar de unas mantas que habían recibido. Extraño que Dª Leocadia no te haya escrito; de Goya no hay que admirarse, porque le cuesta muchísimo trabajo escribir una carta.
    • 1834 Larra, M. J. Cuestión transparente [2000] Fígaro Esp (CDH )
      La de la Milicia Urbana: he aquí una señora cuestión; ésta es más tupida que una manta. ¿Qué se ve detrás? Es todo lo más si confusamente se divisa por encima un reglamento, que se las puede apostar en enmiendas y fe de erratas al mismo diccionario geográfico.
    • 1836 Larra, M. J. Memorias Ppe Paz I [2000] Fígaro Esp (CDH )
      De aquí multitud de libros, de novelas históricas, de historias novelescas, de viajes impresionales y de impresiones viajeras que atormentan al mundo moderno y le ahogan y le sofocan, como las demasiadas mantas que se echan sobre un constipado; de aquí la multitud de «observaciones», «relaciones», «reflexiones» y «ojeadas», sin contar con el sinnúmero de anuncios que empiezan con «De» [...].
    • c1840 Echeverría, E. Matadero [1995] 104 Argentina (CDH )
      Gritábanlo, lo azuzaban en vano con las mantas y pañuelos los muchachos prendidos sobre las horquetas * del corral, y era de oír la disonante batahola de silbidos, palmadas y voces tiples y roncas que se desprendía de aquella singular orquesta.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )
      Cenó largo y sabroso, pagó bien a la huéspeda, que era una pobre madre de cuatro hijos y sin marido porque trabajaba en otro pueblo, durmió en una cadiera * o escaño con una manta en la cocina, y con el día se despidió de aquella humilde posada y se salió del lugar y dijo: mamola, * alguaciles. Y dicho esto se arrojó de pechos al agua tomando un viento que no le siguiera aun con la vista el más ligero andarín del mundo.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )
      A unos seis pasos más dentro y encima de una colcha o camilla en tierra topó otro cadáver, pero de mujer, no menos entero y bien conservado, medio rebujado con una manta o cosa que lo parecía, del cual con la luz del blandón brillaban como fuego las ricas piedras de un collar que traía puesto y de los pendientes, y el oro de una cadena preciosísima que con una joya de gran valor le caía en tierra por un lado.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )
      [...] yo tengo que extender dos escrituras y un testamento, y mi hija no ha de estar sola, porque su madre en poniéndose el sol se pone también, que está un poco delicada y se mete entre las mantas. Conque echad la cuenta, y el sol mirad cómo nos entra.
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )
      Al decir esto don Opando, se abrió la puerta, y sorbiéndose Tenebrarios por su puertecilla como caracol o galápago que se esconde, se presentó en la sala, todo manchado de lodo, con su bombacho de vivos encarnados, sus botas vaquerizas, su calañés, su manta y su carabina, un guarda de campo o escopetero.
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )
      Allí se veía la sotana y el manteo sacristanesco y estudiantil transformados en chupa, manta y en capotillo alicortado: acá el dormán y ferruelo de húsar convertido en pelliza de algún pillo del matadero: a este lado el vestido corto de campo en contraste con uniformes de todo género, de todas armas y de todo regimiento, si bien de diverso corte y de encontrados colores [...].
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )
      [...] que tiene el mareo muy suave, y que no hay más que tenderse la manta; y por final y postre, se afirma, falla, sentencia y ratifica que en la sota de bastos es para matarla, y que en el remangue * parece la Rial, de España que iza bandera; que en la culebrita y sierpe enreda y ciñe al prójimo por la cinturilla arriba con los huesecillos y coyunturas [...].
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] 333 Esp (CDH )
      [...] de repente aplicó el astuto cazador la suerte del cambio del embozo, y con ella, ella se fascinó y la tomó el mareo y la fatiga del querer, y él comenzó a tener flux de sus amores, y treinta y una * de mano siempre que quería y tendía la manta. Aunque bueno es advertir que, aunque ella era paloma blanca, jamás dejaba su palomar, teniendo por lo mismo el buen cazador que ir siempre prevenido de una escala de seda, de modo que él subía, ya que no volaba, y subía en verdad como buen grumete.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      La tía María sacó del arca un par de sábanas no muy finas, pero muy blancas, y una manta de lana. *
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      Momo llevó a la cocina, punto de reunión de toda la familia, una buena provisión de panes grandes y blancos, unas alforjas y la manta de su padre. En seguida desapareció llevando del diestro a Golondrina.
    • 1850 Coronado, C. Jarilla [2001] Esp (CDH )
      Sale la estrella de Venus / al tiempo que el sol se pone, / y la enemiga del día / su negra manta descoge, / y con ella un fuerte moro / semejante a Rodomonte.
    • 1851 Gmz Avellaneda, G. Montaña [1981] Novelas Cuba (CDH )
      [...] y en él le visita Walter todos los días, haciéndole cubrir con vistosas mantas de lana cuando el tiempo es húmedo y destemplado.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      Allí Juanillo (alias Vinagre) con un pañuelo en la cabeza y una manta pendiente del hombro, miraba a entrambos con ojos amenazadores, y su feroz expresión y su atezado rostro, ofrecían un fiel trasunto del celoso amante de Desdémona.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      En pos de él se descolgó un valenciano ligero y frescachón, con sus zaragüelles y agujetas, manta al hombro izquierdo y pañuelo de colores a la cabeza. Llamábase Vicente Rusafa, y era natural de Algemesí, camino de Játiva.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] 420 Esp (CDH )
      La habitación alta está dividida en sendos compartimentos, adornados cada uno con su tablado de cama verde, jergón de paja, sábanas choriceras y manta segoviana; su mesilla de pino, con un jarro candil y una estampa del Dos de Mayo o del Juicio final, pegada con miga de pan en el comedio de la pared [...].
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      [...] el primero embozado en su manta de Palencia y el segundo apoyado en su bastón de fresno con remates de Vizcaya; colocados en pie en respetuoso grupo circular todos los aspirantes y mantenedores de aquella lid, y asomando, en fin, por el balconcillo que daba encima del cobertizo la rosada faz de la joven Anselma [...].
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      Miró al balconcillo con ojos encendidos, y alzándose de repente, y desembozándose de la manta: —«¡Ah perra!» (exclamó) y ya se disponía a saltar la escalera, cuando el buen Faco el herrador, el alma de sus movimientos, le detuvo fuertemente, trató de desarmar su cólera, y en pocas y bien sentidas razones le hizo ver la alcurnia del mozo, y lo bien que le estaría admitirle por marido de su ahijada.
    • 1853 Domínguez, R. J. DiccNacional (NTLLE)
      Manta. s. f. Tejido de lana, bastante tupido y peludo, que sirve comunmente de cobertura y abrigo en las camas.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Argentina (CDH )
      Y diciendo esto, Amalia abrió un ropero, sacó mantas de cama, y ella misma desdobló los colchones, y arregló todo en la habitación, mientras Daniel se ocupaba de examinar con esmero un cuarto contiguo, y el comedor que le seguía, cuya puerta al zaguán estaba enfrente de aquélla de la sala por donde una hora antes había entrado él con Eduardo en los brazos.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Colombia (CDH )
      [...] pero en eso no paró todo, sino que viendo el burro carguero el buen éxito de la marrana, se alegró y emprendió la carrera, a la voz de un rebuzno, y al pasar por debajo de uno de los lazos, dio un empellón tan recio al tranquilo huésped, que si no se coge con viveza del costado de la manta va a dar al duro suelo.
    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )

      Nada más acabado y completo que su traje de touriste; nada más curioso que sus mil cachivaches de viaje, todos blancos y relucientes; aquí la manta escocesa, sujeta con sus hebillas de acero; allá el paraguas y el bastón con su funda de vaqueta, terciada al hombro la cómoda y elegante bolsa de piel de Rusia.

    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 91 Esp (CDH )
      El inglés, que hubo de comprenderlo así, se envolvió silenciosamente en su magnífica manta escocesa; la joven, por consejo del aya, que se lo dijo en alta voz, se puso un abrigo; yo, a falta de otra cosa, me levanté el cuello del gabán y hundí cuanto pude la cabeza entre los hombros.
    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 149 Esp (CDH )
      [...] y figúrense ustedes circulando por medio de ese pintoresco, cúmulo de objetos, producto de la atrasada agricultura y la pobre industria de este rincón de España, una multitud abigarrada de gentes que van y vienen en todas direcciones, paisanos con sus mantas de rayas, sus pañuelos rojos unidos a las sienes, su faja morada y su calzón estrecho [...].
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] 63 Colombia (CDH )
      Bruno, doblados sobre los hombros los paños de su ruana de hilo, calzón de vistosa manta, camisa blanca aplanchada, y un cabiblanco * nuevo a la cintura, zapateaba con destreza admirable.
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )

      Mientras andaban el corto trecho que los separaba de la ciudad, Sinar hablaba con el misionero, y esforzábase Nay por entender lo que decían; seguíanles los dos pescadores conduciendo en una manta el cadáver del joven sacerdote.

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )
      — No lloremos —dijo enjugándose los ojos con una de las puntas de su manta * * y esforzándose por sonreír—: nos están viendo y estos marineros tienen corazón de piedra.
    • 1869 RAE DRAE 11.ª ed. (NTLLE)
      MANTA. [...] Pieza por lo comun de lana, que principalmente sirve para abrigarse las personas en los viajes.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Las chinas recogieron el pretal de pintadas cuentas que les sirve de estribo y bajaron del caballo con cierta dificultad por la estrechez de la manta en que van envueltas.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] 100 Argentina (CDH )
      Su hermana tendrá dieciocho, y era soltera. Ambas vestían con lujo, llevando brazaletes de cuentas de muchos colores y de plata, collares de oro y plata, el colorado pilquén (la manta), prendida con un hermoso alfiler de plata como de una cuarta de diámetro, aros en forma de triángulo, muy grandes, y las piernas ceñidas a la altura del tobillo con anchas ligas de cuentas.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Fíjese lo que entre en un toldo y verá cómo cuelgan unas mantas para no verse el yerno con la suegra.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Con ponchos y mantas los franciscanos habían tapizado el suelo y las paredes del rancho.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Después que se acabó todo, que los padres repartieron sus bendiciones, se deshizo el altar, se arrancaron los ponchos y mantas, y la capilla volvió a quedar convertida en lo que era, en un miserable rancho.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Los cueros de carnero de los asientos y camas, las mantas y ponchos parecían recién lavados, no tenían una mancha, ni tierra ni abrojos.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Epumer estaba sentado en un asiento alto de cueros de carnero y mantas.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      La manta era, contra la costumbre, de pañuelo escocés de lana.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Venían todos tapados con mantas.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Entraron en la arena, dieron unas cuantas vueltas al son de la música, alrededor del mogote de tierra, como pisando sobre huevos, de repente arrojaron las mantas y se descubrieron.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Las mantas las arrojaron sin hacer alto, sacudieron la cabeza, como dándose a conocer, y empezó una serie de figuras, sin perder los bailarines el orden de hilera.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )

      Ostentaban hermosos prendedores de pecho, zarcillos, pulseras y collares, todo de plata maciza y pura, hecho a martillo y cincelado por Ramón; mantas, fajas y pilquenes de ricos tejidos pampas.

    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )
      — ¿Y por qué cuando habla de las borracheras del mi hombre dice que yo me he ver sin manta que echar en la cama, porque me la ha de sacar la josticia si el diablo no la lleva antes, y too se va compliendo, porque yo he visto salir de mi casa, hoy pa el tabernero y mañana pa la contrebución, hasta la caldera de la cocina, dempués de haber consomío el ropal de sábanas que yo tenía hilás y cosías por estas manos, a más de haber tenío que vender en dos años toa la propiedá terrentorial?
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )
      — No tengo más prenda que dar que la manta de la cama: todo lo demás se lo han ido llevando entre la josticia y la taberna.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )
      — Pues venga la manta de la cama —decía el alguacil.
    • 1872 Hernández, J. Martín Fierro [1994] 80 Argentina (CDH )
      / Sólo una manta peluda / era cuanto me quedaba; / la había agenciao a la taba* / y ella me tapaba el bulto; / yaguané* que allí ganaba / no salía... ni con indulto.
    • 1872 Hernández, J. Martín Fierro [1994] 129 Argentina (CDH )
      / Al grito salió de adentro / un gringo con un jusil; / pero nunca he sido vil, / poco el peligro me espanta: / ya me refalé la manta / y la eché sobre el candil.
    • 1878 Pz Galdós, B. Marianela [1997] Esp (CDH )
      Al final, Lili dio con su elegante cuerpo en medio de las zarzas que cubrían la boca de la cueva, y allí la mantita de que iba vestido fuele de grandísimo estorbo. El animal, viéndose imposibilitado de salir de entre la maleza, empezó a ladrar, pidiendo socorro.
    • 1878 Pz Galdós, B. Marianela [1997] Esp (CDH )
      Y luego, besando al descarriado animal y administrándole dos nalgadas, después de cerciorarse que no había padecido avería de fundamento en su estimable persona, le arregló la mantita, que se le había puesto por montera, y lo entregó a Nela, diciéndole:
    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ecuador (CDH )
      En los primeros términos se alcanza a distinguir millares de puntos de relieve como las motillas de una inconmensurable manta desdoblada a los pies del espectador: son las palmeras que han levantado las cabezas buscando las regiones del aire libre, cual si temiesen ahogarse en la espesura.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 345 Ecuador (CDH )
      Y una mujer caritativa sale, toma al viejo, le entra en su tienda, le da de comer y le abriga con sus propias mantas. Al otro dia el ciego besó la mano á su bienhechora, se despidió y se fué á cantar á otra puerta y pedir caridad en otra parte.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cuba (CDH )
      Estaba echado en su lecho el ingeniero y cubierto con una manta, y al ver al muchacho se incorporó.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Encendió luz, apartó de sí la colcha pesada y sus formas de Venus, algo flamenca, se revelaron exageradas bajo la manta de finísima lana de colores ceñida al cuerpo. La colcha quedó arrugada a los pies.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      [...] su nariz palpitaba ensanchándose, sus ojos tenían fulgores de fiebre y estaban clavados en la pared, mirando la sombra sinuosa de su cuerpo ceñido por la manta de colores.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Entró en la alcoba, dejando las puertas de cristales abiertas, y se puso a levantar la cama, operación que consistía en sacudir las almohadas y los colchones, doblar las sábanas y la colcha y guardarlas entre colchón y colchón, tender una manta sobre el lecho y colocar una sobre otras las almohadas sacudidas, pero sin funda.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Pidió tila, se acostó... y al verse rodeado de su mujer y de sus hijas que le echaban sobre el cuerpo cuantas mantas había en casa, el ateo empedernido sintió una dulce ternura nerviosa, un calorcillo confortante y se dijo:
    • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] Esp (CDH )
      El primer día que Julián pudo ver a la enferma, no hacía muchos que se levantaba, para tenderse, envuelta en mantas y abrigos, sobre vetusto y ancho canapé. No le era lícito incorporarse aún, y su cabeza reposaba en almohadones doblados al medio.
    • 1887 Morales, E. Flores [2003] Colombia (CDH )
      En el interior del pequeño monasterio se encuentran las celdas en que los monjes, después de un día de rudos trabajos y piadosas oraciones, se entregan por algunas horas, bien cortas, al descanso, sin despojarse del tosco sayal con que cubren sus flacos y demacrados cuerpos, y teniendo por lecho un poco de paja y una endeble y miserable manta para resguardarse del frío.
    • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] 123 Uruguay (CDH )
      Otros días, él parecía ocultarse por largas horas, y al regreso no se acercaba a ella, yéndose a echar a la sombra sobre alguna manta de vichará boca abajo, en cuya perezosa posición se pasaba el tiempo libre. Felisa se puso de allí en adelante concentrada y cavilosa, empezándole cierto desgane para montar a caballo, y para bailar en los ranchos de las cercanías donde solían juntarse las mozas del pago.
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] 96 Esp (CDH )
      [...] unos calzones así, atados a la cintura, con una correa; unos zapatos bajos, sin tacones ni señal de lustre, en los abotagados pies; un elástico de cobertor, o manta palentina, sobre la camisa de estopa, y un gorro catalán puesto de cualquier modo encima de las greñas, como trapo sucio tendido en un bardal, componían el sempiterno envoltorio de aquel cuerpo [...].
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] Esp (CDH )
      A Silda se la acomodó en un rincón que formaba el tabique de la cocina con uno de los del carrejo, es decir, al extremo de éste y enfrente de la puerta de la escalera, sobre un montón de redes inservibles y debajo de un retal de manta vieja.
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] Esp (CDH )
      No sé si discurría Silda de esta suerte cuando se acostaba sobre el montón de redes viejas del rincón de la cocina; pero es un hecho averiguado que tenderse allí, taparse hasta donde le alcanzaba la media manta y quedarse dormida como un leño, eran una misma cosa.
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] 189 Esp (CDH )
      En estos pesebres se acomodan los marineros para dormir, sobre la ropa que tengan de sobra, y debajo de la que vistan, pues son allí tan raras como las onzas de oro las mantas y las colchonetas.
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] Esp (CDH )
      ¡Hasta la manta doble, señor, y los rufajos * nuevos, y las libras de chocolate, de parte de la señora!...
    • 1888 Rubén Darío Morbo umbra [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )
      Tarde de invierno, brumosa, húmeda y melancólica, de esas tardes en que los rotos acomodados se cubren los torsos gigantescos con las mantas ásperas y rayadas, y las viejas chupan el carrizo de su mate, sorbiendo la bebida caliente que suena con borborigmos.
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )
      Teodora, en la plenitud de su vida, como ya la hemos descrito al llegar a su pueblo, lucía una cabellera tan abundante y larga, que a tenerla destrenzada habríale cubierto las espaldas como una ancha manta de vapor ondulado. El conjunto de su persona era tan simpático y atrayente, con esa expresión dulce que enamora, que al verla don Fernando formuló en su pensamiento una especie de disculpa al subprefecto.
    • 1895 Dicenta, J. Juan José [1992] Esp (CDH )

      La lana del colchón, a puñaoshemos ido vendiéndola; miá dos pares de enaguas, las sábanas, la colcha y media docena de camisas que teníamos entre los dos, están en la casa de préstamos; su capa no la ha llevaoporque no la toman; de manta nos sirve.

    • 1895 Dicenta, J. Juan José [1992] 133 Esp (CDH )
      «No nos entumezcas las manos, no nos agarrotes el cuerpo, ten paciencia hasta que podamos comprar una manta
    • 1895 Dicenta, J. Juan José [1992] Esp (CDH )
      [...] y os contemplaba juntos, muy juntos, mientras yo mordía la manta pa ahogar mis sollozos!... ¡Eso he hecho yo: blasfemar, llorar, dudar de ti, y después, ni dudar siquiera; convencerme de tu engaño, y huir de la cárcel, y buscarte a ti, y buscarle a él!
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Colombia (CDH )
      Tendido en la altura, sobre la manta que me acompaña en todos mis viajes, me dejo invadir por la sensación penetrante y profunda de frescura que se desprende de todo aquello.
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Colombia (CDH )
      [...] friolento hago encender la chimenea cuyo suave calor neutraliza la temperatura que anuncia un invierno rigurosísimo, y con las piernas envueltas en la eterna manta sevillana compañera de mis viajes y aspirando el humo opiado y aromático de un cigarrillo de Oriente, me siento cerca al fuego para contemplar los derrumbes de negros castillos que forjan los troncos carbonizados [...].
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Colombia (CDH )
      Desde hace seis horas tirito, calado de frío, hasta las médulas de los huesos, tendido en el diván de mi despacho sobre el cual ha acumulado Francisco, mantas y pieles que no me calientan, como no me calienta el claro fuego que arde en la chimenea.
    • 1897 Pz Galdós, B. Misericordia [1993] 92 Esp (CDH )
      Una silla era el único mueble, pues la cama consistía en un jergón y mantas pardas, arrimado todo a un ángulo. La cocinilla no estaba desprovista de pucheros, cacerolas, botellas, ni tampoco de víveres.
    • 1897 Pz Galdós, B. Misericordia [1993] 248 Esp (CDH )
      «Miren ustedes —dijo la anciana viéndoles perplejos y desconfiados—, no poseo más dinero que esta peseta y estas perras. Tómenlas, y tengan aquí al pobre ciego hasta mañana. Él no les molestará, porque es bueno y honrado. Dormirá en este rincón con sólo que le den una manta vieja, y tocante a comer, de lo que ustedes tengan.»
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Levantábase a las tres, cargaba con los cestones de verduras cogidas por Tòni al cerrar la noche anterior entre reniegos y votos contra una pícara vida en la que tanto hay que trabajar, y a tientas por los senderos, guiándose en la obscuridad como buena hija de la huerta, marchaba a Valencia, mientras su marido, aquel buen mozo que tan caro le costaba, seguía roncando dentro del caliente estudi, bien arrebujado en las mantas del camón matrimonial.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Y el pastor llamó a su rebaño, le hizo emprender la marcha por el camino, y antes de alejarse se echó la manta atrás, alzando sus descarnados brazos, y con entonación de hechicero que augura el porvenir o de profeta que husmea la ruina, le gritó a Batiste:
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      El reloj de la torre llamada el Miguelete señalaba poco más de las diez, y los huertanos juntábanse en corrillos o tomaban asiento en los bordes del tazón de la fuente que adorna la plaza, formando en torno al vaso una animada guirnalda de mantas azules y blancas, pañuelos rojos y amarillos o faldas de indiana de colores claros.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Los empujaba luego hasta dejarlos plantados a pocos pasos de los jueces, con la manta doblada sobre las manos; y si andaban remisos en descubrirse, de dos repelones les arrancaba el pañuelo de la cabeza. ¡Duro! A esta gente socarrona había que tratarla así.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Argentina (CDH )
      [...] hubo un desbande hacia la cubierta, ya ocupada por varios, y envueltos en ponchos y mantas, sin almohada, durmieron al sereno unos veinte pasajeros de primera; los de segunda llenaban la proa, en un tendal que no permitía mover el pie sin riesgo de aplastar a alguno.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Argentina (CDH )

      No había que discutir, pues la disyuntiva era fatal: o ir a fastidiar al prójimo, u optar por el pedregullo del depósito, incomodando también allí para procurarnos algunas mantas. ¡En marcha, pues!

    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Argentina (CDH )
      [...] los víveres en sus cajas a propósito para el carguero de las mulas, repartidas las armas, las mantas, las ropas. Sólo faltaban las mulas que no habían podido desembarcarse el día anterior, para que la comisión de límites pudiera fijar definitivamente su partida.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Argentina (CDH )
      Al caer la tarde calmó por completo el viento, serenóse mucho el mar, y nos echamos a dormir en nuestras pobres mantas patrias hechas sopa, despertados a cada instante por las enormes ratas que infestaban la isla.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      De cuando en cuando suenan pasos precipitados sobre la acera, y pasa un labriego envuelto en una manta.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] 203 Esp (CDH )
      [...] al cruzar un paso nivel, aparece una mujer vestida de negro, con la bandera en una manta, con la otra mano puesta bajo el codo derecho, rígida, hierática como un estatua egipcia; un hombre envuelto en una larga capa negra, montado en un caballo blanco, marcha por un camino... Y el tren vuelve á parar —en Getafe.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      De pronto se hizo el silencio, y la gente del correo vió aproximarse por la orilla del canal un hombre sostenido por dos mujeres, un espectro, blanco, tembloroso, con los ojos brillantes, envuelto en una manta de cama.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] 74 Esp (CDH )
      Y el vagabundo, después de hacerse obsequiar con varios vasos, sacaba amorosamente de debajo de la manta la pobre bestia, blanducha y hedionda, haciendo admirar su piel y permitiendo que le pasasen la mano por encima —pero con gran cuidado, ¿eh?— para apreciar la finura de su pelo.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Pero pasaron los días, la gente se cansó de la lludria, nadie daba por ella ni una mala copa de aguardiente, y no hubo taberna de la que no despidieran á Sangonera como un apestado, por el hedor insufrible de aquella bestia corrompida que llevaba á todas partes bajo la manta. Antes de abandonarla aún sacó de ella nuevo producto, vendiéndola en Valencia á un disecador de animales, y desde entonces declaró á todo el mundo su vocación: sería cazador de nutrias.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Le gustaba la vida de inmovilidad, con el porrón al alcance de la mano, manejando los mugrientos naipes sobre la manta que cubría la mesilla y apuntando con pequeños guijarros ó granos de maíz, que representaban el valor de las apuestas.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      [...] pero veía con tristeza que su Centella mostraba mayor predilección por Tonet, que la llevaba de caza todos los días, que por su antiguo amo, cubierto de pañuelos y mantas junto á la lumbre.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Los músicos, satisfechos de haber lucido sus uniformes, se arrebujaban en mantas de labriego, echando pestes contra la húmeda frialdad del Palmar.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Toda la juventud del Palmar, con su vieja arma al hombro, marchaba en apretado grupo tras el dulzainero y los músicos, que agarraban sus instrumentos con la manta, temiendo el frío contacto del metal. Sangonera cerraba la comitiva, cargado con el pellejo de vino. Con frecuencia creía llegado el momento de echar la carga en el suelo y preparaba el vaso para «refrescar».
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Cerca de la taberna, oscura y cerrada, los de les albaes encontraron á Tonet envuelto en la manta hasta los ojos y enseñando por bajo de ella la boca del retaco. El Cubano temía la indiscreción de aquella gente; recordaba lo que él había hecho en noches iguales, y creía contenerlos con su presencia.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      En los días de sol se envolvía en la manta, gimiendo como un niño, quejándose del frío que le producían los dolores. Sus labios tomaban un color azulado; las mejillas, flácidas y abultadas, tenían la palidez amarillenta de la cera, y los ojos saltones estaban rodeados de una aureola negra, en la que parecían hundirse.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] 229 Esp (CDH )
      [...] labradores ricos de los pueblos de la provincia, con vistosas mantas y la canana sobre la faja, unos con el pañuelo arrollado en forma de mitra, otros llevándolo como un turbante ó dejándolo flotar en largo rabo sobre el cuello, delatando todos en el tocado de su cabeza los diversos rincones valencianos de que procedían.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Un hedor de mantas húmedas, de pantalones manchados de barro, de aguardiente y tabaco malo, esparcíase sobre el gentío que se estrujaba contra la verja. Las blusas impermeables de los cazadores resbalaban sobre los cuerpos cercanos con un chirrido que aguzaba los dientes. En el gran marco de sombra de la puerta abierta se marcaban como indecisas manchan los blancos frontones de las barracas inmediatas.
    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] Venezuela (CDH )
      Á la derecha, su mujer, sentada en su larga silla de navegar, piernas y pies envueltos y acolchados en una manta de color de matices murientes, observaba la isla, ya sin el auxilio de anteojos, ya valiéndose de unos de teatro. Cuanto ella veía lo indicaba á los demás, y cada nuevo hallazgo pintoresco despertaba en casi todos un interior movimiento de júbilo.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      El conductor, á una extremidad del carro, tendía sobre el piso una larga manta y se recostaba. Todo quedó entonces en absoluta quietud, sin otro ruido que el del tren en su incesante rodar.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      En un ángulo aparecía el piano, resguardado de la humedad por una manta de seda rameada y entretelada. Los objetos ejercían sobre Silvio sugestión profunda; la sencilla sala, el instrumento confidente de la inspiración artística, le impresionaron.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      No tuvo que pensar en su saco, su rollo de mantas y su baúl. Se encontró el equipaje entero estibado en la galería de un fiacre, y hasta dadas las señas del hotel donde Valdivia le había retenido habitación. Al despedirse, Espina le notificó que le esperaba a almorzar al día siguiente, añadiendo el brasileño que, a ser posible, le llevaría algún colega distinguido, algún periodista, algún crítico de arte.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      Y el lunes, a Marineda, a comprar mantas nuevas...
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] 525 Esp (CDH )
      Cuando todo estuvo corriente, formado, en orden los pinceles, las brochas, las buretas, el frasquito del barniz secante, a buena distancia el caballete, levantóse Silvio, rechazó la manta con que la baronesa le había cubierto las piernas, como siempre —y a paso vacilante se acercó a la mesa, exprimió color de los tubos, encajó el pulgar izquierdo en la paleta, agarró el tiento, * un puñado de pinceles...
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      — Calentar una manta... Espíritu de vino... * Ron... Coñac.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Hallábase hundido entre cojines en su inmenso sillón, cubiertas las piernas con una rica y ligera manta de tafetán enguatado de plumas, regalo de su hija la princesa Doña Juana. A su lado, sobre una percha, había un magnífico papagayo, y sobre las rodillas tenía dos gatitos muy chicos de Indias, que le había enviado poco antes su hermana Doña Catalina, la gran reina viuda de Portugal.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Avisaron al duque el ilustre huésped que tenía en sus estados, enfermo en un miserable mesón de Frasno, y apresurose a enviarle dieciocho acémilas con todo lo necesario para el servicio de un príncipe, desde el dosel blasonado y las tapicerías de cuero, propias del verano, hasta los lechos y las mantas y la recámara completa de plata amartillada.
    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Chile (CDH )
      Don Simón alargó la diestra y cogiendo al joven por la abertura de la manta, lo zarandeó rudamente, aturdiéndolo con sus gritos:
    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Chile (CDH )
      El viejo servidor, aquietando su brioso caballo con un sonoro ¡chits!, sacó de bajo de la manta un papel cuidadosamente doblado, y desplegándolo, leyó con voz gangosa y torpe una escritura de compraventa.
    • 1907 Lugones, L. Muerto [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      Una manta le cubría hasta el pecho. Sus pies aparecían por el otro extremo.
    • 1907 Lugones, L. Muerto [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      La manta se aplastó como si nada hubiera debajo, al paso que las partes visibles —cabeza y pies— trocáronse bruscamente en esqueleto.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )
      — Tome usted mi manta.
    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
      Distrae el caballero unos minutos en cambiar el hongo por la gorra, ceñirse una manta á las rodillas y limpiar los lentes con mucha pausa y pulcritud. Luego previene un cigarrillo, lo coloca en los labios con esa petulancia habitual del fumador, y enciende una cerilla.
    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
      Rogelio busca el suyo sin apartar los ojos del frontero sofá, y mira atónito cómo la manta encubridora, estremecida por un tardo movimiento, se yergue, resbala y descubre un peregrino traje de mujer, bajo cuyo jubón de seda negra se solivia un gallardo busto, mientras una voz insegura, blanda y musical, prorrumpe:
    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
      Cruza la niña sus pestañas dobles, suspira y se aquieta, alzando el vuelo de la manta á la altura del rostro, como para recatarlo á las voraces miradas del viajero:
    • 1914 RAE DRAE 14.ª ed. (NTLLE)
      Manta. [...] Prenda suelta de lana o algodón, tupida y ordinariamente peluda, que sirve para abrigarse en la cama.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Puesto que a Roque se le han olvidado los chisques, y aun podemos fingir que se le ha olvidado asimismo, supongamos, una manta..., debemos ir, llamar, decir cualquiera que es un vecino de este barrio a quien Roque ha visto preparándose también para la feria, y que de parte de Roque vamos por la manta y por los chisques.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

      El Gato, encantado. Él acostaríase, por lo pronto, con la Cruz, fresca todavía..., y después veríase si le dejaban algo del dulce fino de la chica los golosos... Furtivo cazador, a quien presentábasele un ojeo digno de sus mañas, supo rematar el plan en los perfiles. Pedirían los chisques, y no manta, sino sogas de manso; llevarían un farolillo para hacerlas creer que el sereno de este barrio acompañaba al mandadero, y los dos, don Saturnino y don Mariano, cambiarían los sombreros por gorras... [...].

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      [...] Orencia y Pedro Luis, cerca, lejos, en todas las ondulaciones del terreno y a todas las distancias, los veían correr medio sepultados en las mieses, agitando palos, cuerdas, látigos y mantas..., al mismo tiempo que daban grandes voces.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Es decir, una, Petra, no dormiría, aguardando la señal. Al Gato le reconoció por la escopeta, tendida al lado de la manta. Púsose los dedos en la boca, y siseó dos veces: ¡Psiiiiii! ¡Psiiiiii! La corneja. Se alejó inmediatamente de las eras, cruzando los rastrojos.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )

      El cuarto, cerrado el ventanillo por el sol, olía a diablos vivos, propiamente. Lleno de verdes vómitos, el suelo de tierra apisonada; las mantas, de mugre; las sábanas, de pringue oscura y humedad, como si las hubiesen arrastrado por un charco.

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      — No hay más piojos que la manta llena, que se dice. Don Florián, a su Gobierno, y tú, sin contrincantes, proclamado aquí por el artículo 29.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Puesto que a Roque se le han olvidado los chisques, y aun podemos fingir que se le ha olvidado asimismo, supongamos, una manta..., debemos ir, llamar, decir cualquiera que es un vecino de este barrio a quien Roque ha visto preparándose también para la feria, y que de parte de Roque vamos por la manta y por los chisques.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )
      "¿Sueño o vivo? —se preguntó embozándose en la manta—. ¿Soy águila o soy hombre? ¿Qué dirá el papel ése? ¿Qué novedades me traerá el nuevo día consigo? ¿Se habrá tragado esta noche un terremoto a Corcubión? * ¿Y por qué no a Leipzig? * ¡Oh, la asociación lírica de ideas, el desorden pindárico! El mundo es un caleidoscopio. La lógica la pone el hombre. El supremo arte es el del azar. Durmamos, pues, un rato más". Y diose media vuelta en la cama.
    • 1914 Unamuno, M. Niebla [1995] Esp (CDH )

      — Sí, mejor es que duerma —le dijo Domingo, mientras le subía el embozo de las mantas—; esto se le pasará durmiendo...

      — Sí, durmiendo se me pasará... Pero, di, ¿es que no he hecho nunca más que dormir? ¿más que soñar? ¿Todo eso ha sido más que una niebla?

    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] 142 El Salvador (CDH )
      Las criadas, tiritando, arrebujadas en sus rebozos hediondos a añilina, charlan, despellejando a los amos, mientras en el gran recipiente de hojalata, el lechero vacía uno a uno los cántaros que acaba de descargar. Pasa un repartidor de pan, con su gran canasta en la cabeza. Al través de la manta, el pan recién salido del horno, va dejando un rastro de las tibias emanaciones de su tostada corteza.
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] México (CDH )
      La ligadura de manta se hundía en un surco de piel; la pierna, abotagada, parecía reventar. A cada movimiento, Demetrio ahogaba un gemido. Luis Cervantes cortó la ligadura, lavó abundantemente la herida, cubrió el muslo con grandes lienzos húmedos y lo vendó.
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] México (CDH )
      Del techo pendían cuerdas sosteniendo un viejo molde de adobes, que servía de cama, y sobre mantas y desteñidas hilachas dormía un niño.
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] México (CDH )
      — Está haciendo sereno y eso es malo pa la calentura —dijo señá Remigia, una vieja enchomitada, descalza y con una garra de manta al pecho a modo de camisa.
    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )
      Un solo hombre lo levantó, y tapándolo con una manta, se lo llevó, lentamente, calle abajo.
    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )
      Nosotros, Platero, vamos a ir despacio, tú con tu lana y con mi manta, yo con mi alma, por el limpio pueblo solitario.
    • 1917 Reyes, A. Anáhuac [1984] 105 México (CDH )
      Los hilados de algodón para colgaduras, tocas, manteles y pañizuelos le recuerdan la alcaicería de Granada. Asimismo hay mantas, abarcas, sogas, raíces dulces y reposterías, que sacan del henequén. Hay hojas vegetales de que hacen su papel. Hay cañutos de olores con liquidámbar, llenos de tabaco. Colores de todos los tintes y matices.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Los viajeros descaronaron las bestias, y luego de manearlas, tendieron mantas y albardas en el suelo, y echándose encima, de espaldas, estiraron los pies a lo alto, apoyándolos contra el muro de la casa. Luego se colocaron en fila, a fumar un cigarrillo, arrebujándose en sus ponchos, y a poco se elevaban sus ronquidos fuertes y nada acompasados.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Para darse un poco de tibieza se habían cubierto con sus ponchos y mantas; pero la humedad de la playa subía hasta ellos, pegándoles la ropa a las carnes, y las salpicaduras les bañaban el rostro con gotas lodosas y de sabor extraño.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Hicieron los otros un lecho con las caronas sudadas de las bestias, se arroparon con mantas, agruparon en su torno los costales de semilla, dieron un último vistazo a sus animales, y luego de sorber su caldo y mascar un poco de coca tendiéronse a dormir.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Sobre los poyos se habían tendido mantas nuevas, cuyos colores gayos daban alegre aspecto a la vivienda gris.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Cuando los soldados hubieron arrojado, desfallecido de dolor, al último sobre una manta deshilachada y lo dejaron en brazos de sus parientes martirizados por la angustia, Pantoja, que desde hacía rato venía preparando un discurso, habló frente a los consternados peones.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Hacíalas distribuir cueros de ovejas, con la obligación de devolverlos convertidos en lindas mantas, vistosos ponchos y finísimos aguayos, que no resultarían ni lindos ni flexibles si la lana no estuviese preparada con particular cuidado ni esmerosamente escogida y escarmenada. Para conocer el señor cura la bondad del escarmeno, y como hombre hábil en recursos ingeniosos y utilitarios, había inventado un procedimiento singular y eficacísimo [...].
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      y no bien los perros ladraban anunciando su visita, recibíanle con disgusto pero sin hostilidad, y le tendían sobre el poyo, a la entrada de la alcoba, la mejor y más limpia manta, tejida en horas de reposo por la mujer o la hija, y que se guarda preciosamente en lo más recóndito de la casa, junto con los trajes nuevos, el disfraz y otras prendas de estimación; pero se negaban obstinadamente a satisfacer sus preguntas sobre sus hábitos y creencias, alegando no saber nada de nada, recelosos y sentidos.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Pronto vio realizado su deseo, porque el frío era crudo e invitaba a gustar la tibieza de las mantas.
    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )
      — Caminaba el «señor» vestido de aldeano, con manta, faja, barretina y alpargatas. Su guía, el párroco de Montalba, * nos tuvo a todos por cabecillas encargados de misiones peligrosas. De pronto, el «señor» da un grito, corre y pasa la raya de Francia, y se postra y besa el suelo, el suelo suyo. El humilde capellán reconoce a su rey, y le reverencia y le baña de lágrimas sus manos diciendo como otro santo Simeón. *
    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )
      Rodeaban al herido; le tentaban para saber su mal. Le alzaron y pusieron en unas angarillas * de mantas y cabezales, y por la Corredera lo traían a su parroquia; pero como ya desfalleciese del dolor y de la hemorragia, y se supo que los alrededores de San Bartolomé se habían embalsado de fango y de despojos, pidió don Jeromillo que lo entrasen en la Visitación.
    • 1924 Lugones, L. Vaso [1988] 205 Cuentos Argentina (CDH )
      Pero habíame impresionado mucho, al abandonar el pozo, una sentencia de Mustafá, que mientras me echaba sobre los hombros previsora manta, díjome por lo bajo, señalando al lord:

      — He ahí el que morirá. ¡Que Allah nos proteja!

    • 1924 Rivera, J. E. Vorágine [1995] Colombia (CDH )
      La hamaca, aún tibia, estaba repleta de mantas y cojines, para simular bajo el mosquitero un cuerpo dormido; aquí las chinelas de piel de tigre; allá la colilla del último cigarrillo, humeando todavía en el rincón. Estos detalles nos permitían respirar con sosiego. La madona no había salido para escaparse. Pero debíamos vigilar.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] Esp (CDH )
      Se le han apegado a usted las mantas de la cama.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Dío Fetente salió a orinar a la terraza, luego sentóse en un cajón, se quitó la gorra y los botines, arreglóse prolijamente la bufanda en torno del cogote y preparado para afrontar el frío de la noche, prudentemente entró en el catre, cubriéndose hasta la barba con las mantas, unas bolsas de arpillera rellenadas de trapos inservibles.
    • 1926 Maeztu, R. Quijote [1981] Esp (CDH )
      Al ritmo de su aliento suben y bajan las mantas y las sábanas como al impulso de una máquina poderosa y pausada. Calisto se incorpora del lecho, se envuelve en una capa y se sienta en el sillón, junto a la lumbre. Está sudoroso, como si acabase de salir de alguna pesadilla. Dos grandes lágrimas le corren por la cara.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Colombia (CDH )
      Y aquí, desde su pabellón de manta que cae a su silla monumental, en donde ella cultiva su exuberante corpulencia y sus gestaciones casi perpetuas, sigue concretándose en el hidepú de Fulano y el hidetal del Zutano, porque Doña María de la Luz no larga de su boca infanzona su palabreja favorita. Su padre, su marido, su suegro, sus hijos, el cura, el sacristán y sursum corda son, para ella, otros tantos hijos de perra, si no de alguna cerda revolcada. *
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] 50 Colombia (CDH )
      Encima, piezas de bretaña y siete mantas espesas, de lana burda, para que ningún Villaciento vaya a pasar fríos en esos altos, donde tanto ventea.
    • 1929 Azorín (José Martínez Ruiz) Superrealismo [2001] Esp (CDH )

      Mosaicos pequeños, azules, amarillos, rojos, grises. Horno; tableros en que se lleva el pan al horno; tableros cubiertos de mantitas a listas rojas, azules, verdes, negras. Xau-xau de parlería femenina en el horno; xau-xau, como se dice aquí del canto de los pájaros y de las continuadas conversaciones. El gabinete de lectura del Casino; la iglesia franciscana del ex convento; blanca y desnuda.

    • 1929 Gallegos, R. Doña Bárbara [1997] Venezuela (CDH )
      Entretanto, los palanqueros habían extendido bajo el palodeagua la manta de Luzardo y colocado sobre ella el maletín donde éste llevaba sus provisiones de boca. Luego sacaron del bongo las suyas. El patrón se les reunió y, mientras hacían el frugal almuerzo a la sombra de un paraguatán, * fue refiriéndole a Santos anécdotas de su vida por los ríos y caños de la llanura.
    • 1929 Gallegos, R. Doña Bárbara [1997] Venezuela (CDH )
      Excitadas por el fulgor alucinante con que las lunas llaneras perturban los sentidos, desveladas y perseguidas por el jinete silencioso que les inspiraba terror con su insistencia de sombra, las bestias comenzaron a galopar por la llanura, mientras Melquíades, calada la manta para abrigarse del relente, las seguía al trote sosegado de la suya, seguro de que más adelante iban a detenerse, creyéndose libres ya de la persecución.
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] Esp (CDH )
      — Te das cuenta, muchacho —decía un mozo embozado en una manta, a otro más pequeño—, tiene cien bujías. Es como si juntasen cien llamas de vela. Dará esa misma luz.
    • 1930 Chacel, R. Estación [1996] Esp (CDH )
      Es una arruga que les cruza la espalda o la solapa lo que deja adivinar que hicieron de mantas. Arruga difícil de quitar por estar planchada toda una noche por el peso de un cuerpo, cogida con la espalda en el instintivo remeterse la ropa de la cama por detrás. Esos abrigos a los que su dueño hace ejercer un falso oficio, se despegan de él cuando los lleva puestos, se empeñan en conservar la arruga delatora para que se sepa su triste situación.
    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )
      «La Carvajala» lo abrigó con la manta y se marchó sobre la punta de los pies. Se había dormido profundamente. Todavía se erigían gritos aislados en la plaza; pero la mayoría de los hombres roncaban echados en tierra, agotados por la fatiga y la borrachera. En la sombra de la noche, los vivos y los muertos se confundían.
    • 1932 Marinello, J. Americanismo [1977] 57 Cuba (CDH )
      El grito civil de ayer era grito de recién nacido que apartaba las mantas para poder respirar. El grito de ahora es grito agonal, porque la agonía es el combate para no morir. De ahí la resonancia inusitada del grito de ahora, su temblor profundamente humano, su fuerza omnicomprensiva. Ya no peleamos como cubanos, como venezolanos, como chilenos, para empezar a vivir, sino como hombres enfrentados a una gran encrucijada de la historia que quieren salvarse.
    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )
      Un grupo de jovencitas, desde la ruana hasta la morocha color de nuez, llegó con una manta que habían hecho y bordado ellas mismas y se la entregaron al cuidador.
    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )
      Más abajo, resguardado por los milicos, que no dejaban acercarse a los curiosos a menos de cincuenta metros, dormitaba el overo, luciendo una manta muy ornada, que casi lo cubría hasta el suelo. Los paisanos, al parecer platudos, que iban llegando, agrandaban la rueda donde tronaba el corredor Benjamín, un tipo aindiado, como dorado a la parrilla por el sol, de escasa barba, mediana estatura y flaco.
    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )
      — Vamos a bajarles las mantas, si les parece, pa' que la concurrencia los vea. Así, medio de lejito no má —propuso Manduca—.
    • 1933 Mtz Estrada, E. Radiografía Pampa [1991] Argentina (CDH )
      Acampan al pie de los terraplenes y entonces se ve que en la bolsa llevan los escombros de la casa: utensilios de cocina, mantas para dormir, platos para comer. Duermen juntos como las bestias, porque la noche es demasiado fuerte para el alma y la pena; pero a la mañana siguiente uno parte primero y los demás echan a andar cuando el anterior casi ha desaparecido.
    • 1934 Bombal, M. L. Última niebla [1997] Chile (CDH )
      Mientras lo sigo, arrebujada en la vieja manta de vicuña, que me echara compasivamente sobre los hombros la buena mujer que nos sirviera una comida improvisada, compruebo con sorpresa que sus sarcasmos no hacen sino revolverse contra él mismo. Está lívido y parece sufrir.
    • 1935 Gallegos, R. Canaima [1935] Venezuela (CDH )
      Eran unos hombres que conducían una hamaca, colgada de una vara que dos de ellos sostenían entre los hombros y cubierta con una manta.
    • 1935 Gallegos, R. Canaima [1935] Venezuela (CDH )
      — Es un difunto —observó uno de los boyeros, al advertir que la manta ostentaba la faz negra, pues la otra, roja, se reservaba para los casos de conducción de un enfermo o un herido. *
    • 1935 Gallegos, R. Canaima [1935] 185 Venezuela (CDH )
      * / Y la cháchara de las guarichas provocando la algarabía de los loros y guacamayos mientras tejían los chinchorros de cumare * o de curagua * o las mantas de palo marimba para defenderse de los mosquitos * y los mapires para los críos que esperasen o las esteras, talegas y guapas * adornadas con grecas vistosas para el menaje de la vivienda común.
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cuba (CDH )

      Pero la Niña sigue aún sobre la cama; ahora está acostada y soporta encima una montaña de mantas y de colchas. Debe de tener fiebre, porque el sudor gotea por su frente; la frente que se huye, la frente donde los cabellos mojados dibujan extraños signos.

    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Argentina (CDH )
      Estuvo inmóvil, * buscando un sitio para extender la manta. Después caminó hacia mí. Con estirar el brazo, la hubiera tocado. Esta posibilidad me horrorizó (como si hubiera estado en peligro de tocar un fantasma). En su prescindencia de mí había algo espantoso. * Sin embargo, al sentarse a mi lado me desafiaba y, en cierto modo, ponía fin * a esa prescindencia.
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Argentina (CDH )
      Dejó el bolso (con un libro medio salido) en una roca, * y en otra, más playa, * extendió la manta. Tenía un traje de tenis; * un pañuelo, casi violeta, en la cabeza. Estuvo un rato mirando el mar, como adormecida; después se levantó y fue a buscar el libro. Se movió con esa libertad que tenemos * cuando estamos solos. Pasó, de ida y de vuelta, al lado de mi jardincito, pero simuló no verlo. No tuve ansiedad de que * lo viera; al contrario, cuando * la mujer apareció, comprendí mi asombrosa equivocación, sufrí por no poder sustraer una obra que me condenaba para siempre.
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Argentina (CDH )
      Tenía ganas de ofrecerme para llevarle el bolso o la manta. La seguía de lejos; la vi dejar el bolso en una roca, estirar la manta; quedarse inmóvil contemplando el mar o la tarde, imponiéndoles su calma.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 25 Perú (CDH )
      El hombre entró y se tendió silenciosamente en una barbacoa de las dos que mostraba la pieza. Se le notaba un reprimido deseo. Acaso quería hablar o llorar. La mujer lo cubrió con unas mantas y el alcalde se sentó junto a la cabecera. Entretanto las dos mujeres que avisaron habían ido a su casa y ya volvían trayendo una pócima a base de aguardiente.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 25 Perú (CDH )
      El postrado la bebió con avidez. Rosendo Maqui se puso a palmearle afectuosamente el hombro, diciéndole: "Cálmate y duérmete. Así son los sufrimientos". La mujer le tendió su humilde ternura en una manta sobre los pies. Y el hombre apesadumbrado se fue calmando y, poco a poco, se durmió blandamente. No murió.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 29 Perú (CDH )
      En seguida se dirigió a la capilla y vio que la fraternidad no alcanzaba únicamente a los peruanos muertos sino también a los heridos. Por lo menos, momentáneamente, habían olvidado que eran azules y colorados. Sobre el suelo, envueltos en mantas listadas y la penumbra del recinto, estaban alineados en dos filas y los menos graves conversaban pitando cigarrillos que se habían invitado recíprocamente.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 29 Perú (CDH )
      Las oscuras siluetas de las rezadoras y los tendidos triunfaban de la oscuridad, que parecía brotar del suelo, gracias a sus vestidos y mantas de color y las vendas. Las velas y las paredes calizas apenas conseguían aclarar con su resplandor el largo recinto sin ventanas.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Anselmo hizo arrumbar el arpa en un rincón y cubrir la prestancia incitante de sus cuerdas con unas mantas. Rosendo se pasaba el tiempo sentado en el pavo de barro del corredor, entregado a su silenciosa pena, con Candela a sus pies. Mejor dicho, el perro estaba sobre sus pies y a Rosendo le placía eso, pues se los abrigaba con el calor de su cuerpo. Candela manteníase durante el día en un semisueño melancólico y en las noches aullaba.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Las esteras formaban, según su tamaño, el piso de las habitaciones de los ricos o el primer estrato del lecho, completado con pieles de carnero y mantas de los pobres. Los rústicos abanicos servían para avivar el fuego del fogón. Por ese tiempo estaba haciendo enormes esteras para el piso de la escuela.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Salvo otros fardos y algunas mantas colocadas sobre ellos. Y un largo baúl forrado en cuero, al que Casiana imaginó muy rico y en todo caso muy misterioso.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Sucedió que un mal día, Anselmo cayó enfermo. Mucho tiempo estuvo en la penumbra de su choza, entre un revoltijo de mantas, quejándose. La madre hirvió todas las buenas yerbas para darle el agua. Una curandera acudió desde muy lejos. No llegó a morirse, pero cuando al fin lo sacaron para que recibiera el sol, tenía las piernas secas y retorcidas como las raíces de los viejos árboles.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Envió a los demás a la rauma, dándoles una manta grande llamada pullo, y ordenó a dos caporales:
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      El nuevo trabajador, según había visto, colocó la manta y luego inclinó el arbusto comenzando a raumar con todo empeño. ¿De eso se trataba? Era fácil. Bastaba darse un poco de maña para no dejar ninguna hoja. Encontró al famoso medidor, un gusano verde que avanzaba contrayéndose y alargándose con todo su cuerpo, tal si estuviera midiendo.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Se le había llenado la manta ya y Amadeo hubo de ir a dejar la coca al buitrón. Al volver, encontró a más raumeros por su lado. Con blando rumor arrancaban las hojas, agachados sobre la planta, atentos solamente a su faena. La cara les brillaba de sudor y la camisa empapada se les pegaba al cuerpo. Amadeo reinició su trabajo. Cuando tomó un nuevo surco, ya el contador estaba en el cuartel siguiente.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 228 Perú (CDH )
      "¿Qué hacías allí?", gritó el caporal, que se acercaba ya. Amadeo se puso a raumar, sintiéndose muy humillado. Le pareció que iba hacia él un palo, más que un hombre, y deploró su condición. El caporal llegó. Amadeo pujaba de dolor. Caía sobre la manta una lluvia verde a pintas rojas. "Ah, ya te fregaste: esa es cosa de hombres. Vete al galpón por hoy día." Hizo el atado de la coca que tenía raumada y se fue.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Mantas, papeles, botellas de tinta, porque uno de sus negocios era la tinta, muestras de remedios y mercaderías, porque era vendedor viajero también. Y lo que nunca faltaba, envuelta en diarios, era una maquinita. ¿Sabes pa qué era? Pa fabricar cheques. Güeno, no servía pa eso de veras sino de mentiras y pa que no te confundas ya vas a ver. Con el pretexto de los negocios, mi patrón González iba de aquí pa allá y yo po atrás con la maleta. Como tenía güen ojo, no se le escapaba nadie que pudiera creer.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Valencio envolvió el rifle en una manta y lo ocultó entre la paja del techo. Después fue a la laguna, lavó su poncho y lo tendió sobre una roca para que se secara. Tornó al caserío dando al viento el ancho tronco de músculos prominentes y piel oscura, y los comuneros se decían al verlo pasar: "¡Cómo está Valencio!". Y así, con el tronco desnudo, comenzó a vivir en Yanañahui. Su cabeza dura entendió algunas cosas y otras solamente le rozaron los oídos y los ojos sin que él penetrara su significación.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Se acostaron sobre la arena los cargueros y los demás sobre sus mantas. La hoguera se apagó y las luciérnagas encendieron sus hilos de luz. En el bosque gritaban las fieras y los pájaros. Uno de los caucheros baqueanos aconsejó a Augusto que no cambiara de postura, pues entonces le haría doler la arena moldeada según su anterior posición. Era cuestión de asimilar nuevos conocimientos. Mas todos parecían muy pequeños frente a esa inmensidad de rumores y voces desconocidas y distante y misteriosa entraña.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 295 Perú (CDH )
      Y sabía hacer túnicas y mantas de hilo de algodón, y trenzar hamacas con la fibra de la palmera shambira, que es muy elástica, y modelar ollas y cántaros de arcilla, y cultivar una chacra —próxima a su cabaña— donde prosperaban el maíz, la yuca y el plátano.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Y estaban ante él todas las más bellas flores del bosque, y todos los más dulces frutos del bosque, y todos los más hermosos objetos —mantas, vasijas, hamacas, túnicas, collares de dientes y semillas— que fabrican todas las tribus del bosque. En una mano del Chullachaqui se posaba un guacamayo blanco y en la otra un paujil del color de la noche.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Arrebuja las mantas y, para eludir las saetas de luz y el ala batiente del viento, se cubre la cara con su junco. Pero la impresión de la tierra triunfa en él. Lo toma entero penetrándole por los poros hasta llenarle toda la vida. Si aún su más lejano recuerdo es el del surco.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 360 Perú (CDH )
      Benito había vuelto otro. Le salieron al paso más conocidos y a todos los dejó en la puerta entrando solo a casa de Clemente Yacu. El alcalde estaba tendido en una barbacoa llena de mantas. Ya sabía de la llegada. Se estrecharon las manos.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Los raumeros pasaban llevando grandes atados hechos con la manta. En el buitrón, un lugar plano, de tierra apisonada, que se extendía al sol frente a la casa de caporales, los abrían soltando la coca. Los peones secadores extendían las hojas formando una delgada capa. Sus compañeros de poda contaron a Amadeo que las hojas debían secarse muy bien, pues de lo contrario se malograban tomando un color habano orlado de blanco.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )

      La fraga es un tapiz de vida apretado contra las arrugas de la tierra; en sus cuevas se hunde, en sus cerros se eleva, en sus llanos se iguala. Es toda vida: una legua, dos leguas de vida entretejida, cardada, sin agujeros, como una manta fuerte y nueva, de tanto espesor como el que puede medirse desde lo hondo de la guarida del raposo hasta la punta del pino más alto.

    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )

      Cuando las vendedoras y los obreros que llenan el tren para ir a ganar su vida a la capital se acomodan estrechamente en los duros bancos donde la generosa mugre intenta sustituir al barniz, el olor a tabaco barato no consigue anular el otro olor a cama pobre que todos traen pegado aún al cuerpo; olor a manta vieja, a jergón de hojas de maíz, a almohadas que guardan sudor de trabajo y sudor de fiebres.

    • 1943 Pellicer, C. Cedro [2002] 301 Antología México (CDH )
      / ¡Ay tarde sola / que te desgajas / cedro y caoba! / / Sin que se quiera, / vuela una garza / con tal belleza, / que tal semeja que así volara / por vez primera / Restira el cielo / mantas azules / para la garza que sigue el vuelo.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      En el centro, como un túmulo funerario rodeado por dolientes seres —aquella doble fila de sillones destripados—, una cama turca, cubierta por una manta negra, donde yo debía dormir. Sobre el piano habían colocado una vela, porque la gran lámpara del techo no tenía bombillas.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Había amontonado demasiados sueños sobre este hecho concreto para no parecerme un milagro aquel primer rumor de la ciudad diciéndome tan claro que era una realidad verdadera como mi cuerpo, como el roce áspero de la manta sobre mi mejilla. Me parecía haber soñado cosas malas, pero ahora descansaba en esta alegría.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      El primer día que pude levantarme tuve la impresión de que al tirar la manta hacia los pies quitaba también de sobre mí aquel ambiente opresivo que me anulaba desde mi llegada a la casa.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Yo estaba sentada sobre la cama turca, envuelta en la manta, con la cabeza apoyada sobre las rodillas dobladas.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Me encontré sola y perdida debajo de mis mantas. Por primera vez sentía un anhelo real de compañía humana. Por primera vez sentía en la palma de mis manos el ansia de otra mano que me tranquilizara...
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Tiré la almohada, al pasar, en una silla del comedor y llegué hasta el recibidor envuelta en una manta, descalza sobre las baldosas heladas, en el momento en que Angustias entraba de la calle seguida del chófer con sus maletas y conduciendo a Gloria por un brazo. La abuelita apareció también, aturrullada y balbuciente al ver a Gloria.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Yo sentía el frío quemándome las plantas de los pies y temblaba violentamente debajo de mi manta.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 112 Esp (CDH )
      Suspiré y empecé a desnudarme. Sobre la mesilla de noche había un papel con una nota de Juan: «Sobrina, haz el favor de no encerrarte con llave. En todo momento debe estar libre tu habitación para acudir al teléfono». Obediente, volví a cruzar el suelo frío para abrir la puerta, luego me tendí en la cama, envolviéndome voluptuosamente en la manta.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Nos acostamos juntas, envueltas en mis mantas. El cuerpo de Gloria estaba helado y me enfriaba, pero no era posible huir de él; sus cabellos mojados resultaban oscuros y viscosos como sangre sobre la almohada y me rozaban la cara a veces. Gloria hablaba continuamente. A pesar de todo esto mi necesidad de sueño era tan grande que se me cerraban los ojos.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Gloria, debajo de la manta, se volvió de espaldas y se echó a llorar.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] 157 Esp (CDH )
      Vi que le acariciaba los pies metiendo sus manos por debajo de la manta que le envolvía. Rezaba el rosario mientras tanto y me extrañó que no llorase. La abuela y Juan estaban sentados en el borde de la gran cama de matrimonio, y en el fondo, sobre la cama también, pero apoyada contra la esquina de la pared, vi a Gloria jugando a las cartas muy preocupada. Estaba sentada a la manera moruna, desgreñada y sucia como de costumbre. Pensé que estaría haciendo solitarios. A veces los hacía.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Resultaba tan incongruente oír hablar de derechos a aquella viejecilla desgraciada, que era capaz de morirse de hambre si la comida estaba escasa para que quedase más a los otros, o de frío para que el niño tuviese otra manta en su cuna, que Román se sonrió.
    • 1945 Laforet, C. Nada [1997] Esp (CDH )
      Del lánguido cansancio del tren —no se puede usted imaginar la cantidad de mantas, de sombrereras, de guantes y velos que entonces necesitábamos para un viaje de cuatro horas—. Me acuerdo del gran automóvil de mi padre que nos esperaba en la estación, cuyos asientos saltaban haciéndonos chocar envueltas en nuestros peludos abrigos y nos ensordecía con el ruido del motor.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )
      Patahueca remedaba al borracho y el Pelele —así apodaban al idiota—, que dormido daba la impresión de estar muerto, revivía a cada grito sin fijarse en los bultos arrebujados por el suelo en pedazos de manta que, al verle medio loco, rifaban palabritas de mal gusto y risas chillonas.
    • 1947 RAE DRAE 17.ª ed. (NTLLE)
      Manta. [...] Pieza, por lo común de lana, que sirve para abrigarse ocasionalmente las personas fuera de la cama, y más frecuentemente a la intemperie o en los viajes.
    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )
      El Mercader iba vestido de oro, abrigadas las espaldas con una manta de lana de chivo. Palúdico y enamorado, al frío de su enfermedad se unía el temblor de su corazón. Y los treinta servidores montados llegaban a la retina como las figuras de un sueño.
    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )
      tras los goterones, el viento azotó las nubes, violentando selvas hasta llegar al valle, que a la carrera se echaba encima las mantas mojadas de la bruma, y los primeros relámpagos iluminaron el paisaje, como los fogonazos de un fotógrafo loco que tomase instantáneas de tormenta.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      Viví días de frío invierno en que se colgaba una manta de los ganchos del balcón tapando toda su parte baja, y esos días de buen tiempo en que a la hora de la siesta veía entrar por la rendija de luz la escala de polvo móvil que se forma con el sol en las casas de aire confinado, de muchas cosas guardadas.
    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
      El Duque le da dineros con que a veces se sustenta o paga deudas perentorias, y el Duque le da aceite y postres y en día de frío mantas, que el pobre Lope promete devolver cuando pase la heladura para que les sean echadas encima a las acémilas de las que eran particular prenda.
    • 1949 Castany Saladrigas, F. Dicc tejidos Esp (BD)
      MANTA. [...] Paño de tejido generalmente peludo por su perchado, del tamaño de una sábana, que se utiliza para abrigarse en la cama o fuera de ella. Denominación genérica de todos los tejidos utilizados para este objeto.
    • 1950 Fdz-Flórez, D. Lola [1950] Esp (CDH )
      Después de cenar un buen trozo de pan con aceite y tocino, acompañado por un largo estrujón a la bota, mediada por un áspero tintorro, encendimos una buena candela y arrebujados en una misma manta, prestándonos el calor de los tres cuerpos, pasamos la primera noche serrana de mi vida.
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      (Cogiendo una manta de la cama.)
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      Nos abrigaremos los dos con esta manta... (Ella va y se sientan los dos juntos, cubriéndose las piernas con la manta.)
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      Nos abrigaremos los dos con esta manta... (Ella va y se sientan los dos juntos, cubriéndose las piernas con la manta.)
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      (Levantándose y tirando la manta al suelo.)
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
      Una pequeña embarcación pasó cargada de hombres y mujeres fantasmales, envueltos en mantas blancas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cuba (CDH )
      Cerré las maletas sin hacerle caso, y no eran las del alba todavía cuando nos instalamos en el autobús, lleno ya de gente envuelta en mantas, con toallas de felpa apretadas al cuello a modo de bufandas. Hasta el último instante estuvo mi amiga hablando con la canadiense, disponiendo encuentros en la capital para cuando regresáramos del viaje, que duraría, a lo sumo, unas dos semanas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 202 Cuba (CDH )
      Unos apoyados en un codo, otros con el mentón en las manos, el capuchino arrodillado en su hábito, las mujeres recostadas sobre una manta, Gavilán con la lengua fuera, junto a Polifemo, el dogo tuerto de los griegos: todos miramos las llamas que crecen a saltos entre las ramas demasiado húmedas, muriendo en amarillo aquí, para renacer azules sobre una astilla propicia, mientras, abajo, los leños primeros se van haciendo brasas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cuba (CDH )
      La hemos metido en la canoa de Montsalvatje, envuelta en una manta, llorosa, casi inconsciente, haciéndola creer que la sigo en otra embarcación. He dado al Herborizador mucho más dinero del necesario para que la atienda, pague sus traslados, la instale, costee los tratamientos necesarios, quedándome apenas con unos billetes sucios y unas monedas [...].
    • 1954 Salarrué Trasmallo [1954] El Salvador (CDH )
      El cotón de manta se le bía hecho hilachas en la fuga por los ishcanalares y los mongoyanos. Un calzón que jué azul soldado, con pierna y media y los burros de becerro que el señor Brido le bía mercado en la cabecera, porque Lalo le lavaba las botellas y le compraba el zacate para la mula "Coneja", que jalaba el carretón de la tienda, en el pueblo.
    • 1954 Salarrué Trasmallo [1954] 127 El Salvador (CDH )
      Adentro, la Lupe dormía ya profundamente, detrás de los canceles de manta, pegoteados con imágenes de santos y retratos de Maurice Chevalier y Vilma Burky. Un gordo reloj despertador cosía con su maquinita pespuntadora, la puntera de "glasé" del silencio.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] 22 Argentina (CDH )
      Todo hombre se avergüenza de su rostro contaminado de sueño. Cuántas veces, al levantarme temprano para estudiar o leer, ordené con mis manos las almohadas revueltas, las mantas en desorden, evidencias casi obscenas de nuestros encuentros con la nada, pruebas de que cada noche dejamos de ser...
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Argentina (CDH )
      Mientras le hablaba, cubrí con una manta su pie enfermo. Me escuchaba con la sonrisa de un gramático que observa cómo su alumno sale del paso en un recitado difícil. Al terminar, me preguntó tranquilamente qué había pensado hacer con los enemigos del régimen.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Argentina (CDH )
      Sentado junto a mí, Lucio levantaba con la punta de sus finos dedos las mantas de algodón bordado; por pura cortesía seguíamos cambiando frases sobre las noticias y los escándalos de Roma. Antínoo, tendido en el fondo de la barca, había apoyado la cabeza en mis rodillas; fingía dormir para aislarse de esa conversación que no lo incluía.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Argentina (CDH )
      Con ayuda de mantas y alusiones hirvientes se buscó calentar en lo posible mi cuerpo que se helaba. Para detener la hemorragia, Hermógenes había recetado la aplicación de nieve. Como faltara en el campamento, Celer la hizo traer de las cimas del Hermón a costa de mil dificultades.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] 200 Argentina (CDH )
      [...] yo aceptaba ser ese hombre fatigado que cuenta distraídamente las estrellas y los rombos de su manta. miraba, en la sombra, la mancha blanca de mi busto; una cantilena en honor de Epona, diosa de los caballos, y que antaño cantaba en voz baja mi nodriza española, mujer corpulenta y sombría que parecía una Parca [...].
    • 1956 Beneke, W. Funeral Home [1993] 271 El Salvador (CDH )
      ¡Corra a buscarlo! / El Encargado se echa sobre los hombros una manta y sale. Nancy, que ha oído los gritos, abre la puerta y sin comprender exactamente lo que pasa, invita a la mujer amablemente, con un gesto, a pasar al living room.
    • 1956 Piñera, V. Cuentos [1999] Cuba (CDH )
      Luisa, que lo vio, acercóse rápidamente para evitarlo, viendo lo cual Teodoro abrió la boca empezando la emisión de uno de aquellos gritos subterráneos, pero Luisa, más rápida, tomó su manta y se lanzó furiosamente a taparle la boca. Empeñóse una sorda, breve lucha... Teodoro hipaba fatigosamente, mientras Luisa, sin retirar ambas manos de la manta que oprimía la boca del condenado, besaba tiernamente su frente para calmarlo. Con trabajo lo consiguió y al fin pudo ella misma secar su propia frente con la polémica manta.
    • 1956 Piñera, V. Cuentos [1999] Cuba (CDH )
      Teodoro hipaba fatigosamente, mientras Luisa, sin retirar ambas manos de la manta que oprimía la boca del condenado, besaba tiernamente su frente para calmarlo. Con trabajo lo consiguió y al fin pudo ella misma secar su propia frente con la polémica manta.
    • 1956 Piñera, V. Cuentos [1999] Cuba (CDH )
      Con trabajo lo consiguió y al fin pudo ella misma secar su propia frente con la polémica manta.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      Un ocre inhóspito, sin sombra, bajo el borroso, impalpable sopor de aquella manta de tamo polvoriento. Sucesivas laderas se iban apoyando, ondulantes, las unas con las otras, como lomos y lomos de animales cansados. Oculto, hundido entre los rebaños, discurría el Jarama. Y aún al otro lado, los eriales incultos repetían otra vez aquel mismo color de los rastrojos, como si el cáustico sol de verano uniformase, en un solo ocre sucio, todas las variaciones de la tierra.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      Habían sonado los opacos cantazos contra el suelo, como sobre una manta. Ahora el ladrar de los careas y los silbidos del pastor. Lucita hizo un extraño.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      —La propia hora de coger el tole y la media manta y subirnos para arriba.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      El Secretario recogía del coche una carpeta y una manta. Pasaron por debajo del gran árbol, cuya copa ocultaba la luna y formaba una sombra muy densa. Saliendo del árbol, se adentraron por el angosto pasillo de maleza y zarzales, que estrechaban el camino y los obligaba a ir en fila india.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      El niño se acercó, farol en mano, y el Secretario desplegaba la manta que traía, y la extendió junto al cuerpo de Luci. Después Rafael y el de los pantalones mojados hicieron rodar el cuerpo hasta el centro de la manta. Le cerraron encima una y otra parte, y quedaba cubierto.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      Después Rafael y el de los pantalones mojados hicieron rodar el cuerpo hasta el centro de la manta. Le cerraron encima una y otra parte, y quedaba cubierto.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      Izaron la manta entre cuatro de los estudiantes, uno por cada extremo. El de la armónica abarcaba el cuerpo por el centro de la manta; lo mantenía levantado, a fin de que no fuese rozando por la tierra. Todo el grupo echó a andar en silencio, en pos del niño de la luz. Detrás del cuerpo iban el Juez y el Secretario; y después los amigos de Lucita, seguidos por el guardia, que llevaba el pulgar enganchado a la correa del mosquetón.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] 338 Esp (CDH )
      El de la armónica abarcaba el cuerpo por el centro de la manta; lo mantenía levantado, a fin de que no fuese rozando por la tierra.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      Por fin el Secretario recogía la manta y el traje de baño, y salían los tres hombres del depósito, dejando el cuerpo de Lucita tendido sobre el mármol de la mesa inclinada. El encargado apagó la luz y echó la llave.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] 15 Esp (CDH )
      Y si alguna tomaba el camino de Miranda y venía hacia mí, y hasta parecía, tan viva venía, que silbaba, prendía el miedo en mí como alfiler en el acerico, y sin desnudarme me metía en el catre, y me tapaba hasta la cabeza con la manta: una manta a fajas verdes, que por ambos lados tenía escrito en letras coloradas: DAVID.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] 43 Esp (CDH )
      Echó mi amo una manta por encima de la jaula, y se sentó en el sillón de velludo a leer en un libro que nunca le viera, en cada página un animal pintado, y con colores tan vivos que enamoraba mirarlos.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Pondrás tu ropa mejor, y al cuello esta campanita de plata, y en la mula de nuestra ama llevarás el cesto grande de las manzanas, bien limpio, y le pones una manta nueva por cama de fondo.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Casi no almorcé con el apuro, y todavía no eran las cinco cuando ya tenía la mula en la era, el cesto con la manta de cama, y ya estaba vestido con mi chaquetón y calzado con los zuecos solados de estreno, y para gastar el tiempo le hice al cesto una clavija nueva, de boj, retorneada de ambas puntas.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Y el señor Almeida y la excelencia Novás ya montaran, y José del Cairo y mi amo ayudaron a asentar a doña Teodora en su mula, y le pasaron una manta envolviéndole la cola, y subió a la grupa Teófilos con el paraguas, que seguía lloviendo.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Nos hizo subir al cuarto de mosiú Simplom, que estaba el suizo poco menos que dando las boqueadas, sudando bajo nueve mantas, y fuera de las sábanas sólo asomaba la afilada nariz, y medio tapaba la calva con una media blanca rayada de azul, que muy gracioso gorro resultaba.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      La manta de seda verde, sin mancha, que cubría la cama, exaltaba el contraste.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Indias con mantas de colores sobre la cabeza, lloraban. La catedral no resplandecía tanto. La luz filtrada por el alabastro de las ventanas era distinta de la del sol. Parecía que habíamos caído, como en las leyendas, a alguna ciudad escondida en el centro de una montaña, debajo de los mantos de hielo inapagables que nos enviaban luz a través de las rocas. Un alto coro de madera lustrada se elevaba en medio del templo. Se levantó el Viejo y nos guió hacia la nave derecha.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      En el suelo, sobre los desperdicios que arrojaban del interior, caminaba una gruesa manta de moscas. Cuando alguien entraba a las chicherías, las moscas se elevaban del suelo y formaban un remolino. El piso estaba endurecido por el caminar de la gente; las mesas eran bajas, y las bancas pequeñas.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Se acostó vestido y se cubrió la cabeza con las mantas.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Con cuchillos, las chicheras encargadas abrían los sacos y llenaban las mantas de las mujeres. Luego ellas salían por la tienda y las que estaban hacia el zaguán, se acercaban.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Mientras las repartidoras seguían llenando las mantas de las mujeres con grandes trozos de sal, alegremente, se dedicaron a preparar las cargas para los "colonos" de Patibamba.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Cerca de cincuenta mujeres cargadas ya con sus mantas de sal siguieron a las que fueron designadas.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Estaba en disposición de acabar con ella. La bajaría del caballo lanzándole una piedra en la que hubiera escupido en cruz; y si venía a pie, la agarraría por la manta larga que lleva flotante al viento. Rezando el Yayayku, apretaría su garganta de gusano y la tumbaría, sin soltarla.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      El sol daba de lleno sobre unas mantas viejas, tendidas en un extremo del corredor, frente a la cocina. Troncos gruesos y secos, formaban las paredes de un entarimado. Me acerqué allí. Encontré a una anciana echada en el suelo, con la cabeza reclinada sobre un madero redondo. Llevaba makitu, una antigua prenda indígena de lana tejida, que le cubría los brazos; le habían envuelto la cabeza con un trapo. Su rostro parecía momificado, la piel pegada a los huesos, su nariz filuda y amarillenta.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Pero, de súbito, un horrible frío se le metía en el cuerpo. Sin quitarse las botas, se acostó en el catre, echándose una manta encima, y encima de la manta un edredón.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Pero, de súbito, un horrible frío se le metía en el cuerpo. Sin quitarse las botas, se acostó en el catre, echándose una manta encima, y encima de la manta un edredón. Pero no era una manta, ni un edredón, sino todas las mantas de la compañía, todos los edredones de Amberes, los que le hubiesen sido necesarios, en aquel momento, para que su cuerpo destemplado hallara el calor que el Rey Salomón viejo tratara de encontrar en el cuerpo de una doncella.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      El solo Chantre Mayor de Guatemala, que embarcaría en la Flota, se traía tres criados, de color aceitunado, con las frentes ceñidas por tiras bordadas, y una manta de lana espesa, con los colores del arco iris, metida por la cabeza a modo de capisayo.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      El trueno retumbaba en los corredores. Crecían pelos en la gamuza de los guantes. Las mantas de lana se destejían, redondeando el vellón de carneros distantes. Los armarios, los vargueños, las camas, los crucifijos, las mesas, las persianas, salieron volando en la noche, buscando sus antiguas raíces al pie de las selvas.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Noté entonces, con sobresalto, que alguien estaba acostado bajo la gruesa manta de lana, y ya iba a echar mano al cuchillo cuando me vi preso entre brazos encendidos de fiebre, que buscaban mi cuello como brazos de náufrago, mientras unas piernas indeciblemente suaves se trepaban a las mías.
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] 410 México (CDH )
      [...] buscaba sus manos y apretaba su cuerpo contra los pechos que ya no le ardían, que encontraban un reposo violento sobre su cuerpo y ambos buscaban a ciegas sus labios y la cruz definida y el tornillo de velos y reían al tocarse y caían sobre las viejas mantas de la sacristía clausurada mientras, afuera, los acompañaba el rumor doblegado de la tarde, de la siesta, del reposo.
    • 1958 García Márquez, G. Coronel [1982] Colombia (CDH )
      El coronel habría preferido envolverse en una manta de lana y meterse otra vez en la hamaca. Pero la insistencia de los bronces rotos le recordó el entierro. «Es octubre», murmuró, y caminó hacia el centro del cuarto. Sólo entonces se acordó del gallo amarrado a la pata de la cama. Era un gallo de pelea.
    • 1958 García Márquez, G. Coronel [1982] Colombia (CDH )
      Envuelto en una manta de lana hasta la cabeza trató de localizar la gotera en la oscuridad. Un hilo de sudor helado resbaló por su columna vertebral. Tenía fiebre. Se sintió flotando en círculos concéntricos dentro de un estanque de gelatina. Alguien habló. El coronel respondió desde su catre de revolucionario.
    • 1958 García Márquez, G. Coronel [1982] Colombia (CDH )
      Se envolvió en una manta de lana y por un momento percibió la pedregosa respiración de la mujer —remota— navegando en otro sueño. Entonces habló, perfectamente consciente.
    • 1959 Arreola, J. J. Bestiario [1972] México (CDH )
      La fiel servidora tendía sus mantas entre los dos lechos, y San Dionisio bendijo la pureza del idilio cuando los dos enamorados se arrodillaron, con las manos juntas, al pie de su altar.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Extendimos el pequeño equipaje y nos acostamos sobre una manta que sacó Damiana de su atado. Cerca de nosotros, detrás de un trozo de pared, se tendió la pareja de recién casados.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Algunos bultos, ya quietos bajo sus mantas, eran llevados hacia un extremo del campo.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      A veces, las tunas y las uñas de gato de los guaimipirés se enganchaban al pasar en las mantas y vendas, descubriendo de golpe muñones recién cosidos. Una bomba cayó sobre esa concentración de espectros yacentes. La malla de enmarañados arbustos la protegió en parte, pero una camilla voló y se incrustó en la copa de un samahú con un brazo enredado entre los hierros retorcidos.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Gamarra dormía a pesar de los tumbos y del chicoteo de las ramas, envuelto hasta la cabeza en la manta, como en una escafandra.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      El camión perdió ligeramente la dirección y una de las ruedas atropelló una mata de karaguatá. Se produjo una explosión fuerte y seca. El tanque de agua se ladeó de golpe. Cristóbal bloqueó los frenos y bajó de un salto. Gamarra se retorcía manoteando por desembarazarse de su escafandra. Desgajado al sueño por la explosión y el bandazo, hucheaba como loco bajo el rollo de manta.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Gamarra se enrolló de nuevo en su manta y encajó el paquete de la cabeza en un ángulo de la chambrana.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Gamarra y Mongolós hicieron una limpiada con el machete junto al camión, y se tendieron sobre sus mantas.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Algo es algo... —le volvió la espalda y se cubrió la cabeza con un extremo de la manta.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      El famoso verdeolivo del Chaco estaba lleno de remiendos y zurcidos hechos pacientemente, Tres pedacitos de cinta tricolor, tan desteñidos como la cucarda del sombrero, se hallaban cosidos al bolsillo izquierdo de la chompa, atestiguando las tres cruces que vendrían dentro de la bolsa de víveres. Llevaba la manta arrollada en bandolera.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] 382 Paraguay (CDH )
      Mazorcas negras de maíz colgaban a los costados de los tallos rotos y leñosos. En un claro vieron cruzar pesadamente el camino a un tatú mulita, bamboleando el córneo y alforzado carapacho. Cuchuí pegó un tironcito al envoltorio de la manta.
    • 1961 Caro Baroja, J. Brujas [1966] 190 Esp (CDH )
      Llamaba a las autoridades y se enteraba por éstas de quiénes eran las personas sospechosas. Las prendía, las cambiaba de traje, las cubría con mantas y telas, de suerte que no se las reconocía y las ponía en hilera y al sol. El juez del pueblo las descubría el ojo izquierdo y una de las niñas declaraba si la persona era bruja o no.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] Esp (CDH )
      [...] con onduladas uralitas recortadas irregularmente, con alguna que otra teja dispareja, con palos torcidos llegados de bosques muy lejanos, con trozos de manta que utilizó en su día el ejército de ocupación, con ciertas piedras graníticas redondeadas en refuerzo de cimientos que un glaciar cuaternario aportó a las morrenas gastadas de la estepa, con ladrillos de «gafa» uno a uno robados en la obra [...].
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] Esp (CDH )
      [...] que de los techos oscilantes al soplo de los vientos colgaran lámparas de cristal de Bohemia, que en los patizuelos cuerdas pesadamente combadas mostraran las ricas ropas de una abundante colada, que tras la puerta de manta militar se agazaparan (nítidos, ebúrneos) los refrigeradores y que gruesas alfombras de nudo apagaran el sonido de los pasos eran fenómenos que no podían sorprender a Pedro [...].
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 56 Esp (CDH )
      Así Muecas dispuso que D. Pedro tomara asiento en una a modo de cama hecha con cajones que allí había y que en ausencia de sábanas cubría una manta pardusca.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 63 Esp (CDH )
      Porque se necesitaban menos sábanas y mantas para poder vivir, habiendo sido por el momento pignoradas las que utilizaba el mozo en edad militar. Porque el olor de los cuerpos —cuando uno se acostumbra— no llega a ser molesto resultando más bien confortable.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 64 Esp (CDH )
      Muecas, si había bebido demasiado la noche antes, no hacía caso de los gritos de sus hijas y metía la cabeza otra vez bajo la manta gruñendo mientras que la redonda consorte laboraba en la parte de afuera o había ya partido hacia el montón de basura contratado.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 110 Esp (CDH )
      Pero todo está sincronizado, calmo, en la expectativa ciega y sorda de su llegada. Ahí, al lado está su sitio, su sábana blanca, su manta gruesa, su almohada en la que tiene irremisiblemente que dormir, su vaso de agua que ya habrá tomado un sabor a caldo, sus libros viejos.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] 111 Esp (CDH )
      El cuerpo (que no podrían distinguir los ojos habituales por estar envuelto en varias mantas, sábanas, camisones y quizá incluso alguna prenda usada de abrigo) aparece nítido y completo para el tercer ojo que recibe unas ondas prodigiosamente precisas.
    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] Esp (CDH )
      Llegada la noche se da una manta parda al detenido. Llegado el día se le retira exigiéndole sea doblada por sus pliegues. Estos acontecimientos y los más banales del rancho o de la orina dan forma de calendario a un tiempo que, por lo demás, se muestra uniformemente constituido de angustia y virtudes teologales.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] 102 Uruguay (CDH )
      Buscó un cigarrillo y se puso una manta en los pies, miro en el techo la última luz del día, evocó una infancia campesina, común a todos los hombres, un paraíso invernal, calmo, materno. Olió, debajo del humo, un rastro de amoniaco y una olvidada playa de pescadores. Cada siete días se rompía un caño o desbordaba una letrina. El patrón, con botas de goma, estaba dando órdenes a las dos mucamas y al muchacho.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Aquí no había más que el cuerpo raquítico bajo las mantas, la cabeza de cadáver amarillenta y sonriendo sobre las gruesas almohadas verticales, el viejo y su juego.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      El tórax de niño, las piernas raquíticas, y hasta las mismas manos hechas de alambre y papeles viejos, se aplanaban sin bulto bajo las mantas. Nada más que la cabeza ciega e indiferente, la máscara preparada para un susto sobre la almohada. El viento no quería acercarse; limpiaba el cielo encima del río, se estiraba y volvía con un tesón maniático, con un rumor explicativo, con la voluntad de prescindir de los árboles y sus hojas.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Casi perpendicular a las mantas, la máscara blanca y amarilla, calva, cejinegra, parecía dormir; la boca fina y vencida estaba apretada sin esfuerzo.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Había, tocando la cortina, un diván de cuero negro con mantas prolijamente dobladas y un pequeño almohadón chato y duro. Aquel rincón era el dormitorio de Petrus, tan distinto a los de la casa lacustre sobre el río, con las grandes almohadas panzudas, protegidas por fundas con orlas de punto cruz en colores que ostentaban fechas familiares, o atavíos campesinos, y desplegaban el insospechado doble sentido de la leyenda: Ein Gutes Gewissen ist ein sanftes Ruhekissen *.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] 292 Argentina (CDH )
      Mientras se intentaba apagar el fuego en el Mirador, después que fueron retirados los cuerpos de Alejandra y su padre, la policía sacó de la casa al viejo don Pancho, envuelto en una manta, sobre su misma silla de ruedas. ¿Y el loco? ¿Y Justina?, se preguntaba la gente. Pero entonces vieron cómo traían a un hombre de pelo canoso y cabeza alargada en forma de dirigible; llevaba un clarinete en la mano y parecía demostrar cierta alegría. En cuanto a la vieja sirvienta india, mantenía su impasible rostro habitual.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 240 Cuba (CDH )
      Un "¡fuera de aquí!", clamado con tronitosa voz por el criado, desbandó a los presentes, que se echaron escaleras abajo, llevándose cuanta botella llena pudieron agarrar al vuelo, al ver que del hato de mantas escocesas emergía la cabeza de alguien que debía ser una persona de condición.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 14 Cuba (CDH )
      [...] hatos de barajas, estuches de barbería, racimos de candados, quitasoles verdes y rojos, molinillos de cacao, con las mantas andinas traídas de Maracaibo, el desparramo de los palos de tintura y los libros de hojas para dorar y platear, que venían de México.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 16 Cuba (CDH )
      Agobiados por el calor y los olores a tasajo, a cebollas, a café, que les venían de la calle, subieron a la azotea, envueltos en sus batas, llevando mantas y almohadas sobre las que acabaron por dormirse, luego de hablar, con las caras puestas en el cielo, de planetas habitables [...].
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 32 Cuba (CDH )
      Sofía cubrió su cuerpo desnudo con una manta. "Una tisana de ipeca y hojas de árnica cuando despierte", dijo el curandero, yendo a cuidar de la compostura de su traje ante un espejo donde halló la interrogante mirada de Sofía, que lo seguía con los ojos.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] Cuba (CDH )
      [...] el tísico o el asmático envuelto en mantas, sentados en los ángulos del tablado, como actores de feria que ya hubiesen interpretado sus papeles.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 48 Cuba (CDH )
      A pesar de su cansancio y del miedo a los murciélagos que revoloteaban por todas partes, Sofía cuidó de las camas, las sábanas, las mantas de cada cual, haciendo llenar jofainas y remendar mosquiteros agujereados, prometiendo mayores comodidades para la próxima noche.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 57 Cuba (CDH )
      Un molesto sudor mojaba sus medias mal recogidas, sus pechos oprimidos por el estiramiento de la blusa ladeada, su piel toda irritada por la aspereza de la manta de lana que cubría su lecho, cuando se oyeron gritos y carreras en la cubierta.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 185 Cuba (CDH )
      Había pasado la noche, como en los dichosos tiempos del desorden, con singular rapidez. Y ahora, sin prisa por irse a dormir, envueltos en mantas que habían traído poco a poco para arroparse en sus butacas, permanecían los cuatro silenciosos, como sumidos en sus propias reflexiones.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] Cuba (CDH )
      Se dejó caer en una butaca, pidiendo mantas y más mantas para envolverse. Pero aun envuelto, arrebujado, metido en frazadas de lana, en ponchos de vicuña, seguía temblando. Sofía observó que tenía los ojos enrojecidos y purulentos.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] Cuba (CDH )
      Un concertado> jaleo de tacones pegaba recio, a compás de guitarras, en el suelo del piso principal, cuando el viajero, sacando un brazo aterido del hato de mantas escocesas que lo envolvían, alzó el pesado martillo del aldabón con figura de Dios de las Aguas que adornaba la gran puerta que daba a la calle de Fuencarral.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 240 Cuba (CDH )
      Por fin, librado de su última manta, el viajero se acercó al fuego, pidiendo una botella de vino. Cuando se la trajeron pudo comprobar que era del mismo que habían estado bebiendo los juerguistas.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      Casi nadie dormía, porque lo miraban de lejos, sentado con las rodillas dobladas, envuelto en la manta, inmóvil. Los que intentaban cerrar los ojos luchaban contra la sed, el hambre y el cansancio. Los que no miraban al capitán miraban la fila de caballos con los tupés doblados. Las bridas fueron amarradas a un mezquite grueso que emergía, como un dedo perdido, de la tierra. Hacia la tierra miraban los caballos cansados. El sol debía aparecer detrás de la montaña.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      La fila de refugiados era enorme; se perdía de vista. Iban delante de ellos las carretas llenas de trigo y chorizos que llevaban a Francia los campesinos; iban las mujeres cargando el colchón y la manta, y otros que llevaban cuadros y sillas, aguamaniles y espejos.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      ÉL se envolvió en la manta azul, porque el viento helado de esas horas desmentía, con un rumor de rastrojo agitado, el calor vertical del día. Habían pasado toda la noche en campo abierto, sin comer.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Argentina (CDH )
      Eran tan cautelosos que no añadieron una arruga a las mantas. Erectos, trémulas las colas espléndidas, fosforescentes las pupilas, me miraron. La anciana sintió mi flaqueza y suspiró; sacó la mano del resguardo tibio, me atrajo hacia ella y me acarició suavemente.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Argentina (CDH )
      Me estremecí en el calor de las mantas.
    • 1963 Cela, C. J. Compañías convenientes p. 63 Esp (FG)
      Sobre la manta de silencio que envolvía a sus mil vecinos, por encima del jadear de los hombres que paleaban escombros ya casi sin esperanza, sonó una voz que cantaba, incluso con buena entonación, un viejo aire irlandés que se titulaba Mi vieja casa.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 63 Argentina (CDH )
      Apoyándose en la manta esquimal, mirando las velas verdes a través de la copa de vodka (íbamos a ver los peces al Quai de la Mégisserie) era casi sencillo pensar que quizá eso que llamaban la realidad merecía la frase despectiva del Duke, It don't mean a thing if it ain' t that swing, pero por qué la mano de Gregorovius había dejado de acariciar el pelo de la Maga, ahí estaba el pobre Ossip más lamido que una foca [...].
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Argentina (CDH )
      Entrecerradamente Gregorovius alcanzaba a distinguir el rincón donde Ronald y Wong elegían y pasaban los discos, Oliveira y Babs en el suelo, apoyados en una manta esquimal clavada en la pared, Horacio oscilando cadencioso en el tabaco [...].
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Argentina (CDH )
      Pero le costaba renunciar a la manta esquimal tan tibia, a la contemplación lejana y casi indiferente de Gregorovius en pleno interviú sentimental de la Maga.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 74 Argentina (CDH )
      Había sido necesario acompañarla al campo el mismo día del telegrama de madame Irène, envolver a Rocamadour en trapos y mantas, instalar de cualquier manera una cama, cargar la salamandra, aguantarse los berridos de Rocamadour cuando llegaba la hora del supositorio o el biberón donde nada podía disimular el sabor de los medicamentos.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 145 Argentina (CDH )
      Las cosas empezaban a andar un poco mejor, por lo pronto Babs había explorado un rincón del cuarto y después de fabricar una especie de cuna con dos sillas y una manta, se confabulaba con Ronald (era curioso ver sus gestos por encima de la Maga perdida en un delirio frío, en un monólogo vehemente pero seco y espasmódico) [...].
    • 1965 Escobar, J. Itinerario cocinas Castilla [1968] Esp (CDH )
      Apenas transitaban por aquella calle de la ciudad algunos viandantes, más de prisa, embozados en el gabán y el tapabocas, en la pelliza o en la manta.
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Honduras (CDH )
      La mujer, hecha un nudo al lado de su grosero marido, abrigada con una manta salvadoreña se quejaba entre sollozos. Allí la fuerza de la corriente era más débil por los yerbales y palizadas. La noche se había convertido en una zarabanda de tile y lluvia.
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Honduras (CDH )
      Estaba envuelto en una húmeda manta salvadoreña y, al investigar, Cruz Marzo lanzó una exclamación...
    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Honduras (CDH )
      ¡No les pesó darle en cambio una piel de venado, una medida de maíz, chilotes, patastillos, una manta tejida por Tota y cuentas de San Pedro. Esto haría que la fiesta de Nochebuena este año fuera extraordinaria y que de todos los otros ranchos viniesen los vecinos a cantar sus viejas tonadas religiosas al nacimiento del Niño-Dios, en cuyas manos estaba la felicidad de todas las personas, para unas en este mundo y para otras, las pobres, en el otro de ventura eterna.
    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] 244 Cuentos Honduras (CDH )
      Por suerte, Dios nunca le falta a uno, y los lenguaraces y calumniadores siempre reciben su merecido, aunque se hallen transitoriamente en las más altas posiciones y se olviden de sus mocedades, de sus tirantes de manta y de los zapatos de la infancia.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Si quieres te prestaré mi manta...
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Jerónimo te recibía con una sonrisa, encendía dos cigarrillos, te dejaba su manta, apagaba la luz. Hablar, lo que se dice hablar, poco os hablabais. ¿Qué había en común entre él y tú? Sólo el tuteo amigo y la sonrisa, la llaneza del gesto y el acuerdo animal, más allá de las palabras. ¿Confiaba en ti? Seguramente. Más de una vez extendiste el brazo durante su sueño y presentiste, agradecido, el bulto bienhechor del revólver en su cinto.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      [...] sangre en los muslos soleados y ese arañazo en un rubio seno, picadura de víbora, hay que sorber rápidamente el veneno, hay que curarla y encender un fuego y quitarle las ropas mojadas para que no se enfríe, los dos envueltos en una manta, o mejor llevarla en volandas a la Villa [...].
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      Con su ayuda y la del masovero, que todo el rato estuvo hablando de corte de digestión y de insolación, Teresa, llena de angustia y de vagos remordimientos, había metido inmediatamente a Maruja en su coche, envuelta en una manta, llevándola al dispensario de Blanes [...].
    • 1967 Benet, J. Región [1996] Esp (CDH )
      [...] tomó la almohada, la sacudió, ahuecó y la colocó en su sitio, extendió una manta por todo el lecho y, con una botella de castillaza entre las piernas, permaneció un rato absorto, mientras contemplaba el desorden habitual de su alcoba, tratando de saber lo que había olvidado.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 180 Esp (CDH )
      No sé si me levanté de la cama porque bajo las mantas, tras los postigos cerrados, aquel cuerpo juvenil, endiosado y procaz se retorcía y apretaba a sí mismo para apartar de sí la idea del engaño, para inventar una congoja distinta e imaginaria y permanecer sorda a las revelaciones de una premonición cruel.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 291 Esp (CDH )
      Pero entonces ya estamos en octubre, una Región invadida a todas horas por la oscuridad, cañoneada desde todos los suburbios y habitada por unos pocos supervivientes soñolientos que a deshoras corren de sótano en sótano para cargar los últimos carros con unos colchones y mantas y escapar por la carretera de la Sierra.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 303 Esp (CDH )
      Frente a mí un soldado que parpadeaba con un solo ojo, trataba agachando la cabeza y echando atrás la espalda como un borracho, de mantener un equilibrio imposible hasta que se derrumbó sobre las mantas que cubrían las cajas de municiones.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 52 Esp (CDH )
      [...] han trocado su tradicional traje de pana y su manta de Béjar y su blusa de fustán por una especie de armadura tártara de pieles curtidas y lanas crudas cosidas con cáñamo, una especie de cabaña ambulante de la que, como el bernardo de su concha peluda, ni siquiera en verano se despojan.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 172 Esp (CDH )
      No hubo ultraje ni engaño, eso es lo peor; cuando al fin abandoné la casa —volví a Región envuelta en mantas y capotes militares, en compañía de un niño que acariciaba un gato recién nacido y de un viejo carretero sordo que no paró la menor atención a los puestos de control, las columnas de evacuados y los grupos de prisioneros taciturnos y harapientos [...].
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 201 Esp (CDH )
      [...] bajaba de noche hasta las tapias de Bocentellas, de El Salvador, Etán y Región, envuelto hasta la cabeza con una manta de paja, la boca coloreada de un tinte vegetal; también es la sangre de todos los que cayeron en aquellos pagos, víctimas de su impaciencia y del cruel e insaciable apetito de revancha del viejo guardián de Mantua.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 208 Esp (CDH )
      Era eso o no era eso; debía haber algo allí que atraía al peón por su misma simplicidad; quizá la mesa de juego del salón del balneario no admite comparación, a la hora de medir el placer que procura, con esa manta de Béjar, echada sobre la litera de un compañero al que puedes insultar cuando saca un buen naipe, salpicada de pañuelos sucios, colillas y cuarterones de tabaco.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 299 Esp (CDH )
      Ya no quedaba ningún colchón y aunque supongo que en Región debía haber muchas camas vacías venía siempre a dormir a un mismo rincón del suelo, acostado contra el zócalo de cara a la pared y cubierto por una manta gris. Doctor, en aquel rincón del suelo, bajo aquella manta gris, devoró el alemán mi flor.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] Esp (CDH )
      La primera noche no hicimos sino dormir abrazados, debajo de las dos mantas para aprovechar mejor nuestro mutuo calor. Pero la segunda noche dormimos abrazados e hicimos el amor.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 303 Esp (CDH )
      Le ayudaron a subir a la cabina mientras otros dos soldados y yo nos vimos obligados a trasladarnos a la caja y acomodarnos entre los embalajes, las cajas de munición y las mantas, y reanudamos el viaje por aquella carretera de tierra, a través de unos campos desiertos, tras la nube de polvo del coche de Julián que pronto se perdió de nuestra vista.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 303 Esp (CDH )
      Gerd había disparado cuatro o cinco balas por debajo de la manta y, en la oscuridad, el cañón humeante asomaba debajo del agujero en esa actitud acechante de la víbora que después de morder e inocular su veneno asoma su cabeza de debajo de la piedra para cerciorarse del resultado.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 303 Esp (CDH )
      Cuando lo levantaron para echarlo fuera yo ya no quise mirar, la cabeza hundida en su pecho, con el olor de la pólvora entre los pliegues de la manta.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 323 Esp (CDH )
      Los demás pasaron a la cabina y nosotros nos acurrucamos debajo de las mantas en el fondo de la caja.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 323 Esp (CDH )
      [...] fue entre el aroma sutil y acerbo de las mantas húmedas cuando el amor de aquel hombre me vino a demostrar que el tiempo puede no existir, fundido en su totalidad entre todos aquellos instantes que acuden en tropel —cuando en el horno colmado de tantas sustancias necesarias para combinar en la fusión el producto final, se introduce al fin la llama— [...].
    • 1967 Benet, J. Región [1996] Esp (CDH )
      Me veo una mañana envuelta en las mantas y la mejilla pegada al cristal para contemplar cómo al pie de la ventana cargaban la camioneta con unas cajas [...].
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 325 Esp (CDH )
      Qué capacidad de olvido, qué fuerza para separar las funciones, qué voluntad y qué orden para hacer cada cosa a su tiempo; me veo entonces y me he seguido viendo vuelta de nuevo a la cama para morder el borde de la manta y evitarme a mí misma una explosión de lágrimas que me revelara la pobreza de mi condición.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 325 Esp (CDH )
      Llevaban las mantas enrolladas al pecho, los fusiles al hombro y el segundo o tercero de la fila, encorvado bajo el peso del equipo, la bandera de dos colores. Registraron la casa aunque toda su atención parecía acaparada por los pollos del corral.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 329 Esp (CDH )
      He vuelto a revivirle y encontrarle mil veces, echado en un camastro y cubierto con unas mantas que despedían el olor de la fiebre, con ese profundo y lejano estertor de los pulmones con que se anuncia la muerte.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Llegó sin ruido, sin escolta, envuelto en una manta a pesar del calor, y con tres amantes que instaló en una misma casa, donde pasaba la mayor parte del tiempo tendido en una hamaca. Apenas si leía los despachos telegráficos que informaban de operaciones rutinarias. En cierta ocasión el coronel Gerineldo Márquez le pidió instrucciones para la evacuación de una localidad fronteriza que amenazaba con convertirse en un conflicto internacional.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 205 Colombia (CDH )
      Úrsula trató de echarle sobre los hombros una manta nueva. «Qué va a pensar el gobierno», le dijo. «Se imaginarán que te has rendido porque ya no tenías ni con qué comprar una manta». Pero él no la aceptó.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 245 Colombia (CDH )
      La exasperaban sus tazones de café a las cinco, el desorden de su taller, su manta deshilachada y su costumbre de sentarse en la puerta de la calle al atardecer.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 249 Colombia (CDH )
      Habrían podido reconstruirse con ella los itinerarios nocturnos del coronel, desde la madrugada en que salió de Macondo al frente de veintiún hombres hacia una rebelión quimérica, hasta que regresó por última vez envuelto en la manta acartonada de sangre.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Abandonó la fabricación de pescaditos, comía a duras penas, y andaba como un sonámbulo por toda la casa, arrastrando la manta y masticando una cólera sorda.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 301 Colombia (CDH )
      Estaba, como siempre, arropado con la manta de lana, y con los largos calzoncillos de algodón crudo que seguía usando por comodidad, aunque a causa de su polvoriento anacronismo él mismo los llamaba «calzoncillos de godo».
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Puso al niño en la canastilla que su madre le había preparado, le tapó la cara al cadáver con una manta, y vagó sin rumbo por el pueblo desierto, buscando un desfiladero de regreso al pasado.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Pero el cadáver era un promontorio de piedras bajo la manta. Consciente de que al llegar había encontrado abierta la puerta del dormitorio, Aureliano atravesó el corredor saturado por los suspiros matinales del orégano, y se asomó al comedor, donde estaban todavía los escombros del parto [...].
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 52 Colombia (CDH )
      Sus exageraciones eran apenas comparables a las de Arcadio y Amaranta, que ya habían empezado a mudar los dientes y todavía andaban agarrados todo el día a las mantas de los indios, tercos en su decisión de no hablar el castellano, sino la lengua guajira.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      La misma noche en que su autoridad fue reconocida por todos los comandos rebeldes, despertó sobresaltado, pidiendo a gritos una manta. Un frío interior que le rayaba los huesos y lo mortificaba inclusive a pleno sol le impidió dormir bien varios meses, hasta que se le convirtió en una costumbre.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Ocupó una silla entre sus asesores políticos, y envuelto en la manta de lana escuchó en silencio las breves propuestas de los emisarios.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 201 Colombia (CDH )
      Se sentó en el corredor, envuelto en la manta y sin quitarse las botas, como esperando apenas que escampara, y permaneció toda la tarde viendo llover sobre las begonias.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 208 Colombia (CDH )
      Estaba todavía bajo el castaño, sollozando en las rodillas de su esposo, cuando llevaron al coronel Aureliano Buendía envuelto en la manta acartonada de sangre seca y con los ojos abiertos de rabia.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 301 Colombia (CDH )
      Luego se puso la manta en la cabeza, como un capirote, se peinó con los dedos el bigote chorreado, y fue a orinar en el patio.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      El coronel Aureliano Buendía emitió un eructo sonoro que le devolvió al paladar la acidez de la sopa, y que fue como una orden del organismo para que se echara la manta en los hombros y fuera al excusado.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Llevó una manta para que se arropara mientras se secaba la ropa en el fogón, le calentó agua para que se lavara la herida, que era solo un desgarramiento de la piel, y le dio un pañal limpio para que se vendara la cabeza. Luego le sirvió un pocillo de café, sin azúcar, como le habían dicho que lo tomaban los Buendía, y abrió la ropa cerca del fuego.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] 287 Argentina (CDH )
      [...] su cama cubierta con una manta marrón, su maletín sobre la mesa. Se acerca nuevamente y lo abre sacando un crucifijo y parándolo sobre la mesa.
    • 1967 Viñas, D. Hombres [1967] 622 Argentina (CDH )
      Por debajo de la manta, se insinuaban las puntas de las chinelas: eran dos pies diminutos, de niña.
    • 1968 Moll, U. Hermana traidora Cuentos folklóricos chilenos Ch (CDH )
      — Hermano, tienes qu'ir a vender mi mantita pa poder pasar el día.
    • 1968 Moll, U. Hermana traidora Cuentos folklóricos chilenos Ch (CDH )
      — Voy a vender mi mantita porque no tengo qué comer hoy día.
    • 1968 Moll, U. Hermana traidora Cuentos folklóricos chilenos Ch (CDH )
      — Es tan buen negocio con tu mantita que he hecho, no, no la vendí.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] 169 Esp (CDH )
      [...] para verlas bien de cerca se dedican a visitar los barrios miserables, a hacer regalos viejos a los moribundos, a los tísicos arrumbados en una manta astrosa, a niños anémicos panzudos que tienen los huesos blandos, a las niñas que son madres a los once años, a las golfas cuarentonas comidas de bubas [...].
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Perú (CDH )

      Santiago cierra los ojos: el macizo cuerpo de bruces en la alfombra, el rostro inmovilizado en una mueca de dolor o de espanto, la manta y la revista caídas. Los gritos que daría la mamá, la confusión que habría.

    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Perú (CDH )
      Estaba en el escritorio, solo, con una manta en las rodillas, sentado en el sillón de costumbre. Hojeaba una revista y cuando vio entrar a Santiago le sonrió con afectuoso rencor. La piel todavía bruñida del verano se había avejentado, aparecido en su cara un extraño rictus y era como si en pocos días hubiera perdido diez kilos. Estaba sin corbata, con una casaca de pana abierta y unas puntas de vello canoso asomaban por el cuello de la camisa. Santiago se sentó a su lado.
    • 1969 Vargas Llosa, M. Conversación [1996] Perú (CDH )
      Tenía un brillo descorazonado en los ojos y las manos unidas sobre la manta.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Chile (CDH )

      Ella le gritó desde el revoltijo de mantas caldeadas por su cuerpo:

      — Apuesto que tu hermana no ha llegado a la casa todavía. Las brujas vuelven cuando canta el gallo y comienza a clatear...

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] a veces intenta huir, forzar la puerta, precipitarse por la ventana: se acuesta aún, se agita frenéticamente, desgarra cubrecamas, mantas y sábanas, muerde cuanto tiene a su alcance [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] soportales, una tiendecilla con mantas en la puerta, un mesón, un viejo palacio con un escudo de piedra, las celosías de un convento de monjas [...].

    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Hasta que aparecieron verdeolivos del Ejército, calzados con reyunos, con las mantas cruzadas, bolsas de víveres, cananas repletas y largos yataganes calados en fusiles relucientes.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Por la tarde había venido Antonia a traerle una manta. Llorando de vergüenza le dio más coscorrones. Le dijo que allí se iba a quedar, convicto y preso, hasta que el propio Daniel viniera a llevárselo.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Basilio deslió, con guiños de contento, una flamante carabina boliviana que había traído más o menos disimulada en una manta. Fue su único requecho. Ni un reloj, ni un anillo, para no hablar de esas caramañolas siniestras que sargentos borrachos hacían tintinear con dientes de oro arrancados a los muertos.
    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] 596 Esp (CDH )
      ¿Quién me traerá entonces una manta para taparme y alcanzar un remedo de calor mientras esperamos a que se haga de día?
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Me ha preguntado si tenía usted puesta la manta. Porque ella, anoche, se levantó y le echó una manta. Yo le he dicho que sí. Ella me ha dicho que gracias. Yo le he dicho que de nada. Y que si ordenaba algo.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Estaba en la cama, fumándose un cigarrillo. Me ha preguntado si tenía usted puesta la manta. Porque ella, anoche, se levantó y le echó una manta. Yo le he dicho que sí. Ella me ha dicho que gracias. Yo le he dicho que de nada.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Le he quitado la manta, que estaba usted sudando como un gorrino.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Terminada mi dosis de vino me fabriqué un lecho cerca de la tienda de campaña, con una manta y un impermeable de Bert, que, junto al ruido del parloteo, me permitió pasar de la modorra al sueño con facilidad.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Mi taquicardia y yo galopamos al living, donde Pablo dormía en el chester, cubierto por una manta y el libro. De la cocina llegaba, en volumen moderado, la romanza de tenor de «Doña Francisquita», amén de ruidos más domésticos. Por puro sadismo, aquella mañana había decidido disfrazarse.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Le he echado una manta.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      [...] y, al expulsar el humo del cigarrillo, exageradamente acrecentado por el vaho, el día había terminado y nada quedaba por hacer, salvo alimentar la chimenea, asegurar ventanas y contraventanas, beber alguna copa viendo estudiar a Julia, apagar la chimenea, desnudarme, meterme bajo las mantas, suspirar, dormir.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] 640 Esp (CDH )
      [...] música espolvoreada, como la de la lluvia sobre el paraguas que la cabeza de Tub y la mía sostenían una tarde de fútbol en unas gradas casi desiertas. De donde deducía, mientras escapaba de las mantas y me dirigía al ventanal, que los seres humanos sólo cuentan de lo que les acontece en la cama lo menos interesante.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Entre los escombros de una galería del tercer piso, Tub, tendida en la hamaca, sostenía sobre una manta a cuadros la media tonelada de «La montaña mágica», a la espera de que Galizia años más tarde nos presentase.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] 688 Esp (CDH )
      Merceditas sacó a escobazos de debajo de las mantas los muslos de Encarna. Con todo, se estaba cómodo allí, en el redil, sabiendo que Sagrario se angustiaba a dos mesillas de noche de distancia.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Treinta y ocho dos, para ser exacto —subí de nuevo, saqué una manta del armario del pasillo, les oí corretear y Sagrario tenía sobre los hombros la bufanda a rayas—. Vaya tiritona, no la disimules.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Me extrañó que te hubieses largado sin despedirte, pero Bert me dijo que últimamente era habitual —se ajustó la manta a la cintura—. ¿Has inspeccionado ya tu cocina? Anda, hombre, siéntate y toma una copa con nosotros.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Ésa es otra cuestión —dijo Sagrario, riendo ya, pateando la manta, los ojos brillantes de fiebre—. No te enfades, cerril. No me enfadé, sino que retorné la manta a sus piernas, les serví coñac y whisky. Y me estacioné junto a la chimenea a la espera de que el jolgorio encarrilase la velada por los olvidados declives de la despreocupación. Gracias a Pablo. Pablo se trasladó al diván.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      No me enfadé, sino que retorné la manta a sus piernas, les serví coñac y whisky. Y me estacioné junto a la chimenea a la espera de que el jolgorio encarrilase la velada por los olvidados declives de la despreocupación. Gracias a Pablo. Pablo se trasladó al diván.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Sagrario unía las manos sobre la manta. Bajo la mesa, sus zapatos dormían. Pablo no se detuvo hasta la cocina, encendió la luz y bebió un trago.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Abrígate con la manta. Luego, tengo que salir a inspeccionar el canalón.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Tú, Pablo —fijó la manta en las junturas del butacón—, siempre te permites ese lujo.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Sería tan hermoso... —a Sagrario, ya con collar de flores, la manta se le transformaba en saarong—. Sigue, Pablo.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Remetimos las mantas. Majestuosa, desde su trono de almohadas nos deseó provechosas libaciones. No organizaríamos jarana. Con el somnífero, podíamos organizarla en buena conciencia. ¿Nevaba? ¿Para qué quería saber si seguía nevando? Para dormir mejor. Nevaba.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — Coge la manta y vente a mi lado —Pablo palmeó el diván—. Estábamos reconstruyendo historias de terror.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] 773 Esp (CDH )
      Híce coincidir el mentón con el filo del cabecero, se me escabulló el pie izquierdo fuera de las mantas y Julia acababa de despojarse de su blusa para, con mayor comodidad, formar un puente bisulfuro mediante la oxidación de ocho esporos sexuados.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Después, Pablo, probablemente en la fase etílica del desayuno, anunciaba la cautela de Madame Tub de cerrar los dormitorios las noches que abriese los salones, Sagrario debía de airear el cubil e, incluso debajo de la manta, el espectro armónico balanceaba los caballitos blancos que, en racimos, colgaban del cuello de Mary.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Bajo el sol del balcón junta sus borradores, hace a un lado la manta, deja la reposera y pregunta a una joven enfermera cuál es el número de habitación del anciano frente a quien había tomado té en una de las mesas del comedor de invierno.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Bajo el sol del balcón junta sus borradores, hace a un lado la manta y deja la reposera. Se dirige a la habitación número catorce. En el pasillo cambia una casi imperceptible mirada de complicidad con una joven enfermera.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Bajo el sol del balcón junta sus borradores, hace a un lado la manta, deja la reposera y se dirige a la habitación número catorce. Es amablemente recibido [...].
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Bajo el sol del balcón interrumpe la escritura, hace a un lado la manta, deja la reposera y se dirige a la habitación número catorce. Es cordialmente recibido.
    • 1972 Puig, M. Boquitas [1994] Argentina (CDH )
      Bajo el sol del balcón junta sus borradores, hace a un lado la manta, deja la reposera y mira en derredor, buscando algo nuevo para recrearse la vista. No encuentra nada.
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 492 Esp (CDH )
      Bastida se quitó la chaqueta, los zapatos, los pantalones, se cubrió con la manta. Quieto, miraba al techo oscuro. La casa estaba en silencio. Bastida sentía el tiempo salirle del corazón y deshacerse fuera, como se siente salir el vapor de agua de una válvula, y desvanecerse. Pasó un buen trecho sin dormir, pero también inmóvil. A veces, pensaba; a veces, imaginaba.
    • 1972 Zamora Vicente, A. Traque barraque [1972] 152 Esp (CDH )
      ¿Cómo que quién es Fefo? ¿Cómo me atiende usted? El perro, leñe, el perro. Venía con su mantita y su collarín de cascabeles, y atufando a Vikvaporup. Claro que debía venir bien aleccionado, porque no mordió a nadie ni se hizo ninguna guarrería en la moqueta.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Chile (CDH )
      Durante el día, para reforzar las barbas y las gafas que me enmascaraban, yo me arrebujaba en mantas encubridoras, especialmente al cruzar pueblos y ciudades, o al detenernos en las estaciones bencineras.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] 315 Chile (CDH )
      Se abrían y se cerraban rejas. La camilla cruzaba patios y portales de hierro; se internaba más y más profundamente, entre ruidos y cerrojos. De pronto me encontré en medio de una multitud. Eran los otros presos de la noche, más de dos mil. Yo iba incomunicado; nadie podía acercárseme. Sin embargo, no faltó la mano que estrechó la mía bajo las mantas, ni el soldado que dejó a un lado el fusil y me tendió un papel para que le firmara un autógrafo.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )
      Ricardo le quitó la manta y entonces se vio que estaba envuelto en un vendaje de momia. Hizo un corte en la polvorienta y antiquísima tela, y luego en la piel apergaminada, a lo largo del pecho y del vientre, sin que saliera una sola gota de sangre.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )
      A pocos pasos sentíamos pasar los soldados, cada vez en mayores cantidades y muy bien equipados. Cuando encendíamos fuego, teníamos casi que cubrirlo con las mantas, para evitar que lo vieran.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )
      Guevara fue llevado en una manta por 4 soldados hasta La Higuera, distante varios kilómetros del lugar de captura. Allí el capitán Prado entregó los prisioneros al coronel Selich, que estaba a cargo del puesto. Se hizo un inventario de lo que había en el morral de Guevara: dos diarios, un código, un libro de notas con mensajes cifrados, un libro de poemas copiados por el Che, un reloj y otros tres o cuatro libros. (Del informe del Ejército Boliviano.)
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 316 Esp (CDH )
      La tapé con un par de mantas y me quedé junto a su cama, leyendo, hasta que recuperó la respiración normal y se sumió en un sueño tranquilo. Hacia la medianoche se despertó con un respingo que hizo saltar el libro de mis manos y casi da conmigo en el suelo.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 364 Esp (CDH )
      La Doloretas yacía en el sillón, cubierta por una manta a pesar del calor reinante. Al verme, sus ojos apagados cobraron animación.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] 381 Esp (CDH )
      Me asaltó un temblor violento y me sentí febril. Me acosté y pasé la tarde y la noche arrebujado bajo una pila de mantas. La señora Clara me traía caldo, huevos frescos, bizcochos y vasitos de vino. Mi sueño estuvo poblado de pesadillas.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      Nos cobijábamos entre las pajas y nos abrigábamos con mantas que nos prestaban y tratábamos de dormir, cosa que no siempre resultaba fácil, pues los mozos de labranza, sabedores de la moral de las huéspedes, acudían con ruidosa frecuencia al dormitorio común.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      En el sofá yacía tendida María Rosa Savolta, cubierta por una manta, y junto a ella se bamboleaba una cunita en cuyo interior dormitaba un niño de escasos días. Noté que María Rosa Savolta había recuperado su aspecto normal y deduje que aquel niño no era otro que el hijo de Lepprince.
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )
      En el rellano había una forma menuda, cubierta con una vieja manta. Creí desmayarme cuando reconocí en la forma menuda a María Coral. La hice pasar y cayó en mis brazos derrengada. En síntesis, esto había sucedido: se salvó del frío y de los lobos de la montaña y halló refugio en casa de unos pastores.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Envueltas en mantas, desleídos los cosméticos en el rostro espantado, muchas mujeres.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Paralizados en el descampado, alelados, vamos y venimos con ganas imprecisas de encender fuego, de echarnos una manta, de pedir un cigarrillo al compañero que jamás hemos visto antes. Y aventuramos hipótesis inútiles. Solamente es cierto lo que uno ve y tremendamente sospechoso lo que intuye.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Una noche de polvo cubre el aire negro de la noche, filtra las siluetas de los que se mueven como cucarachas tristes sobre los detritus de las casas rescatando una manta para defenderse de la intemperie o a un familiar muerto o herido. Un San Martín de Porres mira desde una alcoba íntima que ahora comunica directamente a la calle. La hilera risueña de los balcones con flores es un rostro alargado que se pierde en el fondo de un escenario roto. Un rostro repleto de macabras ojeras.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      las ciento cincuenta jóvenes, en la plazuela de Belén, todas descalzas, cubiertas con las sábanas y mantas que pudieron tomar en la desbandada. Nos acercamos. Están tristes y asustadas como tortolitas.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Después del 4 de febrero los vivos nos llamamos sobrevivientes. Cruel transposición de términos. Por de pronto, a todos nos tocó salir de casa. Nosotros nos pasamos durmiendo más de un mes en los asientos traseros de nuestro jeep extralargo. Tuvimos relativa buena suerte. Nuestro amigo Pedro Luis se fabricó con plásticos, sábanas, mantas, esteras y todo aquello que consideró con capacidad de tapar, una choza tipo sioux- / sioux y se fue al descampado. Su mujer y dos niñas pequeñas agarraron un galopante catarro.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      La manta que les cubre deja al descubierto abdómenes insatisfechos y piernas terrosas y desnudas. Por ahora esa es la hilera morena que se descompone al sol, lejos de las playas, rebozada en arena de tierra adentro, en la calle polvorienta donde otrora se alineaban las casas blancas. Ya no hay casas blancas. En cuanto a las calles... podría haberse andado una calzada de cinco kilómetros de muertos al sol, a cinco cuerpos tendidos por metro, para llorar para siempre los tiempos pasados.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Estos fueron —junto con algunos otros de mayor respetabilidad pública— quienes hicieron posterior negocio con la reventa de latas de sardinas, mantas y tiendas de campaña, terrenos edificables y materiales de construcción.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Gu (CDH )
      Se han tendido mantas encima de los cadáveres machacados para evitar el horrible espectáculo a los familiares. Otra vez la locura, los ojos enrojecidos por el insomnio y las lágrimas, la huida absurda de entre un suelo peligroso.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 60 Venezuela (CDH )
      Y de hombres encobijados en oscuras mantas y hondos sombreros. Fue una montonera así la que pasó el río. Una montonera de desconocidos con Prato y con Peláez, otros dos desconocidos. Lanzados como un alud. De allí había venido.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
      De nuevo estaba sobre una mula, con su blusa de hacendado, con el sombrero alón y una manta azul y roja terciada sobre las piernas.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 252 Venezuela (CDH )
      Mientras él dormía, mientras todo parecía tranquilo, habían llegado unos enmascarados a la casa del carpintero. Saltaron paredes, ataron manos, cubrieron con una manta la muchacha mal despierta que gritaba y se defendía y desaparecieron en un raudo arranque de automóviles.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
      A los vehículos se acercaban vecinos con alimentos y mantas. Era como un largo entierro nocturno. ¿A quién enterraban? Se lo preguntaban muchos y Peláez lo adivinaba.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
      Abotagado, amodorrado. Se sentó en su poltrona del alto. Dijo que lo dejaran solo. Tiritaba de frío de una manera incontenible. Cerca estaba Lino: "Tráeme una cobija, una cobija gruesa". Lino le trajo una espesa manta de lana. Se envolvió en ella, pero aquel frío de los huesos, de la sangre, de la médula no se le quitaba. Temblaba como la carne de la res recién matada. /
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 338 Venezuela (CDH )
      "¿Por qué no se acuesta, general?" Negó con la cabeza. Tenía los ojos cerrados y sentía como si estuviera cayendo lentamente y sin término por un hueco oscuro. Así debió quedar largo rato. Al fin vinieron sus hijos y los médicos. "Mejor es que se acueste, general. Así se mejorará más pronto." Lo ayudaron a levantarse y a caminar hasta la cama. Lo desvistió Lino y se tendió bajo las mantas como sumergido en un aceite espeso y sin ruido.
    • 1977 Hnz Norman, I. Novela criolla [1977] Puerto Rico (CDH )
      Era alto, fornido, de aspecto manso y mirada expresiva, con la frente marcada de una cicatriz de herida reciente; y su traje consistía en una manta de algodón burdo de colores vivos, que le llegaba hasta las rodillas, ceñida a la cintura con una faja de piel [...].
    • 1977 Hnz Norman, I. Novela criolla [1977] Puerto Rico (CDH )
      [...] y otra manta de color oscuro, con una abertura al medio para pasar la cabeza y que cubría perfectamente toda la parte superior del cuerpo; sus brazos, como las piernas, iban completamente desnudas; calzaban sus pies, hasta arriba del tobillo, unas abarcas de piel de iguana [...].
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Entre los tres lo acompañaron a su cuarto, don Sebastián le prestó su pañuelo, doña Margarita le preparó una infusión de yerbaluisa y menta y Rosa le abrigó los pies con una manta. Ezequiel Delfín se serenó al cabo de unos minutos, pidió disculpas por 'su debilidad', explicó que estaba últimamente muy nervioso, que, no sabía por qué pero con mucha frecuencia, a cualquier hora y en cualquier sitio, se le escapaban las lágrimas.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] 385 Perú (CDH )
      Había sido abandonada, una noche de invierno, envuelta en una manta celeste, en el torno de la calle Junín, con un mensaje llorosamente caligrafiado: "Soy hija de un amor funesto, que desespera a una familia honorable, y no podría vivir en la sociedad sin ser una acusación contra el pecado de los autores de mis días, quienes, por tener el mismo padre y la misma madre, están impedidos de amarse, de tenerme y de reconocerme.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Fue también, sin duda, durante esos paseos criollistas por la vieja Lima que Crisanto cruzó a las viejecitas de mantas negras que aparecen en el vals "Beatita, tú también fuiste mujer", y donde asistió a esas peleas de adolescentes de las que habla la polkita: "Los mataperros".
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      En sus veredas, una apretada muchedumbre de hombres y mujeres, muchos de ellos con ponchos y polleras serranas, vendían, sobre mantas extendidas en el suelo, sobre periódicos o en quioscos improvisados con cajas, latas y toldos, todas las baratijas imaginables, desde alfileres y horquillas hasta vestidos y ternos, y, por supuesto, toda clase de comidas preparadas en el sitio, en pequeños braseros.
    • 1977 Viezzer, M. Si permiten [1980] 101 Bolivia (CDH )
      Y luego, como teníamos el dinero que nos habían regalado los de Llallagua, nos fuimos a la panadería y llenamos las mantas de pan. Compramos todo lo que podíamos. Tempranito nos fuimos, las catorce mujeres, a servirles el desayuno a los compañeros.
    • 1977 Viezzer, M. Si permiten [1980] Bolivia (CDH )
      Las compañeras extendieron sus mantas y sobre ellos pusieron los cajones. Y llevaron los cadáveres a la iglesia de Uncía.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Poco a poco se levantó, adelantando el pie, las manos, con la ayuda de las demás hermanas, abriéndose paso, camino de la celda, en donde la esperaba al menos el mezquino cobijo de la manta que, aunque gastada y pobre, siempre ayudaba más que aquel relente helado y la luna ocultándose en lo alto.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Fui a dar con mis huesos fatigados sobre la manta que defendía su camastro tan ruin y pobre como todos. De nuevo volvió el silencio entre las dos, ella en pie acechando la noche y yo, su esclava, esperando una palabra suya que en aquellas tinieblas me alumbrara. Sólo al cabo de un tiempo me preguntó de pronto si aún amaba la casa.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      De nuevo nuestro doctor volvió a la carga y acabaron de caer sobre las mantas las vendas que quedaban. A medida que el mal iba saliendo a la luz, según su roja traza aparecía, el lino se volvía cada vez más oscuro y un hedor en un principio moderado, se iba alzando desde la encarnadura de las manos. El ceño del doctor corría parejo al gesto de dolor de la priora, cada vez más sombrío, oscuro y preocupado, según sus dedos corrían cada vez más cercanos a la piel roída, a la sangre convertida en caminos de recios cuajarones.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] 147 Esp (CDH )
      De bien poco me sirve el ruin cobertor con que me regalaron los primeros días, ni la manta, o la alfombrilla, ni la raída camisa con que aliviar el frío de la noche. A pesar de que allá en el convento no viviéramos con las comodidades de la huéspeda, es verdad que echo de menos la olla de nuestra cocina, nuestro tibio brasero, la fruta de la huerta.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] 178 Esp (CDH )
      — ¿Cómo van vuestras heridas? —le pregunté en tanto se cubría malamente con las mantas del cuarto.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Al pronto pensé que por el frío se habría cubierto con las mantas, pero éstas se hallaban en el suelo, a los pies, como en verano cuando el calor aprieta. Así mi hermana había salido. Quizás andaba en la capilla. Tal pensamiento me llenó de gozo pues parecía indicar que ya sus fuerzas volvían. Mas la capilla estaba tan vacía y oscura como siempre.
    • 1980 Piglia, R. Respiración artificial [1980] Argentina (CDH )

      Cuando me vio entrar al velatorio cruzó el salón haciendo crepitar las llantas de goma sobre el piso de parquet. Usted, me dijo, le escribo a Maggi, se parece a Marcelo. Una manta escocesa le cubría las piernas y alzó su cara de buitre para decirme: ¿Usted lo ve a Marcelo? ¿El no le ha preguntado por mí?

    • 1981 Alonso Santos, J. L. Estanquera [1990] Esp (CDH )
      Una manta, ¡agua!, ¡maldita sea, moverse!
    • 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] Colombia (CDH )
      Cuando se alivió el sol, dos hombres del municipio bajaron a Bayardo San Román en una hamaca colgada de un palo, tapado hasta la cabeza con una manta y con el séquito de plañideras. Magdalena Oliver creyó que estaba muerto.
    • 1981 Veloz Maggiolo, M. Sombra Castañeda [2005] República Dominicana (CDH )
      De ahí que Antonio el bacá en pleno día, como cualquier personalidad de la sombra, no tuviera razón de ser, y de ahí también, que bajo ningún manto fuera posible desplazarse sin ser detectado por los brujos manigueros de los campos, que sabían, con toda corrección, que las veces que los bacás han sido atrapados ha sido en plena luz del día, cubiertos con estúpidas mantas prohibidas por el uso.
    • 1981 Veloz Maggiolo, M. Sombra Castañeda [2005] República Dominicana (CDH )
      Maroya observa con asombro los grandes testículos del indio Miguel, y le ofrece una gran manta para cubrirse desde la cintura. La perra gruñe y el puerco jabalí afila sus colmillos como afila el zapatero su lezna sobre la piedra madre de todos los filos.
    • 1981 Veloz Maggiolo, M. Sombra Castañeda [2005] República Dominicana (CDH )
      Miguel aceptó por fin la manta que le ofreciera Moroya. Las jutías se quedaron dormidas, y los coríes limpiaron de yerba verde el brocal de la caverna. Se oyó el grito lejano de Opiyelguobirán, condenado al ostracismo por haber huido de su deber, y entonces la lluvia se hizo más densa, los truenos mojaron el guayabal y las opias huyeron cuando el sol comenzó a salir [...].
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 66 Chile (CDH )
      Los tibios y perfumados melones de la huerta le parecían descomunales pechos de mujer y se sorprendía enterrando la cara en la manta de su montura, buscando en el agrio olor del sudor de la bestia, la semejanza con aquel aroma lejano y prohibido de sus primeras prostitutas.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 152 Chile (CDH )
      Le dio de comer boñiga de vaca y como eso no resultó, le dio bosta de caballo, la envolvió en mantas y la hizo sudar el mal hasta que la dejó en los huesos, le dio fricciones de aguardiente con pólvora por todo el cuerpo, pero fue inútil; Pancha se fue en una diarrea interminable que le estrujó las carnes y la hizo padecer una sed insaciable.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 152 Chile (CDH )
      Pedro García se ofendió y siguió negando su fracaso aun cuando regresó con el cadáver de su hija envuelto en una manta, acompañado por los dos niños asustados, y lo desembarcó en el patio de Las Tres Marías refunfuñando contra la ignorancia del doctor.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Se puso la ropa vieja del verano pasado, que casi no le cruzaba, se arropó con una manta y salió de puntillas para no despertar a la familia. Afuera el campo se sacudía la modorra de la noche y los primeros rayos del sol cruzaban como sablazos los picos de la cordillera, calentando la tierra y evaporando el rocío en una fina espuma blanca que borraba los contornos de las cosas y convertía el paisaje en una visión de ensueño.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Pedro García hizo traer una manta y entre su hijo y su nieto colocaron al patrón sobre ella, lo alzaron con cuidado y lo acomodaron sobre una improvisada mesa que habían armado al centro de lo que antes era el patio, pero ya no era más que un pequeño claro en esa pesadilla de cascotes, de cadáveres de animales, de llantos de niños, de gemidos de perros y oraciones de mujeres.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Al quinto día vio llegar a un tipo zarrapastroso, cubierto con una manta invernal y un sombrero de ala ancha, arrastrando un burro cargado de utensilios de cocina, ollas de peltre, teteras de cobre, grandes marmitas de fierro esmaltado, cucharones de todos los tamaños, con una sonajera de latas que anunciaba su paso con diez minutos de anticipación.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 208 Chile (CDH )
      Por lo general escogían un lugar sombrío debajo de los árboles, colocaban una manta sobre la yerba y se acomodaban para pasar algunas horas. Hablaban de Europa, de libros, de anécdotas familiares de Blanca o de los viajes de Jean.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Pedro Tercero García estaba acostado en el suelo, con la cabeza sobre una manta doblada, durmiendo. A su lado había un pequeño fuego de brasas sobre unas piedras y un tarro para hervir agua.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 366 Chile (CDH )
      Surgieron profesionales de las colas, que por una suma razonable guardaban el puesto a otros, los vendedores de golosinas que aprovechaban el tumulto para colocar sus chucherías y los que alquilaban mantas para las largas colas nocturnas. Se desató el mercado negro.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Un rostro vagamente familiar estaba inclinado sobre ella, unas manos la arroparon con una manta.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Al acercarme, vi su carita ansiosa. Me echó una manta en los hombros, me tomó de la mano y me condujo a la población sin decir palabra.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 450 Chile (CDH )
      Sonrió y vi que le faltaban algunos dientes. Se acercó y me acomodó la manta, con un gesto brusco y tímido que reemplazó el abrazo que no se atrevió a darme.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      Luego quitó la manta y trató de vestirla, pero el guardia la apartó de un empujón, levantó a la prisionera por los brazos y la sentó. Otro entró a ayudarlo y entre los dos la llevaron en vilo, porque no podía caminar. Alba estaba segura de que se estaba muriendo, si es que no estaba muerta ya. Oyó que avanzaba por un corredor donde el ruido de las pisadas era devuelto por el eco. Sintió una mano en su cara, levantándole la cabeza.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 106 Argentina (CDH )
      Cansado de una diversión cuyas figuras, aunque excepcionalmente dinámicas, eran demasiado familiares para mí, y que, al acalorarse los dos actores, prosiguieron no debajo sino encima de la manta, me fui adormeciendo.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Argentina (CDH )
      Se acodaban con negligencia cuidada en el cerco pintado de blanco, apoyándose en desplegadas mantas a cuadros, y al irse le arrojaban al duende unas monedas que de nada servían, lo que cooperaba a enfurecerlo.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 38 Argentina (CDH )
      [...] el paseo en auto hasta el puente del arroyo, una luna, esa luna como una ventana de hotel allá arriba, y Laura en el auto negándose, un poco bebida, las manos hábiles, los besos, los gritos ahogados, la manta de vicuña, la vuelta en silencio, la sonrisa de perdón.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 159 Argentina (CDH )
      Se decidió que los muchachos del Simca cederían sus colchones neumáticos a la anciana del ID y a la señora del Beaulieu; la muchacha del Dauphine, les llevó dos mantas escocesas y el ingeniero ofreció su coche, que llamaba burlonamente el wagon-lit, a quienes lo necesitaran.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 160 Argentina (CDH )
      Esa mañana la columna empezó a moverse muy temprano y hubo de correr y agitarse para recuperar los colchones y las mantas, pero como en todas partes debía estar sucediendo lo mismo casi nadie se impacientaba ni hacía sonar las bocinas.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] Argentina (CDH )
      Hacia las dos de la madrugada bajó la temperatura, y los que tenían mantas se alegraron de poder envolverse en ellas. Como la columna no se movería hasta el alba (era algo que se sentía en el aire, que venía desde el horizonte de autos inmóviles en la noche) el ingeniero y Taunus se sentaron a fumar y a charlar con el campesino y el soldado.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 163 Argentina (CDH )
      De todas maneras hacía cada vez menos calor, y la gente parecía esperar la llegada de la noche para taparse con las mantas y abolir en el sueño algunas horas más de espera.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] Argentina (CDH )
      Había unos pocos pulóveres que aparecían por casualidad en los autos o en alguna valija, mantas, alguna gabardina o abrigo ligero. Se estableció una lista de prioridades, se distribuyeron los abrigos.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] Argentina (CDH )
      Envueltos en mantas (los muchachos del Simca habían arrancado el tapizado de su auto para fabricarse chalecos y gorros, Y otros empezaban a imitarlos), cada uno trataba de abrir lo menos posible las portezuelas para conservar el calor.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] 167 Argentina (CDH )
      [...] el ingeniero la ayudó a tenderse en la cucheta, la abrigó con la única manta y le echó encima su gabardina.
    • 1983 Cortázar, J. Reunión [1983] Argentina (CDH )
      Bajo mantas sucias, con manos de uñas crecidas, oliendo a encierro y a ropa sin cambiar, algo de felicidad duraba aquí y allá. La muchacha del Dauphine no se había equivocado: a lo lejos brillaba una ciudad, y poco a poco se irían acercando.
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] Esp (CDH )
      «He huido porque nada ha cambiado», tuvo que responderse, dando vueltas y más vueltas en la cama, sin acabar de conciliar el sueño, hasta enroscarse como un gato entre las mantas.
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] 32 Esp (CDH )
      Completamente despabilado, Julián se enderezó en medio de un revoltijo sudoroso de sábanas y mantas, creyendo haber dado con la respuesta. Una colocación soñolienta: de eso se trataba.
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] 37 Esp (CDH )
      Antes de apagar la luz de la mesita de noche, el hombre cubrió con la manta los pies del chiquillo que sobresalían un poco. Rozó uno de ellos, al cubrirlo, y le conmovió la nitidez aterida de aquel vestigio blanco de sus propios, pobres, recuerdos infantiles.
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] 101 Esp (CDH )
      Ahí, encima de la cama estaba la gabardina, entre el revoltijo de sábanas y mantas. Nada le detenía ya. ¿Cuánto dinero le quedaba, en realidad? Se detuvo en el vestíbulo. ¿Cuánto dinero le quedaba?
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] Esp (CDH )
      Y recordó que en aquella otra ocasión cuando Kus-Kús se presentó a medianoche en su cuarto, al llevarle a la cama, antes de apagar la luz de la mesita de noche, al cubrir con la manta los pies del chiquillo que sobresalían un poco, al rozar uno de ellos, le había conmovido la aterida, la nítida memoria de aquel vestigio abstracto de su propia infancia.
    • 1984 RAE DMILE 3.ª ed. [01-01-1984] (NTLLE)
      manta. [...] Pieza, por lo común de lana, que sirve para abrigarse fuera de la cama.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
      Para que no se enfríen, los guardan en cestas, recubiertos por muchas mantas, y al buscarlos emerge fumarola sabrosa.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
      Duermen en los caminos, en las plazas, en los mercados de las aldeas, de la capital, por el suelo, envueltos en sus mantas. Llevando consigo víveres, desgarradas las ropas y descalzos, insuficientemente cubiertos para los climas fríos, hambrientos, sin saber leer y sin hablar español muchos de ellos, reciben el polvo en todos los caminos, como un hormiguero que día y noche no cesa en su trajín, seguidos de la mujer, de niños de pocos años, también cargados como bestias. La miseria de Guatemala.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] 321 Guatemala (CDH )
      Las mantas son inmejorables por su hermosura y calidad. Las hay muy variadas, según los pueblos que las fabrican. Momostenango es la población textil aborigen más reputada y mayor de Centroamérica. En muchos pueblos tejen ponchos de rayas angostas blancas y negras nada más, perfectos en su sencilla belleza. Hay ponchos blancos con un marco estilizado de pájaros rojos. He visto lienzos de amarillo oscuro, con cenefas de corolas negras o azules, multicolores, con superficies de matices ricamente mezclados.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Encontró el cadáver cubierto con una manta en el catre de campaña donde había dormido siempre cerca de un taburete con la cubeta que había servido para vaporizar el veneno.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      El maestro eminente estrechó la mano de ambos, como lo hacía desde siempre con cada uno de sus alumnos antes de empezar la clase diaria de clínica general, y luego agarró el borde de la manta con las yemas del índice y el pulgar, como si fuera una flor, y descubrió el cadáver palmo a palmo con una parsimonia sacramental.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Volvió a cubrirlo con la manta y recobró su prestancia académica. En el año anterior había celebrado los ochenta con un jubileo oficial de tres días, y en el discurso de agradecimiento se resistió una vez más a la tentación de retirarse.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      El domingo de Pentecostés, cuando levantó la manta para ver el cadáver de Jeremiah de Saint-Amour, el doctor Urbino tuvo la revelación de algo que le había sido negado hasta entonces en sus navegaciones más lúcidas de médico y de creyente.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Se hizo preparar una limonada caliente con un chorro de brandy, se la tomó en la cama con dos tabletas de fenaspirina y sudó a mares envuelto en una manta de lana hasta que recobró el buen clima del cuerpo.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Le hacía beber las infusiones cuando lo sentía delirar y lo arropaba con mantas de lana para engañar a los escalofríos, pero al mismo tiempo le daba ánimos para que se solazara en su postración.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 418 Colombia (CDH )
      Florentino Ariza rodó dos poltronas de mimbre hasta la baranda, apagó las luces, le puso a ella sobre los hombros una manta de lana, y se sentó a su lado. Ella enrolló un cigarrillo de la cajita que él le llevaba de regalo, lo enrolló con una habilidad sorprendente, lo fumó despacio con el fuego dentro de la boca, sin hablar, y luego enrolló otros dos sucesivos y los fumó sin pausas. Florentino Ariza se tomó sorbo a sorbo dos termos de café cerrero.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      De diciembre a marzo, cuando las noches se enfriaban y la intemperie se volvía invivible por las brisas del norte, lo llevaban a dormir en las alcobas dentro de una jaula tapada con una manta, a pesar de que el doctor Urbino sospechaba que su muermo crónico podía ser peligroso para la buena respiración de los humanos.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] 196 Esp (CDH )
      De pronto la casa se puso muy oscura y unas palomas zureaban como si murmurasen. Pensé que en la calle había presencias desconocidas que me acechaban. Como si todo me fuese hostil, sentía que era preciso irme inmediatamente. Me había quedado dormido. Me despertó Marzán. La sala estaba en orden y yo tumbado en el sofá, con una manta fina sobre el cuerpo. En las ventanas, inundadas de sol, brillaban las hojas y las flores de los tiestos.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Don Agapito se derrumba de nuevo, arrebujándose en la manta. En la mesa camilla, un puñado de judías verdes desparramado sobre una hoja del Diario da señales de la actividad del ama, que lo recoge todo con mano temblorosa y se marcha a la cocina.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      La película había concluido y los pasajeros acomodaban las cabezas en las pequeñas almohadas, se acurrucaban bajo las mantas. La pantalla refulgía suavemente, como velando aquella inmovilidad general. Así, despierto pero absorto, fue adormeciéndose. Pensaba en los caminos de los sueños y se quedó dormido recordando alguno de los lejanos embelesos soñados muchos años antes, cuando era todavía adolescente. «Pero ya tienes cuarenta y cinco», pensó vagamente.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      El hijo tiende las sábanas y pone una sola manta porque —advierte— hay calefacción.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      [...] se ha traído su manta de siempre, adelgazada ya por medio siglo de uso. Imposible abandonarla; es su segunda piel.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Se mete en la cama después de tender encima su manta, apaga y arregla el embozo para ceñirlo alrededor de su cuello como en un saco de campaña.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      El viejo había cogido ya su manta y su navaja, porfiaba con su hija sobre si se llevaba también la lupara, el antiguo retaco que fue su primera arma de fuego, su investidura de hombre. Renato se impacientaba al recordar el encargo de Andrea en Roma que les retrasaría.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Se calza lentamente los gruesos calcetines y coge su manta. No hace frío en el piso calentado, pero sin ella se sentiría vulnerable. Siempre le acompañó en los grandes empeños y éste es otro: salvar al niño de la soledad.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      La manta de toda la vida la salvó por casualidad y ahora la esconde de día en el fondo del armario. A su llegada Andrea quería tirarla y darle otra nueva. Cedió ante la cólera del viejo, pero éste la oyó decir al marido que aquel trapo olía a cabra.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      «De modo que si estuviéramos los dos solos», cavila,«¿me sería imposible vestirle para que no se resfriara? No. No iba a envolverle en la manta; no es modo para un niño».
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      De repente, un automóvil se aproxima mucho a la acera, mete la rueda en un charco y salpica la silla, la mantita y hasta lanza unas sucias gotas sobre la mejilla del niño, que rompe a llorar.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      ¿No ve cómo puso al niño, la manta, la sillita? Un señorito en auto.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      El olor de su vieja manta refuerza su visión de Brunettino correteando en el patio tras las gallinas o los gatos, mientras su propio rostro recibe la tibieza del sol filtrado por la parra.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 153 Esp (CDH )
      Con ese ánimo se instala en el cómodo sillón que le ofrecen, envueltas las desnudas piernas en una manta que no le hace sentirse viejo ni enfermo, sino al contrario, centro de solicitud femenina. El golpe de plancha que ella está dándole a los pantalones para secarlos viene a crear entre ambos como una antigua convivencia.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Mientras procura apaciguar a la bicha, se pone los pantalones, se echa encima su manta y, ya como de costumbre, avanza sigiloso por el pasillo. Llega hasta la cuna sin un ruido: por algo se encargaba en la partida de las descubiertas más difíciles. Se inclina sobre la carita: ese blanco imán que pone luna llena en todas sus noches.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Así, cuando cesan los ruidos en el cuarto de baño y el matrimonio se retira, el viejo coge su manta y se traslada cauteloso a la alcobita. Allí besa delicadamente al niño dormido y le desea una vida larga y colmada, inclinándose sobre él como un sauce. Luego se sienta en el suelo, se envuelve en su manta y se apoya contra la pared, para su acostumbrada guardia.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Luego se sienta en el suelo, se envuelve en su manta y se apoya contra la pared, para su acostumbrada guardia.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 185 Esp (CDH )
      La manta es precisamente lo que desentierra el recuerdo cuya identificación le ha obsesionado desde que empezó a aletear ante el San Cristóbal. En vano hurgaba en su viejo mundo infantil, porque el recuerdo no pertenece a él, sino a otra noche de San Silvestre y a un pilón de fuente pública.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 185 Esp (CDH )
      El olor de la manta no es sólo el de su niñez pastoril, sino también de sus aventuras partisanas, y ese olor desgarra el velo, surgiendo vivísima la memoria de hace justo cuarenta años: aquel San Silvestre en que conoció tan dramáticamente a Dunka.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Se echa su manta encima y se asoma al pasillo, al que llega una vaga claridad ciudadana por la abierta puerta de la alcobita.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] 200 Esp (CDH )
      Aunque la manta parda le camufla en la oscuridad, el viejo se mete en su cuarto, junto a la puerta. Oye perfectamente a Andrea soltándole al chiquillo toda su palabrería profesoral; la oye entrar en la alcobita; oye el crujir de la cuna y los primeros gemiditos de protesta, y el retorno de Andrea hacia su dormitorio, y el nuevo llanto apremiante del niño: un lloro entre queja y exigencia, un llanto que crece, porque el niño sale otra vez al pasillo.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Se calza, se echa encima la manta y aguarda.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      El viejo sostiene al niño en brazos, envuelto en una manta. La cabecita soñolienta se reclina en el huesudo hombro izquierdo, mientras el peso del cuerpecín reposa sobre el antebrazo derecho. ¡Preciosísima carga!... La nieve les envuelve desde fuera con su vigorosa blancura como para protegerles: no se aventuran los lobos sobre nevada reciente, donde dejarían huellas delatoras.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Sube su manta hasta la barbilla, sumergiéndose en el olor de allá, el de su vida entera. Mira al frente, pero no ve la pared opuesta, sino la plaza bajo el sol, sus amigos a la puerta de Beppo o alineados contra las fachadas.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Le coge y se sienta con él en el suelo, cruzando por delante la manta para envolverse los dos.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      [...] era uno de esos animalejos con mantita y cascabel llevados por una vieja. Pero ladraba atrozmente mirando al niño, ¡vaya si ladraba! Brunettino, en vez de asustarse, pegó una patadita en tierra con toda su energía y lanzó tal chillido que el bicho retrocedió a refugiarse bajo su ama.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      En la gran cama yace su padre, vestido al parecer y tapado hasta el pecho con una manta. La palidez hace más oscuro el sombreado de la barba. Ojos cerrados y hundidos; por los labios entreabiertos se escapa un leve jadeo. A Renato se le encoge el corazón.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Y esa manta viejísima ha de estar siempre encima de su cama.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Esa manta es sin duda la que llena el cuarto de olor a él. Se inclina y acaricia tiernamente la lana, marrón como el sombrero. Mira en torno: «Ahí detrás esconde sus provisiones», piensa,«en ese armario tiene su navaja, en el cajón, bajo el papel de seda del fondo, está aquella foto callejera que nos hicimos juntos la tarde de las Varietés...»
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Andrea percibe todo el significado de esa mano acariciando la vieja manta. «Renato no me lo ha explicado bien», piensa,«o no sabe ver a esta mujer... ¡Los hombres, siempre tan torpes!»... Y en el pasillo coge el brazo de Hortensia con solidaridad femenina y lo oprime un instante camino del estudio, proponiéndole el tuteo.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Andrea, en ese viejo capaz de resultar amenaza sexual para una muchacha y, también, de provocar tanta ternura en esa mujer que acaricia la vieja manta; Hortensia, en ese hombre cuyo cuerpo ha dado forma a la manta y la ha hecho compañera de toda su vida.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Hortensia, en ese hombre cuyo cuerpo ha dado forma a la manta y la ha hecho compañera de toda su vida.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Acuesta al niño un momento y vuelve a cogerle después de echarse la manta sobre los hombros para quedar envueltos ambos en ella.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )

      — Ni una lira —afirmó—. Sólo quiero sus cosas personales, las que le he visto usar: la manta, la navaja...

    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      El viejo coge la manta extendida a sus pies y envuelve en ella al niño, que gruñe y agita enérgico sus manecitas rechazándola:
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Pero se calma al olfatear en la vieja manta el rastro de los brazos que le acunaban.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Ahora el tiempo es bueno, y habiendo buenas mantas... Contamos con dos caballerías, dos yeguas mansas, para cargarlo todo e ir aliviados. Hasta Chonina, si se cansa, puede montar en una.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      De su figura, exageradamente bamboleante, destacaba la blanca cresta del pelo y la desproporcionada chaquetona que le envolvía como una manta roñosa. Venía por la linde del camino, manteniendo siempre la misma distancia, atento a la mínima novedad del grupo.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Don Florín había extendido algunas mantas y el murmullo del manantial fue creciendo sobre las lánguidas conversaciones, entre la brisa suave que mecía las hojas del negrillo, a través de las cuales Benjamín Otero alcanzó a ver el sol primaveral de la huerta del noviciado, con Julio sentado a su vera, muy fatigado tras el rápido paseo de la sobremesa.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Al fondo había otro pesebre, donde los cofrades pudieron distinguir la yacente figura de un hombre, arrebujado entre la hierba y las mantas. Pendían del techo, entre las vigas requemadas y los desiguales tablones, melenas de hierbas y telarañas, polvorientos racimos del viejo pajar.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] 160 Esp (CDH )
      Se acomodaron los cofrades y se sentó don Basilio, apoyado en la esquina del pesebre, bien cubierto con las mantas. Un continuo temblor estremecía su esquilmado cuerpo, un temblor que también alcanzaba su mandíbula, que se movía inquieta.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      — Morico, Morico —llamó, revolviéndose en las mantas hasta lograr que sus pies desnudos asomaran por encima del pesebre.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Don Basilio se removió inquieto bajo las mantas, y con cierto esfuerzo volvió a sacar los pies desnudos por encima del pesebre.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      — La curiosidad ya no podrán satisfacerla —dijo el anciano, que había vuelto a guarecer los pies en la manta—. De esto que les cuento ya ni se sabe los años que hace, yo no pasaba de diecisiete. Aquella hoya hace también mucho que ya no existe. La anegaron los arrastres de las torrenteras. El cura no pudo elegir fuente peor, por muy virtuosa que la quisiera.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Sólo Chon Orallo decidió, al cabo de un rato, alejarse con una manta por la pradera.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Nadie parecía rebullir entre los cofrades, arrebujados en las mantas como fardos en una sala de espera. Reptó con sumo cuidado hacia la puerta y, a gatas y sin quitarse siquiera la manta de los hombros, logró abrirla y salir. El sol era tenue, como arrecido por la brisa que en los picos levantaba algunas nubes frágiles.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Reptó con sumo cuidado hacia la puerta y, a gatas y sin quitarse siquiera la manta de los hombros, logró abrirla y salir. El sol era tenue, como arrecido por la brisa que en los picos levantaba algunas nubes frágiles.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      — Echales la manta y esfúmate —ordenó Jacinto—.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Jacinto le ayudó a cubrir las jaulas con unas mantas cuarteleras.
    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] 13 Chile (CDH )
      Este talento, unido a su consecuente simpatía por los resfríos, reales o fingidos, con que se excusaba día por medio de preparar los aparejos del bote de su padre, le permitía retozar bajo las nutridas mantas chilotas, perfeccionando sus oníricos idilios, hasta que el pescador José Jiménez volvía de alta mar, empapado y hambriento, y él mitigaba su complejo de culpa sazonándole un almuerzo de crujiente pan, bulliciosas ensaladas de tomate con cebolla, más perejil y cilantro, y una dramática aspirina que engullía cuando el sarcasmo de su progenitor lo penetraba hasta los huesos.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Chile (CDH )
      [...] mi hija, abrigada con una larga manta chilota; el perro maldito, que parecía dispuesto a no separarse de mis pantorrillas.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Chile (CDH )
      Asunta, de manta chilota encima de los hombros, me miraba con aire de preocupación, preguntándose, quizás, si no había un elemento de fondo que patinaba, un resorte adentro de mi cabeza, un tornillo.
    • 1987 Elizondo Elizondo, R. Setenta veces [1994] 49 México (CDH )
      Virginia se acogotó de ternura al verlas, platicó muchísimo con ellas y les regaló mantitas para los futuros niños y una tela fina para cada una. Agustín, sin dar apariencia, la estuvo viendo todo el rato.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      [...] había un ventanal y un sofá tapizado de plástico, y sobre él estaba el estuche negro de la trompeta, y luego, a la derecha, una cama alta y blanca y una lámpara que alumbraba oblicuamente los duros rasgos de simio, el cuerpo liviano bajo las mantas y la colcha, casi inexistente, el absurdo pijama a rayas de Billy Swann.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Envuelto en una bata demasiado grande para él y con una manta sobre las rodillas Billy Swann pasaba los días mirando el bosque y la aldea desde la ventana de su habitación y casi nunca hablaba.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] Esp (CDH )
      En el umbral que comunicaba ambas estancias había un cuerpo inmóvil, tendido sobre el parquet y cubierto por una manta. Un largo reguero de sangre salía de ésta para bifurcarse en el centro de la habitación. Allí, el rastro tomaba dos direcciones, desembocando en sendos charcos de sangre coagulada.
    • 1988 Pz-Reverte, A. Maestro esgrima [1995] 217 Esp (CDH )
      Los soldados de la esquina de Postas dormían envueltos en mantas sobre la acera, junto a los fusiles montados en pabellón. Un centinela, con el rostro en sombra bajo la visera del ros, se llevó la mano a la gorra para responder al saludo de Jaime Astarloa. Frente a Correos, algunos guardias civiles vigilaban el edificio con la mano apoyada en la empuñadura del sable y la carabina al hombro. Una luna redonda y rojiza despuntaba sobre las negras siluetas de los tejados, al extremo de la Carrera de San Jerónimo.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 34 Esp (CDH )
      Y en la cueva se alumbraba con sebo y oía afuera el rugir de la tempestad, o se veía a sí mismo mariscar entre los arrecifes, reunir leña y beber café junto a la lumbre con una manta por los hombros, oyendo alrededor el manso atamborileo de la lluvia.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Yo a veces me imagino que por las noches estoy allí y entonces me arropo bien con la manta y me da mucho gusto.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 217 Esp (CDH )
      [...] debajo de los muebles, en las alacenas de la cocina, entre el ramaje de una maceta, al desdoblar una manta, al tender un mantel, al volver una olla, dentro del organillo, bajo un colchón, en el horno y en los bolsillos de todos los trajes, abrigos, batas y pijamas.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Doña Gloria estaba sentada en un sillón de orejas, con un chal en los hombros y envuelta en una manta blanca desde la cintura hasta los pies. Era una anciana robusta y de aire distinguido.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 241 Esp (CDH )
      Era alta, y aunque caminaba muy encorvada, el bastón por delante y la otra mano afirmando la manta en el regazo, tenía el porte achacoso de una reina madre.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Aunque claro —y se señaló la manta, encogiéndose con resignación—, ya sabe usted que los microbios están por todas partes. Yo me defiendo de ellos como puedo, abrigándome sobre todo por abajo, que es por donde suben. Lo decía mi hermano, que esté en gloria: «La política y los microbios, los peores enemigos del hombre».
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      A un lado del corredor vio a doña Gloria sentada en un sillón y con la manta hasta los pies. La saludó sin detenerse, con una cabezada que la mujer no tuvo tiempo de reconocer. Al otro lado, por una puerta entreabierta, vio fugazmente a los tres caballeros estables.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      En una aldea compró un saco de víveres y una manta, y aprovechó para preguntar si por aquellas tierras se usaban tractores de cadenas. Le dijeron que no.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Hizo lumbre, se echó la manta por los hombros, extendió las manos y concentró la mirada en las llamas. No sabía si era feliz o desgraciado, y cuando intentaba averiguarlo, el pensamiento se le enmarañaba de peces. Al anochecer mató el fuego, para no alertar a los curiosos. Pasó la noche en duermevela, sobresaltado por los ruidos, el cansancio y el frío, y con las primeras nieblas del amanecer volvió a hacer lumbre y a forcejear inútilmente con los peces.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Con la manta sobre los hombros, tiritando, viejo y derrotado pero convencido de que por nada del mundo debía detenerse, continuó adelante.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] 364 Esp (CDH )
      Tenía una barba sucia de doce días, el pelo desgreñado, el abrigo roto y lleno de barro bajo la manta mojada, y los andares de lunático. En una esquina había un grupo de hombres con pellizas y gorras de visera.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      — Bueno —respondió Gregorio, arrebujándose en la manta y reprimiendo la incredulidad de estar allí, ante Gil—, yo creía que continuabas en la ciudad y había que destruir las pruebas que pudieran comprometerte —y señaló alrededor—. Pero, ya que estás aquí —y lo miró de lleno, intentando leer en sus ojos los riesgos que corría al perseverar en la ficción—, quiero aprovechar para darte las gracias en nombre de todos, y sobre todo de Faroni.
    • 1989 Pedrero, P. Invierno luna [1987] Esp (CDH )
      OLEGARIO tira la colilla y se dispone a reiniciar su espectáculo. Coloca en el suelo una mantita de color arena y un toro de plástico. En frente, un torero, que, curiosamente, es más grande que el toro.
    • 1989 Pedrero, P. Invierno luna [1987] Esp (CDH )
      En el suelo está colocada la mantita redonda color arena, el toro y el torero de plástico de la primera escena. OLEGARIO los mira sin decidirse a hacer nada con ellos. /
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )
      Se concentraba en abarcar aquella figura hundida entre mantas y cojines. Desde las piernas cubiertas por una manta, vio las manos que acariciaban un pequeño gato y arriba aquella cabeza inclinada sobre el pecho, la gorra oscura y la barba gris sobre el largo mentón.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] 44 Venezuela (CDH )
      Desde las piernas cubiertas por una manta, vio las manos que acariciaban un pequeño gato y arriba aquella cabeza inclinada sobre el pecho, la gorra oscura y la barba gris sobre el largo mentón.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] 56 Venezuela (CDH )
      «Primeramente cuatro acémilas que tenía Su Majestad en Yuste: la una, castaña, que se llamaba del Cardenal, y otra acémila más, castaña oscura, que se llama también del Cardenal, y las otras dos, negras, la una del rey y la otra de Don Hernando de la Cerda, que las habían dado a Su Majestad. Ítem más, para aderezos de ellas cuatro sillones con sus guarniciones. Un cuartago rucio que tiene su silla y freno bueno. Una mula mohína parda, con su silla y freno. Un machito pardo con su silla y freno. Dos mantas de los machos. Dos albardas de los machos para traer bastimentos.»
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )
      Ofrecía bebidas y mantas y traía ropa suya para Doña Magdalena. El más sereno y conforme era Don Luis. El más divertido con la circunstancia, Ruy Gómez.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )
      Al salir pudieron ver un grupo numeroso que, entre gritos de burla, lanzaba en la manta al aire y recogían a un gordo campesino. Entre risas y burlas el posadero y sus huéspedes presenciaban la escena. «Así aprenderán tú y el loco de tu amo a pagar la posada.» Por la puerta de campo asomó un viejo flaco a caballo, figura de burla, con una rota armadura, un casco raro y una lanza remendada.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )
      Tumbados en sus mantas, hacinados en hospitales de fortuna, pestilentes de heces y vómitos, muertos y moribundos eran cargados en carretas rumbo a la fosa común. Con el copón de las hostias en las manos, los frailes iban repartiendo absoluciones.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] Esp (CDH )
      Pasó por la habitación y de entre las sábanas y mantas revueltas extrajo una carpeta liviana que se llevó bajo el mismo brazo del que dependía el tarro. La soltura de su manipulación del bote de cristal se convirtió en torpeza cuando tuvo que buscar un espacio libre donde dejar la carpeta.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 157 Esp (CDH )
      O aquella nieve de febrero de 1939, en el caserón donde esperabas el primer destino en el campo de prisioneros de Argelès. Sin ni una manta, con un duro republicano en el bolsillo, con las heladas estrellas por techo y todo el cuerpo lleno de derrota y soledad, a la doble sombra de los centinelas senegaleses o la sombra simple de los soldados franceses.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 166 Esp (CDH )
      No dijiste al viejo superviviente, achicado por la mantita a cuadros y las luces tenues de una mañana de invierno en San Juan de Luz, que Aguirre había hecho lo menos que podía hacer. Él había implicado a Galíndez en todas sus aventuras, en todos sus vencimientos, así en Santo Domingo como en Nueva York y sólo fue desoído por el empecinamiento del profesor cuando se trató de publicar su tesis sobre Trujillo.
    • 1991 Taibo, P. I. Difuntos [2006] México (CDH )
      Los adolescentes fueron por mantas y durmieron en el quicio de una puerta, sobre cartones de cajas de cerveza.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Vio entonces alejarse un cuerpo acostado cubierto por una manta y tuvo la sensación de que se llevaban el cuerpo de Edwina. Quiso escapar de la tienda corriendo y Roberta no pudo convencerlo de que se quedaran un minuto más, para al menos llevarse lo que habían elegido.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Se echó sobre la cama, sobre el colchón ahora apenas cubierto con una manta india y se largó a pensar en todas las veces que la palabra asesino había contaminado su prosa —la de ella—. Y se empezó a preguntar si Magú no habría matado para resultarle interesante, o para acercarse a uno de sus protagonistas o, peor aún, para ser uno de sus protagonistas. O para remplazar la prosa de ella, para ocupar los lugares que no le correspondían.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      [...] volvió a tirar de la cuerda, cerró la puerta y en la oscuridad se hizo un nido entre suéteres y buzos, pantalones, mantas, chales y un viejo sacón de piel que estaban tirados en el piso.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      La marea lo había arrojado a esa playa y ahí había quedado sin siquiera escarbar en la arena, sin meterse bajo las mantas.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Como si estuviera buscando algún rastro del amor que una vez hicieron juntos y que podría haberse agazapado en un repliegue de las mantas. O como si estuviera buscando alguna otra cosa inconfesable. Después se dirigió a la mesa de trabajo de Roberta donde los papeles ya habían acumulado polvo.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Vamos a dormir nosotros también, podés tirarte sobre ese sofá, ahí tenés una manta. Y después ves.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Te van a decir muchas cosas de mí. Unas más horribles que otras. Algunas muy horribles. No las creas. No las creas todas, al menos. Ahora dejame acomodarte bien la almohada, te traigo otra manta por si te da frío. Mañana, es decir esta noche, será otro día.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      Vos quedate, no más, hacé como si estuvieras en tu casa, instalate, ya sabés dónde están las mantas, saqueá lo poco que queda en la heladera. La noche va a ser larga. Voy a pensar en lo que me contaste, si me dan tiempo de pensar. Me temo que. Bueno, no te preocupés. Algo vamos a hacer, y acordate que mientras estemos vivos somos todos inmortales, como dijo ya no sé quién.
    • 1992 Belli, G. Mujer habitada [1995] 98 Nicaragua (CDH )
      le era inconcebible el hecho de encontrarse en su propia habitación (los discos, el colchón en el suelo, las mantas de colores ovilladas en la esquina) y ver las manos de Flor atravesando y volviendo a atravesar la piel de Sebastián con el hilo de suturar.
    • 1992 Belli, G. Mujer habitada [1995] Nicaragua (CDH )
      Tejía horas y horas, silenciosa, bellas centzontilmatli, mantas multicolores que su madre vendía en los tiangues. En el día de mi signo de agua, atl, me regaló una falda y plumas para los cabellos, con los que me engalané y celebré.
    • 1992 Belli, G. Mujer habitada [1995] Nicaragua (CDH )
      Adrián se levantó y volvió trayendo una manta. Se la puso sobre los hombros.
    • 1992 Belli, G. Mujer habitada [1995] 344 Nicaragua (CDH )
      Los taxis Mercedes Benz. Allí estaban. Semi-ocultos. Eran dos taxis. Uno metido en un garaje. El otro por fuera tapado con una manta. Y su carro. Serían tres carros. No haría falta el taxi de Felipe.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      Yo me dormía entonces exhausto dentro de la manta de piel, hasta bien entrada la mañana.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      En realidad rodábamos dentro de la manta de piel de marta que todo esposo debe preparar ritualmente. No hay nada más cálido ni acogedor, se pliega como una bolsa y ellos la llaman «el vientre del mundo-madre». Pasamos noches y parte de días dentro de ella, abrazados. (Cuando los otros náufragos, destinados en otras tribus, se enteraron de mi amancebamiento, me mandaron un manto de piel de marta, seguramente para burlarse de mí, que siempre había acusado esas cosas. Anoté el incidente del manto de piel en mi libro de los Naufragios, y miento, claro, al decir que me habían regalado eso «al saberme enfermo»).
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      Pero le pedimos a la tribu que bajasen de los montes comidas y mantas de vaca para los españoles.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      Donde en los documentos públicos (notariales) se cambiaba una india por una manta o una india bella por una buena huerta preparada para sembrar alubias y porotos de América.
    • 1993 Tejera Osuna, I. LPan [1993] 78 Esp (CDH )
      Y en unas fiestas vi panes pintados. Cuando se amasaba en mi casa, los panes se llevaban al horno en un tablero, llamados en el diccionario añacales, cubiertos los panes con mantitas de lana a fajas verdes, azules, rojas, amarillas. He visto también en los lexicones que el precio de la cochura en el horno se llama homaje. Y que la leña con que se calienta el horno lleva el nombre de hornuja.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Me cubren con mantas y frazadas. Las llamas de las velas bailan, todos menos yo se están moviendo, siento que el mundo gira alrededor de mí. Las manos tibias me acarician la cara. Habla otro, hacia mí. Los brazos de las manos tibias me impiden verlo.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      La de las manos tibias me quita prenda por prenda, y me cubre con una manta, no sin antes entregarlas para que las lleven al español, una por una, y por estar enviando uno y luego otro a llevar prenda por prenda que me quita, se queda a solas, y hurga con demasiado detenimiento en las partes de mi cuerpo. Cuando termina, me cubre hasta el cuello con una gruesa cobija.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Siento la aspereza de la manta en un pecho desnudo. Pienso poco en lo que me está ocurriendo, porque el hambre y las ganas de reír no me dejan en paz. Si pudiera levantarme, me echaría a correr, sería capaz de comerme vivo uno de los muchos perros, dueños nocturnos de las calles de esta ciudad.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      El agua sigue cayendo del cántaro, pero no cae sobre mi piel, es absorbida por la herida. Veo cómo una vena, en un gesto excepcional, bebe del agua a tragos, como si fuera la garganta sedienta de un polluelo. Ahora cierro los ojos. Trato de explicármelo. Los vuelvo a abrir. La india me envuelve en una sabanilla suave antes de poner sobre mí la manta.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] 44 México (CDH )
      Los sepultureros, la india de las manos tibias, mis criados corren a ver qué pasa, vienen cargados con las flores, las mantas, las ofrendas de cera y fruta que pondrán sobre mi sepultura. De pie, batida en tierra, con expresión atolondrada, poniendo cara de llorar, los miro como diciendo «me caí» [...].
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] 99 México (CDH )
      Atada la dejamos al caballo y la cubrimos como pudimos con nuestras mantas, atendimos un poco a los heridos y emprendimos el regreso, sin prenda para cobrar la más cuantiosa recompensa, pero vencedores, por lo que sin duda nos daría el Virrey un buen premio y la libertad y limpieza buscadas. /
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )

      Trae en las manos un saco de algodón oscuro con una jareta. Apoya el saco en mi cama, como única respuesta, suelta el lazo de la jareta y lo voltea, vaciando su contenido sobre las mantas y diciendo:

      — Piden la tuya a cambio.

    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Deja también la cabeza, donde la hizo caer del saco, sobre las mantas de mi cama. ¿Qué hago con la cabeza? Estoy débil, mis propios criados tienen prohibido entrar, me da repugnancia.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Veo la cabeza, en su mancha de sangre fresca que pinta las mantas.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Retiro con los pies las mantas manchadas. Al piso cae, con un golpe, la cabeza. Quedo con mi camisola blanca, sobre una blanca sábana descubierta. Espero llegue la noche, para que cuando vengan a representar el fruto de la develación del sol, el blanco que habito recupere su natural sentido diáfano, y no sea sólo, como es ahora, zozobra y la tiniebla del miedo.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      [...] instó a Afrodita a sentarse junto a mí en la cama, encontró el saco, y, sin que pudiéramos ver qué hacía, maniobrando al pie de la cama, revolvió las mantas, dio con la cabeza, la guardó en el saco, jalo el hilo de la jareta, se levantó y se despidió, diciendo que volvería en breve, sin dar mayor explicación ni decir palabra sobre la cabeza, y salió de la habitación sin que Afrodita supiera qué había recogido, qué llevaba ahí.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Italiana, cambiémosle las mantas a esta mujer, que sea lo que sea que le estés contando, como mentira es de seguro, puede esperar, y vístete para cenar con ella. Pedí ya comida caliente y vino, así como mantas limpias; no tardan en llegar.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Pedí ya comida caliente y vino, así como mantas limpias; no tardan en llegar.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      La italiana recibió ropa limpia, una cena caliente, y les dio mis sábanas y mantas a lavar.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Las basquiñas... una manta doblada bajo mi manta, para que haga el bulto de mi cuerpo en mi cama y le regale otros pocos minutos a mi huida. Tomo mi sombrero y apago las dos velas.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Las basquiñas... una manta doblada bajo mi manta, para que haga el bulto de mi cuerpo en mi cama y le regale otros pocos minutos a mi huida. Tomo mi sombrero y apago las dos velas.
    • 1994 Cuvi, P. Ecuador [1994] 55 Ecuador (CDH )

      Salían tablas selectas de roble, guachapelí, amarillo, palo negro y varas de mangle; cacao de alta calidad, alquitrán, zarzaparrilla, jarcia; mercaderías que bajaban de Quito, Cuenca y otras comarcas, como paños, cordobanes, sayanes, calzado, alpargatas, alforjas, sombreros y mantas.

    • 1994 Salvador Lara, J. HContemp Ecuador [1994] 138 Ecuador (CDH )
      [...] los indígenas, el oro y la plata, las mantas de lana y los primeros llamingos que se veían en el istmo, a los que comenzaron a llamar "ovejas de la tierra".
    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )

      Ahí aprendió los mejores modales, estudió los libros sagrados, algo de música y pintura hierática; a hilar y a tejer mantas para los altares y los númenes. Lo más doloroso eran las penitencias a media noche, después de que ella apenas si había logrado dormir.

    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )
      En lo alto fue recibido por los sacerdotes —como grandes pájaros— con mantas rojas a manera de dalmáticas, unas flecaduras verdes y amarillas en la cabeza y gruesas arracadas de oro. Empuñaban humeantes hachones de leña para ayudar a la aurora que no acababa de llegar. El viento luchaba con las llamas.
    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )
      Según le ordenó el propio emperador, les dio mantas ricamente tejidas, naguas y huipiles para las mujeres de sus familias, dos cargas de cacao, otras tantas de almendras, fardos de chiles, chía, pepita, mucho algodón y canoas con maíz. Además, tal como se los había prometido, los nombró jueces, aunque sólo para juzgar y sentenciar cosas muy leves.
    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )
      Se daba vueltas, se cubría con la manta —el calor también era insoportable—, se abofeteaba, palmeaba en el aire, se rascaba hasta sangrarse. No soportaba más, quería gritar, correr hasta el mar, nadar hasta las naves, regresar a Sevilla; por momentos se acercaban tanto que sus sienes y sus oídos eran rozados por los zumbantes vuelos.
    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )
      "Las alumnas ocupaban lo demás del tiempo en coser, hilar y tejer mantas finas y de brillantes colores para los altares o los númenes. A tiempos, las reunían las superiores para amonestar el cumplimiento de los deberes, castigar a las negligentes, imponer algún castigo especial a quienes habían faltado a la modestia o, sobre todo, reído. Reír era siempre en el Calmecac fuertemente castigado".
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      Aunque haga frío, dejo las ventanas abiertas para recibir los primeros rayos del sol o la perversa luz de la luna sin que mi madre aparezca como un fantasma en la madrugada a envolverme con mantas y a cerrar puertas y postigos, preocupada por mi salud, que no puede ser mejor. ¡No existe nada como el placer de estar a solas con uno mismo!
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      Salió el criado, envuelto en una manta de flecos, al estilo campesino, para no despertar sospechas de los muchos soldados que inundaban las calles, registrando a los pocos civiles que se arriesgaban a salir. En la capital, la mayoría —sobre todo las mujeres— apoyaban a las fuerzas conservadoras y temían con razón, la cólera de los vencedores.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      Llevaban las pistolas al cinto y los fusiles escondidos en mantas amarradas a las monturas. Descansaban de día, al abrigo de cualquier quiebre en el terreno rocoso para evitar ser vistos. A lo lejos, bandadas de hombres cabalgaban en todas direcciones y no era prudente arriesgarse a un encuentro hostil. José Hilario hubiera preferido viajar solo. Le molestaba exponer a Mariano a peligros a los que no estaba acostumbrado, pero el criado se había negado a apartarse de su lado.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      Durmieron al abrigo de unas rocas, envueltos en las mantas húmedas sin atreverse a hacer un fuego, por miedo a traer la atención de malandrines capaces de asesinarlos para robar las monturas. A lo lejos divisaron las fogatas del viva, conservador, pero no se atrevieron a llegar.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      En el zaguán, lo espera la figura esbelta de Eugenia envuelta en una manta, que le cubre el rostro.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      La encuentra arrodillada a lado del cuerpo de su amante, que un alma piadosa ha cubierto con un pedazo de manta. Trata de alejarla del lugar, pero no quiere obedecer. A su alrededor se escuchan las lamentaciones de los que van ubicando los cuerpos mutilados de seres queridos.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] 279 Panamá (CDH )
      La notó avejentada, frágil y con un perenne halo de tristeza en las pupilas grises que recordaba luminosas, pero todavía dueña de esa belleza especial que tanto lo impresionara al conocerla. Eugenia lo recibió envuelta en mantas, todavía algo enferma.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] Chile (CDH )

      Había extendido cuidadosamente su traje de huaso —traído por si la ocasión se lo pedía— sobre la cama: la chaquetilla con botones, la faja colorada, la manta, el sombrero cordobés negro destinado a darle un mirar torvo y los abombillados pantalones de cacineta.

    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] Cuba (CDH )
      Carmelite le dio una manta porque no teníamos otro catre, y como el hombre se quedó con ella entre las manos, sin saber qué hacer, Frou-Frou vino enseguida, le riñó a su hijita por ser tan descortés, cogió la manta y la extendió en el suelo. El hombre se acostó y Frou-Frou le llevó un jarro con café; el alemán no quiso beber nada, se arropó con la manta que le dimos y se quedó mirando al techo hasta que apagamos la luz.
    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] Cuba (CDH )
      [...] el alemán no quiso beber nada, se arropó con la manta que le dimos y se quedó mirando al techo hasta que apagamos la luz.
    • 1995 Montero, M. Tú Oscuridad [1995] 49 Cuba (CDH )
      En el suelo estaba la manta que Frou-Frou había extendido para el otro hombre, pero él no estaba allí pensé que se había cansado de la dureza de las tablas y había buscado acomodo en otra parte.
    • 1995 Villena, L. A. Burdel Byron [1995] 221 Esp (CDH )
      No sé lo que ocurre. Lukas duerme aquí, desnudo. He retirado la manta para verlo. El frío le hace encogerse. Voy a avivar el fuego. Todo es una ciénaga. Y con todo —pese a todo— el oro existe. Como en las galas de antaño, sigo besando el dedo de tu pie sublime. Ruega por mí a la Misericordia.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] 128 Puerto Rico (CDH )
      Luego fija las mantas alrededor de Kyle, que abraza a su osito más cerca de su pecho, mascullando algo que ella no puede entender.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] Puerto Rico (CDH )
      Ajusta la almohadita de goma que el auxiliar de vuelo le dio, tira la mantita azul hasta su barbilla.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] 154 Puerto Rico (CDH )
      Se envuelve más en la manta.
    • 1996 Santiago, E. Sueño América [1996] Puerto Rico (CDH )
      Las mujeres empujan cochecitos con niños bien envueltos en mantas. Un grupo de muchachas adolescentes, con jeans rasgados, botas de combate y pelo perfectamente peinado, baila por la calle al ritmo de una música insinuada. Un muchacho ayuda a una viejita a entrar en una minivan. Unos hombres haraganean al frente de un café.
    • 1997 Prensa ABC Electrónico, 14/09/1997 [1997] Esp (CDH )
      Manta espesa de lluvia de gotas diminutas que no se notan y calan hasta los huesos. En lo que a mí respecta, el peligro de enfriamiento es muy remoto, porque paseo por la playa con botas de agua, pantalones de mahón, un jersey de invierno antiguo y un sombrero elegantísimo que mis familiares y amigos se empeñan en calificar de horroroso. A la playa, o se baja así, o no se baja. Es una cuestión de respeto a los paisajes.
    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Colombia (CDH )
      — ¡Dios te salve, rey de los judíos! —los soldados del presidente lo habían azotado, le habían quitado las vestiduras y lo habían cubierto con una manta de grana; en la frente le pusieron una corona de espinas, hiriéndole la piel. Alguien, a su lado, le entregó un cetro que era un palo de caña. Los soldados se reían de él, le escupían en la cara cubriéndolo de blasfemias. Entonces venía la salida para la escena del Gólgota.
    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] México (CDH )
      Ausente y solitario, Planck permanecía sentado en un amplio sillón, cubierto con mantas como un niño agobiado por la fiebre.
    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] México (CDH )
      — Creo que lo he comprendido —le dijo, jugueteando con la manta de cuadros que cubría sus piernas—. La ciencia es un poco como la religión. Espero que mi comparación no lo escandalice.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] 100 Esp (CDH )
      Sánchez Mazas y Pascual están tumbados en el suelo, con la espalda apoyada contra el frío de la pared, con las piernas cubiertas por una manta insuficiente; ninguno de los dos recordará nunca con precisión de qué hablaron durante esa noche brevísima, pero sí los largos silencios que puntuaron su conciliábulo, los susurros de los compañeros y el rumor de sus toses desveladas y de la lluvia cayendo indiferente [...].
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] Esp (CDH )
      A Sánchez Mazas el plan le entusiasmó, cogió la manta y el paquete de comida que le preparó María, se despidió de ésta y de su madre y siguió al padre por el camino de tierra que cruzaba frente a la puerta de la casa y discurría luego entre sembrados desde cuya altura podía verse, a través del aire de vidrio de la mañana soleada, la carretera de Banyoles [...].
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] Esp (CDH )
      [...] y aunque aún le quedaba una punzada de dolor en los músculos, el sueño le había devuelto una parte del ánimo y las fuerzas quemadas durante los últimos días en la desesperación de aferrarse a la vida, pero apenas se desembarazó de la manta de Maria Ferré y oyó en el silencio del prado un rumor multitudinario y remoto de motores en marcha comprendió el motivo de su desazón.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] Esp (CDH )
      Aunque en el futuro inmediato volvería a sentir muchas veces la proximidad amenazante del ejército enemigo, sólo aquella mañana la percibió como un peligro que lo obligó a regresar a su cama improvisada, recoger la manta y el paquete de comida y esconderse en la linde del bosque.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] Esp (CDH )
      Se incorporó sobresaltado y vio a Joaquim Figueras durmiendo plácidamente junto a él, entre la paja y las mantas; Pere y Sánchez Mazas no estaban.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] 123 Esp (CDH )
      [...] y los sintió también (o los imaginó) tratando en vano como él de conciliar el sueño, revolviéndose entre las mantas, incapaces de desprenderse de la canción que se les había enredado en el recuerdo y de la imagen de aquel soldado bailándola abrazado a su fusil entre cipreses y prisioneros, en el jardín del Collell.
    • 2001 Cercas, J. Soldados Salamina [2002] Esp (CDH )
      El pasillo desembocaba en una gran sala de enormes ventanales que se abrían a un jardín con un surtidor y tumbonas donde varios ancianos tomaban el sol vertical del mediodía con las piernas envueltas en mantas a cuadros.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
      A la una de la mañana ella misma dejó caer otra manta de neblina sobre la tierra y el aire del bosque se empezó a poner muy frío. Un viento del norte recorría ahora las ramas haciéndolas florecer al instante, en tanto que las aguas y las goteras poco a poco quedaban cristalizadas.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      manta. [...] f. Prenda de lana o algodón, tupida y ordinariamente peluda, de forma rectangular, que sirve para abrigarse en la cama.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      manta. [...] f. Pieza, por lo común de lana, que sirve para abrigarse ocasionalmente las personas, especialmente a la intemperie o en los viajes.
    • 2002 Aira, C. Varamo [2002] 18 Argentina (CDH )
      Frente a él, y casi hasta donde se extendía la vista, tenía, partiendo hacia la derecha y la izquierda de la avenida central, y en realidad dando toda la vuelta a la plaza, una cerrada fila de señoras indígenas sentadas en el suelo con su mercadería expuesta sobre mantas. Vendían de todo, desde fritangas hasta arracadas de oro.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Allí estaba el cadáver cubierto con una manta en un catre de campamento, y las muletas al alcance de la mano, donde el dueño las dejó antes de acostarse a morir.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Pero ni ésa ni ninguna otra impresión habría de ser más intensa y perdurable que la visión del cadáver cuando el alcalde apartó la manta para mostrárselo al abuelo. Estaba desnudo, tieso y retorcido, con el pellejo áspero cubierto de pelos amarillos, y los ojos de aguas mansas que nos miraban como si estuvieran vivos.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 218 Colombia (CDH )
      Una amiga de última hora había convencido a mi madre de hacerme un petate de corroncho con un chinchorro de pita, una manta de lana y una bacinilla de emergencia, y todo envuelto en una estera de esparto y amarrada en cruz con los hicos de la hamaca.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 222 Colombia (CDH )
      Era de la familia Torres Gamboa, parientes de mi padre y conocidos míos, pero los veía como extraños en la cena arropados con mantas de dormir. Mi mayor impresión fue cuando me deslicé bajo las sábanas y lancé un grito de horror, porque las sentí empapadas en un líquido helado. Me explicaron que así era la primera vez y que poco a poco me iría acostumbrando a las rarezas del clima. Lloré largas horas en silencio antes de lograr un sueño infeliz.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 235 Colombia (CDH )
      El resto aprovechábamos para exprimir las últimas gotitas de sueño hasta que el maestro de turno recorría el salón arrancando las mantas de los dormidos. Era una hora y media de intimidad destapada para poner la ropa en orden, lustrar los zapatos, darnos una ducha con el hielo líquido del tubo sin regadera, mientras cada cual se desahogaba a gritos de sus frustraciones y se burlaba de las ajenas, se violaban secretos de amores, se ventilaban negocios y pleitos, y se concertaban los cambalaches del comedor. Tema matinal de discusiones constantes era el capítulo leído la noche anterior.
    • 2002 Paz Soldán. E. Materia deseo [2002] Bolivia (CDH )
      Sufrí dos ataques de migraña que me hicieron cerrar puertas y ventanas y esconderme bajo una manta en mi cuarto, mordiendo los labios y rogando que todo terminara pronto. Escuché en la radio a un coronel retirado declarando que el cadáver de Quiroga Santa Cruz se hallaba enterrado en el patio del Colegio Militar en La Paz, y me pregunté dónde estaba el de papá, y tuve visiones recurrentes de su velorio y del de tía Elsa en casa de tío David.
    • 2003 Prieto, B. Arauca [2003] Co (CORPES)
      Llegaron a la habitación donde se encontraba el cuerpo de Irama, ya arreglado por las indígenas. María Alejandra cargaba al niño, satisfecho por el alimento que había recibido y envuelto en una mantica que le habían hecho para el día de su nacimiento. Lianeth supo que algo más estaba pasando cuando vio la cara de su amiga. Nora, que todo se lo tomaba a pecho, se encontraba al lado del cadáver dispuesta a recibir los pésames que nadie le daba. Cada uno vivía su propio dolor.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Un cabo había tenido la generosidad de cubrir al caballo con una manta y ahora la retiró alegre antes de devolvérselo a su dueño.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Al ver que del hocico del caballo se despedía una humareda producto del frío penetrante, le volvió a acomodar la manta sobre el lomo.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      ¡Te regalo la manta!
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      La prueba está en la manta.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] 246 Chile (CDH )
      [...] ya llega la muerte a mano airada, ya te trae el duelo de paladines grises y te roen los pies los duendes y sus cancerberos, ya tu manta se transforma en mortaja, ya las trompetas de los cazadores emiten fanfarrias fúnebres, ya estás en este umbral de llanto [...].
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Mientras las bestias mordisqueaban sus raciones, Tito puso tres mantas de gaucho sobre la tierra y comenzó a bombear una pequeña cocinilla de queroseno en la cual calentaría agua para disolver café instantáneo. Victoria acercó sus pies a la llama y al cabo de unos segundos pudo sentir que sus talones, casi tallados en hielo, empezaban a ceder y le permitieron flectar las extremidades en uno de esos ejercicios preparatorios que hacía en las barras.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      Es un jinete cualquiera que monta un caballo que carga una manta azul.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — No es una manta azul, maestro. Es un caballo azul.
    • 2007 Beroiz, M. Llanto caracoles Ur (CORPES)
      Para ella nacía, de manera apenas perceptible, justo cuando Rosa se moría, la idea de la trascendencia del amor, hecha de estas pequeñas, brevísimas circunstancias. Miró a Juan que se había quedado dormido en el sillón, sin abrigo, y a pesar de todas las dificultades, trajo una manta y lo cubrió. No quería que se despertara aún. Quería continuar tejiendo el relato, tantas veces tejido, destejido y vuelto a tejer, donde estaban escondidas y agazapadas algunas pocas, escasas certezas.
    • 2011 Plager, S. cuarto violeta Ar (CORPES)
      Dionisia acaba de irrumpir en la escena con gesto amenazante, sacudiendo un llavero enorme. La enfermera la empuja y Dionisia cae contra la laja. Dionisia no se mueve, la enfermera le toma el pulso y le consulta algo al hombre canoso, de expresión fatigada, que lleva las piernas cubiertas por una manta. Ya no tengo dudas: es el de la silla de ruedas, y ella, la acompañante adusta que no cruzaba palabra con nadie en el Teatro Avenida. La enfermera alza a Dionisia, como si alzara a un niño pequeño.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      manta. [...] f. Pieza de lana, algodón u otro material, de forma rectangular, que sirve de abrigo en la cama.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      manta. [...] f. manta, por lo común de lana, que sirve para abrigarse ocasionalmente las personas fuera de la cama.
    • 2016 Restrepo, L. "Amor pies cabeza" Pecado Co (CORPES)
      Oíste, vos que tenés influencia, ¿no podés pedir que me pongan calentador en la celda? Hay unas que tienen, yo he visto. O al menos que me tiren ahí otra mantica, con una sola no alcanza. Puta miseria. ¿Esta ciudad? Más fría que el carajo. O qué. Y hay buen ambiente afuera, eso no se le niega, buen ambiente sí lo hay, pero ya para qué. Hasta acá sólo me llega el frío.
    • 2022 Anónimo "Mantas y ropa de abrigo invierno" [13-10-2022] 20 Minutos (Madrid) Esp (HD)
      Este espectacular alza en los precios del gas ha hecho que crezca el interés por productos térmicos, como ropa de abrigo o mantas, cuyo demanda en el mes de septiembre ha aumentado de media un 47% en comparación con el mismo periodo de 2021, según el último estudio elaborado por el idealo.es, comparador de precios y ofertas online. El informe de la plataforma de comercio electrónico destaca como caso más llamativo el de los guantes, cuya demanda se ha situado en el 113% entre septiembre de 2021 y 2022.
    1. s. En ocasiones, con el complemento de viaje.
      docs. (1876-2022) 26 ejemplos:
      • 1876 Pz Galdós, B. Doña Perfecta [1993] Esp (CDH )

        El ingeniero la estrechó entre sus brazos para darle abrigo; pero no bastaba.

        — Aguarda —dijo vivamente, levantándose—. Voy a mi cuarto a traer mi manta de viaje.

        — Apaga la luz, Pepe.

        Rey había dejado encendida la luz dentro de su cuarto, y por la puerta de éste salía una tenue claridad, iluminando la galería. Volvió al instante. La oscuridad era ya profunda.

      • 2022 Anónimo (E. C.) "Viajar coche perro, gato" [16-05-2022] El Confidencial (Madrid): elconfidencial.com Esp (HD)
        Manta de viaje para mascotas. Esta manta de viaje funciona también como funda y está diseñada para los animales que viajan en el maletero de los coches junto a sus familias. Es fácil de montar y desmontar, antideslizante e impermeable, y protege eficazmente contra los arañazos y la suciedad. Además, el vehículo no se rallará al subir y bajar el animal, ya que ofrece una mayor protección sobre el parachoques.
      • 1876 Pz Galdós, B. Doña Perfecta [1993] Esp (CDH )

        El ingeniero la estrechó entre sus brazos para darle abrigo; pero no bastaba.

        — Aguarda —dijo vivamente, levantándose—. Voy a mi cuarto a traer mi manta de viaje.

        — Apaga la luz, Pepe.

        Rey había dejado encendida la luz dentro de su cuarto, y por la puerta de éste salía una tenue claridad, iluminando la galería. Volvió al instante. La oscuridad era ya profunda.

      • 1886 Clarín Pipá [1995] Esp (CDH )
        — ¡Arriba, perezoso! —gritó el del pueblo, dejando una maleta sobre la cómoda, una manta de viaje sobre la mesa de escritorio, un paraguas sobre una silla y la sombrerera sobre la cama.
      • 1895 Pereda, J. M. Peñas [1995] 168 Esp (CDH )
        [...] y aunque era muy considerable, retiré la colcha de damasco rojo y puse en su lugar mi pesada manta de viaje en dos dobleces. Sentía los pies helados, y me calcé unas zapatillas forradas de piel; y no me envolví el cuerpo en un abrigo ruso de que iba provisto, porque estaba resuelto a darme otro chamuscón en la cocina inmediatamente.
      • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
        No había pensado en cubrirse con las elegantes mantas de viaje, puestas por su camarera á los pies del sofá. La cesación del movimiento le dió valor para extenderlas y cubrirse.
      • 1920 Mtz Sierra, G. Granada (Guía emocional) [1920] Granada (Guía emocional) Esp (CDH )

        La excelente Guía de Seco de Lucena proporciona cuatro itinerarios distintos; elíjase uno u otro, preciso es que el excursionista tenga en cuenta los cambios de temperatura a que ha de verse sometido; lo más práctico es ir ligeramente vestido y llevar mantas de viaje o capotes adicionales; no hay que olvidar los guantes, gafas y bastón ferrado, así como los víveres, pues en la Sierra no hay modo de obtenerlos.

      • 1972 Chacel, R. Desde amanecer [1972] 23 Esp (CDH )
        Algunos objetos, algunas escenas destacadas, inconexas, es todo lo que recuerdo: un jarro de vidrio rosado, con leche, sobre la mesilla de noche y mi madre en la cama. Luego, mi madre lavando al niño, desnudito sobre sus rodillas. Luego, más tarde, como yo quería tenerle en brazos y no podía con él, mi madre puso en el suelo la manta de viaje y allí me senté yo y pude tenerle en la falda. El recuerdo de todo esto es sumamente vago, a pesar de que en mi casa hubo grandes innovaciones.
      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] Esp (CDH )
        Nunca había salido de Cataluña. Ni siquiera a Madrid, donde tantos asuntos llevaba entre manos, había ido. Durante el viaje dormitó en el asiento del automóvil. Al cruzar la frontera, como hacía fresquito, quiso comprar una manta de viaje para taparse las piernas, pero no se la quisieron vender: no llevaba encima dinero francés. Siguió sin la manta hasta Perpiñán: allí un banco le prestó lo que necesitaba y le entregó una carta que le permitía ir retirando sumas sin límite por dondequiera que pasara.
      • 1999 González, E. Quién como Dios [1999] Mx (CDH )
        Cuando empezaron a aullar los primeros coyotes, sacaron las mantas de viaje y las dos mujeres se encerraron en la diligencia. Fue entonces cuando oyeron cascos de caballos y llegó Luis con la remuda; iban a enganchar cuando se hizo notoria la falta del indio. Cuando más lo necesitaban se largó el muy indino.
      • 2001 Benítez Rojo, A. Mujer en traje de batalla Cu (CORPES)
        Arrebujada en mi manta de viaje, limpiando a cada rato la empañadura que mi aliento dejaba en el cristal, miraba cómo desfilaba ante la ventana de mi carruaje la ciudad de que tanto había oído hablar. Sentado frente a mí, tío Charles iba nombrando iglesias, palacios, edificios, plazas, calles y casas que por su importancia presente o interés histórico merecían comentario... ¡París! ¡Al fin París! Ciertamente un París en invierno, húmedo, ventoso y frío, pero París.
      • 2006 Rivera Cruz, M. Tiempo prodigios Esp (CORPES)
        Por las ventanas de la sala entraba un sol dorado que iluminaba la figura de Silvio. El abuelo dormitaba en su sillón, con una manta de viaje sobre las piernas y la cara vuelta hacia la luz de la tarde, como si estuviera buscando el calor del otoño. Intenté acercarme sin hacer ruido, como hacía Lucinda, y me deslicé hacia el sillón vecino en el que me sentaba todas las tardes. Silvio no se despertó.
      • 2022 Anónimo (E. C.) "Viajar coche perro, gato" [16-05-2022] El Confidencial (Madrid): elconfidencial.com Esp (HD)
        Manta de viaje para mascotas. Esta manta de viaje funciona también como funda y está diseñada para los animales que viajan en el maletero de los coches junto a sus familias. Es fácil de montar y desmontar, antideslizante e impermeable, y protege eficazmente contra los arañazos y la suciedad. Además, el vehículo no se rallará al subir y bajar el animal, ya que ofrece una mayor protección sobre el parachoques.
      • 1876 Pz Galdós, B. Doña Perfecta [1993] Esp (CDH )

        El ingeniero la estrechó entre sus brazos para darle abrigo; pero no bastaba.

        — Aguarda —dijo vivamente, levantándose—. Voy a mi cuarto a traer mi manta de viaje.

        — Apaga la luz, Pepe.

        Rey había dejado encendida la luz dentro de su cuarto, y por la puerta de éste salía una tenue claridad, iluminando la galería. Volvió al instante. La oscuridad era ya profunda.

      • 1884 Pz Galdós, B. Tormento [2002] Esp (CDH )
        «Repito que no estás bueno. Tienes color de cardenillo... ¿A ver el pulso? Ardiendo... Reposo, hijito, reposo es lo que te conviene. No recibas a nadie, no hables, no escribas. Échate en el sofá y abrígate con la manta de viaje. Yo te cuidaré, pues por tu salud bien puedo dejar todas mis obligaciones. Te haré refrescos; me estaré aquí todo el día, y si te pones verdaderamente malo, me quedaré también toda la noche.»
      • 1886 Clarín Pipá [1995] Esp (CDH )
        — ¡Arriba, perezoso! —gritó el del pueblo, dejando una maleta sobre la cómoda, una manta de viaje sobre la mesa de escritorio, un paraguas sobre una silla y la sombrerera sobre la cama.
      • 1883-1889 Zorrilla, J. Cartas íntimas [1934] 61 Esp (CDH )
        He dado en no digerir lo que como, y después de una diarrea micróbica vino con unos dolores atroces un flujo de sangre, que me tuvo todo el día de antes de ayer tirado en el suelo, envuelto en las mantas de viaje. No quise llamar al médico, por lo mismo que no lo hice la primera vez: por evitar que me sospecharan. Hoy me siento mejor y he pasado más tranquilo la noche: me he levantado a las ocho, por ir al general; pero son las nueve y media y voy aguantando.
      • 1895 Pereda, J. M. Peñas [1995] 168 Esp (CDH )
        [...] y aunque era muy considerable, retiré la colcha de damasco rojo y puse en su lugar mi pesada manta de viaje en dos dobleces. Sentía los pies helados, y me calcé unas zapatillas forradas de piel; y no me envolví el cuerpo en un abrigo ruso de que iba provisto, porque estaba resuelto a darme otro chamuscón en la cocina inmediatamente.
      • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
        No había pensado en cubrirse con las elegantes mantas de viaje, puestas por su camarera á los pies del sofá. La cesación del movimiento le dió valor para extenderlas y cubrirse.
      • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
        [...] me quedo en mi rincón, me refugio en la alcoba, envuelto en mi poncho gaucho, que me sirve de manta de viaje y de cama. Me siento mal, muy mal; parece que dentro del estómago tengo una barra de plomo; la cabeza me duele... Trataré de dormir. A cerrar los ojos, a no acordarse de nada.
      • 1907 Pz Galdós, B. Tristes destinos [2002] Esp (CDH )
        Al ruido de la portezuela y a la bocanada de aire fresco, remusgó el Marqués desembozándose de la manta de viaje. Pero esto no fue obstáculo para que Teresa diese a Santiago, con la llave inglesa, el papelito que escrito había. En la soledad del furgón leyó el joven aventurero lo que le decía su ferviente señora. Las delirantes expresiones trazadas por el lápiz eran signo cierto de la extremada exaltación del ánimo de Teresa.
      • 1911 Pz Galdós, B. Cartago [2002] Esp (CDH )
        Defendiéndome del frío con mi gabán y la manta de viaje me tendí en un sofá de Vitoria, no sin requerir mi cachava, cuyo auxilio me pareció necesario en expectación de lo que ocurrir pudiera. Contra lo que esperaba, mi basilisco permaneció silencioso entre las sábanas, y a la media hora el rumor de su respiración me advirtió que se había dormido. Yo también descabecé algunos sueñecillos sobre el duro sofá.
      • 1920 Mtz Sierra, G. Granada (Guía emocional) [1920] Granada (Guía emocional) Esp (CDH )

        La excelente Guía de Seco de Lucena proporciona cuatro itinerarios distintos; elíjase uno u otro, preciso es que el excursionista tenga en cuenta los cambios de temperatura a que ha de verse sometido; lo más práctico es ir ligeramente vestido y llevar mantas de viaje o capotes adicionales; no hay que olvidar los guantes, gafas y bastón ferrado, así como los víveres, pues en la Sierra no hay modo de obtenerlos.

      • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] Esp (CDH )
        He olvidado traer una manta de viaje. Pero, ¿qué le hemos de hacer? Procuremos dormir.
      • 1949 Castany Saladrigas, F. Dicc tejidos Esp (BD)
        MANTA DE VIAJE. Fr. couverture de voyage; In. travelling rug. Sinónimo de tartán.
      • 1972 Chacel, R. Desde amanecer [1972] 23 Esp (CDH )
        Algunos objetos, algunas escenas destacadas, inconexas, es todo lo que recuerdo: un jarro de vidrio rosado, con leche, sobre la mesilla de noche y mi madre en la cama. Luego, mi madre lavando al niño, desnudito sobre sus rodillas. Luego, más tarde, como yo quería tenerle en brazos y no podía con él, mi madre puso en el suelo la manta de viaje y allí me senté yo y pude tenerle en la falda. El recuerdo de todo esto es sumamente vago, a pesar de que en mi casa hubo grandes innovaciones.
      • 1972 Chacel, R. Desde amanecer [1972] Esp (CDH )
        Recuerdo claramente que la manta de viaje —la manta era por un lado a cuadros blancos y negros; por el otro roja, peluda—, la manta de viaje fue ya siempre la manta que mi madre había puesto en el suelo para que yo estuviera allí con mi hermanito; la que pensaba haber seguido poniendo delante del balcón para que jugásemos los dos, la que ya no podría volver a poner: la que siempre nos haría imaginar cómo habrían sido nuestros juegos sobre ella, cómo habríamos crecido allí y estudiado juntos.
      • 1972 Chacel, R. Desde amanecer [1972] Esp (CDH )

        Recuerdo claramente que la manta de viaje —la manta era por un lado a cuadros blancos y negros; por el otro roja, peluda—, la manta de viaje fue ya siempre la manta que mi madre había puesto en el suelo para que yo estuviera allí con mi hermanito; la que pensaba haber seguido poniendo delante del balcón para que jugásemos los dos, la que ya no podría volver a poner [...].

      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] Esp (CDH )
        Nunca había salido de Cataluña. Ni siquiera a Madrid, donde tantos asuntos llevaba entre manos, había ido. Durante el viaje dormitó en el asiento del automóvil. Al cruzar la frontera, como hacía fresquito, quiso comprar una manta de viaje para taparse las piernas, pero no se la quisieron vender: no llevaba encima dinero francés. Siguió sin la manta hasta Perpiñán: allí un banco le prestó lo que necesitaba y le entregó una carta que le permitía ir retirando sumas sin límite por dondequiera que pasara.
      • 1986 Mendoza, E. Ciudad prodigios [1993] 260 Esp (CDH )
        Ahora se preguntaban qué relación podía existir entre el magnate rapaz y prepotente y aquella pareja reclusa y timorata. Ella lo ha mandado llamar, dijo alguien, pero nadie le prestó atención: todos habían acudido a ver de cerca el automóvil: los asientos eran de cuero rojo; las mantas de viaje, de marta cibelina; las bocinas y los faros, de oro macizo; el mecánico que lo conducía vestía un guardapolvo gris con cuello de astracán; el lacayo, casaca verde con galones dorados.
      • 1992 Che Guevara (Ernesto Guevara) / Granado, A. Viaje Sudamérica [1994] 96 Ar (CDH )
        Cuando todavía era de día, cruzamos el punto máximo del camino, situado a 4.853 metros sobre el nivel del mar. El frío era muy intenso a pesar de que todavía era de día. Envuelto en la manta de viaje, miraba al panorama que se extendía hacia todos los lados mientras vociferaba versos de toda categoría acunado por el rugir del camión.
      • 1997 Figueras, J. Moda [1997] Esp (CDH )
        Sus diseños abarcaron, no solamente accesorios o trajes para niños, sino hasta relojes, manoplas para la cocina, mantas de viaje, chocolates, etc. Hoy está implantado en 104 países a través de sus 840 empresas y 190.000 personas trabajan para su firma. Y cuenta en su haber, y como contrapartida de su vertiente artística jamás olvidada, con una exposición antológica de su moda celebrada en 1981, en el Museo Sogestu Kaikán de Japón, y otra retrospectiva celebrada en 1990 en el Victoria and Albert Museum de Londres.
      • 1998 Prensa Turismo rural, nº 11, 09/1998 [1998] Esp (CDH )
        Tan abundante resultaba la especie tiempo atrás, que hasta hace cincuenta años se confeccionaron mantas de viaje con sus pieles —probablemente por ello, entre otras cosas, está la especie como está hoy en día—. Lo mismo ocurre con el lobo ibérico, cuyos últimos ejemplares andaluces se refugian en estos bosques magníficos que sobrevuelan águilas y buitres.
      • 1999 González, E. Quién como Dios [1999] Mx (CDH )
        Cuando empezaron a aullar los primeros coyotes, sacaron las mantas de viaje y las dos mujeres se encerraron en la diligencia. Fue entonces cuando oyeron cascos de caballos y llegó Luis con la remuda; iban a enganchar cuando se hizo notoria la falta del indio. Cuando más lo necesitaban se largó el muy indino.
      • 2001 Benítez Rojo, A. Mujer en traje de batalla Cu (CORPES)
        Arrebujada en mi manta de viaje, limpiando a cada rato la empañadura que mi aliento dejaba en el cristal, miraba cómo desfilaba ante la ventana de mi carruaje la ciudad de que tanto había oído hablar. Sentado frente a mí, tío Charles iba nombrando iglesias, palacios, edificios, plazas, calles y casas que por su importancia presente o interés histórico merecían comentario... ¡París! ¡Al fin París! Ciertamente un París en invierno, húmedo, ventoso y frío, pero París.
      • 2006 Rivera Cruz, M. Tiempo prodigios Esp (CORPES)
        Por las ventanas de la sala entraba un sol dorado que iluminaba la figura de Silvio. El abuelo dormitaba en su sillón, con una manta de viaje sobre las piernas y la cara vuelta hacia la luz de la tarde, como si estuviera buscando el calor del otoño. Intenté acercarme sin hacer ruido, como hacía Lucinda, y me deslicé hacia el sillón vecino en el que me sentaba todas las tardes. Silvio no se despertó.
      • 2014 Díaz-Mas, P. Aprendemos de los gatos Esp (CORPES)
        — Un cojín redondo, hundido en su parte central, con funda de algodón, apto para dormir la siesta encima. — Una manta de viaje de tejido sintético, entreverada de pelos de gato de varias temporadas de muda, que no se han podido eliminar en sucesivos lavados ni pasadas de aspirador, apta para ser doblada y colocada en cualquier lugar, a fin de dormir la siesta encima. — Un collar de terciopelo, con adornos de piedrecitas brillantes de strass, puesto sólo en dos ocasiones (en las dos consiguió quitárselo en menos de treinta segundos).
      • 2017 Giménez Bartlett, A. Querido asesino Esp (CORPES)
        —He traído provisiones y café para el campamento nocturno. Esta vez todo estará organizado como Dios manda. Beatriz también me ha dado tres mantitas de viaje para que nos arropemos. Dice que por la noche refresca mucho. —¡No hubiera tenido que molestar a su esposa, subinspector! —exclamó Fraile emocionado.
      • 2022 Anónimo (E. C.) "Viajar coche perro, gato" [16-05-2022] El Confidencial (Madrid): elconfidencial.com Esp (HD)
        Manta de viaje para mascotas. Esta manta de viaje funciona también como funda y está diseñada para los animales que viajan en el maletero de los coches junto a sus familias. Es fácil de montar y desmontar, antideslizante e impermeable, y protege eficazmente contra los arañazos y la suciedad. Además, el vehículo no se rallará al subir y bajar el animal, ya que ofrece una mayor protección sobre el parachoques.
    2. s. En ocasiones, con el modificador zamorana.
      docs. (1877-2014) 11 ejemplos:
      • 1877 Turro, T. F. "Historia de muchas cartas" [05-12-1877] El Solfeo (Madrid) Esp (HD)
        Y esto así, supongamos que al regresar topa en el tren con un conciliado romántico, que interesándose por él, y en atencion al frío, desdoblando su manta zamorana / le tapa aquellos pies que bien podrian / ocultarse en el cáliz de una rosa.
      • 2014 Eyre, P. Color favorito es verte Esp (CORPES)
        —¿Te preparo un caldito? Carla es la gran mamá, cálida como una manta zamorana, pero yo niego con la cabeza porque no estoy para calditos, además, ¿cómo va a hacer un caldito tan solo con una lechuga? Leo apunta: —Déjate, lo mejor un copazo, ¿o busco un porro de esos de Ahmed?
      • 1877 Turro, T. F. "Historia de muchas cartas" [05-12-1877] El Solfeo (Madrid) Esp (HD)
        Y esto así, supongamos que al regresar topa en el tren con un conciliado romántico, que interesándose por él, y en atencion al frío, desdoblando su manta zamorana / le tapa aquellos pies que bien podrian / ocultarse en el cáliz de una rosa.
      • 1893 Anónimo (Ángel de la Guardia) "El extranjerismo" [14-04-1893] El Álbum Ibero Americano (Madrid) Esp (HD)
        Era menester concluir con lo que quedaba de esta tierra, y lo que no pudieron conseguir hasta entonces Shakspeare y Byron lo realizaron sin esfuerzo alguno los jockeys y los mail coach. El smoking ha reemplazado al frac; el plaid á la manta zamorana; el sleeping-car al coche-cama; el speech á la improvisación; el meeting á la reunión pública. Bonne bouche ya no se estila y ahora lo que priva es tocar hanky Panky.
      • 1910 Anónimo "Fiesta del sainete" [23-03-1910] La Actualidad (Barcelona) Esp (HD)
        Este año ha sido el teatro de Apolo el favorecido por la Fiesta del Sainete. En el foyer se dispusieron con arte soberano cuadros vividos de principios del siglo pasado, y allí podían admirarse suntuosos tapices y reposteros, vistosas mantas zamoranas, muebles antiguos y un busto de Goya magistralmente modelado por Benlliure y que presidía el conjunto artístico.
      • 1972 Cunqueiro, Á. Fanto Fantini [1972] Esp (CDH )
        Un hermano del bachiller mandó algunos dineros, y el ama mimaba con sopicaldos a Botelus, quien parecía habitar otros mundos, calladito, sudando bajo cuatro mantas zamoranas.
      • 1987 Agromayor, L. Fiestas [1987] Esp (CDH )
        Instalado en el comedor del lar, en un sillón con orejeras, tapado con una manta zamorana, el viajero bebe a pequeños sorbos el café ardiente que le ha preparado Águeda.
      • 1995 Amestoy Egiguren, I. Gernika [1996] Esp (CDH )
        ¡Mantas zamoranas! Una ganga, Basili.
      • 2009 Huerta, M. Que sea la última vez que me llamas Reina de la tele Esp (CORPES)
        Tengo el camerino lleno de regalos de mis admiradoras. Guardo poco, lo bueno; lo que me da malas energías lo empaqueto y lo devuelvo. Tengo espadas toledanas de todos los tamaños, caganers de Pujol, Ronaldinho y Carod Rovira, muñequitas de sevillanas en miniatura, mantas zamoranas, figuritas de Sargadelos, vino de la Rioja, de Navarra, de Valladolid, del Penedés, de Valencia... ¡Ay, las de Valencia! ¿Por qué las de Manises tienen un afán de enviarme platos de porcelana?
      • 2014 Eyre, P. Color favorito es verte Esp (CORPES)
        —¿Te preparo un caldito? Carla es la gran mamá, cálida como una manta zamorana, pero yo niego con la cabeza porque no estoy para calditos, además, ¿cómo va a hacer un caldito tan solo con una lechuga? Leo apunta: —Déjate, lo mejor un copazo, ¿o busco un porro de esos de Ahmed?
      • 1877 Turro, T. F. "Historia de muchas cartas" [05-12-1877] El Solfeo (Madrid) Esp (HD)
        Y esto así, supongamos que al regresar topa en el tren con un conciliado romántico, que interesándose por él, y en atencion al frío, desdoblando su manta zamorana / le tapa aquellos pies que bien podrian / ocultarse en el cáliz de una rosa.
      • 1883 Ortega Munilla, J. "Noche-Buena cigarra" [22-12-1883] La Diana (Madrid) Esp (HD)
        Después, riéndose de la sorpresa de la muchacha, mandó traer un alto taburete que servía para poner las jaulas de las perdices, y cubriéndolo con una manta zamorana primorosamente bordada de sedas y oro, él, él mismo tomó en sus brazos á la niña y la puso sobre el trono improvisado. ¡Singular contraste! ¡Una mendiga presidiendo una fiesta de ricos!
      • 1893 Anónimo (Ángel de la Guardia) "El extranjerismo" [14-04-1893] El Álbum Ibero Americano (Madrid) Esp (HD)
        Era menester concluir con lo que quedaba de esta tierra, y lo que no pudieron conseguir hasta entonces Shakspeare y Byron lo realizaron sin esfuerzo alguno los jockeys y los mail coach. El smoking ha reemplazado al frac; el plaid á la manta zamorana; el sleeping-car al coche-cama; el speech á la improvisación; el meeting á la reunión pública. Bonne bouche ya no se estila y ahora lo que priva es tocar hanky Panky.
      • 1897 Anónimo "Exposicion de industrias" [11-10-1897] La Correspondencia de España (Madrid) Esp (HD)
        Una casa de Sabadell presentará cuatro telares destinados á la fabricacion de paños, sedas, imitación de mantas zamoranas y tejidos de hilo y algodón. En la sala de productos alimenticios presentarán sus artículos célebres casas establecidas en esta corte. En la galería alta se exhibirá una custodia, valuada en 6.000 duros, y fabricada en los talleres de un joyero madrileño.
      • 1910 Anónimo "Fiesta del sainete" [23-03-1910] La Actualidad (Barcelona) Esp (HD)
        Este año ha sido el teatro de Apolo el favorecido por la Fiesta del Sainete. En el foyer se dispusieron con arte soberano cuadros vividos de principios del siglo pasado, y allí podían admirarse suntuosos tapices y reposteros, vistosas mantas zamoranas, muebles antiguos y un busto de Goya magistralmente modelado por Benlliure y que presidía el conjunto artístico.
      • 1921 Más, J. "La vieja España" [12-03-1921] La Esfera (Madrid) Esp (HD)
        Avanzaba el día. Una luz indecisa, amarillenta, se introducía por los cristales de un ventanal. Del fondo negro de los vestidos iban destacándose los colores rojo, azul y verde de las mantas zamoranas. En un traje de charro brillaban ya los anchos y redondos botones de plata, y hacía más negro el terciopelo de la chaquetilla y más blancos los encajes de la rizada camisa.
      • 1972 Cunqueiro, Á. Fanto Fantini [1972] Esp (CDH )
        Un hermano del bachiller mandó algunos dineros, y el ama mimaba con sopicaldos a Botelus, quien parecía habitar otros mundos, calladito, sudando bajo cuatro mantas zamoranas.
      • 1987 Agromayor, L. Fiestas [1987] Esp (CDH )
        Instalado en el comedor del lar, en un sillón con orejeras, tapado con una manta zamorana, el viajero bebe a pequeños sorbos el café ardiente que le ha preparado Águeda.
      • 1995 Amestoy Egiguren, I. Gernika [1996] Esp (CDH )
        ¡Mantas zamoranas! Una ganga, Basili.
      • 2009 Huerta, M. Que sea la última vez que me llamas Reina de la tele Esp (CORPES)
        Tengo el camerino lleno de regalos de mis admiradoras. Guardo poco, lo bueno; lo que me da malas energías lo empaqueto y lo devuelvo. Tengo espadas toledanas de todos los tamaños, caganers de Pujol, Ronaldinho y Carod Rovira, muñequitas de sevillanas en miniatura, mantas zamoranas, figuritas de Sargadelos, vino de la Rioja, de Navarra, de Valladolid, del Penedés, de Valencia... ¡Ay, las de Valencia! ¿Por qué las de Manises tienen un afán de enviarme platos de porcelana?
      • 2014 Eyre, P. Color favorito es verte Esp (CORPES)
        —¿Te preparo un caldito? Carla es la gran mamá, cálida como una manta zamorana, pero yo niego con la cabeza porque no estoy para calditos, además, ¿cómo va a hacer un caldito tan solo con una lechuga? Leo apunta: —Déjate, lo mejor un copazo, ¿o busco un porro de esos de Ahmed?
    1. s. f. Con los modificadores tirillana, trillana o trapera o el complemento de tirillas, para referirse a la manta confeccionada con retales.
      docs. (1551-2008) 8 ejemplos:
      • 1551 Alcocer, P. Hcibdad Toledo [1554] fol. XXr/b Esp (BD)
        [...] que despues entraron en España que le corrompieron, quedando nos esta lengua que oy usamos, que por ellos se llama Romance, compuesta de diversos vocablos latinos perfectos, y corruptos, y griegos, caldeos, godos, arabigos, y de otras naciones; ansi como ensalada o paño mezclado, o manta de tirillas: aunque despues que se corrompio, nunco estuvo tan reformada, y perfecta, como agora lo esta.
      • 2008 Pecellín, M. "Palabra precisa" Libre con libros Esp (CORPES)
        Tal es la arquitectura, con reiteraciones deliberadas, de este patchwork, "un libro híbrido y mestizo, un libro a caballo del centón y el diario, que no (es) relato ni poema, ni lírica ni drama. Un libro que (es) memorial sin testamento, ambiguo y múltiple, invención y testimonio. Un mamotreto fragmentario...", según cabe definir con el propio autor (pág. 133) su manta trapera, construida por retales lingüísticos.
      • 1551 Alcocer, P. Hcibdad Toledo [1554] fol. XXr/b Esp (BD)
        [...] que despues entraron en España que le corrompieron, quedando nos esta lengua que oy usamos, que por ellos se llama Romance, compuesta de diversos vocablos latinos perfectos, y corruptos, y griegos, caldeos, godos, arabigos, y de otras naciones; ansi como ensalada o paño mezclado, o manta de tirillas: aunque despues que se corrompio, nunco estuvo tan reformada, y perfecta, como agora lo esta.
      • c1607 Juan Bautista Concepción (Juan García López) Orígenes Descalcez [1997] Esp (CDH )
        Debiera de juntar aún no docientos reales, con que compré un hato de candiles y unas mantas de tirillas.
      • 1787 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        MANTA. [...] MANTA TIRILLANA, la que se hace de retazos ó tiras de otras mantas, ó telas de lana, y sirve para el uso de los pobres, y cubrir verduras, &c.
      • 1855 [Gaspar y Roig] DiccEnciclLengEsp, II (NTLLE)
        MANTA. [...] MANTA TIRILLANA: la que se hace de retazos o tiras de otras mantas o telas de lana; y sirve para abrigo de los pobres y otros usos.
      • 1926 Suárez, M. F. Sueños L Pulgar, IX [1945] Co (FG)
        [...] y, sobre todo, a la elavación de los asuntos, porque una cosa tan digna como el idioma es perfume y aroma que ahuyentan las aversiones y sueldan la amistad. Ojalá que si algún día de estos pocos que me quedan, puedo forjar una colcha o manta trillana de colombianismos, me sea lícito aprovecharme de los estudios del doctor Irurita y de los del doctor Leonardo Tacón, otro amigo que vive en mi recuerdo [...].
      • 1926 Suárez, M. F. Sueños Luciano Pulgar X [1940] Co (FG)
        [...] y por cuanto este soporífero coloquio va resultando como colcha o manta trillana por estar formado de pasajes copiados.
      • 1960 Quilis, A. Habla Albacete Revista de Dialectología y Tradiciones Populares (Madrid) Esp (FG)
        Manta trapera.— Man