14.ª Entrega (julio de 2023)
Versión del 31/07/2023
Equipo Real Academia Española
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torre s. (1140-)
torre, thorre, tor, tore, torraca, torrecilla, torrecita, torreta, torrezuela, torreçica, torrilla
Etim. Del latín turris, is (DECH, s. v. torre; véase también OLD, s. v. turris, donde se indican los significados 'torre', 'torre de madera desde la que se lanzan proyectiles', 'castillo llevado en la espalda de un elefante' y 'formación cuadrada en la que se agrupan las tropas para la batalla').

Se documenta por primera vez, con la acepción 'construcción más alta que ancha, generalmente fortificada y con fines defensivos, que está aislada, incluida en un recinto o adosada a un edificio', en el Poema de Mio Cid (c1140), aunque, según se atestigua en el Léxico hispánico primitivo (siglos VIII al XII), cuenta con documentación latinorromance ya desde los orígenes del español. A partir entonces, torre muestra en los textos un uso frecuente en todas las épocas y ámbitos diatópicos, lo cual responde a las numerosas utilidades de esta construcción en nuestra cultura. Gracias a ellas, se explica también el gran número de subacepciones, mediante las cuales se especifican sus características, asociadas al edificio al que se adosa o a su forma o posición en diversos lugares, aunque destaca, en particular, la torre elevada donde se colocan las campanas. Se consigna por vez primera en el Glosario del Escorial (1375-1410) editado por A. Castro en sus Glosarios latino-españoles de la Edad Media; posteriormente, Nebrija la recoge en el Lexicon hoc est dictionarium ex sermone latino in hispaniensem (1492) y en el Paruum vocabularium de las Introductiones latinae (1493). Tras la actuación de la metáfora, torre se atestigua con estos otros significados: en primer lugar, como 'representación convencional de la torre', desde 1380, en los Bienes dejados por Doña Gracia Ximénez de Tena (año 1380). En esta acepción se localizan varios ejemplos relacionados con la numismática, y se consigna en diccionarios de este ámbito, como el Diccionario numismático general para la perfecta inteligencia de las medallas antiguas, sus signos, notas, e inscripciones (1773), de Gusseme. En segundo lugar, como 'conjunto de cosas dispuestas unas sobre otras', se documenta por primera vez en 1614, en La ingeniosa Elena (La hija de Celestina), de A. J. de Salas Barbadillo. A pesar de su frecuencia durante el siglo XX, se consigna por primera vez en la centuria siguiente, en Variación léxica del español en el mundo (2005), de Ueda, Takagaki y Ruiz Tinoco (coords.). En tercer lugar, como 'pieza del ajedrez, en forma de torre, que se mueve en línea recta en todas direcciones', se documenta en 1626, en Días geniales o lúdricos, de C. Rodrigo; lexicográficamente, en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana (1788), de Terreros y Pando. Posteriormente, también se atestigua en el suplemento al DRAE (1803), de la Academia, en donde se anota la sinonimia con roque, vocablo desplazado por torre a finales de los Siglos de Oro. En cuarto lugar, como 'conducto vertical muy alto de la fábrica, por donde sale el humo de la combustión', se documenta en 1836 dentro de la entrada de tren, en la primera edición del Diccionario provincial de voces cubanas, de Pichardo. En 1849, ya aparece consignada lexicográficamente, en la segunda edición de este mismo diccionario. Si bien los diferentes diccionarios apuntan a un uso tanto cubano como puertorriquense, los ejemplos recabados suelen provenir de Cuba. En quinto lugar, como 'formación rocosa escarpada de cima plana', se documenta por vez primera en 1860, en La ondina del lago azul. Recuerdo de mi última excursión por los Pirineos, de G. Gómez de Avellaneda, aunque su uso es muy restringido, ya que suele dar lugar a topónimos. No obstante, se consigna en el "Elementos para un glosario andino" (1939), de Finó. En sexto lugar, como 'forma vertical que toman los fluidos al elevarse', en 1882, en Siete tratados, de J. Montalvo. Por último, como 'conjunto de personas subidas unas sobre otras en forma de torre', en 1946, en Los Pueblos de España, de J. Caro Baroja. La mayoría de los ejemplos alude a una tradición catalana cuyos participantes son los Xiquets de Valls. No obstante, se consigna en el Diccionario ejemplificado de chilenismos y de otros usos diferenciales del español de Chile (1984), de Morales Pettorino, Quiroz y Peña Álvarez. Por otro lado, como 'máquina bélica de asedio consistente en una estructura de madera, generalmente en forma de torre, que lleva ocultos en su interior soldados preparados para el asalto, y, en ocasiones, colocada sobre elefantes', se atestigua ya en latín, según el Oxford Latin Dictonary. En la historia de la lengua española, el primer caso data de 1250, de Poridat de poridades (manuscrito Escorial L.III.2); además, su uso es predominantemente medieval, ya que decrece a partir de los siglos de Oro. A su vez, se consigna por vez primera en el Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana (1788), de Terreros y Pando. Como 'casa unifamiliar de más de una planta y con jardín, alejada de un núcleo urbano y aislada de otras viviendas', se documenta tempranamente, en Vidal Mayor (c1250). Se consigna por primera vez en el Tesoro de la lengua castellana o española (1611), de Covarrubias; por su parte la Academia la registra en el Diccionario de autoridades (1739). Pese a esto, se encuentran muy pocos casos hasta el siglo XIX. A partir de ese momento, se puede apreciar con mayor nitidez su distribución geográfica, circunscrita al oriente de España, según respalda el DRAE (1925) y sus siguientes ediciones. Como 'asociación masónica de comuneros de España', se documenta por primera vez en 1823, en "Manifiesto de la Asamblea de la Confederación de Comuneros Españoles en Marzo de 1823, á los Confederados de todas las Merindades del Reyno", que se encuentra en el tomo II de Documentos a los que se hace referencia en los Apuntes histórico-críticos sobre la Revolución de España. A su vez, se consigna por vez primera en el Pequeño vocabulario político social de 1820-1823 (1975), de Gil Novales. Al ser un término ligado a un determinado contexto político, los pocos textos en donde se encuentra posteriormente son de carácter histórico. Como 'construcción elevada y acorazada del buque de guerra que contiene piezas de artillería', se documenta por primera vez en 1870, en Nociones de Artillería, de C. Barrios. La Academia consigna este uso en el DRAE (1925). Como 'estructura metálica de gran altura', se documenta por primera vez en 1889, en La Edad de Oro, de J. Martí. Según trascurre el siglo XX, tanto en España como en Hispanoamérica, estas estructuras se especializan, lo que, lingüísticamente se relaciona con la creación de subacepciones; estas se asocian con las innovaciones tecnológicas de ingeniería. Como 'edificio urbano de gran altura y muchos pisos' se atestigua por primera vez en el suplemento al DRAE (1970), de la Academia, y se documenta léxicamente en 1973, en Persona non grata, de J. Edwards. Como 'parte de una computadora que contiene el procesador y diversos lectores y puertos', en 1997, en "...Y algunas notas prácticas", de J. Mendoza Vega, que viene a completar el artículo de "La consulta y el consultorio médico, siglo XXI", de G. Malagón Londoño. Además, la Academia de Uruguay consigna esta acepción en el Diccionario del español del Uruguay (2011).

En diversos repertorios lexicográficos se consignan varias acepciones: en la España occidental, 'nube panzuda, blanca y lejana que, en días de calor, puede presagiar tormenta' (1963, El habla de Villacidayo (León), de Urdiales); en la España oriental, 'montón de capachos' (en 1980, ALEANR), 'sitio donde se pone el reclamo' (en 1980, ALEANR), 'cielo emborregado' (en 1983, ALEANR); en la España meridional, 'cuerpo de ladrillo que, en un molino aceitero, sujeta la cabeza de la viga' (1951, Vocabulario Andaluz, Alcalá Venceslada), 'sitio para guardar el trigo' (en 1961, ALEA), 'desván' (en 1964, ALEA), 'última planta de una casa que tiene más de dos' (en 1964, ALEA), 'palos que sujetan el canal (referido a la azuda)' (en 1965, ALEA). En Puerto Rico, 'grúa alta usada en la construcción de edificios altos' (1984, Diccionario de voces coloquiales de Puerto Rico, de Maura); en Colombia, 'copa de horno' (en 1986, ALEC); en Venezuela, 'frontal vertical de un montacargas que permite de acuerdo a su tamaño, elevar la carga a mayor o menor altura' (1988, Glosario de términos de transporte terrestre usados en Venezuela, de Núñez y Pérez); en Chile, 'juego que consiste en defender unos puestos llamados torres, que el bando contrario ataca, tratando de hacer avanzar una pelota' (1925, DRAE); en Panamá, 'paso de baile de la farsa de los grandiablos' (1976, Panameñismos, de Revilla); en El Salvador, 'clase de concha o molusco' (2003, Diccionario de salvadoreñismos, de Romero); en Nicaragua, entre los jóvenes, 'cuerpo de la mujer' (2004, Cómo hablan los adolescentes en Nicaragua, de Matus Lazo); en Colombia y Perú, 'pez de nuestros ríos orientales; su carne produce, según se afirma, imborrables manchas cutáneas, y mucha gente se abstiene de comerla' (1947, Vocabulario del oriente peruano, de Tovar y Ramírez); en Honduras, El Salvador, Costa Rica, Colombia y Guatemala, 'cabeza de una persona' (1982, Diccionario de voces usadas en Guatemala, de Rubio), definida según en el Diccionario de americanismos (2010), de ASALE.

Por otra parte, torre se integra en diferentes unidades pluriverbales. Así, la locución verbal dar en la torre, con la acepción 'causar [a alguien o a algo] un perjuicio o una molestia' se atestigua por primera vez en 1947, en Al filo del agua, de A. Yáñez, que, a su vez, se recoge por vez primera en el Diccionario de mejicanismos (1959), de Santamaría; en este mismo diccionario también se recoge con la acepción 'hacer callar [a alguien]', cuya primera documentación data de 1958, en La región más transparente, de C. Fuentes. Torre cavada, como 'hueco formado por dos paredes que se cortan en forma curva', se atestigua por primera vez en el Libro de traças de cortes de piedras (c1591), de A. Vandelvira; pese a ello, no muestra mucha vitalidad. A su vez, se consigna por vez primera en el Diccionario de arquitectura civil (1802), de Bails. Torre de Babel, como 'lugar donde hay confusión o donde las personas no se entienden', sí goza de una mayor representatividad, especialmente desde el siglo XIX. No obstante, cabe destacar que, en la cultura de tradición judeocristiana, son frecuentes las alusiones a la construcción bíblica mediante el sintagma nominal homónimo. Debido al proceso de lexicalización, el primer ejemplo se encuentra en 1644, en El siglo pitagórico y Vida de don Gregorio Guadaña, de Enríquez Gómez. Se consigna por vez primera en el Suplemento (1869) al Diccionario nacional o Gran diccionario clásico de la lengua española, de Domínguez. Torre de marfil, como 'aislamiento intelectual del escritor o artista que se muestra indiferente ante la realidad', procede de la imagen presentada en el Cantar de los Cantares, en la que un cuello blanco, terso y alargado se presenta, figuradamente, como una torre de marfil. Se documenta por primera vez en 1882, en La cuestión palpitante, de E. Pardo Bazán. Se consigna, a su vez, por vez primera en el DRAE (en 1970). Torre de viento, sinónimo de castillos en el aire, como 'ilusión poco realista o con poco fundamento', se atestigua por primera vez en 1508, en el Cancionero, de Montesino, y se registra lexicográficamente en el Vocabularium Hispanicum Latinum et Anglicum (1617), de Minsheu.

Se consignan también en diversos diccionarios otras formas complejas: hacer torre, como 'dicho de una perdiz o de otra ave herida mortalmente: Remontar el vuelo hasta desplomarse sin vida' (1925, DRAE); en el ámbito de la marina, como 'linterna del faro' (1985, Léxico de los marineros peninsulares, II, de Alvar); en el oriente de España, torre nevada, como 'clara de huevo con azúcar' (en 1982, ALEANR); en la España meridional, la locución verbal hacer la torre, como 'poner el cuerpo verticalmente con los pies hace arriba, apoyando las manos en el suelo' (en 1976, ALEICan), según la definición del Diccionario diferencial del español de Canarias (1996), de Corrales Zumbado y Corbella Díaz; en Colombia, darse por la torre, como 'fumar marihuana' (1993, Nuevo diccionario de colombianismos, de Haensch y Werner); en Bolivia, en el lenguaje de la delincuencia, en la torre, como 'en rel. con el modo de encontrarse una persona: en estado de excitación por efectos de una droga, estupefaciente o alucinógeno' (1998, Diccionario coba: Sociolecto de la delincuencia boliviana, de Coello Vila); en México y Guatemala, la locución interjectiva ¡en la torre! 'expresa angustia o desesperación por algo que ha salido mal o se ha arruinado' (2001, Diccionario breve de mexicanismos, de Gómez de Silva), según la definición del Diccionario de americanismos (2010), de la ASALE; en Cuba, la locución verbal ser una buena torre de petróleo, como 'ser una negra muy bonita' (1999, Diccionario mayor de cubanismos, de Sánchez Boudy).

  1. ac. etim.
    s. f. Construcción más alta que ancha, generalmente fortificada y con fines defensivos, que está aislada, incluida en un recinto o adosada a un edificio.
    docs. (1140-2021) 371 ejemplos:
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] 126 Esp (CDH )
      Vino mio Cid yazer a Spinaz de Can, / grandes yentes se le acojen essa noch de todas partes. / Otro día mañana piensa de cavalgar, / ixiéndos' va de tierra el Canpeador leal; / de siniestro Sant Estevan, una buena cipdad, / de diestro Alilón las torres, que moros las han. / Passó por Alcobiella, que de Castiella fin es ya; / la calçada de Quinea ívala traspassar, / sobre Navas de Palos el Duero va pasar, / a la Figueruela mio Cid iva posar; / vánsele acogiendo yentes de todas partes.
    • 2020 Fdz Tolosa, S. España bicicleta Esp (CORPES)
      El viejo trazado se aventura por el barranco de Escanilla y es la variante adecuada para bicicletas, que coincide con la carretera principal solo otros 1000 m justo antes del desvío a Abizanda km 66, pueblo que se alza bien visible sobre el estratégico acantilado, con su torre medieval del s. XI.
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] 126 Esp (CDH )
      Vino mio Cid yazer a Spinaz de Can, / grandes yentes se le acojen essa noch de todas partes. / Otro día mañana piensa de cavalgar, / ixiéndos' va de tierra el Canpeador leal; / de siniestro Sant Estevan, una buena cipdad, / de diestro Alilón las torres, que moros las han. / Passó por Alcobiella, que de Castiella fin es ya; / la calçada de Quinea ívala traspassar, / sobre Navas de Palos el Duero va pasar, / a la Figueruela mio Cid iva posar; / vánsele acogiendo yentes de todas partes.
    • p1236-1246 Berceo, G. Signos [1992] 1045 Esp (CDH )
      / Será el día sexto negro e carboniento, / non fincará ninguna labor sobre cimiento, / nin castiellos, nin torres, nin ningún cerramiento / que non sea destructo todo por fundamento.
    • 1327-1332 Juan Manuel LEstados [1981] 351 Esp (CDH )
      Otrosi, que en las torres del muro, que esten / y muchas piedras et grandes cantos para dexar caer al pie; et en el muro, entre torre et torre, que aya y muy grandes cantos, colgados en cuerdas, segund la manera que don Iohan, aquel mi amigo, fallo que es la mejor maestria del mundo para que ninguna cosa non pueda llegar al pie del muro para cauar nin poner gata nin escalera nin cosa que les pueda enpeçer.
    • a1435 Mtz Medina, G. Poesías [1993] 601 Canc Baena Esp (CDH )
      / 7 E aun Membrote, * el fuerte gigante / que fizo Babel, torre muy fermosa, / de muros e obras assí abundante / que ojos de bivos non vieron tal cosa; / después de aquesto Fortuna dudosa / le * tractó la muerte en una montaña / do bivía solo, sin otra compaña, / vida muy triste, amarga, espantosa.
    • 1486 Pulgar, H. Claros varones [1971] Esp (CDH )
      E porque fue informado que, por falta de una torre que no avía en un término cerca de la cibdad de Alcalá la Real, perescían algunos christianos en las guerras que en aquellas partes tienen con los moros, este perlado enbió a la hedeficar a sus proprias espensas en el logar & forma que le fue dicho ser necesario al bien & defensa de aquella tierra.
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      Donde, si alguna cibdad estuviesse guarnecida contra sus enemigos de grande baluarte y esté cercada de grandes muros y fuertes, y encima de las torres tenga segura guarda, si a un solo portillo por negligencia falte defensión, por allí sin duda entrará el enemigo que parecía ser excluso y apartado por qualquier vía.
    • c1550-1580 Luis de León Trad sacras [1990] Poesías Esp (CDH )
      / Mi roca, a donde tengo mi guarida; / mi escudo fiel, mi estoque vittorioso, / mi torre bien murada y bastecida.
    • 1603 Luque Fajardo, F. Fiel desengaño [1955] Esp (CDH )

      Cuéntase en el segundo libro de Esdras que habiendo el rey Ciro dado su licencia a Neemías, sacerdote, para que reparase la famosa ciudad de Jerusalén, arruinada por los bárbaros caldeos, antes de ponerlo en ejecución, con soberano acuerdo quiso atentamente considerarla toda en contorno; y habiendo pasado por ella los ojos, la halló en una desolación estraña y lastimosa: desmantelados sus fuertes muros, las torres y rebellines puestos por el suelo, las calles y plazas destruídas, las puertas abrasadas con fuego, sus florestas, vergeles y jardines hechas un seco páramo lleno de malezas, todo consumido sin yerba verde ni otra señal de su antiguo frescor y hermosura, secos y desbaratados los manantiales de sus fuentes, y, finalmente, lo más lucido de la ciudad hecho un eriazo inculto.

    • c1630-1636 Calderón Barca, P. Vida es sueño [2003] Esp (CDH )
      ROSAURA / Huyamos los rigores / desta encantada torre. CLARÍNYo aun no tengo / ánimo de hüir, cuando a eso vengo.ROSAURA¿No es breve luz aquella / caduca exhalación, pálida estrella, / que, en trémulos desmayos, / pulsando ardores y latiendo rayos, / hace más tenebrosa / la obscura habitación con luz dudosa? / Sí, pues a sus reflejos / puedo determinar —aunque de lejos / una prisión obscura, / que es de un vivo cadáver sepultura. /
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] 188 Esp (CDH )
      Y porque las ventanas del referido cuarto daban a un angosto y pedregoso callejón que tenía la entrada por las espaldas del real palacio, se había labrado en él, fabricada de argamasón, cal y canto, trabado con las peñas que servían de muralla a los embates de las ondas, una plaza a modo de azotea, con su baluarte para seguro; y a la parte de una ventana rasgada que estaba en la primera sala, se labró una torrecilla que servía de atalaya, cercada de un cubo de poyos y almenas.
    • 1701 Villagutierre Sotomayor, J. HConquista Itzá [2002] 16 Esp (CDH )
      . Y que el dicho Christóval Colón hizo edificar en vna de las principales de las dichas islas vna torre fuerte y, en guarda de ella, puso ciertos christianos de los que con él avían ido y para que desde allí buscassen otras islas y tierras-firmes, remotas e incógnitas.
    • c1730 Pita, S. Príncipe [1951] Cuba (CDH )
      En un silencio mudo / yace todo el palacio, ¿pues qué dudo?

      Ha de haber en el jardín una torre aunque sea de papel, con su puerta por abajo.

      Esta es la torre ingrata / que oculta el veneno que me mata: / a abrir la puerta llego, / compelida, ¡ay, Dios! de mi amor ciego; / mas un acento escucho / lastimoso: ¡con qué temores lucho! / Fadrique su mal llora; / quiero escuchar sus penas.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] 182 Esp (CDH )
      Y si, como sus celebérrimos fundadores (cuyo nombre no se sabe) se contentaron con levantar en ella veinte o treinta chozas, que llamaron casas por mal nombre, hubieran podido y hubieran querido edificar docientos mil suntuosos palacios con sus torres y capiteles, con plazas, fuentes, obeliscos y otros edificios públicos, sin duda sería hoy la mayor ciudad del mundo.
    • 1772 Cadalso, J. Supl Eruditos violeta [1818] Esp (CDH )

      Es el caso, que estando en un parage bastante público echando por esta boca torrentes de ciencia de arquitectura militar, diciendo, entre otras cosas, que el sitio de Gibraltar hasta ahora se habia malogrado por impericia de los sitiadores; pero que me parecia fácil, construyendo frente por frente un fortin que dominase á la plaza, con una obra coronada que tuviese un caballete sobre el baluarte entero, cuidando que este último y los dos medios baluartes fuesen una especie de torres bastionadas del tercer método de Vauban, guarnecidos con morteros puestos en 89 grados de elevacion y 500 cañones de quarenta y ocho á barbeta proporcionando una bateria de saltaren [...].

    • c1790 Samaniego, F. M. Jardín Venus [2004] 280 Esp (CDH )
      / El sabio, en sus recuerdos embriagado: / ¡Cómo!, decía, ¿ni el menor vestigio / veré de la ciudad, que fue prodigio / por mano de los dioses levantado; / y abatido también por las deidades, / pero cuyo prestigio / pudo sobrevivir a las edades? / ¿Dó están las torres que Héctor defendía? / ¿Dó los campos, do Aquiles y Diomedes / mostraban generosa valentía? / Erudito lector, suponer puedes / que el que así se explicaba, / a la margen estaba / del Escamandro undoso, / río que entre sus ondas sanguinoso / arrastró rotos petos y celadas, / a cabezas valientes arrancadas.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] 276 Esp (CDH )
      Escóndese éste en el foso, y sube a toda su altura, formando con el muro del castillo un ángulo de cuarenta y cinco grados, y girando en torno de él y de sus torres. El foso, que lo abraza todo, es ancho y profundísimo, y sigue también la línea circular, salvo donde los cubos o albaracas le obligan a desviarse y tomar la de su proyectura.
    • p1822 López, J. J. Romances Romancero general Esp (CDH )
      Ya dije cómo llegaron / Estos cinco caballeros / A poder del Almirante, / Que encolerizado y ciego, / Cuando supo que su hijo / Era herido y prisionero, / Los encerró en una torre / Orilla del mar soberbio, / Y cada vez que crecia, / Hasta la mitad del cuerpo / Todos se cubrian de agua.
    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Baronesa Joux [1981] 230 Novelas Cuba (CDH )
      Confinada en una torre del castillo de Luneville, y privada de toda comunicación, no pudo recibir noticias de su amante, quien partió animado de una esperanza, de que no hizo partícipe a la triste prisionera.
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )
      La hermosa casa * de los señores de M, con su capilla blanca y sus bosques de ceibas, se divisaba en lejanía a los primeros rayos de la luna naciente, cual castillo cuyas torres y techumbres hubiese desmoronado el tiempo.
    • 1885 Rubén Darío Rhin [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )

      Viendo que no se hallaba en el castillo, y habiendo advertido en la ventana la escala de seda, mandó echar embarcaciones al río; y él y todos los guardas de las torres se lanzaron en persecución del raptor y de la dama.

    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Chile (CDH )
      Con ademán terrible se echó sobre los hombros el manto de púrpura y llevando pintada en el rostro la demencia de la ira, subió a una de las torres de su maravilloso alcázar. Era una tibia mañana de primavera.
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Honduras (CDH )
      Se sintió como si se encontrara terriblemente solo, y un aire frío empezó a soplar y a penetrar en cada uno de sus poros. Hubo una contracción en los huesos del pecho y un escalofrío en los hombros. Lo que él iba a defender era la idea de la muerte, como si de una alta torre bajara a un insondable y obscuro abismo. Se levantó y fue a la ventana, luego miró hacia el lado de la cocina
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      Les pongo árboles y una fuente en medio y una escalera con sus peldaños para subir a la torre del castillo.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Miguelí solía sentirse un trovador aguardando a una princesa al pie de torre almenada. Pero, el mensaje era para el muy cajetilla de su sobrino Carlos, quien, a estas horas, estaría durmiendo a pata suelta mientras Miguelí andaba toreando a las balas por las calles desiertas. La puerta se entreabrió.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bolivia (CDH )
      El viento golpea en las almenas y desde la torre los anchos paisajes que divisa nuestra mirada forman parte del decorado en que suceden nuestras vidas. Todo empieza y acaba en los muros: la privilegiada situación en lo alto de la montaña nos revela la absurda idea de un particular destino que cumplir.
    • 2001 Benítez Rojo, A. Mujer traje batalla Cu (CORPES)
      Se me ocurren dos metáforas: a saber, vaya una niña a jugar a la playa y pásese muchas horas construyendo un alto monasterio de arena húmeda, con su rampa espiral, claustros, escaleras, arcos, ojivas, campanario y aguja; o bien tome una niña un juego de barajas y empiece a construir en la mesa del comedor una ciudad amurallada, algo así como una majestuosa telaraña de piedras huecas, con sus fosos, murallas, bastiones, torres almenadas y puente levadizo [...].
    • 2009 Fdz Pulpeiro, J. C. Provincia Lugo Esp (CORPES)
      Descubre una magnífica muestra de la arquitectura militar del XIV en la que se compaginan la robustez con la elegancia. Flanqueada en sus ángulos por cuatro torres de desigual altura, dispone de una elevada muralla que la circunda, incluyendo en su interior, hórreo, diversos patios, una casa vivienda y una capilla románica.
    • 2020 Fdz Tolosa, S. España bicicleta Esp (CORPES)
      El viejo trazado se aventura por el barranco de Escanilla y es la variante adecuada para bicicletas, que coincide con la carretera principal solo otros 1000 m justo antes del desvío a Abizanda km 66, pueblo que se alza bien visible sobre el estratégico acantilado, con su torre medieval del s. XI.
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] 126 Esp (CDH )
      Vino mio Cid yazer a Spinaz de Can, / grandes yentes se le acojen essa noch de todas partes. / Otro día mañana piensa de cavalgar, / ixiéndos' va de tierra el Canpeador leal; / de siniestro Sant Estevan, una buena cipdad, / de diestro Alilón las torres, que moros las han. / Passó por Alcobiella, que de Castiella fin es ya; / la calçada de Quinea ívala traspassar, / sobre Navas de Palos el Duero va pasar, / a la Figueruela mio Cid iva posar; / vánsele acogiendo yentes de todas partes.
    • c1237 Anónimo LDoce Sabios [1975] 83 Esp (CDH )
      El seteno sabio dixo: "Tenprança es olvidamiento de luxuria e lazo en que caen los diablos". El otavo sabio dixo: "Tenprança es çiençia divinal e çercano salvamiento del alma". * El nobeno sabio dixo: "Tenprança es morada segura e torre firme, loor de los sabios". El déçimo sabio dixo: "Tenprança es natural razón, e perfeçión con memoraçión, destruymiento de los pecados, vía de bien obrar, puerta de paraýso".
    • p1236-1246 Berceo, G. Signos [1992] 1045 Esp (CDH )
      / Será el día sexto negro e carboniento, / non fincará ninguna labor sobre cimiento, / nin castiellos, nin torres, nin ningún cerramiento / que non sea destructo todo por fundamento.
    • 1240-1250 Anónimo LAlexandre [2007] 141 Esp (CDH )
      El infant el roído nol pudo encobrir / pesól de coraçón, non lo pudo sofrir; / despeñól d'una torre ond'ovo a morir. / «Fijo»—dixo su padre—, «Dios te dexe bevir». /
    • c1250 Anónimo Poema Fernán González [2001] 186 Esp (CDH )
      / Ovyeron su acuerdo de passar a España / e que non les fyncasse nin torre nin cabaña, / Movyeron los poderes con toda su mesnada, / al puerto de Guitarea fyzieron la tornada, / Los poderes de Françia, todos muy byen guarnidos, / por los puertos de Aspa fueron luego torçidos: / fueran de buen acuerdo sy non fueran venidos, / que nunca más tornaron a do fueron nasçidos.
    • c1250 Anónimo FViguera y Val Funes [1956] Esp (CDH )
      Ningun jnfancón non puede fazer tor ni fortaleza ningu[[n ]]a en villa que vezino sea ni en todos sus térmjnos, si la villa fuere del rey o d'otro seynnor, si no fasta tanto de alteza que el cauallero estando sobre su cauallo puede alcancar con su lança fasta suso.
    • 1246-1252 Berceo, G. Milagros Nuestra Señora [1971] 162 Esp (CDH )
      / Reína coronada, tiemplo de castidat, / fuent de misericordia, torre de salvedat, / faz en aquesta cuita alguna caridat, / en mí non se agote la tu grant pïadat.
    • 1255 Anónimo Documento de venta Documentos de la catedral de León Esp (CDH )

      Don Gonzaluo Moran Leon teniendo e merino del rre en tierra de Leon seyendo. Pedro Fernandez caualero, elas tores de Leon teniendo. Pedro Fernadez (sic) alfaate merino en Leon.

    • c1252-1257 Berceo, G. Poema StaOria [1992] 509 Esp (CDH )
      * / Avié en la columna escalones e gradas, / veer solemos tales en las torres obradas, * / yo sobí por algunas, esto muchas vegadas, / por tal suben las almas que son aventuradas.
    • a1260 Anónimo Macabeos (Esc. I-j-6) [1930] Esp (CDH )
      E tomo los despoios e mucha prea e la ciudat e quemo la e derribo las casas e los muros. E leuaron catiuas las mugieres e los fijos e leuaron los ganados.E fizieron la ciudat de Dauid de grand muro e firme e de fuertes torres e ouieron la por castiello. E pusieron hy ombres malos e apoderaron se en ella e metieron alli armas e uianda; e los despoios de Iher usalem pusieron los alli alçados.
    • a1260 Anónimo SMateo (Esc. I-j-6) [1962] Esp (CDH )

      Escuchat otra palaura: Vn ombre era sennor de co mpanna, que planto una uinna; e cerco la de setura, e fizo en ella lagar e torre, e dio la a labradores, e des hy fuesse fuera de la tierra.

    • a1260 Anónimo Nuevo Testamento (Esc. I-j-6) [1970] 88 Esp (CDH )
      Un ombre planto uinna, e cerco la de seto, e ualladeo la, e fizo torre en medio de la uinna, e arrendo la a labradores, e des hy fuess a otra tierra. E a tiempo enuio so ombre, quel diessen los labradores el fruto de la uinna. Ellos... firieron le e enuiaron le uazio.
    • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 3r Esp (CDH )
      E cuenta otro ssi en aquel libro mismo. que el linage que daquellos descendio. començaron a fazer una torre muy grand pora apoderarse de las tierras. Mas porque ellos eran muy soberuios e no connocien ni temien a dios. fueron destroydos en esta manera. que nuestro sennor dios danno el lenguage en tal guisa ques no entendien unos a otros. e por esta razon dexaron aquella lauor que fazien.
    • c1270 Anónimo HTroyana [1976] Esp (CDH )
      E era vna de las seys entradas que nos de suso dexiemos que auia la çibdat, e estauan sobrella muy fermosas torres e muy fuertes e mucho bien guarnidas a grand marauilla, e auia de suso muchos chapiteles muy fermosos e muy fuertes.
    • c1275 Alfonso X Gral Estoria I [2002] Esp (CDH )
      — Pues que éste es ell acuerdo que tomamos sobr'esto non á ý tal como que fagamos una torre muy grand e muy alta e muy fuert pora ello. Desí dixiéronse sobr'esto catándose unos a otros: — Venid e labremos ladriellos, e cogámoslos, donde fagamos aquella torre. E ayuntáronse e fizieron muchos ladriellos a demás, e començaron su torre.
    • 1279 Alfonso X LFormas [2003] Esp (CDH )

      En el primero capitolo es pora guardar el ganado de las malas bestias.

      El .ij. es pora derribar los arboles & las torres.

      El .iij. pora guardar el omne quel non fiera saeta.

      El .iiii. pora seer el rey temido & obedecido de todos los otros reyes; & de todos los omnes.

    • a1280 Alfonso X Gral Estoria III [1994] Esp (CDH )
      Como la torre de David la que es fecha con barvacanas, el tu cuello; mill escudos cuelgan d'él, que son toda la armadura de los fuertes.
    • a1280 Alfonso X Gral Estoria III [1994] Esp (CDH )

      Las tus tetas dos, como dos enodios de cabra montés, amos de un parto;

      el tu cuello como torre de marfil; los tos ojos como pesqueras en Essebón que son en la puerta de la fija de la muchedumbre. La tu nariz como la torre del Líbano que cata contra Damasco;

      la tu cabeça como el monte Carmelo; los cabellos de la tu cabeça como pórpola de rey yunta e apretada en canales.

    • c1280 Alfonso X Gral Estoria IV [2002] Esp (CDH )
      Los lauores & los fruteros dond uisquiessen los omnes. Las almenaras que eran unas torres que llamauan assi. que estauan por las lauores & por las aruoledas & por los montes. pora subir y con sus cosas los omnes que laurauan quando puiauan las aguas de Nilo & crubien toda la tierra & pora athalear & guardar se de los qui les uiniessen buscar mal.
    • 1292-1293 Anónimo Castigos [2001] Esp (CDH )
      Mío fijo, tal es la mesura en el rey e así paresçe de lexos commo la torre muy alta e bien labrada que deuisan los omnes muy luenne. Quanto el omne es mayor e lo pone Dios en mayor estado, tanto paresçe mejor en él la mesura. Mesura non puede fazer vn omne pequenno contra otro pequenno nin el pequenno contra el grande; mas el grand omne al pequenno es la mesura.
    • 1284-1295 Anónimo FCuenca [1935] Esp (CDH )
      Qual quier que toujese en la çibdad casa e sila touiese poblada, sea quito de todo trjbuto, asi que non peche en ninguna otra cosa, sinon / enlos adarues dela çibdad & enlas torres del uuestro * termino: pero el cauallero que touiere en su casa cauallo que vala de çincuenta mencales arriba & casa en la çibdad, non peche en los adarues, nin en las otras cosas por sienpre.
    • a1300 Anónimo Caballero Cisne [1979] 137 Esp (CDH )
      Aquella quadra de que vos dizimos, do el Emperador mandara entrar aquellos hombres honrrados que sobre el fecho de los lidiadores sobredichos que avían de ordenar, era fecha desta guisa: ella estava debaxo una torre muy grande e muy fuerte e muy alta, e muy bien fecha a gran maravilla, do tenía el Emperador su thesoro.
    • 1300 Anónimo FAlarcón [2000] Esp (CDH )
      (a) Et todo aquel que enna uilla casa poblada touiere, sea sacado de todo pecho, assi que non peche si non en los adarues e en las torres de uuestro termino. (b) Maguer el cauallero que touiere cauallo en su casa en la uilla que uala .L. morauedis o dent arriba, non peche en adarues, ni en torres, ni en otra cosa ninguna.
    • 1250-1300 Anónimo FGral Navarra. BNM 17653 [2004] Esp (CDH )
      Todo ome deue parar mientes en fazer tor. menos de mandamiento de Rey o de seynor de la uilla. por que ninguna tor non deue ser mas alta de quoanto .i. ombre pueda alcancar en alto con lança de cauero assentando se el ombre sobre el cauayllo areyto. el cauayllo que sea enseyllado.
    • c1300 Anónimo FSalamanca [1916] Esp (CDH )
      § 82. En todo el estremo no n aya negun lauor, sino n colmenar co n su casa e su torre. E eneste esc ripto fue presente el conceyo que siempre sea tenido.
    • c1300 Anónimo FPlasencia [1984-1985] Esp (CDH )
      En el secundo logar otorgo que todo omne que en la cibdat casa ouiere e poblada la touiere, sea suelto de todo pecho, si non fuere en'l castiello de la cibdat e castiellos e en torres de nuestro termino. Todauia cauallero qui cauallo ualiente touiere de .X. morauedis o de más, e este escuse cauallo que albarda non trexere e en su casa en la cibdat lo touiere, non peche en castiellos, nin en torres, nin en otras cosas por siempre.
    • c1300 Anónimo FTeruel [1950] Esp (CDH )
      E toda esta calo nia sea puesta en hedificamie nto d e las torres e de los adarues d'esta uilla.
    • 1300-1305 Anónimo LCifar [2003] Esp (CDH )

      E fállase por las historias antiguas que Memroth, el infante & el valiente visnieto de Noé, fue el primer rey del mundo y llamávanle los christianos Ninoe. & éste fizo la cibdad de Babilonia la Desierta con gran estudio & començó de hazer una torre contra voluntad de Dios y contra el mandamiento de Noé; & dizen que subió fasta las nuves. & pusieron nombre a la torre Magdal.

    • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )

      — Sseñor, un poco me ascuchat. Por la fe que devedes a Dios, fazet armar vuestra gente e suban enlos muros e enlas torres e defendet vuestra çiudat e guardat la.

    • 1327-1332 Juan Manuel LEstados [1981] 351 Esp (CDH )
      Otrosi, que en las torres del muro, que esten / y muchas piedras et grandes cantos para dexar caer al pie; et en el muro, entre torre et torre, que aya y muy grandes cantos, colgados en cuerdas, segund la manera que don Iohan, aquel mi amigo, fallo que es la mejor maestria del mundo para que ninguna cosa non pueda llegar al pie del muro para cauar nin poner gata nin escalera nin cosa que les pueda enpeçer.
    • 1325-1335 Juan Manuel Lucanor [1994] Esp (CDH )
      Et los moros que estavan por el muro et por las torres, desque vieron que non eran más de tres cavalleros, cuydaron que vinían por mandaderos et non salió ninguno a ellos, et los tres cavalleros passaron la cava et la barvacana, llegaron a la puerta de la villa et dieron de los cuentos de las lanças en ella.
    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 71 Esp (CDH )
      Non te quiero por vezino nin me vengas tan presto. / Al sabidor Virgillio, como dize en el testo, / engañólo la dueña quando lo colgó en el çesto, / coidando que lo sobia a su torre por esto. /
    • c1300-1344 Anónimo Crón Moro Rasis [1975] Esp (CDH )

      E ha muchas villas e muchos castillos muy fuertes, *de los quales es el vno el que llaman Talauera. *E fizieronla los antiguos griegos sobre el rrio de Tajo; *e fue despues anparamiento de los moros e de los christianos al tienpo que cada vnos la tovieron por si. *E el muro de Talavera es muy fuerte e muy alto e de muy altas torres.

    • a1348 Anónimo Poema Alfonso XI [1991] Esp (CDH )
      / Todos cuitados están / padesciendo muy gran guerra: / de la torre de don Juan / una pieça es en tierra, / / los andamios quebrantados, / passan lazeria muy fiera.
    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] Esp (CDH )

      . E la rreyna doña Maria y el ynfante don Pedro se fueron para Valladolid con los conçejos que eran de la su parte; e el ynfante don Joan fuese con la rreyna doña Costança e con los conçejos que eran de la su parte para Dueñas; e cada vno dellos hizieron sellos del rrey.

      E el ynfante don Pedro enbio a Leon a don Rrodrigo Alvarez de Asturias a tomar las torres de Leon que le dauan.

    • 1396 Fdz Heredia, J. LMarco Polo [2003] fol. 78r Esp (CDH )
      Las carreras son amplas et luengas, et dentro la çiudat ya de muy bellos hostales et palaçios, qui son de grandes senyores. Et en de la ciudat ha vna torre en que sta vna grant campana como es nochi, et des que aquella han sonado nenguno no osa yr por la ciudat sino con lumbre.
    • c1400 Lpz Ayala, P. Trad Décadas [1982] Esp (CDH )
      Como fue la guerra con los sabinos, e como una donziella dió una torre a los sabinos.

      Finalmente otra batalla es començada con los de Sabina, la qual fue más grande que non fue alguna de las suso dichas: ca los sabinos non quisieron yr adelant nin por saña nin por cobdicia de robar, nin davan a entender que ellos quisiesen fazer guerra fasta tanto que la fizieron.

    • c1400 Lpz Ayala, P. Crón Pedro y Enrique [1994-1997] I, 2 Esp (CDH )
      Este rrey don Alfonso gano a Alcala de Bençayde, que es agora llamada Alcala la Real, e Teba e Pliego e Oluera e Cañete e Aymonte e Pruna e Vtrera e la torre del Alhaquin e Carcabuey e Rute e Zanbra e la torre de Cartagena e Castellar. E çerco la çibdat de Algezira e ganola.
    • c1400 Anónimo Barlaam (ms. S) [1979] Esp (CDH )
      Pues asy es, deziendo estas cosas e falagando e echando arrededor lazos e rredes a la diestra parte e a la siniestra, començo a mover la torre del alma del, e derribar la fortaleza del su proposito, e fazer delibraçion tenbladera. E el senbrador de maliçia e enemigo de los justos, tenblando el su coraçon e pensando con los sus carnes de un coraçon acometen al cavallero de Jesu Cristo e conturban todas las virtudes de su alma; e amonestandole el amor cruel de la moça, ençendieron en el fuego muy grande de cobdiçia.
    • c1400 Anónimo Miraglos Santiago [1990] Esp (CDH )
      Ca sus enemigos lo metieran en fierros, e echaron en fondos de una muy alta torre. E él nunca quedava de llamar noche e día a bozes: "¡Santyago!". E Santyago vino a él e díxole: "Iré comigo a Galizia". E pues que'l quebrantó los fierros, sumióse, e entonçe tomó él las cadenas e echólas a sus pescueço.
    • c1378-1406 Lpz Ayala, P. Rimado [1987] 132 Esp (CDH )
      / / Por soberuia peresçen, e muchos peresçieron; / cuidando ser señores, los sus bienes perdieron; / los gigantes muy grandes, que la torre fizieron, / por su muy grant soberuia, allí se confondieron.
    • 1375-1410 Anónimo GlosariosLatEsp [1936] Esp (NTLLE)
      turris, torre (E 1987).
    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )

      E pues si lugo morió Adam como comió del fruto vedado, ¿cómo vivió denpués nueveçientos e treynta años? Aquí ay secreto, buena gente. Non dixo Dios «muerto serás», mas dixo que morría. Nosotros cada día morimos, *mas non somos muertos. Ca quando lançan una piedra de una torre, va cayendo, mas non dezimos que es caýda fasta que llega a suelo, pero por caýda se cuenta después que es echada de la torre.

    • 1379-a1425 Villasandino, A. Poesías [1993] Canc Baena Esp (CDH )
      * / 3 Si en alta torre estoviera / este nuevo trobador, / bien çiertas nuevas sopiera / del falcón muy bolador, / cómo passó sin pavor / grant espanto al adversario, / el qual non falló contrario / fasta oy tan sin temor.
    • 1427-1428 Villena, E. TradEneida Lib. I-III [1994] Esp (CDH )
      E la otra gente que non cabía púsose por el muro e por las torres e ençima de la puerta Dardánides, que estava juncta con la plaça, segúnd lo dixe en el lugar allegado.
    • c1430 Anónimo Floresta philósophos [1904] Esp (CDH )
      1888. La torre complida e el arca vazia de su tesoro fazen al hombre artero e sabidor, mas avisose tarde.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba I [1920-1922] Esp (CDH )
      Es vna siçençia por la qual se saben las medidas e las propiedades de las cosas por luengo e por ancho e por alto, e esta es la sçiençia por que los antiguos sabios se esforçaron por ssotileza de geometria de fallar la grandeza del çielo e de la tierra e altura de las torres e fondura de los rrios.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )

      E sobre todos los montes altos, e sobre todas las peñas altas.

      E sobre toda torre alta, e sobre todo castillo murado, e sobre todas las naues de Tarsis, e sobre todas las vistas de cobdiçia.
    • 1406-a1435 Baena, J. A. Poesías [1993] 648 Canc Baena Esp (CDH )
      / 4 Leemos de Vergillio, que fue grant poeta, / en cómo él fuesse muy mal engañado, * / e por sotil arte en Roma levado / a la más altura de la Ponçeleta * / por una donzella fermosa e neta, / que estava guardada en aquella torre, / por donde el gran río de Tíbere corre; / pues cate * el neçio que non se entremeta.
    • 1406-a1435 Baena, J. A. Poesías [1993] Canc Baena Esp (CDH )
      1 Pues que guardas la grant torre, / portero del muy notable, / poderoso Condestable, / ruégote que non se engorre * / de librarme don Fulán, / si quieres qu'el balandrán * / de pellejos yo te enforre.
    • a1435 Baena, J. A. Poesías [1993] 765 Supl Canc Baena Esp (CDH )
      / 144 Alto Rey, en Montalván * / es la torre en que estoviestes, / en la qual, señor, sofriestes / grand trabajo e mucho afán, / ca por mengua de aver pan / vos dieron comer cavallos * / vuestros leales vasallos, / a pesar de Sant Julián.
    • a1435 Mtz Medina, G. Poesías [1993] 601 Canc Baena Esp (CDH )
      / 7 E aun Membrote, * el fuerte gigante / que fizo Babel, torre muy fermosa, / de muros e obras assí abundante / que ojos de bivos non vieron tal cosa; / después de aquesto Fortuna dudosa / le * tractó la muerte en una montaña / do bivía solo, sin otra compaña, / vida muy triste, amarga, espantosa.
    • a1435 Páez Ribera, R. Poesías [1993] Canc Baena Esp (CDH )
      1 Noble flor sin igualeza, / luz de estrella matutinal, / muy más clara qu'el cristal, / alta torre de fortaleza, * / señora de grant alteza, / muro fuerte de grant villa, / acordatvos de Castilla, / que ha perdido su proeza.
    • a1435 Schz Calavera, F. Poesías [1993] 403 Canc Baena Esp (CDH )
      / Al sabio Vergillo * colgado en un çesto / fezístelo estar en la torre preso, / a do le feziste perder su buen seso / del muy grant engaño que le t eniés * presto.
    • a1436 Marqués de Santillana Preguntas [1993] 207 Canc Palacio Esp (CDH )
      Pregunto esso mesmo, que no sé qué sea. / del grant Alexandre, rey de Maçedonia. / o qué fue de Nino, el de Babilonia, / o del que guardava la torre Torpea. / ¿A do es Semíramis et Pantasilea / et las amazonas Calistra et Lanpato? /
    • 1436 Marqués de Santillana Comedieta [1988] Esp (CDH )
      Non pienses, poeta, que çiertas señales / e sueños diversos non me demostraron / los daños futuros e vinientes males / de la real casa segund que passaron; / que las tristes bozes del búho sonaron / por todas las torres de nuestra morada, / do fue vista Yris, deessa indignada, / de quien terresçieron los que la miraron.
    • 1438 Mtz Toledo, A. Corbacho [1990] 99 Esp (CDH )
      ¿Quién vido Vergilio, * un onbre de tanta acuçia * e çiençia qual nunca de mágica arte nin çiençia otro qualquier o tal se supo, nin se vido, nin falló, segund por sus fechos podrás leer, oýr e veer, que estudo en Roma colgado de una torre a una ventana, a vista de todo el pueblo rromano, sólo por dezir e porfiar que su saber era tan grande que muger en el mundo non le podría engañar?
    • 1440 Rdz Padrón, J. Siervo [2003] Esp (CDH )
      Desconsuelo agramente sospirava, membrándome el acostumbrado viaje por las fablas de las altas moradas, palaçios & torres de mi linda sennora, donde era en guarda de mí fasta trasponiendo no pareçer dexaua en espera, guardando la buelta la pequenna infante mensaiera de la reuista.
    • c1430-1440 Torre, A. Visión [1991] 111 Esp (CDH )
      La razón común e más çierta de la diversydad de las lenguas ha seýdo la hedificaçión de la torre; ca primero todos fablavan en una lengua, es a saber, la ebrayca, e después fue partida la lengua en setenta e dos prinçipales e cada una déstas fue partyda en multytud no sabida".
    • c1430-a1440 Torres, J. Poesías [1993] Canc Palacio Esp (CDH )
      Si a mi grave cuidado, / vida mía, non acorres, / derribarás çinco torres / en un campo colorado. /
    • 1444 Mena, J. Laberinto [1989] Esp (CDH )
      Vimos sin armas a Octaviano, / que ovo los tiempos ansí triumphales / e tanto pacifficó el mundo de males / que tuvo cerradas las puertas de Jano; * / e vimos la gloria del bravo romano, * / guarda fiel de la tarpea torre, / aquel que con todas sus fuerças acorre / contra la fambre * del nuevo tirano.
    • c1449 Torre, F. LVeynte cartas [1983] 132 Esp (CDH )
      Dizes que para conplimiento d'estas vitorias e para la seguridad de los griegos e para la libre e quieta tornada a sus propias tierras son conplideros sacrefiçios sobre la sepultura del dicho Achiles, onde sea quemado el cuerpo de Ector, e degollada Poliçena, e el niño ynoçente Anastianes, sacado de la sepultura de su padre do estaua escondido, e cruelmente arrebatado de los braços de Andrómaca, su madre, e despeñado de la más principal e fuerte torre de la abrassada Troya.
    • c1450 Cañizares, D. Novela [1993] Esp (CDH )
      Y de ay' pensaron en qué manera encubiertamente una torre de aquel castillo, donde estava el thesoro, quebrantarían y dello tomasen lo que menester y necesario oviesen para en que biviesen y passasen su vida. Y esto acordado y puesto por obra, muchas debezes sacavan de aquel thesoro y repartíanlo entre sí.
    • 1425-1450 Rdz Padrón, J. Bursario [1984] 130 Esp (CDH )
      Es de presuponer que Minus, rey de Creta, embió un hijo suyo, llamado Androtheo, a Athenas, a do rregían entonçes las escuelas de todas las sçiençias, e los athenenses, por embidia, echáronlo un torre ayuso a do estava mirando la mar. A la vengança del qual vyno el rey, su padre, a Athenas, y vençió los athenenses; e en tanto su muger parió el Minotauro, que era medio hombre y medio toro, por quanto fue engendrado de muger y de toro.
    • p1450 Anónimo Trad Etimologías [1983] Esp (CDH )
      Carçer es aquella casa en que son guardados los que malfazen; e es así dicha, 'cárçel', porque los ho mbres sean costreñidos ý a ser ençerrados, así commo arce, que es 'en torre', dicha ab arcendo, esto es, 'de costreñir'; e el logar en que son guardados los que fazen el mal dezimos carçer tan solamente por cuento singular, e el logar donde salen las carretas llamamos 'cárçeles' tan solamente por cuento prural.
    • c1453 Anónimo Crón Álvaro Luna [1940] Esp (CDH )

      Fué a sentar con su hueste en un çerro que es allende de la villa, contra la Vega: allí estaba una torre atalaya, en que avía ciertos moros. Alguna gente de la hueste del Condestable le preguntaron si mandaba que los conbatiesen e tomasen, e mostraron que lo pudieran bien fazer.

    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] 98 Esp (CDH )
      Començaron esta noche a talar los panes e huertas, e porque no se acabaron de quemar e talar, e por derribar vna torre de atalaya que fazía mucho daño a Antequera, porque la gente uenía bien trabajada, detúbeme aquí oy lunes.
    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] 169 Esp (CDH )
      [...] e sabrá vuestra señoría que de çiertos escuderos míos que suvieron por el escala que por vn agujero dos moros que se estauan en la torre ferieron e mataron asaz dellos [...].
    • 1440-1455 El Tostado LAmor [2000] Esp (CDH )
      Et por ende conviene a los grandes sennores et capitanes ganar para si los coraçones de los suyos con dones ca, segund dotrina de Galtero en el primero libro del Alexandre, las grandes torres et adarves non pueden defender al capitan avariento, pues seer amado de todos, aun segund passional amor, a cada uno de los ombres aprovecha; ca ansi como de la caridad, porque es ordenada, et de la amiçiçia, porque proçede por regimiento de ¿??, ansi del amor passional proçeden acçiones proechosas aunque non son siempre bien regidas.
    • a1456 Cartagena, A. Oracional [1983] Esp (CDH )
      Ca non estarian firmes las almenas de la torre quanto mas alto estoviese el çimiento si so la tierra non fuera primeramente fundado, mas puesto el çimiento. Ya sabe vuestra prudençia la distirnçión que de las virtudes se suele fazer; que en tres espeçies las parten: en teolegales, intellectuales e morales. E las theologales son tres: fee e esperança e caridat.
    • 1458 Manrique, G. Planto [2003] Canc Gmz Manrique Esp (CDH )
      / En las torres prinçipales / quatro vanderas estauan, / por el altor de las quales / sus colores e señales / mis ojos non deuisauan; / e por verlas bien mouí / fazia la puente, que vi / con más temor que Teseo / quando vio a Periteo / morir açerca de sý.
    • 1458 Manrique, G. Defunción [2003] Canc Gmz Manrique Esp (CDH )
      »De los fuertes rayos e casos turbados / los valles e llanos son sienpre seguros / pero no, señora, las torres e muros / que son en las cuestas e altos collados.
    • c1440-1460 Zorita, A. Trad Árbol Batallas Bouvet [2000] Esp (CDH )
      Si un cavallero ha jurado tener la prission de otro & su maestre lo tiene en firme & buena torre, si se puede ir sin ser pugnido.

      Si un omnepuede retener su enemigo por prisioneropues que le ha dado salvo conducto de venir a el seguramente.

    • c1407-1463 Tapia, J. Poesía [1987] Canc Estúñiga Esp (CDH )
      Mvchas uezes llamo a Dios / e iamás non me soccorre; / io auría fecho una torre / de mis lágrimas por uos.
    • c1407-1463 Anónimo Poesía [1987] 328 Canc Estúñiga Esp (CDH )
      / Los alárabes combatía, / vencí los fuertes serenos, / gané, por donde uenía, / fasta los montes armenios; / caminando en claro día, / deseo que me guiaua, / vi Troya do parescía / e sus torres demostraua.
    • a1467 Anónimo Trad Mapa Mundi [2000] Esp (CDH )

      Devedes saber que los muros desta çibdat de Babilonia ay en ancho çinquentabraças e en alto çien braças, & en la çibdat en derredor ay quatroçientos & sesenta estados; e en esta çibdat ay çienpuertas e corre el rio de Eufrates por medio della. E en esta çibdat ay una torre quea en alto quanto quatro mill pasos, segun quees escrito.

    • c1470 Manrique, J. Castillo [1993] 70 Poesías Esp (CDH )
      / Mi pensamiento, que está / en una torre muy alta, / que es verdad / sed cierta que no hará, / señora, ninguna falta / ni fealdad; / que ninguna hermosura / no puede tener en nada / ni buen gesto, / pensando en vuestra figura / que siempre tiene pensada / para esto.
    • c1470 Anónimo Demanda Grial [1907] Esp (CDH )
      Hablando ellos assi, llegaron a vna puerta del alcaçar, e quando llegaron fallaronla abierta, que los de dentro avn no comian, ante andauan fablando por vn prado que auia en derredor de la torre; mas pues que este libro no dize como el rey Lac fue muerto de comienço, mostrarvoslo hemos lo mas ligeramente que podamos, assi como la verdadedadera hystoria lo cuenta [...].
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      E tóvola dos años e más, en los quales ovo muchas peleas e escaramuças e muertes e feridas con los dichos Marroquines e Santullán e la Marca, que todos eran unos contra el dicho Lope Garçía, salvo que toda la comunidad de la dicha villa e comarcas, que era de natura de aquel linaje todos, tenían la voluntad con él. Quatro vezes fue çercada la dicha torraca e tantas ladesçercó e vasteçió, a pesar de todos sus malquerientes, no fallando enemigo que delante se le posiese ni saeta le tirase.

    • c1481-1482 Anónimo Crón Enrique IV [1991] Esp (CDH )
      Y en este tiempo se derribo una torre, que estava junta con las huertas, e quesieran todos que se talara la huerta, que se llama del rey, con una cassa muy fermosa que en ella avia, y el rey no lo consyntio. E despues quel rey ally ovo estado seys dias mando levantar su real e bolviose para Eçija.
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
      Quando la princesa supo que el conde de Plasencia había tomado título de duque de Arévalo, e había mandado a Alvaro de Bracamonte, un caballero de su casa, que se apoderase con gente de las torres y fuerzas della, dexó de ir a aquella villa, e vino para la cibdad de Ávila, donde hizo las honras del príncipe don Alonso su hermano.
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )

      El Rey con su batalla real se puso delante las puertas de la çibdad, quanto vn quarto de legua, por la parte de la Sierra, a pelear con los moros, si saliesen a defender la tala que los suyos facían por todas partes; los quales quemaron las aldeas, alcarías, y casas, y torres, & mezquitas que los moros tenían en aquella parte, e todos los oliuares & huertas, e las paruas que estauan en las eras. E llegaron algunos caualleros e peones fasta çerca del muro de la çibdat de Granada.

    • 1486 Pulgar, H. Claros varones [1971] Esp (CDH )
      E porque fue informado que, por falta de una torre que no avía en un término cerca de la cibdad de Alcalá la Real, perescían algunos christianos en las guerras que en aquellas partes tienen con los moros, este perlado enbió a la hedeficar a sus proprias espensas en el logar & forma que le fue dicho ser necesario al bien & defensa de aquella tierra.
    • 1486 Anónimo Construcción de una torre Documentos relativos a la pintura en Aragón durante el siglo XV Esp (CDH )
      Item, es condicion que se haya de fazer sus torretas en cada squina, de rejoia, con sus pisoncicos, y entre una torreta y otra fazer dos almenas y meter en todas las dichas atruenas sus pomas verdes y azures, a ssaber es, una verde y otra azur;
    • 1490 Palencia, A. VocLatRomance [1967] Esp (NTLLE)
      cogle, son torres altas alas quales suben contornando et girando; farum, faros en griego, es torre grande, iunto a Alexandría; dize se por que con muestra de flamas se vee de lexos, por que los mareantes, guiados por aquella lumbre, conoscan cómo deuen esquiuar los baxos et de noche tomar puerto; assí que se fizo aquella fábrica para mostrar aquella lumbre et dizen la faros, por que fos en griego es luz et oros, se llama visión [...].
    • 1492 Nebrija, A. LexDicLatHispan [1979] Esp (NTLLE)
      turris, turris, por la torre; turricula, ae, por torre pequeña; hypopyrgium, ij, lugar so la torre; pyrgitis, idis, por cosa hembra de torre [...].
    • 1482-1492 Rdz Montalvo, G. Amadís I y II [1991] Esp (CDH )

      Su huésped *le dixo que le haría compañía hasta un castillo que avía delante; assí anduvieron tres leguas, y vieron el castillo, que muy hermoso parescía, que estava sobre un río, y avía una puente levadiza y en cabo della un torre muy alta y hermosa. El Donzel del Mar preguntó al escudero si aquel río tenía otra passada *sino por la puente. Él dixo que no, que todos passaban por ella, —y nos por aí vamos passar.

    • 1482-1492 San Pedro, D. Cárcel [1995] Esp (CDH )

      Allí comencé a maldezir mi ventura; allí desesperava de toda esperança; allí esperava mi perdimiento; allí en medio de mi tribulación nunca me pesó de lo hecho, porque es mejor perder haziendo virtud que ganar dexándola de hazer; y assí estuve toda la noche en tristes y trabajosas contenplaciones; y quando ya la lunbre del día descubrió los campos, vi cerca de mí, en lo más alto de la sierra, una torre de altura tan grande que me parecía llegar al cielo; era hecha por tal artificio, que de la estrañeza della comencé a maravillarme; y puesto al pie, aunque el tiempo se me ofrecía más para temer que para notar, miré la novedad de su lavor y de su edificio.

    • 1493 Nebrija, A. Introductiones latinae Esp (NTLLE)
      turris, ris, la torre.
    • 1495 Anónimo Trad Med Gordonio [1991] Esp (CDH )
      E pare mientes que quando estuviere en las alturas de los montes altos o de torres o de puentes o de navíos, que no paren mientes abaxo, ni imaginen de mirar a las partes profundas. E si es necessario que passe, passe cerrados los párpados e pensando todavía en las cosas altas.
    • 1481-1496 Encina, J. Arte poesía [1996] Cancionero Esp (CDH )

      Y luego, como de allí salimos, unas tristes bozes nos guiaron por un bosque muy escuro, adonde los desdichados amadores remembravan sus tormentos; y partidos de allí, aviéndonos mil vezes perdido por un laberinto de caminos, Ventura nos sacó a puerto, de manera que, ya puestos en lo más alto, allegamos a un castillo de cuatro torres cuadrado, con un omenage en medio, adonde Venus y su hijo con toda su corte festejavan.

    • c1400-1498 Anónimo Baladro [1999] Esp (CDH )
      E, quando la otra e los garçones se fueron, salió luego de la cámara llorando e dixo a un su serviente que fuese con ella al ombre bueno, al qual halló fuera de su casa, que era a manera de una torre, e hallole acompañado de niños que mostrava a leer.
    • 1454-a1500 San Cristóbal, A. Trad Vegecio [2000] fol. 16v Esp (CDH )
      Avemos enxenplo en la estoria de Alixandre, do dize que Poro, rey de India, queriendo pelear con Alexandre, ovo en su hueste catorze mill çibdadanos & quatroçientos marfiles & en cada uno estava una torre de madero en que estavan treinta omnes & los de Alixandre fueron muy espantados, mas por las animalias que por omnes.
    • c1500 Anónimo Comedia Thebayda [1993] Esp (CDH )
      Pues esso avéys dicho, por vuestra vida me digáys, que nunca lo he podido acabar de saber, esso de Nembroth y cómo edificó la torre.
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 171 Esp (CDH )
      Y aun la una le levantaron que era bruja, porque la hallaron de noche con unas candelillas cogiendo tierra de una encrucijada, y la tovieron medio día en una escalera en la plaza puesta, uno como rocadero pintado en la cabeza; pero no fue nada, algo han de sofrir los hombres en este triste mundo para sustentar sus vidas y honras. Y mira en qué tan poco lo tuvo con su buen seso, que ni por eso dejó dende en adelante de usar mejor su oficio. Esto ha venido por lo que decías del perseverar en lo que una vez se yerra. En todo tenía gracia, que en Dios y en mi conciencia, aún en aquella escalera estaba y parecía que a todos los de bajo no tenía en una blanca, según su meneo y presencia. Así que los que algo son como ella y saben y valen son los que más presto yerran. Verás quién fue Virgilio y qué tanto supo, mas ya habrás oído como estovo en un cesto colgado de una torre mirándole toda Roma. Pero por eso no dejó de ser honrado ni perdió el nombre de Virgilio.
    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
      De cómo el Cid tomó todo el hauer que ymbiauan los de Valencia para el Miramamolín, & tomó el castillo de Juballa & quemó todas las aldeas de enderredor de Valencia, & las barcas, & cercó a Valencia & derribó las torres & casas de enderredor, & hizo correr el pánico. Folio LIII.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] Esp (CDH )
      Si se hazen en poblado es mejor en edificio alto de onde puedan entrar y salir libremente y por eso en los semejantes lugares los hazen en torres, mas muy mejores son enel campo que en poblado. Para palomar se ha de escoger lugar raso de arboles porque en ellos se asientan mucho los gauilanes buharros y otras aues de rapiña que hazen mucho daño alas palomas, sea hazia el sol que con solano crescen mucho los palominos. Tenga cerca agua corriente para en que se vañen y lauen que enla que beuen no se metan que haze daño alos palominos y hueuos, y por esto han de tener los tiestos dela echura que dixe que los auien de tener las gallinas para que puedan beuer y no entrar dentro, que si fuera se lauan con el bolar vienen enxutas al nido. Tengan vn buen cercado al derredor dela casa, porque enel les echen de comer y beuer y avn le siembren de algo que coman. Algunos hazen los palomares sobre pilares, o columnas y encima, o forman su boueda, o enmaderamiento y los pilares sean tales que puedan çufrir el peso del edificio, y sean redondos y muy lisos, porque por ellos no puedan subir las sauandijas que dañan mucho y destruyen los palomares como son culebras lagartos, ratones, comadrejas garduños y gatos otros semejantes o son hechos: amanera de cosa senzilla, o doblada porque en lo alto ha de ser la abitacion delas palomas y sea toda la obra de ladrillo muy junto con cal de manera que entre vn ladrillo y otro no aya mas cal de quanto frogue, porque ansi no aura socaveñas de sauandijas dañosas, sean las paredes bien blanqueadas por de dentro y por fuera, y muy lisas por que lo vno por ellas no pueda gatear ni sobir nada y avn porque conlo blanco se huelgan mucho las palomas y vienen mas alos palomares y siendo las paredes muy lisas, no puede subir nada que les dañe, biuen mas seguras, y sin temor que son muy temerosas y asi vienen mas. Lo alto sea asi mismo muy liso, abrigado y tenga muchas hornillas bien grandes, en que puedan bien caber los padres y los hijos, No sean mas altas de quanto las pueda alcançar acatar vn hombre con vn escalera de quatro, o cinco passos que las palomas de mejor gana crian enlos altos que enlos baxos porque piensan que alli estan mas seguras.
    • 1521 Piamonte, N. HEmperador Carlomagno [1995] Esp (CDH )
      Y parescía Fierabrás una torre a par de Oliveros, ca era mucho mayor, aunque no en los golpes ni en la destreza del pelear, ni menos en la ligereza. E continuando su batalla, tiró Fierabrás un golpe con toda su fuerça pensando acertar a Oliveros en la cabeça, y desvióse Oliveros al lado derecho, no se apartando de su enemigo, y dio el golpe en el suelo. Y antes que Fierabrás alçase el braço, le dio Oliveros dos grandes golpes y fue dellos muy desatinado. Y de la gran fuerça que puso Oliveros en ferir a Fierabrás, se le atormeció el braço y la mano de la espada, y le saltó la espada de la mano. Y cubierto de la parte del escudo que le quedara, se abaxó para la alçar; mas el pagano, que cerca le estava, le dio a su salvo tal golpe que de la pequeña parte del escudo que tenía fizo muchas pieças. Y quedó Oliveros sin escudo y sin espada, y el braço atormentado del grande golpe.
    • a1524 Torres Naharro, B. Aquilana [1994] 704 Propaladia Esp (CDH )
      / Mis afanes / son preciosos y galanes / pues a Dios assí le plugo, / ora me den a los canes / ora me den al verdugo, / que sé ya, / quando alguno se oporná / contra el fin do amor me traxo, / fácil cosa me será / saltar de una torre abaxo.
    • a1527 Fdz Madrid, A. Trad Enquiridión Erasmo [1932] Esp (CDH )
      La oración pura lleva nuestros desseos y aficiones al cielo, que es una torre tan alta donde nunca nuestros enemigos podrán alcançar. La ciencia, o conocimiento de las cosas que Dios manda, viste y arma nuestros entendimientos con dotrinas necessarias y con reglas saludables. Y por esto cumple que estas dos no se falten jamás una a otra, sino que la una siempre socorra a la otra, y como amigas se concierten a ser de un parecer. Launa, que es la oración, llama a Dios y le pide. La otra enseña lo que se deve pedir. La gran confiança en Dios y la esperança hazen que la oración sea con hervor, y que (como dize Santiago) no tenga ombre duda de alcançar lo que pidiere.
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      Donde, si alguna cibdad estuviesse guarnecida contra sus enemigos de grande baluarte y esté cercada de grandes muros y fuertes, y encima de las torres tenga segura guarda, si a un solo portillo por negligencia falte defensión, por allí sin duda entrará el enemigo que parecía ser excluso y apartado por qualquier vía.
    • 1528 Delicado, F. Lozana [1994] Esp (CDH )
      Verdad es que las senesas son gentiles de cuerpo, porque las he visto que sus cuerpos parecen torres iguales. Mirá allá cuál viene aquella vieja cargada de cuentas y más barbas que el Cid Ruy Díaz.
    • 1529 Valdés, A. Diál Mercurio [1999] 225 Esp (CDH )
      Quanto el príncipe es más poderoso, tanto más recatado deve andar, no mirando lo que puede, mas lo que deve hazer. Haz cuenta que estás en una torre y que todos te están mirando, y que ningún vicio puedes tener secreto. / Si no pudieres defender tu reino sin gran daño de tus súbditos, ten por mejor dexarlo, ca el príncipe por la república, y no la república por el príncipe, fue instituido.
    • c1530 Pz Oliva, F. Diál dignidad [1995] 136 Esp (CDH )

      No ay piedra que tanto dure, ni metal, que no dure más el tiempo, consumidor de las cosas humanas. ¿Qué se ha hecho de la torre fundada para subir al cielo? Los fuertes muros de Troya; el templo noble de Diana; el sepulcro de Mauseolo; tantos grandes edificios de romanos de que apenas se conoscen las señales donde estavan, ¿qué son hechos?

    • 1534 Boscán, J. Trad Cortesano [1994] 328 Esp (CDH )
      "Tú has de saber que yo he apostado ese par de capones con un mi compañero a esto: que él dice que esta torre tiene de cerco bien cuarenta pies y yo digo que no, y en el mismo punto que te hallé acababa de comprar este cordel para medilla; por eso antes que lleguemos a mi posada quiero sacar en limpio cual de nosotros gana" [...].
    • c1535 Anónimo Diál Transformaciones [1994] 240 Esp (CDH )
      Sulfio * Catulo * en Asia, que era del linaje de los partos, viéndose descontento con Mina, su muger, por la mala vida que con ella tenía, se subió con ella a la más alta torre de sus palacios, y diziendo: «Nunca plega a los dioses que tú, Mina, des a otro ningún varón mala vida, ni a mí buena otra mujer» y, acabadas estas palabras, la lançó de la torre abajo no quedando él encima.
    • a1526-a1536 Vega, G. Poesías [1995] Esp (CDH )
      / No nos aparta imenso mar airado, / no torres de fosado rodeadas, / no montañas cerradas y sin vía, / no ajena compañía dulce y cara; / un poco d'agua clara nos detiene.
    • c1540 Villalón, C. Scholástico [1997] 33 Esp (CDH )
      Dormía el pobre de Antiphilo en la tierra desnuda, y ni en el día ni en la noche entendía sus miembros ni piernas para descansar, porque las tenía metidas en un çepo de madera y las manos en unas esposas de hierro que no se podía mover. De noche le amarraban al pie de una torre húmida que bastaba a privarle el juizio, porque había en dos o tres lugares della manaderos de agua para el serviçio de la cárçel.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 269 Esp (CDH )

      Y hízola y restituyóla en lo de antes , con tanta ventaja y acrescentamiento de edeficios y moradores, que competió y se ygualó con Roma, y assí la mandó llamar Nueva Roma; y hizo en ella admirables edeficios de casas y templos y torres altíssimas, y passóse a morar a ella con toda aquella grandeza y sumptuosidad de corte, cónsules ysenadores, y todos los otros oficios y magistrados que en Roma avían estado.

    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 67v Perú (CDH )
      Partióse, pues, Francisco Hernández y, con tiempo que no le dexó yr a otro cabo o con voluntad que llevava a descubrir, fue a dar consigo en tierra no sabida ni hollada de los nuestros, do ay unas salinas en una punta que llamó de las Mugeres, por aver allí torres de piedra con gradas y capillas cubiertas de madera y paja, en que por gentil orden estavan puestos muchos ídolos que parecían mugeres.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      Luis, duque de Milán pidió socorro a Bayazeto y se le embió 20.000 / hombres... 202 / Lázaro mató a Amurato... 188 / La discordia de los prínçipes christianos haze ganar al Turco... 189 / Las 7 torres... 289 / Lenternas en lugar de hachas... 280 /
    • 1559 Montemayor, J. Diana [1996] 170 Esp (CDH )
      Eran todas las ventanas cada una de dos arcos, las cerraduras y clavazón de plata, todas las puertas de cedro. La casa era cuadrada y a cada cantón había una muy alta y artificiosa torre.
    • 1542-1565 Rueda, L. Eufemia [2001] 118 Las cuatro comedias Esp (CDH )
      Canta la negraGila Gonzale / de la villa yama. / No sé yo, madres, / si me l'abriré. / Gila Gonzale / yama la torre. / Abríme la voz / fija Yeonore, / porque lo cabayo / mojaba falcone. / No sé yo, madres, / si me l'abriré.
    • 1562-1566 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LVida [1986] Esp (CDH )
      aquí se levanta ya de el todo la bandera por Cristo, que no parece otra cosa sino que este alcaide de esta fortaleza se sube, u le suben, a la torre más alta, a levantar la bandera por Dios. Mira a los de abajo como quien está en salvo; ya no teme los peligros, antes los desea, como quien por cierta manera se le da allí siguridad de la vi ctoria. Vese aquí muy claro en lo poco que todo lo de acá se ha de estimar y lo nonada que es. Quien está de lo alto, alcanza muchas cosas. Ya no quiere querer, ni tener libre albedrío no querría, y ansí lo suplica a el Señor; dale las llaves de su voluntad.
    • 1566 Timoneda, J. Patrañuelo [1990] Esp (CDH )
      Por do luego proveyó que fuese puesta en una torre, y, por bien que le dio, con mil juramentos, sus desculpas, no aprovechó ninguna cosa, sino que le concedió de plazo cuarenta días, y que en este tiempo estaría el mayordomo muy a punto, armado en campo, por si alguno la quisiese defender, y, cuando no, que, el plazo cumplido, la mandaría quemar.
    • 1569 Ercilla, A. Araucana I [1993] 194 Esp (CDH )
      / Ya de lo necesario aparejados / en demanda del bárbaro salían, / de arneses lucidísimos armados / que vistosos de lejos parecían; / las mujeres por torres y tejados / con fijos ojos tiernos los seguían / y echándoles de allí mil bendiciones / vuelven a Dios el ruego y peticiones.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] Esp (CDH )
      «Y también los pigmeos, que estavan en tus torres, colgaron los carcaxes en tus muros alderredor y, de esta manera, hincheron tu hermosura». Y assí, quedará la dubda que en esto se puede tener bien averiguada.
    • 1572 Herrera, F. Metros italianos 1572 [1985] 262 Poesía Esp (CDH )
      / Oy los ojos se vieron vmillados / del sublime varón y su grandeza, / y tú solo, Señor, fuiste exaltado: / que tu día es llegado, / Señor de los exércitos armados, / sobre la alta ceruiz y su dureza, / sobre derechos cedros y estendidos, / sobre empinados montes y crecidos, / sobre torres y muros y las naues / de Tiro, que a los tuyos fueron graues.
    • c1573 Hermosilla, D. Diál pajes [2003] Esp (CDH )
      Y casi lo mismo que el Conde, había dicho antes el rey don Fernando Terçero, que ganó a Seuilla cuando un truhán suyo, llamado Paja, le dio un buen consejo para no tornar a perder la ziudad estando ençima de la torre della; que, al fin, el consejo es cosa sagrada. Y aunque nos apartemos un poco del camino que llevamos, os quiero preguntar una cosa en que a ratos he pensado.
    • 1569-1573 Hurtado Mendoza, D. Guerra Granada [1948] Esp (CDH )
      No tuvieron rey hasta Bediz Abenhabuz, que juntó los moradores de uno y otro lugar, fundando ciudad a la torre de sant Josef, que llamaron de los Judíos, en el Alcazava, y morada para sí en la casa del Gallo, a sant Cristóval, en el Albaicín. Puso en lo alto su estatua de bronze a caballo con lança y adarga, que a manera de veleta se vuelve a todas partes, y letras que dizen: Dijo Bediz Abenhabuz el sabio, que ansí se deve defender el Andalucía.
    • 1574 Sta Cruz Dueñas, M. Floresta [1997] Esp (CDH )
      Sucedió, derribándola, que cayó un pedazo de una torre, y mató cincuenta hombres de aquellos que la destruían.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 165 Esp (CDH )
      E luego preguntó que a quien le venía cacicazgo, e dijeron que a un su hermano; al cual luego le señaló por gobernador, hasta que otra cosa fuese mandada. Y demás desto, desque vio la ciudad poblada y estaban seguros en sus mercados, mandó que se juntasen los papas y capitanes con los demás principales de aquella ciudad, y se les dio a entender muy claramente todas las cosas tocantes a nuestra santa fe, e que dejasen de adorar ídolos, y no sacrificasen ni comiesen carne humana, ni se robasen unos a otros, ni usasen las torpedades que solían usar, y que mirasen que sus ídolos los traen engañados, y que son malos y no dicen verdad, e que tuviesen meoria que cinco días había las mentiras que les prometieron que les darían victoria cuando sacrificaron las siete personas, e cómo cuanto dicen a los papas e a ellos es todo malo, e que les rogaba que luego los derrocasen e hiciesen pedazos, e si ellos no querían, que nosotros los quitaríamos, e que hiciesen encalar uno como humilladero, donde pusimos una cruz. Lo de la cruz luego lo hicieron, y respondieron que quitarían los ídolos; y puesto que se lo mandó muchas veces que los quitasen, lo dilataban. Y entonces dijo el padre de la Merced a Cortés que era por demás a los principios quitarles sus ídolos, hasta que vana entendiendo más las cosas, y ver en qué paraba nuestra entrada en México, y el tiempo nos diría lo que habíamos de hacer, que al presente bastaban las amonestaciones que se les habían hecho, y ponerles la cruz. Deúaré de hablar desto, y diré cómo aquella ciudad está asentada en un llano y en parte e sitio donde están muchas poblaciones cercanas, que es Tepeáca, Tlascala, Chalco, Tecamachalco, Guaxocingo e otros muchos pueblos, que por ser tantos, aquí no los nombro y es tierra de maíz e otras legumbres, e de mucho ají, y toda llena de magüeyales, que es de lo que hacen el vino; é hacen en ella muy buena loza de barro colorado e prieto e blanco, de diversas pinturas, e se bastece della México y todas las provincias comercanas, digamos ahora como en Castilla lo de Talavera o Palencia. Tenía aquella ciudad en aquel tiempo sobre cien torres muy altas, que eran cues e adoratorios donde estaban sus ídolos, especial el cu mayor era de más altor que el de México, puesto que era muy suntuoso y alto el cu mexicano, y tenía otros cien patios para el servicio de los cues; y según entendimos, había allí un ídolo muy grande, el nombre de él no me acuerdo, mas entre ellos tenía gran devoción y venían de muchas parte a le sacrificar, en tener como a manera de novenas, y le presentaban de las haciendas que tenían. Acuérdome que cuando en aquella ciudad entramos, que cuando vimos tan altas torres y blanquear, nos pareció al propio Valladolid. Dejemos de hablar desta ciudad y todo lo acaecido en ella, y digamos cómo los escuadrones que había enviado el gran Montezuma, que estaban ya puestos entre los arcabuezos que están cabe Cholula, y tenían hechos mamparos y callejones para que no pudiesen correr los caballos, como lo tenían concertado, como ya otra vez he dicho; e como supieron lo acaecido, se vuelven más que dé paso para México, y dan relación a su Montezuma según y de la manera que todo pasó; y por presto que fueron, ya teníamos la nueva de dos principales que con nosotros estaban, que fueron en posta; y supimos muy de cierto que cuando lo supo Montezuma que sintó gran dolor y enojo, e que luego sacrificó ciertos indios a su ídolo Huichilobos, que le tenían por dios de la guerra, porque les dijese en qué había de parar nuestra ida a México, o si nos dejaría entrar en su ciudad; y aun supimos que estuvo encerrado en sus devociones y sacrificios dos días, juntamente con diez papas los más principales, y hubo respuesta de aquellos ídolos que tenían por dioses, y fue que le aconsejaron que nos enviase mensajeros a disculpar de lo de Cholula, y que con muestras de paz nos deje entrar en México, y que estando dentro, con quitarnos la comida e agua, o alzar cualquiera de las puentes, nos mataría, y que en un día, si nos daba guerra, no quedaría ninguno de nosotros a vida, y que allí podría hacer sus sacrificios, así al Huichilobos, que les dio esta respuesta, como a Tezcatepuca, que tenían por dios del infierno, e tendrían hartazgos de nuestros muslos y piernas y brazos; y de las tripas y el cuerpo y todo lo demás hartarían las culebras y serpientes e tigres que tenían en unas casas de madera, como adelante diré en su tiempo y lugar. Dejemos de hablar de lo que Montezuma sintió de lo sobredicho, y digamos cómo esta cosa o castigo de Cholula fue sabido en todas las provincias de la Nueva-España. Y si de antes teníamos fama de esforzados, y habían sabido de la guerras de Potonchán y Tabasco y de Cingapacinga y lo de Tlascala, y nos llamaban teules, que es nombre como sus dioses o cosas malas, desde allí adelante nos tenían por adivinos, y decían que no se nos podría encubrir cosa ninguna mala que contra nosotros tratasen, que no lo supiésemos, y a esta causa nos mostraban buena voluntad.
    • 1580 Góngora Argote, L. Poesías 1580 [2000] 8 Poesías Esp (CDH )
      / Una torre fabriqué, / del viento en la raridad, / mayor que la de Nembrot / y de confusión igual; / gloria llamaba a la pena, / a la cárcel, libertad, / miel dulce al amargo acíbar, / principio al fin, bien al mal.
    • c1550-1580 Luis de León Trad clásicas [1990] Poesías Esp (CDH )
      / Que, al fin, más cruda guerra / el viento haze al pino más crecido; / la torre viene a tierra / quanto es más alta con mayor rüido; / los montes ensalçados / más vezes de los rayos son tocados.
    • c1550-1580 Luis de León Trad sacras [1990] Poesías Esp (CDH )
      / Mi roca, a donde tengo mi guarida; / mi escudo fiel, mi estoque vittorioso, / mi torre bien murada y bastecida.
    • c1558-1580 Luis de León Poesía original [1990] 249 Poesías Esp (CDH )
      / De labor peregrina / una casa real vi, qual labrada / ninguna fue jamás por sabio Moro; / el muro plata fina, / de perlas y rubies era la entrada, / la torre de marfil, el techo de oro; / riquíssimo tesoro / por las claras ventanas descubría, / y dentro una dulcíssima armonía / sonava, que me puso en esperança / de eterna bienandança: / entré, que no deviera, / hallé por paraíso cárcel fiera.
    • 1582 Herrera, F. Obras [1985] 353 Poesía Esp (CDH )
      Las torres, cuyas cumbres levantadas, / claríssimo Marqués, miráis al cielo; / las colunas que Alcides en el suelo / por término dexó de sus jornadas, / serán al fin por tierra derribadas, / i cubiertas de olvido en negro velo, / qu'el tiempo tiene a muerte i triste duelo / nuestras mortales obras condenadas.
    • 1578-1584 Juan de la Cruz Cántico [1998] Esp (CDH )
      Yo soy muro, y mis pechos son como vna torre, que es como decir: mi alma es fuerte y mi amor muy alto, para que no quede por eso. Lo qual también aquí el alma Esposa, con deseo que tiene de esta perfecta vnión y transformación, á ydo dando a entender en las precedentes canciones, mayormente en la que acauamos de declarar, en que pone al Esposo por delante las virtudes y ricas disposiciones que de él tiene receuidas para más le obligar. Y por eso el Esposo, queriendo concluir con este negocio, dice las dos siguientes canciones, en que acaua de purificar al alma y hacerla fuerte y disponerla, así según la parte sensituia como según la espiritual, para este estado, diciéndolas contra todas las contrariedades y reueliones, así de la parte sensituia como de parte del demonio.
    • 1587 Mena, F. Trad HEtiópica [1954] 336 Esp (CDH )
      Y uno amontonaba tierra; otro, piedra; otro, maderos y tablas, y en fin cada uno cargaba con lo que más presto le venía a las manos; finalmente no había ninguno que holgase, sino que las mujeres y los mochachos y también los viejos, todos entendían en la obra, porque, donde interviene peligro de la vida, ni a sexo ni a edad no se perdona. Y a los que eran más robustos y recios, * que estaban puestos con las armas a la defensa, se les había dado cargo de hacer una mina secreta por debajo del foso hasta el contramuro que habían hecho los enemigos, y hacíanla desta manera: Cavaron un pozo cabe los muros, de cuasi cinco estados en hondo, con el cual, habiendo pasado más abajo de los cimientos, torcieron por el foso con una mina derechamente hacia el vallado o contramuro que habían hecho los enemigos, y con antorchas encendidas fueron cavando, recibiendo siempre de mano en mano, los que quedaban traseros, las espuertas de tierra de los que iban delante, y llevándolos a cierta parte de la ciudad donde otro tiempo solía haber unas huertas, donde lo iban amontonando y subiendo en alto. Y esto hacían ellos con este intento que si el agua viniese a llegar a aquella parte hueca y vacía de tierra, se sumiese por allí y tuviese puerta y desaguadero por donde tornarse a salir. Mas la desventura y calamidad atajó la diligencia y priesa de los ciudadanos, porque, habiendo ya el Nilo colado por el largo canal de entre los dos vallados hasta Siena, y derramádose con el ímpetu que traía por el foso que alrededor de los muros estaba hecho, se había extendido por todas partes, de suerte que la ciudad se iba tornando una isla, y estando en tierra firme y enjuta, estaba cercada y rodeada de agua, y batida por todas partes de las olas del Nilo. Luego, al principio, y después por espacio de un día, pudieron los muros sufrir el peso; mas después, cuando el golpe y furia del agua fué creciendo, metiéndose por las hendeduras de la tierra, (la cual, siendo negra y gruesa, estaba entonces abierta en muchos lugares con el gran calor del tiempo del estío), penetrando hasta debajo de los cimientos de los muros, entonces se comenzaron a rendir todos los fundamentos, y a cualquier parte que por estar blanda y muelle la tierra se iba asentando, hacia allí se inclinaba el muro y vacilando amenazaba ruina. Y las torres comenzaron a temblar, con gran sobresalto de los soldados y gente de armas que estaban en ellas, por la terribilidad y furia del hervir del agua. Y cuando vino la tarde, un pedazo de muralla de los que habían temblado, despegándose de las torres, cayó, aunque no de manera que por aquel cabo el abertura quedase más baja que el agua de suerte que pudiese entrar en la ciudad, sino que todavía quedó cinco brazos más eminente, con grandísimo terror y espanto de los sienenses, viéndose ya tan cerca de ser anegados. Y levantaron un llanto y un clamor mezclado y confuso de todos los que estaban dentro, tan grande, que aun los enemigos lo pudieron bien oír, y, alzando las manos al cielo, que era la postrer esperanza que les quedaba, comenzaron a llamar a los dioses tutores y conservadores de la patria, y rogaban con grande humildad a Oroóndates que enviase al rey Hidaspes mensajeros que tratasen de paces. Él se lo otorgó, forzado y constreñido de la presente fortuna, y puesto caso que por todas partes estuviese cercado y atajado del agua, sin hallar manera como poder hacer pasar los embajadores, en fin la necesidad le enseñó lo que había de hacer, porque, habiendo escripto en un papel lo que quería decir y atándolo a una piedra, lo envió con una honda a los enemigos en lugar de mensajero, procurando que su demanda y suplicación pasase de la otra parte del agua. * Mas no aprovechó cosa ninguna su diligencia, porque no llevó tanta fuerza la piedra que pudiese atravesar la distancia del foso, de manera que la carta cayó en el agua. Luego hizo tornar a escrebir otra, y que la tirasen; mas también le salió en vano su esperanza, aunque todos los ballesteros y tiradores de honda trabajasen con todo cuidado (como aquellos que el blanco adonde tiraban era su propria fortuna) de traspasar aquel intervalo.
    • 1575-1588 Huarte San Juan, J. Examen ingenios [1989] 692 Esp (CDH )
      Siendo esto así ¿cómo es posible que la exhalación que por ser liviana subió a lo alto, después de encendida y hecha fuego baje, y con tanta furia y velocidad que parta una torre por medio, habiendo dos causas para subir a lo alto y ninguna de bajar? / A esto podrían responder los peripatéticos (aunque mal) que aquel descender del rayo es violento y causado por la expulsión de la nube donde estaba encerrado.
    • 1590 Góngora Argote, L. Poesías 1590 [2000] 115 Poesías Esp (CDH )
      / Estas aras que te ha erigido el clero, / y estas, que te cantamos, alabanzas, / juntas con lo que tú en el cielo vales, / a Filipo le valgan, el tercero, / en quien de nuestro bien las esperanzas / están, como reliquias en cristales; / logra sus tiernos años, sus reales / pensamientos católicos segunda, / tal, que su espada por su Dios confunda / la nueva torre que Babel levanta, / y, ardiendo en saña santa, / haga que adore en paz quien no lo ha visto / el gran sepulcro que mereció a Cristo; / que pues de sus primeros nobles paños / invocó a tu deidad por su abogada, / es bien que vean sus años / larga paz, feliz cetro, invicta espada.
    • 1583-a1591 Luis de León Nombres Cristo [1984] 343 Esp (CDH )
      Y aun están algunos tan ciegos en esto, que entonces presumen de sí, quando con leyes, que cada una dellas quebranta otras leyes mejores, estrechan el negocio de tal manera, que reduzen a lance forçoso lo que pretenden, y quando suben, como dizen, el agua por una torre, entonces se tienen por la misma prudencia y por el dechado de toda la buena governación, como, si sirviera para nuestro propósito, lo pudiera yo agora mostrar por muchos exemplos.
    • 1593 Gracián Dantisco, L. Galateo [1968] 99 Esp (CDH )
      Al muy Illustre Señor Gonzalo Argote de Molina, Provincial y Justicia Mayor por su Magestad de la sancta Hermandad de Andaluzía, Señor de las villas de los Veros y Dagançuelo, y de la torre de Gildolid, Veinte y quatro de Sevilla.
    • 1589-1594 Ercilla, A. Araucana III [1993] 842 Esp (CDH )
      / Como la estrecha bien cebada mina / cuando con grande estrépito revienta, / que la furia del fuego repentina, / las torres vuela y máquinas avienta, / con más estruendo y con mayor ruina / la fuerza de la pólvora violenta / voló y hizo pedazos en un punto / cuanto del escuadrón alcanzó junto.
    • 1596 Lpz Pinciano, A. Philosofía [1953] III, 56 Esp (CDH )
      Sigue en orden la alegoría, la qual es junta de metáphoras, y de la qual sea exemplo Cicerón, que dixo de Celio, orador, que tenía mejor siniestra que diestra, porque sabía mejor acusar que defender. Esta tampoco es muy ridícula, porque tiene poco de lo feo y torpe, que, adonde no ay dicazidad, digo, murmuración o fealdad de palabra o ignorancia y simpleza, el dicho agudo queda vrbano y cortesano, mas poco ridículo. Pero, si de alegoría queréys exemplo más risueño, sea éste: vn estudiante yua en vn rocín muy flaco y largo, y vn mercader le pregunto a cómo daua la vara: el estudiante, boluiendo la mano a la cola del rocín y alçándola, dixo: "Entrad en la tienda". Y en el hipérbaton, como otra vez, en otra ocasión diximos "elegante habla mente" por "habla elegantemente". Sea exemplo de la émphasis lo que dixo Lucio Acio: "nauío con hierro", "cortó la piedra de amolar". Y de la hipérbole, el que para engrandecer la grandeza de vn aluañil dixo que podía desde el suelo trastexar las más altas torres; y deste género son las mentiras ridículas, como los que dizen fieros. Esta hipérbole se haze más ridícula quando el que quiere exagerar la cosa, la disminuye, y mas, acerca de alguna cosa torpe, como fué la del predicador que en vn sermón de la adúltera, afeando el adulterio, dixo que más quisiera pecar con dos vírgenes que con vna casada. Y de la perífrasi sea exemplo la monja melindrosa que, por no dezir turmas con su vocablo, las dixo por vn circunloquio tan feo, que yo no me atreuo a le dezir; y assí se hallarán en los demás que dezimos tropos lugares no pocos para sacar risa, que por no dilatar dexo.
    • a1597 Herrera, F. Versos [1985] 582 Poesía Esp (CDH )
      / Las torres qu'el Tebano alçó primero / mira, a quien la cerúlea i alta frente / i el curso enclina el mar d'Atlante fiero; / do vibra l'asta Marte que, caliente, / bañó en la sangre maura, i, llena d'ira, / pone al Aurora el yugo i Ocidente; / donde valor, virtud el cielo inspira, / la grandeza, el imperio glorioso / i felice fortuna siempre aspira; / / en éstos dará Febo poderoso / a sublimes espirtus noble aliento / con industria i cuidado generoso; / avrá quien cante umilde su tormento, / quien belígero orror
    • 1598 Vega Carpio, F. L. Arcadia [1975] 146 Esp (CDH )

      Y llegado a lo alto del monte, descubrió la gran Tegea, *ciudad famosa de la Arcadia; y contemplando sus altos muros, pintadas torres, espesos bosques y floridas selvas, acordó su zampoña, y después de haber tañido un rato, cantó así [...].

    • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] 145 Esp (CDH )
      Tanto cavó con la imaginación, que halló traza por los medios de una buena dueña de tocas largas reverendas, * que suelen ser las tales ministros de Satanás, con que mina y prostra las fuertes torres de las más castas mujeres; que por ellas mejorarse de monjiles * y mantos y tener en sus cajas otras de mermelada, * no habrá traición que no intenten, fealdad que no soliciten, sangre que no saquen, castidad que no manchen, limpieza que no ensucien, maldad con que no salgan.
    • 1602 Vega Carpio, F. L. Rimas [2003] Rimas Esp (CDH )
      Ir y quedarse, y con quedar partirse, / partir sin alma, e ir con alma ajena, / oír la dulce voz de una sirena, / y no poder del árbol desasirse; / arder como la vela y consumirse / haciendo torres sobre tierna arena, / caer de un cielo, y ser demonio en pena, / y de serlo jamás arrepentirse; / hablar entre las mudas soledades, / pedir prestada sobre fe paciencia, / y lo que es temporal llamar eterno; / creer sospechas y negar verdades, / es lo que llaman en el mundo ausencia, / fuego en el alma, y en la vida infierno.
    • 1603 Luque Fajardo, F. Fiel desengaño [1955] Esp (CDH )

      Cuéntase en el segundo libro de Esdras que habiendo el rey Ciro dado su licencia a Neemías, sacerdote, para que reparase la famosa ciudad de Jerusalén, arruinada por los bárbaros caldeos, antes de ponerlo en ejecución, con soberano acuerdo quiso atentamente considerarla toda en contorno; y habiendo pasado por ella los ojos, la halló en una desolación estraña y lastimosa: desmantelados sus fuertes muros, las torres y rebellines puestos por el suelo, las calles y plazas destruídas, las puertas abrasadas con fuego, sus florestas, vergeles y jardines hechas un seco páramo lleno de malezas, todo consumido sin yerba verde ni otra señal de su antiguo frescor y hermosura, secos y desbaratados los manantiales de sus fuentes, y, finalmente, lo más lucido de la ciudad hecho un eriazo inculto.

    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] Esp (CDH )

      Ríos.Digo que estamos metidos en gentil disputa; dejemos a cada loco con su tema y volvamos a Sevilla, que desde esta cuesta se divisa alguna pequeña parte de su grandeza, que no es tan poca que no se pueda tratar mucho en su alabanza.

      Rojas.La torre es la que se parece.

      Ríos.Notable es su altura, ¡y que puedan subir hasta lo alto della dos personas juntas a caballo!

    • 1604 Jiménez Patón, B. Elocuencia española [1604] Esp (CDH )
      "'Tarpeya torre' dice por el Capitolio, que estaba edificado en el monte Tarpeyo. Dice 'fiel' porque Tarpeya, hija de Espurio Tarquino, no fue fiel, por antifrasis, pues vendió por traición la dicha torre a los sabinos". Y en las mismas diciones latinas, en muchas dellas no puede huir la antifrasis sino con dificultad.
    • 1604 Jiménez Patón, B. Elocuencia española [1604] 269 Esp (CDH )
      / No fueron fabricadas en el viento / ni en jardín de florestas españolas / las cinco torres altas cuyo asiento / baten de roja sangre varias olas; / celadas, picas, golas, / escudos, brazaletes, / espaldar fuerte y doble / las piedras fueron sin menor deshonra; / y los duros almetes / llenos de sangre noble / tienen el campo, y le llenan de honra.
    • 1602-1604 Vega Carpio, F. L. Hermosura Angélica [2002] 635 Esp (CDH )
      / El oso, a quien afligen las abejas, / cuando abrazado a la colmena corre, / hasta cubrir la frente y las orejas, / del más vecino río se socorre; / y ansí de sus cuidados y sus quejas / Cardiloro abrazado a la gran torre, / donde Lido su bien gozar quería, / pensó valerse por el agua fría.
    • 1604 Vega Carpio, F. L. Rimas II [2003] 201 Rimas Esp (CDH )
      Ya los nácares del mar / sobre las peñas se ponen, / para que en ellos el Alba / sus tiernas lágrimas llore. / Ya la rémora pequeña / con arrogancia se opone / a las venideras naves, / del mar atrevidas torres. / Ya los glaucos con temor / los tiernos hijos se comen, / que arrojan vivos en viendo / pasar los peces mayores. /
    • 1605 Cervantes Saavedra, M. Quijote I [2004] Esp (CDH )

      Estaban acaso a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada; y como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, veía o imaginaba le parecía ser hecho y pasar al modo de lo que había leído, luego que vio la venta se le representó que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, con todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan.

    • 1605 Inca Garcilaso Florida Inca [1988] Perú (CDH )
      A cada cincuenta passos desta cerca avía una torre, capaz de siete o ocho hombres, que podían pelear en ella. La cerca por lo baxo, en altor de un estado, estava llena de troneras para tirar las flechas a los de fuera. No tenía el pueblo más de dos puertas, una al levante y otra al poniente.
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] I, 167 Esp (CDH )
      Bien haya el tiempo que hacían la torre y el que alcanzó el mundo antes de ser pasado por agua, que en aquellos tiempos todos eran guzmanes y todos eran villanos. Y así, los escritores que se quieren engrandecer toman de atrás el salto, acógense a la torre de Babel o al arca de Noé y salen tan godos como Ramiro Núñez.
    • 1607 Arias Saavedra, H. Carta 04/05/1607 [1937-1938] I, 123 Cartas y memoriales Argentina (CDH )
      Pero supuesto que por algun ynconueniente no aya esto lugar, ay en la çiudad de la asunçion otros repartimientos que an estado en vuestra Real corona y los gouernadores se seruian de ellos y en tienpo que gouerno el liçençiado torres de bera faltaron las hojas del padron donde estaua asentado y de ellos y de otros çien yndios hiço el dicho torres de uera encomienda a su hijo don juan de çarate y luego don Fernando de çarate, se los encomendo de nueuo siendo gouernador de esta tierra, y ansi alcançaron anparo de la real audiençia como a hauido contradiçion.
    • 1608 Góngora Argote, L. Poesías 1608 [2000] Poesías Esp (CDH )
      Marco de plata excelente / y torre segura y alta, / pues Monsiur de Peralta / ha llegado alegremente, / baje el espíritu ardiente / hablando en lenguas de fuego, / que seremos allá luego / con naipes, dinero y gana, / y quizá iremos por lana / y nos trasquilará el juego.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      TORRE, edificio Fuerte para defenderse del enemigo, y esperar socorro de los amigos cercanos. Es menos que fortaleza, o castillo, y suele ser parte dellos, porque en los lienços de los muros, suelen fabricarse algunas torres más altas que ellos para defenderlos.
    • a1612 Fdz Andrada, A. Epístola Fabio [1993] 80 Esp (CDH )
      / El soberbio tirano del Oriente, / que maciza las torres de cien codos, / del cándido metal puro y luciente, / apenas puede ya comprar los modos / del pecar.
    • 1612 Góngora Argote, L. Poesías 1612 [2000] Poesías Esp (CDH )
      Por este culto bien nacido prado, / que torres lo coronan eminentes, / que guarnece el cristal de Guadïana, / su monte deja Apolo, de dos frentes, / con una y otra musa soberana, / sacro escuadrón de abejas, si no alado, / susurrante y armado / de liras de marfil, de plectros de oro.
    • 1600-1612 Ledesma, A. Conceptos espirituales I [1969] 46 Esp (CDH )
      / Muy pobremente camina, / con ser tan rico, y tan noble, / que amores de cierta dama, / le traen en habito pobre, / La qual dizen que le dexa / por vn mostruo feo, y torpe, / que goza, como tirano, / desta hermosissima torre.
    • 1612 Mira Amescua, A. Esclavo demonio [1984] Esp (CDH )
      ¿Adónde subes, / piedra arrojada a las nubes / que sube para caer? / Bajen tus altivas plantas / movidas de torpe amor, / Nembrot que torres levantas / contra el cielo del honor / de aquestas doncellas santas.
    • c1579-a1613 Argensola, L. Rimas [1950] 162 Esp (CDH )
      Prende al gran pescador de Galilea, / para que alegre al pueblo con su muerte / cuando la Pascua celebrada sea. / Yaze en lo escuro de una torre fuerte, / cargado de cadenas i prisiones, / con guarda que la vista no divierte. /
    • 1613 Góngora Argote, L. Soledades I [1994] 243 Esp (CDH )
      / «Aquéllas que los árboles apenas / dejan ser torres hoy —dijo el cabrero / con muestras de dolor extraordinarias—, / las estrellas nocturnas luminarias / eran de sus almenas, / cuando el que ves sayal fue limpio acero.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Laberinto amor [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Duque Llévenla como está luego a esta torre, / y en ella esté en prisión dura y molesta, / hasta que alguna espada o pluma borre / la mancha que en la honra lleva puesta.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Gallardo esp [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Guzmán¡Más agudo es de conciencia / este hidalgo que de aceros! / Ha afirmado que se es ido / a renegar don Fernando, / y, ¡vive Dios!, que ha mentido, / y mentirá cada y cuando / lo diga.Conde¡Descomedido! / Llévenle luego a una torre.
    • 1616 Paravicino, H. Presentación [1994] 79 Esp (CDH )
      Y así, quién es María, Dios sólo lo sabe. Tanta est Maria, dijo Bernardo, ut soli Deo cognoscenda reservetur. * O ya quiera decir el sibi, por su honra, por celebrarse su nombre. Como los otros, que labraron allá la torre: Ut celebremus nomen nostrum. * Que así entendió Cayetano aquello del salmo: Salvavit sibi dextera ejus.
    • 1617 Cascales, F. Tablas poéticas [1975] Esp (CDH )
      Bien que avía oído [Juno] que una cierta gente / de la troiana sangre derivada / resolvería en polvo a fuego y hierro / las torres y alto alcáçar de Cartago; / y que este pueblo, rei de mil regiones, / pujante y fuerte en armas sobre todos / sería la destruición total de Libia, / que assí las hadas lo tenían dispuesto.
    • c1617 Ruiz Alarcón, J. Ganar amigos [1959] México (CDH )
      Guardas:¿Qué mandáis?Rey: ¡Vaya el Marqués / preso al cuarto de la torre! Don Pedro:(Ap.)La fortuna me socorre; / moved, venganza, los pies. / La ocasión tengo en la mano / para acumularle agora / que él por los celos de Flora / hizo matar a su hermano.
    • c1600-1618 Belmonte Bermúdez, L. Hispálica [1974] 15 Esp (CDH )
      Si huecas torres del hispalio muro / de agareno escuadrón preñadas viera, / como miraba Troya el vientre oscuro, / soberbio dentro como humilde fuera; / si el sol de Marte por el aire puro / en vez de zambra vil tronando oyera, / y la amarilla lanza al brazo moro / lanzar le viera como suele al toro. /
    • c1618 Castro, G. Mocedades Cid [1996] 55 Esp (CDH )
      / ¡Ah, Capitán, el que lleva / banda y plumas amarillas! / Ya de los otros se aparta... / la lanza a un árbol arrima... / ya se apea del caballo... / ya de su lealtad confía... / ya el cimiento desta torre, / que es todo de peña viva, / trepa con ligeros pies... / ya los miradores mira.
    • 1620 Franciosini, L. VocEspItal Esp (NTLLE)
      torre, torre, rocca, luogo altro per difendersi dal nemico.
    • 1621 Vega Carpio, F. L. Filomena [2003] Esp (CDH )
      Vio Feniso de lejos un pueblo, que casi encubrían algunos árboles, a cuyo pesar se mostraban dos altas torres en cuyas pizarras y azulejos el sol resplandecía. Persuadió a Celio que fuesen a él y, llegados, se informaron de las personas que les podían dar razón de la perdida prenda; mas ni en este lugar ni en otros muchos, que a diez y a veinte leguas de Toledo anduvieron por espacio de un mes, fue posible hallar señas.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Vuelto el rey de las Descalzas, y pobládose de gente las ventanas y tablados, y habiendo acudido las señoras a acompañar la reina, a quien se mudó la cama a la ventana del medio de la cuadra de la torre, cerrada con vidrieras de cristal, no dando lugar a que entrase el aire y dándole a poder verle, con que advertirán los súbditos, y los que no lo son, que los reyes aun las cosas de aire ven por cristales, y que ha llegado aquel tiempo que deseaba el rey más sabio que cuerdo, pues pidió ventana al pecho del hombre para escudriñar sus intentos [...].
    • 1624 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1624 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )

      Dedicóle, como había hecho los demás, a María Santísima, y con razón; que, siendo rey santo y guerrero (que las armas toman fuerza de la oración: verdad acreditada en Moisés y el rey Josafat, que, de verle religioso, le temieron sus vecinos valeroso, a nadie se podía dar como a la más santa criatura, y que es llamada torre de armas defensiva y ejército bien ordenado.

    • 1624 Vega Carpio, F. L. Circe [2003] 529 Esp (CDH )
      Está puesta en triángulo. En un extremo está el palacio real, que mira al levante al encuentro de Calcedonia, parte del Asia; el otro ángulo mira al mediodía y poniente, donde están las siete torres, que sirven de fortalezas y de cárcel mayor de la ciudad; desde éste se va al tercero por la parte de tierra, dispuesto a tramontana, y donde está el palacio antiguo de Constantino, en sitio eminente y de quien se descubre toda, si bien inhabitable.
    • 1625 Almansa Mendoza, A. Relación 1625 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )

      En la diputación, casa de la ciudad, palacio del rey, del virrey, del obispo, atarazanal, baluartes, castillos, torres, lonja, aduana, casas de las armas y trigo, puertas, plazas, esquinas de las calles, casas de los ministros, que es lo que se provee por la diputación, pasaron las luces de más de cuarenta mil, con advertir que, sin las luminarias, en casi todas las calles había tres o cuatro almenares de extraña grandeza que servían de alumbrar [...].

    • 1626 Céspedes Meneses, G. Soldado Píndaro [1975] Esp (CDH )
      Y sin más detenerme en la consideración de aquel bello espectáculo, de aquella hermosa prespectiva que con tan generosa magestad muestra a los ojos la variedad de tantos edificios, fuertes murallas, barvacanas, torres y chapiteles, y en su vega tan ricos santuarios, conventos, ermitas y hospitales, llevado del concurso de la gente, corrí tras della unas cuestas arriva [...].
    • 1626 Quevedo Villegas, F. Buscón [1980] Esp (CDH )

      Esto era de la parte de abajo y nuestra, pero de la de arriba, adonde estaban las monjas, era cosa de ver también; porque las vistas era una torrecilla llena de redendijas toda, y una pared con deshilados, que ya parecía salvadera, ya pomo de olor.

    • 1628 Paravicino, H. Panegírico funeral Margarita Austria [1994] Esp (CDH )
      Resolvió el otro mozo profana y mentida pero razonablemente en la consecuencia, a una travesura pesada y alentó la disculpa de mirar una tabla de Júpiter, que en esa fabulosa lluvia de oro (que tanto habéis oído y visto con bien perniciosa moralidad) penetraba la torre de Leda, la codicia de la ama, los votos entre deseo y temor mal mezclados de la doncella.
    • 1632 Vega Carpio, F. L. Dorotea [1998] 713 Esp (CDH )
      Ya los valientes rayos / de la vulcana forja, / en vez de torres altas / abrasan pobres chozas. / Contenta con tus redes, / a la playa arenosa / mojado me sacabas; / pero vivo, ¿qué importa? /
    • 1633 Lpz Arenas, D. Compendio carpintería [1997] Esp (CDH )

      En la tabla de la alfarda echarás cabeza del cartabón de armadura, y lo que tiende la dicha cabeza se le dará de alto a la lima. Toma en la tabla de la lima la cabeza del cartabón de armadura, y hazle en forma de boquilla la cabeza del coz de limas; y porque es más corta la cabeza del coz, tómala en un compás y échala por la cabeza de el de armadura, y lo que sobra es la torrilla o cerrillo, *como aquí se demuestra: A Bes la cabeza de el armadura; C Den la tabla de la lima, cabeza de el de armadura; D E, cabeza del coz: E F, cerrillo de la lima.

    • 1633 Quiñones Benavente, L. Martinillo I [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Todos¡Alegrías, alegrías, / que hoy es día de placer!Hacen todos una torre de luces bailando. DiegoEn la más altiva torre, / que mi entendimiento es, / fuegos pongan que publiquen / el contento que hay en él.
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] Esp (CDH )
      Soberbias torres, altos edificios, / que ya cubristeis siete excelsos montes, / y agora en descubiertos horizontes / apenas de haber sido dais indicios [...]. /
    • c1630-1636 Calderón Barca, P. Vida es sueño [2003] Esp (CDH )
      ROSAURA / Huyamos los rigores / desta encantada torre. CLARÍNYo aun no tengo / ánimo de hüir, cuando a eso vengo.ROSAURA¿No es breve luz aquella / caduca exhalación, pálida estrella, / que, en trémulos desmayos, / pulsando ardores y latiendo rayos, / hace más tenebrosa / la obscura habitación con luz dudosa? / Sí, pues a sus reflejos / puedo determinar —aunque de lejos / una prisión obscura, / que es de un vivo cadáver sepultura. /
    • 1640-1644 Calderón Barca, P. Alcalde Zalamea [1998] 240 Esp (CDH )
      Soldado 1º Aguarda; que ya me pesa / (que íbamos entretenidos / en nuestros mismos oídos, / caballeros), de ver esa / torre, pues es necesario / que donde paremos sea.
    • 1621-1644 Quiñones Benavente, L. Capeadora II [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Músico 1ºRepartido en cuatro tiempos / el año alegre se muestra, / y a su pedir cotidiano / les cantan aquesta letra.TodosCantan.Que se caiga la torre de Valladolid, / como a mí no me coja, ¿qué se me da a mí? ArrumacoSi me pide una dama.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      De venganzas del tiempo, de escarmientos, / de olvidos y desprecios de la muerte, / de túmulo funesto, osas hacerte / arbitro de los mares y los vientos. / Recuerdos y no alcázares fabricas; / otro vendrá después que de sus torres / alce en tus huesos fábricas más ricas. /
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] Esp (CDH )

      Los arbitristas le dijeron que se estuviese quedo, que ellos lo remediarían al instante y saliendo del teatro a borbotones, los unos agarraron de cuanto había en palacio y, arrojando por las ventanas los camarines y la recámara, hicieron pedazos cuantas cosas tenía de precio; otros con picos derribaron una torre; otros, diciendo que el fuego en respirando se moría, deshicieron gran parte de los tejados, arruinando los techos y asolándolo todo y ninguno de los arbitristas acudió a matar el fuego y todos atendieron a matar la casa y cuanto había en ella.

    • 1646 Anónimo Estebanillo González [1990] Esp (CDH )
      Con el provecho destos percances, ración y salario que ganaba, comía con sosiego, dormía con reposo, no me despertaban celos, no me molestaban deudores, no me pedían pan los hijos, ni me enfadaban las criadas, y así no se me daba tres pitos que bajase el Turco, ni un clavo que subiese el Persiano ni que se cayese la torre de Valladolid.
    • c1635-c1651 Cáncer Velasco, J. Incendio Troya [2005] 286 Obras varias Esp (CDH )
      Los homenajes vacilan; / las más levantadas torres, / que blasonaron de eternas, / desmayadas se interponen. / Ya Troya infeliz fluctúa / en todo un golfo de ardores, / y, en el confuso naufragio, / son escollos los faroles. /
    • a1652 Dgz Camargo, H. Invectiva apologética [1986] 397 Colombia (CDH )
      Siendo uno de los treinta y tres caballeros a quien el Rey D. Alonso el Sabio en la era de 1307 dejó en el presidio del Alcázar de Baeza para guarda y defensa de aquella ciudad, a los cuales dio el heredamiento de las tierras de Jarafe y la torre de Gil de Olit. *
    • 1654 Moreto, A. Desdén [1978] Esp (CDH )
      / El medio es, que rendirla no dilata, / poner en una torre a la Princesa, / sin comer cuatro días ni ver mesa; / y luego han de pasar estos galanes / delante della, convidando a escote, / el uno con seis pollas y dos panes, / el otro con un plato de gigote, * / y a mí me lleve el diablo, si los viere / y tras ellos corriendo no saliere.
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] 188 Esp (CDH )
      Y porque las ventanas del referido cuarto daban a un angosto y pedregoso callejón que tenía la entrada por las espaldas del real palacio, se había labrado en él, fabricada de argamasón, cal y canto, trabado con las peñas que servían de muralla a los embates de las ondas, una plaza a modo de azotea, con su baluarte para seguro; y a la parte de una ventana rasgada que estaba en la primera sala, se labró una torrecilla que servía de atalaya, cercada de un cubo de poyos y almenas.
    • 1701 Villagutierre Sotomayor, J. HConquista Itzá [2002] 16 Esp (CDH )
      . Y que el dicho Christóval Colón hizo edificar en vna de las principales de las dichas islas vna torre fuerte y, en guarda de ella, puso ciertos christianos de los que con él avían ido y para que desde allí buscassen otras islas y tierras-firmes, remotas e incógnitas.
    • 1726 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, I [1998] Esp (CDH )
      Son los ricos torres elevadas, y los pobres chozas humildes: y el rayo más vezes descarga en la torre su furia, que en la choza.
    • c1730 Pita, S. Príncipe [1951] Cuba (CDH )
      En un silencio mudo / yace todo el palacio, ¿pues qué dudo?

      Ha de haber en el jardín una torre aunque sea de papel, con su puerta por abajo.

      Esta es la torre ingrata / que oculta el veneno que me mata: / a abrir la puerta llego, / compelida, ¡ay, Dios! de mi amor ciego; / mas un acento escucho / lastimoso: ¡con qué temores lucho! / Fadrique su mal llora; / quiero escuchar sus penas.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 16 Perú (CDH )
      Poco más abajo de estas Lagunas está el alto de la cantería, el cual es una mediana loma de donde se saca abundante piedra para los edificios de torres y portadas, muy a propósito, pues en ellas a pico se labran galanas labores, figuras y caracteres.
    • 1737 Mayans Siscar, G. Vida Cervantes [1984] 279 Esp (CDH )
      Algo más adelante celebra a don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, i al invictíssimo Carlos Quinto. Cuenta mui despacio la pérdida de la Goleta i de un pequeño fuerte o torre que estava en mitad del estaño a cargo de don Juan de Zanoguera, cavallero valenciano i famoso soldado.
    • 1737 Mayans Siscar, G. Orígenes [1984] 328 Esp (CDH )
      . I teniendo entrambos una memoria mui tenaz, repetían después las mismas voces siempre que se ofrecía hablar de las mismas cosas; i assí enseñavan a sus hijos i decendientes un mismo lenguage; el qual permaneció hasta que Dios quiso humillar la sobervia de los hombres, multiplicando sus lenguas con tan ordenada confusión que lo que unos hablavan, de ninguna suerte podían entenderlo, como antes, los demás compañeros de la loca empresa de una torre que, ideada como gloria del poder humano, fue infame recuerdo de su vanísima sobervia.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      TORRE. s. f. Edificio fuerte, que fabricaban en algunos parages, para defenderse de los enemigos, y ofender desde ella en las invasiones, que hacian, ó para defender alguna Ciudad, ó Plaza.
    • 1745-1746 Sarmiento, M. Viaje Galicia [1975] Esp (CDH )

      Bolsa Pastor. Vila, y hacia Sobradollaman bolsa de rama, y representa en sus hojas como la torre de Nanquin de porcelana y es muy singular.

      Partélos. Llaman así a unas florecitas amarillas y de una plantica pequeña, nace entre carrascos y en los prados.

    • 1737-a1754 Luzán, I. Poética [1977] Esp (CDH )

      Una caída ligera, un tropiezo sin daño, como argüye error de inadvertencia y poca prevención y flaqueza de miembros, suele mover a risa; pero el ver caer un hombre precipitado de una alta torre no causa risa, sino horror y lástima.

    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] 182 Esp (CDH )
      Y si, como sus celebérrimos fundadores (cuyo nombre no se sabe) se contentaron con levantar en ella veinte o treinta chozas, que llamaron casas por mal nombre, hubieran podido y hubieran querido edificar docientos mil suntuosos palacios con sus torres y capiteles, con plazas, fuentes, obeliscos y otros edificios públicos, sin duda sería hoy la mayor ciudad del mundo.
    • 1760 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, V [2004] Esp (CDH )
      En un día claro vemos una torre a la distancia de quatro leguas, y no veríamos a la misma distancia, separada de las demás, una de las piedras de que se compone essa torre.
    • 1772 Cadalso, J. Supl Eruditos violeta [1818] Esp (CDH )

      Es el caso, que estando en un parage bastante público echando por esta boca torrentes de ciencia de arquitectura militar, diciendo, entre otras cosas, que el sitio de Gibraltar hasta ahora se habia malogrado por impericia de los sitiadores; pero que me parecia fácil, construyendo frente por frente un fortin que dominase á la plaza, con una obra coronada que tuviese un caballete sobre el baluarte entero, cuidando que este último y los dos medios baluartes fuesen una especie de torres bastionadas del tercer método de Vauban, guarnecidos con morteros puestos en 89 grados de elevacion y 500 cañones de quarenta y ocho á barbeta proporcionando una bateria de saltaren [...].

    • 1774-1778 Cadalso, J. Cartas marruecas [2000] Esp (CDH )
      Despertéme del sueño con aquel susto y ardor que experimenta el que acaba de soñar que ha caído de una torre, o que le ha cogido un toro, o que le llevan al patíbulo.
    • 1772-1778 García Huerta, V. Raquel [1982] Esp (CDH )
      MANRIQUE / Si procuras / la vida conservar, que aquí peligra, / huye, Raquel; en la vecina torre / de este Alcázar te salva; conmovida / está toda Toledo en daño tuyo; / huye del riesgo, el mal presente evita.
    • 1784 Arroyal, L. Epigramas [1784] Esp (CDH )
      ¡Á que no obliga del amor el fuego! / ¡Que distancias no iguala poderoso! / ¡Que dureza no ablanda con su ruego! / ¡Que torre no derroca valeroso! / Ni la suprema altura / puede librarse de su flecha dura: / ni es bastante muralla / el que la sangre y parentesco haya: / él hace las Reales / Cortes dexar por chozas pastorales; / y á los que son en sangre mas llegados / ser amantes los mas desatinados.
    • 1781-1784 Samaniego, F. M. Fábulas [1988] 128 Esp (CDH )
      Y suelen ser la causa / De sus desdichas ellas! / Si Júpiter dispara / Sus rayos a la tierra, / Antes que a las cabañas, / A los palacios y a las torres llegan.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 713 Ecuador (CDH )
      Después de haber hecho aquí noche en la cárcel de los ladrones públicos, fuimos traídos el día siguiente á esta torre presidiaría de San Julián, puesta en la ribera del Tajo, más abajo de Lisboa y cerca del mar, donde estoy con los demás en un calabozo harto más horroroso que el pasado, obscuro, subterráneo, lleno de mal olor, adonde ni penetra el aire ni entra casi luz alguna por no tener más que una rendija de tres dedos de ancha y tres palmos de larga.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] 137 Esp (CDH )
      Subíme luego a un gran árbol para guarecerme de los salvajes, temiendo que viniesen en mi seguimiento; y fue así como lo sospechaba, luego que el sol comenzaba a dorar la tierra. Veíalos desde la copa en que estaba discurrir en tropas * de aquí para allí, temblando yo como un azogado, sin ánimo para dejar aquella torre de mi ventura, aún después que los perdí de vista.
    • 1787 Fdz Moratín, L. Cartas 1787 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Los Visigodos transformaron aquel edificio en fortaleza, disponiendo habitaciones para los soldados, levantando de nuevo dos torres quadradas, y abriendo un foso al rededor, que ya no existe.
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      TORRE, edificio elevado, comunmente cuadrangular, y fuerte, que se suele poner fronteriza á los enemigos, ó para cubrir algun terreno [...].
    • 1790 Quintana, M. J. Epístola [1969] 94 Poesías Esp (CDH )
      / Y la mano del tiempo que derriba / los mármoles y torres más enormes, / jamás removerá de sus asientos / aquel altar que la brillante gloria / a su estudio ha elevado y sus talentos.
    • c1790 Samaniego, F. M. Jardín Venus [2004] 280 Esp (CDH )
      / El sabio, en sus recuerdos embriagado: / ¡Cómo!, decía, ¿ni el menor vestigio / veré de la ciudad, que fue prodigio / por mano de los dioses levantado; / y abatido también por las deidades, / pero cuyo prestigio / pudo sobrevivir a las edades? / ¿Dó están las torres que Héctor defendía? / ¿Dó los campos, do Aquiles y Diomedes / mostraban generosa valentía? / Erudito lector, suponer puedes / que el que así se explicaba, / a la margen estaba / del Escamandro undoso, / río que entre sus ondas sanguinoso / arrastró rotos petos y celadas, / a cabezas valientes arrancadas.
    • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] México (CDH )
      Hecha la Muerte por tierra una elevada torre de vanas esperanzas que había fabricado en su pecho un mozo bizarro llamado Junior ... 204
    • 1792 Fdz Moratín, L. Cartas 1792 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Las cosas de París van mal. La Fayette se escapó, huyendo de la Guillotina, que le amenazaba; el Rey está en una torre del Temple con un Municipal queno le pierde de vista y mil hombres de guarda; los Jacobinos han renovado las proscripciones del Triumvirato; nadie vive seguro, y todo el que puede escapar escapa.

    • 1792 Jovellanos, G. M. Diario 1792 [1994] VI, 319 Diario Esp (CDH )
      Acabo de subir allá y reconocer las ruinas de un gran castillo, con tres o cuatro torres, que ocupó todo el llano que existe en derredor de la iglesia; apenas existe otra cosa de sus ruinas que los cimientos de una torre y de algunos pedazos de cortina. La subida por donde voy a la iglesia, escarpada por los demás lados.
    • 1793 Montengón, P. Eudoxia [1990] Esp (CDH )
      Consiguieron entrar en algunas con violencia, mas no pudieron forzar las torres donde se hallaba Belisario, defendidas del mayor número de soldados que se habían recogido en ellas, y cuya oposición fue causa que creciese el motín y que, sueltos la mayor parte de los presos, cometiesen en la ciudad mil desafueros.
    • 1789-1794 Viana, F. X. Diario viaje I [1958] Uruguay (CDH )
      A las tres avistamos la isla de los pingüinos que describen Narborough y Taforo, demorándonos al S., a las cuatro se dejó ver la piedra elevada semejante a una torre, situada en la costa del S. a media milla de la boca del puerto;
    • 1796 Blanco White, J. M. A Albino [1994] Poesías Esp (CDH )
      / ¿Qué cosa, dulce Albino, habrá durable / En la mortal flaqueza, / Si en giro así fugaz naturaleza / Enseña a ser mudable? / Do la alta torre y orgulloso muro / Al cielo se levanta, / ¡Cuán presto el buey con perezosa planta / Llevará el hierro duro! / El tiempo destructor con torpe saña / En curso acelerado / Erige sobre el trono destrozado / La mísera cabaña.
    • 1800 Quintana, M. J. Invención imprenta [1969] 256 Poesías Esp (CDH )
      / Así torre fortísima domina / la altiva cima de fragosa sierra: / su albergue en ella y su defensa hicieron / los hijos de la guerra, / y en ella su pujanza arrebatada, / rugiendo los ejércitos rompieron.
    • 1800 Quintana, M. J. Invención imprenta [1969] 262 Poesías Esp (CDH )
      / Así torre fortísima domina / la altiva cima de fragosa sierra; / su albergue en ella y su defensa hicieron / los hijos de la guerra, / y en ella su pujanza arrebatada / rugiendo los ejércitos rompieron.
    • 1804 Austria, J. D. Memoria Agric [1985] Memorias Veracruz México (CDH )
      Con todo tenemos la satisfacción de ver empezado el camino real por el rumbo de Jalapa y de Perote, y concluida la torre y colocado en el ella el fanal giratorio de primer orden, establecidas las lanchas de cargas, descargas y auxilios; algunos repuestos navales de anclas y cables [...].
    • 1805 Blanco White, J. M. Ciencia benéfica [1994] 193 Poesías Esp (CDH )
      Tente, tente: do vas, en yermo triste / Trocada está la dominante Europa. / Entre enlutadas sombras el silencio / Horrible prolongaron los desiertos. / Las torres diamantinas / Yacen, enormes masas de ruina. /
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] 276 Esp (CDH )
      Escóndese éste en el foso, y sube a toda su altura, formando con el muro del castillo un ángulo de cuarenta y cinco grados, y girando en torno de él y de sus torres. El foso, que lo abraza todo, es ancho y profundísimo, y sigue también la línea circular, salvo donde los cubos o albaracas le obligan a desviarse y tomar la de su proyectura.
    • c1789-p1810 Marchena, J. Poesías [1892] 116 Esp (CDH )
      El canto raya, cual sereno día, / En el alma de Osián; de los pasados / Tiempos las alegrías / Goza plácidamente el bardo anciano. / Seima, tus torres miro, / Veo de tus altos muros sombreados / Los robles; de tus rápidos torrentes / Escucho el murmurar; tus generosos / Héroes están aquí; mi noble padre / Descuella en medio de ellos apoyado / Al broquel de Tremor; su lanza cuelga / De la muralla; con atento oído / El Rey escucha el canto de sus bardos, / Que de su verde edad dicen la gloria, / Y de su brazo la invencible fuerza. /
    • 1813 Quintana, M. J. El Anti [1969] Poesías Esp (CDH )
      ¡Ay del alcázar que a Luzbel levanta / la estúpida y brutal filosofía! / ¡Ay del monstruo nefando que porfía / en derrocar la torre y ciudad santa / fundada sobre piedra indestructible! / Una mano invisible / burlará los proyectos más insanos, / y todos sus esfuerzos serán vanos.
    • 1814 Fdz Moratín, L. Cartas 1814 [1973] 292 Epistolario Esp (CDH )
      Llegó el día 22 de Febrero; cayó una bomba en la parte más alta del castillo, prendió fuego a unos cincuenta barriles de pólvora y varios mixtos que el ineptísimo ingeniero había colocado allí; voló con un estrépito horrendo la quinta parte de aquel grande edificio, arruinó una de las dos torres de la entrada; desplomó dos bóvedas sobre la habitación del gobernador, y él y una señora que estaba en su compañía, una pobrecita criada vieja, un capitán corsario y unos veinte soldados, todos perecieron, quedando estropeados y dando dolorosos ahullidos otros veinte o treinta que cuasi todos murieron con diferencia de pocas horas.
    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      / Él os hizo su torre murada, / Su Judit guerrera, / Su Débora invicta, / Su Esther predilecta, / Su dulce paloma, / Vaso de la ciencia, / Mansion de la vida, / Alma de su Iglesia.
    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      / Quien te resiste, resistir intenta / Al rayo, que las torres desbarata; / Al mar, que de sus cárceles revienta.
    • p1822 López, J. J. Romances Romancero general Esp (CDH )
      Ya dije cómo llegaron / Estos cinco caballeros / A poder del Almirante, / Que encolerizado y ciego, / Cuando supo que su hijo / Era herido y prisionero, / Los encerró en una torre / Orilla del mar soberbio, / Y cada vez que crecia, / Hasta la mitad del cuerpo / Todos se cubrian de agua.
    • c1790-1823 Arriaza, J. B. Poesías [1822-1826] Esp (CDH )
      ¿Qué importa que del cielo disparado / Un rayo la soberbia torre abata, / Si de mi choza la cubierta chata / Me tiene á sus insultos resguardado? / Y si mientras del viento el mar hinchado / Contra el escollo naves arrebata, / Estoy al fuego, entre familia grata, / Asando mis castañas, ¿qué cuidado? / Árdase el orbe entero en la braveza / Y en las guerras de Marte sanguinoso, / Que si de Silvia, por mayor fineza, / Besos me da de paz el labio hermoso, / ¿Habrá opulencia igual á mi pobreza! / ¿Ó agena dicha me tendrá envidioso!
    • 1826 Heredia, J. M. Teatro [1947] Escritos literarios Cuba (CDH )
      El mérito del teatro no consiste en que haya un batallón de actores, sino en que los necesarios sean buenos. Algunos malignos dicen que el edificio de la compañía cómica empezó a levantarse por el techo y las torres, y que lo último de que se trató fué de las bases. No sabemos si esta comparación es exacta, mas siguiéndola diremos que sobran torres, y que todas ellas no equivalen a dos piedras fundamentales, ni pueden subsistir sin ellas.
    • 1829 Heredia, J. M. Revisión J. N. Gallego [1947] Escritos literarios Cuba (CDH )
      A la voz de los tiempos rigurosos / se desploman las torres elevadas: / los montes y las rocas encumbradas / se ocultan entre juncos cenagosos.
    • p1831 Bello, A. Ilíada [1985] Crítica literaria Venezuela (CDH )
      Compadece / A esta infeliz; la torre no abandones; / Y en orfandad, no dejes a este niño, / Y cuida a tu mujer, En la colina, / De silvestres higueras coronada, / Nuestra gente reúne; que es el lado / Por donde fácilmente el enemigo / Penetrar puede en la ciudad, y el muro / Escalar de Ilión.
    • 1834 Larra, M. J. Calamidad europea [2000] 276 Fígaro Esp (CDH )
      Acá confunde en Babel las lenguas insolentes, y vuélvese la torre una cazuela de un teatro de Madrid. Tiempo perdido. Desde entonces todos hablan y ninguno se entiende; pero no por eso se ha mejorado nuestra condición. Caiga agua, baje fuego, venga sal, lluevan lenguas sobre nosotros; el hombre insolente todo lo aprovecha.
    • 1835 Larra, M. J. Impresiones viaje [2000] Fígaro Esp (CDH )
      murallas, calles, casas y hasta torres enteras revelan otros tiempos y otras costumbres al viajero. A la parte del río se ve el palacio llamado de Godoy.
    • 1835 Larra, M. J. Antigüedades Mérida II [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Su desigual cabello, blandamente meneado por el viento, remedaba esa hierbecilla que por entre cornisas y coronamiento de una torre antigua hace nacer la humedad; sus dientes eran almenados, y la posición inclinada del cuerpo todo, fuera al parecer del centro de gravedad, le hacía parecer una pared que comienza a cuartearse, cuyas grietas hubiesen sido la boca y los ojos, y me trajo a la memoria la célebre torre de Pisa.
    • 1835 Larra, M. J. Calaveras II [2000] Fígaro Esp (CDH )

      un viejo sin orden, sin casa, sin método... el joven, al fin, tiene delante de sí tiempo para la enmienda y disculpa en la sangre ardiente que corre por sus venas; el viejo calaveraes la torre antigua y cuarteada que amenaza sepultar en su ruina la planta inocente que nace a sus pies; sin embargo, éste es el único a quien cuadraría el nombre de calavera.

    • 1836 Larra, M. J. Horas invierno [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Volvieran, si posible fuese, nuestras banderas a tremolar sobre las torres de Amberes y las siete colinas de la ciudad espiritual, dominara de nuevo el pabellón español el golfo de México y las sierras de Arauco, y tornáramos los españoles a dar leyes, a hacer Papas, a componer comedias y a encontrar traductores. Con los Fernández de Córdoba, con los Espínolas, los Albas y los Toledos, tornaran los Lopes, los Ercillas y los Calderones.
    • 1823-1838 Heredia, J. M. Revisión Ensayo Rousseau [1947] 205 Escritos literarios Cuba (CDH )
      Treinta años antes, paseándose con madama de Warrens, había cogido la misma flor. El tiempo tenía borrada esta circunstancia de su memoria, le abruma ya la vejez, y el objeto de su fiel cariño descansaba en la sepultura; pero aquella simple flor tuvo un poder mágico, que hizo retroceder las ruedas del tiempo, y revistió por un momento su alma desolada con la dulce frescura que respiró en la mañana de su existencia. Las Confesiones empiezan con una honda vena de reflexiones y terminan con la misantropía más tenebrosa y fiera. Mas ya sea para bien o mal, ya para inspirar menosprecio o ternura, en todas sus páginas respira libre y sin disfraz el espíritu de un gran genio. Si Rousseau hubiera empleado en paliar los males de la vida la mitad del talento que usó para descubrirlos y exagerarlos, habría sido el primer genio del mundo. Empero sus escritos, y en particular sus Confesiones, sin que él lo advirtiese anuncian con muda elocuencia que no puede haber felicidad verdadera cuando no se respetan los derechos de la moral y de la sociedad; que la sensibilidad sin principios es como la torre edificada sobre arena, que desploma la primera ola del mar, y en fin, que quien se desvía de la razón no puede ser feliz, aunque posea talentos superiores.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] 135 Esp (CDH )
      pero los pasos del centinela en la plataforma del puente levadizo, una luz que alumbraba un aposento de la torre de en medio y esmaltaba sus vidrieras de colores y una sombra que de cuando en cuando se pintaba en ellos, daban a entender que el sueño no había cerrado los ojos de todos. * Aquella luz era la del aposento de don Álvaro y su sombra, la que aparecía de cuando en cuando en la vidriera. El pobre caballero hacía días que apenas podía conciliar el sueño a menos de haberse entregado a violentas fatigas en la caza.
    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Espatolino [1981] Novelas Cuba (CDH )
      Continuemos nuestra marcha, sin volver a detenernos, ni para admirar los paisajes, ni para saludar con religioso respeto aquella torre que atrae nuestras miradas, y donde descansaron las cenizas del célebre Marco Tulio.
    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Baronesa Joux [1981] 230 Novelas Cuba (CDH )
      Confinada en una torre del castillo de Luneville, y privada de toda comunicación, no pudo recibir noticias de su amante, quien partió animado de una esperanza, de que no hizo partícipe a la triste prisionera.
    • 1850 Coronado, C. Jarilla [2001] Esp (CDH )
      ¿Quién no ha visto algún castillo feudal? y ¿quién al ver uno tan magnífico como aquel de que dio posesión don Juan II al señor de Villena, no hace en su mente un paralelo entre las torres que habitaban los hidalgos de entonces y los palacios que habitan los grandes de ahora?
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )

      Los suntuosos edificios del Seminario, cuartel de Guardias y Palacio a la izquierda; la Fábrica de tabacos, *el Hospital general y el Observatorio, a su derecha; el puente, paseo y nueva puerta de Toledo al frente; intermediado todo por variados edificios, caprichosas torres, numerosos grupos de casas de distintas formas, y revelando, por decirlo así, la existencia de un pueblo grande y vivificado con la presencia del gobierno, prestan por este lado a Madrid su vista más completa e interesante.

    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Argentina (CDH )
      Pero argentaba con él las torres y los chapiteles de esa ciudad a quien los poetas han llamado «La Emperatriz del Plata», la «Atenas» o «la Roma del Nuevo Mundo».
    • 1851-1860 Gmz Avellaneda, G. Dolores [1981] Novelas Cuba (CDH )

      — Desgraciada de vos si no selláis los labios y obedeceis las órdenes de la señora —respondía en voz baja la doncella—. Se desconfía de vuestra prudencia, ya lo sabéis, y no tenéis más recurso que ir a la torre y permanecer allí hasta que se marche D. Diego.

    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )
      En esto partió el coche, comenzando ese continuo vaivén al compás del trote de las mulas, las campanillas del caballo delantero, el saltar de los cristales, el revolotear de los visillos y los chasquidos del látigo del mayoral, que constituyen el fondo de la armonía de una diligencia en marcha. Las torres de Tudela desaparecieron detrás de una loma bordada de viñedos y olivares.
    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )
      La hermosa casa * de los señores de M, con su capilla blanca y sus bosques de ceibas, se divisaba en lejanía a los primeros rayos de la luna naciente, cual castillo cuyas torres y techumbres hubiese desmoronado el tiempo.
    • 1869 Altamirano, I. M. Clemencia [1959] México (CDH )
      La vista no puede menos de quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica, a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines.
    • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
      Ahí están las golondrinas que, después de larga ausencia, vuelven a la guarida de la misma torre, del mismo techo, del mismo tejado, que habitaron el año anterior.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )

      — Pues por vida mía, señor cura, que la campana no fue para la torre de mi casa; otros sacan de ella más raja que yo, probe.

      — Pues mira, hijo —respondió con sorna don Perfecto—, si lo de la raja lo dices por mí, sírvate de gobierno que yo no mandé hacer la campana, ni en la iglesia la hubiera puesto al prever lo que está sucediendo, porque no le gustan a Dios en su casa campanas que suenentanto como ésa... Conque ve en paz, ya que te han pagado.

    • 1863-1873 Hostos, E. M. Peregrinación [1939] Cuba (CDH )
      Entretente, mirando los caprichos de óptica que hace la luz al cruzar por el medio de las mil torrecillas, de los millares de flechas, de cruces, de veletas que coronan las casas, los templos y los edificios públicos.
    • 1874 Alarcón, P. A. Sombrero [1993] Esp (CDH )
      Nosotros entre ellas, lo mismo que todos los nacidos en aquella ciudad en las postrimerías del reinado del señor don Fernando VII, * recordamos haber visto colgados de un clavo, único adorno de desmantelada pared, en la ruinosa torre de la casa que habitó Su Señoría (torre destinada a la sazón a los infantiles juegos de sus nietos), aquellas dos anticuadas prendas, aquella capa y aquel sombrero —el negro sombrero encima y la roja capa debajo—, formando una especie de espectro del Absolutismo [...].
    • 1874 Valera, J. Pepita Jiménez [1997] Esp (CDH )

      Si al cabo logro vencer, será gloriosa la victoria; pero se la deberé a la Reina de los Ángeles, a quien me encomiendo. Ella es mi refugio y mi defensa; torre y alcázar de David, de que penden mil escudos y armaduras de valerosos campeones; cedro del Líbano, que pone en fuga a las serpientes.

    • 1876 Gorriti, J. M. Pozo [2002] Argentina (CDH )
      De tiempo en tiempo, elevábase de su recinto, como los chillidos de una ave nocturna, el agudo alerta de los centinelas colocados en las torres y bóvedas del vetusto edificio.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 29 Ecuador (CDH )

      "Pensais que va á hablar (Miguel de Montaigne) de Julio César ó del gran Pompeyo? No señor; de Miguel de Montaigne es de quien habla,"dice un crítico; de sus gustos, sus caprichos, sus enfermedades: da cuenta de lo que come, lo que bebe: nos delinea su casa, la torre descalabrada adonde se retira por la noche con su lámpara en la mano: nos presenta su perro que á fuerza de años no se pone ya de piés ni para ladrar.

    • 1885 Rubén Darío Rhin [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )

      Viendo que no se hallaba en el castillo, y habiendo advertido en la ventana la escala de seda, mandó echar embarcaciones al río; y él y todos los guardas de las torres se lanzaron en persecución del raptor y de la dama.

    • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] Esp (CDH )
      «Adorámoste, Cristo, y bendecímoste, pues por tu SantísimaCruz redimiste al mundo», y de paso que rezaba, su mirada buscaba a lo lejos los Pazos de Ulloa, que debían ser aquel gran edificio cuadrilongo, con torres, allá en el fondo del valle. Poco duró la contemplación, y a punto estuvo el clérigo de besar la tierra, merced a la huida que pegó el rocín, con las orejas enhiestas, loco de terror.
    • 1885-1888 Pereda, J. M. Sotileza [1991] Esp (CDH )

      Mocejón estaba a la mar; pero estaban en casa, destorciendo filásticas *de chicotes viejos, la Sargüeta y su hija, las cuales, aunque no esperaban seguramente la visita del bendito fraile, en cuanto le vieron delante sospecharon el motivo que le llevaba allí; porque, con tener todavía entre dientes el suceso de la noche anterior, recordaron las insistencias del padre Apolinar para que se cumplieran los intentos del Cabildo respecto de la huérfana de Mules; las torres y montones que les había ofrecido en cambio del amparo que les pedía; la veces que le habían reclamado infructuosamente el cumplimiento de las ofertas...

    • 1893 Rubén Darío Miss [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )
      San Antonio, a lo lejos, casi esfumada sobre el fondo del cielo, la roca del faro con su torre y su bandera; San Vicente, rocallosa, ingrata, con la curva de su bahía; sus costas de tierra volcánica, y sus alturas infecundas, llenas de jorobas y de picos, del color del hierro viejo.
    • 1894 Rubén Darío Pesadilla [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )
      Y como si su voz tuviese el poder de una fuerza demiúrgica, aquella inmensa ciudad llena de torres y rotondas, de arcos y espirales, se desplomó sin ruido ni fracaso, cual se rompe un fino hilo de araña.
    • 1897 Rubén Darío SMartín [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )
      De tal guisa el Bajísimo tuvo siempre como una de las más poderosas torres de virtud, de fortaleza y de templanza al bueno y bravo Martín, el de la capa del pobre.
    • 1898 Costa, J. Colectivismo agrario [1898] 49 Esp (CDH )
      "No debe sufrirse (ferendum non est) en ninguna ciudad cristiana, y ni aun en las de los gentiles donde se viva según ley de humanidad (modo humano vivatur more), que mientras unos nadan en la abundancia, gastando miles y miles en construir un sepulcro, una torre ó un edificio útil sólo á la vanidad, ó en banquetes y otras exterioridades, peligre por falta de cincuenta ó de cien florines la castidad de una doncella, la salud y la vida de un hombre de bien, y que un pobre padre de familia se vea tristemente obligado á desamparar á su mujer y á sus tiernos hijos".
    • 1898 Lugones, L. Espejo [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      Una torre de llamaradas inmensas se desplomó sobre el aparecido, y en aquel relámpago breve, inapreciable, vi un mundo de generaciones ardiendo, abajo...
    • 1899 Picón-Febres, G. Sargento Felipe [2003] Venezuela (CDH )
      Vestidos con la ropa dominguera, los días de fiesta se dirigían al cercano pueblecito de Maraure, asiento de la mejor y más bonita iglesia parroquial que en aquella región se alza, porque además de ser muy nueva, tiene cúpula en el presbiterio, lujoso altar de mármol, dos torrezuelas de mampostería, frontón churrigueresco de lo mismo y púlpito de madera tallada con primor.
    • 1895-1902 Unamuno, M. Casticismo [1991] 45 Esp (CDH )

      ¡Qué hermoso fue aquel gigantesco esfuerzo de Hegel, el último titán, para escalar el cielo! ¡Qué hermoso fue aquel trabajo hercúleo por encerrar el mundo todo en fórmulas vivas, por escribir el álgebra del universo! ¡Qué hermoso y qué fecundo! De las ruinas de aquella torre, aspiración a la ciencia absoluta, se han sacado cimientos para la ciencia positiva y sólida; de las migajas de la mesa hegeliana viven los que más la denigran.

    • 1902 Valle-Inclán, R. M. Sonata otoño [1996] Esp (CDH )
      El sol empezaba a dorar las cumbres de los montes: Rebaños de ovejas blancas y negras subían por la falda, y sobre verde fondo de pradera, allá en el dominio de un Pazo, larga bandada de palomas volaba sobre la torre señorial. Acosados por la lluvia, hicimos alto en los viejos molinos de Gundar, y como si aquello fuese nuestro feudo, llamamos autoritarios a la puerta.
    • 1903 Hnqz Ureña, P. Ensayo I [1905] Ensayos críticos República Dominicana (CDH )

      Así, en sus dos magníficos sonetos Sopra un Erotik d' Edvard Griegdesea "un amor doloroso, lento como lenta muerte, y sin fin y sin mudanza"; como escenario de este amor, quiere un mar lamentoso, una alta torre de granito, y termina:

      Voglio un letto di porpora, e trovare / in quell'ombra, giacendo su quel seno, / come in fondo a un sepolcro, l'Infinito.
    • 1903-1905 Echeverría, A. J. Romances [1953] 36 Concherías Costa Rica (CDH )
      Bajo un árbol de espeso follaje / las señoras contemplan los niños / que en el césped retozan alegres / en grupos garridos, / y cada una publica las gracias / de sus tiernos hijos, / y recuerdan el tiempo pasado; / y desandan el viejo camino; / y a su risa apagada hace coro / la aguda y sonora de los parvulitos. / Allá lejos quedaron las torres; / allá lejos el maestro, los libros, / la ciudad con sus calles estrechas, / el agua lodosa y el aire podrido. /
    • 1905 Hnqz Ureña, P. Ensayo III [1905] Ensayos críticos República Dominicana (CDH )
      Dícese que estuvo encerrado, durante la sombra del milenario, en una mística torre terrible; pero es más de creerse que anduviera recorriendo las tierras musulmanas y recojiendo relatos de las Mil y una noches.
    • 1906 Lugones, L. Lluvia [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      Techos, puertas, gran cantidad de muros, todas las torres yacían en ruinas. El silencio era colosal, un verdadero silencio de catástrofe. Cinco o seis grandes humaredas empinaban aún sus penachos; y bajo el cielo que no se había enturbiado ni un momento, un cielo cuya crudeza azul certificaba indiferencias eternas, la pobre ciudad, mi pobre ciudad, muerta, muerta para siempre, hedía como un verdadero cadáver.
    • 1906 Rubén Darío Psiquia [1950] 281 Cuentos Nicaragua (CDH )
      En el centro de la ciudad colosal estaba la morada del rey, toda de mármol y piedra de ónice coronada por maravillosas cúpulas y torres; y en medio de ella, en un quiosco primoroso, rodeado de un delicioso jardín, en donde se veían lindísimas aves de magníficos colores y flores olorosas de países recónditos, vivía la hermosa hija del monarca, Psiquia, la cual superaba en blancura a las más blancas garzas reales y a los más ilustres cisnes.
    • 1907 Agustini, D. LBlanco [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      / Y tiene un perfume de tristes violetas, / Y perlas tal lágrimas de náyades pálidas, / Y largos cabellos de sombra nublando / La torre de nieve que forma la espalda.
    • 1907 Lillo, B. Sub Sole [2001] Chile (CDH )
      Con ademán terrible se echó sobre los hombros el manto de púrpura y llevando pintada en el rostro la demencia de la ira, subió a una de las torres de su maravilloso alcázar. Era una tibia mañana de primavera.
    • 1910 Agustini, D. Cantos mañana [1993] 197 Poesías Uruguay (CDH )
      / A ti vengo en mi orgullo, / Como a la torre dúctil / Como a la torre única / Que me izará sobre las cosas todas! / Sobre la cumbre misma, / Arriscada y creciente, / De mi eterno Capricho! / Para mi vida hambrienta, / Eres la presa única, / Eres la presa eterna! / El olor de tu sangre, / El color de tu sangre / Flamean en los picos ávidos de mis águilas.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )

      Andrés había dado nombres novelescos a lo que se veía desde allí: la casa misteriosa, la casa de la escalera, la torre de la cruz, el puente del gato negro, el tejado del depósito de agua...

    • 1911 Rubén Darío Pascuas [1950] 309 Cuentos Nicaragua (CDH )

      Y las cabezas aumentaban, en grupos, en amontonamientos macabros, y por el espacio pasaban relentes de sangre y de sepulcro; y eran las cabezas hirsutas de los dos mil halconeros de Bayaceto; y las de las odaliscas degolladas en los palacios de los reyes y potentados asiáticos; y las de los innumerables decapitados por su fe, por el odio, por la ley de los hombres; las de los decapitados de las hordas bárbaras, de las prisiones y de las torres reales, las de los Gengiskanes, Abdulhamides y Behanzines...

    • 1912 Nervo, A. Poemas 1912 [1935] Amada México (CDH )
      Mialma es una princesa en su torre metida, / con cinco ventanitas para mirar la vida. / Es una triste diosa que el cuerpo aprisionó. / Y tu alma, que desde antes de morirte volaba, / es un ala magnífica, libre de toda traba... / Tú no eres el fantasma: ¡el fantasma soy yo! /
    • 1913 Agustini, D. Cálices [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      Yo vivía en la torre inclinada / De la Melancolía... / Las arañas del tedio, las arañas más grises, / En silencio y en gris tejían y tejían. /
    • 1913 Nervo, A. Poemas 1913 [1935] 673 Amada México (CDH )
      Mas no plugo a la Esfinge responder a mi grito / y ante el inexorable callar del Infinito / (tal vez indiferente, tal vez hosco y fatal) / escondí en lo más hondo del corazón mi mal, / y apático y ayuno de deseo y de amor, / entré resueltamente dentro de mi Dolor / como dentro de una gran torre silenciosa... /
    • a1914 Agustini, D. Eros [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      / —Fue un arroyo mi alma...— / Mi alma es un torrente; / Como un manto de brillo y armonía, / Como un manto infinito desbordado / De una torre sombría, / ¡Todo lo envuelve voluptuosamente! / / * / —Mi alma fue un torrente...— / Mi alma es todo un mar, / No un vómito siniestro del abismo: / Un palacio de perlas, con sirenas, / Abierto a todas las riberas buenas, / Y en que el amor divaga sin cesar... / Donde ni un lirio puede naufragar.
    • a1914 Agustini, D. Inéditos [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      Mi egregia torre de ónix. Una esfinge de ópalo / Me mira desmayando por los amplios cristales / Con apariencia de aguas tranquilas, desde el éter / Más solemne al través de las mil vaguedades / De los vidrios extraños.
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
      En esta misma prisión le anunciaron el nacimiento del primogénito y aquí también, en la plataforma de la torre, lo hubo de recibir en sus brazos, merced a un permiso del Gobernador para que la esposa le visitara. ¡Pobre muñeco! Cuando lo excarcelaron, encontró el hogar en la miseria. Había sido preciso deshacerse de los mejores muebles y de algunas prendecitas, para capear el temporal. En los planteles, por causa de la ausencia prolongada, le remplazaron.
    • 1914 Ortega Gasset, J. Meditaciones Quijote [1990] Esp (CDH )
      Un punto oscuro en la lejanía es visto por nosotros sucesivamente como una torre, como un árbol, como un hombre. Viénese a dar la razón a Platón, que explicaba la percepción como la resultante de algo que va de la pupila al objeto y algo que viene del objeto a la pupila. Solía Leonardo de Vinci poner a sus alumnos frente a una tapia con el fin de que se acostumbraran a intuir en las formas de las piedras, en las líneas de sus junturas, en los juegos de sombra y claridad, multitud de formas imaginarias.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] 96 Esp (CDH )
      La planicie tendía la dorada abundancia de las mieses hasta la colina de las huertas, tras la cual alzaba el pueblo las siluetas de las torres. Incierto y agitado intermitentemente el aire de horno, levantó a menudo a los espacios el tamo de las parvas en abrasados remolinos. Continuaban las faenas de acarreo.
    • 1917 Reyes, A. Anáhuac [1984] México (CDH )

      Semejante al espíritu de sus desastres, el agua vengativa espiaba de cerca a la ciudad; turbaba los sueños de aquel pueblo gracioso y cruel, barriendo sus piedras florecidas; acechaba, con ojo azul, sus torres valientes.

    • 1918 Glz Prada, M. Trozos vida [2002] 89 Perú (CDH )
      / Bajo un cielo azul y rosa, / nube de palomas blancas / en la verdura del campo, / como perlas, se desgrana; / mientras sombríos pesares / vienen y anidan en mi alma, / como un enjambre de cuervos / en una torre arruinada.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] 194 Bolivia (CDH )
      A lo lejos rebrillaba el aire, fingiendo espejismos en que se admiraban lagos de onda inquieta y urbes inmensas con enormes torres agudas que desaparecían de pronto borradas por las trombas de polvo alzadas por el viento.
    • 1919 Enrique Gómez Carrillo (Enrique Gómez Tible) París [1919] Guatemala (CDH )
      Y cuando, al volver, después de algunos meses o de algunas semanas de ausencia, veo a lo lejos las primeras torres lutecianas, mi pecho palpita lleno de júbilo y de ansiedad. «¡París, canta una voz en el fondo de mi ser, París, París!» Y hay en estas breves sílabas de salmo íntimo, de salmo ferviente de la religión del alma, una ternura, un entusiasmo y una inquietud tan hondas, que sólo pueden compararse con el sentimiento que convierte un nombre de mujer, si es un amante quien lo pronuncia, en la síntesis de su amor y del amor.
    • a1924 Vaz Ferreira, M. E. Isla Cánticos [2006] 62 Uruguay (CDH )
      / Yo quiero un vencedor de toda cosa, / domador de serpientes, encendedor de astros / transponedor de abismos... / ...Y que rompa una cósmica fonía / como el derrumbe de una inmensa torre / con sus cien mil almenas de cristales / quebrados en la bóveda infinita, / cuando el gran vencedor doble y deponga / cabe mi planta sus rodillas ínclitas.
    • a1926 Villaurrutia, X. Primeros poemas [1966] Poesías México (CDH )
      / ¿Para qué conocernos / si nunca me has de amar? / Desgarra, / en la torre, la rueca / un estambre de amor; / cruje la hoja seca, / y se enhebra en la rueca / otro estambre, otro amor.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Colombia (CDH )
      "Es que sus Mercedes no saben qué laya de caballero es mi-amo José María —finaliza con blanqueo de ojos y gesto sublimado—. ¡Después de mi Dios, él! Ni el mesmo Rey será asina. Lo dice este triste negro que lo conoce más que toíto Yolombó junto. Liberto soy y con mi-amo tengó que morirme. ¿Iba yo a dejalo? Ni porque fuera él a tirame de la torre de Santa Bárbara. No tengo más que mi cuerpo gentil; si más tuviera, toíto era pa mi-amo".
    • 1929 Mejía Nieto, A. Relatos nativos [1929] Honduras (CDH )
      Se sintió como si se encontrara terriblemente solo, y un aire frío empezó a soplar y a penetrar en cada uno de sus poros. Hubo una contracción en los huesos del pecho y un escalofrío en los hombros. Lo que él iba a defender era la idea de la muerte, como si de una alta torre bajara a un insondable y obscuro abismo. Se levantó y fue a la ventana, luego miró hacia el lado de la cocina
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] 42 Esp (CDH )
      Por lo demás, a lo largo de tantos años, sabía perfectamente que desde su casa al molino había cien pasos; que un poco a la derecha del cuérnago hay una hoya donde se puede tirar el esparabel y sacar, cuando menos, un kilo de peces, y que cuando al Sur, entre el cauce del río y la torre de Sotero, hay unas nubecillas blancas, como ropa puesta a secar en una soga, significa lluvia próxima.
    • 1930 Chacel, R. Estación [1996] Esp (CDH )
      Yo concebí París en las ilustraciones de aquel año que vi tiempo después. París, como el siglo xx, me parecía algo acabado de hacer, algo que apenas tenía dos años cuando yo ya tenía cuatro o cinco. Y en todas las imágenes que conservo había esa alegría del buen día de invierno, lleno de primavera. Por esto debe ser por lo que más siento que París se ha realizado para mí. Porque he sorprendido a la torre en ese momento de alegrarse con el primer sol, creyéndose que va a echar hojas.
    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )

      Iba por en medio de los árboles en toda la parte alta de la colina; a lo lejos, su mirada podía navegar el verde vivo de los tablones de cañas, y más allá los cerros rojos, y más allá, los cerros violetas. Al pie de la colina, la torre y los altos muros de ladrillo del trapiche *y el hormiguear de los esclavos.

    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )
      Devoró la boga y cayó como desde altísima torre en el pozo hondísimo del sueño. Al atardecer lo despertó un crujido alarmante de ramas rotas. Se incorporó de un salto. Alguien venía hacia él. Por el ruido se convenció de que era gente. «Si es uno solo o dos no va' ser ni Carrera», pensó.
    • 1934 Storni, A. Mundo [1990] Argentina (CDH )
      Levantado / sobre tus dos piernas, / como la torre / en la llanura, / tu cabeza perfecta / cazaba paisajes.
    • 1937 Palés Matos, L. Tuntún [1978] 173 Puerto Rico (CDH )
      Como la torre de David, tu cuello, / y tus pechos gemelas cervatillas. / Flor de Sarón y lirio de los valles, / yegua de Faraón, ¡oh Sulamita! /
    • 1938 Mistral, G. Tala [1996] Chile (CDH )
      / No saludé las ciudades; / no dije elogio a su vuelo de torres, / no abrí los brazos en la gran Pirámide / ni fundé casa con corro de hijos.
    • 1939 Azaña, M. Velada Benicarló [1980] Esp (CDH )
      En el orden de los negocios humanos, esta cordura reemplaza a las nociones cristianas de responsabilidad, de rendición de cuentas y expiación. Es la moral de Segismundo, que le decidió a ser prudente, no fuese a despertar de nuevo en la torre.
    • 1939 Zambrano, M. Pensamiento [2003] Esp (CDH )
      España está cercada y cada español se siente vivir en una alta torre sin ventanas —no hay ya pisos mediadores, ni escaleras— prisionero en el fondo oscuro de la torre con la luz sobre la cabeza, sin asidero alguno.
    • 1940 Bioy Casares, A. Invención Morel [1984] Argentina (CDH )
      El museo es un edificio grande, de tres pisos, sin techo visible, con un corredor al frente y otro más chico atrás, con una torre cilíndrica.
    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] 177 Argentina (CDH )
      Al fondo, sobre la izquierda, último bastión ante el mar, en aquel extremo del puerto, alzábase, como un castillo almenado, eminencia feudal distante, desdeñosa del pueblo de pescadores, el edificio de la usina, la ancha arquitectura goticogermana con un San Jorge blanco de tamaño natural matando al dragón adscrito allá arriba, en mitad de una de las torres.
    • 1941 Pellicer, C. Exágono [2002] Antología México (CDH )
      Desde alta mar, / muy cerca de la estrella Polar, / pienso en la Catedral. / Los hombres se suicidan desde sus torres. / La Catedral que se apodera de la noche / y la vuelve colonial.
    • 1942 Baquero, G. Saúl [1995] 59 Cuba (CDH )
      Compulsando los desconocidos ojos / Las desconocidas figuras de los yacientes que no son más / Separando con todo su cuerpo la borboteante marea de cuerpos / Hasta comenzar a adivinarles en el punto más alto del combate / Donde la batalla canta infernalmente su libertad de sangre / Viéndoles arder desde lejos en hogueras de un fuego inextinguible / adivinados como estatuas en la ternura del trigo / Los hijos enhiestos ayer torres de la más clara porcelana / Nubes ya, áspero polvo, vencidos, / Como vivas espadas o ríos inmortales como tres reyes / De un imperio comenzado en el mar empuñando la esfera / Reyes de toda tierra donde florezcan hombres de batalla / Como tres danzas o altares. /
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )

      — Sí, señora, sí. Yo era un rapaz, pero me llevaba siempre consigo y más de una vez me han abierto la cabeza a su lado. Me llamaba su escudero. Dicen que enfermó por un hechizo que le dio a beber aquella Gudelia. ¡Nunca otra mujer así vieron mis ojos!... Entonces no salía de su habitación de la torre, ni quería ver a nadie más que a ella y a mí. «¡Manuel —me decía—, ve a buscar a Gudelia!»Y yo iba... ¡Qué moza aquella, Señor: daban ganas de arrodillarse para hablarle!

    • 1924-1945 Mistral, G. Ternura [1996] Chile (CDH )
      / ¡La que esté manca lo venga a buscar!" / Que me den un barco para ir a traerlo, / y para el barco me den capitán, / para el capitán que me den soldada, / y que por soldada pido la ciudad: / Marsella con torres y plazas y barcos / de todo el mundo la mejor ciudad, / que no será hermosa con una niñita / a la que robó su dedito el mar, / y los balleneros en pregones cantan / y están esperando sobre Gibraltar...
    • 1949 Pellicer, C. Fierro Malo [2002] Antología México (CDH )
      Mientras la aurora frasea / pájaras voces / y se restituye al cielo / su abrir y cerrar de torres, / vívidas caballerías / y nublados indios corren / a un tiempo y en un espacio / que va del verde más joven / a las rozaduras rojas / de tierra y al azul monte.
    • 1950 Alonso, D. Poesía española [1993] Esp (CDH )

      ¿Y cómo se evade? Su evasión, su torre aislante, es el pensamiento filosófico y la poesía. Tiene construido en su espíritu un bello edificio, que quisiera inaccesible: en él se juntan formando un complejo, no como elementos yuxtapuestos, sino como sustancia inter-regada, única, homogénea y luminosa, la caridad del cristianismo, la armonía platónica, la numerosa música concorde pitagórica y la constancia estoica.

    • 1950 Fdz-Flórez, D. Lola [1950] Esp (CDH )
      Crucé unas cuantas calles, de casas encaladas al modo moruno, con su torre y su aljibe, dispuesta a abandonar "la tacita de plata", que algunas veces tiene más mugre que plata. Estaba harta de todo aquello.
    • 1949-1952 Borges, J. L. Aleph [1986] 95 Argentina (CDH )
      Varios días erré sin encontrar agua, o un solo enorme día multiplicado por el sol, por la sed y por el temor de la sed. Dejé el camino al arbitrio de mi caballo. En el alba, la lejanía se erizó de pirámides y de torres.
    • 1932-1952 Mihura, M. Sombreros [1993] Esp (CDH )
      Les pongo árboles y una fuente en medio y una escalera con sus peldaños para subir a la torre del castillo.
    • 1947-1952 Mutis, Á. Primeros poemas [1992] Maqroll Colombia (CDH )
      Que comiencen a entrar en las ciudades, que hagan su refugio en los edificios bombardeados, en las alcantarillas reventadas, en las torres inútiles que conmemoran fechas olvidadas. Entremos al reino de las bestias. De su prestigio depende nuestra vida. Ellas abrirán nuestras mejores heridas.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
      — Somos enernigos, ciegas inmensidades en guerra como hombres que se matan entre las torres y las fortalezas, perdimos el brillo del pájaro que se robó la luz * y nos dejó en la noche, esperando el regreso de los ejércitos del sueño que han de volver derrotados de las ciudades.
    • 1955 Cortázar, J. Trad Memorias Adriano [1982] Argentina (CDH )
      Fui iniciado en una torrecilla de madera y juncos, a orillas del Danubio, teniendo por asistente a Marcio Turbo, mi compañero de armas. Me acuerdo de que el peso del toro agonizante estuvo a punto de derrumbar el piso bajo cuya abertura me hallaba para recibir la sangrienta aspersión.
    • 1956 Schz Ferlosio, R. Jarama [1994] Esp (CDH )
      —En Barcelona, en la Bonanova —decía la cuñada de Ocaña—, allí sí que hay torres bonitas; y hechas con gusto, ¿eh? Jardines de lujo, con surtidores y azulejos, que valen una millonada. Es toda gente que tiene, ¿sabe? —hacía un signo de dinero con el pulgar y el índice.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] 14 Esp (CDH )
      Por la noche, desde Miranda, yo me ponía a ver cómo se encendían las luces de Belvís en las altas y aparejadas torres, y en comparación con ellas, como posadas en el suelo, las luces del Villar: cuando corría viento de Meira, yo me tenía porque oía las batinadas del mazo de los herreros.
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] México (CDH )
      — Ya vieron desde la torre —iba diciendo Froilán—. Era el general Hernández ese que fusilaron y echaron al fuego. Se lo llevaron solito. Es lo que nos espera si nos vuelven a agarrar. Más vale aquí en la sierra, los cuatro juntos.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Habría tenido entonces como residencia —en la isla que deben respetar, rodeándola a distancia, las embarcaciones que entran y salen de la bahía— el palacio de paredes rosadas y eternamente húmedas, con cien ventanas enrejadas, con su torre circular que es seguro fue algún día audaz y difícil de creer.
    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Argentina (CDH )
      Como si su madrecama, pérfida y reptante, lograra salvar los grandes fosos que él desesperadamente cavaba cada día para defender su torre, y ella como víbora implacable, volviese cada noche a aparecer en la torre como fétido fantasma, donde él se defendía con su espada filosa y limpia.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 172 Cuba (CDH )
      De isla en isla iban avanzando los marineros, cada vez más expertos y más audaces, habituados a guiarse ya por la posición de los astros. A medida que proseguían su ruta, crecían ante sus ojos las torres, las explanadas, los edificios, del Imperio del Norte.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] Argentina (CDH )
      Y yo también, ¡ay de mí!, yo también, mientras Messer Pandolfo nos refería que Brancaleone degli Andaló, un podestá de carrera a quien los romanos habían hecho venir de Bolonia, mandó abatir las torres de los barones, las de los Orsini, los Colonna, los Annibaldi, los Crescenzi, los Anguillara, los Savelli, los Conti, gente que puebla el árbol de mi estirpe, hubiera querido matar con mis admirables manos al podestá extranjero del siglo xiii.
    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] 221 Cuba (CDH )
      [...] y así encubrió mi nombre prosaico, habanero con la poesía universal y gráfica) y saber, como sabía, todo lo que hay que saber del Volapük y el Esperanto y el Ido y el Neo y el Basic English, y su teoría de que al revés de lo que pasó en la Edad Media, que de un solo idioma, como el latín o el germano o el eslavo salieron siete idiomas diferentes cada vez, en el futuro estos veintiún idiomas (miraba a Cué cuando lo decía) se convertirían en uno solo, imitando o aglutinándose o guiados por el inglés, y el hombre hablaría, por lo menos en esta parte del mundo, una enorme lingua franca, una Babel estable y sensata y posible, y al mismo tiempo este hombre era una termita que atacaba los andamios de la torre antes de que se pensara en levantarla porque destruía todos los días el español [...].
    • a1969 Pellicer, C. Cananea [2002] 229 Antología México (CDH )
      Yo miro junto a un lago tu pobreza zurcida / y la mano del día que te dio su barniz. / La justicia en tus labios sus torres consolida / y tu solemnidad tiene un aire feliz. /
    • 1970 Borges, J. L. Informe Brodie [1986] Argentina (CDH )

      No aspiro a ser Esopo.Mis cuentos, como los de lasMil y Una Noches, quieren distraer y conmover y no persuadir.Este propósito no quiere decir que me encierre, según la imagen salomónica, en una torre de marfil.

    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Chile (CDH )
      Lo veo todo desde mi altura heroica, mayor que la de don Jerónimo, con mis maravillosos ojos de cartonpiedra allá arriba contemplando las torres de cristal de mi reino. Me meto por una calle cualquiera sin preocuparme de mirar el nombre para poder regresar sin perderme, sé que no me voy a perder porque el Gigante no se pierde en su reino.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Miguelí solía sentirse un trovador aguardando a una princesa al pie de torre almenada. Pero, el mensaje era para el muy cajetilla de su sobrino Carlos, quien, a estas horas, estaría durmiendo a pata suelta mientras Miguelí andaba toreando a las balas por las calles desiertas. La puerta se entreabrió.
    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] Esp (CDH )

      — Que hay grandes escritores que son hijos de puta y bellísimas personas que se creen escritores y lo son, malos e inaguantables como tales. Confusión que dura...

      — Desde la torre de Babel.

      — Y aun antes, supongo. ¡Con lo fácil que hubiese sido —para los críticos o historiadores— que los buenos poetas fuesen los mejores padres de familia!: amables, encantadores, repletos de buenos sentimientos y no otros —ni todos— más no pocos borrachos, miserables, vengativos, burlones, despreciativos, homosexuales, egoístas intratables.

    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] 88 Chile (CDH )
      A veces, cuando ya rodaron los muros y los techos entre el polvo y las llamas, entre los gritos y el silencio, cuando ya todo parecía definitivamente quieto en la muerte, salió del mar, como el último espanto, la gran ola, la inmensa mano verde que, alta y amenazante, sube como una torre de venganza barriendo la vida que quedaba a su alcance.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )
      Aquellos teoremas fueron recogiéndome como delicadas enfermeras recogen el cuerpo de alguien que puede tener quebrada la columna vertebral. Y, poco a poco, por entre las grietas de mi espíritu destrozado, empecé a vislumbrar las bellas y graves torres.
    • 1975 Prensa El Tiempo, 14/01/1975 [1975] Colombia (CDH )
      Tenía un tremendo gancho de izquierda con el que demolía torres humanas tan altas como Willard, a quien arrebató el campeonato mundial en La Habana.
    • 1976 Nieva, F. Carroza [1991] 320 Esp (CDH )
      Tú puedes volar conmigo montado en un grito e ir derribando las torres a patadas. ¡Uuuuuuh...! (Gira en redondo.) Visitaremos todas las bocas del viento.
    • 1977 Hnz Norman, I. Novela criolla [1977] Puerto Rico (CDH )

      Desde el principio, en la primera página de la obra, se nos da el tono que permeará el ambiente: "el sol alumbra solamente las torres"; ambiente de penumbra, sombrío y decadente. A describir la casa de Celeste en la calle de Compostela y la casa de las beatas, tres ancianas tías de aquélla, evoca en su aspecto conventual un cuadro de beaterío de reconocido mérito [...].

    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      Y a Claude Perrault no pudo perdonarle que hubiera dedicado su vida a asesinar palomas y águilas, y sobre todo siendo hermano del hombre que escribió los Cuentos de Mamá La Oca, del hombre que la había llevado de la mano a los países de las hadas marinas con piel de luna, los lacayos que sostenían a la altura del pecho el fogón de las ágatas y los castillos de torres altaneras que se inundaban de verdor cada cuatro horas.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      Nadie como Estefanía, con su lengua de becerra triste, para reconocer el camino de la sal de su dueño y transformar mi pene en una torre de miel.
    • 1978 Cousté, A. Biografía Diablo [1978] Argentina (CDH )
      A su sombra, el Diablo entretejerá sin pausas las elaboradas torres verbales de la gnosis, penetrará hasta los huesos en el pensamiento de la religión que se atrevió a nombrarlo en voz alta: admitido como antagonista del drama de la Pasión, como personaje indispensable de la cristología, ya no será posible librarse nunca más de él.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Más allá del camino real quedó inmóvil sobre la ciudad, encima de sus torres y murallas, dominando los prados empinados donde cada semana se alzaban las fugaces tiendas del mercado. Los recios muros revelaban ahora la trama de sus flancos, sus cuadrados remates, sus puertas blasonadas, con sus luces de pez y estopa, movidas por el aliento solemne de las ráfagas.
    • 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 147 Colombia (CDH )
      "No lloraba por los golpes ni por nada de lo que había pasado —me dijo—: lloraba por él." Seguía pensando en él mientras su madre le ponía compresas de árnica en la cara, y más aún cuando oyó la gritería en la calle y las campanas de incendio en la torre, y su madre entró a decirle que ahora podía dormir, pues lo peor había pasado.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] 86 Argentina (CDH )
      En seguida (y en eso fincó su desquite, en forma de mostrarme la opinión que les merecía mi inocente indiferencia), en lugar de retirarse hacia sus domicilios, haciendo rodar, según su costumbre, las opíparas esferas elaboradas así, se entregaron a devorarlas ahí mismo, alrededor de mi sortija, y a producir el instantáneo fruto de su digestión, una cuerdecilla negruzca y extensa que, brotaba de escarabajos tan numerosos, se fue enrollando y hacinando en lo alto de la piedra admirable que Nefertari luciera en su brazalete y Aristófanes en su dedo, hasta hacerla desaparecer bajo una pequeña torre barroca; hecho lo cual, se fueron.
    • 1983 Pombo, Á. Héroe Mansardas [1990] Esp (CDH )
      Y en el descansillo había gran luz vertiginosa, incluso los días nublados y los días de lluvia, procedente de una lucerna enorme construida al hilo de las dos vertientes de aquella parte del tejado, sobre la cual algunas mañanas desabridas de principios cobrizos de octubre se acumulaban remolinos de hojas de los plátanos, como gaviotas desbaratadas y que, en cualquier caso, durante todas las estaciones del año daba la impresión a quienes, como Kus-Kús, subían hasta allí por la escalera en vez de usar el ascensor, que se subía a la torre de un gigantesco observatorio o faro a cuyos pies, lejísimos, el mar bronco brillaba.
    • 1983 Ribeyro, J. R. Geniecillos [1983] Perú (CDH )
      Cuando era colegial, Ludo miraba siempre en sus cuatro pasajes diarios las elevadas torres y se sentía devorado por un violento deseo de vivir allí de ser el ocupante solitario de esas construcciones aéreas, vetustas, disparatadas y aparentemente sin destino.
    • 1984 Benítez, J. J. Caballo Troya I [1994] Esp (CDH )
      La súbita presencia de aquella torre humana, empuñando el látigo de triple cola, fue suficiente para que ambos verdugos se retiraran, dejándose caer —casi sin respiración— sobre las losas del patio.
    • 1985 Borges, J. L. Conjurados [1985] Argentina (CDH )
      Temí (o esperé) que fuera interminable también. La noche era de luna y serena y sin un soplo de aire. No había un alma en las calles. A cada lado del carruaje las casas bajas, que eran todas iguales, trazaban una guarda. Pensé: Ya estamos en el Sur. Alto en la sombra vi el reloj de una torre; en el gran disco luminoso no había ni guarismos ni agujas.
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
      Las torres se tocaron con filamentos, bejucos y más bejucos. El alud entró a saco y violó y descuartizó como horda vegetal victoriosa. Árboles clavaron sus garras en las bóvedas, en los murales maravillosos. Sobre las ciudades trémulas de pájaros, donde soplaba el sol clarines cenitales, revuelan los murciélagos y se alumbra la roja diéresis del búho.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      La torre del faro fue siempre un refugio afortunado que él evocaba con nostalgia cuando ya tenía todo resuelto en los albores de la vejez, porque era un sitio bueno para ser feliz, sobre todo de noche, y pensaba que algo de sus amores de aquella época les llegaba a los navegantes en cada vuelta de los destellos.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Menos mal que en aquella época se impuso la moda de pasear por las tardes en las viejas victorias de alquiler arregladas para un solo caballo, y el recorrido terminaba en una eminencia desde donde se apreciaban los crepúsculos desgarrados de octubre mejor que desde la torre del faro, y se veían los tiburones sigilosos acechando la playa de los seminaristas, y el transatlántico de los jueves, inmenso y blanco, que casi podía tocarse con las manos cuando pasaba por el canal del puerto.
    • 1985 Rossi, A. C. María noche [1985] Costa Rica (CDH )
      Un david me sube la enagua despacito, riega polvo lunar en mis rodillas y me deja temblando, Octavia se desboca hacia mi nombre, torre de mar cerrado stella maris, en eso la mano de david, del segundo, mi dulce predilecto, el único que nunca me regaña y el que tiene el pulso más exacto, me rasga el sueño entero desde la garganta tiernita hasta el olvido.
    • 1987 Muñoz Molina, A. Invierno Lisboa [1995] Esp (CDH )
      Salimos a la calle y aunque todavía daba el sol en los pisos más altos de los edificios, en los ventanales y en esa torre semejante a un faro del hotel Victoria, había una opacidad de cobre al final de las calles y un frío nocturno en los zaguanes de las casas. Sentí la vieja angustia invernal de los domingos por la tarde y agradecí que Biralbo sugiriera en seguida un lugar preciso para la próxima copa, no el Metropolitano, uno de esos bares neutros y vacíos con la barra acolchada.
    • 1975-1988 Istarú, A. Estación Fiebre [1991] Costa Rica (CDH )
      El sol nace en tu ingle, / eleva con su esfuerzo / de dios pequeñito / la torre de tu cuerpo, / grave como él, y leve.
    • 1988 Rojo, J. A. Hotel Madrid [1988] Bolivia (CDH )
      El viento golpea en las almenas y desde la torre los anchos paisajes que divisa nuestra mirada forman parte del decorado en que suceden nuestras vidas. Todo empieza y acaba en los muros: la privilegiada situación en lo alto de la montaña nos revela la absurda idea de un particular destino que cumplir.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] 20 Venezuela (CDH )
      «Háblame del Emperador, padre.» «Ésta era la gallarda que más le gustaba.» En su sillón, solo y vestido de negro, lo mandaba a llamar. «Maître François, quiero oír aquella gallarda.» No sería así tampoco. Tal vez le hablaría en flamenco. Después de todo los dos eran flamencos. Su padre hablaba con gusto de los flamencos. Las bellas ciudades tejidas de piedra como encajes, las torres altas y esbeltas y los carillones.
    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] Esp (CDH )
      Es entonces cuando el hombre cúbico, rubio pero calvo, de fuerza contenida en una gabardina armadura, una torre beige en referencia con la neogótica Harkness Tower del campus saca una manaza de uno de los bolsillos y le enseña un carnet que Norman ya ha presentido desde el comienzo de la conversación.
    • 1991 Peri Rossi, C. Babel Bárbara [2005] Uruguay (CDH )
      Por los ojos conocemos a los animales / y tu animal oscuro / cambia el verde del iris diurno / por el negro del temor / cuando, sola, / Babel no tiene quien la nombre / y al nombrarla la invente / la sueñe erija torres / Babel sabe que el silencio / es menoscabo.
    • 1992 Roa Bastos, A. Vigilia Almirante [1992] Paraguay (CDH )
      Lentamente, casi doblado en dos por la fatiga y el peso de lo que llevaba entre las piernas, empecé a caminar rumbo a las lejanas torres de una ciudad. Después sabría que había recalado en el Algarve, al sur de Portugal. Desde entonces allí estaría mi patria provisoria hasta más ver.
    • 1993 Ferré, R. Batalla vírgenes [1993] Puerto Rico (CDH )
      Los jóvenes casi no se atrevían a venir de visita a la casa, a causa de las negras miradas que Don Antonio les daba. La celaba tanto que parecía moro. De haber podido hacerlo, la hubiese encerrado en una torre donde ningún pretendiente pudiera subir a verla, tal y como sucedía en el romance de Mariana.
    • 1993 Fuentes, C. Naranjo [1993] México (CDH )
      Cometas a mediodía, aguas en llamas, torres desplomadas, griterío nocturno de mujeres errantes, niños secuestrados por el aire...
    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] Costa Rica (CDH )

      Guillermo, el artista, solía enviarle a la casa grandes ramos de rosas encarnadas, sin tarjeta de remitente, para no causar sospechas; y, en cierta ocasión, la pintó desnuda, de pie, asomada al ventanuco de la torre de algún castillo, contemplando el cielo con su característica mirada ausente, pero con las facciones desdibujadas, para hacerla irreconocible.

    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )
      Auxilio está en guayabera, con la cara pintada de amarillo y un gorro, tomando café, delante de una torre de cartón, o una carroza de carnaval, o un mausoleo con letras arábigas.
    • 1994 Salvador Lara, J. HContemp Ecuador [1994] 227 Ecuador (CDH )
      Y desde entonces, gracias a la influencia de la vieja Europa en estilos, modelos, fachadas, techos, torres, cúpulas, columnarios, arquerías, pretiles y patios traídos por conquistadores, frailes y clérigos, funcionarios y artistas iniciales, en conjunción todo eso con la habilidad de los trabajadores indígenas —que no dejaban de poner su impronta aun cuando al parecer obedeciesen al pie de la letra las instrucciones de los vencedores— fue naciendo la ciudad de Quito, joyel de América, que llegó a su plenitud artística en el siglo xvii.
    • 1995 Contreras, G. Nadador [1995] Chile (CDH )
      — ¿Me equivoco o esa torre es nueva? —dijo Max saliendo de sus reflexiones e indicando un pequeño torreón de madera hexagonal, rodeado de vidrios rectangulares.
    • 1995 Giardinelli, M. Imposible equilibrio [1995] Argentina (CDH )
      En quince minutos divisamos, a lo lejos, las torres del enorme puente mientras a nuestra derecha comenzaba a acelerarse la caída del sol. A esa altura de fin de año se pone después de las nueve. Hasta ese momento es sólo una noche teórica, virtual.
    • 1995 Villena, L. A. Burdel Byron [1995] 21 Esp (CDH )
      El Lord decía que cuando dos personas hablan desnudas es imposible que se engañen. Me empezó a llamar, a veces, Lily, mi hermana mayor (aunque yo era menor, evidentemente). Byron no era una persona que buscase protección, porque se sentía fuerte, invulnerable casi. Pero sí necesitaba afecto, y no sé si lo encontró, ésa es la verdad. Porque también es cierto que lo buscaba y negaba, al mismo tiempo. ¿Cómo dice? Un alma infantil en una torre de coracero. Byron sentía la vida como un gran espectáculo, como una potente necesidad de expansión.
    • 1996 Pitol, S. Arte fuga [1997] México (CDH )
      Vi torres, almenas y balcones. Vi ojivas y columnas, vi caballos de bronce y leones de mármol. Oí hablar italiano y alemán y francés en torno mío, y también el dialecto véneto, salpicado de viejos vocablos españoles, que alguna vez debieron hablar en esas mismas callejuelas mis antepasados.
    • 1999 Varela, B. Concierto animal [2001] 222 Perú (CDH )
      LA muerte se escribe sola / una raya negra es una raya blanca / el sol es un agujero en el cielo / la plenitud del ojo / fatigado cabrío / aprende a ver en el doblez / entresaca espulga trilla / estrella casa alga / madre madera mar / se escriben solos / en el hollín de la almohada / trozo de pan en el zaguán / abre la puerta / baja la escalera / el corazón se deshoja / la pobre niña sigue encerrada / en la torre de granizo / el oro el violeta el azul / enrejados / no se borran / no se borran / no se borran
    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] 13 Perú (CDH )
      Permanece junto a la ventana, mirando el mar, el Malecón, y luego, volviendo la cabeza, el bosque de techos, torres, cúpulas, campanarios y copas de árboles de la ciudad. ¡Cuánto ha crecido! Cuando la dejaste, en 1961, albergaba trescientas mil almas. Ahora, más de un millón. Se ha llenado de barrios, avenidas, parques y hoteles.
    • 2001 Benítez Rojo, A. Mujer traje batalla Cu (CORPES)
      Se me ocurren dos metáforas: a saber, vaya una niña a jugar a la playa y pásese muchas horas construyendo un alto monasterio de arena húmeda, con su rampa espiral, claustros, escaleras, arcos, ojivas, campanario y aguja; o bien tome una niña un juego de barajas y empiece a construir en la mesa del comedor una ciudad amurallada, algo así como una majestuosa telaraña de piedras huecas, con sus fosos, murallas, bastiones, torres almenadas y puente levadizo [...].
    • 2001 Hnqz Gratereaux, F. Empollar [2001] República Dominicana (CDH )
      Mis cuentos, como los de Las Mil y Una Noches, quieren distraer o conmover y no persuadir. Este propósito no quiere decir que me encierre, según la imagen salomónica, en una torre de marfil. Mis convicciones en materia política son harto conocidas; me he afiliado al partido conservador, lo cual es una forma de escepticismo, y nadie me ha tildado de comunista, de nacionalista, de antisemita, de partidario de Hormiga Negra o de Rosas".
    • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] Bolivia (CDH )
      La enemistad entre las dos familias se acrecentó cuando Servando construyó una torre cuadrada, con techo circular, en medio del terreno comprado, al cual, Sabina lo denominó: "palomar".
    • 2009 Fdz Pulpeiro, J. C. Provincia Lugo Esp (CORPES)
      Descubre una magnífica muestra de la arquitectura militar del XIV en la que se compaginan la robustez con la elegancia. Flanqueada en sus ángulos por cuatro torres de desigual altura, dispone de una elevada muralla que la circunda, incluyendo en su interior, hórreo, diversos patios, una casa vivienda y una capilla románica.
    • 2009 Tijerino, E. "Pelé" El Nuevo Diario (Managua): elnuevodiario.com.ni Ni (CORPES)
      Lo tuvo todo. Fabricaba magia con su asombrosa habilidad, le pegaba a la pelota en circulación con las dos piernas, fue temible con el balón parado, era capaz de ganarle la pelea por arriba a defensores "torres" como Giacinto Fachetti o Jackie Charlton, impactó al planeta con apenas 17 años, convirtiéndose en figura cumbre, tenía suficiente fortaleza para aceptar la dureza y soportar el juego friccionado, como pasador parecía tener oculto un radar, dispuso siempre de un sexto sentido que facilitaba sus anticipos e improvisaciones
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      torre [...] f. Construcción fortificada, más alta que ancha, utilizada para defender una ciudad o plaza.
    • 2017 Molino, S. Mirada peces Esp (CORPES)
      De la primera fila se levantó un chico con fama de buenazo que era una torre humana. Me sacaba una cabeza y nadie le había visto jamás con actitud agresiva.
    • 2020 Fdz Tolosa, S. España bicicleta Esp (CORPES)
      El viejo trazado se aventura por el barranco de Escanilla y es la variante adecuada para bicicletas, que coincide con la carretera principal solo otros 1000 m justo antes del desvío a Abizanda km 66, pueblo que se alza bien visible sobre el estratégico acantilado, con su torre medieval del s. XI.
    1. s. En ocasiones, con los complementos de Babel o de Babilonia.
      docs. (1275-1967) 12 ejemplos:
      • c1275 Alfonso X Gral Estoria II [2003] fol. 25v Esp (CDH )
        Et dexa agora aqui Esculapio de razonar se con ella: & fabla cuemo aquellos a quien cuenta la razon & diz que non pudo fallar quil dixiesse ningun recabdo del saber daquellas figuras daquel libro. si non una mugier de tierra de Caldea que dizen que era de la natura de los gigantes & quel dizien Goghgobon por so nombre proprio. Et fuera sobrina de Nenproth el gigant que fiziera la grant torre de Babel. por miedo del diluuio Et deste gigant Nemproth & daquella torre nos auemos ya dicho munchas uezes en la primera part desta general estoria segunt que lo fallamos en libros de munchos sabios.
      • 1967 Brugarola, M. Técnica [1967] 530 Esp (CDH )
        A semejanza de los constructores de la torre de Babel, sueñan ellos en una inconsistente 'divinización del hombre' que convenga y baste a cualquier exigencia de la vida física y espiritual. En ésos, la encarnación de Dios y su 'vida entre nosotros' (cf. Io 1, 14) no suscitan ningún interés profundo, ninguna conmoción fecunda".
      • c1275 Alfonso X Gral Estoria II [2003] fol. 25v Esp (CDH )
        Et dexa agora aqui Esculapio de razonar se con ella: & fabla cuemo aquellos a quien cuenta la razon & diz que non pudo fallar quil dixiesse ningun recabdo del saber daquellas figuras daquel libro. si non una mugier de tierra de Caldea que dizen que era de la natura de los gigantes & quel dizien Goghgobon por so nombre proprio. Et fuera sobrina de Nenproth el gigant que fiziera la grant torre de Babel. por miedo del diluuio Et deste gigant Nemproth & daquella torre nos auemos ya dicho munchas uezes en la primera part desta general estoria segunt que lo fallamos en libros de munchos sabios.
      • 1385-1396 Anónimo Obra Crón SIsidoro [2003] fol. 7r Esp (CDH )
        La generacion del qual habito mesclada con los fillos de Sem. Arfaxat, fillo de Sem, engenro Sala, del qual los antigos salamitas o medianos huujeron naximjento. Sala engenro Heber, los fillos del qual son dichos hebreos. Heber engenro Phaler, en tiempo del qual la torre de Babilonja fue fecha e hedificada. E fue fecha diujsion de linguas, ço es, de lenguages.
      • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
        [...] escaparon en el arca en los montes de Armenia e de cómo * d'ellos se pobló todo el mundo e de cómo Dios partió los * lenguajes, que eran todos uno, e dexaron la obra de la torre de Bavilonia e de la puebla de Bavilonia e de la su destruición, que fue la primera cibdad del mundo e de la generaçión de Abrahán, que fue el pueblo de Israel, e de cómo los sacó Dios por Moisén e de cómo los governó con el maná * en el desierto e de cómo Josepe ganó Tierra de Promisión e los eredó en ella e de otras cosas, que van por capítulos.
      • 1585 Pz Moya, J. Philosofía [1995] 74 Esp (CDH )
        Mas según afirma Lactancio, en el libro alegado, la introducción de los dioses e idolatría hubo origen de los edificadores de la torre de Babilonia, los cuales, no entendiéndose por la diversidad de las lenguas, se hubieron de repartir por diversas tierras, y acontecía que en algunas lenguas había solos hombres mancebos, que de las cosas conocimiento perfecto no tenían [...].
      • a1622 Arguijo, J. Cuentos mal escritos [1985] Esp (CDH )
        Entre las demás preseas de su zelda tenía este fraile un candil de estrauegante hechura que le persuadieron que auía sido de Motezuma, cierta piedra que afirmaba ser de una pirámide de Egipto y otro ladrillo de la torre de Bauilonia; y lo que más estimaua, un guijarro que llamaba saletites porque dezía él que todas las cosas que en él tocasen tomaban sabor de sal, o se salitrauan.
      • 1644 Enríquez Gmz, A. Siglo pitagórico [1991] 344 Esp (CDH )
        En breve tiempo se hizo un segundo Midas, * y poco a poco se fue subiendo sobre la torre de Babilonia, * y a los cincuenta años de su edad llegó a tener tanto caudal que se rozaba con señores de título y llamaba de vos * a muchos nobles, con más palacios, carrozas, lacayos, pajes y criados que tuvo Alejandro; * y él lo era, que como había robado el mundo, se le daba poco o nada de repartillo pródigamente, no olvidando nunca el ser adbitrista, que como este oficio se había convertido en naturaleza, hacía obstentación de su mal ejercicio. Empezó a tomar partidos, * hacer asientos, * cobrar rentas y sisar * millones, * de forma que los adbitros que daba los arrendaba él mismo.
      • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )

        — Por las vivas ansias con que solicito esta obra, temo que no se ha de fenecer; que yo ni otro podemos negar que será famosa y útil. Y a lo menos ya están ocupados veinte y cuatro hombres; y si no adelantaren nada, nosotros no podemos quedar de peor condición que la presente, porque ya se hablan en Castilla más idiomas que los que acudieron a la torre de Babel.

      • 1772 Cadalso, J. Eruditos violeta [1818] 89 Esp (CDH )

        Del Aleman decid que es lengua muy áspera, pero alabad su antigüedad. Si decis que de vuestra lengua todas las palabras que empiezan con al, como alcahuete, alcayde, alcuza, alameda y otras, son arábigas, os tendrán por intérprete general; y tendreis los votos todos, nullo discrepante, para archiveros de la torre de Babel.

      • 1801 Olmedo, J. J. A sus padres y hermana [1960] Epistolario Ecuador (CDH )
        Al ver el túmulo, creerías ver la torre de Babel. Al ver el acompañamiento lucidísimo, las calles, los balcones, los techos, todo, todo lleno de gente, te parecería que estabas viendo alguna de las famosas funciones de Sua-Vieja.
      • 1847 Alverá Delgrás, A. Arte escribir [2003] Esp (CDH )
        Después de la destrucción de la torre de Babel, los hombres se retiraron cada uno con los que se entendía a diferentes lugares de la tierra, poblando parte del Asia, África y Europa, en cuyo tiempo se comenzó a poblar España, las regiones del Asiria, Fenicia, Persia, Scitia, Egipto, Etiopía, Grecia y otras muchas provincias [...].
      • 1891 Clarín (Leopoldo Alas) Hijo [1990] 417 Esp (CDH )

        Un día que oyó que los seis días del Génesis no eran días, sino épocas, aun en pura ortodoxia, sintió un gran consuelo, como si se le quitara un peso de encima, como si hubiera sido él quien hubiera inventado lo del mundo hecho en seis días. Pero quedaba lo del Arca con todas las especies de animales; quedaba la torre de Babel; quedaba el pecado, que pasaba de padres a hijos, y quedaba Josué parando el sol.... en vez de parar la tierra.

      • 1967 Brugarola, M. Técnica [1967] 530 Esp (CDH )
        A semejanza de los constructores de la torre de Babel, sueñan ellos en una inconsistente 'divinización del hombre' que convenga y baste a cualquier exigencia de la vida física y espiritual. En ésos, la encarnación de Dios y su 'vida entre nosotros' (cf. Io 1, 14) no suscitan ningún interés profundo, ninguna conmoción fecunda".
    2. s. Se incluye en expresiones comparativas para ponderar la altura, la fortaleza o el tamaño.
      docs. (1284-1973) 8 ejemplos:
      • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] fol. 4r Esp (CDH )
        Et estaua commo tremjendo & seyendo la noche muy escura paresçie ella clara mas muy triste en la cara & la cabeça alta commo vna torre & los cabellos canos & bueltos por ella & la cabelladura messada & los braços desnudos & gemjendo fablar enbuelta con los gemjdos.
      • 1973 Castellanos, R. Mujer [1995] México (CDH )
        Abrupto, vertical como una torre, hecho de una sola pieza, Thomas Pollock Nageoire cree en el dinero como en una especie de sacramento material que le hace posible la dominación del mundo, incitando nuestra preferencia por lo inmediato a la búsqueda de su satisfacción.
      • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] fol. 4r Esp (CDH )
        Et estaua commo tremjendo & seyendo la noche muy escura paresçie ella clara mas muy triste en la cara & la cabeça alta commo vna torre & los cabellos canos & bueltos por ella & la cabelladura messada & los braços desnudos & gemjendo fablar enbuelta con los gemjdos.
      • 1554 Cieza León, P. Crón Perú Perú (CDH )
        Volviendo, pues, a la materia, digo que he visto que tienen estos indios distintos ritos en hacer las sepulturas, porque en la provincia de Collao (como relataré en su lugar) las hacen en las heredades, por su orden, tan grandes como torres, unas más y otras menos, y algunas hechas de buena labor, con piedras excelentes, y tienen sus puertas que salen al nacimiento del sol, y junto a ellas (como también diré) acostumbran hacer sus sacrificios y quemar algunas cosas, y rociar aquellos lugares con sangre de corderos o de otros animales.
      • c1610-c1612 Juan Bautista Concepción (Juan García López) Exhortaciones Perseverancia [2002] fol. 205r Esp (CDH )
        Y así, cuando vos me dais leche y paz, entonces tengo más cuidado de la guerra, pues ego murus et ubera mea turris. Pues veamos ahora por qué más comparó sus pechos a una torre que a otra ninguna parte de su cuerpo. Digo que lo más flaco de una mujer son los pechos y, para darnos a entender que lo más flaco en el justo, cuando tiene paz y gusto con Dios, es más fuerte que una torre.
      • 1784 Meléndez Valdés, J. Bodas Camacho [2004] Esp (CDH )
        / Acometer le he visto denodado / gigantes como torres, y meterse / de dos grandes ejércitos en medio / y al Rey Pentapolín dar la victoria, / fracasar un andante vizcaíno, / librar desaforados galeotes, / ganar el rico yelmo de Mambrino; / y luego, si encantado no se viera, / del gran Micomicón rey estuviera.
      • c1790 Rdz Arellano, V. Celoso D. Lesmes [2003] Esp (CDH )
        LESMES Mujer / tengo una naturaleza / tan delicada y chisposa, / que por más que hago en vencerla, / en tocándola este triunfo, / se está en sus trece, más tiesa / que una torre.
      • 1885 Martí, J. Lucía Jerez [1994] Cuba (CDH )
        Era de no acabar de oírle, y tenerle que rogar que se calmase, cuando con aquel lenguaje pintoresco y desembarazado recordaba, no sin su buena cerrazón de truenos y relámpagos y unas amenazas grandes como torres, los bellacos oficios de tal o de cual marquesa, que auxiliando ligerezas ajenas querían hacer, por lo comunes, menos culpables las propias [...].
      • 1889 Martí, J. Edad Oro [1995] 165 Cuba (CDH )
        ¿Y para qué necesitamos tener los ojos más grandes» dicen los anamitas, «ni más juntos a la nariz?: con estos ojos de almendra que tenemos, hemos fabricado el Gran Buda de Hanoi, el dios de bronce, con cara que parece viva, y alto como una torre; hemos levantado la pagoda de Angkor, en un bosque de palmas, con corredores de a dos leguas, y lagos en los patios, y una casa en la pagoda para cada dios, y mil quinientas columnas, y calles de estatuas [...].
      • 1973 Castellanos, R. Mujer [1995] México (CDH )
        Abrupto, vertical como una torre, hecho de una sola pieza, Thomas Pollock Nageoire cree en el dinero como en una especie de sacramento material que le hace posible la dominación del mundo, incitando nuestra preferencia por lo inmediato a la búsqueda de su satisfacción.
    1. s. f. En particular, la torre elevada donde se colocan las campanas.
      Sinónimos: campanario; campanil
      docs. (1270-2019) 36 ejemplos:
      • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 168r Esp (CDH )
        Que uos fare agora. & ellos dixieronle. Lo que uos touieredes por bien. ca sodes franc & cortes. Ell estonces perdonolos luego & soltolos. & ellos dalli adalant fueronle siempre omildosos & obedientes. Despues desto mando Mahomat que subiesse un moro en las torres o las campanas de los xpristianos solien estar. & que en logar de campana que diesse y uozes & llamasse a todos aquellos que de la su secta eran pora uenir a la oracion assi como oy en dia uedes aun que fazen.
      • 2018 Díez Rdz, L. M. Hijo cosas Esp (CORPES)
        La Oceda que iba sumiendo la mañana en el mediodía con el peso de algunas campanas que esparcían su eco por las torres, señalando un fervor urbano que no se correspondía con la concurrencia de los feligreses a las iglesias, lo que preocupaba mucho a las autoridades eclesiásticas, que no podían entender tan bajo rendimiento en los practicantes de una fe que movía montañas y, sin embargo, dejaba vacíos los templos, había perdido esa euforia que contagiaba a los habitantes en las primeras horas de la mañana de una primavera en ciernes, y de la que Fruela Corada se había beneficiado al abandonar la sucursal bancaria, tras sus infructuosas gestiones.
      • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 168r Esp (CDH )
        Que uos fare agora. & ellos dixieronle. Lo que uos touieredes por bien. ca sodes franc & cortes. Ell estonces perdonolos luego & soltolos. & ellos dalli adalant fueronle siempre omildosos & obedientes. Despues desto mando Mahomat que subiesse un moro en las torres o las campanas de los xpristianos solien estar. & que en logar de campana que diesse y uozes & llamasse a todos aquellos que de la su secta eran pora uenir a la oracion assi como oy en dia uedes aun que fazen.
      • c1320-1322 Juan Manuel Crónica abreviada [1983] Esp (CDH )
        En el LXX capitulo dize que este eleyto don Bernaldo, por consejo de Costança, echo de la mesquita mayor las suziedades de la ley de Mahomat e restaurola e alço y altar de la fe de Ihesu Christo e pusso en la torre canpanas.
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] II, 100 Esp (CDH )
        Para lo qual enbió diez mill coronas de oro, e mandó que se ficiese en la iglesia de Santiago una gran torre, a sus expensas, muy fuerte, que las pudiese sostener.
      • c1550 Anónimo Romance 246 Canc romances Sepúlveda Esp (CDH )
        El rey Bamba / con el ayuda de Dios / a Toledo mejoraua / para acrecentar la honra / y nobleza que ay estaua / y en las torres de la yglesia / otras letras que ansi hablan / Vosotros sanctos de Dios / que en este lugar se honrauan / saluad y honrad este pueblo [...]. /
      • 1615 Cervantes Saavedra, M. Guarda cuidadora [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )

        SacristánPues a mí me ha acontecido dársela con mis campanas a cada paso; y tanto, que tengo enfadada a toda la vecindad con el continuo ruido que con ellas hago, sólo por darle contento y porque sepa que estoy en la torre, ofreciéndome a su servicio; y, aunque haya de tocar a muerto, repico a vísperas solenes.

      • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] Esp (CDH )
        Sobre las torres de los templos arma su nido la cigüeña, y con lo sagrado asegura su sucesión. El príncipe que sobre la piedra triangular de la Iglesia levantare su monarquía, la con servará firme y segura.
      • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] Venezuela (CDH )
        A los lados de la puerta principal, que cae a la plaza en la que mira al norte se levantó vna elevada torre, que sustenta diez campanas de voces muy sonoras; y en la que mira al sur, se estiende sobre el altozano la capilla del apóstol San Pedro, fabricada a expensas de su ilustre cofradía, tan desahogada y capaz que, separada, por sí sola pudiera passar por iglesia en otra parte, según el ámbito que ocupa, y sirve juntamente de sagrario a los curas para la administración de la parrochia.
      • 1745 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, II [2004] Esp (CDH )
        Muévese el crucifixo indefectiblemente, y siempre que se tañe al vuelo una campana de la torre. Este movimiento es causa natural de aquel. El vulgo concibe que no puede serlo, porque hay pared interpuesta que corta la comunicación por el ayre de un movimiento a otro.
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )
        Las torres o campanarios son de madera, formados de cuatro pilares u horcones gruesos y altos, con dos o tres entablados que hacen otros tantos cuerpos, y su tejadito.
      • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )

        [...] mas con tal furia que a mí me pareció que me habían quebrado las costillas con una de las torres de Catedral y que había volado más allá de la órbita de la luna; pero al dar en el suelo tan furioso costalazo como el que di, no volví a saber de cosa alguna de esta vida.

      • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
        Si algún día tuviese usted una viveza (y sólo podría ser si volviesen los Padres al convento, las campanas a la torre y las norias a la huerta), le ahogaría a usted. *
      • 1897 Pz Galdós, B. Misericordia [1993] 62 Esp (CDH )

        En la cara del Sur campea, sobre una puerta chabacana, la imagen barroca del santo mártir, retorcida, en actitud más bien danzante que religiosa; en la del Norte, desnuda de ornatos, pobre y vulgar, se alza la torre, de la cual podría creerse que se pone en jarras, soltándole cuatro frescas a la Plaza del Ángel.

      • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] 99 Esp (CDH )
        El conjunto será una calle lógica, decorosa, bella. Contempla ahora ese callejón incongruente, hacinamiento de zahurdas, que no viviendas, vergonzoso vestigio de tiempos ignorantes y supersticiosos. Quienes levantaron esas casas no pensaban vivir en ellas de asiento, sino de paso, de tránsito, mientras ganaban el cielo. No les preocupaba el estar, sino el superestar, el sobrevivir en el otro mundo. No les importaba la humedad, el mal olor, la falta de aire, luz y agua, sino la salvación eterna. Todas las casucas se apretujan y amontonan * por ponerse en contacto con el torso de la catedral, o, cuando menos, por situarse * a la sombra de su torre.
      • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] Esp (CDH )
        En la torre las campanitas menores seguían tocando: no és nena, que és nen, y los campesinos entraban en la iglesia, donde esperaba Mosén Millán ya revestido.
      • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cuba (CDH )
        Y algunos, enloquecidos por los constantes repiqueteos, se lanzaban desde las elevadísimas torres y alzaban el vuelo sobre la gran ciudad, desplomándose sobre las estatuas... El arzobispo hizo su llegada al santuario dando la bendición y maldiciendo en voz baja (de manera que sólo sus familiares podían oírle) ya que los criollos no habían hecho una ancha fila para dejarle pasar.
      • 2003 Mastretta, Á. Cielo leones [2006] México (CDH )
        «Esa catedral tiene una torre, que dan ganas de traérsela en el bolsillo», dijo.
      • 2008 Acosta-Gallagher, R. Primer Olimpo Py (CORPES)
        La acongojada multitud avanzó en medio de lamentaciones. El tañir de las campanas, desde lo alto de la torre de la iglesia, hizo que el sonido de los bronces extendieran su resonancia por toda la población, consternando el corazón de los mayores e inquietando a los niños, pues intuían que algo muy grave había ocurrido.
      • 2018 Díez Rdz, L. M. Hijo cosas Esp (CORPES)
        La Oceda que iba sumiendo la mañana en el mediodía con el peso de algunas campanas que esparcían su eco por las torres, señalando un fervor urbano que no se correspondía con la concurrencia de los feligreses a las iglesias, lo que preocupaba mucho a las autoridades eclesiásticas, que no podían entender tan bajo rendimiento en los practicantes de una fe que movía montañas y, sin embargo, dejaba vacíos los templos, había perdido esa euforia que contagiaba a los habitantes en las primeras horas de la mañana de una primavera en ciernes, y de la que Fruela Corada se había beneficiado al abandonar la sucursal bancaria, tras sus infructuosas gestiones.
      • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 168r Esp (CDH )
        Que uos fare agora. & ellos dixieronle. Lo que uos touieredes por bien. ca sodes franc & cortes. Ell estonces perdonolos luego & soltolos. & ellos dalli adalant fueronle siempre omildosos & obedientes. Despues desto mando Mahomat que subiesse un moro en las torres o las campanas de los xpristianos solien estar. & que en logar de campana que diesse y uozes & llamasse a todos aquellos que de la su secta eran pora uenir a la oracion assi como oy en dia uedes aun que fazen.
      • a1279 Anónimo Fuero Alba de Tormes [1916] Esp (CDH )
        Todo o mne o m ul er de Alba o de su t ermino q ue omn e o m ul er de Alba o de su t ermino matare, e en eccl esia o en la tore de la egl esia se en cerrare, sus parie ntes del muerto tomen las laues dela egl esia e dela torre, e g uarde n lo si se q uisiere n fasta q ue isca el mal fechor; e si faliere el mal fechor e lo pudiere n tomar, a duganlo e denlo alos alcaldes; e los alc all es fagan del iusticia, e de su au er non pierda nada.
      • c1320-1322 Juan Manuel Crónica abreviada [1983] Esp (CDH )
        En el LXX capitulo dize que este eleyto don Bernaldo, por consejo de Costança, echo de la mesquita mayor las suziedades de la ley de Mahomat e restaurola e alço y altar de la fe de Ihesu Christo e pusso en la torre canpanas.
      • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )
        Desý puñaron por pujar las velas por andar más, ca veýan que sse llegavan ssus enemigos, e enderesçaron derecha mente a Costantinopla, ca ya devisavan las torres dela grant eglesia, e los pilares e las bueltas dela Mirmanda e del grant palaçio. Mas la nave del enperador era grande e pesada, e non podía andar de rezio ssyn grant viento, e los otros navíos eran pequenos e ligeros.
      • 1431-1449 Díaz Games, G. Victorial [1994] Esp (CDH )
        El rey avía enbiado a Plaçençia a un su corregidor, que llamavan Pero Gonçález del Castillo, e a Fernand Rodríguez de Monroy, con su poder bastante, contra los quales peleavan todos los más días, e los matavan honbres, e los tenían çercados, e en las torres de las yglesias, e en las posadas donde posavan. Ansí los tenían en grand persecuçión e en peligro de muerte.
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] II, 100 Esp (CDH )
        Para lo qual enbió diez mill coronas de oro, e mandó que se ficiese en la iglesia de Santiago una gran torre, a sus expensas, muy fuerte, que las pudiese sostener.
      • c1550 Anónimo Romance 246 Canc romances Sepúlveda Esp (CDH )
        El rey Bamba / con el ayuda de Dios / a Toledo mejoraua / para acrecentar la honra / y nobleza que ay estaua / y en las torres de la yglesia / otras letras que ansi hablan / Vosotros sanctos de Dios / que en este lugar se honrauan / saluad y honrad este pueblo [...]. /
      • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] 171 Perú (CDH )
        Y encendieron las luminarias de las torres, y las del cabildo y plaza, que eran muchas; y comenzó la gente a regocijarse y venían todos a santo Domingo como a dar el parabién de su venida a la Virgen Santísima, y todo parecía que brotaba regocijo y mostraban mucho contento de ver la imagen tan linda y con tanta riqueza.
      • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
        TORRE [...]. También llamamos torre, el campanario de las Iglesias, por ser, en efeto vna torre donde están las campanas: y muchas vezes sirue de defensa, y de atalaya y de auiso de que ay enemigos, y se tañe en ella a rebato.
      • 1615 Cervantes Saavedra, M. Guarda cuidadora [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )

        SacristánPues a mí me ha acontecido dársela con mis campanas a cada paso; y tanto, que tengo enfadada a toda la vecindad con el continuo ruido que con ellas hago, sólo por darle contento y porque sepa que estoy en la torre, ofreciéndome a su servicio; y, aunque haya de tocar a muerto, repico a vísperas solenes.

      • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] Esp (CDH )
        Sobre las torres de los templos arma su nido la cigüeña, y con lo sagrado asegura su sucesión. El príncipe que sobre la piedra triangular de la Iglesia levantare su monarquía, la con servará firme y segura.
      • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] Venezuela (CDH )
        A los lados de la puerta principal, que cae a la plaza en la que mira al norte se levantó vna elevada torre, que sustenta diez campanas de voces muy sonoras; y en la que mira al sur, se estiende sobre el altozano la capilla del apóstol San Pedro, fabricada a expensas de su ilustre cofradía, tan desahogada y capaz que, separada, por sí sola pudiera passar por iglesia en otra parte, según el ámbito que ocupa, y sirve juntamente de sagrario a los curas para la administración de la parrochia.
      • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
        TORRE. Se llama tambien la parte del edificio alto, que en las Iglésias sirve para colocar las campanas, y en las casas particulares se tiene por privilégio, y sirve de adorno, y grandeza.
      • 1745 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, II [2004] Esp (CDH )
        Muévese el crucifixo indefectiblemente, y siempre que se tañe al vuelo una campana de la torre. Este movimiento es causa natural de aquel. El vulgo concibe que no puede serlo, porque hay pared interpuesta que corta la comunicación por el ayre de un movimiento a otro.
      • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] 77 Ecuador (CDH )
        La efigie de esta imagen prodigiosa, traída de España desde el tiempo de la conquista, está colocada en una iglesia nueva de teja y quincha, con su torre y media naranja que la hace lucida respecto a la miseria a que están reducidas las de otras poblaciones de estos contornos.
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )
        Las torres o campanarios son de madera, formados de cuatro pilares u horcones gruesos y altos, con dos o tres entablados que hacen otros tantos cuerpos, y su tejadito.
      • 1794 Jovellanos, G. M. Diario 1794 [1994] Diario Esp (CDH )

        Amanece con nubes y agua, pero sin viento. Distribución de aguinaldos a la familia. Visitas y días fuera. A mediodía repique general de campanas y salvas de artillería. El Te Deumpor la noche. Vinieron las gentes a casa, y de ella a la iglesia; iluminada la torre.

      • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )

        [...] mas con tal furia que a mí me pareció que me habían quebrado las costillas con una de las torres de Catedral y que había volado más allá de la órbita de la luna; pero al dar en el suelo tan furioso costalazo como el que di, no volví a saber de cosa alguna de esta vida.

      • 1834 Larra, M. J. Doncel [2003] Esp (CDH )

        El odio entre portugueses y castellanos, y el empeño sobre todo de aquéllos en no ver nuevamente fundido en la corona de Castilla su suelo independiente, había dado una popularidad extraordinaria al maestre de Avís; ayudado de ella se propasó a quitar la vida al conde de Orén en el mismo palacio de la regente, y permitió a sus partidarios la muerte del infeliz obispo de Lisboa, despeñado de la torre: erigióse rey en Coimbra con el dictado de Juan I después de la resignación de la regente viuda Leonor, y reclusión de ésta por nuestro rey en el monasterio de Otordesillas, como le llaman nuestras crónicas contemporáneas.

      • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
        Si algún día tuviese usted una viveza (y sólo podría ser si volviesen los Padres al convento, las campanas a la torre y las norias a la huerta), le ahogaría a usted. *
      • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] 66 Argentina (CDH )

        Las ciudades argentinas tienen la fisonomía regular de casi todas las ciudades americanas: sus calles cortadas en ángulos rectos, su población diseminada en una ancha superficie, si se exceptúa a Córdoba, que edificada en corto y limitado recinto, tiene todas las apariencias de una ciudad europea, a que dan mayor realce la multitud de torres y cúpulas de sus numerosos y magníficos templos.

      • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )

        El viejo y único reloj del pueblo dio el duodécimo martillazo que marca la medianoche, y en el momento vibró en los espacios la sonora voz de la campana del templo. Su acento de bronce no convocaba a la oración pacífica y al retiro del alma; llamaba al vecindario a la batalla y al asalto con la imponente señal de convenio entre Estéfano y Benites y el campanero que aguardaba en la torre.

      • 1897 Pz Galdós, B. Misericordia [1993] 62 Esp (CDH )

        En la cara del Sur campea, sobre una puerta chabacana, la imagen barroca del santo mártir, retorcida, en actitud más bien danzante que religiosa; en la del Norte, desnuda de ornatos, pobre y vulgar, se alza la torre, de la cual podría creerse que se pone en jarras, soltándole cuatro frescas a la Plaza del Ángel.

      • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
        El cielo se extiende en tersa bóveda de joyante seda azul. Radiante, limpio, preciso aparece el pueblo en la falda del monte. Aquí y allá, en el mar gris de los tejados uniformes, emergen las notas rojas, amarillas, azules, verdes, de pintorescas fachadas. En primer término destacan los dorados muros de la iglesia Vieja, con su fornida torre; más bajo la iglesia Nueva; más bajo, lindando con la huerta, el largo edificio de las Escuelas Pías, * salpicado con los diminutos puntos de sus balcones.
      • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] 99 Esp (CDH )
        El conjunto será una calle lógica, decorosa, bella. Contempla ahora ese callejón incongruente, hacinamiento de zahurdas, que no viviendas, vergonzoso vestigio de tiempos ignorantes y supersticiosos. Quienes levantaron esas casas no pensaban vivir en ellas de asiento, sino de paso, de tránsito, mientras ganaban el cielo. No les preocupaba el estar, sino el superestar, el sobrevivir en el otro mundo. No les importaba la humedad, el mal olor, la falta de aire, luz y agua, sino la salvación eterna. Todas las casucas se apretujan y amontonan * por ponerse en contacto con el torso de la catedral, o, cuando menos, por situarse * a la sombra de su torre.
      • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] México (CDH )

        De las casas emana el aire de misterio y hermetismo que sombrea las calles y el pueblo.De las torres bajan las órdenes que rigen el andar de la casa.Campanadas de hora fija, clamores, repiques.

      • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] Esp (CDH )
        En la torre las campanitas menores seguían tocando: no és nena, que és nen, y los campesinos entraban en la iglesia, donde esperaba Mosén Millán ya revestido.
      • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 13 Esp (CDH )

        Cuando sale el sacristán, la agarra sin miramientos y pretende taparle la boca enfurecida con aquellas manazas negras, tan durasy ásperas que su mujer dice que la lastima cuando la magrea.La niebla está más clara, sí;por allá arriba, y detrás de la Tía Benita, se ve la mole de la Colegiata y el bulto estirado de la torre.El sacristán le dice:"¡Cállese la boca, puñetera beata!"; pero ella le muerde, y él la aparta de un empujón.

      • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cuba (CDH )
        Y algunos, enloquecidos por los constantes repiqueteos, se lanzaban desde las elevadísimas torres y alzaban el vuelo sobre la gran ciudad, desplomándose sobre las estatuas... El arzobispo hizo su llegada al santuario dando la bendición y maldiciendo en voz baja (de manera que sólo sus familiares podían oírle) ya que los criollos no habían hecho una ancha fila para dejarle pasar.
      • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] 59 Argentina (CDH )
        Escuchamos nítidamente una horrible orquesta de diablos que movía tamborinos, cascabeles, flautas y otros instrumentos como de catedral infernal. Yo y tres o cuatro más sobrevivimos por haber encontrado una cueva de piedra cerca del poblado. Desde allí, en el tenebroso amanecer, vimos desplomarse y caer la iglesia y las capillas. La torre se precipitó con tañidos de campanas muertas.
      • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
        Los sacerdotes suben entonces hasta los ventanales de las altas torres, y desde ahí ven la lenta pero persistente inundación de la planicie. Los jardines colgantes de la ciudad ya casi no pueden absorber más agua; los suelos están saturados y los colonos se empiezan a reunir con sus animales en la plaza. La mayoría de ellos, friolentos y aterrados, busca señales entre las nubes.
      • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] 187 Colombia (CDH )
        El manejo del poder era inmediato y absoluto. Todas las noches, después del rosario, daban en la torre de la iglesia las campanadas correspondientes a la calificación moral de la película anunciada en el cine contiguo, de acuerdo con el catálogo de la Oficina Católica para el Cine.
      • 2003 Mastretta, Á. Cielo leones [2006] México (CDH )
        «Esa catedral tiene una torre, que dan ganas de traérsela en el bolsillo», dijo.
      • 2008 Acosta-Gallagher, R. Primer Olimpo Py (CORPES)
        La acongojada multitud avanzó en medio de lamentaciones. El tañir de las campanas, desde lo alto de la torre de la iglesia, hizo que el sonido de los bronces extendieran su resonancia por toda la población, consternando el corazón de los mayores e inquietando a los niños, pues intuían que algo muy grave había ocurrido.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre [...] f. Edificio más alto que ancho y que en las iglesias sirve para colocar las campanas, y en las casas para esparcimiento de la vista y para adorno.
      • 2018 Díez Rdz, L. M. Hijo cosas Esp (CORPES)
        La Oceda que iba sumiendo la mañana en el mediodía con el peso de algunas campanas que esparcían su eco por las torres, señalando un fervor urbano que no se correspondía con la concurrencia de los feligreses a las iglesias, lo que preocupaba mucho a las autoridades eclesiásticas, que no podían entender tan bajo rendimiento en los practicantes de una fe que movía montañas y, sin embargo, dejaba vacíos los templos, había perdido esa euforia que contagiaba a los habitantes en las primeras horas de la mañana de una primavera en ciernes, y de la que Fruela Corada se había beneficiado al abandonar la sucursal bancaria, tras sus infructuosas gestiones.
      1. s. Frecuentemente, con los complementos de campanas, de las campanas o del campanario.
        docs. (1432-2019) 14 ejemplos:
        • 1432 Anónimo Carta de pago Documentos para la Historia de las Bellas Artes Esp (CDH )

          [...] primeramente, que pintó et labró en los entablamentos de la torre de las canpanas, que mandó façer nuestro señor el arçobispo en la eglesia de toledo, en los logares que era menester, et diéronle por ello cient mrs. iten, que pintó más los quatro candeleros que se fizieron nueuos, los quales fizo maestre johan, entallador.

        • 2019 Fdz Glz, C. "Atardecer Mirador" Condé Nast Traveler (Madrid): traveler.es Esp (CORPES)
          La asociación Amigos de San Nicolás, que gestiona sus visitas, cobra una cantidad simbólica por dejar subir a lo más alto de la torre del campanario, la única parte que sobrevivió a las desdichas y desde la que las vistas son, aún si cabe, más impresionantes.
        • 1432 Anónimo Carta de pago Documentos para la Historia de las Bellas Artes Esp (CDH )

          [...] primeramente, que pintó et labró en los entablamentos de la torre de las canpanas, que mandó façer nuestro señor el arçobispo en la eglesia de toledo, en los logares que era menester, et diéronle por ello cient mrs. iten, que pintó más los quatro candeleros que se fizieron nueuos, los quales fizo maestre johan, entallador.

        • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
          Llegados a la casa y sabido por el Prior lo que pretendian, mando venir a fray Martin Perez, para que les respondiesse a su demanda. Estando al pie de la torre del campanario (que entonces ni en la yglesia no podian entrar mugeres) le contaron la causa de su uenida: monstraronle la moça contrecha de los dos braços, y el frayle estando mirandola, preguntò si era ludio aquel que estaua alli con ellos.
        • 1605 Sigüenza, J. HOrden San Jerónimo III [1909] 480 Esp (CDH )
          dio vna partecilla en la torre de las campanas, y entró por la ventana donde está el reloxillo del coro, frontera de la en que se pone el Rey para oyr las Visperas y ver los religiosos; hizo alli vna pequeña señal, y desdoró con el humo parte del marco, sin hazer otro daño. Causó mucho temor en los religiosos, y aun algunos dieron en el suelo. Subio su Magestad luego a verlo, y hizo gracias a nuestro Señor que no huuiesse hecho daño en nada. Nunca se ha descuydado el enemigo, ni creo que se le oluida hasta agora, en dar señas de la embidia que contra esta obra tan pia tiene concebida, con rayos, aguas, vientos, hombres; no lleua en paciencia ver tan ensalçadas de los Principes Christianos las cosas de Iesu Christo, de su Iglesia, de su culto, y de sus Sacramentos y santos, y quiso mostrarlo en el punto que se puso en este altar la mas rica figura de su Vicario san Pedro que creo yo ay en el mundo. Y tambien se va mostrando de camino el singular amparo y fauor del cielo, esperança que, pues no ha preualecido hasta aqui, tampoco de aqui adelante.
        • c1650 Anónimo Trad templo Meca [2001] Esp (CDH )
          En cuanto a la ciudad de El Cairo, es grande y pueblada, donde son las universidades y hospitales grandiosos y en particular la universidad real, que hizo el sultán Hasan, debajo de El Castillo, que es un palacio fabricado de piedra lisa, que parece torre de campanas, tanto penetra el aire. En alto semejante a ésta es La Universidad de Borcuco, Bey al presente, que es la luna de Zaual año 798 de la Hégira. Entre los dos alcázares y el mercado viven los nobles y gente de consideración, donde se pasa descansamente.
        • 1701 Anónimo Docs Música Sigüenza (1600-1713) [01-01-1701] Esp (CDH )

          4842. Sepultura al sochantre. El Sr. Procurador general, en nombre de los testamentarios del sochantre D. Pedro Martínez, representó al Cabildo, cómo el dicho sochantre en su testamento suplicaba al Cabildo se sirviese concederle sepultura en la puerta de la Iglesia, a la parte de dentro, junto a la puerta de la torre de las campanas y el Cabildo, enterado de los muchos años de servicios de este ministro hizo gracia de la sepultura. [AC-75 f. 69r-v / 2-IX-1701].

        • 1881 Pardo Bazán, E. Viaje novios [2002] 89 Esp (CDH )
          En los flancos de la montaña se distinguían anchas zanjas de trincheras o líneas de reductos, como cicatrices en un rostro de veterano. Altos y elegantes chopos ceñían las bien cultivadas llanuras, verdes e iguales, a manera de un collar de esmeraldas. De entre el blanco y limpio caserío se destacaban las torres de los campanarios. Lucía se signaba al verlas.
        • 1939 Berrueta Dgz, M. Ciudad tres joyas Horizonte, octubre de 1939 Esp (CDH )
          Entrando por la calle de Bayón —antigua calle de Candamio— se ve de frente la torre de las campanas, sola y señera, sin la inevitable comparación con su compañera del Reloj, torre que reclama los fueros del siglo XIII y pide a gritos que quiten la aguja y quede escueta arriba la terraza cuadrada del vigía que vela, en lo alto, y otea los caminos por donde puede asomar la herejía enemiga, los albigenses de Arnaldo, el peligroso engañador que traía enloquecida a las gentes leonesas.
        • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )

          Estás en el corazón de la Andalucía árida: las casas blancas del pueblo apiñadas bajo la mole de la iglesia parecen tan irreales como la torre del campanario que las cobija, brotadas unas y otras de algún remoto espejismo, criaturas bruscas de tu delirante imaginación.

        • 1996 Arjona, R. España punta a punta [1996] Esp (CDH )
          La iglesia del Salvador data del siglo XIII y se considera uno de los mejores ejemplos de la primera etapa del gótico valenciano, aunque la portada y la torre del campanario son de estilo románico.
        • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] Bolivia (CDH )
          Siglos de trabajo y meditación se cobijaban en esos capiteles, surgían de esas ventanas o se elevaban en oración maciza por las paredes de la torre del campanario. Lo recibió Teófilo.
        • 2010 Burga Bartra, J. Arquitectura vernácula peruana Pe (CORPES)
          Similar tanto al modelo de artesanía ayacuchana, con escenas en varios niveles, como a la fachada de algunas iglesias que, a los lados, en vez de muros tiene torres de campanario.
        • 2019 Fdz Glz, C. "Atardecer Mirador" Condé Nast Traveler (Madrid): traveler.es Esp (CORPES)
          La asociación Amigos de San Nicolás, que gestiona sus visitas, cobra una cantidad simbólica por dejar subir a lo más alto de la torre del campanario, la única parte que sobrevivió a las desdichas y desde la que las vistas son, aún si cabe, más impresionantes.
        • 1432 Anónimo Carta de pago Documentos para la Historia de las Bellas Artes Esp (CDH )

          [...] primeramente, que pintó et labró en los entablamentos de la torre de las canpanas, que mandó façer nuestro señor el arçobispo en la eglesia de toledo, en los logares que era menester, et diéronle por ello cient mrs. iten, que pintó más los quatro candeleros que se fizieron nueuos, los quales fizo maestre johan, entallador.

        • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
          En lugar de torre de campanas, tienen una torreçica en cada una mezquita, muy alta y muy delgada, porque no usan campanas, en la qual se suben una manera de saçerdotes inferiores como acá sacristanes, y tapados los oídos a las mayores vozes que pueden llaman la gente con este verso: «Exechnoc mach. laila he hillala, calezala calezala etc». No se les da nada si no son saçerdotes ir a las mezquitas como acá, sino donde se hallan hazen su oraçión, y los señores siempre tienen en sus casas sacerdotes que les digan sus oras.
        • 1595 Fuenmayor, A. Vida Pío V [1953] Esp (CDH )
          Otro tocó con gran movimiento en San Pedro, y derribó parte de la torre de las campanas. Los demás Estados de la Iglesia, atemorizados, cuál con terremotos, cuál con bramidos del aire, cuál con inundaciones de ríos, tenían casi llorada su muerte.
        • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
          Llegados a la casa y sabido por el Prior lo que pretendian, mando venir a fray Martin Perez, para que les respondiesse a su demanda. Estando al pie de la torre del campanario (que entonces ni en la yglesia no podian entrar mugeres) le contaron la causa de su uenida: monstraronle la moça contrecha de los dos braços, y el frayle estando mirandola, preguntò si era ludio aquel que estaua alli con ellos.
        • 1605 Sigüenza, J. HOrden San Jerónimo III [1909] 480 Esp (CDH )
          dio vna partecilla en la torre de las campanas, y entró por la ventana donde está el reloxillo del coro, frontera de la en que se pone el Rey para oyr las Visperas y ver los religiosos; hizo alli vna pequeña señal, y desdoró con el humo parte del marco, sin hazer otro daño. Causó mucho temor en los religiosos, y aun algunos dieron en el suelo. Subio su Magestad luego a verlo, y hizo gracias a nuestro Señor que no huuiesse hecho daño en nada. Nunca se ha descuydado el enemigo, ni creo que se le oluida hasta agora, en dar señas de la embidia que contra esta obra tan pia tiene concebida, con rayos, aguas, vientos, hombres; no lleua en paciencia ver tan ensalçadas de los Principes Christianos las cosas de Iesu Christo, de su Iglesia, de su culto, y de sus Sacramentos y santos, y quiso mostrarlo en el punto que se puso en este altar la mas rica figura de su Vicario san Pedro que creo yo ay en el mundo. Y tambien se va mostrando de camino el singular amparo y fauor del cielo, esperança que, pues no ha preualecido hasta aqui, tampoco de aqui adelante.
        • c1650 Anónimo Trad templo Meca [2001] Esp (CDH )
          En cuanto a la ciudad de El Cairo, es grande y pueblada, donde son las universidades y hospitales grandiosos y en particular la universidad real, que hizo el sultán Hasan, debajo de El Castillo, que es un palacio fabricado de piedra lisa, que parece torre de campanas, tanto penetra el aire. En alto semejante a ésta es La Universidad de Borcuco, Bey al presente, que es la luna de Zaual año 798 de la Hégira. Entre los dos alcázares y el mercado viven los nobles y gente de consideración, donde se pasa descansamente.
        • 1701 Anónimo Docs Música Sigüenza (1600-1713) [01-01-1701] Esp (CDH )

          4842. Sepultura al sochantre. El Sr. Procurador general, en nombre de los testamentarios del sochantre D. Pedro Martínez, representó al Cabildo, cómo el dicho sochantre en su testamento suplicaba al Cabildo se sirviese concederle sepultura en la puerta de la Iglesia, a la parte de dentro, junto a la puerta de la torre de las campanas y el Cabildo, enterado de los muchos años de servicios de este ministro hizo gracia de la sepultura. [AC-75 f. 69r-v / 2-IX-1701].

        • 1881 Pardo Bazán, E. Viaje novios [2002] 89 Esp (CDH )
          En los flancos de la montaña se distinguían anchas zanjas de trincheras o líneas de reductos, como cicatrices en un rostro de veterano. Altos y elegantes chopos ceñían las bien cultivadas llanuras, verdes e iguales, a manera de un collar de esmeraldas. De entre el blanco y limpio caserío se destacaban las torres de los campanarios. Lucía se signaba al verlas.
        • 1939 Berrueta Dgz, M. Ciudad tres joyas Horizonte, octubre de 1939 Esp (CDH )
          Entrando por la calle de Bayón —antigua calle de Candamio— se ve de frente la torre de las campanas, sola y señera, sin la inevitable comparación con su compañera del Reloj, torre que reclama los fueros del siglo XIII y pide a gritos que quiten la aguja y quede escueta arriba la terraza cuadrada del vigía que vela, en lo alto, y otea los caminos por donde puede asomar la herejía enemiga, los albigenses de Arnaldo, el peligroso engañador que traía enloquecida a las gentes leonesas.
        • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )

          Estás en el corazón de la Andalucía árida: las casas blancas del pueblo apiñadas bajo la mole de la iglesia parecen tan irreales como la torre del campanario que las cobija, brotadas unas y otras de algún remoto espejismo, criaturas bruscas de tu delirante imaginación.

        • 1996 Arjona, R. España punta a punta [1996] Esp (CDH )
          La iglesia del Salvador data del siglo XIII y se considera uno de los mejores ejemplos de la primera etapa del gótico valenciano, aunque la portada y la torre del campanario son de estilo románico.
        • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] Bolivia (CDH )
          Siglos de trabajo y meditación se cobijaban en esos capiteles, surgían de esas ventanas o se elevaban en oración maciza por las paredes de la torre del campanario. Lo recibió Teófilo.
        • 2010 Burga Bartra, J. Arquitectura vernácula peruana Pe (CORPES)
          Similar tanto al modelo de artesanía ayacuchana, con escenas en varios niveles, como a la fachada de algunas iglesias que, a los lados, en vez de muros tiene torres de campanario.
        • 2019 Fdz Glz, C. "Atardecer Mirador" Condé Nast Traveler (Madrid): traveler.es Esp (CORPES)
          La asociación Amigos de San Nicolás, que gestiona sus visitas, cobra una cantidad simbólica por dejar subir a lo más alto de la torre del campanario, la única parte que sobrevivió a las desdichas y desde la que las vistas son, aún si cabe, más impresionantes.
    2. s. f. En particular, la torre elevada que se sitúa en las costas cuya luz sirve de señal a los barcos durante la noche.
      docs. (1270-2016) 11 ejemplos:
      • 1510 Vinyoles, N. Trad Suma Crónicas Mundo f. LXLIv Esp (BD)
        Faro torre por todo el mundo celebrada famosa y grandisima en estos tiempos segun dize Plinio en el libro xxxvii, de natural hystoria fue hedificada por Tolomeo filadelfo en el mar cerca de alexandria encima de quatro instrumentos de vidrio asin que por ella se diese lumbre a los nauegantes para de noche. Y fue esta torre tenida por tan bella y por tan magnifica que fue en el numero de las vii cosas mauillosas y espantables del mundo contada una dellas.
      • 2016 Fanjul, S. C. "Diez faros preciosos" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        De la Torre de Hércules al faro de cabo de Gata, una decena de torres que nos guían por las costas españolas. En España hay 187 faros levantados para guiar a los barcos en la noche y en la mar.
      • 1510 Vinyoles, N. Trad Suma Crónicas Mundo f. LXLIv Esp (BD)
        Faro torre por todo el mundo celebrada famosa y grandisima en estos tiempos segun dize Plinio en el libro xxxvii, de natural hystoria fue hedificada por Tolomeo filadelfo en el mar cerca de alexandria encima de quatro instrumentos de vidrio asin que por ella se diese lumbre a los nauegantes para de noche. Y fue esta torre tenida por tan bella y por tan magnifica que fue en el numero de las vii cosas mauillosas y espantables del mundo contada una dellas.
      • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )
        En la olimpiada cxxxiii, siendo cónsules en Roma Gneo Servilio y Gayo Brisio, los quales fueron destinados contra los áthicos luego el mes de enero que fueron electos, y en el xxix año que reynava Tholomeo Philadelpho, este gran Tholomeo a la costa de Alexandría edificó una torre a la qual puso por nombre Faro, por amor de una amiga suya que se llamava Faro de Dolovina.
      • 1594 Villegas, A. Fructus sanctorum [1988] Esp (CDH )
        Luego que tuvo este cargo, cayó un rayo, y dio en una torre llamada Faro, donde estavan las insignias y armas de los Fulgosos o Fragosos. Derribólas, y sin tocar en otra parte, dexó hechas tres ventanas en la muralla, y fueron prodigio de que tres años solamente tuvo aquella dignidad, y después la perdió, y vino a padecer grandes trabajos e infortunios. Escrívelo el mismo Fulgoso, libro primero.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        TORRE, que servia antiguamente de guia, ó farol.
      • 1882 Pz Rosales, V. Recuerdos (1814-1860) [1993] Chile (CDH )
        Zarpamos de Burdeos en los primeros días de septiembre, y después de navegar por las tranquilas y profundas aguas de la Gironda, cuyas márgenes, ya cultivadas, ya cubiertas de espesísimos bosques de pinos y alcornoques o ya de áridos y de movedizos arenales, forman un variado panorama, no tardamos en perder de vista la imponente torre o faro de Cordovan, que ilumina la entrada de aquella poderosa vía fluvial, y poco después nos encontramos surcando el conmemorado cuanto temido por sus borrascas golfo de Vizcaya.
      • 1904-1905 Benejam, J. Escuela práctica [2003] Esp (CDH )
        — Debéis saber que de trecho en trecho, a lo largo de las costas se levantan estas torres que se dicen faros

        — ¿Para qué sirven?

        — ¿Quiénes cuidan de ellos?

        — ¿Qué sucedía antiguamente sin el servicio de los faros?

      • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 127 Colombia (CDH )
        Aprendió a dirigirla y a aumentarla con los espejos, y en varias ocasiones en que el farero no pudo hacerlo se quedó vigilando las noches del mar desde la torre. Aprendió a conocer los barcos por sus voces, por el tamaño de sus luces en el horizonte, y a percibir que algo de ellos le llegaba de regreso en los relámpagos del faro.
      • 1986 Balza, J. Relatos [1990] 33 Venezuela (CDH )

        frente a Federico y a su derecha, dos faros enormes avanzan desde el suelo: copian su imagen en cien fragmentos, copian la imagen de los cerros próximos y del cielo; y se elevan casi ruidosamente. Así emergen las torres laterales, fragmentadas en espejos cambiantes que producen vértigo desde abajo.

      • 2010 Gracián, E. Los números primos Esp (CORPES)
        Tendió un largo puente hasta la isla de Faros y construyó allí una torre que durante mil años sirvió de guía a los navegantes del Mediterráneo. Luego fundó una biblioteca cuya fama ha permanecido a través de los tiempos.
      • 2016 Fanjul, S. C. "Diez faros preciosos" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        De la Torre de Hércules al faro de cabo de Gata, una decena de torres que nos guían por las costas españolas. En España hay 187 faros levantados para guiar a los barcos en la noche y en la mar.
      • 1510 Vinyoles, N. Trad Suma Crónicas Mundo f. LXLIv Esp (BD)
        Faro torre por todo el mundo celebrada famosa y grandisima en estos tiempos segun dize Plinio en el libro xxxvii, de natural hystoria fue hedificada por Tolomeo filadelfo en el mar cerca de alexandria encima de quatro instrumentos de vidrio asin que por ella se diese lumbre a los nauegantes para de noche. Y fue esta torre tenida por tan bella y por tan magnifica que fue en el numero de las vii cosas mauillosas y espantables del mundo contada una dellas.
      • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )
        En la olimpiada cxxxiii, siendo cónsules en Roma Gneo Servilio y Gayo Brisio, los quales fueron destinados contra los áthicos luego el mes de enero que fueron electos, y en el xxix año que reynava Tholomeo Philadelpho, este gran Tholomeo a la costa de Alexandría edificó una torre a la qual puso por nombre Faro, por amor de una amiga suya que se llamava Faro de Dolovina.
      • a1582 Gurrea Aragón, M. Discursos medallas [1902] 124 Esp (CDH )
        El segundo edificio es aquella altíssima torreó faro en el puerto de la Coruña en Galicia, que hoy veemos de quien los antiguos españoles fabulosamente digeron que tenia vn gran espejo y que allí se veian los nauegantes de muy lexos, atribuyendo este edificio á Hércules, tan fabuloso lo vno como lo otro, pues la uerdad es que nuestro Adriano la edificó y con vn mismo architecto, como se ue claro hoy dia por la inscripcion en ambas, puesto que dice CaiusLupus Lacer.
      • 1594 Villegas, A. Fructus sanctorum [1988] Esp (CDH )
        Luego que tuvo este cargo, cayó un rayo, y dio en una torre llamada Faro, donde estavan las insignias y armas de los Fulgosos o Fragosos. Derribólas, y sin tocar en otra parte, dexó hechas tres ventanas en la muralla, y fueron prodigio de que tres años solamente tuvo aquella dignidad, y después la perdió, y vino a padecer grandes trabajos e infortunios. Escrívelo el mismo Fulgoso, libro primero.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        TORRE, que servia antiguamente de guia, ó farol.
      • 1882 Pz Rosales, V. Recuerdos (1814-1860) [1993] Chile (CDH )
        Zarpamos de Burdeos en los primeros días de septiembre, y después de navegar por las tranquilas y profundas aguas de la Gironda, cuyas márgenes, ya cultivadas, ya cubiertas de espesísimos bosques de pinos y alcornoques o ya de áridos y de movedizos arenales, forman un variado panorama, no tardamos en perder de vista la imponente torre o faro de Cordovan, que ilumina la entrada de aquella poderosa vía fluvial, y poco después nos encontramos surcando el conmemorado cuanto temido por sus borrascas golfo de Vizcaya.
      • 1904-1905 Benejam, J. Escuela práctica [2003] Esp (CDH )
        — Debéis saber que de trecho en trecho, a lo largo de las costas se levantan estas torres que se dicen faros

        — ¿Para qué sirven?

        — ¿Quiénes cuidan de ellos?

        — ¿Qué sucedía antiguamente sin el servicio de los faros?

      • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] 127 Colombia (CDH )
        Aprendió a dirigirla y a aumentarla con los espejos, y en varias ocasiones en que el farero no pudo hacerlo se quedó vigilando las noches del mar desde la torre. Aprendió a conocer los barcos por sus voces, por el tamaño de sus luces en el horizonte, y a percibir que algo de ellos le llegaba de regreso en los relámpagos del faro.
      • 1986 Balza, J. Relatos [1990] 33 Venezuela (CDH )

        frente a Federico y a su derecha, dos faros enormes avanzan desde el suelo: copian su imagen en cien fragmentos, copian la imagen de los cerros próximos y del cielo; y se elevan casi ruidosamente. Así emergen las torres laterales, fragmentadas en espejos cambiantes que producen vértigo desde abajo.

      • 2010 Gracián, E. Los números primos Esp (CORPES)
        Tendió un largo puente hasta la isla de Faros y construyó allí una torre que durante mil años sirvió de guía a los navegantes del Mediterráneo. Luego fundó una biblioteca cuya fama ha permanecido a través de los tiempos.
      • 2016 Fanjul, S. C. "Diez faros preciosos" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        De la Torre de Hércules al faro de cabo de Gata, una decena de torres que nos guían por las costas españolas. En España hay 187 faros levantados para guiar a los barcos en la noche y en la mar.
      1. s. En ocasiones, con los complementos del faro o del farol.
        docs. (1270-2014) 10 ejemplos:
        • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] Esp (CDH )
          Desi andando por las otras tierras de Espanna; fizo fazer en la prouincia de guadalquiuir & por ell andaluzia por nobleza & prez del so nombre; las carreras a que agora dizen arracifes. E fue a galizia al logar que llaman la crunna. & renouo la torre del faro que fiziera hercules que era ya lo mas della cayda.
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de farol. f. desus. faro [ torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal a los navegantes.].
        • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] Esp (CDH )
          Desi andando por las otras tierras de Espanna; fizo fazer en la prouincia de guadalquiuir & por ell andaluzia por nobleza & prez del so nombre; las carreras a que agora dizen arracifes. E fue a galizia al logar que llaman la crunna. & renouo la torre del faro que fiziera hercules que era ya lo mas della cayda.
        • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] fol. 185r Esp (CDH )
          Otrosy fizo por tierras departidas de espanna de essa vez las carreras que agora djzen arraçifes por nobleza del su nonbre. Otrosy fizo desta vez la torre maraujllosa del faro de gallizia. otrosy cuenta el obispo don lucas de tuy.
        • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
          Ludovico Celio, en el duodécimo libro de sus Leciones antiguas, cuenta estas siete maravillas y no pone por setena a la torre de Pharo ni a los huertos pensiles, sino el obelisco de Semíramis. Y, porque el lector mejor lo entienda, ha de saber que obeliscos era una cosa de la misma hechura que las pirámides que tenemos dicho, que començavan en quadrado y acabavan en punta.
        • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 484 Esp (CDH )
          Quando amaneçio se halló el patage á tres leguas de la barra, á vista de la torre del farol, que no cunplio con su offiçio, por no averse visto en él lunbre aquella noche atras. A las siete, á una legua del puerto llegaron algunos barcos con agua y pan fresco y alguna fruta de la tierra, parando alli del todo el viento hasta que con una poca de viraçion se entró en el surgidero á las nueve de la mañana, dando fondo junto á la fortaleza del Aguada á poco mas de çien pasos della, sabado 25 de Abril de 1620 años.
        • 1728 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, II [2003] Esp (CDH )
          Las tinieblas de la popular rudeza cambian el tenue resplandor de qualquiera pequeña luz en lucidíssima antorcha, assí como la linterna, colocada sobre la torre de Faro, dice Plinio que parecía desde lexos estrella a los que navegaban de noche el mar de Alexandría.
        • 1736 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, VII [2003] Esp (CDH )
          Dixera yo que el mundo no se ajustó mucho a la razón, quando se determinó a celebrar por sus mayores maravillas las pyrámides de Egypto, el colosso de Rhodas, el templo de Diana en Épheso, el mausoleo de Artemisa, el palacio de Cyro, los muros de Babilonia, el laberynto egypciaco, la torre de Pharo, la estatua de Júpiter Olýmpico.
        • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
          Torre de farol. desus. Faro [ torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal y aviso a los navegantes].
        • 1917-1945 Fdz Flórez, W. Volvoreta [1989] Esp (CDH )
          Y sobre todo el conjunto, las cúpulas de las iglesias, rompiendo aquí y allá la confusión de tejados, y más alta aún como una flecha hundida en la pesada nube gris, la torre del faro, oscura, aguda, firme, haciendo la centinela del pueblo y del mar envuelta en el pardo capotón de su granito... *
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de farol. f. desus. faro [ torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal a los navegantes.].
        • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] Esp (CDH )
          Desi andando por las otras tierras de Espanna; fizo fazer en la prouincia de guadalquiuir & por ell andaluzia por nobleza & prez del so nombre; las carreras a que agora dizen arracifes. E fue a galizia al logar que llaman la crunna. & renouo la torre del faro que fiziera hercules que era ya lo mas della cayda.
        • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] fol. 185r Esp (CDH )
          Otrosy fizo por tierras departidas de espanna de essa vez las carreras que agora djzen arraçifes por nobleza del su nonbre. Otrosy fizo desta vez la torre maraujllosa del faro de gallizia. otrosy cuenta el obispo don lucas de tuy.
        • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
          Ludovico Celio, en el duodécimo libro de sus Leciones antiguas, cuenta estas siete maravillas y no pone por setena a la torre de Pharo ni a los huertos pensiles, sino el obelisco de Semíramis. Y, porque el lector mejor lo entienda, ha de saber que obeliscos era una cosa de la misma hechura que las pirámides que tenemos dicho, que començavan en quadrado y acabavan en punta.
        • c1618 Silva Figueroa, G. Comentarios [1903-1905] II, 484 Esp (CDH )
          Quando amaneçio se halló el patage á tres leguas de la barra, á vista de la torre del farol, que no cunplio con su offiçio, por no averse visto en él lunbre aquella noche atras. A las siete, á una legua del puerto llegaron algunos barcos con agua y pan fresco y alguna fruta de la tierra, parando alli del todo el viento hasta que con una poca de viraçion se entró en el surgidero á las nueve de la mañana, dando fondo junto á la fortaleza del Aguada á poco mas de çien pasos della, sabado 25 de Abril de 1620 años.
        • 1728 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, II [2003] Esp (CDH )
          Las tinieblas de la popular rudeza cambian el tenue resplandor de qualquiera pequeña luz en lucidíssima antorcha, assí como la linterna, colocada sobre la torre de Faro, dice Plinio que parecía desde lexos estrella a los que navegaban de noche el mar de Alexandría.
        • 1736 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, VII [2003] Esp (CDH )
          Dixera yo que el mundo no se ajustó mucho a la razón, quando se determinó a celebrar por sus mayores maravillas las pyrámides de Egypto, el colosso de Rhodas, el templo de Diana en Épheso, el mausoleo de Artemisa, el palacio de Cyro, los muros de Babilonia, el laberynto egypciaco, la torre de Pharo, la estatua de Júpiter Olýmpico.
        • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
          Torre de farol. desus. Faro [ torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal y aviso a los navegantes].
        • 1917-1945 Fdz Flórez, W. Volvoreta [1989] Esp (CDH )
          Y sobre todo el conjunto, las cúpulas de las iglesias, rompiendo aquí y allá la confusión de tejados, y más alta aún como una flecha hundida en la pesada nube gris, la torre del faro, oscura, aguda, firme, haciendo la centinela del pueblo y del mar envuelta en el pardo capotón de su granito... *
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de farol. f. desus. faro (|| torre alta en las costas).
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de farol. f. desus. faro [ torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal a los navegantes.].
    3. s. f. En particular, la torre del molino donde se encuentra la maquinaria para su funcionamiento.
      docs. (1271-2009) 12 ejemplos:
      • 1257-1271 Anónimo Repartimiento Murcia [1960] Esp (CDH )
        Et otrossi, dieron el rahal et la torre del molino que es en su heredat, porque es logar a que non uiene ninguno moler porque es lexos si non los de rahal Axarqui. Et porque se puedan emparar en ellas si mester fuere, pero ay tal pleyto, que si algunos uiniessen moler al molino que aya el Rey su drecho.
      • 2009 Vázquez Consuegra, G. "Construir lo construido" Arquitectura hoy Esp (CORPES)
        La destacada presencia de la portada de ingreso en su fachada principal, el acceso secundario que conduce directamente al patio de labor; la torre del señorío, las torres de los molinos de la aceituna, la espadaña de la capilla son elementos figurativos de un acentuado carácter urbano y más que un edificio sugieren o proponen, en buena medida, un proyecto de ciudad.
      • 1257-1271 Anónimo Repartimiento Murcia [1960] Esp (CDH )
        Et otrossi, dieron el rahal et la torre del molino que es en su heredat, porque es logar a que non uiene ninguno moler porque es lexos si non los de rahal Axarqui. Et porque se puedan emparar en ellas si mester fuere, pero ay tal pleyto, que si algunos uiniessen moler al molino que aya el Rey su drecho.
      • c1585 Lobato Canto, F. Notas fol. 21 Esp (BD)
        Tenía cuarenta pies de altura hasta donde estaba el eje y entruesga, y más el tejado y capirote, el cual tenía veinticuatro cadenas de hierro por de dentro de doce pies de largo; por de dentro, en el contorno de la torre, a trabarlas en gordas, veinticuatro alcayatas o garfios, en que las asían cuando estaba ya amurado el molino al viento con que había de moler.
      • 1585 Poza, A. Hydrografía [2003] Esp (CDH )
        Por ende, lleva el dicho poyo fuera de la isla, por una parte o por otra, y serás al su través quando pongas a su través una torre de molino, la más alta de las dos que son en uno, con el pino mas alto de la yglesia de Bonsan.
      • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
        Torre de molino. Se llama aquella parte de fábrica mui fuerte, en que se pone la viga para apretar.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        Torre de molino, la parte mas fuerte en que se pone la viga para apretar.
      • 1849 Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber) Familia Alvareda [1979] Esp (CDH )
        Nada tienen de grandioso estas grandes moles o fábricas, sino las torres de sus molinos, que descuellan entre los olivos, como para contarlos. Estas haciendas pertenecen en lo general a la aristocracia de Sevilla; pero por lo regular no son habitadas, por no gustar las señoras del campo; por lo tanto, están descuidadas y vacías cual graneros.
      • 1916 Lynch, B. Caranchos [1984] Argentina (CDH )

        Bibiano, que cruza el patio con una lima en la mano, se detiene un momento para mirar; pero, apenas enterado de lo que aquello significa, continúa su marcha hacia el molino.

        Don Pancho levanta ahora la voz. Sus frases comienzan a llegar a los oídos del joven, hirientes y crueles como lanzazos.

        — No; lo que hay es que sos un gaucho trompeta, un gaucho sinvergüenza... ¡Gaucho cornudo! ¡Lo que yo debiera hacer es pegarte unos rebencazos para que aprendás a entender las cosas!...

        A don Panchito se le escapa la llave inglesa de las manos, que cae rebotando entre los travesaños de hierro de la torre, hasta hundirse en los profundidades silenciosas.
      • 1949 Urabayen, L. Tierra humanizada [1949] Esp (CDH )

        La utilización del viento dejaba mucho que desear en estos motores primitivos, y a partir del siglo pasado empezaron a introducirse modificaciones que afectaron a la totalidad del precipitado geográfico. La torre de mampostería o madera fué sustituida por un castillete metálico y las aspas se convirtieron en una especie de turbina aérea.

      • 1961 Grosso, A. Zanja [1984] Esp (CDH )
        Unas nubes torpes, cansinas, lentas, grises y violetas, avanzan por el cielo, * y los últimos guiñes de sol arrancan reflejos nacarados a los azulejos de la espadaña de la iglesia y a las torres gemelas del molino aceitero.
      • 1986 Aguilar Peris, J. Molino viento HEnergía Esp (CDH )

        El / molino / americano / , / muy / extendido / por / todo / el / mundo / , / no / ha / conocido / ninguna / interrupción / en / su / fabricación / , / incluso / en / los / periodos / de / euforia / energética / en / que / el / barril / de / petróleo / costaba / 2 / dólares / . / Su / popularidad / creció / ante / la / oportunidad / de / utilizar / sus / mismas / turbinas / para / generar / electricidad / . / Sin embargo / cuando / las / redes / de / distribución / eléctrica / se / extendieron / en / los / Estados Unidos / en todas direcciones / , / la / generación / de / potencia / por / este / sistema / decreció / notablemente / . / Desde / la / II / Segunda / Guerra / Mundial / el / uso / de / los / molinos / de / viento / quedó / confinado / casi / exclusivamente / a / bombear / agua / de / riego / en / áreas / rurales / o / remotas / . / Algunas / de / las / primitivas / torres / de / molino / , / soportan / ahora / antenas / de / TV.

      • 2009 Vázquez Consuegra, G. "Construir lo construido" Arquitectura hoy Esp (CORPES)
        La destacada presencia de la portada de ingreso en su fachada principal, el acceso secundario que conduce directamente al patio de labor; la torre del señorío, las torres de los molinos de la aceituna, la espadaña de la capilla son elementos figurativos de un acentuado carácter urbano y más que un edificio sugieren o proponen, en buena medida, un proyecto de ciudad.
      • 1257-1271 Anónimo Repartimiento Murcia [1960] Esp (CDH )
        Et otrossi, dieron el rahal et la torre del molino que es en su heredat, porque es logar a que non uiene ninguno moler porque es lexos si non los de rahal Axarqui. Et porque se puedan emparar en ellas si mester fuere, pero ay tal pleyto, que si algunos uiniessen moler al molino que aya el Rey su drecho.
      • c1585 Lobato Canto, F. Notas fol. 20 Esp (BD)
        Un molino de viento, sin velas y sin entruesga, hecho sobre una torre redonda, alta de treinta pies.
      • c1585 Lobato Canto, F. Notas fol. 21 Esp (BD)
        Tenía cuarenta pies de altura hasta donde estaba el eje y entruesga, y más el tejado y capirote, el cual tenía veinticuatro cadenas de hierro por de dentro de doce pies de largo; por de dentro, en el contorno de la torre, a trabarlas en gordas, veinticuatro alcayatas o garfios, en que las asían cuando estaba ya amurado el molino al viento con que había de moler.
      • 1585 Poza, A. Hydrografía [2003] Esp (CDH )
        Por ende, lleva el dicho poyo fuera de la isla, por una parte o por otra, y serás al su través quando pongas a su través una torre de molino, la más alta de las dos que son en uno, con el pino mas alto de la yglesia de Bonsan.
      • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
        Torre de molino. Se llama aquella parte de fábrica mui fuerte, en que se pone la viga para apretar.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        Torre de molino, la parte mas fuerte en que se pone la viga para apretar.
      • 1849 Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber) Familia Alvareda [1979] Esp (CDH )
        Nada tienen de grandioso estas grandes moles o fábricas, sino las torres de sus molinos, que descuellan entre los olivos, como para contarlos. Estas haciendas pertenecen en lo general a la aristocracia de Sevilla; pero por lo regular no son habitadas, por no gustar las señoras del campo; por lo tanto, están descuidadas y vacías cual graneros.
      • 1916 Lynch, B. Caranchos [1984] Argentina (CDH )

        Bibiano, que cruza el patio con una lima en la mano, se detiene un momento para mirar; pero, apenas enterado de lo que aquello significa, continúa su marcha hacia el molino.

        Don Pancho levanta ahora la voz. Sus frases comienzan a llegar a los oídos del joven, hirientes y crueles como lanzazos.

        — No; lo que hay es que sos un gaucho trompeta, un gaucho sinvergüenza... ¡Gaucho cornudo! ¡Lo que yo debiera hacer es pegarte unos rebencazos para que aprendás a entender las cosas!...

        A don Panchito se le escapa la llave inglesa de las manos, que cae rebotando entre los travesaños de hierro de la torre, hasta hundirse en los profundidades silenciosas.
      • 1949 Urabayen, L. Tierra humanizada [1949] Esp (CDH )

        La utilización del viento dejaba mucho que desear en estos motores primitivos, y a partir del siglo pasado empezaron a introducirse modificaciones que afectaron a la totalidad del precipitado geográfico. La torre de mampostería o madera fué sustituida por un castillete metálico y las aspas se convirtieron en una especie de turbina aérea.

      • 1961 Grosso, A. Zanja [1984] Esp (CDH )
        Unas nubes torpes, cansinas, lentas, grises y violetas, avanzan por el cielo, * y los últimos guiñes de sol arrancan reflejos nacarados a los azulejos de la espadaña de la iglesia y a las torres gemelas del molino aceitero.
      • 1986 Aguilar Peris, J. Molino viento HEnergía Esp (CDH )

        El / molino / americano / , / muy / extendido / por / todo / el / mundo / , / no / ha / conocido / ninguna / interrupción / en / su / fabricación / , / incluso / en / los / periodos / de / euforia / energética / en / que / el / barril / de / petróleo / costaba / 2 / dólares / . / Su / popularidad / creció / ante / la / oportunidad / de / utilizar / sus / mismas / turbinas / para / generar / electricidad / . / Sin embargo / cuando / las / redes / de / distribución / eléctrica / se / extendieron / en / los / Estados Unidos / en todas direcciones / , / la / generación / de / potencia / por / este / sistema / decreció / notablemente / . / Desde / la / II / Segunda / Guerra / Mundial / el / uso / de / los / molinos / de / viento / quedó / confinado / casi / exclusivamente / a / bombear / agua / de / riego / en / áreas / rurales / o / remotas / . / Algunas / de / las / primitivas / torres / de / molino / , / soportan / ahora / antenas / de / TV.

      • 2009 Vázquez Consuegra, G. "Construir lo construido" Arquitectura hoy Esp (CORPES)
        La destacada presencia de la portada de ingreso en su fachada principal, el acceso secundario que conduce directamente al patio de labor; la torre del señorío, las torres de los molinos de la aceituna, la espadaña de la capilla son elementos figurativos de un acentuado carácter urbano y más que un edificio sugieren o proponen, en buena medida, un proyecto de ciudad.
    4. s. f. En particular, la torre de la mezquita desde la que se llama a la oración.
      docs. (1284-2018) 16 ejemplos:
      • 1270-1284 Alfonso X Estoria España II [1995] fol. 214v Esp (CDH )
        Ca los otros / non los querien et tenien consigo muchas / moças uirgines Et aquellos que sabien / que auien parientes en la villa / o que dexauan y alguna cosa dauan / les muchas penas et colgauan / los delas torres delas mezquitas / que eran fuera dela villa et apedreauan / los Et quando los vien quelos / querien matar quitauan le apleito que / morasse en la çibdat con los moros / que eran del Çid.
      • 2018 Muñoz Molina, A. Andar solitario Esp (CORPES)
        En la soledad gradualmente se confunden los mundos reales y los mundos inventados. Bajo el efecto del opio, De Quince y veía al fondo de las calles sucias de Londres torres orientales y cúpulas doradas de mezquitas que reflejaban cegadoramente el sol.
      • 1270-1284 Alfonso X Estoria España II [1995] fol. 214v Esp (CDH )
        Ca los otros / non los querien et tenien consigo muchas / moças uirgines Et aquellos que sabien / que auien parientes en la villa / o que dexauan y alguna cosa dauan / les muchas penas et colgauan / los delas torres delas mezquitas / que eran fuera dela villa et apedreauan / los Et quando los vien quelos / querien matar quitauan le apleito que / morasse en la çibdat con los moros / que eran del Çid.
      • 1376-a1391 Fdz Heredia, J. Grán Crón Esp III (BNM 10134) [2003] fol. 286v Esp (CDH )
        Et vn dia en el mes de deziembre, viespra de Santa Lucia, de mannana, los moros de la Uilla Viella vidieron muy cerca las galeas et nauios de los christianos que stauan en la guarda, et sallieron acorrer las saietias, et los de los adarues tirauan las pellas de fierro con los truenos, et los de aquestas galeas et de las otras plegaronse a tirar con los ballesteros a los moros de la Uilla Uiella que stauan en la ribera, et con aquesto era el roydo muy grant et los de la ciudat, cuydando que los querian combatir por tierra assi como fazian por mar, començaron a fer fumadas en la torre de la mezquita, do agora es la glesia mayor de Santa Maria de la Palma.
      • 1467-1475 Escavias, P. Repertorio Príncipes [1972] Esp (CDH )
        E como el rrey, don Fernando entró en la çibdad de Córdoua, mandó poner la cruz + en la más alta torre de la mezquita, do el nonbre del falso Mahomad solía ser llamado, e la su seña rreal en par della ansimesmo. E luego de la mezquita mayor fue fecha yglesia catredal de Santa María, do muchos eredamientos le dio. Diole la villa de Luçena.
      • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
        E fezieron subir vn pregonero en la torre de vna mesquita que era cerca del alcáçar, & pregonaua que se juntasen todos ante el alcáçar. E quando los de la villa oyeron el atambor & el pregonero, houieron muy gran miedo, que no sabían qué era, e ayuntáronse los vezinos & guardaron sus casas.
      • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
        En lugar de torre de campanas, tienen una torreçica en cada una mezquita, muy alta y muy delgada, porque no usan campanas, en la qual se suben una manera de saçerdotes inferiores como acá sacristanes, y tapados los oídos a las mayores vozes que pueden llaman la gente con este verso: «Exechnoc mach. laila he hillala, calezala calezala etc».
      • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
        Hay dos arrabales tan grandes como el tercio de la ciudad: el uno, a Setentrión; otro, al Mediodía. Tiene dos alcazabas o casas reales, la una antigua, la otra nueva, de hermosos edificios. Tiene más de cien mezquitas con hermosas torres: la mayor de todas es suntuosa, vistosa de dentro y fuera, y de extrañas labores, de la cual se sacaron dos pequeñas columnas, tan ricas, que los que conocían su labor las apreciaron en cuatro mil ducados.
      • 1785 Trigueros, C. M. Precipitado [1988] Esp (CDH )

        Tu mujer tuvo fortuna con su amo. Tocóla por buena suerte un dervis *¡Bello hombre! ¡Conciencia turca muy ajustada! Repetía cada día tres millones y medio de veces el nombre Alah, tenía muy larga la barba, se lavabacinquenta(s) veces al día; y gritaba mucho en la torre de la Mosschit; y jamás bebía vino... en la plaza; por lo demás, era un bellísimo turco. Tu mujer se escapó de una buena... Apenas entró le dieron a que criara un dervisito y con esto se libró por entonces del serrallo y de los oficios penosos que ofrece la servidumbre.

      • 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] IV, 328 Esp (CDH )

        Sabidas son las condiciones de la capitulación firmada por Hernando de Zafra en 28 de noviembre de 1491, no diferentes en esencia de las que los cristianos habían solido otorgar a las ciudades rendidas por moros desde el siglo XIII; antes bien, favorables con exceso, hasta el punto de consentir en ellas a chicos y grandes vivir en su ley, con promesa formal de no quitarles sus mezquitas, torres y almuédanos, ni perturbarles en sus costumbres y usos, ni someter sus causas a otros tribunales que los de sus cadíes y jueces propios.

      • 1910 Garrido Atienza, M. Capitulaciones Granada [1910] Esp (CDH )
        Que los Reyes Católicos y sus descendientes quedaran obligados á dejarlos vivir con su ley (xara) y su tradición (zunna), conservando sus costumbres, teniendo sus mezquitas, faquíes y almuédanos, y que estos, como solían, continuaran llamando á los muslimes á la oración, dando voces desde las torres ó alminares de las mezquitas, en las cuales, no había de entrar ningún cristiano «y los que lo contrario hizieren que los manden castigar», y á las que había de dejárseles el disfrute y administración de sus provechos y limosnas, así como á las de sus cofradías y á las diputadas para el sostenimiento de las escuelas de enseñar muchachos.
      • 1965 Chueca Goitia, F. HArquitectura española [1965] Esp (CDH )
        La leyenda cuenta que, andando en tratos para rendir la ciudad, los moros pidieron permiso para derribar la mezquita y la torre, a lo que contestó el príncipe Alfonso, luego Rey Sabio, que «por un solo ladrillo que quitasen a la torre los pasaría a todos a cuchillo».
      • 1999 Anónimo Página web [1999] Esp (CDH )

        La catedral de Sevilla está superpuesta a una antigua mezquita del siglo XIII. De la construcción almohade perdura la Torre de la Giralda y el Patio de los Naranjos. El alminar o torre de la mezquita fue construida a principios del siglo XII. En la construcción se han mezclado las influencias islámicas y las cristianas, de una época posterior.

      • 2007 Ruy Schz, A. Mano fuego [2008] Mx (CORPES)
        Los cinco dedos de la mano de Fatma, la hija del profeta, protectora simbólica de los fieles. Pero también de los que dudan. Ella no juzga. Protege sin distinción. Jamsa es cifra clave del Islam. Son cinco las veces que el almuecín canta el llamado a la oración desde su altísima torre esbelta, su minarete o alminar.
      • 2014 Anónimo "¡Apestan!" El Universal (Ciudad de México): eluniversal.com.mx Mx (CORPES)
        La capital de la vibrante India, con atractivos turísticos como el Qutab Minar, complejo con la torre de mezquita más alto del mundo o la tumba del emperador Humayun, de arquitectura mongola, ambos considerados patrimonio de la humanidad.
      • 2018 Muñoz Molina, A. Andar solitario Esp (CORPES)
        En la soledad gradualmente se confunden los mundos reales y los mundos inventados. Bajo el efecto del opio, De Quince y veía al fondo de las calles sucias de Londres torres orientales y cúpulas doradas de mezquitas que reflejaban cegadoramente el sol.
      • 1270-1284 Alfonso X Estoria España II [1995] fol. 214v Esp (CDH )
        Ca los otros / non los querien et tenien consigo muchas / moças uirgines Et aquellos que sabien / que auien parientes en la villa / o que dexauan y alguna cosa dauan / les muchas penas et colgauan / los delas torres delas mezquitas / que eran fuera dela villa et apedreauan / los Et quando los vien quelos / querien matar quitauan le apleito que / morasse en la çibdat con los moros / que eran del Çid.
      • 1376-a1391 Fdz Heredia, J. Grán Crón Esp III (BNM 10134) [2003] fol. 286v Esp (CDH )
        Et vn dia en el mes de deziembre, viespra de Santa Lucia, de mannana, los moros de la Uilla Viella vidieron muy cerca las galeas et nauios de los christianos que stauan en la guarda, et sallieron acorrer las saietias, et los de los adarues tirauan las pellas de fierro con los truenos, et los de aquestas galeas et de las otras plegaronse a tirar con los ballesteros a los moros de la Uilla Uiella que stauan en la ribera, et con aquesto era el roydo muy grant et los de la ciudat, cuydando que los querian combatir por tierra assi como fazian por mar, començaron a fer fumadas en la torre de la mezquita, do agora es la glesia mayor de Santa Maria de la Palma.
      • 1467-1475 Escavias, P. Repertorio Príncipes [1972] Esp (CDH )
        E como el rrey, don Fernando entró en la çibdad de Córdoua, mandó poner la cruz + en la más alta torre de la mezquita, do el nonbre del falso Mahomad solía ser llamado, e la su seña rreal en par della ansimesmo. E luego de la mezquita mayor fue fecha yglesia catredal de Santa María, do muchos eredamientos le dio. Diole la villa de Luçena.
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
        Y este capitán Fajardo se adelantó, & tomó la seña que llevaua el alférez de aquellos peones, & trabajó por la poner ençima de vna torre de vna mesquita que estaua en aquel arrabal. Los moros que guardavan la torre vinieron contra él, e tomáronle la vandera.
      • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
        E fezieron subir vn pregonero en la torre de vna mesquita que era cerca del alcáçar, & pregonaua que se juntasen todos ante el alcáçar. E quando los de la villa oyeron el atambor & el pregonero, houieron muy gran miedo, que no sabían qué era, e ayuntáronse los vezinos & guardaron sus casas.
      • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
        En lugar de torre de campanas, tienen una torreçica en cada una mezquita, muy alta y muy delgada, porque no usan campanas, en la qual se suben una manera de saçerdotes inferiores como acá sacristanes, y tapados los oídos a las mayores vozes que pueden llaman la gente con este verso: «Exechnoc mach. laila he hillala, calezala calezala etc».
      • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
        »Que sus altezas y sus sucesores para siempre jamás dejarán vivir al rey Abí Abdilehi y á sus alcaides, cadís, meftís, alguaciles, caudillos y hombres buenos y á todo el comun, chicos y grandes, en su ley, y no les consentirán quitar sus mezquitas ni sus torres ni los almuedanes, ni les tocarán en los habices y rentas que tienen para ellas, ni les perturbarán los usos y costumbres en que están.
      • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
        Hay dos arrabales tan grandes como el tercio de la ciudad: el uno, a Setentrión; otro, al Mediodía. Tiene dos alcazabas o casas reales, la una antigua, la otra nueva, de hermosos edificios. Tiene más de cien mezquitas con hermosas torres: la mayor de todas es suntuosa, vistosa de dentro y fuera, y de extrañas labores, de la cual se sacaron dos pequeñas columnas, tan ricas, que los que conocían su labor las apreciaron en cuatro mil ducados.
      • 1785 Trigueros, C. M. Precipitado [1988] Esp (CDH )

        Tu mujer tuvo fortuna con su amo. Tocóla por buena suerte un dervis *¡Bello hombre! ¡Conciencia turca muy ajustada! Repetía cada día tres millones y medio de veces el nombre Alah, tenía muy larga la barba, se lavabacinquenta(s) veces al día; y gritaba mucho en la torre de la Mosschit; y jamás bebía vino... en la plaza; por lo demás, era un bellísimo turco. Tu mujer se escapó de una buena... Apenas entró le dieron a que criara un dervisito y con esto se libró por entonces del serrallo y de los oficios penosos que ofrece la servidumbre.

      • 1880-1881 Menéndez Pelayo, M. HHeterodoxos [1946-1948] IV, 328 Esp (CDH )

        Sabidas son las condiciones de la capitulación firmada por Hernando de Zafra en 28 de noviembre de 1491, no diferentes en esencia de las que los cristianos habían solido otorgar a las ciudades rendidas por moros desde el siglo XIII; antes bien, favorables con exceso, hasta el punto de consentir en ellas a chicos y grandes vivir en su ley, con promesa formal de no quitarles sus mezquitas, torres y almuédanos, ni perturbarles en sus costumbres y usos, ni someter sus causas a otros tribunales que los de sus cadíes y jueces propios.

      • 1910 Garrido Atienza, M. Capitulaciones Granada [1910] Esp (CDH )
        Que los Reyes Católicos y sus descendientes quedaran obligados á dejarlos vivir con su ley (xara) y su tradición (zunna), conservando sus costumbres, teniendo sus mezquitas, faquíes y almuédanos, y que estos, como solían, continuaran llamando á los muslimes á la oración, dando voces desde las torres ó alminares de las mezquitas, en las cuales, no había de entrar ningún cristiano «y los que lo contrario hizieren que los manden castigar», y á las que había de dejárseles el disfrute y administración de sus provechos y limosnas, así como á las de sus cofradías y á las diputadas para el sostenimiento de las escuelas de enseñar muchachos.
      • 1965 Chueca Goitia, F. HArquitectura española [1965] Esp (CDH )
        La leyenda cuenta que, andando en tratos para rendir la ciudad, los moros pidieron permiso para derribar la mezquita y la torre, a lo que contestó el príncipe Alfonso, luego Rey Sabio, que «por un solo ladrillo que quitasen a la torre los pasaría a todos a cuchillo».
      • 1999 Anónimo Página web [1999] Esp (CDH )

        La catedral de Sevilla está superpuesta a una antigua mezquita del siglo XIII. De la construcción almohade perdura la Torre de la Giralda y el Patio de los Naranjos. El alminar o torre de la mezquita fue construida a principios del siglo XII. En la construcción se han mezclado las influencias islámicas y las cristianas, de una época posterior.

      • 2007 Ruy Schz, A. Mano fuego [2008] Mx (CORPES)
        Los cinco dedos de la mano de Fatma, la hija del profeta, protectora simbólica de los fieles. Pero también de los que dudan. Ella no juzga. Protege sin distinción. Jamsa es cifra clave del Islam. Son cinco las veces que el almuecín canta el llamado a la oración desde su altísima torre esbelta, su minarete o alminar.
      • 2014 Anónimo "¡Apestan!" El Universal (Ciudad de México): eluniversal.com.mx Mx (CORPES)
        La capital de la vibrante India, con atractivos turísticos como el Qutab Minar, complejo con la torre de mezquita más alto del mundo o la tumba del emperador Humayun, de arquitectura mongola, ambos considerados patrimonio de la humanidad.
      • 2018 Muñoz Molina, A. Andar solitario Esp (CORPES)
        En la soledad gradualmente se confunden los mundos reales y los mundos inventados. Bajo el efecto del opio, De Quince y veía al fondo de las calles sucias de Londres torres orientales y cúpulas doradas de mezquitas que reflejaban cegadoramente el sol.
    5. s. f. Con el modificador maestra o con el complemento del homenaje, para referirse a la torre más alta y fuerte de una fortificación.
      docs. (1411-2021) 28 ejemplos:
      • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )

        E el Infante fízolo ansí, e fizo llamar todos los perlados, condes e ricos omes e caballeros, e los procuradores del reino que ay estaban, para el alcáçar de la dicha çiudad. E fizo facer asentamiento en el palaçio que está de yuso a la torre del omenaje.

      • 2021 Barbero, G. "Fortalezas Jaén" El Español (Madrid): elespanol.com Esp (CORPES)
        Sin embargo, a partir del siglo XVI y con la llegada de los reyes católicos al poder, la fortaleza pasa a citarse como un cortijo y casa de labor, obteniendo en estos años la forma que ha sobrevivido hasta nuestro días, con varios espacios dedicados a corrales y una torre del homenaje reconvertida para las funciones de quienes trabajaban en su interior.
      • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )

        E el Infante fízolo ansí, e fizo llamar todos los perlados, condes e ricos omes e caballeros, e los procuradores del reino que ay estaban, para el alcáçar de la dicha çiudad. E fizo facer asentamiento en el palaçio que está de yuso a la torre del omenaje.

      • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] Esp (CDH )
        E él defendióse dellos, e llegó fasta el pie del escalera de la torre del omenaje, que abía quarenta o çinquenta escalones antes de la primera puerta. E desque llegó a la puerta, que era de fierro, la qual tenía hechado el cerrojo por de fuera, abrióla e tiró el cerrojo, e tiró tras sy con otra cerradura que tenía.
      • 1481-1496 Encina, J. Arte poesía [1996] Cancionero Esp (CDH )
        En esta torre de en medio, / poblada de reguzijo, / posa Venus y su hijo, / que en amores dan remedio; / las otras son servidoras / desta torre de omenage, / y allí están cuatro señoras, / vencidas y vencedoras, / de gran estado y linage.
      • 1588 Malón Chaide, P. Conversión Magdalena [1930] II, 265 Esp (CDH )
        ¿Será Babilonia, aquella gloriosa entre los reinos, la ínclita en la estimación de los caldeos, derrocada y puesta por tierra? Veis aquí derrocada y postrada por el suelo a la torre del homenaje del pecado, María a los pies de Cristo.
      • 1639 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1639 [2002] 34 Avisos Esp (CDH )
        [...] quando se creyó abriría alguna brecha, cayó toda una cortina entera á la parte de adentro, de suerte que, retirándose á la torre del omenage la gente que quedó, fueron todos presos. Los soldados, que había setecientos, muchos de ellos Oficiales, fueron llevados presos á Narbona, y las mugeres y niños quedaron libres, con pasaportes del Príncipe de Condé.
      • 1642 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1642 [2002] Avisos Esp (CDH )

        La Leña tienen en las Escuelas o Vniversidad i las demás Provisiones están arriba en la Iglessia mayor i en el Palacio; que el Gardiny aún no lo acaban de derribar i se trabajó en ello; i que no le dejan más de la Torre del Omenaje, que la guardan solos 30 Hombres.

      • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
        tórre del omenáge, the highest or the strongest Tower in a Fort, so call'd because there the Governour did use formerly to take his Oath of Fealty.
      • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
        HOMENAGE [...] Torre de homenáge. Cierto parage o parte que había en las fortalezas: y regularmente era una torre en la qual el Castellano o Gobernador hacía juramento solemne, y por auto público, de guardar fidelidad y defenderla con valor. Después se extendió a llamar Homenages todas las torres que guarnecían la muralla.
      • 1740 Cañizares, J. Anillo Giges [1983] Esp (CDH )
        ReyYa lo veré, que no soy / tan cruel e inexorable / que no atienda a lo que debo. / La torre del homenaje, / que tiene una puerta al templo / de Venus, será su cárcel. / Llevadle, os digo.
      • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] Esp (CDH )
        Mirando al norte, y entre los dos puentes, se levanta desde el fondo del foso, y aislada por él, la gran torre del homenaje, que, venciendo la altura del castillo, descuella orgullosa más de cuarenta y cinco pies sobre su plataforma.
      • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )
        Figúrense ustedes en el declive de una montaña inmensa, y sobre una roca que parece servirle de pedestal, un castillo del que solo quedan en pie la torre del homenaje y algunos lienzos de muro carcomidos y musgosos.
      • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] 306 Esp (CDH )

        [...] en suma, era un castillote feudal, hecho y derecho, sin que le faltase ni el romántico aditamento del pendón de los Moscosos flotando en la torre del homenaje: indudablemente Julián había visto alguna pintura o leído alguna medrosa descripción de esos espantajos del pasado que nuestro siglo restaura con tanto cariño.

      • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
        Daban ya en esto la vuelta al castillo, situado por el lado de Ríoseco a la entrada del pueblo, y para distraer al niño hízole Prevost admirar los macizos torreones, los fuertes muros almenados y guarnecidos de artillería y el pendón blasonado que ondeaba en la torre del homenaje anunciando a los viajeros, según la antigua y señoril usanza, la presencia de los señores en el castillo y la oferta de franca y segura hospitalidad a todo el que la demandase.
      • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
        La campana del vigía, desde la torre del Homenaje, desgranó dos repiques, y en el semáforo, cuatro bolas y la bandera roja señalaron vapor del oeste. Media hora más tarde, en El Placer, frente a la calle del Tapado, el «Julia», de la matrícula de La Habana con su ronco silbato, pidiendo práctico, desgarra la ambiente serenidad matinal. Gentes presurosas bajan en dirección del muelle. De acera a acera, se preguntan: «¿No vas al río?» «¿Qué hay?» «La Compañía de Roncoroni que llega».
      • 1967 Benet, J. Región [1996] 221 Esp (CDH )
        El Torres, con sus dos mil ochocientos y pico metros y su aguja desplomada; y el Acatón, de perfil heráldico y nombre grecorromano que aún parece pedir esa mitología con que un pueblo pobre en inventiva no ha sabido adornarle; y el Malterra, romo y roto, aislado como una torre de homenaje sobre cuyas almenas anidan las cuervas y crece el té y que a todo trance trata de abrir el diálogo con el orgulloso Monje quien, con su penacho blanco, reina sobre todo el circo de Región y gusta de rodearse de una corte de enanos negros, pequeños y siniestros comparsas, los plumones y cascabeles de Mantua.
      • 2002 Ramírez, F. "Caballero andante" La rosa de los vientos Esp (CORPES)
        No se explicaba por qué, pero estaba y hacía mucho en la torre del homenaje. Allí había encontrado ya días pasados caballeros como él... Con el mismo ideal, con las mismas ilusiones y con la misma vestimenta de caballeros andantes.
      • 2009 Fdz Pulpeiro, J. C. Provincia Lugo Esp (CORPES)
        En la cima de un pequeño repecho sobre el valle surge majestuosa la torre del homenaje de una antigua fortaleza. De base cuadrada y 18 m. de altura se alza entre los ruinosos muros y dependencias que ocupaban un espacio cercado con restos de una barbacana del torreón cilíndrico y el remate de las murallas.
      • 2021 Barbero, G. "Fortalezas Jaén" El Español (Madrid): elespanol.com Esp (CORPES)
        Sin embargo, a partir del siglo XVI y con la llegada de los reyes católicos al poder, la fortaleza pasa a citarse como un cortijo y casa de labor, obteniendo en estos años la forma que ha sobrevivido hasta nuestro días, con varios espacios dedicados a corrales y una torre del homenaje reconvertida para las funciones de quienes trabajaban en su interior.
      • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )

        E el Infante fízolo ansí, e fizo llamar todos los perlados, condes e ricos omes e caballeros, e los procuradores del reino que ay estaban, para el alcáçar de la dicha çiudad. E fizo facer asentamiento en el palaçio que está de yuso a la torre del omenaje.

      • 1427-1428 Villena, E. TradEneida Lib. I-III [1994] Esp (CDH )
        E visto por la mayor e común puerta entrar non podía, ansí por estar çerrada como por estar occupada de los enemigos, fue entrar por aquel postigo e subióse a lo alto en la torre maestra, que estava sobre la puerta, de quien dize la Istoria troyana llegava fasta las nuves.
      • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] Esp (CDH )
        E él defendióse dellos, e llegó fasta el pie del escalera de la torre del omenaje, que abía quarenta o çinquenta escalones antes de la primera puerta. E desque llegó a la puerta, que era de fierro, la qual tenía hechado el cerrojo por de fuera, abrióla e tiró el cerrojo, e tiró tras sy con otra cerradura que tenía.
      • 1481-1496 Encina, J. Arte poesía [1996] Cancionero Esp (CDH )
        En esta torre de en medio, / poblada de reguzijo, / posa Venus y su hijo, / que en amores dan remedio; / las otras son servidoras / desta torre de omenage, / y allí están cuatro señoras, / vencidas y vencedoras, / de gran estado y linage.
      • 1588 Malón Chaide, P. Conversión Magdalena [1930] II, 265 Esp (CDH )
        ¿Será Babilonia, aquella gloriosa entre los reinos, la ínclita en la estimación de los caldeos, derrocada y puesta por tierra? Veis aquí derrocada y postrada por el suelo a la torre del homenaje del pecado, María a los pies de Cristo.
      • 1593 Guadix, D. RecopilNombres arábigos Esp (NTLLE)
        omenaje [...] llaman en España acierta forma de juramento de fidelidad que antiguamente solían hazer los castellanos o alcaydes de las fuerças y castillos de quien se hazía confiança delas llaues y gobierno dellos. Es un nombre compuesto ala castellana como este nombre, de vago, vagaje, y de yerva, hervage, y de mata, matarrotage. Assí deste nombre umena, que en arábigo significa 'fidelidad' o 'acto de fidelidad', deducen a la castellana este nombre umenage, que significará fidelidad o acto de fidelidad, y corrompido dizen omenage, assí que la torre del omenage significará 'la torre de la fidelidad', o 'la torre del acto de la fidelidad'.
      • 1599 Minsheu, J. DictSpanEng [1599] Esp (NTLLE)
        homenage [...] torre de homenage, a castle holden by doing homage to the king for the same.
      • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
        Torre del omenage, la más alta y más fuerte del castillo o fortaleza. Y díxose assí por auerse acostumbrado tomar en ella el juramento y pleyto menage al alcayde.
      • 1620 Franciosini, L. VocEspItal Esp (NTLLE)
        torre [...] torre del omenage, la torre più alta, e forte che sia nel castello, o nella fortezza.
      • 1639 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1639 [2002] 34 Avisos Esp (CDH )
        [...] quando se creyó abriría alguna brecha, cayó toda una cortina entera á la parte de adentro, de suerte que, retirándose á la torre del omenage la gente que quedó, fueron todos presos. Los soldados, que había setecientos, muchos de ellos Oficiales, fueron llevados presos á Narbona, y las mugeres y niños quedaron libres, con pasaportes del Príncipe de Condé.
      • 1642 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1642 [2002] Avisos Esp (CDH )

        La Leña tienen en las Escuelas o Vniversidad i las demás Provisiones están arriba en la Iglessia mayor i en el Palacio; que el Gardiny aún no lo acaban de derribar i se trabajó en ello; i que no le dejan más de la Torre del Omenaje, que la guardan solos 30 Hombres.

      • 1705 Sobrino, F. DiccNEspFranc Esp (NTLLE)
        torre del omenage, [le dongeon ou la plus haute tour d'une forteresse ou d'un chateau.
      • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
        tórre del omenáge, the highest or the strongest Tower in a Fort, so call'd because there the Governour did use formerly to take his Oath of Fealty.
      • 1734 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
        HOMENAGE [...] Torre de homenáge. Cierto parage o parte que había en las fortalezas: y regularmente era una torre en la qual el Castellano o Gobernador hacía juramento solemne, y por auto público, de guardar fidelidad y defenderla con valor. Después se extendió a llamar Homenages todas las torres que guarnecían la muralla.
      • 1740 Cañizares, J. Anillo Giges [1983] Esp (CDH )
        ReyYa lo veré, que no soy / tan cruel e inexorable / que no atienda a lo que debo. / La torre del homenaje, / que tiene una puerta al templo / de Venus, será su cárcel. / Llevadle, os digo.
      • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] Esp (CDH )
        Mirando al norte, y entre los dos puentes, se levanta desde el fondo del foso, y aislada por él, la gran torre del homenaje, que, venciendo la altura del castillo, descuella orgullosa más de cuarenta y cinco pies sobre su plataforma.
      • 1817 RAE DRAE 5.ª ed. (S) (NTLLE)
        TORRE DE HOMENAJE. Aquella en la cual el castellano ó gobernador hacia juramento de guardar fidelidad y de defender la fortaleza con valor.
      • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )
        Figúrense ustedes en el declive de una montaña inmensa, y sobre una roca que parece servirle de pedestal, un castillo del que solo quedan en pie la torre del homenaje y algunos lienzos de muro carcomidos y musgosos.
      • 1886 Pardo Bazán, E. Pazos [1987] 306 Esp (CDH )

        [...] en suma, era un castillote feudal, hecho y derecho, sin que le faltase ni el romántico aditamento del pendón de los Moscosos flotando en la torre del homenaje: indudablemente Julián había visto alguna pintura o leído alguna medrosa descripción de esos espantajos del pasado que nuestro siglo restaura con tanto cariño.

      • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
        Daban ya en esto la vuelta al castillo, situado por el lado de Ríoseco a la entrada del pueblo, y para distraer al niño hízole Prevost admirar los macizos torreones, los fuertes muros almenados y guarnecidos de artillería y el pendón blasonado que ondeaba en la torre del homenaje anunciando a los viajeros, según la antigua y señoril usanza, la presencia de los señores en el castillo y la oferta de franca y segura hospitalidad a todo el que la demandase.
      • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
        La campana del vigía, desde la torre del Homenaje, desgranó dos repiques, y en el semáforo, cuatro bolas y la bandera roja señalaron vapor del oeste. Media hora más tarde, en El Placer, frente a la calle del Tapado, el «Julia», de la matrícula de La Habana con su ronco silbato, pidiendo práctico, desgarra la ambiente serenidad matinal. Gentes presurosas bajan en dirección del muelle. De acera a acera, se preguntan: «¿No vas al río?» «¿Qué hay?» «La Compañía de Roncoroni que llega».
      • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
        Torre maestra. Ar. Torre del homenaje [| la dominante y más fuerte, en la que el castellano o gobernador hacía juramento de guardar fidelidad y de defender la fortaleza con valor].
      • 1967 Benet, J. Región [1996] 221 Esp (CDH )
        El Torres, con sus dos mil ochocientos y pico metros y su aguja desplomada; y el Acatón, de perfil heráldico y nombre grecorromano que aún parece pedir esa mitología con que un pueblo pobre en inventiva no ha sabido adornarle; y el Malterra, romo y roto, aislado como una torre de homenaje sobre cuyas almenas anidan las cuervas y crece el té y que a todo trance trata de abrir el diálogo con el orgulloso Monje quien, con su penacho blanco, reina sobre todo el circo de Región y gusta de rodearse de una corte de enanos negros, pequeños y siniestros comparsas, los plumones y cascabeles de Mantua.
      • 2002 Ramírez, F. "Caballero andante" La rosa de los vientos Esp (CORPES)
        No se explicaba por qué, pero estaba y hacía mucho en la torre del homenaje. Allí había encontrado ya días pasados caballeros como él... Con el mismo ideal, con las mismas ilusiones y con la misma vestimenta de caballeros andantes.
      • 2009 Fdz Pulpeiro, J. C. Provincia Lugo Esp (CORPES)
        En la cima de un pequeño repecho sobre el valle surge majestuosa la torre del homenaje de una antigua fortaleza. De base cuadrada y 18 m. de altura se alza entre los ruinosos muros y dependencias que ocupaban un espacio cercado con restos de una barbacana del torreón cilíndrico y el remate de las murallas.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre del homenaje. f. torre dominante y más fuerte, en la que el castellano o gobernador hacía juramento de guardar fidelidad y de defender la fortaleza con valor.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre maestra. f. Ar. torre del homenaje [| torre dominante y más fuerte, en la que el castellano o gobernador hacía juramento de guardar fidelidad y de defender la fortaleza con valor].
      • 2021 Barbero, G. "Fortalezas Jaén" El Español (Madrid): elespanol.com Esp (CORPES)
        Sin embargo, a partir del siglo XVI y con la llegada de los reyes católicos al poder, la fortaleza pasa a citarse como un cortijo y casa de labor, obteniendo en estos años la forma que ha sobrevivido hasta nuestro días, con varios espacios dedicados a corrales y una torre del homenaje reconvertida para las funciones de quienes trabajaban en su interior.
    6. s. f. Con el modificador albarrana, para referirse a la torre defensiva que, adelantada a la muralla, está conectada a ella por un muro o un puente fácilmente destruibles para que pueda quedar aislada y que sirve también como atalaya.
      docs. (1484-2014) 21 ejemplos:
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )

        Los arrabales desta çibdat son grandes, e puestos en çircuyto della, pero no tienen tal çerca que los pudiese anparar, porque es fecha de tapia baxa e casamuro. La çibdat tiene el muro muy fuerte, & las torres dél muchas y grandes, çercanas vnas de otras; espeçialmente a la vna parte tiene quatro torres albarranas e tanto anchas, que cada vna sale del muro por espaçio de quatro pasos.

      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre albarrana. [...] f. torre que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya.
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )

        Los arrabales desta çibdat son grandes, e puestos en çircuyto della, pero no tienen tal çerca que los pudiese anparar, porque es fecha de tapia baxa e casamuro. La çibdat tiene el muro muy fuerte, & las torres dél muchas y grandes, çercanas vnas de otras; espeçialmente a la vna parte tiene quatro torres albarranas e tanto anchas, que cada vna sale del muro por espaçio de quatro pasos.

      • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
        Torre albarrana. turris extraria.
      • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] Esp (CDH )
        Tiene el muro quince pies de ancho o gruesa y cincuenta pies de alto y las torres albarranas salen del muro por espacio de sesenta pies afuera y veinte e cuatro de grueso y ochenta pies de alto y entre estas torres albarranas hay otras, unas cuadradas y otras redondas. La cerca del arrabal es de tapieria muy gruesa y torres de piedra y ladrillo bien labradas a trechos.
      • 1599 Hornkens, H. RecDictFrEspLat [1599] Esp (NTLLE)
        albarrana, torre, tour que sorte des murailles; turris extraria.
      • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
        ALBARRANA, Antonio Nebr. albarrana torre, turris extraria. Deuía ser como las atalayas que se hazían en algún lugar alto para descubrir campo y poder dar auiso de los enemigos quando venían a robar los campos, porque tanto vale albarrana como campesina, del nombre caldeo.
      • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (S) (NTLLE)
        Torre albarrana [...]. Llamábase tambien así otra especie de torre que se fabricaba apartada de los muros de las ciudades ó poblaciones, y servia no solo para defensa, sino tambien de atalaya para descubrir la campaña, de las que hoy se conservan algunas con este nombre en Andalucía; y particularmente en Córdoba donde hay una muy grande.
      • 1825 Núñez Taboada, M. DiccLengCastellana (NTLLE)
        Torre albarrana, [...] Especie de torre que se fabricaba apartada de los muros de las ciudades ó poblaciones, y servia no solo para defensa, sino tambien de atalaya.
      • 1959 Oliver Asín, J. Historia nombre «Madrid» [1991] 305 Esp (CDH )
        O si no, reconozca que la presencia en Madrid de torres albarranas no sirve de argumento para deducir la fecha de una muralla o de su trazado, puesto que reconstrucciones cristianas de la misma, en todos los puntos de su perímetro, tuvieron que hacerse.
      • 1965 Chueca Goitia, F. HArquitectura española [1965] Esp (CDH )
        Las torres albarranas (del árabe barraní, exterior) son bastiones aislados, exteriores al recinto de la muralla, pero comúnmente unidas a ella por un muro con adarve que se comunicaba con el general de la fortificación. Su objeto era defender algún punto débil del sistema (v. gr., una puerta), pudiendo coger de flanco o de espalda a los atacantes. No se conoce el origen de estas torres, pero parecen ser de invención y desarrollo genuinamente españoles. /
      • 1997 Calvo Serraller, F. HArte [1997] Esp (CDH )
        Puertas en recodo y torres albarranas son los elementos más destacables de las fortificaciones islámicas. Entre las primeras, la más monumental es la Bab al-Futuh de El Cairo (siglo XI); de las segundas mencionaremos la más famosa en España, la Torre del Oro (Sevilla, siglo XIII).
      • 2001 Crespo Santiago, M. J. "Alcazaba de Málaga" Odiseo Esp (CORPES)
        Las alcazabas en las medinas costeras, como Málaga, suelen estar situadas estratégicamente sobre un acantilado cerca del mar. Posee sistemas de defensa independientes de los de la medina, que la haría inexpugnable, como: corachas, antemuros, puertas en codo, torres albarranas y poternas de seguridad. Esto les harían que solo pudiesen ser tomadas a través de una cerca.
      • 2004 Muñiz, M. J. "Museo propone explotación patrimonio" Diario de León (León): diariodeleon.es Esp (CORPES)
        En Mansilla se han localizado restos romanos, y de sus orígenes medievales se conservan restos mozárabes del siglo X y las murallas y el hoy desaparecido castillo, que comenzaron su construcción en el siglo XI. Hoy conserva las murallas, varias torres albarranas, puente medieval...
      • 2008 Sanz, M. "Cáceres, ciudad pajarera" El País.com. El viajero (Madrid): elviajero.elpais.com Esp (CORPES)
        Tras haber madurado las imágenes, se elige revivirlas, contrastarlas con el impacto de la primera impresión. Regresar así a Cáceres es un goce, porque Cáceres es una ciudad para re-conocer, un lugar de palabras clave -adarve, Golfines, veleta, Moctezuma, torre albarrana...-, nombres comunes y propios que van formando una sintaxis personal en cada recorrido.
      • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )

        Los arrabales desta çibdat son grandes, e puestos en çircuyto della, pero no tienen tal çerca que los pudiese anparar, porque es fecha de tapia baxa e casamuro. La çibdat tiene el muro muy fuerte, & las torres dél muchas y grandes, çercanas vnas de otras; espeçialmente a la vna parte tiene quatro torres albarranas e tanto anchas, que cada vna sale del muro por espaçio de quatro pasos.

      • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
        Torre albarrana. turris extraria.
      • 1505 Alcalá, P. Vocabulista Esp (NTLLE)
        Torre albarrana. Calahórat a çuluquía. calahorrit çuluquiín.
      • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] II, 446 Esp (CDH )
        Otra razon hay, y es que Brigo, fundador de esta villa, segun dice Antonio, sinisfica en castellano o alcaide en lengua armenia, y brigo significa fortaleza o castillo, y dice que el rey Brigo tenia por armas un castillo, y en la parte del muro viejo de esta villa, que es lo que esta hacia el rio, hay una torre albarrana con su arco, aunque no es tan grande como las del muro nuevo, y es de la hechura de la que Talavera tiene por armas, en la cual torre los frailes jeronimos hasta ahora han tenido una noria, y por el arco baxaban los arcaduces al rio [...].
      • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] II, 452 Esp (CDH )
        Esta seria por las puertas principales y por postigos pequeños que habia en la cerca, y se podia toda andar sin que lo impidiesen las torres albarranas que salian mucho mas afuera porque se podia andar por los arcos de las torres. Lo mas de esta contra cerca se ha deshecho antaño para el servicio y pasaje de la gente.
      • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] Esp (CDH )
        Tiene el muro quince pies de ancho o gruesa y cincuenta pies de alto y las torres albarranas salen del muro por espacio de sesenta pies afuera y veinte e cuatro de grueso y ochenta pies de alto y entre estas torres albarranas hay otras, unas cuadradas y otras redondas. La cerca del arrabal es de tapieria muy gruesa y torres de piedra y ladrillo bien labradas a trechos.
      • 1593 Guadix, D. RecopilNombres arábigos Esp (NTLLE)
        albarrana, o torre albarrana, llaman en algunas partes de España auna torre questá por sí fuera de la muralla de la muralla [sic] de la çiudad.
      • 1599 Hornkens, H. RecDictFrEspLat [1599] Esp (NTLLE)
        albarrana, torre, tour que sorte des murailles; turris extraria.
      • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
        ALBARRANA, Antonio Nebr. albarrana torre, turris extraria. Deuía ser como las atalayas que se hazían en algún lugar alto para descubrir campo y poder dar auiso de los enemigos quando venían a robar los campos, porque tanto vale albarrana como campesina, del nombre caldeo.
      • 1620 Franciosini, L. VocEspItal Esp (NTLLE)
        albarrána torre. [torre in campagna rasa, o in luogo alto.
      • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (S) (NTLLE)
        Torre albarrana [...]. Llamábase tambien así otra especie de torre que se fabricaba apartada de los muros de las ciudades ó poblaciones, y servia no solo para defensa, sino tambien de atalaya para descubrir la campaña, de las que hoy se conservan algunas con este nombre en Andalucía; y particularmente en Córdoba donde hay una muy grande.
      • 1825 Núñez Taboada, M. DiccLengCastellana (NTLLE)
        Torre albarrana, [...] Especie de torre que se fabricaba apartada de los muros de las ciudades ó poblaciones, y servia no solo para defensa, sino tambien de atalaya.
      • 1946 Terradas, E. Neologismos [1946] Esp (CDH )
        Acaso por consecuencia de fuerte influencia francesa y alemana, ciertos vocablos españoles usados en su tiempo no aparecen en el texto de Zepeda, como, por ejemplo, adarve, aspillera, burche, almenas, matacán, atalaya, torre albarrana, terraza, rampa, garganta, tronera, palenque, garita, torreón, alcazaba, vigía, buharda, barbacana, y tampoco glacis, esclusas, contraguardias, medias lunas, barbetas, golas, canecillos, saltera, sableta, etc.
      • 1959 Oliver Asín, J. Historia nombre «Madrid» [1991] 305 Esp (CDH )
        O si no, reconozca que la presencia en Madrid de torres albarranas no sirve de argumento para deducir la fecha de una muralla o de su trazado, puesto que reconstrucciones cristianas de la misma, en todos los puntos de su perímetro, tuvieron que hacerse.
      • 1965 Chueca Goitia, F. HArquitectura española [1965] Esp (CDH )
        Las torres albarranas (del árabe barraní, exterior) son bastiones aislados, exteriores al recinto de la muralla, pero comúnmente unidas a ella por un muro con adarve que se comunicaba con el general de la fortificación. Su objeto era defender algún punto débil del sistema (v. gr., una puerta), pudiendo coger de flanco o de espalda a los atacantes. No se conoce el origen de estas torres, pero parecen ser de invención y desarrollo genuinamente españoles. /
      • 1997 Calvo Serraller, F. HArte [1997] Esp (CDH )
        Puertas en recodo y torres albarranas son los elementos más destacables de las fortificaciones islámicas. Entre las primeras, la más monumental es la Bab al-Futuh de El Cairo (siglo XI); de las segundas mencionaremos la más famosa en España, la Torre del Oro (Sevilla, siglo XIII).
      • 2001 Crespo Santiago, M. J. "Alcazaba de Málaga" Odiseo Esp (CORPES)
        Las alcazabas en las medinas costeras, como Málaga, suelen estar situadas estratégicamente sobre un acantilado cerca del mar. Posee sistemas de defensa independientes de los de la medina, que la haría inexpugnable, como: corachas, antemuros, puertas en codo, torres albarranas y poternas de seguridad. Esto les harían que solo pudiesen ser tomadas a través de una cerca.
      • 2002 Allende, I. Ciudad Bestias Ch (CORPES)
        E despues estan las Taraçanas torreadas con ciertas torres donde bate la mar. Y en vna puerta de la ciudad que va a la mar esta vna torre albarrana, alta y muy ancha, que sale de la cerca como vn espolon, y junta con la mar.
      • 2004 Muñiz, M. J. "Museo propone explotación patrimonio" Diario de León (León): diariodeleon.es Esp (CORPES)
        En Mansilla se han localizado restos romanos, y de sus orígenes medievales se conservan restos mozárabes del siglo X y las murallas y el hoy desaparecido castillo, que comenzaron su construcción en el siglo XI. Hoy conserva las murallas, varias torres albarranas, puente medieval...
      • 2008 Sanz, M. "Cáceres, ciudad pajarera" El País.com. El viajero (Madrid): elviajero.elpais.com Esp (CORPES)
        Tras haber madurado las imágenes, se elige revivirlas, contrastarlas con el impacto de la primera impresión. Regresar así a Cáceres es un goce, porque Cáceres es una ciudad para re-conocer, un lugar de palabras clave -adarve, Golfines, veleta, Moctezuma, torre albarrana...-, nombres comunes y propios que van formando una sintaxis personal en cada recorrido.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre albarrana. [...] f. torre que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya.
    7. s. f. Con el modificador mocha para referirse a la torre que carece de almenas.
      docs. (1495-1976) 12 ejemplos:
      • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
        Torre mocha, turris mutila pinnus.
      • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
        Mirando mapas, leyendo telegramas. Eran como ingenieros o médicos en una sala. Así tenía que ser larga y costosa la guerra. Aquella guerra que se parecía tan poco a la que él conocía, a la de campo abierto, sol y asaltos que se decidía en unas horas. Y luego se veían las ciudades bombardeadas. Casas sin techo, paredes desnudas, torres mochas, montones de piedras y gente que veía los estragos como si hubiera ocurrido un terremoto.
      • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
        Torre mocha, turris mutila pinnus.
      • 1511 Anónimo Romance Silva romances I Esp (CDH )
        [...] Si os paresce mi señora / bien podemos destigallo / mi anima penaria / si yo fuesse en discrepallo / afuera afuera los mios / los de pie y de a cauallo / pues de aquella torre mocha / una vira me han tirado / no traya hasta el hierro / el coraçon me ha passado / ya ningun remedio siento / sino viuir mas penado [...].
      • a1550 Anónimo Romance Romancero general Esp (CDH )
        Del cabo que el Rey la cerca / Zamora no se da nada; / Del cabo que el Cid la aqueja, / Zamora ya se tomaba. / Doña Urraca en tanto aprieto / Asomóse á una ventana, / Y allí de una torre mocha / Estas palabras fablaba.
      • c1550-c1570 Anónimo Poesías Cancionerillos Praga Esp (CDH )
        / Amor cruel, engañoso, / que contra seso resiste, / eres sin ningun reposo, / que al mas fuerte y animoso / le hazes biua captiuo; / amor, que assi me reprocha / por darme mayor cuydado / el coraçon me derroca, / Pues de aquella torre mocha / vna vira me han tirado.
      • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
        Tórre mócha, a plain Tower without any Battlements about it.
      • 1884 Quadrado, J. M. España monumentos y artes [2003] Esp (CDH )
        San Miguel cae más al poniente, y por cima de los restos del muro sobre la margen del Arevalillo aparece con su torre mocha y sus paredes aspilleradas; a su espalda resaltan los acostumbrados arquitos, pero el semicírculo del ábside semeja cortado posteriormente en línea recta, tal vez para dar espacio a la calle.
      • 1910-1945 Menéndez Pidal, R. Epopeya castellana [1974] 114 Esp (CDH )
        / Pensando casar contigo, ¡no lo quiso mi pecado!, / casástete con Jimena, hija del conde Lozano; / con ella hubiste dineros, conmigo hubieras estado; / dejaste hija del rey, por tomar la de un vasallo... / En oír esto, Rodrigo volvióse mal congojado: / — ¡Afuera, afuera, los míos, los de a pie y los de a caballo! / que de aquella torre mocha una vira me han tirado; / no traía el asta hierro, el corazón me ha pasado; / ¡ya ningún remedio siento sino vivir más penado!
      • 1956 Cela, C. J. Judíos moros cristianos [1989] Esp (CDH )
        La cigüeña voló sobre los tejados, camino de su torre mocha, batiendo las alas con una aburrida y estudiada clemencia.

        El vagabundo tuerto clavó su ojillo luminoso en el mirar del vagabundo joven.

      • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
        Mirando mapas, leyendo telegramas. Eran como ingenieros o médicos en una sala. Así tenía que ser larga y costosa la guerra. Aquella guerra que se parecía tan poco a la que él conocía, a la de campo abierto, sol y asaltos que se decidía en unas horas. Y luego se veían las ciudades bombardeadas. Casas sin techo, paredes desnudas, torres mochas, montones de piedras y gente que veía los estragos como si hubiera ocurrido un terremoto.
      • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
        Torre mocha, turris mutila pinnus.
      • 1505 Alcalá, P. Vocabulista Esp (NTLLE)
        Torre mocha, calahórra bile xarárif.
      • 1511 Anónimo Romance Silva romances I Esp (CDH )
        [...] Si os paresce mi señora / bien podemos destigallo / mi anima penaria / si yo fuesse en discrepallo / afuera afuera los mios / los de pie y de a cauallo / pues de aquella torre mocha / una vira me han tirado / no traya hasta el hierro / el coraçon me ha passado / ya ningun remedio siento / sino viuir mas penado [...].
      • a1550 Anónimo Romance Romancero general Esp (CDH )
        Del cabo que el Rey la cerca / Zamora no se da nada; / Del cabo que el Cid la aqueja, / Zamora ya se tomaba. / Doña Urraca en tanto aprieto / Asomóse á una ventana, / Y allí de una torre mocha / Estas palabras fablaba.
      • c1550-c1570 Anónimo Poesías Cancionerillos Praga Esp (CDH )
        / Amor cruel, engañoso, / que contra seso resiste, / eres sin ningun reposo, / que al mas fuerte y animoso / le hazes biua captiuo; / amor, que assi me reprocha / por darme mayor cuydado / el coraçon me derroca, / Pues de aquella torre mocha / vna vira me han tirado.
      • 1620 Franciosini, L. VocEspItal Esp (NTLLE)
        Torre mocha, [nome d'vna torre, o luogo, e vale torre scamozzata, e senza merli.
      • 1706 Stevens, J. New Spanish English dictionary Esp (NTLLE)
        Tórre mócha, a plain Tower without any Battlements about it.
      • 1884 Quadrado, J. M. España monumentos y artes [2003] Esp (CDH )
        San Miguel cae más al poniente, y por cima de los restos del muro sobre la margen del Arevalillo aparece con su torre mocha y sus paredes aspilleradas; a su espalda resaltan los acostumbrados arquitos, pero el semicírculo del ábside semeja cortado posteriormente en línea recta, tal vez para dar espacio a la calle.
      • 1910-1945 Menéndez Pidal, R. Epopeya castellana [1974] 114 Esp (CDH )
        / Pensando casar contigo, ¡no lo quiso mi pecado!, / casástete con Jimena, hija del conde Lozano; / con ella hubiste dineros, conmigo hubieras estado; / dejaste hija del rey, por tomar la de un vasallo... / En oír esto, Rodrigo volvióse mal congojado: / — ¡Afuera, afuera, los míos, los de a pie y los de a caballo! / que de aquella torre mocha una vira me han tirado; / no traía el asta hierro, el corazón me ha pasado; / ¡ya ningún remedio siento sino vivir más penado!
      • 1948 García Gmz, E. Silla Moro [1978] 38 Esp (CDH )
        Adivina las tramoyas de amor y las infidelidades conyugales. Contempla, diminutos, los concurrentes al Paseo de los Tristes, que deambulan en torno al surtidor: canónigos del Sacro Monte, caballeros, mozas y chiquillos. Del otro lado se divisa la torre mocha de la Catedral, como en el dibujo de Velázquez, y cruzan la Plaza Nueva bultitos de magistrados que salen de la Chancillería.
      • 1956 Cela, C. J. Judíos moros cristianos [1989] Esp (CDH )
        La cigüeña voló sobre los tejados, camino de su torre mocha, batiendo las alas con una aburrida y estudiada clemencia.

        El vagabundo tuerto clavó su ojillo luminoso en el mirar del vagabundo joven.

      • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
        Mirando mapas, leyendo telegramas. Eran como ingenieros o médicos en una sala. Así tenía que ser larga y costosa la guerra. Aquella guerra que se parecía tan poco a la que él conocía, a la de campo abierto, sol y asaltos que se decidía en unas horas. Y luego se veían las ciudades bombardeadas. Casas sin techo, paredes desnudas, torres mochas, montones de piedras y gente que veía los estragos como si hubiera ocurrido un terremoto.
    8. s. f. Con vigía en aposición o los complementos de vigía o de costa, para referirse a la torre que, levantada cerca de la costa, sirve para vigilar y dar avisos.
      docs. (1787-2016) 20 ejemplos:
      • 1787 Tofiño San Miguel, V. Derrotero costas España p. 115 Esp (BD)
        Al N. 30º E. de la Punta Venerox, distancia 2 ½ millas hay una Torre de Vigía llamada Sol de Rio á la embocadura de un Riachuelo nombrado la Senia que hace la division de los Reynos de Valencia y Cataluña.
      • 2016 Esaín, G. "España, acantilados" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        La torre vigía (visitable) es del siglo XV, y está próxima a un yacimiento ibérico. El mirador Joaquim Turró, por su parte, orienta a la playa de Llafranc, y a menudo se ven pespuntear los arrastreros faenando la gamba de Palamós.
      • 1787 Tofiño San Miguel, V. Derrotero costas España p. 115 Esp (BD)
        Al N. 30º E. de la Punta Venerox, distancia 2 ½ millas hay una Torre de Vigía llamada Sol de Rio á la embocadura de un Riachuelo nombrado la Senia que hace la division de los Reynos de Valencia y Cataluña.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        Torre de costa, la que se hace en la costa del mar para poner allí soldados, y que sirva de atalaya para espiar á los enemigos.
      • 1831 Flores Arenas, F. Coquetismo y presunción [2003] Esp (CDH )
        FERMÍN Pero con tal afición / que su perenne mansión / es la torre de Vigía: / decide en tono maestro / de buques y temporales, / y sabe el plan de señales / lo mismo que el padre nuestro.
      • 1861 Alarcón, P. A. De Madrid a Nápoles [1861] Esp (CDH )
        El Campanile se empezó a construir a fines del siglo IX, destinándosele principalmente a torre de vigía, desde donde se descubriese el Adriático y pudiera prevenirse a la ciudad siempre que apareciesen velas en el horizonte.
      • 1868 Pirala, A. HGuerra Civil, VI [1984] Esp (CDH )
        Durante esta pelea, fija la vista del ejército un luchano que, con inaudito arrojo, pasa a la derruida torre de vigía.
      • 1925 Alberti, R. Marinero [1990] Esp (CDH )
        Sube, sube, balcón mío, / trepa el aire, sin parar: / sé terraza de la mar, / sé torreón de navío. / — ¿De quién será la bandera / de esa torre de vigía? / — ¡Marineros, es la mía!
      • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
        Los cerros que rodeaban la llanura de Yanañahui alzaban hacia el cielo desnudas rocas prietas como puños amenazantes, como bastiones inconmovibles, como torres vigías. O las fraccionaba simulando animales, hombres o vegetales. En todo caso, mostraban un retorcimiento patético o una firmeza que parecía ocultar algo en su mudez profunda.
      • 1981 Caballero Bonald, J. M. Toda la noche [1988] Esp (CDH )
        Y ya en la medianía de la cuesta del Promontorio, se detuvo un rato a descansar, recunándose al abrigo de un repecho de piedras alfombradas de grama, cerca de la ruinosa torre vigía. Veía desde allí el varadero con sólo dos bous recostados en la ancha franja desalojada por la bajamar, escorados y con las quillas hundidas en la arena, los aparejos milagrosamente mantenidos al filo de la borda.
      • 2003 Prados Saldaña, P. L. "La noche de las aves" Pa (CORPES)
        Arrebujado en la torre de vigía con la chaqueta de doble forro y la gorra de lana bajo el casco, se dispuso a pasar la noche recibiendo el aire frío procedente de la bahía y escuchando los ecos de los traganíqueles de las cantinas en las calles aledañas.
      • 2004 Venegas Castaing, J. A. Aventuras de Liu Yuan CR (CORPES)
        Poco después, Lendrax desplegaba sus negras velas de diamante y dirigía el rumbo hacia el poniente, al tiempo que me levantaba con delicadeza con un brazo que hacía surgir de su cuerpo, hasta la torre vigía para otear el horizonte.
      • 2016 Esaín, G. "España, acantilados" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        La torre vigía (visitable) es del siglo XV, y está próxima a un yacimiento ibérico. El mirador Joaquim Turró, por su parte, orienta a la playa de Llafranc, y a menudo se ven pespuntear los arrastreros faenando la gamba de Palamós.
      • 1787 Tofiño San Miguel, V. Derrotero costas España p. 115 Esp (BD)
        Al N. 30º E. de la Punta Venerox, distancia 2 ½ millas hay una Torre de Vigía llamada Sol de Rio á la embocadura de un Riachuelo nombrado la Senia que hace la division de los Reynos de Valencia y Cataluña.
      • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
        Torre de costa, la que se hace en la costa del mar para poner allí soldados, y que sirva de atalaya para espiar á los enemigos.
      • 1802 Anónimo (J. A. Villalba) "Mina sulfate hierro" [09-10-1802] Diario de Madrid (Madrid) Esp (HD)
        En la Playa del Occeano que está entre Cádiz y las fronteras de Portugal, precisamente á ocho leguas de San Lucar, pasado el Guadalquivir, al N. O. de aquella ciudad, desemboca en el mar, lamiendo los muros de una torre-vigía llamada de Loro (ó del Oro), un arroyuelo de una vara de ancho, por lo menos, cuyas aguas cristalinas y delgadas se deslizan blandamente y sin ruido por entre espesas matas de berros de un montecillo arenoso que á la altura de tres ó quatro estados, acompaña inseparablemente la lengua y bordes del agua [...].
      • 1827 Odriozola Oñativia, J. Compendio artillería p. 116 Esp (BD)
        De este modo se logra situar la pieza tan elevada como es necesario para tirar por cima del parapeto, que cubre completamente á la máquina y á los artilleros, y ronzar fácilmente con la delicadeza y oportunidad que requiere el blanco móvil ó buque enemigo que marcha. Ultimamente se opina que sería mas conveniente situar esta cureña en batería, especialmente en torres de costa, de modo que el cabezal con su perno, es decir el eje de movimiento circular horizontal, estuviese en el centro de la batería para poder hacer fuego hácia todas partes, y no en el batiente unido al parapeto como se acostumbra.
      • 1831 Flores Arenas, F. Coquetismo y presunción [2003] Esp (CDH )
        FERMÍN Pero con tal afición / que su perenne mansión / es la torre de Vigía: / decide en tono maestro / de buques y temporales, / y sabe el plan de señales / lo mismo que el padre nuestro.
      • 1847 Domínguez, R. J. DiccNacional (2.ª ed.) Esp (BD)
        Torre, s. f. [...] Mar. Especie de atalaya puesta sobre la costa del mar.
      • 1861 Alarcón, P. A. De Madrid a Nápoles [1861] Esp (CDH )
        El Campanile se empezó a construir a fines del siglo IX, destinándosele principalmente a torre de vigía, desde donde se descubriese el Adriático y pudiera prevenirse a la ciudad siempre que apareciesen velas en el horizonte.
      • 1868 Pirala, A. HGuerra Civil, VI [1984] Esp (CDH )
        Durante esta pelea, fija la vista del ejército un luchano que, con inaudito arrojo, pasa a la derruida torre de vigía.
      • 1925 Alberti, R. Marinero [1990] Esp (CDH )
        Sube, sube, balcón mío, / trepa el aire, sin parar: / sé terraza de la mar, / sé torreón de navío. / — ¿De quién será la bandera / de esa torre de vigía? / — ¡Marineros, es la mía!
      • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
        Los cerros que rodeaban la llanura de Yanañahui alzaban hacia el cielo desnudas rocas prietas como puños amenazantes, como bastiones inconmovibles, como torres vigías. O las fraccionaba simulando animales, hombres o vegetales. En todo caso, mostraban un retorcimiento patético o una firmeza que parecía ocultar algo en su mudez profunda.
      • 1946 Kasten, L. / Boggs, R. / Keniston, R. Dictionary Medieval Spanish (FG)
        Torre [...] de vigía. Las establecidas en las costa para su resguardo y transmitir señales o comunicaciones.
      • 1976 Prensa El País, 05/05/1976 [1976] Esp (CDH )
        Se hablaba del sitio de castillos moros y torres de vigia y cuando, en un avance repentino, las tropas republicanas capturaron Puente Genil, de la provincia de Córdoba, se anunció orgullosamente que después de la contienda quedaría anexionado a Málaga. Estábamos envueltos en una guerra local, como en los días de los Reinos de taifas, y nuestros enemigos eran Córdoba y Granada.
      • 1981 Caballero Bonald, J. M. Toda la noche [1988] Esp (CDH )
        Y ya en la medianía de la cuesta del Promontorio, se detuvo un rato a descansar, recunándose al abrigo de un repecho de piedras alfombradas de grama, cerca de la ruinosa torre vigía. Veía desde allí el varadero con sólo dos bous recostados en la ancha franja desalojada por la bajamar, escorados y con las quillas hundidas en la arena, los aparejos milagrosamente mantenidos al filo de la borda.
      • 1982 Morales Marín, J. L. Dicc Términos artísticos [1982] Esp (FG)
        torre vigía: la que se levanta en la costa a manera de atalaya y con carácter vigilante.
      • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
        Cruzaron sorteando la decrépita floresta hasta el chiscón que emergía en el único calvero, alzado tres peldaños como una torre vigía en el corazón del bosque.
      • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
        Sus ojos navegaron en las brumas que podían predecirse desde aquel observatorio nocturno de la torre vigía, como si quisieran perderse en la calma misteriosa del bosque, encontrar el sueño en los recovecos.
      • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
        El Teso del Espino era una modesta torre vigía en el centro donde confluían los valles transversales de la Omañona, un pequeño cerro piramidal abierto al panorama de los grandes corredores montañosos, como un privilegiado balcón desde donde podían apreciarse las variadas vertientes de la comarca, y adivinar las fragosidades y las espesuras de los altos y de las breñas.
      • 2003 Prados Saldaña, P. L. "La noche de las aves" Pa (CORPES)
        Arrebujado en la torre de vigía con la chaqueta de doble forro y la gorra de lana bajo el casco, se dispuso a pasar la noche recibiendo el aire frío procedente de la bahía y escuchando los ecos de los traganíqueles de las cantinas en las calles aledañas.
      • 2004 Venegas Castaing, J. A. Aventuras de Liu Yuan CR (CORPES)
        Poco después, Lendrax desplegaba sus negras velas de diamante y dirigía el rumbo hacia el poniente, al tiempo que me levantaba con delicadeza con un brazo que hacía surgir de su cuerpo, hasta la torre vigía para otear el horizonte.
      • 2016 Esaín, G. "España, acantilados" El País. El viajero (Madrid): elpais.es Esp (CORPES)
        La torre vigía (visitable) es del siglo XV, y está próxima a un yacimiento ibérico. El mirador Joaquim Turró, por su parte, orienta a la playa de Llafranc, y a menudo se ven pespuntear los arrastreros faenando la gamba de Palamós.
    9. s. f. Con el complemento del silencio, para referirse a la torre circular sin techo donde se depositan los cadáveres en el culto zoroástrico.
      docs. (1897-1995) 5 ejemplos:
      • 1897 Anónimo "Torres Bombay" [06-02-1897] Blanco y Negro (Madrid) Esp (HD)
        Los higienistas, que con tanta razón se preocupan de la terrible peste que aflige este invierno á los habitantes de la India inglesa, estiman como una de las causas indudables de tanto estrago la falta de higiene en toda aquella región y las costumbres funerarias de la secta india de los Persis, a la cual pertenecen la mayoría de los habitantes de Bombay. Estos no entierran sus muertos, sino que depositan los cadáveres en las famosas «torres del silencio», una de las cuales, en su parte interior, reproduce nuestro grabado con tal fidelidad, que nos excusa entrar en largas descripciones.
      • 1897 Anónimo "Crónica general" [01-01-1897] vol. XLII, n.º III, p. 233 La Ciudad de Dios: Revista Religiosa, Científica y Literaria (Madrid) Esp (HD)
        Es cosa sabida que los parsis no inhuman los muertos como los musulmanes, ni tampoco los ponen en altas torres, denominadas "torres del silencio", nombre en verdad bien elegido, colocándose los cadáveres sobre enrejados de hierro y al aire, para que los buitres y cuervos los devores y dejen únicamente los esqueletos, que caen después al través de la reja en el montón de huesos que hay debajo,
      • 1925 Vergara Martín, G. M. Cuatro mil palabras [1925] (BD)
        TORRE DEL SILENCIO. En la India. Recinto circular sin techo, en cuyo interior depositan cadáveres.
      • 1989 Bassegoda Nonell, J. Atlas HArte [1989] Esp (CDH )
        Construido en una altiplanicie rocosa, al pie de unos escarpados en los que se erigían los altares del fuego y las llamadas torres del silencio, únicos templos del culto mazdeísta, el palacio se desarrolla en una inacabable sucesión de patios y estancias, «apadanas», a los que se accede por una rampa en la que aparecen bajorrelieves de portadores de ofrendas y también el simbólico combate entre el león y el toro, con claras reminiscencias del culto solar o mitraico.
      • 1995 Leguineche, M. Camino corto [1996] 229 Esp (CDH )
        Una rama de esta religión escapó de la persecución musulmana a Bombay, en la India, donde sus fieles adoran el fuego y depositan los cadáveres en la «torres del silencio» para que sean pasto de los buitres.
    10. s. f. En particular, la construcción elevada de los aeropuertos desde la que se regula y dirige el tráfico de los aviones y donde se emplean los servicios de radionavegación y telecomunicaciones.
      docs. (1928-2014) 11 ejemplos:
      • 1928 Pz Seoana, J. "Croydon aerodrome" [05-07-1928] La Voz (Madrid) Esp (HD)
        La torre de mando del aeródromo de Croydon es digna de copiarse. Sobre la parte central del edificio principal se eleva con sus antenas radiogoniométrieas y unida por cables subterráneos con las cuatro estaciones radiotransmisoras, que elevan sus cuatro torres a cuatro kilómetros del aeródromo.
      • 2013 Fuentes Reta, J. Música Esp (CORPES)
        Las luces de Berlín tras de mí, resplandecían como las de un enorme y fastuoso aeropuerto, lleno de torres y luces parpadeantes haciendo señales a todos los caminantes solitarios que hubieran aterrizado, abandonados, en todos los rincones de Europa.
      • 1939 Legislación "Prontuario Legislación" [01-03-1939] p. 326 Informaciones Sociales (Lima) Pe (HD)
        Las torres de una altura mayor de 60 metros, así como todas aquellas que encontrándose dentro de los 5 kmts. de un aeropuerto tengan más de 30 metros de altura, se señalizarán, cuando se trate de una sola torre aislada con una luz de 100 vatios colocada en el vértice y cuando se trate de un grupo de dos o más torres unidas entre sí por antenas u otros cables, se señalizarán —como las torres aisladas— con una luz de 100 vts. colocada en el vértice de cada torre y otra de 50 vts. en la arista opuesta a aquella que sostiene la antena.
      • 1982 Benedetti, M. Primavera [1994] Uruguay (CDH )
        Demoramos mucho más que en un viaje corriente. Cuando distinguí a lo lejos la torre del aeropuerto, confieso que respiré un poco mejor. Ya en el aeropuerto, sólo pude salir en el vuelo de las 9 a.m. del sábado.
      • 1997 Prensa El País, 30/09/1997 [1997] Esp (CDH )
        La grabación obtenida por la televisión nipona, durante el descenso del aparato recoge la siguiente conversación entre la torre y el piloto: Torre. — Gire a la derecha. Piloto. — Confirmado. Torre.
      • 2005 Cueto, A. La hora azul Pe (CORPES)
        El tráfico de la avenida de la Marina formaba un muro a mi alrededor. Varias veces me quedé solo, perdido en un cuadrilátero de microbuses y ómnibus. Cuando por fin pude avanzar, vi la torre del aeropuerto. Era casi la hora de llegada del avión.
      • 2009 Recuero, M. "Aeropuertos sin técnicos" El Mundo (Madrid): elmundo.es Esp (CORPES)
        Es el caso del aeropuerto de Jerez, cuya torre se quedó durante cinco horas sin grabar las conversaciones que se producían entre los controladores y los pilotos de las aeronaves, porque el técnico tuvo que acudir a un curso de formación, según confirmaron fuentes del colectivo. Estas grabaciones son imprescindibles en caso de que se produzca cualquier incidente en el aeropuerto.
      • 2013 Fuentes Reta, J. Música Esp (CORPES)
        Las luces de Berlín tras de mí, resplandecían como las de un enorme y fastuoso aeropuerto, lleno de torres y luces parpadeantes haciendo señales a todos los caminantes solitarios que hubieran aterrizado, abandonados, en todos los rincones de Europa.
      • 1928 Pz Seoana, J. "Croydon aerodrome" [05-07-1928] La Voz (Madrid) Esp (HD)
        La torre de mando del aeródromo de Croydon es digna de copiarse. Sobre la parte central del edificio principal se eleva con sus antenas radiogoniométrieas y unida por cables subterráneos con las cuatro estaciones radiotransmisoras, que elevan sus cuatro torres a cuatro kilómetros del aeródromo.
      • 1939 Legislación "Prontuario Legislación" [01-03-1939] p. 326 Informaciones Sociales (Lima) Pe (HD)
        Las torres de una altura mayor de 60 metros, así como todas aquellas que encontrándose dentro de los 5 kmts. de un aeropuerto tengan más de 30 metros de altura, se señalizarán, cuando se trate de una sola torre aislada con una luz de 100 vatios colocada en el vértice y cuando se trate de un grupo de dos o más torres unidas entre sí por antenas u otros cables, se señalizarán —como las torres aisladas— con una luz de 100 vts. colocada en el vértice de cada torre y otra de 50 vts. en la arista opuesta a aquella que sostiene la antena.
      • 1982 Benedetti, M. Primavera [1994] Uruguay (CDH )
        Demoramos mucho más que en un viaje corriente. Cuando distinguí a lo lejos la torre del aeropuerto, confieso que respiré un poco mejor. Ya en el aeropuerto, sólo pude salir en el vuelo de las 9 a.m. del sábado.
      • 1986 Prensa El País, 02/04/1986 [1986] Esp (CDH )
        Un minuto después —a las 9.05— el comandante hizo una llamada de emergencia y solicitó a la torre permiso para regresar al aeropuerto de México. Inmediatamente se le autorizó la maniobra, indicándole "viraje por la derecha directo al vor de México".
      • 1987 Prensa El País, 01/12/1987 [1987] Esp (CDH )
        La delegación negociadora española solicitó también la presencia de un controlador aéreo español en la torre del aeropuerto del Peñón, a lo que sus interlocutores han contestado con un sí, circunscribiendo, sin embargo, sus funciones a las de mero enlace con sus colegas de la torre de Sevilla, donde pretenden contar también con la presencia de un funcionario británico.
      • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] Costa Rica (CDH )
        El piloto, luego de comunicarse por radio con la torre del aeropuerto, anunció que pensaba cambiar el rumbo, debido al mal tiempo, para entrar en la Meseta Central desde el Pacífico, por Puntarenas.
      • 1997 Prensa El País, 30/09/1997 [1997] Esp (CDH )
        La grabación obtenida por la televisión nipona, durante el descenso del aparato recoge la siguiente conversación entre la torre y el piloto: Torre. — Gire a la derecha. Piloto. — Confirmado. Torre.
      • 1997 Prensa La Nación, 23/01/1997 [1997] Costa Rica (CDH )
        La aeronave había partido a las 08.59 horas locales (13.59 GMT) de Bocas del Toro y cinco minutos después el piloto comunicó a la torre de vuelo que había desperfectos por lo que hizo un aterrizaje de emergencia en un pantano en la zona Boca del Drago, distante de Changuinola, según la información.
      • 2005 Cueto, A. La hora azul Pe (CORPES)
        El tráfico de la avenida de la Marina formaba un muro a mi alrededor. Varias veces me quedé solo, perdido en un cuadrilátero de microbuses y ómnibus. Cuando por fin pude avanzar, vi la torre del aeropuerto. Era casi la hora de llegada del avión.
      • 2009 Recuero, M. "Aeropuertos sin técnicos" El Mundo (Madrid): elmundo.es Esp (CORPES)
        Es el caso del aeropuerto de Jerez, cuya torre se quedó durante cinco horas sin grabar las conversaciones que se producían entre los controladores y los pilotos de las aeronaves, porque el técnico tuvo que acudir a un curso de formación, según confirmaron fuentes del colectivo. Estas grabaciones son imprescindibles en caso de que se produzca cualquier incidente en el aeropuerto.
      • 2013 Fuentes Reta, J. Música Esp (CORPES)
        Las luces de Berlín tras de mí, resplandecían como las de un enorme y fastuoso aeropuerto, lleno de torres y luces parpadeantes haciendo señales a todos los caminantes solitarios que hubieran aterrizado, abandonados, en todos los rincones de Europa.
      1. s. Frecuentemente, con el complemento de control.
        docs. (1972-2014) 8 ejemplos:
        • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
          Abajo, en el valle desde el que ascendía, era ya noche cerrada, mientras que por los caminos de la ladera —como el oxígeno para el buceador— la luz levitaba moderadamente, cesaba la lluvia y en la verja, acuclilladas sobre los murciélagos, las hadas-brujas aguardaban que la torre de control emitiese la señal de despegue.
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de control. f. Construcción existente en los aeropuertos, con altura suficiente para dominar las pistas y el área de aparcamiento de los aviones, en la que se encuentran todos los servicios de radionavegación y telecomunicaciones para regular el tránsito de aviones que entran y salen.
        • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
          Abajo, en el valle desde el que ascendía, era ya noche cerrada, mientras que por los caminos de la ladera —como el oxígeno para el buceador— la luz levitaba moderadamente, cesaba la lluvia y en la verja, acuclilladas sobre los murciélagos, las hadas-brujas aguardaban que la torre de control emitiese la señal de despegue.
        • 1982 Prensa ABC, 18/05/1982 [1982] Esp (CDH )
          El piloto, aterrorizado, denunció a la torre de control que el avión era víctima de extrañas vibraciones, al parecer causadas por explosiones en el plano de cola.
        • 1986 Prensa El País, 01/04/1986 [1986] Esp (CDH )
          Un piloto que vive en las cercanías del lugar dijo a la radio que el avión, con una carga de una tonelada y media, se precipitó a tierra a las 09.15 de la mañana (17.15, hora peninsular española). Carlos Guadarrama Sixto, comandante de la nave siniestrada, dijo en su último informe a la torre de control que el avión perdía altura, tras lo cual se cortó la comunicación.
        • 2000 Quesada, R. Big Banana [2000] Honduras (CDH )
          La versión de los colombianos era que el racismo de los que manejan las torres de control había causado el accidente, pues se tenía noticias de que el avión sobrevoló más de una hora la ciudad de Nueva York esperando la hora que les fuese permitido aterrizar.
        • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad Cosas [2002] Argentina (CDH )
          The Speed ofThings como involuntario manual para escritores bloqueados, para escritores que se la pasan carreteando por la pista sin recibir autorización de la torre de control para despegar su historia.
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de control. f. Construcción existente en los aeropuertos, con altura suficiente para dominar las pistas y el área de aparcamiento de los aviones, en la que se encuentran todos los servicios de radionavegación y telecomunicaciones para regular el tránsito de aviones que entran y salen.
        • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
          Abajo, en el valle desde el que ascendía, era ya noche cerrada, mientras que por los caminos de la ladera —como el oxígeno para el buceador— la luz levitaba moderadamente, cesaba la lluvia y en la verja, acuclilladas sobre los murciélagos, las hadas-brujas aguardaban que la torre de control emitiese la señal de despegue.
        • 1972 Zamora Vicente, A. Traque barraque [1972] 267 Esp (CDH )
          Hasta tengo los sueños más trabajosos, más arriesgados. Digo yo que será por huir de este betún. Por ejemplo, llevo una larga temporada que hago de escalatorres, o de inspector de ascensores, o dirijo una torre de control en un aeropuerto. Por cierto, ¡qué aeropuerto! Ahí es nada.
        • 1982 Prensa ABC, 18/05/1982 [1982] Esp (CDH )
          El piloto, aterrorizado, denunció a la torre de control que el avión era víctima de extrañas vibraciones, al parecer causadas por explosiones en el plano de cola.
        • 1985 RAE DMILE 3.ª ed. [01-01-1985] (NTLLE)
          torre de control. Construcción existente en los aeropuertos, con altura suficiente para dominar las pistas y el área de aparcamiento de los aviones, en la que se encuentran todos los servicios de radionavegación y telecomunicaciones para regular el tránsito de aviones que entran y salen.
        • 1986 Prensa El País, 01/04/1986 [1986] Esp (CDH )
          Un piloto que vive en las cercanías del lugar dijo a la radio que el avión, con una carga de una tonelada y media, se precipitó a tierra a las 09.15 de la mañana (17.15, hora peninsular española). Carlos Guadarrama Sixto, comandante de la nave siniestrada, dijo en su último informe a la torre de control que el avión perdía altura, tras lo cual se cortó la comunicación.
        • 2000 Quesada, R. Big Banana [2000] Honduras (CDH )
          La versión de los colombianos era que el racismo de los que manejan las torres de control había causado el accidente, pues se tenía noticias de que el avión sobrevoló más de una hora la ciudad de Nueva York esperando la hora que les fuese permitido aterrizar.
        • 1998-2002 Fresán, R. Velocidad Cosas [2002] Argentina (CDH )
          The Speed ofThings como involuntario manual para escritores bloqueados, para escritores que se la pasan carreteando por la pista sin recibir autorización de la torre de control para despegar su historia.
        • 2014 RAE DLE (NTLLE)
          torre de control. f. Construcción existente en los aeropuertos, con altura suficiente para dominar las pistas y el área de aparcamiento de los aviones, en la que se encuentran todos los servicios de radionavegación y telecomunicaciones para regular el tránsito de aviones que entran y salen.
  2. ac. etim.
    s. f. Máquina bélica de asedio consistente en una estructura de madera en forma de torre, generalmente colocada sobre elefantes, que lleva ocultos en su interior soldados preparados para el asalto.
    Sinónimo: bastida
    docs. (1250-2020) 39 ejemplos:
    • c1250 Anónimo Poridat Esc. L.III.2 [2004] Esp (CDH )
      [...] & espantara a los otros con quien auedes a lidiar & a guisat uuestros caualleros de muchas guisas los unos con lorigas los otros con perpuntes & otros con foias & quando alguno enuiaredes a lidiar con uuestro enemigo enuiat con el las figuras de los elefantes & las torres de madero con los balesteros & con cosas que ardan & quemen pues si alguna cosa dubdaren esforçaran sos coraçones en estas cosas que trayan daran con sus saetas & con las algarradas que echan el fuego ardient en rrostro de sos enemigos [...].
    • 2020 Masoliver, A. "Turismo guerra" La Razón (Madrid): larazon.es Esp (CORPES)
      Donde hoy se ve Garray, incluso más allá, puede apreciarse un cerco de nueve kilómetros imposible de penetrar: fosas, picas, el brillo de las armaduras, empalizadas y torres de asedio interrumpen groseramente cualquier camino. En torno a este foso inexpugnable, se cuentan a millares los toldos de las tiendas amarillentas del enemigo, salteadas por pequeños estandartes coloreados de un rojo bermellón.
    • c1250 Anónimo Poridat Esc. L.III.2 [2004] Esp (CDH )
      [...] & espantara a los otros con quien auedes a lidiar & a guisat uuestros caualleros de muchas guisas los unos con lorigas los otros con perpuntes & otros con foias & quando alguno enuiaredes a lidiar con uuestro enemigo enuiat con el las figuras de los elefantes & las torres de madero con los balesteros & con cosas que ardan & quemen pues si alguna cosa dubdaren esforçaran sos coraçones en estas cosas que trayan daran con sus saetas & con las algarradas que echan el fuego ardient en rrostro de sos enemigos [...].
    • c1280 Alfonso X Gral Estoria IV [2002] Esp (CDH )

      & salio luego poro muy bien guisado contra alexandre. ca era la su huest muy grand ademas. & de omnes fuertes & sin caualleros & omnes a pie leuaua y catorze mil & ochocientas carretas. & quatrocientos elefantes que leuauan sennas torres. & en cada torre treynta omnes armados pora lidiar.

    • 1376-1396 Fdz Heredia, J. Trad Secreto [2003] fol. 314v Esp (CDH )

      Et vsen tus ricos honbres de diuersas armas, los vnos dardos et sayetas, los otros de otras maneras; los otros sian hordenados pora correrquando uernan las azes, et con aquestos enuia torresde fusta en do uayan honbres armados, ballesteros, et otros que lançen armas de muytas maneras.

    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
      E fiziéronse grúas & torres de madera; y destas torres salían vnas escalas, cubiertas de madera por los lados, para echar sobre los muros, e en estas escalas estauan enxeridas otras escalas para deçender el muro abaxo.
    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus Rerum Anglicus [1999] fol. 280r Esp (CDH )
      E por esto aquellos que han elefantas domadas en aquel tiempo las asconden; estos elefantes quando son domados son muy buenos despues de domados para la batalla ca ellos llevan las torres de madera sobre si & derrivan las grandes batallas & corren contra los armados & lo que mas es de maravillar los que no han miedo de las grandes huestes; fuyen por una pequeña boz del puerco montes & temen.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] 293 Esp (CDH )
      Estava espantado de la estraña fortaleza del lugar. Luego puso el real allí en lo llano y pensó una manera de máquina con que los tomasse y luego mandó hazer una alta torre de madera de cien cobdos en alto, hecha de gruessas vigas de roble con sus tablados de roble para la escalera, que por medio iva toda enforrada en pieles de animalias, porque no la quemassen. Tenía cincuenta pies en cuadrado; lleva cinco altos, uno sobre otro, y en cada uno veinte hombres armados, assí ballesteros como honderos, para que, en subiendo los primeros, subiessen los otros y assí todos.
    • 1562 Zurita, J. Anales Aragón I [1967] Esp (CDH )

      Ríndese Yachi. Entonces se rindió Tripi y los otros castillos que estaban en defensa, si no fue Yachi, por la confianza que tenían los que estaban en él en su fortaleza y que podían ser socorridos; pero el rey fue en persona sobre él y mandó labrar una torre de madera para combatirle; y con esto se rindieron temiendo el combate.

    • 1609 Vega Carpio, F. L. Jerusalén conquistada [1951] II, 322 Esp (CDH )
      / Ya comienzan las maquinas, y ingenios, / Ya se forjan los clauos, y las barras, / Son la guerra, y la paz distintos genios, / Aun no perdonan las humildes parras: / Los Christianos Latinos, los Armenios / Cuelgan para subir fuertes amarras, / Ya se ven torres de madera en ruedas, / Por que sepan andar, y estarse quedas.
    • 1615 López, C. Declaración emblemas Alciato [2003] Esp (CDH )

      [...] (dentis eburni) que tiene dientes de marfil (qui ferox) el qual feroz (solet superare) acostumbra vencer (bella Martia) las ferozes guerras (humeris turrigeris) con los ombros llevando torres en ellos (supposuit nunc) ha rendido aora (colla iugo) los cuellos al jugo, y desde las torres que llevava el elefante suelen pelear los soldados (stimulisque subactus) y rendidos a los aguijones (vehit currus Caesareos) lleva los carros de Julio César (ad templa pia) a los piadosos templos, que era el Capitolio, donde iva el que triumfava (vel fera cognoscit) también el Elefante conoce (gentes concordes vndique) las gentes concordes de todas partes (proiectisque armis) y arrojadas las armas (obit munia pacis) haze los oficios de la paz, y concordia.

    • 1535-1622 Anónimo Esquema piezas teatrales Lope 381 Docs teatro Esp (CDH )
      Ha un lado deste cadahalso y tablado estará fundado un castillo de madera con sus torres, almenas y la propriedad que combiene, y dentro dél ingenios de fuego cohetes y tronadores para que hagan repressentación de hartillería en las ocassiones que combenga.
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Torre, que llevaban á la guerra los elefantes, y en que se metian muchos soldados.
    • 1869 Almirante, J. DiccMilitar - Esp (BD)
      FALARICA [...]. Estos dardos se disparan con maquinas de la mayor fuerza contra las torres de asalto llamadas fali (Bastidas, helepolis, etc.) para incendiarlas. Los saguntinos la hicieron memorable.
    • 1905 Blasco Ibáñez, V. La bodega [1998] 212 Esp (CDH )

      Siguiendo Montenegro los tortuosos senderos que formaban las filas de toneles, llegó a la bodega de los Gigantesel gran depósito de la casa, el almacén inmenso de los caldos antes de adquirir forma y nombre, el Limbo de los vinos, donde se agitaban sus espíritus en la vaguedad de lo indeterminado Hasta la alta techumbre llegaban los conos pintados de rojo con aros negros; torreones de madera semejantes a las antiguas torres de asedio; gigantes que daban su nombre al departamento y contenían cada uno en sus entrañas más de setenta mil litros.

    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Lentos, pesados, inmóviles como torres ambulantes sobre sus enormes caballos, comenzaban a desfilar, seis en fondo, cien archeros de la guardia, ceñidos sus capotes de terciopelo amarillo con la banda de tres colores, rojo, blanco y amarillo, que era divisa del príncipe. Los clarines, a compás esparcían sus sonoras notas con majestuosa pausa.
    • 1888-1923 Pascual Sanjuán, P. Flora [1923] 181 Esp (CDH )
      Ocasiones ha habido en que, sobre el lomo de un elefante, se ha colocado una torre de madera, llena de soldados armados. / / León.
    • 1970 RAE DRAE 19.ª ed. (S) (NTLLE)
      torre. [...] Armazón transportable de madera, en forma de prisma o troco de pirámide altos, que se empleaba antiguamente para combatir y asaltar las murallas enemigas.
    • 1986 Moix, T. No digas [1993] Esp (CDH )
      Era el silbido feroz de las catapultas arrojando su carga mortal, el estampido repiqueteante de los arietes arrojados una y otra vez contra las enormes puertas de los templos y de las bibliotecas, el chirrido escalofriante de las gigantescas torres de madera que se iban acercando a las murallas con su cargamento de romanos dispuestos a asestar un último y definitivo golpe a lo que quedaba de Alejandría.
    • 2006 García Barreno, P. Evolución medicina Esp (CORPES)
      Guido, que conocía que las enfermedades diezmaban las tropas más que el enemigo, dedicó el primer volumen de su Texaurus a materias médicas. El segundo lo dedicó a la descripción, acompañada de ilustraciones, de una serie de máquinas de guerra inventadas por él: una torre de asalto movida por propulsión humana o por viento, y un submarino movido mediante paletas.
    • 2011 Bizama, G. "Fuente estrellas" Cuentos antipoder Ur (CORPES)
      Con fiereza, los esclavos soportaron el asedio de las torres y los golpes del ariete, pero Rupilio cerró las poternas y subió las albarradas y, presentándose de improviso, cogió prisioneros a los que estaban en los extremos de la ciudad, y los que luchaban desde el centro no se daban cuenta a causa del tamaño de la misma; de ese modo fue tomada Enna que yacía en poder de los esclavos.
    • 2020 Masoliver, A. "Turismo guerra" La Razón (Madrid): larazon.es Esp (CORPES)
      Donde hoy se ve Garray, incluso más allá, puede apreciarse un cerco de nueve kilómetros imposible de penetrar: fosas, picas, el brillo de las armaduras, empalizadas y torres de asedio interrumpen groseramente cualquier camino. En torno a este foso inexpugnable, se cuentan a millares los toldos de las tiendas amarillentas del enemigo, salteadas por pequeños estandartes coloreados de un rojo bermellón.
    • c1250 Anónimo Poridat Esc. L.III.2 [2004] Esp (CDH )
      [...] & espantara a los otros con quien auedes a lidiar & a guisat uuestros caualleros de muchas guisas los unos con lorigas los otros con perpuntes & otros con foias & quando alguno enuiaredes a lidiar con uuestro enemigo enuiat con el las figuras de los elefantes & las torres de madero con los balesteros & con cosas que ardan & quemen pues si alguna cosa dubdaren esforçaran sos coraçones en estas cosas que trayan daran con sus saetas & con las algarradas que echan el fuego ardient en rrostro de sos enemigos [...].
    • a1260 Anónimo Macabeos (Esc. I-j-6) [1930] 314 Esp (CDH )
      . E aq uellos, o q uer q ue yua la bestia, ellos alla yuan, e non se quitauan della. E trayen en somo de los espinazos sennas torres de madera cubiertas e los engennos sobrellas, e sobre cada torre treynta e dos ombres arreziados q ue lidiauan d e suso, e dentro el maestro de la bestia. E los otros caualleros de la huest puso los en dos partes, e mouio su huest con trompas, e fizieron mouer delante las legiones e las azes.
    • c1280 Alfonso X Gral Estoria IV [2002] Esp (CDH )

      & salio luego poro muy bien guisado contra alexandre. ca era la su huest muy grand ademas. & de omnes fuertes & sin caualleros & omnes a pie leuaua y catorze mil & ochocientas carretas. & quatrocientos elefantes que leuauan sennas torres. & en cada torre treynta omnes armados pora lidiar.

    • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] Esp (CDH )
      Et quant grant cosa es detener los fados & estoruar lo que es fadado & fazer a la deessa de la ventura que andaua a priesa por poner a este varon sobre todo el mundo & perderse estos dias en que se detouo el fecho della & esto fezieron ally los de marsella. entonçes fueron cortos los montes & echados por los valles & tierra de suso para fazer lo todo egual & calçar lo commo tapia por que se non abaxase despues & fazer y de adobes & de madera torres & fortalezas para guerrear.
    • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] Esp (CDH )
      Et estas torres leuauan las en engennos de gujsa que non dexauan en la tierra sennal por onde yuan njn ellas njn aquello en que yua el algarrada venjendo este paso tan grande quando se engrameauan a vna & a otra parte creya aquella mançebia de marsella que non era sinon viento que querie salljr & fazie finchar el seno de la tierra & fazer lo alçar alto ally arriba commo venjen aquel estrumento & aquellas torres encubierto.
    • 1376-1396 Fdz Heredia, J. Trad Secreto [2003] fol. 314v Esp (CDH )

      Et vsen tus ricos honbres de diuersas armas, los vnos dardos et sayetas, los otros de otras maneras; los otros sian hordenados pora correrquando uernan las azes, et con aquestos enuia torresde fusta en do uayan honbres armados, ballesteros, et otros que lançen armas de muytas maneras.

    • c1400 Anónimo Biblia romanceada (RAH 87) [1995] fol. 295r Esp (CDH )
      & partieron las bestias por / ligiones & estuujeron en cada vn elefante / mjll varones en lorigas concadenadas / & baçinetes de azero / en sus cabeças & quinjentos caualleros ordenados / para cadauna bestia escogidos / eran; estos antes del tiempo donde quier / que era la bestia ende eran & onde quier que / yua yuan & no se partian della. & eran torres / de madera sobre ellos firmes cubrientes / a cada bestia & sobre cadauna / eran varones de virtud treynta & / dos que peleauan ençima & dentro el / (el) maestro dela bestia.
    • c1457 Tafur, P. Andanças [1874] 219 Esp (CDH )

      [...] quando los veneçianos an guerra con el duque de Milan, arman grandes flotas los unos é los otros; é los navíos son cosa bien maravillosa de ver á quien nunca los vido, que ellos son unas barcas muy grandes é la carena llana, porque naden en poca agua, é sobre aquella barca armado un grant castillo de madera con su torre alta, é allí pertrechados de muchas artellerías, ansí como truenos é bombardas é culebrinas é espingardas, é los remos van debaxo en manera que non los pueden ofender, é non son navíos que pueden traer vela nin tienen la fazion para ello, que se trastornarían

    • 1459 Palencia, A. Trad Triunfo militar [1996] Esp (CDH )
      Mi artifiçio abraça la falçe, el carnero, el galápago, las mantas, los músculos, las torres de andamio. Assimesmo a mis familiares solos obedesçen la sambuga, la escala, la exostra, el altibaxo, la vallesta, el onagro y el escorpión. Yo tengo de exerçitar las minas quando çercamos los adversarios; y si somos çercados, de usar los remedios.
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
      E fiziéronse grúas & torres de madera; y destas torres salían vnas escalas, cubiertas de madera por los lados, para echar sobre los muros, e en estas escalas estauan enxeridas otras escalas para deçender el muro abaxo.
    • c1492 Maldonado, A. Hechos Maestre Alcántara Monroy [1935] Esp (CDH )
      Eran los combates tan continuos de día y de noche, y con tantos peltrechos, que era dura cosa podellos sufrir los de dentro, ca tenían dos torres de madera cabe los muros, y les tiraban con lombardas y cuartagos y ingenios que ordinariamente les echaban dentro del castillo muchas pelotas de piedra muy grandes, con que mataban muchos de los de dentro.
    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus Rerum Anglicus [1999] fol. 280r Esp (CDH )
      E por esto aquellos que han elefantas domadas en aquel tiempo las asconden; estos elefantes quando son domados son muy buenos despues de domados para la batalla ca ellos llevan las torres de madera sobre si & derrivan las grandes batallas & corren contra los armados & lo que mas es de maravillar los que no han miedo de las grandes huestes; fuyen por una pequeña boz del puerco montes & temen.
    • 1491-1516 Sta Cruz, A. Crón Reyes Católicos [1951] Crón Reyes Católicos Esp (CDH )

      Y luego començaron a conbatir el castillo muy bravamente, de manera que en los primeros conbates hicieron mucho daño en los que estavan dentro; porque traían muchos injenios hechos a mano, de madera, como torres y baluartes, que pusieron entre ellos y la muralla, con unas vigas de pino muy gruesas, para conbatilla y dar con ella en el suelo.

    • 1542 Anónimo Baldo [2002] 293 Esp (CDH )
      Estava espantado de la estraña fortaleza del lugar. Luego puso el real allí en lo llano y pensó una manera de máquina con que los tomasse y luego mandó hazer una alta torre de madera de cien cobdos en alto, hecha de gruessas vigas de roble con sus tablados de roble para la escalera, que por medio iva toda enforrada en pieles de animalias, porque no la quemassen. Tenía cincuenta pies en cuadrado; lleva cinco altos, uno sobre otro, y en cada uno veinte hombres armados, assí ballesteros como honderos, para que, en subiendo los primeros, subiessen los otros y assí todos.
    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Y luego puso en medio de dos torres un grande escuadrón de gente hecho muro de las torres de madera y, como se meneavan ellas, assí se meneava la gente. En medio de las escuadras ivan los capitanes y los dos gigantes delante de toda la gente, donde llevava Fracaso la concha del monstruo Cafareo con el maçafrusto que le dio el mago Palagrio y par d'él el gigante Esmaragrao del Fiero Semblante.
    • 1562 Zurita, J. Anales Aragón I [1967] Esp (CDH )

      Ríndese Yachi. Entonces se rindió Tripi y los otros castillos que estaban en defensa, si no fue Yachi, por la confianza que tenían los que estaban en él en su fortaleza y que podían ser socorridos; pero el rey fue en persona sobre él y mandó labrar una torre de madera para combatirle; y con esto se rindieron temiendo el combate.

    • 1562 Zurita, J. Anales Aragón I [1967] Esp (CDH )
      Y fue combatido el castillo con una torre de madera que se llevó labrada de Palermo; y duró el cerco hasta 14 de abril que se entró por combate.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 276 Esp (CDH )
      [...] e como he dicho, aunque les matábamos muchos dellos, no aprovechaba cosa para les hacer volver las espaldas, sino que si siempre muy bravamente habían peleado los doce días pasados, muy más fuertes con mayores fuerzas y escuadrones estaban este día; y todavía determinamos que, aunque a todos costase la vida, de ir con nuestras torres e ingenios hasta el gran cu del Huichilobos.
    • 1582 Urrea, M. Trad Arquitectura Vitruvio [2000] Esp (CDH )
      Estava ante la puerta del castillo una torre hecha d'esta madera de larix, puestas a vezes vigas atravessadas, assí como un montón de madera para hazer hoguera, estava entre sí compuesta y alta, para que pudiessen de lo alto hazer huyr a los que se allegassen con estacas y piedras, mas entonces, como considerassen los contrarios no tener otras armas sino eran estacas y palos, y no pudiessen tirar lexos del muro los maderos por la gran carga, les mandó a los del exército hazer unos hazes de vergas atados y hachas ardientes, y que los echassen a la torre, assí que los soldados ligeramente amontonaron la leña.
    • 1583 Luis de Granada Introd Símbolo I [1908] Esp (CDH )
      De aquí es que los vemos en las batallas llevar sobre sí castillos de madera (que parescen torres animadas ó montes hechos de carne) y arremeter con toda esta carga con tan grande ímpetu en las haces enemigas, y pelear animosamente por los suyos. Y es cosa de admiración ver que con ser este animal tan grande y tan poderoso, viene á ser subjecto y obediente al hombre, de modo que si lo enseñamos, aprende, y si lo castigamos, sufre.
    • 1592 Collado, L. Artillería [2000] fol. 3r Esp (CDH )
      "Estava Aníbal deffendiendo la muralla y esforçando sus soldados en aquella parte, contra la qual los romanos aproximavan una torre de madera cuya alteza sobrepujava la más alta parte de la ciudad y descubría todos los reparos que se hazían dentro d'ella, la qual, siendo acercada, despojó los muros de defensores con las cathapulas y balistras que traýa plantadas en sus solares".
    • 1607 Rojas, C. Sumario milicia [2003] fol. 96v Esp (CDH )
      Mas otros muchos autores antiguos nos çertifican que ellos sabían bien que el salitre abrasava, porque se serbían d'él en las composiciones de algunos fuegos para quemar las mantas, baybenas y máquinas, y torres de madera que en aquel tiempo se usavan en los combates de ciudades, y también para abrasar las armadas; bien es verdad que algunas composiçiones le llamavan sal ardiente, otras salpedres y otras sal práctica u operativa, y los más le llaman salitre.
    • 1607 Ángeles, J. Consideraciones Cantar [1917] Esp (CDH )
      De la otra parte del mar, donde estaban los egipcios, viérades á Faraón con toda su gente puesta á punto de guerra, muchos carros herrados y elefantes con muchas torres, y bandas de caballos, y sueltas compañías de infantes; relumbraban celadas, y armas enhastadas, de manera que aquella parecía caballería, que estaba de su parte del rey, y no los que estaban désta con Moysén.
    • 1609 Vega Carpio, F. L. Jerusalén conquistada [1951] II, 322 Esp (CDH )
      / Ya comienzan las maquinas, y ingenios, / Ya se forjan los clauos, y las barras, / Son la guerra, y la paz distintos genios, / Aun no perdonan las humildes parras: / Los Christianos Latinos, los Armenios / Cuelgan para subir fuertes amarras, / Ya se ven torres de madera en ruedas, / Por que sepan andar, y estarse quedas.
    • 1615 López, C. Declaración emblemas Alciato [2003] Esp (CDH )

      [...] (dentis eburni) que tiene dientes de marfil (qui ferox) el qual feroz (solet superare) acostumbra vencer (bella Martia) las ferozes guerras (humeris turrigeris) con los ombros llevando torres en ellos (supposuit nunc) ha rendido aora (colla iugo) los cuellos al jugo, y desde las torres que llevava el elefante suelen pelear los soldados (stimulisque subactus) y rendidos a los aguijones (vehit currus Caesareos) lleva los carros de Julio César (ad templa pia) a los piadosos templos, que era el Capitolio, donde iva el que triumfava (vel fera cognoscit) también el Elefante conoce (gentes concordes vndique) las gentes concordes de todas partes (proiectisque armis) y arrojadas las armas (obit munia pacis) haze los oficios de la paz, y concordia.

    • c1619 Cabrera Córdoba, L. HFelipe II [1998] 331 Esp (CDH )
      No cesaban de hacer máquinas; formaron una manta para cubrirse al entrar en las baterías, y por industria de Matías de Ribera fue deshecha y defendida floxamente de los turcos, cansados y consumidos del largo trabajo y poca esperança de vitoria. Volaron una mina al principio de setiembre, y muchos turcos con ella en el burgo. En San Miguel, ocupados todos los baluartes y reparos, los dividía de los defensores tablizada no muy fuerte, y procuraban desde una torre de madera consumirlos con tiros pues vencerlos en batalla no podían, y con estrecho cerco acabarlos con la hambre.
    • 1535-1622 Anónimo Esquema piezas teatrales Lope 381 Docs teatro Esp (CDH )
      Ha un lado deste cadahalso y tablado estará fundado un castillo de madera con sus torres, almenas y la propriedad que combiene, y dentro dél ingenios de fuego cohetes y tronadores para que hagan repressentación de hartillería en las ocassiones que combenga.
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Torre, que llevaban á la guerra los elefantes, y en que se metian muchos soldados.
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      TORRE MOVIBLE de guerra, la que hacian antiguamente para cercar una Ciudad, &c.
    • 1869 Almirante, J. DiccMilitar - Esp (BD)
      FALARICA [...]. Estos dardos se disparan con maquinas de la mayor fuerza contra las torres de asalto llamadas fali (Bastidas, helepolis, etc.) para incendiarlas. Los saguntinos la hicieron memorable.
    • 1905 Blasco Ibáñez, V. La bodega [1998] 212 Esp (CDH )

      Siguiendo Montenegro los tortuosos senderos que formaban las filas de toneles, llegó a la bodega de los Gigantesel gran depósito de la casa, el almacén inmenso de los caldos antes de adquirir forma y nombre, el Limbo de los vinos, donde se agitaban sus espíritus en la vaguedad de lo indeterminado Hasta la alta techumbre llegaban los conos pintados de rojo con aros negros; torreones de madera semejantes a las antiguas torres de asedio; gigantes que daban su nombre al departamento y contenían cada uno en sus entrañas más de setenta mil litros.

    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Lentos, pesados, inmóviles como torres ambulantes sobre sus enormes caballos, comenzaban a desfilar, seis en fondo, cien archeros de la guardia, ceñidos sus capotes de terciopelo amarillo con la banda de tres colores, rojo, blanco y amarillo, que era divisa del príncipe. Los clarines, a compás esparcían sus sonoras notas con majestuosa pausa.
    • 1888-1923 Pascual Sanjuán, P. Flora [1923] 181 Esp (CDH )
      Ocasiones ha habido en que, sobre el lomo de un elefante, se ha colocado una torre de madera, llena de soldados armados. / / León.
    • 1970 RAE DRAE 19.ª ed. (S) (NTLLE)
      torre. [...] Armazón transportable de madera, en forma de prisma o troco de pirámide altos, que se empleaba antiguamente para combatir y asaltar las murallas enemigas.
    • 1986 Moix, T. No digas [1993] Esp (CDH )
      Era el silbido feroz de las catapultas arrojando su carga mortal, el estampido repiqueteante de los arietes arrojados una y otra vez contra las enormes puertas de los templos y de las bibliotecas, el chirrido escalofriante de las gigantescas torres de madera que se iban acercando a las murallas con su cargamento de romanos dispuestos a asestar un último y definitivo golpe a lo que quedaba de Alejandría.
    • 2006 García Barreno, P. Evolución medicina Esp (CORPES)
      Guido, que conocía que las enfermedades diezmaban las tropas más que el enemigo, dedicó el primer volumen de su Texaurus a materias médicas. El segundo lo dedicó a la descripción, acompañada de ilustraciones, de una serie de máquinas de guerra inventadas por él: una torre de asalto movida por propulsión humana o por viento, y un submarino movido mediante paletas.
    • 2011 Bizama, G. "Fuente estrellas" Cuentos antipoder Ur (CORPES)
      Con fiereza, los esclavos soportaron el asedio de las torres y los golpes del ariete, pero Rupilio cerró las poternas y subió las albarradas y, presentándose de improviso, cogió prisioneros a los que estaban en los extremos de la ciudad, y los que luchaban desde el centro no se daban cuenta a causa del tamaño de la misma; de ese modo fue tomada Enna que yacía en poder de los esclavos.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      torre [...] f. Armazón transportable de madera, en forma de prisma o tronco de pirámide altos, que se empleaba antiguamente para combatir y asaltar las murallas enemigas.
    • 2020 Masoliver, A. "Turismo guerra" La Razón (Madrid): larazon.es Esp (CORPES)
      Donde hoy se ve Garray, incluso más allá, puede apreciarse un cerco de nueve kilómetros imposible de penetrar: fosas, picas, el brillo de las armaduras, empalizadas y torres de asedio interrumpen groseramente cualquier camino. En torno a este foso inexpugnable, se cuentan a millares los toldos de las tiendas amarillentas del enemigo, salteadas por pequeños estandartes coloreados de un rojo bermellón.
  3. s. f. Esp: Or Casa unifamiliar de más de una planta y con jardín o hacienda, alejada de un núcleo urbano y aislada de otras viviendas.
    docs. (1250-2019) 27 ejemplos:
    • c1250 Anónimo Vidal Mayor [1956] 301 Esp (CDH )
      (2) De las heredades las unas son ditas urbanas, es assaber casas, et las otras son ditas rústiquas, es assaber campos et heredades otras et uinnas et todas otras cosas que son fueras de las casas, quoál maraueilla, si huerto, campo o uinna sea murado, será contado empero entre las heredades rústiquas, (3) empero, si en la partida de la heredat o del huerto o de la uinna fuere puesta casa o tor, quoanto fuere çarrado a derredor con las paredes de la casa o de la tor, quoanto fuere cerrado a derredor assí como corral o corral será contado et tenido del todo del dreito de heredades urbanas.
    • 2019 Freixas Revuelta, L. No me iba a pasar Esp (CORPES)
      «¿De setenta metros cuadrados?», apuntaba con una mueca de conmiseración la que daba fiestas suntuosas en su torre de tres plantas, con jardín, garaje y chimenea.
    • c1250 Anónimo Vidal Mayor [1956] 301 Esp (CDH )
      (2) De las heredades las unas son ditas urbanas, es assaber casas, et las otras son ditas rústiquas, es assaber campos et heredades otras et uinnas et todas otras cosas que son fueras de las casas, quoál maraueilla, si huerto, campo o uinna sea murado, será contado empero entre las heredades rústiquas, (3) empero, si en la partida de la heredat o del huerto o de la uinna fuere puesta casa o tor, quoanto fuere çarrado a derredor con las paredes de la casa o de la tor, quoanto fuere cerrado a derredor assí como corral o corral será contado et tenido del todo del dreito de heredades urbanas.
    • 1487-1488 Valera, D. Crón Reyes Católicos [1927] Esp (CDH )
      E debaxo desta sierra es un valle muy fondo e grande, lleno de viñas e huertas e caserías e torres, e allí estavan los cavalleros que avían traydo el avanguarda. E a la Amano derecha está una muy áspera e alta sierra, que los moros tenían tanbién tomada fasta la cibdad, lo qual todo defendían muy bien.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] 478 Esp (CDH )
      Desembarcamos junto a la granja, que hera una torre donde había un fraire mayodormo y otros seis fraires que le servían y cababan las viñas. Ya yo pensé estar en España, y como llegamos con nuestro hato acuestas llamamos y no quisieron abrir para que entrásemos, que no estaba allí el icónomo, que ansí se nombra en griego.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      TORRE [...] Llaman torres en muchas partes vnos lugaritos pequeños de señorío donde el señor tiene su morada y alguna casa suya más leuantada que las otras.
    • 1613 Rojas, C. Compendio fortificación [2000] Esp (CDH )

      Sólo advierto que, después que sepa el tal ingeniero muy bien los cinco géneros, que son: toscano, dórico, yónico, corintio y compossito, y que sepa tomar la planta del sitio donde huviere de fundar el castillo, el templo o casa de cabildo, o casa de campo, o torres, o alguna otra fábrica en la mar o río; todo lo qual lo hallarán bien claro en mi primer libro, por lo qual, no me detendrán en éste por no dezir tantas vezes una cosa, pero, de passo, digo que en un castillo de dos mil soldados, es necessario, después de aver hecho sus baluartes y cortinas y terraplenos, hazer alojamientos para los soldados y juntamente la iglesia, la qual será tan grande como pidiere la gente del dicho castillo, grande o chico, y pues ha de aver dos mil soldados [...].

    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      TORRE. En algunas Províncias se llaman las casas del campo con huertas.
    • 1859 Borao, J. DiccVocesAragonesas Esp (BD)
      TORRE, p. Quinta, granja, cármen, casa de recreo en el campo.
    • 1861 Legislación Estatutos montes huertas Zaragoza [2009] p. 46 Esp (BD)
      Si alguna heredad confrontará con el camino, y será tapiada, por donde ha de haber la entrada (si ya por otra parte no la tiene) hanse de abrir las tapias delante de la márguin que estará mas cerca de la Ciudad, Villa, ó Lugar, ó torre.
    • 1870 Anónimo Reglamento Ley Hipotecaria [1989] Esp (CDH )
      Se inscribirán bajo un solo número, si los interesados lo solicitaren, considerándose como una sola finca con arreglo al art. 8.º de la ley y para los efectos que el mismo expresa: / 1.º Las propiedades rústicas, conocidas con los nombres de cortijos, haciendas, labores, masías, dehesas, cercados, torres, caseríos, granjas, lugares, casales, cabañas, etc., que formen un cuerpo de bienes dependientes ó unidos, con uno ó más edificios, y una ó varias piezas de terreno, con arbolado ó sin él, aunque éstas no linden entre sí ni con el edificio [...].
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )

      Las conversaciones durante las largas horas de labor versaban siempre sobre este bello tema, que Martina dominaba a fondo; antes de marcharse Candelita o Francesca, como ya comenzaban a llamarla, a la ciudad condal, el deseo de Martina era dejar Madrid, donde decía estar muy a disgusto, e irse a vivir a Barcelona, a una torrecita, por San Gervasio; pero ahora había cambiado de rumbo, y sus ojos se fijaban en Aldamar y ponía allí su nido de amor, apartado del mundo y de las miradas de los hombres.

    • 1922 Lampérez Romea, V. Arquitectura civil I p. 50 Esp (BD)
      Alrededor de la torre fueron agregándose diversas construcciones rurales, sin orden ninguno, constituyéndose así desde el siglo XV un tipo de casa señorial rural consistente en una torre cuadrada que se eleva sobre otros edificios del carácter de los campestres del país, aunque más suntuosos, con la típica solana y el inevitable escudo nobiliario.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Aquellos mausoleos pomposos respondían de modo cabal al gusto rústico e inculto de sus propietarios como el chalé o torre de veraneo edificados en Lloret o Sitges (obra tal vez del mismo arquitecto) hijos unos y otros de un anacrónico sistema de empresa paternalista y familiar, sordamente minado al cabo de los años no sólo por las luchas y reivindicaciones obreras (acalladas ahora a culatazos), sino también (lo cual era mucho más serio) por los imperativos y exigencias del moderno capitalismo de Estado.
    • 1976 Laín Entralgo, P. Descargo conciencia [1989] 73 Esp (CDH )

      Barcelona me permitió contemplar por vez primera la estructura cabal de una ciudad orgánicamente europea : un barrio gótico como delicada almendra medieval ; calles de ronda como ancho y llano testimonio de las antiguas murallas ; fuertes vestigios de éstas en una ciudadela militar ; un ensanche racional , típicamente burgués ; un último contorno en el cual la urbe va paulatinamente haciéndose campo hasta convertirse , como allí acontece , en « torre » o en « masía » .

    • 1988 Ribera, J. Sangre hermano [1988] Esp (CDH )
      El pueblo tiene un pequeño núcleo urbano encerrado en un círculo de torres de verano, más modernas cuanto más alejadas del centro. A las once de esta noche de tormenta no se ve un alma en las calles. Incluso los bares situados a ambos lados de la carretera tienen las persianas metálicas echadas. Cruzan el pueblo desierto.
    • 1997 Seseña, N. Cacharrería [1997] Esp (CDH )
      El anafre o cocinilla es otra pieza «arqueológica», aunque antiguamente —un antiguamente de sólo cuarenta años— era el utensilio empleado en muchas casas rurales, y sobre todo en las haciendas y cortijos cuando los obreros del campo tenían que pernoctar fuera de los pueblos en las masías, torres o cortijadas.
    • 2007 Usón, C Perseguidoras Esp (CORPES)
      La dirección era calle Vista Bella 10. «Ya verás -le había dicho su amiga-, es un sitio agradable, una torre con jardín, y la dueña, Montse, es un encanto, íntima amiga mía, te va a tratar muy bien».
    • 2017 Marsé, J. "Colección particular" Colección particular Esp (CORPES)
      La viuda Fullat no quiso recibirnos. Vivía en una torre antigua con jardín, en lo más alto del Guinardó.
    • 2019 Freixas Revuelta, L. No me iba a pasar Esp (CORPES)
      «¿De setenta metros cuadrados?», apuntaba con una mueca de conmiseración la que daba fiestas suntuosas en su torre de tres plantas, con jardín, garaje y chimenea.
    • c1250 Anónimo Vidal Mayor [1956] 301 Esp (CDH )
      (2) De las heredades las unas son ditas urbanas, es assaber casas, et las otras son ditas rústiquas, es assaber campos et heredades otras et uinnas et todas otras cosas que son fueras de las casas, quoál maraueilla, si huerto, campo o uinna sea murado, será contado empero entre las heredades rústiquas, (3) empero, si en la partida de la heredat o del huerto o de la uinna fuere puesta casa o tor, quoanto fuere çarrado a derredor con las paredes de la casa o de la tor, quoanto fuere cerrado a derredor assí como corral o corral será contado et tenido del todo del dreito de heredades urbanas.
    • 1487-1488 Valera, D. Crón Reyes Católicos [1927] Esp (CDH )
      E debaxo desta sierra es un valle muy fondo e grande, lleno de viñas e huertas e caserías e torres, e allí estavan los cavalleros que avían traydo el avanguarda. E a la Amano derecha está una muy áspera e alta sierra, que los moros tenían tanbién tomada fasta la cibdad, lo qual todo defendían muy bien.
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] 478 Esp (CDH )
      Desembarcamos junto a la granja, que hera una torre donde había un fraire mayodormo y otros seis fraires que le servían y cababan las viñas. Ya yo pensé estar en España, y como llegamos con nuestro hato acuestas llamamos y no quisieron abrir para que entrásemos, que no estaba allí el icónomo, que ansí se nombra en griego.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      TORRE [...] Llaman torres en muchas partes vnos lugaritos pequeños de señorío donde el señor tiene su morada y alguna casa suya más leuantada que las otras.
    • 1613 Rojas, C. Compendio fortificación [2000] Esp (CDH )

      Sólo advierto que, después que sepa el tal ingeniero muy bien los cinco géneros, que son: toscano, dórico, yónico, corintio y compossito, y que sepa tomar la planta del sitio donde huviere de fundar el castillo, el templo o casa de cabildo, o casa de campo, o torres, o alguna otra fábrica en la mar o río; todo lo qual lo hallarán bien claro en mi primer libro, por lo qual, no me detendrán en éste por no dezir tantas vezes una cosa, pero, de passo, digo que en un castillo de dos mil soldados, es necessario, después de aver hecho sus baluartes y cortinas y terraplenos, hazer alojamientos para los soldados y juntamente la iglesia, la qual será tan grande como pidiere la gente del dicho castillo, grande o chico, y pues ha de aver dos mil soldados [...].

    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      TORRE. En algunas Províncias se llaman las casas del campo con huertas.
    • 1859 Borao, J. DiccVocesAragonesas Esp (BD)
      TORRE, p. Quinta, granja, cármen, casa de recreo en el campo.
    • 1861 Legislación Estatutos montes huertas Zaragoza [2009] p. 46 Esp (BD)
      Si alguna heredad confrontará con el camino, y será tapiada, por donde ha de haber la entrada (si ya por otra parte no la tiene) hanse de abrir las tapias delante de la márguin que estará mas cerca de la Ciudad, Villa, ó Lugar, ó torre.
    • 1870 Anónimo Reglamento Ley Hipotecaria [1989] Esp (CDH )
      Se inscribirán bajo un solo número, si los interesados lo solicitaren, considerándose como una sola finca con arreglo al art. 8.º de la ley y para los efectos que el mismo expresa: / 1.º Las propiedades rústicas, conocidas con los nombres de cortijos, haciendas, labores, masías, dehesas, cercados, torres, caseríos, granjas, lugares, casales, cabañas, etc., que formen un cuerpo de bienes dependientes ó unidos, con uno ó más edificios, y una ó varias piezas de terreno, con arbolado ó sin él, aunque éstas no linden entre sí ni con el edificio [...].
    • 1898 Ganivet, Á. Pío Cid [1983] Esp (CDH )

      Las conversaciones durante las largas horas de labor versaban siempre sobre este bello tema, que Martina dominaba a fondo; antes de marcharse Candelita o Francesca, como ya comenzaban a llamarla, a la ciudad condal, el deseo de Martina era dejar Madrid, donde decía estar muy a disgusto, e irse a vivir a Barcelona, a una torrecita, por San Gervasio; pero ahora había cambiado de rumbo, y sus ojos se fijaban en Aldamar y ponía allí su nido de amor, apartado del mundo y de las miradas de los hombres.

    • 1922 Lampérez Romea, V. Arquitectura civil I p. 50 Esp (BD)
      Alrededor de la torre fueron agregándose diversas construcciones rurales, sin orden ninguno, constituyéndose así desde el siglo XV un tipo de casa señorial rural consistente en una torre cuadrada que se eleva sobre otros edificios del carácter de los campestres del país, aunque más suntuosos, con la típica solana y el inevitable escudo nobiliario.
    • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
      Torre [...] f. [...] Ar., Murc. y Nav. Casa de campo o granja con huerta.
    • 1955 Zurita Ruiz, J. DiccConstrucción Esp (FG)
      TORRE. [...] Casa de campo o granja. En Cataluña, chalet, hotelito.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 19 Esp (CDH )
      El elegante abuelo, tocado con su proverbial sombrero de paja, junto al absurdo chalé morisco del ensanche de Barcelona, instalado ya en España con mujer e hijos, chófer y jardinero, torre de verano y coche de caballos y —lamentablemente emancipados los esclavos negros— indígenas pobres de su propiedad exclusiva, pretexto de caridades y mercedes, obras meritorias e indulgencias, garantía del misericorde perdón de Dios en esta vida y de la eterna salvación en la otra.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] Esp (CDH )
      Aquellos mausoleos pomposos respondían de modo cabal al gusto rústico e inculto de sus propietarios como el chalé o torre de veraneo edificados en Lloret o Sitges (obra tal vez del mismo arquitecto) hijos unos y otros de un anacrónico sistema de empresa paternalista y familiar, sordamente minado al cabo de los años no sólo por las luchas y reivindicaciones obreras (acalladas ahora a culatazos), sino también (lo cual era mucho más serio) por los imperativos y exigencias del moderno capitalismo de Estado.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 374 Esp (CDH )
      / La ciudad que contemplaban ¿era la tuya? / el rebaño de turistas se había eclipsado tras el guía y siguiendo / las indicaciones escritas a derecha e izquierda del catalejo introdujiste / una nueva moneda en la ranura y apretaste el botón / hasta el fondo / examinaste por turno / los mausoleos y monumentos fúnebres de Pedralbes Sarriá Bonanova / construidos como villas residenciales o torres de verano / los estrafalarios panteones gaudianos y modern style que sobresalían / del prosaico y dilatado Ensanche / los bloques de nichos de la ciudad moderna con su denso tráfico / de convoyes fúnebres y muertos que caminaban / las celdillas alveolos y urnas del colmenar inmenso de los barrios / bajos / las chabolas barracas y chozas condenadas como sus precarios dueños / al destino insalvable de la fosa común / el cementerio estaba fuera tu ciudad era el cementerio / abandonaste la prospección del telescopio / la calina mitigaba el reverbero de la luz y se mezclaba con el / vaho de las chimeneas el humo de las fábricas el escape silencioso / de los vehículos el jadeo de millón y medio de habitantes / congestionados que en esta jornada canicular comían trabajaban / bebían caminaban se amaban sin saber a ciencia cierta / te decías / si su vida era o no / como pensaran vuestros clásicos / un borroso efímero desdibujado e inconsistente sueño.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )
      Con el motor en ralentí, respirando la fragante noche de junio cargada de vagas promesas, recorrió las calles desiertas, flanqueadas de verjas y jardines, hasta que decidió abandonar la motocicleta y fumar un cigarrillo recostado en el guardabarros de un formidable coche sport parado frente a una torre.
    • 1976 Laín Entralgo, P. Descargo conciencia [1989] 73 Esp (CDH )

      Barcelona me permitió contemplar por vez primera la estructura cabal de una ciudad orgánicamente europea : un barrio gótico como delicada almendra medieval ; calles de ronda como ancho y llano testimonio de las antiguas murallas ; fuertes vestigios de éstas en una ciudadela militar ; un ensanche racional , típicamente burgués ; un último contorno en el cual la urbe va paulatinamente haciéndose campo hasta convertirse , como allí acontece , en « torre » o en « masía » .

    • 1983 Alvar, M. (dir.) ALEANR, X-XII Esp (FG)
      torre 'finca con casa' (lám. 1571 mapa 1348).
    • 1988 Ribera, J. Sangre hermano [1988] Esp (CDH )
      El pueblo tiene un pequeño núcleo urbano encerrado en un círculo de torres de verano, más modernas cuanto más alejadas del centro. A las once de esta noche de tormenta no se ve un alma en las calles. Incluso los bares situados a ambos lados de la carretera tienen las persianas metálicas echadas. Cruzan el pueblo desierto.
    • 1988 Ribera, J. Sangre hermano [1988] 48 Esp (CDH )
      La crisis había acabado con todo. Directamente a la quiebra, a finales de los setenta. Puede que quede algo del patrimonio, pero lo único de valor es una casa de campo en Riudells, doce hectáreas de terreno con la torre y una masía, donde el anciano Nicolás vive retirado, probablemente amargado por el recuerdo de una vida desperdiciada a cambio de unas migajas.
    • 1993 Marsé, J. Embrujo Shangai [1996] Esp (CDH )

      No serían más de cinco o seis los domingos que Forcat salió de la torre aquel verano, siempre en compañía de la señora Anita y siempre, salvo la primera vez, por la mañana; en las otras salidas iba solo y traía cosas de comer. Si era domingo solían ir juntos a la sesión matinal del cine Roxy y en varias ocasiones, entre semana, a los Baños Orientales en la playa de la Barceloneta.

    • 1997 Seseña, N. Cacharrería [1997] Esp (CDH )
      El anafre o cocinilla es otra pieza «arqueológica», aunque antiguamente —un antiguamente de sólo cuarenta años— era el utensilio empleado en muchas casas rurales, y sobre todo en las haciendas y cortijos cuando los obreros del campo tenían que pernoctar fuera de los pueblos en las masías, torres o cortijadas.
    • 2007 Usón, C Perseguidoras Esp (CORPES)
      La dirección era calle Vista Bella 10. «Ya verás -le había dicho su amiga-, es un sitio agradable, una torre con jardín, y la dueña, Montse, es un encanto, íntima amiga mía, te va a tratar muy bien».
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      torre [...] f. Cat., Mur. y Zar. Casa de campo o de recreo, o granja con huerta.
    • 2017 Marsé, J. "Colección particular" Colección particular Esp (CORPES)
      La viuda Fullat no quiso recibirnos. Vivía en una torre antigua con jardín, en lo más alto del Guinardó.
    • 2019 Freixas Revuelta, L. No me iba a pasar Esp (CORPES)
      «¿De setenta metros cuadrados?», apuntaba con una mueca de conmiseración la que daba fiestas suntuosas en su torre de tres plantas, con jardín, garaje y chimenea.
  4. 1⟶metáfora
    s. f. Representación convencional de la torre.
    docs. (1380-2017) 24 ejemplos:
    • 1380 Anónimo Bienes Gracia Ximénez Tena p. 350 Inventarios aragoneses (ed. M. Serrano y Sanz, BRAE, IV, 1917, 25) Esp (BD)
      47. Hun escudo amariello con senyales de tres torres.—48. Hun escudo quartonado, los dos quartones con sendos castiellos e los otros dos quartones quasi como escaques vermellos e amariellos.—49. Hun escudet blanco con una cruz por medio.
    • 2017 Serrano, Antonio Correr, viajar, vivir [2017] (CORPES)
      La realidad es pura diversión en Socuéllamos, situado en plena comarca de La Mancha, entre viñedos, regado por los ríos Záncara y Córcoles. A seiscientos treinta metros sobre el nivel del mar, la villa es una llanura abierta a los cuatro vientos, cuyo escudo se reparte entre una torre, una cruz de Santiago y un racimo de uvas. Pura tradición en esta localidad en la que nació en 1976 Roberto Parra, un espléndido atleta de ochocientos metros que llegó a ser campeón de Europa de pista cubierta en Estocolmo con menos de veinte años.
    • 1380 Anónimo Bienes Gracia Ximénez Tena p. 350 Inventarios aragoneses (ed. M. Serrano y Sanz, BRAE, IV, 1917, 25) Esp (BD)
      47. Hun escudo amariello con senyales de tres torres.—48. Hun escudo quartonado, los dos quartones con sendos castiellos e los otros dos quartones quasi como escaques vermellos e amariellos.—49. Hun escudet blanco con una cruz por medio.
    • 1552 Hnz Villaumbrales, P. Peregrinación [2003] Esp (CDH )

      Como estas palabras fueron acabadas, los cuatro caballeros cabalgaron en sus caballos y el primero, que de los otros señor parecía, se va al puesto, el cual era armado de unas armas saldes, ricas a marabilla, partidas con oro. Traía en el escudo una torre y un preso caballero en ella, puesto en una ventana con una gruesa cadena de hierro al cuello.

    • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] Esp (CDH )
      Al sexto capitulo el escudo de armas de Talavera es una Torre albarrana y dos toros, y la razon de tomar estas armas es porque en el muro nuevo que se ha dicho hay doce torres, que el Antonio las llama exturricis, que salen del muro, con un arco en medio fortisimas en sus edificios, y tan grandes que en una de ellas, con ciertos corredores que tenia a la redonda por la parte de afuera [...].
    • 1602 Mateo Luján de Saavedra (Juan Martí) Guzmán de Alfarache 2.ª parte [2001] Esp (CDH )
      Detestable cosa es delante de Dios el que deja la confederación de la gracia que recibió en el santo bautismo, y restriba en el rancio apolillado de Babilonia. Son los españoles como los Nembrotistas, que quisieron celebrar su nombre con el blasón de la torre; pues otro vicio tienen, que ni saben ni quieren saber, y por esto no sólo no buscan quien les aconseje lo que les cumple, mas al que por caridad quiere dar consejo de suyo [...].
    • 1621 Cascales, F. Discursos históricos Murcia [1622] fol. 373r Esp (BD)
      Las armas de los Prietos son vn escudo partido en palo, a la mano derecha vna Aguila roxa en campo de oro, i a la izquierda vna torre sobre ondas de mar, i dos leones asidos a ella, i por orla ocho aspas.
    • 1633-1635 Quiñones Benavente, L. Puente Segoviana I [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Sale Lorenzo con una torre o alcázar pintado. LorenzoEl Tajo soy caudaloso.JosefaQue «¡agua va!»diciendo, sale; / pero es con arenas de oro: / ninguna mujer se aparte.
    • 1707 Anónimo Acta Junta Docs Junta Costa Mar Esp (CDH )
      Y en remunerazión de otros muchos y leales serviçios que han hecho y hazen a esta Real Corona los hijos de estas Cuatro villas de las quales a habido muchos generales, almirantes, capitanes de mar y guerra y otros oficiales que han servido con grande aprobazión, cumpliendo con particulares demostraziones de su zelo y antigua lealtad que se manifiesta en el blasón de sus armas que es un navío y una thorre con cadena que corta el vaxel en memoria de haver salido de ellas el que rompió la de la thorre del oro en la ocasión que se ganó a Sevilla [...].
    • 1773 Gusseme, T. A. DiccNumismático, I Esp (BD)
      TORRES. Suelen verse algunas en las medallas, ó como adorno en algun edificio, de que en ellas se hace ostentacion; ó como signo de poblacion, que freqüentemente se expresa con una cabeza coronada de muros, y torres [...].
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Torre, en las medallas, una especie de almacen hecho para la diversion del Pueblo.
    • 1884 Quadrado, J. M. España monumentos y artes [2003] Esp (CDH )
      Promovieron este insigne trabajo en 1493 a 1528 los prelados don Francisco de la Fuente, don Alonso Carrillo y fray Francisco Ruiz, compañero y sobrino del inmortal Cisneros, y al último se deben las brillantes vidrieras que alumbran la capilla mayor y el crucero y que llevan su escudo episcopal de cinco torres.
    • 1895 Pereda, J. M. Peñas [1995] 318 Esp (CDH )
      También es de advertir, como resto de la independencia y tenacidad cántabras, que en estos edificios a ella agregados, donde se notan detalles del siglo xv junto a obras del xvi y siguientes hasta del actual, no hay ningún otro escudo que el de la torre, ya descrito, si bien dos puertas interiores de esta casa que hizo el Alcaide de Argüeso, cuyo castillo le chocó a usted tanto ayer, según me han dicho, * entonces condenado a muerte y salvado por la influencia de su pariente el Duque del Infantado, tienen escudos lisos [...].
    • 1898 Rubén Darío Roma [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )

      — He aquí la última de mis diosas —dijo—. He ahí a Roma, a quien tantas ofrendas he hecho en el templo de la Salud. En ella se sostiene la fe que me resta. Su faz, en una visión del futuro, se me aparece siempre irradiando un brillo único; su cabeza firme sobre la columna de su cuello vigoroso, sostiene el orgullo simbólico de su corona de torres.

    • 1910 Garrido Atienza, M. Capitulaciones Granada [1910] Esp (CDH )
      Merced hecha por los Reyes Católicos á Fernando de Zafra de que pusiese en su escudo de armas tres torres picudas, en premio y recuerdo de su trabajo é industria para conseguir la entrega de Granada. 28 Febrero 1502.
    • a1914 Agustini, D. Prosa [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      Ana, yo vi una vez, abiertas a la vida, sobre la torre blanca de tu cuerpo, las mágicas lumbreras de tus ojos. Tu alma me fascinó en tu mirada como una remota hermana nunca vista, reconocida milagrosamente al crepúsculo en un encuentro mudo por un camino misterioso...
    • 1960 Pz Sáenz, T. Geogr agrícola Esp [1960] Esp (CDH )
      En el pazo señorial, apartado en un otero, y ostentando altivamente torre y blasón, culminan las categorías de la morada gallega. A imitación del pazo, las casas de las marinas están dotadas de una galería o solana orientada a Mediodía.
    • 1982 Arrabal, F. Torre herida [1983] Esp (CDH )
      La imagen presenta una torre semiderruida por un rayo que cae sobre ella en la parte superior (cabeza). Esta torre es la columna del poder. Los ladrillos son de color de carne para ratificar que se trata de una construcción viviente, imagen del ser humano. El naipe expresa el peligro al que conduce todo exceso de seguridad en sí mismo, y su consecuencia: el orgullo.
    • 1994 Prensa La Vanguardia, 31/08/1994 [1994] Esp (CDH )
      En principio se planteó la posibilidad de que el pedestal reprodujera la torre que figura en el escudo de Cadaqués y que en su interior se ubicara la oficina de información municipal, convirtiéndose en un centro de acogida de turistas.
    • 2003 Anónimo "Santiago Broto Aparicio" Serrablo Esp (CORPES)
      Si deseara adoptarlas, de acuerdo con las normas dictadas por la Diputación General de Aragón, le formulamos esta propuesta alusiva y fundamentada en el principal motivo histórico y artístico que el municipio posee, como es la torre de su iglesia. En consecuencia, podrían estar así formadas: Escudo de base circular: De azur una torre de plata cuadrada, almenada, mazonada y aclarada de sable.
    • 2008 Sanz, M. "Cáceres, ciudad pajarera" El País.com. El viajero (Madrid): elviajero.elpais.com Esp (CORPES)
      La forma de la plaza de Santa María es la de la letra de un alfabeto lunar, marciano o venusino; sobre una de sus volutas, el palacio de Mayoralgo es una mole rectangular en la que destacan su nítida fachada renacentista y su escudo partido dimidiado de un águila y una torre: un nuevo enigma heráldico.
    • 2017 Serrano, Antonio Correr, viajar, vivir [2017] (CORPES)
      La realidad es pura diversión en Socuéllamos, situado en plena comarca de La Mancha, entre viñedos, regado por los ríos Záncara y Córcoles. A seiscientos treinta metros sobre el nivel del mar, la villa es una llanura abierta a los cuatro vientos, cuyo escudo se reparte entre una torre, una cruz de Santiago y un racimo de uvas. Pura tradición en esta localidad en la que nació en 1976 Roberto Parra, un espléndido atleta de ochocientos metros que llegó a ser campeón de Europa de pista cubierta en Estocolmo con menos de veinte años.
    • 1380 Anónimo Bienes Gracia Ximénez Tena p. 350 Inventarios aragoneses (ed. M. Serrano y Sanz, BRAE, IV, 1917, 25) Esp (BD)
      47. Hun escudo amariello con senyales de tres torres.—48. Hun escudo quartonado, los dos quartones con sendos castiellos e los otros dos quartones quasi como escaques vermellos e amariellos.—49. Hun escudet blanco con una cruz por medio.
    • 1552 Hnz Villaumbrales, P. Peregrinación [2003] Esp (CDH )

      Como estas palabras fueron acabadas, los cuatro caballeros cabalgaron en sus caballos y el primero, que de los otros señor parecía, se va al puesto, el cual era armado de unas armas saldes, ricas a marabilla, partidas con oro. Traía en el escudo una torre y un preso caballero en ella, puesto en una ventana con una gruesa cadena de hierro al cuello.

    • 1575-1580 Anónimo Relaciones hist-geogr-estadíst España: Toledo [1951-1963] Esp (CDH )
      Al sexto capitulo el escudo de armas de Talavera es una Torre albarrana y dos toros, y la razon de tomar estas armas es porque en el muro nuevo que se ha dicho hay doce torres, que el Antonio las llama exturricis, que salen del muro, con un arco en medio fortisimas en sus edificios, y tan grandes que en una de ellas, con ciertos corredores que tenia a la redonda por la parte de afuera [...].
    • 1602 Mateo Luján de Saavedra (Juan Martí) Guzmán de Alfarache 2.ª parte [2001] Esp (CDH )
      Detestable cosa es delante de Dios el que deja la confederación de la gracia que recibió en el santo bautismo, y restriba en el rancio apolillado de Babilonia. Son los españoles como los Nembrotistas, que quisieron celebrar su nombre con el blasón de la torre; pues otro vicio tienen, que ni saben ni quieren saber, y por esto no sólo no buscan quien les aconseje lo que les cumple, mas al que por caridad quiere dar consejo de suyo [...].
    • p1611 Covarrubias, S. TesCast-S Esp (NTLLE)
      BÁRBARA. Sancta Bárbara virgen y Mártyr de Nicomedia que padeció en la persecución de Maximino. La qual después de muy larga prisión en cárçeles obscuras, fue abrasada con láminas de fuego ardiendo, cortadas las tetas, y después de estos y otros muchos tormentos, le cortaron la cabeça. De esta sancta reça la Yglesia a los quatro de Diciembre. La raçón de pintar su imagen, con una torre en la mano, y siempre que ay truenos y relámpagos invocar su nombre y ayuda es ésta, que su padre Dióscoro, cavallero principal y muy rico, la ençerró en una torre, y aviendo mandado haçer dos ventanas en el baño o aposento regalado la doncella quiso se abriesen tres en honor de la sanctíssima trinidad, y entendiendo por esto, y porque ella lo dijo ser Christiana, la entregó a Marciano, presidente de aquella provincia, el qual la atormentó, y finalmente siendo condenada a degollar, el padre mesmo le cortó la cabeça. De manera que por el retiramiento que tubo en la torre se la pintan en la mano: Dióscoro acabada de executar en su hija tan grande crueldad volviendo a su casa cayó un rayo del çielo que le mató, y ésta es la raçón porque invocamos a Santa Bárbara quando tememos los rayos.
    • 1621 Cascales, F. Discursos históricos Murcia [1622] fol. 373r Esp (BD)
      Las armas de los Prietos son vn escudo partido en palo, a la mano derecha vna Aguila roxa en campo de oro, i a la izquierda vna torre sobre ondas de mar, i dos leones asidos a ella, i por orla ocho aspas.
    • 1633-1635 Quiñones Benavente, L. Puente Segoviana I [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      Sale Lorenzo con una torre o alcázar pintado. LorenzoEl Tajo soy caudaloso.JosefaQue «¡agua va!»diciendo, sale; / pero es con arenas de oro: / ninguna mujer se aparte.
    • 1707 Anónimo Acta Junta Docs Junta Costa Mar Esp (CDH )
      Y en remunerazión de otros muchos y leales serviçios que han hecho y hazen a esta Real Corona los hijos de estas Cuatro villas de las quales a habido muchos generales, almirantes, capitanes de mar y guerra y otros oficiales que han servido con grande aprobazión, cumpliendo con particulares demostraziones de su zelo y antigua lealtad que se manifiesta en el blasón de sus armas que es un navío y una thorre con cadena que corta el vaxel en memoria de haver salido de ellas el que rompió la de la thorre del oro en la ocasión que se ganó a Sevilla [...].
    • 1773 Gusseme, T. A. DiccNumismático, I Esp (BD)
      TORRES. Suelen verse algunas en las medallas, ó como adorno en algun edificio, de que en ellas se hace ostentacion; ó como signo de poblacion, que freqüentemente se expresa con una cabeza coronada de muros, y torres [...].
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Torre, en las medallas, una especie de almacen hecho para la diversion del Pueblo.
    • 1884 Quadrado, J. M. España monumentos y artes [2003] Esp (CDH )
      Promovieron este insigne trabajo en 1493 a 1528 los prelados don Francisco de la Fuente, don Alonso Carrillo y fray Francisco Ruiz, compañero y sobrino del inmortal Cisneros, y al último se deben las brillantes vidrieras que alumbran la capilla mayor y el crucero y que llevan su escudo episcopal de cinco torres.
    • 1895 Pereda, J. M. Peñas [1995] 318 Esp (CDH )
      También es de advertir, como resto de la independencia y tenacidad cántabras, que en estos edificios a ella agregados, donde se notan detalles del siglo xv junto a obras del xvi y siguientes hasta del actual, no hay ningún otro escudo que el de la torre, ya descrito, si bien dos puertas interiores de esta casa que hizo el Alcaide de Argüeso, cuyo castillo le chocó a usted tanto ayer, según me han dicho, * entonces condenado a muerte y salvado por la influencia de su pariente el Duque del Infantado, tienen escudos lisos [...].
    • 1898 Rubén Darío Roma [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )

      — He aquí la última de mis diosas —dijo—. He ahí a Roma, a quien tantas ofrendas he hecho en el templo de la Salud. En ella se sostiene la fe que me resta. Su faz, en una visión del futuro, se me aparece siempre irradiando un brillo único; su cabeza firme sobre la columna de su cuello vigoroso, sostiene el orgullo simbólico de su corona de torres.

    • 1910 Garrido Atienza, M. Capitulaciones Granada [1910] Esp (CDH )
      Merced hecha por los Reyes Católicos á Fernando de Zafra de que pusiese en su escudo de armas tres torres picudas, en premio y recuerdo de su trabajo é industria para conseguir la entrega de Granada. 28 Febrero 1502.
    • a1914 Agustini, D. Prosa [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      Ana, yo vi una vez, abiertas a la vida, sobre la torre blanca de tu cuerpo, las mágicas lumbreras de tus ojos. Tu alma me fascinó en tu mirada como una remota hermana nunca vista, reconocida milagrosamente al crepúsculo en un encuentro mudo por un camino misterioso...
    • 1960 Pz Sáenz, T. Geogr agrícola Esp [1960] Esp (CDH )
      En el pazo señorial, apartado en un otero, y ostentando altivamente torre y blasón, culminan las categorías de la morada gallega. A imitación del pazo, las casas de las marinas están dotadas de una galería o solana orientada a Mediodía.
    • 1982 Arrabal, F. Torre herida [1983] Esp (CDH )
      La imagen presenta una torre semiderruida por un rayo que cae sobre ella en la parte superior (cabeza). Esta torre es la columna del poder. Los ladrillos son de color de carne para ratificar que se trata de una construcción viviente, imagen del ser humano. El naipe expresa el peligro al que conduce todo exceso de seguridad en sí mismo, y su consecuencia: el orgullo.
    • 1986 Martini, J. Fantasma imperfecto [1994] 157 Argentina (CDH )
      En el escudo había dos torres, o la figura de dos torres tal como suelen representarse en las piezas de los juegos de ajedrez, y otros dos leones. El filtro y el papel del cigarrillo estaban sellados con un anillo dorado. El policía dejó escapar el humo por la nariz, cruzó las piernas y contempló sus medias grises y sus relucientes zapatos negros. Todo en él —pensó Minelli resentido— era ficticio.
    • 1994 Lledó Íñigo, E. Días y libros [1995] 382 Esp (CDH )
      Frente al viejo mito, en donde se representa el teatro del conocimiento, observando las sombras de objetos que pasean a nuestras espaldas y a los que nunca podremos mirar, se halla, pues, la imagen de una torre con cinco ventanales que filtran el posible color «en sí» del mundo, a través de su propio e inevitable cristal.
    • 1994 Prensa La Vanguardia, 31/08/1994 [1994] Esp (CDH )
      En principio se planteó la posibilidad de que el pedestal reprodujera la torre que figura en el escudo de Cadaqués y que en su interior se ubicara la oficina de información municipal, convirtiéndose en un centro de acogida de turistas.
    • 2003 Anónimo "Santiago Broto Aparicio" Serrablo Esp (CORPES)
      Si deseara adoptarlas, de acuerdo con las normas dictadas por la Diputación General de Aragón, le formulamos esta propuesta alusiva y fundamentada en el principal motivo histórico y artístico que el municipio posee, como es la torre de su iglesia. En consecuencia, podrían estar así formadas: Escudo de base circular: De azur una torre de plata cuadrada, almenada, mazonada y aclarada de sable.
    • 2006 Almeyda Morales, M. Circo Edipus [2007] Luna llena Pe (CORPES)
      El loco, el loco, siempre sale el loco, confusión, desorden, oscuro futuro nos espera, me pregunto si será así por mucho tiempo, la torre, la muerte, el ahorcado, malas cartas, mal destino. No cambiará nuestra vida si no salimos de este país, pero ¿Cómo podemos hacerlo? Somos todos extranjeros, no tenemos papeles, ni dinero, ¿Acaso es el destino del circo o es mi propio destino el que estas cartas cuentan?
    • 2008 Sanz, M. "Cáceres, ciudad pajarera" El País.com. El viajero (Madrid): elviajero.elpais.com Esp (CORPES)
      La forma de la plaza de Santa María es la de la letra de un alfabeto lunar, marciano o venusino; sobre una de sus volutas, el palacio de Mayoralgo es una mole rectangular en la que destacan su nítida fachada renacentista y su escudo partido dimidiado de un águila y una torre: un nuevo enigma heráldico.
    • 2017 Serrano, Antonio Correr, viajar, vivir [2017] (CORPES)
      La realidad es pura diversión en Socuéllamos, situado en plena comarca de La Mancha, entre viñedos, regado por los ríos Záncara y Córcoles. A seiscientos treinta metros sobre el nivel del mar, la villa es una llanura abierta a los cuatro vientos, cuyo escudo se reparte entre una torre, una cruz de Santiago y un racimo de uvas. Pura tradición en esta localidad en la que nació en 1976 Roberto Parra, un espléndido atleta de ochocientos metros que llegó a ser campeón de Europa de pista cubierta en Estocolmo con menos de veinte años.
    1. s. f. Con el modificador cubierta, para referirse a la torre con techo, generalmente puntiagudo.
      docs. (1919-2014) 4 ejemplos:
      • 1919 García Carraffa, A. / García Carraffa, A. "Ciencia heráldica" p. 119 Enciclopedia heráldica, I Esp (BD)
        Igual se dice de los castillos de tres torres cuando la torre de enmedio [sic] es mayor que las otras, como se ve en las figuras 1 y 2. A la torre que tiene techo o tejado, se le llama torre cubierta.
      • 1925 RAE DRAE 15.ª ed. (NTLLE)
        Torre cubierta. Blas. La que se representa con techo casi siempre puntiagudo.
      • 1954 Cadenas Vicent, V. DiccHeráldico [2002] Esp (BD)
        Torre cubierta.— La torre que tiene techo o cubierta.
      • 2014 RAE DLE (NTLLE)
        torre cubierta. f. Heráld. torre que se representa con techo casi siempre puntiagudo.
  5. 1⟶metáfora
    s. f. Conjunto de cosas dispuestas unas sobre otras.
    Sinónimo: zigurat
    docs. (1614-2019) 26 ejemplos:
    • 1614 Salas Barbadillo, A. J. Ingeniosa Elena [1985] Esp (CDH )
      Ya pide que le aderecen la cabeçera más alta y se arrima a una torre de almoadas que en breve tiempo arroja por el suelo, ya que le pongan a los ojos variedad de vidrios preñados de agua por bevella con ellos en tanto que a la voca le dan licencia, ya se alegra con las visitas de los amigos, ya se ofende que toquen los umbrales de la puerta.
    • 2019 Vallejo, I. Infinito junco Esp (CORPES)
      En etapas de trabajo intenso, cuando pido docenas de ellos en préstamo a las distintas bibliotecas que soportan mis incursiones, suelo dejarlos apilados en torres sobre las sillas o incluso en el suelo. También abiertos boca abajo, como tejados a dos aguas en busca de una casa que cobijar.
    • 1614 Salas Barbadillo, A. J. Ingeniosa Elena [1985] Esp (CDH )
      Ya pide que le aderecen la cabeçera más alta y se arrima a una torre de almoadas que en breve tiempo arroja por el suelo, ya que le pongan a los ojos variedad de vidrios preñados de agua por bevella con ellos en tanto que a la voca le dan licencia, ya se alegra con las visitas de los amigos, ya se ofende que toquen los umbrales de la puerta.
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] 8 Panamá (CDH )

      [...] en el lugar de la batalla vieron los castellanos vna gran calle empedrada de cabezas de los muertos, y al cabo una torre hecha de ellas, que uno de a cauallo no se parecia; los de Escoria y Natá eran de lenguas diferentes; los de guerra no comian carne, sino pescado; los labradores la comian; no tenian mas noticia de las cosas de Dios que los de Cueua y Coyba.

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )

      Y como me quedase mirándola al propio tiempo que me sonreía de su infantil afán, prosiguió:

      — Bueno; ya no me digas; y se puso a hacer torrecillas con las fichas del tablero en que jugábamos.

    • 1867 Salomé Jil (José Millá y Vidaurre) El visitador [1935] Guatemala (CDH )
      Muy poco distante del punto donde estaban los dos jóvenes, pudo ser visto, a favor de la iluminación de la plaza, aumentada por la de una torre de pólvora que ardía en aquel momento.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 207 Ecuador (CDH )
      Otros piden una docena, y descomulgados hay que forman á su lado un cerro de conchas vacías, bien como Tibur Kan levantaba torres de cráneos humanos, merced á los enemigos que iba venciendo.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cuba (CDH )
      La dama a quien había dirigido aquellas palabras la máscara de la berlina yacía medio echada en el confidente, la cabeza hundida en blando almohadón de pluma, las manos colgantes, arrugado el magnífico peinador de encaje que la cubría, apoyados los pies en una torrecilla de cojines de terciopelo. Era muy hermosa, y su belleza fulguraba a través de la palidez ebúrnea de sus mejillas.
    • 1885 Pardo Bazán, E. Cisne Vilamorta [1885] Esp (CDH )

      Los mercaderes de hongos de fieltro hacían muy rara figura, paseando su mercancía toda sobre la cabeza: una torre de veinte ó treinta sombrerones, semejante á las pagodas chinas.

    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] 96 Venezuela (CDH )
      ¡Cuánto no daría yo por tener uno igual, a fin de hundirme y desaparecer en él durante días enteros, leyendo torres, montañas, y cordilleras de libros, entre un pebetero turco, una piel de leopardo, y un arca de marfil tallada en el Japón!
    • 1952 Sampedro, J. L. Congreso Estocolmo [1994] 261 Esp (CDH )
      «El puerto franco», dijo Karin con pueril orgullo, señalando los automóviles alineados para embarcar, las enormes torres de maderas apiladas y las cajas de maquinaria pesada, grandes como cabañas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 93 Cuba (CDH )
      Ahora, apagadas las luces, renacían las imágenes ante mis ojos: la pesca del atún, con el ritmo admirable de las almadrabas y el exasperado hervor de los peces cercados por barcas negras; las lampreas asomadas a las oquedades de sus torres de roca; el envolvente desperezo del pulpo; la llegada de las anguilas y el vasto viñedo cobrizo del Mar de los Sargazos.
    • 1965 García Pavón, F. Liberales [1965] 166 Esp (CDH )
      La Cienfuegos, sentada en el lecho, ligeramente apoyada en una torre de almohadas, sostenía al niño, vestido, entre sus brazos. Mostraba ella su rostro prieto de arreboles, iluminado por una vaga y tierna sonrisa, fija en el niño, que también parecía mirarla, sin llorar.
    • 1989 Aridjis, H. Hombre Teatro fin México (CDH )
      Por los boquetes se vislumbran torres de escombros, nubes de polvo sólidas, trampas gigantes para ratas y un pedazo de anuncio que dice: EL ULTIMO TEQUILA, BEBA EL TRAGO DEL DESTINO; el cual muestra restos de un hombre bebiendo frente a restos de una mujer rubia.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Desde el primer día acaparó la poltrona más cómoda, puso varias torres de libros nuevos en una mesita y leyó sin espabilar desde la mañana hasta que lo distraían las parrandas de la noche. Cada día apareció en el comedor con una camisa de playa diferente y florida, y desayunó, almorzó, comió y siguió leyendo solo en la mesa más arrinconada. No creo que hubiera cruzado un saludo con nadie. Lo bauticé para mí como «el lector insaciable».
    • 2011 Echeto, R. "Bestia" Máquina clásica Ve (CORPES)
      Estando en tierra y preparando mi equipo fotográfico, vi cómo descendieron otras cuarenta y siete naves de plata y dejaron a los soldados y a los robots tomando posiciones detrás de una torre de autos calcinados. El ataque de las bestias parecía inminente.
    • 2019 Vallejo, I. Infinito junco Esp (CORPES)
      En etapas de trabajo intenso, cuando pido docenas de ellos en préstamo a las distintas bibliotecas que soportan mis incursiones, suelo dejarlos apilados en torres sobre las sillas o incluso en el suelo. También abiertos boca abajo, como tejados a dos aguas en busca de una casa que cobijar.
    • 1614 Salas Barbadillo, A. J. Ingeniosa Elena [1985] Esp (CDH )
      Ya pide que le aderecen la cabeçera más alta y se arrima a una torre de almoadas que en breve tiempo arroja por el suelo, ya que le pongan a los ojos variedad de vidrios preñados de agua por bevella con ellos en tanto que a la voca le dan licencia, ya se alegra con las visitas de los amigos, ya se ofende que toquen los umbrales de la puerta.
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] 8 Panamá (CDH )

      [...] en el lugar de la batalla vieron los castellanos vna gran calle empedrada de cabezas de los muertos, y al cabo una torre hecha de ellas, que uno de a cauallo no se parecia; los de Escoria y Natá eran de lenguas diferentes; los de guerra no comian carne, sino pescado; los labradores la comian; no tenian mas noticia de las cosas de Dios que los de Cueua y Coyba.

    • 1867 Isaacs, J. María [1995] Colombia (CDH )

      Y como me quedase mirándola al propio tiempo que me sonreía de su infantil afán, prosiguió:

      — Bueno; ya no me digas; y se puso a hacer torrecillas con las fichas del tablero en que jugábamos.

    • 1867 Salomé Jil (José Millá y Vidaurre) El visitador [1935] Guatemala (CDH )
      Muy poco distante del punto donde estaban los dos jóvenes, pudo ser visto, a favor de la iluminación de la plaza, aumentada por la de una torre de pólvora que ardía en aquel momento.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 207 Ecuador (CDH )
      Otros piden una docena, y descomulgados hay que forman á su lado un cerro de conchas vacías, bien como Tibur Kan levantaba torres de cráneos humanos, merced á los enemigos que iba venciendo.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cuba (CDH )
      La dama a quien había dirigido aquellas palabras la máscara de la berlina yacía medio echada en el confidente, la cabeza hundida en blando almohadón de pluma, las manos colgantes, arrugado el magnífico peinador de encaje que la cubría, apoyados los pies en una torrecilla de cojines de terciopelo. Era muy hermosa, y su belleza fulguraba a través de la palidez ebúrnea de sus mejillas.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cuba (CDH )

      ¡Ah!, no se sabía bien todavía la importancia que tenía ella en el mundo, el influjo de sus buenos amigos... el prestigio de sus lindos ojos... Abrió el chiffonnier, y en su cajón principal apareció una torrecilla de estuches de terciopelo y tafilete.

    • 1885 Pardo Bazán, E. Cisne Vilamorta [1885] Esp (CDH )

      Los mercaderes de hongos de fieltro hacían muy rara figura, paseando su mercancía toda sobre la cabeza: una torre de veinte ó treinta sombrerones, semejante á las pagodas chinas.

    • 1924-1928 Parra, T. Ifigenia [1991] 96 Venezuela (CDH )
      ¡Cuánto no daría yo por tener uno igual, a fin de hundirme y desaparecer en él durante días enteros, leyendo torres, montañas, y cordilleras de libros, entre un pebetero turco, una piel de leopardo, y un arca de marfil tallada en el Japón!
    • 1952 Sampedro, J. L. Congreso Estocolmo [1994] 261 Esp (CDH )
      «El puerto franco», dijo Karin con pueril orgullo, señalando los automóviles alineados para embarcar, las enormes torres de maderas apiladas y las cajas de maquinaria pesada, grandes como cabañas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 93 Cuba (CDH )
      Ahora, apagadas las luces, renacían las imágenes ante mis ojos: la pesca del atún, con el ritmo admirable de las almadrabas y el exasperado hervor de los peces cercados por barcas negras; las lampreas asomadas a las oquedades de sus torres de roca; el envolvente desperezo del pulpo; la llegada de las anguilas y el vasto viñedo cobrizo del Mar de los Sargazos.
    • 1965 García Pavón, F. Liberales [1965] 166 Esp (CDH )
      La Cienfuegos, sentada en el lecho, ligeramente apoyada en una torre de almohadas, sostenía al niño, vestido, entre sus brazos. Mostraba ella su rostro prieto de arreboles, iluminado por una vaga y tierna sonrisa, fija en el niño, que también parecía mirarla, sin llorar.
    • 1966 Lezama Lima, J. Paradiso [1988] Cuba (CDH )
      También, formando torres, las cajas con los sombreros de estación de Rialta, que así se llamaba la esposa del Coronel, de la que entresacaba los que más eran de su capricho, de acuerdo con la consonancia que hicieran con su media ave de paraíso, pues ésta era portátil, de tal manera que podía ser trasladada de un sombrero a otro, pareciéndonos así que aquella ave disecada volvía a agitarse en el aire, con nuevas sobrias palpitaciones [...].
    • 1976 Rdz-Méndez, J. M. Pingajo y Fandanga [1990] 89 Esp (CDH )
      (De mala gana va sacando los barquillos y enlazándolos unos con otros hasta formar varias torres, ante los ojos atónitos de la Fandanga.)
    • 1989 Aridjis, H. Hombre Teatro fin México (CDH )
      Por los boquetes se vislumbran torres de escombros, nubes de polvo sólidas, trampas gigantes para ratas y un pedazo de anuncio que dice: EL ULTIMO TEQUILA, BEBA EL TRAGO DEL DESTINO; el cual muestra restos de un hombre bebiendo frente a restos de una mujer rubia.
    • 1991 García May, I. Operación ópera [1992] Esp (CDH )
      Carece de carácter, de gusto, de personalidad; se viste sin interés; habla sin gracia; en suma, daría lo mismo que no hubiera entrado. ¡Pero lo ha hecho! Y, como la torre de papel le impide ver dónde pisa, Camaleón tropieza con los tres pares de zapatos que hay al pie de los cortinones. Los diarios vuelan como cometas de baratillo.
    • 1994 Prensa El Mundo, 30/06/1994 [1995] Esp (CDH )
      Serán sustituidos por 1.500 millones de billetes de real —de uno, cinco, diez, cincuenta y cien reales— que, unos sobre otros, formarían una colosal torre, dos veces más alta que el Everest. Además, también se distribuirán a los bancos de todo el país 900 millones de moneditas de 1, 5, 10 y 50 centavos de real.
    • 1996 Olivas Weston, R. Cocina Virreinato Perú [1996] Pe (CDH )
      En Moquegua se acostumbraba preparar gigantescos alfajores de penco o increíbles torres de hojuelas o de torreznos. En el Cusco se elaboraban impresionantes torres o barcos de gaznates.
    • 1997 Prensa Revista Hoy, 01-07/09/1997 [1997] Chile (CDH )
      El niño entra a una pieza donde hay grandes cubos de género formando una torre, colchonetas, telas de llamativos colores, instrumentos musicales de esos que la mamá le proscribe (como platillos o tambores) y hasta cachiporras rellenas de algodón. No hay muebles sobre los cuales no debe subirse ni adornos que no hay que romper.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Desde el primer día acaparó la poltrona más cómoda, puso varias torres de libros nuevos en una mesita y leyó sin espabilar desde la mañana hasta que lo distraían las parrandas de la noche. Cada día apareció en el comedor con una camisa de playa diferente y florida, y desayunó, almorzó, comió y siguió leyendo solo en la mesa más arrinconada. No creo que hubiera cruzado un saludo con nadie. Lo bauticé para mí como «el lector insaciable».
    • 2002 Urbizu, E. / Gaztambide, M. La caja 507 Esp (CORPES)
      RAFAEL cruza el salón principal del apartamento. A través de la ventana asoman los mástiles de algunas embarcaciones deportivas. En una estantería, algunos libros, un equipo de música potente, dos o tres torres de cedes apilados.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      podría devorarse dos o tres de esos hotdogs completos del portal Fernández Concha, donde el pan flauta que contenía la salchicha se repletaba con una torre equilibrista de puré de palta, tomate picado, una línea de ají El Copihue, una masa de repollo agrio, a la alemana, y encima de todo, la frenética coronación de la mayonesa y la mostaza. Eran sándwiches para morderlos con dos bocas, ducharse el pecho de la camisa con sus inestables ingredientes, untarse la nariz y hasta los ojos en el carnaval voluptuoso.
    • 2005 Ueda, H. et alii (coord.) Variación léxica español (BD)
      torre Cantidad grande (de cosas). A LOT (THINGS) AR, CO, ES, ES, ES, MX, VE.
    • 2011 Echeto, R. "Bestia" Máquina clásica Ve (CORPES)
      Estando en tierra y preparando mi equipo fotográfico, vi cómo descendieron otras cuarenta y siete naves de plata y dejaron a los soldados y a los robots tomando posiciones detrás de una torre de autos calcinados. El ataque de las bestias parecía inminente.
    • 2011 Zingg, M. / Aranaga, M: Glamour novias Ve (CORPES)
      Pero fue en Francia, en el período de Carlos II, donde las tortas empezaron a hacerse en forma piramidal y eran, sobre todo, un símbolo de estatus, porque el azúcar era un lujo. Hoy en día en Francia la torta que se usa es la Croquenbouche: una torre piramidal pero de profiteroles rellenos en chocolate y bañados en caramelo.
    • 2019 Vallejo, I. Infinito junco Esp (CORPES)
      En etapas de trabajo intenso, cuando pido docenas de ellos en préstamo a las distintas bibliotecas que soportan mis incursiones, suelo dejarlos apilados en torres sobre las sillas o incluso en el suelo. También abiertos boca abajo, como tejados a dos aguas en busca de una casa que cobijar.
  6. 1⟶metáfora
    s. f. Pieza del ajedrez, en forma de torre, que se mueve en línea recta en todas direcciones.
    docs. (1626-2020) 17 ejemplos:
    • 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH )

      El movimiento de los peones o piezas siempre era el caminar adelante. Unos pasaban muchas casas, como ahora las damas, y otros caminaban de casa en casa sin saltar, por lo cual aquellos que hoy llamamos damas, les llamaban vagos, y a los peones, ordinarios; y cuando encerraban a algunos les llamaban incitos, de donde proverbialmente a los muy pobres y que no podían ir atrás ni adelante les llamaban incitos.

      [...] Ser las piezas doce significa el zodiaco y sus doce signos; la area y los siete granos son los siete planetas; la torre significa la altura del cielo de donde nos vienen los bienes o los males [...].

    • 2020 Camejo, E. "Cadena peones" Punto fuga Ar (CORPES)
      Continúa con su esquema de peones. Los que había movido tratando de disuadir torres, caballos y alfiles, quedan al descubierto. La reina acecha.
    • 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH )

      El movimiento de los peones o piezas siempre era el caminar adelante. Unos pasaban muchas casas, como ahora las damas, y otros caminaban de casa en casa sin saltar, por lo cual aquellos que hoy llamamos damas, les llamaban vagos, y a los peones, ordinarios; y cuando encerraban a algunos les llamaban incitos, de donde proverbialmente a los muy pobres y que no podían ir atrás ni adelante les llamaban incitos.

      [...] Ser las piezas doce significa el zodiaco y sus doce signos; la area y los siete granos son los siete planetas; la torre significa la altura del cielo de donde nos vienen los bienes o los males [...].

    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Torre, en el juego de ajedrez, pieza que se pone en la extremidad del tablero, y que solo se mueve en ángulos rectos.
    • 1803 RAE DRAE 4.ª ed. (S) (NTLLE)
      TORRE. s. f. Una de las piezas del juego del axedrez, lo mismo que roque.
    • 1859 Pravia, C. Manual juegos [1859] Esp (CDH )

      7.º Una torre contra un caballo y dos peones.

      En estos dos últimos casos no se puede, en efecto, impedir que el que tiene la torre la sacrifique por dos peones.
    • 1884 Giráldez, J. TratTipografía [1884] Esp (CDH )
      Tiene sus reyes, reinas, torres, caballos, arfiles, peones, etc., de todas clases, y con ellos pueden presentarse impresas cuantas jugadas se quiera.
    • 1895