13.ª Entrega (diciembre de 2022)
Versión del 31/12/2022
Equipo Real Academia Española
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saetada s. (1256-)
saetada
Etim. Derivado de saeta y -ada.

Se documenta por primera vez, con la acepción 'disparo de saeta', en 1256, en la Crónica de la población de Ávila. Se consigna por vez primera en una obra lexicográfica en 1739, en el Diccionario de autoridades. El sustantivo saetada se localiza con frecuencia a lo largo de la Edad Media en crónicas y en relatos históricos. No obstante, pese a que existe documentación de la voz saetada en la actualidad, los testimonios acopiados revelan el progresivo declive del sustantivo a partir del siglo XVIII probablemente por la existencia de su sinónimo saetazo. En ocasiones, se atestigua combinado con los modificadores ponzoñosa y enherbolada para aludir al disparo que se realiza con una saeta cuya punta está impregnada de veneno. Con la acepción 'herida producida por el disparo de una saeta', se registra por primera vez en el siglo XIV, hacia 1327, en el Cronicón de Cardeña. Al igual que en la acepción anterior, la sinonimia con el sustantivo saetazo, desde finales del siglo XVI, explica la progresiva decadencia de esta voz especialmente a partir del siglo XVIII. Con este significado, que adquiere por metonimia, figura por primera vez en los repertorios lexicográficos en 1739, en el Diccionario de autoridades. También, con este valor, se acompaña del modificador enherbolada para indicar, en este caso, que la herida producida por el disparo de la saeta está infectada por el veneno, extraído de hierbas o plantas, con el que se impregna la punta del arma. Con la acepción 'expresión de crítica, reprobación o burla mordaz [contra alguien o algo]', se registra por primera vez en el siglo XVI, en la Historia de las Indias de B. de las Casas (c1527-1561). Con el valor 'mirada penetrante', se atestigua en 1806, en la primera parte del "Miserere Probis", un poema que aparece publicado en Minerva o El Revisor General (Madrid). Como muestran los textos recopilados, con estos dos últimos significados, adquiridos a través de un proceso metafórico, se documenta de manera anecdótica.

  1. >saeta+–ada
    s. f. Disparo de saeta.
    Sinónimos: flechazo; saetazo
    docs. (1256-2021) 113 ejemplos:
    • 1256 Anónimo Crón población Ávila (mss. s. XVI) [BRAH, CXIII, pp. 11-56] [1943] p. 50 Esp (BD)
      Otra vez fueron con él a çercar a Jaen e siruiéronle siete meses e fizieron y dos espolonadas, la una fué a la puerta de Fonsario e metiéronlos todos en el castillo, en guissa que en las barreras non fincaron ningunos e mataron y muchos moros e ellos non rresçebieron y ningun daño, saluo ende a la salida, que dieron a Esteuan Domingo dun tragazete quel passaron el brazo e la loriga de amas partes, e una lançada a Vlasco Vlasquez su hermano, e otra a Lazaro Muñoz e una saetada a Pascual Gomez [...].
    • 2021 Rajoy Feijóo, E. Docampo versus Colón - Esp (BD)
      El maestre de Calatrava morirá en Loja contra el moro, de una saetada en la garganta; mientras Beatriz terminará su educación en la corte de la reina.
    • 1256 Anónimo Crón población Ávila (mss. s. XVI) [BRAH, CXIII, pp. 11-56] [1943] p. 50 Esp (BD)
      Otra vez fueron con él a çercar a Jaen e siruiéronle siete meses e fizieron y dos espolonadas, la una fué a la puerta de Fonsario e metiéronlos todos en el castillo, en guissa que en las barreras non fincaron ningunos e mataron y muchos moros e ellos non rresçebieron y ningun daño, saluo ende a la salida, que dieron a Esteuan Domingo dun tragazete quel passaron el brazo e la loriga de amas partes, e una lançada a Vlasco Vlasquez su hermano, e otra a Lazaro Muñoz e una saetada a Pascual Gomez [...].
    • c1275 Alfonso X Gral Estoria I [2002] Esp (CDH )
      Cuenta otrossí Josefo que tan bien los llagados como los otros que todos se veyén en cueita de muert de grand sed, e que en mayor lazeria tenién que eran aún por mingua de agua que non avién pora bever que non por la batalla, ca era en el tiempo dell agosto, e tan bien los que foyén como los otros todos corrién al río pora bever, e los ebreos allí los cercavan e allí los matavan todos a azconadas e a saetadas, assí que los más d'ellos todos morieron a fierro e a las manos de los ebreos.
    • c1340-1352 Anónimo Crón Fernando IV [1860] 193 Esp (CDH )
      E en esta entrada del arrabal mataron ý, de una saetada que le dieron en el rostro, un cavallero que amava el rey mucho, que avía nombre Gonçalo Yáñez de Portocarrero, de que ovo el rey muy grand pesar de su muerte; e este día a la noche tornóse el rey al real: e desta yda que el rey fiso pesó mucho a la reyna su madre, e nunca ge lo pudo partir, e en cómo ende se falló arrepintióse mucho, señaladamente por el muy grand pesar que ovo por la muerte de aquel cavallero.
    • 1431-1449 Díaz Games, G. Victorial [1994] Esp (CDH )
      E entraron pavesados, bien armados, e miraron toda la villa alderredor, donde resçibieron muchas pedradas e saetadas. E tornaron al ynfante, e dixéronle cómo la villa toda hera asentada sobre peña taxada; e que a lugares avía la peña una lança en alto, e a lugares braças; e para llegar al pie de la peña avía de subir una cuesta bien agra. E ansí aquéllos, como otros que heran de aquella opinión, dixeron que non se podía conbatir.
    • c1492 Maldonado, A. Hechos Maestre Alcántara Monroy [1935] Esp (CDH )
      [...] pero al cabo de siete meses pasados que hacía que estaba puesto el cerco, el Maestre hubo mucha lástima de los de dentro por ver que habían peleado siempre como valientes, y especialmente el Bezudo, que Roldán no pudiera hacer más, y supo que ese día le habían dado una saetada en una pierna y que de antes está herido de otras heridas, aunque peleaba, tuvo muchas ganas de salvalle y envióle a decir que se diese y qu'él lo llevaría consigo.
    • 1516 Bernal, F. Floriseo [2003] 12 Esp (CDH )
      E como Solacio no se cubriesse tan bien como le fuera menester con su escudo, recibió dos saetadas, una en las espaldas e otra en una pierna, de lo cual cayó al suelo sin ningún poder de más levantarse para ayudar a su señor. El cual, como vido a su criado en tierra, pensó en sí que en tal coyuntura más provecho le podría traer la obediencia que la ira ni la fuerça, pues no bastavan para vencer a seis contrarios que tenía.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )
      [...] e los cristianos que andan a pie, dije que son muy sueltos, e que traen en un brazo una rodela, de madera, con que se defienden de las armas de los indios, e que traen unos jubones de algodón bastados muy fuertes, que aunque les den muchas lanzadas no los pueden herir, e unas espadas muy agudas que cortan por ambas partes, de cada golpe, un hombre por medio, e a una oveja les llevan la cabeza a cercén, e con ellas cortan las armas que los indios tienen; e que otros traen ballestas con que de lejos tiran, e de cada saetada matan un hombre e dos si los toman juntos, e tiros de fuego que tiran unas piedras ardiendo que matan mucha gente.
    • 1589 Gmz Miedes, B. Gota [2000] fol. 10v Esp (CDH )
      A lo segundo dize, que escusará sus escritos de pluma sobre esta facultad, con los hechos de propria mano en ella por el gloriosíssimo rey Don Jayme de Aragón, predecessor de Vuestra Magestad, primero d'este nombre, del qual, cuenta su historia que, andando en la conquista del reyno de Valencia, teniendo cercada a Burriana, villa fuerte, en un assalto los de dentro hirieron malamente de una saetada a un tío suyo muy querido, llamado Don Guillén de Entença, al qual mandó el rey traer luego a su tienda real, donde, con sus proprias manos, le sacó el yerro de la saeta que se la avía enclavado en la pierna y le lavó la herida, y se la enbendó en presencia de todos los médicos y cirujanos del campo, con tan buen arte y felice sucesso, que fue por ello muy alabado de todos, y por haver puesto su mano en un tan asqueroso officio, reputado por humaníssimo.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 347 Esp (CDH )
      Estaba el Mueden con la ballesta armada en las manos, y entendiendo que habia sido descubierto, disparó y dio una saetada en los lomos al soldado; mas no le hirió, porque acertó á dar la saeta en unos alpargates de cáñamo que llevaba en la cinta. A este tiempo llegó don Diego Ramirez, y viendo aquel moro puesto en defensa, porque no matase algun cristiano, hizo que le dijesen en arábigo que se rindiese, y que le salvaria la vida; y al fin se rindió, y le llevó preso al castillo de Salobreña, donde le tuvo algunos dias, hasta que el presidente don Pedro de Deza y los del Consejo que estaban en Granada enviaron por él; y porque tan graves delitos como habia hecho no quedasen sin castigo, le mandaron entregar al auditor de la guerra, que hizo justicia dél.
    • 1644 Mtz Espinar, A. Arte Ballestería [1946] Esp (CDH )
      Para estos dos géneros de animales es mejor tirarlos con la ballesta que con el arcabuz, que ésta mata y no espanta, que sude llegarse el cazador a un gamo y darle una saetada, y los que están junto a él no saben lo que le sucedió; y como no ven más que el buey, aunque el gamo herido huya, no se lleva a los otros; porque ellos ignoran de lo que huye, y así se están quedos, y con ellos hace lo mismo.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      Saetada. s. f. Lo mismo que Saétazo; aunque menos usado (| la accion de tirar ó herir con la saeta).
    • 1787 Capmany Montpalau, A. Teatro historico-critico eloquencia española, III p. 28 Esp (BD)
      Inventaban nuevos generos de tormentos: al cura de Mayrena hinchieron de pólvora, y pusieronle fuego: al vicario enterraron vivo hasta la cinta, y jugaronle á las saetadas: á otros lo mismo, dexandoles morir de hambre.
    • 1849 Ferrer de Couto, J./ March Labores, J. Historia marina real española, I p. 179 Esp (BD)
      A tan brusca insinuacion nuestros hombres de guerra contestaron con la espada desnuda, y otros disparando alguna ballesta, que de las armas de fuego no hicieron uso en aquella jornada, con lo cual los indios, no obstante ser allí en séstuple número, dieron á huir porque vieron herido en los pechos á uno de los suyos por una saetada.
    • 1864 Guichot, J. Adalid almogávar p. 199 Esp (BD)
      —¿Recuerdas tambien como en la del puerto del Pile diéronme una saetada en el pecho, é della muriera si Wilda otra vegada no me hiciera sano tirándome el hierro de la herida? —Sí; é también que hubímos grande aprieto para sacarte de las manos de aquellos canes rabiosos, que te querian rematar á palos como á un buey.
    • 1872 Vicetto Pz, B. Historia Galicia, VI p. 455 Esp (BD)
      Embarcóse y fuese su camino con sus doce compañeros, no sé si fué derecho á Oran, si a Buxía, pero yo creo que á Orán, y un día yendo por el campo un su criado del linage de los Couzoeiros (aunque no eran Fidalgos eran criados viejos mui leales) este como iba á las espaldas del Conde, disparósele una ballesta que llevaba armada y dio al Conde por entre la pierna y la rodilla, y como sintió el desventurado que lo ficiera, fuese como desesperado que nunca mas le vieron. Fallesciose este Conde de esta saetada y traxéronle metido dentro de una ucha en una nao á Galicia, y enterráronle en Santo Domingo de Santiago.
    • 1882 Fdz Duro, C. Memorias históricas Zamora, II p. 225 Esp (BD)
      Vióse aquí el horrible espectáculo del combate encarnizado entre hermanos, tocando, por desdicha, á los de Zamora, la parte más principal y distinguida, segun el criterio especial de las cosas de la guerra. Los clérigos del obispo Acuña, que como él traían tan perdido el miedo á las armas del Rey como á las censuras del Papa (1), reparados con las almenas, sostenian un fuego terrible, por lo repetido y certero, haciéndose notar uno de ellos, que derribó once hombres, ejecutando á toda ofensa, con la particularidad de que antes de disparar los santiguaba con la escopeta, hasta que herido de una saetada en la frente, cayó del muro.
    • 1895 Medina, J. T. Documentos Historia Chile, VI p. 157 Ch (BD)
      IX. Item: si saben, etc., que aquella mesma noche que quemaron las dichas casas y prendieron al dicho Hernando Pizarro, tiraron una saetada por la boca al dicho Diego de Torres, hijo del dicho Juan de Torres, de que murió incontinente sin confisión, la cual dicha muerte é otras muchas é los robos é incendios que se hicieron aquella noche, é antes y después otros muchos, fue todo por mandado, consejo, favor é ayuda, culpa, causa inmediata del dicho Diego de Alvarado.
    • 1937 Anónimo (N. B.) "Pequeña crónica" [21-03-1937] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Propósito principal al iniciar la guerra fué dar una saetada de muerte al Imperio Austro Húngaro porque allí se conservaba pura la idea católica y así se consiguió desmembrarlo, creando un nuevo Estado sin concepto político, geográfico, ni social como el de Checoslovaquia, representación de un verdadero estado laico y poner a su frente a Masarik, cuyas grandes condiciones de austeridad y democracia no se cansaron nunca de pregonar los grandes periódicos infiltrados del virus destructor de la masonería.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| acción de tirar o herir con la saeta).
    • 2004 Sales Dasí, E. J. Aventura caballeresca p. 40 Esp (BD)
      Aparte de estos personajes tipo hay otros individuos anónimos que se definen por su función militar específica. Nos referimos a esos otros hombres a pie a los que recurren los capitanes y caballeros principales en batallas entre grandes ejércitos: los arqueros y los ballesteros, seres que en ocasiones son reclutados como mercenarios y que normalmente se sitúan en las murallas de una ciudad asediada o manejan sabiamente sus flechas desde una embarcación a otra en un combate naval. Igual de letales en el manejo del arco se nos presentan las amazonas, doncellas guerreras que según la tradición manipulaban su propio físico para afinar mejor sus saetadas.
    • 2021 Rajoy Feijóo, E. Docampo versus Colón - Esp (BD)
      El maestre de Calatrava morirá en Loja contra el moro, de una saetada en la garganta; mientras Beatriz terminará su educación en la corte de la reina.
    • 1256 Anónimo Crón población Ávila (mss. s. XVI) [BRAH, CXIII, pp. 11-56] [1943] p. 50 Esp (BD)
      Otra vez fueron con él a çercar a Jaen e siruiéronle siete meses e fizieron y dos espolonadas, la una fué a la puerta de Fonsario e metiéronlos todos en el castillo, en guissa que en las barreras non fincaron ningunos e mataron y muchos moros e ellos non rresçebieron y ningun daño, saluo ende a la salida, que dieron a Esteuan Domingo dun tragazete quel passaron el brazo e la loriga de amas partes, e una lançada a Vlasco Vlasquez su hermano, e otra a Lazaro Muñoz e una saetada a Pascual Gomez [...].
    • c1270 Anónimo HTroyana [1976] Esp (CDH )
      E el rrey Priamo * trabajose mucho de sanar a don Hector que estaua mal ferido de la saetada, e ouo * vn maestro muy bueno que ouo * nonbre Bros, que era de Pulla; este era el mas sabidor maestro de llagas e mejor fisico que en toda la villa * auie; este mando a don Hector meter en el mays * preçiado palaçio de toda Troya, e alli le fendio el la ferida por muy grand maestria e sanolo de todas las otras feridas.
    • c1275 Alfonso X Gral Estoria I [2002] Esp (CDH )
      Cuenta otrossí Josefo que tan bien los llagados como los otros que todos se veyén en cueita de muert de grand sed, e que en mayor lazeria tenién que eran aún por mingua de agua que non avién pora bever que non por la batalla, ca era en el tiempo dell agosto, e tan bien los que foyén como los otros todos corrién al río pora bever, e los ebreos allí los cercavan e allí los matavan todos a azconadas e a saetadas, assí que los más d'ellos todos morieron a fierro e a las manos de los ebreos.
    • a1284 Alfonso X Gral Estoria V [2002] fol. 52v Esp (CDH )
      Et tanto duro la batalla quanto fallaron en que matar ca los de curio non toujeron gujsado de yr contra los enemjgos njn de mouer las manos contra ellos & do deujen lidiar ally murien. Onde las conpannas de curio çercadas de toda parte desta gujsa murieron de çerca a lançadas dadas a mantenjente & de luenne a saetadas & a dardos & azconas. Et en cabo murien non por las llagas njn por la sangre njn por la muchedunbre de las armas de los enemjgos sola mente. mas por el grant peso del fierro de las muchas armas que trayen.
    • c1340 Anónimo Crónica Sancho IV [2004] fol. 71v Esp (CDH )
      & desque llegaron a vna villa que dizen moron dixeronles en commo el rrey don sancho llegara y ese dia & que se metiera en vn castillo que estaua y. & ellos cuydando que era asy dexaron de yr a almaçan & fueron a conbatir aquel castillo cuydando que era y el rrey don sancho & conbatieron aquel castillo tan rrezio que le tomaron & fallaron vn cauallero que dezian martjn perez puerto carrero & en el conbate mataronlo ay de vna saetada que le dieron por el ojo. & por esta rrazon fyncaron y aquel dia & la noche [...].
    • 1344 Anónimo Crónica de 1344 [1992] fol. 51v Esp (CDH )
      O omen bueno & non / auedes verguença delo que dixjstes que guardase lealtad / contra el Rey don Rodrigo que tanta deslealtad / le fizo seyendo le el siempre tan leal & tanto su amjgo / & varon & non sabedes quanto afan & trabajo auedes / tomado & quantas espadadas & saetadas auedes / leuadas por nunca el Rey don Rodrigo auer dapño / por esta parte [...].
    • 1344 Anónimo Crónica de 1344 [1992] fol. 62v Esp (CDH )
      Et murio don bermudo en(n)la era de / mjll & diez & ocho años & yaze enel monesterio de santo / ysidro de leon /. don alfonso su fijo era de tres años / quando començo a Reg(n)nar & Regno veynte & siete Años / & mataron lo sobre viseo de vna saetada en(n)la era de / mjll & quarenta & çinco años & yaze en santo ysidro de / leon /.
    • a1348 Anónimo Poema Alfonso XI [1991] 421 Esp (CDH )
      Bien lidiaron los paganos, / bien ferían a reveses: / llegaron los castellanos / por bandear los ingleses. / A los moros encerraron / con su alcalde fardido, / e los ingleses tornaron / con el conde malferido: / diéronle tres saetadas / los ballesteros clareses; / fuéronse a sus posadas / con el conde los ingleses. /
    • c1340-1352 Anónimo Crón Fernando IV [1860] 193 Esp (CDH )
      E en esta entrada del arrabal mataron ý, de una saetada que le dieron en el rostro, un cavallero que amava el rey mucho, que avía nombre Gonçalo Yáñez de Portocarrero, de que ovo el rey muy grand pesar de su muerte; e este día a la noche tornóse el rey al real: e desta yda que el rey fiso pesó mucho a la reyna su madre, e nunca ge lo pudo partir, e en cómo ende se falló arrepintióse mucho, señaladamente por el muy grand pesar que ovo por la muerte de aquel cavallero.
    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] II, 141 Esp (CDH )
      E los caualleros de la mesnada del rrey non pudieron alli estar, por que aquel lugar era so los muros de la villa e dauanles muchas pedradas e muchas saetadas, e no lo pudiendo sufrir, ouieronse a rredrar dende.
    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] Esp (CDH )
      En este tienpo Juffre Giralberte, almirante del rrey de Aragon, que estaua en la guarda de la mar con don Alonso Jufre, almirante del rrey de Castilla, salio de çerca de Algezira, e ouo pelea con los moros por tierra, e dieron le vna saetada de que murio. E por esto, los de la flota del rrey de Aragon partieron se de la guarda de la mar, e fueron se a Aragon; e quedo en la guarda don Alonso Juffre almirante con la flota del rrey de Castilla.
    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] Esp (CDH )

      E aquel don Gonçalo Martinez pareçio en otra torre que dizen del Tesoro, e dixo luego a los que estauan en aquel castillo en los andamios de los adarves que tirassen piedras e saetas e armas contra el rrey e contra los que estauan con el. E ellos hizieron lo luego. E dieron al rey dos pedradas en el escudo; e boluiendose dieronle otra pedrada en el arzon de la silla del cauallo en que estaua e en las ancas del cauallo; e dieron otro si saetadas a omes que estauan ay con el rrey, e señaladamente dieron vna saetada a vn freyre de Alcantara de que murio luego en aquel dia, e este freyre estaua de pie çerca del cauallo del rrey.

    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] Esp (CDH )
      * E los moros, como eran muchos syn guisa, los affincauan de mala manera; * e ansy fueron llegados al rrey don Alonso atan çerca que le dieron vna saetada en el arzon delantero de la silla del cauallo en que estaua; * e Dios por su merçed quiso guardar al buen rrey de mal.
    • 1385 Fdz Heredia, J. Gran Crón Esp I (BNM 10133) [1995] fol. 486v Esp (CDH )
      & apres persiguiendo / al padre conlos nobles de persia / priso lo & metiolo en presones. el qual fazie / biuir con pan de tribulaçion. & agua / de angoxa. & finalment fizo lo / matar a saetadas. & apres enuio al / emperador eracleo todos los captiuos / conel ligno dela sancta cruç & conel patriarcha. /
    • 1376-a1391 Fdz Heredia, J. Grán Crón Esp III (BNM 10134) [2003] Esp (CDH )
      Et en esti tiempo Iufre Gilibert, almirall del Rey de Aragon, qui staua en la guarda de la mar con Alfonsso Iufre, almirall del Rey de Castiella, sallio de la flota cerca de Aliezira a pelear con los moros et dieronle vna saetada de la qual murio. Et por aquello las galleras se partieron et se tornaron en Aragon, et finco solo Alfonsso Iufre con la flota de Castiella.
    • 1376-a1391 Fdz Heredia, J. Grán Crón Esp III (BNM 10134) [2003] fol. 248v Esp (CDH )
      Aquesta obra mando el Rey fer de nochi porque de dia no se podia scusar menos de peleas, et peleando enbargauan la obra, et como quiere de nochi fazian aquestas obras et no peleauan, pero la caua era tan cerca de la ciudat que les dauan desde el muro saetadas et pelladas de fierro con los truenos, et ferian et matauan algunos de los christianos, pero non tantos como matar fizieran si las obras se fizieran de dia.
    • c1430 Corral, P. Crón rey Rodrigo [2001] Crón sarracina Esp (CDH )
      E los moros que esto vieron Ilegávanse todos juntos e herían en los christianos, e algunos ballesteros de los peones que ende avía más de diez mil dieron tantas de saetadas en los moros que los fezieron quitar afuera, e los otros peones de dardos e de piedras dieron una bienvenida en los moros que aunque les pesó se arredraron del canpo, e sin duda más de quarenta mil cavalleros eran; e como vieron que los christianos eran lasos e cansados dexáronse venir en un tropel contra ellos e contra los peones; e començóse aquí la más peligrosa batalla que en todo el día fue, e murió desta espolonada más de XII mil peones de los christianos.
    • 1438 Mtz Toledo, A. Corbacho [1990] 307 Esp (CDH )
      [...] es natural, porque natural es el morir, pero non que la muerte sea cosa que mata, segund que la pintan en fecçión, que sería contra natura, como dar cuchilladas, lançadas, o saetadas a los bivos la muerte. Enpero, sé çierto que el rrey, e el papa, e el çapatero, todos pasan por aquel vado, como dize Catón; que asý a los duques como a los prínçipes la muerte común es avida.
    • 1431-1449 Díaz Games, G. Victorial [1994] Esp (CDH )

      E apartáronse las galeas de la tierra, e hecharon áncoras, e curaron los feridos, que avía asaz dellos. El capitán aquel día ovo muchos golpes de piedras, e lanças, e saetas, e hera muy cansado e quebrantado; pero lo que más le enpeçía hera una saetada que le dieran en la pierna, de que se sentía muy maltrecho; mas non que durante la pelea ninguno ge lo sintiese.

    • 1431-1449 Díaz Games, G. Victorial [1994] Esp (CDH )
      E entraron pavesados, bien armados, e miraron toda la villa alderredor, donde resçibieron muchas pedradas e saetadas. E tornaron al ynfante, e dixéronle cómo la villa toda hera asentada sobre peña taxada; e que a lugares avía la peña una lança en alto, e a lugares braças; e para llegar al pie de la peña avía de subir una cuesta bien agra. E ansí aquéllos, como otros que heran de aquella opinión, dixeron que non se podía conbatir.
    • 1431-1449 Díaz Games, G. Victorial [1994] Esp (CDH )

      E acaesçió que quando aquellos cavalleros entraron a mirar la villa, que se le cayó la barreta que levava en la cabeça el buen cavallero provado Garçía de Valdés, e rodó fasta lo más baxo de la cava. E estonçe mostró que non dava nada por ella, e cubrióse con su pavés, e ansí anduvo mirando, e tornó con los otros cavalleros. E después, a cabo de grand pieça, tornó él solo, e entró en la cava, e sacó su barreta, donde le dieron muchas saetadas e pedradas. E salió dende a guisa de buen cavallero.

    • c1453 Anónimo Crón Álvaro Luna [1940] Esp (CDH )
      Non paresçe por çierto en este paso ser cosa agena de nuestra Historia, deberse aquí poner unas breves coplas que un grande e por çierto muy famoso poeta, llamado Juan de Mena, natural de Córdoba, el qual era coronista del Rey, e tenía cargo de escrebir la Historia de los reynos de Castilla, fizo en estos días al nuestro Maestre, por cabsa de la saetada que le fué dada, como ya es escripto, la qual resçibió entre el día de Navidad y día de año nuevo, al tienpo e en aquellos días que se suelen e se acostunbran dar las estrenas.
    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] 172 Esp (CDH )
      E rrogué a mi primo Jhoan Enrriques, que no envargante que estaua ferido en el braço derecho de vna saetada, e al comendador de Veas, que saliesen al canpo [...].
    • 1470 Fernández de Córdoba, Diego Carta a Alfonso de Aguilar 94 Documentos relativos al desafío de D. Alonso de Aguilar y D. Diego Fernández de Córdoba Esp (CDH )
      Resçebido que de vos, como á todos es notorio, y pues despertastes materia que fuera bien escusada, á my converná en mis propios fechos algo más fablar que quisiera, que manifiesto es á vos et avn á los más del andaluzia que me fallé en la entrada de armylla, que es á quatro de legua de granada, et allí fuy ferido de una saetada, donde por el señor martin alfonso mi hermano et por mí et por nuestras gentes fueron muertos et catyuos quinientos moros et moras; et más falleme asy mesmo en la del axerquia á donde fasta oy no se fallará batallas de cristianos aver llegado, y allí fueron metydas á saco mano tres aldeas y tomados muchos prisioneros y ganados.
    • 1467-1475 Escavias, P. Repertorio Príncipes [1972] 180 Esp (CDH )
      El qual, teniendo çercada la villa de Huesca questonçes hera de moros, fue ferido de vna saetada de la qual murió. Pero antes que muriese, tomó juramento a don Pedro e a don Alfonso, sus fijos, que non se partiesen del çerco fasta que tomasen la villa e, teniéndola ellos çercada, vino muy grande socorro de moros en fauor de la villa. E el ynfante don Pedro, su fijo mayor, que heredaua el rreyno peleó con ellos, e vençiólos, e mató muchos dellos, e prendió al conde don Garçía de Nájara que venía con ellos, e tomó la villa.
    • 1467-1475 Escavias, P. Repertorio Príncipes [1972] Esp (CDH )
      Entre los otros, fue preso aquel moro vallestero que matara de la saetada al rrey don Alfonso, su suegro. E mandóle sacar los ojos, e cortar pies y manos, e enforcar. * E çercó la çibdad de Lamego que era muy fuerte e, con grandes conbates, la tomó por fuerça do falló muy grandes averes. E murieron muchos moros, salvo algunos pocos que a vida mandó dexar para labrar las yglesias que los moros en España avían derribado. E fue sobre el castillo de San Martín questá sobre el rrío de Malva e tomólo. E asimesmo fizo a Taraça.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] fol. 408r Esp (CDH )
      E la gente que iba en el alcançe lastimavan de feridas a los que yasían afogados e muertos e desnudávanlos, sino los paños menores. E Juan Alonso de Múxica feriéronlo los Arteaga, que eran con él, cuidándolo matar veyéndolo el desvarato, e dieron dos saetadas por las piernas. E tomaron la casa de Ibarra e las lonbardas e todas las armas que dexaron e así tornaron a Ermua e a sus tierras.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      Continuándose estas guerras, estando los de Velasco de Mena e de Viergol en el ospital de Urduña Alrrado, oviendo treguas nuevamente fechas, saliendo Sancho Díaz de Largacha de la villa con XL omes, acometiéronlo e diéronle una saetada por los pechos e salióle afuera e guareçió; e mataron con otra saeta a Sancho Garras del Aedo de Largacha, e tornóse a la villa.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      En esta sazón, estando los de Velasco de Mena poderosos en la casa de Largacha porque Pero Ferrández de Largacha los acogió a mal su grado por el poder del Conde de Aro, mataron Lope del Aedo e sus hermanos Pedro e Sancho e Diego e Rodrigo de Galbarranda, que andavan de noche pasando por allí, que andavan fuidos d'ellos, a Juan de Salazar, fijo de Pero Ferrández de Largacha, su pariente mayor, de dos saetadas que le dieron en topando, cuidando que era de los enemigos, e morió a seis días que fue ferido. E reçivió en ello mucho daño aquel linaje porque Pero Ferrández no avía otro fijo e lo mataron sus parientes, que quisieran tanto morir ellos mesmos.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      E morieron de los de la Sierra Pero de Santelises de Achega e Sancho de Sant Llorente e Pero de Fresnedo e la muger de Juan de Sant Llorente e la fija de Pero Conde de sendas saetadas súpitamente; e el Sancho de Santo Llorente morió de una lança e de un cochillo. E fueron açotados Juan de Villela e Pero de la Oya e otros XX omes e morieron en Nápoles los seis e más d'ellos; e los otros fueron mucho travajados por justiçia. E fueron en estas muertes Rodrigo de Montaño e Ochoa de Montaño e sus parientes e fueron açotados este Ochoa e sus parientes e morieron tres d'ellos en Nápoles sentençiados.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      En esta sazón pasada antes d'esto, era muerto Pedro, fijo d'este Ochoa del Arenado, de una saetada que le dieron en una escaramuça que ovieron delante la torre de Achuriaga, donde otros fueron feridos.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      En el año del Señor de mil CDXXV años pelearon Furtud Sánchez del Haro e Gonzalo Pérez de la Cosa e sus parientes de la Cosa e Pero Gutiérrez de Lavorde e Pero Sánchez de Maeda e Lope Garçía de Maeda, sus sobrinos, e sus parientes los de Lavorde en el colino que es en medio del aldea e morió aquel Furtud Sánchez de una saetada que le dio Garçía de Isla, que era cuñado de Lope Garçía de Maeda, que estava con los de Lavorde.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      E morió allí, en una escaramuça que ovieron, Diego de la Puente, que era buen escudero de Solórzano, de una saetada que le dieron, salvo la pelea d'Urria, que venieron allí por valedores, como dicho es.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] fol. 451v Esp (CDH )
      E peleando un día con los fijos e sobrinos de Ruy Gutiérrez d'Escalante a la puente, feriéronse muchos de los d'Escalante porque entraron en su varrio e morió Juan d'Escalante, fijo de Juan González el Çiego, de una saetada que le dieron por el pie de pasmo. E esta fue la primera sangre vertida entre ellos.
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] II, 29 Esp (CDH )
      En aquella pelea murió el maestre de Calatraua, de dos saetadas que le dieron. Fué la una por baxo del brazo, por la escotadura de las corazas, tan mortal que incontinente fué a caer del caballo; como cayera, sino porque Pedro Gasca, caballero de Ávila, que iba a su lado, se abrazó con él, e le tomó, e llevó ansí fasta su aposento, donde murió dende a poco. Desta muerte pesó mucho al Rey e a la Reyna, e comúnmente a todos los que lo conoçían, porque era moço & de poca hedat, & buen cauallero, y de buenos deseos.
    • 1486 Pulgar, H. Claros varones [1971] Esp (CDH )
      & él con aquellos treinta, peleando con los moros, & sufriendo por todas partes grand multitud de saetadas & lançadas & otros golpes de piedra, dava priesa con grand ardideza a una parte para se defender, & a otra para ofender & ferir en los moros, faziendo logar para que pasase toda su gente, la qual peleava con los moros que fallava delante, & aquél caía muerto que menos esfuerço tenía peleando.
    • 1487-1488 Valera, D. Crón Reyes Católicos [1927] Esp (CDH )
      [...] e andando escaramuzando, le dieron una saetada por la verija, de que en llegando al real murió, de lo qual el rey ovo grand sentimiento, e siguió su camino para Alozaina. Y el rey se bolvió al real, y el marqués quedó allí. Y otro día en la mañana mandó quedar en ella cierta gente con Antón Rodríguez de Mesa, alcayde de Marchena, e con Rodrigo de Narváez, alcayde de Bailén, e se bolvió al real. E dende en çinco días mandó quemar la dicha villa, e desta causa está despoblada fasta oy.
    • c1492 Maldonado, A. Hechos Maestre Alcántara Monroy [1935] Esp (CDH )
      [...] pero al cabo de siete meses pasados que hacía que estaba puesto el cerco, el Maestre hubo mucha lástima de los de dentro por ver que habían peleado siempre como valientes, y especialmente el Bezudo, que Roldán no pudiera hacer más, y supo que ese día le habían dado una saetada en una pierna y que de antes está herido de otras heridas, aunque peleaba, tuvo muchas ganas de salvalle y envióle a decir que se diese y qu'él lo llevaría consigo.
    • c1492 Maldonado, A. Hechos Maestre Alcántara Monroy [1935] 89 Esp (CDH )
      Pues el trabajo que el Clavero tenía sobrepujaba a todos los del mundo, porqu'él esforzaba a los suyos, y en los combates los hacía llegar a la muralla yendo él delante, y le dieron muchas saetadas y otros golpes grandes; pero como fuese muy lleno de armas, aquello le salvó mil veces; y si sus capitanes estaban heridos él mismo iba de noche por vitualla y, aunque estaba herido, no se echaba en cama ni tomaba reposo.
    • 1492-1493 Anónimo Diario primer viaje Colón 196 Docs Colón Esp (CDH )
      Fueron corriendo a tomar sus arcos y flechas donde los tenían apartados y tornaron con cuerdas en las manos para diz que atar los cristianos. Viéndolos venir corriendo a ellos, estando los cristianos apercibidos, porque siempre los avisava d' esto el Almirante, arremetieron los cristianos a ellos, y dieron a un indio una gran cuchillada en las nalgas, y a otro por los pechos hirieron con una saetada; [[a]] lo cual, visto que podían ganar poco, aunque no eran los cristianos sino siete y ellos cincuenta y tantos, dieron a huir que no quedó ninguno, dexando uno aquí las flechas y otro allí los arcos.
    • a1504 Rdz Montalvo, G. Sergas Esplandián [2004] Esp (CDH )

      Pero aquel cruel amor, no contento que el uno su sugeto fuesse, dio a ella otra saetada en el coraçón, que la color y los sentidos le fizo perder, teniéndola tollida, que no sabia de sí parte, assí que aquellas tan grandes mudanças no pudieron ser tan encubiertas, mostrando los ojos en el su acatamiento lo que los coraçones con tan gran afición deseavan, que al uno y otro no les fuesse algo manifestado. Assí que, reguardándose con amoroso semblante, en mucha más cantidad aquel nuevo fuego fue creciendo.

    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 138v Esp (CDH )
      Los perros tienen muchas vezes gusanos enlas tripas es bueno darles acomer vn poco de azibar con otra cosa o harina de altramuzes las propiedades dellos son aliende delas dichas de su conocimiento o fedelidad que si toman el barro que hazen con su orina y los ponen algunas vezes sobre las berrugas las sana, y la sangre del perro rauioso dize Auicena que es buena puesta sobre la mordedura del mismo perro rauioso y sobre la saetada que an dado con saeta eneruolada.
    • 1516 Bernal, F. Floriseo [2003] 12 Esp (CDH )
      E como Solacio no se cubriesse tan bien como le fuera menester con su escudo, recibió dos saetadas, una en las espaldas e otra en una pierna, de lo cual cayó al suelo sin ningún poder de más levantarse para ayudar a su señor. El cual, como vido a su criado en tierra, pensó en sí que en tal coyuntura más provecho le podría traer la obediencia que la ira ni la fuerça, pues no bastavan para vencer a seis contrarios que tenía.
    • 1489-1517 Anónimo Abreviación halconero [1995] fol. 72r Esp (CDH )
      [...] e conmigo no quedassen sino los hombres / de armas que eran necessarios por las minas: / e toda la otra gente ansi la suya como / la mia de cauallo saliessen con el: e rogue a / Juan Enriques mi primo que no embargante que estaua / ferido en el braço derecho de vna saetada e al comendador / de Beas que saliessen al campo [...].
    • 1526 Fdz Oviedo, G. Sumario historia Indias [2000] Esp (CDH )
      Yo derribé uno una vez de un árbol muy alto de una saetada que le di en los pechos, e caýdo abaxo era quasi como una águila real, e estava tan armado que era cosa mucho de ver sus presas e pico, e aún bivió todo aquel día. Yo no le supe dar el nombre ni alguno de quantos españoles le vieron, pero a quien esta ave más parece es a los açores muy grandes, e ésta es muy mayor que ellos, e así los christianos los llaman allá açores.
    • 1526 Fdz Oviedo, G. Sumario historia Indias [2000] Esp (CDH )
      Mátanlos los vallesteros, e assimismo a otros muchos e muy buenos pescados con la vallesta desde una barca o canoa, porque andan someros de la superficie del agua, e como lo veen, danle una saetada con un harpón, y el tiro o harpón con el que le dan lleva una cuerda delgada o traýlla de hilo muy sotil e rezio, alquitranado, e vasse huyendo, y en tanto el vallestero da cordel y echa muchas braças d'él fuera, y en el fin del hilo un corcho o palo, y desque ha andado vañando la mar de sangre y está cansado e vezino a la fin de la vida, llégasse el mismo hazia la playa o costa, y el vallestero va cogiendo su cuerda y desque le quedan siete o diez braças, o poco más o menos, tira del cordel hazia tierra [...].
    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )
      Fue el caso que un día, descendiendo Achab contra el rey de Siria por tomarle una ciudad que avía nombre Ramothgalaath, estando en la batalla diéronle entre los pulmones y el estómago una saetada, por cuya ocasión no sólo perdió la vida, mas aun los perros le comieron la sangre que cayó en tierra.
    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )

      Marco Aurelio: "Amigo, hágote saber que vives muy engañado, ca al Sacro Senado, do están tantos sabios, querría yo llevar a todos los locos porque allí los tornassen cuerdos; y al theatro, do están todos los locos, querría yo llevar a todos los sabios porque no me dexen tornar loco."Fue por cierto esta sentencia como de la persona que fue dicha. Amonesto y mucho amonesto a los príncipes y grandes señores que, quando trataren con truhanes y con locos, huelguen de tener cabe sí algunos hombres sabios, en especial si los locos son maliciosos; porque en los coraçones generosos más lastima una palabra con malicia que no una saetada con yerva.

    • 1542 Anónimo Baldo [2002] Esp (CDH )
      Assí anduve medio día un camino muy grande y áspero, y al fin allegué a una venta, donde pregunté si avía qué comer. Donde me respondió la huéspeda que no avía hasta que viniesse su marido; mas que pan y vino sí avía. Yo, viendo en esto tan poco remedio, salíme desesperado. Y mirando a todas partes, vide en un montezillo que estava a la parte siniestra de la venta un cuervo muy grande, y alleguéme a él y tomélo en la mano. El cual era bien gordo y avía poco que le avían dado una saetada.
    • 1521-1543 Guevara, A. Epístolas [1950-1952] Esp (CDH )

      En el combate que dieron los caballeros en Tordesillas contra los vuestros, vi con mis ojos propios a un vuestro clérigo derrocar a once hombres con una escopeta, detrás de una almena, y el donaire era que al tiempo que estaba para tirarles, los santiguaba con la escopeta y los mataba con la pelota. Vi también que antes que el combate se acabase, dieron al clérigo una saetada por la frente los nuestros que estaban de fuera, y fué tan acelerada la muerte de aquel malaventurado, que ni tuvo tiempo de se confesar, hi aún de se santiguar.

    • 1521-1543 Guevara, A. Epístolas [1950-1952] II, 274 Esp (CDH )

      Como si, más claro, dixese: «El coraçón enoxado y y turbado, muchas cosas jura, que después no guarda, promete y no cumple, dice y no hace, amaga y no hiere, acomete y se retrae, y aun sospecha y no acierta, porque el coraçón vano y mundano sabe lo que ama, mas no siente lo que dice.»También decía el mismo filósofo: «Amoris vulnus idem qui facti sanat.»Como si dixese: «Es tan peligrosa la herida del amor, que en las manos del que da la saetada está la yerba con que se cura; de manera que en la cofradía del amor, el que mata, cura, y el que cura, mata.»

    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 421 Esp (CDH )

      Y, passando adelante de donde estavan, entraron por la Tracia, destruyendo la tierra, robando y saqueando las ciudades. Saliólo a resistir el dicho emperador Valente y, llegado a trance de batalla, fue vencido en ella; y,saliendo herido de una saetada, huyendo se retraxo a una casa de un aldea, y allí por los godos fue puesto fuego a la casa y fue quemado él y ella.

    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )

      Pero, a todo lo dicho destos ciegos y a lo que se podría más dezir de otros, que dexo, haze ventaja lo que cerca de nuestros tiempos passó en Bohemia de un maldito hereje, pero muy esforçado y atrevido y no menos mañoso, llamado Cisca, capitán que fue de los herejes de aquel reyno. El qual, en un combate de un castillo, perdió un ojo, que solo le quedava, de una saetada que le dieron; y, aunque quedó ciego, no dexó el cargo ni officio de capitán, y hizo después la guerra, y aun dio batallas y venciólas. Que es cosa maravillosa de oýr, pero muy verdadera.

    • c1550 Santa Cruz, A. Crón Carlos V [1920] Esp (CDH )
      [...] y á esta causa, aunque Valencia y Monviedro se redujeron, Játiba y Alcira permanecieron en su rebelión, lo cual visto por el Visorrey fué sobre ella y combatióla por parte del arrabal de San Agustín, pero no pudo hacer nada más de cuanto Gabriel de Gusina, Capitán de la artillería, estando haciendo un reparo de noche al uno de la candela, le dieron una saetada, y los de Alcira después de ido el Visorrey le desenterraron el cuerpo y quemaron los huesos, porque era tan de corazón la enemistad que tenían los agermanados con los caballeros que aun con verlos muertos no se veían de ellos vengados.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] 112 Esp (CDH )
      E estando el Cathólico Rrey don Fernando sobre Yllora le dieron vna saetada al Adelantado don Pero Enrríquez, e viniéndose a curar a tierra de christianos le tomó la muerte a par del rrío de las Yeguas, e suçedió en esta casa su hijo mayor, el Adelantado don Francisco Enrríquez de Rribera, que fue casado con doña [espacio en blanco] Ponçe de León, hija del Duque de Cáliz don Rrodrigo Ponçe de León, que ganó a Alhama.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      E fue gentil cauallero e de vna saetada en vna escaramuça en la vega de Granada le quebraron vn ojo, e después fue capitán de los Rreyes Cathólicos de çient onbres de armas, e casó con doña Teresa de Cárdenas, hija bastarda del primero Duque de Maqueda don Diego de Cárdenas, e nunca oujeron hijos.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      E theniendo el Rey Cathólico çercada a Baça le dieron vna saetada escaramuçando, de la qual murió. E dio su muerte mucho pesar al Rrey e a todo el exército, pero acabó en su offiçio. E conoçiendo a Dios dexó esta vida para yr a biuir en la perdurable.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      El señor de Baraxas no perdió el ojo jugando a caras, sino peleando como buen cauallero, avnque era mançebo, en la vega de Granada, theniendo los Rreyes Cathólicos çercada a Granada, la qual ganaron desde a pocos días después queste cauallero perdió vn ojo, e se le quebró vna saetada que le dieron escaramuçando con los moros enemigos de la fe, de lo qual quedó muy onrrado, (790v) porque aquel día se avía muy bien señalado su perssona e lança a vista del Rrey.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      Quanto a su muerte (851v), tanbién lo dixe en el diálogo XIX desta batalla 2a., en la primera quinquagena, donde se tractó del Marqués de Tarifa, su hijo, cómo estando el Católico Rrey don Fernando sobre la villa de Yllora le dieron a este Adelantado vna saetada por la boca, e sacáronle del exérçito para lleuarle a curar a tierra de christianos.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      Y don Johan de Sotomayor, primero Conde de Benalcáçar, fue tan deuoto que se metió frayle e eredó el Condado su hermano don Gutierre de Sotomayor, llamado el Conde Loçano, que tanbién le mataron de otra saetada los moros, como adelante se dirá en el siguiente diálogo. E tanbién me acuerdo que de otra saetada mataron los jnfieles a don Rodrigo Téllez Girón, Maestre de Calatraua. Y pues avés dicho cómo murieron los dos preçedentes, dezidme destotros e qué persona fue la del Maestre de Calatraua don Rrodrigo Téllez Girón.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      «El año de 1482 años, después de Sanct Johan fue el Rrey don Fernando a çercar a Loxa e estuuo çinco días sobrella, pero no çercada de forma que dexasen de entrar e salir moros en aquella villa e peleauan con los de las estançias. E vn día salió a ellos el Maestre de Calatraua don Rrodrigo Téllez Girón, e peleando diéronle vna saetada por la garganta de que murió luego. E acudieron gente del rreal e hizieron huyr los moros. E porquel Rrey thenía poca gente e estaua çerca de Granada, se leuantó el rreal e los moros salieron como ombres de hecho a dar en los christianos, desque vieron que se yuan.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] 439 Esp (CDH )
      El trahía sobrel escudo de sus armas vn yelmo baúl de torneo con el rrollo e dependençias blancas e azules, e por timbre (975v) vn cadáuer de vn ombre muerto con dos saetadas metidas por él, e a par dél vnos ombres queriéndole vngir e desparzirse çierta pez ençima, e el muerto alça el braço señalándoles que no toquen en él.
    • 1535-c1552 Fdz Oviedo, G. Batallas [1989] Esp (CDH )
      Yo le conosçí al Duque don [espacio en blanco] de Borja, e fue gentil cauallero, y avnque le hirieron de vna saetada en el tiempo de las Comunidades e avnque tomó el hierro escondido tovo entre el casco e la carne en la cabeça algunos años e sanó después e tan bien fué que casó con doña [espacio en blanco] * de Aragón, hija del reverendísimo e exçelente señor don Alonso de Aragón, Arçobispo de Çaragoça, hijo del Cathólico Rrey don Fernando que ganó a Granada e Nápoles e Nauarra.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )

      E como fué preso, dió un bramido, al cual acudió toda la gente, e ya estaban en vela; e con una ballesta recia, desde a ocho o diez pasos, un buen ballestero dióle con un rallón e metiósele hasta las plumas; e como se sintió herido, dió otro bramido e un tirón que hobiera de derribar una viga de do pendía la soga que le tenía; e diéronse prisa a tornar a armar la ballesta, e tiráronle tres o cuatro lanzones, e ni ellos ni la saeta no le pudo pasar aun el cuero: que así como le dieron unas dos saetadas, se caían las saetas e los lanzones en tierra. E de tal manera se armó el tigre, que si el primero tiro no (que aquel le tomó desapercibido), ningund otro le entró ni le, hizo daño; pero por aquél se desangró e se le acabó la vida.

    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] II, 51 Esp (CDH )
      Siguióse una vez que un ballestero dió una saetada a un gato grande destos negros, e dióle por a par de una oreja e pasó la saeta más de un palmo de la otra parte; de manera que tanta asta tenía de fuera, por la parte de las plumas, como de la del cuadrillo o fierro. E no cayó el gato, porque, como he dicho, son grandes; e tan presto el gato se la quiso sacar, dando muchos gritos, a los el cuales se juntaron un gran número de gatos, e cada uno le ponía la mano en la saeta, e el herido daba luego gritos e el otro le soltaba.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] II, 51 Esp (CDH )

      Y después que muchos dellos le tentaron la saeta, como él vido que le daban más pena e no algún remedio, puso la una mano en las plumas e la otra en el hierro, e al que venía a le tocar la saeta por el un lado o por el otro, así como extendía la mano, soltaba él la saeta e tomábale la mano al otro e levábasela pasito a tentar la saeta, o no se la dejaba tocar. E después que mucho espacio los compañeros soldados con mucha risa estovieron mirándole, le tiró otro ballestero e le dió otra saetada, e metida por una espalda, se fué dando más gritos; pero no cayó.

    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )

      Y uno de los indios presos, viendo que el muchacho había dicho verdad, fué tan osado, que, pudiendo tomar acaso una espada de las de los cristianos en el bergantín, tiró con ella algunas estocadas al capitán Vergara, que estaba echado en una hamaca sobre cubierta del bergantín, y haciéndose fuerte con su espada en la mano y con las piedras de que estaba lastrado el navío, se juntaron a él en su favor los otros cuatro que estaban presos; pero acudió la gente nuestra, y con una ballesta le tiraron encubiertamente por entre las tablas del pañón de popa, e diéronle una saetada por los pechos, el cual, viéndose herido, no dejaba de defenderse y decir que no era nada su herida, y que él era valiente y que había de matar todos los cristianos. La herida fué tal, que cayó presto, e aprisionaron sus compañeros, y a él echaron de cabeza en el río, donde acabó su ferocidad.

    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] II, 384 Esp (CDH )
      E así lo declaraban las lenguas como los dichos indios lo decían, no obstante que, queriendo un indio principal sacar los dichos indios que habían de perescer, pusiéronse en defensa y aun descalabraron al principal, lo cual visto por Cabeza de Vaca, los mandó allí matar, y les dieron de saetadas y estocadas los cristianos, y en fin allí murieron.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )
      "Si yo no estuviese preso, yo le avisaría del caso, porque me paresce que es mucha consciencia no lo hacer, porque desde aquí le veo muchas noches parado a aquella su ventana, e fácilmente aquel traidor le puede matar e dar una saetada, y es grand cargo de consciencia no le avisar. Así que, señor, habiendo yo sabido esto, e viendo la parte que este traidor tiene en el deán y en vuestros enemigos, e conosciendo que es público que el gobernador os quiere mal, disimulé e dije al Joan Rodríguez que si aquél por allí andaba, por ventura sus pecados le traían al pagadero.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )
      [...] e los cristianos que andan a pie, dije que son muy sueltos, e que traen en un brazo una rodela, de madera, con que se defienden de las armas de los indios, e que traen unos jubones de algodón bastados muy fuertes, que aunque les den muchas lanzadas no los pueden herir, e unas espadas muy agudas que cortan por ambas partes, de cada golpe, un hombre por medio, e a una oveja les llevan la cabeza a cercén, e con ellas cortan las armas que los indios tienen; e que otros traen ballestas con que de lejos tiran, e de cada saetada matan un hombre e dos si los toman juntos, e tiros de fuego que tiran unas piedras ardiendo que matan mucha gente.
    • 1535-1557 Fdz Oviedo, G. HGral Indias [1992] Esp (CDH )
      [...] antes le respondió algunas palabras feas, e hizo tirar algunos tiros de ballesta, e hirieron algunos de los de Almagro, e de una saetada le mataron un hombre. Viendo esto Argónez, envió a decir al adelantado Almagro que quería matar a Hernando Pizarro e a los que con él estaban, e Almagro le envió a decir que en ninguna manera lo hiciese; e desque esto vido Argónez, e que no les podía entrar, porque se defendían muy bien, con esperanzas que tenían que los socorrerían los de la cibdad, puso fuego al galpón; e como era techado de madera e paja, fué tan grande el fuego, que les fué forzado a todos salir fuera.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
      Viéndolos venir denonados, los españoles —que pocos desean ser mártires—, que no dormían, dan con ímpetu en ellos y alcanzó uno dellos a un indio una gran cuchillada en las nalgas, y a otro, * por los pechos, una saetada. * // Visto por expiriencia [ sic ] los indios que las armas de los cristianos eran otras que las suyas, y que en tan poco tiempo tanto efecto hacían, y así que podían en la burla ganar poco, aunque los cristianos no eran sino siete y ellos cincuenta y tantos, dieron a huir todos, que no quedó alguno, dexando uno aquí las flechas y otro acullá el arco.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
      [...] y, como saliesen asimismo los indios con sus armas a resistir la entrada a los de las barcas, diz * que porque, mostrando temor los cristianos, sería causa que tuviesen mayor atrevimiento, acordaron de dalles tal refriega de saetadas con las ballestas que, habiéndoles herido seis o siete (y Dios sabe cuántos más serían los heridos y muertos), que tuvieron por bien de cesar de la resistencia y vinieron de las comarcas gran número de canoas llenas de indios a los navíos, pacíficos y humildes.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] 1359 Esp (CDH )
      Algunos había que, así como le daban la saetada —que le entraba hasta las plumas—, con las manos se * sacaba la saeta y con los dientes la quebraba; y, escupida, la * arronjaba [ sic ] con la mano hacia los españoles como que con aquella injuria que les hacía se * vengara; y luego, allí o poco después, caía muerto.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )

      Mas a la buena paciencia y humildad de los españoles no *pareció que era bien sufrir tanto; por lo cual sueltan una ballesta y dan una saetada a un indio dellos en un brazo, y tras ella pegan huego [ sic ] a una lombarda; y, dando el tronido, pensando que los cielos se caían y los tomaba debaxo, no paró hombre de todos ellos huyendo el que más podía por, salvarse [...].

    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
      [...] y los españoles, que no suelen estar andando en estas romerías muy descuidados, levántanse y dan en ellos, y a saetadas —con algunas ballestas que tenían y lanzas— y apriesa [ sic ] llegándoseles con las espadas, hicieron en la triste gente desnuda tal estrago que, de hechos pedazos y presos, si no fueron los señores, muy pocos escaparon.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
      Los españoles, que no * saben sufrir en tales tiempos grita de indios por muncho [ sic ] que las voces alcen, como los cognozcan [ sic ] desnudos y al cabo llevar lo peor por la mayor parte, y en especial que el capitán Francisco Hernández [ sic ] era, como arriba * deximos, muy suelto y de buen ánimo, sálenles al * encuentro y * asiéronse todos, los unos y los otros, y con grande ánimo pelearon cuatro horas, cayendo de los indios en tierra muertos munchos [ sic ], * cuantos podían desjarretar y desbarrigar con las espadas y alancear con las lanzas, [[y a saetadas con algunas ballestas que llevaban.]]
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )

      A la vuelta, en cierta parte de aquella costa de mar, como siempre venían cerca de tierra, salieron al *encuentro ciertas canoas o barquillos de los indios llenas dellos, armados con sus arcos y flechas, y comenzaron a tirar a la gente de los navíos; pero, como los españoles no se solían dormir, sueltan algunos tiros de artillería y escopetas, y a saetadas, *muertos y heridos algunos de los indios, los hicieron huir.

    • 1493-1564 Anónimo Docs HArte Archivo Catedral S. D. Calzada [1986] Esp (CDH )
      XXXI Yten digan e declaren si saben que puede aber onçe o doçe años, poco mas o menos tienpo, que, yendo Tomas de Paz, rraçionero ques de la dicha yglesia de Santo Domingo, vna noche a maytines a la dicha yglesia de Santo Domingo, le tiraron vna saetada que le hirieron y estubo a punto de muerte, la qual saetada diçe e se dijo que la dio o la hiço don Juan Sanchez de Arana medio rracionero ques en la dicha yglesia [f.º 4 v.º]...
    • 1493-1564 Anónimo Docs HArte Archivo Catedral S. D. Calzada [1986] Esp (CDH )
      XXXI Yten digan e declaren si saben que puede aber onçe o doçe años, poco mas o menos tienpo, que, yendo Tomas de Paz, rraçionero ques de la dicha yglesia de Santo Domingo, vna noche a maytines a la dicha yglesia de Santo Domingo, le tiraron vna saetada que le hirieron y estubo a punto de muerte, la qual saetada diçe e se dijo que la dio o la hiço don Juan Sanchez de Arana medio rracionero ques en la dicha yglesia [f.º 4 v.º]...
    • 1566 Urrea, J. Diál honra militar [2003] Esp (CDH )
      [...] y al tiempo quél alçó el brazo, tirole vn moro por vna saetera y diole vna saetada por debaxo del braço donde no traýa armas y metiole la saeta en el cuerpo. El magnánimo rey, sintiendo su muerte, esforçadamente sufrió el dolor y mandó a aquel cauallero que no mostrasse sentimiento ni dixesse a nadie quál estaua herido.
    • 1566 Urrea, J. Diál honra militar [2003] Esp (CDH )
      Teniendo el adelantado don Diego de Ribera cercada la ciudad de Alora, fortíssima para en aquellos tiempos, el día del assalto, hauiendo dado a sus capitanes la orden que conuenía para el combate, haziendo señal los moros de rendirse, diole vn moro vna saetada por la boca. El esforçado cauallero, viéndose herido de muerte, no por ello se retiró ni boluió la cabeça atrás, por que los suyos no le viessen herido, y con gran fortaleza de ánimo suffrió el tiempo que duró el ganar la villa. Y viéndola ganada, en presencia de sus capitanes hízose sacar la saeta y perdió la vida, que hauía ganado tanta honrra.
    • a1575 Torres, D. Rel Xarifes [1980] 146 Esp (CDH )
      Siendo saludado el Alcacerí por Rei como queda dicho, el qual era hijo de una Cristiana de tierra de Córdova, los Alfaquíes acudieron a él diziendo, que Dios y su Profeta avían prometido aquella rota de su padre porque consentía que los Cristianos hiziessen vino en Fez y lo vendiessen a los Moros y porque mantenían Leones domésticos. El qual a la ora mandó quebrar las tinajas de vino y derramarlo, de que los Cristianos cativos recibieron gran daño, y también mandó matar los leones a saetadas, que estavan en un cercado, con lo qual entendió aplacar a su negro profeta Mahoma.
    • 1589 Gmz Miedes, B. Gota [2000] fol. 10v Esp (CDH )
      A lo segundo dize, que escusará sus escritos de pluma sobre esta facultad, con los hechos de propria mano en ella por el gloriosíssimo rey Don Jayme de Aragón, predecessor de Vuestra Magestad, primero d'este nombre, del qual, cuenta su historia que, andando en la conquista del reyno de Valencia, teniendo cercada a Burriana, villa fuerte, en un assalto los de dentro hirieron malamente de una saetada a un tío suyo muy querido, llamado Don Guillén de Entença, al qual mandó el rey traer luego a su tienda real, donde, con sus proprias manos, le sacó el yerro de la saeta que se la avía enclavado en la pierna y le lavó la herida, y se la enbendó en presencia de todos los médicos y cirujanos del campo, con tan buen arte y felice sucesso, que fue por ello muy alabado de todos, y por haver puesto su mano en un tan asqueroso officio, reputado por humaníssimo.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 180 Esp (CDH )
      Pasados cuatro meses, va el enemigo del abad á pedir las albalas en las casas de la sospecha, andando de puerta en puerta con tinta, papel y pluma, y al que le faltare la cédula, ha de pagar un cuartillo de plata por ella. Tomaron los enemigos un consejo, que paguen los vivos y los muertos. ¡Dios sea con el que no tiene que pagar! ¡Oh que llevará de saetadas! Zanjaron la ley sin cimientos, y adoran las imágines estando asentados. Ayunan mes y medio, y su ayuno es como el de las vacas, que comen a mediodía.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
      Al beneficiado Juan Diez Gallego, que residia en Pitres, y acertó á hallarse allí aquel dia, mataron de una saetada, estando asomado á una ventana de la torre. Prendieron á los beneficiados Juan Vela y Baltasar de Torres, y á su padre, y á otros muchos legos, y á las mujeres y niños que tuvieron lugar de poderse descolgar; y cuando fué aplacada la llama, retirando la brasa, entraron dentro, y á todos los hombres que hallaron vivos los mataron; y por atormentar mas á los cristianos presos con pena y vituperio, les hicieron sacar de la torre los cuerpos muertos, y que con sogas á los pescuezos los llevasen arrastrando fuera del lugar y los echasen en un barranco [...].
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
      Fueron á casa del vicario Diego de Montoya, beneficiado de aquel lugar, y entrándola por fuerza, le mataron de una saetada. Prendieron la licenciado Montoya, su sobrino, y cortáronle una mano; saquearon cuanto tenia. Tomaron vivos á Juan de Montoya, beneficiado del lugar de Cuxurio de Bérchul, que se halló allí á la sazon, y á otros cristianos y cristianas que vivian en él, y llevándolos después á matar al lugar de Cuxurio con otros captivos, como se dirá adelante, mostraban gran sentimiento de pesar por no haber prendido al vicario Diego de Montoya, porque quisieran tomar muy de espacio venganza en él.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )

      El mesmo dia y en la mesma hora que se alzó Válor, se alzaron los lugares de Yégen y Yátor, en los cuales no fueron menores las crueldades que usaron los enemigos de Dios. Destruyeron y robaron las iglesias y las casas de los cristianos, captiváronlos á todos, y haciéndoles muchos malos tratamientos, vinieron después á darles cruelísima muerte; y entre ellos mataron al bachiller Bravo y á su sacristan, y un vecino que se decia Juan de Montoya, que se escapó herido de una saetada en la cabeza, fué á parar á Ujíjar, donde tambien fué muerto con otros muchos cristianos que allí habia.

    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 201 Esp (CDH )

      Decíanle los herejes por escarnio: «Perro, ¿por qué no nos llamas agora á misa, y dices á las moras que no se atapen las caras?»Y atándole al pié de una higuera, le hirieron con una lanza en el costado derecho, estando invocando el dulce nombre de Jesus; luego le tiraron de saetadas, y estando aun vivo, llegó un moro á él, llamado Gavia Melga, y le desjarretó con un alfanje, y derramándole un frasco de pólvora en la boca y sobre la cabeza y en la cara, le puso fuego, y después le tiraron al terreno con los arcabuces y ballestas, y no consintiendo enterrar el cuerpo, se lo dejaron en el campo.

    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 216 Esp (CDH )
      No tardaron mucho los moros en volver á llevarlas á ella y á su compañera, y hallando la puerta cerrada, quisieron derribarla con su vaiven; mas defendióselo animosamente la doncella, como lo pudiera hacer cualquier esforzado varon, arrojándoles gruesas piedras por el ladron y por encima del muro, con que los tuvo arredrados y descalabró algunos dellos; y aunque le dieron una saetada, que le atravesó un brazo por junto al hombro, no dejó de pelear ni se paró á sacar la saeta en mas de tres horas que duró la pelea, deshaciendo las paredes para sacar piedras que poder tirar cuando hubo gastado las que habia sueltas.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 229 Esp (CDH )
      Este recuentro fué muy peligroso al principio, mas después tuvo feliz suceso por el mucho valor de los caballeros y de los capitanes que acudieron al peligro. Salieron heridos don Francisco de Mendoza de una pedrada que le dió un moro en la rodilla, al cual mató allí luego, y á don Alonso Portocarrero le dieron dos saetadas en los muslos. Hubo solo un escudero cristiano muerto, y de los moros murieron mas de cuatrocientos y cincuenta: los nuestros siguieron el alcance por donde la aspereza y fragosidad de las sierras les daba lugar.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 265 Esp (CDH )
      Estando pues la tierra alterada con estas prisiones, otro dia lúnes, viniendo un soldado de hácia la ciudad de Vélez con su arcabuz en el hombro, le tiraron una saetada desde una mata, que le cosieron las dos faldas del capotillo con la saeta, y el fin desto fue, que dos moriscos de los que andaban ya alborotados se pusieron en aquel paso aguardando algun cristiano desmandado de los que iban y venian á Vélez, para matarle y quitarle el arcabuz, y armarse el uno dellos con él.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] Esp (CDH )
      Y teniendo aviso como los cristianos que vivian en Torrox se recogian en la fortaleza, y que de dia salian á hacer las labores en el campo, y dejaban un hombre solo con las mujeres, envió cantidad de moros que de parte de noche se emboscasen en las casas del lugar, y aguardando á tiempo que estuviesen fuera los cristianos, la ocupasen. Los cuales se emboscaron, y cuando les pareció tiempo, hicieron ladrar un perro, y saliendo á ver qué ruido era aquel un hombre poco avisado, llamado Hernando de la Coba, le mataron de una saetada; y poniendo fuego á la puerta de la fortaleza, las temerosas mujeres, que no tenian quien las defendiese, se rindieron, y las llevaron captivas á la Alpujarra; y no les pareciendo que podrian defender la fortaleza, le pusieron fuego y se volvieron á la sierra.
    • 1600 Mármol Carvajal, L. Rebelión moriscos [1852] 347 Esp (CDH )
      Estaba el Mueden con la ballesta armada en las manos, y entendiendo que habia sido descubierto, disparó y dio una saetada en los lomos al soldado; mas no le hirió, porque acertó á dar la saeta en unos alpargates de cáñamo que llevaba en la cinta. A este tiempo llegó don Diego Ramirez, y viendo aquel moro puesto en defensa, porque no matase algun cristiano, hizo que le dijesen en arábigo que se rindiese, y que le salvaria la vida; y al fin se rindió, y le llevó preso al castillo de Salobreña, donde le tuvo algunos dias, hasta que el presidente don Pedro de Deza y los del Consejo que estaban en Granada enviaron por él; y porque tan graves delitos como habia hecho no quedasen sin castigo, le mandaron entregar al auditor de la guerra, que hizo justicia dél.
    • 1618 Bleda, J. Coronica moros Esp p. 845 Esp (BD)
      Al beneficiado Iuan Diez Gallego, que residia en Pitres, y acertó, a hallarse alli aquel dia, mataron de vna saetada, estando assomado a vna ventana de la torre.
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )
      Y no satisfecha su ira y crueldad, entraron a las casas y cortaban los dedos de las manos a las mujeres para sacarles las sortijas, y aljorcas y manillas; y otras acuchillaban por desnudarlas presto las ropas que traían, y a otras dieron muchas saetadas, espingardadas, y mataron con escopetas hartos niños. Y hechos estos insultos, porque no les quedase algún linaje de crueldad por ejecutar, robaron clérigos y ancianos, y ponían para hacerlo las manos sacrílegas en ellos.
    • 1644 Mtz Espinar, A. Arte Ballestería [1946] Esp (CDH )
      Para estos dos géneros de animales es mejor tirarlos con la ballesta que con el arcabuz, que ésta mata y no espanta, que sude llegarse el cazador a un gamo y darle una saetada, y los que están junto a él no saben lo que le sucedió; y como no ven más que el buey, aunque el gamo herido huya, no se lleva a los otros; porque ellos ignoran de lo que huye, y así se están quedos, y con ellos hace lo mismo.
    • 1669 Padilla, L. Libro primero antigvedades España p. 49 Esp (BD)
      […] i los de la Ciudad quisieron quemar las Bastidas, i otros Ingenios: mas los de fuera se lo defendieron, i sobre esta porfia murieron muchas Gentes de ambas Partes: i estando Anibal debaxo de vna Bastida fue Herido de vna Saetada en el Muslo; lo qual fue causa que los Cartaginenses se Retirassen del Real, i ceso por algunos dias el Combate […].
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      Saetada. s. f. Lo mismo que Saétazo; aunque menos usado (| la accion de tirar ó herir con la saeta).
    • 1787 Capmany Montpalau, A. Teatro historico-critico eloquencia española, III p. 28 Esp (BD)
      Inventaban nuevos generos de tormentos: al cura de Mayrena hinchieron de pólvora, y pusieronle fuego: al vicario enterraron vivo hasta la cinta, y jugaronle á las saetadas: á otros lo mismo, dexandoles morir de hambre.
    • 1788 Terreros Pando, E. DiccCastVocesCienciasArtes (NTLLE)
      Saetada, voz de poco uso, lo mismo que saetazo (| golpe dado con la saeta).
    • 1849 Ferrer de Couto, J./ March Labores, J. Historia marina real española, I p. 179 Esp (BD)
      A tan brusca insinuacion nuestros hombres de guerra contestaron con la espada desnuda, y otros disparando alguna ballesta, que de las armas de fuego no hicieron uso en aquella jornada, con lo cual los indios, no obstante ser allí en séstuple número, dieron á huir porque vieron herido en los pechos á uno de los suyos por una saetada.
    • 1853 Domínguez, R. J. DiccNacional (NTLLE)
      Saetada. s. f. V. saetazo (| golpe dado con saeta).
    • 1864 Guichot, J. Adalid almogávar p. 199 Esp (BD)
      —¿Recuerdas tambien como en la del puerto del Pile diéronme una saetada en el pecho, é della muriera si Wilda otra vegada no me hiciera sano tirándome el hierro de la herida? —Sí; é también que hubímos grande aprieto para sacarte de las manos de aquellos canes rabiosos, que te querian rematar á palos como á un buey.
    • 1872 Vicetto Pz, B. Historia Galicia, VI p. 455 Esp (BD)
      Embarcóse y fuese su camino con sus doce compañeros, no sé si fué derecho á Oran, si a Buxía, pero yo creo que á Orán, y un día yendo por el campo un su criado del linage de los Couzoeiros (aunque no eran Fidalgos eran criados viejos mui leales) este como iba á las espaldas del Conde, disparósele una ballesta que llevaba armada y dio al Conde por entre la pierna y la rodilla, y como sintió el desventurado que lo ficiera, fuese como desesperado que nunca mas le vieron. Fallesciose este Conde de esta saetada y traxéronle metido dentro de una ucha en una nao á Galicia, y enterráronle en Santo Domingo de Santiago.
    • 1882 Fdz Duro, C. Memorias históricas Zamora, II p. 225 Esp (BD)
      Vióse aquí el horrible espectáculo del combate encarnizado entre hermanos, tocando, por desdicha, á los de Zamora, la parte más principal y distinguida, segun el criterio especial de las cosas de la guerra. Los clérigos del obispo Acuña, que como él traían tan perdido el miedo á las armas del Rey como á las censuras del Papa (1), reparados con las almenas, sostenian un fuego terrible, por lo repetido y certero, haciéndose notar uno de ellos, que derribó once hombres, ejecutando á toda ofensa, con la particularidad de que antes de disparar los santiguaba con la escopeta, hasta que herido de una saetada en la frente, cayó del muro.
    • 1895 Medina, J. T. Documentos Historia Chile, VI p. 157 Ch (BD)
      IX. Item: si saben, etc., que aquella mesma noche que quemaron las dichas casas y prendieron al dicho Hernando Pizarro, tiraron una saetada por la boca al dicho Diego de Torres, hijo del dicho Juan de Torres, de que murió incontinente sin confisión, la cual dicha muerte é otras muchas é los robos é incendios que se hicieron aquella noche, é antes y después otros muchos, fue todo por mandado, consejo, favor é ayuda, culpa, causa inmediata del dicho Diego de Alvarado.
    • 1895 Soravilla, J. Celestina p. 92 Esp (BD)
      En el acto veintiuno corregí Lambas de Auria (41), Duque de Ginoveses, porque este Lambas de Auria, de donde viene Andrea Doria, fue capitán de los ginoveses contra venecianos, y un hijo suyo en el conflicto rescibió una saetada mortal, á cuya caída se levantó en la nao gran tristura, lloro y alboroto. Acudió allí el padre, diciendo: No es tiempo de llorar, sino de pelear, y tomando en sus brazos al hijo amado, lánzole en el mar diciendo: No te diera tu patria sin ella murieras más honrada sepultura.
    • 1937 Anónimo (N. B.) "Pequeña crónica" [21-03-1937] El Día (Palma de Mallorca) Esp (HD)
      Propósito principal al iniciar la guerra fué dar una saetada de muerte al Imperio Austro Húngaro porque allí se conservaba pura la idea católica y así se consiguió desmembrarlo, creando un nuevo Estado sin concepto político, geográfico, ni social como el de Checoslovaquia, representación de un verdadero estado laico y poner a su frente a Masarik, cuyas grandes condiciones de austeridad y democracia no se cansaron nunca de pregonar los grandes periódicos infiltrados del virus destructor de la masonería.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| acción de tirar o herir con la saeta).
    • 2004 Sales Dasí, E. J. Aventura caballeresca p. 40 Esp (BD)
      Aparte de estos personajes tipo hay otros individuos anónimos que se definen por su función militar específica. Nos referimos a esos otros hombres a pie a los que recurren los capitanes y caballeros principales en batallas entre grandes ejércitos: los arqueros y los ballesteros, seres que en ocasiones son reclutados como mercenarios y que normalmente se sitúan en las murallas de una ciudad asediada o manejan sabiamente sus flechas desde una embarcación a otra en un combate naval. Igual de letales en el manejo del arco se nos presentan las amazonas, doncellas guerreras que según la tradición manipulaban su propio físico para afinar mejor sus saetadas.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| acción de tirar o herir con la saeta).
    • 2021 Rajoy Feijóo, E. Docampo versus Colón - Esp (BD)
      El maestre de Calatrava morirá en Loja contra el moro, de una saetada en la garganta; mientras Beatriz terminará su educación en la corte de la reina.
      Acepción en desuso
    1. s. f. Con los modificadores ponzoñosa y enherbolada, para referirse a la saetada que infecta el cuerpo del herido con veneno extraído de hierbas o plantas.
      docs. (1547-1830) 2 ejemplos:
      • 1547 Castillejo, C. Aula cortesanos [1928] 243 Esp (CDH )
        Y es de ver, / A quien lo sabe entender / Y desto tiene noticia, / Publicarse el bien querer / Y encubrirse la malicia, / Componiendo / Alegre rostro, temiendo, / Con los ojos halagando, / Con la boca bendiciendo / Y con el alma tirando / Saetadas / Crueles, enherboladas, / Deseando verse allí, / Las cabeças derribadas, / Uno a otro cabe sí / Con rancor; / Mas mirad otro primor, / Que al principio aun habrá alguno / Que os muestre y tenga amor, / Y andando el tiempo, ninguno, / Aunque déis / Por ello cuanto tenéis. /
      • c1830 Fernández Navarrete, M. Capitán Alonso Ojeda 38 Marinos descubridores Esp (CDH )
        La Cosa recogió algunos castellanos, y se hizo fuerte a la puerta de un palenque, donde Ojeda con otros también se defendía; pero viendo éste a muchos caídos y a su compañero en gran aprieto, confiando en su ligereza, salió y atravesó por medio de los indios, que parecía que volaba; metióse en los montes, y se, encaminó hacia el mar a donde estaban sus navíos. La Cosa peleó hasta que vió muertos alrededor sus compañeros, y él mismo cayó exánime por efecto de las saetadas ponzoñosas que le dieron. Al único que todavía se defendía esforzadamente le encargó dijese a Ojeda que él quedaba al cabo de su vida.
  2. 1⟶metonimia
    s. f. Herida producida por el disparo de una saeta.
    Sinónimos: flechazo; saetazo
    docs. (1327-2014) 16 ejemplos:
    • a1327 Anónimo Cronicón de Cardeña [1767] Esp (CDH )

      D. Alfonso niño. de V. años, comenzó à regnar, è regnó XXVII. años. Cerró de buenos muros la Villa de Leon, è confirmó, y las leyes Godas, è murió en Viseyo, que la tenia cercada, de una saetada.

      D. Bermudo fijo del Rey D. Alfonso por morte de su Padre heredó el Regno, è regnó X. años, è fizo renovar, è mejorar muchas Eglesias, è muchos Mónesterios.

    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| herida hecha con una saeta).
    • a1327 Anónimo Cronicón de Cardeña [1767] Esp (CDH )

      D. Alfonso niño. de V. años, comenzó à regnar, è regnó XXVII. años. Cerró de buenos muros la Villa de Leon, è confirmó, y las leyes Godas, è murió en Viseyo, que la tenia cercada, de una saetada.

      D. Bermudo fijo del Rey D. Alfonso por morte de su Padre heredó el Regno, è regnó X. años, è fizo renovar, è mejorar muchas Eglesias, è muchos Mónesterios.

    • 1444 Mena, J. Laberinto [1989] Esp (CDH )
      »Aquél que tú veas con la saetada, * / que nunca más faze mudança del gesto, / mas por virtud de morir tan onesto / dexa su sangre tan bien derramada / sobre la villa no poco cantada, * / el adelantado Diego de Ribera / es, el que fizo la vuestra frontera / tender las sus faldas más contra Granada.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      E salidos de la çelada, dieron sobre ellos los dichos açotados Marroquines e Gordojanos e los de Anuçivay e pelearon reziamente. E porque los de Anuçivay e Marroquines eran más tomaron los de Legiçamo una casa llana por espaldas e pelearon delante d'ella fasta que fueron socorridos de los Ospines e así se partieron unos de otros, oviendo muchos feridos de anbas las partes. E morió Juanillo de Mena de Legiçamo de una saetada que ovo por la caveça a cavo de diez días en Vilvao.

    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
      EL rey don Alonso, quinto deste nombre, fue rey de León, y éste es el que murió sobre Uiseo, en Portogal, de vna saetada.

      El rey don Alonso, sexto deste nombre de Castilla & de León, es el que ganó a Toledo, hermano del Rey don Sancho, que murió sobre Çamora.

    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 67r Esp (CDH )
      La madera delos alamos blancos es muy dulce de cortar, y labrar, y por eso es muy buena para los entalladores, y es muy buena para hazer paueses, y escudos, que por ser fofa cierra presto la herida, o cuchillada, o saetada como el corcho y sacado çumo delas hojas dellos, es muy prouechoso para el dolor delas orejas, echandolo en ellas y los que tienen calambre enlas manos no les berna trayendo vn bordon de alamo blanco enla mano, y aun segun dize plinio tienen vn rocio enlas hojas en que labran las auejas. y hazen muy singular miel.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )

      Mataran los *españoles munchos [ sic ] dellos, como sean tan piadosos, si no lo estorbara el piloto que iba por capitán dellos. Y ésta fue la primera pelea que hobo [ sic ] en todas las Indias, y donde *hobo [ sic ] derramada sangre de indios; y es de creer que murió el de la saetada y aun el de *las nalgas desgarradas no quedaría muy sano, *entre indios y cristianos.

    • 1563 Anónimo Romance 314 Cancionero de romances de Lorenzo de Sepúlveda (Sevilla, 1584) Esp (CDH )
      [...] pero auenturose alli / mas que a vn señor conuenia / porque se puso en lugares / que los Moros detenia / do recibio tantas llagas / que todo sangre corria / entrando en las grandes prisas / donde mas peligro auia / entretuuo la batalla / muy a costa de su vida / hasta que toda la gente / detras los moros boluia / y alli cayo luego muerto / de las llagas que tenia / y especial dos saetadas / muy graues a marauilla / y assi murio el buen maestre / en lo mejor de su vida / por ser de edad de veynte años / fue su muerte muy sentida / por el rey y por la reyna / porque mucho lo querian [...]. /
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )

      Dijeron los que allá estaban, cómo tenían tapiada la puerta y abestionada, y que no se podía tan presto abrir, mas que le echarían una soga para entrar por las ventanas. Respondió él entonces: «Nunca Dios tal quiera que yo me salve y los compañeros se pierdan sin mí.»

      Reprendiólos mucho, y aunque tenía tres saetadas en la cara y cabeza, volvió a pelear con ciertos janízaros que cerca estaban llamando ayuda.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      Saetada. s. f. Lo mismo que Saétazo; aunque menos usado (| dícese tambien de la misma herida hecha con ella).
    • 1853 Domínguez, R. J. DiccNacional (NTLLE)
      Saetada. s. f. V. saetazo (| La herida producida por saeta).
    • 1876 Janér, F. "Marina castellana siglo XV" [30-11-1876] La Raza Latina (Madrid) Esp (HD)
      A pesar de las heridas del buen Capitán, entre las que una saetada recibida en la pierna le incomodaba mucho, y á pesar de no estar curados del todo los hombres de armas heridos, continuó la expedición su corso por Bona, con rumbo a Cartagena, no encontrando mas corsarios, sino muchas naves ya de Aragon ya de otras naciones cristianas, á quienes una vez reconocidas dejaban pasar sin impedimento alguno.
    • 1907 Uncilla Arroitia- Jáuregui, F. Conquista Filipinas p. 378 Esp (BD)
      […] y así nos volvimos muy victoriosos á Gilolo, hubo muchos indios heridos y muertos de una parte y de la otra, y tambien hubo algunos castellanos y portugueses heridos, en esta vuelta fué herido, Quichil de Roebes, Gobernador de la isla de Terrenante y el mas valeroso y temido indio que había en todas aquellas indias, las heridas fueron tres, un escopetazo y una saetada y un calabayazo.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| herida hecha con ella).
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| herida hecha con una saeta).
    • a1327 Anónimo Cronicón de Cardeña [1767] Esp (CDH )

      D. Alfonso niño. de V. años, comenzó à regnar, è regnó XXVII. años. Cerró de buenos muros la Villa de Leon, è confirmó, y las leyes Godas, è murió en Viseyo, que la tenia cercada, de una saetada.

      D. Bermudo fijo del Rey D. Alfonso por morte de su Padre heredó el Regno, è regnó X. años, è fizo renovar, è mejorar muchas Eglesias, è muchos Mónesterios.

    • 1444 Mena, J. Laberinto [1989] Esp (CDH )
      »Aquél que tú veas con la saetada, * / que nunca más faze mudança del gesto, / mas por virtud de morir tan onesto / dexa su sangre tan bien derramada / sobre la villa no poco cantada, * / el adelantado Diego de Ribera / es, el que fizo la vuestra frontera / tender las sus faldas más contra Granada.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      E salidos de la çelada, dieron sobre ellos los dichos açotados Marroquines e Gordojanos e los de Anuçivay e pelearon reziamente. E porque los de Anuçivay e Marroquines eran más tomaron los de Legiçamo una casa llana por espaldas e pelearon delante d'ella fasta que fueron socorridos de los Ospines e así se partieron unos de otros, oviendo muchos feridos de anbas las partes. E morió Juanillo de Mena de Legiçamo de una saetada que ovo por la caveça a cavo de diez días en Vilvao.

    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      E durando esta guerra, estovieron Lope Sánchez de Anuçivay e fijos de Ínigo Sánchez de Anuçivay e otros de Marroquines de Samano en Salzedo, en Lusa e en Mendieta con el Juan Marroquín e con Sancho de Lacavex peleando e escaramuçando cada día e morió allí Fortuno de Arenaca de Çamudianos, que era de los mejores d'ellos, de una saetada que ovo por la mano de pasmo. E tomaron Lope Garçía de las Ribas e Pero Ferrández de Salzedo e Pero Ferrández de Murga e los Çamudianos en una casa en La Errera a quatro Marroquines foradándoles la casa e matáronlos luego allí.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )

      Después d'esto mataron malamente en tregua Pero Esquirra de Roças e Pero Monje de Sant Estevan a Juan, de Monesterio de Molinar, andando con bueyes a senbrar. E rebuelta la guerra, desafiáronse de linaje a linaje; e juntáronse omes que les dio Ochoa de Salazar e Çorrillas con los de Aedo e juntáronse con los de Sant Estevan omes de Marroquines de Samano e Esquirras de Sova. E pelearon en la Tejera e fueron retraídos los de Sant Estevan e Marroquines e morió allí Furtuno de la Rebilla de Sant Estevan luego e ovo muchos feridos de anbas las partes; e morió Sancho de la Sierra de Somorrostro de una saetada que ovo por el onbro.

    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
      EL rey don Alonso, quinto deste nombre, fue rey de León, y éste es el que murió sobre Uiseo, en Portogal, de vna saetada.

      El rey don Alonso, sexto deste nombre de Castilla & de León, es el que ganó a Toledo, hermano del Rey don Sancho, que murió sobre Çamora.

    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 67r Esp (CDH )
      La madera delos alamos blancos es muy dulce de cortar, y labrar, y por eso es muy buena para los entalladores, y es muy buena para hazer paueses, y escudos, que por ser fofa cierra presto la herida, o cuchillada, o saetada como el corcho y sacado çumo delas hojas dellos, es muy prouechoso para el dolor delas orejas, echandolo en ellas y los que tienen calambre enlas manos no les berna trayendo vn bordon de alamo blanco enla mano, y aun segun dize plinio tienen vn rocio enlas hojas en que labran las auejas. y hazen muy singular miel.
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )

      Mataran los *españoles munchos [ sic ] dellos, como sean tan piadosos, si no lo estorbara el piloto que iba por capitán dellos. Y ésta fue la primera pelea que hobo [ sic ] en todas las Indias, y donde *hobo [ sic ] derramada sangre de indios; y es de creer que murió el de la saetada y aun el de *las nalgas desgarradas no quedaría muy sano, *entre indios y cristianos.

    • 1563 Anónimo Romance 314 Cancionero de romances de Lorenzo de Sepúlveda (Sevilla, 1584) Esp (CDH )
      [...] pero auenturose alli / mas que a vn señor conuenia / porque se puso en lugares / que los Moros detenia / do recibio tantas llagas / que todo sangre corria / entrando en las grandes prisas / donde mas peligro auia / entretuuo la batalla / muy a costa de su vida / hasta que toda la gente / detras los moros boluia / y alli cayo luego muerto / de las llagas que tenia / y especial dos saetadas / muy graues a marauilla / y assi murio el buen maestre / en lo mejor de su vida / por ser de edad de veynte años / fue su muerte muy sentida / por el rey y por la reyna / porque mucho lo querian [...]. /
    • 1604-1618 Sandoval, P. HEmperador Carlos V [2003] Esp (CDH )

      Dijeron los que allá estaban, cómo tenían tapiada la puerta y abestionada, y que no se podía tan presto abrir, mas que le echarían una soga para entrar por las ventanas. Respondió él entonces: «Nunca Dios tal quiera que yo me salve y los compañeros se pierdan sin mí.»

      Reprendiólos mucho, y aunque tenía tres saetadas en la cara y cabeza, volvió a pelear con ciertos janízaros que cerca estaban llamando ayuda.
    • 1739 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      Saetada. s. f. Lo mismo que Saétazo; aunque menos usado (| dícese tambien de la misma herida hecha con ella).
    • 1853 Domínguez, R. J. DiccNacional (NTLLE)
      Saetada. s. f. V. saetazo (| La herida producida por saeta).
    • 1876 Janér, F. "Marina castellana siglo XV" [30-11-1876] La Raza Latina (Madrid) Esp (HD)
      A pesar de las heridas del buen Capitán, entre las que una saetada recibida en la pierna le incomodaba mucho, y á pesar de no estar curados del todo los hombres de armas heridos, continuó la expedición su corso por Bona, con rumbo a Cartagena, no encontrando mas corsarios, sino muchas naves ya de Aragon ya de otras naciones cristianas, á quienes una vez reconocidas dejaban pasar sin impedimento alguno.
    • 1907 Uncilla Arroitia- Jáuregui, F. Conquista Filipinas p. 378 Esp (BD)
      […] y así nos volvimos muy victoriosos á Gilolo, hubo muchos indios heridos y muertos de una parte y de la otra, y tambien hubo algunos castellanos y portugueses heridos, en esta vuelta fué herido, Quichil de Roebes, Gobernador de la isla de Terrenante y el mas valeroso y temido indio que había en todas aquellas indias, las heridas fueron tres, un escopetazo y una saetada y un calabayazo.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| herida hecha con ella).
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      saetada. f. saetazo (| herida hecha con una saeta).
      Acepción en desuso
    1. s. f. Con el modificador enherbolada, para referirse a la saetada que está infectada con veneno extraído de hierbas o plantas.
      docs. (1513) Ejemplo:
      • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 134v Esp (CDH )
        Ay vn betun que hazen las auejas dentro delas colmenas y alas piqueras, lo qual es muy olorioso como vna goma que llaman ambar de ello, ay vno negro otro algo ruuio, es muy excelente cosa. lo negro es algo mejor saca las espinas dela carne y rajas puesto encima ablanda las durezas delas apostemas. ablanda los neruios, si lo ponen alas narizes haze estornudar: beuido o vntado ablanda la asperidad del pecho. Deshecho con olio violado y vntando las tetas no dexa cuajar la leche en ellas. vntando con ello las saetadas eneruoladas saca la ponçoña y es muy prouechoso puesto enel oydo quita el dolor del axaqueca.
  3. Acepción en desuso
  4. 1⟶metáfora
    s. f. Expresión de crítica, reprobación o burla mordaz [contra alguien o algo].
    docs. (1561) Ejemplo:
    • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] 2406 Esp (CDH )
      Entonces el clérigo, tomando un poco de más licencia, mirando siempre de no enojar al obispo de Badajoz, respondió: «Sabéis, señor obispo, cuán poco sé de los negocios que traigo; * que con esas pocas de letras que pensáis que tengo —y quizá son menos de las que estimáis— os porné mis negocios por conclusiones. Y la primera será: que habéis // pecado mill veces * y mill por munchas [ sic ] más por no haber puesto vuestra ánima por vuestras ovejas para librallas * de las manos de aquellos tiranos que os las destruyen. Y la segunda conclusión será: que coméis carne * y bebéis sangre de vuestras propias ovejas. La tercera será: que, si * no restituís todo cuanto traéis de allá, * hasta el último cuadrante, no os podéis más que Judas salvar». Desque vido [ sic ] el obispo que * por las veras no podía muncho [ sic ] * con el clérigo ganar, comenzó a echallo por burlas y mofar riéndose * y escarneciendo de las saetadas que * el clérigo le daba. El clérigo, todavía, teniendo el rigor de las veras, * díxole: «¿Reísos, * señor? Debríades [ sic ] de * llorar * vuestra infelicidad y de vuestras ovejas». Dixo el obispo: «Sí, ahí tengo las lágrimas en la bolsa».
      Acepción en desuso
    1. s. En ocasiones, con los modificadores enherbolada y aponzoñada.
      docs. (1561) 2 ejemplos:
      • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
        Añide [ sic ] * luego allí, * contra sí mismo, una saetada enherbolada, conviene a saber: que, por no trabajar, por * su pasatiempo, munchos [ sic ] dellos se mataron. Cuanto a que se mataron munchos [ sic ] dellos , dice verdad; pero que «por su * pasatiempo» manifiesto es que se lo levanta.
      • c1527-1561 Casas, B. HIndias [1994] Esp (CDH )
        Y, como dixe que brotó de su corazón contra sí mismo y los demás saetada aponzoñada [ sic ] —por la cual manifiesta la crueldad de su tiranía ser tan horrenda y tan * insufrible y abominable (que una gente tan mansa y tan * paciente, que en sufrimiento se * tiene por cierto haber excedido a todos los mortales por salir * e se escapar della escogían por menos mal matarse)—, para la prueba desto fuera bien que Oviedo respondiera si oyó alguna vez decir que, antes que los españoles en estas tierras entrasen y oprimiesen * [a] estas gentes y de * tantas impiedades con ellos y en ellos usasen, algunos por su pasatiempo se matasen. Fueron tantas y tan nunca oídas las inhumanidades que en ellos se exercitaron —y bien parece claro por la obra que han hecho nuestros hermanos en haber tantas y tan grandes tierras despoblado y asolado— que, para una gente que no cognoscía [ sic ] // al verdadero Dios y que tenían opinión [de] que los que * salían desta vida * iban a vivir a otra donde tenían las ánimas * de comer y de beber y placeres, * cantos y bailes y todo descanso corporal en abundancia, ¿de qué * nos debemos maravillar porque, padeciendo en ésta muerte tan contina [ sic ], deseasen y trabajasen salir della, y para ir a gozar de la otra se diesen priesa [ sic ] en matarse?
  5. Acepción en desuso
  6. 1⟶metáfora
    s. f. Mirada penetrante.
    Sinónimos: flechazo; saeta; saetazo
    docs. (1806) Ejemplo:
    • 1806 Anónimo "Miserere Probis" [30-12-1806] Minerva o El Revisor general (Madrid) Esp (HD)
      132. Las mugeres con afeytes mil saetadas nos tiran que á los necios que las miran los provocan á deleytes: Miserere Nobis. 133. Trages nuevos no les bastan perfilados y polidos, quanto ganan sus maridos, en contentanllas lo gastan: Miserere Nobis.

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