14.ª Entrega (julio de 2023)
Versión del 31/07/2023
Equipo Real Academia Española
Familia Ver familia de palabras
campana s., adv. (1140-)
campana, campaniqua, campanna, canpana, canpanna, capana, campaneta, campanita, campanuca, canpaneta
Etim. Voz tomada del latín tardío campāna, 'recipiente de bronce de Campania' y esta, a su vez, abreviación de vasa campana 'recipientes de Campania', que, según se indica en el DECH (s. v.), “era la región de la cual procedía el bronce de la mejor calidad”.

Se documenta por primera vez, con la acepción 'instrumento musical de percusión formado por un recipiente hueco de metal, generalmente en forma de copa invertida, que se toca golpeándolo con un badajo o con un martillo exterior', en torno al año 1040, en el Poema de Mio Cidaunque, según se atestigua en el Léxico hispánico primitivo (siglos VIII al XII), cuenta con documentación latinorromance ya desde los orígenes del español. Se consigna desde finales del siglo XIV, concretamente en el Glosario de El Escorial (1375-1410), recogido en los Glosarios latino-españoles de la Edad Media. Los testimonios de esta voz muestran los diversos usos para los que se ha empleado este instrumento a lo largo de los siglos, con un sentido puro de festejo y celebración, en algunos casos; como señal de fallecimiento, en otros; así como en las tradiciones populares y en los ritos desde tiempos muy antiguos. Su característica forma, además, ha generado por acción de la metáfora muchos valores durante todas las épocas. De este modo, en germanía, se emplea para referirse a la 'prenda de vestir de mujer que consiste en una tela que se ajusta a la cintura y cubre las piernas o parte de ellas', atestiguado en 1565, en el Registro de representantes, de Lope de Rueda y consignado, por primera vez con este valor, en el Diccionario de autoridades (1729). Como 'cuerpo central del capitel de los órdenes corintio y toscano', se registra en 1582, en Los diez libros de Architectura de León Baptista Alberto de F. Lozano y se consigna por primera vez en repertorios lexicográficos en el Diccionario de las nobles artes [...] (1788), de Rejón de Silva; no obstante, en los testimonios cotejados, se observa una tendencia a partir de finales del siglo XIX a dejar de emplear la voz para designar este elemento y, en su lugar, empieza a denominarse comúnmente "capitel campaniforme"; asimismo, perteneciente también al ámbito de la arquitectura, se documenta como 'adorno de algunas molduras, especialmente de las golas', en 1783, en Elementos de matemática, IX, de B. Bails y se consigna con este valor en el Vocabulario de arquitectura civil (1848), de Matallana. Con la acepción 'parte de mayor grosor, generalmente la del extremo superior, de ciertas piezas de madera' y la marca diatécnica de carpintería, se documenta en 1590, en Ordenanzas para el buen regimen y gobierno de la muy noble, muy leal e imperial ciudad de Toledo. Del mismo modo, restringido diatécnicamente, en el ámbito de la construcción, se registra con el valor de 'espacio cónico que se excava en el fondo de un pozo y que sirve para recoger gran cantidad de agua', documentado desde 1639, en el Arte y uso de architectura de L. de San Nicolás y se consigna así por primera vez en el Diccionario de las nobles artes [...] (1788), de Rejón de Silva. Por otro lado, se atestigua con alta frecuencia como 'parte de la chimenea ensanchada en el extremo inferior y situada encima del hogar que sirve para impulsar las corrientes de humo ascendentes y evitar las descendentes', localizada por primera vez con el complemento de chimenea, en 1702, en La heroyca vida, virtudes, y milagros del grande S. Francisco de Borja, X de A. Cienfuegos y consignada ya en el Diccionario de autoridades (1729). De la misma forma, con el valor de 'aparato en el que descienden los buzos para trabajar bajo el agua y que les sirve como depósito de aire', a la luz de los ejemplos, se documenta anteriormente y con mayor frecuencia con el modificador submarina o con el complemento de buzo; así, ya en el Diccionario de autoridades (1729) y se atestigua, en 1745, en Fisica moderna racional y experimental de A. Piquer. A su vez, el recurso de la metáfora ha sido también muy empleado para designar distintos tipos de plantas. De este modo, se atestigua como 'planta herbácea de la familia de las campanuláceas, de hasta 1 metro de altura, de tallo simple o ramificado, hojas basales ovaladas y flores de color violeta o azul', en 1762, en Flora española ó Historia de las plantas que se crían en España. [...] de J. Quer y Martínez, consignado en la Enumeración y revisión de las Plantas de la península Hispano-Lusitana e Islas Balerares (1885) de Colmeiro y como 'planta herbácea de la familia de las campanuláceas, de hasta 150 centímetros de altura, de tallo simple, hojas dentadas y pecioladas y flores de color azul, violeta o blanco', se registra en 1802, en la Descripción de las plantas que D. Antonio Joseph Cavanilles demostró [...] de A. J. Cavanilles. También se documenta por primera vez como 'planta arbustiva de la familia de las solanáceas, de hasta 3 metros de altura, de hojas simples y pecioladas y flores colgantes de gran tamaño y de color blanco; es tóxica, en 1875, en el Diccionario de vozes y frases cubanas, de Pichardo y se atestigua unos años más tarde, en 1889, en el artículo "Su religion, supersticiones y hechizos", publicado en el Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid (Madrid); como 'planta arbustiva de la familia de las solanáceas, de hasta 7 metros de altura, de hojas alternas ovaladas y flores de color blanco; es tóxica', se localiza en 1925, en el artículo "De las yerbas y plantas salutíferas, raíces, gomas y sus efectos", publicado en la Revista Histórica. Órgano del Instituto Histórico del Perú (Lima) y se consigna en Identidades y diferencias en el habla de peruanos y portorriqueños (1943) de Tovar y Ramírez y, por último, figura como 'planta arbustiva de la familia de las solanáceas, de hasta 6 metros de altura, de hojas alternas de gran tamaño y flores tubulares de color rojo de hasta 25 centímetros de longitud; es tóxica, si bien se ha empleado en la medicina tradicional por sus propiedades analgésicas, antiparasitarias e hipnóticas', en 2005, en la Oferta tecnológica para cadenas agroalimentarias de F. Gabela et. al., consignado previamente en el DRAE de 2001 como 'floripondio de flores rojas'. Por otra parte, se registra como 'espacio angular hueco situado entre los bordones de una cabria', en 1765, en Cartilla marítima [...] de S. Zuloaga y se consigna con este valor, por primera vez, en el repertorio especializado Diccionario marítimo español (1831) de O'Scanlan. Como 'vuelta que da una persona al girar sobre su eje vertical en el aire o con un apoyo volviendo a quedar en la posición inicial', se localiza en 1782, en las Fábulas literarias de Iriarte y, con esta acepción, no se consigna hasta 1980 en el ALEANR, III-IV dirigido por Alvar, en el que se encuentra definida como 'voltereta'. Asimismo, la metáfora se usa para denominar diferentes prendas de vestir, del mismo modo que con la saya en el lenguaje de la germanía anteriormente mencionado, se registra también con la acepción 'parte superior de la bota alta o de media caña', en 1791, en el Diario de 1791, de G. M. Jovellanos y como 'pantalón que se ensancha en forma de campana desde la rodilla', se documenta en 1979, en el Diccionario del lenguaje rioplatense, de Guarnieri, atestiguado en 1992, en aposición, en La radio en España (1923-1993) de L. Díaz. La voz campana se ha documentado en otras acepciones que, en la misma línea del empleo de la metáfora, se refieren a diferentes tipos de recipientes. De esta manera, figura como 'pieza en forma cilíndrica, cerrada por la parte superior y abierta por la parte inferior, generalmente de cristal, que sirve para cubrir o proteger alguna cosa, formar un vacío o contener gases', por primera vez documentada con el complemento de vidrio, en 1793, en Origen, progresos y estado actual de toda la literatura, VII y VIII de Juan Andrés, traducida por C. Andrés y consignada en el Diccionario enciclopédico de la editorial UTEHA (1953), de igual forma, en este mismo repertorio, se consigna con el modificador neumática para referirse a la 'pieza de vidrio en la que se regula la presión del aire', documentada desde 1833, en el artículo "Del sonido y de la voz", publicado en el Correo de las Damas (Madrid). Como 'pieza en forma cilíndrica sumergida en un fluido y conectada con un depósito de gas en su parte superior que sirve para recoger y suministrar gases a presión', se atestigua en 1845, en el Curso elemental de Física de N. Deguin, traducida por de V. González Valledor y se consigna también en el UTEHA (1953) con el modificador hidroneumática. Por otra parte, como 'depósito en forma cilíndrica en el que se recoge y se mide el vino', se documenta en 1870, en el Manual de análisis química aplicada a las ciencias médicas de J. R. Gómez Pamo. Como puede comprobarse, son muchos los valores que ha recibido esta voz a lo largo de su vida debido a la semejanza de ciertos objetos con su forma; por ello, también se han hallado testimonios en los que figura como la ''parte final de algunos instrumentos musicales de viento consistente en un ensanche cónico que amplifica y proyecta el sonido', registrado por primera vez ya en 1852, en el Diccionario de música, ó sea, Esplicación y definición, de Fargas y Soler y documentado en 1893, en el artículo "La cena de los sargentos" de A. Pérez Nieva, publicado en Blanco y Negro (Madrid); así como muchos otros ejemplos en los que se registra como 'aparato que sirve para aspirar y extraer el vapor y el humo producidos en un espacio cerrado, generalmente en la cocina', documentado en 1872, en Fallos de la suprema Corte de Justicia Nacional y distinguido lexicográficamente por primera vez en el Diccionario de peruanismos (1990), de Álvarez Vita. Asimismo, se documenta con la acepción 'parte superior del cuerpo de la medusa en la que se encuentra la mayoría de los receptores nerviosos', en 1891, en los Anales de Historia natural, XX, de la Sociedad Española de Historia Natural y se consigna con este valor, por primera vez, a mediados del siglo XX, en el Diccionario enciclopédico de la editorial UTEHA (1953) y, a su vez, como 'parte media del velo del paladar de forma cónica, colgante y de textura membranosa, que se forma por el músculo de la úvula, tejido conjuntivo y mucosa', se documenta en 1969, en el Léxico del cuerpo humano en Colombia de Flórez y se atestigua en 1989, en Juegos de la edad tardía de L. Landero. Por último, con una marcada restricción diatópica, se registra también como 'parte del fuste de la silla vaquera de montar situada en la zona delantera debajo del pomo', en México, documentado por vez primera en el Diccionario general de americanismos (1942), de Santamaría y atestiguado poco tiempo después, en 1985, en Mi pueblo durante la Revolución, III de N. Fernández Acosta y, por su parte, en Honduras y El Salvador, se localiza como 'parte del juguete del capirucho consistente en una pieza en forma de copa en la que se coloca la bola de madera en el juego del enchute', en 1997, en un artículo publicado en El Salvador Hoy (El Salvador), recogido lexicográficamente unos años más tarde, en el Diccionario de americanismos (2010) de la ASALE. La forma de este instrumento de percusión no ha sido la única línea que ha motivado la creación de acepciones por acción de la metáfora, de esta manera, el tropo también ha permitido generar valores relacionados metafóricamente por el sonido del instrumento. Así, se registran las siguientes acepciones: como 'objeto metálico que produce un sonido parecido al de la campana mediante su percusión', se documenta en 1838, en el artículo "Estudios de la Historia Natural", publicado en el Semanario pintoresco del español (Madrid) y como ''instrumento sonoro, generalmente de hierro o de cobre, con un badajo en su interior, que se ata al cuello de las reses', se localiza en 1926, en El juguete rabioso de R. Arlt y se consigna, por primera vez, en el ALEANR, III-IV (1980) dirigido por Alvar. En esta misma línea, pero por acción de la metonimia, se registra un valor fosilizado en el tiempo, vivo, según ilustran los testimonios, solo hasta el siglo XV, como 'sonido producido al batir la campana', documentado en el Poema de Fernán González (c1250). En última instancia, la voz también se atestigua con valores surgidos mediante la metáfora en relación con las distintas funciones para las que el instrumento ha sido destinado. De este modo, relacionado con su uso como señal de alerta, se registra como 'delincuente que vigila fuera del lugar del crimen para alertar a sus cómplices en caso de peligro', en 1922, en el poema "A un muchacho que se fue", de C. E. Flores publicado en su obra El tango y su mundo y se consigna por primera vez en el Diccionario de americanismos (1946), de Malaret y, debido a su empleo como signo de celebración y festejo, se localiza también como adverbio, con el valor 'de manera satisfactoria', en 1967, en Tres tristes tigres, de G. Cabrera Infante, consignado así en el Diccionario de cubanismos (1978), de Sánchez-Boudy.

En diversos repertorios lexicográficos, así como en los atlas lingüísticos dirigidos por Alvar, se consignan las siguientes acepciones: 'iglesia o parroquia ' (1611, Tesoro de la lengua castellana o española de Covarrubias); 'sino' (1721, Diccionario castellano y portuguez, de Bluteau); 'en algunas partes, queda [| hora de la noche, señalada en algunos pueblos, especialmente las plazas cerradas, para que todos se recojan, lo cual se avisa con la campana]' (1780, DRAE); 'instrumento cortante en forma del objeto de su nombre, que se usa para rasurar el marrano en el matadero' (1942, Diccionario general de americanismos, de Santamaría); en lenguaje de germanía, como 'las orejas' (1976, Léxico del marginalismo del Siglo de Oro, de Alonso Hernández) y en el de marineros, 'cabrillo' y 'oleada' (1985, Léxico de los marineros peninsulares, Alvar). Del mismo modo, en los repertorios también se registran acepciones restringidas geográficamente: en Costa Rica, 'quiebrahacha [| árbol de madera durísima propio de climas templados y cálidos]' (1919, Diccionario de costarriqueñismos, de Gagini); en Venezuela, 'Pharbitis acuminata. Convolvuláceas. Planta voluble de flores rosadas, acampanadas, a la cual alude el nombre vulgar' (1929, Glosarios del bajo español en Venezuela, de Alvarado); en Chile, 'triángulo de fierro con que, en los fundos, se llama a los trabajadores' (1946, Vocabulario de chilenismos, de Rabanales Ortiz y Cifuentes García) y  'campanillero' (1984, Diccionario ejemplificado de chilenismos y de otros usos diferenciales del español de Chile, I, de Morales Pettorino et al.); en Nicaragua, 'cavidad que en los arroyos auríferos se encuentra alguna vez llena del precioso metal' (1948, Diccionario nicaragüense, de Valle) y, también consignado en el repertorio de Valle, 'hueco que forman las corrientes de agua en el lecho rocalloso de los ríos'; en la zona sur de España, concretamente en el área andaluza, 'plato superior de la prensa de vino' (1961, ALEA I), 'cueva de visera' (1965, ALEA IV) y 'botella cortada por la mitad con un corcho en el gollete, sirve para beber los arrumbadores' (1965, Estudio léxico de la bodega jerezana, de Roldán Pérez); en la zona occidental de España, 'el coral o parte descubierta de la corte, del redil' (1963, El habla de Villacidayo (León), de Millán Urdiales) y  'vaso grande para cualquier líquido ' (1993, Diccionario de las hablas leonesas (León, Salamanca, Zamora), de Miguélez Rodríguez); en Canarias, 'deuda, fiado' (1996, Tesoro lexicográfico del español de Canarias, Corrales Zumbado et al.), definido ya en 1965 como 'deuda grande que un cliente tiene en una tienda' (1965, Vocabulario de Fuerteventura, Navarro Artiles); en Perú, 'jerga infantil que consiste en hablar rápidamente anteponiéndo a cada palabra, la palabra campana. Es muy interesante oír hablar a quien lo hace con efectiva ligereza pues llega a despistar al auditorio' (1967, Notas para un diccionario de huanuqueñismos, de Pulgar Vidal) y 'confidente de la policía' (2014, DLE); en Uruguay, concretamente en zonas rurales, 'estribo de metal, a veces de plata dorada, de forma de campana, que usaron los campesinos lujosos. Constituyó una herencia de los pesados arneses de los oficiales españoles de la conquista', (1968, Diccionario del lenguaje campesino rioplatense, de Guarnieri) y 'baile individual -especie de malambo- según Carlos Vega, que en los tiempos coloniales se bailó en Chile y en algunas provincias norteñas argentinas' (1979, Diccionario del lenguaje rioplatense, de Guarnieri); en la zona oriental de España, 'cítola' (1980, ALEANR III-IV), 'burbuja de agua' (1983, ALEANR X-XII) y 'madejas o mazos de lino dispuestos para la venta y que, unidos, se presentaban como formando una campana' (1985, Notas léxicas sobre el habla de Tarazona y su comarca, de Gargallo Sanjoaquín); en Guatemala, 'amigdalitis, dolor de cabeza, heridas, hinchazón, inflamación renal, insomnio, paperas, reumatismo. Es soporífera' (1982, Diccionario de voces usadas en Guatemala, de Rubio); en México y Chile, 'juego que consiste en apoyarse dos personas entre sí sobre sus espaldas y, enlazados los brazos, inclinarse alternadamente para levantar del suelo uno al otro (1984, Diccionario ejemplificado de chilenismos [...] I, Morales Pettorino et al.); en Colombia, 'corazón' (1986, Glosario lexicográfico del atlas lingüístico-etnográfico de Colombia (ALEC), de Montes Giraldo et al.) y, en este mismo repertorio, 'insulto entre mujeres'; en Puerto Rico, 'pieza central de la rueda de una carreta' (2010, Diccionario de americanismos, ASALE), definida ya en 1990 como 'centro de la rueda' (1990, Habla campesina de Puerto Rico, Álvarez Nazario) y, finalmente, en Bolivia, 'mujer que tiene una vida sexual promiscua' (2010, Diccionario de americanismos, ASALE). Por último, restringidas diatécnicamente, se consignan las siguientes acepciones: en el ámbito de la arquitectura, 'campanario. Torre, espadaña o armadura donde se colocan las campanas' (1968, Léxico de alarifes de los Siglos de Oro, de García Salinero) y en el campo de la minería, ''parte del cielo de una mina que se separa de lo demás' (1912, Hondureñismos, Membreño) y 'herramienta construida de acero y en forma de tronco de cono. hueca en su interior y roscada, que se utiliza para la extracción de material de perforación cuando por avería queda éste el barreno' (1973, Diccionario terminológico de minas, canteras y mineralurgia, Fueyo Cuesta).

Por otra parte, son muy numerosas las expresiones pluriverbales en que se integra campana. La locución adverbial a campana herida (o tañida), con la acepción 'con rapidez', se documenta ya en 1613, en El coloquio de los perros de Cervantes y se consigna por primera vez en el siglo XVIII, en el Diccionario de autoridades (1729); no obstante, los testimonios ilustran la línea de vida de esta construcción y muestran una trayectoria cuyo origen se remonta al empleo del instrumento para convocar con urgencia a la comunidad, tal y como ya apuntaba, en 1611, Covarrubias en el Suplemento al Thesoro de la lengua castellana: "con la campana suelen en algunas partes llamar a concejo, y en otras tañer a rebato: y en muchas acostumbran tañer cierta campana, cuando se amotina la comunidad que llaman a campana tañida". A toque de campana, por su parte, se registra como 'de manera muy rigurosa' ya en el Vocabulario andaluz (1951), de Venceslada y se atestigua pocos años después, en 1954, en la obra Trabajo de grupo en la institución: un desafío moderno de Gisela Konopka, traducido por M.L. Lorenzo. Por otro lado, restringida geográficamente al área andina del continente americano, se recoge campana avispa para referirse a una 'avispa de gran tamaño que construye la colmena en forma de campana y cuya picadura produce un fuerte dolor', atestiguada en 1973, en Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosa y consignada en el Vocabulario regional del Oriente peruano (1987) de Castonguay. Una de las formas complejas documentada con mayor frecuencia a partir del siglo XX es, ciertamente, campana de Gauss, con el valor de 'representación gráfica de la distribución estadística de una variable que sigue la ley de Gauss', localizada en 1952, en el artículo "Consideraciones sobre Sarconesia Chlorogaster Minor Enderlein, y su validez sistemática" de R. Donoso, publicado en la Revista Chilena de Entomología (Santiago de Chile) y recogida lexicográficamente en el DLE 2014. En el ámbito de la construcción, se documenta campana hidráulica, como el 'aparato empleado para drenar los líquidos excedentes en una construcción', en 1834, en el Manifiesto del Conde de Salazar de L. M. Salazar y Salazar y se consigna un siglo más tarde en el repertorio técnico Diccionario general y técnico hispano-americano (1918), de Rodríguez Navas y Carrasco. Asimismo, perteneciente al ámbito especializado del submarinismo, se registra como 'aparato que produce sonidos debajo del agua', en 1901, en el artículo "El teléfono submarino", publicado en Madrid Científico (Madrid) y se recoge en el diccionario, también especializado, Diccionario marítimo español (1921), de de la Guardia. De nuevo en el campo de la música, se localiza la forma campana tubular, documentada generalmente en plural, para referirse al 'instrumento musical de percusión consistente en un juego de ocho tubos metálicos largos dispuestos verticalmente, que se toca golpeándolo con un mazo y que se emplea, generalmente, para imitar el sonido de las campanas en la orquesta' se atestigua en 1908, en "Crónica extranjera, varias noticias", publicado en La Época (Madrid) y consignado, en 1943, por el musicólogo y crítico musical J. Subirá. Así como la metáfora ha demostrado tratarse del mecanismo fundamental para la creación de acepciones de esta voz debido a la forma del instrumento, también se registra la locución adjetiva de campana como ''que tiene forma de campana', documentada con este valor ya en 1827, en El Periquillo Sarniento, de J. J.  Fernández de Lizardi y consignada, por primera vez, en el Diccionario del español actual (1999) de Seco et al.  En Cuba, se registra la locución adverbial de campana a campana, con la acepción 'desde el principio hasta el fin o de manera ininterrumpida', en 1971, en el artículo "Antonio Gómez liquidó a Saijo en uno de los combates de más emoción de los vistos en Tokio", recogido en el libro 70 años de hazañas deportivas de C. Guerra y se consigna en el Diccionario de cubanismos más usuales (1978) de Sánchez-Boudy. Del mismo modo, se documenta con alta frecuencia la forma echar (o lanzar) las campanas al vuelo (o a vuelo) como 'celebrar y transmitir [algo] con júbilo y gran emoción, generalmente antes de que suceda', atestiguada por primera vez con este valor en 1849, en La gaviota, de Fernán Caballero y consignada en el DRAE 2001. Asimismo, se registra la locución verbal hacer campana como 'faltar [un estudiante] a clase sin causa justificada', con una restricción de uso a República Dominicana y Puerto Rico, en América y, en España, a la región catalana; documentada en 2005, en Borrón y cuenta nueva de G. Casamayor Pérez y consignada un año después en el Diccionario de regionalismos de la lengua española (2006), de Grosschmid y, en 2010, en el Diccionario de americanismos de la ASALE. Por otro lado, en el marco del vasto repertorio de formas con campana como integrante, según muestran los testimonios, no haber oído campanas como 'carecer de conocimientos generales o no tener noticia de alguna información' es, indudablemente, la que presenta una trayectoria más larga de vida, documentada por primera vez ya en 1663, en Letras de los villancicos de Navidad, que se han de cantar en la Iglesia de Toledo de F. Calvo y consignada en el Diccionario de autoridades (1729). Oír campanas (y no saber dónde) con el valor de 'tener una idea equivocada [de algo] o dar una interpretación errónea o poco exacta a una noticia por desconocimiento', por su parte, se atestigua en 1838, en la Propuesta sobre la Bilioteca Nacional de Cortes de B. J. Gallardo y se recoge, por primera vez, en el DRAE 2001. A su vez, con un uso adscrito a República Dominicana y Argentina, se localiza la locución verbal oír (o escuchar) [uno] ambas (o las dos) campanas como 'considerar dos versiones contrarias de un mismo hecho por ecuanimidad', documentada en 1940, el Diccionario de dominicanismos de Patín Maceo y atestiguada en prensa, en "Maradona advierte que puede dejar la Vicepresidencia de Boca Juniors", un artículo publicado en 2005 en el periódico Medio Tiempo (Ciudad de México). Por último, la forma salvar [a alguien] la campana como 'librar [a alguien] de una situación comprometida por una interrupción inesperada', se documenta en 1956, también en prensa, en un artículo publicado en el Diario Oficial de la República Oriental del Uruguay (Montevideo) y se consigna pocos años después en el Diccionario de cubanismos más usuales (1978) de Sánchez-Boudy.

Los diccionarios, así como los atlas lingüísticos dirigidos por Alvar, registran otras expresiones pluriverbales. Así, a la (de o como) campana figura como 'inmejorablemente, a pedir de boca' (1859, Vocabulario cubano, de García Arboleya). Del mismo modo, restringidas geográficamente, se registran las siguientes formas: en la zona oriental de España, campana del perdido como 'toque del ángelus que es a las 5 de la tarde en invierno y a las 8 en verano' (1992, Diccionario aragonés, Andolz), campana de palo con el valor 'alude a que nadie escucha, ni oye lo que uno dice al igual que si sonara una campana de madera' (1961, Diccionario de regionalismos de la Provincia de La Rioja, de Cáceres Freyre) y como 'matracas' (1980, ALEANR III-IV), campana de silencio como 'tablas con mangos de madera' (1980, ALEANR, III-IV) y tener campana con la acepción 'esta frase se usa para significar la esperanza que se tiene de recuperar ó salvar una cosa que se creía perdida, ó de recobrar la salud la persona ó el animal que estaba en peligro de muerte (definida así en las Voces aragonesas (1917), de Burrel, pero consignada previamente, en 1902, en la Colección de voces usadas en la Litera (Huesca), de Coll y Altabás). En el área andaluza, por su parte, se localiza la locución sustantiva campana de vela como 'persona que gusta de pregonar cuando sabe descubriendo secretos' (1933, Vocabulario andaluz, de Venceslada); en Argentina, dar campana se recoge como 'avisar el peligro a los compañeros cuando se aproximan los agentes de la ley' (1993, Nuevo diccionario de argentinismos, dirigido por Haensch y Werner) y hacer de campana como 'entre ladrones dícese que hace de campana el que queda encargado de avisar a los que van a robar, si se acerca la policía o puede surgir algún obstáculo que impida el robo' (1929, Diccionario de frases, adagios, proverbios, modismos, locuciones y frases proverbiales que se emplean en la América Española o se refieren a ella, de Vergara y Martín) y en Chile, volver de campana se consigna como 'hacer dar vuelta de campana' (1984, Diccionario de chilenismos, Morales Pettorino et al.). Por otra parte, en Cuba, la locución verbal estar campana se registra con cuatro acepciones diferentes: como 'estar muy bien' (1978, Diccionario de cubanismos, de Sánchez-Boudy) y, recogidas en el mismo repertorio, como 'estar una cosa en perfectas condiciones', como 'gozar de buena salud una persona' y como 'ser hermosa y atractiva una persona' (2000, Diccionario del español de Cuba, de Cárdenas Molina). En Puerto Rico, estar hecho una campana se consigna como 'estar hecho un roble' (1946, Diccionario de americanismos, de Malaret); en Colombia y en el área andaluza de España, ser [alguien] una campana se localiza con el valor 'dícese de la persona muy habladora' (definido así en el Lexicón de colombianismos (1983), de Alario di Filippo, pero consignada previamente, en 1951, en el Vocabulario andaluz de Venceslada) y en Uruguay, restringida al ámbito jergal lunfardo, se registra media campana como 'alumbrado, contento, chispo o medio curda' (1978, Glosario lunfardo, de Chiappara). Por último, en Venezuela, se recogen en el mismo repertorio dos locuciones verbales: estar tocando campana como 'estar una persona adulando a otra' y hacer campana como 'atar las mazorcas de maíz en pares' (1994, Diccionario del habla actual de Venezuela, de Núñez) y en República Dominicana, meterle campana [a una cosa] se consigna como 'ponerla en subasta o almoneda' (1977, Diccionario de dominicanismos, de Deive) y (vestirse) de campana grande, como 'elegante y lujosamente' (2002, Diccionario de dominicanismos (2ªed.), de Deive). Asimismo, se consignan unidades pluriverbales restringidas diatécnicamente: en el ámbito marítimo, se registra coser de campana como 'asegurar un cuadernal de aparejos en la tijera de una cabria, de manera que quede colgando en medio de ella a manera de badajo de campana' (1921, Diccionario marítimo español, de la Guardia) y picar la campana como 'tocarla a bordo para señalar la hora' (DLE, 2014).  

Vid. también campana (DH 1933-1936).

  1. ac. etim.
    s. f. Instrumento musical de percusión formado por un recipiente hueco de metal, generalmente en forma de copa invertida, que se toca golpeándolo con un badajo o con un martillo exterior.
    docs. (1140-2022) 858 ejemplos:
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] Esp (CDH )
      Grand yantar le fazen al buen Canpeador. / Tañen las campanas en San Pero a clamor. / Por Castiella oyendo van los pregones, / cómmo se va de tierra mio Cid el Canpeador; / unos dexan casas e otros onores. /
    • 2022 García de Fleury, M. "San Pascual Bailón" Ve (CORPES)
      Se enfermó y estaba moribundo cuando oyó una campana y preguntó: «¿De qué se trata?». «Están en la elevación en la Santa Misa», le respondieron, «¡Ah que hermoso momento!» dijo Pascual, y quedó muerto en aquel preciso momento. Ese día se celebraba Pentecostés y era el 17 de Mayo de 1592, curiosamente, Pascual nació y murió en un día de Pentecostés.
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] Esp (CDH )
      Grand yantar le fazen al buen Canpeador. / Tañen las campanas en San Pero a clamor. / Por Castiella oyendo van los pregones, / cómmo se va de tierra mio Cid el Canpeador; / unos dexan casas e otros onores. /
    • a1260 Anónimo Nuevo Testamento (Esc. I-j-6) [1970] Esp (CDH )
      Si yo fablare en las lenguas de los ombres e de los angeles, no auiendo caridat, so atal cuemo cobre sonant o cuemo canpana retinnient. E si ouiero prophecia, e sopier todas las cosas e toda sciencia, e si ouier toda fe assi que los montes traspasse, e no ouier caridat, nada so. E si todas mis riquezas partiero en dar a comer a pobres, e si yo dier mio cuerpo a pena assi que arda, e no ouiero caridat, no me tien pro ninguno.
    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 102 Esp (CDH )
      Vas a rezar la nona con la dueña loçana: / "Mirabilia"comienças; dizes de aquesta plana: / "Gressus meos dirige"; responde Doña Fulana: / "Iustus es, Domine"; tañe a nona la canpana. /
    • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )
      E luego el conde don Fadrique fizo repicar las canpanas de la villa, e fizo salir de la gente de la villa, armados, para yr a pelear con los moros. E fué puesta su vandera en el canpo, e toda la gente con ella, e el conde se estaua armado en tanto que la gente se llegaua.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      Allí les fizo fazer el Señor el arca de la amistança e la tienda en que andobiese e las vozinas de aranbre, que heran las canpanas. Allí, en este tienpo, vieron las muchas maravillas del Señor e cómo fablava Moisén con Él noches e días a bista de todo el pueblo; allí les dio toda la ley que guardasen ellos e su generaçión con grandes señales e maravillas.
    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )

      Qüenta la hystoria que, quando el rey don Alfonso houo asosegado el fecho de la eleción (según que vos hauemos contado), fuese para León. &, en tanto, el electo don Bernaldo fincó en Toledo con la reyna doña Costança. e tanto amonestó & afincó a la reyna el electo que tomó de noche gran compaña de caualleros christianos, e entró en la mesquita de Toledo de noche & echó dende todas las suzidades de la seta de Mahomad; & restaurola & fizo aý vn altar de la fe de Jesuchristo, assí como fuera otro tiempo, & mandó poner en la torre, onde llaman los almuedanos, campanas que llamasen a los fijos de Dios a las horas.

    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 107v Perú (CDH )
      Los de Cumaná pusieron también fuego al monesterio de franciscos; huyeron los frayles con el Sacramento en una barca a Cubagua; asolaron la casa, talaron la huerta, quebraron la campana, despedaçaron un crucifixo y pusiéronlo por los caminos como si fuera hombre, cosa que hizo temblar a los españoles de Cubagua.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 77 Esp (CDH )
      Dejemos por ahora las vistas, y digamos que en aquella sazón era hora del Ave-María, y en el real teníamos una campana, y todos nos arrodillamos delante de una cruz que teníamos puesta en un médano de arena, el más alto, y delante de aquella cruz decíamos, la oración del Ave-María; y como Tendile y Pitalpitoque nos vieron así arrodillar, como eran indios muy entremetidos, preguntaron que a qué fin nos humillábamos delante de aquel palo hecho de aquella manera.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Baños Argel [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      / ¡Oh si mis prendas caras, / cual un cristiano Eneas, / sobre mis flacos hombros / sacase deste incendio a luz segura! / ¿Que no hay quien grite al arma? / ¿No hay quien haga pedazos / esas campanas mudas? / ¡A socorreros voy, amados hijos!
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] Esp (CDH )
      Creció en todos el gusto y celebrado el discreto despejo, empezaron unos y otros a glosar de repente muchos y sazonados disparates, pasándoles tanta parte de la noche que oyeron las campanas de maitines, alborotándose por la mala obra que recibían los alegres desposados, mandando a los criados encendieran hachas.
    • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] Venezuela (CDH )
      A los lados de la puerta principal, que cae a la plaza en la que mira al norte se levantó vna elevada torre, que sustenta diez campanas de voces muy sonoras; y en la que mira al sur, se estiende sobre el altozano la capilla del apóstol San Pedro, fabricada a expensas de su ilustre cofradía, tan desahogada y capaz que, separada, por sí sola pudiera passar por iglesia en otra parte, según el ámbito que ocupa, y sirve juntamente de sagrario a los curas para la administración de la parrochia.
    • 1742 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, I [2004] Esp (CDH )
      A las oraciones, que al sonido de la campana se rezan en honor de nuestra Señora, están concedidas doce indulgencias plenarias por la Santidad de Benedicto XIII, un día en cada mes, con la circunstancia de rezarlas de rodillas. A los que visitaren las iglesias benedictinas los días de nuestro padre San Benito, nuestra Madre Santa Scholástica, San Mauro, San Plácido y de todos los santos de la Orden, en cada uno de estos días está concedida indulgencia plenaria por la Santidad de Clemente X, en la Bula Comissa nobis, inserta en el bulario romano.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Que se quema la casa! Domus mea, domus orationis uocabitur. Ea, sacristán, toca esas retumbantes campanas: In cymbalis bene sonantibus. Así lo hace; porque tocar a muerto y tocar a fuego es una misma cosa, como dijo el discreto Picinelo: Lazarus amicus noster, dormit. ¡Agua, señores, agua! ¡Que se abrasa el mundo! Quis dabit capiti meo aquam? La interlinial: Qui erant in hoc mundo.
    • c1771 Cadalso, J. Noches lúgubres [2000] Esp (CDH )

      Tal vez en aquel instante, pero en el de la reflexión me aquietara. Si no tuviese miedo de malgastar estas pocas horas, las más preciosas de mi vida, y tal vez las últimas de ella, te contara con gusto cosas capaces de sosegarte... Pero dan las dos... ¡Qué sonido tan triste el de esa campana! El tiempo urge. Vamos, Lorenzo.

    • c1790 Samaniego, F. M. Jardín Venus [2004] 178 Esp (CDH )
      / Llegó la media noche y las campanas / a maitines tocaron; / las piadosas hermanas / de sus celdas al coro se marcharon, / quedando con la enferma una novicia / de bastante malicia / y el médico ajustándose su cuenta / de cómo engañaría a la asistenta.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] Esp (CDH )
      Porque entretanto que el zumbido de las campanas, el murmullo de plazas y calles, y el incesante rumor de coches, carros e instrumentos fabriles, anuncian la activa agitación que reina en el interior de la ciudad, y que el estrépito y continuo martilleo del astillero, y el ruido y bullicio de la gente que hierve en las avenidas del muelle y en los buques, llaman la atención hacia el puerto, el perenne movimiento de los molinos, que, colocados a derecha e izquierda, preparan el diario alimento a tanta y tan varia muchedumbre de habitantes [...].
    • 1834 Mtz Rosa, F. Conjuración Venecia [1993] 259 Esp (CDH )
      Máscara / ¡Pobre Carnaval! / Qué noche le espera! / La vieja traidora / Ya le abre la huesa: / Toquen las campanas, / Enciendan las velas, / Y en coro cantando, / Vamos a la fiesta.
    • 1857 Gmz Avellaneda, G. Velada helecho [1981] Novelas Cuba (CDH )
      En aquel momento la gran campana de la parroquia de Neirivue sonó lentamente las once, y —al expirar la última vibración— se vio levantar al paje de Montsalvens, como si súbitamente le hubiese mordido una víbora, y lanzarse hacia la puerta con tal ímpetu, que hubiera podido creerse era impulsado contra su voluntad por la fuerza superior de una potencia invisible.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )

      — ¿Y qué reparto es ése? —preguntó el cura.

      — Pues el de la campana.

      — ¡El de la campana!

      — Cabal. El de la campana que se hizo el año pasado, y que todavía está sin pagar.

      — Pero, hombre, ¿no se cobró un impuesto seis meses hace para pagar esa campana dichosa?

      — Sí, señor; pero paece ser que el secretario echó entonces mal las cuentas, y no alcanzó el dinero que se cobró del primer reparto, y por eso se hizo otro.

    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica. La torre de la catedral, poema romántico de piedra, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perenne, era obra del siglo dieciséis, aunque antes comenzada, de estilo gótico, pero, cabe decir, moderado por un instinto de prudencia y armonía que modificaba las vulgares exageraciones de esta arquitectura.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] Esp (CDH )
      Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. Don Latino y Max Estrella filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )

      Como zumbido de oídos persistía el rumor de las campanas a la oración, maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en la luz. ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre, sobre la podredumbre! ¡Alumbra, lumbre de alumbre, sobre la podredumbre, Luzbel de piedralumbre! ¡Alumbra, alumbra, lumbre de alumbre..., alumbre..., alumbra..., alumbra, lumbre de alumbre..., alumbra, alumbre...!

    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] México (CDH )

      Los vidrios de colores de la iglesia estuvieron encendidos hasta el amanecer con la luz de los cirios, mientras velaban el cuerpo del difunto. Voces de mujeres cantaban en el semisueño de la noche: "Salgan, salgan, salgan, ánima, de penas"*con voz de falsete. Y las campanas estuvieron doblando a muerto toda la noche, hasta el amanecer, hasta que fueron cortadas por el toque del alba.

    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      En esta ciudad qu'es el purotea —dejó que la frase le rebotara en la cabeza, bang, bang, a derecha e izquierda, como el badajo de una campana, el puroteatro, como los gongs chinos, bang, y quiso mantenerla así.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] 33 México (CDH )
      Me ponen el lazo al cuello, y yo aquí, sin pelear, que apenas tengo fuerzas, y en el cerebro esta maña de explicármelo todo que me deja sin lugar para tramar nada. Los indios echan a sonar la campana que hay en el centro del amplísimo mercado.
    • 2005 Iwasaki, F. Neguijón Perú (CDH )
      Cuando el sollozo de la campana rasgó el silencio supurante de la ciudad, los pobladores de Lima advirtieron sobrecogidos que aquél no era el tañido de la peste, ni el repique del fuego, ni el doblar de los duelos, ni el rebato contra las ratas, sino algo infinitamente peor y más doloroso.
    • 2013 Pombo, A. Quédate con nosotros, Señor, porque atardece (CORPES)
      Suena la campana de Vísperas y los dos monjes contemplan por última vez el macizo de petunias y la atardecida que resbala por detrás de los cipreses y de los abedules dejando como un vaciamiento en el aire, una impresión de despedida y de recogimiento. El monje mayor le dice al joven: — Mane nobiscum domine quoniam advesperascit: quédate con nosotros, Señor, porque atardece.
    • 2022 García de Fleury, M. "San Pascual Bailón" Ve (CORPES)
      Se enfermó y estaba moribundo cuando oyó una campana y preguntó: «¿De qué se trata?». «Están en la elevación en la Santa Misa», le respondieron, «¡Ah que hermoso momento!» dijo Pascual, y quedó muerto en aquel preciso momento. Ese día se celebraba Pentecostés y era el 17 de Mayo de 1592, curiosamente, Pascual nació y murió en un día de Pentecostés.
    • c1140 Anónimo Poema Cid [1993] Esp (CDH )
      Grand yantar le fazen al buen Canpeador. / Tañen las campanas en San Pero a clamor. / Por Castiella oyendo van los pregones, / cómmo se va de tierra mio Cid el Canpeador; / unos dexan casas e otros onores. /
    • c1230 Berceo, G. Vida SMillán [1992] 211 Esp (CDH )
      Tansieron las campanas, tovieron grant clamor, / rendieron los calonges laudes al Crïador; / fizieron reverencia al santo confessor, / qe avié tal entrada en Dios nuestro Señor. /
    • c1236 Berceo, G. Vida StoDomingo [1992] 401 Esp (CDH )
      Ovieron del miraclo las yentes gran plazer, / non podién de gran goço las lágremas tener; / empeçaron los monges las campanas tañer, / a cantar el «Te Deum laudamus» a poder. /
    • a1260 Anónimo Nuevo Testamento (Esc. I-j-6) [1970] Esp (CDH )
      Si yo fablare en las lenguas de los ombres e de los angeles, no auiendo caridat, so atal cuemo cobre sonant o cuemo canpana retinnient. E si ouiero prophecia, e sopier todas las cosas e toda sciencia, e si ouier toda fe assi que los montes traspasse, e no ouier caridat, nada so. E si todas mis riquezas partiero en dar a comer a pobres, e si yo dier mio cuerpo a pena assi que arda, e no ouiero caridat, no me tien pro ninguno.
    • 1256-1263 Alfonso X Partida I [1975] 47 Esp (CDH )
      Ca en estos días, magar sean de ayuno, pueden la missa començar ante de nona, porque es el oficio grande que han de fazer en aquellos días. E a estas horas deuen tanner la campana, quando la missa quisieren dezir, por que lo sepa el pueblo e uenga a oyrla.
    • 1256-1263 Alfonso X Partida I [1975] 74 Esp (CDH )
      E pueden descomulgar matando candelas e faziendo tanner campanas, lo que no deuen fazer los otros clérigos. E en el logar ó no a más de una eglesia, pueden fazer dos, entendiendo que no an mester por muchedumbre de pueblo, partiendo los parrochianos en amas.
    • 1256-1263 Alfonso X Partida I [1975] Esp (CDH )
      Uestimentas de eglesia, assí cuemo casullas e túnicas e amitos e stolas e maniplos e cintas e corporales e campanas, pueden bendezir los obispos, tan bien en los obispados agenos, como en los suyos. Mas ninguna de las cosas que dize en la ley ante desta no deue fazer ningún obispo sino en su obispado, fueras ende si la fiziesse por ruego del obispo daquel logar o de alguno otro que touiesse sus uezes.
    • 1256-1263 Alfonso X Partida I [1975] 95 Esp (CDH )
      E esto seríe como si adobasse campanas o cortasse algún aruol, o derribasse alguna pared, o labrasse en alguna cosa semeiante destas e dixiesse a los que passassen por aquel logar que se guardassen e esto en sazón que lo pudiessen fazer, e ellos non se queriendo guardar, acaeciesse que muriesse y alguno.
    • c1252-1270 Alfonso X Setenario [1945] Esp (CDH )
      Et deuen tanner el jueues las canpanas a misa. Esto es que otro día quando es hora de ssesta deuen taner todos las canpannas de la villa a la missa mayor, assí commo las tannen en las grandes ffiestas por que todos sse ayunten en la eglesia. Et después non las han de tanner ffasta el ssábbado a la grant penitençia. Et esto que las tannen el jueues es por semeiança de la grant ffiesta que ffizo Nuestro Ssennor Ihesu Cristo quando çenó con los apóstoles e ssagró el ssu cuerpo. Et lo del ssábado otrossí es por el alleluya que cantan, que quier dezir tanto en ebrayco commo alegría, por onrra de la ffiesta de pascua en que rresuçitó Nuestro Ssennor Ihesu Cristo.
    • c1252-1270 Alfonso X Setenario [1945] Esp (CDH )
      Esto es que otro día quando es hora de ssesta deuen taner todos las canpannas de la villa a la missa mayor, assí commo las tannen en las grandes ffiestas por que todos sse ayunten en la eglesia. Et después non las han de tanner ffasta el ssábbado a la grant penitençia. Et esto que las tannen el jueues es por semeiança de la grant ffiesta que ffizo Nuestro Ssennor Ihesu Cristo quando çenó con los apóstoles e ssagró el ssu cuerpo.
    • c1252-1270 Alfonso X Setenario [1945] Esp (CDH )
      Que el obispo sse deue rreuestir para bendezir los olios muestra que el jueues después que ffueren tannidas las canpanas e la gente ffuere entrada en la eglesia, déuesse el obispo rreuestir de todas sus vestimientas las meiores e más apuestas que él ouyere, et otrossí los que han a dezir el euangelio e la epístola; deue començar a dezir la missa. Et quando llegare al logar o quisiere entrar a dezir la sagra, anle de offreçer los clérigos la anpolla do está el olio con que deuen vntar los enffermos.
    • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] Esp (CDH )
      Otro ssi sabet que el nuestro sennor enuio ell espirito del cuerpo. & fendiosse luego el templo de iherusalem. & rompiosse & fizose partes el uelo que destaiaua en el templo la camara o seyen las cosas santas de la otra casa mas de fuera en que estauan los sacerdotes & la otra gente. En essa ora segund cuenta Josepho; sintieron los sacerdotes que se mouie la tierra & tremie. & oyeron una uoz como de campana que salie daquella camara apartada del santuario del templo.
    • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 168r Esp (CDH )
      Ell estonces perdonolos luego & soltolos. & ellos dalli adalant fueronle siempre omildosos & obedientes. Despues desto mando Mahomat que subiesse un moro en las torres o las campanas de los xpristianos solien estar. & que en logar de campana que diesse y uozes & llamasse a todos aquellos que de la su secta eran pora uenir a la oracion assi como oy en dia uedes aun que fazen.
    • c1270 Alfonso X Estoria Espanna [2002] fol. 168r Esp (CDH )
      Ell estonces perdonolos luego & soltolos. & ellos dalli adalant fueronle siempre omildosos & obedientes. Despues desto mando Mahomat que subiesse un moro en las torres o las campanas de los xpristianos solien estar. & que en logar de campana que diesse y uozes & llamasse a todos aquellos que de la su secta eran pora uenir a la oracion assi como oy en dia uedes aun que fazen.
    • c1270 Anónimo Corintios (Esc. I-j-2) [1957] Esp (CDH )
      Si yo fablare en las lenguas de los omnes e de los angeles non auiendo caridat, so atal como cobre sonante o campana retinniente. Et si ouiere prophecia e sopiere todas las cosas e toda sciencia e si ouiere toda fe assi que todos los montes traspasse, e non ouiere caridat, nada so. Et si todas mis riquezas partiere en dar a comer a pobres, e si yo diere mi cuerpo a pena assi que arda, e non ouiere caridat, non me tiene pro.
    • c1275 Alfonso X Gral Estoria II [2003] Esp (CDH )
      Pues que ouo Josue castigados a los cabdiellos de los linnages a los mayorales & a todas las campannas de los hebreos que alli fueron llegados & ensennado a todos cuemo uisquiessen & aguardassen a dios & se espidio de todos & ellos dell & los ouo enuiados a sos logares cuemo auedes oydo; muriosse. Et ell anno que murio auie que nasciera çient & diez annos. Et departen los Josepho & maestre Pedro desta guisa. Dizen que auie quarenta & quatro annos quando se llego a Moysen pora aguardar le & aprender del. & aguardandol & aprendiendo del duro otros quarenta annos. Et fueron estos aquellos en que Moysen fue cabdiello de Jsrahel.
    • c1280 Anónimo Elena y María [1976] 133 Esp (CDH )
      Mas se lo ve quexar / pora del siegro pasar, / veredes yr pora la casa / cruz & agua sagrada, / e los molazinos rrezando, / requien & ternan cantando, / los otros por las canpanas tirando, / los vnos a rrepicar / & los otros a en cordar. /
    • 1289 Anónimo FZamora [1916] Esp (CDH )
      E aquel omne que fur boltor o uida mala uiuir, que desque tanen ela canpana aconpredos andudier fuera porla uilla, aya uoz de ladron. E elos bonos omnes anden e guarden ela uilla e el conceyo de Çamora. E los bonos omnes atal uida quieren uiuir. * E omne de qual mester fur, uiua bona uida e lieuenno adelantre e onrenno; e aquel que mala uida quisiere auer o enbueltas andar, non entre entre nos, e sea confuso emaldito.
    • 1284-1295 Anónimo FCuenca [1935] Esp (CDH )
      Los labradores alquilados labren fasta que la canpana delos labradores tangan en la iglesia de Santa maria; & quien ante dexare la obra, pierda el alquile de aquel dia; esto es estableçido enlos dias del ayuno, & enlos otros dias, fasta que la canpana tangan a biesperas en las iglesias perroquiales.
    • 1284-1295 Anónimo FCuenca [1935] Esp (CDH )

      Los labradores alquilados labren fasta que la canpana delos labradores tangan en la iglesia de Santa maria; & quien ante dexare la obra, pierda el alquile de aquel dia; esto es estableçido enlos dias del ayuno, & enlos otros dias, fasta que la canpana tangan a biesperas en las iglesias perroquiales.

    • 1250-1300 Anónimo FGral Navarra. BNM 17653 [2004] Esp (CDH )
      A missa tocar la campana .lxx

      En las uillas clerigo uezino deuen auer abbat .lxxj.

      En setiembre greyes de oueyllas .lxxj. los testimonios deuen ser dambas las partidas.

    • 1250-1300 Anónimo FGral Navarra. BNM 17653 [2004] Esp (CDH )
      E si non lo faylaren toquen las campanas de la sied. con sabiduria de los uezinos. elos unos uayan en busca del merino et los otros tiengan hy el omiziero & sis rendiere alabando se .iij. uezes diziendo que eyl que lo mato. con ferme recibanlo. si no otra guisa no lo reciban.
    • 1250-1300 Anónimo FGral Navarra. BNM 17653 [2004] Esp (CDH )

      E si por uentura el merino del rey non faylaren al tercero dia paren el ferme e metanlo en el cepo del rey e cierren el cepo. al un cuyno fieran .iij. uezes. & al otro dos uezes e toquen las campanas de la sied. con sabiduria de los uezinos de la siet. e uayan lur uia esto feyto. e los uilanos del rey por fuero non deuen homizidio.

    • 1250-1300 Anónimo FGral Navarra. BNM 17653 [2004] Esp (CDH )
      De uendida de heredat todo fidalgo que quiera uender su heredat deue la pregonar e .iij. domingos tocadas campanas. e diziendo si ha algun parient qui la quiera comprar si no que la uendra ha estranio. & si uiniere el parient. & quiere dar quoanto el estranio.
    • 1300 Anónimo FAlarcón [2000] Esp (CDH )
      Et mando que los labradores alquilados lauren fata que tangan la campana de los labradores enna eglesia de Sancta Maria. E aquel que ante dexare de laurar, pierda el alquile d'aquel dia. (b) Aquesto es establesçido ennos dias del ayuno; et ennos otros dias lauren fata que las campannas de las otras eglesias de la uilla tangan a biesperas.
    • 1300 Anónimo FAlarcón [2000] Esp (CDH )

      Et mando que los labradores alquilados lauren fata que tangan la campana de los labradores enna eglesia de Sancta Maria. E aquel que ante dexare de laurar, pierda el alquile d'aquel dia. (b) Aquesto es establesçido ennos dias del ayuno; et ennos otros dias lauren fata que las campannas de las otras eglesias de la uilla tangan a biesperas.

    • c1300 Anónimo FSalamanca [1916] Esp (CDH )
      Elas t ercias que p ertenescem alas obras de las elgl esias, nenguno no n aya en poder de las dar en otra parte, se no n en campanas o en uestimientas o en libros o en obras delas de s anc ta elgl esia.
    • c1300 Anónimo FSalamanca [1916] Esp (CDH )
      De taner canpanas.

      § 299.Quando morier algun om ne o m uler de la colacion, tanga el sag ristan por baron tres uezes epor muyer .ii. uezes.

    • c1300 Anónimo FTeruel [1950] Esp (CDH )
      Mas el empeçamie nto de los plazos es q uando la ca npana mayor de S anta María será ta nnida. et el fu ero ma nda q ue en estas aua nt dichas horas empieçe n los plazos. q ue si el iúd ez a ntes de la dicha ora o después de meydía t erná plazos, aq uel q ue noy u erná, no n caya d e la pleytesía. E si alguno al iúd ez o a los alcald es o a otro q ual q uiere en los plazos denostará, peche V m orauedís alf onsís.
    • c1300 Anónimo FTeruel [1950] Esp (CDH )

      Decabo ma ndo q ue las sobreuellas sea n iurados q ue sea n fideles e q ue curien bie n la uilla e q ue espierte n las uellas de tal lugar q ue pueda n seer bie n oýdos, en buena fe. q ue si las sobreuellas alguna uella trobará n durmie ndo, coia n la calo nia aua nt dicha. emp ero, assab er es q ue ellos puede n e deue n p rend er sin calonia los om nes q ue, ta nnida la ca npana estableçida en co nceio, trobará n sin lumbre, fasta q ue los aduga n d ela nt el iúd ez.

    • c1300 Anónimo FTeruel [1950] Esp (CDH )
      Mando otrosí q ue los lauradores logados faga n la hobra entroa q ue ta ngan la ca npana a uiésperas en las parroq uias d e las eglesias d e la uilla. Mas aq uel laurador q ue a ntes d e la ca npana de uiésperas lexare la hobra pierda el loguero de aq uel día, segu nt d el fue ro.
    • c1300 Anónimo FTeruel [1950] Esp (CDH )

      Mando otrosí q ue los lauradores logados faga n la hobra entroa q ue ta ngan la ca npana a uiésperas en las parroq uias d e las eglesias d e la uilla. Mas aq uel laurador q ue a ntes d e la ca npana de uiésperas lexare la hobra pierda el loguero de aq uel día, segu nt d el fue ro.

    • 1325 Cuéllar, P. Catecismo [1987] Esp (CDH )

      La unçión extrema non ge la darán en tienpo del entredicho, nin deven velar, commo quier que el matrimonio se puede fazer; sepultura non darán a ninguno salvo al clérigo, quel deven enterrar non con campanas tañidas nin con alta boz; orden non se puede dar en tienpo de entredicho, pero crisma el jueves de la çena pueden fazer los obispos.

    • 1325 Cuéllar, P. Catecismo [1987] Esp (CDH )
      E dezimos que estas horas deven dezir los clérigos a canpanas tañidas e con alta boz salvo en tienpo de entredicho, que non se deven tañer canpanas nin alçar los órganos de las bozes.
    • 1325 Cuéllar, P. Catecismo [1987] Esp (CDH )
      E dezimos que todos statutos que fagan los clérigos entre sí que sean de honestat así commo que non ande ninguno de noche depués de la bozina o de la campana o otros semejables dévenlos guardar los clérigos.
    • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )
      Çerca d'aquel castillo avía una abadía de dueñas, e tañieron las campanas. E la tesorera fizo tomar las cruzes e fueron las monjas a casa de Terrín, e mucha otra gente dela villa. E desque entraron enla villa e fueron ala cámara, e Florençia vió el duelo tan grande, fué maravillada.
    • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )
      A atanto fueron se echar a dormir, e dormieron fasta la mañana, que tañieron la canpana en una abadía que estava y çerca. Quando la oyó Florençia, levantóse ella e su huéspeda, e fueron allá oyr la misa. E desque fué dicha, saliéronse dela eglesia. Florençia cató contra el puerto e vió estar las naves e las galeas. E pensó que de grado yría ala Tierra Ssanta de Iherusalem, do Dios priso muerte e vida, sy oviese quien la ayudase e la guiase. Desý tornaron sse las dueñas ala posada.
    • c1300-1325 Anónimo Cuento Otas Roma [1976] Esp (CDH )
      Quando Florençia vió el monesterio e sopo que era de dueñas, todo el coraçón ssele asosegó, e deçióse dela rocha e fuese contra la villa. E tanto que entró por la puerta, començaron se a tañer de suyo todas las canpanas del monesterio.
    • 1305-1328 Anónimo Crón Estados [1955] 80 Esp (CDH )

      Aqueste Almanzor, en el 13º annyo, plego sus gentes y entro sobre los christianos, por partes de Gallicia en aquella partida do dicen Portugal, las ciudades e lugarse destruyeron e vinieron a Santyago, e de aquel lugar do dicen que yaze el cuerpo, rayo se levanto e sallie, que lo espanto, e cesso por aquello de non violar la yglesia. Pero las campanas menores en seynnal de victoria se levo y en la mezquita de Cordova las metie.

    • p1335 Juan Manuel LArmas [1981] Esp (CDH )

      Et oy dezir que muriera en el ospital de Acre o estaua desconoçida mente seruiendo los romeros; et paresçe me que oy dezir o a la infanta donna Ysabel, fija del rey de Mallorcas, que fue la primera muger con que yo case, o aduennas de su casa, que quando esta infanta fino en Acre, en el ospital, que se movieron todas las canpanas de la villa a tanner por su cabo commo las tannen quando ay algun cuerpo finado; et veyendo las gentes commo las canpanas tannianpor su cabo, fueron preguntando quien moriera entonçe [...].

    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 102 Esp (CDH )
      Vas a rezar la nona con la dueña loçana: / "Mirabilia"comienças; dizes de aquesta plana: / "Gressus meos dirige"; responde Doña Fulana: / "Iustus es, Domine"; tañe a nona la canpana. /
    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 159 Esp (CDH )
      / »Maguer te diga de non e aún que se te asañe, / non canses de seguirla, tu obra non se dañe: / faziéndole serviçio tu coraçón se bañe; / non puede ser que·s non mueva canpana que se tañe.
    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 225 Esp (CDH )
      / A la tal mensajera nunca le digas maça; / bien o mal como gorgee, nunca le digas picaça, / señuelo, cobertera, almadana, coraça, / altaba, traïnel, cabestro nin almohaça, / garavato nin tía, cordel nin cobertor, / escofina, avancuerda, ... nin rascador, / pala, aguzadera, freno nin corredor, / nin badil nin tenazas nin anzuelo pescador, / canpana, taravilla, alcahueta nin porra, / xáquima, adalid nin guía nin handora; / nunca le digas trotera, aunque por ti corra; / creo que, si esto guardares, que la vieja te acorra.
    • 1330-1343 Ruiz, J. LBuen Amor [1992] 305 Esp (CDH )
      Rehalas de Castilla con pastores de Soria / reçíbenlo en sus pueblos, dizen d'él grand estoria, / taniendo las canpanas en diziendo la gloria: / de tales alegrías non ha en el mundo memoria. /
    • a1348 Anónimo Poema Alfonso XI [1991] Esp (CDH )
      Como señor acucioso, / non lo puso en vagar; / luego salió del Pedroso / por su flota bandear. / A Sevilla fue llegar / este rey de gran bondad, / las canpanas fizo dar / e salió de la cibdad. /
    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] II, 62 Esp (CDH )

      E luego fue fecha la caua desde la vna costanera de la mar fasta la otra; e la hueste de los christianos estaua toda tras aquella caua, e alli velavan e guardauan cada noche gentes de cavallo e de pie. E otrosi mando que les quedasen en el rreal en guarda contra la villa, e que todos los otros que saliesen a la cava luego que repicasen la canpana quel rrey auia mandado traer alli.

    • c1348-1379 Anónimo GCrón Alfonso XI [1976] Esp (CDH )
      E en Seuilla rrepicaron luego las canpanas, e partieron dende todos con el pendon, * e fueron a mas andar a se juntar con los rricos omes que los yvan atendiendo. E don Aluar Perez de Guzman e don Pero Ponçe e don Joan Alfonso partieron ellos luego de alli aquel dia que supieron las nueuas, e anduvieron quanto pudieron; pero porque ellos auian de yr atendiendo las gentes e el pendon de Seuilla, enbiaron a dezir a Hernan Perez de Puerto Carrero, e a Joan Francisco Adalid que yva con el, que los esperasse.
    • 1380 Anónimo Vida SAlejo [1991] 77 Esp (CDH )
      E aq uella ora q ue el alma le salió del cuerpo moviéro nse q uantas ca npanas avía e n Roma por su cabo. *E el apostóligo e los enperadores se maravillaro n q ué podie aq uello ser. E a las biésperas ayu ntáro nse todos ellos e toda la cl erizía de la çiudat e fuero n buscar el s anto ho nbrc assí como la boz les dixiera. E ellos g uisándose p ara lo yr buscar, oyero n la boz q ue ante oyera n q ue les dixo: «En casa de Eufemiano es el cuerpo».
    • 1396 Fdz Heredia, J. LMarco Polo [2003] fol. 78r Esp (CDH )
      Las carreras son amplas et luengas, et dentro la çiudat ya de muy bellos hostales et palaçios, qui son de grandes senyores. Et en de la ciudat ha vna torre en que sta vna grant campana como es nochi, et des que aquella han sonado nenguno no osa yr por la ciudat sino con lumbre.
    • 1385-1396 Anónimo Obra Crón SIsidoro [2003] Esp (CDH )

      E el rey celestial Ihesu Xpisto, no retenjent en la yra suya las sus mjsericordias, fizo uenguança de los sus enemjgos por los meritos de Sant Jayme e enujo diarrja e dexenterj en el ujentre de los moros, e todos dias la gent aquella se aminguaua en partidapor muert sobtosa e en partida por malotia e ujnie a non res. E Almezorre rey leuos'ende las campanas menores de la eglesia de Sant Jayme e fizolas leuar en Cordoua e colgar en su oratorjo por lampedas.

    • 1385-1396 Anónimo Obra Crón SIsidoro [2003] Esp (CDH )
      E fueron trobadas al grant oratorio las campanas las quales Almezorre, rey de Cordoua, hauje aduchas en tiempo passado de la eglesia del bienauenturado Sant Jayme de Galljcia, porque el rey Fernando fizolas retornar a los moros en lures hombros a la dicha eglesia de Sant Jayme Apostol. E fue presa la ciudat de Cordoua en la era de MCCLXIIII. E el rey Fernando tornos'ende en Toledo con grant gloria e victoria.
    • 1385-1396 Anónimo Obra Crón SIsidoro [2003] Esp (CDH )
      ¡O, como fue bienauenturado aqueste rey qui remoujo la confusion de los espanyoles e prendio la sedilla del regno de los moros e restituyo a la eglesia de Sant Jayme apostol las suyas campanas con grant honor, las quales muchos tiempos haujen stado en Cordoua en jnjuria e en opprobrio del nombre de Jhesu Xristo, e conqujrio encara el rey Fernando Turgello, Sancta Cruz, Alhange e algunos otros castiellos!
    • c1400 Lpz Ayala, P. Crón Pedro y Enrique [1994-1997] Esp (CDH )
      E que el pueblo de Roma, armados e con grand alboroço e rrepicando las canpanas, llegaron al dicho conclaue do los cardenales estauan ayuntados e con grandes clamores les dixeran "Papa rromano lo queremos o a lo menos, ytaliano".
    • a1400 Anónimo Trad Soberano Bien [1991] Esp (CDH )
      El que predica bien e bjue mal es asy commo vna canpana que faze son a los otros e ella mesma despues esta queda sin sentimjento njnguno. El que ensenna o muestra bien e bjue mal, en aquello que muestra aprouecha a los que lo oyen, e en aquello que bjue mal a sy mesmo mate.
    • c1400 Anónimo LGatos [1984] Esp (CDH )
      E quando fue ora de viesperas que tanieron las campanas, fuese el ombre con sus bueyes para su casa, e los escaravatos fincaron alli que non quisieron obedesçer al yuguero.
    • c1400 Anónimo LGatos [1984] Esp (CDH )
      Lla liebre traya el agua bendita, e los cabrones trayan los çirios, e la cabra tania las canpanas, e los eriços feçieron la fuesa, e el buey canto el Euvangelio, e el asno dixo el pistola. E despues que la missa fue cantada, e el lobo fue enterrado, e de los bienes que dexo el lobo fizieron buen ayantar las animalias, e fartaronse muy bien. E ansi que cobdiçiavan que Dios les diesse otro tal cuerpo commo aquel.
    • 1375-1410 Anónimo GlosariosLatEsp [1936] Esp (NTLLE)
      cinbalum [cymb-], campana [...].
    • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )
      E luego el conde don Fadrique fizo repicar las canpanas de la villa, e fizo salir de la gente de la villa, armados, para yr a pelear con los moros. E fué puesta su vandera en el canpo, e toda la gente con ella, e el conde se estaua armado en tanto que la gente se llegaua.
    • 1406-1411 Anónimo Crón Juan II [1982] Esp (CDH )
      E por ende, derrocaron la dicha aldea, e llevaron della las campanas de la iglesia; e entraron a tierra de otra aldea e llevaron della las campanas, çerca desta, que dizen Fuente Guinaldo; e llevaron dende vnas dozientas vacas. E fueron a otra aldea ques çerca desta, que dizen Perosin, e llevaron dende quarenta bueyes. Todo esto como manera de prenda.
    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )

      Esso mismo, si el papa quisiesse fazer cardenales e obispos e arçobispos e escripviesse en un libro: «Fulán, doctor, e fulán, maestro en teología, sean obispos; e fulán, abat, e fulán, abad o arçidiano, sean cardenales»; e*en otro libro scriviesse los que devían tañer las canpanas; e después por algún defallimiento el papa rraýa el nonbre de alguno que estava scripto para cardenal o para obispo e lo scripvía con los que deven tañer las canpanas, muy grand miseria sería ésta.

    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )

      Esso mismo, si el papa quisiesse fazer cardenales e obispos e arçobispos e escripviesse en un libro: «Fulán, doctor, e fulán, maestro en teología, sean obispos; e fulán, abat, e fulán, abad o arçidiano, sean cardenales»; e*en otro libro scriviesse los que devían tañer las canpanas; e después por algún defallimiento el papa rraýa el nonbre de alguno que estava scripto para cardenal o para obispo e lo scripvía con los que deven tañer las canpanas, muy grand miseria sería ésta.

    • 1411-1412 Ferrer, V. Sermones [1994] Esp (CDH )

      E a lo que dize que dará grandes vozes, parad mientes, buena gente, e abrid los ojos, que treze años ha que non fago ál sinon predicar *e dar vozes; que una canpana, la mayor del mundo, sería quebrada.

    • 1427-1428 Villena, E. TradEneida Lib. I-III [1994] Esp (CDH )
      E por eso son tañidas las campanas en el tiempo nublado, porqu'el son grande de aquéllas conmueva el aire fasta la región mediana e non consienta congelaçión de piedra, que se ha de fazer en aire reposado.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba I [1920-1922] Esp (CDH )
      [...] para lo qual la ley, veyendo que vn tan santo abto como este, como la corporidat en sy sea muy ruda e fija de inobidençia, como enemiga de lo spiritual, que jamas non da su fructo, saluo a palos como el nogal o oliua, a fin de la carne espantar e tributar, bien asy como se costunbra que quando vn rezio e diuiso repique a la canpana se faze, que se alteran e espantan toda la gente, e despues dizenles aquello para lo que son llamados, a la sazon los judios las juntas e aperçebimientos que oy la cristiana nasçion faze por el llamamiento de la canpana, fazian por llamamiento de tronpas o bozinas.
    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )

      E llamamos enemigo espiritual al angel maligno, por el ser enemigo de todo bien spiritual; e aun oy dia costunbra la romana egleja poner canpanas en las torres, las quales fazen el dicho aperçebimiento e llaman a las oras; e algunos dizen que esto dize por Jhesus Nazareno e sus disçipulos.

    • c1422-1433 Guadalfajara Trad Biblia Alba II [1920-1922] Esp (CDH )
      Ensienplo en estos que se pararon este dia cerca de Ezdra a vna parte e a otra muchos dotores, como ya oystes e a qual fin oy dia la egleja segund es la fiesta multiplica en canpanas e capas e çirimonias. Quatro: que el sermonador deue estar en el tienpo del sermonar en vn pulpito mas alto que toda la gente.
    • 1437 El Tostado LParadojas [2000] Esp (CDH )
      Otras cosas son oidas que non son oidas propriamente & estas las que tienen en si aquello que propriamente es oido, ansi como la campana faze son la qual es oido & el ombre esso mismo se oye porque tiene boz o sonido.
    • 1437 El Tostado LParadojas [2000] fol. 94r Esp (CDH )

      [...] alabad a Dios en trompetasonante, alabadlo en psalterio et çitola, alabadlo en tamborete& en adubre, alabadlo en cuerdaset en organos, alabadlo en campanasde buenson, alabadlo en campanasde alegria. Enperoquantoa esto es de parar mientesqueay diversidad en provocarselos ombres a devoçion, ca unos ombres ay queson provocadosen palabra et estos siempre devenorar en palabra & oir aquellosqueoran en palabra; otros ay quesi se les devoçiono fervor levantareinterior [...].

    • 1438 Mtz Toledo, A. Corbacho [1990] 317 Esp (CDH )
      ¿Quándo oyrán tañer campanas por ellos? Luego corren e buscan quién murió, e sy es clérigo benefiçiado; e lo peor que quando alguno está mal, al paso de la muerte, están los espetantes rrogando a Dios: "¡O sy muriese en este mes, que es del papa, porque lo açebdase yo!"
    • c1430-1440 Torre, A. Visión [1991] 239 Esp (CDH )
      E vido que ronpía la cuba e non se vertía el vino, e maravillóse cómo regalava la canpana e non se quemava la soga. Yten, se maravilló porqu'el animal muerto con el relánpago no cría gusanos.
    • a1450 Anónimo Trad SBenito [2001] 93 Esp (CDH )
      E para que sienpre estén los monjes aparejados, e tañida la canpana levántense sin tardança e apresúrense a ir adelante unos ante otros a la obra de Dios, enpero con toda graveza e atempramiento.
    • a1450 Anónimo Trad SBenito [2001] Esp (CDH )
      A la hora del ofiçio de nuestro Señor Dios, luego que fuere oída la canpana, dexadas todas las cosas que fueren en las manos, con grant apresuramiento vengan, enpero con madureza, porque la liviandat non falle recriamiento.
    • a1450 Anónimo Trad SBenito [2001] 117 Esp (CDH )
      Mas tañida la primera canpana de la hora de la nona, depártanse cada uno de su obra e sean aparejados para quando tañieren la segunda canpana. Mas después de comer estudien en sus lecçiones o en psalmos.
    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] Esp (CDH )

      Fizo en la plaza de la dicha villa, al cantón de la calle que sale de la puerta del Canpo a la plaza, vna fortaleza, la qual hera de madera e de lienço. Hera fecha por esta vía: vna torre muy alta, con quatro torrejones encima; encima del suelo de la torre, vn canpanario fecho, e vna canpana puesta en él.

    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] 22 Esp (CDH )

      E luego los que estavan sobre las torres del arco tocavan sus vozinas, e luego rrepicava vna dama que tenía la campana de la fortaleza. E salían luego de la fortaleza vna dama ençima de vna facanea, e vn faraute con ella, e dezía:

      — Cavalleros, ¿qué ventura vos traxo a este tan peligroso passo, que se llama de la fuerte ventura? Cúnplevos que vos volbades, sinon non podredes pasar syn justa.

    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] Esp (CDH )
      E tañieron las canpanas de Santa María en doblería antes de maytines, e después tres vezes; así por todas las yglesias e Órdenes de la çibdad, faziendo plegaria al Señor Dios que librase la çibdad en esa noche tan grande peligro como era.
    • a1454 Carrillo Huete, P. Crónica halconero [1946] 188 Esp (CDH )
      E tañieron luego las canpanas, e fizieron plegarias en todas las yglesias e monesterios, e oyan las gentes misas con gran lloro e llanto.
    • 1454 Chirino, A. Espejo medicina (BNM 3384) [1995] fol. 34r Esp (CDH )
      Que estas cosas le conujene / judgar por la manera del dicho / sonjdo de canpana que / tan bien se judga que dize / dan como don. E quando / ha de conçertar con todo / esto la egualdad del cuerpo / del omne con las ocho conparaçiones / de egualdad que / dixo aujçena.
    • a1454 Marqués de Santillana Refranes [1995] Esp (CDH )

      8. A dineros tomados, braços quebrados.

      9. A conçejo ruyn, canpana de madero.

      10. A do te quieren mucho no entres a menudo.

      11. A moço alcuzero, amo ronçero.

    • a1456 Cartagena, A. Oracional [1983] 166 Esp (CDH )
      . Onde el Apostol dize: "Sy fablare por las lenguas de los omnes e de los angeles e non toviere caridad fecho so commo cobre que suenna o canpana que rretiñe. E sy partiere toda mi fazienda en dar a comer a pobres e si diere mi cuerpo a que le quemen e non toviere caridad non aprovecha cossa alguna".
    • 1458 Manrique, G. Defunción [2003] 361 Canc Gmz Manrique Esp (CDH )
      El qual fue leuado a vn gran conuento / de dueñas que fizo la ya dicha madre, / e fue sepultado çerca de su padre / en vn tan onrrado e buen monumento / como mereçía su mereçimiento, / no poco llorado de sus dos ermanas. / Con los gritos d'ellas e con las canpanas / yo no pude más saber d'este cuento.
    • c1470 Anónimo Demanda Grial [1907] Esp (CDH )
      E despues mostrole en vn gran canpo yermo vn arbol que estava ay, e dixole: «Sabed que so aquel arbol esta la sepultura onde sale la boz, que todo honbre que la oye pierde el sentido o queda mal trecho para sienpre, e si vos queredes yr, Dios quiera que podays tornar». E taño la canpana, porque alguna marauilla grande se fazia.
    • c1470 Anónimo Demanda Grial [1907] 181 Esp (CDH )
      E quando el oyo la boz, gradecio mucho Jesu Christo, e signose, e yrguio la canpana y echola en tierra, e vio yazer en el monimento vn cuerpo de cauallero todo armado, e vna espada cerca del, quanto auia menester para cauallero, fuera cauallo e lança.
    • c1470 Anónimo Demanda Grial [1907] 209 Esp (CDH )
      Y el se abaxo luego, e diole la ostia que tenia en las manos, e dixole: «Ves aqui el tu saluador». Y desque lo ouo rescebido, besole el pie, e fuesse meter en su monimento, e la campana fue luego puesta sobre ella, e juntose atan bien, que diriades que nunca fue de ante quitada; estonce quedaron las bozes de cantar; e aquel que estaua en la catedra como obispo, que vino con la gran claridad, fuesse con ella, y quedo la capilla escura como antes estaua.
    • 1467-1475 Escavias, P. Repertorio Príncipes [1972] Esp (CDH )
      E las canpanas que, en otro tienpo, Almançor, de Santiago de Galiçia, ovieron traído e puesto por lánparas en la dicha mezquita, el noble rrey don Fernando, a los moros que tenía cavtiuos, las mandó llevar a la yglesia de Santiago de Galiçia do, con mucha alegría del arçobispo e con gran proçisión, fueron rrezibidas.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      Allí les fizo fazer el Señor el arca de la amistança e la tienda en que andobiese e las vozinas de aranbre, que heran las canpanas. Allí, en este tienpo, vieron las muchas maravillas del Señor e cómo fablava Moisén con Él noches e días a bista de todo el pueblo; allí les dio toda la ley que guardasen ellos e su generaçión con grandes señales e maravillas.
    • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
      Entró en son de paz con çiertas gentes de armas por tomar e matar çiertos burgueses de aquellos culpantes, mas sabido por ellos, levantóse todo el pueblo a canpanas tañidas cuidándolo matar. E como él se vio en tal peligro e peleando los suyos con ellos, salió por una puerta, matando los porteros, e fuyó así. E mataron a mosén Oliber, su capitán, e a muchos de los sus omes de armas. E ovo mucha guerra con estos de Bruxas. E mató de los mexores d'ellos muchos e feçiéronle ovediençia, pagándole muchos dineros.
    • c1445-1480 Montoro, A. Cancionero [1991] Esp (CDH )
      Vos, de la lealtad minero, / del Rey vida más que çierta, / mandad a vuestro portero / que por Dios o por dinero / nunca me niegue la puerta, / y después que sea arriba, / ¿quién será que vos ygnore, / puesto que non vos resçiva, / siquiera que vos adore? / Y pues presumo de ufana / con el bien que bien vos viene, / y tengo voz y campana / que diga "quál es Yllana", / tal flor de casa mantiene.
    • a1480 Anónimo Ordenanzas Castilla [1995] fol. 14r Esp (CDH )
      Por el santo padre el qual fizo / sobre esto çierta constituçion la qual / mandamos que sea guardada; / Ley .xv. que los clerigos rreligiosos / o sacristanes que adormieren de / noche sin abitos de clerigos sean presosClerigos / o rreligiosos / o sancristanes / que fueren fallados / andando de noche despues / de la canpana de queda / por qual quier çibdad / o vjlla / o logar / sin lunbre & sin traer abito de clerigo / Que sea preso por los nuestros alcaldes / & justiçias del logar donde / asi fuere tomado E los lieuen a sus / perlados / o a su vicario & le rrequieran [...]. /
    • c1481-1482 Anónimo Crón Enrique IV [1991] Esp (CDH )
      E asy el rey de Granada recobro la villa de Cardela, e fueron dende levadas las cruzes e caliçes e canpanas, e todas las otras cosas sagradas quel marques alli avie dado, e la yglesia fue tornada mezquita; de que el marques ovo entrañable sentimiento, e propuso de perder la vida e todo quanto tenia o aver bengança del duque, a cabsa del qual aquella villa se avia perdido.
    • c1481-1482 Anónimo Crón Enrique IV [1991] Esp (CDH )
      Sabida esta nueva por el marques ovo muy grande alegria, e mando repicar las canpanas, e salio de la çibdad de Xerez con quatroçientos de cavallo, e fuese a Medina Sidonia; e llegando a la çibdad los vezinos della le salieron a resçebir, e le besaron la mano como sy fuese su natural señor. Lo qual fue causa la enemistad que los mas de los vezinos de aquella çibdad tenian con el alcayde, porque los tratava muy mal e los ynjuriava e tomava mugeres por fuerça, e fazia otras cosas asaz esorbitantes, e aunque algunas vezes del se avian quexado al duque, ningun castigo en ello puso.
    • c1481-1482 Anónimo Crón Enrique IV [1991] Esp (CDH )

      Entonçe sonaron las tronpetas e las canpanas de Elma; las batallas del prinçipe a banderas desplegadas se movieron.

      En este tienpo el rey requirie todas las estanças e torres e puertas, en las quales proveyo de la gente nesçesaria. E salio contra los enemigos con los peones navarros, acostunbrados de la guerra, e mandoles que quando menester fuese, siguiesen las vanderas e fiziesen lo que les fuese mandado.

    • c1481-1482 Anónimo Crón Enrique IV [1991] Esp (CDH )
      Lo qual se fizo con gran sonido de tronpetas e atabales e canpanas e otros muy diversos ynstrumentos, con universal alegria de todos los nobles e çibdadanos e populares que alli se fallaron, e de alli se fue a la yglesia mayor en una hacanea muy ricamente abillada, las camas de la qual llevavan los mas nobles que alli se fallaron levandole ençima un paño brocado muy ryco, e delante della yva cavalgando un gentil onbre de su casa de noble linaje llamado Gutierre de Cardenas [...].
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
      Este rey don Luys de Françia, estando enfermo de la enfermedad que falleçió, mandó facer dos canpanas en la iglesia de Santiago de Galicia; & enbió maestros, & metal, & todas las cosas neçesarias para que se fiziesen mayores que las mayores que oviese en toda la cristiandad. Para lo qual enbió diez mill coronas de oro, e mandó que se ficiese en la iglesia de Santiago una gran torre, a sus expensas, muy fuerte, que las pudiese sostener.
    • p1480-1484 Pulgar, H. Crón Reyes Católicos [1943] Esp (CDH )
      E para estas iglesias enbió luego la Reyna campanas e hornamentos muy ricos, & cáliçes, & cruzes de plata, e libros, e todas las otras cosas neçesarias al culto divino. E mandó yr maestros & albañiles & carpinteros, para que reparasen lo que las lonbardas avían derribado de los muros e de las torres de aquella çibdat.
    • 1482-1492 Rdz Montalvo, G. Amadís I y II [1991] Esp (CDH )
      Y acaeçióles que, aviendo dormido en una floresta, al alva del día oyeron una campana que a missa tañían, y fueron allá para la oír. Y entrando en la hermita, vieron doze escudos muy hermosos alderredor del altar ricamente pintados, el campo cárdeno y los castillos de oro por él, y en medio dellos estava un escudo blanco muy hermoso horlado con oro y piedras preciosas.
    • 1494 Burgos, V. Trad Proprietatibus Rerum Anglicus [1999] Esp (CDH )
      CAscavel es una pequeña campanita que comunmente suelen poner al cuello de los perros & a los pechos de los cavallos o a los pies de los gavilanes & porque tiñe le suelen llamar los gramaticos tintanabulo y es no menos llamado nola por una & ccedil;ibdad de Italia asi llamada do el fue primeramente hallado.
    • 1495 Nebrija, A. VocEspLat Esp (NTLLE)
      Campana. cimbalum. i. tintinabulum. i.
    • 1495 Anónimo Trad Med Gordonio [1991] Esp (CDH )
      E si estuviere mucho profundo en el sueño muy apesgado, segund yo vi muchos, trávenle de los pelos de la barva e del pendejo e trávenle de las narizes e apriétenle los dedos, doblándogelos e apretándogelos muy fuertemente, e ataduras fuertes en las estremidades e fregaciones fuertes en las estremidades con sal e vinagre sin piedad alguna, e trayan puercas con sus cochinos delante su cara e fiéranlos por que den bozes fuertes e tangan trompetas e campanas grandes e panderos e atabal grande, que de continuo den en él con martillo o palo e con bacines que fagan fuertes sonidos e muy grandes bozes, en otra manera morirse hán dormiendo.
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 364 Esp (CDH )
      Avrá tan grandes trabajos / en Burgos, por las mañanas, / que sonarán las campanas / si las tañen con badajos; / quemarán tanto los ajos / en Palencia, alguna vez, / que en Valladolid los grajos, / los cuervos y escaravajos / se tornen como la pez. /
    • 1481-1496 Encina, J. Cancionero [1996] 582 Esp (CDH )
      En mis obsequias penosas / díganme por oraciones / muy tristes lamentaciones / de lástimas lastimosas; / y taña tres a tres posas / mi fatiga fatigada, / campanas muy dolorosas, / de quexas muy aquexosas, / por mi dicha desdichada. /
    • 1493-1497 Anónimo LAcuerdos Concejo madrileño [1979] Esp (CDH )
      Este dia estando ayuntados con el dicho señor corregidor e con Pedro de Luxan e Antonio de Luzon e Diego de Vargas e Gonçalo de Monçon e Pedro Xuarez.... a capana repicada.
    • c1400-1498 Anónimo Baladro [1999] Esp (CDH )

      — Este monumento que aquí veis estava entonces aquí, como agora está; e era lleno de agua de su propiedad de la piedra e encima avía una campana. Entonces avía en esta tierra un encantador que llamavan Damefori, que encantava esta agua, que todos los llagados que della beviesen eran sanos e guaridos.

    • c1400-1498 Anónimo Baladro [1999] Esp (CDH )

      E este encantamento fizo ella en tal manera, que él yazía sobre los dos amadores; e puso sobre el monumento una campana por tal vía, que de ninguno pudiese ser alçada fasta que viniese aquél que avía de amar más lealmente que todos los que hamaron. E quando viniese el amador de los amadores e viese aquel monumento e las letras que en él estavan e el nonbre de Merlín, desfazerse ía el encantamento, porque avía él de alçar la campana para ver los huesos de los amadores. Así fizo el encantamento como le Merlín mostró. E así avino, que duró después fasta que Tristán vino e estuvo aí, como adelante oirés.

    • c1400-1498 Anónimo Baladro [1999] Esp (CDH )
      E quando viniese el amador de los amadores e viese aquel monumento e las letras que en él estavan e el nonbre de Merlín, desfazerse ía el encantamento, porque avía él de alçar la campana para ver los huesos de los amadores. Así fizo el encantamento como le Merlín mostró. E así avino, que duró después fasta que Tristán vino e estuvo aí, como adelante oirés.
    • c1500 Anónimo Comedia Thebayda [1993] Esp (CDH )

      Galterio.Yo he sido prioste de juego de esgrima *y en San Lúcar de Barrameda serví un hostal por el mismo señor de la casa; y en Carmona tuve casa de trato. Y en algunas partes (como ya te es notorio) he sido padre, y aun yo te aseguro que no se halle qué justicia prendiesse muger que una vez me entregase a mí su marido. Y con estas cosas gané la fama que ves que tengo, y tantos amigos que a medio repiquete de campana se juntaríen trecientos compañeros y todos en verdad hombres de bien. *

    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] Esp (CDH )
      No habrás, honrado padre, menester instrumentos para aplacar mi dolor, sino campanas para sepultar mi cuerpo. Si me escuchas sin lágrimas, oirás la causa desesperada de mi forzada y alegre partida. No la interrumpas con lloro ni palabras; si no, quedarás más quejoso en no saber por qué me mato que dolorioso por verme muerta.
    • c1499-1502 Rojas, F. Celestina [2000] 332 Esp (CDH )
      Oye, padre viejo, mis últimas palabras; y si como yo espero las recibes, no culparás mi yerro. Bien ves y oyes este triste y doloroso sentimiento que toda la ciudad hace. Bien oyes este clamor de campanas, este alarido de gentes, este aullido de canes, este estrépito de armas. De todo esto fui yo causa.
    • 1509 Anónimo Inventario zaragozano 1509 - RABM, LXVIII, 1960 Esp (BD)
      Una campaniqua y una ceraja con su clabe.
    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )

      Qüenta la hystoria que, quando el rey don Alfonso houo asosegado el fecho de la eleción (según que vos hauemos contado), fuese para León. &, en tanto, el electo don Bernaldo fincó en Toledo con la reyna doña Costança. e tanto amonestó & afincó a la reyna el electo que tomó de noche gran compaña de caualleros christianos, e entró en la mesquita de Toledo de noche & echó dende todas las suzidades de la seta de Mahomad; & restaurola & fizo aý vn altar de la fe de Jesuchristo, assí como fuera otro tiempo, & mandó poner en la torre, onde llaman los almuedanos, campanas que llamasen a los fijos de Dios a las horas.

    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )

      "Descendid agora con dozientos caualleros & fazed vna espoloneada con los moros que vedes entrar por las huertas, & que vea doña Ximena Gómez & sus fijas cómo hauedes sabor de las seruir."

      & Áluar Saluadorez descendió mucho apriessa & fizo repicar vna campana, a la qual se hauían de armar dozientos caualleros.

      Cap. CCXVIII: De cómo salió a escaramuçar con los moros Áluar Saluadorez con dozientos de cauallo, & mataron muchos moros & fue preso Áluar Saluadorez. E de cómo el Cid mandó juntar todos los cristianos & les hizo su plática, & concertaron de salir contra los moros despuésque otro día oyesen missa.

    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
      Qüenta la hystoria que otro día, ante del alua, fezieron la señal de la campana & ayuntáronse todos en San Pedro. E el obispo don Jerónimo cantoles missa & manifestaron & comulgaron; & el obispo asoluiolos & acabó su officio, & demandó al Cid la delantera de la batalla & él otorgógela en el nombre de Dios.
    • 1512 Anónimo Crón Popular Cid [1992] Esp (CDH )
      Qüenta la hystoria que luego que el moro Xamet, mensajero, salió de Valencia, que el Cid mandó repicar la campana a la qual se hauían de ayuntar todos los homes de armas que en Valencia eran. E luego fueron todos venidos ante el Cid, & él díxoles & mandoles que fuesen todos con él de gran mañana, muy bien armados, ca tenía por bien de dar batalla a los moros.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 94r Esp (CDH )
      Crecentino dize que se juntaran bien plantandolos juntos en vn saquillo pequeño de lino, mas lo mejor es ponerlos juntos, y encima ponerles vna vasija de barro, que es enbudo, para que consu canpana los recoxga, que no broten por diuersas partes. y enel caño que sea largo quanto vn palmo se ermanen. y la campana del sea pequeña. y el caño del embudo no sea ancho porque alli se aprieten y hermanen.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 94r Esp (CDH )
      De qual quier manera que los pongan ponganles cerca vn poco de sal o los rieguen con agua salada. y abuelta dela tierra echenle alguna ceniza. y rieguen las mucho mayormente las que tienen ceniza enel enbudo y el enla campana baxo de onde estan los datiles tengan vnos agujeritos menudos por donde cuele el agua a ellos.
    • 1513 Herrera, G. A. Agricultura [1995] fol. 144r Esp (CDH )
      [...] dize columela que les hagan la vasija ancha y llana y baxa porque avn que cayga algund pollo pueda salir y para que no la puedan ensuziar tengan encima vna canpana como de alquitara hecha de barro y por baxo vnas henduras grandes por donde puedan las gallinas meter la cabeça a beuer hecha a manera de mano puesta encima con los dedos apartados y sea aguda dela parte de arriba porque ninguna gallina se pueda subir en cima ni ensuziar el agua.
    • 1517 Torres Naharro, B. Ymenea [1994] Propaladia Esp (CDH )
      TURPEDIO Sí, que no vienen canpanas / en las músicas que ordenan. MARQUÉSVernán badajos que suenan / maitines por las mañanas.TURPEDIOSin mentir / por nos se puede dezir, / porque ha diez oras, señor, / que andamos por la ciudad / sonando como badajos, [...]. /
    • 1517 Torres Naharro, B. Tinellaria [1994] Propaladia Esp (CDH )
      GODOY Del tintinábulo viene, / que quiere dezir campana. / Y os discierno / qu'es tinelo suegra y yerno / donde nunca falta engaño, / y es semejança de infierno, / quaresma de todo el año. /
    • 1521 Piamonte, N. HEmperador Carlomagno [1995] 588 Esp (CDH )
      Y llegado a Tolosa, mandó edificar otra iglesia en honra y alabança del apóstol señor Santiago y la basteció de hermosas campanas y calices de oro y de plata, y de capas muy riquíssimas y de todas las otras cosas necessarias, y le dio gran renta.
    • 1521 Piamonte, N. HEmperador Carlomagno [1995] Esp (CDH )

      E fue muy bien rescebido de toda la gente y anduvo toda la provincia visitando las iglesias y monesterios que entonces avía; y las mandava reparar y proveer de las cosas necessarias, como campanas, casullas, capas y otras vestimentas, y cálices y patenas.

    • a1524 Torres Naharro, B. Aquilana [1994] 673 Propaladia Esp (CDH )
      [...] por el barzón y la reja, / por el mar y las arenas, / y el aldava del igreja; / por el ajo / que da sabor al tassajo / y a las morzillas olor, / por la soga y el badajo / de la campana mayor; / por ell arrope, / por las colmenas de Lope, / por el collar del jubón, / por el mango del guisope / y ell asa del calderón; / por las migas / que nos hinchen las barrigas, / con el unto del borrego, / te conjuro que me digas / si eres ell alma del crego.
    • 1527 Osuna, F. Abecedario espiritual III [2007] Esp (CDH )
      Ningún sonido llegue a los oídos del amigo ferviente que no renueve en el amor, porque cada campana y cada instrumento y cada canto que oye piensa que le dize de parte de Dios: «Yo amo los que me aman». No sólo de las criaturas, mas del amor que les tenemos podemos sacar amor, d'esta manera: Viénete al pensamiento que fulano te ama, y te hizo tal beneficio, y dize bien de ti, o te dessea ver; entonces, de suyo sale el amor a regradecer aquello y pagarlo.
    • 1527 Anónimo Aprobación y confirmación de las Ordenanzas de la Cofradía de Pescadores, Sardineros y Regateros de la advocación de S. Pedro de la villa de Bermeo, hechas el día cuatro de Mayo del año mil trescientos cincuenta y ocho, aprobadas en doce de Marzo del año mil quinientos doce. Colección de cédulas de las provincias vascongadas (1494-1692) Esp (CDH )
      — En la villa de Bermeo dentro de la Iglesia mayor de Nuestra Señora Santa María de la Atalaya quatro dias del mes mayo Era de mil é trecientos é ochenta é ocho años, estando ende ayuntados el Concejo é Universidad de la dicha villa á campana tañida para haser y ordenar las cosas cumplideras á servicio de Dios é pro é bien del dicho Concejo, segun que lo han de fuero y de costumbre [...].
    • 1528 Delicado, F. Lozana [1994] 498 Esp (CDH )
      Del templo luego la echéis / como miembro desipado / de nuestra ley tan bendita / todos cubiertos de luto, / con los versos acostumbrados / que se cantan al defunto / las campanas repicando, / y el cura diga: muera / su ánima en fuerte fragua, / como esta lumbre de cera / veréis que muere en el agua [...]. /
    • 1527-1529 Valdés, A. Diál Roma [1992] Esp (CDH )
      No os darán la estrema unción sino por dineros, no tañerán campanas sino por dineros, no os enterrarán en la iglesia sino por dineros, no oiréis misa en tiempo de entredicho sino por dineros; de manera que parece estar el paraíso cerrado a los que no tienen dineros. ¿Qué es esto, que el rico se entierra en la iglesia y el pobre en el cimenterio? ¿Quel rico entre en la iglesia en tiempo de entredicho y al pobre den con la puerta en los ojos? ¿Que por los ricos hagan oraciones públicas y por los pobres ni por pensamiento?
    • 1527-1529 Valdés, A. Diál Roma [1992] Esp (CDH )
      Desde quel ejército del Emperador entró en Roma hasta que yo me salí, que fue a XII de junio, no se dijo misa en Roma, ni en todo aquel tiempo oímos sonar campana ni aun reloj.
    • 1529 Valdés, A. Diál Mercurio [1999] 191 Esp (CDH )
      Preguntóme quántos dobles quería yo que diessen las campanas por mí, y díxele que las campanas no me havían de llevar a paraíso, que hiziesse él tañer lo que le paresciesse. Preguntóme dónde me quería enterrar, y díxele que el ánima desseava yo embiar a Jesuchristo, que del cuerpo poco cuidado tenía, que lo enterrassen, si quería, en un cimiterio.
    • 1529 Valdés, A. Diál Mercurio [1999] 191 Esp (CDH )
      Preguntóme quántos dobles quería yo que diessen las campanas por mí, y díxele que las campanas no me havían de llevar a paraíso, que hiziesse él tañer lo que le paresciesse. Preguntóme dónde me quería enterrar, y díxele que el ánima desseava yo embiar a Jesuchristo, que del cuerpo poco cuidado tenía, que lo enterrassen, si quería, en un cimiterio.
    • 1529-1531 Guevara, A. Reloj príncipes [1994] Esp (CDH )

      Por estas historias que he contado, y por otras muchas que dexo de contar, podrán conocer todos los hombres virtuosos quánto les va en criar a sus hijos con trabajos o criarlos con regalos; pero desde aora adevino que los que esto leyeren loarán que está bien escripto, y junto con esto continuarán en el hijo el regalo; porque los hombres que leen mucho y obran poco son como las campanas, que tañen para que vengan otros a la iglesia y jamás ellas entran en missa.

    • c1525-1547 Schz Badajoz, D. Farsa molinero [1985] 194 Farsas Esp (CDH )
      Llas mugeres con maldades, / como campanas, ¡dan, dan! / diz que le sal poco pan; * / ¡escuchá qué bovedades! / Yo acudo con las verdades; / digo, desque las escucho: / «Andá, andá, que cernís mucho, / para her bollos abades.»
    • c1525-1547 Schz Badajoz, D. Farsa molinero [1985] Farsas Esp (CDH )
      PASTOR Ora yo juro a Sant Juan / que essa es muy garrida muestra, / que a mi oreja y vuestra y vuestra * / va junta una boz que dan; / dize la campana «dan», / «dan» oyen mil sacristanes, / y es un «dan» y no mil «danes».
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] Esp (CDH )
      De la invención y uso de las campanas; y quién fue el primero que sacó demonios con conjuros y exorzismos. Y otras cosas, al propósito, notables.

      Aunque parezca cosa escusada y de poca importancia hablar en cosa tan común come son las campanas, ciertamente, quando bien se considerare quán provechosas son para el culto divino y convocación del pueblo christiano y para otros effectos que diremos, es de creer que la invención y uso dellas en la Yglesia de Dios no fue sin inspiración del Espíritu Sancto.

    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 597 Esp (CDH )
      Y para esto, verdaderamente, de los que los hombres pudieron fabricar ni pensar, proprio y conveniente fue el uso de las campanas más que otro ninguno, por ser más claro y que de más lexos se oyesse su sonido y que quienquiera lo sabe hazer con muy poco trabajo. Por lo qual, ella fue maravillosa invención y digna de tal inventor como fue el excelente varón Paulino, obispo nolano, contemporáneo de Augustino y Hierónimo, al qual ellos escrivieron muchas cartas, las quales oy leemos. Este fue el primero que introduxo el uso de las campanas en su yglesia y obispado, y de allí se fue derivando y usando por la christiandad, como cosa muy necessaria.
    • 1540-c1550 Mejía, P. Silva [1989-1990] I, 597 Esp (CDH )
      Este fue el primero que introduxo el uso de las campanas en su yglesia y obispado, y de allí se fue derivando y usando por la christiandad, como cosa muy necessaria.
    • 1554 Cieza León, P. Crón Perú 16 Perú (CDH )
      Cuando los españoles daban en los pueblos de estos indios y los tomaban de sobresalto, hallaban gran cantidad de oro en unos canastillos que ellos llaman habas, en joyas muy ricas de campanas, platos, joyeles, y unos que llaman caricuries, y otros caracoles grandes de oro bien fino, con que se tapaban sus partes deshonestas; también tenían zarcillos y cuentas muy menudas, y otras joyas de muchas maneras, que les tomaban; tenían ropa de algodón, mucha.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] fol. 107v Perú (CDH )
      Los de Cumaná pusieron también fuego al monesterio de franciscos; huyeron los frayles con el Sacramento en una barca a Cubagua; asolaron la casa, talaron la huerta, quebraron la campana, despedaçaron un crucifixo y pusiéronlo por los caminos como si fuera hombre, cosa que hizo temblar a los españoles de Cubagua.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] Perú (CDH )
      Estavan presos en El Cuzco, sobornaron hasta cinqüenta soldados, y con su ayuda salieron de la prisión, quitaron las sogas de las campanas, porque no repicassen tras ellos, y huyeron a cavallo con aquellos cinqüenta y con Gabriel de Rojas, que prendieron; publicava Piçarro que hazía esta gente para su defensa como hombre acometido y habló en concierto a consejo de muchos.
    • 1554 Lpz Gómara, F. HNatural Indias I [2000] Perú (CDH )
      Donde más se alteraron con ellas fue en el Perú, ca se dio un traslado a cada pueblo, y en muchos repicaron campanas de alboroto, y bramavan leyéndolas. Unos se entristecían, temiendo la essecución; otros renegavan, y todos maldezían a fray Bartolomé de las Casas, que las avía procurado.
    • c1553-1556 Villalón, C. Crótalon [1990] Esp (CDH )
      Aún ya cuando estáis sanos y con salud, que os procuréis honrar no es gran maravilla, porque estáis en el mundo y haçéis lo que de presente se goza dél, pero al tiempo de la muerte, la rica sepoltura y la pompa funeral, tanto luto, tanta cera, tanto clérigo, tanta cruz, tanto tañer de campanas con tanta solenidad; tanto acompañamiento de tanto noble, guardado el tiempo y lugar que cada cual ha de llevar, con aquella pausa, orden, passo y gravedad como si os llevassen a bodas, pues todo esto, ¿qué es sino memoria y honra mundana?
    • c1553-1556 Villalón, C. Crótalon [1990] 396 Esp (CDH )
      [...] le apareçió increpándole porque habiéndole sido en todo muy cumplido y liberal, había sido muy corto en lo que tocaba a su honra, porque en su entierro y obsequias no la había acompañado el cabildo mayor y cantores con música, y porque no la habían tañido las campanas con solenidad, que llaman empino, y que la llevaron al templo en unas comunes andas habiéndola de llevar en ataúd [...].
    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )

      Pedro.Campanas tienen de palo y de yerro que tocan como acá.

      Mata.Eso no entiendo cómo pueda ser.

      Pedro.Una tabla delgada, estrecha y larga cuanto seis varas, por en medio tiene una asa como de broquel, y tráenla en el aire en la una mano, que no toque a rropa ni a nada, y en la otra un maçico con el qual va rrepicando en su tabla por todo el monasterio, y haze todas las differençias de sones que acá nosotros con las nuestras.

    • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )
      En lugar de torre de campanas, tienen una torreçica en cada una mezquita, muy alta y muy delgada, porque no usan campanas, en la qual se suben una manera de saçerdotes inferiores como acá sacristanes, y tapados los oídos a las mayores vozes que pueden llaman la gente con este verso: «Exechnoc mach. laila he hillala, calezala calezala etc». No se les da nada si no son saçerdotes ir a las mezquitas como acá, sino donde se hallan hazen su oraçión, y los señores siempre tienen en sus casas sacerdotes que les digan sus oras.
    • 1566 Timoneda, J. Patrañuelo [1990] Esp (CDH )
      Y, como fuese de noche y viesen por los muros de la ciudad grandes luminarias encendidas, y sintiesen repicar campanas y otros diferentes instrumentos de músicas, viniendo a preguntar a cierto marinero de la playa la causa de tan sobrado regocijo, les respondió que aquello se hacía cada año en celebración y memoria del nacimiento de su príncipe Palimedo.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 724 Esp (CDH )
      Y es que una muger en Italia, que havía provado esta arte diabólica, vino a ser llevada por el demonio a hallarse en uno de sus ayuntamientos, y como ya bolviesse para su casa, haviendo gozado de aquellos suzios y abominables deleytes, siendo cerca de la mañana, sonó la campana que en Italia se acostumbra a tañer aquella ora para amonestar al pueblo que hagan oración, y en oyendo el sonido, el demonio que la traýa la soltó y se fue, y ella quedó en un campo muy lleno de espinas, cerca de la ribera de un río.
    • 1569 Torquemada, A. Jardín [1994] 725 Esp (CDH )
      Y, assí, viendo que su mentir no le aprovechava, prometió de dizirle lo que passava, con que él también le prometiesse de tenerlo perpetuamente secreto; y como el mancebo se lo asegurasse con juramento, ella le dio crédito y le contó llanamente todo lo que havía passado, y cómo fuera llevada por el demonio a hallarse en aquel ayuntamiento de deleytes con las otras bruxas, y que a la buelta el demonio la havía desamparado, en oyendo el son de la campana.
    • 1569-1573 Hurtado Mendoza, D. Guerra Granada [1948] 37 Esp (CDH )

      [...] quisieron quemar las puertas, pero halláronlas ciegas con piedra y tierra; amonestávalos a menuda un almuédano dende la iglesia con gran voz; que se rindiesen a su rey Abenhumeya (dizen almuédanoal que a voces los convoca a oración, porque su ley les prohibe el uso de las campanas); llamaron a un vicario de Poqueira, hombre entre los unos y los otros de autoridad y crédito, para que los persuadiese a entregarse, certificándoles que Granada y el Alhambra estavan ya en poder de los moros; prometían la vida y libertad al que se rindiese, y al que se tornase moro la hacienda y otros bienes para él y para sus sucesores: tales eran los sermones que les hacía.

    • 1569-1573 Hurtado Mendoza, D. Guerra Granada [1948] Esp (CDH )
      Governaba los moriscos, a la parte que cae a el valle y la vega, un capitán llamado Nacoz (que en su lengua quiere decir campana), mostrándose a todas oras y en todos lugares. Ya se avían encontrado él y don Antonio de Luna con casi número igual de gente de a pie, y aunque con ventaja don Antonio por la caballería que llevava, se partieron con igualdad, casi sin poner mano a las armas, poniéndose el Nacoz en salvo, y un barranco en medio de su gente y nuestra caballería. Dizen que desde allí atravesó la sierra del Almijara, y por Almuñécar, con su hazienda y familia, pasó a Berbería.
    • 1574 Sta Cruz Dueñas, M. Floresta [1997] Esp (CDH )

      Tampoco son los obispos como solían; que, cuando un obispo moría, se tañían las campanas de suyo; mas agora, aun tirando de ellas con mucha fuerza, no se quieren tañer.

    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 77 Esp (CDH )
      Dejemos por ahora las vistas, y digamos que en aquella sazón era hora del Ave-María, y en el real teníamos una campana, y todos nos arrodillamos delante de una cruz que teníamos puesta en un médano de arena, el más alto, y delante de aquella cruz decíamos, la oración del Ave-María; y como Tendile y Pitalpitoque nos vieron así arrodillar, como eran indios muy entremetidos, preguntaron que a qué fin nos humillábamos delante de aquel palo hecho de aquella manera.
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 410 Esp (CDH )
      Y como se hubo preso Guatemuz, quedamos tan sordos todos los soldados, como si de antes estuviera uno puesto encima de un campanario y tañesen muchas campanas, y en aquel instante que las tañían cesasen de las tañer [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 501 Esp (CDH )
      Como Cortés supo que estaban en el puerto de la Veracruz, mandó en todos los pueblos, así de indios como donde vivían españoles, que por donde viniesen les barriesen los caminos, y adonde posasen les hiciesen ranchos si fuese en el campo, y en poblado, cuando llegasen a las villas o pueblos de indios, les saliesen a recibir y les repicasen las campanas, y que todos comúnmente, después de los haber recibido, les hiciesen mucho acato [...].
    • c1568-1575 Díaz Castillo, B. HNueva España [1982] 648 Esp (CDH )

      Pues campanas, las que han menester según la calidad que es cada pueblo. Pues cantores de capilla de voces bien concertadas, así tenores como tiples y contraltos, no hay falta; y en algunos pueblos hay órganos, y en todos los más tienen flautas y chirimías y sacabuches y dulzainas.

    • c1570-1578 Anónimo Auto Prevaricación [1988] 146 Esp (CDH )
      Veréis la Santa Trinidad paseando el Paraíso y a nuestros primeros padres, Adán y Eva, con gran deleite gozarle y, en un momento, la serpiente y su astucia dar con ellos al traste. Verlos heis comer aquel pero tan acodo que, a buen librar, quedaremos con la dentera y pagaremos parte del escote. Veréis al ángel privallos del huerto y lo que oyeron por boca de Dios. Cosas son que consigo traen el atención, por lo cual no os la pido. Sola una cosa se haga por mí mientras vuelvo: que partamos el trabajo. Pues yo, como digo, me hice campana, que alguno tome cargo de dar las badajadas.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] 166 Esp (CDH )
      Y como el doblar de las campanas ayudaba, que, como he dicho, era noche de las Ánimas, buen principio llevaba el demonio para hacernos perder el pensamiento con niñerías. Cuando entiende que de él no se ha miedo, busca otros rodeos. Yo le dije: «Hermana, de que eso sea, pensaré lo que he de hacer; ahora déjeme dormir.» Como habíamos tenido dos noches malas, presto quitó el sueño los miedos. Otro día vinieron más monjas, con que se nos quitaron.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Con mucha importunidad debía ser del padre dicho, nos dejó decir misa para el día de la Santísima Trinidad, que fue la primera, y envió a decir que ni se tañese campana, ni se pusiese, decía; sino que estaba ya puesta. Y así estuve más de quince días, que yo sé de mi determinación, que si no fuera por el padre Comisario y el padre Mariano, que yo me tornara con mis monjas, con harta poca pesadumbre, a Beas, para la fundación de Caravaca.
    • 1573-1582 Teresa de Jesús (Teresa de Cepeda y Ahumada) LFundaciones [1991] Esp (CDH )
      Desde lejos oíamos el replicar de las campanas. Entradas en la iglesia, comenzaron el Te Deum, un verso la capilla de canto de órgano y otro el órgano. Acabado, tenían puesto el Santísimo Sacramento en unas andas y a Nuestra Señora en otras, con cruces y pendones.
    • 1588 Malón Chaide, P. Conversión Magdalena [1930] I, 98 Esp (CDH )
      Es el atajo del amor, dice San Pablo; porque si yo tuviese más suelta lengua que los ángeles del cielo y entendiese cuantos lenguajes se hablaban en la torre de Babilonia, y fuese más mi facundia y detreza en el hablarlos que la de Tulio en latín, y Platón y Demóstenes en griego; si con esto me falta amor, seré un bacín * de barbero o campana que retiñe en el aire.
    • 1599 Alemán, M. Guzmán Alfarache I [1992] Esp (CDH )
      No podía ninguno de los dos entender o sospechar al cierto lo que el otro fuese, como todo sucedió presto y acudimos al sonido de una misma campana, hasta que yo caído en el suelo y escondida ella dentro de su pieza, nos conocimos por las quejas y llantos.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 415 Esp (CDH )
      Entonces me dixo, pues aparejate que mañana a comer vendras con nosotros, y diles a los frailes que se consuelen que ya no moriran mas, y que elijan por Prior a fray Pedro Mir, y todo acontecio ansi por orden: porque en tocando la campana a comer espiro el donado. Despues hizieron los frayles su elecion, y salio electo fr. Pedro Mir, y despues de muerto el donado, no murio ningun otro religioso en aquella pestilencia.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 7 Esp (CDH )
      Respondiole el santo, que viuiria hasta que se quebrasse la campana con que tañian en la ciudad a concejo. No le descontento la prophecia al Tyrano, pareciendole que le hazia la vida de bronce, y engañose, porque no pudiendo sufrir los ciudadanos de Fulgino sus maldades se conjuraron de matalle.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 7 Esp (CDH )
      Respondiole el santo, que viuiria hasta que se quebrasse la campana con que tañian en la ciudad a concejo. No le descontento la prophecia al Tyrano, pareciendole que le hazia la vida de bronce, y engañose, porque no pudiendo sufrir los ciudadanos de Fulgino sus maldades se conjuraron de matalle. La seña para acometer el hecho era tañer aquella campana, al primer toque que le dieron (ora fuesse por ser el golpe descomunal, ora por querello Dios para sacar a su propheta verdadero) se quebro y arremetieron los conjurados y le mataron
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] 64 Esp (CDH )
      Acostumbrauan al principio, aunque ya estauan reducidos a conuento, campana, y comunidad, retraerse algunos en aquellas cueuas donde auian viuido en sus primeros años, para gozar de la soledad amiga, y no perder el curso de sus penitencias y asperezas, teniendo por regalo las paredes de la celda, y algun gergon de paja en que acostarse, los que estauan criados al sereno de los inuiernos, hechos a la humedad y dureza de las peñas.
    • 1600 Sigüenza, J. HOrden SJerónimo II [1907] Esp (CDH )
      [...] porque los monasterios no pueden tener tan presto sufficiente dote par, el sustento de los religiosos, dales licencia para que en tanto que los fieles les socorren con rentas sufficientes, puedan pedir lymosna con que no sea a son de campana: y que en teniendola (que sera al juyzio de la sede Apostolica, o persona por ella señalada) no la pidan mas.
    • c1600 Anónimo Inventarios Reales Felipe II [1956-1959] Esp (CDH )

      737. Una campanita de metal vaçiada: tasada en tres reales.

      738. Una piedra de ara, de jaspe pardo puesta sobre madera: tasada en dos ducados.

      739. Un ornamento que tiene casulla, estola y (fo 186 r ) manípulo, alba con faldones y bocas mangas, amito y çíngulo, funda de libro, frontal y frontalera y caídas; cuerpos de damasco blanco y amarillo, forrada la casulla, estola y manípulo en bocaçí blanco y el frontal, frontalera y caídas en lienzo, y la funda del libro en raso, con franjas de seda blanca y amarilla, con un paño de tafetán blanco para sobre cáliz.

    • 1603 Luque Fajardo, F. Fiel desengaño [1955] Esp (CDH )

      Después dieron en hacerlos de arena, significación de lo que somos; pero ya en el descuido y sueño pesado deste siglo presente, han dado en hacerlos de una grande campana de metal cuya voz nos despertase con fuerza; y uno de sus terribles golpes es cuando el cielo hace señal con muertes repentinas, y una de las señales de hijos de Dios es despertar al sonido destas voces que su divina Majestad da en el alma, por lo cual dice: «Yo estoy a la puerta y llamo continuamente».

    • 1603 Luque Fajardo, F. Fiel desengaño [1955] Esp (CDH )
      Demás que parece dificultoso que no sean conocidos los muñidores en los lugares donde hay cofradías, como ordinariamente los vemos con sus ropones de colores diferentes, escudos e insignias al cuello, y muchas veces una campana en la mano, que avisa a los más descuidados que adviertan en ellos y los miren.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] Esp (CDH )
      Es sin duda cierto todo lo que della os han dicho, pues vemos claro que en obra, aparencias, ventanaje y campanas, es la mejor del suelo. Sin esto, tiene cuarenta colunas de jaspe y mármol, y su alcaide, que le vale mucho la renta della por año.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] I, 101 Esp (CDH )
      / En ti hay catedral iglesia / donde redimen las almas / con que enriqueces los cielos / y a Dios su tributo pagas; / en ti hay santos monasterios / cuyas divinas campanas / son bocinas que publican / tus milagros, vida y fama; / en ti hay cabildo, en ti hay ley, / en ti hay nobleza y crianza, / en ti hay justicia y gobierno, / y en ti todo el mundo se halla; / en ti nacen los que mueren, / en ti viven los que matan, / pues yo muerto estuve en ti, / y en ti hallé vida amada.
    • 1603 Rojas Villandrando, A. Viaje Entretenido [1977] II, 167 Esp (CDH )
      / ¡Oh, sabio insigne! ¡Oh, tiempo milagroso! / Ejemplo es éste digno de memoria, / porque el mucho comer desordenado / otra cosa no es sino una campana / que los deseos torpes nos despierta / a mil libidinosos pensamientos.
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] fol. 10v Esp (CDH )
      "Mirad, señor, que los superiores de la república no podemos dejar de ser más pesados que los demás. Veréis que la cosa más pesada del pueblo son las campanas, y están en lo más alto y superiores a todo; señal que los que somos superiores en la ciudad, hemos de ser los más pesados y molestos". Respondió Colmenares: "Bien está en el caso el señor Regidor; las campanas en lo más alto no significan eso, sino que es muy de badajos ser pesados y querer estar sobre los demás".
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] fol. 10v Esp (CDH )
      "Bien está en el caso el señor Regidor; las campanas en lo más alto no significan eso, sino que es muy de badajos ser pesados y querer estar sobre los demás".
    • 1605 Hidalgo, G. L. Diál entretenimiento [2007] Esp (CDH )

      DOÑA PETRONILA:Otra vez Colmenares preguntó a un vecino suyo de dónde era natural, y respondiole que era de dentro de un lugar llamado Campana. Y entonces dijo Colmenares: "Si sois de dentro de campana, no escapáis de ser un badajo".

    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] Esp (CDH )
      Ya que confrontó conmigo y tuvo llena la barjuleta de lo que pensaba decir de repens, comenzó a retorcer y hilar un bigote más corpulento que maroma de guindar campanas, mirando de lado y sobre hombro, como juez de comisión a criados alquilones, torcido el ojo izquierdo a fuer de ballestero, cabizbajándose a ratos más que oveja en siesta, volteando la lengua sobre el arco de sus dientes con más priesa que perro de ciego cuando salta por la buena tabernera, con un si es no es de asperges de narices, hablando algo gangoso como monja que canta con antojos, y, a puntería, me habló así:
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] I, 253 Esp (CDH )
      Fue este movimiento tan natural en mí, tan repentino y de improviso, que cuando torné sobre mí y advertí que había hecho son con las castañetas, si no viera que las tenía en los dedos, jurara que ellas de suyo se habían tañido, como las campanas de Velilla y Zamora.
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] Esp (CDH )
      Dígame, ¿qué pícaro de hospital muere sin más luz que ahora tenemos, sin más ruido de campanas que el que ahora nos acompaña? Los descomulgados van a la sepultura a lo sordo, pero, pues no lo está mi entereza, no quiera que tan sin solemnidad se le dé sepultura de carreta a cencerros atapados.
    • 1605 Lpz Úbeda, F. Pícara Justina [1977] II, 380 Esp (CDH )
      "Puentes y fuentes, zamarra y campanas, Estella la bella, Pamplona la bona, Olite y Tafalla, la flor de Navarra, y, sobre todo, puentes y aguas."
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] 5 Perú (CDH )
      De ver este desacato nos enterneció mucho y de lágrimas no nos podíamos hablar los unos a los otros; y cogidas las reliquias de los santos, cabezas, brazos y otras muchas rajas, lo juntamos todo en un lugar y de los navíos mandó el general que trajesen una campana pequeña que traía en la capitana y que viniesen los ministriles que traía y el ornamento que mi compañero y yo habíamos traído de Guadalupe con todo recaudo de ara y cáliz, porque lo demás que había en la iglesia los ingleses lo habían llevado y lo habían hecho galas.
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Perú (CDH )

      . Y hace muchos milagros y tienen con ella mucha devoción, y cuando la enseñan a los pasajeros, es con mucha devoción porque para quitarle y correr los velos, salen de la sacristía los frailes con ciriales encendidos y vestidos de dalmáticas y el preste con capa; y mientras quitan los velos, tañen los indios las chirimías y repican las campanas y el preste inciensa la imagen con mucha devoción, lo cual se hace todas las veces que la enseñan de la manera que queda dicho, a cierta hora del día después de vísperas [...].

    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Perú (CDH )
      Aquí, pues, en este pueblo, un cuarto de legua apartado de él más hacia la mar, hay un cerrillo pequeño donde la misma mar bate por un lado, en el cual están dos piedras entre otras (porque todo el cerro es de piedras sueltas y limpias, sin tierra), tan notables y exquisitas, que entiendo que es una de las cosas más dignas de mandar a la memoria de cuantas en estos reinos hay, por la propiedad que tienen, que es sonar tanto como una grande y sonora campana cuando las tocan con otras piedras.
    • c1605 Ocaña, D. Relación viaje América [1969] Perú (CDH )
      Las cuales, heridas con otras piedras, es tanto lo que suenan, que se oyen media legua larga y con tan sonoro sonido, que parecen campanas muy grandes; y me pareció que sonaban tanto como la campana grande de nuestra casa; y lo que más admira es que estábamos seis personas alrededor de las dos piedras; y cada uno de nosotros teníamos en las camas piedras, unas grandes y otras pequeñas, y dábamos todos a un tiempo en diferentes lugares [...].
    • 1607 Oudin, C. Tesoro FrancEsp (NTLLE)
      Campana, cloche.
    • 1609 Inca Garcilaso Comentarios Reales Incas [1985] Perú (CDH )
      Aquella flor es diferente en forma y olor de la de España, porque la flor amáncay es de forma de una campana y el tallo verde, liso, sin hojas y sin olor ninguno. Solamente porque se parece a la azucena en las colores blanca y verde, la llamaron así los españoles. De Amáncay echó a mano derecha del camino hacia la gran cordillera de la Sierra Nevada, y entre la cordillera y el camino halló pocos pueblos, y ésos redujo a su Imperio. Llámanse estas naciones Tacmara y Quiñualla. De allí pasó a Cochacasa, donde mandó hacer un gran pósito. De allí fue a Curampa, y con gran facilidad redujo aquellos pueblos, porque son de poca gente.
    • 1611 Covarrubias, S. Tesoro Cast Esp (NTLLE)
      CAMPANA, instrumento conocido de metal, conque se congregan principalmente los fieles a oficiar, o a oyr las horas Canonicas, y los Oficios Diurnos, y assi las ponen en lo alto de las torres, para que puedan ser oydas de todos dixole campana de la Provincia de Campania, en Italia, donde primero se inventó y usó para este santo fin. Algunos la llaman Nola, porque fue la primera ciudad, en la dicha Provincia que las usó [...].
    • p1611 Covarrubias, S. TesCast-S Esp (NTLLE)
      [...] Con la campana suelen en algunas partes llamar a concejo, y en otras tañer a rebato: y en muchas acostumbran tañer cierta campana, cuando se amotina la comunidad que llaman a campana tañida, cosa muy peligrosa [...].
    • 1600-1612 Ledesma, A. Conceptos espirituales I [1969] 489 Esp (CDH )
      En cada casa ay campanas, / que doblan por el que muere, / del padre que pierde al hijo, / del hijo que al padre pierde. / Francisco, y Domingo santos, / pues teneys hijos presentes, / combidad para este entierro, / a los que en la Corte huuiere. /
    • 1614 Salas Barbadillo, A. J. Ingeniosa Elena [1985] Esp (CDH )

      Admiróse más desto que de lo primero, porque como él estuvo divertido en sossegar la ira de los vinosos caçadores no vio la persona que las dio libertad, Corrió dos vezes la campana y tan en vano la segunda como la primera [...].

    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Baños Argel [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      / ¡Oh si mis prendas caras, / cual un cristiano Eneas, / sobre mis flacos hombros / sacase deste incendio a luz segura! / ¿Que no hay quien grite al arma? / ¿No hay quien haga pedazos / esas campanas mudas? / ¡A socorreros voy, amados hijos!
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Baños Argel [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      SacristánTurcos son, en conclusión. / ¡Oh torre, defensa mía!, / ventaja a la sacristía / hacéis en esta ocasión. / Tocar las campanas quiero, / y gritar apriesa al arma; / Toca la campana.el corazón se desarma / de brío, y de miedo muero. /
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Baños Argel [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      SacristánComo yo soy sacristán, / toco el din, el dony el dana cualquiera hora del día.Cadí¿Las campanas no son esas / que llamáis entre vosotros? SacristánSí, señor.BajáBien lo confiesas: / música para nosotros /
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Pedro Urdemalas [1995] 859 Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Hizo manifiesto el caso / un paje que entró a deshora / diciendo: "Muerta es, señor, / Félix Alba, mi señora. / De improviso murió anoche, / y por ella, señor, forman / este son tantas campanas, / y tantas gentes que lloran". / Con estas nuevas tu hermano / quedó con el alma absorta, / sin movimiento los ojos, / inmovible la persona. /
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Gallardo esp [1995] 129 Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Suena todo.Campanas en la ciudad / suenan, señal de alegrías, / y tocan las chirimías; / aquésta es gran novedad. / Vamos a ver lo que es esto, / y toquen a recoger.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Gran Sultana [1995] 473 Comedias y entremeses Esp (CDH )
      / A la nueva triste y nueva, / en un confuso silencio / quedé, sin osar decirle: / "Hijo mío, ¿cómo es esto?" / De aquesta perplejidad / me sacó el marcial estruendo / del rebato a que tocaron / las campanas en el pueblo.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Alcaldes Daganzo [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Rana Dime, desventurado: ¿qué demonio / se revistió en tu lengua? ¿Quién te mete / a ti en reprehender a la justicia? / ¿Has tú de gobernar a la república? / Métete en tus campanas y en tu oficio.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Guarda cuidadora [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Pues a mí me ha acontecido dársela con mis campanas a cada paso; y tanto, que tengo enfadada a toda la vecindad con el continuo ruido que con ellas hago, sólo por darle contento y porque sepa que estoy en la torre, ofreciéndome a su servicio; y, aunque haya de tocar a muerto, repico a vísperas solenes.
    • 1615 Cervantes Saavedra, M. Guarda cuidadora [1995] Comedias y entremeses Esp (CDH )
      Cristina, yo soy músico, aunque de campanas; para adornar una tumba y colgar una iglesia para fiestas solenes, ningún sacristán me puede llevar ventaja; y estos oficios bien los puedo ejercitar casado, y ganar de comer como un príncipe.
    • 1616 Arias Saavedra, H. Carta 25/05/1616 [1937-1938] Cartas y memoriales Argentina (CDH )

      [...] contra su voluntad a los quales hize se les pagase lo que se les deuia del tienpo que aqui an estado y los enbie a sus tierras.

      en las Reduçiones Referidas donde ay saçerdotes tengo rrepartidas quarenta campanas del tamaño neçesario a mi costa como los otros gastos preçisos para regalar y acariçciar estos naturales pues las dadibas los amansan como a barbaros para atraerlos y que Reçiuan la ley euangelica.
    • 1620 Bramón, F. Sirgueros Virgen [1943] México (CDH )
      Ya del templo el dulce repicar de las campanas, el resonar de las trompetas, el deleitar la armonía de diversos instrumentos congregó a todos aquellos que en sus alquerías, cortijos, quintas, heredades, chozas y cabañas esperaban la hora acostumbrada para ver y oír el Sacrificio de precio infinito;
    • 1621 Almansa Mendoza, A. Cartas 1621 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      [...] en el mismo ataúd de la parroquia le cubrieron con un paño de bayeta, y en hombros de seis hermanos de Antón Martín, con dos cristos de las cofradías de la Paz y Misericordia que entierran los ahorcados, seis pobres con seis hachas y cuatro clérigos de la parroquia, le llevaron sin tocarle una campana, al monasterio de los carmelitas descalzos, donde él mandó enterrarse, y en el capítulo descansa humilmente. Hoy dicen que le han hecho un grave oficio, y en estos días le han dicho muchas misas.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Gastóse el día todo en visitas como en público, y la noche no lo fue, con tanta variedad de luminarias y fuegos, a que acompañaban campanas e instrumentos, y fueron tantos los fuegos que de doce galeras despidió Vulcano, que no pudiendo Júpiter vengar el atrevimiento de afectar el ser estrellas, los convirtió en rayos que bajasen. Pidió ayudas a Eolo y Neptuno, y no fueron bastantes ambos elementos. El número de las luminarias fue grandísimo, y la gala de muchos señores que tornaron a barrear en las colores, y la noche fue de gran gusto.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Disparó el alcázar su artillería, que se mezcló al ruido de campanas, trompetas y chirimías, y gastó parte de la noche. Teníanle prevenido toros y doce lanzadas, y la prisa del viaje no dio lugar al servicio: que los enamorados, como es fuego amor, obran fogosamente, y aunque la tácita es cómo se aparta de lo que quiere, se responde que la ansia de volver solicita la fuga.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      La oración universal surtió el efecto feliz, pues dentro de hora y cuarto parió una hija. Fue la alegría grande, cesaron los consejos del despacho, el ruido de las campanas general. Al Te Deum laudamus y al de la capilla salió su majestad en público con galas de rey y en ocasión tan gustosa.
    • 1623 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1623 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      El ruido de los instrumentos, el de campanas y susurro de la gente hacían agradable, si disonante, confusión. Y luego de en medio de ellas salieron cincuenta trompetas, atabales y chirimías de la librea de la Villa, blanca y encarnada, y cuatro acémilas con reposteros de terciopelo carmesí bordados de sus armas, todo el campo de cenefas y florones de oro, bastos y sogas de seda, penacheras y garrotes de plata, penachos grandes de ancas y frente. Iban cargadas de hachas blancas para los de máscara.
    • 1626 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1626 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      Y aquí descansa la pluma para la fiesta siguiente, con advertir que las campanas se hacían pedazos por la alegría de la venida del rey, y son de las mejores que hay en la Europa, cortadas en proporción de las cuatro voces naturales; y, como son tantas, no iguala a su armonía el órgano más templado.
    • 1626 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1626 [2001] Cartas y relaciones Esp (CDH )
      En haciendo las campanas la señal de la elevación del santísimo sacramento, le respondieron todas las del lugar, y los baluartes, castillos y bajeles del puerto con una gran salva de artillería, y se cantó el Te Deum laudamus, y con la oración tuvo fin el hacimiento de gracias:
    • 1626 Almansa Mendoza, A. Relaciones 1626 [2001] 494 Cartas y relaciones Esp (CDH )

      Hízose de la popa de la capitana al muelle un puente o corredor sobre barcos que se cubrió de grana, por la color del cardenal; y, en desembarcando a él, tornaron los castillos y galeras a la tercera salva, y las copias de música, de tierra y mar, y campanas de esta ciudad.

    • 1626 Caro, R. Días geniales [1978] Esp (CDH )
      Había en Roma hora señalada para dejar el ejercicio de la pelota y pasar al baño, a que tocaba una campana; y ésta es la primera vez que en la historia romana se toca este instrumento, que despues tocó y tomó la Santa Iglesia Católica para convocar los fieles al templo.
    • 1626 Céspedes Meneses, G. Soldado Píndaro [1975] Esp (CDH )
      No avíamos caminado cien passos y ya se hundían todas las campanas de la iglesia, cuyo triste rebato acabó de entorpecernos y afligirnos; y aun nuestras propias mulas correspondían con desigual pereça al amargo conflicto. Mas no me admiro dellas, costumbre es de su mala ralea salir assí de qualquiera lugar; si ya también aora, para que no sintiessen las espuelas, les ayudó el creer que se les defraudavan algunos piensos.
    • 1632 Vega Carpio, F. L. Dorotea [1998] 584 Esp (CDH )
      Oigo tañer las campanas, / y no me espanto, aunque puedo, / que en lugar de tantas cruces / haya tantos hombres muertos. / Mirando estoy los sepulcros, / cuyos mármoles eternos / están diciendo sin lengua / que no lo fueron sus dueños. /
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] 652 Esp (CDH )
      / No suele algún sardesco, de mañana, / de su chozuela pobre / salir brioso dando mil carreras, / repicando a su son como campana, / los abollados cántaros de cobre / entre las sonadoras aguaderas, / ni fueron tan ligeras / de Dafne las castizas cosetadas, / como de mi enemiga las pisadas, / y aquel brioso zahareño brío, / que allá se lleva el pensamiento mío, / dejando a mi deseo / la pluma que dejó Progne a Tereo.
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] 738 Esp (CDH )
      — Quien madruga Dios le ayuda. / ¿Luego, no queréis que acuda, / repicando en el otero / la campana del mortero? / — El agua está ya caliente. / — Pues echa el queso, Llorente, / y Gil desmigaje el pan. /
    • 1634 Vega Carpio, F. L. Tomé Burguillos [2003] Esp (CDH )
      1°. Ya las campanas del alba / repican; adiós, mi Dios. 2°. Pues son pobres para Vos / estos presentes humildes, / con tiernos llantos decildes, / que estas palmas idumeas, / en las ramas giganteas / no tienen de oro racimos / de dátiles más opimos, / que haciendo los brazos palmas, / les damos racimos de almas.
    • 1637 Quiñones Benavente, L. Muerte [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      RufinaLa campana. Nájera¿Quién la canta?RufinaEl sacristán.TodosDin, dan, din, dan. / ¿Quién la tañe, quién la canta? / La campana, el sacristán.
    • 1637 Quiñones Benavente, L. Muerte [2001] Jocoseria Esp (CDH )
      TodosDin, dan, din, dan. / ¿Quién la tañe, quién la canta? / La campana, el sacristán. Rufina¿Qué se espantan que baile la Muerte, si cuando llega / no hay quien tantas mudanzas haga en la tierra?
    • 1639 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1639 [2002] Avisos Esp (CDH )

      Quiso el Francés desde Laredo emprender el gran ingenio de la Artillería; pero hallóse con quinientas piezas fundidas (raro número, pero verdadero) que armadas todas las encararon al enemigo, habiendo más tiros que hombre, con que no se atrevió a intentar más facción, antes, cogiendo de Laredo rejas y campanas con quanto pudo haber, y cosa de quince Señoras nobles, se hizo á la vela, dexando talada la campaña y destrozados todos los naranjos, más de tres leguas en torno, que era la principal ganancia de toda aquella comarca.

    • 1634-1639 Quiñones Benavente, L. Jácara Ortegón [2001] 689 Jocoseria Esp (CDH )
      / ¿Qué hazaña suya ha notado, / sino lo es cosquillear / hasta hacerle abrir la boca / a algún talego bausán? / ¿Qué bodigo ha dado al cura, / qué ganancia al sacristán / y su matante guadaña, / qué campana hizo grazgar?
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] Panamá (CDH )

      [...] está mandado por el Pressidente desta ciudad y reyno, que en repicando las campanas salga del pressidio una esquadra de soldados con sus arcabuzes, a qualquiera ora que sea, y le acompañe y sirua de escolta y guardia.

    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] 29 Panamá (CDH )
      Una torre bien alta de tres cuerpos, encadenada de sillares y momposteria, con seis campanas consagradas, que su sonido consuela en las tempestades, y toda ella hermossea y adorna la ciudad, que por su piedad merece se haga desto memoria [...].
    • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] Panamá (CDH )
      Consagró las campanas desta yglessia; instituyo el collegio de San Agustin con seis collegiales, y lo fundó para el servicio de la dicha yglessia, como lo manda el santo concilio de Trento, á quien le a acudido este cauildo con la trigessima de los diezmos en tanto no se ponia quadrante y apuntador en el coro, que oy está puesto, y multas de los que faltan, para los interessentes, no obstante que los diezmos son tan cortos.
    • 1642 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1642 [2002] 349 Avisos Esp (CDH )
      Han pedido los Franceses se derribase la Torre donde está el Relox i Campanas, porque dicen es mal padrastro para el Castillo; pero ha havido Junta de los del Cabildo para cerrar la Mina que se comunica con la Iglessia, temiendo algún mal sucesso o saco de los Franceses.
    • 1642 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1642 [2002] Avisos Esp (CDH )
      Corre voz se ha tocado la Campana de Vililla, que se tiene en opinión de milagrosa, mirando a Castilla. No sé que sea cierto. Hase amonestado en San Sebastián i en San Juan el Señor Don Enrique Felipez de Guzmán, pero con su primer nombre de Don Julián Pérez de Guzmán, porque esté hecha esta diligencia en llegando la dispensación.
    • 1640-1642 Saavedra Fajardo, D. Empresas [1999] Esp (CDH )
      Para significar esto se buscó otro cuerpo más noble y proporcionado, como es la campana, símbolo del príncipe, porque tiene en la ciudad el lugar más preeminente y es el gobierno de las acciones del pueblo, y si no es de buenos metales o padece algún defecto, se deja luego conocer de todos por su son.
    • 1644 Enríquez Gmz, A. Siglo pitagórico [1991] 185 Esp (CDH )
      En mi tiempo las mujeres no pedían, * porque los hombres daban; * pero agora es necesario ser campanas para despertallos. Mi * sobrinica, Dios la guarde, es una boba: no pedirá un cuarto si la quemaren, y yo la digo: «Niña, no está el tiempo para usar de esas galanterías; pide, aunque te despidan. Dime, tonta, ¿puede el mundo conservarse sin pedir? La tierra pide agua y sol, el cielo pide almas, el limbo inocentes, y todos nos pedimos, los unos a los otros.
    • 1644 Enríquez Gmz, A. Siglo pitagórico [1991] 350 Esp (CDH )
      No, amiga; es necesario que las provincias estén dando siempre, como campanas, porque provincia que no da es como reloj, * que en dejando de dar, * muere, y nosotros, los adbitristas, servimos de despertadores eternos, y nos estiman tanto algunos ministros cuanto nos aborrecen los pueblos. Y no me espanto, que los unos y los otros —y yo el primero— no miramos sino el propio interés.»
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Si eres campana, ¿dónde está el badajo?; / si pirámide andante, vete a Egito; * / si peonza al revés, trae sobrescrito; * / si pan de azúcar, en Motril te encajo. / Si chapitel, ¿qué haces acá abajo? / Si de diciplinante mal contrito * / eres el cucurucho y el delito, * / llámente los cipreses arrendajo. /
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Conozcan los monarcas a Velilla, * / por la superstición de la campana; / que a mí, por una pícara aldeana, * / me la dio a conocer la seguidilla.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Yo temo que se toquen las mujeres, / que denota los moños y arracadas, / apretador y cintas y alfileres. * / Mas tocarse campanas apartadas * / de mi sueño y mi casa y mis placeres, * / aquí, y en Aragón, son badajadas.
    • 1635-1645 Quevedo Villegas, F. Fortuna seso Hora de todos [2003] Esp (CDH )
      Cogiola la Hora y volviéndose del revés las faldas del guardainfantes y arboladas, la sorbieron en campana vuelta, con facciones de / tolva, y descubriose que, para abultar de caderas, entre diferentes legajos de arrapiezos, traía un repostero plegado y la barriga en figura de taberna y al un lado un medio tapiz. Y lo más notable fue que se vía un Holofernes degollado, porque la colgadura debía de ser de aquella historia. Hundíase la calle a silbos y gritos.
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Conjetura la causa de tocarse la campana de Velilla, en Aragón, después de la muerte del piadoso rey don Filipe III; y muestra la diferencia con que la oirán los humanos
    • 1597-1645 Quevedo Villegas, F. Poesías [1969-1971] Esp (CDH )
      Burla de las amenazas cuando se toca la campana de Velilla * Conozcan los monarcas a Velilla, *por la superstición de la campana; / que a mí, por una pícara aldeana, *me la dio a conocer la seguidilla. *Crédulo, ¿por qué pasas a Castilla / agüeros de Aragón? ¡Oh plebe insana! / Siempre ceñuda con la alteza humana, *nunca propicia a la primera silla. /
    • 1646 Ovalle, A. Historica relacion Chile p. 72 Ch (BD)
      Y aun añaden, que se han oydo campanas, y que tienen formadas ciudades, donde habitan; pero en fin no se sabe cosa de cierto, y con claridad.
    • 1646 Anónimo Estebanillo González [1990] I, 274 Esp (CDH )
      Y habiendo recebido la bendición y el ego te absolvo quedé tan otro que sólo sentía el morir, porque juzgaba, según estaba de contrito, que se habían de tocar de su mismo motivo todas las campanas y alborotarse toda Barcelona y dejar de ganar su jornal la pobre gente por venirme a ver.
    • c1635-c1651 Cáncer Velasco, J. Profesión religiosa [2005] 208 Obras varias Esp (CDH )
      Lo que toca a los oficios, / no deben de ser muy bajos, / pues que ninguna por ellos / tiene el hábito empatado. / Hasta el tocar las campanas / es un puesto tan honrado, / que otras muchas lo han tenido / y lo toman a dos manos. /
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] Esp (CDH )
      ALtamente suena en los términos del Orbe la trompa de la Fama, pero primero se mereció con el clarín de la campana, que, como la Fama es hermana de gigantes, si no es con asombros y hazañas, no se alcanza. Dicha es nacer ínclito en la sangre; saber merecer el alto blasón, sólo es valor. Grande es V. Exc. por la exaltación de su Casa, pero por sus acciones ilustres se ha granjeado tantos títulos y renombres que no caben en las hojas de los volúmenes de la Retórica.
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] Esp (CDH )
      Creció en todos el gusto y celebrado el discreto despejo, empezaron unos y otros a glosar de repente muchos y sazonados disparates, pasándoles tanta parte de la noche que oyeron las campanas de maitines, alborotándose por la mala obra que recibían los alegres desposados, mandando a los criados encendieran hachas.
    • 1663 Carvajal Saavedra, M. Navidades [1993] Esp (CDH )

      Y dándole (en acabando de cantar) las gracias al noble caballero, correspondió con corteses agradecimientos, estimando las lisonjas que hacían a sus prendas, las cuales reconocía por menos capaces de los aplausos que les daba. Y dándose por entendido a las señas de las campanas, dijo:

      — Grande ofensa hiciéramos a los señores desposados si, por gozar de entretenimiento tan gustoso, les priváramos de más parte de la noche que la que se ha gastado en el entretenimiento de nuestro festín.

    • 1723 Oviedo Baños, J. HConquista Venezuela [2002] Venezuela (CDH )
      A los lados de la puerta principal, que cae a la plaza en la que mira al norte se levantó vna elevada torre, que sustenta diez campanas de voces muy sonoras; y en la que mira al sur, se estiende sobre el altozano la capilla del apóstol San Pedro, fabricada a expensas de su ilustre cofradía, tan desahogada y capaz que, separada, por sí sola pudiera passar por iglesia en otra parte, según el ámbito que ocupa, y sirve juntamente de sagrario a los curas para la administración de la parrochia.
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )
      ¿Han cesado aquellos clamores de la campana que avisan lo mortal a los vivientes y con su lengua piden a gritos al concurso católico oraciones y ruegos para que perdone la Majestad divina los defectos de las almas cristianas?
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )
      Los templos están sumamente precisos y asistidos, y en esta cultura a lo sagrado es cierto que hay admirable celo en Madrid. Los remolones y perezosos a la asistencia de los cultos de Dios somos los que vivimos fuera de las religiones; y es necesario, además de la campana, llamarnos con clarines y timbales.
    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )

      Hasta aquí llegaba yo con mi informe y con deseo de decirle a don Francisco el pernicioso uso de las ropas por la codicia de estos revendedores, cuando una criada se llegó a mi tarima; y como si yo fuese oración de Santa Bárbara o campana de caloto, *me dio dos gritos y otros tantos empujones, diciéndome que me levantase, que estaba tronando. Yo, impaciente de que me hubiese privado de la dulce tiranía del sueño y de la moralidad de lo soñado, me levanté con más pesadumbre que la del comerciante cuando se le va a fondo el navío.

    • 1727-1728 Torres Villarroel, D. Visiones [1991] Esp (CDH )

      Los ojos, cada uno tiraba por su camino, porque al uno se lo sorbía el entrecejo, y el otro se le entraba en el cogote; nariz a pino como campana, con los bordes hacia la frente y los labios colaterales a la oreja como degolladura de marrano.

    • 1729 RAE DiccAutoridades (NTLLE)
      CAMPANA. s. f. Instrumento de metál, ancho de boca, y mas angosto de la parte superior, á la manéra del vaso de una copa, con su lengua de hierro, que sonando en lo interior de la parte mas ancha, sirve de avisar, segun los usos á que está destinada, ó para llamar los Fieles á la Iglesia, ó para convocar los Concéjos á sus juntas, y otras cosas [...].
    • 1733 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, V [2003] Esp (CDH )

      Concluyo este discurso proponiendo cierta duda sobre otra observación generalíssima: esta es que el sonido de las campanas conduce para dissipar los terrores de los nublados. No hablo aquí de la virtud moral que para este efecto se considera existente en la bendición de las campanas, o, por mejor decir, en las preces que intervinieron en la bendición, la qual no es otra cosa que aquel influxo moral con que generalmente mueven a la piedad divina las oraciones.

    • 1733 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, V [2003] Esp (CDH )
      No hablo aquí de la virtud moral que para este efecto se considera existente en la bendición de las campanas, o, por mejor decir, en las preces que intervinieron en la bendición, la qual no es otra cosa que aquel influxo moral con que generalmente mueven a la piedad divina las oraciones. Tampoco hablamos aquí de otro influxo moral indirecto, existente en el mismo sonido de las campanas, que consiste en despertar la memoria de los fieles para que imploren la divina clemencia contra los amagos de su justicia.
    • 1733 Feijoo, B. J. Theatro crítico universal, V [2003] Esp (CDH )
      Tampoco hablamos aquí de otro influxo moral indirecto, existente en el mismo sonido de las campanas, que consiste en despertar la memoria de los fieles para que imploren la divina clemencia contra los amagos de su justicia. Verdaderamente este influxo moral indirecto era grande en la primera institución de este rito, porque se ordenaba a convocar los fieles al templo, donde todos unidos oraban para apartar el peligro; pero oy se puede considerar ninguno, porque quien no se mueve a orar y compungirse por el estampido de el trueno, tampoco se moverá por el sonido de la campana.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] Perú (CDH )

      Nombraron Capitanes, hízose un ejército en que había 600 hombres de guerra, sin los vecinos de Lima, los ciento de a caballo y doscientos arcabuceros y los demás piqueros; mandó el Virrey hacer muchos arcabuces de hierro, y de unas campanas de la Iglesia mayor; prendió al Licenciado Vaca de Castro y a otros caballeros sin hacerles cargo de su prisión.

    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] 201 Perú (CDH )
      El corregidor, luego que supo la muerte del Licenciado Esquivel, mandó tocar la campana y poner Indios cañaris por guardas a las puertas de los conventos y centinelas alrededor de todos los conventos y ciudad; y mandó pregonar que nadie saliese de ella sin licencia suya. Entró en los conventos, católos todos, que no le faltó sino derribarlos.
    • 1702-1736 Arzans Orsúa Vela, B. HPotosí [1945] Perú (CDH )
      Comenzaron a clamorear las campanas, vistióse toda la Villa de luto y señalóse término de 20 días para fabricar en la capilla mayor de la Iglesia de San Francisco (por no estar la Matriz, que ya he dicho es hoy San Lorenzo y parroquia de indios, acabada de redificar, que se había caído con las nieves gran parte de la techumbre) un castillo, en cuyo término se acabó de edificar con muy grande arquitectura, sobre 18 columnas bien altas y gruesas, cubiertas de tafetán morado, cuyas bases y chapiteles se platearon.
    • 1742 Feijoo, B. J. Cartas eruditas, I [2004] Esp (CDH )
      A las oraciones, que al sonido de la campana se rezan en honor de nuestra Señora, están concedidas doce indulgencias plenarias por la Santidad de Benedicto XIII, un día en cada mes, con la circunstancia de rezarlas de rodillas. A los que visitaren las iglesias benedictinas los días de nuestro padre San Benito, nuestra Madre Santa Scholástica, San Mauro, San Plácido y de todos los santos de la Orden, en cada uno de estos días está concedida indulgencia plenaria por la Santidad de Clemente X, en la Bula Comissa nobis, inserta en el bulario romano.
    • 1743 Torres Villarroel, D. Vida I-IV [1972] 140 Vida Esp (CDH )

      Estaban las escuelas y las calles vecinas rodeadas de estudiantes gorrones, cargados de armas, y esperando con más impaciencia que los pretendientes la resolución de la Universidad; y luego que la declaró el secretario, dispararon muchas bocas de fuego, soltaron las campanas de las parroquias inmediatas, echaron muchos cohetes al aire y me acompañó hasta casa un tropel numeroso de gentes de todas esferas, repitiendo los vivas y los honrados alaridos sin cesar un punto.

    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] Esp (CDH )
      Dio fin la Música, y el Tiempo tocó la Campana, y dixo:

      ¿Quién me habrá levantado este testimonio, de que yo tengo láminas de bronce donde escribir? ¿Tengo yo uñas, como el Sol, para ser Secretario? Que los hombres que son locos, digan, que yo soy Escritor, y que guardo en mis Protocolos sus memorias, y que ellos intenten ganar fama a costa de sus trabajos, porque yo lo escriba y lo guarde, y no tengo cosa más olvidada [...].

    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] 96 Esp (CDH )
      Tocaron a este tiempo una campana, el Loquero nos despidió, y Marín y yo marchamos, locos de contento de ver que de las locuras agenas sacamos caudal para nuestros propios juicios; y ahora dixe yo a Marín, respecto que la Luna gobierna estos celebros, y es una gente sin libre albedrío, para resistir sus influxos por las estaciones de este Planeta, diré yo lo que les sopla en las Lunaciones del año, y tenemos hecho nuestro Pronóstico.
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] Esp (CDH )
      Sonose la desdichada Hechicera un moco que le cruzaba la boca, mayor que el badajo de una campana, quitole al candil los suyos, revolvió tercera vez el negro potage, y formando sobre su impureza otros letrones y semicírculos, salieron varias figuras que son las que verá en las Lunaciones el que quisiere leer.
    • 1725-1744 Torres Villarroel, D. Pronósticos Piscator [2006] Esp (CDH )
      Suéltase el cimbalillo y la campana, / y suéltase la alegre tarabilla, / y suéltase también de Villa en Villa, / el diablo, que se estaba en Cantillana: / Vuélvese la alegría vana, vana, / y vuélvese a este tiempo le tortilla, / y todo lo revuelve una tablilla, / petardo original de honra holgazana.
    • 1745-1746 Sarmiento, M. Viaje Galicia [1975] Esp (CDH )
      De Gangas salí a Meira por Coyro con el fin de registrar el letrero de una campana antigua, que decían haberse hallado en un monte. De Cangas al puente final y riachuelo que es el de Cangas. Retirosa, granja de los jesuitas.
    • 1745-1746 Sarmiento, M. Viaje Galicia [1975] Esp (CDH )

      Coiro (feligresía). Subí al campanario que está separado de la iglesia. Vi la campana pero ni tiene letras ni era DCCCC como me informó uno. Nada tiene en el borde pero en la cabeza sólo hay los garabatos siguientes, v. g.

      y nada más, todo alternando.

    • 1745-1746 Sarmiento, M. Viaje Galicia [1975] Esp (CDH )

      En San Salvador de Coiro junto a Cangas hay una campana antigua de la cual oí que tenía varias letras innotas. Pasé a Coiro y subí al campanario, que está separado de la iglesia, y registré dicha campana, la cual es antigua y de una figura como aquí:

      Pero no tiene letras algunas, sino símbolos alternados así, no en la boca sino en la cabeza:

      No van puestos aquí estos símbolos según el orden que tienen en la campana, sino según se me quedaron sin la atención.

    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] Puerto Rico (CDH )

      Hordenó tambien se disparase la Artillería, de quarto á quarto de ora vn cañonazo, lo que se comenzó a egecutar desde el medio día antecedente, que se contaron 13 días de Diciembre, del año próximo pasado de 1746 hasta el otro en que se cumplieron las 24 horas; ablaba el bronce, lastimáronse las campanas, suspiraban destempledostambores, y se llenaba la ciudad de confusion, que todo se refiere en el sigte. verso.

    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] Puerto Rico (CDH )
      Las campanas tañidas / resuenan repetidas, / destemplados tambores / publican sus dolores, / y el bronce con bramidos / daua sus alaridos; / á todos causa espanto / con su violento llanto; / veinte y cuatro horas llora / bostezando el quadrante de la hora.
    • 1747 Anónimo Relac Puerto Rico [1918] Puerto Rico (CDH )
      Las campanas alegres vien sonantes / se mostraron amantes / dando grazias al Todo Poderoso / que en Fernando se mira prodigioso / y si ayer suspiraban / esta noche repicaban / diciendo su asonante vocería / de todo Puerto Rico la alegría / clamando su concierto inadbertido / todo lo que en los versos se ha leído / ablaron a su modo / nada callaron lo digeron todo.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Que se quema la casa! Domus mea, domus orationis uocabitur. Ea, sacristán, toca esas retumbantes campanas: In cymbalis bene sonantibus. Así lo hace; porque tocar a muerto y tocar a fuego es una misma cosa, como dijo el discreto Picinelo: Lazarus amicus noster, dormit. ¡Agua, señores, agua! ¡Que se abrasa el mundo! Quis dabit capiti meo aquam? La interlinial: Qui erant in hoc mundo.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      A fe que acaso su reverendísima, el tal padre maestro, en todos los días de su vida daría con una cosa tan oportuna como aquélla de ¡Agua! ¡Agua! ¡Que se quema la casa!, con ser así que, después de haber tocado las campanas a fuego, se estaba cayendo de su peso el pedir agua.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      Y, a la mañana, como se había quedado dormido con las especies que había oído al padre, luego que dispertó, se puso de pies y en camisa sobre la cama y comenzó a predicar con mucha gracia el sermón que había oído por la noche, pero sin atar ni desatar y repitiendo no más que aquellas palabras más fáciles que podía pronunciar su tiernecita lengua, como fuego, agua, campanas, saquistán, tío Lázaro; y, en lugar de Picinelo, Pagnino y Vatablo, decía pañuelo, pollino y buen nabo, porque aún no tenía fuerza para pronunciar la l. Antón Zotes y su mujer quedaron aturdidos.
    • 1758 Isla, J. F. Fray Gerundio [1992] Esp (CDH )
      Pero, al fin, conociendo el cura que la viuda, en realidad, tenía gana de casarse con aquel mozo, porque le tenía pasión, díjola que atendiese bien lo que la dijesen las campanas de la iglesia y que hiciese según ellas la aconsejasen. Tocaron las campanas y a ella le pareció que la decían, según lo que tenía en su corazón: cá-sa-te-con él, cá-sa-te-con-él. Casóse, y el marido la azotó y la dio de palos tan lindamente, pasando a ser esclava la que antes era ama.
    • 1764 Anónimo Médico y viuda [1932] Tonadillas teatrales Esp (CDH )
      (Entretanto el médico imita las campanas cantando:) / Dan dan dan dan dan dan dan dan etc Los dos.En su casa las viudas / hacen aquesto; / pero, queridos, / lo mismo en tales casos / hace el marido.
    • 1764 Anónimo Médico y viuda [1932] Tonadillas teatrales Esp (CDH )
      (Entretanto la viuda imita las campanas cantando:) / Dan dan dan dan dan dan dan dan etc El muerto, muerto, / y vivamos nosotros, / mis mosqueteros.
    • 1764 Anónimo Médico y viuda [1932] Tonadillas teatrales Esp (CDH )
      Los dos. / Mientras que las campanas / tocan a muerto, / en su casa las viudas / hacen aquesto.

      Ella.(Hablado sobre música.) ¡Ay, hijo mío de mi alma! Gracias a Dios que te moriste. ¿Qué he de hacer yo sin ti? ¿Si me casaré yo pronto? ¡Ay, infeliz mujer! ¿Qué tal será el que yo encuentre? Dios te haya perdonado. ¿Si gustará de cortejos?

    • 1767 Anónimo "Cédula académica" Esp (FG)
      De los soldados no empleados se ha de servir en lo successivo la Campana de Vela, cada uno en los Puestos de su residencia, donde no estén destinados Inválidos, llevandose por el Capitan escala, para que sabiendose a quien corresponda cada día, pueda castigarse a el que falte a Los toques del establecimiento.
    • c1771 Cadalso, J. Noches lúgubres [2000] Esp (CDH )

      Tal vez en aquel instante, pero en el de la reflexión me aquietara. Si no tuviese miedo de malgastar estas pocas horas, las más preciosas de mi vida, y tal vez las últimas de ella, te contara con gusto cosas capaces de sosegarte... Pero dan las dos... ¡Qué sonido tan triste el de esa campana! El tiempo urge. Vamos, Lorenzo.

    • c1771 Cadalso, J. Noches lúgubres [2000] Esp (CDH )
      No suena campana que no me parezca tocar a muerto... A ser y o ciego, creería que el color negro era el único de que se visten... ¡Cuántas veces muere un hombre de un aire que no ha movido la trémula llama de una lámpara! ¡Cuántas de un agua que no ha mojado la superficie de la tierra! ¡Cuántas de un sol que no ha entibiado una fuente!
    • c1771 Cadalso, J. Noches lúgubres [2000] Esp (CDH )
      Ya han saludado al Criador algunas campanas de los vecinos templos con el toque matutino. Sin duda lo habrán va ejecutado los pájaros en los árboles con música más natural y más inocente y, por tanto, más digna. En fin, ya se habrá desvanecido la noche. Sólo mi corazón aún permanece cubierto de densas y espantosas tinieblas. Para mí nunca sale el sol. Las horas todas se pasan en igual oscuridad para mí.
    • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] 191 Perú (CDH )
      Al fin de la función, que es cuando suena la campana para la salutación angélica, sueltan dos o tres toros encohetados, disparando varios artificios de fuego, y, al mismo tiempo, tremolando los pañuelos de las damas y varias banderas de los balcones, se oye un victoreo de una confusión agradable, aunque en parte semejante al tiroteo de los gansos de la Andalucía, porque del uno y otro resultan contusiones y heridas, con pocas muertes. Por las noches hay en las casas del corregidor y alcaldes agradables serenatas, que concluyen en opíparas cenas, hasta la última noche de carnestolendas, en que todos se recogen casi al amanecer del miércoles de ceniza.
    • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] Perú (CDH )
      Cada vez que se oyen las campanas de la catedral por el arribo de algún aviso favorable, que son muchos al año, parece todo México un solo campanario, y entonces se ve más potente el gozo en los indios, que corren como locos por todas las calles arrojando sus sombreritos de petate por el aire, al mismo tiempo que victorean al rey.
    • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] 248 Perú (CDH )

      La ficción de la salida del mar es discurso propio de indios o de gente muy plebeya: en el mayor terremoto, que fue el 28 de octubre de 1746, hubo una intumescencia en el puerto del Callao que se llevó de un viaje de ida y vuelta toda la ciudad, artillería y campanas, y con todo eso las aguas no ascendieron arriba de media legua y no hicieron más daño que salar los campos vecinos.

    • 1774-1775 Requena, F. Descripción Guayaquil [1984] Ecuador (CDH )

      [...] en cada casa un pozo para suministrarles el agua; una hacha y una barreta por vecino para cortar y derribar; y la Maestranza que al son de campana acudiese con orden y sujeción al incendio, sería el medio más pronto para apagarlos; pero nada de esto se procura, y aunque experimentaron la utilidad de las bombas con la de la fragata de S. M. La Liebre, que cortó ahora cuatro años el fuego en el astillero, no han solicitado adquirir otras semejantes: algún día llorarán este descuido.

    • 1775 Anónimo Buñolera y catalán [1932] Tonadillas teatrales Esp (CDH )
      Los dos. / (Cantan y bailan.) / "Suenan las castañuelas / de mi Marica / más que no las campanas / que hay en Sevilla." Ella.¡Eh, respinga, Miguel!, etc.
    • c1771-1777 Fdz Moratín, N. Arte putear [1995] 163 Esp (CDH )
      / Y Beatriz, la de las ingles bellas / y ojos vivos, el pecho alto y carnoso, / y en él dos tinajillas del Toboso; / y la resaladísima Antonieta / de hambrienta vulva y la Catalineta; / la Matilde y famosa Sacristana / con el lunar que el muslo la hermosea / cuando la echan a vuelo cual campana; / la Poderosa, del joder apriesa, / con boca de carmín bañada en risa; / y la Jacinta, del redondo culo, / la Clara, que al nombrarla, en mi bragueta / y en mi miembro efundió tanta lujuria / cuanta de Clara el sucio nombre encierra; / la Margarita de abultado chocho, / que hace creer al majadero indiano / que únicamente guarda para él solo.
    • 1774-1778 Cadalso, J. Cartas marruecas [2000] Esp (CDH )
      Se anuncia la victoria en su corte con el Te Deum, campanas, iluminaciones, etc. El otro asegura que no fue batalla, sino un pequeño choque de poca o ninguna importancia; que, no obstante la grande superioridad del enemigo, no rehusó la acción; que las tropas del rey hicieron maravillas: que se acabó la función con el día y que, no fiando su ejército a la oscuridad de la noche, se retiró metódicamente. También se canta el Te Deum y se tiran cohetes en su corte.
    • 1755-1779 Caulín, A. HNueva Andalucía I [1966] Venezuela (CDH )

      De allí partieron todos gozosos á rendir las debidas gracias á su Divina Protectora; y en reconocimiento de tan grande beneficio dió el Capitan de limosna las campanas, que hasta ahora han servido en dicha Iglesia, un Caliz, y otras preciosas alhajas [...].

    • 1782 Iriarte, T. Fábulas [1992] Esp (CDH )
      La campana y el esquilón

      Con hablar poco y gravemente, logran muchos opinión de hombres grandes.

      En cierta catedral una campana había / que sólo se tocaba algún solemne día. / Con el más recio son, con pausado compás, / cuatro golpes o tres solía dar, no más. /
    • 1782 Iriarte, T. Fábulas [1992] Esp (CDH )
      En cierta catedral una campana había / que sólo se tocaba algún solemne día. / Con el más recio son, con pausado compás, / cuatro golpes o tres solía dar, no más. /
    • 1782 Iriarte, T. Fábulas [1992] Esp (CDH )
      / A fin de que imitase aqueste campanario / al de la catedral, dispuso el vecindario / que despacio y muy poco el dichoso esquilón / se hubiese de tocar sólo en tal cual función; / y pudo tanto aquello en la gente aldeana, / que el esquilón pasó por una gran campana.
    • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )

      [...] y todos montados van desde allí a casa del alférez real, al que acompañan y llevan a que tome el real estandarte; y al recibirlo repite el «viva el Rey»al son de cajas, clarines, campanas y varios tiros de camaretas; y dispuestos en buen orden dan vuelta la plaza, caminando delante los oficiales militares de a pie con las banderas, picas y demás insignias, jugando y batiendo las banderas de trecho a trecho, y repitiendo «viva el Rey».

    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 271 Ecuador (CDH )
      Pero yo les doy muy buenas esperanzas diciendo ser conveniente primero saber la doctrina cristiana, á que acuden mañana y tardé al son de bobona en la iglesia por falta de campana.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 276 Ecuador (CDH )
      Cuando estos morían y yo los enterraba, mandaba repicar las campanas, y como para los cristianos antiguos se doblaban dándoles yo la distinción de unos á otros, quedó ya por común dicho suyo decirme: Padre, ya murió fulano que no debe nada y es fuerza que mandes repicar á su entierro. Cuando moría de los cristianos antiguos alguno, me decían: Murió uno que debe, y así roguemos por él á Dios, y las campanas dóblense; con que todavía he tenido coyuntura para explicarles el purgatorio que era de antes imperceptible para los indios. /
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Unas las hacen tan grandes que cubren con ellas todo el cuerpo, y son varias de éstas de cuero fuerte de danta ó vaca marina en forma de campana. Otros las hacen más pequeñas y manejables. Unos las forman de tablas planas, con alguna declinación en el remate, otros las hacen de unas como mimbres, que llaman bejucos, del grueso de un cañón de escribir.
    • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
      Miraba hacia todas partes y no encontraba un alma que le diese razón de lo sucedido, porque los Abigiras, temerosos del castigo por su atentado, se habían retirado de aquellas tierras Comenzó á buscar entre las cenizas alguna seña del P. Pedro, y registrándolo todo por aquí, por allá y por la otra parte, encontró el cuello de la sotana, un libro que casi no lo parecía y otros trastillos ya medio podridos, dos dardos quebrados y una de las tres campanas que había en el pueblo, tan abollada de los golpes de piedras, que daba bien á entender haber descargado los indios su ira, furor y rabia contra ella porque les llamaba á la doctrina.
    • 1786 Montengón, P. Eusebio [1998] Esp (CDH )
      Conociendo esto el guardián, no sólo le dio licencia, sino que quiso también acompañarlo y, llegados al sitio, se encuentran con un auditorio tan grande y tan numeroso, que no cupiera en esta vasta iglesia, para confusión de aquellos que, aunque oyen repicar la campana para el sermón, dejan que el predicador se desgañite a solas en el púlpito.
    • 1789 Cadena, C. Descripción exequias Carlos III [1789] 63 Guatemala (CDH )
      Las Campanas siguieron el doble sin intermision. Dispuso el Señor Comisionado, que en los dias 16 y 17 se celebraran Misas, por el alma de nuestro difunto Soberano, por quantos Sacerdotes quisieran, dandose á cada uno de los que ocurrieron el estipendio de dos pesos. El 17 á las ocho, y media de la mañana, volvieron á ocupar la Iglesia, los Tribunales, y demas que asistieren la tarde antecedente, en la misma conformidad.
    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Paraguay (CDH )
      La campana es de peña y suena como tal. Ya mis instrumentos no alcanzaban á tomar la altura meridiana del sol por cuyo motivo no observamos la latitud, pero se hizo en otro tiempo de mi orden por los S. S. don Martín Boneo y don Pedro Cerviño y se halló 25º-44'-16'' y calculando la longitud resulta 0º-45'-49''. Después de las observaciones se ha mudado ó hecho otra capilla 5 millas rectas y marítimas más al S. 60 E. según me dicen.
    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] 207 Paraguay (CDH )

      La puerta miraba al Sur y la sacristía al Norte: en ésta vi un pozo ancho 2 varas y hondo casi lo mismo muy moderno y que sin duda lo abrieron con la idea de hallar las campanas que dice la tradición haber sido enterradas en dicha sacristía por los indios al tiempo que fueron llevados del Pueblo: la misma tradición hay de las de Candelaria, y me persuado que con el tiempo se revolverá muchas veces la tierra tras de lo que no existe.

    • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] 357 Paraguay (CDH )
      Tienen mucho cuidado de barrer el cementerio, asearlo y arrancar las yerbas, cubriendo los sepulcros con toldo de esteras, y poniendo encima multitud de campanas de barro unas dentro de otras. En las tempestades de mucho viento que desbaratan sus toldos practican conjuros, que se reducen á tomar tizones y hacer ademanes, como de embestir á las nuves.
    • c1790 Samaniego, F. M. Jardín Venus [2004] 178 Esp (CDH )
      / Llegó la media noche y las campanas / a maitines tocaron; / las piadosas hermanas / de sus celdas al coro se marcharon, / quedando con la enferma una novicia / de bastante malicia / y el médico ajustándose su cuenta / de cómo engañaría a la asistenta.
    • 1791 Jovellanos, G. M. Diario 1791 [1994] Diario Esp (CDH )
      Las campanas grandes y bellas: una del 1514; otra parece del mismo año, y se lee claramente el M D X., quedando después una nota numeral que no pude leer; la pequeña dice: Santa Bárbara, / ora pro nobis, año de 1747. La arquitectura de la iglesia, gótica, parece más reciente que la portada. En la capilla de la casa del Cercado (de Posada) es muy singular el retablo mayor, de dos cuerpos, de bella arquitectura, con seis bellos cuadros, que me parecieron de Federico Baroccio. Los del primer cuerpo representan la Virgen en medio, y a los lados San Jerónimo y San Gregorio; y los del segundo, en medio la Crucifixión y a los lados San Pedro y San Pablo.
    • 1791 Anónimo Mágica blanca [1792] Esp (CDH )

      CAP. XXIX. La Columna triunfal, el movimiento perpetuo... 67

      CAP. XXX. La Caxa de oro, que señala con una campanita los puntos de los dados o de los naypes... 69

      CAPITULO PRIMERO.

      El Gran Sultán.

    • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] XXI México (CDH )
      Los médicos le resisten con vigor y ella con tenacidad resiste a las medicinas. Es señora de muchas campanillas y se recibe en las iglesias con coetes y muy solemnes repiquetes quando entra en los cuerpos de los infantes; y también entra llorando con las plegarias de las campanas, quando acompaña los cuerpos de los adultos.
    • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] 35 México (CDH )
      Para salir al encuentro a esta perniciosa renuencia, se tomarán las acordadas providencias en todas las iglesias de tocar agonías por los moribundos y agonizantes, y luego como hayan dado la última boqueada y exalado el último aliento, se soltará el triste redoble de las campanas, para que estas plegarias tan funestas, como nuncios de la Muerte, se entren de tropel hasta sus estrados y recámaras, cuyas voces habrán de escuchar por más que lo resista su melindre y por más que cierren sus ventanas y sus vidrieras.
    • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] México (CDH )
      llega la hora dichosa en que el justo se regale con las dulces delicias del Augustísimo Sacramento, pero entre tanto, que las campanas con alegres festivos repiquetes anuncian la venida del Amor Hermoso a visitar al enfermo. Retirémonos un poco no tanto sentidos de que el justo se nos muera, sino de que nosotros no procuremos morir como los justos.
    • 1792 Jovellanos, G. M. Diario 1792 [1994] VI, 318 Diario Esp (CDH )

      Se baja; parroquia de Santa Eulalia de Perueño, donde sirvió de teniente nuestro don Juanito; más abajo la de Aciera; buen cultivo; mal camino; ya no andan carros, sino rastros sin ruedas; en lo más bajo, valle estrecho, hermoso y fértil; se atraviesa dejando el río a la derecha, corriendo norte-sur. Puente de las Agüeras; lugar de Arrojo; casa solar de Quirós, moderno edificio, y también el escudo donde el lema: Después de Dios, la casa de Quirós; iglesia ruinosa; la campana en un tejo.

    • 1792 Jovellanos, G. M. Diario 1792 [1994] Diario Esp (CDH )
      Una noche se quedaron en una barracas que tenían donde ahora el convento, y a la mañana amaneció en ella campana y capilla. Siguieron celebrando: la casa de Camposagrado les dio terreno para el convento, y el ilustrísimo Valentín le reedificó y amplió.
    • c1806 Jovellanos, G. M. Descripción castillo Bellver [1970] Esp (CDH )
      Porque entretanto que el zumbido de las campanas, el murmullo de plazas y calles, y el incesante rumor de coches, carros e instrumentos fabriles, anuncian la activa agitación que reina en el interior de la ciudad, y que el estrépito y continuo martilleo del astillero, y el ruido y bullicio de la gente que hierve en las avenidas del muelle y en los buques, llaman la atención hacia el puerto, el perenne movimiento de los molinos, que, colocados a derecha e izquierda, preparan el diario alimento a tanta y tan varia muchedumbre de habitantes [...].
    • c1798-1809 Álvz Cienfuegos, N. Poesías [1980] 169 Esp (CDH )
      ¿Y cesa, y vuelve a resonar, y para, / y resuena otra vez? Llora, sí, llora / tu amarga soledad, oh triste amiga, / gime, lamenta sin cesar, tu pecho / se parta de dolor, y al labio envíe / el ay de la amistad desesperada. / El bronco son que tus oídos hiere / es la trompeta de la muerte, el doble / de la campana que terrible dice: / fue, fue tu amiga.
    • 1813 Fdz Moratín, L. Cartas 1813 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Aquí lo único que no cuesta nada es pasear, dormir, oír tocar las campanas, y oler el pescado frito, y ver las longanizas que se benden en el mercado; por todo lo demás piden cuartos. Es gente muy interesada la de Valencia. No hay otro Madrid; de Madrid al cielo; sólo Madrid es corte.
    • 1799-1815 Conde de Noroña Poesías [1871] 457 Esp (CDH )
      / A ser iba Berardo ya testigo / De aquel robo fatal, ya se acercaba, / Y la horrenda campana retumbaba / Con temeroso són en los oídos / De los tres agachados y escondidos; / Y á pesar del valor, del gran denuedo / Que mostraban en todas ocasiones, / Temblaban los varones, / Empezando á saber lo que era miedo.
    • 1799-1815 Conde de Noroña Poesías [1871] 457 Esp (CDH )
      / Pero la hueste voladora y brava / Una sangrienta lid horrenda traba / Contra el pobre dormido, / Y él, del fuerte aguijon viéndose herido, / Sacude el tardo sueño / Con disgustado ceño; / Arrójase del lecho, y aturdido, / Creyendo que ya es tiempo del rosario, / Agarra la molesta / Campana, sale, y á moler se apresta / A todo el soñoliento vecindario.
    • 1815 Fdz Moratín, L. Cartas 1815 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      No hay más sino irse hacia la Iglesia, oir lo que dicen las campanas cuando tocan a vísperas, y hacer puntualmente lo que ellas digan. A aquella viuda la dijeron cásate con él, cásate con él. Se casó: el marido la salió un perrera, la hartó de palos; de una patada que la dio un día porque le respondió algo recio, la tiró por las escaleras abajo.
    • 1815 Fdz Moratín, L. Cartas 1815 [1973] Epistolario Esp (CDH )
      Fuese renqueando a buscar al Cura, contóle sus cuitas, y el cura la volvió a remitir a las campanas, sospechando que no las hubiese oído bien la primera vez que las consultó: en efecto, las campanas tocaron a vísperas, y la viuda oyó que clara y distintamente decían no te cases tal, no te cases tal. De aquí resulta, amiga Curra, que esto de casarse es jugar a los dados la libertad, la tranquilidad, el honor, la salud y la vida. Unas suertes salen perfectamente bien, otras endemoniadamente mal. ¿Cuál será la que a vm. la toque? Yo no lo sé.
    • 1815 Fdz Moratín, L. Cartas 1815 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Se casó: el marido la salió un perrera, la hartó de palos; de una patada quela dio un día porque le respondió algo recio, la tiró por las escaleras abajo. Fuese renqueando a buscar al Cura, contóle sus cuitas, y el cura la volvió a remitir a las campanas, sospechando que no las hubiese oído bien la primera vez que las consultó: en efecto, las campanas tocaron a vísperas, y la viuda oyó queclara y distintamente decían no te cases tal, no te cases tal. De aquí resulta, amiga Curra, que esto de casarse es jugar a los dados la libertad, la tranquilidad, el honor, la salud y la vida.

    • 1817 Quiróz, J. M. Memoria Instituto [1985] Memorias Veracruz México (CDH )

      Las remesas anuales que se hacían a la península por cuenta del Rey, estaban computadas sobre el valor de ciento veinte y cuatro mil pesos; y el que por la de particulares salía de este puerto en un año común, así en pasta como labrado, abordaba a once mil pesos. Estas dos partidas suman ciento treinta y cinco mil pesos; pero es de añadirse el que se consumía en las fábricas y manufacturas del reino, especialmente en la formación de campanas para los templos, en lo cual se nota demasiada profusión, con lo que se estiman sus productos en quinientos mil pesos.

    • c1790-a1820 Arjona, M. M. Poesías [1871] Poesías Esp (CDH )
      / Ya esgrimas, como médico ó soldado, / O la espada ó la pluma en las recetas, / Los campos-santos guardan tus trofeos, / Y las campanas tus victorias cuentan.
    • c1790-1823 Arriaza, J. B. Poesías [1822-1826] II, 75 Esp (CDH )
      Oyendo anunciar las campanas las exequias / del Dos de Mayo.

      SONETO.

      Alanual luto, de un tirano insuIto / Contra la lealtad de un pueblo entero, / Hoy nos llama con eco lastimero / El metal hueco, en religioso culto /
    • c1790-1823 Arriaza, J. B. Poesías [1822-1826] II, 154 Esp (CDH )
      Pues solamente asi se enmendaria / Volando las perdices hácia el Norte / Parar la municion al Mediodía. / Conviene al largo asunto dar un corte. / Á Dios: que ya me anuncia la campana / Caza de mas substancia y mas importe. / Voy á comer: y á fe con buena gana.
    • 1823 Bello, A. Juicio obra Álvz Cienfuegos [1985] Crítica literaria Venezuela (CDH )
      El bronco son que tus oídos hiere / es la trompeta de la muerte, el doble / de la campana que terrible dice: / fue, fue tu amiga. La que tantas veces / te vio, y te habló, y en sus amantes brazos / tan fina te estrechó, y en tus mejillas / su cariño estampó con dulces besos; / la que en su mente consagró tu imagen, / y en cuyo corazón un templo hermoso / te erigió la amistad, do siempre ardía / tanto y tan puro amor [...].
    • 1824 Fdz Moratín, L. Cartas 1824 [1973] Epistolario Esp (CDH )

      Dios te guarde; que van a tocar la campana del refectorio, y no es cosa de dar egemplos de impuntualidad, como decía Huerta.

      (A Juan Antonio Melón.)

      Burdeos, 27 de Junio.

    • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )
      Sí, la coca, * la coca es la campana que convoca tantas visitas, y la bandera que recluta tantos amigos en momentos. Si estas fiestas fueran a secas, seguramente no se vieran tan acompañadas.
    • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )
      En conversaciones tan edificantes como éstas pasamos el rato que me permitió la campana, a cuyo toque se despidió Januario, quedándome yo deseando llegara la noche para avisarle mi determinación al padre maestro de novicios.
    • 1816-1827 Fdz Lizardi, J. J. Periquillo Sarniento [1997] México (CDH )
      Durante la vigilia y la misa, que para algunos herederos no es de réquiem sino de gracias, no cesan las campanas de aturdirnos con su cansado clamoreo, repitiéndonos:
    • 1833 Larra, M. J. Junta Castel-o-Branco [2000] Fígaro Esp (CDH )

      [...] así como un pueblo de vasallos suele solemnizar la entrada de un rey, así pareció justo que un pueblo de reyes solemnizase la entrada de un vasallo. Echáronse, pues, a vuelo las campanas; con este motivo hubo quien dijo: «Principio quieren las cosas», y quien añadió que «el reinar no quiere más que empezar». Digo, pues, que se echaron a vuelo las campanas, y el labriego se aturdía; verdad es que el ruido no era para menos.

    • 1834 Larra, M. J. Los tres [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Mil veces les habrá sucedido a mis lectores, y aun a los que no me leen, oír una campana y quedarles una prolongada vibración en los oídos después de haber sonado; les habrá sucedido también viajando, durarles gran rato, después de apeados ya del carruaje, la sensación del movimiento y traqueteo producida por muchas horas de camino. He aquí precisamente lo que a mí me ha sucedido y me sigue sucediendo todavía con el fantástico aparato y desigual clamor que en mis sentidos dejaron las pasadas máscaras.
    • 1834 Larra, M. J. Doncel [2003] Esp (CDH )
      — Mirad lo que habláis —interrumpió Macías al oír hablar de sí, como quien está debajo de una campana, a aquel amalgama de gordura, de bestialidad y de sueño.
    • 1834 Larra, M. J. Doncel [2003] Esp (CDH )
      ¡Basta!, oyó decir el caballero, ¡basta, trovador imprudente! a una voz que resonó en su oído como la campana de la población inmediata en el del caminante perdido, y oyó en pos cerrar con un ¡ay! doloroso la ventana.
    • 1834 Mtz Rosa, F. Conjuración Venecia [1993] 259 Esp (CDH )
      Máscara / ¡Pobre Carnaval! / Qué noche le espera! / La vieja traidora / Ya le abre la huesa: / Toquen las campanas, / Enciendan las velas, / Y en coro cantando, / Vamos a la fiesta.
    • 1836 Larra, M. J. Aben-Humeya [2000] Fígaro Esp (CDH )
      No pasaremos sin embargo en silencio el elogio debido a un efecto teatral bien entendido, como es el sonido de la campana de los cristianos, aprovechado para inflamar los ánimos por Aben-Humeya en la cueva.
    • 1836 Larra, M. J. Nochebuena 1836 [2000] Fígaro Esp (CDH )

      Las doce van a dar: las campanas que ha dejado la junta de enajenación en el aire, y que en estar en el aire se parecen a todas nuestras cosas, citan a los cristianos al oficio divino. ¿Qué es esto? ¿Va a expirar el 24 y no me ha ocurrido en él más contratiempo que mi mal humor de todos los días?

    • 1836 Larra, M. J. Amantes Teruel [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Isabel está casada, y él ha oído el eco de la campana que se lo anuncia; el crimen es su único recurso, y lo cometerá; los hombres han sido un obstáculo, y los vencerá; un vínculo sagrado le priva de su bien.
    • 1836 Larra, M. J. Amantes Teruel [2000] Fígaro Esp (CDH )

      Una de las situaciones mejor imaginadas en el drama dependía enteramente de la ejecución; tal es el momento en que se muda la escena en el cuarto acto desde Teruel a sus inmediaciones, y en que después de haberse oído de cerca la campana de vísperas que anuncia la boda de Isabel, vuelve a resonar a lo lejos en un bosque donde los bandidos tienen atado al infeliz amante.

    • 1836 Larra, M. J. Día difuntos 1836 [2000] Fígaro Esp (CDH )
      Ellas también, las campanas, han alcanzado su última hora, y sus tristes acentos son el estertor del moribundo; ellas también van a morir a manos de la libertad, que todo lo vivifica, y ellas serán las únicas en España ¡santo Dios!, que morirán colgadas.
    • 1836 Larra, M. J. Día difuntos 1836 [2000] Fígaro Esp (CDH )

      «¡Fuera —exclamé— la horrible pesadilla, fuera! ¡Libertad! ¡Constitución! ¡Tres veces! ¡Opinión nacional! ¡Emigración! ¡Vergüenza! ¡Discordia!»Todas estas palabras parecían repetirme a un tiempo los últimos ecos del clamor general de las campanas del día de Difuntos de 1836.

    • c1840 Echeverría, E. Matadero [1995] Argentina (CDH )
      Las campanas comenzaron a tocar rogativas por orden del muy católico Restaurador, * quien parece no las tenía todas consigo. Los libertinos, los incrédulos, es decir, los unitarios, empezaron a amedrentarse al ver tanta cara compungida, oír tanta batahola de imprecaciones. Se hablaba ya, como de cosa resuelta, de una procesión en que debía ir toda la población descalza y a cráneo descubierto, acompañando al Altísimo, llevado bajo palio por el Obispo, hasta la barranca de Balcarce, donde millares de voces, conjurando al demonio unitario de la inundación, debían implorar la misericordia divina.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] 149 Esp (CDH )

      Atravesando llanos, y bajando y subiendo barrancos profundísimos, pasando ríos y no tocando ningún pueblo, porque se desviaba de todos, vino la noche y no sabía dónde se encontraba, más de que con grande afán y perdido el tino en dos o tres horas de noche y fatiga, dio con un montecillo coronado de un edificio, que le vio mirando contra el cielo por ser mucha la oscuridad; y a su mano derecha a lo lejos oía algunas campanas.

    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] 149 Esp (CDH )
      Este cabezo y este edificio, dijo, bien podría ser la ermita famosa de Nuestra Señora del Pueyo, y esas campanas que oigo serían de la ciudad de Barbastro. Y así era la verdad. Y haciendo alto y mirando a la ermita decía: ahí debe de haber por lo menos un capellán con su casera; pero es hora sospechosa, y primero responderán los muertos de los cementerios y se levantarán al juicio de Dios, que respondan esos solitarios ahora y me abran la puerta. La ciudad, según el eco de las campanas, no puede estar muy lejos y veo una faja blanca que debe ser el camino. Dormid en paz, guardadores del santuario; no quiero turbar vuestro descanso ni daros un susto sin provecho. Y diciendo así tomó el camino de la ciudad.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] 149 Esp (CDH )
      La ciudad, según el eco de las campanas, no puede estar muy lejos y veo una faja blanca que debe ser el camino. Dormid en paz, guardadores del santuario; no quiero turbar vuestro descanso ni daros un susto sin provecho. Y diciendo así tomó el camino de la ciudad.
    • 1844 Foz, B. Vida P. Saputo [1986] Esp (CDH )
      Lanzadas estaban las monjas en su conversación y gratísimos recuerdos, de que suspiraban en el centro más vivo del alma, cuando se oyó a deshora una campana que las llamaba al coro. Jamás sonó tan impertinentemente; pero sonó, y no fue posible dejar de darse por entendidas. Conque se levantaron, él se despidió, y se separaron comenzando sólo a gustar el sabor de la visita, y por consiguiente poco satisfechas y con más sed de explicaciones y de desahogo.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )
      A esta sazón la campana del castillo anunció la hora del recogimiento, con lúgubres y melancólicos tañidos que derramándose por aquellas soledades y quebrándose entre los peñascos del río, morían a lo lejos mezclados a su murmullo con un rumor prolongado y extraño.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )
      Guardábanla dos como maceros, más por decoro de la casa, que no por custodia o defensa, que hicieron al señor de Bembibre el homenaje correspondiente a su alcurnia, y tirando uno de ellos del cordel de una campana avisó la llegada de tan ilustre huésped.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )
      Oyó por fin la campana interior del claustro, que tocaba a recogerse, luego voces lejanas como de gentes que se despedían, pasos por aquí y acullá, abrir y cerrar puertas, hasta que al último, todo quedó en un silencio tan profundo como el que le envolvía.
    • 1844 Gil Carrasco, E. Señor Bembibre [1989] Esp (CDH )
      A poco rato las campanas del monasterio tocaron a la oración matutina con regocijados sonidos, y el sacristán abrió las puertas de la iglesia dirigiéndose a la sacristía, por manera que don Álvaro pudo salir sin ser visto. Encaminóse luego precipitadamente al monte, donde Millán había pasado la noche con los caballos, y montando en ellos, por sendas y veredas excusadas llegaron prontamente a Bembibre.
    • 1844 Gmz Avellaneda, G. Espatolino [1981] Novelas Cuba (CDH )
      Espatolino la levantó en sus brazos, y desplegaba los labios quizás para confirmar plenamente las esperanzas que había hecho concebir a su esposa —cuando de súbito el sonido vibrante de una campana dejó oir distintamente las doce. Estremecióse el amante de Anunziata, demudándose su rostro, que un minuto embellecía la esperanza, y murmuró con ahogado acento: — ¡Es la hora! ¡me esperan! La joven se abrazó a él con todas sus fuerzas, porque bien comprendió que el espíritu del mal intentaba posesionarse nuevamente de su presa.
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )

      — Todo es completo, por felicidad nuestra; el acompañamiento está tomado de la tiranilla *Solitariay del bolero antiguo de las Campanas; pero el revuelto está hecho con maestría, y ni Gorito*lo fraguara mejor. Yo los vi, bailar años pasados al Rondeño y a la Celinda; pero sobre todo la Almanzora...

    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] 215 Esp (CDH )
      Mas lo que me intrigaba sobre manera, por no poder atinar en alguna explicación razonable de ello, era oír unos como badajazos de campana, ya pausados, ya repetidos, ya desiguales, o ya de carrerilla, que traían atronado todo aquel recinto.
    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] Esp (CDH )

      »Estando en los estrados de costumbre, juntos en uno, en consejo abierto, convocado a son de campana y jarro tañido, en día diputado y señalado para el caso, según es antiguo fuero y usanza en el pueblo y república de los hombres de verdad y mujeres de carne y hueso, tacto y contacto: puesto por cabecera y presidencia, en lugar de privilegio, el señor Planeta, conde y príncipe de la Cofradía, rey de los dos polos, *e imperante en los calís de Sesé, *acompañado y rodeado de todos sus chambelanes, senescales, maestresalas, mayordomos, escuderos, gentiles-hombres [...].

    • 1847 Estébanez Calderón, S. Escenas andaluzas [1985] 336 Esp (CDH )
      Muy poco curioso debe ser, y sobrado enemigo de los juegos gimnásticos, quien no disfrute de este ejercicio saludable siquiera tres veces a la semana. Si está en Sevilla, con irse a la retreta, a la Campana o calle de la Sierpe; si en la corte, con pasarse por la Puerta del Sol o calle de Carretas; y si en cualquier otro pueblo, con discurrir y vagar por la plaza o recinto a ellas inmediato poco después de anochecido, disfrutará indudablemente, si es que ya no lo ha disfrutado mil veces, o volverá a disfrutar de este agradable escarceo, y, según las cosas pintan, ha de ser el tal espectáculo muy repetido en esta temporada.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )

      — Es usted un bendito, hermano Gabriel. Pero no parece que la sangre corre en sus venas, sino que se pasea. Si algún día tuviese usted una viveza (y sólo podría ser si volviesen los Padres al convento, las campanas a la torre y las norias a la huerta), le ahogaría a usted. *

      En la iglesia, vacía y desnuda, todavía quedaban bastantes restos de magnificencia para poder graduar toda la que se había perdido. Aquel dorado altar mayor, tan brillante cuando reflejaba la luz de los cirios que encendía la devoción de los fieles, estaba empañado por el polvo del olvido

    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      En un retrete inmediato estaban todavía las cuerdas de las campanas. * Una, más delgada que las otras, movía la campana clara y sonora que llamaba los fieles a misa; otra, hacía vibrar el bronce retumbante y melodioso, como una banda de música militar, grave, aunque animada, que en compañía de sus acólitas anunciaba las grandes festividades cristianas. Otra, finalmente, despertaba sonidos profundos y solemnes, como los del cañón, para pedir oraciones a los hombres y clemencia al Cielo por el pecador difunto.
    • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
      Una, más delgada que las otras, movía la campana clara y sonora que llamaba los fieles a misa; otra, hacía vibrar el bronce retumbante y melodioso, como una banda de música militar, grave, aunque animada, que en compañía de sus acólitas anunciaba las grandes festividades cristianas. Otra, finalmente, despertaba sonidos profundos y solemnes, como los del cañón, para pedir oraciones a los hombres y clemencia al Cielo por el pecador difunto.
    • 1850 Coronado, C. Jarilla [2001] Esp (CDH )
      La misma cúpula, las mismas ventanas arabescas, y hasta la misma campana. Sólo hay de diferencia que en vez de Mahoma se adora a Jesús. Son cuevas que hicieron los moros para su Dios. Acabó su culto, y quedaron huecas y silenciosas como las galerías de una mina explotada. Y los cristianos, por no fatigarse en fabricar nuevos templos, han colocado a Jesús en esos lugares profanados, y obedeciendo a la misma voz de la campana que llamaba a los infieles al rezo de Mahoma, vienen a rezar a la Virgen.
    • 1850 Coronado, C. Jarilla [2001] Esp (CDH )
      Y los cristianos, por no fatigarse en fabricar nuevos templos, han colocado a Jesús en esos lugares profanados, y obedeciendo a la misma voz de la campana que llamaba a los infieles al rezo de Mahoma, vienen a rezar a la Virgen. Cuando he visto al pueblo reunido bajo aquella cúpula arabesca, parecíame tener delante de los ojos la visión de un cristiano, con un turbante moruno.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )

      Mi fantasía corría libremente por el espacio que media entre el principio y el fin del paseo, y por todas partes era testigo de una animación, de un movimiento imposible de describir; nuevas y nuevas gentes cubrían el camino; multitud de coches de colleras corrían precipitadamente entre los ligeros calesines que volvían vacíos para embarcar nuevos pasajeros; los briosos caballos, las mulas enjaezadas hacían replegarse a la multitud de pedestres, quienes para vengarse, los saludaban a su paso con sendos latigazos, o los espantaban con el ruido de las campanas de barro.

    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      Ya las incansables campanas de ésta herían los oídos, entre la vocería de la muchedumbre que coronaba todas las alturas, y apiñándose en la parte baja hacía sentir su reflujo hasta el medio del paseo. Los puestos de santos, de bollos y campanillas iban sucediéndose rápidamente hasta llegar a cubrir ambos bordes del camino, y cedían después el lugar a tiendas caprichosas y surtidas de bizcochos, dulces y golosinas, eterna comezón de muchachos llorones, tentación perenne de bolsillos apurados.
    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )

      Ni en las vinajeras había vino seguro, ni las cabezas de los muchachos tampoco donde yo estaba; y cuando se me antojaba alborotar el lugar me colgaba de las cuerdas de la campana, y con pies y manos las hacía moverse, ni más ni menos que si fuesen atacadas de perlesía.

    • 1842-1851 Mesonero Romanos. R. Escenas matritenses [1993] Esp (CDH )
      Pero ya la campana de San Millán o San Cayetano * llama a los fieles al rosario; la trompeta y el tambor desde el vecino cuartel dan el toque de oración; las tiendas y cajones de comestibles van encendiendo sus farolillos; los profundos coches del siglo xvii y los desvencijados calesines abandonan el puesto; y las tinieblas de la noche van, en fin, oscureciendo aquel animado teatro. Este espectáculo nocturno merece otro cuadro aparte, y tal vez algún día lo emprenderé: el que intentaba dibujar por hoy, concluye aquí.
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] 173 Argentina (CDH )
      ¡Y ante el crepúsculo de una tarde lánguida y perfumada, cuando la luna y las estrellas empezaban a rutilar su luz de plata sobre los cielos de la Italia, y la campana de vísperas llamaba al templo de Dios la alma cristiana, en las calles de Sicilia, una joven dio la señal tremenda que debía fijar en un río de sangre el recuerdo de una criminal venganza!
    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Argentina (CDH )
      El reloj del Cabildo hizo llegar hasta esta reunión misteriosa la vibración metálica de su campana.

      — Son las nueve y media de la noche, señores, y nadie puede equivocarse en una hora de tiempo cuando le espera una cita importante. Los que no han venido no vendrán ya. Vamos a reunirnos.

    • 1851-1855 Mármol, J. Amalia [2000] Argentina (CDH )

      Se tirará un cañonazo en nuestra fortaleza; se tocará la campana de alarma; se gritará ¡muera Rosas! en la plaza de la Victoria; y cada ciudadano se dejará estar en su casa esperando que su vecino salga el primero para ver si es cierta la novedad que ocurre.

    • 1857 Gmz Avellaneda, G. Velada helecho [1981] Novelas Cuba (CDH )
      En aquel momento la gran campana de la parroquia de Neirivue sonó lentamente las once, y —al expirar la última vibración— se vio levantar al paje de Montsalvens, como si súbitamente le hubiese mordido una víbora, y lanzarse hacia la puerta con tal ímpetu, que hubiera podido creerse era impulsado contra su voluntad por la fuerza superior de una potencia invisible.
    • 1857 Gmz Avellaneda, G. Velada helecho [1981] Novelas Cuba (CDH )
      Las mujeres se separaron para hacer sus toilettes, y en idéntica ocupación se halló una considerable parte de la gente femenina del lugar, hasta que sonaron las tres en la gran campana de la iglesia. Entonces los ámbitos de la casa de Kéller comenzaron a llenarse de lucida concurrencia. Ida hacía los honores, vestida sencillamente con infinita gracia, y poco después se presentó el ganadero, enlazado un brazo al de su yerno futuro, y ostentando sus más lujosos atavíos.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Colombia (CDH )
      En su plaza, demarcada hace más de un siglo, hay dos costados cubiertos ya de casas, y en el uno sobresale la iglesia de teja, bien notable por su puerta verde y porque cuelgan de una viga de su fachada tres campanas, que, sirven para llamar a la misa mayor los domingos, y entre semana para dar las doce, [13] las seis y los dobles de las ocho. El segundo edificio es el despacho de la alcaldía, llamado antiguamente cabildo; sigue después la casa del cura con su largo corredor sobre la plaza.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Colombia (CDH )
      El sacristán estaba durmiendo, y luego que oyó los gritos y vio que se levantaba el humo de un poco de paja que habían prendido en el solar de don Tadeo, corrió al altozano, cogió los rejos de las tres campanas y se puso a tocar a fuego.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Colombia (CDH )
      Apagó la vela y se acostó en su hamaca, no volviéndose a despertar hasta que sonó una campana, que despertó a todas las compañeras de Matea, las cuales [18] se vistieron de prisa, con enaguas de fula, pañolón lacre de hilo y sombrero de murrapo, para irse al gran canei de los aliños a tomar el trabajo desde las cinco y media, con los primeros destellos del día.
    • c1858 Díaz Castro, E. Manuela [2003] Colombia (CDH )
      El cura llegó, cubierto por la vara de patio, a depositar la custodia sobre el ara del primer altar; la procesión continuó pisando las flores que regaban dos ninfas adornadas para tan digno ministerio. No sonaban sino las campanas y el canto acompañado por varios instrumentos; el pueblo adoraba en silencio, y cualquiera incrédulo se hubiera penetrado de la majestad y grandeza del Dios que se adoraba, al ver el fervor unánime de todos los concurrentes.
    • a1860 Gmz Avellaneda, G. Flor [1981] Novelas Cuba (CDH )
      Rosa, empero, no durmió ni un momento, y apenas la campana de la parroquia anunciaba el comienzo del día consagrado a la fiesta del Angel de la Guarda, cuando saltando de la cama, con el rostro encendido por la fiebre, corrió desatentada a orillas del Deva.
    • c1860 Gmz Avellaneda, G. Cacique [1981] Novelas Cuba (CDH )

      La campana de la próxima iglesia daba entonces la una... Había pasado la primera hora del fatal sábado, cuya luz al nacer debía alumbrar la ejecución de D. Diego.

      A esta idea aterradora se sintió desfallecer Monzón, y hasta su joven deudo no pudo reprimir la siguiente exclamación: — ¡Me parece que todo está perdido!

    • 1861 Castelar, E. Discurso 13/05/1861 [1861] 286 Discursos Esp (CDH )

      [...] en su plaza se reúne el mercado; en su pórtico se bendicen los alimentos; en su claustro se verifican las fiestas teatrales; al son de sus campanas se congregan las Asambleas; al pié de sus altares se arman los caballeros; de sus capillas salen los peregrinos; en su tribuna resuena la única palabra que se oye en aquella edad, la palabra del sacerdote [...].

    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 88 Esp (CDH )

      De cuando en cuando, una pequeña oscilación hacía crujir las coyunturas de acero del monstruo; por último, sonó la campana, el coche hizo un brusco movimiento de adelante a atrás y de atrás a adelante, y aquella especie de culebra negra y monstruosa partió arrastrándose por el suelo a lo largo de los railsy arrojando silbidos estridentes que resonaban de una manera particular en el silencio de la noche.

    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 112 Esp (CDH )
      La imaginación entonces, ligera y diáfana, se mece y flota al rumor del agua, que la arrulla como una madre arrulla a un niño. La campana del monasterio, la única que ha quedado colgada en su ruinosa torre bizantina, comienza a tocar la oración, y una cerca, otra lejos, estas con una vibración metálica y aguda, aquellas con un tañido sordo y triste, les responden las otras campanas de los lugares del Somontano.
    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 112 Esp (CDH )
      La campana del monasterio, la única que ha quedado colgada en su ruinosa torre bizantina, comienza a tocar la oración, y una cerca, otra lejos, estas con una vibración metálica y aguda, aquellas con un tañido sordo y triste, les responden las otras campanas de los lugares del Somontano.
    • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] 131 Esp (CDH )
      [...] cuando un furtivo rayo de luna dibujase en el pavimento del claustro los severos perfiles de las ojivas, cuando solo se oyesen los gemidos del aire extendiéndose de eco en eco por sus inmensas bóvedas, después de haberse perdido la última vibración de la campana que toca la queda, mi estatua, en la que habría algo de lo que yo fui, un poco de ese soplo que anima el barro encadenado por un fenómeno incomprensible al granito [...].
    • 1871 Facundo HChucho [1890] México (CDH )

      La verdad estaba ante ellos dos, inmóvil como sus dos hijos, y su imaginación calenturienta recorría el pasado con la precipitación con que se hojean ciertos libros á la cabecera de los moribundos; aunque la muerte todavía no levantaba sobre ellos su guadaña, pero una campana, la campana de los muertos, sonaba en esos momentos más en el corazón que en los oidos de aquellos enfermos.

    • 1871 Facundo HChucho [1890] México (CDH )

      La verdad estaba ante ellos dos, inmóvil como sus dos hijos, y su imaginación calenturienta recorría el pasado con la precipitación con que se hojean ciertos libros á la cabecera de los moribundos; aunque la muerte todavía no levantaba sobre ellos su guadaña, pero una campana, la campana de los muertos, sonaba en esos momentos más en el corazón que en los oidos de aquellos enfermos.

    • 1871 Fdz Glz, M. Francisco Estevan [1871] Esp (CDH )
      A la inmediata detonacion, respondian las campanas repicando, los cañones disparando, los cohetes surcando á centenares el espacio, partiendo de las azoteas, de los muelles, de las lanchas, que avanzaban por las tranquilas aguas del puerto.
    • 1871 Fdz Glz, M. Francisco Estevan [1871] Esp (CDH )
      Repicaban, pues, las campanas á badajo perdido, se hacian salvas, volaban por todas partes cohetes, nadie trabajaba, todos andaban vestidos de dia de fiesta.
    • 1871 Pereda, J. M. Tipos y paisajes [1989] Esp (CDH )

      — ¿Y qué reparto es ése? —preguntó el cura.

      — Pues el de la campana.

      — ¡El de la campana!

      — Cabal. El de la campana que se hizo el año pasado, y que todavía está sin pagar.

      — Pero, hombre, ¿no se cobró un impuesto seis meses hace para pagar esa campana dichosa?

      — Sí, señor; pero paece ser que el secretario echó entonces mal las cuentas, y no alcanzó el dinero que se cobró del primer reparto, y por eso se hizo otro.

    • 1872 Fuentes Ponte, J. Murcia que se fue [1872] 56 Esp (CDH )
      Desde el campanon de las doce hasta que la campanica del sueño de la catedral sonaba, cerrábase el taller (como todos) para comer la gente sin testigos, y la tarde pasábase como la mañana, un dia como otro, las semanas como las anteriores, los meses cómo los acabados, y un año como el último.
    • 1872 Fuentes Ponte, J. Murcia que se fue [1872] 270 Esp (CDH )
      Murmullo armóse grande como vocerío, cuando una campanica adentro á vuelo tocó, y á poco llenáronse los abujeros de las celosías de manecicas y cosas varias; quién sacaba los dedos, quién asomando un ojo abierto y luego cerrado; otra un liston de color y luego otros de varias colores; papelicos de recorte, pañizuelos y tiricas de vellorí ó filahiz que señas todas eran; así como una de toses perrunas de dentro y fuera, que parecia que pimientos de Ñora picantes hubiesen echado de intento [...].
    • 1872 Hernández, J. Martín Fierro [1994] 107 Argentina (CDH )
      / Para él son los calabozos, / para él las duras prisiones; / en su boca no hay razones / aunque la razón le sobre; / que son campanas de palo / las razones de los pobres.
    • 1873 Pz Galdós, B. Trafalgar [1995] Esp (CDH )
      A mí se me estremecen las carnes cuando los oigo, y si todos pensaran como yo, no habría más guerras en el mar... y todos los cañones se convertirían en campanas. * Mira Alonso —añadió deteniéndose ante su marido— me parece que ya os han derrotado bastantes veces.
    • 1873 Pz Galdós, B. Trafalgar [1995] Esp (CDH )
      Los pitos, la campana de proa, el discorde concierto de mil voces humanas, mezcladas con el rechinar de los motones; el crujido de los cabos, el trapeo de las velas azotando los palos antes de henchirse impelidas por el viento, * todos estos variados sones acompañaron los primeros pasos del colosal navío.
    • 1873 Pz Galdós, B. Trafalgar [1995] Esp (CDH )
      Al mismo tiempo llegaba a mis oídos como música misteriosa el son de las campanas de la ciudad medio despierta, tocando a misa, con esa algazara charlatana de las campanas de un gran pueblo. Ya expresaban alegría, como un saludo de buen viaje, y yo escuchaba el rumor cual si fuese de humanas voces que nos daban la despedida; ya me parecían sonar tristes y acongojadas anunciándonos una desgracia, y a medida que nos alejábamos, aquella música se iba apagando, hasta que se extinguió difundida en el inmenso espacio.
    • 1873 Pz Galdós, B. Trafalgar [1995] Esp (CDH )
      Al mismo tiempo llegaba a mis oídos como música misteriosa el son de las campanas de la ciudad medio despierta, tocando a misa, con esa algazara charlatana de las campanas de un gran pueblo. Ya expresaban alegría, como un saludo de buen viaje, y yo escuchaba el rumor cual si fuese de humanas voces que nos daban la despedida; ya me parecían sonar tristes y acongojadas anunciándonos una desgracia, y a medida que nos alejábamos, aquella música se iba apagando, hasta que se extinguió difundida en el inmenso espacio.
    • 1874 Valera, J. Pepita Jiménez [1997] 288 Esp (CDH )
      El lento son de las campanas, amortiguado y semiperdido * por la distancia, apenas turbaba el reposo de la tierra, y convidaba a la oración sin distraer los sentidos con rumores. Don Luis se quitó su sombrero; se hincó de rodillas al pie de la cruz, cuyo pedestal le había servido de asiento, y rezó con profunda devoción el Angelus Domini.
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
      Aquel día las campanas clamorearon como nunca; y por fin, después de otras imponentes ceremonias de rito, el ilustrísimo señor arzobispo fulminó excomunión mayor contra el ladrón de la estaca.
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
      Como era de práctica en los dominios del rey de España, cuando se iba a ajusticiar a un delincuente, todos los templos permanecían abiertos, y las campanas tañían rogativas.
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
      Quince días de procesiones, calles encintadas, árboles de fuego, mojigangas, toros, sainetes e incesante repicar de campanas; quince días de aristocráticos saraos, y en los que las limeñas lucieron millones en trajes y pedrerías; quince días en los que se iluminó la ciudad con barriles de alquitrán, iluminación que, para la época, valía tanto como la del moderno gas: quince días en que el fervor religioso rayó en locura, y... pero ¿a qué meterme en descripciones?
    • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
      Una tarde hallábase en la puerta de la botica, cubierta la cabeza con una gorra de nutria, en el momento en que todas las campanas de la ciudad daban el toque de oraciones. Los transeúntes se detuvieron, se quitaron los sombreros, se persignaron y rezaron la salutación de estilo. Fuese distracción de Mavila o falta de respeto por las prácticas religiosas, ello es que se quedó con la gorra encasquetada.
    • 1877 Palma, R. Tradiciones peruanas IV [1967] Perú (CDH )

      Demos forma al recuerdo, y salvemos del olvido histórico el nombre de ese valiente. Para el capitán repica la gloria con campanas de metal, y si alguna vez repica para el pobre soldado es... con campanas de palo.

      El 19 de enero de 1823 el general Valdés, excelente táctico y arrojado militar, había conseguido atraer por medio de hábiles maniobras al ejército patriota hacia las alturas de Torata.

    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ecuador (CDH )

      La iglesia era otra casa de mayores dimensiones que la del misionero, con puerta de cuatro metros de alto y bien espaciosa, como destinada a que entrara por ella, no un individuo ni una familia, sino un pueblo, y con su campanario delante, que consistía en un palo amarrado por los extremos a los mástiles de dos datileras; de él pendía una sola campana, querida de los salvajes, porque su vibradora voz servía para todo.

    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ecuador (CDH )

      Los despertaba antes del alba, los convocaba a la oración; alegrábalos en la fiesta, alarmábalos en el incendio, gemía con ellos en el entierro, y sus clamoreos eran más tristes y solemnes repercutidos por los ecos del río y de las selvas, que los de las grandes campanas de una catedral.

    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ecuador (CDH )
      La campana de Andoas, como era de costumbre, convocó a los fieles a la oración antes del alba. Todo el pueblo se puso en pie no bien escuchó esa trémula y melancólica voz que las selvas repercutían, y que sonaba con más solemnidad y misterio en el desierto que pudiera en una ciudad.
    • 1879 León Mera, J. Cumandá [1998] Ecuador (CDH )

      Consulta otra vez el reloj. Ha pasado la hora, se estremece y hiela de pies a cabeza; va hacia la puerta del templo, la abre, la cierra, da vueltas medio arrimado de manos a los muros... Toca al fin la campana, y, asoma el indio guardián, de la iglesia.

    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 133 Ecuador (CDH )
      Un ruido llega apénas a la altura, confuso, vago, fantástico, ese ruido compuesto de mil ruidos, esa voz compuesta de mil voces que sale y se levanta de las grandes poblaciones, El retintin de la campana, el golpe del martillo, el relincho del caballo, el ladrido del perro, el chirrio de los carros, y mil ayes que no sabe uno de donde proceden, suspiros de sombras, arrojados acaso por el hambre de su aposento sin hogar, y subidos á lo alto á mezclarse con las risas del placer y corromperlas con su melancolía.
    • 1882 Montalvo, J. Siete tratados, II [1882] 291 Ecuador (CDH )

      Conviene sin duda; lo malo es que las más veces la tristeza carga de modo que ella es quien nos estrecha en términos de privarnos hasta del arbitrio de las lágrimas; y con todo, su adversaria no le cede una mínima el lugar: hambre, desnudez, enfermedades; perfidias de los amigos, injusticias de los poderosos, desengaños de todo linaje; inquietudes, quebrantos, desazones combaten por la tristeza al son de las campanas que acaso están doblando: haberes en su colmo, ambiciones llevadas á cima, amores coronados, venganzas satisfechas y otros soberbios paladines salen por la alegría [...].

    • 1839-1882 Villaverde, C. Cecilia Valdés [1992] Cuba (CDH )
      — ¡Muchachita! juégate conmigo y todavía te dan las doce sin campana.

      — Yo no me juego, no estoy para juegos. Déjeme ir.

      — ¿A dónde vas?

    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Uruguay (CDH )
      A las cinco en verano, a las seis en invierno, infalible, fatal, como la marcha de un astro, la maldita campana empezaba a sonar. Era necesario dejar la cama, tiritando de frío casi siempre, soñolientos, irascibles, para ir a formar en fila en un claustro largo y glacial. Allí rezábamos un "Padre Nuestro" para pasar en seguida al claustro de los lavatorios. ¡Cuántas conspiraciones, cuantas tramas, que gasto de ingenio y fuerza hicimos para luchar contra la fatalidad, encarnada a nuestros ojos en el portero, colgado de la cuerda maldecida! Aquella cuerda tenía más nudos que la que en el gimnasio empleábamos para trepar a pulso.
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Uruguay (CDH )
      La cortábamos a veces hasta la raíz del pelo, como decíamos, junto al badajo, encaramándonos hasta la campana, con ayuda de la parra y las rejas, a riesgo de matarnos de un golpe. Muy a menudo la expectativa nos hacía despertar en la mañana, antes de la hora reglamentaria. De pronto oíamos una campana de mano, áspera, estridente, manejada con violencia por el brazo irritado del portero, eterno préposé a las composturas de la cuerda.
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Uruguay (CDH )
      Muy a menudo la expectativa nos hacía despertar en la mañana, antes de la hora reglamentaria. De pronto oíamos una campana de mano, áspera, estridente, manejada con violencia por el brazo irritado del portero, eterno préposé a las composturas de la cuerda.
    • 1884 Cané, M. Juvenilia [1999] Uruguay (CDH )
      El problema estaba resuelto; esa misma noche tomé el más fuerte de mis cobertores, una de esas pesadas cobijas tucumanas que sofocan sin abrigar, la amarré debajo de mi cama, de las cuatro puntas, y cubriendo el artificio con los anchos pliegues de mi colcha, esperé la mañana. Así que sonó la campana, me sumergí en la profundidad, y allí, acurrucado, inmóvil e incómodo, desafié impunemente la visita del celador, que viendo mi lecho vacío siguió adelante.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] 68 Cuba (CDH )
      Cuando la campana avisa a las nodrizas, así como sedienta cuadriga de mulas * salen relinchantes y coceando del pesebre en busca del pozo, aquellas madres mercenarias * abandonan a sus hijos pegadizos y van a saciar el instinto fiero del hambre. Los niños se quedan solos, unos pateando en las cunas, otros tiesos e inmóviles entre sus negras mantillas; los más crecidos jugando o riñendo, revolcándose por el suelo en la desnudez que precede a la hora de cubre-fuego.
    • 1884 Ortega Munilla, J. Cleopatra [1993] Cuba (CDH )

      Era éste un lugarejo de pura piedra, encaramado en alto risco y sin otra defensa contra los huracanes que la buena voluntad de los vecinos y el humo de sus chimeneas. Por fin, aquí encontró la nodriza que deseaba. Era la más estupenda bestia que puede imaginarse; alta como un granadero, ancha como una campana, bigotuda, con una fuerza capaz de dar envidia a una pareja de bueyes.

    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica. La torre de la catedral, poema romántico de piedra, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perenne, era obra del siglo dieciséis, aunque antes comenzada, de estilo gótico, pero, cabe decir, moderado por un instinto de prudencia y armonía que modificaba las vulgares exageraciones de esta arquitectura.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] I, 95 Esp (CDH )
      Bismarck, un pillo ilustre de Vetusta, llamado con tal apodo entre los de su clase, no se sabe por qué, empuñaba el sobado cordel atado al badajo formidable de la Wamba, la gran campana que llamaba a coro a los muy venerables canónigos, cabildo catedral de preeminentes calidades y privilegios.
    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )

      Se acaloró el debate. Celedonio defendía las costumbres de la Iglesia primitiva; Bismarck estaba por todos los esplendores del culto. Celedonio amenazó al campanero interino con pedirle la dimisión. El de la tralla aludió embozadamente a ciertas bofetadas probables pa enbajando. Pero una campana que sonó en un tejado de la catedral les llamó al orden.

    • 1884-1885 Clarín Regenta [1990] Esp (CDH )
      Todos los años, al oír las campanas doblar tristemente el día de los Santos, por la tarde, sentía una angustia nerviosa que encontraba pábulo en los objetos exteriores, y sobre todo en la perspectiva ideal de un invierno, de otro invierno húmedo, monótono, interminable, que empezaba con el clamor de aquellos bronces.
    • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] Uruguay (CDH )
      Del interior del monasterio llegaban ecos de cánticos monótonos, a veces confundidos con las voces vibrantes de la campana del corredor. En los semblantes de los frailes mustios y graves en apariencia, podían notarse sin embargo reflejos de las impresiones del día, como si las cosas mundanas, lejos de serles indiferentes, hubieran sido objeto y tema preferido de sus pláticas y controversias secretas en el fondo de las celdas.
    • 1888 Acevedo Díaz, E. Ismael [1991] Uruguay (CDH )

      En ese momento oyéronse tañidos lentos de campana, desde el interior del edificio, y rumores de rezo. Un reloj daba las diez.

      Los frailes cogieron sus rosarios, prosternándose los unos en el pavimento, quedando inmóviles los menos. Siguióse un silencio solemne; después difundiéronse por la sala confusos murmullos.

    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )
      Cinco campanadas tañidas por la campana de familia anunciaron a Lucía las horas transcurridas, y le notificaron que la comida estaba servida.

      La esposa del señor Marín, con los carrillos encendidos por el calor de sus impresiones, atravesó varios pasadizos y llegó al comedor, donde tomó su asiento de costumbre.

    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )
      El viejo y único reloj del pueblo dio el duodécimo martillazo que marca la medianoche, y en el momento vibró en los espacios la sonora voz de la campana del templo. Su acento de bronce no convocaba a la oración pacífica y al retiro del alma; llamaba al vecindario a la batalla y al asalto con la imponente señal de convenio entre Estéfano y Benites y el campanero que aguardaba en la torre.
    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )
      Y la acompasada vibración de la campana tocando a rebato era la respuesta a toda la vocería.

      Lucía y don Fernando abandonaron el lecho del descanso, cubiertos con sus escasas ropas de dormir y lo poco que tomaron al paso para huir o caer en manos de sus implacables sacrificadores, para encontrar muerte cruel y temprana en medio de esa muchedumbre ebria de alcohol y de ira.

    • 1889 Matto Turner, C. Aves [2000] Perú (CDH )
      Luego que las campanas quedaron mudas y cesaron los disparos, el cura Pascual dijo para sí:

      — Esta es la hora en que ya se ha arribado a un resultado cualquiera. —Y dirigiéndose a Melitona, agregó con disimulo:

      — Parece que toda esa bulla ha concluido, ¿eh?

    • 1890 Acevedo Díaz, E. Nativa [2002] Uruguay (CDH )

      — Asina es. Como campanas de palo son las razones de un pobre...

      No hubo qué hacer: Nicasio se marchó llevándose el corazón de la moza, y dicen que iba triste esa tarde como el que ha perdido la madre, montado en un «redomón»doradillo, rumbo a un abra de la sierra, en busca de algún matorral grande a la cuenta para esconderse de la mozada zumbona.

    • 1894 Zeno Gandía, M. Charca [2002] Puerto Rico (CDH )
      Que suene la campana de la iglesia, que el ruido se desdoble con vibración mística y abarque los horizontes; que llegue del llano a la cumbre; que suba como onda suave y penetre en todos los hogares y llegue a todos los corazones, y todos los corazones experimenten la emoción del humilde ante el grande: eso es fe.
    • 1894 Zeno Gandía, M. Charca [2002] Puerto Rico (CDH )
      Pero no... Suena la campana, y como quien oye llover; se ilumina el altar y abren con estupidez la boca para seguir las espiras humosas de los cirios; habla el sacerdote desde el púlpito, y por un oído le entran y por otro le salen las palabras. ¡Hay que insistir, hay que luchar!
    • 1894 Zeno Gandía, M. Charca [2002] Puerto Rico (CDH )
      ¡Las campanas! ¿No se pone usted los lentes para ver mejor al enfermo? ¿Influye en su juicio clínico la intercepción de los vidrios? Pues bien: las novenas, los maitines, las campanas, el culto en general, no son más que cristales para que el hombre vea a su través la majestad del dogma, ya que la miopía de la ignorancia y del escepticismo hacen necesarios tan diáfanos cristales para ver a Dios.
    • 1895 Lpz Bago, E. Separatista [1997] 156 Esp (CDH )
      Tú sabes muchas filosofías como todos ellos pero ni aquí hacen falta hombres que sepan gastarse como una vela dando machetazos. Tú eres hijo mío y serás de los nuestros. Y el día que libremos la última, esos escribidores y leguleyos o se vienen a las buenas a la manigua o van a ver cómo les dan las doce y sin campana".
    • 1896 Magón Novios [1947] Cuentos Costa Rica (CDH )
      La ceremonia eclesiástica, había tenido verificativo a las cinco de la mañana en la Ermita del pueblo, ante numeroso concurso y con su acompañamiento de bombas y cohetes, su velorio y repiqueteo de campanas y chorreadera de candelas de cera y esperma.
    • a1896 Silva, J. A. Sobremesa [1996] Colombia (CDH )
      Los doce golpes sonaron en mis oídos lentamente, gravemente, cubriendo todos los rumores de la calle con un ruido ensordecedor, metálico y fino de campanas de oro. Confundidos los punteros en uno solo para marcar la hora trágica del horror supremo, el volante se detuvo, inmóvil, como obedeciendo a un mandato de lo invisible.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Junto a estas piedras se había aglomerado y confundido todo un pueblo, allí se había agitado en otros siglos, vociferante y rojo de rabia, el valencianismo levantisco, y los santos de la portada, mutilados y lisos como momias egipcias, al mirar al cielo con sus rotas cabezas, parecían estar oyendo aún la revolucionaria campana de la Unión o los arcabuzazos de la Germanía.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      En vano la pobre mujer la dio prisa, revolviéndose impaciente en la barraca, como espoleada por la campana que sonaba a lo lejos. Iban a perder la misa. Mientras tanto, Roseta se peinaba con calma, para deshacer a continuación su obra, poco satisfecha de ella. Luego se arreglaba la mantilla con tirones de enfado, no encontrándola nunca de su gusto.
    • 1898 Blasco Ibáñez, V. Barraca [1997] Esp (CDH )
      Pasaban las viejas por las sendas con la reluciente mantilla sobre los ojos y una silleta en un brazo, como si tirase de ellas la campana que volteaba lejos, muy lejos, sobre los tejados del pueblo. En una encrucijada chillaba persiguiéndose un grupo numeroso de niños; sobre el verde de los ribazos destacábanse los pantalones rojos de algunos soldaditos que aprovechaban la fiesta para pasar una hora en sus casas.
    • 1898 Costa, J. Colectivismo agrario [1898] Esp (CDH )
      El sorteo se verifica el día 1.º de Noviembre por la tarde, á presencia de todo el vecindario, convocado por el Alcalde á son de campana. En ese día, como en varios otros del año, el Ayuntamiento obsequia á los vecinos con una ronda de vino, procedente del arriendo de la taberna ó comprado con el producto del arriendo de las labranzas sobrantes. A cada una de las que han de sortearse corresponde una papeleta en que se han escrito los nombres de las hazas de que se compone y el de su último llevador ó usufructuario.
    • 1898 Payró, R. J. Australia argentina [2003] Argentina (CDH )
      Sonó la campana que llamaba a almorzar, cuando ya los remolcadores habían renunciado a la empresa de sacarnos del tolladero, y la gente se agolpó al comedor.
    • 1899 Picón-Febres, G. Sargento Felipe [2003] Venezuela (CDH )
      En cada una de sus paredes laterales se abren dos ventanas en que florecen y sonríen las ojivas; su frontispicio es gótico, igual que el de la iglesia de Lourdes en el Calvario de Caracas; y en la aérea torrecilla, que sube alegre al cielo cual regalada estrofa, resuena una campana a cuyas voces se descubre y ora la religiosa gente de los alrededores, pero con más respeto que cuando repercuten en el aire las de los otros templos.
    • 1899 Picón-Febres, G. Sargento Felipe [2003] Venezuela (CDH )

      Ese día la iglesuela permanece abierta hasta las nueve de la noche; los campesinos, echando mucho lujo, llegan de todas partes en piadosa y alegre romería, y la campana de la torrezuela vibra cada cuarto de hora. Los hombres traen velas, y las mujeres, en canastillos de mimbre, flores lozanas para ofrendarlas a la imagen.

    • 1899 Picón-Febres, G. Sargento Felipe [2003] Venezuela (CDH )

      [...] cuando la campana de la iglesuela repercute en el ambiente con el pausado toque de oraciones, el caminante se detiene y ora, el labriego se descubre en medio de la verde sementera y junta las manos en actitud de súplica, el rico propietario deja al aire la cabeza y levanta la vista a lo infinito, y en torno de la madre se agrupan los amorosos hijos para rezar la plegaria del crepúsculo.

    • 1899 Picón-Febres, G. Sargento Felipe [2003] Venezuela (CDH )

      Grímpolas, banderas, estandartes, gallardetes, festones y guirnaldas salieron a ostentar en las ventanas y balcones los alegres colores nacionales; circundado de coronas de laurel, el retrato de Guzmán Blanco, ora a pie, ora montado en arrogante pisador, ora en traje militar, ora vestido con levita ciudadana, se puso en dondequiera con encomiásticas leyendas; las campanas echaron a volar el repique de sus lenguas; los cohetes se prendieron en numerosa cantidad [...].

    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      La junta excita al pueblo. El pueblo presta sus yuntas y sus carros; los ricos ceden las maderas de sus pinares; dos testadores legan sus bienes á las obras. Entre tanto los arcos van cerrándose, los botareles surgen gallardos, los capiteles muestran sus retorcidas volutas y finas hojarascas. De Enero á Junio, 18.415 pies cúbicos de piedra son tallados en las canteras. Los veintinueve carpinteros de la ciudad trabajan gratis en la obra. Y mientras las campanas voltean jocundas, la multitud arrastra en triunfo enormes bloques de 600 arrobas...
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      A lo lejos, una campana toca lenta, pausada, melancólica. El cielo comienza á clarear indeciso. La niebla se extiende en larga pincelada blanca sobre el campo. Y en clamoroso concierto de voces agudas, graves, chirriantes, metálicas, confusas, imperceptibles, sonorosas, todos los gallos de la ciudad dormida cantan. En lo hondo, el poblado se esfuma al pie del cerro en mancha incierta. Dos, cuatro, seis blancos vellones que brotan de la negrura, crecen, se ensanchan, se desparraman en cendales tenues.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      Arriba, en el santuario, una campana tañe con dilatadas vibraciones. Abajo, en la ciudad, las notas argentinas de las campanas vuelan sobre el sordo murmullo de voces, golpazos, gritos de vendedores, ladridos, canciones, rebuznos, tintineos de fraguas, ruidos mil de la multitud que torna á la faena. El cielo se extiende en tersa bóveda de joyante seda azul.
    • 1902 Azorín Voluntad [1989] Esp (CDH )
      Abajo, en la ciudad, las notas argentinas de las campanas vuelan sobre el sordo murmullo de voces, golpazos, gritos de vendedores, ladridos, canciones, rebuznos, tintineos de fraguas, ruidos mil de la multitud que torna á la faena. El cielo se extiende en tersa bóveda de joyante seda azul.
    • 1902 Blasco Ibáñez, V. Cañas [1902] Esp (CDH )
      Fuera de la barraca sonaba el esquilón de la casa de la Demaná, con un timbre tembloroso de campana de ermita.

      — Ya'n van dos—dijo el tío Paloma, que contaba el número de toques con gran atención, temiendo más llegar tarde á la demanáque perder una misa.

    • 1902 Díaz Rdz, M. Sangre Patricia [1925] 162 Venezuela (CDH )
      Quizás todavía del fondo del mar suban, rompiendo la glauca transparencia, las agujas de los campanarios, y quizás todavía, desde lo alto de los campanarios, cuando el mar se agita hacia la tarde ó á la aurora, toquen á vísperas ó á maitines las campanas en el agua profunda...
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )

      [...] en realidad tenía algo de magia ese poder femenil al que le es dado apoderarse de repente del corazón de un hombre, de tornar en poesía la prosa de la vida y de cambiar el son de las campanas, haciéndolas tocar aleluyas cuando están doblando á muerto. Y todo con un ligero esfuerzo de la voluntad y con dejar que brille francamente el fuego abrasador que ha puesto el cielo, para eterna esclavitud del hombre, en la mirada de la mujer.

    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Mientras se preparaban para salir se oyó la gran campana del portero. Con un número de toques reglamentarios anunciaba «visita para el señor». Las dos jóvenes se asomaron á la ventana. Un hombre atravesaba el patio.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Las mujeres, en su eterna lucha de conquistas, de galanteos, de rivalidades, en ese anhelo ingénito de mortificar y de avasallar á los hombres, charlaban, coqueteaban, criticaban, hacían valer su gracia y su elegancia, esperando que la campana anunciase una carrera. La muchedumbre se movía en el extenso campo en circunvoluciones de remolino en un remanso de río, apiñándose en derredor de las oficinas de las apuestas mutuas como cardumen de abejas en la colmena.
    • 1904 Blest Gana, A. Transplantados [1904] Chile (CDH )
      Entre tanto, la campana anunciaba la segunda carrera. Guiadas por su corte de jóvenes, doña Quiteria su hija y la institutriz, fueron á sentarse frente á la tribuna del Jockey. Ahí, como en un trono, más alta por su estatura que las que se sentaban á uno y otro lado de ella sobre la primera banca, la hermosa duquesa de Vieille-Roche alzaba con aire regio su aristocrática frente de Juno bajo las ondas abundosas de su cabello, al que la tintura de Lantheric había dado el color rojizo del de las mujeres pintadas por el Tiziano.
    • 1903-1905 Echeverría, A. J. Romances [1953] Concherías Costa Rica (CDH )
      Campanita alegre / que antes repicabas / convidando a misa / la niña de mi alma, / por Dios, campanita, / tus dejos apaga, / porque me entristecen, / porque me maltratan.
    • 1903-1905 Echeverría, A. J. Romances [1953] 49 Concherías Costa Rica (CDH )
      / Campanita alegre / que antes repicabas, / llamando a la misa / la niña adorada, / no turbes su sueño, / no avives mis ansias, / ¡déjame tranquilo, / piedad para mi alma!
    • 1903-1905 Echeverría, A. J. Romances [1953] Concherías Costa Rica (CDH )
      La campana alegre / repica en la torre, / el nido abandonan / mirlos y cenzontles, / y desde las ramas / floridas del bosque, / al cielo levantan / sus gratas canciones.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )
      Llamó a la campana de la verja y esperó, bañándose en un ambiente saturado de esencia de magnolia. Tardaron bastante en abrirle: los perros, a distancia, presos, ladraban tenazmente.
    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )

      Apenas los pienso, trepida la escala, luego pavorosamente se balancea. Oscila, oscila como un péndulo, y oigo el acompasado retemblar de una campana al golpe del badajo, campana rota, que no suena y vibra.

      Me rehago. Me resigno a caer. La escala no bambolea ya.

    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )

      Apenas los pienso, trepida la escala, luego pavorosamente se balancea. Oscila, oscila como un péndulo, y oigo el acompasado retemblar de una campana al golpe del badajo, campana rota, que no suena y vibra.

      Me rehago. Me resigno a caer. La escala no bambolea ya.

    • 1905 Pardo Bazán, E. Quimera [1991] Esp (CDH )

      La melancolía de las multitudes, entre las cuales se siente uno más abandonado, me asalta. Quisiera estar en las Mariñas de Marineda, a esta misma hora, cuando la campana de la parroquia de Monegro llama a la oración y por los caminos se encuentra a los labriegos que vuelven del trabajo y saludan con un «santas y buenas noches»...

    • 1905 Rubén Darío Cantos vida [1995] Nicaragua (CDH )
      La dulzura del ángelus matinal y divino / Que diluyen ingenuas campanas provinciales / En un aire inocente a fuerza de rosales, / De plegaria, de ensueño de virgen y de trino / De ruiseñor, opuesto todo al rudo destino / Que no cree en Dios... El áureo ovillo vespertino / Que la tarde devana tras opacos cristales / Por tejer la inconsútil tela de nuestros males [...]. /
    • 1905 Rubén Darío Cantos vida [1995] Nicaragua (CDH )
      Todos hechos de carne y aromados de vino... / Y esta atroz amargura de no gustar de nada, / De no saber adónde dirigir nuestra proa / Mientras el pobre esquife en la noche cerrada / Va en las hostiles olas huérfano de la aurora... / (¡Oh, suaves campanas entre la madrugada!)
    • 1905 Rubén Darío Cantos vida [1995] 417 Nicaragua (CDH )
      / Entre la catedral y las ruinas paganas / Vuelas, ¡oh, Psiquis, oh, alma mía! / —como decía / Aquel celeste Edgardo / Que entró en el paraíso entre un son de campanas / Y un perfume de nardo,— / Entre la catedral / Y las paganas ruinas / Repartes tus dos alas de cristal, / Tus dos alas divinas.
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 114 Perú (CDH )
      —¿Por quién doblan? / ¿Por quién doblan y se quejan y suplican las campanas?— / Una flauta lo pregunta y otra flauta lo contesta: / —Por un hombre que fué herrero, fué soldado, fué poeta... ¡y eso basta! /
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 164 Perú (CDH )
      / Allá, en el fondo, / bulle una aldea: / nocturno albergue / se esconde en ella; / y en el silencio con que la tarde / en el profundo valle bosteza, / una campana, con lento doble, con lento doble, / como el chasquido de dos cristales límpida suena.
    • 1906 Chocano, J. S. Alma América [1906] 164 Perú (CDH )
      / Hago, así, un gesto desapacible, / cual si el recuerdo de un desencanto me acometiera; / porque en la calma de ese silencio, / que sólo turba campana lenta, / oigo, de súbito, en un recodo de la montaña, / brincar la nota desesperante de una carreta.
    • 1906 Lugones, L. Fuerza [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      La idea, vaga aunque intensa hasta el deslumbramiento, me vino —cosa singular— la primera vez que vi afinar una campana. Claro es que no se puede determinar de antemano la nota precisa de una campana, pues la fundición cambiaría el tono. Una vez fundida, es menester recortarla al torno, para lo cual hay dos reglas; si se quiere bajar el tono, hay que disminuir la línea media llamada "falseadura"; * / si subirlo, es menester recortar la "pata", o sea el reborde, y la afinación se practica al oído como la de un piano. Puede bajarse hasta un tono, pero no subirse sino medio; pues cortando mucho la pata, el instrumento pierde su sonoridad.
    • 1906 Lugones, L. Lluvia [1988] Cuentos Argentina (CDH )
      En ese momento llenó el aire una vasta vibración de campanas. Y casi junto con ella advertí una cosa: ya no llovía cobre. El repique era una acción de gracias, coreada casi acto continuo por el murmullo habitual de la ciudad. Esta despertaba de su fugaz atonía, doblemente gárrula. En algunos barrios hasta quemaban petardos.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Como bandadas de gorriones espantados cayeron aquella tarde los chiquillos todos de Leganés a la puerta de Ana de Medina, cuando las campanas del Salvador tañían aún a vísperas... Corría el primero Jeromín, el hijo de la Medina, con las naricillas pálidas, los grandes ojos garzos espantados, el precioso cabello rubio revuelto.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
      Las campanas de San Pedro y de San Boil y la esquila de San Lázaro rompieron todas a repicar con alegre furia, y la clerecía se adelantó hasta la ermita para dar a besar la cruz al señor del lugar y patrono de la iglesia.
    • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )

      El conde de Oropesa se puso a su derecha, Luis Quijada a su izquierda... El prior, fray Martín de Angulo, entonó entonces el Te Deum... Las campanas se hundían, y parecía que sonaban más que otras veces, dice la ingenua relación del monje anónimo de Yuste.

    • 1900-1909 Echeverría, A. J. Postales [1953] Concherías Costa Rica (CDH )
      / De muy lejos, de la aldea, / el eco de las campanas, / por la distancia esfumado, / débil llega y breve pasa / sin detenerse a escuchar / la orquesta regocijada, / de las aves que a la vez / vuelan, oran, ríen y cantan.
    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Paraguay (CDH )

      Los chirimbolos del culto, cruces parroquiales, ciriales, arañas, candelabros, dalmáticas, paños, no se alquilan por más de tres pesos pieza; pero son derechos de fábrica que aprovecha la mayordomía y no el cura. En ellos se incluye lo referente a la campana. Sepa el público que un toque de agonía cuesta treinta centavos, y cincuenta el anuncio de muerte.

    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Paraguay (CDH )
      Iban en pequeños grupos; la mayor parte por parejas; unos pocos descarriados. Habían pasado tres horas sentados, inmóviles, mortificándose con las estupideces severas de los libros de texto. Salían silenciosos, cabizbajos. No corrían, no saltaban, no jugaban, no hacían ninguna diablura. El césped suave, amplio, no les sugería ninguna cabriola, ninguna carrera feliz de animales jóvenes. La campana de la iglesia dejaba colgar la cuerda hasta el suelo. Ninguno tocó la campana. Estaban serios. Estaban tristes.
    • 1906-1910 Barrett, R. Dolor paraguayo [1987] Paraguay (CDH )
      Habían pasado tres horas sentados, inmóviles, mortificándose con las estupideces severas de los libros de texto. Salían silenciosos, cabizbajos. No corrían, no saltaban, no jugaban, no hacían ninguna diablura. El césped suave, amplio, no les sugería ninguna cabriola, ninguna carrera feliz de animales jóvenes. La campana de la iglesia dejaba colgar la cuerda hasta el suelo. Ninguno tocó la campana. Estaban serios. Estaban tristes.
    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )

      Unos momentos después, una campana de son agudo comenzó a tocar. Andrés entregó la llave en la casa próxima, despertó al tartanero medio dormido en su tartana, y emprendió la vuelta.

      En la estación de Valencia mandó un telegrama a su familia, compró algo de comer y unas horas más tarde volvía para Madrid, embozado en su capa, rendido, en otro coche de tercera.

    • 1911 Baroja, P. Árbol ciencia [1996] Esp (CDH )

      Bajaron el secretario y Andrés del corrillo. El viento levantaba ráfagas de polvo en la carretera; las campanas comenzaban a tocar de nuevo.

      Andrés entró en la fonda a cenar, y salió por la noche. Había refrescado; aquella impresión de irrealidad del pueblo se acentuaba. A un lado y a otro de las calles, languidecían las cansadas lámparas de luz eléctrica.

    • 1911 Magón Autoridad [1947] Cuentos Costa Rica (CDH )
      En aquellos dorados tiempos, en los que doña Pascuala García daba 18 huevos fresquecitos por dos reales, en los que un cinco de caña no se lo echaba a la espalda un zagaletón, en los que un diez de chayotes alcanzaba para toda la semana y por veinte reales se obtenía el más flamante par de zapatos que pies humanos pudieran calzar, en esos tiempos de miel y leche, digo, una carretada de leña parecía un monumento, contenía innumerables palos de madera seca y fina, sonora como una campana de plata, resinosa como pinotea y capaz de sostener vivos los fogones de una cocina, planchando y todo, por más de veintidós días, a todo viento y con regueros de lustrosas brasas, como ocurría con el uso de los tinamastes.
    • 1912 Rubén Darío Primavera [1950] Cuentos Nicaragua (CDH )
      Y, como no encontraba campana mejor que la que levantaba el alma de los desheredados, de los humildes, de los trabajadores, me fuí a buscar Cristos por los mesones de los barrios bajos y por los pesebres. Creí —aurora irreflexiva— en la fuerza del odio, sin comprender toda la inutilidad de la violencia.
    • 1913 Agustini, D. Cálices [1993] Poesías Uruguay (CDH )
      / Cuando tu voz que funde como sacra campana / En la nota celeste la vibración humana, / Tendió su lazo de oro al borde de tu boca; / —Maravilloso nido del vértigo, tu boca! / Dos pétalos de rosa abrochando un abismo...— / Labor, labor de gloria, dolorosa y liviana; / ¡Tela donde mi espíritu se fue tramando él mismo! / Tú quedas en la testa soberbia de la roca, / Y yo caigo, sin fin, en el sangriento abismo!
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
      Así, iguales, sucediéronse los días medidos por el toque, a la del alba y a la oración, de las alegres campanas de la iglesia, hasta la madrugada de noviembre en que, a horcajadas sobre un caballo, emprendió el camino de la Capital. Contaba a la sazón catorce años. Desde meses antes, un su tío, informado por su madre de su inteligencia y progresos en la escuela, de la que era el primer alumno, había escrito pidiendo se lo enviaran para que ingresara como interno en el Colegio San Luis Gonzaga.
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )

      A su vista, el muchacho se había detenido vacilante, sobrecogido, y su tío hubo de empujarle por el pasaje abovedado comunicante con el claustro. El negro portero, que guardaba la entrada como antaño la hermana tornera, tañó una campana.

    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
      Y Lilís, irritado, en la esquina frente a la Casa comunal, en donde la campana tañía convocando a los ciudadanos, arrebató a uno de sus agentes un puñado de votos, y rompiéndolos ordenó: «que no voten más mis electores». La candidatura Morales-Rivas había triunfado. Marchena, días más tarde, en el muelle, al embarcarse provisto de pasaporte diplomático, fue preso; y en seguida, también Antonio y los principales partidarios.
    • 1914 Cestero, T. M. Sangre [2003] República Dominicana (CDH )
      El Presidente de la República, embrazado el guión de plata, marcha con ritmo de cuadrilla delante del palio episcopal, y a las campanas ladinas suceden las roncas carracas. En la tarde, Lavatorio en la Catedral y en Regina Angelorum. En la noche, adoración del Santísimo en todas las iglesias: Cristo yacente, con un cepillo al lado para recibir las limosnas de quienes prosternados besan sus llagas.
    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
      Vibra el soplo estridente de la máquina que desaloja vapor, cruje con recio choque una portezuela, algunos pasos vigorosos repercuten en el andén, silba un pito, tañe una campana, y el convoy trajina, resuella y huye, dejando la pequeña estación muda y sola, con el ojo de su farol vigilante encendido en la torva oscuridad de la noche.
    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )

      Las arrogancias de la galantería arden en lumbres de misericordia cuando el poeta se despide de su amiga con suspiradas frases: una campana y un silbato le devuelven al tren, ya en movimiento, mientras Mariflorsonríe con la dócil inmovilidad de un retrato alegre.

    • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )

      Acostumbrado ya el oído á los grandes silencios de Valdecruces, Florinda percibió en la casa unos apagados rumores, apenas, al día siguiente, se asomó la aurora al ventanillo del camarín: poco antes habían cantado con estridente son, un gallo y una campana.

    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      El atrio, cerrado con tapias y convertido en jardín, por encima de las frondosas copas de una higuera y un nogal dejaba ver el cimborrio de tejas renegridas entre una ruidosa volatería de gorriones, de vencejos, y la azoteílla del antiguo campanario, sin campanas.
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Orencia las organizó, secundada por el conde, y salían anochecido entre estruendos de campanas. Velas, cirios, faroles y linternas; cada cual lo que podía. No faltaba una muchacha, y, por tanto, ni un muchacho. Don Pedro Luis, el primero, daba ejemplo con su Corazón de Jesús prendido a la chaqueta. «¡Agua, San Andrés!... ¡Agua, Virgen Santísima, agua!», clamábase de tiempo en tiempo; mas como la cuestión del hambre y del agua andaba complicada con la otra política cuestión del Catecismo, gritábase también: «¡Viva el Corazón de Jesús!
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] 383 Esp (CDH )
      Y un jueves, tras de haber leído Sidoro en la Academia de poetas los versos tan tierna y eficazmente educadores de Gabriel y Galán, y don Atiliano de la Maza, y Barriga, y Cordón, y don Arturo, y el jorobadito Raimundo, constructor de jaulas de perdiz, sus nuevos madrigales y sonetos, todo con cierta prisa, porque desde principio de la semana estaba saliendo al ponerse el sol, y con lujo nunca visto de arcos e iluminaciones y campanas, la procesión del jubileo, Jarrapellejos retuvo al juez unos momentos, y hubo de ordenarle:
    • 1914 Trigo, F. Jarrapellejos [1991] Esp (CDH )
      Mas, ¡oh!, sonaban, sonaban las campanas, subían los cohetes por el aire detrás de los tejados..., y esto imponíale con espanto inverso las realidades de La Joya.
    • 1915 Herrera Reissig, J. Lunas oro [1999] Uruguay (CDH )
      Con sigilo de felpa, la lejana / Piedad de tu sollozo en lo infinito / Desesperó, como un clamor maldito / Que no tuviera eco... La cristiana / Viudez de aquella hora en la campana, / Llegó a mi corazón... y en el contrito / Recogimiento de la tarde, el grito / De un vapor fue a morir a tu ventana.
    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] El Salvador (CDH )
      Una campana suena. Es la hora del Angelus. El tañido de la campana es cascado; pero en aquel momento crepuscular, se le encuentra cierto inefable encanto. Un vuelo de golondrinas pasa rayando la atmósfera. En los alambres del telégrafo se han detenido, escalonados, como notas en el pentagrama, unos cuantos pericos trashumantes, y entre tanto prosiguen su éxodo, arman una greguería estrepitosa. Van encendiéndose las luces de los faroles.
    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] El Salvador (CDH )
      . Un aislado rayo de sol, como una saeta, alcanza a clavarse en un charco y en la superficie del agua mansa, riela, escamoso, el reflejo. La enronquecida campana de la parroquia comienza, de pronto, a cantar el Angelus. La pobre campanita está allí, sola, hace una eternidad, bien abrigadita en el hueco de la espadaña, y cada vez que su bronce acierta a sonar, más bien parece que su tañido llevase diluídos, misteriosos lloros, inexplicables sentimientos.
    • 1916 Ambrogi, A. LTrópico II [1916] El Salvador (CDH )
      . La enronquecida campana de la parroquia comienza, de pronto, a cantar el Angelus. La pobre campanita está allí, sola, hace una eternidad, bien abrigadita en el hueco de la espadaña, y cada vez que su bronce acierta a sonar, más bien parece que su tañido llevase diluídos, misteriosos lloros, inexplicables sentimientos.
    • 1916 Azuela, M. Abajo [1991] México (CDH )
      Entraron a las calles de Juchipila cuando las campanas de la iglesia repicaban alegres, ruidosas, y con aquel su timbre peculiar que hacía palpitar de emoción a toda la gente de los cañones.
    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )

      Ahora las campanas dicen, Platero, que el velo del altar mayor se ha roto. No creo que haya quedado escopeta en el pueblo sin disparar a Judas. Hasta aquí llega el olor de la pólvora. ¡Otro tiro! ¡Otro!

      ...Sólo que Judas, hoy, Platero, es el diputado, o la maestra, o el forense, o el recaudador, o el alcalde, o la comadrona; y cada hombre descarga su escopeta cobarde, hecho niño esta mañana del Sábado Santo, contra el que tiene su odio, en una superposición de vagos y absurdos simulacros primaverales.

    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )
      El paisaje verde nada en la lumbrarada florida y soñolienta, y en el azul limpio que encuadra el muro astroso, suena, dejada y dulce, una campana.
    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] Esp (CDH )

      ¡Qué encanto el de la azotea! Las campanas de la torre están sonando en nuestro pecho, al nivel de nuestro corazón, que late fuerte; se ven brillar, lejos, en las viñas, los azadones, con una chispa de plata y sol; se domina todo: las otras azoteas, los corrales, donde la gente, olvidada, se afana, cada uno en los suyo [...].

    • 1916 Jiménez, J. R. Platero [1987] 105 Esp (CDH )

      Poco a poco, lo lejano nos vuelve a lo real. Se oye, arriba, el vocerío mudable de la plaza del Pescado, donde los vendedores que acaban de llegar de la Ribera exaltan sus asedías, sus salmonetes, sus brecas, sus mojarras, sus bocas; la campana de vuelta, que pregona el sermón de mañana; el pito del amolador...

    • 1918 Quiroga, H. Cuentos Amor [1993] Uruguay (CDH )

      En la estación esperaron un rato y sin hablar, junto a la escalerilla del vagón, pues el tren no salía aún. Cuando la campana sonó, Lidia le *tendió la mano, que Nébel retuvo un momento en silencio. Luego, sin soltarla, recogió a Lidia de la cintura y la besó hondamente en la boca.

    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )

      De pronto, entre el hórrido fragor del río desbordado, oyóse repicar la campana de la casa de hacienda llamando a la peonada. La huertana, oyéndola, gritó a uno de los muchachos:

      — Si quieren, que vengan; nosotros no vamos.

    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
      Ya claro el día, con el sol, repicó la campana de la capilla llamando a la peonada. Se dieron prisa en acudir los siervos; y entonces fueron testigos de una escena que puso espanto en sus almas y curó en ellas, de inmediato a lo menos, todo conato de venganza, aunque añadió recio combustible a la hoguera de su odio.
    • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )

      Los varones son más ostentosos todavía. La chaqueta de bordadas solapas y de mangas pespunteadas va bien ceñida al robusto torso sobre el chaleco, de color distinto, igualmente pespunteado; el calzón, también de otro color, cae en forma de campana hacia los pies, y se abre por detrás, desde las corvas, para mostrar el amplio calzoncillo de género blanco, ligeramente teñido con añil. Una faja finamente tejida con hilos de colores les sujeta el talle, y está atravesada de un lado por la quena y de otro por un corto cuchillo enfundado en un estuche de cordobán. Su lujo es el zapato.

    • 1919 Pellicer, C. Preludio [2002] Antología México (CDH )
      Campanas de las ocho y media, / ¡campanas nocturnas! / Campanas que parecen de la media / noche... Sobre la catedral / sepia y sola, / acorde colosal cual de una inmensa ola / rompiendo en bronce y en cristal.
    • 1919 Pellicer, C. Preludio [2002] Antología México (CDH )
      Campanas / que dicen la grandeza de las noches cristianas, / y al pecador activo / menguan el ímpetu lascivo. / Soberbias campanas / que a las torres hacen gestos / agrietándolas, / con sonidos de tey ele. /
    • 1920 Carmen Lyra Cuentos Tía Panchita [2003] Costa Rica (CDH )
      El sacó el cañuto de caña de bambú, lo abrió y va saliendo una vaquita alazana con una campanita de plata en el pescuezo y los cachitos y los casquitos de oro. Las teticas parecían botoncitos de rosa miniatura. Se fue a colocar muy mancita frente al rey sobre su taza, como para que la ordeñara. El rey lo hizo y llenó la taza de una leche amarillita y espesa. Después se colocó ante la reina e hizo lo mismo, y así fue haciendo en cada uno de los que estaban sentados. Todos tenían un bigote de espuma sobre la boca.
    • 1920 Carmen Lyra Cuentos Tía Panchita [2003] Costa Rica (CDH )
      Lo cierto es que no se quedó campana que no repicó, ni grano de pólvora que no reventó, en señal de alegría por el regreso del príncipe a quien todos creían muerto. Los reyes dieron al pueblo todos sus toros y vacas para que los mataran y los asaran en las plazas públicas y sacaron de sus bodegas todo el vino para que el pueblo comiera y bebiera hasta caer sentado. Tres días duró la parranda.
    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )
      Otro día —el de la Natividad de la Virgen— * un maquilero, * sordo, sale de su aceña * gritando porque oye tocar campanas. Le preguntan rodeándole las gentes; pero él no percibe la voz de los hombres sino las campanas, y unas campanas cristalinas, muy hondas. Camina delante de todos, parándose para escuchar, volviéndose y doblándose para tentar la tierra.
    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )

      Otro día —el de la Natividad de la Virgen— *un maquilero, *sordo, sale de su aceña *gritando porque oye tocar campanas. Le preguntan rodeándole las gentes; pero él no percibe la voz de los hombres sino las campanas, y unas campanas cristalinas, muy hondas. Camina delante de todos, parándose para escuchar, volviéndose y doblándose para tentar la tierra.

    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )

      Otro día —el de la Natividad de la Virgen— *un maquilero, *sordo, sale de su aceña *gritando porque oye tocar campanas. Le preguntan rodeándole las gentes; pero él no percibe la voz de los hombres sino las campanas, y unas campanas cristalinas, muy hondas. Camina delante de todos, parándose para escuchar, volviéndose y doblándose para tentar la tierra.

    • 1921 Miró, G. SDaniel [1988] Esp (CDH )

      . Manda el obispo que la devuelvan al bancal del hallazgo, y entonces la Virgen es de una dulce levedad de tórtola. Intentan más veces lo mismo, y siempre se repite la maravilla del peso; y, ahora, ya todos oyen las recónditas campanas. Verdaderamente Nuestra Señora ha sido modelada por los Ángeles, y es el cielo quien escoge su mansión. Se le erige un santuario, de hastial *nítido, con dos rejas frondosas guardadas por cipreses.

    • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] 96 Esp (CDH )
      El sol no penetra por esta angostura, que parece un intestino aquejado * de estreñimiento. Ahora tañen las campanas de la catedral y nos atruenan. Probablemente están tañendo a todas horas, desde esa mole * hinchada, de alargado cuello, que gravita sobre las prietas casucas, como una avestruz clueca que empollase una nidada de escarabajos.
    • 1921 Pz Ayala, R. Belarmino [1996] Esp (CDH )
      Entre el bosque innumerable de menudos y apretados chorros de agua, desde la tierra al cielo, y cuya tupida y abovedada ramazón eran las nubes grises y cárdenas, el tembloroso lamento de las campanas basilicales se extraviaba y desfallecía.
    • 1922 Vallejo, C. Trilce [1993] Perú (CDH )
      / O sin madre, sin amada, sin porfía / de agacharme a aguaitar al fondo, a puro / pulso, / esta noche así, estaría escarmenando / la fibra védica, / la lana védica de mi fin final, hilo / del diantre, traza de haber tenido / por las narices / a dos badajos inacordes de tiempo / en una misma campana.
    • 1920-1924 Valle-Inclán, R. M. Luces Bohemia [1995] Esp (CDH )
      Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. Don Latino y Max Estrella filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.
    • a1924 Vaz Ferreira, M. E. Isla Cánticos [2006] 28 Uruguay (CDH )
      Campanas mudas de los corazones, / cosas rebeldes, / también como a vosotros / más de una vez las manos me tendieron / más de una vez riéronme los labios / y se deshizo en cálidos aromas / la brasa de sus rojos incensarios... /
    • a1924 Vaz Ferreira, M. E. Isla Cánticos [2006] Uruguay (CDH )
      Alma, sé libre y rauda, sé límpida y sonora / como un maravilloso pájaro de cristal, / en cuyas alas canten las perlas de la aurora / y las campanas suaves del himno vesperal.
    • a1924 Vaz Ferreira, M. E. Isla Cánticos [2006] Uruguay (CDH )
      / Si se derrotó a sí mismo / ¿qué enseñará? / A repicar las campanas / con bronces de funeral, / los enlutados clarines / a resonar.
    • 1926 Arlt, R. Juguete rabioso [1993] Argentina (CDH )
      Repetíanse los nerviosos golpes de campana de los tranvías, y entre el "trolley" y los cables vibraban chispas violetas; el cacareo de un gallo afónico venía no sé de dónde.
    • 1926 Maeztu, R. Quijote [1981] 94 Esp (CDH )
      Sólo soñarlo es el paraíso para el que se siente con el agua al cuello. Y un momento después la vida es sólo sueño, mentira los halagos del mundo, y no hay más verdad que la que prometen las campanas cuando doblan a muerto.
    • 1926 Maeztu, R. Quijote [1981] 115 Esp (CDH )
      Bien ves este clamor de campanas, este alarido de gentes, este aullido de canes, este gran estrépito de armas. De todo esto fuí yo la causa. Yo cubrí de luto y jergas en este día casi la mayor parte de la ciudadana caballería; yo dejé hoy muchos sirvientes descubiertos de señor, yo quité muchas raciones y limosnas a pobres y vergonzantes, yo fuí ocasión de que los muertos tuviesen compañía del más acabado hombre que en gracia nació, yo quité a los vivos el dechado de gentileza, de invenciones galanas, de atavíos y bordaduras [...].
    • 1927 Arévalo Mtz, R. Rosas Engaddi [1927] Guatemala (CDH )
      Tocan las campanas / sus sonoras dianas, / su alegre din dan. / Males capitales / son los animales / que en mi pecho están. /
    • 1927 Pellicer, C. Oda [2002] Antología México (CDH )
      / Los ciclistas y las palomas / se inmovilizaron sobre el equilibrio perfecto, / y las campanas de los tranvías / y las de las catedrales y las de las fábricas / se derritieron.
    • 1927 Pellicer, C. Oda [2002] 94 Antología México (CDH )
      Hasta sus pies rodaron las lágrimas. La honda / temblaba entre sus manos como el agua redonda / que la sed amilana. / Lejos, el corazón agitó su campana / en el valle profundo. Ya esbelta, la mañana / enjugó los sudores del sembrador.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Colombia (CDH )
      En un tinglado, de cuyo techo colgaban dos campanas, se decía la misa, si había cura, pues éste llegó a faltar en ocasiones. Los restos de altares, las imágenes, los ornamentos y demás enseres rituales se guardaban por ahí en cualquier parte, lo mismo que una custodia, de diseño ingenuo y bronca hechura, pero de oro macizo y cerco de esmeraldas.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Colombia (CDH )
      Hasta las campanas de oro de la Gloria van a repicar en este ángelus meridiano, a ver si así acuden los indevotos; pero es probable que ningún yolombero se dé por notificado.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] 68 Colombia (CDH )
      La parroquial, sita donde está la de ahora, era de tapias, por los lados, con frontispicio y espadaña de ladrillo, ésta puntiaguda y rudimentaria, abierta por dos ventanales, en arco, para las campanas. Tenía tres naves, separadas por pilares de madera, cielo de tablas con portaletes, como cualquier casa, enlucido todo con la mera cal. Altares e imágenes eran toscos y ramplones.
    • 1928 Carrasquilla, T. Marquesa Yolombó [1984] Colombia (CDH )
      En el momento en que un indio lo sacaba de la casa, en la silleta, principiaron a repicar las campanas de las tres iglesias y a reventar voladores. Eso duró medio día, porque no cesaron hasta que calculamos que Quintanilla iba lejos y que no oía los regocijos.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Venezuela (CDH )
      A ti, que, al igual que Mamá Blanca, reinaste dulcemente en una hacienda de caña, donde al impulso de tu mano llamaba a los peones la campana para la misa del domingo, subía en espirales de oración a la hora del ángelus sobre el canto de los grillos y el parpadeo de los cocuyos el humo santo de la molienda en el torreón y te dibujas allá, entre la niebla de mis primeros recuerdos, lejana y piadosa, apacentando cabezas sobre un fondo de campo, como la imagen de la donadora en el retablo de algún primitivo.
    • 1929 Parra. T. Memorias Mamá Blanca [1991] Venezuela (CDH )

      ¿Y el lindo color dorado del papelón fino de caña buena? Y el color oscuro del pobrecito papelón humilde de cachaza o caña mala? ¿Y el grito armonioso del templador, clamando de pronto por una reja, como la campana del ángelus en la tarde:

      — ¡Candelaaaa!

    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] 30 Esp (CDH )
      En los pueblos, donde la vida es ancha y vegetal, y donde nadie necesita reloj como no sea el sacristán para tocar las campanas y los médicos para certificar las defunciones, el tiempo se apoya en referencias poéticas y los acontecimientos se articulan líricamente.
    • 1930 Arconada, C. Turbina [1975] Esp (CDH )
      Cada treinta minutos, un mazo cae sobre el metal de la campana, y este sonido sirve para unir alrededor de su eje a todo el pueblo, a toda una realidad de casas, de hombres, de vidas, que tienen un contacto social, una existencia ineludible en un renglón del censo del país.
    • 1930 Ortega Gasset, J. Rebelión masas [2003] Esp (CDH )
      Su larga campana frente a Roma comenzó por ser de ofensiva. Despreciaban al enemigo y, en efecto, lo derrotaban una vez y otra. Cuando más tarde, recogiendo y organizando mejor sus fuerzas superiores, Roma aprieta a Numancia, ésta, se dirá, toma la defensiva, pero propiamente no se defiende, sino que más bien se aniquila, se suprime.
    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )
      Adentro, el incienso, y afuera, la locura de las campanas, y por las aceras, canónigos, licenciados, militares, granujas y algún arreo de asnos cargado de frutas.
    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )
      Las casas bajas, las rejas, las torres llenas del vuelo de las campanas, el ambiente perezoso, el ruido del follaje, de los árboles, las gentes que iban y venían sin prisa. Su mirada se desplazaba lenta. La plaza Mayor, los conventos, las calles, todas aquellas cosas que lo habían ayudado a descubrir su alma.
    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )

      — ¡Suba arriba! ¡Toque la campana y reúname toda la gente! ¡Toda la gente! ¡Vaya!

      El esclavo subió, los otros que habían oído lo siguieron atropelladamente.

      Quedaba solo, sobre el caballo, junto al trapiche.

    • 1931 Uslar Pietri, A. Lanzas [1993] Venezuela (CDH )
      Al poco rato se oyó la alharaca de la campana, tocada furiosamente. El sonido volaba a todos los extremos y dejaba estremecido el aire. Desde los más lejanos sembrados los hombres oían el ruido, se incorporaban y se venían marchando aprisa.
    • 1924-1932 Pablo Neruda Veinte poemas [1995] Chile (CDH )
      Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose, / lento juego de luces, campana solitaria, / crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca, / caracola terrestre, en ti * la tierra canta! / En ti * los ríos cantan y mi alma en ellos huye / como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
    • 1924-1932 Pablo Neruda Veinte poemas [1995] Chile (CDH )
      Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos, / es hora de seguir otro camino, donde ella no sonría. / Tempestad que enterró las campanas, turbio revuelo de tormentas / para qué tocarla ahora, para qué entristecerla. /
    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )

      — Dejase de balaquear, pardo viejo, o te dejo sin choclo —interrumpió Pancha—; tá sonando la campana, vayan asercándose al fogón.

      Y empezó a repartir los platos de lata y las cucharas. Luego cada uno se acercaba a ella con su plato correspondientes y con él rebosando de suculenta sopa tornaba a su asiento. Faltaban Saldivia, Juan y Lucero.

    • 1932 Reyles, C. Gaucho Florido [1969] Uruguay (CDH )
      Las conjeturas con adobo de superstición salían de las bocas, rebotaban en las ennegrecidas paredes, se reforzaban y entenebrecían dentro de las campanas de los fogones, cubiertas de espeso hollín, y caían en medio de las reuniones como resonancias del otro mundo.
    • 1933 Mtz Estrada, E. Radiografía Pampa [1991] Argentina (CDH )
      Aun los túmulos y cementerios que en el Río Negro o en el valle Calchaquí o en Campana atestiguan de ciudades prehistóricas, no nos dicen nada, aparte la curiosidad o el estudio; porque el indio es por excelencia el hombre sin historia.
    • 1934 Bombal, M. L. Última niebla [1997] Chile (CDH )
      Oigo las campanas del pueblo dar todas las horas, llamar a todas las misas, desde la misa de seis, adonde corren mi suegra y dos criadas viejas. Oigo el aliento acompasado de Daniel y su difícil despertar.
    • 1934 Storni, A. Mundo [1990] 296 Argentina (CDH )
      Lúgubre, / de vez en cuando, / sonaba una campana. / ...Máscara de hierro / sobre las caras... / y nacía, / hosca, / la fila / sin albedrío.
    • 1935 Gallegos, R. Canaima [1935] Venezuela (CDH )
      Dieron el toque de ánimas * las campanas de la iglesia, transcurrió un rato más y empezaron a retirarse las visitas, las Vellorinis entre ellas, por delante Aracelis después de dirigirle a Marcos Vargas una mirada de secreta inteligencia mutua y ya no quedaban allí sino éste y Gabriel Ureña cuando Maigualida, dirigiéndose al segundo, rompió su mutismo:
    • 1935 Gallegos, R. Canaima [1935] Venezuela (CDH )

      — Sí, señol. Y me dio un planazón por falto e respeto hasta que se le cansó el brazo. Que había que ver aquella hermosura de hombre sacando su campana con un pobre pión indefenso. Yo me volví a mi tarimba arriscándome *el sombrero y diciendo, con el corrío:

      Con mi machete gomero / le voy a bajar el brazo, / manque me vuelvan pedazos, / que será lo más seguro. /
    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] Cuba (CDH )

      Tus manos me han quedado; pero las notas... ¿Dónde estarán? Las he buscado inútilmente en el canto de los pájaros, que aún no sé si es de los pájaros o es de mi corazón emocionado; en las campanas de la lejana iglesia, en los mil pequeños ruidos del amanecer.

    • 1935 Loynaz, D. M. Jardín [1992] 290 Cuba (CDH )

      Amó su amor a las ciudades, y nadie mejor que esta mujer gustó y supo hacer gustar del sabor de las piedras juntadas por la mano del hombre, de la vida que corre entre esas piedras; ella desentrañaba el alba en la ciudad con despertar de máquinas y campanas, exprimía el crepúsculo sobre torres y cúpulas, recogía la noche en las esquinas oliendo a asfalto húmedo, a gasolina quemada, a flores marchitas de kiosco.

    • 1936 García Lorca, F. Bernarda Alba [1991] Esp (CDH )
      ACTO PRIMERO / Habitación blanquísima del interior de la casa de Bernarda. Muros gruesos. Puertas en arco con cortinas de yute * rematadas con madroños * y volantes. Sillas de anea *. Cuadros con paisajes inverosímiles de ninfas, o reyes de leyenda. Es verano. Un gran silencio umbroso se extiende por la escena. Al levantarse el telón está la escena sola. Se oyen doblar las campanas. / (Sale la Criada 1ª) *
    • 1936 García Lorca, F. Bernarda Alba [1991] Esp (CDH )

      CriadaYa tengo el doble de esas campanas metido entre las sienes.

      La Poncia(Sale comiendo chorizo y pan.)Llevan ya más de dos horas de gori-gori *. Han venido curas de todos los pueblos. La iglesia está hermosa. En el primer responso se desmayó la Magdalena *.

    • 1936 García Lorca, F. Bernarda Alba [1991] Esp (CDH )

      PonciaElla, la más aseada, ella, la más decente, ella, la más alta. Buen descanso ganó su pobre marido. / (Cesan las campanas.)

      Criada¿Han venido todos sus parientes?

      PonciaLos de ella. La gente de él la odia. Vinieron a verlo muerto, y le hicieron la cruz *.

    • 1936 García Lorca, F. Bernarda Alba [1991] Esp (CDH )

      CriadaNi con el jabón ni con bayeta se le quitan. / (Suenan las campanas.)

      PonciaEl último responso. Me voy a oírlo. A mí me gusta mucho cómo canta el párroco. En el «Pater Noster»subió, subió, subió la voz que parecía un cántaro llenándose de agua poco a poco.

    • 1936-1939 Marañón, G. Conde-Duque [1990] 20 Esp (CDH )
      Don Enrique —dice este manuscrito— llamaba a sus criados con una campana; y como esto sólo lo podían hacer, por lo visto, los cardenales, Sixto V envió a su Nepote, el cardenal Pereto, a rogar al embajador que no la tocase. El embajador de Francia se unió a la petición pontificia y hasta se despacharon «letras apostólicas con censuras contra el Conde»: nada menos que por esto de la campana.
    • 1936-1939 Marañón, G. Conde-Duque [1990] 20 Esp (CDH )
      El embajador de Francia se unió a la petición pontificia y hasta se despacharon «letras apostólicas con censuras contra el Conde»: nada menos que por esto de la campana. Olivares, enfurecido, tuvo tres audiencias con el Papa, exigiéndole que le dejase la preeminencia campanil, en atención a que su Rey era «el mayor Príncipe del orbe» y a que la Santa Sede extraía sólo de España dos veces más dinero que de todo el resto de la Cristiandad.
    • 1936-1939 Marañón, G. Conde-Duque [1990] 20 Esp (CDH )
      No cedió Sixto V, y obligado el español a renunciar a la campana, ideó llamar a sus criados disparando cañonazos; con lo que «el Pontífice le envió a mandar tuviese campana para quitar el escándalo y el temblor que en Roma se causaba cuando se disparaban las piezas; y desde entonces usaron los embajadores de España de la campana con permisión pontificia».
    • 1940 Cabral, M. Compadre Mon [2003] República Dominicana (CDH )
      / Es que no quiero hablar de tus cosas mayores, / ni aún de aquella extraña madrugada en que diste / órdenes a un soldado / para que repicarán las campanas / por tu llegada al pueblo.
    • 1940 Jardiel Poncela, E. Eloísa [1997] 86 Esp (CDH )
      En la pared, cerca del lecho, una campana de estación. Enfrente, en el lateral izquierdo, resulta un tiro al blanco que han fijado en la pared. En el mismo lateral y en el ángulo del tercer término se alza un piano de cola y cuatro atriles musicales.
    • 1940 Jardiel Poncela, E. Eloísa [1997] Esp (CDH )
      Porque el señor, a veces, se duerme viajando, pero uno tiene que estar ojo avizor toda la noche para tocar la campana al salir el tren de cada ciudad, que hay que hacerlo a la hora exacta; cantar los nombres de las estaciones y vocear las especialidades de la localidad.
    • 1940 Jardiel Poncela, E. Eloísa [1997] Esp (CDH )

      Fermín(Toca un pito, la campana, y luego una sirena.)Ya salimos, señor.

      Edgardo¡Andando! Llevamos muchísimo retraso, pero lo ganaremos mañana en Alsasua. Voy a achar una cabezadita hasta Villalba.

    • 1940 Jardiel Poncela, E. Eloísa [1997] Esp (CDH )

      FermínSi no podía ser de otra manera... (Mira el reloj de pronto.)Menos veinte... (Va a la campana y la hace sonar.)¡La Navata!... ¡Un minuto!

      Leoncio(Aparte.)Pues, señor, ¿adónde he venido a caer? (En ese instante por la escalera del fondo aparecen Marianay Clotilde, vestidas tal como lo estaban en el prólogo, y con facilidad que demuestra un gran entrenamiento, atraviesan por entre los muebles hacia el primer término.)

    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 27 Perú (CDH )
      Los azules se llamaron y encorajinaron dando gritos. "¡Hay que defender la plaza!", dijo el mayor Téllez. "¡Defendámosla!", bramó Bola de Coca. Rosendo Maqui se preguntaba: "¿Qué plaza?" y entre sí decía que ojalá se fueran a la plaza para que los mataran a todos. Los colorados avanzaban regando humaredas y detonaciones. Un azul se puso a tocar la campana de la capilla. Téllez y Bola de Coca repartieron a su gente.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Siendo pequeño comenzó a distinguirse en el manejo de la honda. Desde dos cuadras de distancia lograba acertar a la campana de la capilla. El asunto era para reírse. Maqui acostumbraba llamar a los regidores tocando la campana, a fin de no perder tiempo. Tenía señalado a cada uno cierto número de campanadas.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] Perú (CDH )
      Desde dos cuadras de distancia lograba acertar a la campana de la capilla. El asunto era para reírse. Maqui acostumbraba llamar a los regidores tocando la campana, a fin de no perder tiempo. Tenía señalado a cada uno cierto número de campanadas. De repente un guijarro golpeaba dando la señal: lann, y se presentaba un regidor que, después de las aclaraciones del caso, salía blandiendo su garrote mientras Benito echaba a correr hacia el campo.
    • 1941 Alegría, C. Mundo [1978] 33 Perú (CDH )
      No tenía torres y la campana colgaba de un grueso travesaño que iba de una a otra de las desnudas paredes laterales que bordeaban los extremos de un angosto corredor. En la pared que hacía de fachada, no menos lisa que las otras, una gruesa y mal labrada puerta de sabe Dios qué madera, se quejaba sordamente de no haberse convertido en polvo todavía.
    • 1941 Mallea, E. Todo verdor perecerá [1969] Argentina (CDH )
      Pronto iban a sonar las campanas. Antes del festejo del inminente crepúsculo de domingo las muchachas de veinte años empezaban a reír. Ya no había sol, sino frío y olor a puerto.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )
      Sonarán unas campanas que nadie oirá más que él, y un vendaval agitará la casa donde se esconda. Entonces, irresistiblemente, saldrá a incorporarse a la ringlera y a caminar desesperado, lleno de horror con aquella compañía de difuntos, sin poder escapar ni descansar, ni aun desmayarse.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] 168 Esp (CDH )
      Cada noche sonaban las campanas de la parroquia, aunque nadie más que él las oía, y una larga ráfaga pasaba rozando las ventanas del pazo. Era la señal, y tío Pedro se lanzaba a la noche, como un hipnotizado, sin que ninguna precaución pudiese evitarlo. Hizo cerrar por fuera la puerta y la ventana de su dormitorio, que era el cuarto más alto de la torre, y no obstante, salió, sin saber él ni nadie por dónde.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] 168 Esp (CDH )
      Casi un mes vivió así. Al fin, un día se sintió inexplicablemente más tranquilo, y aquella noche no sonaron para él las campanas de la señal. Comprendió que había dejado ya un desdichado sucesor en la Santa Compaña, sin que pudiese saber cómo ni a quién, porque los que van en ese peregrinaje macabro no se acuerdan de nada después y sólo conservan el malestar de una pesadilla.
    • 1943 Fdz Flórez, W. Bosque animado [1997] Esp (CDH )
      Sus alas parpadeaban rápidamente en la luz todavía gris de la tarde que se acababa, que se había acabado ya, porque la leve claridad que se iba extinguiendo era como el sonido que aún queda en el aire cuando ya la campana está inmóvil; algo desprendido de su causa, que parece vivir por sí mismo y que languidece tan suavemente que nadie puede decir cuál es su último segundo.
    • 1943 Sinán, R. Plenilunio [1961] 9 Panamá (CDH )

      ¡Conéctela!... ¡Ya está!... Pero no empiece a decapitar aullidos. Busque algo interesante. ¿Qué está sincronizando? Es un nocturno que yo conozco... ¿Chopin?... No estoy seguro... Parece y no parece... Tiene acordes tan raros... Evoca el mar, los pinos... Semeja una tormenta... ¡Juraría que es Chopin!... ¿Esas campanas?... ¡Esos truenos!... ¿Son golpes?

      (Alguien llama a la puerta.)

    • 1943 Sinán, R. Plenilunio [1961] Panamá (CDH )

      Los borbotones de humo... La campana con su toque estridente... Las dos barras del cruce que descendían cual guillotinas fantásticas... Y, allá arriba, en el cielo, sobre las casas míseras de Guachapalí, la luna... ¡Oh, sí!... Hay detalles que se quedan impresos en la memoria... Aquello ¿sería un presentimiento de la tragedia? No sé...

    • 1944 Casona, A. Dama [1996] Esp (CDH )
      Algunas veces, la noche de San Juan, se han oído las campanas debajo del agua. *
    • 1944 Casona, A. Dama [1996] Esp (CDH )
      Y decían que en el fondo había otro pueblo sumergido, con su iglesia verde tupida de raíces y sus campanas milagrosas, que se oían a veces la noche de San Juan...
    • 1944 Casona, A. Dama [1996] Esp (CDH )
      (Los hombres descubiertos y las mujeres arrodilladas, inmóviles, como figuras de retablo. Se oyen, lejanas y sumergidas, las campanas de San Juan. Precediendo al cortejo, la Peregrina contempla el cuadro con una sonrisa dulcemente fría * y toma su bordón para seguir viaje. Entran en el umbral los pies de las angarillas cubiertas con ramas verdes. La Madre, con los brazos tendidos, lanza un grito desgarrado de dolor y de júbilo.)
    • 1944 Casona, A. Dama [1996] Esp (CDH )

      Entran en el umbral los pies de las angarillas cubiertas con ramas verdes. La Madre, con los brazos tendidos, lanza un grito desgarrado de dolor y de júbilo.)

      Madre¡Hija!...

      (Las campanas suben a un clamor de aleluya.)

      TELÓN

      null null
    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )

      Como zumbido de oídos persistía el rumor de las campanas a la oración, maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en la luz. ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre, sobre la podredumbre! ¡Alumbra, lumbre de alumbre, sobre la podredumbre, Luzbel de piedralumbre! ¡Alumbra, alumbra, lumbre de alumbre..., alumbre..., alumbra..., alumbra, lumbre de alumbre..., alumbra, alumbre...!

    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )

      El Peleleentreabrió los párpados en busca de alivio, de algo que le quitara el hipo; pero su mirada de moribundo, fija como espina, clavó su ruego en las puertas cerradas de la calle desierta. Remotamente se oían clarines, sumisión de pueblo nómada, y campanas que decían por los fieles difuntos de tres en tres toques trémulos: ¡Lás-tima!... ¡Lás-tima!... ¡Lás-tima!...

    • 1933-1946 Asturias, M. Á. Señor Presidente [2000] Guatemala (CDH )
      Por allí se oía la alborada en los días de fiesta nacional, despertador que paseaban fantasmas de metal y viento, sonidos de sabores, estornudos de colores, mientras aclara no aclara sonaba en las iglesias, tímida y atrevida, la campana de la primera misa, tímida y atrevida porque si su tanteo formaba parte del día de fiesta con gusto a chocolate y a torta de canónigo, en los días de fiesta nacional olía a cosa prohibida.
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] México (CDH )
      Pueblo sin otras músicas que cuando clamorean las campanas, propicias a doblar por angustias, y cuando en las iglesias la opresión se desata en melodías plañideras, en coros atiplados y roncos.
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] México (CDH )

      Cuando las campanas anuncian la elevación y la bendición, el pueblo se postra, en las calles y en la plaza.Cuando a campanadas lentas, lentísimas, tocan las doce, las tres y la oración, se quitan el sombrero los hombres, en las calles y en la plaza.

    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] México (CDH )
      Cuando la Campana Mayor, pesada, lentísimamente, toca el alba, en oscuras alcobas hay toses de ancianidad y nicotina, toses leves y viriles, con rezos largos, profundos, de sonoras cuerdas a medio apagar;
    • 1947 Yáñez, A. Filo Agua [1992] 7 México (CDH )

      Cuando la Campana Mayor, pesada, lentísimamente, toca el alba, en oscuras alcobas hay toses de ancianidad y nicotina, toses leves y viriles, con rezos largos, profundos, de sonoras cuerdas a medio apagar;viejecitos de nuca seca, mujeres y campesinos madrugadores arrodillados enoscuros lechos, vistiéndose, rayando fósforos, tal vez bostezando, entre palabras de oración, mientras la Campana ronca da el alba con solemne lentitud, pesadamente.

    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )
      Se ve con los párpados caídos. La visión de la vida a través de los ojos entreabiertos es clásica en las ciudades conventuales. Calles de huertos. Arquerías. Patios solariegos donde hacen labor las fuentes claras. Grave metal de las campanas. ¡Ojalá se conserve esta ciudad antigua bajo la cruz católica y la guarda fiel de sus volcanes! Luego, fiestas reales celebradas en geniales días, y festivas pompas.
    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )

      El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. De los telares asciende un siseo de moscas presas. Un raz-raz de escarabajo escapa de los rincones venerables donde los cronistas del rey, nuestro señor, escriben de las cosas de Indias. Un lero-lero de ranas se oye en los coros donde la voz de los canónigos salmodia al crepúsculo. Palpitación de yunques, de campanas, de corazones...

    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )

      Noche delirante. Al rumor sucede el silencio, al mar el desierto. En la sombra del bosque me burlan los sentidos: oigo voces de arrieros, marimbas, campanas, caballerías galopando por calles empedradas; veo luces, chispas de fraguas volcánicas, faros, tempestades, llamas, estrellas; me siento atado a una cruz de hierro como un mal ladrón; mis narices se llenan de un olor casero de pólvora, trapos y sartenes. Al rumor sucede el silencio, al mar el desierto. Noche delirante.

    • 1930-1948 Asturias, M. Á. Leyendas Guatemala [1977] Guatemala (CDH )

      Las arenas del camino, al pasar él convertíanse en alas, y era de ver cómo a sus espaldas se alzaba al cielo un listón blanco, sin dejar huella en la tierra.

      Anduvo y anduvo...

      Adelante, un repique circundó los espacios. Las campanas entre las nubes repetían su nombre:

      ¡Nido!

    • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )

      Infancia es tentarse por cualquier apariencia, es hacerse una herida y que el padre saque de la cartera una tira de tafetán inglés, la pegue sobre la herida y el niño vea en su mano una boca, porque el tafetán inglés es rosa y el rasguño transparenta una raya de oscura sangre.

      Infancia es creer que el anfiteatro es la mejor localidad del teatro, que el sueño tiene paraguas y que el rayo se funde en la campana.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Argentina (CDH )
      O un revuelo de campanas locas te despertó al amanecer: ¡las romerías de Maipú! Era muy temprano aún, pero latía ya en la casa un acelerado pulso de fiesta: los hombres estaban algo duros en sus ropas de domingo; muy excitadas, las tías jóvenes desplegaban telas brillantes, removían frascos de olor, cuchicheaban entre sí o reían de pronto llenas de fuego; renegando en sonoras frases vascuences, tío Francisco luchaba con una bota que se le resistía. Más tarde, al entrar en la iglesia, el abuelo Sebastián hundió en la pila toda su mano de cíclope; la sacó chorreando, tocaste aquellos dedos nudosos y te persignaste de rodillas.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Argentina (CDH )
      Pero tu corazón está repicando como una campanita de fiesta, y no ambicionas otra suerte que la de avanzar por un camino trazado en la llanura de horizonte a horizonte, detrás de cien novillos rojos que arden como brasas a mediodía.
    • 1948 Marechal, L. Adán Buenosayres [1999] Argentina (CDH )

      Fosforescente como el ojo de un gato, el reloj de San Bernardo atisba desde su torre: no queda ya en el aire ni una vibración de la última campanada, y el silencio fluye ahora de lo alto, sangre de campanas muertas.

    • 1950 Fdz-Flórez, D. Lola [1950] Esp (CDH )
      Se ha vuelto loco Cádiz con los tranvías, / ¡Vaya bonito negocio que ha hecho la compañía! / Hay gaditanas, hay gaditanas, / que sueñan con el trole y la campana.
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Chile (CDH )
      Cuántas veces en las calles de invierno de una ciudad o en / un autobús o un barco en el crepúsculo, o en la soledad / más espesa, la de la noche de fiesta, bajo el sonido / de sombras y campanas, en la misma gruta del placer / humano / me quise detener a buscar la eterna veta insondable / que antes toqué en la piedra o en el relámpago que / el beso desprendía. /
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Chile (CDH )
      / (Lo que en el cereal como una historia amarilla / de pequeños pechos preñados va repitiendo un número / que sin cesar es ternura en las capas germinales, / y que, idéntica siempre, se desgrana en marfil / y lo que en el agua es patria transparente, campana / desde la nieve aislada hasta las olas sangrientas.
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] 23 Chile (CDH )
      Era lo que no pudo renacer, un pedazo / de la pequeña muerte sin paz ni territorio: / un hueso, una campana que morían en él. / Yo levanté las vendas del yodo, hundí las manos / en los pobres dolores que mataban la muerte, / y no encontré en la herida sino una racha fría / que entraba por los vagos intersticios del alma.
    • 1950 Pablo Neruda Canto general [1981] Chile (CDH )
      Ramos de espejo, bases de tormenta. / Tronos volcados por la enredadera. / Régimen de la garra encarnizada. / Vendaval sostenido en la vertiente. / Inmóvil catarata de turquesa. / Campana patriarcal de los dormidos. / Argolla de las nieves dominadas. / Hierro acostado sobre sus estatuas. / Inaccesible temporal cerrado. / Manos de puma, roca sanguinaria. / Torre sombrera, discusión de nieve. /
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Paraguay (CDH )
      Eran dos las campanas: la grande y la pequeña. En Itacurubí, él también se divirtió haciendo de campanero y monaguillo, pero la iglesia de allá no tenía campanario, y las campanas estaban colocadas en lo alto de un sobradillo de madera, al cual se subía por una temblequeante escalera. Pensó que pronto haría nueve meses que no iba a Itacurubí. La última vez que estuvo fue por cuatro días. Le disgustaba y humillaba aquel ambiente, donde vivía su madre y una larga parentela de campesinos.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Paraguay (CDH )
      En Itacurubí, él también se divirtió haciendo de campanero y monaguillo, pero la iglesia de allá no tenía campanario, y las campanas estaban colocadas en lo alto de un sobradillo de madera, al cual se subía por una temblequeante escalera. Pensó que pronto haría nueve meses que no iba a Itacurubí. La última vez que estuvo fue por cuatro días. Le disgustaba y humillaba aquel ambiente, donde vivía su madre y una larga parentela de campesinos.
    • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] 373 Paraguay (CDH )
      Pilar había quedado en la estación esperándolo. Con un supremo esfuerzo, venciendo su asco, adelantó la mano y, cerrando los ojos, tiró con fuerza de aquellos zarcillos, y cayó redondo al suelo. Pilar se asustó al verlo caer a su lado. Pero Espinoza en seguida se incorporó. «Me había dormido», murmuró. Sonó en esto la campana de la estación anunciando que el tren salía de Patiño.
    • 1952 Cáceres Lara, V. Humus [1995] Cuentos Honduras (CDH )

      Despertó como a las siete del día siguiente. La campana de una iglesia próxima estaba tocando convitey la luz entraba ya intensamente por los mil agujeros que los muchachos hacían con piedras en el tejado.

      Al sólo levantarse, ya con su indumentaria típica: el calzoncillo, empezó a gritar:

      — ¡Juana!... ¡Juana!... ¡Juanaaaaa!...

    • 1952 Cáceres Lara, V. Humus [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      Las campanas de la iglesia vecina empezaban a tocar para la misa de ocho y las beatas, la mayoría arrebujadas en pañolones negros, empezaban a llenar las frías naves del templo.
    • 1952 Cáceres Lara, V. Humus [1995] Cuentos Honduras (CDH )

      La estancia se iluminaba más y más. Oía como que sonaban mil campanillas al mismo tiempo. Sonaban igualito a las campanitas que tocaban en las iglesias para las flores de mayo: "Venid y vamos todas, con flores a María"...

    • 1952 Cáceres Lara, V. Humus [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      "¿Pero para dónde se iban a ir? ¿Vamos a ver? ¿Para dónde se iban a ir, si ella estaba allí acostada, tibita, oyendo aquella música de campanas y sintiendo una pegazón viscosa entre los muslos? ¡Ella estaba pegada! ¡Estaba pegada!"
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
      — Mañana van a seguir doblando... —añadió el señor Tomás, pero la palabra «doblando», que dijo en el sentido maicero de doblar la milpa, * le hizo recordar, al oírla, el eco de las campanas que doblan a muerto en el pueblo, hasta dejar zonza a la gente.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
      La mano del que violentamente quiebra la mata de maíz, para que la mazorca acabe de sazonar, es como la mano que parte en dos el sonido de la campana, para que madure el muerto.
    • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
      Anunció la hora un presentimiento de pájaros que volaron de los árboles cercanos, al asomar al patio la cuadrilla de los que, llegado el convite, iban a soltar los cohetes, relinchos de caballitos enloquecidos, al sonar las campanas de las vísperas.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 70 Cuba (CDH )
      Pero pronto nos recordaban las campanas de un carillón cercano que se aproximaba la hora del encierro. Y al dejar a mi esposa en su escenario al comienzo de la función de tarde, tenía la impresión de devolverla a una cárcel donde cumpliera una condena perpetua.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] Cuba (CDH )
      A lo lejos repican las campanas de una iglesia con uno de esos ritmos parroquiales, conseguido en el guindarse de las cuerdas, que ignoran los carrillones eléctricos de las falsas torres góticas de mi país. Mouche, dormida, se ha atravesado en la cama de modo que no queda lugar para mí.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 72 Cuba (CDH )
      A veces, también, debíase mi información sobre el paso de las estaciones a las campanas de papel rojo que se abrían en las vitrinas de las tiendas, o a la llegada de camiones cargados de pinos cuyo perfume dejaba la calle como transfigurada durante unos segundos.
    • 1953 Carpentier, A. Pasos [1985] 119 Cuba (CDH )
      Un mortero acababa de abrir fuego cerca de la Catedral antigua, en cuyas campanas topaba a veces una bala con sonoro martillazo. «Eh, bien, c'est gai!», exclamó a nuestro lado una mujer de voz cantarina y grave, con acento algo engolado, que se nos presentó como canadiense y pintora, divorciada de un diplomático centroamericano.
    • 1953 Mutis, Á. Elementos desastre [1992] 60 Maqroll Colombia (CDH )
      Como un loco planeta de liquen, anhela la firme baranda del colegio con su campana y el fresco olor de los laboratorios. Ruido de las duchas contra las espaldas dormidas.
    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] México (CDH )

      Los vidrios de colores de la iglesia estuvieron encendidos hasta el amanecer con la luz de los cirios, mientras velaban el cuerpo del difunto. Voces de mujeres cantaban en el semisueño de la noche: "Salgan, salgan, salgan, ánima, de penas"*con voz de falsete. Y las campanas estuvieron doblando a muerto toda la noche, hasta el amanecer, hasta que fueron cortadas por el toque del alba.

    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] México (CDH )

      — ¿Y quién crees que soy yo, tu pilmama? *Si te vas, pos ahi que Dios se las ajuarié con ellos. Yo ya no estoy pa criar muchachos; *con haberte criado a ti *y a tu hermana, que en paz descanse, con eso tuve de sobra. De hoy en adelante no quiero tener compromisos. Y como dice el dicho: "Si la campana no repica es porque no tiene badajo".

    • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] 132 México (CDH )
      Al Nachito se le ocurrió ir a darle una serenata, ya de noche, poquito después de las ocho y cuando todavía estaban tocando las campanas el toque de Ánimas. Entonces se oyeron los gritos, y la gente que estaba en la iglesia rezando el rosario salió a la carrera y allí los vieron: al Nachito defendiéndose patas arriba con la mandolina * y al Urbano mandándole un culatazo tras otro con el máuser, sin oír lo que le gritaba la gente, rabioso, como perro del mal.
    • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] Esp (CDH )
      El monaguillo entraba, tomaba una campana que había en un rincón, y sujetando el badajo para que no sonara, iba a salir cuando Mosén Millán le preguntó:

      — ¿Han venido los parientes?

      — ¿Qué parientes? —preguntó a su vez el monaguillo.

    • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] Esp (CDH )
      Seguían sonando las campanas que en los funerales eran lentas, espaciadas y graves. Mosén Millán alargaba las piernas. Las puntas de sus zapatos asomaban debajo del alba y encima de la estera de esparto. El alba estaba deshilándose por el remate. Los zapatos tenían el cuero rajado por el lugar donde se doblaban al andar, y el cura pensó: tendré que enviarlos a componer. El zapatero era nuevo en la aldea.
    • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] Esp (CDH )
      Cuando el bautizo entraba en la iglesia, las campanitas menores tocaban alegremente. Se podía saber si el que iban a bautizar era niño o niña. Si era niño, las campanas —una en un tono más alto que la otra— decían: no és nena, que és nen; no és nena, que és nen. Si era niña cambiaban un poco, y decían: no és nen, que és nena; no és nen, que és nena. La aldea estaba cerca de la raya de Lérida, y los campesinos usaban a veces palabras catalanas.
    • 1953 Sender, R. J. Réquiem campesino [1995] 14 Esp (CDH )
      Cuando el bautizo entraba en la iglesia, las campanitas menores tocaban alegremente. Se podía saber si el que iban a bautizar era niño o niña. Si era niño, las campanas —una en un tono más alto que la otra— decían: no és nena, que és nen; no és nena, que és nen. Si era niña cambiaban un poco, y decían: no és nen, que és nena; no és nen, que és nena. La aldea estaba cerca de la raya de Lérida, y los campesinos usaban a veces palabras catalanas.
    • 1954 Salarrué Trasmallo [1954] El Salvador (CDH )
      Se había bañado ya y llevaba el pelo mojado sobre la espalda. La peineta se le escapaba siempre a quer. Llevaba siempre bien hechita la corbata del delantar, por la cintura. Sus ojos relumbraban de pura cholotona quera. Detrás del escote de cambray se advertía que la fruta taba madura y jugosa. Cuando hablaba se oiban como campanas de corazón, campanas de todos los amores que se destiñen. Cuando pasaba guelía empuerca a limpiedad de corpulencia, incitando mordiscos en los dientes mangueros.
    • 1954 Salarrué Trasmallo [1954] 38 El Salvador (CDH )

      A cada ratito se asomaba al balcón de la sala y miraba inquieta el campanil vetusto de la iglesia, como si esperara una paloma, o un ángel. Era beata de entretenimiento y parecía como si las campanas sólo hablaran para ella.

    • 1954 Salarrué Trasmallo [1954] El Salvador (CDH )
      Las campanas se sacudieron gozosas el polvo de luna que les quedaba. Seis cuetes de vara chiflaron su libertad en el espacio y llenaron de ecos los cerros cercanos. Las chiltotas reventaban en corimobos musicales y el hojerío esmeraldino del patio bailaba una fiesta de luces y sombras.
    • 1956 Beneke, W. Funeral Home [1993] El Salvador (CDH )
      Llego con el taxi hasta las ramas bajas y espero a que suenen las campanas de las doce, entonces abro una botella de cerveza y la bebo a la salud de todo el mundo que no conozco.
    • 1956 Beneke, W. Funeral Home [1993] El Salvador (CDH )

      BernardoPorque entonces pensaba que con eso te haría desdichada, y no tenía derecho.

      MaríaNo puedo más, no me digas nada, no me preguntes nada por favor y vete pronto. / Se oyen las campanas de la medianoche. Silencio.

    • 1944-1956 Borges, J. L. Ficciones [1986] 45 Argentina (CDH )
      Comprendí, de pronto, dos cosas, la primera trivial, la segunda casi increíble: la música venía del pabellón, la música era china. Por eso, yo la había aceptado con plenitud, sin prestarle atención. No recuerdo si había una campana o un timbre o si llamé golpeando las manos. El chisporroteo de la música prosiguió.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] 15 Esp (CDH )
      Al alba venían a verme, formando todavía parte de mis sueños, las campanas de Quintás y el arrullo de las palomas en el tejado. Una mañana por el tiempo de la siega fue cuando vi en la laguna el barco velero, y otra de otoño, en lo alto del Castro, la viga de oro.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Pero don Silvestre no pudo dar un paso, que metió el pie izquierdo en el cepo, y cantó en seguida la campanita de plata, mi amo gritó no sé qué latín, yo corrí con doña Simona a su amparo, pero resbalamos al llegar a la fuente, caímos en el lodo, y yo me desmayé... Desperté en mi catre, y don Merlín estaba sentado en la hucha a mi lado y me sonreía.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Pondrás tu ropa mejor, y al cuello esta campanita de plata, y en la mula de nuestra ama llevarás el cesto grande de las manzanas, bien limpio, y le pones una manta nueva por cama de fondo. Y te vas por el camino de Pacios hasta la laguna, y en los peñascos de los Cabos posas el cesto en la hierba, la tapa levantada, y tú te pones de espaldas al cesto, y estás quieto y callado hasta que sientas un largo silbido, y entonces te vuelves y sin mirar para el cesto dejas caer la tapa, pasando por la argolla de mimbre la clavija, y quizá te cueste subir el cesto a la mula, pero ya te mandaré fuerzas con una memoria mía.
    • 1957 Cunqueiro, Á. Merlín [1969] Esp (CDH )
      Lo puso sobre la mesa, y el enano hizo una gentil reverencia a los monjes y a los peregrinos que aquella noche de mayo allí hacían posada, y con vocecilla que más parecía campanita de plata que canción humana, se puso a contar su nación e historia y su entrada en el Cister.
    • 1957 Laín Entralgo, P. Espera [1984] 464 Esp (CDH )
      "Cuando yo vine al mundo habían muerto cosas – que he crecido esperando" (Las viejas campanas). Pero no tarda en descubrir, atento a su propia experiencia, que el hombre, súbdito del tiempo, no se halla forzado a ser siempre su esclavo: "Hay tanta eternidad disuelta en estas horas – que ya ignoro mis años" (Tarde de primavera), escribe Valverde ante un soleado paisaje vesperal.
    • 1957 Laín Entralgo, P. Espera [1984] 476 Esp (CDH )
      ¿Acaso en el interior del mundo cristiano no ha sonado siempre, como una grave campana funeral, el temor a la inminencia de la venida del Anticristo, señal cierta de un "fin del mundo" inmediato? Recordemos la situación espiritual de los fieles de Salónica, según lo que de ellos nos dice la segunda carta de San Pablo; pensemos luego en los terrores del año 1000 y en la copiosa literatura milenarista.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      La voz de la campana resurgía. Y me pareció ver, frente a mí, la imagen de mis protectores, los alcaldes indios: don Maywa y don Víctor Pusa, rezando arrodillados delante de la fachada de la iglesia de adobes, blanqueada, de mi aldea, mientras la luz del crepúsculo no resplandecía sino cantaba. En los molles, las águilas, los wamanchas tan temidos por carnívoros, elevaban la cabeza, bebían la luz, ahogándose.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Yo sabía que la voz de la campana llegaba a cinco leguas de distancia. Creí que estallaría en la plaza. Pero surgía lentamente, a intervalos suficientes; y el canto se acrecentaba, atravesaba los elementos; y todo se convertía en esa música cuzqueña, que abría las puertas de la memoria.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      En los grandes lagos, especialmente en los que tienen islas y bosques de totora, hay campanas que tocan a la media noche. A su canto triste salen del agua toros de fuego, o de oro, arrastrando cadenas; suben a las cumbres y mugen en la helada; porque en el Perú los lagos están en la altura. Pensé que esas campanas debían de ser illas, reflejos de la "María Angola", que convertiría a los amarus en toros. Desde el centro del mundo, la voz de la campana, hundiéndose en los lagos, habría transformado a las antiguas criaturas.
    • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
      Pensé que esas campanas debían de ser illas, reflejos de la "María Angola", que convertiría a los amarus en toros. Desde el centro del mundo, la voz de la campana, hundiéndose en los lagos, habría transformado a las antiguas criaturas.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Y como entonces repicaron las campanas de la catedral, fue a buscar el chal bordado que sólo usaba en las grandes oportunidades. Camino del templo, observé que a pesar de todo, mis padres estaban como acrecidos de orgullo por tener un hijo alistado en la armada del Adelantado.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Cuando yo creía a mi prometida más atenta a lo que le narraba, la vi erguirse ante mí con sorprendente energía, afirmando que nada glorioso había en la empresa que estaba haciendo repicar, desde el alba, todas las campanas de la ciudad.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Las campanas del ingenio, volando despacio, le enderezaron las orejas. En el valle, la neblina y el humo eran una misma inmovilidad azulosa sobre la que flotaban, cada vez más siluetadas, una chimenea de ladrillos, un techo de grandes aleros, la torre de la iglesia y luces que parecían encenderse en el fondo de un lago. Perro tenía hambre. Pero hacia allá olía a hembra. A veces lo envolvía aún el olor a negro. Pero el olor de su propio celo, llamado por el olor de otro celo, se imponía a todo lo demás.
    • 1958 Carpentier, A. Guerra [1970] Cuba (CDH )
      Por hábito, Cimarrón y Perro se despertaron cuando sonó la campana del ingenio. La revelación de que habían dormido juntos, cuerpo con cuerpo, los enderezó de un salto. Después de adosarse a dos troncos, se miraron largamente. Perro ofreciéndose a tomar dueño. El negro ansioso de recuperar alguna amistad. El valle se desperezaba.
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] México (CDH )
      La madrugada de un domingo, antes de que las campanas parroquiales comenzaran a tañer, Gervasio caminó amodorrado por la galería hueca de Belén. Se palpaba los hombros, la cara, el estómago, los testículos: tenían más derecho a vivir que él, y era eso lo que moría. Traía los ojos cegados de carne.
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] 135 México (CDH )

      [...] y yo paseaba la vista por la pequeña sala familiar, la sala de los dos y del fantasma de mi padre: la lámpara de terciopelo verde, la mesa con sus sillas tiesas y su frutero apestoso; la mecedora de mimbre donde cosía mi madre todas las noches; el sofá, también de mimbre, también deshebrado; el piso de madera pintada de rosa; la ventana con sus cortinas de algodón; la puerta con su campanita de bronce.

    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] México (CDH )
      En el cuarto único y común de la casucha de Balbuena, con su puerta de maderos claveteados abierta para que entrara la luz del mediodía y el breve tañer de campanas, todos se sentaron en torno a la mesa. Gabriel se conocía de memoria la conversación, las anécdotas, las fotografías amoratadas que cada uno de los viejos traía en cada ocasión.
    • 1958 Fuentes, C. Región [1968] México (CDH )

      Ahí están dormiditos con el de la carita negra que cura de todos los males, a ver si los durmió con bien. Ellos ya están pintaditos de la última vez, y sus flores son nuevas. Nomás rézales, Ixca, y no me los vayas a turbar. Pide que los alumbren los cuatrocientos del sur, que es a donde se quedaron mirando mis hijitos, pintados de campanas, como la luna.

    • 1958 García Márquez, G. Coronel [1982] Colombia (CDH )

      — Por supuesto —dijo el coronel, la saliva impregnada de una dulzura triste—. Es algo así como repicar pero sin campanas.

      Don Sabas se acodó al escritorio con el rostro entre las manos después de que su mujer le aplicó la inyección. El coronel no supo qué hacer con su cuerpo. La mujer desconectó el ventilador eléctrico, lo puso sobre la caja blindada y luego se dirigió al armario.

    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] Esp (CDH )

      Cuando abrí los ojos, ya se habían bajado todos los viajeros y el hombre del cuero estaba sentado enfrente de mí, junto a la cabina del chófer. Aparté el maletín y me incorporé. Se oían cánticos y campanas.

      — ¡Rodea por la calle Antigua! —dijo el hombre. Me volví hacia la ventanilla y saqué la cabeza. El coche había frenado a la entrada de una plazuela.

    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] Esp (CDH )

      El coche reculó. Pasaban cuatro señores de luto agarrando cintas de estandarte. Enfrente vi la iglesia y siluetas de niños en el campanario con las piernas hacia afuera, contra la piedra, mirando abajo, hacia las primeras figuras de la procesión, que ya se metían por la gran puerta. Volteaban con fuerza las campanas.

    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] 73 Esp (CDH )

      — Anda, mira que eres, no te pares aquí. Si sólo falta otro poco como lo que hemos subido para llegar a las campanas.

      — Se ve bien desde aquí ya. — Mujer, no te asomes.

    • 1958 Martín Gaite, C. Visillos [1958] Esp (CDH )
      Sonó una campana y el tren arrancó.

      — Adiós —dijo Natalia, cogiendo la mano que su hermana le tenía.

      Yo también saqué la mano y se la di. Empezó a andar un poco con nosotros al paso del tren, siempre mirándonos y sonriendo. Me miraba a mí, sobre todo, los ojos llenos de luz en la cara pequeña, subido el cuello del abrigo.

    • 1959 Arreola, J. J. Bestiario [1972] México (CDH )
      Del rabo corto, grueso y aplanado que cuelga como una aldaba, como el badajo de la gran campana material. Y que está historiado con finas crines laterales, borla suntuaria entre el doble cortinaje de las ancas redondas y majestuosas.
    • 1959 Arreola, J. J. Bestiario [1972] México (CDH )

      Creo que el error consistió en la ruidosa proclama: trompetas y campanas, cohetes y tambores. Y para terminar, unos ingeniosos juegos de moral pirotécnica que se quedaron a medio arder.

    • 1960 Pellicer, C. Elegía [2002] 172 Antología México (CDH )
      / El héroe que va a morir / es dueño de este atardecer sinfónico / en que las campanas de todas las torres / y los consonantes números pitagóricos / tienden las invisibles guirnaldas / para la recepción eterna de un hombre / que nos pertenece a todos.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      En la hondura del monte el tañido ululante del urutaú acompañó sus pasos como el doblar de una luctuosa campana. Macario iba detrás con la guitarra.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Oían el opaco zumbido de la campana rota golpeada por la lluvia. Entraron al Cristo en el corredor, al reparo del alero. Lo recostaron de pie contra la tapia, como lo habían encontrado en la choza, y se sentaron en cuclillas a su alrededor.
    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )

      Varios puñales y machetes empezaron a centellear bajo el sol rodeando y protegiendo la retirada de Macario y los suyos con el Cristo a cuestas. Las mujeres y las criaturas chillaban despavoridas. La cascada campana rompió también a repicar a rebato.

    • 1960 Roa Bastos, A. Hijo hombre [1977] Paraguay (CDH )
      Cuando salían a la plazoleta, la campana sonó con una tos nerviosa. Se volvieron a mirar hacia el inclinado campanario y vieron una sombra acurrucada en lo alto. Nadie pensó en el campanero. La pequeña procesión reinició su marcha, con la imagen a cuestas de Pedro Mártir, Taní y Eligio. Ellos habían sido los mejores alumnos de Gaspar, lo habían enterrado en el monte después de darle el último adiós. Ahora llevaban en hombros su último trabajo.
    • 1961 Caro Baroja, J. Brujas [1966] Esp (CDH )
      Según él, el Demonio hace aparecer templos, altares, demonios en forma de santos, música, campanillas, ya que no campanas; las dignidades alcanzan hasta el grado episcopal, como superior: en las misas actúan subdiáconos, diáconos y presbíteros, usase en ellas de candelas, de la aspersión, del incensario; hay ofrenda, sermón, elevación y hasta un ite Missa est.
    • 1941-a1961 Guerra Navarro, F. Cuentos Pepe Monagas [1976] Esp (CDH )

      — ¡Mano! ¡Maestro! ¡Patrón, escuche que le digo!

      No se oía nada. Y él subió la voz, haciéndole campana con la mano:

      — ¿Usté me atiende o no? Antes que sea tarde. ¡¡¡Mano!!! ¡Patrón! Oigame un pisco, que pa luego ya no hay remiendo.

    • 1961 Martín-Santos, L. Tiempo silencio [1996] Esp (CDH )
      Pero la redonda consorte se había puesto ya en camino y había ido de descubierta recorriendo kilómetros de polvo hasta llegar a alguna zona habitada por seres a los que la emigración no ha envilecido y poder escuchar (como en su aldea) la campana de una iglesia tañir a muerto y para que las debidas preces y responsos acompañaran al cuerpo de su malograda hija cuando sepultureros profesionales, con la habilidad y presteza que dan los años de trabajo, echaran las primeras paletadas de tierra rojiza sobre la caja [...].
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )
      Más tarde o más temprano, hacía sonar la pesada campana, cruzaba el portón de hierro, mostraba a la sirvienta —ahora burlona, huraña— una sonrisa entristecida por represiones visibles, un pequeño gesto de la boca, una mirada que insinuaban la resignación e inducían a compartirla. Avanzaba detrás de ella sin necesidad ya de ser guiado, entre olores y alturas vegetales, descubierto, entre los dos muros de la noche rápida perforados por la inmovilidad blanca de las estatuas.
    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )

      El portón estaba cerrado; miró las luces aún pálidas de las ventanas, estuvo escuchando el silencio con un perro en el centro, tiró tres veces del cordón de la campana. «Puedo pegarme un tiro», pensó sin entusiasmo, compadeciéndose. Ya no se oía el perro: alguien se apartó de la primera sombra azul de la noche, rodeó la glorieta y vino por el sendero de ladrillos.

    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )

      La caminata por la larga calle arbolada, que no era ahora otra cosa que un esfuerzo tísico y durante el cual se cuidaba de pensar, como de meter un zapato en el agua parda de los baches; la campana, el portón y la breve espera en el crepúsculo desanimado; la mujer oscura y hostil; a veces el perro, pero, en todo caso, los ladridos imbéciles y metálicos [...].

    • 1961 Onetti, J. C. Astillero [1995] Uruguay (CDH )

      Caminaba sin pensar, una cuadra y otra; porque no era un pensamiento la imagen de sí mismo trotando, no sólo hacia la quinta, hacia la campana sombría y helada de la glorieta, hacia el jardín con las manchas de tiza de las estatuas, los senderos conquistados por la maleza, los canteros con estacas y troncos secos.

    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Argentina (CDH )
      — Nada, que a veces oigo campanas que existen y otras veces campanas que no existen.

      Se rióy agregó:

      — A propósito de las iglesias, anoche tuve un sueño curioso. Estaba en una catedral, casi a oscuras, y tenía que avanzar con cuidado para no llevarme por delante la gente. Tenía la impresión (porque no se veía nada) de que la nave estaba repleta.

    • 1961 Sábato, E. Héroes [1986] Argentina (CDH )

      En ese momento las campanas empezaron a sonar, primero lentamente y luego poco a poco, con mayor intensidad y por fin con una especie de furia, hasta que me desperté. Lo curioso, además, es que en el mismo sueño, tapándome los oídos, yo decía como si eso fuera motivo de horror: ¡son las campanas de Santa Lucía, la iglesia adonde iba de chica!

    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 75 Cuba (CDH )
      Nadie los aventajaba en urdir tretas para oír misas clandestinas, llevar hostias en las boinas, ocultar campanas en pajares y hornos de cal, y armar altares a hurtadillas —en una granja, en la trastienda de un figón, en una caverna custodiada por perros pastores—, donde menos se esperaba.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 95 Cuba (CDH )
      Despedida por un impacto, una campana había caído con tan tremendo alarido del bronce, que hasta los cañoneros enemigos se enteraron del caso. Mal resguardo contra el hierro era el de ese reino de persianas, mamparas, balcones ligeros, romanillas, barrotes de madera, emparrados y listones, donde todo estaba hecho para aprovechar el menor aliento de la brisa.
    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] Cuba (CDH )

      Habían reaparecido, para Esteban, las girándulas y arañas, los espejos de aguas profundas, los parabrisas y cristales de su infancia. Se rodaban toneles sobre los andenes de carga; graznaban los gansos en sus traspatios; alborotábanse los pífanos de la guarnición, y, desde lo alto del Fuerte Zelandia, marcaba un guardia el paso de las horas en el reloj de sol, martillando una campana con giratorio gesto de estafermo.

    • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 184 Cuba (CDH )
      Sonaban los primeros maitines de un domingo que los vientos nortes habían empezado a azotar de madrugada. A las voces de las campanas conocidas desde la niñez, se agregaba ahora el bronco bordón de la nueva catedral. Había pasado la noche, como en los dichosos tiempos del desorden, con singular rapidez.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      La voz del dolor y del deseo, la voz de la pistola, el brazo que arrima la tea a las cajas de pólvora y hace estallar los cañones y pone en fuga a los caballos sin jinete, en medio del caos de relinchos y llamaradas y estallidos que ahora tienen un eco lejano en las voces perdidas del pueblo, en la campana que comienza a repicar en la torre rojiza de la iglesia, en el latir de la tierra que soporta los cascos de la caballería revolucionaria, que ahora cruza el puente y encuentra la destrucción y la fuga y las fogatas apagadas, pero que no encuentra ni a los federales ni al teniente, el que cabalga hacia el sur, con la tea en alto, con los ojos incendiados de su caballo: hacia el sur, con el hilo entre las manos, hacia el sur.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] México (CDH )
      Corrían a su lado las capotas blancas de los nuevos automóviles, pasaban las faldas cortas y los sombreros de campana de las mujeres y los pantalones baloon de los lagartijos de ahora y los limpiabotas sentados en el suelo, alrededor de la fuente de la rana, pero no era la ciudad lo que corría frente a esa mirada vidriosa y fija, sino la palabra.
    • 1962 Fuentes, C. Muerte Artemio Cruz [1962] 143 México (CDH )
      Se abrió el inmenso Zócalo, con los puestos entre las arcadas y las campanas de Catedral entonaron el bronce profundo de las dos de la tarde. Mostró la credencial de diputado al guardia de la entrada de Moneda.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 59 Argentina (CDH )
      Los planes fabulosos de Miguel Ángel —por ejemplo, el que lo inquietó cuando trabajaba para seleccionar los bloques de piedra destinados a la magnificencia fúnebre de Julio II, y que consistía en convertir la montaña entera de Carrara en una estatua ciclópea; o el de alzar, junto a la iglesia de San Lorenzo, en Florencia, un campanario que sería también una escultura imponente, con las campanas suspendidas en el interior de la cabeza y un palomar en el hueco del tronco [...].
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 69 Argentina (CDH )
      Rebaños de ovejas y de cabras movíanse alrededor, y se respiraba una paz de égloga, un poco triste, con campanas, zumbar de abejas y balidos, nostálgica de lejanas pompas, que se transmutaba en una angustia indescifrable, honda hasta las lágrimas y el escalofrío, pero alucinante también de tenebrosa hermosura, cuando la noche brotaba como un vaho de los secretos cursos de agua, en el aletear de los murciélagos, y ascendía sobre las copas de los árboles [...].
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 92 Argentina (CDH )
      Sólo cuando las campanas empezaron a tañer, dialogando, y un ancho vuelo de golondrinas se desplazó encima de los muros, como una mecida oriflama, me convencí de que Florencia se desperezaba, densa de gente y de pasión, y de que en ella me aguardaba la vida con sus armas prontas.
    • 1962 Mujica Láinez, M. Bomarzo [1996] 152 Argentina (CDH )

      El perrito maltés, revolcándose en las pieles y derribando la pila de libros que había sobre el piso en un rincón del cuarto, se puso a ladrar ridículamente, como si él también, con su voz aguda, fuera una pequeña cortesana y estuviera burlándose del príncipe Polichinela, de aquel que leía los versos inmortales, soñaba con ser un gigantón maravilloso, como Briareo, como Anteo, como Caligorante, más todavía, como ese colosal rey Morgante que usaba por arma un badajo de campana y que reposa entre las tumbas de los gigantes en Babilonia. Pero yo no era más que un enano.

    • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] Perú (CDH )

      — Póquer. ¿Entras? Primero tienes que hacer de campana un cuarto de hora.

      — No juego con serranos —dice Alberto, a la vez que se lleva las manos al sexo y apunta hacia los jugadores—. Sólo me los tiro.

    • 1962 Vargas Llosa, M. Ciudad perros [1997] Perú (CDH )
      Pitaluga abrió automáticamente los brazos y su cabeza quedó colgando como una campana. Pestañeó antes de abrir los ojos. Sonrió sin entusiasmo.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] 45 Argentina (CDH )
      Montevideo debe estar lleno de torres, de campanas fundidas después de las batallas. No me diga que en Montevideo no hay grandísimos lagartos a la orilla del río.
    • 1963 Cortázar, J. Rayuela [1991] Argentina (CDH )

      El sincretismo fatídico no había tardado en revelar su secreto, aun para un lego como Oliveira; a cuatro compases de Le Rouet d'Omphaleseguían otros cuatro de Les Filles de Cadix, luego la mano izquierda profería Mon coeur s'óuvre à ta voix, la derecha intercalaba espasmódicamente el tema de las campanas de Lakmé, las dos juntas pasaban sucesivamente por la Danse Macabre y Coppélia, hasta que otros temas que el programa atribuía al Hymne à Victor Hugo, Jean de Nivelley Sur les bords du Nilalternaban vistosamente con los más conocidos [...].

    • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Honduras (CDH )
      Cuando aquella noche cantó el gallo, las campanas de la iglesia vibraron festivas, anunciando la hora esperada. Las carreras de bombas de antemano preparadas retumbaron por la plaza; disparaban las gruesas de cohetillos y las luces de colores de las candelas romanas iluminaban el firmamento; las luminarias chisporroteaban y las gentes ataviadas con sus mejores trajes, con sus estrenos de Nochebuena, cruzaban por todas direcciones.
    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      Ha sonado la campana. La campana dobla. ¡Ahora recuerda! Es dos de noviembre y la ingenua fe de los humildes se entrega al redoble de los badajos sobre los bronces. El no tiene fe. Le fue fácil perderla y ya no puede recobrarla. Por eso ninguno de los sonidos de la campana va dirigido a ninguno de sus muertos.
    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      La campana dobla. ¡Ahora recuerda! Es dos de noviembre y la ingenua fe de los humildes se entrega al redoble de los badajos sobre los bronces. El no tiene fe. Le fue fácil perderla y ya no puede recobrarla. Por eso ninguno de los sonidos de la campana va dirigido a ninguno de sus muertos. ¡Sus muertos están bien muertos! El mismo es ya un semi-muerto.
    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      Por eso ninguno de los sonidos de la campana va dirigido a ninguno de sus muertos. ¡Sus muertos están bien muertos! El mismo es ya un semi-muerto. Una sombra que recuerda. Una sombra que al evocar, sufre.
    • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )
      La campana sonaba lúgubremente entre el responso de la lluvia. Pero la campana no sonaba para sus muertos. El mismo era casi un muerto, un muerto condenado a la torturante angustia de recordar. El horizonte persistía en su cerrazón cenienta y las gallinas se acurrucaban al pie de los matasanos, cabizbajas, pensativas, angustiadas.
    • 1966 Donoso, J. Domingo [1968] Chile (CDH )
      Una campana suena en la iglesia del barrio. Unos chiquillos juegan a la pelota con unos diarios amarrados con cordel y él los sortea lentamente, pero apenas pasa el auto, los chiquillos continúan el juego como si él no hubiera existido jamás. Este olor dorado, tibio. Hoy es domingo y se me olvidó dejarle plata para las empanadas de la otra semana.
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 264 Esp (CDH )
      [...] para quienes con olvido de los elementales deberes del reconocimiento y la gratitud intentaban precipitarnos otra vez en los abismos de la democracia inorgánica en un universo repulsivamente plebeyo haciendo cruz y raya de los valores espirituales de una civilización milenaria que es prez y antorcha de nuestra Historia una civilización ecuménica que descubriera y poblara mundos a los que llevó el crucifijo y la campana el libro y el arado la espiga y el romance y dentro de cada pecho español un incorruptible sentido racial de dignidad e independencia turbando la paz no sólo en su estéril concepto negativo de no lucha sino de paz nueva [...].
    • 1966 Goytisolo, J. Señas identidad [1996] 333 Esp (CDH )
      [...] tratabas de imaginar la hondura de la pasión que existiera entre ellos y los juramentos de amor y la recíproca busca de sus cuerpos antes del obligado y triste final, preguntándote con amargura cómo la insidiosa degradación había sido posible, y pensando en Dolores, en la serena provocación del sexo y los pechos y los labios de Dolores, oías el espacioso redoble a muerto de las campanas y llorabas silenciosamente por ti.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] 229 Esp (CDH )
      Un visionario estremecimiento recorría la clase de cintura en cintura, las muchachas escuchaban al profesor boquiabiertas y con los ojos cerrados, un conocido sobón de mano larga y expeditiva llegó a decir que percibía claramente ciertos suspiros, otros oían tocar campanas, es la hora, soltad las palomas, amigos, voy a ser padre: esta es la historia de un parto múltiple y adolescente, hay generosidad y sacrificio pero también negligencia y confusión, no todos los hijos serían luego reconocidos por el padre, así es la vida, todos hemos sido jóvenes, suceden tantas cosas.
    • 1966 Marsé, J. Teresa [1996] Esp (CDH )

      . Después se afirmó sobre el sillín y se alejó a toda velocidad, dando tumbos, despavorido.

      He aquí que viene el tiempo de soltar palomas / en mitad de las plazas con estatua. / Van a dar nuestra hora. De un momento a otro / , sonarán campanas.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 53 Esp (CDH )
      De cualquier forma deben ser muy viejos, tan insaciables y crueles que cuando en un pueblo se advierte su proximidad las campanas tocan a rebato; y sin embargo —en contraste con lo que ocurre con el lobo o la alimaña— nunca, como consecuencia de la llamada, se sale a dar la batida del pastor.
    • 1967 Benet, J. Región [1996] 15 Esp (CDH )

      No hacen sino escuchar: la torre es tan chica que en el cuerpo de campanas no cabe más de media docena de personas, colgadas sobre el vacío: el resto se ve obligada a esperar en la escalera —y aun en el corral, en aquellas ocasiones en que ciertos hechos inusitados atraen una mayor concurrencia.

    • 1964-1967 Cabrera Infante, G. Tristes Tigres [1967] Cuba (CDH )
      Aquí hay un tiro al blanco y seis flippers y un punching-bag mecánico. Los tiros secos estallan por sobre las campanitas de los pin-balls y por sobre la mala palabra del tramposo que provocó un tilt. El punto final es la trompada esponjosa al estropeado punching-bag que debía tener todo su mecanismo punch-drunk hace rato.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Fue así como les quitaron a los chivos las campanitas que los árabes cambiaban por guacamayas, y se pusieron a la entrada del pueblo a disposición de quienes desatendían los consejos y súplicas de los centinelas e insistían en visitar la población. Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] Colombia (CDH )
      Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad solo se transmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas de insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 61 Colombia (CDH )
      Lo imaginaba como un diccionario giratorio que un individuo situado en el eje pudiera operar mediante una manivela, de modo que en pocas horas pasaran frente a sus ojos las nociones más necesarias para vivir. Había logrado escribir cerca de catorce mil fichas, cuando apareció por el camino de la ciénaga un anciano estrafalario con la campanita triste de los durmientes, cargando una maleta ventruda amarrada con cuerdas y un carrito cubierto de trapos negros. Fue directamente a la casa de José Arcadio Buendía.
    • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 102 Colombia (CDH )
      Andaba por todas partes pidiendo limosnas con un platillo de cobre. Le daban mucho, pero él quería más, porque el templo debía tener una campana cuyo clamor sacara a flote a los ahogados. Suplicó tanto, que perdió la voz. Sus huesos empezaron a llenarse de ruidos. Un sábado, no habiendo recogido ni siquiera el valor de las puertas, se dejó confundir por la desesperación. Improvisó un altar en la plaza y el domingo recorrió el pueblo con una campanita, como en los tiempos del insomnio, convocando a la misa campal. Muchos fueron por curiosidad.
    • 1968 García Pavón, F. Reinado Witiza [1976] 84 Esp (CDH )
      La albarda del cielo caía en campana sobre el terreno sin lindes. Los suaves toques blancos de los pueblos lejanos flotaban como trasgos alegres y mañaneros sobre el lejano ribete del horizonte. Estaban próximos al pantano de Peñarroya y al castillo del mismo nombre. Castillo que, como en el de San Servando, nunca pasó nada digno de crónica. Plinio saludó con la mano a unos guardias civiles que estaban en la puerta de un barracón.
    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )

      Nati soltó la carcajada, una carcajada que hizo volver la cabeza a la gente. Nati tenía una voz bellísima, alta, musical, jolgoriosa, llena de alegría, una voz que parecía una campana finita.

      — Perdona, chico, no sabía que estuvieses comprometido.

    • 1951-1969 Cela, C. J. Colmena [1986] Esp (CDH )
      Sobre Madrid, que es como una vieja planta con tiernos tallitos verdes, se oye, a veces, entre el hervir de la calle, el dulce voltear, el cariñoso voltear de las campanas de alguna capilla. Las gentes se cruzan, presurosas.
    • 1969 Monterroso, A. Oveja negra [1969] Guatemala (CDH )
      Al cabo de varios años, y después de persistentes esfuerzos sobre sí mismo, caminaba con facilidad en dos patas y a veces sentía que estaba ya a punto de ser un hombre, excepto por el hecho de que no mordía, movía la cola cuando encontraba a algún conocido, daba tres vueltas antes de acostarse, salivaba cuando oía las campanas de la iglesia, y por las noches se subía a una barda a gemir viendo largamente a la luna.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 99 Perú (CDH )
      Por lo menos diez amas se llenaron de disfuerzos cuando colocó dos tajadas de pan en la tostadora, esperó unos minutos, les dijo escuchen, y en ese instante sonó una campanita tin tin y saltaron las tostadas. Por lo menos cinco sintieron cosquilleos pecaminosos cuando se las ofreció a Vilma, ¿por qué no?, después de todo era la reina.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] Perú (CDH )
      Cuando salía la monjita con la campana, los resondraba por lo de la dancita primitiva y enseguida miraba al cholo: «Go ahead, Mourales.» «Yas, madre», le respondía el otro, con su boca de llanta, y empezaba a cogerlos uno por uno para limpiarlos con el estropajo. Lo sacaba empapado del lavadero y se lo iba pasando rudamente por la cara, hasta les salpicaba los cuellazos de almidón seco.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 190 Perú (CDH )
      Sin embargo Arzubiaga sacó la pelota e hizo un pase lateral, Martinto la elevó y de cabecita se la pasó a Julius quien, a su vez, se la entregó a Del Castillo, Del Castillo a Sánchez Concha, Sánchez Concha a Martinto, el gordo a Arzubiaga y así sucesivamente hasta que apareció la Zanahoria como loca con la campanita y reclamando en inglés la pelota.
    • 1970 Bryce Echenique, A. Julius [1996] 190 Perú (CDH )
      Se la llevó bajo el brazo, se fue furiosa tocando su campana. Todos los años circulaban rumores de que iban a cambiar a la Zanahoria, pero siempre los recibía el primero de abril, campana en mano, enroscada en su enorme rosario y lista para enfurecer. Como esta tarde.
    • 1970 Donoso, J. Obsceno pájaro [1990] Chile (CDH )
      Al mar me arrojara por una rosa / pero le temo al agua que es peligrosa / repiquen las campanas con el esquilón / que si no hay badajo con el corazón.
    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] : a lo lejos se destacan las torres de la catedral: una campana suena: torna el silencio

      ante nosotros, átomos de eternidad, se abren, arcanos e insondables, los tiempos venideros

      el camino se extiende, inacabable, ante la llanura: todo es llano, uniforme

      pueblos que proclaman su santa alegría de vivir fuera de la Historia [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] en verano, azotada en invierno por las ventiscas: acechas el campo recogido y absorto, los chopos del río, la primavera tarda: cerros pelados, olmos sonoros, álamos altos, lentas encinas

      suenan, se desgranan una a una, las campanas del Ángelus: concierto de badajos en medio del silencio antiguo y solemne: dulce correr de los días iguales: repetición, sustancia de la dicha [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] una paloma en la espadaña: notas pausadas del reloj de la catedral, campanas de la Audiencia de Soria

      caminas: cruzas el Tormes: puente de la Segoviana: la estepa del alto Duero: aceñas de Zamora: Salas de los Infantes: murallas grises de Olmedo

      te detienes a contemplar los álamos del ribazo [...].

    • 1970 Goytisolo, J. Reivindicación [1973] Esp (CDH )

      [...] el área designada, el Área H, se extiende desde las pendientes nor-occidentales del Moncayo hacia el Guadarrama, Gredos y la sierra Cabrera: comprende zonas de páramo cubierto de berruecos, llanuras áridas, ríos concisos y sobrios: las campanas tañen el Ángelus y oscuros pensamientos de eternidad parecen brotar de la tierra: para los equipos de fumigación y de tala los puntos de aterrizaje serán marcados por balizas de color azul [...].

    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      De allí trajo la frase, cincelada por los presos aludiendo a las campanas de la Catedral que, según Bartolo, evocaban a las ánimas del tiempo, de todas las más crueles, que se ensañan en el hombre alargando quebrantos, achicando el contento. Miguelí lo comprendía porque también él deseaba por encima de todo que pasaran los años y ya no tuviera que depender de nadie. Ahora mismo esperaba que vinieran a darle una paliza. Y también un sermón. Esto, seguro. Don Rosendo sabía decir las cosas y se complacía en hacerlo.
    • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
      Las campanas de la Catedral daban las ocho. Rodaban lágrimas por las mejillas de Mercedes que, así de entre casa, parecían secas, con las rayas del tiempo marcándole la cara, bella como ninguna.
    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] Esp (CDH )

      — No puedes darte una idea de lo que era esto entonces: las campanas, los rosarios de la aurora, las otras procesiones, los encapuchados, los Caballeros de Colón... Las campanas, las campanas. No puedes hacerte una idea. Hoy todo ha cambiado. ¡Hasta se han acordado de mí en el Ateneo Mercantil! Ya te contaré.

    • 1971 Aub, M. Gallina ciega [1995] Esp (CDH )
      Las campanas, las campanas. No puedes hacerte una idea. Hoy todo ha cambiado. ¡Hasta se han acordado de mí en el Ateneo Mercantil! Ya te contaré.
    • 1972 Becco, H. J. VocPoesía gauchesca Antología poesía gauchesca Ar (FG)
      CAMPANA DE PALO. Sin percusión. "Las razones de los pobres" no son atendidas; carecen, como esta, de sonido.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      — «Yo vivía» —siguió, más implacable aún y más enfática— «en un barrio / de Madrid, con campanas, / con relojes, con árboles».

      — Bert, que seguramente el día del último parte...

    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )
      Me aclaré la voz y dije que al carajo, al tiempo que la cosa me parecía realmente de pesadilla y, recosido el ambiente, me dejaban de nuevo en mi campana de desasosiego, como si fuese a ocurrir algo, como si hubiese olvidado yo que en esta vida nunca ocurre nada de nada. Que merezca la pena.
    • 1972 García Hortelano, J. Mary Tribune [1999] Esp (CDH )

      — ¿Tienes algún antibiótico? Si le pusiéramos algún antibiótico, me quedaría más tranquilo. La veo muy abatida a Gra.

      — No seas campana de la agonía. Miraré en el cajón de las medicinas.

    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] Esp (CDH )

      En la mañana de niebla, casi al alba, las voces estremecen el aire como trompetas.Toca todavía la campana, a la primera misa;pero su sonido es tenue, precavido, como para entrar de puntillas en las alcobas oscuras, un sonido al que se da la espalda, que se esquiva o acalla metiendo la cabeza bajo las sábanas.

    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] Esp (CDH )
      Y aguza el oído para escuchar mejor, para enterarse de lo que dicen aquellas voces que llegan con el sonido de las campanas, pero sin mezclarse, sin confundirse, como si resbalasen por distintos planos del aire, sin que hubiera lugar a interferencias:
    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] Esp (CDH )

      Y aguza el oído para escuchar mejor, para enterarse de lo que dicen aquellas voces que llegan con el sonido de las campanas, pero sin mezclarse, sin confundirse, como si resbalasen por distintos planos del aire, sin que hubiera lugar a interferencias:una es la voz de la campana;otra, la de la Tía Benita.Cuando sale el sacristán, la agarra sin miramientos y pretende taparle la boca enfurecida con aquellas manazas negras, tan durasy ásperas que su mujer dice que la lastima cuando la magrea.

    • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 345 Esp (CDH )
      Me sentí lleno de compasión por aquellas pobres gentes que cavaban fortificaciones y defensas. Me agarré a la campana, y toqué a rebato: no podía hacer otra cosa. Y toqué, toqué, hasta que los soldados de Bendaña golpearon con los fusiles las puertas de la Colegiata.
    • 1972 Zamora Vicente, A. Traque barraque [1972] 169 Esp (CDH )
      Esto no es de su mal, quiá, Dios mío, si ruge. Está mortal, lo que se dice... ¡Cierra ese ojo, condenada! ¿Eh? ¿Qué se ha muerto? ¡No! Sin avisar... Ahora que íbamos a arreglarle todo bien, una mercería tan bonita, con dos escaparates grandotes, con una campanita en la puerta para que sonase al entrar alguien, y un braserito eléctrico, y un dependiente joven que, a lo mejor...
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ecuador (CDH )
      Órgano y Campanas. Campanas y órgano. Empezaban a confundirse las dos voces. Transporte al infinito, viajaba en ellas, Ulises embarcado en pentagramas. Cada vez sentíase más alado. Las piedras de la torre lo elevaban.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ecuador (CDH )
      Campanas y órgano. Empezaban a confundirse las dos voces. Transporte al infinito, viajaba en ellas, Ulises embarcado en pentagramas. Cada vez sentíase más alado. Las piedras de la torre lo elevaban. Volvíanlo casi aéreo.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ecuador (CDH )
      Viejo de la edad de las campanas, parecía fuera de este mundo. El alcohol lo mecía, como una hamaca viva, de un lado para otro. Sólo se había embriagado una vez en la existencia. La primera. La primera y la última. Mejor dicho, la misma.
    • 1973 Aguilera Malta, D. Secuestro [1973] Ecuador (CDH )
      Le sonaban como campanas de carne produciendo extrañas vibraciones. ¡Laberín, laberín, laberín! ¡Ticos, ticas, ticos! ¡Laberín, laberín, laberín! ¡Ticos, ticos, ticos! Ellos le cercenaban imagen y sonido. Querían completo el chisme. Lo anterior era apenas el principio.
    • 1973 Mutis, Á. Visiones [1992] Maqroll Colombia (CDH )
      Campana de las minas / modera tus voces. / Orgullo del deseo / olvida tus dones. / Herencia de los fuertes / rinde tus armas. / Llanto de las olvidadas / rescata tus frutos.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Chile (CDH )
      El tren daba sus pitazos más alegres, oscurecía el campo y la estación ferroviaria con inmensos penachos de humo de carbón, tintineaban las campanas, y se olía ya el curso ancho, celeste y tranquilo, del río Imperial que se acercaba al océano.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Chile (CDH )
      Yo sólo lo sigo en sus campanas, en sus ondulaciones y en sus nombres.

      Sobre todo, en sus nombres, porque ellos tienen raíces y radícula, tienen aire y aceite, tienen historia y ópera: tienen sangre en las sílabas.

    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Chile (CDH )
      Lo trajo a Chile una marea, el mar caliente del Norte, y lo dejó allí el mar, abandonado en costa dura y dentada, y el océano lo golpeaba con espumas y campanas, y el viento negro de Valparaíso lo llenaba de sal sonora. Hagamos esta noche su estatua con el aire atravesada por el humo y la voz y por las circunstancias, y por la vida, como ésta su poética magnífica, atravesada por sueños y sonidos.
    • a1973 Neruda, P. Confieso [1993] Chile (CDH )
      Aún no habían sonado las campanas para España, pero ya él sabía lo que podía venir. Él es un hombre del sur, nació junto al mar sonoro y a las bodegas de vino amarillo como topacio. Así se hizo su corazón con el fuego de las uvas y el rumor de la ola. Fue siempre un poeta aunque en sus primeros años no lo supo. Después lo supieron todos los españoles, más tarde todo el mundo.
    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )

      Durante un tiempo que a Nacho le pareció eterno, sólo se oyó el tictac del despertador. Luego, las campanas de una iglesia.

      — Pérez Nassif —murmuró Agustina, cavilando—. Habría que pensarlo.

    • 1974 Sábato, E. Abaddón [1983] Argentina (CDH )

      [...] unos paisanos de bombacha y chambergo negro, escarbándose pensativamente los dientes con una ramita seca; algún sulky, caballos atados en el palenque del almacén de ramos generales, galpones de zinc, una volanta de capota negra, el auxiliar en mangas de camisa con la mano derecha en la cadena de la campana.

    • a1974 Anónimo Canc picaresco [1992] Argentina (CDH )
      Yo nunca espero justicia / porque no tengo ni un cobre, / como campanas de palo / son las razones de un pobre. *
    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )

      Hizo que el beodo pasara el brazo por encima de sus hombros y cargó con él. Nemesio era un individuo débil de constitución y la pareja daba bandazos y traspiés de los que se recuperaba por puro milagro. Una campana dio tres toques.

    • 1975 Mendoza, E. Caso Savolta [1994] Esp (CDH )

      Me tendí junto al borracho y miramos ambos por debajo de la falda de Graciela. No se veía nada, salvo una negra campana habitada por sombras opulentas.

    • 1976 Nieva, F. Carroza [1991] Esp (CDH )

      Con un tiento regalón hace pendulear las enormes ubres y se oyen unos cencerros.)¿Escuchas? Ahora está haciendo sonar las campanas del himeneo. ¡Adelante, valiente! Tómala por esposa después de esos tocamientos.

    • 1976 Nieva, F. Carroza [1991] Esp (CDH )
      Y se toca la campana cuando se ha muerto una persona y cuando hay boda o sermón. Y el agua bendita está muy fresca los días de calor. No se bebe, pero se mete la mano.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Guatemala (CDH )
      Si hubiera habido campanas —se cayeron casi todas la primera noche— hubieran tocado constantemente a arrebato de temblores. Recordamos aquellas noches de entre Todos los Santos y el Día de los Difuntos en que los mozos de Santullán hacen una fogata y una cena con los huevos y los chorizos que les dan por las casas y se pasan la noche tocando a muerto las campanas para que las gentes desde su casa oren constantemente por sus difuntos.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Guatemala (CDH )
      Recordamos aquellas noches de entre Todos los Santos y el Día de los Difuntos en que los mozos de Santullán hacen una fogata y una cena con los huevos y los chorizos que les dan por las casas y se pasan la noche tocando a muerto las campanas para que las gentes desde su casa oren constantemente por sus difuntos.
    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Guatemala (CDH )

      - 18 de febrero de 1651, una serie de temblores precedidos de alarmantes retumbos. Se desplomaron algunas casas y se oyeron tocar las campanas de los templos.

      - 12 de febrero de 1689 —terremotos de Santa Olalla—, varias víctimas y pérdidas materiales considerables.

    • 1976 Revilla, B. Guatemala: Terremoto pobres [1976] Guatemala (CDH )

      Grado VII: Terror general, sin peligro para los edificios bien construidos; movimiento del badajo de las campanas en las iglesias; grietas en ciertas construcciones; caída de las chimeneas en mal estado, lo que puede ocasionar el derrumbamiento de los techos; cristales rotos; se remueve el cieno de los estanques; se producen oleadas en ciertas corrientes de agua.

    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
      Las campanas repicaron, salieron los muchachos a recoger los centavos que lanzaría el padrino. Misia Rita no asistió sino que se hizo representar. Después se reunieron en la casa de Natalia y se brindó con una botella de brandy francés. Prato se tomó más de la mitad de la botella. Peláez estuvo todo el tiempo saboreando lentamente una copita.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 44 Venezuela (CDH )
      Desde muy joven se había señalado por sus golpes de audacia y su coraje agresivo. En la primera campana en que había tomado parte asaltó y desbarató el comando del enemigo a la cabeza de doscientos macheteros, en una carga desesperada, en la noche, sin disparar un tiro.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] 208 Venezuela (CDH )
      Todas las campanas de las torres debían doblar, todas las banderas estaban puestas a media asta, por las estaciones de la radio sólo se trasmitían boletines oficiales y música sacra. El ronquido de los órganos de Bach, el estertor de los violines de Beethoven, la marcha fúnebre de Sigfrido, el réquiem de Verdi, el Mesías de Haendel.
    • 1976 Uslar Pietri, A. Oficio difuntos [1976] Venezuela (CDH )
      Por un camino casi irreconocible, abandonado, con una luz de tempestad cercana, atravesando pueblos sin gente, portones cerrados, ecos de posa de campanas.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      Las campanas de la catedral de Leopoldstadt tocaban a rebato cuando el tío Esteban nació, a la orilla izquierda del Danubio, en un imperio que se extendía desde la Transilvania hasta los picachos helados del Tirol.
    • 1977 Paso, F. Palinuro [1982] México (CDH )
      Y mientras Pavlov volvía neuróticos a los perros jugándoles bromas con sus reflejos más sagrados y engañándolos con luces y campanas, Bard y Mountcastle privaban a los gatos de sus estructuras rinencefálicas, tornándolos feroces y Roux dejaba al descubierto el cerebro tembloroso de un perro vivo.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Las remotas campanas de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen de la Legua dieron la medianoche y, siempre puntual, el sargento Lituma —frente ancha, nariz aguileña, mirada penetrante, rectitud y bondad en el espíritu— empezó a caminar.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Entraron a la avenida Contralmirante Mora cuando las campanas de Nuestra Señora del Carmen de la Legua daban las doce y el sonido le pareció a Lituma tétrico. Iba mirando adelante, empeñosamente, pero a ratos, a pesar suyo, la cara se le volvía hacia la izquierda y echaba una ojeada al negro.
    • 1977 Vargas Llosa, M. Tía Julia [1996] Perú (CDH )
      Sentía que también lo iba ganando el sueño y había oído las campanas de la Catedral y la lejana carcajada de un borracho. Luego se durmió y plácidamente soñó el más grato y reconfortante de los sueños: en un castillo puntiagudo, arborescente de escudos, pergaminos, flores heráldicas y árboles genealógicos que seguían la pista de sus antepasados hasta Adán, el Señor de Ayacucho (¡era él!) recibía cuantioso tributo y fervorosa pleitesía de muchedumbres de indios piojosos, que engordaban simultáneamente sus arcas y su vanidad.
    • 1978 Cousté, A. Biografía Diablo [1978] Argentina (CDH )
      En el capítulo quinto de su novela, Meyrinck escribe que Judá León construyó el Golem «para que éste tañera las campanas en la sinagoga e hiciera los trabajos pesados. No era, sin embargo, un hombre como los otros y apenas lo animaba una vida sorda y vegetativa.
    • 1978 Cousté, A. Biografía Diablo [1978] 247 Argentina (CDH )

      Es el principal de los tres demonios encargados de la custodia de los tesoros ocultos (sus compañeros son Goziel y Fecor), e incluso de operaciones tan farragosas como cambiarlos de lugar, crear celadas y señales falsas para confundir a los hombres. Este triste y laborioso demonio ocupa sus escasos ratos libres en tareas terroríficas: toca las campanas a medianoche, hace aparecer los espectros, enciende los fuegos fatuos

    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Así para ocuparla en algo, para que no tuviera tiempo de compadecerse, comencé a levantarla a media mañana cuando el sol todavía no atormenta y alcanzando la sombra de la alberca, allí nos deteníamos hasta que desde la cocina llegaba alegre el repicar de la campana.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      A medio trecho, vino de la ciudad rompiendo el aire, la voz solemne de su gran campana. Hubiera dicho que la escuchaba por primera vez, tal me dejó su son, quieta y turbada buscando amparo en la sombra de los arcos mientras sus ecos redoblaban. Luego, al fin, volvió el resuello al cuerpo, la sangre al corazón y las dos apretamos el paso.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )
      Volteaban las campanas como en tiempos mejores, ronca y ceremoniosa la de la catedral, vivas y alegres las más cercanas, fundidos los ecos de unas con el repique breve de las otras.
    • 1978 Fdz Santos, J. Extramuros [1994] Esp (CDH )

      El sol corría a lo más alto y ni el camino se animaba, ni la puerta principal se abría de par en par. Todo seguía igual: la ciudad en silencio y las campanas repicando. A veces hacían un alto, fatigadas.

    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cuba (CDH )
      Los sacristanes hacían tocar las campanas, llamando a misa. La ciudad era sólo un "tañido" de repiqueteos constantes. Y un ascender de indios y criollos que arribaban desde todos los pueblos, ya medio muertos de cansancio y hambre, hasta el santuario de Tepeyac.
    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] 64 Cuba (CDH )
      Fray Servando se bajó del vehículo (pues como tal lo había usado) y el arzobispo, sin poderse contener, dio un grito. Las campanas al fin cesaron de tocar. Y un murmullo empezó a resonar desde el sitio que ocupaban los criollos.
    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] 35 Cuba (CDH )
      Y se mantuvo en quietud durante siete años más sin moverse del arenal. Alimentándose del jugo de las uñas. Hasta que fue descubierto por una campana, que a golpe de toques lo trasladó hasta el origen de los sonidos... Y viendo por allí la única posibilidad de escapar, se introdujo en su cuarto y esperó a que su madre hiciese la elección propicia.
    • 1965-1980 Arenas, R. Mundo Alucinante [1997] Cuba (CDH )
      Las campanas repiquetean. Los sacristanes mueren rendidos. En cada esquina un fraile tira pastorales donde se habla del Gran-Sacrilegio-Realizado-A-La-Virgen-De-Guadalupe-Por-Un-Fraile-Impostor-Llamado-Servando. Es domingo y estamos en Pascuas. Los indios, los criollos y toda la cartapila de parásitos nobles acuden a la iglesia a oír las maravillas de fray Servando. Y, desde muy temprano, los golpeados y heridos ruedan por las calles: todos quieren ocupar los mejores sitios.
    • 1955-1980 Rulfo, J. Pedro Páramo [1992] México (CDH )
      El repique comenzó con la campana mayor. La siguieron las demás. Algunos creyeron que llamaban para la misa grande y empezaron a abrirse las puertas; las menos, sólo aquellas donde vivía gente desmañanada, que esperaba despierta a que el toque del alba les avisara que ya había terminado la noche. Pero el repique duró más de lo debido. Ya no sonaban sólo las campanas de la iglesia mayor, sino también las de la Sangre de Cristo, las de la Cruz Verde y tal vez las del Santuario. Llegó el mediodía y no cesaba el repique.
    • 1955-1980 Rulfo, J. Pedro Páramo [1992] México (CDH )
      Pero el repique duró más de lo debido. Ya no sonaban sólo las campanas de la iglesia mayor, sino también las de la Sangre de Cristo, las de la Cruz Verde y tal vez las del Santuario. Llegó el mediodía y no cesaba el repique. Llegó la noche.
    • 1955-1980 Rulfo, J. Pedro Páramo [1992] México (CDH )
      Llegó el mediodía y no cesaba el repique. Llegó la noche. Y de día y de noche las campanas siguieron tocando, todas por igual, cada vez con más fuerza, hasta que aquello se convirtió en un lamento rumoroso de sonidos.
    • 1980 Vergés, P. Cenizas [1981] República Dominicana (CDH )
      Corrió segura de que no sería él, la campanita del presentimiento que había en su corazón le hizo saber que esa vez no sería Iván, sino otra voz la que dijera al otro lado aló, exactamente como ella en éste.
    • 1981 Bryce Echenique, A. Martín Romaña [1995] Perú (CDH )
      Qué diablos me importaba a mí que mi mamá se arrancara otra vez con las parrafadas y los comentarios a las parrafadas y que le pagara al viejito para que le abriera y le volviera a abrir por décima vez la reja haciéndole sonar la campanita para que ella sintiera, por enésima vez, lo que sintió Proust, y se mandara otra parrafada en medio de los más escalofriantes suspiros bañados con crema de ternura.
    • 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 11 Colombia (CDH )
      Yo estaba reponiéndome de la parranda de la boda en el regazo apostólico de María Alejandrina Cervantes, y apenas si desperté con el alboroto de las campanas tocando a rebato, porque pensé que las habían soltado en honor del obispo.
    • 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 111 Colombia (CDH )
      Las luces estaban apagadas, pero tan pronto como entré percibí el olor de mujer tibia y vi los ojos de leoparda insomne en la oscuridad, y después no volví a saber de mí mismo hasta que empezaron a sonar las campanas.
    • 1981 García Márquez, G. Crón muerte [1981] 147 Colombia (CDH )
      . "No lloraba por los golpes ni por nada de lo que había pasado —me dijo—: lloraba por él." Seguía pensando en él mientras su madre le ponía compresas de árnica en la cara, y más aún cuando oyó la gritería en la calle y las campanas de incendio en la torre, y su madre entró a decirle que ahora podía dormir, pues lo peor había pasado.
    • 1981 Veloz Maggiolo, M. Sombra Castañeda [2005] República Dominicana (CDH )

      Nuevamente los aleluyas calcinaban el holocausto de la nochebuena; angelitos cubiertos de mierda elevaban oraciones amarillas y pálidas que Sombra Castañeda, con su oído largo, en forma de campana, de cannopy, sorbía. Angelitos pesarosos lanzaban oraciones horadadas por la falcemia, produciendo un anémico revuelo de ángeles mayores que les impedía ponerse en contacto con el mundo real, con el mundo de este lado de la luciérnaga, vivido por nosotros, y en parte creado por los demás.

    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      A las diez de la noche, un sirviente circuló entre los invitados tocando una campanita de cristal, se calló la música, se paró el baile y los invitados se reunieron en el salón principal. Un sacerdote pequeño e inocente, adornado con sus paramentos de misa mayor, leyó el enmarañado sermón que había preparado, exaltando confusas e impracticables virtudes.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )
      La gran casa de la esquina crujió como una nuez, se agrietaron sus paredes y la gran lámpara de lágrimas de cristal del comedor cayó con un clamor de mil campanas, haciéndose añicos. Aparte de eso, lo único grave fue la muerte de la Nana.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] 237 Chile (CDH )
      A mediodía sonó la campana y se abrió el portón. Vieron salir un rebaño de escolares y entre ellos, en orden, callado y sin lágrimas, con una raya de lápiz en la nariz y los calcetines comidos por los zapatos, iba el pequeño Miguel, que en esas pocas horas había aprendido a andar por la vida sin ir de la mano de su hermana. Amanda lo estrechó contra su pecho frenéticamente y en una inspiración del momento le dijo: «daría la vida por ti, Miguelito». No sabía que algún día tendría que hacerlo.
    • 1982 Allende, I. Casa espíritus [1995] Chile (CDH )

      Entendió lo que Jean de Satigny había querido decir la noche de bodas, cuando le explicó que no se sentía inclinado por la vida matrimonial. Vislumbró también el siniestro poder del indio, la burla solapada de los sirvientes y se sintió prisionera en la antesala del infierno. En ese momento la niña se movió en su interior y ella se estremeció, como si hubiera sonado una campana de alerta.

    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Argentina (CDH )
      En ese momento, Lord James, su marido, más alto aún, realzado por la elegancia de las botas estrechas, se llega a darle el brazo, porque en breve sonará la campana que llama a almorzar. En esa casa donde tantos cuadros hay y donde cada escena se compone ante mí como otro cuadro, el grupo me hará pensar después en Thomas Gainsborough, un artista cuyos retratos en el comedor me aguardan. Y al comedor me voy, con Mr. William, que está emocionado.
    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Argentina (CDH )

      El uno era el nivel habitual, el obvio; el de las negras descalzas que regaban los patios y la huerta; el de Doña Mercedes persignándose y haciendo persignar a los niños y a sus servidores, cuando repicaban todas las campanas de la ciudad, como si entre ellas dialogasen; el del sabroso olor de las empanadas, el locro y el puchero, que a través de los patios, humeando, trasladaban desde la distante cocina; el de Petrona y Pedro que crecían, que jugaban a que ella era la madrecita y él el hijito, y terminaban riñendo [...].

    • 1982 Mujica Láinez, M. Escarabajo [1993] Argentina (CDH )
      Fue entonces, entre aquellas campanas, aquellas palomas ateridas y aquellos religiosos compasivos, cuando se le ocurrió a nuestro maestro esculpir una figura de la Victoria, la cual no sería ubicada en el recinto de los Duques Médicis, porque era grande su aversión a dichos señores, símbolos de la supremacía despótica, sino en la tumba siempre postergada del Papa Julio II, el primero que le encargó las pinturas de la Sixtina, y le permitió acometer con independencia total esa arriesgadísima empresa, de la cual salió airoso.
    • 1982 Pitol, S. Juegos florales [1985] México (CDH )
      Trazó, por ejemplo, a grandes rasgos una crónica de aquella misa en memoria de su abuelo que acabó en una riña entre el rústico sacerdote del pueblo y sus feligreses, quienes se sentían timados por supuestas anomalías en la colecta para comprar una campana, lo que a él le libró de asistir a misa el resto de sus vacaciones, pues su familia, muy ofendida, dejó de frecuentar la iglesia.
    • 1982 Pitol, S. Juegos florales [1985] 75 México (CDH )
      Le extrañó la importancia que en sus recuerdos tomaba aquella ceremonia religiosa atropellada por una riña surgida de la compra de una campana. No era la anécdota misma, la misa terminada en forma tempestuosa, se dijo, lo que le interesaba, sino el hecho de que en aquella ceremonia aparecía el elenco completo de personajes de la historia que se proponía relatar: él y su hermana; los chinos con quienes construía ciudades de corcholatas al lado de pequeños canales de riego [...].
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )

      Quiero recordarla en los ladrillos de barro de los corredores que limitaban la hoguera del jardín con las habitaciones, por donde seguirán pasando mis padres muy jóvenes y poderosos, como dioses muy jóvenes y poderosos; por donde seguirán repicando las llaves de mi madre, más presentes que las campanas del pueblo, que el reloj del pueblo, que está seguro de medir la eternidad.

    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
      Los días siguen iguales en la paz de Antigua —¡tan bella y tan señora!— presididos por el Volcán de Agua, las campanas y el chorro de las fuentes. ¡Qué insoportable paraíso! ¡Cuánta dulzura, cuánta lentitud e indiferencia! ¡Qué voluntad muerta! ¡Qué religioso olvido de Dios y del Diablo!
    • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
      De niño, cuando se tiene responsabilidad, jamás se pierde la cabeza. En unos minutos más o menos tranquilos, convencí a mi madre, ciega, de que deberíamos marcharnos al parque. Las campanas, en los templos, sonaban solas.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Remotas, al otro lado de la ciudad colonial, se escucharon las campanas de la catedral llamando a la misa mayor. El doctor Urbino se puso los lentes de media luna con montura de oro, y consultó el relojito de la leontina que era cuadrado y fino, y su tapa se abría con un resorte: estaba a punto de perder la misa de Pentecostés.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Pero desde el año anterior, gracias a una colecta promovida por la Sociedad de Mejoras Públicas, de la cual Juvenal Urbino era presidente honorario, había un cuerpo de bomberos profesional y un camión cisterna con sirena y campana, y dos mangueras de alta presión.
    • 1985 García Márquez, G. Amor [1987] Colombia (CDH )
      Estaban de moda, hasta el punto de que en las escuelas se suspendían las clases cuando se oían las campanas de las iglesias tocando a rebato, para que los niños fueran a verlos combatir el fuego.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Mientras él verificaba meticulosamente aquel asombroso parecido, a lo lejos, con ritmo pausado, repicó varias veces una campana, destacando vivamente contra el sólido remanso de silencio demorado tan cerca, en el patio, en los corredores, en la sala.
    • 1985 Merino, J. M. Orilla oscura [1995] Esp (CDH )
      Sonó entonces el tañido lejano y lento de una campana muchas veces, como dando las notas de alguna hora. Luego, el silencio nítido volvió a llenarlo todo. Pensó que había sido la señal de la última hora, el signo de que el tiempo mismo había concluido.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )

      Las campanas del Duomo le confirman que son las tres. La última nevada despejó la atmósfera y se oyen mejor. El viejo mira por la ventana: la opuesta pared del patio es de plata lunar.

      «Mala claridad para una emboscada de aquéllas, pero buena para esta guerra... ¡Qué pronto comprendiste que soy tu compañero, niño mío!»

    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      En las noches de viento sur el viejo oye las campanas del Duomo a pesar de la ventana cerrada. Acaso ellas ahora le despiertan, o quizás el recuerdo tenaz de los dos guerreros que todo el día, e incluso por lo visto bajo el sueño, han seguido llamando a las cerradas puertas de su memoria.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Suenan las campanas del Duomo, en alas del viento sur. ¡Las seis ya! El viejo cae en la cuenta de que la bicha ha estado tranquila todo el día... Claro, conquistada también por esta muchacha que es como aquellas mozas.
    • 1985 Sampedro, J. L. Sonrisa etrusca [1995] Esp (CDH )
      Y después del banquete la música y el baile, faldas que giran haciéndose campanas y provocando la mirada, las jarras de mano en mano, parejas desapareciendo, la noche con sus estrellas, el cansancio que nos pesa de golpe cuando cae el silencio...
    • 1986 Balza, J. Relatos [1990] Venezuela (CDH )
      Percibo, ya despierto, el dulcísimo timbre de las lejanas campanas y, más allá, las sirenas de una patrulla. Toco la frente, el pecho; sudo mucho, aunque la noche está fresca. Reconozco dónde estoy; anticipo el viaje de la mañana. Quiero incorporarme en la cama, pero entonces reconozco el repiqueteo de la seca pelota sobre el piso. Dejo pasar algunos segundos. Estoy absolutamente solo y no quiero abrir los ojos.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 280 Cuba (CDH )
      Yo volví a rozar su clítoris con mi lengua, rodeándolo, dándole vueltas, frotándolo, y ella comenzó a gemir, a gritar sin palabras pero dirigiéndome con sus manos en mi cabeza en la operación de frotar mi lengua dura contra su clítoris, badajo para campana, hasta que todo estaba húmedo por mi saliva y luego por su esmegma, que brotaba de todas partes y salía fuera, fuente fragante porque olía tanto como manaba, pero era un olor dulce, intenso pero nada molesto como el hedor de lejía del semen, detestable aunque propio.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cuba (CDH )
      Volví a llamarla otra vez otro día (el teléfono convertido en un melófono, campanas de Bell) y quedamos en que saldríamos. No me alentó a ir a buscarla a su casa, aludiendo más que aduciendo el carácter de su hermana —¿cómo sería, una megera mayor?— y quedamos en que nos veríamos en el lobby del «Rex Cinema», ese sábado a las cuatro. Ella me dijo antes de, colgar que estaría encantada de verme otra vez —y me pareció una adenda adecuada—.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] 455 Cuba (CDH )
      Era un ansia de estar dentro de ella que se transformó en una furia para penetrarla en seguida, aún con la bebida en la mano, que yo oía por el tintinear del hielo y el vaso, que sentía porque me mojaba el pecho, esa impetuosidad hizo que mi pene, en el acto, llegara a donde no había llegado nunca antes en su interior, mi escrito convertido en otro instrumento de penetración, golpeando su vulva con frenesí, el mismo encogimiento de su piel haciéndolo un objeto romo pero contundente, que pegaba contra sus labios, la vagina baja formando una campana, la bolsa hecha badajo, carajo. Ella me recibió con su acostumbrada blandura, suave la piel, acolchados sus miembros por su carne amable, tibia por dentro, muelle en que atracar.
    • 1986 Cabrera Infante, G. Habana [1993] Cuba (CDH )
      ¿Sería posible que lo hubiera perdido fuera? Gateé como pude por la rampa mucosa hasta el orificio por el que había caído y traté de mirar hacia el exterior. Solamente vi un vestíbulo a oscuras con una campana malva arriba y unas colgaduras moradas a los lados. Iba a trasponer el umbral cuando de pronto hubo un temblor —¿de tierra?— y resbalé hacia dentro, casi hasta el fondo del salón. Pero no perdí la linterna.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      La llamada extendía un eco de afilados bronces, como si a su conjuro las campanas de todos los campanarios de la ciudad fuesen a tañer volteadas por alguna mano oculta.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      Hubo un don Abilio, entre los más arriscados señores, que cuentan que de sus mismas partes se colgó el badajo de la campana del concejo, para que los paisanos vieran en lo poco que estimaba sus razones. De ese don Abilio guardo yo en el museo un rizo de su barba bermeja.
    • 1986 Díez Rdz, L. M. Fuente edad [1993] Esp (CDH )
      La quietud y el clamor de la mañana se fundían en la ampliada resonancia del valle, con un ritmo de silencios solemnes y lejanas algarabías, ecos perdidos que arrastraban voces, trinos, campanas.
    • 1986 García Ramis, M. Felices días [1995] Puerto Rico (CDH )

      Ibamos a ir cerca de casa, pero se nos ocurrió que luego podrían comentar algo las dependientes; decírselo a Mami, así que nos fuimos a San Juan con el pretexto de ir a comprar dulces. A Gabriel Roberto le compramos pañales, cotitas, botines, y unos champion para bebé. También un juego de botellas con su olla para hervirlas, y cuatro pares de imperdibles con cierres en forma de animalitos. "Y juguetes", dijo Andrés, y le compramos una maraca, un perro de peluche y unas campanitas.

    • 1986 Lara, L. F. DiccBásicoEspañolMéxico Mx (NTLLE)
      campana. s. f. Instrumento sonoro hueco, generalmente de algún metal como el bronce, de forma cónica, abierto en la base y cerrado en su parte superior. Cuando se golpea con el badajo, un mazo o con un martillo, produce un sonido característico como el que se oye en las iglesias para llamar a sus fieles.
    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] 95 Chile (CDH )
      Me falta el mar. Me faltan los pájaros. Mándame los sonidos de mi casa. Entra hasta el jardín y deja sonar las campanas. Primero graba ese repicar delgado de las campanas pequeñas cuando las mueve el viento y luego tira de la soga de la campana mayor, cinco, seis veces. ¡Campana, mi campana!
    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] 95 Chile (CDH )
      Me falta el mar. Me faltan los pájaros. Mándame los sonidos de mi casa. Entra hasta el jardín y deja sonar las campanas. Primero graba ese repicar delgado de las campanas pequeñas cuando las mueve el viento y luego tira de la soga de la campana mayor, cinco, seis veces. ¡Campana, mi campana! No hay nada que suene tanto como la palabra campana si la colgamos de un campanario junto al mar.
    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] 95 Chile (CDH )
      Entra hasta el jardín y deja sonar las campanas. Primero graba ese repicar delgado de las campanas pequeñas cuando las mueve el viento y luego tira de la soga de la campana mayor, cinco, seis veces.
    • 1986 Skármeta, A. Cartero Neruda [1996] 95 Chile (CDH )
      Primero graba ese repicar delgado de las campanas pequeñas cuando las mueve el viento y luego tira de la soga de la campana mayor, cinco, seis veces. ¡Campana, mi campana! No hay nada que suene tanto como la palabra campana si la colgamos de un campanario junto al mar.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Argentina (CDH )
      Caminó lentamente mientras las campanas de una iglesia sonaban a intervalos largos. Atravesó el bulevar de las embajadas, adornado de flores y palmeras y advirtió que en la otra esquina dos guardias ingleses estaban armando una garita a un costado de la calle.
    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Argentina (CDH )

      El gordo arrojó el cigarrillo al lavatorio y desapareció por el corredor. Entonces el otro negro empezó a ponerse de pie. Había perdido un botón del saco y por entre la camisa abierta se le veía el ombligo. El agua le había enchastrado el pelo corto y enrulado. A lo lejos empezaron a sonar las campanas de la catedral. Lauri le alcanzó una toalla.

    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Argentina (CDH )
      — ¿Distingue la campana?

      — Más o menos... Ahora sí, en verde.

      — Es el efecto de la luz. Bueno, mire, necesito que haga blanco en la caja amarilla que hay al lado. Con la mira telescópica la va a ver.

    • 1986 Soriano, O. Rendido león [1987] Argentina (CDH )

      — Usted no se imagina cuántas cosas dependen de ese disparo, Lauri. Patik va a recibir un millón de dólares que vienen de Washington. Un hombre de los servicios franceses le va a entregar la valija al lugarteniente de ese canalla cuando el carillón dé las tres. Ayer me enteré del asunto y pensé que no sería difícil ganarle de mano si alguien podía hacer sonar las campanas un poco antes.

    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Chile (CDH )
      Al sur del potrero había un río, dijo Apolinario, un riachuelo de aguas bajas, torrentosas, que arrastraba piedras, y hacia el norte se levantaba el campanario pobretón, de adobe, con su mirador y su campana movida por una soga, de una iglesia de pueblo. Dándole la espalda al campanario, como si su cercanía le hiriera la vista o le causara alguna otra clase de incomodidad, Apolinario se sacó el overol y se puso un espléndido suéter rojo ladrillo, que en las tiendas del West Berlín debía de costar por lo menos quinientos marcos.
    • 1987 Edwards, J. Anfitrión [1987] Chile (CDH )
      Cuando sacamos la funda protectora y subimos a la Máquina, las campanas de la torre de la iglesia daban las ocho de la noche. Apolinario me entregó un chal y me envolvió las piernas él mismo, con primoroso cuidado.
    • 1988 Aguilera Malta, D. Pelota [1988] 55 Ecuador (CDH )
      Con todo, lo sintió especialmente por Rosenda, aquella mujer hecha de nervios, con un corazón equiparable a una campana de iglesia, y quien llevó la peor parte. Debilucha de cuerpo aunque muy fuerte de ánimo, habría tenido para, pagar propias y ajenas culpas —más ajenas que propias— sólo con las actuaciones de su marido. Porque Juan Luis llevaba en la cabeza una brújula. Estaba orientada hacia el mar y las mujeres. Cada vez que los imanes la hacían girar en pos de estos estímulos, el hombre desaparecía. Al principio, en cada ocasión, apenas una noche.
    • 1975-1988 Istarú, A. Estación Fiebre [1991] 52 Costa Rica (CDH )
      / Porque tomo la punta de mis senos, / campanitas / de agudísimo hierro / y destierro / este himen puntual / que me amordaza / en escozor machista / y en larga lista / de herencia colonial.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Sonaba en ese momento una campanita en las alturas, una como alarma de avaro que echa en falta su bolsa y dispendiosamente pide auxilio. Se sentó en un banco y, apenas cesó la campana, se dijo: «Nueces en primavera».
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Se sentó en un banco y, apenas cesó la campana, se dijo: «Nueces en primavera». Y de pronto comenzó a tararear la habanera que le enseñó su tío, y cuya música había tratado en vano de recordar durante muchos años. Y se dijo: «Ondina, Crispinela», y otros nombres de su época de poeta. Perdió entonces el sentido del tiempo. Le pareció que aún era adolescente, que los años de juventud y madurez los acababa de soñar, y que ahora despertaba.
    • 1989 Landero, L. Juegos [1993] Esp (CDH )
      Crujir de camas, pasos en el corredor, cerrar y abrir de puertas, el chorro de un grifo o la descarga de una cisterna, suspiros de muebles, bocinas, campanas, gritos, toses, retiemblo de cristales: sinfonía que Gregorio escuchaba confundida con los muchos sonidos que almacenaba en el recuerdo, pensando que cada cual es un poco la historia de las habitaciones que lo han cobijado y de los ruidos que se ha acostumbrado a escuchar.
    • 1989 Núñez, R. / Pérez, F. J. / Capriles, M. E. / Giordano, G. GlosTérm transporte marítimo Venezuela Ve (FG)
      campana f. Instrumento metálico de percusión, en forma de copa invertida; empleada en los buques para hacer señales o indicar la hora a bordo.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] 20 Venezuela (CDH )
      «La torre del carillón es como una gran viola y las campanas son las cuerdas.» «Calla mujer», exclamaba su padre cuando el ruido de las cacerolas de la cocina borraba las notas de las cuerdas. Salía la viola, casi redonda y abultada, llena de brillos oscuros como un vientre de hormiga, con el cuello estrecho y alto que remataba en una testa tirada hacia atrás de la que pendían como crespos las clavijas y los extremos de las seis cuerdas.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )
      Ya no eran los gallos los que anunciaban el día sino el retintín de la campana en medio del sueño; el Oficio de Tercia a las 9, el de Sexta en el punto de mediodía. Al atardecer llegaban las Vísperas y más tarde las Completas. La noche se cortaba con despertares sobresaltados. La Primera Vigilia, la de la medianoche y la del amanecer.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] 33 Venezuela (CDH )
      Cuando el vigía anunció que se acercaba la comitiva del señor, todos se dirigieron a sus sitios señalados, sonó la campana de la iglesia y retumbó la primera salva del cañón.
    • 1990 Uslar Pietri, A. Visita tiempo [1993] Venezuela (CDH )

      Pasaron pueblos, campos, montes. Llegaron a Burgos, a Valladolid. Las ciudades salían a recibir la caravana. Campanas a vuelo, cabalgata de señores, pendones, discursos, largas liturgias a las puertas de los templos y las residencias.

    • 1990 Vázquez Montalbán, M. Galíndez [1993] 11 Esp (CDH )
      Desde la finca a donde llegan por igual el repiqueteo de las campanas de Amurrio y Respaldiza, se divisan los picachos verdes de las montañas. Más de una vez en su adolescencia, abierto su espíritu a la imaginación y los sueños, ha llegado en breve paseo a Quejana, hasta la iglesia de Tuesta, joya de los primeros años del siglo XIII y se ha conmovido ante el sepulcro de piedra del gran canciller Pedro López de Ayala, personaje de singular prestigio y señor de estas tierras que habían de dejar profunda huella y definitiva en su alma.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      En esta ciudad qu'es el purotea —dejó que la frase le rebotara en la cabeza, bang, bang, a derecha e izquierda, como el badajo de una campana, el puroteatro, como los gongs chinos, bang, y quiso mantenerla así.
    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )

      — Por supuesto que te creo. En una de ésas no en el mismo plano en el que esperás ser creído, pero claro que te creo. Profundamente. Un moribundo dice ver una luz blanca (muchos la ven) y yo le creo. Otros dicen ver ángeles y yo les creo. Les creo cuando ven hileras de animales o escuchan campanas.

    • 1991 Valenzuela, L. Novela negra [2004] Argentina (CDH )
      En Donde Ya Sabés sólo la escenificación de aquello que ni siquiera, / no importa, la nieve cae despacio, es una caricia por esas calles y la gente sale con sus perros y festeja, como con campanitas, mañana domingo habrá sol y con suerte no habrá barrenieves y entonces. Entonces se podrán sacar a relucir los esquíes de fondo y avanzar por la Quinta Avenida, blanca y silenciosa y brillante y más viva que nunca. Un deslizarse fácil, como si no hubiera posibilidad alguna de caída.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      El Emperador murió en Yuste, y las campanas doblan acordes negros y broncos. Desde el patio del Alcázar, suenan los tambores cubiertos con un velo negro. La ciudad está silenciosa como si su destino se hubiese detenido. Con él Sevilla fue caput mundis. El Emperador murió en el primer día de un otoño que seguramente será muy largo para toda España.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] 59 Argentina (CDH )
      Eran legión. Bailaban en las ráfagas que levantaban hasta las piedras y caracolas de la costa. Escuchamos nítidamente una horrible orquesta de diablos que movía tamborinos, cascabeles, flautas y otros instrumentos como de catedral infernal. Yo y tres o cuatro más sobrevivimos por haber encontrado una cueva de piedra cerca del poblado. Desde allí, en el tenebroso amanecer, vimos desplomarse y caer la iglesia y las capillas. La torre se precipitó con tañidos de campanas muertas.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      Las campanas de todas las iglesias llamaban a misa por los condenados. Era un babel de sonidos que caían sobre la ciudad como lluvia de cristales rotos.
    • 1992 Posse, A. Atardecer caminante [1992] Argentina (CDH )
      Tambores, gritos, letanías, campanas voladoras, cantores improvisados que desde las ventanas dirigen a los morituri infinitas saetas o seguidillas, a veces envidiando la próxima visita a la Virgen o a Nuestro Señor, a veces explicando que la muerte es mejor y más dulce que la vida.
    • 1992 Roa Bastos, A. Vigilia Almirante [1992] Paraguay (CDH )

      Colgado de un asa, como de un trapecio de circo, el humanoide enclenque y contrahecho, que parece articulado con resortes de relojería, descarga con el codaste golpes fulmíneos sobre los brazos armados. Uno a uno hace saltar al mar los cinco cuchillos en límpidas parábolas de peces voladores. El mono jupiterino salta del trapecio y hace sonar la campana en arrebatiña de naufragio.

    • 1992 Roa Bastos, A. Vigilia Almirante [1992] Paraguay (CDH )

      Cierra éste los ojos y abre desmesuradamente la boca al vociferar las leguas y los grados de latitud y longitud que le dicta el Almirante. Erguido tras él, sombrío, cual si fuera un ventrílocuo, sostiene con cuerdas invisibles al muñeco desgonzado. Cada legua que canta no es un don de la fortuna. Es un din don de campana funeraria. Un paso más hacia el fin. Un estrujón más a la sedición.

    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] Costa Rica (CDH )
      Cuando Juan Solís y Heriberto Salas entraron a la cantina Los mariachis, y se encontraron con los ojos encendidos y desafiantes de Peluca, sentado con dos de sus compinches en una mesa de tragos, el ímpetu de la carrera se frenó y la prudencia hizo sonar sus campanas.
    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] Costa Rica (CDH )
      María Roberta le devolvió una cálida sonrisa y, al mismo tiempo que hacía sonar la campanita para llamar a Sonia, la cocinera, le preguntó:
    • 1993 Rovinski, S. Herencia sombras [1993] Costa Rica (CDH )
      Poco después, el sendero de los jardines de Margarita, iluminado por esporádicos reflectores y la claridad de la luna llena, y perfumado con las fragancias nocturnas de las reinas de la noche, que la brisa mecía como a blancas campanas, se transformó en una larga romería de parientes.
    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )
      Las pobres, pasan la noche entre estas tarimas, sonando las campanas y engrasando los órganos. El día se les va en Te Deum, siestas y pan con sardinas. Cuando salen de la catedral, las beatas bigotudas les gritan detrás de las cortinas, envidiosas de la vida clerical que llevan (las apodan Las Murciélago) organizando fiestas de catecismo y rifas. Los domingos por la tarde, dicen que dicen, terminados los servicios, se escapan a bailar al Níspero. Allí se aprietan con mulatos y guachinangos, luego se van borrachas a las cervecerías, a esperar la mañana —¿recordando a Mortal?— en la bachata.
    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )

      Para sacudirse, daban unos cuantos campanazos y vesperales, se tomaban un guarapo (que subían por la mañana en termo, con las otras vituallas), y se entregaban a los rigores del pentagrama. En las campanas, huyendo del badajo, se daban cabezazos lechucitas ciegas.

    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )
      Luego las campanas, el himno. Salen a los balcones señores de dril cien y jipi, niñas, con pamelas, que viran al revés cestas de pétalos. El humo de los habanos endulza un aire de volutas lentas que van a romperse entre los abanicos. La plaza está llena. Los santiagueros cantan.
    • 1993 Sarduy, S. Cantantes [1967] Cuba (CDH )

      a) Dejarás nuestras torres mudas, pero te hundirá las naves el bronce de tantas campanas. (¡Lo habían asimilado a un corsario!).

      b) Viento de leprosario, ángel de alzados, jefe de cimarrones.

    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] 33 México (CDH )
      Me ponen el lazo al cuello, y yo aquí, sin pelear, que apenas tengo fuerzas, y en el cerebro esta maña de explicármelo todo que me deja sin lugar para tramar nada. Los indios echan a sonar la campana que hay en el centro del amplísimo mercado.
    • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
      Contrario a los griegos (duros por fuera, hechos de las piedras que arrojó uno de sus protohombres y que los templó como una raza resistente y dura), el sobrino es blandengue y debilucho, y por dentro tan duro como una campana hueca. No lo hurtó, es idéntico a la madre.
    • 1994 Salvador Lara, J. HContemp Ecuador [1994] Ecuador (CDH )
      Parece que en los actos de culto religioso de esta civilización, en especial en la isla de La Plata, se usaban enormes hachas de piedra, al principio solamente talladas, luego pulidas y laminadas, que se colgaban en alto y se tocaban con otra piedra a manera de campanas de variadas voces para convocar al pueblo. Dorsey describe por primera vez una de ellas, de gran tamaño, asignándole carácter puramente ornamental.
    • 1994 Salvador Lara, J. HContemp Ecuador [1994] 307 Ecuador (CDH )
      Allí comenzó a congregarse más gente, llamada por el revuelo de las campanas. El cura de Puebloviejo, José María Ormaza, de visita en Cuenca, arengó con inflamadas frases a los presentes, poniéndoles por delante el ejemplo de Guayaquil y exhortándoles al heroísmo.
    • 1994 Solares, I. Nen [1994] México (CDH )
      Tocó una campana a rebato, también bañada de luz artificial. Nuevos —más y más— gritos de júbilo. El traqueteo de las matracas. El mugido de las trompetas tricolores. El castillo de nuevos petardos que se levantaba majestuoso hacia lo alto, metiéndose en la noche como un sol repentino.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )

      No pertenezco a este siglo.Algo murió dentro de mí cuando las campanas de San Ignacio anunciaron que amanecía el siglo veinte.No pertenezco a este siglo, que fue recibido con tanta esperanza y pompa por los hombres que conceden importancia al devenir de los tiempos.

    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )
      Nadie se atrevió a acudir a comer cuando la vieja Manuela sonó la campana a la hora usual. A ella poco le importaban esos cuentos de muertos y violaciones carnales, cuando tenía que cuidar de su inmenso puchero, lleno hasta el tope.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] 180 Panamá (CDH )
      Sólo interrumpe el silencio, el crepitar del empedrado al pasar el coche y las campanas de San Bartolomé llamando a misa. Carranza nerviosamente limpia una y otra vez sus lentes evitando la mirada de José Hilario, como para hacerle saber que no está dispuesto a satisfacer su curiosidad.
    • 1995 Britton, R. M. No pertenezco [1995] Panamá (CDH )

      — Los testigos tienen muchos prejuicios en contra de los yanquis, Joaquín. Nos va a ser difícil soslayar sentimientos personales.

      — ¿Quién alertó al populacho, Gobernador? Nos han informado que las campanas de Santa Ana tocaron a rebato y ello inició el motín.

    • 1995 Contreras, G. Nadador [1995] Chile (CDH )
      Pese al tiempo transcurrido, la escueta frase de Bibi resonaba como esas campanas que aparecen en los sueños y que tañen y tañen hasta despertarlo a uno. Esa leve vacilación de la voz al otro lado del fono, ese imperceptible temblor en la frase, un espacio desusado entre la pregunta y la respuesta, bastaron para que llamara luego a la facultad, suspendiera una importante reunión de cátedra esa mañana y bajara como un poseído al parking para ver partir el auto de Bibi.
    • 1995 Donoso, J. Morir elefantes [1995] 27 Chile (CDH )
      ¿Con qué carota insistía en la plenitud de sus satisfacciones, si en el último arranque lírico se había quejado de su aislamiento, de su nostalgia —en esos parajes de grandes ríos mansos recostados sobre la pradera— por el horizonte fracturado de la Cordillera y por la quietud colonial del barrio bajo de nuestra capital católica, resonante de campanas los domingos por la mañana?
    • 1996 Bayly, J. "La Prensa" [1996] Perú (CDH )
      Doña Inés hizo sonar la campanita.

      — Faucett, tráeme mis pastillas —gritó.

      — Carijo, Inesita, no grites como urraca que me vas a dejar sordo —protestó don Rafael.

      — Ay, Rafaelito, si ya estás más sordo que una tapia —dijo doña Inés, de nuevo metiéndose el dedo a la nariz.

    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Colombia (CDH )

      Suena la campana y Arturo baja al comedor; un rato después escucha unos tímidos golpes en la puerta.

      — Arturo, es para usté —la voz de la hermana.

      Cuando la vio los ojos le dieron un salto.

    • 1998 Gamboa, S. Páginas vuelta [1998] Colombia (CDH )
      Ya no quiso regresar a la ciudad. Miró de lejos, el sol comenzaba a salir. ¿Sonaba? Un timbre, una habitación oscura que se iba clareando con los primeros rayos. Era la hora. Saltó rápidamente del catre y rezó. Luego fue al baño a esperar la campana de las seis.
    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] 16 México (CDH )

      La cámara capta con cuidado cada uno de los pasos de la agonía, que llega a durar varios minutos: primero la sensación de horror clavada en sus pupilas, luego los hematomas pardos que aparecen alrededor del lazo, a continuación los resoplidos y los espumarajos de saliva y sangre que salen por la boca y la nariz del actor y, por último , los violentos espasmos que —¡vaya interpretación!— hacen pensar en un enorme esturión atrapado por un pescador experto. La víctima se mece, inolvidable, como el badajo de una campana tocando las paredes de aire que lo cobijan.

    • 1999 Volpi, J. Busca Klingsor [1999] México (CDH )
      Al desplegar tus sábanas por primera vez, / las campanas de tu cuna doblaban de alegría. / El rey de los necios sacudió su cetro / y te ordenó aprovechar toda la felicidad de la vida.
    • 2000 Fdz Retamar, R. Salva porvenir [2000] Aquí Cuba (CDH )
      Éste es un día feliz, un día salvado, / Un día de campana, un día con sol, / Porque siento que entre las tinieblas / Está llegando un poema.
    • 2000 Quesada, R. Big Banana [2000] 131 Honduras (CDH )
      Subían de Union Square hacia Grand Central Station. La ciudad estaba completamente alfombrada. A Eduardo le pareció romántico el hecho de andar con Andrea en Nueva York pintada de blanco.Él hubiese deseado que no fuera Andrea sino Mirian quien lo acompañara. Recordó a su gusanito, quiso regresar a su apartamento y llamarla; pero eso no era del todo posible, tenía que controlar sus impulsos, hablar menos y escribir más. Todo lo poco que ganaba lo depositaba en la factura de la campanita de New York Telephone.
    • 2000 Vargas Llosa, M. Fiesta Chivo [2000] 132 Perú (CDH )
      Los hechos cumbre de aquella conmemoración fueron el ascenso de Ramfis, por sus brillantes servicios al país, al grado de teniente general, y la entronización de Su Graciosa Majestad Angelita I, Reina de la Feria, que llegó allí en barco, anunciada por las sirenas de toda la Marina y el repiqueteo de campanas de todas las iglesias de la capital, con su corona de piedras preciosas y su delicado vestido de gasa y encaje confeccionado en Roma por dos célebres modistas [...].
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
      No son entonces las campanas del pueblo las que distraen a Michel de Nostre-Dame del sueño que lo transporta despierto. Tampoco es el pleito repentino de los gatos en el callejón porque a ésos los escucha casi todas las noches, casi todas las madrugadas abriéndose el buche entre pesadillas y basureros.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )

      El émpata sintió mareos y luces que lo rodeaban por todas partes. Trató de asirse del encapuchado, pero ya iba directo al suelo. Lo último que pudo discernir fue la cara de Germánico junto al piadoso tratando de revivirlo... ...

      Los cuatro golpes contra la campana marcaron el inicio de la sesión.

    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
      Las campanas de catedral, con el sonido más auténtico y ensordecedor que se pudiera imaginar, casi dejan minusválida a la concurrencia fascinada con el fenómeno musical. Y en un derroche de teatralidad que el dragón no pudo —ni tampoco quiso— reprimir, los niños empezaron a levitar cada vez que intervenían como contrapunto a la mezzo-soprano. Al llegar al final del quinto movimiento, comenzaron a surgir entrelazadas las notas del cuarto y los niños fueron desapareciendo lentamente como si estuvieran drogados y cayeran en un sueño profundo.
    • 2001 Obando Bolaños, A. Violento paraíso [2001] Costa Rica (CDH )
      Al frisar la una de la tarde, Loukas, el joven griego ayuda de cámara de Evans, llega con una modesta charola cubierta con una campana y varias servilletas. A su lado, otros dos cargando una jofaina de agua, una botella de vino y dos copas. Detrás de ellos, otro sirviente con una charola más. Es el almuerzo para sir Arthur y Duncan MacKenzie. Los hombres ponen las cosas sobre otra mesa cercana y arriman un par de sillas a la mesa. Loukas toma la jofaina y desde cierta distancia se la ofrece a su patrón.
    • 2001 RAE DRAE 22.ª ed. (NTLLE)
      campana. f. Instrumento metálico, generalmente en forma de copa invertida, que suena al ser golpeado por un badajo o por un martillo exterior.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Mi único problema fue que no pude entender en qué momento debía tocar la campana, y la tocaba cuando se me ocurría por pura y simple inspiración. A la tercera vez, el padre se volvió hacia mí y me ordenó de un modo áspero que no la tocara más. La parte buena del oficio era cuando el otro monaguillo, el sacristán y yo nos quedábamos solos para poner orden en la sacristía y nos comíamos las hostias sobrantes con un vaso de vino.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )
      Se sentaba en su silla del curso elemental y allí permanecía callada —aun durante las horas de recreo— sin mover la vista de un punto indefinido hasta que sonaba la campana del final. Nunca supe a tiempo que mientras permanecía sola en el salón vacío masticaba la tierra del jardín de la casa que llevaba escondida en el bolsillo de su delantal.
    • 2002 García Márquez, G. Vivir [2002] Colombia (CDH )

      Tenía una bella nariz romana, y era digna y pálida, y más distinguida que nunca por la moda del año: vestido de seda color de marfil con el talle en las caderas, collar de perlas de varias vueltas, zapatos plateados de trabilla y tacón alto, y un sombrero de paja fina con forma de campana como los del cine mudo. Su abrazo me envolvió con el olor propio que le sentí siempre, y una ráfaga de culpa me estremeció de cuerpo y alma, porque sabía que mi deber era quererla pero sentí que no era cierto.

    • 2002 Mtz Moreno, A. Con toga [2002] 92 El Salvador (CDH )
      ¡Cristo de mis campanas mañaneras, / alégrame y abrázame diciendo / que una bandada de aves mensajeras / ha de venir y viene ya viniendo / a llevarme el palacio del contento / que Tú tienes allá en el firmamento!
    • 2002 Mtz Moreno, A. Con toga [2002] 120 El Salvador (CDH )
      Y ya en la época preindependista o posterior, ¿qué no fue El Salvador, en las manos sacrosantas del Padre Delgado, el que dio el primer grito de independencia, al hacer que vibraran patrióticamente las campanas simbólicas de la Iglesia de la Merced?
    • 2002 Mtz Moreno, A. Con toga [2002] El Salvador (CDH )
      Oigamos un espléndido soneto de su cosecha lírica, titulado "Cristo de bronce" (tiene otro casi con el mismo nombre): / Crucifijo de bronce, Cristo mío, / hecho de cuerpo y alma de campanas, / de aquellas que toqué yo en las mañanas / para llamar a misa al pueblo frío. /
    • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] Bolivia (CDH )
      Al llegar tocó una campana, cuyo cordel estaba al alcance de la mano. Esperó un largo tiempo, admirando la arquitectura románica de la construcción. Las piedras lucían cansadas por su exposición de siglos a la intemperie. Impaciente, tocó de nuevo. "Adentro deben deambular viejos de ojos hundidos y caminar vacilante, u hombres encapuchados que musitan largas y tediosas oraciones... y hasta que uno de ellos se digne abandonar sus insensatas tareas..." —pensaba—. La puerta resonó pesadamente, interrumpiendo su cavilación.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] 60 Chile (CDH )
      Hacía un mes que la habían expulsado del colegio y ahora, en vez de ir a meterse en los cines rotativos tempraneros, estaba de vuelta ante el portón, tiritando y sin saber exactamente qué hacer en cuanto sonara la campana. Los argumentos de Santiago eran más elocuentes que los silenciosos reproches de su madre: estaba en el último año del liceo, a cinco o seis meses del bachillerato, y no podía permitir que le demolieran su vida por una crisis de rendimiento escolar.
    • 2003 Skármeta, A. Baile Victoria [2003] Chile (CDH )
      — Muchacho, las campanas de la catedral acaban de dar las doce.

      — Lo siento, maestro. En la Oficina del Trabajo había muchos perros pero ninguna salchicha.

    • 2005 Cardenal, E. Versos Pluriverso [2005] Nicaragua (CDH )
      Así mientras hablamos en este restaurante, / al fondo los Alpes, en un monte / un castillo de Disney. / Campanas de la aldea cantando en hierro. / Repito que al mirar una persona / su imagen está dentro de mí, / no fuera donde está la persona. /
    • 2005 Iwasaki, F. Neguijón Perú (CDH )
      Cuando el sollozo de la campana rasgó el silencio supurante de la ciudad, los pobladores de Lima advirtieron sobrecogidos que aquél no era el tañido de la peste, ni el repique del fuego, ni el doblar de los duelos, ni el rebato contra las ratas, sino algo infinitamente peor y más doloroso.
    • 2005 Iwasaki, F. Neguijón Perú (CDH )
      Gregorio de Utrilla dejó de sacudir la pesada campana, pues para arrancar muelas era preciso tener pulso firme y no quería fatigar demasiado su brazo. Hacía una semana le había temblado la mano en las minas de Huancavelica y destrozó la muela del corregidor antes de sacarla de la mandíbula. Si aquel hombre no se hubiera desmayado, jamás habría soportado la dolorosa búsqueda de los raigones y las raíces con el descarnador.
    • 2005 Iwasaki, F. Neguijón Perú (CDH )

      Si aquel hombre no se hubiera desmayado, jamás habría soportado la dolorosa búsqueda de los raigones y las raíces con el descarnador. Utrilla repasó de reojo la expresión demudada de los rostros que comenzaron a rodearle y adivinó quiénes criaban flemones, apostemas y neguijones. «Mi reino por un gusano», pensó, y arreó la campana poseído de mística furia.

    • 2005 Iwasaki, F. Neguijón Perú (CDH )
      La campana de la cárcel tocó a rebato de alarma, pero alguien despachó al bastonero del campanario para darles más tiempo a los galeotes que tenían que asaltar la Puerta de Hierro.
    • 2013 Pombo, A. Quédate con nosotros, Señor, porque atardece (CORPES)
      Suena la campana de Vísperas y los dos monjes contemplan por última vez el macizo de petunias y la atardecida que resbala por detrás de los cipreses y de los abedules dejando como un vaciamiento en el aire, una impresión de despedida y de recogimiento. El monje mayor le dice al joven: — Mane nobiscum domine quoniam advesperascit: quédate con nosotros, Señor, porque atardece.
    • 2014 RAE DLE (NTLLE)
      campana. f. Instrumento metálico, generalmente en forma de copa invertida, que suena al ser golpeado por un badajo o por un martillo exterior.
    • 2022 García de Fleury, M. "San Pascual Bailón" Ve (CORPES)
      Se enfermó y estaba moribundo cuando oyó una campana y preguntó: «¿De qué se trata?». «Están en la elevación en la Santa Misa», le respondieron, «¡Ah que hermoso momento!» dijo Pascual, y quedó muerto en aquel preciso momento. Ese día se celebraba Pentecostés y era el 17 de Mayo de 1592, curiosamente, Pascual nació y murió en un día de Pentecostés.
    1. s. Frecuentemente, en un complemento con de de repique.
      docs. (1476-2022) 52 ejemplos:
      • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
        Sabidas estas nuebas en la çibdad de Génoba e oviendo terrible pesar d'ello, lebantáronse todos los genobeses a repique de canpanas e conbatieron el castillo de la dicha çibdad, que estaba Micolao Pechelino con mil D omes de armas por el dicho Duque de Milán, e matáronlos todos, que uno no dexaron a vida. E derribaron el dicho castillo por el suelo e començáronlo a fazer la guerra, por donde recreçieron muchos daños.
      • 2022 Merino, J. M. La novela posible Esp (CORPES)
        Un súbito repique de campanas, propio de la hora, hizo comprender a Sofonisba que tenía que despedirse de aquel hombre fascinante para regresar a Paternó, un viaje que le iba a llevar toda la tarde y parte de la noche.
      • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
        Sabidas estas nuebas en la çibdad de Génoba e oviendo terrible pesar d'ello, lebantáronse todos los genobeses a repique de canpanas e conbatieron el castillo de la dicha çibdad, que estaba Micolao Pechelino con mil D omes de armas por el dicho Duque de Milán, e matáronlos todos, que uno no dexaron a vida. E derribaron el dicho castillo por el suelo e començáronlo a fazer la guerra, por donde recreçieron muchos daños.
      • 1483 Anónimo Petición de traslado Libro del Concejo y documentos del Archivo Municipal de Castro Urdiales Esp (CDH )
        En la capilla de Diego Fermndez de Medina, e viejo, que Dios, a catorze dias del mes de otubre de mill e quatroçientos e ochenta e dos annos, estando ajuntados por vos de pregonero e repique de canpana segund que lo han de uso e de costunbre, estando ende el dicho Juan Perez de Returbio, alcalde, e Juan Sanchez de Bendesu e Juan Ortiz de la Roa, fieles [...].
      • 1486 Anónimo Ordenanzas Docs AHM Lequeitio Esp (CDH )
        Titulo que al repique de la canpana recudan los vesynos.

        Hordenamos que todo tienpo que por mandado de los alcaldes o fiel fuere repicada la canpana que todos los vesynos desta villa recudan al conçejo, los que oyeren, al çimiterio de Santa Maria, so pena de diez maravedis cada vno por cada vez para el conçejo, saluo sy diere negoçio porque non pueda yr.

      • 1516 Anónimo Sentencia de pleito en amojonamiento Documentación municipal de la cuadrilla de Salvatierra Esp (CDH )
        Sepan quantos esta carta de conpromiso vieren commo nos, los escuderos, yjosdalgo de la vniversidad de Çerayn, ques en la juridiçion de la villa de Segura, de la muy noble e leal prouinçia de Guipuzcoa, que estamos ayuntados delante la yglesia de nuestra señora la Virgen María de la dicha vniversidad de Çerayn a llamamiento de Miguen de Olauide, nuestro jurado, e repique de canpana, e seyendo en el dicho ayuntamiento el señor Juan Garcia de Cerayn, señor de la casa e palaçio de Çerayn, e el dicho Miguell de Olauide, jurado de la dicha vezindad [...].
      • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )

        Mata.¿No será mejor a rrepique de campana?

        Pedro.En todo el imperio del Gran Turco no las hai, ni las consiente, unos dizen que porque es pecado; mas yo creo a los que diçen que como hai tantos christianos teme no se le alzen o le hagan alguna traiçión, porque el rrepique de campana junta mucha jente. Ni órgano tampoco no le hai en ninguna iglesia, que con trompetas se dize en Constantinopla algún día solemne la misa.

      • 1620 Bramón, F. Sirgueros Virgen [1943] México (CDH )
        — Ya del templo el dulce resonar de los instrumentos, repique de campanas y boato sonoroso —dijo Marcilda— suena en nuestros valles, publicando haber llegado la hora dichosísima para dar principio a nuestras fiestas, y así con regocijo todos, en orden, vamos a ofrecer en sus aras a Dios la ofrenda que a El tanto agrada, que es la pureza de nuestras almas, que hoy se festejan con el nuevo júbilo que estos prados, selvas, sotos, valles, riberas y montañas ofrecen a la que así hoy celebramos, ajena de pecado original en el primer instante de su Concepción dichosa.
      • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] Panamá (CDH )
        Desta cathedral yglessia se lleua a todos los vecinos de la ciudad por, Biático, el Santissimo Sacramento de la Eucharistia con muy grande magestad y aparato de cera, copia de ministriles, que son cuatro negros de la mesma cofradia, con sus baqueros de damasco carmesi, palio y guion con sus varas de plata, y dos grandes mazas de lo mismo, en partes doradas, muy bien labradas y vistossas, que con el guion en medio las lleuan lo mas granado del lugar que se hallan en el acompañamiento, y con el repique de las campanas se junta, que siempre es grande y la mayor que yo he visto en ninguna ciudad de España, aunque ay tanta gente como en la de Sevilla y Madrid [...].
      • 1644 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1644 [2002] Avisos Esp (CDH )

        Llenóse de Regocijo la Corte, i el Pueblo hiço Luminarias, aunque la Reyna ordenó no se hiciessen hasta que la Plaça estuviese con nuestras Banderas. Mas no se pudieron estorvar los Repiques de Campanas, Luces i alboroços de la Plebe. Espérase el aviso de todo.

      • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] Perú (CDH )
        Todos asisten puntualmente los días festivos a la misa, que se celebra comúnmente a las once del día, dando principio el repique de las campanas a las ocho, para que se prevengan los que están distantes, que a las diez precisamente han de estar los hombres en el cementerio, con división de ayllos, y las mujeres dentro de la iglesia, y para unos y otros están destinados dos doctrineros indios, que les repiten toda la doctrina precisa, y, al tiempo de entrar en la iglesia, se van llamando a todos por su lista, y al que no concurrió sin motivo grave se le aplica una competente penitencia.
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )

        Desde las diez del día comienzan a dar varias vueltas con orden, a toque o ruido de cajas, por la plaza, unos a pie y otros a caballo, en que arman varias escaramuzas y torneos; hasta las doce, a cuya hora se anuncia la festividad con repiques de campanas y algunos tiros de camaretas, a cuya señal concurren todos los del pueblo a la puerta de la iglesia, en cuyo pórtico está colocado el real retrato en el lado correspondiente al evangelio, en un cajón, con sus puertas y cortinas interiores, y al lado opuesto están las armas reales pintadas en la pared o en lienzo.

      • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Paraguay (CDH )
        Todo el patio se inundó de gentes que me aclamaban y confundían con sus voces unidas á los repiques de las campanas, y habiéndome paseado entre ellos para satisfacer su curiosidad, entró en mi aposento, donde sobre la marcha el corregidor á la cabeza de su cabildo me hizo en guaraní una arenga cuya traducción es la siguiente: «Damos gracias á nuestro buen padre Carlos III por la merced que nos ha hecho en enviarte para que nos visites en nuestro Pueblo, y á Dios porque te ha dejado, llegar con salud; el favor que en ello recibimos es tanto mayor cuanto nosotros somos hijos del polvo de la tierra y indignos de cualquiera atención [...].
      • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] México (CDH )
        Los repiques de las campanas anunciarán la venida del amor hermoso en el Divinísimo Sacramento. ¡Qué día tan alegre y tan festivo para los justos a quienes se acerca la unión con el Sumo Bien! Pero en tu corazón causarán otros muy distintos efectos, y será cierta especie de sobresaltos provenidos de que, o la conciencia no ha quedado satisfecha, o la vida no fue muy ajustada, y como quiera que sea es materia de bastante desconsuelo. Al sonido de las campanas todos preguntarán por el enfermo y sabedores del peligro en que te hallas, serás el objeto de las lastimas y compasiones.
      • 1794 Jovellanos, G. M. Diario 1794 [1994] Diario Esp (CDH )
        A mediodía repique general de campanas y salvas de artillería. El Te Deum por la noche. Vinieron las gentes a casa, y de ella a la iglesia; iluminada la torre. Continuación de los saludos de ida y vuelta. Iluminación general: la del muelle presentaba el más agradable y magnífico espectáculo. También el bergantín de la casa de Rodríguez iluminado hasta los topes.
      • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
        Hubo proyectos de celebrar su llegada tocando un repique general de campanas, de iluminar las casas y de erigir un arco de triunfo con todos los instrumentos de la orquesta del circo. El alcalde no consintió en ello y poco faltó para que este cangrejo reaccionario fuese obsequiado con una cencerrada.
      • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )
        Esto se prolongó hasta rayar el día, en que el bullicioso repique de las campanas de la parroquia, echadas a vuelo en honor del santo patrono del lugar, y el agudo canto de los gallos, anunciaron el alba a los habitantes de la aldea. Pasó el día entre fiestas y regocijos. Mosén Gil, sin sospechar la parte que las brujas habían tomado en su elaboración, repartió, terminada la misa, sus panes entre los pobres [...].
      • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
        Esa noche el Morro fue un barullo, no se oyeron más que tiros, gritos y repiques de campanas.

        Murieron algunos.

        Yo lo anduve acompañando a mi padre y evité algunas desgracias porque no soy matador. Querían saquear la casa de la Dolores, con achaque de que era salvaje; yo no lo permití; primero me hago matar.

      • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] 259 Argentina (CDH )
        Cuando hubo llegado a la plaza, hace detener en medio de ella su coche, manda cesar el repique de las campanas y arrojar a la calle todo el amueblado de la casa que las autoridades han preparado para recibirle; alfombrados, colgaduras, espejos, sillas, mesas, todo se hacina en confusa mezcla en la plaza, y no desciende sino cuando se cerciora que no quedan más que las paredes limpias, una mesa pequeña, una sola silla y una cama.
      • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
        No habría producido más grande sensación la llegada del cajón de España, nombre que daba el pueblo a la valija de correspondencia de la metrópoli, y que era recibida de seis en seis meses con general repique de campanas, siempre que nuestro amo el rey continuaba sin novedad mayor en su importante salud, o que la reina nuestra señora había salido con bien del último embuchado, regalando a sus súbditos de allende y de aquende con un nuevo lagartijo.
      • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
        Detúvose dos días en Montserrat para visitar el célebre santuario de la Virgen, y el sábado 16 de junio entró en Barcelona, a las cinco de la tarde, entre las salvas de artillería de mar y tierra, el repique atronador de las campanas y las aclamaciones de una multitud inmensa. Recibiéronle el prior, don Hernando de Toledo, que era virrey de Cataluña, con todos los magistrados de la ciudad y la nobleza catalana, y el comendador mayor, don Luis de Requeséns, lugarteniente de Don Juan en la mar, que desde tres días antes estábale allí aguardando.
      • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
        Cuando vió hacer á sus vecinas la señal de la cruz, le pareció que sonaba muy lejos el familiar repique de una campanuca. Y cuando ellas, viéndole medio dormido y atontado, le dijeron que el sol le iba á dañar, trató de incorporarse, dió de bruces en la tierra y quedó inmóvil, con la boca pegada al suelo.
      • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
        Es un día que comienza a la hora rotunda y broncínea —con repique de campana— de las nueve de la mañana.

        Las nueve de la mañana ya vestido, peinado y desayunado.

        El día es primaveral y espléndido, y el sol sólo reparte rayos de optimismo al niño, al hombre y a la mujer.

      • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
        El repique con todas las campanas no dejó hablar más. El arriero, que al llegar ató la mula a un piedrón, le contestó que no se había movido de allí, porque no midió el alcance ladino de la pregunta, avanzando hacia la bestia para seguir viaje entre la gente que entraba, unos con sus cargas, otros con sus bestias, otros con sus carretas; hombres, mujeres, niños, se repartían por la ciudad, ligero los que iban montados, al trote los que iban con sus cargas a mecapal o a pecho, al paso otros, y otros, los que arreaban coches, sin avanzar mucho, igual que si anduvieran en ciénaga.
      • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 224 Cuba (CDH )
        Pareció que se hubiera restablecido el orden, cuando un cura joven, salido de una carnicería cercana, arrojó un cubo de sangre fresca —de res acabada de degollar— sobre los dos sulpicianos, aureolados ahora por una gran mancha roja que, después de haberse roto en sus cuerpos, quedaba pintada sobre la blanca fachada del mesón en coágulos y salpicaduras hediondas. Volvió a sonar un vasto repique de campanas
      • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] 208 Bolivia (CDH )
        Oyó el repique de una campana y vio que en el centro de la nave principal se había abierto un hueco mostrando una escalera que conducía a una cripta. Después de descender y descender, hasta que le dolieron los pies, llegó a un enorme recinto iluminado, de trecho en trecho, por antorchas. Una vez acostumbrada su visión a ese lugar, pudo percibir la enormidad del sitio. "Ciertamente, excede a las dimensiones de cualquier basílica" se dijo a sí mismo.
      • 2010 Rivera Letelier, H. El arte de la resurrección Ch (CORPES)
        Sentado sobre la colina, el sol en ángulo recto sobre su cabeza, las piernas cruzadas en la posición de loto, escarbándose las narices beatíficamente, se quedó contemplando la redondela mundial del horizonte. El único ruido que llegaba a sus oídos era el suave silbido del viento que comenzaba a correr ya en la pampa y, cada seis o siete minutos, el repique de la campana llamando al siguiente de la fila. Seis o siete minutos era lo que se demoraba la meretriz en despachar a cada uno de los machos.
      • 2022 Merino, J. M. La novela posible Esp (CORPES)
        Un súbito repique de campanas, propio de la hora, hizo comprender a Sofonisba que tenía que despedirse de aquel hombre fascinante para regresar a Paternó, un viaje que le iba a llevar toda la tarde y parte de la noche.
      • 1471-1476 García Salazar, L. Bienandanzas [2000] Esp (CDH )
        Sabidas estas nuebas en la çibdad de Génoba e oviendo terrible pesar d'ello, lebantáronse todos los genobeses a repique de canpanas e conbatieron el castillo de la dicha çibdad, que estaba Micolao Pechelino con mil D omes de armas por el dicho Duque de Milán, e matáronlos todos, que uno no dexaron a vida. E derribaron el dicho castillo por el suelo e començáronlo a fazer la guerra, por donde recreçieron muchos daños.
      • 1483 Anónimo Petición de traslado Libro del Concejo y documentos del Archivo Municipal de Castro Urdiales Esp (CDH )
        En la capilla de Diego Fermndez de Medina, e viejo, que Dios, a catorze dias del mes de otubre de mill e quatroçientos e ochenta e dos annos, estando ajuntados por vos de pregonero e repique de canpana segund que lo han de uso e de costunbre, estando ende el dicho Juan Perez de Returbio, alcalde, e Juan Sanchez de Bendesu e Juan Ortiz de la Roa, fieles [...].
      • 1486 Anónimo Ordenanzas Docs AHM Lequeitio Esp (CDH )
        Titulo que al repique de la canpana recudan los vesynos.

        Hordenamos que todo tienpo que por mandado de los alcaldes o fiel fuere repicada la canpana que todos los vesynos desta villa recudan al conçejo, los que oyeren, al çimiterio de Santa Maria, so pena de diez maravedis cada vno por cada vez para el conçejo, saluo sy diere negoçio porque non pueda yr.

      • 1516 Anónimo Sentencia de pleito en amojonamiento Documentación municipal de la cuadrilla de Salvatierra Esp (CDH )
        Sepan quantos esta carta de conpromiso vieren commo nos, los escuderos, yjosdalgo de la vniversidad de Çerayn, ques en la juridiçion de la villa de Segura, de la muy noble e leal prouinçia de Guipuzcoa, que estamos ayuntados delante la yglesia de nuestra señora la Virgen María de la dicha vniversidad de Çerayn a llamamiento de Miguen de Olauide, nuestro jurado, e repique de canpana, e seyendo en el dicho ayuntamiento el señor Juan Garcia de Cerayn, señor de la casa e palaçio de Çerayn, e el dicho Miguell de Olauide, jurado de la dicha vezindad [...].
      • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )

        Mata.¿No será mejor a rrepique de campana?

        Pedro.En todo el imperio del Gran Turco no las hai, ni las consiente, unos dizen que porque es pecado; mas yo creo a los que diçen que como hai tantos christianos teme no se le alzen o le hagan alguna traiçión, porque el rrepique de campana junta mucha jente. Ni órgano tampoco no le hai en ninguna iglesia, que con trompetas se dize en Constantinopla algún día solemne la misa.

      • 1557-1558 Anónimo Viaje Turquía [2000] Esp (CDH )

        En todo el imperio del Gran Turco no las hai, ni las consiente, unos dizen que porque es pecado; mas yo creo a los que diçen que como hai tantos christianos teme no se le alzen o le hagan alguna traiçión, porque el rrepique de campana junta mucha jente. Ni órgano tampoco no le hai en ninguna iglesia, que con trompetas se dize en Constantinopla algún día solemne la misa.

      • 1620 Bramón, F. Sirgueros Virgen [1943] México (CDH )
        — Ya del templo el dulce resonar de los instrumentos, repique de campanas y boato sonoroso —dijo Marcilda— suena en nuestros valles, publicando haber llegado la hora dichosísima para dar principio a nuestras fiestas, y así con regocijo todos, en orden, vamos a ofrecer en sus aras a Dios la ofrenda que a El tanto agrada, que es la pureza de nuestras almas, que hoy se festejan con el nuevo júbilo que estos prados, selvas, sotos, valles, riberas y montañas ofrecen a la que así hoy celebramos, ajena de pecado original en el primer instante de su Concepción dichosa.
      • 1640 Requejo Salcedo, J. Relac hist y geogr Panamá [1908] Panamá (CDH )
        Desta cathedral yglessia se lleua a todos los vecinos de la ciudad por, Biático, el Santissimo Sacramento de la Eucharistia con muy grande magestad y aparato de cera, copia de ministriles, que son cuatro negros de la mesma cofradia, con sus baqueros de damasco carmesi, palio y guion con sus varas de plata, y dos grandes mazas de lo mismo, en partes doradas, muy bien labradas y vistossas, que con el guion en medio las lleuan lo mas granado del lugar que se hallan en el acompañamiento, y con el repique de las campanas se junta, que siempre es grande y la mayor que yo he visto en ninguna ciudad de España, aunque ay tanta gente como en la de Sevilla y Madrid [...].
      • 1641 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1641 [2002] Avisos Esp (CDH )

        [...] i anoche Lunes llegó Correo de cómo a vista del Enemigo havía entrado grandíssimo Socorro, nueva que alegró tanto a Madrid, que en un Instante se llenó el Lugar de Luminarias, con repique de Campanas i Aclamaciones del Pueblo; efetos sin duda de haver tenido ocho Días descubierto el Santíssimo Sacramento en las Parrochias i Templos.

      • 1641 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1641 [2002] Avisos Esp (CDH )

        Alborotóse el Lugar con Regocijos; a aquella Hora, ardió en Luminarias i Hogueras, i se hundía con el Repique de las Campanas i desconcierto de los Reloxes. Salió el Señor Conde Duque i luego la Señora Condesa de Olivares a dar gracias a todos los Santuarios e Imágenes de Devoción, dentro i fuera de Madrid. El Domingo huvo Luminarias Públicas Pregonadas.

      • 1644 Pellicer Ossau Salas Tovar, J. Avisos 1644 [2002] Avisos Esp (CDH )

        Llenóse de Regocijo la Corte, i el Pueblo hiço Luminarias, aunque la Reyna ordenó no se hiciessen hasta que la Plaça estuviese con nuestras Banderas. Mas no se pudieron estorvar los Repiques de Campanas, Luces i alboroços de la Plebe. Espérase el aviso de todo.

      • c1775 Concolorcorvo Lazarillo [1965] Perú (CDH )
        Todos asisten puntualmente los días festivos a la misa, que se celebra comúnmente a las once del día, dando principio el repique de las campanas a las ocho, para que se prevengan los que están distantes, que a las diez precisamente han de estar los hombres en el cementerio, con división de ayllos, y las mujeres dentro de la iglesia, y para unos y otros están destinados dos doctrineros indios, que les repiten toda la doctrina precisa, y, al tiempo de entrar en la iglesia, se van llamando a todos por su lista, y al que no concurrió sin motivo grave se le aplica una competente penitencia.
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )

        Desde las diez del día comienzan a dar varias vueltas con orden, a toque o ruido de cajas, por la plaza, unos a pie y otros a caballo, en que arman varias escaramuzas y torneos; hasta las doce, a cuya hora se anuncia la festividad con repiques de campanas y algunos tiros de camaretas, a cuya señal concurren todos los del pueblo a la puerta de la iglesia, en cuyo pórtico está colocado el real retrato en el lado correspondiente al evangelio, en un cajón, con sus puertas y cortinas interiores, y al lado opuesto están las armas reales pintadas en la pared o en lienzo.

      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )
        A la hora acostumbrada, y dados los repiques de campanas, se junta toda la gente en la iglesia, en la que se canta la misa y Te Deum con mucha solemnidad, y después se prosiguen en la plaza las carreras de caballos en contorno, en las que, divididos en cuatro cuadrillas, los indios hacen muchas evoluciones o figuras, a la usanza antigua, todo a toque de muchas cajas y clarines, y con grande algazara y ruido de cascabeles grandes, de que llevan cubiertos los pretales y cabezadas de los caballos, lo que tienen por adorno y grandeza.
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )
        A la tarde, después de dados dos repiques de campanas para anunciar las vísperas, va el cabildo, montados y acompañados de los oficiales reales y demás concurrentes, a casa del gobernador, o teniente gobernador, a sacarlo para el paseo del estandarte, donde concurren todos los administradores y demás españoles concurrentes, como asimismo los corregidores y cabildos de otros pueblos; y todos montados van desde allí a casa del alférez real, al que acompañan y llevan a que tome el real estandarte [...].
      • 1785 Doblas, G. Memoria histórica [2003] Uruguay (CDH )
        Todos los domingos y días festivos del año se anuncia, la víspera a las oraciones, con repique de campanas, que se repiten al alba; y al salir el sol, o poco después, se da el primer repique para convocar la gente a la iglesia, repitiendo otros dos con intermisión de seis u ocho minutos entre uno y otro.
      • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 123 Ecuador (CDH )
        Acabada la misa, entregó el gobernador el estandarte real al oficial señalado y le dió las facultades necesarias y comisión para que en nombre del rey nuestro señor tomase posesión de aquellas tierras y recibiese bajo la protección real la nación ó naciones que viniesen en ello, como se esperaba. Mandó después tomar las armas á los españoles é indios que debían acompañar al padre, y puestos en forma militar, marcharon desde la plaza de la ciudad hasta el puerto al son de cajas y de pífanos y al repique de todas las campanas.
      • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] 168 Ecuador (CDH )
        Todo encarecía la admiración y ternura de la innumerable gente que iba en séquito de la procesión, el repique de todas las campanas de la ciudad, el estruendo casi continuo de los voladores y el son de los tambores y clarines, que resonaban de trecho en trecho, y otros varios instrumentos músicos que estaban alrededor de la estatua del Salvador, significando al vivo el triunfo de nuestra santa fe, victoriosa en los nuevos cristianos de la ciega gentilidad del Marañón.
      • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
        Ultimamente, al oficio de fiscales pertenecía dar aviso á la gente del pueblo la víspera del día de fiesta con el repique de las campanas á las dos de la tarde. Si el día era alguna de las festividades de la Virgen (lo mismo se hacía todos los sábados), tocaban también como una hora antes de anochecer á Salve y Rosario, á que acudían todos, recogiéndose con tiempo al pueblo los que estaban en sus trabajos.
      • c1786 Chantre Herrera, J. HMisiones Marañón [1901] Ecuador (CDH )
        Esperaban las mujeres destinadas con sus escobas y cántaros el repique de las campanas de las dos, y oído éste entraban en la iglesia, hacían una breve oración al Santísimo, y regado el pavimento, barrían, como eran repartidas, á vista de los fiscales, que procuraban lo hiciesen con cuidado, aseo y solicitud y limpieza.
      • 1790 Azara, F. Geogr Paraguay [1904] Paraguay (CDH )
        Todo el patio se inundó de gentes que me aclamaban y confundían con sus voces unidas á los repiques de las campanas, y habiéndome paseado entre ellos para satisfacer su curiosidad, entró en mi aposento, donde sobre la marcha el corregidor á la cabeza de su cabildo me hizo en guaraní una arenga cuya traducción es la siguiente: «Damos gracias á nuestro buen padre Carlos III por la merced que nos ha hecho en enviarte para que nos visites en nuestro Pueblo, y á Dios porque te ha dejado, llegar con salud; el favor que en ello recibimos es tanto mayor cuanto nosotros somos hijos del polvo de la tierra y indignos de cualquiera atención [...].
      • 1792 Bolaños, J. Portentosa vida [1992] México (CDH )
        Los repiques de las campanas anunciarán la venida del amor hermoso en el Divinísimo Sacramento. ¡Qué día tan alegre y tan festivo para los justos a quienes se acerca la unión con el Sumo Bien! Pero en tu corazón causarán otros muy distintos efectos, y será cierta especie de sobresaltos provenidos de que, o la conciencia no ha quedado satisfecha, o la vida no fue muy ajustada, y como quiera que sea es materia de bastante desconsuelo. Al sonido de las campanas todos preguntarán por el enfermo y sabedores del peligro en que te hallas, serás el objeto de las lastimas y compasiones.
      • 1794 Jovellanos, G. M. Diario 1794 [1994] Diario Esp (CDH )
        A mediodía repique general de campanas y salvas de artillería. El Te Deum por la noche. Vinieron las gentes a casa, y de ella a la iglesia; iluminada la torre. Continuación de los saludos de ida y vuelta. Iluminación general: la del muelle presentaba el más agradable y magnífico espectáculo. También el bergantín de la casa de Rodríguez iluminado hasta los topes.
      • 1849 Fernán Caballero Gaviota [1997] Esp (CDH )
        Hubo proyectos de celebrar su llegada tocando un repique general de campanas, de iluminar las casas y de erigir un arco de triunfo con todos los instrumentos de la orquesta del circo. El alcalde no consintió en ello y poco faltó para que este cangrejo reaccionario fuese obsequiado con una cencerrada.
      • 1864 Bécquer, G. A. Celda [1985] Esp (CDH )
        Esto se prolongó hasta rayar el día, en que el bullicioso repique de las campanas de la parroquia, echadas a vuelo en honor del santo patrono del lugar, y el agudo canto de los gallos, anunciaron el alba a los habitantes de la aldea. Pasó el día entre fiestas y regocijos. Mosén Gil, sin sospechar la parte que las brujas habían tomado en su elaboración, repartió, terminada la misa, sus panes entre los pobres [...].
      • 1870 Mansilla, L. V. Indios Ranqueles [1957] Argentina (CDH )
        Esa noche el Morro fue un barullo, no se oyeron más que tiros, gritos y repiques de campanas.

        Murieron algunos.

        Yo lo anduve acompañando a mi padre y evité algunas desgracias porque no soy matador. Querían saquear la casa de la Dolores, con achaque de que era salvaje; yo no lo permití; primero me hago matar.

      • 1845-1874 Sarmiento, D. F. Facundo [1993] 259 Argentina (CDH )
        Cuando hubo llegado a la plaza, hace detener en medio de ella su coche, manda cesar el repique de las campanas y arrojar a la calle todo el amueblado de la casa que las autoridades han preparado para recibirle; alfombrados, colgaduras, espejos, sillas, mesas, todo se hacina en confusa mezcla en la plaza, y no desciende sino cuando se cerciora que no quedan más que las paredes limpias, una mesa pequeña, una sola silla y una cama.
      • 1875 Palma, R. Tradiciones peruanas III [1967] Perú (CDH )
        No habría producido más grande sensación la llegada del cajón de España, nombre que daba el pueblo a la valija de correspondencia de la metrópoli, y que era recibida de seis en seis meses con general repique de campanas, siempre que nuestro amo el rey continuaba sin novedad mayor en su importante salud, o que la reina nuestra señora había salido con bien del último embuchado, regalando a sus súbditos de allende y de aquende con un nuevo lagartijo.
      • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
        Detúvose dos días en Montserrat para visitar el célebre santuario de la Virgen, y el sábado 16 de junio entró en Barcelona, a las cinco de la tarde, entre las salvas de artillería de mar y tierra, el repique atronador de las campanas y las aclamaciones de una multitud inmensa. Recibiéronle el prior, don Hernando de Toledo, que era virrey de Cataluña, con todos los magistrados de la ciudad y la nobleza catalana, y el comendador mayor, don Luis de Requeséns, lugarteniente de Don Juan en la mar, que desde tres días antes estábale allí aguardando.
      • 1905-1907 Coloma, L. Jeromín [2003] Esp (CDH )
        Llegaron en esto los archiduques Rodolfo y Ernesto, que debían embarcarse con Don Juan, y seguir luego desde Génova para su patria, y al día siguiente, a las cuatro de la tarde, el repique general de campanas y el vocerío del pueblo anunciaron que estaban a la vista las galeras de Gil de Andrade y Sancho de Leiva. Entraron, en efecto, en la bahía a las nueve de la noche, puestas en batalla, con vistosas luminarias en las entenas y bordas, y haciendo salvas de arcabucería, a que contestaba la ciudad con todos los cañones de sus muros y atarazanas.
      • 1914 Espina, C. Esfinge [1914] Esp (CDH )
        Cuando vió hacer á sus vecinas la señal de la cruz, le pareció que sonaba muy lejos el familiar repique de una campanuca. Y cuando ellas, viéndole medio dormido y atontado, le dijeron que el sol le iba á dañar, trató de incorporarse, dió de bruces en la tierra y quedó inmóvil, con la boca pegada al suelo.
      • 1919 Arguedas, A. Raza [1988] Bolivia (CDH )
        Al repique incesante de las campanas, ebrias de alborozo, cesan los danzantes en el rumor de sus músicas alegres y rompen en una especie de pasodoble, al compás del cual se dirigen a la puerta del campanario, arrastrándose de rodillas por el suelo polvoroso y seco.
      • 1948 Gmz Serna, R. Automoribundia [1948] Esp (CDH )
        Es un día que comienza a la hora rotunda y broncínea —con repique de campana— de las nueve de la mañana.

        Las nueve de la mañana ya vestido, peinado y desayunado.

        El día es primaveral y espléndido, y el sol sólo reparte rayos de optimismo al niño, al hombre y a la mujer.

      • 1952 Casaccia, G. Babosa [1991] Paraguay (CDH )
        Sonó largo repique de campanas, y luego, tras un corto silencio, dos toques breves y secos. A Ramón le parecía estar viendo a los muchachuelos en la torre de la iglesia, regañando y empujándose para manejar los badajos. Eran dos las campanas: la grande y la pequeña. En Itacurubí, él también se divirtió haciendo de campanero y monaguillo, pero la iglesia de allá no tenía campanario, y las campanas estaban colocadas en lo alto de un sobradillo de madera, al cual se subía por una temblequeante escalera.
      • 1949-1953 Asturias, M. Á. Hombres maíz [1992] Guatemala (CDH )
        El repique con todas las campanas no dejó hablar más. El arriero, que al llegar ató la mula a un piedrón, le contestó que no se había movido de allí, porque no midió el alcance ladino de la pregunta, avanzando hacia la bestia para seguir viaje entre la gente que entraba, unos con sus cargas, otros con sus bestias, otros con sus carretas; hombres, mujeres, niños, se repartían por la ciudad, ligero los que iban montados, al trote los que iban con sus cargas a mecapal o a pecho, al paso otros, y otros, los que arreaban coches, sin avanzar mucho, igual que si anduvieran en ciénaga.
      • 1953 Rulfo, J. Llano en llamas [1992] México (CDH )

        Afuera se oía el ruido de las danzas; los tambores y la chirimía; *el repique de las campanas. Y entonces fue cuando me dio a mí tristeza. Ver tantas cosas vivas; ver a la Virgen allí, mero enfrente de nosotros dándonos su sonrisa, y ver por el otro lado a *Tanilo, como si fuera un estorbo. Me dio tristeza.

      • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )
        Al salir de la misa, entre cohetazos y el repique de las campanas, mi padre abrazó en el atrio de la iglesia a Pablo Maywa y Víctor Pusa, alcaldes de la comunidad. En seguida montamos a caballo, en la plaza, para comenzar el inmenso viaje. Salimos del caserío y empezamos a subir la cuesta.
      • 1958 Arguedas, J. M. Ríos Profundos [1986] Perú (CDH )

        Estuve esperando. Fue una misa corta. A la media hora, después que cesó el repique de las campanas, escuché un rumor grave que se acercaba.

        — ¡Están rezando! —dije.

        La calle transversal directa, de la plaza a la carretera de Patibamba, quedaba a menos de cien metros del Colegio. El rumor se hizo más alto. Me arrodillé. El aire traía el sonido del coro.

      • 1962 Carpentier, A. Siglo luces [1979] 224 Cuba (CDH )
        Pareció que se hubiera restablecido el orden, cuando un cura joven, salido de una carnicería cercana, arrojó un cubo de sangre fresca —de res acabada de degollar— sobre los dos sulpicianos, aureolados ahora por una gran mancha roja que, después de haberse roto en sus cuerpos, quedaba pintada sobre la blanca fachada del mesón en coágulos y salpicaduras hediondas. Volvió a sonar un vasto repique de campanas
      • c1940-a1966 Amaya Amador, R. Cuentos [1997] Honduras (CDH )
        En ese mismo momento, allá en la ciudad, resonaron repiques de campanas, las sirenas de las fábricas, de las máquinas y de los automóviles.
      • a1966 Cáceres Lara, V. Tierra [1995] Cuentos Honduras (CDH )

        Y la novia de siempre a la que visitaba a las mismas horas mientras estaba rodeada de todas las gentes de la casa; y los aguaceros regulares que caían por las tardes, y el repique de las campanas cuando había bautismo o matrimonio o su plañir acongojante cuando alguien trasponía los misteriosos límites...

      • 1967 García Márquez, G. Cien años [2007] 156 Colombia (CDH )
        Colocó asientitos de madera en la sala, y estableció un parvulario con otros niños de familias vecinas. Cuando regresó el coronel Aureliano Buendía, entre estampidos de cohetes y repiques de campanas, un coro infantil le dio la bienvenida en la casa. Aureliano José, largo como su abuelo, vestido de oficial revolucionario, le rindió honores militares.
      • 1970 Rivarola Matto, J. B. Yvypóra [2003] Paraguay (CDH )
        El repique de las campanas de las Mercedes le hizo recordar que era domingo, y que hacía tres días que andaba prófugo, jugando a las escondidas con los pobrecitos vigilantes. Había vagado a sus anchas, sin preocuparse de nada. Pero ahora las campanas le recordaban a Dios. Pobre padre Lutin. Qué andará pensando de su mejor alumno, de la gran promesa, de la esperanza de la Patria. Nadie amaba a la patria como paí Cabará amaba a la suya: «¡La France!» decía, como sacándola del pecho.
      • 1972 Torrente Ballester, G. Saga/Fuga [1995] 593 Esp (CDH )
        Los hallé reunidos con unos hombres del pueblo que trataban de organizar, de madrugada, una procesión a la Colegiata, para impetrar la protección de la Santa. No quise meterme en aquello, y los dejé discutiendo, mientras mi ayudante me acompañaba a cenar. Nos acostamos vestidos, y, antes del amanecer, nos despertó un repique de campanas violento y alegre, al que respondieron, al otro lado del río, trompetas y tambores. Mi ayudante se levantó, abrió la ventana y dijo: «Es la procesión».
      • 1955-1980 Rulfo, J. Pedro Páramo [1992] México (CDH )
        Al alba, la gente fue despertada por el repique de las campanas. Era la mañana del 8 de diciembre. * Una mañana gris. No fría; pero gris. El repique comenzó con la campana mayor. La siguieron las demás.
      • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )
        Cohetes, tiros al aire, gritos de júbilo, repiques de campanas de la iglesia. Ya no pude más: mi tierra, que la tenía en los huesos, salió a mis ojos, me puse a sollozar y a llorar. Qué alegría más desgarradora, qué ternura más acongojada y jubilosa. Las muchachas y muchachos, los viejos y los niños, las mujeres pidieron el himno nacional a la marimbita. Hacía muchos años, muchos años, que no lo había escuchado. Me tocó cantarlo con mi pueblo en aquella ocasión inolvidable.
      • 1985 Cardoza Aragón, L. Guatemala [1985] Guatemala (CDH )

        Paseamos por las calles, visitamos el mercado, rico en curiosidades, frutos, legumbres, industrias típicas; las ruinas impasibles con sus enredaderas; las rinconadas quietas y dulces; los baños y las fincas cercanas, patriarcales, dentro de un olvido total del mundo, tal si estuviésemos fuera de él, muy lejos, muy lejos, en un repique de campanasde las viejas iglesias.

      • 1994 Boullosa, C. Duerme [1994] México (CDH )
        «¡Debieran haber visto lo que era eso, sus voces, sus atuendos, la representación hecha con tanta gracia, el donaire con que sonaban mis versos en las bocas de los indios, cantando alabanzas al bien del Cristianismo! Continuará la fiesta —dice cambiando el tono de su voz, por uno más bajo y recogido—, hasta muy noche, con grande música de voces e instrumentos, con luminarias, tiros y otros ingenios de pólvora, repique de campanas, dulzainas, chirimías y trompetas...»
      • 1994 Salvador Lara, J. HContemp Ecuador [1994] 296 Ecuador (CDH )
        Sámano, imperturbable, cruel, no cedía y dio al fin la orden fatal. Bajó el oficial el sable que relampagueaba al sol. Sonó la mortal descarga. Cayó desangrado el cuerpo de Montúfar. Pronto resonó el tiro de gracia. Cuando cesó el redoble de tambores comenzó el repique fúnebre de las campanas de Buga que llamaban a duelo y plegaria. Era el mediodía del 31 de julio de 1816.
      • 2002 Mtz Salguero, J. Combate místico [2002] 208 Bolivia (CDH )
        Oyó el repique de una campana y vio que en el centro de la nave principal se había abierto un hueco mostrando una escalera que conducía a una cripta. Después de descender y descender, hasta que le dolieron los pies, llegó a un enorme recinto iluminado, de trecho en trecho, por antorchas. Una vez acostumbrada su visión a ese lugar, pudo percibir la enormidad del sitio. "Ciertamente, excede a las dimensiones de cualquier basílica" se dijo a sí mismo.
      • 2010 Rivera Letelier, H. El arte de la resurrección Ch (CORPES)
        Sentado sobre la colina, el sol en ángulo recto sobre su cabeza, las piernas cruzadas en la posición de loto, escarbándose las narices beatíficamente, se quedó contemplando la redondela mundial del horizonte. El único ruido que llegaba a sus oídos era el suave silbido del viento que comenzaba a correr ya en la pampa y, cada seis o siete minutos, el repique de la campana llamando al siguiente de la fila. Seis o siete minutos era lo que se demoraba la meretriz en despachar a cada uno de los machos.
      • 2022 Merino, J. M. La novela posible Esp (CORPES)
        Un súbito repique de campanas, propio de la hora, hizo comprender a Sofonisba que tenía que despedirse de aquel hombre fascinante para regresar a Paternó, un viaje que le iba a llevar toda la tarde y parte de la noche.
    2. s. Frecuentemente, en un complemento con de de toque.
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